{"id":5521,"date":"2023-09-08T16:23:31","date_gmt":"2023-09-08T16:23:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1361830-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:31","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:31","slug":"1361830-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1361830-05-02\/","title":{"rendered":"13618(30-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 13618 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 58 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., treinta de mayo de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ASUNTO \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal Delegada ante el Juzgado Promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Ap\u00eda (Risaralda), el 22 de julio de 1.997, present\u00f3 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Pereira, fechada el 28 de abril de 1.997. Mediante ella, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo condenatorio que contra Gustavo Ruiz Murillo, \u00a0por \u00a0el delito de homicidio, hab\u00eda dictado el Juzgado Promiscuo del Circuito de \u00a0Ap\u00eda. \u00a0Pero \u00a0como \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fue \u00a0modificada en el sentido de que\u00a0 el \u00a0delito \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0cometido \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira, \u00a0lo \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a una \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0 considerable \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pena \u00a0impuesta, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada, \u00a0inconforme \u00a0con la decisi\u00f3n, interpuso el recurso de casaci\u00f3n que ahora merece \u00a0la atenci\u00f3n de la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. HECHOS \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los hechos ocurrieron el 18 de marzo de \u00a01.996, \u00a0en \u00a0Santa Cecilia (Pueblo Rico), departamento de Risaralda. A la 1:00 de \u00a0la \u00a0madrugada, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de cerrar su bar, Fabio Vel\u00e1squez Yepes tom\u00f3 rumbo a \u00a0su \u00a0casa, \u00a0acompa\u00f1ado de Jos\u00e9 Bedoya Jim\u00e9nez, minero de la regi\u00f3n, y Alfonso \u00a0Guasirumo, un ind\u00edgena que hac\u00eda a\u00f1os viv\u00eda en su casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0poco andar, se encontr\u00f3 con Gustavo \u00a0Ruiz \u00a0 Murillo. \u00a0 Entre \u00a0 ambos, \u00a0de \u00a0anta\u00f1o, \u00a0exist\u00edan \u00a0desavenencias. \u00a0Fabio \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0 viv\u00eda \u00a0molesto \u00a0porque \u00a0la \u00a0madre \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0Ruiz \u00a0Murillo, \u00a0su \u00a0colindante, \u00a0y \u00a0a \u00a0quien \u00a0hab\u00eda \u00a0causado \u00a0algunas afrentas, ten\u00eda un corral de \u00a0gallinas \u00a0que se pasaban a sus predios. Este problema, sin embargo, desde hac\u00eda \u00a0dos \u00a0 a\u00f1os, \u00a0 por \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 corregidor \u00a0 del \u00a0 lugar, \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0atenuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0noche de su encuentro, Gustavo Ruiz \u00a0atac\u00f3 \u00a0a \u00a0Fabio Vel\u00e1squez con un machete, pese a que horas antes, en el propio \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0este \u00faltimo, ambos hab\u00edan dado a entender, por su actitud \u00a0amistosa, \u00a0que \u00a0sus \u00a0rencillas \u00a0eran \u00a0cosa \u00a0del \u00a0pasado. Como consecuencia de la \u00a0heridas \u00a0recibidas, \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0falleci\u00f3 \u00a0cuando era trasladado al hospital de \u00a0Pueblo Rico.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0actuaciones \u00a0conforman \u00a0el \u00a0proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 23 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Ap\u00eda \u00a0(Risaralda), el 18 de marzo de 1.996, abri\u00f3 la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procesado \u00a0Gustavo \u00a0Ruiz \u00a0Murillo, \u00a0fue \u00a0aprehendido \u00a0 en \u00a0 esa \u00a0 misma \u00a0 fecha. \u00a0 Al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente, \u00a0se \u00a0le \u00a0recibi\u00f3 \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 26 de marzo de 1.996, se le resolvi\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica. \u00a0En \u00a0su \u00a0contra, \u00a0se \u00a0dict\u00f3 medida de aseguramiento, sin \u00a0beneficio de excarcelaci\u00f3n, por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a07 de mayo de 1.996, se declar\u00f3 cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, forma como se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario, se dict\u00f3 el 13 de junio de 1.996. All\u00ed se \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0Gustavo \u00a0Ruiz \u00a0Murillo \u00a0de \u00a0haber \u00a0cometido \u00a0el \u00a0delito de homicidio, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el\u00a0 Libro Segundo, T\u00edtulo XIII, Cap\u00edtulo Primero, art\u00edculo \u00a0323, del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n fue apelada, en \u00a0junio 18 de 1.996, por el procesado Gustavo Ruiz Murillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda 4\u00b0 Delegada ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 \u00a0de \u00a0 Pereira, \u00a0 en \u00a0 julio \u00a0 24 \u00a0 de \u00a0 1.996, \u00a0 la \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0 sin \u00a0modificaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En julio 30 de 1.996, se envi\u00f3 el proceso, \u00a0para \u00a0lo \u00a0de \u00a0su \u00a0competencia, \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Ap\u00eda \u00a0(Risaralda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La audiencia p\u00fablica comenz\u00f3 en octubre 22 \u00a0de \u00a01.996 \u00a0y\u00a0 termin\u00f3 en febrero 6 de 1.997. El defensor, en un momento de \u00a0la \u00a0diligencia, inconforme porque le fue negada la pr\u00e1ctica de algunas pruebas, \u00a0apel\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Pero el Tribunal Superior de Pereira, por considerar que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0solicitadas \u00a0no \u00a0eran \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0que surgen de las practicadas \u00a0durante \u00a0 su \u00a0desarrollo, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, mediante providencia del 14 de noviembre de 1.996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Promiscuo del Circuito de Ap\u00eda \u00a0(Risaralda), \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0febrero de 1.997, profiri\u00f3 sentencia por el delito de \u00a0homicidio \u00a0simple. \u00a0Las \u00a0penas que le impuso a Gustavo Ruiz Murillo, debidamente \u00a0fundamentadas, \u00a0fueron \u00a0de \u00a0veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n, interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0durante \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de ingerir \u00a0bebidas \u00a0alcoh\u00f3licas \u00a0por tres a\u00f1os y suspensi\u00f3n en el ejercicio de la patria \u00a0potestad por 5 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0apelado por el defensor del \u00a0sentenciado. \u00a0El 28 de abril de 1.997, el Tribunal Superior de Pereira confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. Pero la modific\u00f3\u00a0 en el sentido de que Gustavo Ruiz Murillo \u00a0quedaba \u00a0condenado \u00a0por \u00a0homicidio simple en estado de ira y, adem\u00e1s, le redujo \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0En \u00a0lugar \u00a0de \u00a0veinticinco (25)\u00a0 a\u00f1os de prisi\u00f3n y diez\u00a0 \u00a0(10) \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas, le impuso ocho (8) \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n como pena principal y ocho (8) como pena accesoria. Las otras \u00a0sanciones, \u00a0 por \u00a0 haber \u00a0sido \u00a0sustentadas \u00a0conforme \u00a0con \u00a0el \u00a0derecho, \u00a0fueron \u00a0mantenidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 procesado \u00a0 interpuso \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0fue \u00a0declarado \u00a0desierto \u00a0porque \u00a0no \u00a0fue \u00a0sustentado. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0impugn\u00f3 \u00a0la Fiscal 23 Delegada ante el Juzgado Promiscuo \u00a0del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 Ap\u00eda, \u00a0 una \u00a0 vez \u00a0 notificada, \u00a0 present\u00f3 \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. LA DEMANDA \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0son \u00a0los \u00a0cargos que la recurrente le \u00a0hace al fallo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>Invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo segundo del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Motivo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. Sentido: error de \u00a0hecho \u00a0 por\u00a0 \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0(apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed sustenta el cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que el Tribunal, por admitir que \u00a0Gustavo \u00a0Ruiz \u00a0Murillo \u00a0caus\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a Fabio Vel\u00e1squez en estado de ira, \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal. Como consecuencia de \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0circunstancia de atenuaci\u00f3n, quebrant\u00f3 el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 del C\u00f3digo Penal, modificado por el art\u00edculo 29 de la ley 40 de \u00a01.993, \u00a0norma \u00a0que \u00a0describe \u00a0el homicidio simple y lo sanciona con una pena que \u00a0oscila entre 25 y 40 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal, \u00a0 por \u00a0 efecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0que \u00a0revela \u00a0la \u00a0prueba\u00a0 \u00a0relativa \u00a0al \u00a0estado \u00a0emocional \u00a0del \u00a0autor \u00a0del homicidio, incurri\u00f3 en un falso juicio de identidad. \u00a0Esa \u00a0apreciaci\u00f3n err\u00f3nea se deriva de que el juzgador consider\u00f3, a contrapelo \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctica, que el origen del predicado estado de ira de Gustavo \u00a0Ruiz \u00a0Murillo, \u00a0hab\u00eda estribado en el hecho de que Fabio Vel\u00e1squez, cuando fue \u00a0conminado \u00a0por \u00a0el \u00a0corregidor \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Cecilia \u00a0(Pueblo \u00a0Rico), \u00a0arreci\u00f3 su \u00a0hostigamiento contra la madre del inculpado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0 no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0lo \u00a0demostrado en el proceso. A juzgar por la narraci\u00f3n de Ruiz \u00a0Murillo \u00a0en la indagatoria, despu\u00e9s de que el inspector intercedi\u00f3 en favor de \u00a0su \u00a0progenitora, Fabio Vel\u00e1squez \u201cse qued\u00f3 quieto\u201d, es decir, no volvi\u00f3 a \u00a0causarle \u00a0molestias. \u00a0Durante \u00a0el tiempo que Gustavo Ruiz\u00a0 estuvo en el bar \u00a0de \u00a0Vel\u00e1squez, que fue de 8 a 12 de la noche, no surgi\u00f3 ning\u00fan problema grave \u00a0entre ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Esto \u00a0significa, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0por \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0remoto \u00a0e \u00a0injusto que hab\u00eda \u00a0provocado \u00a0la \u00a0ira \u00a0de Ruiz Murillo, consistente en los maltratos que Vel\u00e1squez \u00a0hab\u00eda \u00a0causado \u00a0a su madre, no subsist\u00eda. Si el Tribunal, cuando apreci\u00f3 esta \u00a0prueba, \u00a0hizo derivar de ella el estado de ira de la acci\u00f3n homicida, incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0Tergivers\u00f3 \u00a0hasta tal punto el hecho que \u00a0conforma la prueba, que le infundi\u00f3 un sentido que no ten\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Cargo segundo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0invocada: \u00a0la primera de casaci\u00f3n, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Motivo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. Sentido: error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0(omisi\u00f3n) \u00a0en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0dice \u00a0la \u00a0censora, \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Virgilio \u00a0Padilla \u00a0Moreno. \u00a0Este se\u00f1or estuvo, en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0del \u00a0sentenciado, \u00a0en \u00a0el \u00a0caf\u00e9 \u00a0del \u00a0occiso \u00a0hasta \u00a0la hora en que \u00a0decidi\u00f3 \u00a0cerrar \u00a0sus \u00a0puertas. \u00a0Da \u00a0fe \u00a0de \u00a0que \u00a0esa noche, mientras se tomaban \u00a0algunos \u00a0tragos, \u00a0e \u00a0incluso \u00a0cuando \u00a0Ruiz \u00a0Murillo y \u00e9l le hicieron un reclamo \u00a0amistoso \u00a0 por \u00a0 no \u00a0ofrecerles \u00a0pasantes, \u00a0no \u00a0hubo \u00a0ninguna \u00a0discusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este testigo da cuenta de que no fue cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0hubiera \u00a0\u201cmirado feo\u201d a Gustavo Ruiz cuando le pidieron los \u00a0pasantes, \u00a0ni \u00a0que \u00a0cuando surgi\u00f3 un equ\u00edvoco por el valor de la cuenta, Fabio \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0hubiera \u00a0reaccionado \u00a0de mala manera. Al contrario: este declarante, \u00a0que \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0en compa\u00f1\u00eda de ambos durante todo el tiempo, no observ\u00f3 que \u00a0entre ellos se hubieran presentado problemas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0Tribunal no apreci\u00f3 esta prueba, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por omisi\u00f3n. De haberla\u00a0 considerado, \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0concluir, \u00a0por \u00a0la \u00a0calidad de primera mano de su versi\u00f3n, que \u00a0Gustavo \u00a0Ruiz Murillo, faltando a la verdad, quiso hacer ver, para justificar su \u00a0acci\u00f3n, \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso, \u00a0cuando \u00a0le pidieron los pasantes o le reprocharon el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0cuenta, \u00a0lo mir\u00f3 de mala manera. La verdad, quiere significar la \u00a0impugnante, \u00a0es \u00a0que durante ese lapso el occiso no cre\u00f3 ninguna situaci\u00f3n que \u00a0pudiera desatar la ira de su homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero \u00a0<\/p>\n<p>Causal: la primera de casaci\u00f3n, prevista en \u00a0el \u00a0cuerpo segundo del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Motivo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0Sentido: error de hecho por falso \u00a0juicio de existencia (omisi\u00f3n) en la apreciaci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal no tuvo en cuenta el testimonio \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Ilmer \u00a0Bedoya \u00a0Jim\u00e9nez. \u00a0Por eso, al omitirlo, incurri\u00f3 en error de \u00a0hecho por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este se\u00f1or relata que \u00e9l, la noche de los \u00a0hechos, \u00a0iba \u00a0en compa\u00f1\u00eda de Fabio Vel\u00e1squez y un hombre de raza india,\u00a0 \u00a0invitado\u00a0 \u00a0a \u00a0tomarse \u00a0en \u00a0su \u00a0casa media botella de aguardiente. Cuando se \u00a0acercaban \u00a0a \u00a0la \u00a0vivienda \u00a0de Vel\u00e1squez, apareci\u00f3 Gustavo Ruiz Murillo, quien \u00a0llevaba \u00a0escondido \u00a0en \u00a0el \u00a0cinto un machete y, sin mediar palabras, le propin\u00f3 \u00a0las \u00a0lesiones que le produjeron la muerte. Ni al ind\u00edgena ni a \u00e9l, dice Bedoya \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0los \u00a0atac\u00f3. \u00a0Pero le advirti\u00f3, eso s\u00ed, que se abstuviera de contar \u00a0lo que hab\u00eda visto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La falta de apreciaci\u00f3n de esta prueba por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0no \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0llegar \u00a0al \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0que el \u00a0sentenciado \u00a0minti\u00f3 \u00a0cuando \u00a0expuso \u00a0las \u00a0causas \u00a0de \u00a0su \u00a0acci\u00f3n \u00a0homicida. Su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0dado \u00a0claridad \u00a0en torno al hecho de que no fue Fabio \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0quien \u00a0atac\u00f3 \u00a0a \u00a0Gustavo Ruiz. El testigo ha dicho que la agresi\u00f3n \u00a0fue \u00a0s\u00fabita\u00a0 \u00a0y \u00a0que no hubo ninguna provocaci\u00f3n de parte del occiso. Por \u00a0tanto, \u00a0al \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0en \u00a0contra del fragmento de realidad \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que \u00a0este \u00a0testimoniante \u00a0ofrec\u00eda, \u00a0el \u00a0Tribunal cometi\u00f3 un error de \u00a0hecho por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0la casacionista, entonces, que si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiera apreciado los testimonios de Jos\u00e9 Ilmer Bedoya Jim\u00e9nez y \u00a0Virgilio \u00a0Padilla \u00a0Moreno, \u00a0su conclusi\u00f3n no ser\u00eda la misma que dej\u00f3 plasmada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0objeto \u00a0de \u00a0esta \u00a0demanda. En el fallo, hubiera descartado el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0que \u00a0lo \u00a0condujo a modificar la sentencia de primera instancia. \u00a0Solicita \u00a0a la Corte, en consecuencia, casar parcialmente la decisi\u00f3n impugnada \u00a0y \u00a0proferir \u00a0sentencia \u00a0sustitutiva, \u00a0acorde \u00a0con los cargos especificados en la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. EL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera, \u00a0se pronuncia el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo Penal sobre los cargos hechos a la \u00a0sentencia por la recurrente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0el cargo debe prosperar. En el \u00a0fallo, \u00a0espec\u00edficamente en lo que concierne con la configuraci\u00f3n del estado de \u00a0ira \u00a0en cabeza del procesado, hay una manifiesta tergiversaci\u00f3n de la realidad. \u00a0Las \u00a0desavenencias \u00a0existentes \u00a0entre la v\u00edctima y el victimario, por efecto de \u00a0la \u00a0mediaci\u00f3n \u00a0del funcionario de polic\u00eda, para la fecha del homicidio estaban \u00a0limadas. As\u00ed lo ha admitido el propio Gustavo Ruiz Murillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo uno de los motivos esgrimidos por \u00e9l \u00a0para \u00a0justificar \u00a0su \u00a0acci\u00f3n, \u00a0ha \u00a0quedado en pie: que dio\u00a0 muerte a Fabio \u00a0Vel\u00e1squez, \u00a0como \u00a0se lo dijo al agente Norberto Medina, porque hab\u00eda humillado \u00a0a \u00a0su mam\u00e1. Los otros dos, dados a conocer al agente Colonia Restrepo y al cabo \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Albeiro \u00a0Buitrago, \u00a0quedaron descartados a lo largo de la investigaci\u00f3n. \u00a0Ni \u00a0el \u00a0m\u00f3vil \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0haber \u00a0discutido esa noche por el precio de unas \u00a0cervezas, \u00a0ni \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0tuvo \u00a0por \u00a0causa el hecho de que Fabio Vel\u00e1squez, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encontraron \u00a0camino \u00a0a \u00a0casa, lo abofet\u00e9o y quiso asesinarlo con un \u00a0rev\u00f3lver. \u00a0Los \u00a0testigos \u00a0presenciales, \u00a0Virgilio Padilla, Jos\u00e9 Ilmer Bedoya y \u00a0Alfonso Guasirumo, lo desmienten. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obra \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0prueba \u00a0abundante \u00a0y \u00a0s\u00f3lida, \u00a0eso s\u00ed, sostiene la Delegada, de que los motivos de perturbaci\u00f3n del \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0Ruiz, \u00a0gracias a los buenos oficios del corregidor, hab\u00edan \u00a0desaparecido. \u00a0Y \u00a0si ellos no se hab\u00edan renovado, y si adem\u00e1s no sobrevinieron \u00a0unos \u00a0nuevos, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0apreci\u00f3\u00a0 \u00a0err\u00f3neamente los hechos que dieron \u00a0origen \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba del estado de ira. Por eso incurri\u00f3 en un falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0Puso \u00a0a \u00a0decir \u00a0a las pruebas lo que ellas, objetivamente, no dicen. \u00a0Por tanto, el reproche de la impugnante tiene fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>Le asiste la raz\u00f3n a la demandante, dice la \u00a0Delgada. \u00a0El Tribunal, al pasar por alto la evaluaci\u00f3n de la versi\u00f3n jurada de \u00a0Virgilio \u00a0Padilla Moreno, incurri\u00f3 en un falso juicio de identidad por omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba. \u00a0El \u00a0se\u00f1or Padilla departi\u00f3 con el procesado, hasta altas horas de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acto \u00a0criminal. \u00a0No percibi\u00f3 \u00e9l, \u00a0mientras \u00a0estuvieron libando en el bar, que alg\u00fan comportamiento de la v\u00edctima \u00a0alterara el \u00e1nimo de Ruiz Murillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si se tiene en cuenta que Padilla Moreno y \u00a0el \u00a0sentenciado eran buenos amigos, pues de hecho esa noche estaban compartiendo \u00a0unos \u00a0 tragos, \u00a0 resulta \u00a0 extra\u00f1o \u00a0 que \u00a0 haya \u00a0percibido, \u00a0desde \u00a0las \u00a0mismas \u00a0circunstancias \u00a0 espacio-temporales, \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0de \u00a0Ruiz \u00a0Murillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso no puede ser cierto, como lo expuso \u00a0el \u00a0inculpado \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0que \u00a0Fabio Vel\u00e1squez, por haber surgido un \u00a0desacuerdo \u00a0por \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0cuenta \u00a0o \u00a0la \u00a0mala atenci\u00f3n brindada a los \u00a0circunstantes, \u00a0lo \u00a0haya\u00a0 \u00a0mirado \u00a0con \u00a0cara \u00a0de \u00a0pocos \u00a0amigos \u00a0o \u00a0le haya \u00a0propinado por ese motivo una cachetada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la apreciaci\u00f3n de este testimonio, si \u00a0no \u00a0 lo \u00a0 hubiera \u00a0 ignorado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tendr\u00eda \u00a0que \u00a0haber \u00a0concluido, \u00a0a \u00a0contracorriente \u00a0de como lo hizo, que el supuesto estado de ira no se gest\u00f3 por \u00a0obra \u00a0de \u00a0alguna \u00a0actitud \u00a0hostil \u00a0de \u00a0Fabio \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0dentro \u00a0de \u00a0su \u00a0propio \u00a0establecimiento. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0al \u00a0no \u00a0apreciar \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0determinante \u00a0en \u00a0los \u00a0resultados del proceso, el juzgador incurri\u00f3 en un error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero \u00a0<\/p>\n<p>No comparte el criterio de la recurrente en \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo. El Tribunal, es cierto, no se refiri\u00f3 a esta \u00a0prueba. \u00a0Pero \u00a0s\u00ed \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0fallador de primera instancia. Sin embargo, el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Ilmer \u00a0Bedoya, \u00a0aunque \u00a0haya \u00a0presenciado \u00a0el homicidio y \u00a0relatado \u00a0al detalle lo sucedido, no tuvo trascendencia en el sentido del fallo. \u00a0\u00c9l \u00a0vio \u00a0y \u00a0refiri\u00f3 los hechos externos del suceso. Dijo que en el momento del \u00a0ataque, \u00a0que \u00a0fue \u00a0imprevisto, ning\u00fan acto generador del estado de ira realiz\u00f3 \u00a0Fabio Vel\u00e1squez contra Ruiz Murillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero como esta circunstancia no fue la que \u00a0le \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0al \u00a0Tribunal para reconocer la diminuente, y s\u00ed lo \u00a0fue, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0una \u00a0ofensa \u00a0pasada, \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por Bedoya Jim\u00e9nez, si bien \u00a0aport\u00f3 \u00a0elementos \u00a0de juicio valiosos para clarificar la materialidad\u00a0 del \u00a0acto \u00a0criminoso \u00a0y \u00a0su \u00a0autor\u00eda, \u00a0en \u00a0nada contribuy\u00f3 para que el sentenciador \u00a0consolidara \u00a0su \u00a0posici\u00f3n \u00a0respecto \u00a0de \u00a0que \u00a0Gustavo \u00a0Ruiz Murillo, cuando dio \u00a0muerte \u00a0a \u00a0Fabio \u00a0Vel\u00e1squez, \u00a0actu\u00f3 en estado de ira. Carece de trascendencia, \u00a0entonces, \u00a0esta \u00a0prueba, \u00a0dice la Delegada y, por tanto, el cargo que motiv\u00f3 su \u00a0omisi\u00f3n no tiene fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>Examinar\u00e1 \u00a0la Sala, por separado, cada uno \u00a0de los cargos propuestos por la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0fundado \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0La \u00a0recurrente \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0violar \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0v\u00eda indirecta. Considera que el juzgador incurri\u00f3 en error de \u00a0hecho \u00a0motivado en falso juicio de identidad. En su sentencia, le confiri\u00f3 a la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0sindicado, por tergiversaci\u00f3n de su contenido, un sentido que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0tiene,\u00a0 \u00a0para \u00a0deducir \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0el \u00a0estado \u00a0de ira y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0supuso \u00a0que \u00a0la distorsi\u00f3n introducida al hecho que revela la prueba, \u00a0fue lo que determin\u00f3 la acci\u00f3n homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0cuando \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0mediaci\u00f3n \u00a0del \u00a0corregidor en el conflicto surgido entre los \u00a0colindantes \u00a0fue \u00a0lo que desat\u00f3 el hostigamiento del occiso contra la madre del \u00a0inculpado, \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0dando \u00a0a \u00a0esta \u00a0prueba, \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n, un alcance \u00a0objetivo \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene. \u00a0La verdad procesal es otra, se\u00f1ala la recurrente. La \u00a0conminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que fue objeto Fabio Vel\u00e1squez, en lugar del redoblamiento de \u00a0sus \u00a0actos \u00a0ultrajantes \u00a0contra \u00a0la \u00a0madre \u00a0de \u00a0Gustavo Ruiz Murillo, produjo el \u00a0efecto \u00a0 contrario. \u00a0 Desde \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0finado \u00a0desisti\u00f3 \u00a0de \u00a0sus \u00a0molestos \u00a0procederes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0de \u00a0su \u00a0propia cosecha, le \u00a0agreg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0un \u00a0elemento \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00eda. \u00a0Sostuvo, en contra de lo \u00a0probado, \u00a0que la llamada de atenci\u00f3n hecha por el corregidor hab\u00eda desatado su \u00a0hostigamiento \u00a0contra \u00a0la \u00a0madre del inculpado. Pero fue m\u00e1s all\u00e1 el Tribunal, \u00a0advierte \u00a0la \u00a0casacionista: \u00a0supuso, \u00a0sin \u00a0que \u00a0existiera \u00a0prueba \u00a0de ello en el \u00a0proceso, \u00a0 que \u00a0los \u00a0atropellos \u00a0infringidos \u00a0por \u00a0el \u00a0occiso \u00a0a \u00a0la \u00a0madre \u00a0del \u00a0sentenciado, \u00a0hab\u00edan \u00a0alterado \u00a0su proceso mental y afectivo, hasta el punto de \u00a0convertirse en el m\u00f3vil del homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0proposici\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0como lo \u00a0explicar\u00e1 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0las \u00a0l\u00edneas \u00a0que siguen, no consulta las reglas de la \u00a0t\u00e9cnica propias del recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demandante \u00a0ha \u00a0acusado la sentencia de \u00a0estar \u00a0cimentada, en este espec\u00edfico aspecto, en un error de hecho. El error de \u00a0hecho, \u00a0como \u00a0bien \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0se \u00a0manifiesta \u00a0de \u00a0tres \u00a0formas: falso juicio de \u00a0existencia, falso juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0recurrente \u00a0sostiene, a lo largo de la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0est\u00e1 viciado por un falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0Esta \u00a0forma de error supone que el sentenciador, al sopesar el medio \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0toma \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n, lo distorsiona, tergiversa, recorta o \u00a0adiciona, \u00a0hasta \u00a0el \u00a0extremo \u00a0de \u00a0arribar, por efecto de esa desfiguraci\u00f3n del \u00a0hecho \u00a0que \u00a0revela \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0que real y objetivamente no se \u00a0desprenden de \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres, \u00a0entonces, son los elementos que dan \u00a0lugar \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0configure \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad: \u00a0primero, que el \u00a0fallador, \u00a0en \u00a0su \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0haya \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0prueba \u00a0objeto de \u00a0controversia; \u00a0 segundo, \u00a0 que \u00a0 esa \u00a0 prueba, \u00a0 bien \u00a0 sea \u00a0 por \u00a0 distorsi\u00f3n, \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0recorte o adici\u00f3n, haya sido desfigurada por el sentenciador; \u00a0tercero, \u00a0que la conclusi\u00f3n extra\u00edda de ella, sea de aquellas que no son fruto \u00a0de la valoraci\u00f3n del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso objeto de estudio, no hay duda \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0como \u00a0primer \u00a0elemento \u00a0integrador \u00a0del \u00a0falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0que \u00a0no la ignor\u00f3, la prueba \u00a0materia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n. \u00a0Dijo el fallador, y resulta pertinente recordarlo, que \u00a0la \u00a0conminaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0a \u00a0la v\u00edctima por el corregidor para que desistiera de \u00a0perturbar \u00a0la \u00a0tranquilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0madre \u00a0del \u00a0autor, \u00a0hab\u00eda \u00a0desatado en \u00e9l \u00a0acciones \u00a0hostiles contra la mencionada se\u00f1ora. No es esto, ciertamente, lo que \u00a0indica \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0De las pruebas obrantes en \u00e9l, se desprende que luego del \u00a0llamado \u00a0de \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0objeto el occiso, en lugar de arreciar sus \u00a0molestias \u00a0contra la madre del sentenciado, \u201cse qued\u00f3 quieto\u201d, es decir, no \u00a0volvi\u00f3 a introducir sobresaltos en su vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0significar\u00eda, ni m\u00e1s ni menos, que \u00a0el \u00a0Tribunal, al tener en cuenta esta prueba y justipreciarla en su motivaci\u00f3n, \u00a0habr\u00eda \u00a0distorsionado \u00a0su \u00a0contenido \u00a0literal, \u00a0que es una de las variables del \u00a0segundo elemento constitutivo del falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0 la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0extrajo \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0 de \u00a0 esa \u00a0 prueba \u00a0as\u00ed \u00a0hipot\u00e9ticamente \u00a0distorsionada, \u00a0y \u00a0que \u00a0constituye \u00a0el \u00a0tercer \u00a0elemento integrador del falso juicio de identidad, no es \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0que \u00a0real y objetivamente se desprenden de \u00e9l. Esa conclusi\u00f3n es \u00a0efecto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 raciocinada \u00a0 del \u00a0juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0sostuvo \u00a0que \u201cel licor \u00a0consumido \u00a0esa \u00a0noche \u00a0por \u00a0el \u00a0inculpado y el\u00a0 recuerdo del comportamiento \u00a0asumido \u00a0por la v\u00edctima alteraron su proceso mental y afectivo y emocional y lo \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0atentar \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0de Vel\u00e1squez\u201d, no constituye, como lo \u00a0asevera \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0una \u00a0\u201csuposici\u00f3n\u201d del fallador. Esa conclusi\u00f3n \u00a0obtenida, \u00a0 por \u00a0 no \u00a0 ser \u00a0de \u00a0una \u00a0objetividad \u00a0obvia \u00a0y \u00a0una \u00a0inobjetabilidad \u00a0matem\u00e1tica, \u00a0 tuvo \u00a0 su \u00a0 origen \u00a0en \u00a0su \u00a0particular \u00a0proceso \u00a0de \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0intelectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Prueba \u00a0de \u00a0que \u00a0ese \u00a0resultado \u00a0no \u00a0es de \u00a0naturaleza \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0real, \u00a0axiom\u00e1tica \u00a0e \u00a0indiscutible, \u00a0es \u00a0que \u00a0la misma \u00a0impugnante, \u00a0con \u00a0sus \u00a0propios \u00a0valimientos \u00a0intelectuales, \u00a0ha \u00a0inferido de los \u00a0mismos \u00a0presupuestos \u00a0probatorios \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0diferente. Mientras para el \u00a0Tribunal \u00a0el \u00a0licor \u00a0ingerido y los recuerdos del maltrato recibido por su madre \u00a0revivieron \u00a0en \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0su \u00a0estado de ira, para la casacionista resulta \u00a0inopinado \u00a0que \u00a0una\u00a0 \u00a0reacci\u00f3n de este corte haya\u00a0 podido producirse, \u00a0pues\u00a0 \u00a0resulta \u00a0absurdo \u00a0que \u00a0alguien, \u00a0\u201csi se encuentra afectado por una \u00a0idea \u00a0fija \u00a0u obsesi\u00f3n, causada por un est\u00edmulo desagradable\u201d, se acerque en \u00a0plan \u00a0amigable al bar de su agresor a departir y a tomarse unos tragos de licor, \u00a0como \u00a0quien \u00a0no \u00a0se \u00a0siente \u00a0afectado por los malos momentos que esta persona le \u00a0hizo vivir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una y otra parte, dicho de otra manera, le \u00a0asignan \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0a su juicio merece una prueba de esta naturaleza. Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0porque la conclusi\u00f3n que de ella se extrae no es \u00fanica, dado que \u00a0su \u00a0propia \u00a0naturaleza contraria a la objetividad no lo permite, es que no puede \u00a0afirmarse, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0la \u00a0recurrente, \u00a0que \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria del \u00a0Tribunal, \u00a0y \u00a0espec\u00edficamente\u00a0 \u00a0la referida a la valoraci\u00f3n del estado de \u00a0\u00e1nimo \u00a0del incriminado al momento del homicidio, est\u00e9 edificada sobre un falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 que \u00a0 revela \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No est\u00e1 constituida sobre un falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, se reitera, porque la ubicaci\u00f3n del estado de ira, en este caso, \u00a0ha\u00a0 \u00a0implicado que el fallador, para llegar a ese resultado, previamente ha \u00a0sometido \u00a0la \u00a0prueba \u00a0a \u00a0un \u00a0proceso \u00a0de valoraci\u00f3n. Si la tergiversaci\u00f3n o la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0hubieran \u00a0sido protuberantes, de aquellas que por s\u00ed mismas, dadas \u00a0su \u00a0naturaleza \u00a0un\u00edvoca y su objetividad, no admiten la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, indudablemente se estar\u00eda \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0de \u00a0la \u00a0especie que ha se\u00f1alado la \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La raz\u00f3n para que ello no sea as\u00ed, es que \u00a0en \u00a0el \u00a0sistema \u00a0penal \u00a0vigente \u00a0no \u00a0rige la tarifa legal en materia de pruebas. \u00a0Aqu\u00ed \u00a0se ha adoptado el m\u00e9todo de la sana cr\u00edtica. En su aplicaci\u00f3n, el juez \u00a0tiene \u00a0cierto \u00a0grado \u00a0de \u00a0libertad o discrecionalidad para apreciar las pruebas, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0dentro de los l\u00edmites que la propia ley establece. Por esa v\u00eda, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0obtiene \u00a0un estado de \u00a0conocimiento, \u00a0que \u00a0puede \u00a0ser \u00a0de \u00a0duda \u00a0o de certeza, frente a los hechos y la \u00a0responsabilidad penal del inculpado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quien \u00a0considere \u00a0que \u00a0el sentenciador, en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas, ha quebrantado las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0no \u00a0puede \u00a0acusar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de estar fundada sobre falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por simple desdibujamiento de la realidad de los hechos. \u00a0El \u00a0camino a seguir es el del \u00faltimamente denominado falso raciocinio, mediante \u00a0el \u00a0cual, \u00a0con \u00a0su \u00a0propia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe \u00a0demostrar \u00a0que el \u00a0juzgador, \u00a0en \u00a0el proceso de asignaci\u00f3n del m\u00e9rito a las pruebas, ha vulnerado \u00a0las \u00a0reglas \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, las m\u00e1ximas de la experiencia y los \u00a0aportes de la ciencia en el punto materia de discusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed no ha procedido la demandante. Ella, \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0enfoque \u00a0y \u00a0el \u00a0tratamiento\u00a0 \u00a0equivocado \u00a0que le ha dado a la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0ha \u00a0sugerido \u00a0que \u00a0el Tribunal presumi\u00f3 la prueba, en cuyo caso se \u00a0hace \u00a0 evidente \u00a0 su\u00a0 \u00a0 contradicci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0una misma probanza por\u00a0 falso juicio de identidad y\u00a0 \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0no \u00a0exist\u00eda, \u00a0no \u00a0pudo \u00a0haberse \u00a0tergiversado. \u00a0 \u00a0 \u00a0 Y \u00a0 \u00a0 \u00a0 si \u00a0 \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0 tergivers\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 fue \u00a0 \u00a0 \u00a0porque \u00a0exist\u00eda.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 prospera, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0fundado \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0La \u00a0recurrente \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, en virtud de que procedi\u00f3 con base \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por haber omitido la \u00a0apreciaci\u00f3n de una prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La prueba a que se refiere la demandante es \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Virgilio Padilla Moreno. Este se\u00f1or, el d\u00eda del homicidio, \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0al \u00a0sentenciado \u00a0hasta \u00a0las \u00a0doce \u00a0de \u00a0la \u00a0noche. \u00a0Estuvo \u00a0con \u00a0\u00e9l, \u00a0ingiriendo \u00a0licor, en el establecimiento de Fabio Vel\u00e1squez. Da fe de que all\u00ed \u00a0no \u00a0surgi\u00f3 \u00a0ning\u00fan \u00a0altercado \u00a0entre \u00a0los \u00a0dos. La farra, dice, se desarroll\u00f3 \u00a0normalmente. \u00a0S\u00f3lo \u00a0atina \u00a0a \u00a0decir que por no haberles ofrecido pasantes y por \u00a0una \u00a0diferencia \u00a0en \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0cuenta, \u00a0Gustavo Ruiz le hizo un reclamo \u00a0amigable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0casacionista sostiene que el Tribunal, \u00a0al \u00a0omitir la apreciaci\u00f3n de esta prueba, no advirti\u00f3 la ausencia de un motivo \u00a0actual que hubiera desatado la ira del sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo por omisi\u00f3n de la apreciaci\u00f3n de \u00a0esta \u00a0 prueba, \u00a0 estima \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0carece \u00a0de \u00a0fundamento. \u00a0El \u00a0declarante \u00a0fue \u00a0mencionado, \u00a0a \u00a0folios \u00a0284, por el juez de primera instancia.\u00a0 El testigo, \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0el\u00a0 \u00a0bar, \u00a0durante \u00a0el \u00a0tiempo en que \u00a0estuvieron \u00a0 tomando \u00a0licor, \u00a0no \u00a0surgieron \u00a0problemas \u00a0entre \u00a0el \u00a0occiso \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado. \u00a0El \u00a0juez \u00a0no \u00a0le \u00a0dio \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0su \u00a0versi\u00f3n. \u00a0Estim\u00f3, \u00a0de modo \u00a0contrario, \u00a0 con \u00a0base \u00a0en \u00a0los \u00a0comentarios \u00a0surgidos \u00a0al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0que entre v\u00edctima y victimario s\u00ed hubo discusi\u00f3n dentro del caf\u00e9 \u00a0del primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso no puede sostenerse, en sede de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0est\u00e1 \u00a0corro\u00edda por un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0El \u00a0principio \u00a0de \u00a0unidad de los fallos, eludido por la \u00a0demandante \u00a0en \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n del cargo, supone que la sentencia de primera y \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0han de entenderse como un todo. Si el Tribunal omite valorar \u00a0una \u00a0prueba, \u00a0precisamente \u00a0la \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0la recurrente, pero no ha hecho lo \u00a0propio\u00a0 \u00a0el \u00a0juez \u00a0de primera instancia, a\u00fan en el caso de que la mencione \u00a0para \u00a0desestimarla, \u00a0la acusaci\u00f3n fundada en error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia no prospera.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 situaci\u00f3n, \u00a0precisamente, \u00a0se \u00a0ha \u00a0presentado \u00a0en \u00a0este \u00a0evento. El juez de primera instancia aludi\u00f3 al declarante \u00a0Padilla. \u00a0Consider\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0dec\u00eda la verdad en torno a la discusi\u00f3n surgida \u00a0entre \u00a0Fabio \u00a0Vel\u00e1squez y Gustavo Ruiz. Pero desestim\u00f3 su declaraci\u00f3n bajo el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0comentarios \u00a0que circularon al otro d\u00eda del homicidio, \u00a0vertidos \u00a0al \u00a0proceso \u00a0por \u00a0otros declarantes, daban cuenta de que ese altercado \u00a0s\u00ed hab\u00eda existido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, de modo espec\u00edfico, no se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a lo dicho por Virgilio Padilla. Pero s\u00ed expres\u00f3, de modo gen\u00e9rico, \u00a0lo \u00a0que \u00a0implica que hizo suya la motivaci\u00f3n\u00a0 del a-quo, que \u201clas dem\u00e1s \u00a0decisiones \u00a0del juez de instancia no sufrir\u00e1n cambio alguno porque se ajustan a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0probado\u201d. Lo cual significa, entonces, que no omiti\u00f3 la \u00a0consideraci\u00f3n de esta prueba.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 estado \u00a0 de \u00a0 ira \u00a0 lo \u00a0 evalu\u00f3 \u00a0discrecionalmente \u00a0el \u00a0Tribunal. Para ello desech\u00f3 lo sucedido dentro del caf\u00e9 \u00a0de \u00a0Fabio Vel\u00e1squez antes del homicidio. Se fundament\u00f3 en el grado de ebriedad \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0recuerdos\u00a0 \u00a0que \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0desat\u00f3 en Gustavo Ruiz. Esta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0la \u00a0consider\u00f3 suficiente para emitir su juicio de \u00a0condena. \u00a0El \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0haya tenido en cuenta de manera espec\u00edfica lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0Virgilio Padilla, aunque s\u00ed de modo gen\u00e9rico, no hace desaparecer, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0sola, \u00a0su convicci\u00f3n sobre el grado de responsabilidad del procesado. \u00a0Esta \u00a0es \u00a0la \u00a0raz\u00f3n para que la Sala considere que el ataque contra esta prueba \u00a0no tiene soporte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 cargo, \u00a0 por \u00a0 esas \u00a0 razones, \u00a0 no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero \u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 fundamentado en la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0El Tribunal, dice la impugnante, viol\u00f3 la ley sustancial \u00a0de \u00a0modo \u00a0indirecto, \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0dado que omiti\u00f3 \u00a0considerar \u00a0el testimonio de Jos\u00e9 Ilmer Bedoya Jim\u00e9nez. Este proceder, a\u00f1ade, \u00a0lo \u00a0 condujo \u00a0 a \u00a0 incurrir \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0testigo Bedoya Jim\u00e9nez, en el momento \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0en compa\u00f1\u00eda de Fabio Vel\u00e1squez, la v\u00edctima. \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0su \u00a0humanidad, \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0Ruiz, fue \u00a0sorpresivo. \u00a0Entre \u00a0ellos \u00a0no \u00a0hubo ninguna discusi\u00f3n previa. Por tanto, no fue \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0expuso \u00a0en su favor el sentenciado, que la agresi\u00f3n, en esos \u00a0momentos, provino de Fabio Vel\u00e1squez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba, refiere la \u00a0recurrente, \u00a0no \u00a0le permiti\u00f3 al Tribunal reconocer que el homicidio no tuvo por \u00a0m\u00f3vil \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira. \u00a0Ninguna \u00a0ofensa \u00a0le lanz\u00f3 Fabio Vel\u00e1squez, en el \u00a0momento de su encuentro, a Gustavo Ruiz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0prueba, si bien no fue concretamente \u00a0apreciada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0s\u00ed \u00a0la \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0juzgado de primera \u00a0instancia \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de su sentencia. A folios 283 y 285 del cuaderno \u00a0principal, \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a ella.\u00a0 Le confiere pleno cr\u00e9dito para fundar en \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de su declaraci\u00f3n, junto con el testimonio del ind\u00edgena Alfonso \u00a0Guasirumo, \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0material \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Por virtud del principio de \u00a0unidad \u00a0de los fallos, las sentencias de primera y segunda instancia, en sede de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0asumen \u00a0como \u00a0un \u00a0solo \u00a0pronunciamiento. \u00a0Si \u00a0el \u00a0Tribunal omite \u00a0considerar \u00a0una \u00a0prueba, \u00a0pero \u00a0en \u00a0cambio \u00a0la \u00a0menciona \u00a0el \u00a0juzgado de primera \u00a0instancia, \u00a0y \u00a0aquel \u00a0no \u00a0la refuta, el cargo por falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0A \u00a0ellos \u00a0se refiri\u00f3 el juez de primer grado, no s\u00f3lo \u00a0para \u00a0asumirlos \u00a0como \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0sino para darles \u00a0cr\u00e9dito \u00a0como \u00a0personas \u00a0\u201cdescontaminadas \u00a0de \u00a0maldad \u00a0o \u00a0de querer torcer la \u00a0verdad \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0condene \u00a0infamemente \u00a0a \u00a0un \u00a0inocente\u201d. Esto significa, \u00a0indiscutiblemente, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0se\u00f1alada \u00a0por \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0fue \u00a0preterida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera, entonces, el cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tema relacionado con la posibilidad de \u00a0acudir \u00a0al \u00a0principio de favorabilidad en raz\u00f3n de la nueva legislaci\u00f3n penal, \u00a0compete \u00a0al \u00a0Juez \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad. No a la Corte, \u00a0porque \u00e9sta no casa la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 13618 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 58 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., treinta de mayo de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5521"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5521\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}