{"id":548,"date":"2023-09-07T20:27:30","date_gmt":"2023-09-07T20:27:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9282-31-10-96\/"},"modified":"2023-09-07T20:27:30","modified_gmt":"2023-09-07T20:27:30","slug":"9282-31-10-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9282-31-10-96\/","title":{"rendered":"9282 (31-10-96)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CONFESION\/ \u00a0 \u00a0 LEGALIDAD \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 LA \u00a0PENA-Multa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0: 9282 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 CASACION \u00a0 PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 151 (Octubre 24 de 1996) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D.C., Octubre treinta y \u00a0uno (31) de mil novecientos noventa y seis \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte sobre la demanda de casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ROBERTO RUBIO MORALES, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagu\u00e9, \u00a0confirmatoria \u00a0de la dictada por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Honda, \u00a0que \u00a0lo \u00a0hall\u00f3 \u00a0responsable, \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0autor, de los delitos de lesiones \u00a0personales, \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0ilegal \u00a0y \u00a0acto \u00a0sexual violento, conden\u00e1ndolo a \u00a0purgar \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0principal \u00a0de \u00a037 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso, as\u00ed como \u00a0al \u00a0pago \u00a0en \u00a0concreto \u00a0de \u00a0los perjuicios materiales y morales causados por los \u00a0delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los narr\u00f3 as\u00ed el Tribunal : \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0su \u00a0denuncia formulada ante el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0 Penal \u00a0 Municipal \u00a0de \u00a0Honda, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Yolanda \u00a0L\u00f3pez \u00a0de \u00a0Rubio \u00a0manifest\u00f3, \u00a0que \u00a0pasada \u00a0la \u00a0media noche del veintitr\u00e9s (23) de abril de 1990, \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0su \u00a0marido \u00a0Roberto Rubio Morales y al abrirle la puerta de \u00a0inmediato \u00a0la cogi\u00f3 a golpes, dici\u00e9ndole que ten\u00eda que quitarle el embargo al \u00a0cami\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0demanda de separaci\u00f3n de cuerpos y bienes, pues de lo contrario \u00a0la \u00a0matar\u00eda, \u00a0que colocar\u00eda una bomba en su casa e ir\u00eda agredir a su familia. \u00a0Que \u00a0luego \u00a0procedi\u00f3 a romperle la ropa interior que llevaba puesta y abus\u00f3 de \u00a0ella \u00a0sexualmente \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0la \u00a0mano \u00a0y \u00a0una linterna. Se dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0que la denunciante presentaba hematomas en las piernas, la cara y el \u00a0o\u00eddo izquierdo.\u201d(fl.15 &#8211; cuaderno 2 ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tres \u00a0de mayo de 1990, el Juzgado Segundo \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de Honda inici\u00f3 la correspondiente investigaci\u00f3n y escuchado \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0Roberto \u00a0Rubio \u00a0Morales, \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0profiriendo \u00a0medida de aseguramiento, consistente en conminaci\u00f3n, por el delito \u00a0de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 considerar \u00a0 que \u00a0de \u00a0lo \u00a0probado \u00a0se \u00a0configuraba \u00a0adem\u00e1s \u00a0un \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la libertad y el pudor sexuales,\u00a0 \u00a0dispuso \u00a0remitir \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los juzgados de instrucci\u00f3n criminal de la \u00a0ciudad de Honda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0interlocutorio \u00a0del\u00a0 \u00a031 \u00a0de \u00a0diciembre\u00a0 \u00a0de \u00a01991, \u00a0el \u00a0Juzgado 38 de Instrucci\u00f3n Criminal, con sede en \u00a0esa \u00a0municipalidad, modifica la medida de aseguramiento y en su lugar dispone la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0con \u00a0beneficio \u00a0de excarcelaci\u00f3n, por los il\u00edcitos de \u00a0tortura, \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0injuria \u00a0y \u00a0da\u00f1o \u00a0en \u00a0bien ajeno, cometidos en \u00a0concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Perfeccionada y clausurada la investigaci\u00f3n, \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a038 \u00a0Seccional \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n de su m\u00e9rito, \u00a0emitiendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria en contra de Rubio Morales por los delitos de \u00a0lesiones \u00a0personales, acto sexual violento y constre\u00f1imiento ilegal, conforme a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0334, \u00a0inciso \u00a01o; \u00a0299 \u00a0y \u00a0276 \u00a0del \u00a0C.P., \u00a0respectivamente, en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0el \u00a026 \u00a0idem. La providencia\u00a0 hall\u00f3 ejecutoria el 18 de \u00a0mayo de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rituada \u00a0la etapa de la causa y realizada la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero Penal del Circuito de Honda profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Roberto \u00a0Rubio \u00a0Morales \u00a0por los hechos \u00a0punibles \u00a0imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a0como \u00a0pena \u00a0principal \u00a037 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso, negando la concesi\u00f3n del subrogado \u00a0penal \u00a0de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. Por tal motivo,\u00a0 revoc\u00f3 la \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0e \u00a0imparti\u00f3 la orden de captura, que a\u00fan no se ha hecho \u00a0efectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial \u00a0de\u00a0 \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0en \u00a0sede \u00a0de apelaci\u00f3n, el 14 de octubre de 1993, confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente el fallo de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0presenta dos cargos contra la \u00a0sentencia impugnada: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0primero \u00a0lo \u00a0formula \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0del \u00a0art\u00edculo 220 del\u00a0 C. de P. P., as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cacuso la sentencia de violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0276 y 299 del C.P., por indebida aplicaci\u00f3n a causa de los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho en que incurri\u00f3 el ad quem en la apreciaci\u00f3n del testimonio \u00a0de \u00a0Yolanda L\u00f3pez y la confesi\u00f3n calificada del procesado \u201d (fl.61- cuaderno \u00a02 ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su desarrollo comienza por advertir que el \u00a0legislador \u00a0 estableci\u00f3 \u00a0 como \u00a0criterio \u00a0obligado \u00a0para \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0y \u00a0de la confesi\u00f3n los principios de la sana cr\u00edtica, seg\u00fan\u00a0 \u00a0infiere \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0294 \u00a0y 298 del C. de P.P., \u201c los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0puede \u00a0el \u00a0fallador \u00a0desconocer para imponer a su antojo su personal \u00a0criterio. \u00a0Cuando \u00a0el \u00a0fallador \u00a0infringe \u00a0tales \u00a0principios incurre en error de \u00a0hecho en la valoraci\u00f3n de la prueba.\u201d (fl.61 &#8211; cuaderno 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0ad-quem, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0de lo dispuesto en el art\u00edculo 294 del C. de P.P., le di\u00f3 entero \u00a0cr\u00e9dito \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida \u00a0\u201c \u00a0para dar por probada la \u00a0materialidad \u00a0y \u00a0la \u00a0intencionalidad de los delitos de constre\u00f1imiento ilegal y \u00a0acto \u00a0sexual violento\u201d ( fl. 62 &#8211; cuaderno 2 ) . Sobre una pluralidad de citas \u00a0doctrinarias\u00a0 \u00a0apoya \u00a0el \u00a0censor \u00a0su \u00a0criterio de la ineficacia del testigo \u00a0\u00fanico \u00a0para \u00a0probar \u00a0los elementos materiales del delito y los subjetivos de la \u00a0responsabilidad\u00a0 del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cambio, \u00a0advierte, \u00a0desconociendo \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 298 del C. de P.P. , el Tribunal \u201c le neg\u00f3 a la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0calificada del procesado la credibilidad que \u00e9sta merece \u201d ( idem \u00a0). \u00a0Al \u00a0efecto, \u00a0considera \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la ofendida no conlleva \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del procesado se torna indivisible y por ello hay \u00a0que \u00a0aceptar \u00a0su cualificaci\u00f3n que incorpora la negaci\u00f3n del elemento volitivo \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de constre\u00f1imiento ilegal y\u00a0 acto sexual \u00a0violento. \u00a0 Trae \u00a0a \u00a0consideraci\u00f3n\u00a0 \u00a0concepciones \u00a0doctrinarias \u00a0sobre \u00a0la \u00a0indivisibilidad de la confesi\u00f3n en materia penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0, \u00a0que \u00a0presenta como subsidiario, lo fundamenta en la \u00a0causal \u00a0 primera \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P., \u00a0en \u00a0estos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cacuso \u00a0la sentencia de violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a026, 276 y 299 del C.P., por aplicaci\u00f3n indebida, al dar el \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0probado \u00a0un \u00a0concurso \u00a0formal \u00a0de delitos de lesiones personales, \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0ilegal \u00a0y \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0violento \u00a0\u201d (fl.65\u00a0 cuaderno 2 \u00a0). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la motivaci\u00f3n pertinente, el casacionista \u00a0considera \u00a0que \u00a0en \u00a0el caso a estudio se presenta un concurso aparente de hechos \u00a0punibles, \u00a0donde \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0adquiere \u00a0entidad \u00a0delictiva \u00a0y los dem\u00e1s ( el constre\u00f1imiento ilegal y el acto sexual violento ) \u00a0se \u00a0subsumen \u00a0en \u00e9l por raz\u00f3n del elemento violencia, que le es com\u00fan a estos \u00a0tipos penales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo Delegado en lo Penal \u00a0sugiere \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0como \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de las \u00a0siguientes observaciones : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al cargo primero, advierte que el \u00a0demandante \u00a0 formul\u00f3 \u00a0la \u00a0censura \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0pero \u00a0la \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0convicci\u00f3n\u00a0 \u00a0al cuestionar la eficacia probatoria dada por el sentenciador \u00a0al testimonio de la ofendida y a la confesi\u00f3n del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la impugnaci\u00f3n se orientaba a la err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, el impugnante ten\u00eda el deber de demostrar desaciertos \u00a0manifiestos \u00a0en \u00a0la existencia o materialidad de los medios de prueba, lo que no \u00a0hizo \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, porque sus reparos \u201cconstituyen ataques a la valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0del \u00a0haz \u00a0probatorio \u00a0efectu\u00f3 el fallador y que implican\u00a0 un error de \u00a0derecho \u00a0imposible \u00a0de \u00a0exhibir \u00a0en sede de casaci\u00f3n por cuanto la ponderaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0sistema procesal carece de tarifa legal, por lo cual el \u00a0sentenciador \u00a0aprecia \u00a0el acervo probatorio conforme a los principios de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0basada \u00a0en \u00a0la l\u00f3gica, la experiencia ordinaria y la racionalidad \u201d \u00a0(fl. 52 &#8211; cuaderno 3-). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con el testigo \u00fanico, precisa \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0no \u00a0le \u00a0predetermina \u00a0su \u00a0valor, \u00a0sino \u00a0que su eficacia la deja al \u00a0criterio \u00a0del juzgador, como lo dispone el art\u00edculo 294 del C. de P. P. y lo ha \u00a0ense\u00f1ado la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que falla igualmente el demandante al \u00a0mostrar \u00a0y \u00a0valorar \u00a0como \u00a0pruebas \u00a0\u00fanicas \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de la ofendida y la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0cualificada \u00a0del \u00a0acusado, desconociendo una pluralidad de medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0consideraron \u00a0conjuntamente \u00a0los \u00a0juzgadores de instancia para \u00a0deducir \u00a0tanto \u00a0los elementos materiales que dan estructura t\u00edpica a los hechos \u00a0punibles \u00a0 \u00a0imputados \u00a0 como\u00a0\u00a0 \u00a0 los \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0 del \u00a0convicto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo cargo, \u00a0a \u00a0juicio de la Delegada s\u00ed est\u00e1\u00a0 formulado con \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0 \u00a0pero \u00a0 \u00a0las \u00a0 pretensiones \u00a0 del \u00a0 casacionista\u00a0\u00a0 \u00a0no \u00a0pueden \u00a0prosperar \u00a0porque \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0 deriv\u00f3 \u00a0con \u00a0acierto \u00a0el \u00a0concurso \u00a0delictivo \u00a0regulado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a026 \u00a0del \u00a0C. Penal, \u201c toda vez que la realidad f\u00e1ctica y probatoria \u00a0comprueba \u00a0que \u00a0los \u00a0delitos \u00a0imputados \u00a0al \u00a0procesado tienen plena autonom\u00eda e \u00a0identidad \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0se \u00a0produjo por las acciones simult\u00e1neamente \u00a0desarrolladas por el procesado\u201d (fl. 54 &#8211; cuaderno 3 &#8211; ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Cargo Primero \u00a0<\/p>\n<p>Como la demanda no plantea un falso juicio de \u00a0identidad,\u00a0 \u00a0por haberse desfigurado el sentido objetivo o distorsionado el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0alg\u00fan medio de prueba , se observa a primera vista que \u00a0bajo \u00a0el \u00a0ropaje \u00a0de \u00a0presuntos \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, el censor aduce en realidad \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho,\u00a0 \u00a0por \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n , al cuestionar el \u00a0valor \u00a0o \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0probatoria del testimonio de la ofendida Yolanda L\u00f3pez de \u00a0Rubio\u00a0 \u00a0y \u00a0de la confesi\u00f3n del procesado Roberto Rubio Morales, analizados \u00a0por \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 le \u00a0sirvieron \u00a0para \u00a0formar \u00a0su \u00a0convencimiento; \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0por \u00a0regla \u00a0general \u00a0deviene \u00a0impropia \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0este \u00a0extraordinario \u00a0recurso, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba atacada no tiene \u00a0tarifa \u00a0 legal \u00a0 para \u00a0su \u00a0estimaci\u00f3n. \u00a0La \u00a0eliminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0justiprecio \u00a0normativo, \u00a0dejando \u00a0en manos del juez la evaluaci\u00f3n consiguiente dentro de los \u00a0lindes \u00a0que \u00a0marcan las reglas de la sana cr\u00edtica, convirti\u00f3 en inid\u00f3nea esta \u00a0v\u00eda para intentar dicho cuestionamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si en realidad, la ley de procedimiento penal \u00a0no \u00a0asigna \u00a0un \u00a0valor \u00a0espec\u00edfico \u00a0a la confesi\u00f3n y al testimonio, sino que le \u00a0se\u00f1ala \u00a0al \u00a0juez \u00a0ciertos \u00a0criterios \u00a0para \u00a0determinar \u00a0su m\u00e9rito probatorio &#8211; \u00a0fundamentalmente\u00a0 \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica -, es decir,\u00a0 lo \u00a0deja \u00a0en libertad para apreciar su valor conforme a los par\u00e1metros contemplados \u00a0en \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 294 \u00a0y \u00a0298 \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0c\u00f3digo,\u00a0 \u00a0mal \u00a0puede \u00a0endilg\u00e1rsele \u00a0al Tribunal el cargo de no haber apreciado la confesi\u00f3n en \u201csu \u00a0verdadero \u00a0valor\u201d \u00a0o el de haber \u201capreciado equivocadamente\u201d el testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida, \u00a0por \u00a0la \u00a0pot\u00edsima \u00a0raz\u00f3n \u00a0de que ninguno de tales medios de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0aparece \u00a0signado \u00a0con un valor preestablecido\u00a0 que haya podido \u00a0ser ignorado o rebasado por el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Al margen\u00a0 del yerro que comporta \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0anterior, \u00a0que por s\u00ed s\u00f3lo bastar\u00eda para dar al traste con \u00a0el cargo, la Sala relieva estas otras falencias : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Si \u00a0se acude a la causal primera, en su \u00a0segundo \u00a0apartado \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial\u00a0 por error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0como \u00a0lo hace el casacionista, debe precisarse en primer t\u00e9rmino si \u00a0se \u00a0origin\u00f3 \u00a0en un falso juicio de existencia de la prueba o en un falso juicio \u00a0de \u00a0identidad de la misma, y si es en esta \u00faltima, habr\u00eda que demostrar que el \u00a0juzgador \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de la prueba o se apart\u00f3 de las \u00a0normas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0al \u00a0estimar el m\u00e9rito de la prueba, cumplido lo \u00a0cual, \u00a0se deber\u00e1 igualmente acreditar la incidencia incontrastable del yerro en \u00a0las \u00a0 conclusiones \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 impugnada; \u00a0pasos \u00a0estos \u00a0l\u00f3gicos \u00a0e \u00a0imprescindibles \u00a0en la t\u00e9cnica casacional que no pueden ser soslayados, como lo \u00a0hizo el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las simples concepciones hermen\u00e9uticas de la \u00a0doctrina \u00a0en \u00a0materia \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0indivisibilidad de la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0que presenta el actor, sin demostrar que el sentenciador desconoci\u00f3 \u00a0manifiestamente \u00a0la \u00a0experiencia, la l\u00f3gica y los postulados de la ciencia o de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0pertinentes \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0estas \u00a0probanzas, \u00a0desfigurando su \u00a0sentido \u00a0objetivo, no pueden tenerse como claro enunciado y menos como atendible \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un reproche al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, en \u00a0su \u00a0 segundo \u00a0 apartado, \u00a0porque \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0simple \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0sustancialmente \u00a0inepto \u00a0para \u00a0los fines del recurso extraordinario interpuesto, \u00a0sirven \u00a0\u00fanicamente \u00a0para \u00a0enfrentar \u00a0el criterio personal del demandante al del \u00a0fallador \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba, lid que en el campo de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0destinada \u00a0al \u00a0descalabro \u00a0pues \u00a0a \u00a0ella \u00a0arriba \u00a0la decisi\u00f3n \u00a0judicial amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0lo anterior, a\u00fan cabe una glosa al \u00a0enunciado \u00a0del \u00a0testigo \u00a0\u00fanico, en orden a rebatir el criterio del casacionista \u00a0que \u00a0no \u00a0lo \u00a0concibe con capacidad probatoria suficiente para sustentar un fallo \u00a0de \u00a0condena. \u00a0La \u00a0Corte,\u00a0 en muchas determinaciones sobre el particular, ha \u00a0estimado \u00a0que cuando esta clase de declarante ostenta ponderaci\u00f3n, es razonado, \u00a0coherente \u00a0y \u00a0no vacilante, confuso ni\u00a0 contradictorio en sus t\u00e9rminos, su \u00a0testimonio \u00a0es \u00a0suficiente elemento para informar el convencimiento del juzgador \u00a0sobre la responsabilidad del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto,\u00a0 dijo : \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl recurrente, soslayadamente,\u00a0 trata \u00a0de \u00a0revivir \u00a0la pol\u00e9mica\u00a0 sobre la eficacia del testimonio \u00fanico o la del \u00a0valor \u00a0que corresponde al dicho del ofendido. No\u00a0 es el caso de adentrarse, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0\u00e9l, \u00a0en una discusi\u00f3n te\u00f3rica ya dejada de lado tanto por los \u00a0que \u00a0cultivan \u00a0los \u00a0goces \u00a0de \u00a0la \u00a0especulaci\u00f3n \u00a0como \u00a0por los que se mueven en \u00a0\u00e1mbitos \u00a0de \u00a0emp\u00edrico \u00a0ajetreo \u00a0judicial. El testimonio \u00fanico, purgado de sus \u00a0posibles \u00a0vicios, \u00a0defectos \u00a0o \u00a0deficiencias, \u00a0puede y debe ser mejor que varios \u00a0ajenos \u00a0a esta purificaci\u00f3n. El legislador y tambi\u00e9n la doctrina ha abandonado \u00a0aquello \u00a0de \u00a0TESTIS \u00a0UNUS \u00a0TESTIS \u00a0NULLUS. \u00a0La declaraci\u00f3n del ofendido tampoco \u00a0tiene \u00a0un \u00a0definitivo y aprior\u00edstico dem\u00e9rito. Si as\u00ed fuera, la sana cr\u00edtica \u00a0del \u00a0testimonio, \u00a0que por la variada ciencia que incorpora a la misma y mediante \u00a0la \u00a0cual\u00a0 \u00a0es \u00a0dable \u00a0deducir \u00a0cu\u00e1ndo \u00a0se miente o cu\u00e1ndo se dice verdad, \u00a0tendr\u00eda \u00a0validez \u00a0pero \u00a0siempre y cuando no se tratase de testimonio de persona \u00a0interesada \u00a0 o \u00a0en \u00a0solitario. \u00a0Estos \u00a0son \u00a0circunstanciales \u00a0obst\u00e1culos, \u00a0pero \u00a0superables; \u00a0son \u00a0motivos \u00a0de \u00a0recelo \u00a0que \u00a0obligan \u00a0a \u00a0profundizar \u00a0m\u00e1s \u00a0en la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0o en el estudio de declaraciones tales, pero nunca pueden llevar \u00a0al \u00a0principio \u00a0de tenerse en menor estima y de no alcanzar nunca el beneficio de \u00a0ser \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena\u201d \u00a0( M.P. Dr. Gustavo G\u00f3mez Vel\u00e1squez. \u00a0Casaci\u00f3n de julio 12 de 1989). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0en trat\u00e1ndose del cuestionamiento a \u00a0la \u00a0prueba de apoyo de un fallo, por error de hecho &#8211; violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0&#8211; \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0en el sub-examine, el casacionista est\u00e1 en el \u00a0deber \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0uno \u00a0a \u00a0uno \u00a0todos aquellas medios de convicci\u00f3n que son \u00a0pilares \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0; \u00a0si \u00a0su \u00a0ataque \u00a0deja \u00a0vigente \u00a0el \u00a0alcance \u00a0y \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0una \u00a0sola \u00a0prueba \u00a0legalmente \u00a0producida \u00a0que \u00a0tenga eficacia \u00a0suficiente \u00a0 para \u00a0 sostener \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0obviamente \u00a0la \u00a0censura \u00a0se \u00a0torna \u00a0inocua. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 lo \u00a0que \u00a0acontece \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0en \u00a0donde\u00a0 \u00a0el actor ninguna consideraci\u00f3n f\u00e1ctica hace de los testimonios de \u00a0Heriberto \u00a0Valderrama \u00a0Restrepo ( fl.29 a 30), Mar\u00eda Aixa Villarreal de B. (fl. \u00a031 \u00a0a \u00a032 \u00a0), \u00a0vecinos \u00a0a la residencia de la ofendida, y los de sus\u00a0 hijos \u00a0Cristian \u00a0Roberto \u00a0y \u00a0Yury \u00a0Neil \u00a0( \u00a0fl. \u00a097, 99 ), que percibieron y refirieron \u00a0circunstancias \u00a0anteriores, \u00a0concomitantes y subsiguientes a los hechos punibles \u00a0materia \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0alude \u00a0a \u00a0la\u00a0 prueba documental y \u00a0pericial \u00a0 que \u00a0 apuntala \u00a0 los \u00a0 asertos \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Yolanda \u00a0L\u00f3pez \u00a0de \u00a0Rubio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0sobre \u00a0la valoraci\u00f3n de estos medios de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0legalmente \u00a0producidos en el proceso, el Tribunal tambi\u00e9n arrib\u00f3 \u00a0a\u00a0 \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0imputados \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad del \u00a0acusado,\u00a0 \u00a0y \u00a0respecto \u00a0de \u00a0ellos \u00a0el \u00a0censor guarda silencio, cuestionando \u00a0s\u00f3lo \u00a0los \u00a0que \u00a0condicen \u00a0a \u00a0sus \u00a0intereses, \u00a0su reclamo, en sede de casaci\u00f3n, \u00a0resulta incompleto y, por ende, inatendible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo Segundo \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0equivoca \u00a0el censor cuando afirma que el \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones personales, cuya existencia\u00a0 no cuestiona, subsume los \u00a0punibles \u00a0de \u00a0constre\u00f1imiento ilegal y acto sexual violento, porque\u00a0 \u201cla \u00a0violencia \u00a0que \u00a0es \u00a0elemento \u00a0esencial de la estructura del primero, es com\u00fan a \u00a0los \u00a0restantes y por ello se integra en uno s\u00f3lo tipo penal, siendo el concurso \u00a0meramente aparente\u201d (fl. 66 -cuaderno\u00a0 2 -). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La realidad f\u00e1ctica y probatoria apunta a la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un concurso real o efectivo,\u00a0 sucesivo y heterog\u00e9neo de \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0donde \u00a0varias acciones penalmente relevantes se acomodan a las \u00a0descripciones \u00a0t\u00edpicas \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0276 y 299 del C. P. En efecto, las \u00a0lesiones \u00a0sufridas \u00a0por Yolanda L\u00f3pez, a causa de la\u00a0 tremenda golpiza que \u00a0le \u00a0propin\u00f3 \u00a0su \u00a0esposo Roberto Rubio Morales, dej\u00e1ndole\u00a0 una incapacidad \u00a0de \u00a0veinte \u00a0d\u00edas \u00a0y como secuela \u201cuna obstrucci\u00f3n nasal por septodesviaci\u00f3n \u00a0izquierda\u201d \u00a0(fl.1 \u00a0y \u00a095 \u00a0&#8211; \u00a0cuaderno \u00a01), constituyen indudablemente un hecho \u00a0punible \u00a0con \u00a0estructura \u00a0aut\u00f3noma \u00a0e \u00a0independiente, \u00a0toda \u00a0vez\u00a0 \u00a0que \u00a0se \u00a0conculc\u00f3 \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0integridad personal en desarrollo de una \u00a0acci\u00f3n \u00a0 delictiva \u00a0 contentiva \u00a0 de \u00a0 dolo \u00a0 como \u00a0elemento \u00a0subjetivo \u00a0de \u00a0la \u00a0culpabilidad. \u00a0Esta \u00a0realidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0atreve a \u00a0desconocer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, la reiterada exigencia del acusado a \u00a0su \u00a0esposa \u00a0para \u00a0que \u00a0desistiera \u00a0de \u00a0la demanda de separaci\u00f3n de cuerpos y de \u00a0bienes \u00a0que \u00a0ella hab\u00eda instaurado y levantara el embargo que\u00a0 como medida \u00a0cautelar \u00a0hab\u00eda \u00a0solicitado \u00a0sobre un veh\u00edculo de su propiedad, acompa\u00f1ada de \u00a0sucesivas \u00a0amenazas \u00a0como que \u201c\u00a0 iba a colocar una bomba en la casa e iba \u00a0a \u00a0agredir \u00a0a \u00a0mi \u00a0familia \u00a0\u201d \u00a0o \u00a0\u201c me iba a llevar a las Tecas a desnudarme \u00a0delante \u00a0de \u00a0toda \u00a0la \u00a0gente\u201d\u00a0\u00a0 \u00a0(fl. \u00a01 &#8211; cuaderno 1), y vej\u00e1menes \u00a0tales \u00a0como\u00a0\u00a0 rasgarle la totalidad de su vestimenta y cortarle con un \u00a0cuchillo \u00a0parte \u00a0del\u00a0 cabello, as\u00ed como del brutal arrastramiento por todo \u00a0el \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia, \u00a0son \u00a0todos \u00a0actos que constituyen una injusta \u00a0agresi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0autonom\u00eda de la v\u00edctima y dan lugar a otra acci\u00f3n delictiva \u00a0con\u00a0 \u00a0escenificaci\u00f3n \u00a0material \u00a0distinta, elemento intencional diferente y \u00a0estructura \u00a0t\u00edpica \u00a0aut\u00f3noma \u00a0e \u00a0independiente \u00a0del \u00a0hecho punible de lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0pues, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0voluntad de Yolanda \u00a0L\u00f3pez \u00a0de \u00a0Rubio \u00a0se vio perturbada por la conducta violenta de su c\u00f3nyuge que \u00a0la \u00a0compel\u00eda \u00a0a \u00a0hacer \u00a0algo \u00a0contra \u00a0sus \u00a0propias determinaciones, como era el \u00a0desistimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0separaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cuerpos \u00a0y \u00a0de \u00a0bienes y el \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0embargo \u00a0preventivo \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0un nuevo \u00a0comportamiento \u00a0cuya \u00a0lesividad trasciende el inter\u00e9s de la integridad personal \u00a0y \u00a0agrede \u00a0otro bien jur\u00eddico como es la autonom\u00eda personal, lo que conduce al \u00a0surgimiento \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 punible \u00a0 concurrente \u00a0 de \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0ilegal \u00a0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro \u00a0tanto\u00a0 \u00a0debe decirse en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0violento \u00a0que \u00a0emerge en el proceso con identidad propia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, de lo probado se deduce que cuando \u00a0el \u00a0acusado \u00a0termin\u00f3\u00a0 \u00a0de \u00a0golpear \u00a0a \u00a0su \u00a0esposa \u00a0opt\u00f3 \u00a0por atropellarla \u00a0sexualmente \u00a0ejecutando \u00a0sobre su cuerpo maniobras libidinosas siempre contra su \u00a0voluntad \u00a0pues \u00a0la \u00a0ten\u00eda \u00a0absolutamente \u00a0dominada \u00a0y doblegada con su primario \u00a0comportamiento. \u00a0Fueron \u00a0entonces \u00a0nuevos actos, bajo el imperio de la violencia \u00a0f\u00edsica \u00a0y\u00a0 \u00a0moral, \u00a0con \u00a0fines \u00a0meramente lujuriosos, constitutivos de una \u00a0conducta \u00a0unitaria \u00a0que atent\u00f3 contra otro bien jur\u00eddicamente tutelado cual es \u00a0la \u00a0libertad \u00a0y \u00a0el \u00a0pudor sexuales , dando estructura\u00a0 aut\u00f3noma al delito \u00a0tipificado en el art\u00edculo 299 del C.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0no es\u00a0\u00a0 posible \u00a0admitir, \u00a0como \u00a0lo \u00a0plantea \u00a0el censor, la existencia de un concurso aparente de \u00a0tipos, \u00a0porque m\u00e1s all\u00e1 del n\u00famero de inervaciones musculares del acusado, su \u00a0comportamiento \u00a0evidencia \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0\u00f3ntico \u00a0varias acciones \u00a0natural\u00edsticamente \u00a0 diferentes, \u00a0lesivas \u00a0de \u00a0distintos \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0y \u00a0ejecutadas \u00a0cada una de ellas con finalidad propia. Lo que en verdad se presenta \u00a0en \u00a0 este \u00a0 caso \u00a0es \u00a0una \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0acciones \u00a0que \u00a0al \u00a0ser \u00a0negativamente \u00a0desvaloradas \u00a0por la antijuridicidad y la culpabilidad suponen el surgimiento de \u00a0tres \u00a0hechos \u00a0punibles que concurren materialmente, como acertadamente lo dedujo \u00a0el Tribunal acatando la preceptiva del art\u00edculo 26 del C. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 \u00a0 reproche \u00a0 \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0debe \u00a0rechazarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACION OFICIOSA \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0334, inciso \u00a0primero,\u00a0 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P., \u00a0la \u00a0pena \u00a0fijada \u00a0el delito de lesiones personales \u00a0es\u00a0 \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de veinte (20 ) meses a siete (7) a\u00f1os y\u00a0 multa de \u00a0tres mil a doce mil pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente caso el Juez Tercero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de Honda omiti\u00f3 imponer en la sentencia la multa que le correspond\u00eda \u00a0pagar \u00a0al \u00a0convicto \u00a0Roberto \u00a0Rubio Morales como parte de la pena principal ; lo \u00a0propio \u00a0le ocurri\u00f3 al Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 cuando le imparti\u00f3 \u00edntegra \u00a0confirmaci\u00f3n. \u00a0Por lo tanto, se impone la necesidad de ajustar la punibilidad a \u00a0la \u00a0 normatividad \u00a0aplicable \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0en \u00a0acatamiento \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0la legalidad de la pena que forma parte principal de la garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0al \u00a0debido proceso, consagrada en forma expresa en la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica (art\u00edculo 29). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiteradamente \u00a0se \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0la\u00a0 \u00a0legalidad de\u00a0 la pena constituye garant\u00eda no \u00a0solamente \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n para el Estado pues el \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0poder \u00a0punitivo \u00a0que \u00a0cumple \u00a0a \u00a0su nombre la autoridad judicial \u00a0leg\u00edtima \u00a0ha \u00a0de ser desarrollado solamente en las condiciones prescritas en la \u00a0ley \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 pueda \u00a0ser \u00a0soslayado \u00a0o \u00a0ignorado \u00a0discrecionalmente \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0este motivo, en ejercicio de la facultad \u00a0que \u00a0le \u00a0otorgan \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0228 \u00a0y \u00a0229-1\u00a0 del C. de P. P., la Corte \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcialmente \u00a0y \u00a0de \u00a0oficio \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00fanicamente para \u00a0adicionar \u00a0en la\u00a0 tasaci\u00f3n punitiva\u00a0 la multa que seg\u00fan el art\u00edculo \u00a0334, \u00a0inciso \u00a0primero \u00a0del \u00a0C.P., se debe imponer tambi\u00e9n como pena principal y \u00a0que \u00a0para el caso se fija, atendiendo las prescripciones del art\u00edculo 46 idem y \u00a0en \u00a0proporci\u00f3n \u00a0a \u00a0los par\u00e1metros observados por el a-quo en la dosimetr\u00eda de \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, en la suma de cuatro mil pesos m. l . que \u00a0deber\u00e1 \u00a0pagar el procesado en favor de la Naci\u00f3n de conformidad a lo prescrito \u00a0en el art\u00edculo 3\u00ba Ley 66 de 1993 . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad \u00a0de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0DESESTIMAR la \u00a0demanda presentada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CASAR \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 oficio \u00a0 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia impugnada, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0imponer \u00a0adem\u00e1s la pena de multa de cuatro mil pesos m. l. que \u00a0deber\u00e1 \u00a0pagar \u00a0Roberto \u00a0Rubio \u00a0Morales \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0como autor \u00a0responsable \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 lesiones \u00a0 personales, \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0ilegal\u00a0 \u00a0y \u00a0acto \u00a0sexual violento, cometidos en concurso de hechos punibles \u00a0en las circunstancias de que da cuenta el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo dem\u00e1s rige el fallo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0 firme, \u00a0 \u00a0 \u00a0 DEVUELVASE \u00a0el \u00a0proceso \u00a0al \u00a0Despacho \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>COPIESE,\u00a0 \u00a0 \u00a0 NOTIFIQUESE \u00a0 \u00a0 y \u00a0CUMPLASE\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0<\/p>\n<p>RICARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA\u00a0 \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JUAN \u00a0 MANUEL \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CONFESION\/ \u00a0 \u00a0 LEGALIDAD \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 LA \u00a0PENA-Multa \u00a0\u00a0 PROCESO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0: 9282 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 CASACION \u00a0 PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE ANIBAL GOMEZ [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-548","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-4"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=548"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/548\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}