{"id":55459,"date":"2023-12-21T21:29:17","date_gmt":"2023-12-21T21:29:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1541-202157271\/"},"modified":"2023-12-21T21:29:17","modified_gmt":"2023-12-21T21:29:17","slug":"ap1541-202157271","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1541-202157271\/","title":{"rendered":"AP1541-2021(57271)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O \u00a0CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP1541-2021 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 57271 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado acta n.\u00b0 \u00a098) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala examina \u00a0los presupuestos de l\u00f3gica y debida argumentaci\u00f3n de la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de John \u00a0Marlon Garc\u00eda Giraldo contra \u00a0la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Medell\u00edn. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0se consignaron en el fallo que se impugna, conforme los narr\u00f3 \u00a0la Fiscal\u00eda en la acusaci\u00f3n: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Durante \u00a0los a\u00f1os 2014 y hasta octubre de 2017 en la calle 23 N\u00b0 \u00a058DD-26 del municipio de Bello, en donde se encuentra la residencia \u00a0en la que el se\u00f1or John Marlon Garc\u00eda Giraldo conviv\u00eda \u00a0junto con su grupo familiar, compuesto por su esposa y su hija M.G.G. \u00a0de 13 a\u00f1os de edad para la \u00e9poca inicial de los hechos \u00a02014, el se\u00f1or Garc\u00eda Giraldo aprovechando la cercan\u00eda \u00a0que ten\u00eda con su hija, pues desde los 9 a\u00f1os que volvi\u00f3 \u00a0al hogar acostumbraban a ba\u00f1arse juntos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de las actividades que realizaban en el ba\u00f1o estaba el juego \u00a0del spa, en donde hab\u00edan tocamientos por parte del se\u00f1or \u00a0John Marlon hac\u00eda la ni\u00f1a, a partir de los 13 a\u00f1os \u00a0estos tocamientos eran de contenido er\u00f3tico sexual con sus \u00a0manos en diferentes partes del cuerpo, incluidos sus senos y su \u00a0vagina, indic\u00e1ndole a la ni\u00f1a que ella tambi\u00e9n \u00a0deb\u00eda tocar su miembro viril, situaci\u00f3n que se traslad\u00f3 \u00a0a la habitaci\u00f3n del matrimonio en donde adem\u00e1s jugaban \u00a0al doctor y que trascendi\u00f3 cuando la menor contaba con 14 a\u00f1os \u00a0a besos, sexo oral la penetraci\u00f3n de sus dedos en la vagina de \u00a0ella, estos juegos continuaron hasta que se dio de manera paulatina \u00a0la penetraci\u00f3n del pene por la vagina de esta, desde que la \u00a0adolescente ten\u00eda 15 y 16 a\u00f1os de edad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0hechos tambi\u00e9n ocurrieron en Santaf\u00e9 de Antioquia y San \u00a0Andr\u00e9s. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En audiencia preliminar concentrada del 27 de febrero de 2018, ante \u00a0el Juzgado Tercero Penal Municipal con funci\u00f3n de control de \u00a0garant\u00edas de Bello (Antioquia), se legaliz\u00f3 la captura \u00a0de John \u00a0Marlon Garc\u00eda Giraldo; \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n le imput\u00f3 los \u00a0delitos de acceso carnal violento y actos sexuales con menor de 14 \u00a0a\u00f1os, ambos agravados en concurso homog\u00e9neo y sucesivo, \u00a0en calidad de autor, seg\u00fan los art\u00edculos 205, 209 y \u00a0211-5, en concordancia con el 31 del C\u00f3digo Penal, y el Juez, \u00a0por solicitud de la delegada de dicho ente, le impuso medida de \u00a0aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento \u00a0carcelario2. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La acusaci\u00f3n, \u00a0en iguales t\u00e9rminos, se radic\u00f3 el 22 de mayo de esa \u00a0anualidad3 \u00a0y se formul\u00f3 el 25 de junio siguiente, bajo la direcci\u00f3n \u00a0del Juzgado Primero Penal del Circuito con funci\u00f3n de \u00a0conocimiento de dicha ciudad4. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La audiencia \u00a0preparatoria se surti\u00f3 los d\u00edas 3 y 12 de octubre \u00a0posterior5 \u00a0y la del juicio oral en sesiones del 23 de ese mes6 \u00a0y 8 de noviembre7 \u00a0de 2018, 14 de febrero8, \u00a027 de mayo9 \u00a0y 10 de junio de 201910, \u00a0\u00faltima en la que se anunci\u00f3 sentido condenatorio del \u00a0fallo y se surti\u00f3 el traslado del art\u00edculo 447 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En la \u00a0sentencia, que se dict\u00f3 el 25 de julio ulterior, se conden\u00f3 \u00a0a Garc\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0a 30 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la pena accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas por 20 a\u00f1os; se le negaron los sustitutos y \u00a0subrogados penales11. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Apelada la \u00a0decisi\u00f3n por la defensa, el Tribunal Superior de Medell\u00edn \u00a0la ratific\u00f3 el 25 de noviembre de 201912. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El jurista inicia \u00a0asegurando que el recurso va orientado a que la Corte case \u00a0parcialmente la providencia de segunda instancia y, en su lugar, \u00a0absuelva a su representado del delito de acceso carnal violento, pues \u00a0no har\u00e1 reparo en lo que corresponde con la otra conducta \u00a0punible. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica que la \u00a0finalidad que busca alcanzar es la protecci\u00f3n del derecho a la \u00a0libertad del acusado, asegurada por el principio de legalidad y la \u00a0garant\u00eda de estricta tipicidad, axiomas que fueron violentados \u00a0por el juzgador al realizar \u00abuna \u00a0interpretaci\u00f3n extensiva de la norma penal [art\u00edculo \u00a0205] a \u00a0materias no reguladas por esta\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En seguida, al \u00a0amparo de la causal primera, postula un cargo por violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley, derivada de la \u00abaplicaci\u00f3n \u00a0indebida del precepto normativo\u00bb, y \u00a0manifiesta que el aspecto de derecho objeto de ataque es el \u00a0componente violencia, que fundamenta la tipicidad del reato descrito \u00a0en el canon 205 del C\u00f3digo Penal, pues los razonamientos que \u00a0el Tribunal esboz\u00f3 para estructurarlo son equivocados por lo \u00a0siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sola existencia \u00a0de unos antecedentes de abuso sexual, por parte del acusado, no \u00a0constituyen el fundamento de la violencia, sino de unos actos \u00a0sexuales abusivos. Ese aprovechamiento \u00abno \u00a0puede calificarse como contexto de violencia por el simple hecho de \u00a0involucrar conductas repetitivas\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En modo alguno \u00a0adquieren tal connotaci\u00f3n los reproches que el implicado le \u00a0hac\u00eda a MGA, al llamarla \u201cego\u00edsta\u201d, cuando \u00a0\u00e9sta se negaba a sostener relaciones sexuales con \u00e9l, \u00a0pues a lo sumo podr\u00edan ser moralmente incorrectos, pero no \u00a0alcanzan a incursionar en el terreno penal. Tampoco podr\u00edan \u00a0serlo las advertencias que aqu\u00e9l le lanz\u00f3 sobre la \u00a0posibilidad de que lo enviaran a prisi\u00f3n si la jovencita \u00a0revelaba lo que ocurr\u00eda, en tanto \u00e9sta era plenamente \u00a0capaz de disponer sobre su sexualidad. Es m\u00e1s, \u00abuna \u00a0de las caracter\u00edsticas habituales de las relaciones de tipo \u00a0sexual es su ocultamiento frente a terceros dada su estrecha \u00a0conexidad con el derecho a la intimidad\u00bb, especialmente \u00a0cuando son extramaritales o incestuosas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Err\u00f3 la \u00a0magistratura al se\u00f1alar que las labores dom\u00e9sticas que \u00a0su prohijado determinaba a MGA eran m\u00e1s violentas que los \u00a0golpes, en tanto la manifestaci\u00f3n abusiva de descontento de \u00a0quien ha sido rechazado no tiene la potencialidad de doblegar a la \u00a0v\u00edctima, sino simplemente de manipularla. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura el letrado \u00a0que la interpretaci\u00f3n que ofrece en su libelo es m\u00e1s \u00a0coherente con la preceptiva legal y la l\u00ednea jurisprudencial \u00a0de la Sala, y destaca que, pese a que expuso sus argumentos en la \u00a0apelaci\u00f3n, el ad \u00a0quem \u00a0solo extendi\u00f3 desproporcionadamente el concepto de violencia. \u00a0Por ello, es necesario que la Corte intervenga para que revierta la \u00a0consecuencia adversa del aludido yerro. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La Sala ha sido insistente en sostener que, conforme a los \u00a0lineamientos previstos en el C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a02004 -art\u00edculos 184 y 183-, la demanda de casaci\u00f3n debe \u00a0cumplir con ciertos requisitos de orden formal y sustancial para que \u00a0se le pueda dar curso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, es forzoso que los argumentos soporte de la exposici\u00f3n \u00a0sean claros, l\u00f3gicos y jur\u00eddicos, de modo que ense\u00f1en, \u00a0con suficiencia, las falencias en las que incurri\u00f3 el juzgador \u00a0y c\u00f3mo de no haber reca\u00eddo en ellas la decisi\u00f3n \u00a0reprochada habr\u00eda sido totalmente diversa y en favor de los \u00a0intereses de quien impugna. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0es preciso que se hagan expl\u00edcitas las razones por las cuales \u00a0es necesario que la Sala profiera una decisi\u00f3n de fondo a \u00a0efectos de alcanzar alguno de los prop\u00f3sitos del recurso, \u00a0pues, en los t\u00e9rminos del precepto 184 ibidem, \u00a0tambi\u00e9n ser\u00e1n inadmitidos los libelos cuando \u00abde \u00a0su contexto se advierta fundadamente que no se precisa del fallo para \u00a0cumplir alguna de las finalidades del recurso\u00bb. \u00a0Es que, con el estatuto procesal de 2004, los objetivos del medio \u00a0extraordinario adquieren especial relevancia, al punto que en el \u00a0aludido art\u00edculo se previ\u00f3 que la Corporaci\u00f3n \u00a0puede superar los defectos de la demanda \u00abatendiendo \u00a0a los fines de la casaci\u00f3n, fundamentaci\u00f3n de los \u00a0mismos, posici\u00f3n del impugnante dentro del proceso e \u00edndole \u00a0de la controversia planteada\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo anterior surgen dos hip\u00f3tesis. Una, \u00a0que el escrito introductorio no re\u00fana los presupuestos de \u00a0orden l\u00f3gico y argumentativo requeridos, pero la Sala halle \u00a0ineludible su estudio de fondo para alcanzar alguno de los objetivos; \u00a0y, dos, \u00a0que, a pesar de cumplirlos, la Corte no considere imprescindible \u00a0proferir sentencia, caso en el cual no ser\u00e1 seleccionado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Cuando se reconviene un fallo por v\u00eda de la causal primera del \u00a0canon 181 ejusdem, \u00a0esto es, la denominada por la jurisprudencia violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0es \u00a0necesario que el censor se inhiba de realizar \u00a0controversias en torno a los hechos o a la forma en que se valoraron \u00a0las pruebas, en tanto ha de tener como acertada la situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica y la apreciaci\u00f3n que de los elementos de \u00a0conocimiento hizo el juzgador. La carga que le asiste es la de \u00a0proponer una discusi\u00f3n estrictamente de \u00edndole \u00a0jur\u00eddico, para lo cual ha de acreditar que la judicatura, al \u00a0acudir a la norma sustancial, recay\u00f3 en alguno de los \u00a0siguientes vicios: (i) \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o exclusi\u00f3n \u00a0evidente, (ii) \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o (iii) \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera tiene lugar cuando el funcionario se equivoc\u00f3 frente a \u00a0su existencia, ya sea porque la ignora, la desconoce o la considera \u00a0derogada; la segunda ocurre porque el \u00a0juez desatin\u00f3 en la selecci\u00f3n del precepto y el error \u00a0se manifiesta por la falsa adecuaci\u00f3n de los hechos probados \u00a0en relaci\u00f3n con los supuestos condicionantes de \u00e9ste, \u00a0es decir, los sucesos reconocidos en el proceso no coinciden con la \u00a0respectiva hip\u00f3tesis normativa; y la tercera acaece \u00a0cuando se seleccion\u00f3 bien y adecuadamente la norma que \u00a0corresponde al caso sometido a su consideraci\u00f3n, pero fall\u00f3 \u00a0al interpretarla y le atribuy\u00f3 un sentido jur\u00eddico que \u00a0no tiene o le asign\u00f3 efectos contrarios a su real contenido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0Corporaci\u00f3n ha insistido en que, si como consecuencia \u00a0de la inexacta interpretaci\u00f3n de la ley, \u00e9sta se deja \u00a0de aplicar, o se aplica indebidamente, el actor debe dirigir su \u00a0acusaci\u00f3n \u00abhacia \u00a0una de estas dos hip\u00f3tesis y no hacia la interpretaci\u00f3n \u00a0equivocada de la ley pues lo importante, en \u00faltimas, es la \u00a0decisi\u00f3n tomada por el Juez: no aplicar la norma o aplicarla \u00a0indebidamente\u00bb (CSJ \u00a0AP, \u00a031 mar. 2008. rad. 28260). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En esta \u00a0ocasi\u00f3n, se inadmitir\u00e1 la demanda porque no cumple con \u00a0los presupuestos para darle curso y la Sala no advierte necesario \u00a0superar los defectos en orden a \u00a0materializar alguna de las finalidades del medio extraordinario. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. Pese a que el \u00a0demandante intent\u00f3 ce\u00f1irse a los par\u00e1metros \u00a0jurisprudenciales para realizar un ataque id\u00f3neo por la senda \u00a0de la infracci\u00f3n directa, es claro que no lo logr\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su discurso se \u00a0muestra ambiguo frente a la disposici\u00f3n indebidamente aplicada \u00a0por la colegiatura y a la forma en que ello tuvo lugar, pues, antes \u00a0de postular el cargo, mencion\u00f3 que el art\u00edculo 205 del \u00a0C\u00f3digo Penal se interpret\u00f3 equ\u00edvocamente y, en \u00a0el ac\u00e1pite siguiente, delat\u00f3 la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida de una disposici\u00f3n que no especific\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De entender que se \u00a0trata del mismo precepto, lo cierto es que no ofreci\u00f3 \u00a0argumentos claros y suficientes, desde el plano meramente jur\u00eddico, \u00a0que revelen cu\u00e1l fue la ex\u00e9gesis judicial deficiente y \u00a0c\u00f3mo ella condujo a aplicarlo inadecuadamente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. En criterio \u00a0del letrado, la falencia judicial se predica del elemento violencia, \u00a0que fundamenta la tipicidad de la conducta punible de acceso carnal \u00a0endilgado a su representado, empero, contrario a lo que impone la \u00a0causal de casaci\u00f3n elegida, sus reproches se orientan a \u00a0controvertir, no un aspecto de pleno derecho, sino los \u00a0discernimientos judiciales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista, \u00a0en la postulaci\u00f3n del reparo, debi\u00f3 aceptar en su \u00a0integridad los presupuestos f\u00e1cticos vertidos por el \u00a0sentenciador, as\u00ed como las pruebas y su valoraci\u00f3n, \u00a0pero no lo hizo, por lo que el cargo, desde su enunciaci\u00f3n, \u00a0deviene inid\u00f3neo para concitar el examen de fondo de la Corte. \u00a0<\/p>\n<p>En efecto, \u00a0amonest\u00f3 a la magistratura porque, a diferencia de lo \u00a0considerado en la providencia que objeta, Garc\u00eda \u00a0Giraldo no \u00a0despleg\u00f3 actos que puedan ser catalogados como violentos. De \u00a0all\u00ed que, pretextando un discurso eminentemente jur\u00eddico, \u00a0respetuoso de la facticidad declarada por el fallador, lo que en \u00a0realidad pretende es controvertirlo por las conclusiones a las que \u00a0arrib\u00f3 a partir de la apreciaci\u00f3n conjunta de la prueba \u00a0y que le permitieron afirmar que el acriminado s\u00ed ejerci\u00f3 \u00a0violencia sicol\u00f3gica sobre la menor M.G.G. para lograr sus \u00a0prop\u00f3sitos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, \u00a0ha debido elegir la ruta del falso raciocinio y revelar cu\u00e1l \u00a0fue el componente de la sana cr\u00edtica desconocido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. Aunque lo \u00a0anterior ser\u00eda suficiente para inadmitir la demanda, la Sala \u00a0constata que el juez plural no entendi\u00f3 equ\u00edvocamente \u00a0el componente de violencia, necesario para predicar la comisi\u00f3n \u00a0del reato contenido en el art\u00edculo 205 del C\u00f3digo \u00a0Penal, tanto as\u00ed que, luego de citar jurisprudencia de la \u00a0Corte sobre el punto, concluy\u00f3, a partir de los elementos de \u00a0convicci\u00f3n, que el incriminado ejerci\u00f3 \u00abuna \u00a0clara presi\u00f3n psicol\u00f3gica sobre su hija, con la que \u00a0pretendi\u00f3 doblegar cualquier intento de oposici\u00f3n\u00bb13. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue as\u00ed \u00a0como determin\u00f3 que no se trata de cuantificar la violencia, \u00a0pues lo relevante es su cualificaci\u00f3n, entendida esta como la \u00a0suficiente para vencer la resistencia \u00a0del \u00a0sujeto pasivo, y si bien hizo menci\u00f3n a la minor\u00eda de \u00a0edad de la v\u00edctima, lo cierto es que, en contrav\u00eda con \u00a0lo aducido en el libelo, no tuvo como finalidad soportar en ella la \u00a0condena, pues record\u00f3 que, en estos casos, cuando el sujeto \u00a0pasivo del delito es mayor de 14 a\u00f1os, es necesario acreditar \u00a0el elemento violencia, sea f\u00edsica o psicol\u00f3gica. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal alusi\u00f3n \u00a0tuvo lugar \u00fanicamente para relievar que, por la edad de la \u00a0ofendida para la \u00e9poca de los hechos, su voluntad se doblegaba \u00a0f\u00e1cilmente a trav\u00e9s del ejercicio de manifestaciones \u00a0sutiles de violencia, que en modo alguno pueden reflejar alg\u00fan \u00a0tipo de consentimiento, el cual estuvo claramente ausente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para esos efectos, \u00a0examin\u00f3 con detalle lo declarado por M.G.G. y destac\u00f3 \u00a0c\u00f3mo, pese a que en un principio los actos de su padre le \u00a0generaron confusi\u00f3n, con posterioridad, ante la negativa de \u00a0acceder a sus deseos, aqu\u00e9l la humillaba, la menospreciaba, la \u00a0ofend\u00eda, le impon\u00eda trabajos y la atemorizaba con la \u00a0posibilidad de que le ocurrieron eventos desfavorables si revelaba lo \u00a0que ocurr\u00eda. Con tal prop\u00f3sito, la colegiatura \u00a0trascribi\u00f3 lo dicho por la v\u00edctima en torno a que las \u00a0acciones de su progenitor le generaban \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026una \u00a0sensaci\u00f3n como de extra\u00f1eza, temor a que siguiera \u00a0pasando, sab\u00eda que era algo extra\u00f1o\u2026yo me negu\u00e9 \u00a0varias veces y \u00e9l ah\u00ed mismo cambiaba su actitud, se \u00a0pon\u00eda muy grosero repelente, me dec\u00eda cosas feas como \u00a0\u201cay usted si es muy ego\u00edsta, muy antip\u00e1tico\u201d, \u00a0\u201custed es muy ego\u00edsta con ese ch\u00e9chere\u201d, \u00a0palabras ofensivas, me quitaba beneficios como quedarme acostada y me \u00a0mandaba a hacer oficios, me dejaba de hablar todo el d\u00eda, \u00e9l \u00a0me amenazaba dici\u00e9ndome que si yo contaba, yo sab\u00eda que \u00a0lo met\u00edan a la c\u00e1rcel, me lo repet\u00eda todo el \u00a0tiempo, ten\u00eda miedo por la forma de ser de \u00e9l, \u00a0agresivo, egoc\u00e9ntrico, petulante, una forma de ser muy fuerte, \u00a0eso me generaba mucho miedo, de qu\u00e9 iba a pasar despu\u00e9s \u00a0conmigo, con mi mam\u00e1, de qu\u00e9 nos pudiera hacer despu\u00e9s \u00a0de que contara, sent\u00eda miedo de que lo metieran a la c\u00e1rcel, \u00a0miedo de que se siguiera repitiendo.14 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El ad \u00a0quem, tras \u00a0analizar la integridad del testimonio, \u00a0hall\u00f3 \u00a0probado que el acusado ejerc\u00eda \u00abuna \u00a0clara presi\u00f3n psicol\u00f3gica sobre su hija, con la que \u00a0pretendi\u00f3 doblegar cualquier intento de oposici\u00f3n\u00bb15, \u00a0que \u00a0la calific\u00f3 como violencia moral, y subray\u00f3 que dichos \u00a0actos consistieron en agresiones verbales que la humillaban, \u00a0manifestando un claro menosprecio por su persona y voluntad, en la \u00a0imposici\u00f3n de sanciones o exigencias adicionales a las propias \u00a0del entorno familiar, y en amenazas consistentes en recordarle que \u00e9l \u00a0\u00abir\u00eda \u00a0a la c\u00e1rcel si hablaba sobre lo que estaba pasando, situaci\u00f3n \u00a0que de paso destruir\u00eda la unidad familiar\u00bb16. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Lo anterior \u00a0conduce a inadmitir la demanda y, al \u00a0amparo del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, en concordancia \u00a0con las reglas definidas por esta Corporaci\u00f3n en CSJ AP, 12 \u00a0dic. 2005, rad. 24322, precisadas en AP3481-201417, \u00a0es procedente la insistencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la \u00a0Corte Suprema de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0Inadmitir \u00a0la demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por la defensa de John \u00a0Marlon Garc\u00eda Giraldo contra \u00a0la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Medell\u00edn. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Conforme \u00a0al inciso 2\u00ba del art\u00edculo 184 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal de 2004, procede la insistencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EYDER \u00a0PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA \u00a0NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 267 del cuaderno principal. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta en folio 9 Id. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios 19 a 28 Id. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta en folio 50 Id. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Actas en folios 95 a 98 y 109 a 111 Id. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta en folio 131 Id. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta en folio 135 Id. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta en folio 172 Id. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta en folio 201 Id. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta en folio 205 Id. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios 217 a 236 Id. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios 267 a 281 Id. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00e1gina 24 Id. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00e1ginas 22 y 23 del fallo de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00e1gina 24 Id. \u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Radicado 42597. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 EYDER PATI\u00d1O \u00a0CABRERA \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 AP1541-2021 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 57271 \u00a0 (Aprobado acta n.\u00b0 \u00a098) \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0 \u00a0\u00a0 La Sala examina \u00a0los presupuestos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,35],"tags":[],"class_list":["post-55459","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-30","category-abril"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55459\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}