{"id":55504,"date":"2023-12-21T21:29:22","date_gmt":"2023-12-21T21:29:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1607-202156140\/"},"modified":"2023-12-21T21:29:22","modified_gmt":"2023-12-21T21:29:22","slug":"ap1607-202156140","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1607-202156140\/","title":{"rendered":"AP1607-2021(56140)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP1607-2021 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 56140 \u00a0<\/p>\n<p>Acta \u00a098 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C, veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. V \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se decide sobre la \u00a0admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el \u00a0defensor de JOHN HAROLD QUINTERO GIRALDO contra la sentencia de \u00a0segunda instancia proferida el 16 de mayo de 2019 por el Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1, que confirm\u00f3 la decisi\u00f3n de \u00a0condenar al acusado como autor del delito de lesiones \u00a0consistentes \u00a0en incapacidad \u00a0para trabajar \u00a0-inferior a 30 d\u00edas- y deformidad \u00a0-permanente \u00a0en el rostro-. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0N T E C E D E N T E S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. F\u00e1cticos. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a031 de mayo de 2014, a eso de las 9:00 p.m., en las afueras del \u00a0Conjunto Residencial Abad\u00eda de Hayuelos de Bogot\u00e1, \u00a0ubicado en la carrera 88 # 18\u201350; el se\u00f1or David Felipe \u00a0Duque Montoya se encontraba en compa\u00f1\u00eda de su madre \u00a0Bel\u00e9n Montoya de Duque paseando un perro y, al ver que JOHN \u00a0HAROLD QUINTERO GIRALDO maltrataba a su mascota, lo requirieron para \u00a0que cesara la agresi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0el llamado, esta persona reaccion\u00f3 con palabras soeces y, \u00a0luego, se abalanz\u00f3 contra David Felipe Duque Montoya, lo \u00a0derrib\u00f3 y golpe\u00f3 su rostro contra el pavimento; luego, \u00a0lo tom\u00f3 por el cuello y se lo oprimi\u00f3 con tanta fuerza \u00a0que dificultaba su respiraci\u00f3n. Como resultado de estas \u00a0agresiones, la v\u00edctima sufri\u00f3 incapacidad para trabajar \u00a0definitiva por 25 d\u00edas y deformidad permanente del rostro. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Procesales. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por los hechos \u00a0descritos, el 20 de diciembre de 2016, ante el Juzgado 47 Penal \u00a0Municipal de Bogot\u00e1, con funci\u00f3n de control de \u00a0garant\u00edas, se formul\u00f3 imputaci\u00f3n a JOHN HAROLD \u00a0QUINTERO GIRALDO como autor del delito de lesiones \u00a0(art. \u00a0111) \u00a0consistentes \u00a0en incapacidad \u00a0para trabajar inferior \u00a0a 30 d\u00edas (art. 112, inc. 1) y deformidad \u00a0permanente en el rostro (art. 113, inc. 2 y3). \u00a0<\/p>\n<p>Una vez radicado \u00a0el pliego de cargos, en audiencia celebrada el 25 de mayo de 2017 por \u00a0el Juzgado 7 Penal Municipal de Bogot\u00e1 con funci\u00f3n de \u00a0conocimiento, se acus\u00f3 al procesado por el mismo delito antes \u00a0indicado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La audiencia \u00a0preparatoria se realiz\u00f3 el 7 de febrero de 2018 y la de juicio \u00a0oral en 2 sesiones los d\u00edas 18 de julio y 18 de diciembre de \u00a0ese mismo a\u00f1o. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 21 de febrero \u00a0de 2019, el Juzgado anunci\u00f3 que la decisi\u00f3n ser\u00eda \u00a0condenatoria por el mismo delito objeto de acusaci\u00f3n y \u00a0profiri\u00f3 la respectiva sentencia. En consecuencia, impuso al \u00a0procesado las penas de prisi\u00f3n por 42 meses y 20 d\u00edas \u00a0\u2013cuya ejecuci\u00f3n se suspendi\u00f3 condicionalmente-, \u00a0multa por 46.21 s.m.l.m.v. y la accesoria de inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por aquel \u00a0mismo tiempo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al resolver la \u00a0apelaci\u00f3n promovida por el defensor, la Sala Penal del \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1, en sentencia aprobada el 16 de \u00a0mayo de 2019 y le\u00edda el d\u00eda 30 siguiente, confirm\u00f3 \u00a0la decisi\u00f3n condenatoria y sus consecuencias. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la sentencia de segunda instancia, la misma parte inconforme \u00a0interpuso y, luego, sustent\u00f3 el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. L \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A \u00a0 D E M A N D A \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se acude a la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n para denunciar, en un cargo \u00fanico, \u00a0un falso raciocinio que condujo a la inaplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00abin \u00a0dubio pro reo\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error de hecho \u00a0ocurri\u00f3 porque se vulneraron \u00ablas \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica\u00bb \u00a0al otorgar \u00abplena \u00a0credibilidad\u00bb \u00a0a los testimonios de David Felipe Duque Montoya y Bel\u00e9n \u00a0Montoya, olvidando que el acusado describi\u00f3 c\u00f3mo aqu\u00e9l \u00a0se golpe\u00f3 el rostro cuando cay\u00f3 accidentalmente al \u00a0lanzar una patada y que, una vez se levant\u00f3, ambos se \u00a0agarraron por el cuello; relato que fue corroborado por el dictamen \u00a0m\u00e9dico-legal que concluy\u00f3 la existencia de lesiones en \u00a0esas 2 partes del cuerpo (cara y cuello). Siendo as\u00ed, \u00a0constituye una \u00abfalacia\u00bb el razonamiento judicial seg\u00fan \u00a0el cual admitir la autolesi\u00f3n inicial de la v\u00edctima \u00a0implicar\u00eda que tambi\u00e9n \u00abintent\u00f3 \u00a0estrangularse\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed pues, \u00a0si la sentencia \u00abmerece \u00a0cr\u00edticas racionales\u00bb \u00a0como las anotadas, y \u00abpermite \u00a0una hip\u00f3tesis diferente igualmente acreditada en el juicio\u00bb \u00a0por la defensa, se genera una duda insalvable que debe resolverse en \u00a0favor del acusado. Por ende, solicita casar esa decisi\u00f3n \u00a0judicial, aun cuando sea de manera oficiosa, para que, en su lugar, \u00a0se dicte una absolutoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. C \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0O N S I D E R A C I O N E S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1 \u00a0Seg\u00fan lo previsto en el art\u00edculo 184.2 del C.P.P., la \u00a0demanda de casaci\u00f3n es admisible siempre que el recurrente \u00a0ostente inter\u00e9s, se\u00f1ale la causal de casaci\u00f3n, \u00a0desarrolle los cargos y acredite la necesidad del fallo para cumplir \u00a0alguna de las finalidades del recurso: efectividad del derecho \u00a0material, respeto de las garant\u00edas, reparaci\u00f3n de \u00a0agravios y\/o unificaci\u00f3n de la jurisprudencia (art. 180 \u00a0ibidem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, la ausencia de los presupuestos anotados determinar\u00e1 \u00a0la inadmisi\u00f3n de la demanda, sin perjuicio de que la Corte, de \u00a0manera oficiosa, supere los defectos de ese acto si vislumbra un \u00a0vicio de la sentencia distinto de los invocados. \u00a0<\/p>\n<p>4.2 Sea lo primero \u00a0advertir que, conforme a lo establecido en el art\u00edculo 181 \u00a0ibidem, el recurso de casaci\u00f3n interpuesto es procedente \u00a0porque se dirige contra una sentencia de segunda instancia, como fue \u00a0la proferida el 16 de mayo de 2019 por la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1, mediante la cual se confirm\u00f3 la \u00a0decisi\u00f3n de condenar a JOHN HAROLD QUINTERO GIRALDO como autor \u00a0del delito de lesiones \u00a0consistentes \u00a0en incapacidad \u00a0para trabajar \u00a0y deformidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3 \u00a0De otra parte, el demandante se encuentra legitimado para recurrir en \u00a0casaci\u00f3n porque es una de las partes del proceso \u2013la \u00a0defensa- (art. 182 C.P.P.), y la sentencia condenatoria que se \u00a0impugna produce consecuencias adversas a quien representa. Adem\u00e1s, \u00a0en esta oportunidad, reitera los argumentos fundamentales de la \u00a0oposici\u00f3n que hab\u00eda planteado, en el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n, contra la sentencia de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4 Sin embargo, \u00a0como se explicar\u00e1, en la demanda no se sustenta un solo error \u00a0susceptible de estudio en sede de casaci\u00f3n ni la necesidad del \u00a0fallo extraordinario para alcanzar alguno de los prop\u00f3sitos \u00a0enlistados en el art\u00edculo 180 del C.P.P. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.1 El \u00a0recurrente alude a la causal descrita en el numeral 3 del art\u00edculo \u00a0181 procesal, es decir, la consistente en el \u00abmanifiesto \u00a0desconocimiento de las reglas de producci\u00f3n y apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba sobre la cual se ha fundado la sentencia\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demostraci\u00f3n \u00a0de esa hip\u00f3tesis de casaci\u00f3n exige, en primer lugar, \u00a0que se precise la forma de su consumaci\u00f3n, es decir, \u00a0identificar el error de hecho -en la existencia, identidad o \u00a0raciocinio de la prueba- o de derecho -falso juicio de legalidad o de \u00a0convicci\u00f3n- en que incurri\u00f3 el fallo. Adem\u00e1s, se \u00a0debe acreditar que el vicio es manifiesto o, lo que es igual, \u00a0perceptible con relativa facilidad, y que es trascendente porque \u00a0recae en la prueba fundante del fallo y, por ende, puede conllevar la \u00a0modificaci\u00f3n del sentido de este. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.2 En ese \u00a0\u00e1mbito, la demanda plantea un cargo por falso raciocinio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese error de hecho \u00a0se configura cuando el juez, en la valoraci\u00f3n de una prueba, \u00a0infringe una m\u00e1xima de la experiencia, un principio l\u00f3gico \u00a0o una ley cient\u00edfica. En ese orden, la determinaci\u00f3n de \u00a0la regla de sana cr\u00edtica que result\u00f3 excluida o \u00a0aplicada de manera indebida, es un requisito fundamental de la \u00a0sustentaci\u00f3n del vicio dado que constituir\u00e1 el \u00a0par\u00e1metro de evaluaci\u00f3n de la correcci\u00f3n del \u00a0an\u00e1lisis probatorio. Ese presupuesto representa, adem\u00e1s, \u00a0un l\u00edmite a la actividad de las partes y a las facultades del \u00a0tribunal de casaci\u00f3n pues impide auscultar los hechos probados \u00a0por el simple desacuerdo con las conclusiones de los jueces que, como \u00a0se sabe, se presumen acertadas y legales. \u00a0<\/p>\n<p>4.4.3 Al principio \u00a0de la sustentaci\u00f3n, el recurrente manifiesta que el error de \u00a0raciocinio se estructur\u00f3 porque la sentencia otorg\u00f3 \u00a0\u00abplena \u00a0credibilidad\u00bb \u00a0a los testimonios presentados por la Fiscal\u00eda (David Felipe \u00a0Duque Montoya y su madre Bel\u00e9n Montoya), en desmedro de la \u00a0hip\u00f3tesis f\u00e1ctica avalada por los testigos de la \u00a0defensa (JOHN HAROLD QUINTERO GIRALDO, Francenith Garz\u00f3n Meza \u00a0y Wilson Gonz\u00e1lez Mu\u00f1oz). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este planteamiento \u00a0inicial, es evidente, no constituye la denuncia de una vulneraci\u00f3n \u00a0de las reglas de producci\u00f3n y\/o valoraci\u00f3n de la prueba \u00a0y, en estricto sentido, ni siquiera es una verdadera oposici\u00f3n \u00a0a los fundamentos de la sentencia; pues se limita a expresar la \u00a0desaz\u00f3n del defensor ante la conclusi\u00f3n judicial de que \u00a0los testimonios de la acusaci\u00f3n demostraron la responsabilidad \u00a0del procesado porque, en su criterio, los que dieron una versi\u00f3n \u00a0exculpatoria ten\u00edan respaldo en los dict\u00e1menes \u00a0m\u00e9dico-legales de lesiones. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.4 Si bien el \u00a0recurrente alega la violaci\u00f3n de \u00ablas \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica\u00bb, \u00a0ni siquiera precisa si el fundamento de esa aseveraci\u00f3n es la \u00a0exclusi\u00f3n o indebida aplicaci\u00f3n de una m\u00e1xima de \u00a0la experiencia, un principio de la l\u00f3gica o una ley \u00a0cient\u00edfica. \u00a0<\/p>\n<p>Tan solo cuando se \u00a0refiere a la desestimaci\u00f3n del testimonio de Francenith Garz\u00f3n \u00a0Meza, es que plantea la violaci\u00f3n de un \u00abprincipio \u00a0de la l\u00f3gica\u00bb \u00a0que, al parecer, ser\u00eda el de no contradicci\u00f3n porque lo \u00a0hace consistir en que \u00abuna \u00a0cosa no puede y puede ser al mismo tiempo\u00bb. \u00a0Esa infracci\u00f3n se habr\u00eda configurado porque el Juez \u00a0afirm\u00f3 que a la citada testigo no se le pod\u00eda exigir \u00a0una explicaci\u00f3n t\u00e9cnica de la forma como la v\u00edctima \u00a0se habr\u00eda ocasionado -ella misma- las lesiones, pero, al \u00a0tiempo, \u00abse \u00a0indica que no es razonable su versi\u00f3n sin establecer donde \u00a0radica su irrazonabilidad\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese argumento no \u00a0sustenta una desatenci\u00f3n del principio l\u00f3gico en \u00a0cuesti\u00f3n porque no ense\u00f1a la afirmaci\u00f3n y \u00a0negaci\u00f3n simult\u00e1nea sobre un mismo enunciado; es decir, \u00a0el reconocimiento de que Francenith Garz\u00f3n Meza no es un \u00a0testigo t\u00e9cnico frente a la ca\u00edda de cuerpos, no \u00a0excluye que haya entregado una versi\u00f3n de los hechos poco o \u00a0nada \u00abrazonable\u00bb. \u00a0Por si fuera poco, el fundamento de la censura no respeta el \u00a0principio de correcci\u00f3n material porque, primero, la \u00a0desestimaci\u00f3n de ese testimonio no obedeci\u00f3 a la \u00a0ausencia o presencia de conocimientos t\u00e9cnicos en la \u00a0declarante, y, segundo, la sentencia s\u00ed explic\u00f3 las \u00a0razones de esa postura, como puede verificarse en este apartado: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 el \u00a0testimonio de la esposa del acusado [Francenith \u00a0Garz\u00f3n Meza], \u00a0pese a que se encontraba con este en el momento en el que se \u00a0suscitaron los hechos, es el que presenta las inconsistencias m\u00e1s \u00a0relevantes: aquella es la \u00fanica que refiere que la v\u00edctima \u00a0al golpear al acusado dio una vuelta y se cay\u00f3 de frente y ni \u00a0siquiera hace referencia a que entre David Felipe y John Harold se \u00a0sujetaron de las camisas. Esas circunstancias, en contraposici\u00f3n \u00a0a los otros testigos, es significativa, pues hace que su dicho sea \u00a0poco cre\u00edble. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, es cierto \u00a0que no pod\u00eda ped\u00edrsele a la testigo que especificara \u00a0t\u00e9cnicamente c\u00f3mo, seg\u00fan la defensa, la v\u00edctima \u00a0se caus\u00f3 las lesiones; sin embargo, si era necesario, por lo \u00a0menos, que expusiera una versi\u00f3n razonable de ese suceso y no \u00a0lo hizo.1 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el mismo \u00a0sentido, debe advertirse que el poco valor que la prueba testimonial \u00a0en cuesti\u00f3n mereci\u00f3 a los juzgadores se fund\u00f3, \u00a0adem\u00e1s, en su falta de concordancia con las dem\u00e1s \u00a0presentadas por la defensa, as\u00ed: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. No ofrecen una \u00a0explicaci\u00f3n convincente de las lesiones causadas: el guarda de \u00a0seguridad del conjunto [Wilson \u00a0Gonz\u00e1lez Mu\u00f1oz] \u00a0se\u00f1al\u00f3 que David Felipe le dio una patada a John Harold \u00a0y que aquel se fue de frente y se cay\u00f3; la \u00a0esposa del acusado, \u00a0que David Felipe le lanz\u00f3 una patada a John Harold y se enred\u00f3 \u00a0con el pie de este o con el de \u00e9l, que dio como una vuelta y \u00a0se cay\u00f3; entre tanto, el procesado refiri\u00f3 que la \u00a0v\u00edctima le lanz\u00f3 una patada, que se enred\u00f3 con \u00a0su rodilla y luego se cay\u00f3.2 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.5 En el \u00e1mbito \u00a0de la l\u00f3gica, tambi\u00e9n aleg\u00f3 el demandante que es \u00a0un argumento falaz aquel que rechaza la hip\u00f3tesis de \u00a0autolesi\u00f3n de la v\u00edctima en el rostro porque \u00a0implicar\u00eda, necesariamente, que esta misma tambi\u00e9n \u00a0intent\u00f3 estrangularse. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese planteamiento \u00a0no sustenta un falso raciocinio porque omite especificar cu\u00e1l \u00a0principio de la l\u00f3gica espec\u00edficamente result\u00f3 \u00a0violado y c\u00f3mo ello habr\u00eda ocurrido; pero, lo m\u00e1s \u00a0grave, es que ni siquiera se determina la prueba que se valor\u00f3 \u00a0de manera indebida. De esa manera, la inconformidad, a lo sumo, \u00a0acreditar\u00eda un mero desacierto argumentativo que no incide en \u00a0los fundamentos probatorios de la sentencia y que tampoco alcanza a \u00a0constituir la base de un vicio procesal en la motivaci\u00f3n de \u00a0aqu\u00e9lla (por ausencia absoluta, insuficiencia o anfibolog\u00eda). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cualquier caso, \u00a0la intrascendencia de la censura es m\u00e1s evidente si se tiene \u00a0en cuenta que la raz\u00f3n aducida por el Tribunal para descartar \u00a0que las heridas en el rostro de la v\u00edctima fueron ocasionadas \u00a0por su propia acci\u00f3n -ca\u00edda accidental- no fue el nexo \u00a0de causalidad necesaria que el recurrente cataloga de \u00abfalacia\u00bb, \u00a0sino que la valoraci\u00f3n conjunta de la prueba y, en especial, \u00a0de los dict\u00e1menes m\u00e9dico-legales incorporados con la \u00a0perito Liliana Marcela T\u00e1mara Pati\u00f1o, le permiti\u00f3 \u00a0concluir que la totalidad de las lesiones fueron ocasionadas por la \u00a0violencia ejercida por el acusado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este preciso \u00a0aspecto, la sentencia argument\u00f3 que la experta m\u00e9dica: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 refiri\u00f3 \u00a0que realiz\u00f3 el segundo reconocimiento m\u00e9dico-legal que \u00a0se le practic\u00f3 a la v\u00edctima. Precis\u00f3 que para \u00a0ello tuvo en cuenta la valoraci\u00f3n que se le realiz\u00f3 a \u00a0este en el Hospital San Ignacio y la que efectu\u00f3 su colega, en \u00a0primera oportunidad. El primero de estos determin\u00f3 que la \u00a0v\u00edctima sufri\u00f3 una fractura de huesos nasales. El \u00a0segundo, hall\u00f3 dos abrasiones de 3&#215;1 y de 2&#215;1 cm en la regi\u00f3n \u00a0fronto-facial izquierda, con equimosis y edema subyacente de 5&#215;5 en \u00a0la misma localizaci\u00f3n, equimosis de 1&#215;1 cm, en la cara \u00a0anterior lateral del cuello y peque\u00f1as petequias en la cara \u00a0anterior del cuello. Por lo anterior, concluy\u00f3 que los \u00a0mecanismos con los que se hab\u00edan causado las lesiones eran \u00a0abrasivo, \u00a0contundente y estrangulamiento \u00a0\u20263 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para, luego, \u00a0concluir: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa cita de la \u00a0sentencia evidencia que el recurrente no se ajusta al principio de \u00a0correcci\u00f3n material, pues el rechazo de la teor\u00eda \u00a0defensiva no obedeci\u00f3 a una falacia argumentativa sino a \u00a0razonamientos probatorios derivados del n\u00famero y clase de \u00a0lesiones f\u00edsicas causadas a David Felipe Duque Montoya, \u00a0aunados, claro est\u00e1, a la narraci\u00f3n que del hecho \u00a0violento y sus circunstancias realiz\u00f3 este \u00faltimo y, \u00a0por supuesto, Bel\u00e9n Montoya de Duque que lo acompa\u00f1aba \u00a0para el instante de la agresi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.6 En la \u00a0demanda se enuncia el contenido de los testimonios rendidos por el \u00a0mismo JOHN HAROLD QUINTERO GIRALDO y por Wilson Gonz\u00e1lez \u00a0Mu\u00f1oz, que respaldar\u00edan la teor\u00eda defensiva del \u00a0caso. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de esa rememoraci\u00f3n, \u00a0ninguna incorrecci\u00f3n en la apreciaci\u00f3n de las referidas \u00a0pruebas se denunci\u00f3; es decir, la sustentaci\u00f3n no aleg\u00f3 \u00a0la violaci\u00f3n de un principio de la sana cr\u00edtica en este \u00a0\u00e1mbito. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En igual sentido, \u00a0se mencionaron los informes periciales de lesiones elaborados por \u00a0profesionales m\u00e9dicos del Instituto Nacional de Medicina Legal \u00a0y Ciencias Forenses, sin que el defensor indicara cu\u00e1l error \u00a0cometi\u00f3 el Juez al tenerlos como pruebas que corroboran el \u00a0relato de la v\u00edctima. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.7 Por \u00faltimo, \u00a0la demanda de casaci\u00f3n reconoce que la sentencia condenatoria \u00a0se fund\u00f3 en los testimonios de la v\u00edctima (David Felipe \u00a0Duque Montoya) y su madre (Bel\u00e9n Montoya de Duque). A pesar de \u00a0este reconocimiento expl\u00edcito, el recurrente no plante\u00f3 \u00a0el m\u00e1s m\u00ednimo reparo a esa valoraci\u00f3n; de manera \u00a0que, la inconformidad del recurrente ser\u00eda absolutamente \u00a0intrascendente porque no se predica de los fundamentos probatorios de \u00a0la decisi\u00f3n de condena, sin que tampoco, como ya se vio, se \u00a0sustente error alguno en la desestimaci\u00f3n de los testimonios \u00a0de descargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.5 En conclusi\u00f3n, \u00a0ning\u00fan falso raciocinio -ni otro error de juicio- manifiesto y \u00a0trascendente se sustenta; por tanto, se inadmitir\u00e1 la demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor de JOHN HAROLD QUINTERO \u00a0GIRALDO, pues tampoco se acredit\u00f3 la necesidad del examen para \u00a0lograr una de las finalidades previstas en el art\u00edculo 180 del \u00a0C.P.P., ni la Corte lo advierte de oficio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se advertir\u00e1 \u00a0al recurrente que contra esta decisi\u00f3n procede la insistencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la \u00a0Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de JOHN \u00a0HAROLD QUINTERO GIRALDO. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EYDER \u00a0PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c8LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentencia de segunda instancia, p\u00e1ginas 13 y 14. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ibidem, p\u00e1gina 13. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ibidem, p\u00e1ginas 11 y 12. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ibidem, p\u00e1gina 14. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0 Magistrada \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 AP1607-2021 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 56140 \u00a0 Acta \u00a098 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C, veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 1. 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