{"id":5584,"date":"2023-09-08T16:23:35","date_gmt":"2023-09-08T16:23:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1428607-11-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:35","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:35","slug":"1428607-11-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1428607-11-02\/","title":{"rendered":"14286(07-11-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14286 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 135 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., siete (7) de noviembre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0resuelve \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0EDISON \u00a0ALBERTO \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL, contra la sentencia dictada \u00a0por el Tribunal Superior de Pereira el 20 de octubre de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a05 \u00a0de \u00a0octubre de 1996, JOS\u00c9 MILTON CABEZAS \u00a0ARANGO \u00a0fue \u00a0lesionado \u00a0con arma cortopunzante en las oficinas de una empresa de \u00a0vigilancia \u00a0privada \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de Pereira, a la que prestaba sus servicios \u00a0como \u00a0supervisor. \u00a0En \u00a0ese \u00a0lugar fue hallado sin vida, horas despu\u00e9s, por otro \u00a0empleado de la compa\u00f1\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0resultado de la investigaci\u00f3n previa que inici\u00f3 la fiscal\u00eda \u00a0seccional \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0fue \u00a0privado de libertad EDISON \u00a0ALBERTO \u00a0BARRERA MADRIGAL, a quien despu\u00e9s de o\u00edrsele \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0se le asegur\u00f3 con detenci\u00f3n preventiva y posteriormente, el 9 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0se \u00a0le \u00a0acus\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio agravado, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0confirmada por un fiscal delegado ante el Tribunal Superior \u00a0de Pereira mediante resoluci\u00f3n del 24 de enero de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0sentencia \u00a0del 10 de septiembre de 1997, dictada por el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0 Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL \u00a0 fue \u00a0condenado \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0por \u00a0la \u00a0sevicia, \u00a0a \u00a0la pena principal de 40 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de \u00a010 \u00a0a\u00f1os. \u00a0El fallo, apelado por el procesado y por su defensor, fue confirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pereira el 20 de octubre de 1997, que redujo la \u00a0pena \u00a0a \u00a025 a\u00f1os de prisi\u00f3n porque estim\u00f3 que al hecho no concurri\u00f3 la\u00a0 \u00a0circunstancia de agravaci\u00f3n imputada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 cuerpo \u00a0segundo, \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 defensor \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0EDISON \u00a0ALBERTO \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL acusa la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia porque el juzgador viol\u00f3 de manera indirecta la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0pues \u00a0incurri\u00f3 en error de hecho por falso juicio de identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas, lo que dio lugar a la aplicaci\u00f3n de unas \u00a0normas \u00a0y \u00a0a \u00a0la exclusi\u00f3n del art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 hacer \u00a0 gen\u00e9ricas \u00a0 afirmaciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0y referirse a algunos conceptos consignados en el fallo cuestionado, \u00a0el \u00a0censor \u00a0alude \u00a0a \u00a0los \u00a0resultados \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las manchas de sangre \u00a0halladas \u00a0en prendas del procesado, que por corresponder a su grupo \u20130- \u00a0debe \u00a0ser \u00a0la \u00a0propia. \u00a0No \u00a0puede \u00a0decirse \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0de la que se observ\u00f3 en el piso y en la puerta, pues el 60% \u00a0de \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0colombiana \u00a0tiene \u00a0el \u00a0tipo de sangre 0, y la visible en los \u00a0zapatos \u00a0de BARRERA no se pudo \u00a0determinar. \u00a0 Sostiene \u00a0 que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0del \u00a0concepto \u00a0pericial \u00a0de \u00a0no \u00a0existir \u00a0suficientes \u00a0elementos para establecer uniprocedencia de las muestras de cabello \u00a0del \u00a0homicida \u00a0que \u00a0se \u00a0recogieron \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos con las que se \u00a0obtuvieron \u00a0del \u00a0procesado, es evidente que no coinciden ya que la pigmentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0es \u00a0casta\u00f1o \u00a0a \u00a0medio \u00a0oscuro, en tanto que la de \u00e9ste es casta\u00f1o \u00a0claro \u00a0al \u00a0medio. \u00a0Y \u00a0aunque \u00a0se \u00a0le pidi\u00f3 a la magistratura un pronunciamiento \u00a0exacto \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto porque la inferencia l\u00f3gica exigir\u00eda identidad de las \u00a0muestras, \u00a0nada \u00a0concreto \u00a0dijo \u00a0el Ad quem \u00a0incurriendo \u00a0en un grave error, ya que este elemento indiciario va \u00a0en contrav\u00eda de otros que supuestamente incriminan al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0 se \u00a0 prob\u00f3 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0arma \u00a0entregada \u00a0por \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL a su novia para que se la \u00a0guardara \u00a0fuera la misma hurtada a la v\u00edctima, como lo sospecharon inicialmente \u00a0los \u00a0investigadores. Sin embargo, y por esta raz\u00f3n, los funcionarios judiciales \u00a0se \u00a0dedicaron \u00a0entonces a hacer especulaciones que los llevaron a afirmar que el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0era digno de credibilidad porque JHONY CARDONA neg\u00f3 que aqu\u00e9lla \u00a0le \u00a0perteneciera. \u00a0Considera que si quien se apropi\u00f3 del arma fue el homicida y \u00a0\u00e9sta \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 hall\u00f3 \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 \u00fanicos \u00a0 lugares \u00a0 en \u00a0 que \u00a0EDISON \u00a0ALBERTO pudo haberla ocultado, debe \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0no \u00a0la hurt\u00f3 \u00e9l y que por lo tanto tampoco fue el autor de la \u00a0muerte de MILTON CABEZAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Otro \u00a0elemento \u00a0que \u00a0tuvieron \u00a0en cuenta los falladores, relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0para delinquir, fracasa por la incertidumbre que revela el \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba indiciaria. Miente el vigilante que afirm\u00f3 haber visto \u00a0al \u00a0procesado \u00a0tomar \u00a0un taxi a las tres de la madrugada en su lugar de trabajo, \u00a0porque \u00a0a la misma hora otro vigilante, que a diferencia del anterior s\u00ed ten\u00eda \u00a0visibilidad, \u00a0dijo \u00a0haberlo \u00a0visto laborando. Adem\u00e1s, los vecinos de la oficina \u00a0donde \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la muerte dijeron que no escucharon ruido de ning\u00fan carro a \u00a0una \u00a0hora \u00a0en que resulta tan perceptible cualquier sonido, sino s\u00f3lo un timbre \u00a0anunciando \u00a0la \u00a0llegada \u00a0del \u00a0homicida \u00a0quien, entonces, no arrib\u00f3 en veh\u00edculo \u00a0automotor. \u00a0El juzgador, sin embargo, estim\u00f3 que los dichos de los vecinos a la \u00a0polic\u00eda \u00a0 \u00a0 permitieron \u00a0 \u00a0sostener \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0culpabilidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0BARRERA, \u00a0 pero \u00a0 los \u00a0 agentes, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0declararon \u00a0que \u00a0por \u00a0esos d\u00edas no hubo ninguna irregularidad en el \u00a0sector bancario en el que trabajaba el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0los \u00a0tratadistas \u00a0que \u00a0se \u00a0ocupan de la prueba indiciaria, las \u00a0contradicciones \u00a0y mentiras de testigos o sindicados constituyen indicios leves. \u00a0No \u00a0as\u00ed para el Tribunal, que present\u00f3 como grave lo que en realidad no lo es, \u00a0m\u00e1xime \u00a0en \u00a0las circunstancias de acoso en que se vio el procesado por parte de \u00a0los agentes del C. T. I., que lo obligaron a mentir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0cuchillo \u00a0oxidado \u00a0que \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0en \u00a0poder de EDISON \u00a0 ALBERTO, \u00a0 impregnado \u00a0 con \u00a0una \u00a0sustancia \u00a0com\u00fan a sangre humana y vegetales, tiene 18 cent\u00edmetros de largo de \u00a0acuerdo \u00a0con medicina legal, pero ninguna de las heridas que seg\u00fan la necropsia \u00a0registraba \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver \u00a0era \u00a0de longitud superior a 10 cent\u00edmetros, de manera \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0ese \u00a0el \u00a0utilizado \u00a0para \u00a0dar \u00a0muerte \u00a0a CABEZAS ARANGO porque los \u00a0tratadistas \u00a0en \u00a0la \u00a0materia sostienen que cuando se clava un arma cortopunzante \u00a0la \u00a0longitud \u00a0de \u00a0la herida puede ser superior a la del arma, por la violencia y \u00a0el \u00a0impulso \u00a0que \u00a0lleva. \u00a0Adem\u00e1s, los rastros de sangre de la v\u00edctima habr\u00edan \u00a0sido \u00a0evidentes, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0cuchillo estaba herrumbroso, de manera que no fue \u00a0lavado. \u00a0Si \u00a0BARRERA \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0el \u00a0homicida, \u00a0se \u00a0le \u00a0habr\u00eda encontrado el arma y su camisa deb\u00eda estar \u00a0ensangrentada, dado el forcejeo con CABEZAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0mismo ocurre con las llaves de la habitaci\u00f3n del procesado, que \u00a0bien \u00a0pudo \u00a0olvidarlas al salir y dejarlas en el escritorio de la secretaria por \u00a0m\u00e1s \u00a0diligente \u00a0y \u00a0respetuoso \u00a0de las normas que fuera, como le puede suceder a \u00a0cualquiera. \u00a0Los \u00a0testimonios de ANA LUC\u00cdA JARA y de los compa\u00f1eros de trabajo \u00a0que \u00a0 le \u00a0 atribuyeron \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0anormal, \u00a0son \u00a0versiones \u00a0subjetivas \u00a0inducidas \u00a0por \u00a0la \u00a0sospecha \u00a0generada \u00a0desde \u00a0el \u00a0primer \u00a0momento por HERIBERTO \u00a0ORREGO. \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que en la empresa hubiera mucha disciplina, porque \u00a0los \u00a0vecinos \u00a0declararon a la polic\u00eda que el bullicio en el lugar era el de una \u00a0fiesta, lo cual era com\u00fan all\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se debe recordar adem\u00e1s que a MILTON CABEZAS \u00a0se \u00a0le \u00a0encontr\u00f3 \u00a0con \u00a0mujeres \u00a0en su lugar de trabajo, como lo dice el informe \u00a0policivo. \u00a0Y aunque el Ad quem \u00a0expresa \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0inter\u00e9s \u00a0ten\u00eda \u00a0ORREGO \u00a0en \u00a0orientar \u00a0las \u00a0dudas \u00a0hacia \u00a0BARRERA, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0envi\u00f3 \u00a0a \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0a \u00a0que \u00a0encontrara \u00a0la \u00a0escena del crimen y despu\u00e9s \u00a0manejara \u00a0 la \u00a0 sospecha \u00a0 contra \u00a0BARRERA, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es cierto que la empresa NICOLE hubiera contratado a la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0vigilancia \u00a0para \u00a0ese \u00a0s\u00e1bado, por cuanto tiene personal propio \u00a0para \u00a0esos \u00a0efectos. \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0verdad \u00a0que \u00a0la \u00a0polic\u00eda lo considerara como \u00a0probable \u00a0autor \u00a0del \u00a0crimen, porque esa afirmaci\u00f3n no aparece en el informe ni \u00a0la \u00a0hicieron \u00a0los \u00a0agentes que declararon. Por lo dem\u00e1s, s\u00f3lo ORREGO y SU\u00c1REZ \u00a0mencionan a NICOLE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0censor \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 A \u00a0quo \u00a0tergivers\u00f3 la prueba para crear un m\u00f3vil que el \u00a0Tribunal \u00a0acept\u00f3, \u00a0sin \u00a0darse \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0citado por ORREGO para \u00a0confirmar \u00a0que \u00a0BARRERA odiaba \u00a0a \u00a0CABEZAS \u00a0por la p\u00e9rdida del cargo de supervisor y de la moto, lo desminti\u00f3. \u00a0En \u00a0realidad \u00a0el \u00a0m\u00f3vil deb\u00eda obedecer a razones mucho m\u00e1s profundas, como se \u00a0infiere \u00a0de \u00a0la \u00a0violencia \u00a0con que se actu\u00f3.\u00a0 El informe policivo sugiere \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0que \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0crimen \u00a0pasional, cuando expresa que a \u00a0MILTON \u00a0CABEZAS lo hab\u00edan sorprendido en el trabajo con mujeres y la secretaria \u00a0informa \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0oficina lo llamaban muchas. El error del Tribunal consiste, \u00a0entonces, en ver un indicio grave donde no lo hay. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0indicios \u00a0y \u00a0contraindicios \u00a0inciden en la inferencia l\u00f3gica y anulan el juicio de reproche, \u00a0lo \u00a0 que \u00a0 obliga \u00a0 a \u00a0 aplicar \u00a0 el \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0porque \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba no puede \u00a0radicar \u00a0en \u00a0generalidades o abstracciones que lleven a la simple afirmaci\u00f3n de \u00a0que \u00a0 todo \u00a0 demuestra \u00a0 la \u00a0culpabilidad \u00a0de \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL. \u00a0Solicita, \u00a0en \u00a0consecuencia, que se case el \u00a0fallo y se sustituya por otro de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ESTUDIO DEL NO RECURRENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0para el efecto se le concedi\u00f3, el \u00a0Procurador \u00a0Judicial \u00a0149 pide que no se acceda a las pretensiones de la demanda \u00a0porque \u00a0las \u00a0sentencias condenatorias en ambas instancias se basaron en indicios \u00a0graves, \u00a0m\u00faltiples, \u00a0concordantes \u00a0y \u00a0serios. \u00a0Dice, \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0que el \u00a0procesado \u00a0dorm\u00eda \u00a0en \u00a0una \u00a0pieza \u00a0del inmueble donde ocurri\u00f3 el hecho, al que \u00a0pod\u00eda \u00a0ingresar \u00a0cuando deseara pues portaba llaves y, dada la hora del suceso, \u00a0las \u00a0oficinas \u00a0deb\u00edan \u00a0estar \u00a0cerradas; estaba disgustado con el occiso; cuando \u00a0sali\u00f3 \u00a0de \u00a0su dormitorio en la tarde, asegur\u00f3 la puerta con la llave que dej\u00f3 \u00a0colgada; \u00a0los \u00a0hechos debieron ocurrir hacia las 3.30 de la madrugada y ANC\u00cdZAR \u00a0BEDOYA \u00a0dice \u00a0que \u00a0a las 3 a.m. lo vio abandonar el sitio de trabajo en un taxi; \u00a0ALIRIO \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0lo \u00a0sorprendi\u00f3 antes de las 6 de la ma\u00f1ana sin el uniforme de \u00a0la \u00a0empresa; cuando CARLOS ALBERTO OROZCO le recibi\u00f3 el turno a las 8 estaba de \u00a0civil, \u00a0muy \u00a0afanado \u00a0por \u00a0salir y no hab\u00eda elaborado el acta de novedades como \u00a0era \u00a0su \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0m\u00e1s \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0ese d\u00eda, seg\u00fan lo explic\u00f3, hab\u00eda sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0un \u00a0atentado \u00a0en \u00a0el sitio de trabajo; no obstante que a las 8 de la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0ocurrido en el mismo sitio donde ten\u00eda su \u00a0apartamento, \u00a0s\u00f3lo \u00a0se hizo presente tres horas despu\u00e9s; no explic\u00f3 de manera \u00a0satisfactoria \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0lesion\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0mano \u00a0y \u00a0la pierna izquierdas, y dio \u00a0versiones \u00a0contradictorias sobre el particular; en su dormitorio, que se hallaba \u00a0con \u00a0llave, \u00a0se \u00a0encontraron \u00a0en \u00a0el piso manchas de sangre que concuerda con su \u00a0tipo, \u00a0una \u00a0toalla \u00a0impregnada \u00a0con \u00a0sangre \u00a0similar \u00a0a \u00a0la \u00a0de la v\u00edctima y un \u00a0cuchillo sobre la mesa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0indicios \u00a0se \u00a0deben \u00a0estudiar en conjunto, no de \u00a0manera \u00a0aislada \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0demandante, quien adem\u00e1s s\u00f3lo expres\u00f3 su \u00a0propia \u00a0opini\u00f3n \u00a0y ofreci\u00f3 las mismas alegaciones que hab\u00eda presentado en las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el Procurador Tercero Delegado, aunque el demandante acus\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivado \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, \u00a0simplemente \u00a0se limit\u00f3 a cuestionar el poder persuasivo de la prueba indiciaria \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0yerro \u00a0alguno \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los medios de convicci\u00f3n en que se \u00a0sustentaron \u00a0el \u00a0hecho indicador o el indicado ni precisar c\u00f3mo, respecto de la \u00a0inferencia l\u00f3gica, se violaron las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0reprocharle \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0haber \u00a0tergiversado \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador \u00a0-pues \u00a0no \u00a0dijo \u00e9ste que a falta de otra persona le \u00a0deduc\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL, \u00a0 sino \u00a0que \u00a0todas las pruebas lo compromet\u00edan y ninguna indicaba que \u00a0alguien \u00a0diferente \u00a0tuviera inter\u00e9s en dar muerte a CABEZAS ARANGO ni estaba en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0causal \u00a0con \u00a0el hecho- el Delegado examina los reparos del demandante \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0c\u00f3mo, \u00a0si bien es posible derivar de la prueba las conclusiones \u00a0que \u00a0 \u00a0elabora, \u00a0 \u00a0ellas \u00a0 \u00a0responden \u00a0 \u00a0a \u00a0 un \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 aislado \u00a0 de \u00a0 las \u00a0evidencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0realidad, \u00a0la \u00a0verdadera intenci\u00f3n del casacionista consiste en \u00a0exponer \u00a0su \u00a0propia valoraci\u00f3n probatoria, ciertamente razonada, y reclamar que \u00a0se \u00a0prefiera \u00a0a \u00a0la \u00a0del fallador, igualmente l\u00f3gica y razonada, argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0ning\u00fan \u00a0error, \u00a0no \u00a0permite \u00a0considerar el escrito como una \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0adecuada \u00a0y \u00a0no \u00a0puede \u00a0quebrar \u00a0la sentencia, que viene \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad. Solicita, en \u00a0consecuencia, no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0indicio \u00a0es un medio de prueba que, como lo ense\u00f1a el art\u00edculo \u00a0300 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991, reproducido en el 284 del \u00a0actual, \u00a0 \u201csupone \u00a0 un \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0del \u00a0cual \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0infiere \u00a0l\u00f3gicamente la existencia de otro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su propia estructura, integrada por un hecho \u00a0indicador \u00a0y \u00a0otro indicado que se entrelazan por la inferencia l\u00f3gica que hace \u00a0emerger \u00a0el \u00a0uno \u00a0del \u00a0otro, \u00a0impone \u00a0una \u00a0determinada \u00a0t\u00e9cnica \u00a0para atacar en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0los errores que provengan de su apreciaci\u00f3n. As\u00ed lo ha ense\u00f1ado la \u00a0Sala en repetidas oportunidades, en una de las cuales precis\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0prueba que es, cuando se alegan en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0defectos \u00a0en \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n como fundamento de la violaci\u00f3n de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque \u00a0debe ser la indirecta y en tal medida es \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0se\u00f1alar el tipo de error en el cual se incurri\u00f3, \u00a0su \u00a0modalidad \u00a0y \u00a0si \u00a0el \u00a0mismo se predica del hecho indicador, de la inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0manera \u00a0como los indicios se articulan entre si, es decir su \u00a0convergencia, \u00a0concordancia y \u00a0fuerza de convicci\u00f3n por su an\u00e1lisis conjunto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi la equivocaci\u00f3n se predica del hecho \u00a0indicador \u00a0y \u00a0se toma en consideraci\u00f3n que debe estar demostrado con otro medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0los \u00a0errores \u00a0susceptibles de plantearse son tanto de hecho como de \u00a0derecho\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0hecho, \u00a0porque \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0conocida \u00a0pudo \u00a0haberse supuesto; o porque pudo haberse dejado de \u00a0apreciar \u00a0otro \u00a0medio \u00a0demostrativo que la neutralizaba \u00a0o \u00a0disolv\u00eda; \u00a0o \u00a0porque \u00a0se tergivers\u00f3 su contenido \u00a0material \u00a0haci\u00e9ndola \u00a0decir \u00a0algo \u00a0que \u00a0no \u00a0dec\u00eda; \u00a0o \u00a0porque \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a la afirmaci\u00f3n de la premisa a partir de la cual se \u00a0har\u00e1 \u00a0 luego \u00a0 la \u00a0 inferencia, \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe derecho, porque el juzgador pudo haber \u00a0admitido \u00a0 y \u00a0 valorado \u00a0 como \u00a0 prueba \u00a0fundante \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0alguna \u00a0irregularmente \u00a0aportada \u00a0al \u00a0proceso \u00a0y por lo tanto inv\u00e1lida. Como en ning\u00fan \u00a0caso \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0est\u00e1 \u00a0dentro \u00a0del proceso penal sometida a tarifa \u00a0legal, \u00a0es \u00a0obvio \u00a0que \u00a0frente \u00a0a ella la modalidad de error de derecho conocida \u00a0como \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n no es susceptible de ser propuesta a trav\u00e9s \u00a0del recurso extraordinario de casaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora bien, cuando el error se predica de \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ello \u00a0supone \u2013como \u00a0 \u00a0 \u00a0 condici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo\u2014aceptar \u00a0la \u00a0validez de la prueba del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0ya que si \u00e9sta es discutida ser\u00eda un contrasentido plantear \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0alg\u00fan \u00a0defecto \u00a0del juicio valorativo en el marco del mismo ataque. \u00a0Existe \u00a0la \u00a0posibilidad, \u00a0no \u00a0obstante, de refutar el indicio tanto en la prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0como \u00a0en \u00a0la inferencia l\u00f3gica, \u00a0s\u00f3lo \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 cargos \u00a0 distintos \u00a0y \u00a0de \u00a0manera \u00a0subsidiaria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0entonces, \u00a0es \u00a0atacable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Pero en atenci\u00f3n a que la misma es el resultado de un \u00a0proceso \u00a0intelectual valorativo, la \u00fanica v\u00eda posible para hacerlo es el error \u00a0de \u00a0hecho por transgresi\u00f3n ostensible de los principios de la sana cr\u00edtica. La \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0supone, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho indicador y la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de que el juzgador realiz\u00f3 un juicio de \u00a0valor \u00a0en \u00a0contrav\u00eda de las leyes de la ciencia, los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0de las reglas de la experiencia. As\u00ed las cosas, \u00a0para \u00a0que \u00a0el cargo quede correctamente formulado es imprescindible concretar el \u00a0error \u00a0y demostrar c\u00f3mo ha sido transgredida o desconocida una ley cient\u00edfica, \u00a0un \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica (que no niegue ni desconozca la unidad del ser) o \u00a0una \u00a0regla \u00a0constante de la experiencia com\u00fan o aceptada y practicada en medios \u00a0especializados \u00a0en una determinada materia. Se precisa, adem\u00e1s y ello es obvio, \u00a0la fundamentaci\u00f3n correspondiente a la trascendencia del error\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0sido \u00a0reiterativa \u00a0en \u00a0lo \u00a0precedente \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n ha se\u00f1alado que cuando de atacar dicho medio probatorio \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se trata, no puede desconocerse\u00a0 que por su naturaleza misma \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0conjunto, \u00a0siendo \u00a0el \u00a0v\u00ednculo \u00a0que \u00a0surge \u00a0entre \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0indicios \u00a0(su \u00a0concordancia \u00a0y \u00a0convergencia) \u00a0el \u00a0que \u00a0hace \u00a0que la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 crezca \u00a0 desde \u00a0 la \u00a0probabilidad \u00a0hasta \u00a0constituir \u00a0certeza. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0 aunque \u00a0 el \u00a0 ataque \u00a0 a \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0indicadores debe ser independiente, ello no significa \u00a0en \u00a0manera alguna que el conjunto indiciario, cuya fuerza de convicci\u00f3n depende \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0estime \u00a0globalmente, \u00a0pueda \u00a0dejar \u00a0de \u00a0ser \u00a0enfrentado \u00a0por el \u00a0demandante\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Todas \u00a0 estas \u00a0 directrices \u00a0 fueron \u00a0desatendidas \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0quien \u00a0no s\u00f3lo se abstuvo de se\u00f1alar en cada caso si \u00a0el \u00a0reparo \u00a0se \u00a0dirig\u00eda \u00a0contra \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0o \u00a0contra \u00a0la inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0sino \u00a0que \u00a0anunci\u00f3 \u00a0que \u00a0desarrollar\u00eda \u00a0el \u00a0ataque \u00a0desde la perspectiva del falso juicio de identidad pero no demostr\u00f3, ni \u00a0siquiera \u00a0 \u00a0 mencion\u00f3 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0, \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0esa \u00a0especie de error de hecho supone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0realidad, excepto gen\u00e9ricas alusiones a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, el demandante omiti\u00f3 referirse al fallo para destacar \u00a0en \u00a0concreto \u00a0los yerros que pretend\u00eda imputarle al Ad \u00a0quem \u00a0y, \u00a0en \u00a0su lugar, realiz\u00f3 con absoluta libertad \u00a0una \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0paralela \u00a0a \u00a0la \u00a0consignada \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esa \u00a0v\u00eda, sin referente alguno, expuso \u00a0varios temas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acept\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0sangre \u00a0hallada en algunas \u00a0prendas \u00a0 del \u00a0 se\u00f1or \u00a0 BARRERA \u00a0MADRIGAL \u00a0era \u00a0la \u00a0suya propia, pero que la del mismo grupo encontrada en el \u00a0piso \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0la \u00a0habitaci\u00f3n del procesado la tiene el 60% de la \u00a0poblaci\u00f3n colombiana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirm\u00f3, \u00a0contra \u00a0la conclusi\u00f3n cient\u00edfica \u00a0expresada \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal seg\u00fan la cual no era posible \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0la coincidencia o no del cabello hallado en el lugar de los \u00a0hechos \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0perteneciente \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL, \u00a0que para \u00e9l era evidente que se trataba de \u00a0tipos de pelo diferentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Opin\u00f3 \u00a0que \u00a0como el arma de dotaci\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima \u00a0desapareci\u00f3, \u00a0el \u00a0m\u00f3vil del homicidio fue el hurto y se equivoc\u00f3 el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0por \u00a0descartarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Especul\u00f3 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL hubiese sido el homicida, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0hora \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0tenido \u00a0sitio diferente a donde llevar el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que \u00a0a \u00a0su trabajo o a su habitaci\u00f3n, de manera que si en ninguna de \u00a0estas \u00a0partes \u00a0se \u00a0hall\u00f3 \u00a0fue \u00a0porque \u00a0otra persona distinta cometi\u00f3 el hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estim\u00f3, \u00a0 en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0que \u00a0dijo \u00a0ver \u00a0a \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL \u00a0tomando \u00a0un \u00a0taxi \u00a0a las 3 de la ma\u00f1ana era \u00a0mendaz, \u00a0pero que en cambio era digno de cr\u00e9dito el que lo observ\u00f3 en su lugar \u00a0de trabajo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Supuso \u00a0que \u00a0si los vecinos de la empresa no \u00a0escucharon \u00a0el \u00a0arribo \u00a0de \u00a0un \u00a0automotor \u00a0sino apenas el sonar de un timbre, el \u00a0homicida se movilizaba a pie. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegur\u00f3 que seg\u00fan \u201clos tratadistas en la \u00a0materia\u201d \u00a0la \u00a0longitud \u00a0de \u00a0la \u00a0herida \u00a0causada con arma blanca es superior al \u00a0tama\u00f1o \u00a0de \u00a0\u00e9sta, \u00a0de \u00a0manera que si el cuchillo hallado en el sitio med\u00eda 18 \u00a0cent\u00edmetros \u00a0y \u00a0ninguna \u00a0lesi\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a010, \u00a0no fue ese el utilizado por el \u00a0homicida, \u00a0quien \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0entonces \u00a0el \u00a0procesado \u00a0porque se le hubiera \u00a0encontrado en su poder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0fin, \u00a0mostr\u00f3 \u00a0cuanto su imaginaci\u00f3n le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0idear, \u00a0como \u00a0que la camisa del agresor debi\u00f3 quedar ensangrentada y \u00a0la \u00a0de \u00a0BARRERA no lo estaba, \u00a0que \u00a0el m\u00f3vil fue pasional porque al occiso lo frecuentaban mujeres en su lugar \u00a0de \u00a0 trabajo, \u00a0o \u00a0que \u00a0el \u00a0gerente \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa, \u00a0HERIBERTO \u00a0ORREGO, \u00a0estaba \u00a0comprometido \u00a0en el hecho y mand\u00f3 a ALIRIO SU\u00c1REZ \u201ca encontrar la escena del \u00a0crimen\u201d, \u00a0orientando luego las sospechas hacia EDISON \u00a0ALBERTO BARRERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y, \u00a0claro, \u00a0como \u00a0su \u00a0interesada \u00a0valoraci\u00f3n de la prueba dejaba de \u00a0lado \u00a0la \u00a0s\u00f3lida \u00a0construcci\u00f3n \u00a0indiciaria \u00a0elaborada \u00a0por \u00a0los falladores, se \u00a0abstuvo de afrontar otros temas. Por ejemplo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Omiti\u00f3 explicar por qu\u00e9 la suela de los \u00a0zapatos \u00a0del \u00a0procesado \u00a0estaban \u00a0untadas \u00a0de \u00a0sangre \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n el piso de su \u00a0habitaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la \u00a0que adem\u00e1s se encontr\u00f3 una toalla h\u00fameda con manchas de \u00a0sangre que pertenec\u00eda al mismo grupo de la de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 el m\u00f3vil pod\u00eda ser diferente al de \u00a0hurtar el arma pero se aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para sustraerla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0qu\u00e9 \u00a0BARRERA \u00a0MADRIGAL \u00a0no \u00a0pudo \u00a0entregarla a otra persona, como se \u00a0demostr\u00f3 que hizo con otra diferente el mismo d\u00eda de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 no pudo ocurrir, en el mismo terreno \u00a0de \u00a0las \u00a0suposiciones \u00a0que elabora, que el homicida se aproximara al sitio en un \u00a0veh\u00edculo y llegara caminando a las oficinas de la empresa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0por qu\u00e9 un arma de semejante longitud no \u00a0pod\u00eda \u00a0ingresar \u00a0s\u00f3lo \u00a0hasta \u00a0poco \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0la \u00a0mitad \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de la \u00a0v\u00edctima.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0simple \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0estas \u00a0inquietudes \u00a0muestra no s\u00f3lo la \u00a0fragilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0construye \u00a0el demandante, sino que permite \u00a0acreditar \u00a0su \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0develado ya por el no recurrente y por el Procurador \u00a0Delegado, \u00a0de \u00a0oponer su particular apreciaci\u00f3n de la prueba a la efectuada por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0que obviamente debe prevalecer porque no cumpli\u00f3 el actor con \u00a0su \u00a0carga \u00a0de \u00a0desvirtuar la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que ampara \u00a0el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del principio de favorabilidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En cuanto se refiere a la aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad en raz\u00f3n de la vigencia de la Ley 599 de 2000, como \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0casar\u00e1 \u00a0el fallo impugnado y, por lo tanto, no puede actuar como \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0su \u00a0examen \u00a0le corresponder\u00e1 al juez de ejecuci\u00f3n de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de seguridad, de acuerdo con el numeral 7\u00ba. del art\u00edculo 79 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0la Corte Suprema de Justicia, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a020 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 1999, radicado 11.113, M.P. Carlos E. Mej\u00eda \u00a0Escobar. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14286 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 135 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., siete (7) de noviembre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0resuelve \u00a0el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5584","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5584"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5584\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}