{"id":5487,"date":"2023-09-08T16:23:29","date_gmt":"2023-09-08T16:23:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1319911-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:29","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:29","slug":"1319911-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1319911-07-02\/","title":{"rendered":"13199(11-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 13199 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 74 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., once (11) de julio de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0OTONIEL \u00a0FRANCISCO \u00a0 VERGARA \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Monter\u00eda, por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la cual fue condenado a la pena principal de veinte (20) a\u00f1os y diez \u00a0(10) meses de prisi\u00f3n como autor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente a las dos de la ma\u00f1ana del 4 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0OTONIEL \u00a0FRANCISCO \u00a0VERGARA GONZ\u00c1LEZ se dirig\u00eda a su casa, fue \u00a0alcanzado \u00a0por \u00a0UBALDO \u00a0RIVERO, \u00a0con quien hab\u00eda tenido una discusi\u00f3n momentos \u00a0antes; \u00a0 VERGARA \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0consigui\u00f3 \u00a0apearlo \u00a0del \u00a0caballo \u00a0que \u00a0montaba \u00a0y \u00a0golpearlo \u00a0con \u00a0un \u00a0palo \u00a0de \u00a0matarrat\u00f3n \u00a0en \u00a0varias \u00a0ocasiones, \u00a0lo que produjo su muerte por trauma cr\u00e1neo \u00a0encef\u00e1lico severo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 4 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0OTONIEL \u00a0FRANCISCO \u00a0VERGARA GONZ\u00c1LEZ se hizo presente de manera \u00a0voluntaria \u00a0ante la Unidad Investigativo de Polic\u00eda Judicial de C\u00f3rdoba, donde \u00a0rindi\u00f3 \u00a0versi\u00f3n libre y confes\u00f3 la comisi\u00f3n del hecho. Producida la captura, \u00a0la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 22 \u00a0 de \u00a0 Chin\u00fa \u00a0 profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n y lo vincul\u00f3 mediante indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a011 \u00a0de \u00a0septiembre de 1995, se resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n preventiva. El 28 de \u00a0noviembre \u00a0del mismo a\u00f1o se declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n y el 11 de enero \u00a0de \u00a01996 se calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en su \u00a0contra, como autor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a026 \u00a0de septiembre de 1996 se realiz\u00f3 la audiencia p\u00fablica y el \u00a015 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0el \u00a0Juzgado Promiscuo del Circuito de Chin\u00fa \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia, en la cual lo conden\u00f3 como autor del delito de homicidio, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez \u00a0que le reconoci\u00f3 la rebaja de pena por confesi\u00f3n. Fij\u00f3 la pena de \u00a0prisi\u00f3n en\u00a0 veinte (20) a\u00f1os y diez (10) meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelada \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Monter\u00eda el 9 de \u00a0diciembre de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conferido \u00a0poder especial, el nuevo apoderado \u00a0propuso \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, present\u00f3 la demanda en tiempo, \u00a0fue \u00a0ajustada \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0y \u00a0se \u00a0recibi\u00f3 \u00a0concepto \u00a0del Procurador Primero \u00a0Delegado en lo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El defensor propuso tres cargos, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0 \u00a0 \u00a0Causal \u00a0 \u00a0 tercera: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0porque \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0no \u00a0solicit\u00f3 \u00a0 pruebas \u00a0 dirigidas \u00a0 a \u00a0 probar \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0que \u00a0adujo \u00a0VERGARA \u00a0GONZ\u00c1LEZ. \u00a0De otra \u00a0parte, \u00a0no \u00a0se practicaron pruebas de cargo y defensa como era la obligaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0funcionarios judiciales en virtud del principio de investigaci\u00f3n integral; \u00a0si \u00a0se hubiera hecho,\u00a0 el fallo ser\u00eda diferente pues se habr\u00eda probado la \u00a0leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0 \u00a0 \u00a0Causal \u00a0 \u00a0 primera, \u00a0 \u00a0 cuerpo \u00a0segundo: violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0pues a la declaraci\u00f3n del se\u00f1or ARIEL ANTONIO ALVAREZ PINTO \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0un \u00a0alcance que no ten\u00eda: a partir de lo declarado por \u00e9ste sobre \u00a0hechos \u00a0ocurridos \u00a0en su establecimiento p\u00fablico, se concluy\u00f3 que la agresi\u00f3n \u00a0inicial en el camino, tambi\u00e9n fue realizada por el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0 \u00a0 \u00a0Causal \u00a0 \u00a0 primera, \u00a0 \u00a0 cuerpo \u00a0primero: \u00a0subsidiariamente, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal de \u00a01980, \u00a0cuando \u00a0debi\u00f3 \u00a0aplicarse \u00a0el art\u00edculo 325 del mismo, pues la intenci\u00f3n \u00a0del procesado no se dirigi\u00f3 a ocasionar la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0lo \u00a0anterior, solicit\u00f3 a la Corte casar la sentencia \u00a0impugnada y proferir la que corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El Procurador sugiri\u00f3 a la Corte no casar la \u00a0sentencia recurrida, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. No hubo falta de asistencia t\u00e9cnica, pues \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0solicit\u00f3 \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de la leg\u00edtima defensa, present\u00f3 \u00a0alegatos \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0intervino \u00a0extensamente \u00a0en la audiencia p\u00fablica, e \u00a0inclusive \u00a0apel\u00f3 la sentencia de primera instancia. Con relaci\u00f3n a las pruebas \u00a0no \u00a0practicadas, \u00a0no \u00a0se evidencia su trascendencia ni su injerencia en el fallo \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0se \u00a0produjo, \u00a0porque \u00a0exist\u00edan \u00a0otros \u00a0elementos de juicio que \u00a0sirvieron de base a la condena.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0segundo cargo, el censor no precis\u00f3 en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio de ARIEL ANTONIO ALVAREZ, y tampoco \u00a0determin\u00f3 su trascendencia en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0 El \u00a0demandante \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0los \u00a0yerros \u00a0sobre \u00a0la \u00a0indebida \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, ni acept\u00f3 los hechos como era requerido para invocar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa. \u00a0Finalmente, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que el dolo del procesado no se \u00a0pod\u00eda \u00a0evaluar \u00a0exclusivamente a partir de lo expuesto por el propio sindicado, \u00a0sino \u00a0relacionando \u00a0esto \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de otras pruebas, como en efecto \u00a0ocurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es posible casar la sentencia impugnada, \u00a0por las razones que a continuaci\u00f3n se exponen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES GENERALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0El \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n corresponde a un sistema \u00a0rogado \u00a0y \u00a0de \u00a0car\u00e1cter dispositivo. Por ello, corresponde al actor relacionar, \u00a0de \u00a0manera \u00a0detallada, \u00a0una \u00a0a \u00a0una las normas que encuentra violadas, as\u00ed como \u00a0indicar, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0minuciosamente, \u00a0el \u00a0c\u00f3mo y el por qu\u00e9 de su apreciaci\u00f3n, \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0error \u00a0y \u00a0precisar \u00a0su \u00a0trascendencia, as\u00ed como \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0si no hubiera concurrido el yerro en la sentencia, el sentido de \u00a0esta \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0sustancialmente \u00a0diverso. Con fundamento en lo anterior, es \u00a0claro \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0le \u00a0est\u00e1 vedado suponer \u00a0o \u00a0inquirir \u00a0por \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0cargo \u00a0planteado por el \u00a0censor, \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 cada \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 disposiciones \u00a0invocadas \u00a0como \u00a0violadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0La \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial se puede realizar por dos \u00a0v\u00edas: la directa y la indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0primera, \u00a0se \u00a0aceptan \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las pruebas como fueron apreciadas por el juzgador, \u00a0pero \u00a0se censura la falta de aplicaci\u00f3n de la ley, su aplicaci\u00f3n indebida o su \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea. \u00a0En \u00a0la segunda, \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0tiene \u00a0lugar \u00a0sobre \u00a0los \u00a0medios de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0por \u00a0lo que el demandante est\u00e1 obligado a precisar si el error de \u00a0hecho \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0omitir \u00a0la apreciaci\u00f3n de pruebas obrantes en el proceso \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de existencia de la prueba por omisi\u00f3n); en suponer pruebas que \u00a0no \u00a0figuran \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la prueba por \u00a0suposici\u00f3n); \u00a0 en \u00a0tergiversar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad); \u00a0en \u00a0desconocer \u00a0los \u00a0componentes de la sana cr\u00edtica, es decir, las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos o las leyes cient\u00edficas \u00a0(falso \u00a0raciocinio); \u00a0o \u00a0si \u00a0el yerro de derecho surgi\u00f3 tras considerar pruebas \u00a0ilegalmente \u00a0aducidas \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad), \u00a0o \u00a0por \u00a0darles \u00a0un valor \u00a0diferente al que la ley les se\u00f1ala (falso juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CONSIDERACIONES ESPEC\u00cdFICAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0 del \u00a0primer \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inicialmente, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0propuso \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0gesti\u00f3n \u00a0del \u00a0apoderado, \u00a0encaminada \u00a0 a \u00a0 acreditar \u00a0 la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0Tal \u00a0reparo \u00a0no \u00a0prospera, \u00a0porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0La \u00a0actuaci\u00f3n de un defensor no se mira \u00a0considerando \u00a0c\u00f3mo ha debido proceder, seg\u00fan el criterio exclusivo de otro. El \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0traza \u00a0sus \u00a0directrices defensivas y las despliega de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0sus conocimientos y su entender. Afirmar luego que un sindicado ha \u00a0carecido \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 defensa \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0base \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0otro \u00a0 \u00a0\u2013quien \u00a0debate \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n- \u00a0habr\u00eda \u00a0hecho \u00a0cosas \u00a0diferentes, \u00a0no \u00a0entra\u00f1a\u00a0 \u00a0nulidad, \u00a0pues \u00a0esta no se genera \u00a0simplemente \u00a0en \u00a0discrepancias. La anulaci\u00f3n de un proceso se soporta solamente \u00a0en \u00a0 irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0que \u00a0implican \u00a0resquebrajamiento \u00a0del \u00a0orden \u00a0constitucional-legal \u00a0o de los derechos sustanciales fundamentales. No es, pues, \u00a0un \u00a0problema \u00a0de opini\u00f3n; es un problema de afectaci\u00f3n severa de los cimientos \u00a0del \u00a0proceso penal, bien relacionados estrictamente con \u00e9ste, bien relacionados \u00a0con los derechos de los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0 \u00a0 En \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 indagatoria, \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0 VERGARA \u00a0design\u00f3 \u00a0como \u00a0apoderado \u00a0a \u00a0un \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho. \u00a0Este, \u00a0resuelta la situaci\u00f3n jur\u00eddica \u2013resoluci\u00f3n de la cual fue debidamente \u00a0notificado, \u00a0en \u00a0forma personal-, present\u00f3 escrito en el cual planteaba a favor \u00a0de \u00a0su \u00a0protegido \u00a0la \u00a0justificante \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0y explicaba por \u00a0qu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, enterado directamente el defensor, hizo \u00a0llegar \u00a0al \u00a0despacho \u00a0un \u00a0estudio \u00a0detallado, \u00a0en el cual, criticando la escasez \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0partiendo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ri\u00f1a, \u00a0 \u00a0conclu\u00eda \u00a0 \u00a0\u2013y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0solicitaba- que el se\u00f1or \u00a0VERGARA \u00a0hab\u00eda \u00a0actuado \u00a0en \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0una \u00a0causal \u00a0que \u00a0exoneraba \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0propia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0calificatorio, la fiscal\u00eda, respondi\u00e9ndole con cuidado y a \u00a0espacio, \u00a0descart\u00f3 \u00a0la \u00a0causal \u00a0aducida y acus\u00f3 por homicidio, decisi\u00f3n de la \u00a0que se notific\u00f3 personalmente el letrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, el defensor, detenidamente, insisti\u00f3 en \u00a0el \u00a0 \u00a0tema: \u00a0 \u00a0ante \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u201cinsuficiencia \u00a0 probatoria\u201d, \u00a0 las \u00a0 \u201cpruebas \u00a0superficiales\u201d, \u00a0la \u00a0no \u00a0pr\u00e1ctica de otras, el descuido en la b\u00fasqueda de lo \u00a0favorable \u00a0al procesado, se impon\u00eda la presunci\u00f3n de inocencia y, por ende, el \u00a0reconocimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0leg\u00edtima \u00a0 \u00a0defensa \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0que \u00a0 VERGARA la hab\u00eda puesto de presente en su \u00a0confesi\u00f3n. \u00a0 \u00a0Subsidiariamente, \u00a0 \u00a0pidi\u00f3 \u00a0 \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0por \u00a0 homicidio \u00a0preterintencional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Producida \u00a0la sentencia, sobre el sello de notificaci\u00f3n personal el \u00a0defensor \u00a0escribi\u00f3 \u00a0que \u00a0apelaba \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n por escrito. Y \u00a0volvi\u00f3 \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0mismo: \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0existente \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la real \u00a0ocurrencia \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 era \u00a0 la \u00a0 \u201cconfesi\u00f3n\u201d \u00a0 de \u00a0VERGARA \u00a0pues \u00a0las \u00a0otras, \u00a0dice, \u00a0son \u00a0de \u00a0o\u00eddas \u00a0e \u00a0indirectas. Y por esa v\u00eda lleg\u00f3 al mismo llano: se debe presumir la \u00a0inocencia \u00a0 y \u00a0 existe \u00a0 \u201cduda \u00a0procesal \u00a0que \u00a0debe \u00a0resolverse \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0sindicado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0 se \u00a0 ve, \u00a0desde \u00a0el \u00a0principio \u00a0el \u00a0defensor \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0una \u00a0estrategia, \u00a0de \u00a0acuerdo con su percepci\u00f3n del expediente: ante la poca prueba, \u00a0que \u00a0nunca \u00a0busc\u00f3 \u00a0acrecentar, \u00a0lo \u00a0mejor \u00a0era esperar el decurso del proceso y \u00a0aprovechar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n con el \u00e1nimo de ir sembrando la incertidumbre en pro \u00a0de \u00a0una absoluci\u00f3n. Esa, se deduce, era su pretensi\u00f3n: aparentemente, no hacer \u00a0nada, \u00a0para \u00a0luego \u00a0socorrer su t\u00e1ctica con fundamento en la poca prueba. Y tan \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0que siempre estuvo atento al desarrollo de la actuaci\u00f3n, incluso con \u00a0notificaciones \u00a0personales. \u00a0Crey\u00f3, entonces, que para lograr el reconocimiento \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa lo mejor era no pedir pruebas y dedicarse a esperar. Es \u00a0lo que dice todo el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Defensa, \u00a0entonces, \u00a0s\u00ed \u00a0hubo. \u00a0Luego mal puede afirmarse ahora que \u00a0por no haber pedido pruebas se careci\u00f3 de ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0c) \u00a0 Aparte \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0importa \u00a0hacer \u00a0otras \u00a0afirmaciones: \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0especific\u00f3 \u00a0el momento desde el cual proceder\u00eda la nulidad, ni \u00a0siquiera \u00a0si \u00a0tocaba \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n o el juicio; no explic\u00f3 a qui\u00e9n habr\u00eda \u00a0que \u00a0hacer el reenv\u00edo en caso de anulaci\u00f3n; no demostr\u00f3 cu\u00e1l ser\u00eda el rumbo \u00a0que \u00a0en \u00a0correcta \u00a0ilaci\u00f3n deber\u00eda tomar el proceso despu\u00e9s de la hipot\u00e9tica \u00a0nulidad, \u00a0ni \u00a0c\u00f3mo \u00a0deber\u00edan \u00a0ser \u00a0concatenadas \u00a0las \u00a0pruebas omitidas con las \u00a0existentes; \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0comprob\u00f3 \u00a0que las piezas demostrativas que componen el \u00a0expediente fueran inocuas para condenar.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Para \u00a0ahondar \u00a0en el asunto es relevante \u00a0precisar \u00a0algo: \u00a0con o sin la pr\u00e1ctica de alguna prueba adicional, el resultado \u00a0habr\u00eda sido el mismo. En efecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Si \u00a0se \u00a0tienen en cuenta las referencias \u00a0hechas \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0y \u00a0las esbozadas por el se\u00f1or \u00a0defensor, \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0ARIEL \u00a0ANTONIO \u00a0ALVAREZ \u00a0PINTO,\u00a0 NAFER LOZANO, \u00a0EDUARDO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LOZANO \u00a0GUERRA y JORGE MIGUEL PACHECO SIERRA, declararon durante \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n. Tales testimonios, sin embargo, en nada variaron la situaci\u00f3n \u00a0pues, \u00a0de \u00a0una \u00a0parte, \u00a0ya \u00a0exist\u00eda \u00a0material \u00a0suficiente \u00a0sobre \u00a0el hecho y la \u00a0responsabilidad; \u00a0 y, \u00a0 de \u00a0la \u00a0otra, \u00a0fueron \u00a0estimados \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO ALFREDO RIVERO D\u00cdAZ no declar\u00f3. Pero \u00a0de \u00a0la \u00a0cita \u00a0que \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0hizo \u00a0el \u00a0procesado se desprende que sus palabras no \u00a0repercutir\u00edan \u00a0en \u00a0lo \u00a0central \u00a0del asunto pues se le vinculaba solamente\u00a0 \u00a0con \u00a0su \u00a0eventual \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0en la venta de una finca y con unas especiales \u00a0relaciones con la esposa de aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AMIN \u00a0VERGARA, \u00a0quien se encontraba con el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que se produjo el encuentro con el se\u00f1or UBALDO \u00a0RIVERO \u00a0D\u00cdAZ, \u00a0tampoco \u00a0rindi\u00f3 \u00a0testimonio. \u00a0Sin \u00a0embargo, se ha destacado que \u00a0huy\u00f3 \u00a0del \u00a0lugar antes de que comenzara la ri\u00f1a. Si el mismo imputado explic\u00f3 \u00a0que \u00a0 este \u00a0testigo \u00a0se \u00a0ausent\u00f3 \u00a0del \u00a0sitio \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0produjera \u00a0el \u00a0enfrentamiento \u00a0 entre \u00a0 RIVERO \u00a0 D\u00cdAZ \u00a0 y \u00a0 VERGARA \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0 no \u00a0se \u00a0percibe \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0su \u00a0narraci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el n\u00facleo de lo investigado y juzgado, menos para deducir de \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0la causal de no responsabilidad conocida como \u00a0leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Dentro \u00a0de los folios judiciales existen \u00a0otros \u00a0 elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0permiten \u00a0reconstruir \u00a0el \u00a0hecho \u00a0y \u00a0derivar \u00a0conclusiones \u00a0definitivas. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0el \u00a0procesado \u00a0adujo un enfrentamiento con \u00a0UBALDO \u00a0RIVERO \u00a0D\u00cdAZ, \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0m\u00e9dico \u00a0legales \u00a0hacen \u00a0evidente \u00a0que \u00a0OTONIEL \u00a0 \u00a0 VERGARA \u00a0 \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 \u00a0 golpe\u00f3 \u00a0en \u00a0muchas ocasiones a su v\u00edctima. En verdad, mientras las \u00a0lesiones \u00a0sufridas \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0corresponden a una equimosis moderada en \u00a0mucosa \u00a0labial \u00a0superior \u00a0derecha de 2 x 3 cent\u00edmetros y un edema leve de 2 x 2 \u00a0cent\u00edmetros \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n occipital, las inferidas al difunto tienen que ver \u00a0con \u00a0nueve \u00a0(9) \u00a0heridas \u00a0en \u00a0la cara y cr\u00e1neo y siete (7) hematomas en t\u00f3rax, \u00a0abdomen \u00a0y \u00a0extremidades, adem\u00e1s de algunas excoriaciones. La diferencia, as\u00ed, \u00a0es \u00a0notoria, \u00a0y \u00a0de \u00a0ella \u00a0se \u00a0infiere, \u00a0de una parte, el desequilibrio que hace \u00a0desvanecer \u00a0toda \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0y, \u00a0de \u00a0la \u00a0otra, \u00a0que el \u00a0procesado despleg\u00f3 un fuerte ataque contra su v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto del segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 El \u00a0demandante \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0hubo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error de hecho, al dar a la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0se\u00f1or \u00a0ARIEL \u00a0ANTONIO \u00a0ALVAREZ \u00a0PINTO \u00a0un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0No \u00a0dijo, sin embargo, si se trataba de error de hecho por falso \u00a0juicio de existencia, de identidad o por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Como \u00a0quiera que apunt\u00f3 al alcance impartido por la justicia al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0ALVAREZ \u00a0PINTO, \u00a0puede decirse que quedar\u00eda excluida la primera \u00a0especie \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho, de donde resultar\u00eda que el reproche tendr\u00eda que \u00a0ver con uno de los dos siguientes. Sin embargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0Si \u00a0pensaba \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en equ\u00edvoco porque no explic\u00f3 en qu\u00e9 consisti\u00f3 la tergiversaci\u00f3n \u00a0o \u00a0desdibujamiento \u00a0de la declaraci\u00f3n, es decir, no demostr\u00f3 si el Tribunal le \u00a0hab\u00eda \u00a0quitado \u00a0o agregado algo a la prueba, con lo cual la propuesta de reparo \u00a0qued\u00f3 reducida a la mitad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0Si \u00a0al \u00a0elaborar la demanda ten\u00eda la idea del falso raciocinio, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0pec\u00f3 \u00a0porque \u00a0no comprob\u00f3 las falencias de sana cr\u00edtica predicables \u00a0del \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0\u2013labor \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0le \u00a0compet\u00eda si \u00a0cre\u00eda \u00a0que \u00a0las \u00a0fallas \u00a0en \u00a0torno a la sana cr\u00edtica constitu\u00edan un error por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad-, \u00a0concretamente \u00a0qu\u00e9 \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia, \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos \u00a0o \u00a0leyes cient\u00edficas habr\u00eda dejado de lado al analizar y \u00a0valorar \u00a0la prueba para confeccionar la sentencia. En la misma l\u00ednea, no expuso \u00a0sobre las reglas, principios o leyes aplicables al caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a06. \u00a0El \u00a0censor dedic\u00f3 tiempo y espacio al estudio del testimonio de \u00a0ALVAREZ \u00a0PINTO para, a partir de \u00e9l, edificar su hip\u00f3tesis de trabajo sobre el \u00a0desencadenamiento \u00a0del \u00a0suceso, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que es eso y nada m\u00e1s, pues que al \u00a0desarrollarla \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0desaciertos \u00a0probatorios del Tribunal. Simplemente \u00a0ense\u00f1\u00f3 a la Corte su manera de pensar el tema lesivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a07. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tema, n\u00f3tese c\u00f3mo el an\u00e1lisis del \u00a0testimonio \u00a0 cuestionado \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 s\u00ed \u00a0fue \u00a0atendido \u00a0\u2013y \u00a0correctamente- \u00a0por el Tribunal, de \u00a0donde \u00a0resulta \u00a0que \u00a0no \u00a0lo \u00a0tergivers\u00f3. Al contrario, lo examin\u00f3 dentro de su \u00a0alcance: \u00a0el \u00a0declarante \u00a0ALVAREZ \u00a0PINTO hizo su narraci\u00f3n respecto de momentos \u00a0anteriores, \u00a0antecedentes, \u00a0a \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al desenlace \u00a0fatal. \u00a0Y \u00a0como \u00a0tal lo estim\u00f3 el Ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a08. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0d\u00edgase \u00a0que el Tribunal no conden\u00f3 al procesado \u00a0por \u00a0haber \u00a0iniciado la discusi\u00f3n, sino con fundamento en la evaluaci\u00f3n de los \u00a0dict\u00e1menes, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la cual el sindicado no hab\u00eda actuado con \u00e1nimo \u00a0defensivo \u00a0sino \u00a0con \u00a0el dolo de causar la muerte, como en realidad ocurri\u00f3. No \u00a0fue \u00a0tan \u00a0importante \u00a0para \u00a0el \u00a0colegiado \u00a0determinar \u00a0qui\u00e9n hab\u00eda iniciado la \u00a0disputa. \u00a0Lo \u00a0fue, \u00a0s\u00ed \u2013se \u00a0repite-, \u00a0la determinaci\u00f3n de responsabilidad con base en las heridas padecidas \u00a0por v\u00edctima y por victimario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0 del \u00a0tercer \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0censor \u00a0plante\u00f3 subsidiariamente la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del C\u00f3digo Penal de 1980, cuando debi\u00f3 darse aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 325 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0ordenamiento, \u00a0pues \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado no se dirigi\u00f3 a \u00a0ocasionar la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Este cargo tampoco puede prosperar, pues \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0acredit\u00f3 \u00a0el \u00a0error \u00a0que \u00a0imput\u00f3 a los falladores sobre la \u00a0indebida \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del hecho, es decir, no precis\u00f3 con exactitud y \u00a0rigidez \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el error, por qu\u00e9 se trataba de un homicidio \u00a0preterintencional \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0un \u00a0homicidio \u00a0doloso. \u00a0Se \u00a0limit\u00f3 a decir que la \u00a0preterintenci\u00f3n \u00a0surg\u00eda \u00a0del \u00a0hecho consistente en que causados los golpes, la \u00a0v\u00edctima \u00a0qued\u00f3 \u00a0como \u00a0privada \u00a0pero \u00a0no \u00a0muerta \u00a0y \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0se enter\u00f3 del \u00a0fallecimiento \u00a0con \u00a0posterioridad, \u00a0planteamiento subjetivo del censor que no se \u00a0aproxima \u00a0cr\u00edticamente \u00a0al \u00a0estudio \u00a0detallado \u00a0que \u00a0sobre el dolo hicieron los \u00a0funcionarios judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Y cay\u00f3 en otro error de fondo: para pedir \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo \u00a0sobre homicidio preterintencional, en lugar del tipo \u00a0que \u00a0define \u00a0el \u00a0homicidio doloso, acudi\u00f3 a razonamientos probatorios, alejados \u00a0de \u00a0los realizados por los se\u00f1ores jueces, es decir, propuso violaci\u00f3n directa \u00a0y se refugi\u00f3 en aspectos inherentes a la violaci\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 \u00a0 CASAR\u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase al Tribunal \u00a0de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 ENRIQUE \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 13199 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0 APROBADO ACTA No. 74 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., once (11) de julio de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0 por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5487","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5487"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5487\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}