{"id":55476,"date":"2023-12-21T21:29:19","date_gmt":"2023-12-21T21:29:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1570-202157939\/"},"modified":"2023-12-21T21:29:19","modified_gmt":"2023-12-21T21:29:19","slug":"ap1570-202157939","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1570-202157939\/","title":{"rendered":"AP1570-2021(57939)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP1570-2021 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 57939. \u00a0<\/p>\n<p>Acta \u00a099. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la demanda de revisi\u00f3n instaurada a \u00a0nombre de AD\u00c1N ROJAS MENDOZA, contra la decisi\u00f3n \u00a0proferida por la Corte a trav\u00e9s de auto expedido el 8 de \u00a0agosto de 2018, en cuanto, revoc\u00f3 lo resuelto por la Sala de \u00a0Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla, que neg\u00f3 \u00a0la separaci\u00f3n de aquel del tr\u00e1mite especial seguido en \u00a0su contra en calidad de desmovilizado de las AUC, y en su lugar \u00a0dispuso la exclusi\u00f3n efectiva de dicho procedimiento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ANTECEDENTES \u00a0DEL CASO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AD\u00c1N \u00a0ROJAS MENDOZA hizo parte de las autodenominadas Autodefensas Unidas \u00a0de Colombia, AUC, en calidad de subcomandante del Bloque Norte, \u00a0Frente Resistencia Tayrona, del cual se desmoviliz\u00f3 el 10 de \u00a0marzo de 2006, raz\u00f3n por la cual, el 20 de septiembre de 2007, \u00a0fue postulado por el Gobierno Nacional para hacerse beneficiario del \u00a0tr\u00e1mite de Justicia y Paz inserto en la Ley 975 de 2005. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0proceso en cuesti\u00f3n fue adelantado, previa solicitud de la \u00a0Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, ante la Sala de Justicia \u00a0y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a04 de agosto de 2017, la Fiscal\u00eda radic\u00f3 ante la \u00a0respectiva Sala de Conocimiento, solicitud de audiencia de \u00a0terminaci\u00f3n del proceso de justicia transicional para el \u00a0postulado AD\u00c1N ROJAS MENDOZA, por considerar configurada la \u00a0causal establecida en el numeral 5\u00ba del art\u00edculo 11A de \u00a0la Ley 975 de 2005, referida a la comisi\u00f3n de delitos dolosos \u00a0con posterioridad a la desmovilizaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Durante \u00a0la audiencia, adelantada el d\u00eda 7 de marzo de 2018, el fiscal \u00a0sustent\u00f3 su petici\u00f3n aportando copia de la sentencia \u00a0condenatoria proferida en contra de ROJAS MENDOZA, por el punible de \u00a0falsedad en documento p\u00fablico, agravada por el uso, proferida \u00a0por el Juzgado 1 Penal del Circuito de Ibagu\u00e9 el 23 de julio \u00a0de 2009, por hechos cometidos el 29 de marzo de 2007. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0decisi\u00f3n de primera instancia fechada el 10 de septiembre de \u00a02018, la Sala de Decisi\u00f3n de Justicia y Paz, resolvi\u00f3 \u00a0negar la solicitud de exclusi\u00f3n planteada por la Fiscal\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0auto interlocutorio fue apelado por la representaci\u00f3n de la \u00a0Fiscal\u00eda y el Ministerio P\u00fablico, motivando ello la \u00a0intervenci\u00f3n de la Sala penal de la Corte, que en providencia \u00a0del 8 de agosto de 2018, revoc\u00f3 lo resuelto por el A quo y en \u00a0su lugar dispuso la exclusi\u00f3n del postulado del tr\u00e1mite \u00a0de Justicia y Paz, en tanto, sostuvo, se demostr\u00f3 \u00a0objetivamente que cometi\u00f3 un delito con posterioridad a su \u00a0desmovilizaci\u00f3n, cubriendo as\u00ed la causal que para el \u00a0efecto contempla el numeral 5\u00b0 del art\u00edculo 11 A de la Ley \u00a0975 de 2005. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acci\u00f3n de revisi\u00f3n se promueve al amparo de la causal \u00a0s\u00e9ptima del art\u00edculo 192 de la Ley 906 de 2004, esto \u00a0es, bajo la consideraci\u00f3n de que la Corte vari\u00f3 el \u00a0criterio jurisprudencial que sirvi\u00f3 para sustentar, en este \u00a0caso, la decisi\u00f3n de excluir del tr\u00e1mite de Justicia y \u00a0Paz al desmovilizado de las AUC. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0concreto, despu\u00e9s de referenciar el tr\u00e1mite seguido en \u00a0curso del proceso \u00a0especial por el postulado, del cual destaca su \u00a0deseo de aportar a la verdad y colaborar efectivamente con la \u00a0justicia transicional, advierte que, en efecto, este fue condenado \u00a0por presentar una c\u00e9dula falsa ante las autoridades que \u00a0allanaron su residencia para capturarlo, y ello sucedi\u00f3 con \u00a0posterioridad a la desmovilizaci\u00f3n, pero deriv\u00f3 \u00a0consecuencia de sentir peligrar su vida, toda vez que no sab\u00eda \u00a0si en efecto los presentes en la vivienda eran agentes leg\u00edtimos \u00a0del Estado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su primera versi\u00f3n libre ante la Fiscal\u00eda, agrega, el \u00a0desmovilizado acept\u00f3 que no se trataba, la aportada, de su \u00a0c\u00e9dula, lo que no obst\u00f3 para que durante varios a\u00f1os \u00a0ese ente adelantara el tr\u00e1mite en sede de la jurisdicci\u00f3n \u00a0extraordinaria de Justicia y Paz, donde, reitera, prest\u00f3 su \u00a0absoluta colaboraci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca, \u00a0de otro lado, que el delito por el cual se le conden\u00f3 \u00a0posteriormente, falsedad en documento p\u00fablico, deriv\u00f3 \u00a0consecuencia de su anterior vinculaci\u00f3n con las Autodefensas y \u00a0su necesidad de protegerse de posibles retaliaciones, sin que, \u00a0resalta, pueda decirse que esta conducta punible atente contra los \u00a0postulados b\u00e1sicos que soportan el tr\u00e1mite de Justicia \u00a0y Paz; mucho menos, acota, si se ha demostrado el cumplimiento \u00a0efectivo de todos los compromisos asumidos al postularse, sin que la \u00a0Fiscal\u00eda, que desde un comienzo conoc\u00eda de la \u00a0vinculaci\u00f3n por el nuevo delito, hubiese considerado durante \u00a0a\u00f1os que ello representaba un obst\u00e1culo para adelantar \u00a0el proceso especial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si bien, destaca la accionante, en la decisi\u00f3n de segunda \u00a0instancia, que busca revocar, la Corte estim\u00f3 objetiva la \u00a0causal establecida en el numeral 5\u00b0 del art\u00edculo 11 A de \u00a0la Ley 906 de 2004, esto es, que basta con la comisi\u00f3n de otro \u00a0delito con posterioridad a la desmovilizaci\u00f3n, sin importar su \u00a0naturaleza o c\u00f3mo afecta los postulados de Justicia y Paz, es \u00a0lo cierto que con posterioridad, y aqu\u00ed radica acudir a la \u00a0causal de revisi\u00f3n establecida en el ordinal 7\u00b0 del \u00a0art\u00edculo 192 de la Ley 906 de 2004, la Corte vari\u00f3 esta \u00a0postura. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acude \u00a0la demandante, entonces, a lo expresado por la Sala en el radicado \u00a053516, del 20 de febrero de 2019, en el cual la Corte expresamente \u00a0modific\u00f3 la tesis anterior \u2013de completa objetividad de \u00a0la causal de exclusi\u00f3n inserta en el ordinal 5\u00b0 del \u00a0art\u00edculo 11 A de la Ley 975 de 2005-, para ahora significar \u00a0que de forma excepcional es factible permitir que el postulado \u00a0contin\u00fae con los beneficios del tr\u00e1mite de Justicia y \u00a0Paz, si se revela que el delito cometido con posterioridad a su \u00a0desmovilizaci\u00f3n posee poca entidad, pero adem\u00e1s, que el \u00a0desmovilizado continu\u00f3 cumpliendo con los dem\u00e1s deberes \u00a0que impone su condici\u00f3n y, particularmente, ha contribuido de \u00a0manera eficaz a esclarecer la verdad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n seguido, asume el examen de los requisitos consagrados \u00a0en la causal de revisi\u00f3n aducida, para destacar, en torno de \u00a0la exigencia de emisi\u00f3n de sentencia condenatoria, que \u00a0efectivamente la acci\u00f3n se dirige contra un auto ejecutoriado \u00a0en el cual se determin\u00f3 la terminaci\u00f3n del proceso de \u00a0Justicia y Paz que se segu\u00eda contra el postulado, raz\u00f3n \u00a0suficiente para considerar cubierta la exigencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0torno de la existencia comprobada de una posterior jurisprudencia \u00a0favorable al condenado, aduce que, en efecto, lo consignado por la \u00a0Sala en el radicado 53516 del 20 de febrero de 2019, accede \u00a0beneficioso para su representado judicial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, elabora un cuadro comparativo entre la postura adoptada por \u00a0la Corte cuando decidi\u00f3 la separaci\u00f3n del postulado, y \u00a0la posterior, en la que advierte no ya completamente objetiva la \u00a0causal de exclusi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0en lo que toca con el cumplimiento de las exigencias excepcionales \u00a0contempladas en la nueva postura, advierte c\u00f3mo la ilicitud \u00a0ejecutada con posterioridad a la desmovilizaci\u00f3n \u2013incluso \u00a0confesada por el postulado, quien se allan\u00f3 a cargos-, no solo \u00a0comporta poca entidad da\u00f1osa, sino que se verifica justificada \u00a0por la situaci\u00f3n de riesgo en que se hallaba este una vez tom\u00f3 \u00a0la decisi\u00f3n de abandonar sus actividades delictivas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0se ha verificado que durante el tiempo que estuvo vinculado al \u00a0tr\u00e1mite de la Ley 975 de 2005, el postulado cumpli\u00f3 con \u00a0todas las obligaciones inherentes a ello, revelando las actividades \u00a0del grupo y los delitos cometidos, la intervenci\u00f3n de \u00a0pol\u00edticos en estas actividades, la ubicaci\u00f3n de \u00a0desaparecidos, los factores que gobiernan los patrones de \u00a0macrocriminalidad, e incluso, entregando bienes para la reparaci\u00f3n. \u00a0Todo ello comprobable con las certificaciones que aportaron la Sala \u00a0de Conocimiento de Justicia y Paz del Tribunal de Barranquilla y la \u00a0Fiscal\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta manera, estima la accionante que, en t\u00e9rminos de la nueva \u00a0jurisprudencia, fue injusta la exclusi\u00f3n del postulado, entre \u00a0otras razones, porque esta no se compadece con la naturaleza y fines \u00a0de la justicia transicional. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en consecuencia, que se deje sin efecto lo decidido por la Corte \u00a0respecto de la exclusi\u00f3n del tr\u00e1mite de Justicia y Paz \u00a0de su representado y, en lugar de ello, se ordene su reintegro al \u00a0mismo, para que se contin\u00fae con el procedimiento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0manera de anexos, el demandante present\u00f3 los siguientes \u00a0documentos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Poder \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0especial conferido por AD\u00c1N ROJAS MENDOZA para que el abogado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presente la demanda de revisi\u00f3n.<\/p>\n<p>b. Copia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los autos de ambas instancias \u2013la primera, negando la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exclusi\u00f3n, y la segunda, orden\u00e1ndola-, fechados el 10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de julio y el 8 de agosto de 2018, respectivamente.<\/p>\n<p>c. \u201cconstancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ejecutoria de los autos\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>d. Copias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los radicados 53516 y 55776, del 20 de febrero y el 25 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0septiembre de 2019, respectivamente, que condensan el cambio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencial advertido por la accionante.<\/p>\n<p>e. Copias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las certificaciones expedidas por la Fiscal\u00eda y la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0magistratura de Justicia y Paz, en las que se verifica la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0colaboraci\u00f3n brindada por ROJAS MENDOZA en dicho tr\u00e1mite. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, actas de entrega de bienes.<\/p>\n<p>f. Copias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del proceso que culmin\u00f3 con la condena por el delito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falsedad en documento p\u00fablico, agravada.<\/p>\n<p>g. Copias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de solicitudes y certificaciones referidas al tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordinario que ahora se sigue por los delitos objeto de exclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del tr\u00e1mite de Justicia y Paz.<\/p>\n<p>h. Audios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de diligencias adelantadas ante jueces de control de garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y de lo confesado en su primera versi\u00f3n por el entonces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0entrada, estima necesario destacar la Sala, que en virtud de su \u00a0naturaleza y fines, la acci\u00f3n de revisi\u00f3n se verifica \u00a0un tr\u00e1mite especial que reclama, como factor fundamental, la \u00a0existencia de cosa juzgada, pues, precisamente, tiene como objeto \u00a0derrumbar la solidez de la misma. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0es, la acci\u00f3n de revisi\u00f3n funda su raz\u00f3n de ser \u00a0\u2013por ello se trata de una acci\u00f3n y no de un simple \u00a0recurso-, en resta\u00f1ar la injusticia de la decisi\u00f3n que \u00a0puso fin al proceso, dada la imposibilidad de que al interior de este \u00a0pueda ya discutirse el t\u00f3pico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0por ello que el mecanismo en cuesti\u00f3n se dirige siempre a \u00a0atacar la sentencia ejecutoriada, tal cual reza el inciso inicial del \u00a0art\u00edculo192 de la Ley 906 de 2004, que en este sentido repite \u00a0lo contemplado en igual inciso del art\u00edculo 220 de la Ley 600 \u00a0de 2000 \u2013\u201cla \u00a0acci\u00f3n de revisi\u00f3n procede contra sentencias \u00a0ejecutoriadas, en los siguientes casos\u201d-. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si bien, el par\u00e1grafo de la norma en cuesti\u00f3n extiende \u00a0la acci\u00f3n a los casos de preclusi\u00f3n \u2013o su similar \u00a0de cesaci\u00f3n de procedimiento, para lo que a la Ley 600 de \u00a02000, corresponde-, es lo cierto, de un lado, que ello opera solo \u00a0respecto de las causales 5 y 6, a m\u00e1s que lo extiende tambi\u00e9n \u00a0a la sentencia absolutoria; y del otro, que la preclusi\u00f3n \u00a0efectivamente representa cosa juzgada material respecto de las \u00a0conductas atribuidas a la persona, esto, es, pone fin al proceso \u00a0seguido en su contra. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0mediante pronunciamiento judicial, la Corte haya cambiado \u00a0favorablemente el criterio jur\u00eddico que sirvi\u00f3 para \u00a0sustentar \u00a0la sentencia condenatoria, \u00a0tanto respecto de la responsabilidad como de la punibilidad\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0especificidad de lo contemplado en la norma no admite dudas, esto es, \u00a0en el caso de la causal s\u00e9ptima solo es posible acudir a la \u00a0acci\u00f3n de revisi\u00f3n cuando se trata de sentencias de \u00a0car\u00e1cter condenatorio, con el prop\u00f3sito de demostrar \u00a0que se alza jurisprudencia posterior a la misma en la cual se var\u00edan \u00a0favorablemente para el condenado, los criterios referidos a \u00a0responsabilidad y punibilidad, contrarios a los que soportaron la \u00a0condena. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Huelga \u00a0se\u00f1alar que la posibilidad de hacer valer la acci\u00f3n de \u00a0revisi\u00f3n para los casos de preclusi\u00f3n \u2013o cesaci\u00f3n \u00a0de procedimiento, respecto de asuntos tramitados por \u00a0la Ley 600 de \u00a02000- o absoluci\u00f3n, expresamente remiten a las causales 5 y 6, \u00a0acorde con lo establecido en el par\u00e1grafo del art\u00edculo \u00a0192 de la Ley 906 de 2004, como antes se anot\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el caso concreto, entonces, la Corte debe se\u00f1alar que, en \u00a0principio, no existe raz\u00f3n para excluir la posibilidad de \u00a0acudir a la acci\u00f3n de revisi\u00f3n en los asuntos que se \u00a0han seguido bajo la f\u00e9rula procesal de la Ley 975 de 2005, \u00a0independientemente de la naturaleza sui generis de este procedimiento \u00a0y los cometidos, de verdad, justicia y reparaci\u00f3n que lo \u00a0animan. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0por cuanto, no solo el art\u00edculo 62 de dicha normatividad, \u00a0acude al principio de complementariedad a fin de advertir que en lo \u00a0no consignado en la norma se aplica, a m\u00e1s de la Ley 782 de \u00a02002 \u201cel \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal\u201d, \u00a0sino en virtud de lo establecido en la Ley 1592 de 2012, que modifica \u00a0el art\u00edculo 26 de la Ley 975 de 2005, para significar, en el \u00a0par\u00e1grafo segundo, que \u201cde \u00a0la acci\u00f3n extraordinaria de revisi\u00f3n conocer\u00e1 la \u00a0Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, en los t\u00e9rminos \u00a0previstos en el C\u00f3digo de Procedimiento Penal vigente\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0precisamente esos t\u00e9rminos a que hace relaci\u00f3n la norma \u00a0remisoria, implican respetar el tr\u00e1mite, naturaleza y fines de \u00a0las causales contempladas en la ley, a m\u00e1s de la esencia misma \u00a0de la acci\u00f3n de revisi\u00f3n y su necesario objeto: la cosa \u00a0juzgada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0si la representaci\u00f3n judicial del otrora postulado, estima \u00a0necesario hacer uso de la acci\u00f3n de revisi\u00f3n, \u00a0necesariamente debe respetar los fundamentos materiales y formales \u00a0que informan el mecanismo extraordinario y, en concreto, la \u00a0naturaleza y fines de la causal escogida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0para significar que de ninguna manera la acci\u00f3n de revisi\u00f3n \u00a0puede ir dirigida a derrumbar la decisi\u00f3n de segundo grado que \u00a0excluy\u00f3 al desmovilizado del tr\u00e1mite de Justicia y Paz, \u00a0no solo porque esa manifestaci\u00f3n judicial no es, ni puede \u00a0serlo, una sentencia; sino en atenci\u00f3n a que, adem\u00e1s, \u00a0tampoco implica alg\u00fan tipo de condena penal contra aquel. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su vez, tambi\u00e9n es claro que la jurisprudencia pretendida \u00a0hacer valer aqu\u00ed como m\u00e1s favorable por la accionante, \u00a0de ninguna manera representa modificaci\u00f3n de criterios que \u00a0digan relaci\u00f3n con la responsabilidad penal o la pena. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0evidente, as\u00ed, que no se cubren los presupuestos m\u00ednimos \u00a0que en el plano formal gobiernan la acci\u00f3n intentada y, en \u00a0particular, la causal alegada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s, ya en lo que de materialidad se obliga referir, \u00a0tampoco es posible aducir que el auto \u2013as\u00ed reconocido \u00a0expresamente por la demandante- expedido por la Corte, a trav\u00e9s \u00a0del cual se excluye al entonces postulado de los beneficios de la Ley \u00a0975 de 2004, puede equipararse, as\u00ed fuese por v\u00eda \u00a0adjetiva, a una sentencia, o que contenga sus efectos, pues, evidente \u00a0asoma que este no comporta una decisi\u00f3n de fondo respecto a \u00a0los cargos atribuidos, la responsabilidad que le compete en ellos y \u00a0la sanci\u00f3n aneja. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vale \u00a0decir, en estricto sentido jur\u00eddico, lo que se hizo en el auto \u00a0en cuesti\u00f3n fue modificar la competencia de investigaci\u00f3n \u00a0y juzgamiento de las conductas, para asignarla a la jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria, por lo que, se destaca, nada se ha decidido respecto de la \u00a0responsabilidad penal de AD\u00c1N ROJAS MENDOZA, as\u00ed que \u00a0mal podr\u00eda decirse que su proceso ya es cosa juzgada, ni mucho \u00a0menos, que la jurisprudencia buscada hacer valer ahora, diga relaci\u00f3n \u00a0con la responsabilidad de la persona o la pena aplicada, por simple \u00a0sustracci\u00f3n de materia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es, acorde con lo anotado, la acci\u00f3n de revisi\u00f3n el \u00a0mecanismo adecuado para que la defensa de ROJAS MENDOZA, haga valer \u00a0su pretensi\u00f3n contraria lo decidido en segunda instancia por \u00a0la Corte. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rechazar \u00a0la demanda de \u00a0revisi\u00f3n presentada a nombre de AD\u00c1N ROJAS MENDOZA, por \u00a0las razones consignadas en la anterior motivaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n procede el recurso de reposici\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I \u00a0m p e d i d o \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I \u00a0m p e d i d o \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EYDER \u00a0PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I \u00a0m p e d i d a \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nubia \u00a0Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 AP1570-2021 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 57939. \u00a0 Acta \u00a099. \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 V \u00a0I S T O S \u00a0 \u00a0\u00a0 Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la demanda de revisi\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,35],"tags":[],"class_list":["post-55476","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-30","category-abril"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55476"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55476\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}