{"id":5498,"date":"2023-09-08T16:23:30","date_gmt":"2023-09-08T16:23:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1335611-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:30","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:30","slug":"1335611-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1335611-07-02\/","title":{"rendered":"13356(11-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13356 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 74 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., once de julio del dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia de 19 de diciembre de 1996, mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0 \u00a0WILLIAM \u00a0 MENDOZA \u00a0 SALDA\u00d1A \u00a0a \u00a0la pena principal privativa de la libertad de 8 a\u00f1os y 4 meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio en estado de \u00a0ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 19 de agosto de 1995, entre las dos y tres \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0en \u00a0el \u00a0per\u00edmetro \u00a0urbano \u00a0del \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0Puerto Salgar, \u00a0William \u00a0 \u00a0 \u00a0Mendoza \u00a0 \u00a0 Salda\u00f1a \u00a0 \u00a0 dispar\u00f3 \u00a0un \u00a0arma \u00a0de fuego contra Arnulfo Mahecha Triana, despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0asumiera \u00a0actitudes \u00a0obscenas hacia su compa\u00f1era Derly Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida, \u00a0con \u00a0quien \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0en ese momento, caus\u00e1ndole la \u00a0muerte. \u00a0El \u00a0agresor, \u00a0junto \u00a0con \u00a0su \u00a0compa\u00f1era, abandonaron inmediatamente el \u00a0lugar \u00a0para \u00a0dirigirse al Municipio de La Dorada, donde ten\u00edan sus residencias. \u00a0La \u00a0v\u00edctima \u00a0recibi\u00f3 una herida de bala a la altura de la regi\u00f3n supramamaria \u00a0izquierda, \u00a0y presentaba dos heridas menores en la cabeza con compromiso de piel \u00a0y tejido subcut\u00e1neo (fls.8-10, 15-17, 84-87 y 88\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0mismo \u00a0d\u00eda, \u00a0la \u00a0Unidad Investigativa de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Dorada \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0juramentada a Derly \u00a0Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida, quien \u00a0hizo \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0relato \u00a0sobre lo ocurrido: \u201ccuando \u00edbamos hacia la moto, \u00a0hab\u00eda \u00a0tres \u00a0se\u00f1ores \u00a0ah\u00ed parados eso fue por los lados de las artesan\u00edas\u2026 \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0como que intent\u00f3 tocarme las nalgas, era el gordito ese bajito, \u00a0\u00e9l \u00a0ten\u00eda una gargantilla de oro, no lo conoc\u00eda, no conoc\u00eda a ninguno de los \u00a0tres, \u00a0el \u00a0de gargantilla me dijo, que para meterle la verga\u2026 dijo que\u2026 y me \u00a0dio \u00a0otras \u00a0groser\u00edas \u00a0ah\u00ed, \u00a0mi \u00a0novio se volvi\u00f3 es decir William Mendoza, se \u00a0devolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0decirles \u00a0a ellos que cu\u00e1l era la groser\u00eda conmigo, los tipos se \u00a0pusieron \u00a0de \u00a0groseros, \u00a0yo \u00a0le \u00a0jal\u00e9 a \u00e9l, es decir a William, y me lo llev\u00e9 \u00a0hasta \u00a0la motocicleta, me dej\u00f3 en la esquina y se devolvi\u00f3, para donde estaban \u00a0los \u00a0tres se\u00f1ores es decir donde estaba el de la gargantilla, y cuando lleg\u00f3 a \u00a0donde \u00a0estaba \u00a0yo lleg\u00f3 cortado\u2026 yo le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 estaba herido y \u00e9l \u00a0no \u00a0 me \u00a0 dijo \u00a0nada\u201d. \u00a0Preguntada \u00a0por \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0no \u00a0tener \u00a0conocimiento\u00a0 (fls.19-20 vuelto).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda inici\u00f3 investigaci\u00f3n y escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria al imputado, quien preguntado sobre la forma como ocurrieron los \u00a0hechos, \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u201cnos regresamos a pie\u2026hab\u00eda tres tipos ah\u00ed\u2026dos tipos \u00a0estaban \u00a0ubicados \u00a0cada \u00a0uno \u00a0en \u00a0una \u00a0columna y el del incidente estaba como de \u00a0espaldas \u00a0habl\u00e1ndoles \u00a0a \u00a0los dos tipos, cuando yo paso con mi se\u00f1ora agarrada \u00a0de \u00a0 la \u00a0cintura \u00a0con \u00a0la \u00a0mano \u00a0izquierda \u00a0entonces \u00a0ellos \u00a0comienzan \u00a0a \u00a0decir \u00a0bulgaridades \u00a0(sic) \u00a0cuando yo voy pasando de frente \u00e9l se me viene de espaldas \u00a0y \u00a0dijo \u00a0\u2018para \u00a0meterle la \u00a0berga \u00a0 (sic)\u2019 \u00a0y \u00a0le \u00a0fue \u00a0metiendo \u00a0la \u00a0mano \u00a0por \u00a0detr\u00e1s \u00a0levant\u00e1ndole \u00a0el bestido (sic), y le toc\u00f3 el \u00a0tracero \u00a0(sic), \u00a0yo \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento \u00a0doy \u00a0la vuelta y le digo qu\u00e9 le pasa, la \u00a0se\u00f1ora \u00a0m\u00eda \u00a0estaba \u00a0en \u00a0embarazo ten\u00eda ocho meses y dos semanas, y cuando le \u00a0dije \u00a0eso \u00e9l se me viene yo le doy la espalda y \u00e9l se me viene y me empuja por \u00a0la \u00a0espalda, \u00a0y \u00a0yo \u00a0doy nuevamente la vuelta y me le vengo yo no se qu\u00e9 fue lo \u00a0que \u00a0levant\u00f3 \u00a0del \u00a0piso \u00a0como \u00a0un \u00a0palo, \u00a0me \u00a0golpea \u00a0en la cabeza, yo caigo de \u00a0rodillas \u00a0como \u00a0dando \u00a0la \u00a0espalda \u00a0y \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento yo siento un chuz\u00f3n una \u00a0pu\u00f1alada \u00a0en \u00a0la espalda costado izquierdo\u2026y cuando viene de regreso otra vez \u00a0entonces \u00a0al \u00a0sentirme yo chuzado entonces yo saco el arma y disparo \u00e9l viene y \u00a0pega \u00a0un \u00a0salto y se esconde detr\u00e1s de la muralla de cemento que hay como bigas \u00a0(sic) \u00a0de \u00a0ladrillo, \u00a0yo \u00a0me regreso cojo la se\u00f1ora me dirijo hacia la moto que \u00a0hab\u00eda \u00a0dejado \u00a0en \u00a0la \u00a0esquina \u00a0y \u00a0la prendo cuando yo me monto a la moto yo me \u00a0sent\u00eda \u00a0con \u00a0algo \u00a0caliente \u00a0en \u00a0la \u00a0espalda me toco y me estaba desangrando se \u00a0corrige \u00a0estaba \u00a0sangrando\u2026 \u00a0y nos vinimos para la Dorada\u201d (fls.61-67\/1). En \u00a0id\u00e9ntico \u00a0sentido \u00a0declararon Juan Carlos G\u00f3mez Parra \u00a0y \u00a0 Hugo \u00a0Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0a quienes el indagado cit\u00f3 como testigos \u00a0presenciales (fls. 151 y 155\/1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0 proceso \u00a0 hacen \u00a0tambi\u00e9n \u00a0parte \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0Evencio \u00a0Triana, \u00a0t\u00edo \u00a0de la v\u00edctima, quien se encontraba en su compa\u00f1\u00eda cuando \u00a0ocurrieron \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0hechos, \u00a0 John \u00a0 Harold \u00a0 S\u00e1enz \u00a0Hern\u00e1ndez, celador de los negocios de artesan\u00edas del \u00a0lugar, \u00a0quien \u00a0tambi\u00e9n \u00a0presenci\u00f3 el crimen, y Carlos \u00a0Arist\u00f3bulo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Calder\u00f3n, quien dijo haber visto \u00a0lo \u00a0sucedido \u00a0despu\u00e9s del disparo. Sobre la forma como ocurri\u00f3 el insuceso, el \u00a0primero, \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u201ccuando \u00a0nosotros est\u00e1bamos parados ah\u00ed \u00e9l iba pasando \u00a0con \u00a0una \u00a0mujer y entonces dijo Arnulfo \u2018entre \u00a0 \u00a0 verga \u00a0 \u00a0 parada \u00a0 \u00a0 toca \u00a0 \u00a0 meterla \u00a0 \u00a0 toda\u2019, \u00a0y \u00a0el \u00a0hombre \u00a0iba \u00a0a \u00a0un \u00a0trayecto \u00a0larguito \u00a0con \u00a0la muchacha, cuando le dijo la palabra se le devolvi\u00f3 solo se le \u00a0vino \u00a0encima \u00a0a ARNULFO, y entonces yo me le met\u00ed dici\u00e9ndole que no pelearan y \u00a0entonces \u00a0el \u00a0tal polic\u00eda se devolvi\u00f3 a un trayecto como de diez metros con la \u00a0muchacha, \u00a0y \u00a0la \u00a0dej\u00f3 \u00a0y \u00a0se \u00a0vino \u00a0y \u00a0pel\u00f3 \u00a0el arma y de una vez le dio unos \u00a0cachazos \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0y le dio el tiro y le dio uno solo, y despu\u00e9s se fue, \u00a0\u00e9l \u00a0iba \u00a0a \u00a0pie. \u00a0ARNULFO y\u00a0 yo est\u00e1bamos solos en ese momento\u201d (fls.59 \u00a0del cuaderno No.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo, al ser preguntado sobre el mismo \u00a0aspecto,\u00a0 \u00a0 afirm\u00f3: \u00a0\u201cEse \u00a0d\u00eda \u00a0iba \u00a0la \u00a0pareja \u00a0bajando \u00a0para \u00a0el \u00a0bar \u00a0\u2018Patomar\u2019 \u00a0y en ese instante ya estaba un se\u00f1or \u00a0de \u00a0quien \u00a0no se el nombre, el t\u00edo un familiar del muerto con otro se\u00f1or ah\u00ed, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0que \u00a0estaba con el muerto se fue y quedaron el t\u00edo y el \u00a0muerto \u00a0solos, \u00a0despu\u00e9s \u00a0subi\u00f3 \u00a0la \u00a0pareja\u2026 \u00a0y cuando subieron lleg\u00f3 el man \u00a0(sic), \u00a0el \u00a0muerto \u00a0y le mand\u00f3 la mano a la muchacha a las nalgas y entonces yo \u00a0me \u00a0qued\u00e9 \u00a0quieto \u00a0y alegaron el muerto y el marido de la muchacha; despu\u00e9s de \u00a0un \u00a0momento \u00a0a otro el muchacho que iba con la muchacha se devolvi\u00f3 solo y ah\u00ed \u00a0fue \u00a0cuando le peg\u00f3 el tiro al muchacho\u2026no hubo pelea entre ellos simplemente \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n verbal y posteriormente el disparo no m\u00e1s\u2026\u201d. Interrogado por \u00a0las \u00a0heridas \u00a0que la v\u00edctima presentaba en la cabeza manifest\u00f3 que seguramente \u00a0se \u00a0las caus\u00f3 cuando cay\u00f3, porque hab\u00eda bastantes ladrillos y se golpe\u00f3 duro \u00a0(fls.126 y 127\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0practic\u00f3 as\u00ed mismo inspecci\u00f3n judicial \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0con la asistencia del sindicado, y los testigos \u00a0Derly \u00a0Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida, \u00a0Hugo \u00a0Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez, Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez \u00a0Parra \u00a0y Carlos Arist\u00f3bulo G\u00f3mez Calder\u00f3n. En esta diligencia \u00a0se \u00a0escucharon de nuevo sus versiones, y se reconstruyeron fotogr\u00e1ficamente los \u00a0relatos \u00a0del\u00a0 \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0la testigo Derly Patricia Hern\u00e1ndez, quien en \u00a0esta \u00a0oportunidad present\u00f3 una versi\u00f3n de los hechos similar a la suministrada \u00a0por \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0compa\u00f1ero \u00a0 \u00a0(fls.57-67, \u00a0 \u00a0170-176, \u00a0 \u00a0177-182 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0cuaderno \u00a0No.2).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0incorpor\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia, \u00a0donde \u00a0se hace constar que la v\u00edctima presentaba una herida causada \u00a0con \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0con \u00a0orificio de entrada en tercer espacio \u00a0intercostal \u00a0izquierdo \u00a0a \u00a015 cent\u00edmetros de la l\u00ednea media, y 30 cent\u00edmetros \u00a0del \u00a0v\u00e9rtex \u00a0(regi\u00f3n \u00a0supramamaria \u00a0izquierda), \u00a0y orificio de salida en borde \u00a0interno \u00a0escapular \u00a0interno \u00a0a \u00a03 cent\u00edmetros de l\u00ednea media y 32 cent\u00edmetros \u00a0del \u00a0v\u00e9rtex \u00a0(regi\u00f3n \u00a0dorsal media lado izquierdo), y la siguiente trayectoria \u00a0anat\u00f3mica: \u00a0 ARRIBA-ABAJO, \u00a0 IZQUIERDA-DERECHA, \u00a0 ADELANTE-ATR\u00c1S \u00a0 (fls.16 \u00a0 y \u00a087\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0la Fiscal\u00eda la \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a016 de febrero de 1996 con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por el delito \u00a0de \u00a0homicidio, de acuerdo con lo dispuesto en el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a029 de la ley 40 de 1993 (fls.114-132\/2). Apelada \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante el Tribunal, en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a029 \u00a0de abril siguiente, la confirm\u00f3 integralmente (fls.12-17 del \u00a0cuaderno de la Delegada). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 25 de septiembre del mismo a\u00f1o, el Juzgado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal privativa de la \u00a0libertad \u00a0de \u00a08 \u00a0a\u00f1os y tres meses de prisi\u00f3n, y la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino, como autor responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, en estado de ira (fls.258-274\/2). Apelado este fallo \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0(fls.290 \u00a0y 321\/2), el Tribunal Superior, mediante el suyo que \u00a0ahora \u00a0es \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por el mismo sujeto procesal, la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0con \u00a0la aclaraci\u00f3n de que la pena que deb\u00eda purgar el procesado era \u00a0de \u00a08 \u00a0a\u00f1os y 4 meses, por ser dicho monto el equivalente a la tercera parte de \u00a025 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0orden\u00f3 expedir copias para investigar por falso testimonio a los \u00a0testigos \u00a0Hugo \u00a0Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez, Juan Carlos G\u00f3mez Parra y Carlos \u00a0Arist\u00f3bulo G\u00f3mez Calder\u00f3n (fls.9-26 cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0 cargos \u00a0 (dos \u00a0 principales \u00a0 y \u00a0uno \u00a0subsidiario), \u00a0todos \u00a0con fundamento en la causal primera de casaci\u00f3n, apartado \u00a0segundo \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial), presenta el demandante \u00a0contra la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 323 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal y falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 29.4 ejusdem, que define \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, \u00a0producto de un \u00a0\u201cerror \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por inexactitud de los juicios de legalidad y convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0aportada \u00a0al \u00a0proceso\u201d, \u00a0originado \u00a0en el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247, \u00a0254, \u00a0294, \u00a0296, 297 y 298 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el Tribunal, en el an\u00e1lisis que \u00a0hizo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0allegada al proceso, utiliza un procedimiento sui generis, \u00a0personal, \u00a0subjetivo, \u00a0de \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0todo \u00a0los medios que favorecen al \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0de \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0lo \u00a0perjudican, \u00a0que desquicia el \u00a0andamiaje \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre su interpretaci\u00f3n y valoraci\u00f3n, y que no se ajusta \u00a0a \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, ni a ninguna de las formas de la teor\u00eda del \u00a0conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que las argumentaciones consistentes \u00a0en \u00a0que los hechos no pudieron haber ocurrido en la forma se\u00f1alada por el\u00a0 \u00a0procesado \u00a0y \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Derly \u00a0Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida, \u00a0Hugo Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez \u00a0Parra, \u00a0porque la trayectoria del \u00a0proyectil \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo de la v\u00edctima, de la cual informan el\u00a0 protocolo \u00a0de \u00a0necropsia y las fotograf\u00edas del cad\u00e1ver, sugieren una posici\u00f3n totalmente \u00a0distinta, \u00a0se \u00a0sustentan \u00a0en \u00a0errores de derecho grave, por \u201cfalsos juicios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0valorativa \u00a0de la prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este error se evidencia en el an\u00e1lisis que el \u00a0Tribunal \u00a0hizo \u00a0del \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia, al ponderar el significado de los \u00a0datos \u00a0expuestos \u00a0en \u00a0ella \u00a0sobre \u00a0la trayectoria del proyectil, y los registros \u00a0fotogr\u00e1ficos \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, para afirmar que el disparo se hizo desde un plano \u00a0superior \u00a0(como desde una mesa o un taburete), pues estas pruebas no revelan por \u00a0s\u00ed \u00a0mismas \u00a0la \u00a0posici\u00f3n en la cual se encontraban la v\u00edctima y el victimario \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0del \u00a0disparo, \u00a0y en los relatos que el procesado y los testigos \u00a0Hugo \u00a0Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos G\u00f3mez Parra hicieron en la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconstrucci\u00f3n de los hechos, no aparece, por ninguna parte, la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de recibir el \u00a0impacto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta que cuando una persona ataca a otra \u00a0con \u00a0cuchillo (como lo estaba haciendo\u00a0 la v\u00edctima), se inclina, es decir, \u00a0se \u00a0agacha, \u00a0mucho \u00a0m\u00e1s \u00a0si la presunta v\u00edctima se encuentra arrodillada en el \u00a0piso \u00a0(como \u00a0estaba el procesado). F\u00edsicamente es imposible que una persona que \u00a0trata \u00a0de \u00a0apu\u00f1alar \u00a0a \u00a0alguien que se encuentra arrodillado, lo haga de manera \u00a0erguida. \u00a0Se \u00a0presume \u00a0que \u00a0se \u00a0inclina \u00a0buscando el cuerpo de la v\u00edctima. Este \u00a0razonamiento \u00a0explica la trayectoria del proyectil, y confirma las versiones del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0los \u00a0testigos \u00a0que \u00a0presenciaron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0de principio a fin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 asegurar \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0que \u00a0si \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0presentado en la forma indicada por el procesado, \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0de \u00a0abajo \u00a0hacia arriba, y no en \u00a0sentido \u00a0contrario \u00a0(de \u00a0arriba hacia abajo), est\u00e1 interpretando mal los hechos \u00a0ocurridos, \u00a0porque \u00a0desconoce el \u00e1ngulo de inclinaci\u00f3n en que se encontraba la \u00a0v\u00edctima, \u00a0dando por establecido un hecho que no sucedi\u00f3, con violaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0296, \u00a0297, \u00a0298 \u00a0y 294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Con mayor \u00a0raz\u00f3n \u00a0si se toma en cuenta que \u201cel criterio de la persuasi\u00f3n racional en la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0no \u00a0puede \u00a0llevar al juzgador a una libertad \u00a0absoluta, \u00a0porque \u00a0esa \u00a0valoraci\u00f3n debe ser objetiva y no sujeta a sentimientos \u00a0peculiares y personal modo de sentir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 en la apreciaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0testimonios de Derly Patricia Hern\u00e1ndez Celeida (compa\u00f1era del procesado) \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Evencio \u00a0Triana \u00a0(t\u00edo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima), \u00a0pues al hacerlo, acoge los \u00a0apartes \u00a0que \u00a0perjudican \u00a0al \u00a0implicado, \u00a0y \u00a0desecha \u00a0los \u00a0que \u00a0lo favorecen, no \u00a0obstante \u00a0tratarse de pruebas \u201cparciales, incompletas y contradichas\u201d, y que \u00a0su \u00a0contenido \u00a0es \u00a0criticado \u00a0por \u00a0el \u00a0propio \u00a0juzgador, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0declarar \u00a0desvirtuadas \u00a0las \u00a0afirmaciones de los testigos Hugo Armando Salda\u00f1a Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez \u00a0Parra, \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0califica \u00a0de \u201cprovidenciales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0forma \u00a0peculiar \u00a0de \u00a0valorar la prueba, \u00a0repugna \u00a0con \u00a0la \u00a0ciencia del derecho, \u201ces violatoria de todos los m\u00e9todos de \u00a0razonamiento \u00a0para \u00a0escudri\u00f1ar la verdad material que busca el proceso penal, y \u00a0su \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0conlleva \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n de la doctrina, la jurisprudencia y \u00a0la\u00a0 \u00a0ley, al admitir como normas de razonamiento, la libertad absoluta para \u00a0aceptar \u00a0como \u00a0plenas \u00a0pruebas \u00a0de la certeza testimonios incompletos, admitidos \u00a0parcialmente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0ellos pretendan o desvirt\u00faen los planteamientos de la \u00a0defensa\u201d, \u00a0y \u00a0resulta \u00a0constitutiva \u00a0\u201cde \u00a0un \u00a0error de derecho\u201d, que de no \u00a0haberse \u00a0presentado habr\u00eda conducido a la aceptaci\u00f3n del dicho del procesado y \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Hugo Armando Salda\u00f1a Rodr\u00edguez y Juan Carlos G\u00f3mez Parra, y el \u00a0reconocimiento de la justificante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hace de los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 Salda\u00f1a \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0G\u00f3mez \u00a0Parra \u00a0para \u00a0desestimarlos, \u00a0consistente \u00a0en que resultaba extra\u00f1o que hubiesen viajado a tan elevadas horas \u00a0de \u00a0la \u00a0noche \u00a0desde \u00a0La \u00a0Dorada \u00a0a \u00a0Puerto Salgar a disfrutar de una fiestas, y \u00a0llegado \u00a0directamente \u00a0al \u00a0lugar \u00a0del \u00a0insuceso para presenciarlo de principio a \u00a0fin, \u00a0y que no hubiesen ayudado ni auxiliado a su amigo que estaba en problemas, \u00a0\u201cno \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta las condiciones personales de los testigos, el grado de \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0el \u00a0objeto \u00a0sobre el cual declaran y la forma como lo hacen\u201d, y \u00a0se \u00a0erige \u00a0en \u00a0\u201ccriterios \u00a0subjetivos de rechazo sin fundamento en la realidad \u00a0procesal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0mismo \u00a0puede \u00a0afirmarse \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0rendido \u00a0por Carlos Arist\u00f3bulo G\u00f3mez Calder\u00f3n, a quien el Tribunal \u201cobserva \u00a0como \u00a0otro \u00a0testigo \u00a0providencial\u201d. \u00a0Este declarante no presenci\u00f3 los hechos, \u00a0pero \u00a0escuch\u00f3 \u00a0el \u00a0disparo y vio cuando el procesado pas\u00f3 herido con su novia. \u00a0La \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0en su primera versi\u00f3n hubiese sostenido que salud\u00f3 \u00a0con \u00a0gestos, \u00a0y \u00a0en la segunda que lo hizo con palabras, no es esencial sobre el \u00a0objeto \u00a0del \u00a0testimonio. \u00a0Y respecto del interrogante que se plantea de por qu\u00e9 \u00a0tampoco auxili\u00f3 a su amigo, tiene su explicaci\u00f3n:\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>que \u00a0para \u00a0estos \u00a0eventos \u00a0la Cruz Roja est\u00e1 \u00a0pendiente \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0pueda ocurrir, como aconteci\u00f3 con el auxilio prestado a \u00a0Mahecha \u00a0Triana, \u00a0es decir, que para prestar esta clase de auxilios se encuentra \u00a0dispuesta \u00a0una \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0especializada. Por tanto, el Tribunal, al valorar \u00a0este \u00a0testimonio, \u00a0\u201cincurre \u00a0igualmente \u00a0en \u00a0un \u00a0error de derecho al darle una \u00a0importancia \u00a0que \u00a0no tiene a un testigo que declara que no estuvo en el sitio de \u00a0los acontecimientos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al testigo estrella del Tribunal, \u00a0se\u00f1or \u00a0John \u00a0Harold \u00a0S\u00e1enz \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0de \u00a0cuya \u00a0versi\u00f3n \u00a0se \u00a0afirma que es \u00a0\u201ccoherente, \u00a0desprevenido, \u00a0carente \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0diferente \u00a0al \u00a0de \u00a0decir la \u00a0verdad\u201d, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0le \u00a0dan \u00a0a \u00a0su contenido un valor probatorio que no \u00a0tiene. \u00a0El Tribunal, en el an\u00e1lisis que hace del mismo, omiti\u00f3 tener en cuenta \u00a0que \u00a0\u201cse \u00a0trata \u00a0de un testimonio inicialmente de o\u00eddas y posteriormente como \u00a0testigos \u00a0presencial \u00a0de \u00a0los hechos\u201d, como tambi\u00e9n el informe de la polic\u00eda \u00a0de \u00a0Puerto \u00a0Salgar \u00a0donde \u00a0se \u00a0consignan \u00a0las afirmaciones hechas a ellos por el \u00a0testigo \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0del \u00a0insuceso,\u00a0 \u00a0y \u00a0que \u00a0dicho \u00a0testigo se limita a \u00a0informar \u00a0de \u00a0tres hechos: el tocamiento, la discusi\u00f3n y un disparo, pero no de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos utilizados en la discusi\u00f3n, ni de lo sucedido entre el altercado \u00a0y el disparo fatal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0sin embargo, le concede a este \u00a0testimonio \u00a0pleno valor probatorio, un grado de certeza que no corresponde a una \u00a0versi\u00f3n \u00a0incompleta, \u00a0para desvirtuar la confesi\u00f3n calificada del procesado, y \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez Parra y Hugo Armando Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0estos \u00a0s\u00ed \u00a0completos. \u00a0Acoge \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0testigo que no \u00a0observ\u00f3 \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0de \u00a0principio \u00a0a \u00a0fin, \u00a0analiza \u00a0los \u00a0otros\u00a0\u00a0 \u00a0testimonios \u00a0solo \u00a0en \u00a0los \u00a0apartes \u00a0que \u00a0pueden \u00a0representar \u00a0perjuicio para el \u00a0procesado, \u00a0 \u201cd\u00e1ndoles \u00a0 un \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0que \u00a0no \u00a0les \u00a0corresponde \u00a0o \u00a0neg\u00e1ndoles \u00a0el \u00a0que \u00a0les \u00a0corresponde\u201d, \u00a0dentro del marco de una apreciaci\u00f3n \u00a0subjetiva, \u00a0violatoria \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0de las normas materiales por falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad y convicci\u00f3n, al reconocerle al dicho de S\u00e1enz Hern\u00e1ndez \u00a0una fuerza de convicci\u00f3n que la ley no le otorga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ha afirmado que el error de derecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas no puede existir, porque en materia de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0rige \u00a0el \u00a0principio de libre apreciaci\u00f3n, pero esto no quiere decir \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0conceda \u00a0al juzgador un poder omn\u00edmodo en la determinaci\u00f3n de su \u00a0valor, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0sea \u00a0su \u00a0criterio \u00a0el \u00a0que \u00a0marca el l\u00edmite. Si la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0las reglas de la experiencia humana, en la l\u00f3gica \u00a0objetiva, \u00a0en \u00a0la \u00a0ciencia, y en la filosof\u00eda, se llega a la conclusi\u00f3n de que \u00a0hay \u00a0normas \u00a0objetivas procesales a las cuales el Juez debe ajustar su conducta, \u00a0que \u00a0existen \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos \u00a0objetivos \u00a0que deben servirle de gu\u00eda, y si \u00a0viola estos principios, viola el mandato legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo:\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 323 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y \u00a01494 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0y \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de los \u00a0art\u00edculos \u00a029.4 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, 29 de la Constituci\u00f3n Nacional, 2\u00ba y 445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u201cpor errores de hecho por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0de \u00a0existencia jur\u00eddica y existencia material\u201d en la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pruebas, \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0a considerar no probado, est\u00e1ndolo, el derecho \u00a0leg\u00edtimo \u00a0a \u00a0defender \u00a0un \u00a0derecho \u00a0propio \u00a0o \u00a0ajeno, de una agresi\u00f3n actual e \u00a0inminente. \u00a0Como \u00a0normas \u00a0procesales violadas relaciona, adem\u00e1s, los art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247, \u00a0253, \u00a0254, \u00a0264, 266, 267, 268, 270, 271, 272 y 273, 283, 294, 296 y \u00a0298. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que el Tribunal incurri\u00f3 en primer \u00a0lugar \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia, al fundamentar la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0una \u00a0prueba \u00a0inexistente, \u00a0como \u00a0es \u00a0\u201cel \u00a0dictamen \u00a0pericial en \u00a0bal\u00edstica \u00a0para \u00a0deducir posiciones f\u00edsicas de la v\u00edctima y el victimario\u201d. \u00a0Argumenta \u00a0que \u00a0al \u00a0analizar \u00a0las fotograf\u00edas del cad\u00e1ver y la trayectoria del \u00a0proyectil \u00a0en el mismo, y reconstruir la posible posici\u00f3n de la v\u00edctima cuando \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0disparo \u00a0letal, se irrog\u00f3 la condici\u00f3n de perito, incurriendo en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia, dado que en el proceso no \u00a0existe, \u00a0ni \u00a0fue solicitado, un estudio pericial que dictaminara sobre el punto. \u00a0Y \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0necropsia no llena las exigencias de un dictamen pericial. Solo \u00a0establece \u00a0la \u00a0causa de la muerte de una persona, el n\u00famero y clase de heridas, \u00a0armas \u00a0con \u00a0las \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0causadas, \u00a0pero \u00a0no determina, por s\u00ed sola, la \u00a0colocaci\u00f3n \u00a0de los contrincantes. Para esto se requiere un dictamen pericial en \u00a0bal\u00edstica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar, en un \u201cerror de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad\u201d, \u00a0en la apreciaci\u00f3n de los testimonios de Derly \u00a0Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida \u00a0y Jos\u00e9 Evencio Triana, pues a dichos testigos no \u00a0se \u00a0les \u00a0puso \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0el \u00a0contenido del art\u00edculo 283 del C\u00f3digo del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0los \u00a0casos \u00a0en \u00a0los cuales no se est\u00e1 \u00a0obligado \u00a0a \u00a0declarar, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0ser \u00a0la \u00a0primera la compa\u00f1era marital del \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo \u00a0t\u00edo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0formalidad \u00a0que \u00a0se \u00a0cumple \u00a0preguntando \u00a0expresamente \u00a0al \u00a0testigo \u00a0si \u00a0es \u00a0su \u00a0voluntad declarar, y dejando \u00a0constancia \u00a0en \u00a0el acta que el procedimiento se llev\u00f3 a cabo, no \u201ccopiando de \u00a0otro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expediente\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 encabezado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0diligencia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad en la apreciaci\u00f3n de los ya mencionados testimonios \u00a0de \u00a0Derly \u00a0Patricia Hern\u00e1ndez Celeida y Jos\u00e9 Evencio Triana, por supresi\u00f3n de \u00a0su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0solo acoge de ellos los apartes que pueden \u00a0servir \u00a0para desvirtuar las pruebas de la defensa; y en el an\u00e1lisis del vertido \u00a0por \u00a0John \u00a0Harold S\u00e1enz Hern\u00e1ndez, al no advertir que su relato es incompleto, \u00a0y \u00a0que el testigo no vio cuando el procesado recibi\u00f3 el garrotazo en la cabeza, \u00a0ni la pu\u00f1alada en la espalda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sana cr\u00edtica de la prueba se fundamenta en \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0la \u00a0ciencia, y la l\u00f3gica objetiva, que ense\u00f1an que cuando un \u00a0testigo \u00a0tiene \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0un hecho, lo narra sin reservas. Por tanto, si \u00a0John \u00a0Harold \u00a0hubiese \u00a0presenciado \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0de que fue objeto el \u00a0procesado \u00a0por \u00a0parte de la v\u00edctima, lo hubiera manifestado, pero no lo hizo, y \u00a0no \u00a0puede \u00a0suponerse que esto sucedi\u00f3 despu\u00e9s del disparo. Todo concepto, todo \u00a0conjunto \u00a0conceptual, \u00a0tiene \u00a0un \u00a0correlativo objetivo material, constituido por \u00a0los \u00a0elementos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0hacia los cuales debe dirigirse el conocimiento, para \u00a0que \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0previstas en la normatividad surjan n\u00edtidas. Como esos \u00a0correlativos \u00a0materiales \u00a0no existen (no los relata ning\u00fan testigo de cargo), y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0los \u00a0supone, \u00a0dando \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0un \u00a0alcance extensivo de que \u00a0carece, \u00a0 existe \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0manifiesto, \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0censura \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 tercero \u00a0 (subsidiario): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 12, 296 \u00a0y \u00a0299 del estatuto procesal penal, producto de un error de hecho \u201cal no tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, hecha por el procesado\u201d, que llev\u00f3 a \u00a0dejar \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0una \u00a0rebaja \u00a0de pena de una tercera parte, prevista por la \u00a0\u00faltima de las citadas normas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 296 exige para la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de la confesi\u00f3n los siguientes requisitos: (1) que se realice ante \u00a0una \u00a0funcionario \u00a0judicial, (2) que el procesado est\u00e9 asistido por un defensor, \u00a0(3) \u00a0que \u00a0haya \u00a0sido informado del derecho a no declarar contra s\u00ed mismo, y (4) \u00a0que \u00a0se \u00a0haga \u00a0en \u00a0forma \u00a0consciente \u00a0y voluntaria. Cuando el procesado dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0 Mahecha \u00a0Triana, \u00a0solo \u00a0fue \u00a0identificado \u00a0por \u00a0Hugo \u00a0Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez \u00a0Parra, \u00a0quienes \u00a0declararon \u00a0despu\u00e9s de la \u00a0indagatoria. \u00a0El \u00a0testigo \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Evencio \u00a0Triana, \u00a0asegur\u00f3 no haberlo visto de \u00a0frente, \u00a0y \u00a0agreg\u00f3 que un sobrino suyo le dijo que era un tipo que trabajaba en \u00a0la \u00a0base \u00a0y \u00a0le \u00a0dec\u00edan \u2018el \u00a0polic\u00eda\u2019, sobrenombre que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0el \u00a0procesado. Derly Patricia dijo inicialmente no haber escuchado el \u00a0disparo, \u00a0y \u00a0no \u00a0tener \u00a0conocimiento \u00a0de qui\u00e9n lo hizo. Y Luis Eduardo Mendoza, \u00a0padre \u00a0del \u00a0procesado, simplemente se refiere a que exist\u00edan comentarios de que \u00a0su hijo hab\u00eda cometido el hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, no existe un testimonio seguro \u00a0que \u00a0lo \u00a0se\u00f1ale \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0hecho, y tampoco fue capturado en flagrancia \u00a0puesto \u00a0que voluntariamente se present\u00f3 a la Fiscal\u00eda el 25 de agosto de 1995, \u00a0y \u00a0 confes\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0siendo \u00a0citado \u00a0a \u00a0rendir \u00a0indagatoria \u00a0en \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a0siguientes, \u00a0diligencia \u00a0en \u00a0la cual repiti\u00f3 lo ya dicho, dando a conocer todas \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0acompa\u00f1aron \u00a0el hecho. Empero, el Tribunal no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0esta \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0incurriendo, \u00a0por este modo, en un error de hecho por \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0existencia, \u00a0 al \u00a0 ignorar \u00a0 dicha \u00a0 prueba, \u00a0 violando \u00a0consecuencialmente, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0el art\u00edculo 299 del estatuto \u00a0procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Corte dictar sentencia sustitutiva modificando la pena tasada en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0e \u00a0imponiendo la que legalmente corresponde. Pide, igualmente, \u00a0dictar \u00a0 fallo \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0conforme \u00a0al \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0si \u00a0es \u00a0declarada \u00a0 la \u00a0 prosperidad \u00a0 de \u00a0 uno \u00a0 cualquiera \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 dos \u00a0 primeros \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, solicita desestimar los cargos presentados contra la sentencia \u00a0impugnada, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 primero: \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al se\u00f1alar simult\u00e1neamente como norma \u00a0indebidamente \u00a0aplicada \u00a0el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal, y como norma dejada \u00a0de \u00a0aplicar el 29.4 ejusdem,\u00a0\u00a0 porque dentro del contexto del proceso, \u00a0para \u00a0que la leg\u00edtima defensa pueda ser reconocida, es necesario admitir que el \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0es \u00a0t\u00edpico \u00a0para \u00a0homicidio \u00a0(art\u00edculo 323), mas no punible en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n (art\u00edculo 29.4), imprecisi\u00f3n que se \u00a0agrava \u00a0si \u00a0se \u00a0toma \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n del cargo acude a \u00a0criticar\u00a0 \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n de las pruebas realizada por los juzgadores, sin \u00a0precisar los errores cometidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0tal \u00a0la confusi\u00f3n del demandante, que se \u00a0refiere \u00a0a la presencia de errores de derecho por falsos juicios de convicci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0permite \u00a0inferir \u00a0que \u00a0ubic\u00f3 \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0sistema de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0hoy superado por el de persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0 Por \u00a0 tanto, \u00a0 si \u00a0pretend\u00eda \u00a0demostrar \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas, debi\u00f3 plantear error de hecho, como inicialmente \u00a0lo \u00a0insinu\u00f3, \u00a0pero demostrando que se adulter\u00f3 su contenido material, o que en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0se quebrantaron los criterios de l\u00f3gica, ciencia o experiencia \u00a0que rigen la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0lo hizo as\u00ed, pues sin argumento distinto \u00a0al \u00a0de \u00a0su \u00a0propia \u00a0opini\u00f3n, \u00a0aspira \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0avale \u00a0la versi\u00f3n del \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0acogida \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que su acci\u00f3n \u00a0obedeci\u00f3 \u00a0a \u00a0una \u00a0respuesta \u00a0leg\u00edtima \u00a0en \u00a0salvaguarda de su vida. A partir de \u00a0ella, \u00a0acondiciona \u00a0toda \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0a \u00a0su \u00a0criterio, y como en el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0se \u00a0describe \u00a0una \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0que no \u00a0coincide \u00a0con \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0referida por el procesado, decide afirmar que esta \u00a0prueba \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0tiene \u00a0 la \u00a0 capacidad \u00a0 demostrativa \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 le \u00a0otorg\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la sentencia impugnada se \u00a0establece \u00a0que el juzgador\u00a0 de segunda instancia desestim\u00f3 razonablemente, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n conjunta, el contenido de las declaraciones de Hugo \u00a0Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez y Juan Carlos G\u00f3mez Parra, por ser ostensible que \u00a0mintieron \u00a0en \u00a0sus dichos para favorecer\u00a0 los prop\u00f3sitos del implicado, al \u00a0punto \u00a0que \u00a0orden\u00f3 \u00a0expedir \u00a0copias \u00a0para investigar un posible delito de falso \u00a0testimonio, \u00a0y que acertadamente evalu\u00f3 tambi\u00e9n la descripci\u00f3n de las heridas \u00a0hechas \u00a0en \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia, \u00a0habiendo \u00a0resultado f\u00e1cil rebatir la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0dijo \u00a0tener \u00a0al \u00a0momento del disparo (semiarrodillado), pues en \u00a0dicha \u00a0posici\u00f3n, \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del proyectil necesariamente habr\u00eda sido de \u00a0abajo hacia arriba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0hay \u00a0raz\u00f3n \u00a0para \u00a0considerar que el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0no \u00a0fuese \u00a0id\u00f3neo \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador hiciera la \u00a0inferencia \u00a0que \u00a0hizo, \u00a0pues \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de lo dispuesto en el art\u00edculo 248 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0los \u00a0medios de prueba son la inspecci\u00f3n, la \u00a0peritaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0documentos, \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n y el testimonio, entre otros, sin \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0limite \u00a0su \u00a0eficacia probatoria, en el sentido de que solo permita \u00a0probar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0ellas \u00a0un \u00a0determinado \u00a0hecho \u00a0(presupuesto de la tarifa \u00a0legal), \u00a0de \u00a0donde se sigue que la labor de an\u00e1lisis del Tribunal tiene soporte \u00a0en la normatividad vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se advierte, de otra parte, que el fallador \u00a0haya \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de los criterios de la ciencia, la l\u00f3gica y la \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n de las pruebas, habiendo sido, por el contrario, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0ellas, \u00a0que \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que el procesado no se encontraba \u00a0arrodillado \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0accionar \u00a0el \u00a0arma, porque aunque se present\u00f3 \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0sustentar \u00a0su \u00a0dicho, bast\u00f3 \u00a0analizarla \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0para encontrar que ment\u00edan para \u00a0favorecerlo. \u00a0 Estas \u00a0 pruebas, \u00a0 est\u00e1n \u00a0 llenas \u00a0 de \u00a0 las \u00a0inconsistencias \u00a0e \u00a0imprecisiones \u00a0que \u00a0se \u00a0anotaron \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0como \u00a0la \u00a0hora de llegada a la \u00a0poblaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0la \u00a0distancia \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0observaron \u00a0los hechos, entre otras, \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0restarles \u00a0credibilidad. \u00a0En \u00a0cambio, la de John Harold est\u00e1 \u00a0desprovista de inter\u00e9s, y no busca acomodar las circunstancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 segundo: \u00a0Afirma \u00a0que en el an\u00e1lisis que el Tribunal hizo de la \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de falsos juicios de existencia e \u00a0identidad \u00a0que el demandante plantea. Cierto es que en el proceso no obra prueba \u00a0de \u00a0bal\u00edstica, pero el Tribunal no refiere que exista tal dictamen. Simplemente \u00a0se \u00a0vali\u00f3 \u00a0de \u00a0lo \u00a0consignado \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0en relaci\u00f3n con la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0frente a los resultados de la \u00a0misma \u00a0el procesado no pod\u00eda tener la posici\u00f3n que reclama, labor para la cual \u00a0no \u00a0necesitaba de un dictamen adicional, pues en su condici\u00f3n de fallador tiene \u00a0la facultad de analizar la prueba y sacar las conclusiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente en este cargo, lejos de agotar los \u00a0esfuerzos \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0el pretendido falso juicio de existencia, el censor se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0criticar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria realizada por los juzgadores, y \u00a0presentar \u00a0su \u00a0personal \u00a0concepto sobre lo ocurrido, a partir de argumentos poco \u00a0v\u00e1lidos, \u00a0como \u00a0la \u00a0estatura \u00a0de \u00a0los contrincantes, la posici\u00f3n del procesado \u00a0(arrodillado), \u00a0y \u00a0la actitud de ataque de la v\u00edctima, lo cual no tiene sentido \u00a0si \u00a0se \u00a0toma \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0Mahecha \u00a0Triana \u00a0no \u00a0se encontraba en condiciones \u00a0f\u00edsicas de pelear en raz\u00f3n de su estado de ebriedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0mismo cargo, el actor plantea la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0un error de derecho por falso juicio de legalidad, consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0instructores \u00a0omitieron \u00a0dar \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0283 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal al recibir los testimonios de \u00a0Derly \u00a0Patricia Hern\u00e1ndez Celeida y Jos\u00e9 Evencio Triana, pero si son revisadas \u00a0las \u00a0actas de las citadas diligencias, se advierte que en ambas se dej\u00f3 anotado \u00a0que \u00a0la disposici\u00f3n fue puesta de presente, de donde se supone que fue le\u00edda a \u00a0los \u00a0declarantes, \u00a0y \u00a0que pese a ello decidieron aportar su versi\u00f3n. Adem\u00e1s de \u00a0esto, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0influencia \u00a0del \u00a0error \u00a0en la decisi\u00f3n \u00a0impugnada, quedando el ataque a la mitad de camino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0misma censura, afirma que el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad, porque tom\u00f3 \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Derly Patricia Hern\u00e1ndez Celeida, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Evencio \u00a0Triana \u00a0y \u00a0John \u00a0Harold \u00a0S\u00e1enz \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0a \u00a0los \u00a0que le dio \u00a0credibilidad \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0se \u00a0ajustaban \u00a0a la verdad de lo ocurrido, y \u00a0desech\u00f3 \u00a0otros \u00a0que \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0coincid\u00edan \u00a0con ella, ataque con el que \u00a0pareciera \u00a0estar \u00a0denunciando \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0pero \u00a0lo que \u00a0realmente \u00a0hace es cuestionar la valoraci\u00f3n que el juzgador hizo de la versi\u00f3n \u00a0de \u00a0John Harold S\u00e1enz, por considerar que su testimonio es incompleto, y que no \u00a0puede \u00a0prevalecer sobre las versiones de Hugo Armando Salda\u00f1a Rodr\u00edguez y Juan \u00a0Carlos G\u00f3mez Parra, que vieron los hechos de principio a fin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Realmente \u00a0no \u00a0se \u00a0advierte alteraci\u00f3n en el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0dicha \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0el \u00a0hecho que el testigo no se\u00f1ale el momento \u00a0exacto \u00a0en \u00a0que el procesado fue herido, no le resta \u201cvalor de certeza\u201d a su \u00a0dicho.\u00a0\u00a0 \u00a0Simplemente \u00a0constituye \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0no \u00a0logr\u00f3 \u00a0aclararse, \u00a0pero que la l\u00f3gica permite identificar, siendo atinado pensar, como \u00a0lo \u00a0infiere \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0despu\u00e9s del disparo, en reacci\u00f3n al \u00a0mismo, pues la v\u00edctima no perdi\u00f3 el conocimiento inmediatamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 tercero: \u00a0Asegura \u00a0que \u00a0este \u00a0reparo \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0deficientemente \u00a0planteado, porque el \u00a0propio \u00a0casacionista \u00a0\u201cacude \u00a0a \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el implicado no fue sorprendido en flagrancia, como si advirtiera \u00a0que \u00a0esta \u00a0fue \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n realmente ocurrida y el fundamento para que no se \u00a0contemplara \u00a0la posibilidad de reducir la pena en la proporci\u00f3n que lo autoriza \u00a0el art\u00edculo 299 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que la norma invocada no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0aplicada \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0porque \u00a0aunque \u00a0es cierto que el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda y confes\u00f3 el hecho, \u00a0ajustando \u00a0el \u00a0relato \u00a0a \u00a0sus \u00a0intereses, \u00a0tambi\u00e9n lo es que fue sorprendido en \u00a0flagrancia, \u00a0situaci\u00f3n frente a la cual se excluye, por mandato de la norma, el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0rebaja: \u00a0El procesado fue visto cuando se devolvi\u00f3 y le \u00a0propin\u00f3 \u00a0el \u00a0disparo \u00a0a \u00a0Mahecha \u00a0Triana, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0la \u00a0muerte, percepci\u00f3n \u00a0directa \u00a0e \u00a0inmediata de la cual dan cuenta varios testigos, entre ellos los que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0invoc\u00f3 \u00a0como \u00a0favorables \u00a0a \u00a0sus intereses, raz\u00f3n por la que es \u00a0forzoso \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0el \u00a0implicado \u00a0fue sorprendido en flagrancia, seg\u00fan lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 370 ejusdem, y que la aplicaci\u00f3n de la rebaja por \u00a0confesi\u00f3n resultaba improcedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del protocolo de necropsia, las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de la v\u00edctima, y los testimonios de Derly Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida, Jos\u00e9 Evencio Triana, Carlos Arist\u00f3bulo G\u00f3mez Calder\u00f3n y \u00a0John Harold S\u00e1enz Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las hip\u00f3tesis que el demandante presenta como \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0falsos \u00a0juicios de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0no \u00a0corresponden a la noci\u00f3n que de ellos ha elaborado la teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n. Los errores de derecho en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, son \u00a0por \u00a0esencia, de naturaleza jur\u00eddica, que se originan en la inobservancia\u00a0 \u00a0de \u00a0normas \u00a0que regulan la producci\u00f3n del medio, o que preestablecen su valor o \u00a0eficacia \u00a0 probatorias. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0 primer \u00a0 caso \u00a0 (cuando \u00a0se \u00a0origina \u00a0en \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0normas \u00a0que \u00a0prev\u00e9n \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0la \u00a0prueba \u00a0debe ser \u00a0incorporada \u00a0al proceso), se est\u00e1 en presencia de un error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad; en el segundo (cuando surge del desconocimiento de normas \u00a0que \u00a0predeterminan \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la prueba o su eficacia probatoria), se est\u00e1 \u00a0frente a un error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0concreto \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho que el error de \u00a0derecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0 establecer \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba, le otorga validez porque considera \u00a0que \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso, no cumpli\u00e9ndolos \u00a0(aspecto \u00a0positivo); \u00a0o \u00a0cuando \u00a0se \u00a0la \u00a0niega \u00a0porque estima que no los re\u00fane, \u00a0cumpli\u00e9ndolos \u00a0(aspecto \u00a0negativo). \u00a0Y \u00a0que \u00a0el \u00a0de derecho por falso juicio se \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 se \u00a0configura \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Juzgador, \u00a0al \u00a0determinar \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, lo hace de modo \u00a0distinto \u00a0al se\u00f1alado en las normas que tasan a priori su entidad demostrativa, \u00a0o eficacia probatorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0que \u00a0este \u00a0\u00faltimo error se presente es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba se regule por el sistema de tarifa \u00a0legal. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0sea \u00a0la \u00a0ley, \u00a0y \u00a0no \u00a0el \u00a0Juez, la que tasa su valor, o \u00a0predetermina \u00a0su \u00a0eficacia \u00a0demostrativa. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0un \u00a0sistema de persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0donde \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos se rige por el principio de \u00a0libertad \u00a0probatoria, \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba la realiza el Juez con \u00a0sujeci\u00f3n\u00a0 \u00a0a \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, no resulta en principio \u00a0posible \u00a0que \u00a0esta clase de error se presente, porque la persuasi\u00f3n racional no \u00a0es \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0que \u00a0derive \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0normas \u00a0positivas, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0principios \u00a0que, \u00a0como la l\u00f3gica, la experiencia y la ciencia, \u00a0pertenecen al universo de las relaciones f\u00e1cticas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura que es objeto de an\u00e1lisis consta \u00a0de \u00a0dos \u00a0ataques. \u00a0En \u00a0el \u00a0primero \u00a0el \u00a0casacionista sostiene que el Tribunal se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0del \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0y los \u00a0registros \u00a0fotogr\u00e1ficos \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0porque \u00a0dichos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0no \u00a0revelan, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0mismos, la posici\u00f3n que ten\u00eda la v\u00edctima en el momento de \u00a0recibir \u00a0el \u00a0disparo. \u00a0Este \u00a0planteamiento, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0en \u00a0que ha sido \u00a0expuesto, \u00a0ninguna relaci\u00f3n guarda con los errores de derecho denunciados, pues \u00a0no \u00a0involucra \u00a0ataque \u00a0alguno a la validez jur\u00eddica de las pruebas, que permita \u00a0ubicarlo \u00a0dentro del \u00e1mbito del error de derecho por falso juicio de legalidad, \u00a0ni \u00a0se \u00a0funda \u00a0en \u00a0el desconocimiento de normas que tarifen su valor probatorio, \u00a0que sugiera un error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juzgar por la fundamentaci\u00f3n del reproche, \u00a0pareciera \u00a0que \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0podr\u00eda \u00a0ser, \u00a0o bien un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0por \u00a0haber \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0tergiversado \u00a0el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de las citadas pruebas al ponerlas a decir lo que no dicen, o un error \u00a0de \u00a0hecho por falso raciocinio, derivado del desconocimiento de las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0l\u00f3gicas, \u00a0pero \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0tal \u00a0entidad, que se torna imposible establecer el verdadero \u00a0sentido de la impugnaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0cualquier \u00a0forma, \u00a0sea \u00a0que \u00a0lo planteado \u00a0corresponda \u00a0a \u00a0un error de hecho por falso juicio de identidad, o uno por falso \u00a0raciocinio, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0parte \u00a0de \u00a0una \u00a0premisa \u00a0equivocada, que deja sin \u00a0fundamento \u00a0el \u00a0reparo: \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 en la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dicho \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y los testigos Hugo Armando Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez Parra, se sustent\u00f3 en las referidas pruebas \u00a0(protocolo \u00a0 de \u00a0 necropsia \u00a0 y \u00a0registros \u00a0fotogr\u00e1ficos \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver). \u00a0Esta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0no es exacta. La argumentaci\u00f3n que se cuestiona se elabor\u00f3\u00a0 \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0la \u00a0testigo Derly Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida \u00a0dijeron \u00a0que ten\u00eda la v\u00edctima en el momento de recibir el \u00a0disparo,\u00a0 \u00a0y \u00a0que \u00a0qued\u00f3 \u00a0plasmada \u00a0en \u00a0los \u00a0registros \u00a0fotogr\u00e1ficos Nos. \u00a04377-14 \u00a0y \u00a04377-9 \u00a0A, tomados en la diligencia de reconstrucci\u00f3n de los hechos \u00a0(folios 175 y 181\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de esta versi\u00f3n, que \u00a0ubica \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0en un plano superior al del atacante, es que el Tribunal \u00a0concluye \u00a0que \u00a0las \u00a0versiones \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0de los testigos Derly Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida, Hugo Armando Salazar Rodr\u00edguez y Juan Carlos G\u00f3mez Parra, \u00a0son \u00a0mentirosas, \u00a0porque \u00a0si \u00a0la v\u00edctima hubiese tenido la ubicaci\u00f3n que ellos \u00a0indican, \u00a0 y \u00a0que \u00a0revelan \u00a0los \u00a0registros \u00a0fotogr\u00e1ficos, \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0en \u00a0su cuerpo habr\u00eda sido necesariamente de abajo hacia arriba, y no \u00a0a \u00a0la \u00a0inversa, \u00a0como \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub judice, razonamiento que \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0cre\u00eddo \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0consulta \u00a0las ense\u00f1anzas del \u00a0sentido \u00a0com\u00fan \u00a0y \u00a0principios \u00a0de \u00a0bal\u00edstica, pues si alguien dispara desde un \u00a0plano \u00a0inferior \u00a0hacia \u00a0uno \u00a0superior, \u00a0es de elemental obviedad entender que el \u00a0recorrido \u00a0del\u00a0 \u00a0proyectil \u00a0ser\u00e1 \u00a0de \u00a0abajo \u00a0hacia arriba, y no en sentido \u00a0opuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0planteamiento l\u00f3gico, lo sintetiz\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes t\u00e9rminos: \u201cEs decir, si realmente el enjuiciado \u00a0hubiera \u00a0accionado \u00a0su \u00a0arma encontr\u00e1ndose de rodillas o casi hincado contra el \u00a0piso \u00a0 Y \u00a0 EL \u00a0 SUPUESTO \u00a0 ATACANTE \u00a0 DE \u00a0PIE \u00a0A \u00a0SUS \u00a0ESPALDAS \u00a0(fls.175), \u00a0como \u00a0lo pretende hacer valer la \u00a0defensa, \u00a0sin \u00a0duda \u00a0alguna, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ense\u00f1a \u00a0la l\u00f3gica y la experiencia, la \u00a0herida \u00a0habr\u00eda \u00a0tenido \u00a0una \u00a0trayectoria infero-superior de abajo hacia arriba, \u00a0porque \u00a0la \u00a0boca \u00a0de \u00a0fuego \u00a0ir\u00eda \u00a0del \u00a0plano inferior de quien acciona el arma \u00a0-arrodillado \u00a0o \u00a0casi \u00a0arrodillado- \u00a0hacia \u00a0el \u00a0nivel \u00a0superior \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0herido \u00a0 \u00a0-DE \u00a0 \u00a0PIE-\u201d \u00a0(p\u00e1gina \u00a015 \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0Negrillas \u00a0y \u00a0may\u00fasculas \u00a0fuera de \u00a0texto).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese que al describir la posici\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0toma \u00a0como \u00a0punto \u00a0de \u00a0referencia \u00a0la ubicaci\u00f3n que el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0la \u00a0testigo suministraron en la diligencia de inspecci\u00f3n al lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0(la \u00a0v\u00edctima de pies, y el implicado con una rodilla sobre el \u00a0piso), \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0corrobora \u00a0lo \u00a0ya \u00a0dicho, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0se \u00a0elabor\u00f3 \u00a0a partir de la versi\u00f3n del propio procesado. Lo que \u00a0ocurre \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0ante \u00a0la \u00a0consistencia del argumento, opta por \u00a0introducir \u00a0variantes a la versi\u00f3n de su cliente (que la v\u00edctima se encontraba \u00a0agachada \u00a0porque \u00a0se \u00a0dispon\u00eda \u00a0a \u00a0atacarlo), \u00a0en procura de hacer coincidir su \u00a0versi\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de la necropsia, pero esto no fue lo que dijo el \u00a0implicado, \u00a0 ni \u00a0 lo \u00a0 sostenido \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 testigos \u00a0 cuya \u00a0credibilidad \u00a0se \u00a0cuestiona.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo \u00a0ataque \u00a0tampoco corresponde a la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0denunciados \u00a0(de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0falsos juicios de convicci\u00f3n). No se hace, como era de esperarse, \u00a0cuestionamiento \u00a0alguno \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0ni se alega que la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio est\u00e9 sometido a tarifa legal. En lugar de ello, se \u00a0ataca \u00a0la estimaci\u00f3n que los juzgadores hicieron del m\u00e9rito de los testimonios \u00a0de \u00a0Derly \u00a0Patricia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Evencio \u00a0Triana, \u00a0Hugo Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez \u00a0Parra, \u00a0Carlos \u00a0Arist\u00f3bulo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Calder\u00f3n, \u00a0lo que permite pensar que\u00a0 lo pretendido realmente fue plantear \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio, producto del desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su valor persuasivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0en lugar de \u00a0entrar \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0indicando \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera fueron violados los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, las reglas de la experiencia y los postulados de la \u00a0ciencia, \u00a0y \u00a0qu\u00e9 \u00a0incidencia \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0tener en la decisi\u00f3n de condena, como \u00a0corresponde \u00a0hacerlo \u00a0en \u00a0estos \u00a0casos, \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0criticar \u00a0la valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0por \u00a0haber \u00a0desestimado la versi\u00f3n que de los \u00a0hechos \u00a0presentaron el procesado y los testigos Hugo Armando Salda\u00f1a Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez Parra, y por haber acogido, en su lugar, el relato hecho \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0John \u00a0Harold \u00a0S\u00e1enz \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de \u00a0una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0propia \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0donde \u00a0se \u00a0hace primar el inter\u00e9s defensivo \u00a0sobre la objetividad probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las razones suministradas por el Tribunal para \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado y los testigos que corroboran su dicho, \u00a0fueron \u00a0m\u00faltiples \u00a0y \u00a0de \u00a0diferente \u00a0\u00edndole. \u00a0Adem\u00e1s de analizar su contenido \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de la necropsia, como ya se dej\u00f3 visto, examin\u00f3 su \u00a0consistencia \u00a0 intr\u00ednseca \u00a0 y \u00a0 extr\u00ednseca, \u00a0destacando \u00a0sus \u00a0incoherencias \u00a0y \u00a0contradicciones, \u00a0para \u00a0concluir, \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0razonamientos \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0que no \u00a0merec\u00edan \u00a0cr\u00e9dito. \u00a0Explic\u00f3, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Hugo Armando \u00a0Salda\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0G\u00f3mez \u00a0Parra \u00a0y \u00a0Carlos Arist\u00f3bulo G\u00f3mez \u00a0Calder\u00f3n, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0vistos \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y que resultaba \u00a0incompresible \u00a0que \u00a0siendo \u00a0amigos \u00a0del \u00a0procesado \u00a0no lo hubieran auxiliado, no \u00a0obstante \u00a0encontrase \u00a0herido \u00a0y \u00a0estar \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0de \u00a0una \u00a0mujer \u00a0embarazada. \u00a0Tambi\u00e9n, \u00a0que \u00a0sus dichos no eran coincidentes, y que la testigo Derly Patricia \u00a0no \u00a0pudo \u00a0haber visto a los dos primeros en Puerto Salgar a las 12 p. m., porque \u00a0para \u00a0entonces \u00a0no \u00a0hab\u00edan \u00a0llegado a la localidad seg\u00fan lo afirmado por ellos \u00a0mismos\u00a0 \u00a0(dijeron \u00a0haber \u00a0arribado \u00a0entre \u00a01:30 \u00a0y 2:00 a. m.).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0pretend\u00eda \u00a0por \u00a0tanto \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad que amparan las conclusiones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0debi\u00f3 \u00a0entrar \u00a0a \u00a0demostrar que los argumentos \u00a0expuestos \u00a0por los juzgadores contrariaban de manera manifiesta las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0con an\u00e1lisis ponderados, y no limitarse a rebatirlos con\u00a0 \u00a0apreciaciones \u00a0deleznables, de contenido claramente interesado, como afirmar que \u00a0responden \u00a0a \u00a0\u201ccriterios \u00a0subjetivos \u00a0de rechazo\u201d, o que las contradicciones \u00a0advertidas \u00a0no \u00a0son \u00a0de la esencia de los testimonios, o que la versi\u00f3n de John \u00a0Harold \u00a0S\u00e1enz \u00a0Hern\u00e1ndez es incompleta porque no dice todo lo que el procesado \u00a0afirma \u00a0(que fue atacado con un palo y apu\u00f1alado antes de que \u00e9l disparara), o \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos se abstuvieron de auxiliar a su amigo porque esta es funci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0Roja, \u00a0argumentos todos que lejos de contribuir a la demostraci\u00f3n \u00a0del error, le restan seriedad a la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de las m\u00faltiples falencias de orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0vienen de ser analizados, el reproche resulta \u00a0incompleto, \u00a0porque \u00a0adicionalmente \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n del error, se impon\u00eda \u00a0para \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0tener \u00a0que acreditar la configuraci\u00f3n de los requisitos \u00a0exigidos \u00a0para \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de la leg\u00edtima defensa (que se presente una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta, \u00a0actual \u00a0o \u00a0inminente; \u00a0que \u00a0la reacci\u00f3n sea necesaria para \u00a0impedir \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0del \u00a0ataque; que la defensa sea proporcional a la \u00a0agresi\u00f3n; \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0no \u00a0hubiese sido producto de una provocaci\u00f3n \u00a0intencional), labor que de manera alguna se esfuerza en realizar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas consideraciones, y las expuestas por el \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delgado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal en su concepto, que la Sala comporte \u00a0integralmente, \u00a0donde \u00a0se destacan otras incorrecciones de naturaleza t\u00e9cnica y \u00a0de \u00a0 fundamentaci\u00f3n, \u00a0 resultan \u00a0 suficientes \u00a0 para \u00a0 desestimar \u00a0la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0esta \u00a0censura \u00a0se \u00a0denuncian tres \u00a0desaciertos: \u00a0(1) \u00a0Error de hecho por falso juicio de existencia por suposici\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba; \u00a0(2) \u00a0error \u00a0\u201cde \u00a0hecho\u201d \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios de Derly Patricia Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Evencio \u00a0Triana; \u00a0y \u00a0(3) \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0distorsi\u00f3n\u00a0 \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0estos mismos testimonios. \u00a0Separadamente la Corte se referir\u00e1 a cada uno de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Error \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0Haber el Tribunal \u00a0supuesto \u00a0la \u00a0existencia de un dictamen sobre la ubicaci\u00f3n de los contrincantes \u00a0en el momento del disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este ataque carece de fundamento. El error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por suposici\u00f3n se presenta cuando el \u00a0juzgador \u00a0da \u00a0por \u00a0existente una prueba que no ha sido incorporada materialmente \u00a0al \u00a0proceso. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0cuando \u00a0da \u00a0por \u00a0sentado \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe, \u00a0no \u00a0existiendo. \u00a0Esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta en el caso sub judice, porque la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0parte \u00a0afirma \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0referida \u00a0prueba. \u00a0Simplemente \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0pudieron haber sucedido en la forma \u00a0relatada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0porque la trayectoria del proyectil no coincid\u00eda \u00a0con \u00a0su \u00a0versi\u00f3n. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo \u00a0que \u00a0la ubicaci\u00f3n de la v\u00edctima la \u00a0proporcion\u00f3 \u00a0el \u00a0propio \u00a0implicado, \u00a0y \u00a0que \u00a0fue \u00a0con fundamento en ella, y los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0la necropsia, que el Tribunal concluy\u00f3 que \u00e9ste ment\u00eda, y que \u00a0su \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0deb\u00eda \u00a0ser \u00a0necesariamente distinta, inferencia para la cual no \u00a0requer\u00eda de una pericia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Error \u00a0de \u201checho\u201d por falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0No \u00a0haber \u00a0sido \u00a0informados \u00a0los \u00a0testigos Derly Patricia Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Evencio \u00a0Triana \u00a0de \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0al \u00a0deber de declarar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0punto \u00a0tampoco \u00a0le asiste raz\u00f3n al \u00a0demandante. \u00a0De \u00a0la lectura de las actas correspondientes a estos testimonios se \u00a0establece \u00a0que \u00a0en \u00a0ambas \u00a0diligencias \u00a0el \u00a0instructor dej\u00f3 constancia de haber \u00a0informado \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0del \u00a0contenido \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0283 \u00a0del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0que trata de las excepciones al deber de declarar (fls.19 \u00a0y \u00a058 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte), \u00a0y \u00a0no \u00a0es \u00a0dable suponer, como lo hace el \u00a0actor,\u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0funcionario \u00a0 incumpli\u00f3 \u00a0 esta \u00a0 formalidad.\u00a0 \u00a0Adicionalmente \u00a0a \u00a0esto, \u00a0de suyo suficiente para desestimar el reparo, se tiene \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los dos declarantes hizo cargos contra s\u00ed mismo, su c\u00f3nyuge, \u00a0compa\u00f1ero \u00a0o \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente, \u00a0o \u00a0parientes \u00a0dentro del cuarto grado de \u00a0consanguinidad \u00a0o \u00a0afinidad, \u00a0circunstancia \u00a0de la que se sigue que el vicio, de \u00a0aceptarse que se present\u00f3, ser\u00eda intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido f\u00e1ctico de los testimonios de Derly \u00a0Patricia \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0Celeida, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Evencio \u00a0Triana \u00a0y \u00a0John \u00a0Harold \u00a0S\u00e1enz \u00a0Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0debe se precisado es que en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n que los juzgadores hicieron de los dos primeros \u00a0testimonios, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0plantea \u00a0tres \u00a0clases \u00a0de errores, de naturaleza \u00a0totalmente \u00a0distinta, \u00a0que \u00a0hace \u00a0que \u00a0la \u00a0censura se torna contradictoria, y se \u00a0reduzca \u00a0a \u00a0un escrito de cr\u00edtica libre. Inicialmente cuestion\u00f3 la valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores hicieron de su m\u00e9rito probatorio (cargo primero), despu\u00e9s \u00a0su \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0(cargo anterior), y ahora su aprehensi\u00f3n material. Esta \u00a0alegaci\u00f3n, \u00a0resulta t\u00e9cnicamente incorrecta, porque los tres errores no pueden \u00a0ser \u00a0concurrentes, dado que los de identidad y raciocinio suponen aceptar que la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0y que es jur\u00eddicamente v\u00e1lida. Esto, por una \u00a0raz\u00f3n \u00a0elemental: porque no resulta posible entrar a apreciar o valorar, lo que \u00a0no tiene existencia material o jur\u00eddica.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de esta falencia, se tiene que el \u00a0censor \u00a0confunde \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0los conceptos de error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0y de hecho por falso raciocinio, y en lugar de entrar a demostrar el \u00a0error \u00a0planteado \u00a0(de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del contenido f\u00e1ctico de la \u00a0prueba), \u00a0resuelve atacar la valoraci\u00f3n que los juzgadores hicieron del m\u00e9rito \u00a0de \u00a0estas pruebas, apoyado en los mismos argumentos que expuso para sustentar la \u00a0primera \u00a0censura: \u00a0que el Tribunal acoge de los primeros testimonios los apartes \u00a0que \u00a0comprometen al procesado, y que el de John Harold S\u00e1en Hern\u00e1ndez no puede \u00a0prevalecer \u00a0sobre \u00a0los \u00a0de Hugo Armando Salda\u00f1a Rodr\u00edguez y Juan Carlos G\u00f3mez \u00a0Parra, \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0informa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0todo \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0estos \u00a0 \u00faltimos \u00a0afirman.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La reproche no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 tercero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Error de hecho por falso juicio de existencia. \u00a0Haber \u00a0ignorado \u00a0el \u00a0Tribunal la confesi\u00f3n del procesado, y dejado de reconocer \u00a0consecuencialmente \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0establecida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 299 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700\/91). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0omitieron \u00a0analizar \u00a0la \u00a0conducencia \u00a0de \u00a0la \u00a0rebaja de pena por confesi\u00f3n prevista por el \u00a0art\u00edculo \u00a0299 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal entonces vigente (Decreto 2700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0pero \u00a0ello \u00a0con \u00a0seguridad obedeci\u00f3 a que ab initio se advert\u00eda su \u00a0improcedencia. \u00a0De \u00a0acuerdo con lo dispuesto en la citada norma, y los criterios \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n fijados por la jurisprudencia de la Corte, el reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0diminuente \u00a0impon\u00eda el concurso de los siguientes presupuestos: (1) Que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0hubiera sido sorprendido en flagrancia; (2) Que en la primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0ante \u00a0funcionario \u00a0judicial\u00a0 \u00a0confesara \u00a0el \u00a0hecho; \u00a0(3) \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0fuese \u00a0simple; \u00a0(4) \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n constituya fundamento de la \u00a0sentencia.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0estos \u00a0presupuestos, \u00a0solo se cumpl\u00eda el \u00a0segundo: \u00a0haber \u00a0confesado \u00a0el \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n. Los restantes, \u00a0deven\u00edan \u00a0ausentes, \u00a0pues \u00a0el procesado fue visto por distintos testigos cuando \u00a0comet\u00eda \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que frente a la normatividad procesal entonces \u00a0vigente, \u00a0lo \u00a0colocaba \u00a0en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0(art\u00edculo 370 ejusdem). \u00a0Adem\u00e1s \u00a0de esto, su confesi\u00f3n fue calificada, en cuanto plante\u00f3 haber actuado \u00a0en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0y \u00a0su versi\u00f3n no constituy\u00f3 fundamento esencial de la \u00a0decisi\u00f3n de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la luz de las nuevas normas procesales (ley \u00a0600 \u00a0del 2000), tampoco habr\u00eda lugar a su reconocimiento, porque con excepci\u00f3n \u00a0del \u00a0primer requisito, que sufri\u00f3 variaciones en virtud de la redefinici\u00f3n del \u00a0concepto \u00a0 de \u00a0 flagrancia \u00a0(art\u00edculos \u00a0345), \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0continuaron \u00a0siendo \u00a0id\u00e9nticos \u00a0(Cfr. \u00a0Casaciones \u00a0de 14 de febrero del 2002, Magistrado Ponente Dr. \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego, \u00a0y \u00a04 de abril del 2002, Magistrado Ponente Dr. P\u00e9rez Pinz\u00f3n, \u00a0entre \u00a0otras), \u00a0y \u00a0ya \u00a0se \u00a0vio \u00a0que \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0ellos no concurren.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 final: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto por la defensa contra la sentencia de primera instancia, \u00a0fij\u00f3 \u00a0en \u00a08 \u00a0a\u00f1os \u00a0y 4 meses la pena privativa de la libertad, tras considerar \u00a0que \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0m\u00ednima \u00a0imponible \u00a0para \u00a0el delito de homicidio en estado de \u00a0ira\u00a0 \u00a0correspond\u00eda \u00a0a dicho quantum, y que el a quo hab\u00eda incurrido en un \u00a0error \u00a0aritm\u00e9tico al estimar que la tercera parte de 25 a\u00f1os (m\u00ednimo previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0b\u00e1sico), \u00a0equival\u00eda \u00a0a \u00a08 \u00a0a\u00f1os \u00a0y 3 meses. Esta correcci\u00f3n no \u00a0vulnera \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0reformatio in pejus previsto en el \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, \u00a0porque \u00a0el Tribunal lo que hizo \u00a0realmente \u00a0fue \u00a0ajustar \u00a0la pena a los par\u00e1metros se\u00f1alados en la sentencia de \u00a0primer \u00a0grado. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0dicha \u00a0enmienda, \u00a0que \u00a0nadie \u00a0discute, \u00a0carece \u00a0hoy de \u00a0sentido, \u00a0porque \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0legislaci\u00f3n, \u00a0y las sanciones \u00a0previstas \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en el nuevo C\u00f3digo Penal (art\u00edculo \u00a0103), \u00a0se \u00a0impone volver a dosificar la pena por parte del Juez de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de \u00a0Seguridad, en aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 79.7 del nuevo estatuto procesal \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el concepto del Procurador Tercero \u00a0Delegado, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>Salvamento parcial de voto \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALVAMENTO PARCIAL DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>(Casaci\u00f3n 13356) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Respetados Se\u00f1ores Magistrados: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>He salvado el voto parcialmente por cuanto la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Reformatio \u00a0in \u00a0Pejus. \u00a0Basta \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que mientras el funcionario de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0fij\u00f3 \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os \u00a0y tres meses de prisi\u00f3n, el Tribunal la \u00a0estableci\u00f3 \u00a0en \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0cuatro \u00a0meses, \u00a0es \u00a0decir, la increment\u00f3 en un \u00a0mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0luego, \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad quem se limit\u00f3 a \u00a0corregir \u00a0un \u00a0error \u00a0cometido por el A quo. Desde luego, no pod\u00eda hacerlo. Y no \u00a0pod\u00eda \u00a0hacerlo \u00a0porque \u00a0la violaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n no depende de errores, \u00a0de \u00a0desaciertos, \u00a0de \u00a0comportamientos \u00a0dolosos, de negligencias ni de cualquiera \u00a0otra \u00a0cosa. \u00a0Lo \u00a0que est\u00e1 prohibido es que el juez de segunda instancia empeore \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procesado cuando \u00e9ste es apelante \u00fanico. Y lo dicho por el \u00a0suscrito \u00a0en \u00a0Sala \u00a0no pierde sentido porque, como se afirma en la decisi\u00f3n, el \u00a0juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0penas \u00a0deber\u00e1 \u00a0dosificar la pena con base en el nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0y \u00a0en acatamiento al principio de favorabilidad. Y tiene tanto sentido, \u00a0como que el Tribunal, en su momento, desconoci\u00f3 la Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De los Se\u00f1ores Magistrados \u00a0<\/p>\n<p>Seguro \u00a0Servidor \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1lvaro \u00a0Orlando P\u00e9rez \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13356 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 74 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5498","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5498"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5498\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}