{"id":5499,"date":"2023-09-08T16:23:30","date_gmt":"2023-09-08T16:23:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1336029-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:30","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:30","slug":"1336029-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1336029-08-02\/","title":{"rendered":"13360(29-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 13360 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 98 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintinueve (29) de agosto \u00a0de dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se resuelve el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el defensor de JORGE MARIO \u00a0ARCILA \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0contra \u00a0la sentencia dictada por el \u00a0Tribunal Superior de Medell\u00edn el 24 de febrero de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 la \u00a0 noche \u00a0 del \u00a0 9 \u00a0 de \u00a0 diciembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0JORGE \u00a0MARIO \u00a0ARCILA \u00a0JIM\u00c9NEZ ingres\u00f3 a \u00a0la \u00a0vivienda \u00a0de \u00a0MARISOL \u00a0R\u00cdOS \u00a0HERRERA, \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0el \u00a0municipio de Bello, \u00a0Antioquia, \u00a0a quien dio muerte golpeando repetidamente su cabeza con una piedra. \u00a0Con \u00a0una \u00a0plancha, \u00a0intent\u00f3 hacer luego lo mismo con la hija de \u00e9sta, CAROLINA \u00a0ZAPATA \u00a0R\u00cdOS, \u00a0de 12 a\u00f1os de edad, quien sin embargo logr\u00f3 salvarse porque al \u00a0fingir su muerte fue abandonada por el agresor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Iniciada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0escuchado en indagatoria el se\u00f1or \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 MARIO \u00a0 \u00a0 ARCILA \u00a0 \u00a0JIM\u00c9NEZ, \u00a0 un \u00a0fiscal \u00a0seccional \u00a0de \u00a0Bello \u00a0lo \u00a0asegur\u00f3 \u00a0con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0el \u00a015 \u00a0de diciembre de 1995 por los delitos de homicidio y lesiones \u00a0personales. \u00a0El \u00a011 \u00a0de \u00a0abril de 1996 fue convocado a juicio por un concurso de \u00a0homicidios \u00a0agravados, consumado y tentado, resoluci\u00f3n confirmada el 24 de mayo \u00a0siguiente \u00a0 \u00a0por \u00a0 un \u00a0 fiscal \u00a0 delegado \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0sentencia \u00a0del \u00a03 de diciembre de 1996, dictada por el Juzgado \u00a0Primero \u00a0 Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0Bello, \u00a0ARCILA \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0fue \u00a0condenado por esos il\u00edcitos a la pena \u00a0principal \u00a0de 50 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os. El fallo, apelado por el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0por \u00a0su \u00a0defensor, fue confirmado en su integridad por el Tribunal \u00a0Superior de Medell\u00edn el 24 de febrero de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0MARIO \u00a0ARCILA \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0ataca la \u00a0sentencia \u00a0de\u00a0 \u00a0segunda \u00a0instancia porque se dict\u00f3 en un juicio viciado de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0pues, seg\u00fan le coment\u00f3 su \u00a0prohijado, \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0no \u00a0estuvo \u00a0asistido por abogado, de manera que \u00a0quien \u00a0en \u00a0tal \u00a0calidad \u00a0la \u00a0suscribi\u00f3 no estuvo presente en la diligencia. Tal \u00a0vicio, \u00a0de usual ocurrencia, le resulta dif\u00edcil probarlo. Pero lo que s\u00ed est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0es \u00a0la \u00a0irregular \u00a0designaci\u00f3n del defensor exclusivamente para esa \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0quien efectivamente se limit\u00f3 a firmar el acta y nada m\u00e1s se supo \u00a0de \u00a0\u00e9l. \u00a0Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0entre \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1995 \u2013d\u00eda de la injurada- y el 18 de enero \u00a0de \u00a01996 \u00a0\u2013fecha en que el \u00a0defensor \u00a0contractual \u00a0que \u00a0a\u00fan lo representa asumi\u00f3 el cargo- nada se hizo en \u00a0provecho \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0quien, \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0carecer de ese respaldo, no \u00a0quer\u00eda \u00a0responder las preguntas que se le formulaban en la indagatoria. Durante \u00a0ese \u00a0lapso, adem\u00e1s, se obtuvieron importantes pruebas como las declaraciones de \u00a0CAROLINA \u00a0ZAPATA, \u00a0JAIRO \u00a0ALBERTO \u00a0VILLADA, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JAVIER ECHEVERRI, MARIANO DE \u00a0JES\u00daS \u00a0 ORL\u00c1S \u00a0y \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0DANIEL \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0y \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0dactilosc\u00f3picos \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s, nunca se pusieron en conocimiento del defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Podr\u00eda admitirse que el procesado es veraz \u00a0en \u00a0su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de la inasistencia del defensor a la indagatoria, porque en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n, \u00a0practicada \u00a0con \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0apoderado, \u00a0el fiscal pregunt\u00f3 si \u00a0hab\u00eda \u00a0alg\u00fan \u00a0reparo \u00a0que hacerle a la diligencia, interrogante que obviamente \u00a0no \u00a0formul\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0anterior \u00a0oportunidad porque no hab\u00eda a quien hac\u00e9rselo. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0se debe reparar en que la firma del defensor fue hecha con lapicero de \u00a0tinta diferente a la utilizada por los dem\u00e1s intervinientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0el nombramiento del abogado inicial se \u00a0hizo \u00a0para \u00a0la indagatoria exclusivamente, lo evidencia la resoluci\u00f3n del 19 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01995 \u00a0en \u00a0que la fiscal\u00eda solicit\u00f3 los servicios de un defensor \u00a0p\u00fablico. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0debe \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad de la actuaci\u00f3n a \u00a0partir \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ARCILA \u00a0JIM\u00c9NEZ al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n se desconoci\u00f3 el principio de investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0porque \u00a0no se atendi\u00f3 la insistente solicitud del procesado, hecha a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0de que se practicara con su concurso una inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de los hechos para demostrar la veracidad de lo afirmado en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0especialmente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0ingreso \u00a0de \u00a0otra \u00a0persona a la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, cuesti\u00f3n factible no s\u00f3lo por la confusi\u00f3n de \u00a0CAROLINA \u00a0ZAPATA \u00a0en \u00a0la descripci\u00f3n f\u00edsica de JORGE \u00a0MARIO, \u00a0sino \u00a0por \u00a0su \u00a0llanto \u00a0en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0No \u00a0duda \u00a0que \u00a0de haberse atendido su petici\u00f3n la situaci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0hubiere \u00a0variado sustancialmente, bien porque se demostrara la causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0que aleg\u00f3, ya por las dudas que se acrecentar\u00edan. Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0instructor \u00a0practic\u00f3 \u00a0la prueba sin la presencia del procesado, sin esperar \u00a0que \u00a0se desataran los recursos de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n que la defensa hab\u00eda \u00a0formulado, \u00a0no \u00a0obstante que el de alzada se concede en el efecto diferido, como \u00a0lo \u00a0establece \u00a0el \u00a0estatuto procesal penal. Dice que a la diligencia no asisti\u00f3 \u00a0el \u00a0delegado del ministerio p\u00fablico que actuaba en el proceso sino otro y que a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0hab\u00e9rseles negado al procesado y al defensor asistir a la diligencia \u00a0reproch\u00e1ndoles \u00a0que \u00a0lo \u00a0que pretend\u00edan era una reconstrucci\u00f3n de los hechos, \u00a0precisamente \u00a0fue \u00a0eso \u00a0lo que se hizo, pero \u00fanicamente desde la perspectiva de \u00a0CAROLINA \u00a0ZAPATA. \u00a0Como \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y el derecho de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0dio \u00a0traslado de la prueba, se debe anular el proceso y \u00a0permitir \u00a0que \u00a0el \u00a0medio \u00a0se \u00a0practique \u00a0respetando \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0del se\u00f1or \u00a0ARCILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se\u00f1ala \u00a0que otra inspecci\u00f3n judicial que se solicit\u00f3 en el curso \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0para \u00a0comprobar \u00a0que \u00a0desde la residencia de CARLOS \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0BEDOYA \u00a0no \u00a0se pod\u00eda ver la de MARISOL R\u00cdOS s\u00ed se practic\u00f3 y aunque \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0fin \u00a0para \u00a0el que se hab\u00eda pedido, no se realiz\u00f3 con el lleno de \u00a0los requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Anota \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n se vulner\u00f3 el derecho de defensa porque no se \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0adici\u00f3n, ampliaci\u00f3n o aclaraci\u00f3n del dictamen solicitado por el \u00a0apoderado, \u00a0con el argumento de que el forense ya se hab\u00eda pronunciado sobre la \u00a0sanidad \u00a0 mental \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0que \u00a0las \u00a0preguntas \u00a0sugeridas \u00a0por \u00a0aqu\u00e9l \u00a0implicaban \u00a0valoraciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0al \u00a0perito no le compet\u00eda hacer. Las \u00a0razones \u00a0aducidas \u00a0para \u00a0la negativa no fueron serias, jur\u00eddicas ni certeras, y \u00a0no \u00a0permitieron obtener las respuestas que pretend\u00edan ampliar el concepto sobre \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Saber, por ejemplo, si era normal que alguien \u00a0comprometido \u00a0en un hecho tan grave se fuera para su casa a dormir sin cambiarse \u00a0de \u00a0ropa, \u00a0permitiera el ingreso de la autoridad, atacara a personas sin ning\u00fan \u00a0motivo, \u00a0o \u00a0conocer \u00a0sobre \u00a0los \u00a0delirios \u00a0persecutorios, \u00a0la \u00a0influencia \u00a0de la \u00a0epilepsia, \u00a0los \u00a0efectos de la droga y el alcohol, las razones de la sudoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0 los \u00a0 nervios, \u00a0 hubiera \u00a0 modificado \u00a0el \u00a0material \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0porque \u00a0acreditar\u00edan \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0es \u00a0inimputable \u00a0o que, como lo ha sostenido, \u00a0actu\u00f3 \u00a0bajo \u00a0insuperable \u00a0coacci\u00f3n ajena o, por lo menos, habr\u00eda generado una \u00a0duda insalvable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A\u00f1ade \u00a0que \u00a0otras irregularidades afectaron el debido proceso y el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0como \u00a0la \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0de los elementos hallados en las \u00a0casas \u00a0de \u00a0v\u00edctimas \u00a0e implicado, la falta de traslado de las pruebas t\u00e9cnicas \u00a0practicadas \u00a0y \u00a0la \u00a0aparici\u00f3n, cuando se remiti\u00f3 el expediente a los juzgados, \u00a0de \u00a0una \u00a0chaqueta \u00a0y una camiseta que fueron buscados con insistencia el d\u00eda de \u00a0la \u00a0 captura \u00a0 de \u00a0ARCILA, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0expusieron \u00a0LUZ MARINA ARCILA y DIANA CAROLINA ROJAS; adem\u00e1s, se le \u00a0dio \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0indicios \u00a0a \u00a0unas \u00a0pruebas \u00a0mal \u00a0recopiladas, en las que las \u00a0muestras \u00a0de \u00a0sangre fueron aumentando sin raz\u00f3n alguna y su conclusi\u00f3n no era \u00a0confiable. \u00a0Tampoco \u00a0ten\u00eda \u00a0valor \u00a0la \u00a0prueba \u00a0trasladada, \u00a0que \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0porque \u00a0fue obtenida en una actuaci\u00f3n viciada de nulidad, no obstante \u00a0lo cual sigui\u00f3 influyendo en este proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0el \u00a0cargo solicitando que se anule este tr\u00e1mite \u201cdesde \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0inicial \u00a0de \u00a0mi pupilo (desde su primog\u00e9nita indagatoria), el \u00a0auto \u00a0que resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica, las pruebas rese\u00f1adas (inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0testimoniales \u00a0citadas \u00a0en \u00a0este ac\u00e1pite y la pericial \u00a0tambi\u00e9n \u00a0mencionada), \u00a0que \u00a0se \u00a0recepcionaron \u00a0o \u00a0allegaron \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n al \u00a0derecho \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 y \u00a0con \u00a0la \u00a0comprobada \u00a0existencia \u00a0de \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0que \u00a0afectaron \u00a0el \u00a0debido proceso; y el no decreto y pr\u00e1ctica de \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0hubieren variado radicalmente la situaci\u00f3n de mi pupilo (como era \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0con \u00a0su \u00a0presencia y la ampliaci\u00f3n o aclaraci\u00f3n del \u00a0dictamen \u00a0 \u00a0 \u00a0 sicosom\u00e1tico \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013no \u00a0objeci\u00f3n de ese experticio, porque lo que se pretend\u00eda era su \u00a0ampliaci\u00f3n); \u00a0ya \u00a0que \u00a0pudo tener la oportunidad de demostrar sus aseveraciones \u00a0en \u00a0forma \u00a0m\u00e1s \u00a0concluyente, \u00a0si se contare con tales elementos de convicci\u00f3n. \u00a0Deber\u00e1 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0anularse \u00a0las \u00a0siguientes providencias: el interlocutorio que \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica, las providencias que negaron la pr\u00e1ctica de \u00a0pruebas \u00a0solicitadas por la defensa, tanto en primera como en segunda instancia, \u00a0los \u00a0autos interlocutorios que calificaron la instrucci\u00f3n, el que abri\u00f3 juicio \u00a0a \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0la etapa de juzgamiento, el que neg\u00f3 las nulidades y pruebas en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0en \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0el \u00a0que cit\u00f3 a \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0y \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia\u201d, \u00a0providencias \u00a0que \u00a0se \u00a0basaron \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de la menor que no se pudo \u00a0controvertir \u00a0con \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0en \u00a0el lugar de los hechos ni con la \u00a0prueba sicosom\u00e1tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0invita \u00a0a la Corte a declarar de oficio la nulidad por \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia, \u00a0pues \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0practicados a \u00a0CAROLINA \u00a0ZAPATA, \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y los testimonios de quienes \u00a0llegaron \u00a0a \u00a0socorrer \u00a0a \u00a0MARISOL \u00a0R\u00cdOS, \u00a0no hubo intenci\u00f3n homicida y, por lo \u00a0tanto, \u00a0no puede hablarse de tentativa de homicidio sino de lesiones personales, \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0especial \u00a0cuyo \u00a0conocimiento \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0asignado \u00a0a \u00a0los jueces \u00a0penales de circuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0subsidio, con apoyo en la causal primera, cuerpo segundo, acusa \u00a0la \u00a0sentencia por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial derivada de error de \u00a0hecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0t\u00e9cnica \u00a0e \u00a0indiciaria, porque se le hizo decir a ella m\u00e1s de lo \u00a0que afirma, lo cual se conoce como falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0precisar \u00a0el correcto sentido de estas modalidades de \u00a0error, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba fundamental para condenar fue la indiciaria, \u00a0que \u00a0se \u00a0respald\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0dichos de CAROLINA ZAPATA, JUAN CARLOS CANO, CARLOS \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0BEDOYA \u00a0y \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0DANIEL \u00a0L\u00d3PEZ, y en los ex\u00e1menes t\u00e9cnicos de las \u00a0manchas \u00a0de sangre y otras pericias, medios de convicci\u00f3n sobre los cuales dice \u00a0no \u00a0detenerse porque ya fueron cuestionados en su validez, existencia y eficacia \u00a0en \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0anterior, al cual remite, y que en todo caso no conducen a la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0responsabilidad. \u00a0Afirma \u00a0que los falladores desconocieron tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la l\u00f3gica, la ciencia y la experiencia, porque les dieron a las \u00a0pruebas \u00a0un \u00a0alcance mayor del que ten\u00edan; se refiere al principio in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo y nuevamente plantea \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de CAROLINA ZAPATA es impreciso en cuanto a la descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0JORGE MARIO, a pesar de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el Tribunal lo acoge porque el procesado era viejo conocido y allegado \u00a0a \u00a0su \u00a0casa, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0incurre en error por falso juicio de existencia o de \u00a0identidad, porque se est\u00e1 suponiendo lo que la prueba no dice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0es tambi\u00e9n el error que cometi\u00f3 el \u00a0Ad \u00a0quem en la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las declaraciones de CANO, BEDOYA y L\u00d3PEZ en cuanto afirman haber observado \u00a0al \u00a0procesado \u00a0cuando \u00a0recog\u00eda \u00a0una piedra, porque les dio credibilidad pero no \u00a0tuvo \u00a0en cuenta la evidente animadversi\u00f3n que se desprende de sus dichos ni las \u00a0imprecisiones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0piedras o sus tama\u00f1os ni la omisi\u00f3n en \u00a0se\u00f1alar \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 envolvi\u00f3 \u00a0 en \u00a0 un \u00a0peri\u00f3dico \u00a0como \u00a0lo \u00a0dijo \u00a0CAROLINA \u00a0ZAPATA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Estima \u00a0que \u00a0los \u00a0indicios \u00a0no \u00a0se \u00a0analizaron \u00a0como \u00a0lo dispone el \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0y \u00a0aunque \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0dificultad \u00a0para \u00a0atacar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0este \u00a0medio probatorio, afirma que pretende demostrar los errores que \u00a0se \u00a0cometieron \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0material \u00a0de \u00a0la prueba del hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0la mala construcci\u00f3n del indicio y a su valoraci\u00f3n, pues no son \u00a0de la gravedad, precisi\u00f3n y concordancia exigidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este sentido, alude al contraindicio de \u00a0fuga, \u00a0pues \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0no demostraron que el procesado hubiera tratado de \u00a0burlar \u00a0la \u00a0justicia y, por el contrario, ignoraron que nunca abandon\u00f3 su hogar \u00a0ni \u00a0pretendi\u00f3 cambiarse de ropa, lo que se debe considerar a su favor y permite \u00a0construir \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0el in dubio pro reo. \u00a0Critica \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0tenido \u00a0en cuenta el indicio de malas \u00a0justificaciones \u00a0porque \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la autor\u00eda del hecho, sin advertir que \u00a0admiti\u00f3 \u00a0haber estado en la casa de MARISOL y lo que hizo esa noche, lo que fue \u00a0corroborado \u00a0por \u00a0varios \u00a0testimonios, \u00a0incluido \u00a0el \u00a0de \u00a0CAROLINA. \u00a0Replica las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0y concluye que se equivoc\u00f3 en la construcci\u00f3n del \u00a0indicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0de \u00a0huellas \u00a0materiales, \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0probado porque no se sabe de d\u00f3nde salieron las \u00a0manchas \u00a0de \u00a0sangre, pues inicialmente s\u00f3lo ten\u00eda una en el pu\u00f1o de la camisa \u00a0y \u00a0luego \u00a0se \u00a0hallaron otras cuatro en diversas partes, irregularidades que para \u00a0los \u00a0juzgadores no fueron trascendentes. Destaca que el peri\u00f3dico y la chaqueta \u00a0aparecieron \u00a0a \u00a0\u00faltima \u00a0hora y que la exploraci\u00f3n dactilosc\u00f3pica a la plancha \u00a0no arroj\u00f3 ning\u00fan resultado por mala manipulaci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El indicio del m\u00f3vil tampoco se demostr\u00f3, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0los \u00a0falladores \u00a0especularon \u00a0que obedec\u00eda a la conducta \u00a0desviada \u00a0de \u00a0JORGE MARIO o \u00a0que \u00a0determinarlo no era importante. Sin embargo, el motivo que pudo originar el \u00a0homicidio, \u00a0mencionado \u00a0por \u00a0CAROLINA y relacionado con una se\u00f1ora ARACELLY, no \u00a0se averigu\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0no \u00a0existe plena prueba para \u00a0condenar \u00a0y \u00a0solicita \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0que \u00a0se case el fallo impugnado y en su \u00a0lugar se absuelva al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0 Procurador \u00a0 Tercero \u00a0 Delegado \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada no se puede casar, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 primer \u00a0cargo, estima que ninguna de las \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0el \u00a0libelista \u00a0tiene \u00a0la entidad suficiente para \u00a0invalidar el proceso. Sobre cada uno de los motivos aducidos, dice: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Que \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0hubiere \u00a0designado \u00a0un \u00a0defensor \u00a0para \u00a0que \u00a0asistiera \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0\u00fanicamente en la indagatoria, es \u00a0irrelevante \u00a0porque \u00a0se \u00a0trata de una estipulaci\u00f3n nula que no exime al abogado \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de ejercer el cargo hasta la terminaci\u00f3n del proceso, como \u00a0lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0139 \u00a0del \u00a0anterior C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Y \u00a0aunque \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda le solicit\u00f3 a la Defensor\u00eda P\u00fablica la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 un \u00a0profesional \u00a0que \u00a0representara \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0ARCILA \u00a0JIM\u00c9NEZ, \u00a0esto no significa que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hubiera \u00a0perdido \u00a0la oportunidad de proveer a su defensa o que el \u00a0inicial \u00a0abogado \u00a0no \u00a0tuviera \u00a0que \u00a0continuar \u00a0actuando \u00a0hasta \u00a0que \u00a0el \u00a0otro la \u00a0asumiera. \u00a0Tampoco \u00a0puede \u00a0afirmarse \u00a0que, por este solo hecho, el imputado haya \u00a0permanecido \u00a0sin \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0durante \u00a0el que aparentemente esto \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0no \u00a0fue \u00a0significativo y el nuevo defensor, a quien se le notific\u00f3 la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica, conoci\u00f3 las decisiones y las pruebas que \u00a0se \u00a0practicaron \u00a0durante \u00a0ese \u00a0lapso \u00a0y \u00a0pudo \u00a0controvertirlas, \u00a0desplegando una \u00a0importante actividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Que \u00a0se \u00a0le \u00a0impidiera \u00a0al \u00a0procesado \u00a0participar \u00a0en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0porque su \u00a0presencia \u00a0no \u00a0era \u00a0necesaria, \u00a0no comporta causal de nulidad sino disparidad de \u00a0criterios \u00a0sobre \u00a0la \u00a0conducencia \u00a0y utilidad de la prueba en las condiciones en \u00a0que \u00a0fue \u00a0solicitada \u00a0por la defensa, que consideraba provechosa la presencia de \u00a0ARCILA \u00a0JIM\u00c9NEZ para tomar \u00a0medidas \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0y \u00a0espacio respecto de sus desplazamientos en el inmueble y \u00a0mostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0pudo \u00a0producirse \u00a0el \u00a0ingreso \u00a0de terceras personas, frente a lo \u00a0ordenado \u00a0por el instructor, limitada a verificar las condiciones de audibilidad \u00a0y \u00a0 visibilidad \u00a0 y \u00a0 establecer \u00a0 las \u00a0 distancias \u00a0 que \u00a0 interesaban \u00a0 a \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0se \u00a0afect\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho del procesado, porque su narraci\u00f3n de \u00a0los \u00a0hechos y la descripci\u00f3n que \u00e9l y la menor hicieron del inmueble aportaron \u00a0datos \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0examinar \u00a0los \u00a0planos \u00a0e \u00a0informes \u00a0de los peritos que \u00a0asistieron \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia. \u00a0Tampoco \u00a0era \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial un medio \u00a0id\u00f3neo \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0otra \u00a0persona \u00a0en el interior de la \u00a0vivienda, \u00a0hecho \u00a0al \u00a0que \u00a0ninguna prueba distinta de la indagatoria alude y que \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0desvirt\u00faan \u00a0los \u00a0testigos \u00a0que \u00a0afirmaron \u00a0haber \u00a0visto \u00a0al \u00a0procesado solo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0c. \u00a0Que \u00a0se \u00a0realizara la diligencia sin esperar que se resolvieran \u00a0los \u00a0 recursos \u00a0interpuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0constituye \u00a0aparentemente \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0porque \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0204 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a01991 \u00a0establece \u00a0que \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra la providencia que niega pruebas se \u00a0concede \u00a0en \u00a0el \u00a0efecto diferido, de manera que se suspende su cumplimiento y la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0continuar \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0dependa \u00a0de \u00a0esa decisi\u00f3n \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0irregularidad es aparente, pues el auto \u00a0no \u00a0negaba \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba \u00a0sino la participaci\u00f3n en ella de un \u00a0sujeto \u00a0procesal, \u00a0lo \u00a0que no imped\u00eda que se realizara la inspecci\u00f3n porque en \u00a0tal \u00a0caso \u00a0el \u00a0efecto \u00a0del recurso es el devolutivo. Luego, como lo advirti\u00f3 la \u00a0fiscal\u00eda, \u00a0 pod\u00eda \u00a0 ampliarse \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0 si \u00a0 as\u00ed \u00a0 lo \u00a0ordenaba \u00a0el \u00a0superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Que \u00a0la \u00a0prueba se practicara sin la presencia del defensor tampoco \u00a0genera \u00a0nulidad, \u00a0porque \u00a0no \u00a0era \u00a0indispensable dada la ausencia del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0inasistencia del ministerio p\u00fablico que reprocha el demandante \u00a0no \u00a0es \u00a0cierta, \u00a0pues \u00a0al \u00a0acto \u00a0concurri\u00f3 \u00a0un \u00a0servidor \u00a0de la personer\u00eda con \u00a0funciones \u00a0de tal, habilitado para hacerlo dada la distribuci\u00f3n de competencias \u00a0que se ha realizado en la estructura de ese \u00f3rgano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0d. \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0adici\u00f3n \u00a0o \u00a0ampliaci\u00f3n del dictamen psiqui\u00e1trico, \u00a0debe \u00a0advertirse que el defensor hizo la solicitud antes de conocer su resultado \u00a0y \u00a0formul\u00f3 preguntas que contienen apreciaciones jur\u00eddicas y personales que el \u00a0perito \u00a0no \u00a0puede \u00a0expresar, am\u00e9n de no ser pertinentes para los prop\u00f3sitos de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0pretend\u00eda \u00a0demostrar \u00a0por \u00a0este \u00a0medio la presencia de otras \u00a0personas \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0la \u00a0pericia demuestra que el experto \u00a0valor\u00f3 \u00a0todo el material obrante en el proceso, lo que le permit\u00eda formarse un \u00a0concepto sobre la personalidad del sujeto que estaba analizando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0e. \u00a0Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0indebida \u00a0recolecci\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0que, sin \u00a0concretar \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n ni su trascendencia, dice el censor que afectaron el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de defensa, m\u00e1s que a una causal de nulidad la \u00a0cr\u00edtica \u00a0parece \u00a0referirse \u00a0a \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en la apreciaci\u00f3n de unos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0cumplieron \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0para \u00a0su \u00a0aducci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso. \u00a0Tal \u00a0cuestionamiento, \u00a0sin \u00a0embargo, tampoco es cierto, \u00a0porque \u00a0las \u00a0muestras \u00a0que \u00a0fueron \u00a0mal \u00a0tomadas e indebidamente embaladas y que \u00a0luego \u00a0se \u00a0enviaron \u00a0para \u00a0su examen no se estudiaron y, por lo tanto, no fueron \u00a0objeto de conclusiones probatorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Que \u00a0la \u00a0camisa tuviera un n\u00famero de manchas mayor que el inicial, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0ser \u00a0una indebida insinuaci\u00f3n y constituir un planteamiento carente \u00a0de \u00a0seriedad, \u00a0no es tema que deba examinarse desde la causal tercera sino desde \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0primera, \u00a0porque \u00a0alude a la forma como el juzgador \u00a0apreci\u00f3 \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el casacionista debi\u00f3 confrontar el dictamen \u00a0pericial \u00a0con \u00a0el \u00a0acta de levantamiento del cad\u00e1ver, en la que se consigna que \u00a0el \u00a0pu\u00f1o \u00a0izquierdo de la camisa tiene unas manchas no muy claras de sangre. Su \u00a0inquietud \u00a0podr\u00eda haberse despejado si hubiera tenido en cuenta lo tenue de las \u00a0manchas, \u00a0los \u00a0colores \u00a0de \u00a0la \u00a0camisa, la posibilidad de haber sido lavada y la \u00a0transformaci\u00f3n del color de la sangre seca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0el Delegado que este cargo no est\u00e1 llamado a prosperar y \u00a0tampoco \u00a0de \u00a0oficio puede la Corte declarar la nulidad atendiendo la invitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0formula \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0oficiosa s\u00f3lo puede \u00a0cumplirse \u00a0cuando \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0aparece \u00a0manifiesta en autos, no cuando requiere \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 profundos, \u00a0confrontaciones \u00a0probatorias \u00a0o \u00a0amplias \u00a0disquisiciones \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0 pues \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0obligada \u00a0a \u00a0revisar \u00a0integralmente \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n es un juicio contra la sentencia. De todas \u00a0maneras, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0ocasionada \u00a0a la menor, la prueba \u00a0demuestra \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0homicida \u00a0y \u00a0la acertada calificaci\u00f3n del hecho como \u00a0tentativa de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 cargo, \u00a0formulado \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se debe desestimar. En contra de lo que alega el demandante, \u00a0obra \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0prueba \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0que \u00a0se le imputa a \u00a0ARCILA \u00a0 JIM\u00c9NEZ, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0la \u00a0ni\u00f1a CAROLINA ZAPATA no observ\u00f3 el momento en que \u00e9ste golpeaba a \u00a0su \u00a0madre, \u00a0s\u00ed \u00a0dijo \u00a0que \u00a0el procesado era el \u00fanico que estaba en la casa con \u00a0ellas, \u00a0que \u00a0escuchaba golpes fuertes cada que ingresaba al cuarto de la mam\u00e1 y \u00a0que \u00a0fue \u00a0quien \u00a0la \u00a0agredi\u00f3 \u00a0a \u00a0ella \u00a0con una plancha. La inspecci\u00f3n judicial \u00a0permiti\u00f3 \u00a0establecer que desde la habitaci\u00f3n de CAROLINA se pod\u00eda percibir lo \u00a0que \u00a0ocurr\u00eda. \u00a0Es \u00a0irrelevante \u00a0la confusi\u00f3n de la menor respecto del color de \u00a0los \u00a0ojos \u00a0y \u00a0del \u00a0cabello del agresor \u2013explicable \u00a0adem\u00e1s \u00a0por \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n que afrontaba- pues no hay \u00a0duda \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0estaba \u00a0 refiriendo \u00a0 a \u00a0 JORGE \u00a0MARIO cuando lo describi\u00f3 ante los vecinos. Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0propio \u00a0acusado \u00a0acept\u00f3 en la indagatoria haber estado en esa casa la noche \u00a0de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0verdad \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores hubieran tergiversado los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0CANO, BEDOYA y L\u00d3PEZ, a quienes el defensor pudo interrogar en \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica. En realidad, lo que plantea el demandante es un problema \u00a0de \u00a0credibilidad, \u00a0porque \u00a0para \u00a0\u00e9l \u00a0los testigos son mentirosos y desprecian a \u00a0ARCILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indirecta, \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0limita a \u00a0reprochar \u00a0que \u00a0el \u00a0\u201ccontraindicio de fuga o clandestinidad\u201d fue desconocido \u00a0por \u00a0el juez, pero no demuestra su afirmaci\u00f3n; formula hip\u00f3tesis para explicar \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0carente \u00a0de \u00a0respaldo, \u00a0que para el Tribunal \u00a0signific\u00f3 \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n y que en realidad constituye un dicho mentiroso \u00a0y \u00a0reforzado; \u00a0cuestiona el indicio de huellas u objetos materiales y reitera su \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0las manchas de sangre, tema que no tiene trascendencia porque si se \u00a0excluyera \u00a0del \u00a0fallo \u00a0no \u00a0cambiar\u00eda \u00a0su sentido; repara que no se demostr\u00f3 el \u00a0m\u00f3vil, \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0pod\u00eda \u00a0importar para efectos de la dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0autor\u00eda y la responsabilidad se probaron debidamente. La \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que propuso CAROLINA y que no se averigu\u00f3, seg\u00fan dice, en realidad \u00a0se descart\u00f3 despu\u00e9s de ser suficientemente investigada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis del material \u00a0probatorio \u00a0despeja \u00a0toda duda sobre la responsabilidad del procesado, de manera \u00a0que \u00a0no \u00a0hay \u00a0lugar a darle aplicaci\u00f3n al principio que consagraba el art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del anterior estatuto procesal, reproducido en el inciso 2\u00ba. del art\u00edculo \u00a07\u00ba. del actual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0la \u00a0advertencia inicial que en la demanda se postulan diversas \u00a0irregularidades \u00a0desde \u00a0la \u00a0doble \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, sin precisar siquiera cu\u00e1les constituyen \u00a0vicio \u00a0de \u00a0estructura \u00a0y cu\u00e1les de garant\u00eda o por qu\u00e9 afectan al mismo tiempo \u00a0ambos \u00a0 \u00a0derechos, \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0sin \u00a0 respetar \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0 de \u00a0 preeminencia \u00a0y \u00a0trascendencia que, como lo dispon\u00eda el art\u00edculo 308 \u00a0del \u00a0 \u00a0 anterior \u00a0 \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Procedimiento \u00a0 \u00a0 Penal \u00a0 \u00a0 \u2013310 \u00a0 del \u00a0 actual- \u00a0 orientan \u00a0 la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0las nulidades, am\u00e9n de la equivocada petici\u00f3n que formula el \u00a0libelista \u00a0no s\u00f3lo por solicitar la simult\u00e1nea invalidaci\u00f3n del mismo proceso \u00a0en \u00a0diversos \u00a0estadios \u00a0y \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0de \u00a0igual \u00a0medida \u00a0respecto de algunas \u00a0providencias \u00a0individualmente consideradas, sino porque omite explicar la raz\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0pedimento, \u00a0la Sala abordar\u00e1 el estudio del cargo en el orden propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0actor \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso, a\u00fan en el evento de que el \u00a0casacionista \u00a0se hubiera ce\u00f1ido estrictamente a las exigencias t\u00e9cnicas que le \u00a0impon\u00eda \u00a0este \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0no \u00a0estaba \u00a0llamada \u00a0a \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0 La \u00a0 primera \u00a0irregularidad \u00a0denunciada \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0design\u00f3 \u00a0un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio \u00a0para \u00a0que \u00a0asistiera al sindicado \u00a0exclusivamente en la diligencia de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0la anomal\u00eda parece que en realidad \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n consignada en el acta y de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0seis \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 el \u00a0demandante \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0real del derecho de defensa que de all\u00ed se hubiera \u00a0derivado, \u00a0 limit\u00e1ndose \u00a0 a \u00a0 expresar \u00a0que \u00a0por \u00a0esa \u00a0circunstancia \u00a0el \u00a0joven \u00a0ARCILA JIM\u00c9NEZ careci\u00f3 de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0durante \u00a0un mes y cinco d\u00edas, lapso en el que se practicaron \u00a0importantes pruebas que no hubo oportunidad de contradecir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0cosa, \u00a0sin \u00a0embargo, se aprecia en el \u00a0expediente, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0entre \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0diciembre de 1995 \u00a0\u2013fecha de la injurada- y \u00a0el \u00a0 \u00a018 \u00a0 \u00a0de \u00a0 enero \u00a0 de \u00a0 1996 \u00a0 \u2013d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0se le reconoci\u00f3 personer\u00eda al defensor contractual \u00a0que \u00a0desde \u00a0entonces \u00a0representa \u00a0al procesado- se ampli\u00f3 la declaraci\u00f3n de la \u00a0ni\u00f1a \u00a0CAROLINA \u00a0ZAPATA, \u00a0se \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el protocolo de necropsia, se oyeron los \u00a0testimonios \u00a0de JAIRO ALBERTO VILLADA, JOS\u00c9 JAVIER ECHEVERRY, MARIANO DE JES\u00daS \u00a0ORL\u00c1S \u00a0y \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0DANIEL \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0y \u00a0se \u00a0obtuvo \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de un estudio \u00a0dactilosc\u00f3pico, \u00a0en ning\u00fan escrito posterior el defensor hizo solicitud alguna \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes, y de la prueba testimonial s\u00f3lo expres\u00f3 su \u00a0inter\u00e9s \u00a0 en \u00a0 que \u00a0se \u00a0escuchara \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0a \u00a0CAROLINA \u00a0ZAPATA \u00a0\u2013lo \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 hizo \u00a0 durante \u00a0 la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0en \u00a0diligencia a la que concurri\u00f3 el abogado- y a H\u00c9CTOR DANIEL \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0\u2013a \u00a0quien \u00a0no se \u00a0logr\u00f3 \u00a0 ubicar \u00a0porque \u00a0cambi\u00f3 \u00a0de \u00a0residencia-. \u00a0Los \u00a0otros \u00a0dos \u00a0testimonios \u00a0ofrecidos \u00a0antes \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0por \u00a0JUAN CARLOS CANO y CARLOS ANDR\u00c9S \u00a0BEDOYA, \u00a0 fueron \u00a0 ampliados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 etapa \u00a0 del \u00a0juicio \u00a0a \u00a0instancias \u00a0del \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0como \u00a0no \u00a0hay \u00a0nulidad \u00a0sin lesi\u00f3n, el reproche \u00a0deviene intrascendente por este aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0otra \u00a0inquietud \u00a0que \u00a0en \u00a0el mismo punto plantea el demandante, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0su \u00a0cliente \u00a0le \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0injurada \u00a0no asisti\u00f3 \u00a0f\u00edsicamente \u00a0el \u00a0abogado que suscribi\u00f3 el acta, carece por completo de prueba. \u00a0Que \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0estar\u00eda \u00a0demostrada porque la firma de \u00e9ste se estamp\u00f3 con \u00a0lapicero \u00a0de \u00a0tinta \u00a0diferente a la utilizada por los dem\u00e1s en sus r\u00fabricas, o \u00a0porque \u00a0en \u00a0el \u00a0acta no aparece que se le hubiese interrogado por su conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0diligencia, \u00a0lo \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0hizo en otras oportunidades, son simples \u00a0suposiciones que obedecen a la pura imaginaci\u00f3n del actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0En \u00a0segundo \u00a0lugar, sostiene que se desconoci\u00f3 el principio de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral porque no se permiti\u00f3 que el procesado interviniera en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0practicada al inmueble donde ocurrieron los hechos. Y \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0adem\u00e1s \u00a0el debido proceso, porque se realiz\u00f3 la diligencia a pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0se encontraban pendientes de decisi\u00f3n los recursos interpuestos contra \u00a0la resoluci\u00f3n que neg\u00f3 esa participaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0dos \u00a0hechos, \u00a0que \u00a0son \u00a0ciertos, \u00a0no comportan sin embargo las \u00a0irregularidades \u00a0aducidas. El primero, porque la falta de idoneidad de ese medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0para \u00a0corroborar \u00a0lo dicho en indagatoria sobre la presencia de otra \u00a0persona \u00a0dentro \u00a0de la casa de MARISOL R\u00cdOS torna ineficaz la inspecci\u00f3n, y es \u00a0obvio \u00a0que la obligaci\u00f3n de investigar lo favorable al procesado no se extiende \u00a0a \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0inconducentes, \u00a0impertinentes \u00a0o \u00a0ineficaces. \u00a0El \u00a0segundo, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se neg\u00f3 la realizaci\u00f3n de una prueba sino que se limit\u00f3 \u00a0su \u00a0objeto \u00a0a \u00a0lo que la hac\u00eda procedente, es decir, a la determinaci\u00f3n de las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0percepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos narrados por una de las v\u00edctimas, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual los recursos no imped\u00edan el cumplimiento de la providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0afecta la validez del medio de convicci\u00f3n la inasistencia \u00a0del \u00a0defensor \u00a0a \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba \u00a0en la que no est\u00e1 presente el \u00a0procesado \u00a0ni \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0del \u00a0representante \u00a0del ministerio p\u00fablico, que en \u00a0realidad \u00a0concurri\u00f3. \u00a0Recu\u00e9rdese, \u00a0por cierto, que la ilegalidad que ocurra en \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n \u00a0o \u00a0recaudo \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio no vicia el proceso sino la \u00a0prueba que, entonces, deviene inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0a\u00fan \u00a0de aceptarse que las \u00a0irregularidades \u00a0 denunciadas \u00a0 en \u00a0 efecto \u00a0se \u00a0presentaron, \u00a0no \u00a0acredit\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0pues \u00a0no tiene ese alcance la simple afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0hizo \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de no dudar que con la dicha intervenci\u00f3n en \u00a0aquel \u00a0acto \u201cse hubiere modificado sustancialmente la situaci\u00f3n del procesado \u00a0y \u00a0logrado \u00a0al \u00a0menos, \u00a0si \u00a0no \u00a0demostrar plenamente la causal de inculpabilidad \u00a0alegada \u00a0 por \u00a0 \u00e9l, \u00a0s\u00ed \u00a0dejar \u00a0m\u00e1s \u00a0dudas \u00a0razonables \u00a0e \u00a0insalvables\u2026\u201d, \u00a0expresi\u00f3n \u00a0carente de contenido si se recuerda que la pretensi\u00f3n de la defensa \u00a0era comprobar la participaci\u00f3n de otras personas en los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0La tercera irregularidad alude a la vulneraci\u00f3n del derecho de \u00a0defensa \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0orden\u00f3 \u00a0la ampliaci\u00f3n del dictamen que sobre la salud \u00a0mental \u00a0del \u00a0procesado \u00a0rindi\u00f3 el psiquiatra forense, cuya realizaci\u00f3n hubiese \u00a0permitido \u00a0probar \u00a0que \u00a0era \u00a0inimputable o que actu\u00f3 bajo insuperable coacci\u00f3n \u00a0ajena \u00a0o, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos, \u00a0habr\u00eda \u00a0determinado la aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aunque \u00a0las \u00a0pocas horas transcurridas entre la presentaci\u00f3n de la \u00a0solicitud \u00a0y \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0practicado \u00a0varios d\u00edas antes de su \u00a0env\u00edo \u00a0a \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0hace \u00a0cre\u00edble \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0el \u00a0defensor conoci\u00f3 \u00a0previamente \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la prueba y dejar\u00eda sin piso una de las razones \u00a0expuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0instructor \u00a0para \u00a0no \u00a0acceder a la petici\u00f3n, el reproche no \u00a0puede \u00a0prosperar \u00a0porque el actor nada hizo por demostrar la trascendencia de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0negativa \u00a0en \u00a0el sentido del fallo, lo que priv\u00f3 a la Corte de saber \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de la experticia se hubiera llegado a conclusi\u00f3n \u00a0contraria \u00a0a la expresada por el perito en cuanto a la capacidad de comprensi\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0determinaci\u00f3n \u2013que \u00a0excluir\u00eda \u00a0la \u00a0insuperable \u00a0coacci\u00f3n \u00a0ajena- \u00a0y a la inexistencia de trastorno \u00a0mental \u00a0 o \u00a0 inmadurez \u00a0 sicol\u00f3gica \u00a0\u2013que excluir\u00eda la inimputabilidad-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0rep\u00e1rese \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0psiquiatra \u00a0 consider\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0las \u00a0convulsiones \u00a0infantiles \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0 su \u00a0 consumo \u00a0 de \u00a0 alcohol \u00a0 y \u00a0estupefacientes, \u00a0su \u00a0personalidad \u00a0sociop\u00e1tica, \u00a0la \u00a0sudoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0presentaba cuando ingres\u00f3 a la vivienda de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas y otros datos obtenidos de las entrevistas con \u00e9l y con su madre \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0lectura \u00a0del \u00a0expediente, \u00a0y a pesar de ello conceptu\u00f3 en el sentido \u00a0indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0\u00faltimo motivo de nulidad propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0indebida manipulaci\u00f3n de los objetos \u00a0hallados \u00a0en \u00a0las \u00a0casas del procesado y de las v\u00edctimas, lo que incidi\u00f3 en el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0afect\u00f3 \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0reproche \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0carece de fundamento, sino que se postul\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de casaci\u00f3n cuando debi\u00f3 \u00a0hacerse \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0segundo de la primera, en tanto la \u00a0prueba \u00a0ilegalmente \u00a0producida \u00a0no \u00a0puede ser apreciada por el juez quien, si la \u00a0valora, incurre en falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La censura, por lo tanto, no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Una \u00a0extra\u00f1a \u00a0mixtura, \u00a0que \u00a0no \u00a0permite saber a cu\u00e1l de las tres \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0error \u00a0de hecho alude el demandante, se presenta en este cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0obstante \u00a0exponer \u00a0una \u00a0correcta \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha denominado falsos juicios de existencia y de identidad, en el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0ataque \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0ellos sin hacer ninguna distinci\u00f3n, al \u00a0punto \u00a0de \u00a0reprochar \u00a0que \u00a0respecto de la valoraci\u00f3n de un espec\u00edfico medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0el Tribunal hubiese incurrido en \u201cFALSO JUICIO DE EXISTENCIA o de \u00a0IDENTIDAD, \u00a0porque se est\u00e1 suponiendo lo que la prueba no afirma\u201d; o equivoca \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0yerro, \u00a0para \u00a0decir \u00a0que \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n a unos testimonios se \u00a0produjo \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia porque se valoraron desde un determinado \u00a0punto \u00a0de vista; o se desliza al terreno del error de raciocinio para cuestionar \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0de \u00a0acuerdo con las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0o \u00a0que se realiz\u00f3 una inadecuada inferencia probatoria o se fall\u00f3 en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n de los indicios porque no se analizaron en conjunto y teniendo \u00a0en cuenta su gravedad, concordancia y convergencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0medio de semejantes desaciertos, el actor ofrece su valoraci\u00f3n \u00a0personal \u00a0del testimonio de CAROLINA ZAPATA para concluir que si la descripci\u00f3n \u00a0que \u00a0 \u00a0realiz\u00f3 \u00a0 de \u00a0 ARCILA \u00a0 JIM\u00c9NEZ \u00a0no \u00a0coincide \u00a0con \u00a0la \u00a0real \u00a0es \u00a0porque \u00a0se est\u00e1 refiriendo a un \u00a0tercero \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0en la vivienda, conjetura que opone a la explicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0da \u00a0el Ad quem a la \u00a0disconformidad. \u00a0Luego, \u00a0como para acomodar su an\u00e1lisis al discurso casacional, \u00a0califica \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del Tribunal como \u201cerror trascendental\u201d porque le \u00a0hizo \u00a0decir \u00a0a la prueba algo que no expresaba, cuando de lo narrado se advierte \u00a0claramente \u00a0que \u00a0nada \u00a0supuso, \u00a0ignor\u00f3 \u00a0o \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0sino que, \u00a0apreciando \u00a0el \u00a0testimonio en su exacto contenido, expuso por qu\u00e9 la confusi\u00f3n \u00a0de la menor era intrascendente en ese punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los testimonios de CANO, \u00a0BEDOYA \u00a0y \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0el \u00a0censor no explica por qu\u00e9 se ignoraron los criterios de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0establece \u00a0la ley procesal ni cu\u00e1les fueron los yerros que en \u00a0ese \u00a0proceso \u00a0mental \u00a0cometi\u00f3 \u00a0hipot\u00e9ticamente \u00a0el Tribunal o las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia o la experiencia que transgredi\u00f3. Parece reprochar que no \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0considerado \u00a0la \u00a0animadversi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0hacia \u00a0el joven \u00a0ARCILA \u00a0 \u00a0 JIM\u00c9NEZ, \u00a0cuestionamiento \u00a0 que \u00a0 deb\u00eda \u00a0 hacer \u00a0expl\u00edcito \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0tanto, \u00a0como ha tenido oportunidad de decirlo la Sala, \u201cNo es \u00a0admisible \u00a0como \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0la \u00a0enemistad del testigo hacia el \u00a0procesado \u00a0lo \u00a0lleve \u00a0siempre \u00a0a declarar en su contra y a perjudicarlo, como lo \u00a0sugiere \u00a0el impugnante ya al final del ataque. Se trata de una circunstancia que \u00a0debe \u00a0ser \u00a0considerada \u00a0en \u00a0la \u00a0cr\u00edtica de la prueba, igual que la amistad o el \u00a0parentesco, \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0misma \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0no \u00a0conduce \u00a0sin remedio a \u00a0descalificar \u00a0al \u00a0testigo. \u00a0Otro \u00a0tanto \u00a0sucede \u00a0con su moralidad.\u00a0 Es otro \u00a0elemento \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0la condici\u00f3n de delincuente o de \u00a0prostituta, \u00a0o \u00a0cualquier otra, no determina la credibilidad del declarante, sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0posible \u00a0entonces admitir como regla de experiencia que todo malhechor \u00a0es \u00a0 \u00a0mentiroso \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 esa \u00a0 sola \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 debe \u00a0 ser \u00a0 descartado \u00a0 como \u00a0testigo\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0menos \u00a0desafortunados \u00a0son \u00a0los \u00a0reparos \u00a0que hace el libelista \u00a0sobre \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indirecta \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0ignor\u00f3 \u00a0o \u00a0tuvo \u00a0en cuenta el \u00a0Ad \u00a0quem. \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0 no \u00a0 consider\u00f3 \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 denomina \u00a0 \u201ccontraindicio \u00a0de \u00a0fuga \u00a0o \u00a0clandestinidad\u201d, \u00a0pero \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0permanencia \u00a0de JORGE \u00a0MARIO \u00a0ARCILA en su casa, despu\u00e9s \u00a0de \u00a0ocurridos \u00a0los hechos, desvirt\u00faa la responsabilidad deducida en su contra o \u00a0introduce \u00a0la \u00a0duda \u00a0probatoria; que la adecuada explicaci\u00f3n de las actividades \u00a0realizadas \u00a0esa \u00a0noche \u00a0no \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a \u00a0que se le reproche mala justificaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos, pero no explica la \u00a0incidencia \u00a0del \u00a0error \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de la decisi\u00f3n y m\u00e1s bien formula sus \u00a0propias \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0para \u00a0justificar por qu\u00e9 se utiliz\u00f3 una piedra para darle \u00a0muerte \u00a0a \u00a0MARISOL \u00a0R\u00cdOS y no el arma de fuego que, seg\u00fan el procesado, ten\u00eda \u00a0uno \u00a0de \u00a0los desconocidos que supuestamente ingres\u00f3 a la vivienda; cuestiona la \u00a0sorpresiva \u00a0aparici\u00f3n \u00a0de nuevas manchas de sangre en la camisa de JORGE \u00a0MARIO y su identidad con el grupo \u00a0sangu\u00edneo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0para \u00a0restarle \u00a0contundencia al indicio de huellas \u00a0materiales, \u00a0pero \u00a0omite \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el acusado acept\u00f3 la procedencia de la \u00a0pinta \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0en uno de los pu\u00f1os de la prenda; y, por \u00faltimo, que no se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0el m\u00f3vil, pero ignora que, como lo tiene dicho la Sala, \u201cla ley no \u00a0exige \u00a0que \u00a0para \u00a0que \u00a0se configure la responsabilidad en el delito de homicidio \u00a0voluntario \u00a0se \u00a0pruebe \u00a0el \u00a0fin \u00a0espec\u00edfico \u00a0que se persigue con la conducta de \u00a0ocasionar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0ajena, o el motivo que se tuvo para haber procedido de la \u00a0aludida \u00a0manera, sino s\u00f3lo que voluntariamente se haya actuado con conocimiento \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ilicitud\u201d.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo, en consecuencia, ser\u00e1 desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0D\u00edgase, \u00a0finalmente, \u00a0que \u00a0es \u00a0inaceptable \u00a0la \u00a0invitaci\u00f3n que le \u00a0formula \u00a0el \u00a0recurrente a la Sala para que, en uso de su facultad oficiosa, case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0tentativa de \u00a0homicidio. \u00a0Ciertamente, \u00a0como lo sostiene el Procurador Delegado en su estudio, \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n que consagra el estatuto procesal \u00a0s\u00f3lo \u00a0opera en aquellos casos en los que el hecho que eventualmente d\u00e9 lugar a \u00a0la \u00a0nulidad o a la violaci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales sea ostensible, lo que \u00a0obviamente no sucede en este proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Del principio de favorabilidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En cuanto se refiere a la aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad en raz\u00f3n de la vigencia de la Ley 599 de 2000, como \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0casar\u00e1 \u00a0el fallo impugnado y, por lo tanto, no puede actuar como \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0su \u00a0examen \u00a0le corresponder\u00e1 al juez de ejecuci\u00f3n de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de seguridad, de acuerdo con el numeral 7\u00ba. del art\u00edculo 79 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto la Corte Suprema de Justicia, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02002, \u00a0radicado 14.849, M.P. Carlos Eduardo \u00a0Mej\u00eda Escobar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a04 \u00a0de abril de 2002, radicado 11.829, \u00a0M.P. Fernando Enrique Arboleda Ripoll. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 13360 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 98 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintinueve (29) de agosto \u00a0de dos mil dos (2002). 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