{"id":5488,"date":"2023-09-08T16:23:29","date_gmt":"2023-09-08T16:23:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1321724-10-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:29","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:29","slug":"1321724-10-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1321724-10-02\/","title":{"rendered":"13217(24-10-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13217 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0JORGE C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 130 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veinticuatro (24) de octubre \u00a0de dos mil dos (2002) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a resolver el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0\u00c1LVARO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0LOZANO \u00a0contra \u00a0la sentencia proferida por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1, el 21 de noviembre de 1996, por medio de la cual, \u00a0al \u00a0confirmar \u00a0la \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Treinta \u00a0y Cinco Penal del Circuito de la misma \u00a0ciudad, \u00a0fechada \u00a0el \u00a016 de agosto de dicho a\u00f1o, conden\u00f3 al citado procesado a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso, y al pago de los perjuicios, \u00a0como autor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron sintetizados as\u00ed por el juzgador de \u00a0segundo grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cFrisando la media noche del 6 de mayo \u00a0de \u00a0 1989, \u00a0 en \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0\u2018Fruta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Delicia\u2019 \u00a0de \u00a0la \u00a0carrera 19B bis N\u00b0 60-50 sur de Bogot\u00e1, donde arribaron \u00a0en \u00a0plan \u00a0de \u00a0continuar \u00a0la \u00a0ingesta de licor, \u00c1lvaro G\u00f3mez Lozano dispar\u00f3 su \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0contra \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0jolgorio \u00c1lvaro Rivas Franco y tan \u00a0pronto \u00a0advirti\u00f3 \u00a0su \u00a0fallecimiento se dio a la huida, habi\u00e9ndole impactado la \u00a0regi\u00f3n \u00a0 \u00a0temporal \u00a0 \u00a0izquierda \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0lacer\u00e1ndole \u00a0 el \u00a0 cerebro\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N\u00a0 PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en el acta del levantamiento del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0en \u00a0unos \u00a0testimonios, el Juzgado Cuarenta y Cuatro de Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0 de \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 el \u00a017 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01989, \u00a0dict\u00f3 \u00a0auto \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Allegado un informe de la Polic\u00eda Judicial \u00a0del \u00a0Departamento Administrativo de Seguridad, en el que se indic\u00f3 que el autor \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0objeto \u00a0de investigaci\u00f3n hab\u00eda sido \u00c1lvaro G\u00f3mez y recibidas \u00a0unas \u00a0declaraciones, \u00a0el \u00a0citado \u00a0imputado \u00a0otorg\u00f3 \u00a0poder \u00a0a un profesional del \u00a0derecho, \u00a0el \u00a0que \u00a0fue \u00a0presentado personalmente en Notar\u00eda, el 8 de octubre de \u00a01991, \u00a0y \u00a0llevado \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Diecinueve \u00a0Penal \u00a0Municipal de Bogot\u00e1, al d\u00eda \u00a0siguiente, \u00a0quedando, \u00a0seg\u00fan \u00a0auto \u00a0del \u00a023 \u00a0del \u00a0mismo mes, pendiente para ser \u00a0resuelto en la oportunidad procesal pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante providencia del 26 de mayo de 1992, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarenta y Cuatro de Instrucci\u00f3n Criminal declar\u00f3 persona ausente \u00a0a \u00a0\u00c1lvaro \u00a0G\u00f3mez \u00a0Lozano y, por ende, le design\u00f3 un defensor de oficio, quien \u00a0se posesion\u00f3 y notific\u00f3 personalmente el mismo d\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a03 \u00a0de \u00a0septiembre de 1993, la Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0 Ciento \u00a0 Cuatro \u00a0 de \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 que \u00a0 ya \u00a0 ven\u00eda \u00a0 conociendo \u00a0del \u00a0diligenciamiento, \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica del procesado con medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva, por el delito de homicidio, resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0notificada \u00a0personalmente \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico y por estado a los \u00a0dem\u00e1s sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ampliada una declaraci\u00f3n, el 29 de marzo de \u00a01994 \u00a0se clausur\u00f3 la investigaci\u00f3n, decisi\u00f3n que fue notificada personalmente \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y \u00a0por \u00a0estado \u00a0a \u00a0los dem\u00e1s sujetos procesales. Cabe \u00a0precisar \u00a0que \u00a0la \u00a0citaci\u00f3n \u00a0enviada al defensor de oficio no fue entregada por \u00a0\u201cdestinatario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0m\u00e9rito del sumario se calific\u00f3, el 22 \u00a0de \u00a0noviembre de 1994, con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra de \u00c1lvaro G\u00f3mez \u00a0Lozano, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0providencia que fue notificada \u00a0personalmente \u00a0al Ministerio P\u00fablico el 23 de noviembre de dicho a\u00f1o. Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haberse \u00a0designado \u00a0nuevo \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que el anterior \u00a0finalmente \u00a0no \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0ubicado, \u00a0se \u00a0le notific\u00f3 personalmente de la citada \u00a0providencia \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995, decisi\u00f3n que qued\u00f3 ejecutoriada el 22 \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La causa le correspondi\u00f3 al Juzgado Treinta \u00a0y \u00a0Cinco \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0que, luego de correr el traslado que ordenaba el \u00a0art\u00edculo \u00a0446 del Decreto 2700 de 1991, de reconocer, el 1\u00b0 de agosto de 1995, \u00a0a \u00a0otro \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0confianza que nombr\u00f3 el procesado G\u00f3mez Lozano, seg\u00fan \u00a0memorial \u00a0poder \u00a0visible \u00a0al \u00a0folio 152 del cuaderno original, con presentaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0ante \u00a0el Juzgado Sexto Penal Municipal de Bogot\u00e1,\u00a0 y de celebrar \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de audiencia p\u00fablica, dentro de la cual se negaron unas pruebas \u00a0aportadas \u00a0por \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0apoderado, \u00a0tenientes a demostrar la estrecha amistad \u00a0entre \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y victimario, dict\u00f3 sentencia, el 16 de agosto de 1996, en \u00a0la \u00a0que \u00a0lo conden\u00f3 a la pena principal de 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por el mismo lapso, y al \u00a0pago de los perjuicios, como autor del delito de homicidio.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0la \u00a0anterior determinaci\u00f3n por el \u00a0defensor \u00a0del procesado, el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, al desatar el recurso, \u00a0el 21 de noviembre de 1996, la confirm\u00f3 en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 \u00a0DEMANDA\u00a0 \u00a0DE\u00a0 CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor del procesado, al amparo de las \u00a0causales \u00a0tercera \u00a0y \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0presenta \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 del \u00a0Tribunal, \u00a0cuyos \u00a0argumentos \u00a0se \u00a0sintetizan \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como principal,\u00a0 acusa al sentenciador \u00a0de \u00a0haber \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un juicio viciado de nulidad, toda vez que su \u00a0representado \u00a0careci\u00f3 de defensa t\u00e9cnica durante la investigaci\u00f3n y parte del \u00a0juzgamiento, \u00a0\u201cy\/o por serias irregularidades en el \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0sumarial\u201d, al tenor de los \u00a0art\u00edculos \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0304.2.3. \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0Penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que llam\u00f3 demostraci\u00f3n del cargo, \u00a0dice \u00a0que su procurado otorg\u00f3 poder al doctor Osorio Caballero, el 8 de octubre \u00a0de \u00a01991, \u00a0profesional del derecho al que nunca se le reconoci\u00f3 personer\u00eda, no \u00a0obstante \u00a0que al folio 83 de la actuaci\u00f3n se dej\u00f3 constancia que\u00a0 a dicha \u00a0petici\u00f3n se le dar\u00eda curso en el momento procesal oportuno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0una \u00a0vez declarado ausente \u00a0G\u00f3mez \u00a0Lozano, \u00a0se \u00a0le \u00a0design\u00f3 \u00a0un \u00a0defensor de oficio, cuya \u00fanica actividad \u00a0defensiva \u00a0fue \u00a0la de notificarse de esa providencia. Del mismo modo, dictada la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0tuvo que designar otro apoderado de \u00a0oficio, \u00a0toda \u00a0vez que aqu\u00e9l no se pudo localizar, el que s\u00f3lo se notific\u00f3 de \u00a0la providencia calificatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, estima que a su procurado se \u00a0le \u00a0vulner\u00f3 el derecho de defensa, ya que una vez declarado persona ausente, el \u00a0funcionario \u00a0instructor, \u201csin darse cuenta que nueve \u00a0folios \u00a0atr\u00e1s \u00a0se encontraba el poder otorgado por el sindicado a su abogado de \u00a0confianza \u00a0y \u00a0al \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0reconocido \u00a0personer\u00eda, \u00a0en lugar de \u00a0reconoc\u00e9rsela \u00a0 y \u00a0 agotar \u00a0los \u00a0medios \u00a0para \u00a0que \u00a0compareciera, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0designarle defensor de oficio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cCerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0acorde \u00a0con las reformas procedimentales que hab\u00edan entrado en \u00a0vigencia, \u00a0Ley \u00a081 de 1993, se le cit\u00f3 mediante telegrama al defensor de oficio \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0notificara \u00a0del acto; al folio 112 aparece un informe de Telecom, \u00a0dirigido \u00a0al \u00a0Secretario Administrativo de la Unidad, donde se le informa que el \u00a0telegrama \u00a0dirigido \u00a0al \u00a0doctor \u00a0FRANCISCO \u00a0CUESTA HOYOS, defensor de oficio del \u00a0sindicado \u00a0no hab\u00eda sido entregado porque en esa direcci\u00f3n el destinatario era \u00a0desconocido, \u00a0 \u00a0posiblemente \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 mudado \u00a0 de \u00a0 oficina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0no \u00a0violarle \u00a0el \u00a0derecho de defensa del encartado, era haber \u00a0dejado, \u00a0mediante nulidad, sin ejecutoria el auto de cierre, designarle un nuevo \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0notificarle \u00a0el \u00a0cierre, \u00a0para \u00a0darle \u00a0la \u00a0oportunidad de \u00a0recurrirlo \u00a0para \u00a0que \u00a0pudiera solicitar otras pruebas, o por lo menos presentar \u00a0alegatos \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0 concluye \u00a0que \u00a0dicha \u00a0irregularidad \u00a0afect\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho de defensa t\u00e9cnica de su procurado, sin que \u00a0se \u00a0pueda \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0los defensores de oficio \u00a0constituyan \u00a0actividades \u00a0propias \u00a0de \u00a0su \u00a0misi\u00f3n \u00a0y \u00a0parte \u00a0de \u00a0una estrategia \u00a0defensiva, \u00a0 \u00a0m\u00e1xime \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 se \u00a0 sabe \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 mismos \u00a0 son \u00a0 simples \u00a0formalismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0la presencia de un profesional \u00a0del \u00a0derecho id\u00f3neo en la pr\u00e1ctica de los testimonios, habr\u00eda podido despejar \u00a0muchos \u00a0interrogantes, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0el \u00a0posible estado de inimputabilidad del \u00a0procesado, \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 por \u00a0la \u00a0cual \u00a0si \u00a0el \u00a0instructor \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0reconocido \u00a0personer\u00eda \u00a0al \u00a0abogado de confianza, \u201cposiblemente \u00a0hab\u00eda \u00a0solicitado \u00a0la declaraci\u00f3n de los hermanos del occiso que a mi me toc\u00f3 \u00a0allegar \u00a0como \u00a0declaraciones \u00a0extrajuicio, al ser tenidas en cuenta, esto por lo \u00a0menos \u00a0hubiera \u00a0obligado \u00a0una ubicaci\u00f3n de la conducta en un tipo m\u00e1s benigno, \u00a0pues \u00a0en \u00a0buena forma hubiera descartado el dolo en su actuaci\u00f3n; agregando que \u00a0el \u00a0citado \u00a0profesional \u00a0nunca renunci\u00f3 al mandato, ni le comunic\u00f3 a G\u00d3MEZ su \u00a0desatenci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0cualquiera \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0la causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0reiterar \u00a0que al procesado se le \u00a0conden\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n del derecho de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0del \u00a0debido proceso, solicita a la Corte casar la sentencia y, en su \u00a0lugar, \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a partir, inclusive, de la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona \u00a0ausente o, por lo menos, a partir de la \u00a0resoluci\u00f3n de cierre de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por aplicaci\u00f3n indebida \u201cde \u00a0la \u00a0norma \u00a0que tipifica el\u00a0 homicidio doloso, art. 323 del \u00a0C. \u00a0P., \u00a0el art. 329, ejusdem, por omisi\u00f3n en su aplicaci\u00f3n; \u00faltima parte del \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00b0 \u00a0del \u00a0C.P.; art\u00edculos 254, 247 y \u00faltima parte del 445 del C. P. \u00a0P., \u00a0contentivas \u00a0ellas \u00a0de \u00a0derechos sustanciales\u201d, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0lo que ata\u00f1e a la \u00a0culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene, \u00a0como \u00a0primer error, que el fallo \u00a0impugnado \u00a0se sustent\u00f3 en los testimonios de Luis Alfredo Gonz\u00e1lez Rodr\u00edguez, \u00a0Yesid \u00a0Torres \u00a0C\u00e1rdenas y Julio C\u00e9sar Quesada, a quienes no se les profundiz\u00f3 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0interrogatorio \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 m\u00f3viles \u00a0 del \u00a0 actuar \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0califica \u00a0como \u00a0segundo error, \u00a0agrega \u00a0que los citados declarantes manifestaron que su procurado era la persona \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0disparado \u00a0el \u00a0arma \u00a0y \u00a0que \u00a0momentos \u00a0antes de los acontecimientos \u00a0\u201cse \u00a0trataban \u00a0con palabras de grueso calibre, pero \u00a0fueron \u00a0muy \u00a0enf\u00e1ticos en afirmar, as\u00ed mismo, que era su costumbre tratarse de \u00a0tal \u00a0manera. \u00a0He \u00a0de \u00a0anotar que mi defendido me corrobor\u00f3 este hecho, si no se \u00a0trataban \u00a0mal era que estaban disgustados; por esto me he abstenido alegar ira e \u00a0intenso dolor a favor del procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0Yesid \u00a0Torres \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0ocurrencia de los hechos, \u00c1lvaro G\u00f3mez le hab\u00eda \u00a0dicho \u00a0que la persona que m\u00e1s quer\u00eda era a su primo, es decir, la v\u00edctima, lo \u00a0que \u00a0descarta que entre los dos hubiese existido maltrato. Por ello, dice, si no \u00a0existi\u00f3 \u00a0m\u00f3vil \u00a0no \u00a0entiende \u00a0por \u00a0qu\u00e9 la culpabilidad de aqu\u00e9l se calific\u00f3 \u00a0como \u00a0dolosa, \u00a0\u201csi \u00a0lo fue los malos tratos, no se \u00a0dijo \u00a0abiertamente, \u00a0pues \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en error de hecho al darle un alcance a \u00a0tal \u00a0acto, \u00a0que los mismos testigos utilizados para sentar la autor\u00eda en cabeza \u00a0de mi defendido, desvirtuaron\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0afirma que la prueba se estudi\u00f3 \u00a0aisladamente, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0se \u00a0tomaron \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0perjudicaron a su \u00a0defendido, \u00a0\u201cmas \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0declarantes \u00a0se \u00a0desecha \u00a0lo \u00a0que \u00a0lo \u00a0favorece, \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0existi\u00f3 m\u00f3vil, y al no \u00a0existirlo, \u00a0mal se hizo al endilgarle culpabilidad a t\u00edtulo de dolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0como \u00a0un \u00a0tercer \u00a0error en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0el \u00a0juez de primera instancia haya \u00a0desechado \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez \u00a0en \u00a0que \u00a0se encontraban el procesado y la \u00a0v\u00edctima, \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no exist\u00eda experticia que as\u00ed lo confirmara, no \u00a0obstante que los testimonios son claros en sostener lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, anota que el Tribunal s\u00ed le \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0dicho \u00a0estado, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual, insiste en que en el proceso no \u00a0existe \u00a0prueba \u00a0que \u00a0demuestre \u00a0el \u00a0m\u00f3vil, \u00a0lo que sumado a la beodez en que se \u00a0hallaba \u00a0su \u00a0procurado, \u201csurge una duda insalvable, \u00a0fue \u00a0doloso \u00a0el \u00a0actuar del procesado, o fue su embriaguez lo que lo llev\u00f3 a la \u00a0imprudencia \u00a0de \u00a0esgrimir el arma, manipularla frente a su primo del alma, y por \u00a0sus \u00a0 \u00a0disminuidos \u00a0 \u00a0reflejos \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0arma \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0dispar\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cReconocido el \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez \u00a0de \u00a0que \u00a0era \u00a0objeto el procesado para el momento de los \u00a0hechos, \u00a0por el H. Tribunal no se le reconoci\u00f3 que ese mismo estado lo llev\u00f3 a \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0disparara el arma, atrincher\u00e1ndose en el hecho de que efectuado el \u00a0disparo, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0G\u00d3MEZ LOZANO sali\u00f3 del establecimiento, al ser informado \u00a0afuera \u00a0de \u00a0que se le hab\u00eda ocasionado la muerte, regres\u00f3 a verificarlo, hecho \u00a0esto \u00a0sali\u00f3 \u00a0desapareciendo del lugar; lo que llev\u00f3 a los Hs. Magistrados a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0actuar \u00a0del \u00a0mismo \u00a0era \u00a0consciente; \u00a0carente \u00a0de sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0como \u00a0el \u00a0no \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0el \u00a0arma \u00a0se \u00a0le \u00a0pudo \u00a0haber disparado \u00a0involuntariamente. \u00a0Se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a definir, que la actitud posterior a los hechos \u00a0del \u00a0incriminado, \u00a0era \u00a0prueba fehaciente de que aqu\u00e9l gozaba de la plenitud de \u00a0sus \u00a0facultades \u00a0mentales, desconociendo que un hecho tan trascendental, como es \u00a0causar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a un ser querido, puede ocasionar tal impacto ps\u00edquico, que \u00a0pueda \u00a0hacer \u00a0reaccionar como si se estuviera consciente, a cualquier persona, y \u00a0enterado \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0aunque \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0tuviera \u00a0la \u00a0plena \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0meditarlo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 instintivamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 decide \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 huir\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que en el proceso no existe prueba \u00a0del \u00a0actuar \u00a0doloso de su procurado, raz\u00f3n por la cual, en virtud del principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0se hace necesario aplicar el principio del in dubio pro reo, \u00a0\u201cel \u00a0cual \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho, y carente de sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, se le violaron estos derechos al \u00a0procesado; \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0ello, se le hubiera condenado por \u00a0homicidio culposo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que \u00a0los juzgadores de instancia \u00a0fundamentaron \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0dolosa \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0\u201cen \u00a0el hecho de que G\u00d3MEZ LOZANO le hubiera preguntado al obitado \u00a0si \u00a0se \u00a0quer\u00eda \u00a0morir, \u00a0y \u00a0como \u00a0\u00e9ste \u00a0respondiera \u00a0que \u00e9l ver\u00eda, el primero \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0disparar, \u00a0aunado a la conducta desarrollada inmediatamente por el \u00a0incriminado\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 36 y \u00a0323 \u00a0y falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 37 y 329 del C. Penal. Igualmente, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0se \u00a0vulneraron los art\u00edculos 5\u00b0, ibidem, y 247 y 445 del C. de P. \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 impugnada \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 lugar, \u00a0dictar \u00a0la \u00a0que \u00a0en \u00a0derecho \u00a0corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATOS\u00a0 DEL\u00a0 \u00a0NO\u00a0 RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Veintitr\u00e9s Judicial Penal de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte acoger el cargo de nulidad, toda vez que, en su \u00a0criterio, al procesado se le vulner\u00f3 el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de hacer una s\u00edntesis del acontecer \u00a0procesal, \u00a0arguye \u00a0que al acusado se le priv\u00f3 del derecho de tener un apoderado \u00a0de \u00a0confianza, ya que el abogado a quien le otorg\u00f3 poder antes de ser vinculado \u00a0como \u00a0persona ausente, nunca fue reconocido, m\u00e1xime cuando el art\u00edculo 146 del \u00a0C. \u00a0 de \u00a0 P. \u00a0 Penal \u00a0 proh\u00edbe \u00a0la \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0de \u00a0poderes \u00a0sin \u00a0el \u00a0expreso \u00a0consentimiento \u00a0del \u00a0imputado y el art\u00edculo 358, ibidem, consagra el derecho de \u00a0nombrar un defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR \u00a0SEGUNDO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DELEGADO \u00a0 EN \u00a0 LO \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0indicar \u00a0la \u00a0manera como se \u00a0dividi\u00f3 \u00a0en \u00a0ac\u00e1pites el cargo de nulidad, para lo cual hace un recuento de la \u00a0demanda, \u00a0dice \u00a0que \u00a0la \u00a0postura del actor \u201cno deja \u00a0ser \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0una visi\u00f3n limitada de la garant\u00eda por la que se propende y de \u00a0la \u00a0 \u00a0naturaleza \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0nulidades \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 campo \u00a0 penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0atropella \u00a0dicha \u00a0garant\u00eda \u00a0cuando \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0es \u00a0desarrollada \u00a0por \u00a0un \u00a0defensor de \u00a0confianza \u00a0o \u00a0uno de oficio, ya que los mismos tienen id\u00e9nticas facultades para \u00a0cumplir \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0gesti\u00f3n \u00a0 \u00a0encomendada, \u00a0 \u00a0esto \u00a0 es, \u00a0 \u201ccuentan \u00a0con \u00a0las mismas facultades y preparaci\u00f3n para asumir con \u00a0la \u00a0 seriedad \u00a0 que \u00a0 requiere \u00a0 la \u00a0importante \u00a0gesti\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0deposita \u00a0en \u00a0ellos\u201d, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se \u00a0logre \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0del \u00a0abogado \u00a0de \u00a0oficio \u00a0obedezca \u00a0a \u00a0un \u00a0plan \u00a0para entorpecer o \u00a0dificultar la defensa del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0arguye \u00a0que el censor no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0vicio, \u00a0pues \u00a0como est\u00e1 planteado, en manera \u00a0alguna se evidencia la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del censor, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u00a0cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n no pudo localizarse al defensor de \u00a0oficio, \u00a0pues \u00a0el \u00a0telegrama en el que se le citaba fue devuelto, manifiesta que \u00a0tampoco \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la trascendencia del vicio, esto es, que con ello se hubiese \u00a0atropellado \u00a0el \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa. Adem\u00e1s, sostiene que la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0cierre \u00a0de la investigaci\u00f3n se debe notificar personalmente al \u00a0procesado \u00a0privado \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad y al Ministerio P\u00fablico y por estado a los \u00a0restantes sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0socavan \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, las que sustenta en que los defensores no hicieron \u00a0nada \u00a0por la suerte jur\u00eddica del procesado, estima que el actor se equivoc\u00f3 en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0pues \u00a0ha \u00a0debido \u00a0presentarla con base en la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0yerro \u00a0que \u00a0transgredi\u00f3 el principio de \u00a0autonom\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, concluye que el cargo no \u00a0debe \u00a0prosperar, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0el \u00a0censor \u00a0demuestra inseguridad respecto al \u00a0momento en que se debe invalidar el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0le \u00a0har\u00e1 \u00a0\u201clos \u00a0ajustes \u00a0pertinentes a la censura, por estar \u00a0acordes \u00a0con \u00a0la realidad procesal, se elevar\u00e1n por la Delegada, con soporte en \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0excepcional al principio de limitaci\u00f3n en el art\u00edculo 228 ibidem, en \u00a0un \u00a0 \u00a0 \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 \u00a0 \u00a0posterior \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0presente \u00a0 \u00a0 concepto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teniendo \u00a0en \u00a0cuenta la demostraci\u00f3n del \u00a0reproche, \u00a0estima \u00a0que el mismo no es claro frente al primer error que denuncia, \u00a0toda \u00a0vez que se advierte que a trav\u00e9s de la v\u00eda casacional pretende reiniciar \u00a0una \u00a0cr\u00edtica a la prueba, lo que es propio de las instancias y no de esta sede, \u00a0\u201cpuesto \u00a0que la prueba no se supuso, ni se omiti\u00f3 \u00a0ni \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 tergivers\u00f3 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0sentido \u00a0 \u00a0natural\u00edstico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0al segundo error denunciado, el \u00a0que \u00a0califica como contradictorio con el anterior, dice que se podr\u00eda pensar en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u201cal endilgarle un \u00a0m\u00f3vil \u00a0para \u00a0actuar no establecido en los medios de convicci\u00f3n referidos y que \u00a0le \u00a0signific\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido la adjudicaci\u00f3n del dolo a su conducta, lo que \u00a0t\u00e9cnicamente \u00a0no \u00a0construy\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante\u201d, sin \u00a0olvidar \u00a0que \u00a0dicho \u00a0punto \u00a0fue \u00a0controvertido \u00a0por \u00a0el Tribunal en la sentencia \u00a0impugnada, para lo cual transcribe un aparte de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cIndependientemente \u00a0de \u00a0las \u00a0razones que tuvo el sentenciador para \u00a0estructurar \u00a0el \u00a0dolo \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0G\u00f3mez \u00a0Lozano, lo que s\u00ed se puede \u00a0constatar \u00a0es \u00a0que \u00a0dicha \u00a0circunstancia \u00a0no tuvo como origen el supuesto m\u00f3vil \u00a0derivado \u00a0del \u00a0soez \u00a0y \u00a0acalorado \u00a0intercambio \u00a0verbal \u00a0sostenido por v\u00edctima y \u00a0victimario. \u00a0Si ello es as\u00ed, pierde solidez la cr\u00edtica, en la medida que no se \u00a0tergiversaron \u00a0los \u00a0testimonios en ese sentido, apreci\u00e1ndose todo lo contrario. \u00a0Por \u00a0consiguiente,\u00a0 el error de hecho alegado no tiene corroboraci\u00f3n en la \u00a0sentencia \u00a0y, por ende, no es incidente desde ning\u00fan punto de vista en la misma \u00a0y \u00a0no \u00a0posee \u00a0la \u00a0actitud \u00a0de \u00a0alterar \u00a0el \u00a0fallo, fundamentalmente porque no es \u00a0cierto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0tercer error \u00a0demandado, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el libelista no indic\u00f3 cu\u00e1l fue la regla o pauta de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0al \u00a0momento de apreciar las \u00a0pruebas, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0forma lo fue y su incidencia, pues se centra en una cr\u00edtica \u00a0personal \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0que el cargo no deba \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que la sentencia se dict\u00f3 en un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0ya \u00a0que al procesado se le vulner\u00f3 el derecho de \u00a0defensa, lo que impone la invalidez del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, dice que G\u00f3mez Lozano, desde \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0declarado persona ausente, no cont\u00f3 con una asistencia profesional \u00a0adecuada \u00a0que \u00a0le \u00a0hubiere \u00a0permitido desvertebrar o aminorar en alg\u00fan grado la \u00a0grave imputaci\u00f3n que ha pesado en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que los defensores de oficio que \u00a0tuvo \u00a0 el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0se \u00a0limitaron \u00a0a \u00a0enterarse \u00a0de \u00a0la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0hac\u00eda \u00a0y \u00a0a \u00a0posesionarse, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se evidencien \u00a0ejercicios \u00a0defensivos \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0\u00edndole. Es as\u00ed como el primero de ellos \u00a0\u00fanicamente \u00a0se \u00a0posesion\u00f3, \u00a0\u201csin que haya podido \u00a0notific\u00e1rsele \u00a0 personalmente \u00a0 ni \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0la \u00a0subsiguiente \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n\u201d, \u00a0por lo que la Fiscal\u00eda se vio en la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0nombrarle \u00a0otro, \u00a0quien\u00a0 \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0del pliego \u00a0acusatorio \u00a0y, posteriormente, dej\u00f3 vencer el t\u00e9rmino para solicitar nulidades \u00a0y pruebas en el juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que una vez que el procesado, desde \u00a0la \u00a0clandestinidad, \u00a0design\u00f3 \u00a0un defensor de oficio, hoy casacionista, \u00e9ste ha \u00a0hecho \u00a0los \u00a0m\u00e1ximos \u00a0esfuerzos por aminorar la responsabilidad de su procurado, \u00a0\u201caunque \u00a0ya \u00a0bastante \u00a0tard\u00edos, \u00a0pues \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0acreditar \u00a0un \u00a0nuevo material probatorio en la audiencia p\u00fablica, lo que le fue \u00a0negado \u00a0con \u00a0justa \u00a0raz\u00f3n por extempor\u00e1neo y ha luchado por la declaratoria de \u00a0nulidad \u00a0derivada \u00a0precisamente \u00a0de \u00a0la falta de la inacci\u00f3n de los abogados en \u00a0detrimento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0intereses \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 \u00a0hasta \u00a0 \u00a0esta \u00a0 sede \u00a0extraordinaria\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0conduce a la privaci\u00f3n \u00a0del \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0contradictorio en toda su magnitud y consecuencias, sin que \u00a0se pueda pensar que fue el fruto de una estrategia defensiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora, \u00a0tampoco \u00a0 podr\u00e1 \u00a0decirse, \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0se \u00a0haya \u00a0subsanado \u00a0por \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0posterior \u00a0desplegada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor que asumi\u00f3 con seriedad la \u00a0defensa \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0hab\u00eda \u00a0expirado \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0solicitar \u00a0pruebas, esto es, vencido el t\u00e9rmino dispuesto en el art. 446 del C. \u00a0de \u00a0P. P. y cuando s\u00f3lo restaba la audiencia p\u00fablica, sin nuevas posibilidades \u00a0probatorias \u00a0y \u00a0el \u00a0fallo \u00a0respectivo, \u00a0puesto \u00a0que, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ense\u00f1a la misma \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0este \u00a0profesional \u00a0procur\u00f3 \u00a0hasta el m\u00e1ximo por allegar \u00a0aquellas \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0brindaban \u00a0expectativas favorables al procesado, pero su \u00a0reconocimiento \u00a0tard\u00edo \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso como defensor hizo que sus esfuerzos se \u00a0tornaran \u00a0 infructuosos \u00a0 e \u00a0 inanes\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Corte \u00a0casar, \u00a0de manera oficiosa, la sentencia impugnada y, en consecuencia, invalidar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n a partir de la resoluci\u00f3n, inclusive, que orden\u00f3 la clausura de \u00a0la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0el \u00a0demandante \u00a0al \u00a0Tribunal de haber dictado sentencia en un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, por violaci\u00f3n del derecho de defensa y del debido \u00a0proceso, \u00a0como quiera que el procesado \u00c1lvaro G\u00f3mez Lozano careci\u00f3 de defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y parte de la del juicio. Dice que el \u00a0abogado \u00a0a \u00a0quien \u00a0el \u00a0procesado le otorg\u00f3 poder antes de ser declarado persona \u00a0ausente, \u00a0nunca \u00a0pudo \u00a0ejercer \u00a0el \u00a0mandato, \u00a0ya que no fue reconocido. Adem\u00e1s, \u00a0agrega \u00a0que \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0oficio \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0su procurado no ejercitaron \u00a0ning\u00fan \u00a0acto defensivo, toda vez que simplemente se limitaron a tomar posesi\u00f3n \u00a0del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El reproche no puede tener \u00e9xito, por \u00a0falta de t\u00e9cnica y de raz\u00f3n as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0El \u00a0censor \u00a0combina \u00a0dos motivos de \u00a0nulidad, \u00a0a \u00a0saber, \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0del debido proceso y el del derecho de \u00a0defensa, \u00a0sin \u00a0acatar \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el segundo se deriva del primero, han sido \u00a0claramente \u00a0diferenciados \u00a0por la ley y la jurisprudencia, raz\u00f3n por la cual su \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0amerita \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0y desarrollo aut\u00f3nomos, pues el primero es \u00a0un \u00a0vicio \u00a0de \u00a0estructura \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo \u00a0de \u00a0garant\u00eda, \u00a0sin descartar que hay \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0afectan \u00a0los dos derechos, pero sin que \u00a0evidencie que este sea uno de esos casos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0No \u00a0demuestra el vicio, como quiera \u00a0que \u00a0no \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0la \u00a0alegada \u00a0pasividad, \u00a0no obedeciera a una estrategia \u00a0defensiva, \u00a0sino \u00a0a \u00a0un \u00a0total \u00a0y \u00a0absoluto abandono de la defensa, frente a las \u00a0posibilidades \u00a0que \u00a0ofrec\u00eda \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, m\u00e1xime cuando por tratarse de \u00a0procesado ausente, tales posibilidades son muy limitadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0no \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0defensor \u00a0de confianza, adem\u00e1s de que la irregularidad fue convalidada, pues no \u00a0se \u00a0insisti\u00f3, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que se dio a entender que se renunciaba a esa manera de \u00a0ejercer \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0se aceptaba el abogado de oficio, no ilustra a la Corte \u00a0sobre \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n de que si aqu\u00e9l \u00a0hubiera \u00a0intervenido \u00a0hubiera \u00a0podido despejar muchos interrogantes, entre ellos \u00a0la \u00a0posible \u00a0inimputabilidad \u00a0del \u00a0acusado o la ausencia de dolo, no pasa de ser \u00a0una \u00a0improbable \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0y \u00a0no una demostraci\u00f3n de\u00a0 lo que se dej\u00f3 de \u00a0hacer \u00a0y que de haberse hecho hubiera redundado en beneficio del procesado, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0censura por quebrantamiento de la\u00a0 garant\u00eda de la defensa \u00a0no \u00a0se puede construir en abstracto ni con fundamento en especulaciones, sino en \u00a0posibilidades reales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Por otra parte, para la Corte aparece \u00a0claro \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0un \u00a0abandono de la defensa, sino una estrategia defensiva, \u00a0seg\u00fan se infiere de la siguientes circunstancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.1.\u00a0 \u00a0No \u00a0se \u00a0explica \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0le confiri\u00f3 el mandato en la etapa del \u00a0sumario, \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0insistido \u00a0en \u00a0el reconocimiento de personer\u00eda, sino que \u00a0guard\u00f3 silencio durante dicho lapso procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.2. La no comparecencia del acusado al \u00a0proceso, \u00a0siendo \u00a0aun \u00a0persona \u00a0ausente, \u00a0y \u00a0la \u00a0posterior \u00a0alegaci\u00f3n de que se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho\u00a0 \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0por \u00a0no \u00a0haberse \u00a0llevado \u00a0a cabo las \u00a0gestiones \u00a0tendientes \u00a0a \u00a0acreditar \u00a0la posible inimputabilidad o la ausencia de \u00a0dolo,\u00a0 \u00a0 cuando \u00a0la \u00a0manera \u00a0adecuada \u00a0de \u00a0demostrarlo \u00a0era \u00a0compareciendo, \u00a0evidencian \u00a0que \u00a0esa aparente pasividad no fue sino un silencio t\u00e1ctico y no un \u00a0abandono de la labor defensiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0anteriores razones, el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Acusa al Tribunal de haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por aplicaci\u00f3n indebida \u201cde \u00a0la norma que tipifica el homicidio doloso, art. 323 del C. P., \u00a0el \u00a0art. \u00a0329, \u00a0ejusdem, \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n; \u00a0\u00faltima parte del \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00b0 \u00a0del C. P.; art\u00edculos 254, 247 y \u00faltima parte del 445 del C. P. \u00a0P.\u201d, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0lo \u00a0atinente a la culpabilidad, ya que el fallo se sustent\u00f3 en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Luis Alfredo Gonz\u00e1lez Rodr\u00edguez, Yesid Torres C\u00e1rdenas y \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0Quesada, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0no se les interrog\u00f3 sobre los m\u00f3viles que \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0actuar \u00a0al procesado. Igualmente, agrega que los citados deponentes \u00a0afirmaron \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido hab\u00eda dicho que la persona que m\u00e1s quer\u00eda era a \u00a0su primo, lo que descarta que entre los dos haya habido maltrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0la prueba se \u00a0estudi\u00f3 \u00a0aisladamente, \u00a0ya \u00a0que \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0tom\u00f3 \u00a0lo que \u00a0perjudicaba \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido,\u00a0 \u00a0y que aun cuando el Tribunal reconoci\u00f3 el \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0sin embargo, no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0arma se pudo haber disparado involuntariamente y, por \u00a0el \u00a0 contrario, \u00a0 concluy\u00f3 \u00a0 que \u00a0 actu\u00f3 \u00a0conscientemente, \u00a0violando \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Esta \u00a0censura \u00a0adolece de insalvables \u00a0desatinos t\u00e9cnicos que la condenan al fracaso, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 No \u00a0 distingue \u00a0entre \u00a0preceptos \u00a0sustanciales \u00a0y \u00a0procesales, \u00a0pues \u00a0le da el car\u00e1cter de sustanciales a unos de \u00a0\u00edndole \u00a0procesal, \u00a0como \u00a0son los art\u00edculos 247 y 254 del Decreto 2700 de 1991, \u00a0que a la saz\u00f3n reg\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Violando el principio de autonom\u00eda, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0del \u00a0cual, \u00a0al \u00a0interior \u00a0de un mismo cargo no se pueden entremezclar \u00a0ataques \u00a0correspondientes a causales distintas, reclama por no haber interrogado \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0sobre los motivos de la conducta del procesado, censura que ha \u00a0debido \u00a0 postular \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 separada \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0por \u00a0quebrantamiento\u00a0 del principio de investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. No dice cu\u00e1l fue el falso juicio que \u00a0determin\u00f3 el error de hecho que denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se entiende que quiso referirse al de \u00a0identidad, \u00a0 pues \u00a0asegura \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0tom\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0lo \u00a0que \u00a0perjudicaba \u00a0al procesado, se encuentra que no lo demuestra, ya que no evidencia \u00a0que \u00a0el pretendido cercenamiento hubiera llevado al Tribunal a hacerles producir \u00a0efectos \u00a0que \u00a0no se derivaban de su contexto, reduciendo la cr\u00edtica a oponerse, \u00a0al \u00a0estilo \u00a0de un alegato de instancia, a la credibilidad que se les otorg\u00f3 y a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que de ellos extrajeron las instancias, en el sentido de que la \u00a0conducta \u00a0fue \u00a0dolosa. \u00a0Si \u00a0se acepta que quiso aludir al falso raciocinio, pues \u00a0asevera \u00a0que \u00a0infringiendo \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, el fallador \u00a0infiri\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0dispar\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0conscientemente, \u00a0se halla que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0deja \u00a0en el enunciado, pues no se\u00f1ala cu\u00e1les fueron las leyes de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0los principios de la l\u00f3gica o las reglas de la experiencia com\u00fan \u00a0ostensiblemente \u00a0quebrantados, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0lo \u00a0fueron \u00a0y como ese dislate \u00a0llev\u00f3 a declarar una verdad distinta de la que revela el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4.\u00a0 Desconociendo que la casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0sede adecuada para plantear hip\u00f3tesis, sino para denunciar errores, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0expresa \u00a0y \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0la ley, \u00a0demostrarlos \u00a0 y \u00a0evidenciar \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva \u00a0del \u00a0fallo,\u00a0 \u00a0termina sosteniendo, en oposici\u00f3n a lo concluido por el Tribunal, \u00a0que \u00a0el \u00a0estado \u00a0de embriaguez pudo llevar a que el arma se disparara y que, por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0el \u00a0actuar \u00a0no fue doloso, con lo que, adem\u00e1s, no se percata que la \u00a0sentencia \u00a0llega \u00a0amparada \u00a0por la presunci\u00f3n\u00a0 de acierto y legalidad, por \u00a0lo que el criterio del fallador prevalece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 De \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n oficiosa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0Procurador Segundo Delegado en lo \u00a0Penal \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0que pide que se rechace la censura de nulidad, pues el \u00a0impugnante \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en errores de t\u00e9cnica que dan al traste con el reproche, \u00a0al \u00a0no \u00a0demostrar \u00a0la trascendencia del vicio, sin embargo, sugiere la casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0al \u00a0estimar \u00a0que se viol\u00f3 el derecho de defensa, criterio que la Sala \u00a0no comparte por las razones expuestas al contestar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 m\u00e9rito\u00a0 \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0PENAL, \u00a0 \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad \u00a0de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0la \u00a0sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13217 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. \u00a0JORGE C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 130 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., veinticuatro (24) de octubre \u00a0de dos mil dos (2002) \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5488","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5488"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5488\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}