{"id":55450,"date":"2023-12-21T21:29:16","date_gmt":"2023-12-21T21:29:16","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1531-202157163\/"},"modified":"2023-12-21T21:29:16","modified_gmt":"2023-12-21T21:29:16","slug":"ap1531-202157163","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap1531-202157163\/","title":{"rendered":"AP1531-2021(57163)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP1531-2021 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a057163 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado en acta \u00a098. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala la \u00a0admisibilidad de los fundamentos l\u00f3gicos y adecuada \u00a0argumentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por \u00a0el defensor de LILIBETH CAMARGO \u00c1LVAREZ, contra la sentencia \u00a0de 27 de septiembre de 2019 mediante la cual el Tribunal Superior de \u00a0Cartagena confirm\u00f3 la proferida por el Juzgado Quinto Penal \u00a0del Circuito del mismo Distrito Judicial, que la conden\u00f3 como \u00a0responsable del delito de actos sexuales con menor de catorce a\u00f1os \u00a0agravado en concurso homog\u00e9neo y sucesivo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y \u00a0ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el primer \u00a0trimestre de 2011, en la residencia de LILIBETH CAMARGO \u00c1LVAREZ \u00a0en el barrio Nuevo Paraguay de Cartagena, tras invitar en varias \u00a0oportunidades a los ni\u00f1os JDBN de 6 a\u00f1os de edad, NECP \u00a0de 11 a\u00f1os, AAJM de 13 a\u00f1os, YJHJ de 11 a\u00f1os y \u00a0JCHJ de 8 a\u00f1os a jugar videojuegos o ver televisi\u00f3n, \u00a0les realiz\u00f3 tocamientos lascivos al acariciarles los \u00a0genitales, hacer que le tocaran los de ella y besarlos en la boca. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 30 de agosto de \u00a02011 ante el Juez Cuarenta y Seis Penal Municipal con funciones de \u00a0Control de Garant\u00edas de Cartagena se legaliz\u00f3 la \u00a0captura de LILIBETH CAMARGO \u00c1LVAREZ, previamente ordenada por \u00a0un juez hom\u00f3logo. All\u00ed mismo la Fiscal\u00eda le \u00a0imput\u00f3 la posible comisi\u00f3n del concurso homog\u00e9neo \u00a0y sucesivo del delito de actos sexuales con menor de catorce a\u00f1os \u00a0agravado, al tiempo que solicit\u00f3 fuera afectada con medida de \u00a0aseguramiento privativa de la libertad intramural, pedimento que le \u00a0fue aceptado. La imputada no se allan\u00f3 a los cargos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Presentado el \u00a0escrito de acusaci\u00f3n en los mismos t\u00e9rminos de la \u00a0imputaci\u00f3n, de conformidad con los art\u00edculos 209 y 211, \u00a0numeral 5\u00b0 y 31 del C\u00f3digo Penal, la audiencia de \u00a0formulaci\u00f3n respectiva se surti\u00f3 el 20 de octubre de \u00a02011 en el Juzgado Cuarto Penal de Circuito con Funciones de \u00a0Conocimiento de Cartagena. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 22 de febrero \u00a0de 2013 la juzgadora se declar\u00f3 impedida por haber fungido \u00a0como juez de control de garant\u00edas cuando autoriz\u00f3 unas \u00a0interceptaciones telef\u00f3nicas y, aceptada su declaraci\u00f3n \u00a0de impedimento, el asunto continu\u00f3 en el Juzgado Quinto Penal \u00a0del Circuito de Cartagena en el cual, tras superar las vicisitudes \u00a0ante los \u00a0 m\u00faltiples aplazamientos, se surtieron las \u00a0audiencias preparatoria y de juicio oral, anunciando en la \u00faltima \u00a0sesi\u00f3n de \u00e9sta, del 6 de noviembre de 2018, sentido de \u00a0fallo de car\u00e1cter condenatorio en contra de LILIBETH CAMARGO \u00a0\u00c1LVAREZ por el concurso delictivo objeto de acusaci\u00f3n, \u00a0al tiempo que le revoc\u00f3 la detenci\u00f3n domiciliaria que \u00a0le hab\u00eda concedido previamente, ordenando su captura, la cual \u00a0no ha sido hecha efectiva hasta este momento. \u00a0<\/p>\n<p>Tal condena fue \u00a0materializada en sentencia de 19 de marzo de 2019 al imponerle las \u00a0penas de doscientos noventa y dos (292) meses de prisi\u00f3n y la \u00a0accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas por el lapso de veinte (20) a\u00f1os, \u00a0sin concederle la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n \u00a0de la pena o la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnado la \u00a0decisi\u00f3n por parte del defensor de la procesada, el Tribunal \u00a0Superior de Cartagena mediante sentencia de 27 de septiembre de 2019 \u00a0confirm\u00f3 la condena, raz\u00f3n por la cual el profesional \u00a0insisti\u00f3 al impugnar extraordinariamente allegando la \u00a0respectiva demanda de casaci\u00f3n, de cuya admisibilidad se \u00a0pronuncia la Corte. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Parti\u00f3 de \u00a0la premisa que el Tribunal no analiz\u00f3 la aplicaci\u00f3n de \u00a0la ley en el tiempo en relaci\u00f3n con las entrevistas rendidas \u00a0en el a\u00f1o 2011 por las v\u00edctimas, ya que no \u00a0comparecieron al juicio, porque no pod\u00eda darse aplicaci\u00f3n \u00a0a la Ley 1652 de 2013, modificatoria del art\u00edculo 438 de la \u00a0Ley 906 de 2004, que permite condenar admitiendo excepcionalmente \u00a0prueba de referencia cuando se trata de menores v\u00edctimas de \u00a0delitos sexuales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en ello, \u00a0al amparo de las causales primera y tercera de casaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 181 del citado ordenamiento procesal, formul\u00f3 \u00a0dos censuras en orden jer\u00e1rquico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0Violaci\u00f3n directa de la ley sustancial \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adujo que el \u00a0Tribunal \u201cdej\u00f3 \u00a0de aplicar a cabalidad el art\u00edculo 381 de la Ley 906 de 2004 \u00a0que expresamente se\u00f1ala que \u00a0\u2018la sentencia condenatoria no podr\u00e1 fundamentarse \u00a0exclusivamente en pruebas de referencia\u2019, \u00a0incurriendo en una exclusi\u00f3n evidente al ignorar dicho \u00a0precepto\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que tambi\u00e9n \u00a0interpret\u00f3 err\u00f3neamente el literal e) del art\u00edculo \u00a0438 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, adicionado por la Ley \u00a01652 de 2013, al entenderlo aplicable a entrevistas recibidas antes \u00a0de la entrada en vigencia de tal normativa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0(subsidiario): Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Denunci\u00f3 \u00a0que a las entrevistas de las v\u00edctimas y a las atestaciones de \u00a0los funcionarios que las aportaron se les dio un poder suasorio que \u00a0no tienen, pues aquellas no son coincidentes en las circunstancias de \u00a0tiempo, modo y lugar de los sucesos al se\u00f1alar con diferentes \u00a0nombres a la procesada y describir de varias formas el sitio de los \u00a0hechos, por dem\u00e1s, no fueron recaudadas adecuadamente a fin de \u00a0establecer que los menores las rindieron de forma libre y espont\u00e1nea. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su turno, \u00a0manifest\u00f3 que el Tribunal incurri\u00f3 en error de hecho en \u00a0las atestaciones de los funcionarios Adriana Ram\u00edrez Vega y \u00a0Andr\u00e9s Reynaldo Pinz\u00f3n Toro, as\u00ed como en errores \u00a0de derecho en relaci\u00f3n con las entrevistas de los menores \u00a0recibidas en el a\u00f1o 2011 al tenerlas erradamente como pruebas \u00a0de referencia cuando su incorporaci\u00f3n no llenaba los \u00a0requisitos antes o despu\u00e9s de la entrada en vigencia de la Ley \u00a01652 de 2013. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras citar como \u00a0normas infringidas, los art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, 7\u00b0, 8\u00b0, 15, 16, 381 y 438 de la Ley 906 de \u00a02004, solicit\u00f3 casar la sentencia y absolver a LILIBETH \u00a0CAMARGO \u00c1LVAREZ \u201cen \u00a0aplicaci\u00f3n correcta de las normas y principios de derecho \u00a0relacionados en especial con el in dubio pro reo\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la Sala los \u00a0cargos planteados por el impugnante no tienen la aptitud y solvencia \u00a0necesaria para su admisi\u00f3n ante la precariedad demostrativa \u00a0que exhiben y la contradicci\u00f3n intr\u00ednseca en su \u00a0planteamiento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la primera \u00a0censura s\u00f3lo a manera de ep\u00edgrafe aduce que el Tribunal \u00a0no aplic\u00f3 \u201ca \u00a0cabalidad\u201d el \u00a0art\u00edculo 381 de la Ley 906 de 2004 y que interpret\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente el literal e) del art\u00edculo 438 del mismo \u00a0estatuto al haber admitido las entrevistas rendidas por los ni\u00f1os \u00a0antes de haber entrado en vigencia la Ley 1652 de 2013, sin detenerse \u00a0el censor a explicar met\u00f3dicamente para cada sentido de \u00a0violaci\u00f3n la forma como el juzgador incurri\u00f3 a dislates \u00a0en la aplicaci\u00f3n o interpretaci\u00f3n normativa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En manera alguna \u00a0rebate las consideraciones judiciales que evidenciando que el juicio \u00a0se inici\u00f3 antes de entrar en vigencia \u00a0la Ley 1652 \u2014promulgada el 12 de julio de 2013\u2014, las \u00a0entrevistas de los menores JDBN, \u00a0NECP, AAJM, YJHJ y JCHJ recepcionadas en el a\u00f1o 2011 se \u00a0ubicaban en la \u00a0admisibilidad \u00a0excepcional constitucional como prueba \u00a0de referencia, adem\u00e1s, mediaban pruebas indirectas que \u00a0permit\u00edan acreditar el aspecto objetivo de los ataques \u00a0sexuales a los ni\u00f1os y el compromiso directo de LILIBEHT \u00a0CAMARGO \u00c1LVAREZ en tales comportamientos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la mano de los \u00a0criterios jurisprudenciales de ese momento, tanto de la Corte \u00a0Constitucional, como de la Corte Suprema de Justicia, que permit\u00edan \u00a0tener como prueba de referencia las declaraciones anteriores al \u00a0juicio rendidas por menores v\u00edctimas de delitos sexuales, el \u00a0juez plural sopes\u00f3 \u00a0el inter\u00e9s superior de los ni\u00f1os y con el car\u00e1cter \u00a0teleol\u00f3gico de no revictimizarlos por el da\u00f1o que pod\u00eda \u00a0generar el conminarlos a la audiencia, las admiti\u00f3 como tal al \u00a0encajar en \u00a0una de las previsiones del art\u00edculo 438 de la Ley 906 de 2004 \u00a0cuando el declarante no concurre a juicio por ser v\u00edctima de \u00a0un delito de secuestro, desaparici\u00f3n forzada o \u00a0\u201cevento similar\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>A su turno, \u00a0recalc\u00f3 el Tribunal que la tarifa legal negativa del art\u00edculo \u00a0381 de la Ley 906 de 2004, trat\u00e1ndose de delitos sexuales, \u00a0deb\u00eda ser valorada frente a la tendencia de evitar que los \u00a0ni\u00f1os v\u00edctimas de tales abusos concurrieran al juicio \u00a0oral, de manera que al haber sido legalmente aducidas a trav\u00e9s \u00a0de la declaraci\u00f3n en juicio de la Psic\u00f3loga Forense \u00a0Adriana Ram\u00edrez Vega, permit\u00edan establecer que la \u00a0procesada era la persona que invitaba a los ni\u00f1os a su casa \u00a0con el pretexto de jugar \u201cNintendo\u201d y ver televisi\u00f3n, \u00a0les cog\u00eda el pene o la cola, o hac\u00eda que ellos le \u00a0acariciaran la vagina o los senos, se les mostraba desnuda, al tiempo \u00a0que los besaba a la fuerza. \u00a0<\/p>\n<p>En contrav\u00eda \u00a0del principio de correcci\u00f3n material relativo a que las \u00a0razones, fundamentos y contenido del ataque se deben armonizar en un \u00a0todo con la realidad procesal, el libelista aduce en el segundo cargo \u00a0que el Tribunal incurri\u00f3 en un error de hecho al valorar la \u00a0declaraci\u00f3n Andr\u00e9s Reynaldo Pinz\u00f3n, funcionario \u00a0que recibi\u00f3 las entrevistas de los ni\u00f1os, porque \u00a0claramente en el fallo se anot\u00f3 que si bien adelantada la \u00a0investigaci\u00f3n se le solicit\u00f3 a ese profesional valorar \u00a0a los ni\u00f1os, como su declaraci\u00f3n en la audiencia de \u00a0juicio oral se recibi\u00f3 en video-conferencia y la misma se \u00a0interrumpi\u00f3, no fue escuchado su testimonio y por lo mismo, no \u00a0fue valorado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, como ya se indic\u00f3, a trav\u00e9s de la declaraci\u00f3n \u00a0de la Psic\u00f3loga \u00a0Adriana Ram\u00edrez Vega se introdujeron las primigenias \u00a0entrevistas de los ni\u00f1os, reci\u00e9n ocurridos los hechos, \u00a0pues se recibieron los d\u00edas 14 y 15 de abril de 2011 en las \u00a0que relataron los episodios libidinosos contra ellos desplegados por \u00a0LILIBETH CAMARGO \u00c1LVAREZ. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corporaci\u00f3n \u00a0tambi\u00e9n se apoy\u00f3 en la prueba indirecta constituida por \u00a0la declaraci\u00f3n de la aludida Psic\u00f3loga Forense cuando \u00a0rese\u00f1\u00f3 que al entrevistar a los ni\u00f1os se \u00a0mostraron apenados al bajar la mirada y \u201cparec\u00edan \u00a0hallarse en una situaci\u00f3n de escape y huida\u201d, \u00a0signos caracter\u00edsticos de los menores que han sido v\u00edctimas \u00a0de abuso sexual, actitud que tambi\u00e9n evidenci\u00f3 el \u00a0M\u00e9dico Carlos Alberto An\u00edbal Hern\u00e1ndez cuando se \u00a0develaban temerosos y renuentes a ser examinados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor incurre \u00a0en una contradicci\u00f3n que impide aprehender el estudio del \u00a0segundo reproche cuando anota que en relaci\u00f3n con las \u00a0entrevistas de los ni\u00f1os se incurri\u00f3 en errores de \u00a0hecho y de derecho al no ser coincidentes entre s\u00ed y por no \u00a0haber sido recibidas adecuadamente, postulados que debi\u00f3 \u00a0escindir a fin de precisar de, un lado, la clase de yerro f\u00e1ctico \u00a0y de otro, cu\u00e1les fueron los requisitos legales que se \u00a0incumplieron en la pr\u00e1ctica de tales declaraciones anteriores. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Paralelamente, \u00a0pasa por alto que el Tribunal fue claro en determinar que las \u00a0entrevistas de los ni\u00f1os no deb\u00edan cumplir con \u00a0exactitud con las formalidades establecidas en la Ley 1652 de 20131, \u00a0precisamente porque para el momento de su recepci\u00f3n esa \u00a0normativa no estaba vigente, de manera que satisfechas las \u00a0formalidades otrora exigidas y cumplida su legal aducci\u00f3n al \u00a0juicio permit\u00edan su valoraci\u00f3n como prueba de \u00a0referencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las \u00a0cosas, el impugnante se queda en una simple oposici\u00f3n a la \u00a0decisi\u00f3n de condena postura que, como de tiempo atr\u00e1s \u00a0lo ha se\u00f1alado la Sala, no basta para motivar el an\u00e1lisis \u00a0de la legalidad del fallo en \u00a0cuanto debe sujetarse a las t\u00e9cnicas establecidas para probar \u00a0la existencia de yerros manifiestos y esenciales, con incidencia en \u00a0el sentido de la decisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las falencias \u00a0evidenciadas en las censuras formuladas por el defensor, las cuales \u00a0en \u00a0manera alguna pueden ser subsanadas por la Corte en virtud del \u00a0principio de limitaci\u00f3n que rige esta sede casacional, impiden \u00a0la admisi\u00f3n de la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, es \u00a0necesario se\u00f1alar que no se ve la necesidad de superar los \u00a0defectos que exhibe el libelo para decidir de fondo, seg\u00fan lo \u00a0dispone el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de \u00a02004 que ameritara la intervenci\u00f3n oficiosa de la Corte, pues \u00a0se advierte razonablemente que no se precisa de fallo para cumplir \u00a0alguna de las finalidades del recurso de casaci\u00f3n: \u00a0i) la \u00a0efectividad del derecho material; ii) \u00a0el respeto de las garant\u00edas de los intervinientes; iii) \u00a0la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a estos; o iv) \u00a0la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisiones \u00a0finales \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la decisi\u00f3n \u00a0de no admitir la demanda de casaci\u00f3n procede el mecanismo de \u00a0insistencia de conformidad con lo establecido en el art\u00edculo \u00a0184 de la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- NO ADMITIR la \u00a0demanda de casaci\u00f3n interpuesta por el defensor de LILIBETH \u00a0CAMARGO \u00c1LVAREZ contra la sentencia proferida el 27 \u00a0de septiembre de 2019 por el Tribunal Superior de Cartagena. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- De conformidad \u00a0con lo dispuesto en el art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, es \u00a0facultad del demandante elevar petici\u00f3n de insistencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON CHAVERRA \u00a0CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO EUGENIO \u00a0CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ANTONIO \u00a0HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FABIO OSPITIA \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O \u00a0CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO QUINTERO \u00a0BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA \u00a0GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 1652 de 2013 dispone la forma de recepcionar en el proceso penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entrevistas o declaraciones de ni\u00f1os, ni\u00f1as y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adolescentes v\u00edctimas de delitos contra la libertad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0integridad y formaci\u00f3n sexuales, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed como de los contemplados en los art\u00edculos 138, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0139, 141, 188a, 188c, 188d, del C\u00f3digo Penal, al tiempo que \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legalmente autoriza la admisi\u00f3n de las entrevistas como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba de referencia, evitando as\u00ed la comparecencia a juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los menores cuando han sido sujetos pasivos de los aludidos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delitos. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 AP1531-2021 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a057163 \u00a0 Aprobado en acta \u00a098. \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintiocho (28) de abril de dos mil veintiuno (2021). \u00a0 \u00a0\u00a0 Decide la Sala la \u00a0admisibilidad de los fundamentos l\u00f3gicos y adecuada \u00a0argumentaci\u00f3n de la demanda 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