{"id":549,"date":"2023-09-07T20:27:30","date_gmt":"2023-09-07T20:27:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9302-08-08-96\/"},"modified":"2023-09-07T20:27:30","modified_gmt":"2023-09-07T20:27:30","slug":"9302-08-08-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9302-08-08-96\/","title":{"rendered":"9302 (08-08-96)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PRUEBA\/ \u00a0INDICIO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tesis: \u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0de \u00a0atacar \u00a0la \u00a0prueba indiciaria se \u00a0trata, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0puede desconocer que por la naturaleza misma de este \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0los indicios se valoran en su conjunto y que por tanto es el \u00a0v\u00ednculo \u00a0que \u00a0surge de la concordancia y convergencia de ellos, el que hace que \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0pase \u00a0de \u00a0la \u00a0probabilidad \u00a0a \u00a0la certeza. Por tanto, si bien el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos indicadores debe ser independiente, esto no significa que \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0indiciario se cercene en su logicidad para hacerle perder el valor \u00a0probatorio \u00a0 que \u00a0 solo \u00a0 adquiere \u00a0 fuerza \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 si \u00a0 se \u00a0valora \u00a0globalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0: 9302 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0DR.: CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.116 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0 C., \u00a0 ocho \u00a0 (8) \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0 de \u00a0 mil \u00a0 novecientos \u00a0 noventa \u00a0 y \u00a0seis \u00a0(1.996). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0VISTOS: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Juzgado 32 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, en sentencia del 13 de septiembre de 1.993, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a ORLANDO CASTA\u00d1EDA AVILA a la pena principal de 51 meses de prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto calificado y agravado en concurso \u00a0heterog\u00e9neo \u00a0con \u00a0el \u00a0de falsedad material de particular en documento p\u00fablico, \u00a0absteni\u00e9ndose \u00a0de \u00a0condenar \u00a0por \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con las \u00a0infracciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0 \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0conoci\u00f3, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, revoc\u00e1ndola en cuanto se refiere a la \u00a0abstenci\u00f3n \u00a0de condenar al procesado al pago de los perjuicios causados con los \u00a0delitos \u00a0objeto \u00a0de \u00a0imputaci\u00f3n, haci\u00e9ndolo en su defecto, en forma concreta y \u00a0confirm\u00e1ndola en todo lo dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Contra esta \u00faltima \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0incriminado interpuso el recurso de casaci\u00f3n que \u00a0ahora se resuelve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0la altura de la \u00a0carrera \u00a0d\u00e9cima con calle once de esta capital, el 23 de noviembre de 1.992, el \u00a0autom\u00f3vil \u00a0Renault \u00a09, \u00a0modelo \u00a01.992, de color azul distinguido con las placas \u00a0CRA-717, \u00a0conducido por ORLANDO CASTA\u00d1EDA AVILA, colision\u00f3, y al ser requerido \u00a0por \u00a0las \u00a0autoridades de tr\u00e1nsito, se identific\u00f3 como el due\u00f1o del veh\u00edculo, \u00a0exhibiendo \u00a0la \u00a0tarjeta \u00a0del \u00a0seguro \u00a0obligatorio No. 0275371-0 y la licencia de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0No. \u00a091.0002873 \u00a0expedida \u00a0a \u00a0su \u00a0nombre, \u00a0las que resultaron falsas, \u00a0siendo privado de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Dentro \u00a0 de \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0averiguaci\u00f3n \u00a0se \u00a0logr\u00f3 \u00a0establecer \u00a0que \u00a0el \u00a0automotor cuyas \u00a0placas \u00a0verdaderas \u00a0son \u00a0CHJ-259, \u00a0hab\u00eda sido sustra\u00eddo a su propietario Elkin \u00a0Gabriel \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Garc\u00eda \u00a0el \u00a014 \u00a0de noviembre del mismo a\u00f1o, esto es, ocho \u00a0d\u00edas \u00a0antes \u00a0del precitado accidente, por varios sujetos que lo intimidaron con \u00a0armas de fuego, cuando se dispon\u00eda a salir de su residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con fundamento en el \u00a0informe \u00a0de \u00a0accidentes \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0126 \u00a0de \u00a0la Unidad Primera de Patrimonio \u00a0Econ\u00f3mico \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0el \u00a025 \u00a0de noviembre de 1.992 inici\u00f3 la \u00a0correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0vinculando mediante indagatoria al imputado, a \u00a0quien \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0su situaci\u00f3n jur\u00eddica el 1o. de diciembre siguiente, con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n de los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico y hurto \u00a0calificado y agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Recepcionados \u00a0algunos \u00a0testimonios \u00a0y \u00a0establecida pericialmente la falsedad de los documentos \u00a0presentados \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0as\u00ed \u00a0como efectuado reconocimiento en fila de \u00a0personas \u00a0por \u00a0el propietario del automotor, el 28 de enero de 1.993, el aludido \u00a0Fiscal \u00a0dispuso \u00a0cerrar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0del mismo a\u00f1o \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria en contra de ORLANDO CASTA\u00d1EDA como autor de \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Apelada \u00a0 la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0por el Tribunal el 30 de marzo de 1.993 y mediante \u00a0auto \u00a0de fecha 14 de abril siguiente, el Juzgado 32 Penal del Circuito avoc\u00f3 el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0abri\u00f3 el juicio a pruebas, haciendo uso de \u00a0este \u00a0derecho \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0quien \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0diligencia de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de personas y ampliaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Ortega \u00a0Vera, cuya evacuaci\u00f3n se orden\u00f3 por el Juez. Surtida la etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0se \u00a0profirieron \u00a0las sentencias de primera y segunda instancias ya \u00a0rese\u00f1adas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La censura se dirige \u00a0de \u00a0manera exclusiva sobre el delito de hurto calificado y agravado. Y, con base \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de casaci\u00f3n formula el demandante un \u00a0cargo \u00a0\u00fanico contra la sentencia de segunda instancia &#8220;por violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0ostensibles \u00a0errores de hecho por falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0e \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0diversos medios \u00a0probatorios, \u00a0arts. \u00a0282, \u00a0300, \u00a0301, \u00a0302, 303 del C. de P. P., lo que llev\u00f3 a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0los art\u00edculos 23, 26, 27, 61, 103, 107, 220, 349, 350-2 \u00a0351.6.10 \u00a0y 372 del C\u00f3digo Penal y a dejar de aplicar los Nos. 2\u00ba., 5\u00ba., 19., \u00a020., 21 y 35 ib\u00eddem&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed, \u00a0asegura \u00a0el \u00a0actor, \u00a0que \u00a0demostrar\u00e1: \u00a01\u00ba. que el procesado no es autor del delito de hurto \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0y \u00a0hora \u00a0de \u00a0los sucesos se encontraba en el lugar \u00a0diferente \u00a0de \u00a0donde \u00a0acontecieron; \u00a02\u00ba. \u00a0Que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0pas\u00f3 \u00a0por alto el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0prueba \u00a0testimonial -falso juicio de existencia- y le dio a otros \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0(acta \u00a0de reconocimiento en fila de personas, testimonios e \u00a0indicios), un alcance que no tienen -falso juicio de identidad-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Hecha \u00a0 esta \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0a la manera de conclusi\u00f3n previa, enfatiza el censor que el ataque \u00a0lo \u00a0centrar\u00e1 \u00a0por la v\u00eda del error de hecho por &#8220;falsos juicios de existencia&#8221; \u00a0y &#8220;falsos juicios de identidad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0primeros, los \u00a0concreta as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0El \u00a0fallador \u00a0ignor\u00f3 \u00a0el testimonio de Ana Mercedes Casta\u00f1eda Avila, rendido en la audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0donde \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a014 \u00a0de noviembre de l.992, estuvo su hermano \u00a0ORLANDO, \u00a0hoy \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0una reuni\u00f3n familiar desde las 11 A.M. hasta las \u00a06:30 \u00a0P.M., \u00a0fecha \u00a0y \u00a0hora \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0dice sucedi\u00f3 el hurto del automotor . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Tambi\u00e9n omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la declaraci\u00f3n de Adriana Casta\u00f1eda Avila, quien al igual que su \u00a0hermana \u00a0Ana \u00a0Mercedes, \u00a0corrobora la versi\u00f2n del incriminado, en el sentido de \u00a0que \u00a0para el momento de los hechos se encontraba en la despedida de una amiga de \u00a0ellas en un lugar distinto a aqu\u00e9l en que tuvieron ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Afianzando \u00a0esta \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de las censuras con las pertinentes transcripciones testimoniales, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0penetrar \u00a0en la demostraci\u00f3n de los mismos ni menos en su incidencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0colige directamente el demandante, que as\u00ed, est\u00e1 demostrada la \u00a0inocencia \u00a0de su defendido, pues no es dable predicar de un ser humano el don de \u00a0la ubicuidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0falsos juicios de identidad, se\u00f1ala los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. Se tergivers\u00f3 el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Elkin \u00a0Gabriel \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Garc\u00eda, \u00a0propietario del autom\u00f3vil \u00a0objeto \u00a0del \u00a0hurto, \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en fila de personas \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0diversos, \u00a0como \u00a0que el procesado fue uno de los \u00a0asaltantes, \u00a0cuando \u00a0la verdad es que el declarante dud\u00f3 en el se\u00f1alamiento de \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0lo despoj\u00f3 del veh\u00edculo. Adem\u00e1s, el Tribunal no precis\u00f3 la \u00a0norma \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0com\u00fan \u00a0en que sustentaba el indicio que infiere de esta \u00a0prueba \u00a0y \u00a0no se percat\u00f3 que exist\u00eda un contraindicio en la falta de seguridad \u00a0en el reconocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a02. Se distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0tres \u00a0hechos indicadores, los cuales el sentenciador tom\u00f3 como \u00a0indicios, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0es \u00a0el \u00a0sustrato material de la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0indiciaria, \u00a0pero que en si no es indicio. As\u00ed, de la lectura de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tom\u00f3 \u00a0como indicios los siguientes \u00a0hechos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0a. \u00a0El hallazgo en \u00a0poder \u00a0de CASTA\u00d1EDA AVILA de los documentos falsos con que pretend\u00eda probar la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0propietario \u00a0del \u00a0automotor hurtado, se consider\u00f3 como &#8220;indicio de \u00a0supresi\u00f3n de las huellas materiales del delito&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b. La mentira \u00a0del \u00a0inculpado \u00a0al sostener que compr\u00f3 el automotor a un supuesto personaje, se \u00a0valor\u00f3 como &#8220;indicio de mala justificaci\u00f3n &#8220;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c. El reconocimiento \u00a0del \u00a0procesado \u00a0como \u00a0part\u00edcipe \u00a0en \u00a0el \u00a0hurto \u00a0del \u00a0automotor, aunque de el se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0&#8220;que \u00a0no \u00a0es contundente&#8221;, se entendi\u00f3 igualmente, que el testigo &#8221; \u00a0s\u00ed \u00a0se\u00f1al\u00f3 a quien verdaderamente ten\u00eda el auto hurtado&#8221; y se entendi\u00f3 como \u00a0un &#8220;indicio contingente&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Precisa enseguida y \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0estas \u00a0confusas \u00a0premisas, \u00a0los requisitos que exige el \u00a0indicio \u00a0para \u00a0que pueda ser admitido como medio de prueba, a saber: a) el hecho \u00a0indicador, \u00a0b) \u00a0la \u00a0regla de experiencia, c) la inferencia o juicio l\u00f3gico y d) \u00a0el hecho indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Sobre esta base y \u00a0luego \u00a0de fijar el marco conceptual de cada uno de estos elementos, extrae de la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0&#8220;los tres indicios&#8221;, que afirma tienen el car\u00e1cter de \u00a0contingentes, \u00a0y \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0son \u00a0el fundamento de la condena, los \u00a0cuales, \u00a0insiste, \u00a0&#8220;son \u00a0en realidad meros hechos indicadores distorsionados por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0y \u00a0a \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0les \u00a0di\u00f2 \u00a0un \u00a0alcance que no ten\u00edan&#8221;, que \u00a0especifica, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0a. \u00a0&#8220;Indicio \u00a0de \u00a0supresi\u00f2n \u00a0de \u00a0las \u00a0huellas \u00a0materiales \u00a0de \u00a0delito&#8221;. \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0de esta inferencia, lo constituye el hallazgo de documentos falsos en \u00a0poder \u00a0de \u00a0CASTA\u00d1EDA AVILA con los cuales pretendi\u00f3 acreditar la propiedad del \u00a0rodante, \u00a0coligi\u00e9ndose \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0por \u00a0ello \u00a0necesariamente es el &#8220;autor o \u00a0part\u00edcipe del hurto&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 No \u00a0 obstante, \u00a0agrega, \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 que \u00a0 existen \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0contraindicadores, \u00a0que \u00a0destruyen las inferencias l\u00f3gicas que puedan obtenerse \u00a0de \u00a0tal \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0como \u00a0son \u00a0los testimonios de Ana Mercedes y Adriana \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0Avila, \u00a0ignorados \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, quien tampoco mencion\u00f3 la \u00a0regla \u00a0 o \u00a0 m\u00e1xima \u00a0 de \u00a0 experiencia \u00a0 en \u00a0que \u00a0se \u00a0bas\u00f3 \u00a0para \u00a0deducir \u00a0este \u00a0indicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b. &#8220;Indicio de mala \u00a0justificaci\u00f3n&#8221;. \u00a0Para \u00a0el demandante, el juzgador dedujo este indicio del hecho \u00a0de \u00a0haber \u00a0tratado \u00a0el \u00a0procesado &#8220;de desviar la atenci\u00f3n de la justicia con la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0lo \u00a0hab\u00eda comprado&#8221; a un tercero, sin tampoco \u00a0precisar \u00a0la \u00a0regla \u00a0de experiencia que le sirvi\u00f3 de fundamento, mas aun cuando \u00a0ese \u00a0hecho \u00a0se \u00a0desvirt\u00faa \u00a0con \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Mercedes y Adriana \u00a0Casta\u00f1eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0c. \u00a0&#8220;Indicio \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas&#8221;. \u00a0De \u00a0\u00e9ste \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no obstante el \u00a0Tribunal \u00a0haber sostenido que el reconocimiento de CASTA\u00d1EDA AVILA por parte el \u00a0perjudicado \u00a0con \u00a0el hurto, &#8220;no es contundente, opt\u00f3 por considerarlo como otro \u00a0indicio \u00a0contingente \u00a0en contra del procesado&#8221;, ignor\u00e1ndose al igual que en los \u00a0dos \u00a0 casos \u00a0 anteriores, \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0se \u00a0fundament\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0esta \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en cuenta que \u00a0&#8220;exist\u00eda \u00a0 contraindicio \u00a0 que \u00a0 destru\u00eda \u00a0 su \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0apuntaba \u00a0directamente \u00a0a \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0l\u00f3gicas que pod\u00edan obtenerse del mencionado \u00a0hecho \u00a0indicador&#8221;, \u00a0como \u00a0es \u00a0el testimonio del denunciante en el que manifest\u00f3 \u00a0&#8220;no \u00a0estar \u00a0seguro de que el procesado fue uno de los hombres que lo abordaron y \u00a0lo despojaron del automotor de su propiedad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0colige \u00a0el censor, que el Tribunal &#8220;al dar categor\u00eda de indicios contingentes a \u00a0estos \u00a0hechos \u00a0indicadores que carec\u00edan de tal alcance e inferir de los mismos, \u00a0concordancia \u00a0y \u00a0coherencia para edificar indicios necesarios con valor absoluto \u00a0de \u00a0certeza \u00a0y as\u00ed predicar la responsabilidad del procesado en la autor\u00eda del \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado&#8221;, incurri\u00f3 en ostensibles errores de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Propuesto as\u00ed el \u00a0ataque, \u00a0procede \u00a0el \u00a0demandante \u00a0a \u00a0analizar \u00a0los medios de prueba no atacados, \u00a0calific\u00e1ndolos \u00a0de \u00a0insuficientes \u00a0para \u00a0sostener \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada por Hern\u00e1ndez Garc\u00eda nada dice sobre la individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los autores del hurto; es solo una prueba referente a la tipicidad, al igual \u00a0que \u00a0la \u00a0declaraci\u00f2n \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Ortega \u00a0Vera \u00a0y \u00a0el \u00a0informe \u00a0de las \u00a0autoridades \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0careci\u00e9ndose, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0de \u00a0prueba que permita \u00a0inferir \u00a0participaci\u00f3n \u00a0y \u00a0menos \u00a0responsabilidad \u00a0del procesado en el atentado \u00a0contra el patrimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, luego \u00a0de \u00a0aclarar que el cuestionamiento probatorio lo ha elaborado teniendo en cuenta \u00a0solo \u00a0la prueba fundamentadora de la sentencia, explica que el Tribunal dej\u00f3 de \u00a0valorar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0agente \u00a0de \u00a0polic\u00eda Adriana Hern\u00e1ndez Mar\u00edn, \u00a0vertido \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0pero \u00a0que \u00a0aun \u00a0teni\u00e9ndolo \u00a0en cuenta no \u00a0suministra \u00a0dato \u00a0alguno sobre los hechos ni sobre la autor\u00eda o responsabilidad \u00a0y que, por ende, es indiferente para el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Solicita, \u00a0 en \u00a0consecuencia, \u00a0casar \u00a0parcialmente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado &#8220;y en su lugar se dicte \u00a0sentencia \u00a0absolutoria para el delito de hurto calificado y agravado en favor de \u00a0ORLANDO \u00a0CATA\u00d1EDA \u00a0AVILA, \u00a0por \u00a0estar \u00a0demostrado que no intervino como autor o \u00a0part\u00eccipe en el delito investigado&#8221;.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR TERCERO DELEGADO EN LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Comienza \u00a0 el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0por advertir, que el demandante no demuestra la incidencia \u00a0de \u00a0los errores acusados en la sentencia, limit\u00e1ndose a relacionar una serie de \u00a0normas sin analizar su vulneraci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Con \u00a0 \u00a0este \u00a0pre\u00e1mbulo, \u00a0y \u00a0en \u00a0orden a justificar su aserto, procede el Delegado a estudiar \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0yerros \u00a0expuestos \u00a0por el recurrente, iniciando por el falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia que aduce de las declaraciones de las hermanas Casta\u00f1eda \u00a0Avila, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0se \u00a0queda en la simple enunciaci\u00f2n del \u00a0cargo, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0hacer \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0argumentaciones sobre los indicios y \u00a0dando \u00a0por supuesto que con esos testimonios se logra rebatir el indicio de mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0verdad, \u00a0\u00e9stos \u00a0no \u00a0pueden tenerse como una prueba \u00a0irrebatible \u00a0de \u00a0la \u00a0no \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en el apoderamiento del \u00a0automotor, \u00a0pues, resulta evidente que \u00e9ste y los documentos adulterados fueron \u00a0encontrados \u00a0en \u00a0poder \u00a0de CASTA\u00d1EDA AVILA, quien adem\u00e1s, intent\u00f3 fugarse con \u00a0inmediatez a los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0para \u00a0el \u00a0Delegado es que el sentenciador de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0jam\u00e1s \u00a0afirm\u00f3 que Hern\u00e1ndez Garc\u00eda hubiera estado seguro del \u00a0reconocimiento \u00a0y, por el contrario, valor\u00f3 su versi\u00f3n en la justa dimensi\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que como consta en el acta respectiva, s\u00ed existi\u00f3 una descripci\u00f3n general \u00a0y \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de CASTA\u00d1EDA AVILA, como presunto autor del delito, entre \u00a0los \u00a0siete \u00a0que \u00a0conformaban \u00a0la \u00a0fila. Enfatiza, adem\u00e1s, que el fundamento del \u00a0fallo \u00a0 fue \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 indiciaria \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 conjunto \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 esta \u00a0 en \u00a0particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0indicio de supresi\u00f3n de las huellas materiales del delito, advierte el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, que si bien para el actor, fue estructurado con base en el \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0falsos \u00a0en \u00a0poder \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0con \u00a0los \u00a0que \u00a0pretend\u00eda \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, debe igualmente tenerse en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirm\u00f3 \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, es claro que con ellos se pretend\u00eda \u00a0borrar \u00a0la \u00a0il\u00edcita \u00a0procedencia \u00a0del auto, lo que introduce al hecho indicador \u00a0una \u00a0finalidad \u00a0en \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito, que permite robustecer la inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0arribar \u00a0a la conclusi\u00f3n de que el acusado efectivamente particip\u00f3 \u00a0en su apoderamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No es, por tanto, \u00a0el \u00a0simple \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos lo que fundament\u00f3 este indicio, sino, \u00a0adem\u00e1s \u00a0el hecho de que con ellos se busc\u00f3 ocultar la il\u00edcita procedencia del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0puede \u00a0entenderse desvirtuado con las versiones de las \u00a0hermanas \u00a0del procesado, que ninguna referencia hicieron a tales situaciones. En \u00a0\u00faltimas, \u00a0el \u00a0problema \u00a0que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0abordar \u00a0por el recurrente es el de un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0pues opone a los an\u00e1lisis del sentenciador sus \u00a0propias \u00a0apreciaciones probatorias, sin demostrar ninguno de los yerros posibles \u00a0de alegar en sede de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sobre el indicio de \u00a0la \u00a0mala justificaci\u00f3n que el casacionista arguye fue construido sin fundamento \u00a0en \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia alguna, para el representante del Ministerio P\u00fablico \u00a0resulta \u00a0evidente que el ataque est\u00e1 condenado al fracaso, pues lo indiscutible \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0compra \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0ri\u00f1e \u00a0precisamente \u00a0con esas normas. Si no present\u00f3 los documentos del caso, es dable \u00a0conclu\u00edr \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indirecta \u00a0que \u00a0se \u00a0comenta. \u00a0Y, \u00a0de \u00a0otro \u00a0lado, las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0las \u00a0hermanas \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0Avila, \u00a0no \u00a0rebaten \u00a0en \u00a0nada \u00a0este \u00a0indicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0indicio \u00a0del \u00a0reconocimiento \u00a0hecho por el ofendido, precisa el Delegado, que el \u00a0Tribunal \u00a0s\u00ed \u00a0valor\u00f3 la circunstancia que seg\u00fan el actor no se tuvo en cuenta \u00a0y \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0se hubiese constituido en prueba \u00fanica y suficiente para \u00a0sustentar la sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00faltimo, para \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica sobre el no se\u00f1alamiento de la norma de \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0denuncia \u00a0una \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0alegarse \u00a0por \u00a0la v\u00eda de la nulidad. No obstante, \u00a0transcribe \u00a0apartes de la sentencia impugnada para demostrar que s\u00ed se tuvieron \u00a0en cuenta aquellas reglas, as\u00ed no se hubieran titulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0ende, \u00a0en su \u00a0criterio, la demanda no est\u00e1 llamada a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 1. El demandante formula \u00a0un \u00a0cargo contra la sentencia proferida por el Tribunal, la cual acusa por error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0desconociendo \u00a0en \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0no \u00a0solo el fundamento te\u00f3rico y legal de \u00a0este \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0sino, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el sustento conceptual del medio \u00a0probatorio \u00a0base del cargo, asi el libelo aparente un cumplimiento formal de las \u00a0exigencias propias para el ataque casacional por la v\u00eda indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0En efecto, la \u00a0prueba \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0dirige \u00a0los \u00a0reproches, \u00a0es \u00a0la indiciaria, y no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0como \u00a0premisa \u00a0de la reiterada enunciaci\u00f3n de los cargos, que no \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0se apoya en algunos conceptos doctrinales sobre la materia, a la \u00a0hora \u00a0de \u00a0aplicar la teor\u00eda a la realidad probatoria dinamizada en el fallo del \u00a0Tribunal, \u00a0es \u00a0manifiesta \u00a0su \u00a0inconsistencia \u00a0al \u00a0confundir \u00a0los \u00a0dos \u00a0extremos \u00a0estructurantes \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0indirecta: \u00a0el hecho indicador y la inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ya \u00a0que indistintamente les da una u otra denominaci\u00f3n, quedando todo \u00a0convertido \u00a0 en \u00a0 simples \u00a0 afirmaciones \u00a0de \u00a0inconformidad, \u00a0pues \u00a0adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0demuestra, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0enfatiza \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0la trascendencia de los \u00a0ataques en el fallo impugnado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a03o. \u00a0As\u00ed \u00a0y \u00a0con \u00a0estos \u00a0inconsistentes supuestos enfrenta la problem\u00e1tica casacional, dividiendo \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0dos \u00a0extremos: \u00a0el \u00a0uno \u00a0referido a presuntos falsos juicios de \u00a0existencia \u00a0y \u00a0el otro, a falsos juicios de identidad, m\u00e9todo \u00e9ste que tampoco \u00a0respeta, \u00a0permitiendo \u00a0una mayor confusi\u00f3n a la hora de establecer el contenido \u00a0y \u00a0alcance de cada uno de ellos, toda vez que, adem\u00e1s de fundir unos y otros en \u00a0unas \u00a0mismas \u00a0argumentaciones, resulta desconociendo la autonom\u00eda de los medios \u00a0probatorios \u00a0y la dependencia de la prueba indirecta, que repercute en casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que si de atacar el hecho indicador se trata, son los medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0lo \u00a0sustentan los que se deben censurar, teniendo en cuenta la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0para \u00a0ellos, y si es la inferencia l\u00f3gica, igualmente y sin perder de \u00a0vista \u00a0sus \u00a0limitantes, \u00a0como tambi\u00e9n lo es, si el cargo va dirigido a la falta \u00a0de \u00a0razonamiento \u00a0para inferir el indicio, que como lo ha precisado \u00faltimamente \u00a0la jurisprudencia debe hacerse por la v\u00eda del error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a04o. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0tambi\u00e9n \u00a0necesario \u00a0preanotar, \u00a0que \u00a0como \u00a0reiteradamente y desde antiguo lo ha \u00a0sostenido \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0cuando de atacar la prueba indiciaria se \u00a0trata, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0puede desconocer que por la naturaleza misma de este \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0los indicios se valoran en su conjunto y que por tanto es el \u00a0v\u00ednculo \u00a0que \u00a0surge de la concordancia y convergencia de ellos, el que hace que \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0pase \u00a0de \u00a0la \u00a0probabilidad \u00a0a \u00a0la certeza. Por tanto, si bien el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos indicadores debe ser independiente, esto no significa que \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0indiciario se cercene en su logicidad para hacerle perder el valor \u00a0probatorio \u00a0 que \u00a0 solo \u00a0 adquiere \u00a0 fuerza \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 si \u00a0 se \u00a0valora \u00a0globalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a05o. En este caso, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0para \u00a0cuestionar \u00a0el fallo impugando parte de un falso supuesto, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0sin \u00a0elaborar \u00a0el juicio l\u00f3gico que le permitiera \u00a0concretar \u00a0 la \u00a0inferencia, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0darle \u00a0valor \u00a0de \u00a0indicio \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0de \u00a0ah\u00ed que haya omitido se\u00f1alar las &#8220;normas de experiencia&#8221; que \u00a0construye \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0prueba. \u00a0Aqu\u00ed, la confusi\u00f3n es evidente, ya que el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0y \u00a0en \u00a0fin \u00a0el vocabulario \u00a0convencional \u00a0probatorio, \u00a0denomine \u00a0algunos \u00a0indicios \u00a0con \u00a0el nombre que surge \u00a0figurativamente \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0constitutiva \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, no est\u00e1 \u00a0significando \u00a0que \u00a0cuando a ello se recurre, fatalmente se est\u00e9 confundiendo el \u00a0indicio \u00a0con el hecho indicador. As\u00ed, cuando se refiri\u00f3 el Tribunal al indicio \u00a0de \u00a0&#8220;ocultamiento \u00a0de \u00a0huellas&#8221; \u00a0o \u00a0al \u00a0&#8220;de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n&#8221;, \u00a0lo que debe \u00a0entenderse \u00a0es que ese ocultamiento de las huellas o esa mala justificaci\u00f3n del \u00a0delito, \u00a0permiten \u00a0inferir que el procesado particip\u00f3 en la comisi\u00f3n del hecho \u00a0punible, \u00a0que \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0constituye \u00a0el indicio, pero no lo que el recurrente \u00a0sof\u00edsticamente propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6o. De otra parte, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0libelista \u00a0enuncia \u00a0a \u00a0manera de cargos, presuntos falsos juicios de \u00a0existencia, \u00a0es \u00a0evidente que ni siquiera se aproxima a demostrarlos, pues fuera \u00a0de \u00a0que no especifica que indicio ataca, si se tiene en cuenta que el soporte de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fue \u00a0exclusivamente de este car\u00e1cter, y que en estas condiciones \u00a0ser\u00eca \u00a0 realmente \u00a0 antit\u00e9cnico \u00a0y \u00a0desenfocado \u00a0pretender \u00a0que \u00a0con \u00a0la \u00a0sola \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0gen\u00e8rica referida a dicha omisi\u00f3n probatoria se desquicie todo el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la sentencia, se desconoce adem\u00e1s su trascendencia para \u00a0quebrar el fallo objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En efecto, la mera \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0sobre el desconocimiento en el fallo de los testimonios rendidos en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0por las hermanas del procesado, Ana Mercedes y Adriana, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0los \u00a0cuales, \u00a0ORLANDO CASTA\u00d1EDA AVILA no pudo estar en el \u00a0lugar \u00a0y \u00a0hora \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0que \u00a0le fue sustra\u00eddo el automotor a Elkin \u00a0Gabriel \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Garc\u00eda, por cuanto en ese d\u00eda y hora se encontraba en una \u00a0reuni\u00f3n \u00a0familiar \u00a0con \u00a0ellas, \u00a0ya \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0valorados, se hubiese \u00a0colegido \u00a0&#8220;la \u00a0inocencia \u00a0del procesado&#8221;, no satisface en manera alguna el deber \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0en casacionista de cumplir con las precitadas exigencias t\u00e9cnicas, \u00a0ni mucho menos evidencia yerro alguno en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7o. Ahora, al pasar \u00a0a \u00a0los \u00a0que denomina falsos juicios de identidad, procede a censurar el que dice \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al reconocimiento que en fila de personas hiciere Elkin Hern\u00e1ndez, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0procesado, para afirmar una supuesta distorsi\u00f3n de este indicio, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0testigo dud\u00f3 en dicha diligencia y no obstante su inseguridad, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0di\u00f3 \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0probatoria suficiente para a partir de all\u00ed \u00a0estructurar \u00a0un \u00a0indicio \u00a0contingente \u00a0en contra del procesado. No obstante esta \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0contexto de su argumento, procede a considerar este \u00a0hecho \u00a0 como \u00a0 indicio, \u00a0 e \u00a0indistintamente \u00a0le \u00a0da \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0tratamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 8o. \u00a0De \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0y teniendo en cuenta que, como es lo que corresponde, el reconocimiento \u00a0fue \u00a0valorado \u00a0como \u00a0hecho indicador en la sentencia, y el demandante no se\u00f1ala \u00a0ni \u00a0menos \u00a0demuestra \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0esa distorsi\u00f3n, es lo cierto que el \u00a0Tribunal \u00a0respet\u00f3 \u00a0su \u00a0contenido \u00a0objetivo. En efecto, al apreciar esta prueba, \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;A \u00a0fortalecer \u00a0ese \u00a0acervo probatorio concurre el hecho de que el \u00a0se\u00f1or \u00a0ELKIN \u00a0HERNANDEZ, \u00a0propietario del Renault 9, objeto material del delito \u00a0de \u00a0hurto investigado, reconoci\u00f3 al procesado ORLANDO CASTA\u00d1EDA AVILA como uno \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0que \u00a0esgrimiendo \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0lo despojaron del referido \u00a0automotor, \u00a0 reconocimiento \u00a0 que \u00a0 aunque \u00a0no \u00a0fue \u00a0contundente, \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0 a \u00a0 quien \u00a0 verdaderamente \u00a0 ten\u00eda \u00a0 el \u00a0 auto \u00a0hurtado&#8221; (f. 25 Cdno. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0entonces \u00a0el \u00a0ad quem que el testigo fue vacilante al se\u00f1alar dentro de la fila \u00a0de \u00a0 personas, \u00a0a \u00a0quien \u00a0result\u00f3 \u00a0ser \u00a0ORLANDO \u00a0CASTA\u00d1EDA \u00a0AVILA; \u00a0por \u00a0ello, \u00a0reiteradamente \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0no \u00a0fue \u00a0contundente, que al \u00a0principio \u00a0el \u00a0ofendido \u00a0no \u00a0fue muy seguro, concluyendo que &#8220;el resultado es el \u00a0que \u00a0da \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0probatoria a esta diligencia, porque a quien el denunciante \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0en \u00a0esa \u00a0diligencia, result\u00f3 ser ORLANDO OVALLE (sic) quien ten\u00eda en \u00a0su \u00a0poder \u00a0el \u00a0auto \u00a0que \u00a0le hab\u00eda sido hurtado al citado se\u00f1or&#8221;; esto es, que \u00a0dicha \u00a0fuerza \u00a0probatoria \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0la \u00a0coincidencia \u00a0entre el reconocido y el \u00a0investigado, \u00a0pues \u00a0el \u00a0testigo afirm\u00f3 que: &#8220;&#8230;me parece que la tercera de las \u00a0personas \u00a0que \u00a0me presentaron de izquierda a derecha puede ser o pudo ser uno de \u00a0los \u00a0asaltantes \u00a0(&#8230;) \u00a0No es ese el que me parece&#8221;, pero agreg\u00f3: &#8220;&#8230; y el que \u00a0acabo \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0fue \u00a0la \u00a0persona \u00a0que se subi\u00f3 al carro y lo manej\u00f3&#8221; (f. \u00a039). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Huelga anotar que \u00a0como \u00a0el \u00a0cuestionamiento \u00a0termina \u00a0haci\u00e9ndose del hecho indicador, esto es, al \u00a0reconocimiento, \u00a0 no \u00a0 era \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0especificar \u00a0para \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n norma de experiencia com\u00fan alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a09o. \u00a0Igualmente y \u00a0como \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad se refiere el casacionista a los indicios que \u00a0denomina \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0&#8220;supresi\u00f3n \u00a0de \u00a0huellas \u00a0materiales del hurto&#8221; y &#8220;mala \u00a0justificaci\u00f3n&#8221;, \u00a0haciendo \u00a0consistir \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0del \u00a0primero \u00a0en el \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0los documentos falsos con que el procesado pretend\u00eda demostrar la \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0automotor \u00a0y el segundo, en no haberse identificado al &#8220;supuesto \u00a0personaje&#8221; \u00a0que \u00a0dijo \u00a0su \u00a0defendido \u00a0le \u00a0hab\u00eda vendido el veh\u00edculo. Estos dos \u00a0sustentos \u00a0f\u00e1cticos, \u00a0dice \u00a0fueron \u00a0distorsionados \u00a0por el Tribunal al no haber \u00a0valorado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Mercedes \u00a0y \u00a0Adriana \u00a0Casta\u00f1eda, ya que de \u00a0haberlo \u00a0 \u00a0hecho, \u00a0 \u00a0se \u00a0 hubiera \u00a0 concluido \u00a0 la \u00a0 inocencia \u00a0 de \u00a0 CASTA\u00d1EDA \u00a0AVILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como se ve, en este \u00a0cargo \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0demandante es volver a la primera censura, pues lo que \u00a0realmente \u00a0ataca \u00a0es \u00a0la \u00a0no \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0dichas declaraciones, que ser\u00edan \u00a0atacables \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia, con el agravante \u00a0de \u00a0que \u00a0inusitadamente \u00a0mezcla \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0probatoria, que en \u00a0ninguna forma demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 10o. Pero adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0que resulta incomprensible que se pretenda desvirtuar el indicio derivado de \u00a0la \u00a0tenencia de los documentos fraudulentos, que tipific\u00f3 el delito de falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en documento p\u00fablico y que no ataca el actor, con las \u00a0declaraciones \u00a0de las hermanas Casta\u00f1eda Avila que ni siquiera se refirieron al \u00a0mismo y a quienes nada les consta sobre ese particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a011o. \u00a0En \u00a0igual \u00a0sentido, \u00a0y \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al indicio de mala justificaci\u00f3n, si bien el procesado \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0injurada, \u00a0que cuando realiz\u00f3 la transacci\u00f3n del automotor \u00a0hizo \u00a0un documento manuscrito sobre el particular, lo cierto es nunca lo aport\u00f3 \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0fue \u00a0imposible \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n del supuesto \u00a0vendedor, \u00a0ya que tales datos en modo alguno fueron suministrados por CASTA\u00d1EDA \u00a0AVILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Y es que por m\u00e1s \u00a0que \u00a0el demandante se esfuerce en su antit\u00e9cnico escrito en afirmar la absoluta \u00a0falta \u00a0de \u00a0prueba \u00a0para condenar a ORLANDO CASTA\u00d1EDA AVILA, lo cierto es que se \u00a0muestra \u00a0acertada \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n de la prueba circunstancial levantada en su \u00a0contra \u00a0por \u00a0el fallador, pues en el proceso se demostr\u00f3 que al encausado se le \u00a0encontr\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0poder \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0hurtado \u00a0&#8220;totalmente \u00a0desvalijado&#8221;; que \u00a0portaba \u00a0 unos \u00a0documentos \u00a0falsos \u00a0con \u00a0los \u00a0que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0presentarse \u00a0como \u00a0propietario \u00a0 leg\u00edtimo \u00a0 del \u00a0mismo; \u00a0que \u00a0luego \u00a0del \u00a0accidente \u00a0busc\u00f3 \u00a0huir, \u00a0logr\u00e1ndose \u00a0su \u00a0captura \u00a0por \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0varios \u00a0taxistas; \u00a0que \u00a0el \u00a0reconocimiento, \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0sido contundente, de alguna manera lo ubic\u00f3 \u00a0como \u00a0participante \u00a0en \u00a0el \u00a0hurto \u00a0con \u00a0violencia, \u00a0desvirtu\u00e1ndose con ello las \u00a0explicaciones \u00a0 dadas \u00a0 en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0integr\u00e1ndose \u00a0una \u00a0cadena \u00a0causal \u00a0indiciaria \u00a0 concordante \u00a0 y \u00a0convergente, \u00a0que \u00a0permanece \u00a0inc\u00f3lume \u00a0ante \u00a0las \u00a0versiones \u00a0mendaces \u00a0de \u00a0las \u00a0declarantes, \u00a0con las que el casacionista pretende \u00a0sustentar el reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0cargos \u00a0no \u00a0prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo expuesto, la \u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 JUSTICIA, \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia, \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Devu\u00e9lvase el proceso al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0FERNANDO ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RICARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0ENRIQUE CORDOBA POVEDA\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PAEZ \u00a0VELANDIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JUAN MANUEL \u00a0TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PRUEBA\/ \u00a0INDICIO \u00a0\u00a0 Tesis: \u00a0 Cuando \u00a0de \u00a0atacar \u00a0la \u00a0prueba indiciaria se \u00a0trata, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0puede desconocer que por la naturaleza misma de este \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0los indicios se valoran en su conjunto y que por tanto es el \u00a0v\u00ednculo \u00a0que \u00a0surge de la concordancia y convergencia de ellos, el que hace 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