{"id":55491,"date":"2023-12-21T21:29:20","date_gmt":"2023-12-21T21:29:20","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1589-202156792\/"},"modified":"2023-12-21T21:29:20","modified_gmt":"2023-12-21T21:29:20","slug":"ap1589-202156792","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1589-202156792\/","title":{"rendered":"AP1589-2021(56792)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP1589 \u00a0&#8211; 2021 \u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n \u00a0No. 56792 \u00a0<\/p>\n<p>Acta \u00a0No. 98 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte se pronuncia sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada por la defensa de V\u00edctor \u00a0Alfonso Holgu\u00edn Sierra, \u00a0contra la sentencia emitida el 26 de agosto \u00a0de 2019 por \u00a0la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, que confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n condenatoria proferida en su contra el 19 de marzo de \u00a0igual anualidad por el Juzgado Cincuenta Penal del Circuito con \u00a0Funci\u00f3n de Conocimiento del mismo Distrito Judicial, tr\u00e1mite \u00a0adelantado por el punible de acceso carnal violento agravado, en \u00a0concurso homog\u00e9neo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. F\u00e1cticos \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Durante el a\u00f1o \u00a02010, en varias oportunidades, V\u00edctor \u00a0Alfonso Holgu\u00edn Sierra \u00a0oblig\u00f3 a su hijastra G.P.P.L. \u2013de 13 a\u00f1os para la \u00a0\u00e9poca de los hechos\u2013 a realizarle sexo oral, mientras \u00e9l \u00a0le acariciaba la regi\u00f3n gl\u00fatea, hechos ocurridos en la \u00a0casa de habitaci\u00f3n que compart\u00edan en el barrio Bilbao \u00a0de esta ciudad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 Procesales \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0audiencia preliminar celebrada el 19 de febrero de 2014 bajo la \u00a0direcci\u00f3n del Juzgado Sesenta y Uno Penal Municipal con \u00a0Funci\u00f3n de Control de Garant\u00edas de Bogot\u00e1, la \u00a0fiscal\u00eda formul\u00f3 imputaci\u00f3n en contra de Holgu\u00edn \u00a0Sierra \u00a0como autor de los delitos de acceso \u00a0carnal violento agravado y actos sexuales con menor de catorce a\u00f1os \u00a0agravados, ambos en concurso homog\u00e9neo \u00a0(art\u00edculos 205, 209 y 211, numerales 4 y 5 del C\u00f3digo \u00a0Penal). El imputado no acept\u00f3 cargos. Se impuso medida de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva en establecimiento de \u00a0reclusi\u00f3n1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Radicado el \u00a0escrito de acusaci\u00f3n2 \u00a0\u2013con \u00a0relaci\u00f3n a los anunciados punibles\u2013, \u00a0la actuaci\u00f3n la asumi\u00f3 el Juzgado Cincuenta \u00a0Penal del Circuito con Funci\u00f3n de Conocimiento del mismo \u00a0Distrito Judicial, \u00a0despacho ante el cual tuvo lugar su verbalizaci\u00f3n el 17 de \u00a0junio de 20143. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La audiencia \u00a0preparatoria se cumpli\u00f3 el 10 y 19 de junio de 20154, \u00a0al paso que el juicio oral se agot\u00f3 en sesiones del 21 de \u00a0septiembre de 20165; \u00a023 de enero6, \u00a030 de mayo7 \u00a0y 20 de septiembre8 \u00a0de 2017; y 21 de febrero9, \u00a03 de octubre10 \u00a0y 27 de noviembre11 \u00a0de 2018, \u00faltima fecha en la que el despacho cognoscente \u00a0anunci\u00f3 sentido de fallo condenatorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia de \u00a0rigor se profiri\u00f3 el 19 de marzo de 2019 y, en ella12, \u00a0la judicatura conden\u00f3 a V\u00edctor \u00a0Alfonso Holgu\u00edn Sierra \u00a0como \u00a0autor de las ilicitudes acusadas, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a0las penas de trescientos meses de prisi\u00f3n e inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por veinte \u00a0a\u00f1os. Neg\u00f3 cualquier mecanismo sustitutivo de la pena \u00a0privativa de la libertad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada dicha \u00a0decisi\u00f3n por la defensa, el \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1 desat\u00f3 la alzada a trav\u00e9s \u00a0de fallo de fecha 26 de agosto siguiente13, \u00a0por el cual revoc\u00f3 parcialmente la sentencia y absolvi\u00f3 \u00a0a Holgu\u00edn \u00a0Sierra \u00a0por \u00a0el cargo de actos \u00a0sexuales con menor de catorce a\u00f1os agravados, confirm\u00f3 \u00a0la condena en lo dem\u00e1s y redosific\u00f3 en doscientos \u00a0cuarenta meses las penas de prisi\u00f3n e inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La anterior \u00a0providencia es recurrida en casaci\u00f3n por el profesional del \u00a0derecho que representa los intereses del enjuiciado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0LA \u00a0DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contiene un cargo \u00a0\u00fanico \u00a0por la senda de la causal segunda, por \u00abdesconocimiento \u00a0del debido proceso por afectaci\u00f3n sustancial de su estructura \u00a0o de la garant\u00eda debida a cualquiera de las partes, al no \u00a0haberse decretado, en primera instancia, la ruptura de la unidad \u00a0procesal\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Indica que \u00abuna \u00a0de las formas propias del proceso penal es la unidad procesal\u2026 \u00a0salvo \u00a0las excepciones constitucionales y legales\u00bb \u00a0[negrilla \u00a0original del texto], una de ellas, la ruptura de la unidad procesal, \u00a0\u00abes \u00a0decir, el evento en que dos o m\u00e1s delitos deben ser juzgados \u00a0conjuntamente en una sola actuaci\u00f3n\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica que su \u00a0prohijado: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>[d]espleg\u00f3 \u00a0presuntamente, dos tipos penales hacia el mismo sujeto pasivo y, \u00a0siempre dentro de un espacio similar de tiempo y espacio. Es decir, \u00a0de las pruebas decretadas y practicadas por el [J]uzgado 50 [P]enal \u00a0del [C]ircuito con funciones de conocimiento, dentro del proceso de \u00a0la referencia, se \u00a0evidencia un despliegue de presuntas conductas punibles por parte de \u00a0mi prohijado, que se sucedieron en el mismo lugar y tiempo, por lo \u00a0que hab\u00eda una flagrante RUPTURA DE UNIDAD PROCESAL, que al no \u00a0hacerse, se produjo dos procesos distintos: UNO, por el delito de \u00a0tortura al cual fue condenado a la pena de 128 meses de prisi\u00f3n; \u00a0y EL OTRO, por los delitos de ACCESO CARNAL VIOLENTO Y ACTOS SEXUALES \u00a0CON MENOR DE 14 A\u00d1OS, al cual fue condenado a otra unidad \u00a0privativa de libertad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ende, \u00a0tanto el proceso de TORTURA como EL DELITO SEXUAL debieron \u00a0procesarse, juzgarse conjuntamente [negrilla \u00a0y may\u00fascula sostenida original del texto]. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego: (i) \u00a0realiza un cotejo entre las conductas de tortura por el que \u2013seg\u00fan \u00a0comenta\u2013 V\u00edctor \u00a0Alfonso Holgu\u00edn Sierra \u00a0fue condenado por el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado \u00a0de Bogot\u00e1 y el de acceso carnal violento agravado, de que \u00a0trata este diligenciamiento; y, (ii) \u00a0trae \u00a0a colaci\u00f3n apartes de la prueba testimonial recaudada en la \u00a0audiencia de juicio oral, para significar que la fiscal\u00eda \u00a0estaba en la obligaci\u00f3n de procesar a su asistido en un solo \u00a0juicio, situaci\u00f3n que no se verific\u00f3 y se le \u00abjuzg\u00f3 \u00a0dos veces por los mismos hechos\u00bb, \u00a0cuya consecuencia es la nulidad de todo lo actuado al interior de \u00a0este tr\u00e1mite, petici\u00f3n que realiza en sede de casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>IV. \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1 La \u00a0Sala inadmitir\u00e1 la demanda bajo examen, por no reunir los \u00a0requisitos m\u00ednimos de orden formal necesarios para su estudio \u00a0de fondo, ni satisfacer los presupuestos b\u00e1sicos de orden \u00a0sustancial para la realizaci\u00f3n de los fines del recurso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2 Ha \u00a0de recordarse que el libelo casacional debe ser elaborado con respeto \u00a0de las formalidades l\u00f3gico\u2013jur\u00eddicas previstas en \u00a0la ley, seg\u00fan se trate de cada una de las causales \u00a0establecidas en el precepto 181 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal de 2004, toda vez que lo pretendido con este mecanismo es \u00a0desvirtuar la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que \u00a0recae sobre el fallo de segundo grado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado el car\u00e1cter \u00a0extraordinario del recurso, la demanda de casaci\u00f3n no es un \u00a0escrito de libre elaboraci\u00f3n y tampoco \u00a0implica el abandono de los presupuestos argumentativos que le son \u00a0inherentes, pues, con el prop\u00f3sito de evitar su \u00a0desnaturalizaci\u00f3n, el legislador impuso la necesidad de \u00a0acreditar el cumplimiento de los fines previstos en el canon 180 \u00a0ejusdem, \u00a0es decir, \u00abla \u00a0efectividad del derecho material, el respeto de las garant\u00edas \u00a0de los intervinientes, la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos \u00a0a estos, y la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia\u00bb, \u00a0y satisfacer los postulados normativos descritos en el art\u00edculo \u00a0184. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed \u00a0como, adem\u00e1s de acreditar con suficiencia que alguna de las \u00a0finalidades se abre paso en el caso concreto, corresponde al \u00a0demandante demostrar que le asiste inter\u00e9s jur\u00eddico \u00a0para recurrir, elegir la causal adecuada, determinar el sentido del \u00a0error espec\u00edfico en los t\u00e9rminos desarrollados por la \u00a0jurisprudencia, y sustentarlo con estricto apego a los principios que \u00a0rigen el recurso, con especial \u00e9nfasis en los de prioridad, \u00a0limitaci\u00f3n, precisi\u00f3n, claridad, cr\u00edtica \u00a0vinculada, debida fundamentaci\u00f3n, no contradicci\u00f3n, \u00a0autonom\u00eda, correcci\u00f3n material y trascendencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El documento que \u00a0se examina no satisface estos presupuestos metodol\u00f3gicos y \u00a0el recurrente tampoco expuso un solo argumento tendiente a demostrar \u00a0la necesidad de la casaci\u00f3n, a partir de uno de los taxativos \u00a0fines se\u00f1alados en el ya citado precepto 180, lo cual se \u00a0traduce en una insuficiente sustentaci\u00f3n del recurso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas falencias, \u00a0aunado a que no se cumpli\u00f3 con el imperativo de justificar un \u00a0cargo atendible en la sede extraordinaria, no puede generar sino la \u00a0inadmisi\u00f3n del libelo, tal y como lo prev\u00e9 el segundo \u00a0inciso del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004. Estas las \u00a0razones: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3 En \u00a0trat\u00e1ndose de la causal \u00a0segunda \u00a0o \u00a0de nulidad por desconocimiento de la estructura del debido proceso, o \u00a0por afectaci\u00f3n de garant\u00edas a cualquiera de las partes \u00a0con capacidad de invalidar la actuaci\u00f3n, es deber del \u00a0demandante indicar el motivo de nulidad que se configura \u00a0(incompetencia, violaci\u00f3n del debido proceso o violaci\u00f3n \u00a0del derecho de defensa)14, \u00a0la irregularidad procesal que lo actualiza y la procedencia de su \u00a0declaraci\u00f3n frente a los principios de taxatividad, \u00a0trascendencia, instrumentalidad de las formas, protecci\u00f3n, \u00a0convalidaci\u00f3n y residualidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso, no resulta viable invocar libremente, a manera de raz\u00f3n \u00a0invalidante, todo aquello que no se hizo o no se obtuvo en las \u00a0instancias, o que habiendo sido objeto de pronunciamiento por la \u00a0autoridad judicial no fue del agrado de la parte afectada, porque el \u00a0motivo que se alega ha de corresponder, en virtud del principio de \u00a0taxatividad, a los supuestos f\u00e1cticos que la normatividad \u00a0legal expresamente contempla como factores de invalidaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0simple enunciaci\u00f3n de supuestos errores de procedimiento o de \u00a0garant\u00eda tampoco es suficiente para quebrar la presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad que ampara la sentencia. Es menester indicar \u00a0en qu\u00e9 consisti\u00f3 en concreto la irregularidad y \u00a0demostrar que, frente a los principios ya referenciados y las \u00a0particularidades del caso, no existe alternativa distinta de soluci\u00f3n \u00a0que la nulidad de lo actuado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se alega trasgresi\u00f3n del debido proceso, debe demostrarse la \u00a0configuraci\u00f3n de una irregularidad trascendente \u00a0en la estructura formal b\u00e1sica del mismo, que afecte el \u00a0desarrollo de las fases esenciales que lo componen. O una \u00a0irregularidad en su estructura conceptual, que haya comprometido el \u00a0principio de congruencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte, la violaci\u00f3n del derecho de defensa impone \u00a0determinar cu\u00e1les fueron las actividades u omisiones \u00a0contrarias al deber de diligencia del profesional que menoscabaron o \u00a0limitaron el ejercicio del derecho de defensa, y la entidad de su \u00a0afectaci\u00f3n, en orden a probar la trascendencia y cobertura del \u00a0vicio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.1 En \u00a0el asunto de la especie, pese a la confusa redacci\u00f3n, del \u00a0libelo demandatorio se extrae que el \u00a0reproche se hace consistir en que a V\u00edctor \u00a0Alfonso Holgu\u00edn Sierra \u00a0se \u00a0le debi\u00f3 juzgar dentro del presente tr\u00e1mite procesal \u00a0por los reatos de tortura y acceso carnal violento agravado y no por \u00a0separado \u2013como, seg\u00fan dice, ocurri\u00f3\u2013, al \u00a0tratarse, en su concepto, de conductas punibles que ocurrieron \u00aben \u00a0un mismo espacio de tiempo y lugar\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista aduce \u00a0con insistencia que \u00a0en contra de su defendido cursaron ambas investigaciones, la primera \u00a0\u2013la de tortura\u2013 con sentencia condenatoria ejecutoriada y \u00a0la segunda que se discute a trav\u00e9s del presente recurso \u00a0extraordinario, las cuales correspond\u00eda tramitar bajo una \u00a0misma cuerda procesal, lo que, en su criterio, origina la nulidad de \u00a0este diligenciamiento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien, entre \u00a0varios hechos (tortura y acceso carnal violento de una menor de \u00a0edad), el actor refiere la existencia de una conexidad por cuenta de \u00a0la unidad de acusado, deja de lado que la unidad procesal puede \u00a0romperse, sin que tal decisi\u00f3n ineluctablemente implique la \u00a0nulidad de lo actuado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, \u00a0que delitos, a\u00fan conexos, se fallen por separado, no significa \u00a0lesi\u00f3n de garant\u00eda constitucional alguna del procesado, \u00a0pues, en \u00faltimas, la exigencia de una sola sentencia por todos \u00a0los injustos apunta es a que las posibles penas se dosifiquen con las \u00a0reglas del concurso de conductas punibles y ello, como de vieja data \u00a0lo ha reconocido la Sala (Cfr. \u00a0CSJ \u00a0AP, 13 abr. 2011, rad. 36118; CSJ AP, 6 jul. 2011, rad. 36067 y CSJ \u00a0AP, 29 ag. 2012, rad. 39105), lo soluciona el instituto de la \u00a0acumulaci\u00f3n jur\u00eddica de penas de que trata el art\u00edculo \u00a0460 de la Ley 906 de 2004, que con suma claridad establece que \u00ablas \u00a0normas que regulan la dosificaci\u00f3n de la pena, en caso de \u00a0concurso de conductas punibles, se aplicar\u00e1n tambi\u00e9n \u00a0cuando \u00a0los delitos conexos se hubieren fallado independientemente. \u00a0Igualmente, cuando se hubieren proferido varias sentencias en \u00a0diferentes procesos\u2026\u00bb [subraya \u00a0la Corte], preceptiva que evidencia c\u00f3mo es usual tramitar de \u00a0forma separada delitos conexos, situaci\u00f3n que, de suyo, \u00a0anticip\u00f3 el legislador al establecer la soluci\u00f3n \u00a0efectiva a la problem\u00e1tica bosquejada por el impugnante. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0entonces, el tr\u00e1mite aut\u00f3nomo de un proceso por cada \u00a0conducta punible no comporta afectaci\u00f3n de garant\u00edas \u00a0para el involucrado, dado que en cada actuaci\u00f3n se siguen los \u00a0par\u00e1metros propios del debido proceso y se formula la \u00a0imputaci\u00f3n espec\u00edfica, frente a la cual el enjuiciado \u00a0puede ejercer el derecho de defensa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunado \u00a0a lo anterior, no es cierto, seg\u00fan acus\u00f3 el censor, \u00a0que, por raz\u00f3n de haber sido investigado en dos procesos \u00a0separados, Holgu\u00edn \u00a0Sierra \u00a0ser\u00e1 condenado varias veces por los mismos hechos. Tal \u00a0afirmaci\u00f3n resulta desafortunada, pues, son diferentes los \u00a0delitos que eventualmente constituyeron objeto de estudio, sin que se \u00a0hubiese evidenciado por el recurrente que, por cada uno de ellos, \u00a0cursaran varios expedientes. Por el contrario, cada delincuencia \u00a0\u2013rem\u00e1rquese, seg\u00fan la propia informaci\u00f3n \u00a0brindada en el libelo por el casacionista\u2013 estuvo sometida a \u00a0juzgamiento. Al parecer, se sigui\u00f3 un s\u00f3lo tr\u00e1mite \u00a0por tortura y s\u00f3lo uno en lo relacionado con el acceso carnal \u00a0violento agravado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En suma, el actor \u00a0no especific\u00f3, ni explic\u00f3, como era su deber, cu\u00e1les \u00a0garant\u00edas fueron las presuntamente conculcadas a Holgu\u00edn \u00a0Sierra \u00a0con \u00a0la no acumulaci\u00f3n de los referidos diligenciamientos, \u00a0situaci\u00f3n que imposibilita la admisi\u00f3n de la demanda \u00a0ante la ausencia de carga argumentativa de la nulidad postulada, \u00a0m\u00e1xime si se considera que tal instituto constituye el remedio \u00a0extremo para corregir los vicios de estructura o de garant\u00eda \u00a0en que se incurra en desarrollo del tr\u00e1mite. Por tanto, no \u00a0cualquier irregularidad, que en el asunto bajo examen no se advierte, \u00a0comporta la invalidaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4 Por \u00a0las razones expuestas, la Sala inadmitir\u00e1 la demanda estudiada \u00a0y ordenar\u00e1 la devoluci\u00f3n del proceso al tribunal de \u00a0origen, no advirtiendo violaciones a garant\u00edas fundamentales \u00a0que est\u00e9 en el deber de proteger de manera oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.5 Resta \u00a0se\u00f1alar que, al amparo del \u00a0inciso segundo del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, \u00a0cuando la Corte decide no dar curso a una demanda de casaci\u00f3n, \u00a0es procedente la insistencia, cuyas reglas, en ausencia de \u00a0disposici\u00f3n legal, fueron definidas por la Sala desde el auto \u00a0CSJ AP, 12 dic. 2005, rad. 24322 y precisadas en CSJ AP3481\u20132014, \u00a025 jun. 2014, rad. 42597. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por la defensa de V\u00edctor \u00a0Alfonso Holgu\u00edn Sierra. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Advertir que \u00a0contra \u00a0la anterior determinaci\u00f3n procede el mecanismo de insistencia, \u00a0de \u00a0conformidad con lo dispuesto en el inciso segundo del art\u00edculo \u00a0184 de la Ley 906 de 2004 y \u00a0en los t\u00e9rminos definidos por la jurisprudencia de la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO\u00a0EUGENIO\u00a0CORREDOR\u00a0BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EYDER \u00a0PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a015 a 17, C.P. n.\u00b0 1. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a018 a 25, ib. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a042, ib. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0157, 158 y 161 a 163, ib. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0214 y 215, ib. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0242, ib. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0280, ib. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06, C.P. n.\u00b0 2. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a010, ib. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a036, ib. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a038 y 39, ib. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a056 a 118, ib. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a010 a 18, C.P. del Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Art\u00edculos 456 y 457 de la Ley 906 de 2004. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 AP1589 \u00a0&#8211; 2021 \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0No. 56792 \u00a0 Acta \u00a0No. 98 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 I. 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