{"id":5480,"date":"2023-09-08T16:23:28","date_gmt":"2023-09-08T16:23:28","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1312304-04-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:28","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:28","slug":"1312304-04-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1312304-04-02\/","title":{"rendered":"13123(04-04-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13123 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 38 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., cuatro de abril del dos mil \u00a0dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia de 27 de noviembre de 1996, mediante la cual el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Bucaramanga conden\u00f3 al procesado \u00a0ALFONSO RODRIGUEZ RIVERO a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a011 a\u00f1os de prisi\u00f3n, como autor responsable de los delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0Elkin \u00a0Dar\u00edo \u00a0D\u00edaz \u00a0Mart\u00ednez y Pablo Rodr\u00edguez Solano, en \u00a0estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a017 de septiembre de 1995, en las primeras \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0cuando \u00a0Elkin \u00a0Dar\u00edo \u00a0D\u00edaz \u00a0Mart\u00ednez, Pablo Rodr\u00edguez \u00a0Solano, \u00a0Luis \u00a0Eduardo G\u00f3mez S\u00e1nchez (a. La boba) y Mario Enrique Orjuela Vera \u00a0depart\u00edan \u00a0con \u00a0otras \u00a0personas \u00a0frente \u00a0a la tienda de propiedad de la se\u00f1ora \u00a0Griceldina \u00a0Murallas \u00a0Ni\u00f1o, \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la carrera 17 No.4-29 de la ciudad de \u00a0Bucaramanga, \u00a0fueron \u00a0atacados \u00a0con arma de fuego por un individuo, quien caus\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte de los dos primeros, y heridas al tercero. En la huida, V\u00edctor Julio \u00a0Arias \u00a0Rueda, \u00a0quien \u00a0se encontraba cerca del lugar, intent\u00f3 aprehenderlo, pero \u00a0el \u00a0agresor \u00a0dispar\u00f3 en su contra caus\u00e1ndole una herida en el hombro izquierdo \u00a0(fls.1, 3, 21, 27, 156, 159, 253, 254\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los testigos presenciales Luis Eduardo G\u00f3mez \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0Mario \u00a0Enrique \u00a0Orjuela \u00a0Vera, y la menor Luz Magaly Campos Mart\u00ednez \u00a0(hermana \u00a0 de \u00a0Elkin \u00a0Dar\u00edo), \u00a0sindicaron \u00a0a \u00a0Alfonso \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Rivero (a. El Mulero), yerno de la se\u00f1ora \u00a0Griceldina \u00a0Murallas Ni\u00f1o, de ser el autor del atentado (fls.19, 56 vuelto, 58, \u00a062, \u00a0205, 229\/1). Id\u00e9ntico se\u00f1alamiento hizo Rosa Mart\u00ednez Merch\u00e1n (madre de \u00a0Elkin \u00a0Dar\u00edo), \u00a0quien \u00a0asegur\u00f3 haber sido informada de lo ocurrido por su hija \u00a0Luz \u00a0Magaly, y que d\u00edas antes del atentado el homicida le anunci\u00f3 que \u201cfuera \u00a0como fuera me mataba los pelados\u201d (fls.4, 30, 54\/1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0indagatoria \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0 Rivero \u00a0neg\u00f3 \u00a0las \u00a0imputaciones \u00a0de \u00a0estos \u00a0testigos. \u00a0Afirm\u00f3 \u00a0haber \u00a0visitado en compa\u00f1\u00eda de su \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0Yolanda Parra Ni\u00f1o la casa de su suegra Griceldina Murallas Ni\u00f1o esa \u00a0noche, \u00a0y haberse retirado del lugar cuando llegaron los muchachos del problema. \u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0se dirigi\u00f3 a su casa, y luego con unos familiares y unos amigos a la \u00a0Feria, \u00a0donde \u00a0permaneci\u00f3 hasta despu\u00e9s de la media noche. Coment\u00f3 haber sido \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0un \u00a0atentado contra su vida, y tener conocimiento en el sentido de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0F\u00e9lix \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0(hermano \u00a0de \u00a0Elkin Dar\u00edo) y Luis Eduardo G\u00f3mez \u00a0S\u00e1nchez (a. La Boba), quienes lo ordenaron (fls.91\/1, 200\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raquel \u00a0Ojeda \u00a0Quintero \u00a0(fls.44\/1), \u00a0Yamile \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Rivero \u00a0(fls.50\/1), \u00a0Yolanda \u00a0Parra \u00a0Ni\u00f1o \u00a0(fls.88\/1), \u00a0y \u00a0Hermides \u00a0Montagut \u00a0S\u00e1nchez \u00a0(fls. \u00a0361\/2), \u00a0aseguraron \u00a0bajo \u00a0juramento \u00a0haber estado en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0del procesado la noche de los hechos, disfrutando de la Feria. Mario \u00a0Villamizar \u00a0Fuentes (fls.81\/1), Alirio Garnica Pati\u00f1o (fls.84 vuelto\/1), Martha \u00a0Isabel \u00a0 Vel\u00e1squez \u00a0Ferreira \u00a0(fls.174\/1), \u00a0y \u00a0Omar \u00a0Hernando \u00a0Ferreira \u00a0Forero \u00a0(fls.356\/2), \u00a0afirmaron \u00a0que el f\u00edsico de la persona que hu\u00eda no correspond\u00eda \u00a0al \u00a0del \u00a0procesado. Y, Sonia Parra Ni\u00f1o (cu\u00f1ada de \u00e9ste),\u00a0\u00a0 y Jorge \u00a0Rafael \u00a0Sierra \u00a0Galvis, quienes se encontraban en el interior del negocio frente \u00a0al \u00a0cual \u00a0sucedieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0manifestaron \u00a0no conocer al autor del crimen \u00a0(fls.45 y 47 vuelto\/1).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a029 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01995, la Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 \u00a0el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por el delito de \u00a0homicidio, \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo, y orden\u00f3 expedir copias con destino a las \u00a0Inspecciones \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0para \u00a0que \u00a0por separado se investigaran las lesiones \u00a0causadas \u00a0 a \u00a0 Luis \u00a0 Eduardo \u00a0G\u00f3mez \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y \u00a0V\u00edctor \u00a0Julio \u00a0Arias \u00a0Rueda \u00a0(fls.273-290\/2). \u00a0La \u00a0defensa \u00a0apel\u00f3 \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0pero \u00a0no \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso, \u00a0raz\u00f3n por la cual se lo declar\u00f3 desierto mediante prove\u00eddo de 23 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01996. \u00a0Este \u00a0pronunciamiento \u00a0caus\u00f3 ejecutoria el primero de febrero \u00a0siguiente (fls.293, 303, 303 vuelto\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rituada \u00a0la causa, el Juzgado Sexto Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bucaramanga, \u00a0mediante sentencia de julio 23 de 1996, absolvi\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0 imputados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0(fls.397-438\/2). \u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por el Fiscal del proceso, el Procurador \u00a0Judicial, \u00a0y \u00a0el \u00a0apoderado de la parte civil, el Tribunal Superior, mediante el \u00a0suyo \u00a0de \u00a027 \u00a0de \u00a0noviembre de 1996, que ahora la defensa del acusado recurre en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 lo \u00a0revoc\u00f3 \u00a0en \u00a0todas \u00a0sus \u00a0partes, \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Alfonso \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Rivero a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal privativa de la libertad de 11 a\u00f1os de prisi\u00f3n, como autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio simple, en concurso homog\u00e9neo, ambos en \u00a0estado de ira (fls.34-61 del cuaderno No.2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo segundo, el demandante acusa la sentencia impugnada de violar \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(modificado \u00a0por \u00a0el \u00a029 \u00a0de la ley 40 de 1993), y falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247, \u00a0254 \u00a0y 445 de Procedimiento, producto de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de identidad en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0revocar la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria, \u00a0consider\u00f3 \u00a0dignos \u00a0de \u00a0credibilidad los testimonios de \u00a0Luz \u00a0Magaly \u00a0Campos \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0Mario Enrique Orjuela \u00a0Vera \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Eduardo G\u00f3mez S\u00e1nchez (a. La boba), en \u00a0cuanto \u00a0se\u00f1alaban \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como autor del hecho, y que con fundamento en \u00a0ellos, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena, \u00a0pero \u00a0que este an\u00e1lisis resulta \u00a0superficial, \u00a0contradictorio, y ambivalente entre las hip\u00f3tesis de la mentira y \u00a0la verdad que termina aceptando al mismo tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed como, con inversi\u00f3n del principio in \u00a0dubio \u00a0 pro \u00a0 reo, \u00a0 acept\u00f3 \u00a0 la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0corrientes \u00a0probatorias, \u00a0abiertamente \u00a0irreconciliables, y\u00a0 reconoci\u00f3 que ninguna de ellas guardaba \u00a0absoluto \u00a0apego \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad. \u00a0Tambi\u00e9n, \u00a0que \u00a0en \u00a0el proceso no exist\u00eda duda \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0hecho, pero que en relaci\u00f3n con el segundo \u00a0presupuesto \u00a0para \u00a0condenar \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0\u201cen \u00a0principio el obst\u00e1culo para \u00a0determinar \u00a0 el \u00a0 autor \u00a0 y \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 se\u00f1alamiento \u00a0 deducir \u00a0su \u00a0responsabilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 testigo \u00a0Luz \u00a0Magaly \u00a0Campos \u00a0Mart\u00ednez miente en su \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en su primera versi\u00f3n afirm\u00f3 que el autor material \u00a0del \u00a0hecho fue uno solo, y luego, en ampliaci\u00f3n, sostuvo que iba acompa\u00f1ado de \u00a0otro, \u00a0a \u00a0quien \u00a0habl\u00f3 fuerte para decirle \u201cesp\u00e9reme en la esquina de abajo, \u00a0mientras \u00a0yo \u00a0les \u00a0doy \u00a0a \u00a0los \u00a0otros y primero le dio a mi hermano\u201d. No\u00a0 \u00a0obstante \u00a0ello, \u00a0el \u00a0Tribunal concluye equivocadamente que \u201cla presencia de un \u00a0sujeto es aceptada sin discusi\u00f3n por amigos y enemigos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0Rosa \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Merch\u00e1n \u00a0admiti\u00f3 \u00a0haber \u00a0recibido \u00a0de \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u201csolamente la noticia de la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo, \u00a0mas \u00a0no \u00a0la \u00a0del \u00a0autor, como as\u00ed hab\u00eda sostenido en la \u00a0denuncia \u00a0rendida \u00a0media \u00a0hora \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0levantamiento\u201d \u00a0(p\u00e1gina \u00a06 del \u00a0fallo), \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0tener \u00a0otro \u00a0significado \u00a0distinto a la \u00a0producci\u00f3n \u00a0 de \u00a0mentiras \u00a0en \u00a0serie \u00a0de \u00a0la \u00a0mam\u00e1 \u00a0y \u00a0su \u00a0hija. \u00a0La \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0es tan evidente, que en la p\u00e1gina 7 se afirma \u00a0que \u00a0cuando \u00a0Rosa \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Merch\u00e1n \u00a0imput\u00f3 al hoy sindicado la autor\u00eda del \u00a0hecho \u00a0ante \u00a0el instructor \u201cno ten\u00eda conocimiento sobre la persona que hab\u00eda \u00a0ejecutado \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 t\u00edpica\u201d, \u00a0olvidando \u00a0los \u00a0apartes \u00a0anteriores, \u00a0ya \u00a0resaltados, \u00a0y \u00a0lo \u00a0m\u00e1s incre\u00edble, anotando a rengl\u00f3n seguido que \u201cla ni\u00f1a \u00a0si \u00a0puso \u00a0en \u00a0sobreaviso a su madre alrededor de la identidad del matador (sic), \u00a0como \u00a0lo \u00a0notifica \u00a0el \u00a0informe \u00a0del \u00a0Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n al folio \u00a071\u201d del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 vaiv\u00e9n \u00a0 argumental, \u00a0 abiertamente \u00a0err\u00f3neo, \u00a0se prolonga a las p\u00e1ginas siguientes, donde al hacer referencia a la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0menor en el sentido de que ella se encontraba sentada sobre \u00a0las \u00a0piernas \u00a0de \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Elkin \u00a0Dar\u00edo \u00a0cuando \u00a0se \u00a0present\u00f3 el atentado, \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0dicha aseveraci\u00f3n \u201cresult\u00f3 desmentida por todas las personas \u00a0que \u00a0compart\u00edan \u00a0esa noche y por quienes los vieron compartir\u2026. y a\u00fan por la \u00a0misma \u00a0testigo \u00a0cuando asegur\u00f3 despu\u00e9s (fls.56 vuelto) que no era ella sino la \u00a0novia del occiso quien ocupaba esa posici\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante estas dudas, y las inquietudes que \u00a0producen \u00a0 en \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0visual \u00a0de \u00a0la \u00a0menor, \u00a0acepta \u00a0su \u00a0testimonio, \u00a0 argumentando \u00a0 que \u00a0 \u201caunque \u00a0 expone \u00a0particularidades \u00a0que \u00a0no \u00a0ocurrieron\u201d, \u00a0dice \u00a0la \u00a0verdad. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0se \u00a0la \u00a0tiene \u00a0como \u00a0falaz, \u00a0pero \u00a0sorprendentemente \u00a0es \u00a0calificada \u00a0como \u00a0mentirosa insubstancial, cuando todo el \u00a0enga\u00f1o \u00a0reside \u00a0en \u00a0el se\u00f1alamiento de Rodr\u00edguez Rivero como autor del hecho, \u00a0\u201cque \u00a0es \u00a0exactamente \u00a0la \u00a0m\u00e9dula \u00a0de \u00a0su \u00a0mentira\u201d, \u00a0sin que para su final \u00a0bautizo \u00a0de \u00a0portadora de la verdad baste se\u00f1alar, como lo hace el ad quem, que \u00a0su \u00a0 \u00a0versi\u00f3n \u00a0 \u00a0ofrece \u00a0 credibilidad\u00a0 \u00a0 m\u00e1xime \u00a0 cuando \u00a0 la \u00a0 referida \u00a0\u201crectificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0referencia \u00a0al \u00a0presunto \u00a0acompa\u00f1ante se vertieron al \u00a0proceso \u00a0en \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0(fls.56 \u00a0vuelto) \u00a0sin que fuesen consignadas en su \u00a0primera \u00a0diligencia \u00a0(fls.19), \u00a0hecho que cronol\u00f3gicamente dio margen a que por \u00a0alguien interesado se encauzase su testimonio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0olvidando \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de la duda que deja plasmada en las p\u00e1ginas de la sentencia, como \u00a0ha \u00a0 sido \u00a0 demostrado, \u00a0 y \u00a0se \u00a0advierte \u00a0en \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0p\u00e1rrafo, \u00a0termina \u00a0resolvi\u00e9ndola \u00a0en contra del procesado: \u201cNo pareciera en principio ocurrir lo \u00a0mismo \u00a0respecto \u00a0al \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del hecho y su consecuente \u00a0responsabilidad, \u00a0como \u00a0que \u00a0dadas \u00a0las circunstancias procesales que rodearon a \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0aducidos, \u00a0aquella \u00a0primera \u00a0imputaci\u00f3n no \u00a0encuentra \u00a0prima \u00a0facie \u00a0un terreno abonado para su concreci\u00f3n, en punto en que \u00a0dada \u00a0esta dificultad el Juez se inclin\u00f3 por absolver al procesado\u201d. (p\u00e1gina \u00a04). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La propia sentencia, al referirse por su parte \u00a0a \u00a0los testimonios de Mario Enrique Orjuela Vera y Luis \u00a0Eduardo \u00a0G\u00f3mez S\u00e1nchez (a. La boba), precisa que \u201ca \u00a0los \u00a0dos \u00a0se \u00a0les se\u00f1ala como integrantes de una de las pandillas del Norte\u201d, \u00a0pero \u00a0que \u00a0\u201ca\u00fan \u00a0as\u00ed, esto es, ostentando tal calidad (la de pandilleros del \u00a0Norte), \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0puede \u00a0demeritarse -prima facie- lo que por otros medios \u00a0halla \u00a0refuerzo \u00a0y sobre todo en la evocaci\u00f3n de particulares circunstancias de \u00a0las \u00a0cuales los dos, en virtud de su posici\u00f3n privilegiada, fueron observadores \u00a0directos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Y al analizar el contenido del testimonio del \u00a0primero \u00a0de \u00a0ellos (Mario Enrique Orjuela Vera), reconoci\u00f3 en la p\u00e1gina 12 que \u00a0exist\u00eda \u00a0un \u00a0ingrediente \u00a0desconocido \u00a0o no mencionado por los dem\u00e1s testigos, \u00a0como \u00a0era \u00a0el \u00a0relativo \u00a0a \u00a0que \u201cel sindicado una vez ejecutado los delitos se \u00a0encamin\u00f3 \u00a0hacia \u00a0el \u00a0C. A. I. de la Virgen donde fue recogido por un veh\u00edculo, \u00a0del \u00a0cual, \u00a0en \u00a0\u00faltimas\u2026 \u00a0solo vio las luces\u201d, y con el indudable \u00e1nimo de \u00a0avalarlo, \u00a0 de \u00a0elevarlo \u00a0al \u00a0altar \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad \u00a0(olvidando \u00a0la \u00a0concluyente \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0anterior, \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0hab\u00eda sido cometido por un solo \u00a0individuo, \u00a0sin \u00a0la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0u \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0de \u00a0persona \u00a0alguna), \u00a0termina \u00a0diciendo \u00a0que \u00a0la circunstancia de que el homicida hubiese huido a pie, en moto, \u00a0o en automotor, no ten\u00eda trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la versi\u00f3n del otro testigo (Luis \u00a0Eduardo \u00a0G\u00f3mez \u00a0S\u00e1nchez \u00a0a. \u00a0La \u00a0Boba), \u00a0no \u00a0es mucho lo que el fallo dice. Su \u00a0estudio \u00a0es \u00a0innegablemente \u00a0superficial, \u00a0puesto \u00a0que no contiene \u201cm\u00e1s de 30 \u00a0insulares \u00a0renglones\u201d \u00a0(p\u00e1ginas \u00a010 \u00a0y \u00a011). \u00a0Adem\u00e1s \u00a0deja \u00a0de \u00a0lado \u00a0graves \u00a0contradicciones \u00a0suyas, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0no atina a concretar el lugar por \u00a0donde \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el autor del atentado. Tambi\u00e9n resulta inveros\u00edmil que teniendo \u00a0conocimiento \u00a0que \u201cel man\u201d le hab\u00eda dicho a Rosa que le matar\u00eda sus hijos, \u00a0lo \u00a0hubiese \u00a0visto \u00a0venir \u00a0y \u00a0acercarse, \u00a0y no obstante ello hubiera permanecido \u00a0inm\u00f3vil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La cadena de graves errores de hecho contin\u00faa \u00a0en \u00a0la p\u00e1gina 25 donde anota que la prueba de la incriminaci\u00f3n prevalece sobre \u00a0la \u00a0de \u00a0descargo, \u00a0no obstante la considerable diferencia num\u00e9rica entre ellas, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0llega \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0precisar que los cuatro deponentes que \u00a0declaran \u00a0haber \u00a0visto \u00a0huir \u00a0al \u00a0agresor, \u00a0\u201cno ofrecen la seguridad requerida \u00a0respecto \u00a0a que quien hu\u00eda no fuese precisamente Rodr\u00edguez Riveros, pues dadas \u00a0las \u00a0 circunstancias \u00a0personales \u00a0y \u00a0a\u00fan \u00a0de \u00a0visibilidad, \u00a0sus \u00a0versiones \u00a0son \u00a0dubitativas e imprecisas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto\u00a0 \u00a0constituye un equivocaci\u00f3n m\u00e1s, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0parte \u00a0del \u00a0error \u00a0de pretender \u201chacer imposible exigencia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0plena de lo negativo\u201d. El \u201conus probandi corresponde \u00a0al \u00a0Estado, \u00a0materia \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0ligada \u00a0indisolublemente \u00a0a \u00a0la presunci\u00f3n de \u00a0inocencia \u00a0y \u00a0al \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia acusada, recibe un \u00a0tratamiento \u00a0err\u00f3neo \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0la \u00a0proliferaci\u00f3n inusitada de falsos \u00a0juicios \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0 incompleta, \u00a0 contradictoria \u00a0 y \u00a0 tergiversada \u00a0interpretaci\u00f3n de las pruebas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos Mario Villamizar \u00a0Fuentes, \u00a0Alirio Garnica Pati\u00f1o y Omar Hernando Ferreira Forero, quienes no son \u00a0pandilleros, \u00a0aseguran que la contextura f\u00edsica de quien hu\u00eda no correspond\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0del \u00a0procesado, pero se les desecha con el argumento de que \u201cninguno de \u00a0ellos \u00a0hizo \u00a0la m\u00e1s m\u00ednima referencia a la causaci\u00f3n de la \u00faltima lesi\u00f3n en \u00a0el \u00a0celador \u00a0que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0evitar \u00a0la huida, no obstante que esta conducta se \u00a0ejecut\u00f3 precisamente en desarrollo de esa fuga\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo absurdo de todo, es que la sentencia acuda \u00a0a \u00a0esta \u00a0circunstancia para demeritar sus dichos, y de otro lado deje de valorar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Victor Julio Arias Rueda, quien tampoco es pandillero, y fue \u00a0lesionado \u00a0por \u00a0el \u00a0agresor \u00a0cuando \u00a0hu\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0escena \u00a0del crimen, quien lo \u00a0describe \u00a0como \u00a0un \u00a0tipo \u00a0joven, \u00a0de \u00a01.68 metros aproximadamente, mas bien como \u00a0delgado, \u00a0de \u00a0unos \u00a025 \u00a0o \u00a026 \u00a0a\u00f1os, \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que no concuerda con la del \u00a0procesado, \u00a0quien \u00a0a \u00a0sus \u00a035 \u00a0a\u00f1os no es un muchacho, ni puede ser considerado \u00a0como \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0tipo \u00a0 joven, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 delgado, \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0 constituci\u00f3n \u00a0p\u00edcnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 dejar \u00a0 de \u00a0estudiar \u00a0la \u00a0coartada, \u00a0y \u00a0\u201cdesvincularla \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0probatorios \u00a0en que cree y no cree el mismo \u00a0tiempo, \u00a0en \u00a0que \u00a0acepta \u00a0y \u00a0rechaza \u00a0al \u00a0un\u00edsono, \u00a0en que duda y tiene certeza \u00a0simult\u00e1neamente, \u00a0con preconcebida disposici\u00f3n intelectual, cierra todo camino \u00a0de \u00a0estudio \u00a0desde su iniciaci\u00f3n\u201d, pues sostiene que \u201cocho atestantes m\u00e1s, \u00a0haciendo \u00a0gala \u00a0de una memoria envidiable respecto a la precisi\u00f3n en el tiempo, \u00a0como \u00a0que \u00a0bajo \u00a0juramento han sostenido en algunos casos -que se encontraron el \u00a0procesado \u00a0a \u00a0las \u00a07:05 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche- \u00a0despu\u00e9s \u00a0de m\u00e1s de nueve meses de tal \u00a0encuentro, \u00a0ofrecen \u00a0al \u00a0proceso \u00a0sus \u00a0versiones buscando alejarlo del sitio del \u00a0insuceso \u00a0para \u00a0la \u00a0hora \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 el hecho\u201d, lo cual, contrario a lo \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0resulta \u00a0ser \u00a0una \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0sencilla \u00a0y \u00a0veros\u00edmil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0sus \u00a0argumentaciones transcribiendo \u00a0los \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia de primera instancia donde se hace alusi\u00f3n a la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0en torno a la responsabilidad del procesado, y \u00a0solicita \u00a0a la Corte casar la sentencia impugnada, y en su lugar proferir una de \u00a0car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado en lo Penal \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0presentado \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0por \u00a0presentar \u00a0errores \u00a0de t\u00e9cnica en su formulaci\u00f3n y desarrollo \u00a0que \u00a0 lo\u00a0 \u00a0 sustraen \u00a0 de \u00a0 cualquier \u00a0 vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prosperidad, \u00a0y \u00a0ser \u00a0adem\u00e1s\u00a0 infundado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un primer desacierto t\u00e9cnico guarda relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0que \u00a0el \u00a0censor tiene de lo que constituye un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, situaci\u00f3n que determin\u00f3 que la demanda \u00a0se \u00a0fundamentara en una cr\u00edtica a la credibilidad que el sentenciador otorg\u00f3 a \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0Explica \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0se \u00a0basa \u00a0en \u00a0una \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0material \u00a0del \u00a0medio, no en las valoraciones que el \u00a0juzgador \u00a0realiza \u00a0de ellos en el proceso de depuraci\u00f3n, y de aislamiento de lo \u00a0que \u00a0en su criterio es verdad, de aquello que considera contrario a la realidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0normal, \u00a0en \u00a0toda \u00a0sentencia, \u00a0es \u00a0que el \u00a0juzgador \u00a0 realice \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 probatorios \u00a0 que \u00a0le \u00a0sirven \u00a0para \u00a0formar \u00a0su \u00a0convencimiento \u00a0acerca de la materialidad del hecho punible y la responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado. En este proceso de examen, suele ocurrir que se encuentre frente \u00a0a \u00a0corrientes \u00a0probatorias \u00a0opuestas, \u00a0siendo su obligaci\u00f3n realizar un estudio \u00a0m\u00e1s \u00a0detallado \u00a0y \u00a0met\u00f3dico, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de establecer de qu\u00e9 lado est\u00e1 la \u00a0verdad. \u00a0 Esta \u00a0 premisa \u00a0es \u00a0desconocida \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0pues \u00a0estima, \u00a0equivocadamente, \u00a0que un testimonio solamente puede ser admitido o rechazado, es \u00a0decir, \u00a0que solo puede ser veraz, o mendaz, desconociendo que provienen de seres \u00a0humanos, \u00a0que \u00a0pueden \u00a0exponer \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0percibidos no solamente de \u00a0forma \u00a0objetiva, sino influenciados por circunstancias personales o externas que \u00a0pueden \u00a0llevar \u00a0a \u00a0narrar situaciones reales conjugadas con opiniones propias, o \u00a0combinadas con hechos no ocurridos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0acertado, \u00a0entonces, \u00a0es \u00a0que el juzgador \u00a0analice \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de las pruebas para establecer la verdad que de ellas se \u00a0desprende, \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en las reglas de la sana cr\u00edtica, sin aprehensiones que \u00a0le \u00a0impongan \u00a0prejuzgar \u00a0sobre \u00a0su \u00a0validez \u00a0e \u00a0integridad. Cuando as\u00ed procede, \u00a0respetando \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material, \u00a0y con aplicaci\u00f3n de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0no \u00a0incurre por tanto en error, y mucho menos en el error denunciado, \u00a0pues \u00a0para \u00a0que \u00a0este \u00a0exista \u00a0se \u00a0requiere \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0ha sido \u00a0distorsionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente \u00a0puede \u00a0decirse que la demanda \u00a0desconoce \u00a0las \u00a0reglas \u00a0del recurso extraordinario, porque parte de afirmaciones \u00a0sin \u00a0sustento, \u00a0y \u00a0omite \u00a0identificar \u00a0los \u00a0errores \u00a0cometidos \u00a0por el juzgador, \u00a0se\u00f1alar \u00a0los aspectos que determinaron una declaraci\u00f3n de los hechos contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad probatoria, y c\u00f3mo estos desaciertos llevaron a seleccionar una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que no estaba llamada a regir el juzgamiento, o desconocer una que \u00a0ha debido invocarse para su soluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista extracta los razonamientos que el \u00a0Tribunal \u00a0realiz\u00f3 al analizar el testimonio de la menor Luz Magaly Campos, pero \u00a0no \u00a0muestra \u00a0la \u00a0parte \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0que fue distorsionada. E igual acontece \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal err\u00f3 tambi\u00e9n en la apreciaci\u00f3n que hizo del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Rosa \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Merch\u00e1n \u00a0(mam\u00e1 \u00a0de la menor), pues, con total \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y en cambio, dentro de los \u00a0cauces \u00a0propios \u00a0de \u00a0un alegato de instancia, se limita a confrontar el criterio \u00a0del sentenciador.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0dejarse \u00a0sentado, \u00a0sin \u00a0embargo, que el \u00a0Tribunal \u00a0hizo \u00a0un \u00a0completo \u00a0an\u00e1lisis del testimonio de la menor. Destac\u00f3 las \u00a0partes \u00a0a \u00a0las que les dio credibilidad, y explic\u00f3 por qu\u00e9 las inexactitudes y \u00a0contradicciones \u00a0encontradas \u00a0no \u00a0incid\u00edan \u00a0en \u00a0lo \u00a0b\u00e1sico \u00a0de \u00a0la percepci\u00f3n \u00a0vertida \u00a0por \u00a0la \u00a0testigo: que pudo observar al procesado ejecutar la acci\u00f3n de \u00a0matar \u00a0por \u00a0encontrarse \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0depart\u00edan las v\u00edctimas. En esta \u00a0medida, \u00a0ha \u00a0de convenirse que esta prueba fue apreciada en su sentido objetivo, \u00a0sopesada \u00a0en \u00a0las particularidades que ostentaba, y con apego a las reglas de la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista, a continuaci\u00f3n, reprocha el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hizo de los testimonios de Mario Enrique Orjuela y \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0G\u00f3mez, \u00a0pero cae en las mismas fallas, pues, a los razonamientos \u00a0esbozados \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0que cita en forma textual, contrapone sus propias \u00a0deducciones, \u00a0 sin \u00a0atinar \u00a0a \u00a0deslindar \u00a0los \u00a0apartes \u00a0o \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0tergiversados \u00a0o distorsionados. Esta falla t\u00e9cnica, tambi\u00e9n se puede apreciar \u00a0cuando \u00a0se \u00a0duele \u00a0de \u00a0que \u00a0el Tribunal no le haya dado credibilidad al grupo de \u00a0testigos \u00a0que \u00a0suministra \u00a0una descripci\u00f3n del homicida que no corresponde a la \u00a0del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0hizo menci\u00f3n al testimonio de V\u00edctor Julio Arias Rueda, pero no \u00a0plantea \u00a0error \u00a0espec\u00edfico \u00a0alguno. \u00a0Y \u00a0aunque \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0una \u00a0parte \u00a0de su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0fue \u00a0ignorada \u00a0(la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0del \u00a0agresor), \u00a0lo \u00a0hace no para \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0esa \u00a0omisi\u00f3n \u00a0pudo \u00a0haber incidido en la decisi\u00f3n, sino como \u00a0punto \u00a0de apoyo para reforzar argumentos que expuso en relaci\u00f3n con lo que debe \u00a0extraerse \u00a0 de \u00a0 los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Mario \u00a0Enrique \u00a0Orjuela \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0G\u00f3mez.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0error \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0que impide la \u00a0prosperidad \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, deriva de no haber el casacionista desarrollado la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0completa, \u00a0pues \u00a0no obstante referenciar como norma fin \u00a0violada \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del C\u00f3digo Penal, no precisa de qu\u00e9 manera \u201clas \u00a0pruebas \u00a0cuyo sentido supuestamente tergivers\u00f3 el Tribunal, se\u00f1alaban o no que \u00a0se \u00a0 \u00a0tipific\u00f3 \u00a0 \u00a0un \u00a0 homicidio \u00a0 o \u00a0 que \u00a0 era \u00a0 otra \u00a0 la \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0 a \u00a0aplicar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con sus argumentaciones solicita a \u00a0la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 desaciertos \u00a0 en \u00a0la \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del error que sirve de marco a la censura son evidentes. La Corte \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que \u00a0el \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad se presenta \u00a0cuando \u00a0 el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba, \u00a0distorsiona \u00a0su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico, haci\u00e9ndole decir lo que no dice, y que a su configuraci\u00f3n \u00a0puede \u00a0llegarse \u00a0por \u00a0tres motivos: (1) porque realiza una lectura equivocada de \u00a0su \u00a0texto, \u00a0como \u00a0cuando \u00a0convierte \u00a0una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0en \u00a0una \u00a0negaci\u00f3n, o una \u00a0dubitaci\u00f3n \u00a0en un aserto (tergiversaci\u00f3n por transmutaci\u00f3n); (2) porque\u00a0 \u00a0le \u00a0 hace \u00a0 agregados \u00a0 o \u00a0adiciones \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0su \u00a0materialidad \u00a0(tergiversaci\u00f3n \u00a0por \u00a0adici\u00f3n); \u00a0y, \u00a0(3) \u00a0porque \u00a0omite tener en cuenta partes \u00a0importantes del mismo (tergiversaci\u00f3n por segregaci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica \u00a0implica, (1) identificar la prueba sobre la cual recay\u00f3 el error, (2) \u00a0precisar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0(3) \u00a0confrontar \u00a0la prueba \u00a0err\u00f3neamente \u00a0apreciada \u00a0con \u00a0la aprehensi\u00f3n que de su contenido material hizo \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0con \u00a0el fin de hacer evidente la disconformidad \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0y \u00a0(4) \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en la decisi\u00f3n \u00a0impugnada, \u00a0labor \u00a0que impone realizar una valoraci\u00f3n conjunta de la prueba con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0mostrar que de no haberse presentado el yerro, el sentido del fallo \u00a0habr\u00eda sido distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0propuesta de ataque en el caso sub judice \u00a0se \u00a0sustenta, \u00a0b\u00e1sicamente,\u00a0 \u00a0en dos consideraciones: (1) Que el Tribunal, \u00a0al \u00a0revocar \u00a0la \u00a0sentencia absolutoria proferida por el a quo, consider\u00f3 dignos \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0los \u00a0testimonios de Luz Magaly Campos \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0Mario \u00a0Enrique \u00a0Orjuela \u00a0Vera \u00a0y Luis Eduardo G\u00f3mez S\u00e1nchez (a. La \u00a0boba), \u00a0quienes \u00a0se\u00f1alan \u00a0al procesado como autor del \u00a0hecho, \u00a0y con fundamento en ellos profiri\u00f3 decisi\u00f3n de condena, desechando las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0otros \u00a0testigos \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen \u00a0la \u00a0condici\u00f3n de delincuentes, \u00a0quienes \u00a0aseguran \u00a0que \u00a0las caracter\u00edsticas f\u00edsicas de la persona que hu\u00eda no \u00a0correspond\u00edan \u00a0 a \u00a0 las \u00a0del \u00a0acusado; \u00a0y, \u00a0(2) \u00a0que \u00a0sus \u00a0argumentaciones \u00a0son \u00a0superficiales, abiertamente contradictorias, y ambivalentes.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dichos \u00a0 planteamientos \u00a0ninguna \u00a0relaci\u00f3n \u00a0guardan \u00a0con \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad invocado, pues \u00a0\u00e9ste, \u00a0como \u00a0viene \u00a0de ser visto, se presenta cuando el juzgador distorsiona el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0lo \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el libelista es una \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron de su m\u00e9rito, y un \u00a0cuestionamiento \u00a0 a \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0por \u00a0considerarla \u00a0deficiente \u00a0y \u00a0ambigua, \u00a0ataques que, prima facie, resultan contradictorios, por \u00a0involucrar \u00a0errores \u00a0de \u00a0naturaleza, \u00a0contenido \u00a0y efectos totalmente distintos, \u00a0pues, \u00a0en \u00a0el primer caso se estar\u00eda en presencia de un error in iudicando, por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del m\u00e9rito de las \u00a0pruebas, \u00a0susceptible \u00a0de ser alegado por la v\u00eda de la causal primera; y, en el \u00a0segundo, \u00a0de uno in procedendo, por defectos de motivaci\u00f3n, alegable dentro del \u00a0marco de la tercera.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Oportuno es precisar que los errores de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad,\u00a0 \u00a0y de falso raciocinio, son tambi\u00e9n de \u00a0contenido \u00a0distinto, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0el \u00a0primero presupone la distorsi\u00f3n de la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0material \u00a0de la prueba, el segundo se funda en el desconocimiento de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n que se hace de su m\u00e9rito. \u00a0Esto \u00a0quiere decir que cuando el casacionista invoca esta segunda clase de error \u00a0(de \u00a0raciocinio), \u00a0debe \u00a0demostrar, \u00a0en \u00a0primer lugar, que la estimaci\u00f3n que el \u00a0juzgador \u00a0hizo de las pruebas, contrar\u00eda de manera manifiesta los principios de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia, o los postulados de la ciencia, y \u00a0adicionalmente, \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0cometido \u00a0incidi\u00f3 \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien. Asumiendo que lo planteado por el \u00a0actor \u00a0es \u00a0un error de esta naturaleza (de raciocinio por desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n del m\u00e9rito de las pruebas), el \u00a0cargo \u00a0carecer\u00eda \u00a0de \u00a0vocaci\u00f3n de \u00e9xito, pues el casacionista no demuestra de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que hizo de los testimonios de \u00a0Luz \u00a0Magaly Campos Mart\u00ednez, Rosa Mart\u00ednez Merch\u00e1n, \u00a0Mario \u00a0 Enrique \u00a0 Orjuela \u00a0 Vera \u00a0 y \u00a0 Luis \u00a0 Eduardo \u00a0G\u00f3mez \u00a0S\u00e1nchez \u00a0(a. \u00a0la \u00a0boba), desconoci\u00f3 los postulados de la sana cr\u00edtica, \u00a0ni \u00a0porqu\u00e9, \u00a0frente a una valoraci\u00f3n racional de la prueba, se impon\u00eda acoger \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0quienes \u00a0ubican \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en un lugar distinto de la \u00a0escena \u00a0del \u00a0crimen \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de su comisi\u00f3n, o de quienes sostienen que la \u00a0persona que hu\u00eda no guardaba parecido f\u00edsico con \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0referirse, \u00a0por ejemplo, al testimonio de \u00a0Luz \u00a0Magaly Campos Mart\u00ednez, \u00a0se \u00a0 limita \u00a0 a \u00a0 sostener \u00a0 que \u00a0la \u00a0menor \u00a0es \u00a0inconsistente, \u00a0y \u00a0abiertamente \u00a0contradictoria, \u00a0porque \u00a0en \u00a0su \u00a0inicial \u00a0versi\u00f3n \u00a0manifest\u00f3 que se encontraba \u00a0sentada \u00a0en \u00a0las \u00a0piernas \u00a0de \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Elkin \u00a0Dar\u00edo \u00a0cuando \u00a0se produjo el \u00a0atentado, \u00a0y \u00a0que \u00a0solo \u00a0vio \u00a0el \u00a0agresor, \u00a0para \u00a0despu\u00e9s, \u00a0en \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0asegurar \u00a0que quien se hallaba con su hermano era la novia, y que \u00a0el \u00a0homicida lleg\u00f3 acompa\u00f1ado de otro individuo. Empero, estos aspectos fueron \u00a0ampliamente \u00a0 analizados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal, \u00a0 y \u00a0 descartados \u00a0como \u00a0motivos \u00a0descalificantes \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que no incid\u00edan en el aspecto \u00a0medular \u00a0de \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n, ya que la prueba allegada al proceso indicaba que \u00a0la \u00a0menor \u00a0se \u00a0encontraba en el lugar del crimen, y que estuvo en condiciones de \u00a0ver \u00a0e \u00a0identificar al victimario, a quien ya conoc\u00eda (pgs.7, 8 y 9 del fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tanto, \u00a0 si \u00a0pretend\u00eda \u00a0quebrar \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0probatorios \u00a0del \u00a0fallo \u00a0debi\u00f3 demostrar, no que la versi\u00f3n de la \u00a0menor \u00a0presentaba \u00a0inconsistencias \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido, \u00a0puesto que \u00e9stas, como \u00a0viene \u00a0de \u00a0ser anotado, fueron advertidas y analizadas por el Tribunal, sino que \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0que \u00a0el \u00a0ad quem adujo para restarle trascendencia, y que en \u00a0criterio \u00a0del \u00a0actor \u00a0bastaban \u00a0para \u00a0su desestimaci\u00f3n, contrariaban, de manera \u00a0manifiesta, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica (la l\u00f3gica, la experiencia, o la \u00a0ciencia), labor que por parte alguna se esfuerza en adelantar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sus \u00a0argumentaciones \u00a0en este punto se apoyan \u00a0principalmente \u00a0en \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0los razonamientos del Tribunal son \u00a0contradictorios, \u00a0porque \u00a0no obstante reconocer la existencia de duda en torno a \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0del \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la menor, termina acept\u00e1ndolo, planteamiento que \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0transcripciones \u00a0fragmentarias \u00a0que \u00a0hace del an\u00e1lisis probatorio \u00a0realizado \u00a0 en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0distorsionantes \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0que \u00a0lejos \u00a0de \u00a0contribuir \u00a0a \u00a0la demostraci\u00f3n de la censura, festinan su desestimaci\u00f3n por no \u00a0resultar \u00a0acordes \u00a0con \u00a0la \u00a0real \u00a0motivaci\u00f3n que precedi\u00f3 las conclusiones del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Id\u00e9ntica situaci\u00f3n se presenta en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios de Rosa Mart\u00ednez Merch\u00e1n, Mario \u00a0Enrique \u00a0 Orjuela \u00a0 Vera \u00a0 y \u00a0 Luis \u00a0 Eduardo \u00a0 G\u00f3mez \u00a0S\u00e1nchez., \u00a0pues \u00a0si \u00a0es \u00a0analizado el fallo en su contexto se establece que los \u00a0argumentos \u00a0a \u00a0los que acude el demandante en procura de descalificar sus dichos \u00a0fueron \u00a0tambi\u00e9n \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio \u00a0expreso \u00a0por parte del Tribunal, y que en \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0mismo \u00a0se dejaron consignadas las razones por las cuales se los \u00a0acog\u00eda, \u00a0por \u00a0manera \u00a0que si lo pretendido era probar la existencia de un error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0debi\u00f3 ser acreditado que la motivaci\u00f3n que \u00a0acompasaba \u00a0las \u00a0conclusiones del fallo contrariaba igualmente los postulados de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0racional \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0tarea \u00a0que \u00a0el casacionista tampoco \u00a0cumple.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si es confrontado el referido an\u00e1lisis en su \u00a0contexto, \u00a0como \u00a0corresponde \u00a0hacerlo \u00a0en \u00a0estos \u00a0casos, \u00a0se \u00a0establece \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo expuesto por el demandante, se encuentra \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0un \u00a0estudio \u00a0objetivo, \u00a0coherente \u00a0y \u00a0razonado de la prueba, que \u00a0comprende \u00a0los \u00a0varios \u00a0grupos \u00a0de testigos que conforman el haz probatorio (los \u00a0que \u00a0se\u00f1alan al procesado como autor del hecho, los que afirman haber estado en \u00a0su \u00a0compa\u00f1\u00eda en el momento del crimen en lugar distinto, los que sostienen que \u00a0la persona que hu\u00eda no ten\u00eda las caracter\u00edsticas f\u00edsicas\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>del \u00a0implicado, y los familiares afines suyos \u00a0que \u00a0atend\u00edan el negocio), y que las dudas que el actor afirma albergar, surgen \u00a0de \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0personales, \u00a0y no de las consideraciones expuestas por el \u00a0fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto es que el Tribunal, en el an\u00e1lisis que \u00a0hizo \u00a0de \u00a0la prueba, acept\u00f3 la existencia de corrientes probatorias opuestas en \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0a la responsabilidad del procesado, como tambi\u00e9n, que ninguna \u00a0guardaba \u00a0total \u00a0apego \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0y \u00a0que \u00a0por raz\u00f3n de esta polarizaci\u00f3n \u00a0surg\u00edan \u00a0\u201cen \u00a0principio\u201d obst\u00e1culos para establecer la autor\u00eda del hecho, \u00a0pero \u00a0esto \u00a0no \u00a0quiere \u00a0decir, \u00a0como \u00a0equivocadamente lo entiende el censor, que \u00a0estuviese \u00a0reconociendo \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0en torno de estos \u00a0aspectos, \u00a0 o \u00a0 que \u00a0sus \u00a0planteamientos \u00a0y \u00a0posteriores \u00a0conclusiones \u00a0resulten \u00a0contradictorios.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0existencia \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0de grupos de \u00a0testigos \u00a0que \u00a0declaran \u00a0en \u00a0sentido \u00a0opuesto \u00a0sobre \u00a0un mismo punto, no elimina \u00a0rec\u00edprocamente \u00a0sus \u00a0dichos, \u00a0ni \u00a0constituye, \u00a0per se, factor generante de duda \u00a0probatoria. \u00a0Los criterios de apreciaci\u00f3n racional de la prueba ense\u00f1an que en \u00a0estos \u00a0casos \u00a0el juzgador debe realizar un estudio anal\u00edtico comparativo de las \u00a0distintas \u00a0vertientes \u00a0testimoniales, frente al conjunto probatorio y las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0con el fin de establecer qui\u00e9n dice la verdad, y hasta \u00a0qu\u00e9 \u00a0punto, labor que en el presente caso cumpli\u00f3 cabalmente el Tribunal, como \u00a0se \u00a0 dej\u00f3 \u00a0 anotado, \u00a0y \u00a0que \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0concluir, \u00a0sin \u00a0ninguna \u00a0clase \u00a0de \u00a0dubitaciones, \u00a0que \u00a0la \u00a0verdad estaba de parte de quienes se\u00f1alaban a procesado \u00a0como autor del hecho.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0 consideraciones, \u00a0y \u00a0las \u00a0expuestas \u00a0complementariamente \u00a0por \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su concepto, que la Sala \u00a0comparte, \u00a0 resultan \u00a0 suficientes \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0censura. \u00a0El \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de Seguridad estudiar\u00e1 la posibilidad de dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0favorabilidad \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0legislaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0hubiere \u00a0lugar \u00a0a \u00a0ello \u00a0(art\u00edculo \u00a079.7 \u00a0del nuevo estatuto \u00a0procesal penal).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la \u00a0rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13123 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 38 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5480","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5480"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5480\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}