{"id":54720,"date":"2023-12-21T21:21:29","date_gmt":"2023-12-21T21:21:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap936-202152518\/"},"modified":"2023-12-21T21:21:29","modified_gmt":"2023-12-21T21:21:29","slug":"ap936-202152518","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/21\/ap936-202152518\/","title":{"rendered":"AP936-2021(52518)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>AP936-2021 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00b0. 52518 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0Acta N\u00ba 48 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., tres (03) de marzo de dos mil veintiuno (2021). \u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de la demanda de revisi\u00f3n \u00a0interpuesta por la apoderada de ANDR\u00c9S FELIPE CORREA BLANCO, \u00a0contra la sentencia proferida el 19 de marzo de 2014 por la Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior de Barranquilla que confirm\u00f3 el \u00a0fallo de condena emitido el 30 de enero de 2014 por el Juzgado \u00a0Segundo Penal de Descongesti\u00f3n del Circuito de esa ciudad, en \u00a0el proceso que se le adelant\u00f3 bajo la Ley 600 de 2000 por el \u00a0delito de homicidio culposo agravado. \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal Superior en la sentencia de segundo grado as\u00ed rese\u00f1\u00f3 \u00a0la cuesti\u00f3n f\u00e1ctica: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a014 de octubre de 2001, en la v\u00eda circunvalar, cerca de la \u00a0Cl\u00ednica de la Polic\u00eda se present\u00f3 un accidente \u00a0de tr\u00e1nsito entre dos veh\u00edculos, uno wolsvaguen (sic), \u00a0color \u00a0rojo, modelo 1996, placas BGO-196, conducido por el procesado Andr\u00e9s \u00a0Felipe Correa Blanco y la motocicleta Kawasaki, color gris, modelo \u00a01982, donde se movilizaron los se\u00f1ores Jos\u00e9 Alberto \u00a0Sarmiento Amaya y Javier Enrique Tejeda Cervantes, quienes perdieron \u00a0la vida en dicho accidente. \u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a023 de marzo de 2007, la Fiscal\u00eda calific\u00f3 de nuevo el \u00a0sumario con acusaci\u00f3n contra CORREA BLANCO como presunto autor \u00a0del delito de homicidio culposo agravado, providencia que, el 20 de \u00a0marzo de 2009, la Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el Tribunal \u00a0Superior de Barranquilla confirm\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a030 de enero de 2014, el Juzgado Segundo Penal del Circuito de \u00a0Descongesti\u00f3n de esa ciudad, emiti\u00f3 sentencia de \u00a0condena por medio de la cual declar\u00f3 al acusado autor \u00a0penalmente responsable del delito acusado y le impuso como pena \u00a0principal, 28 meses de prisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Interpuesto recurso de apelaci\u00f3n contra el fallo de primera \u00a0instancia, el 19 de marzo de 2014, la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior de Barranquilla lo confirm\u00f3 en cuanto fue objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Seg\u00fan indica la accionante, esta decisi\u00f3n se notific\u00f3 \u00a0por edicto que se fij\u00f3 el 7 de abril de 2014 y se desfij\u00f3 \u00a0el d\u00eda 9 siguiente; a continuaci\u00f3n, corri\u00f3 el \u00a0t\u00e9rmino legal para recurrir en casaci\u00f3n que venci\u00f3 \u00a0el 8 de mayo de esa anualidad, fecha en la que qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada porque no se hizo uso de este, raz\u00f3n por la cual \u00a0el expediente se remiti\u00f3 a los juzgados de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas y Medidas de Seguridad, cuyo conocimiento correspondi\u00f3 \u00a0al Segundo de esa especialidad de Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA \u00a0DE REVISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0apoderada de ANDR\u00c9S FELIPE CORREA BLANCO al amparo de la \u00a0causal segunda del \u201cart\u00edculo \u00a0192 de la Ley 906 de 2004\u201d, \u00a0demanda la revisi\u00f3n de la sentencia proferida por el Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0como sustento que acorde con el art\u00edculo 83 del C\u00f3digo \u00a0Penal, la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal opera en un \u00a0tiempo igual al m\u00e1ximo de la pena prevista para el delito, \u00a0t\u00e9rmino que a partir de la ejecutoria de la resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n se reduce a la mitad, el cual no puede ser en \u00a0ning\u00fan caso inferior a 5 a\u00f1os, como lo dispone el \u00a0art\u00edculo 85 \u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, alega la accionante, como el 20 de marzo de 2009 cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n formulada en \u00a0contra de CORREA BLANCO, para la fecha en que se fij\u00f3 el \u00a0edicto de notificaci\u00f3n de la sentencia de segunda instancia la \u00a0acci\u00f3n penal estaba prescrita toda vez que el delito por el \u00a0que fue condenado estaba sancionado para ese momento con una pena \u00a0m\u00e1xima de 9 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y al 7 de abril de \u00a02014 ya hab\u00edan transcurrido m\u00e1s de 5 a\u00f1os. \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0ese fundamento, solicita se revise la actuaci\u00f3n toda vez que \u00a0el Tribunal Superior de Barranquilla y el Juzgado Segundo de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad de esa ciudad, que \u00a0vigila el cumplimiento de la pena, no pod\u00edan ejecutar la \u00a0sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sustento de la pretensi\u00f3n allega, \u00a0adem\u00e1s del poder especial para actuar, copia de la sentencia \u00a0de segunda instancia y constancia secretarial de ejecutoria del \u00a0fallo. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La Corte es competente para conocer de la presente acci\u00f3n de \u00a0revisi\u00f3n seg\u00fan lo previsto en el art\u00edculo 75-2 \u00a0de la Ley 600 de 2000, \u00a0bajo cuyo rigor se llev\u00f3 a cabo el enjuiciamiento seguido en \u00a0contra de ANDR\u00c9S FELIPE CORREA BLANCO. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Conforme de manera reiterada lo ha explicado esta Corporaci\u00f3n1, \u00a0la acci\u00f3n de revisi\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0prevista como mecanismo \u00a0extraordinario para remover los efectos de la cosa juzgada y la \u00a0presunci\u00f3n de legalidad de una decisi\u00f3n jurisdiccional \u00a0ejecutoriada. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0estas razones, el legislador dispuso como condici\u00f3n de \u00a0admisibilidad de la demanda presentada con ese prop\u00f3sito, el \u00a0cumplimiento de espec\u00edficos requisitos y la obligaci\u00f3n \u00a0de acudir a las causales taxativamente previstas en la ley, con \u00a0indicaci\u00f3n de los elementos probatorios que se allegan y los \u00a0fundamentos de hecho y de derecho para \u00a0demostrar los supuestos en que se apoya la petici\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Para el caso en examen, el art\u00edculo 222 de la Ley 600 de 2000 \u00a0establece los requisitos espec\u00edficos de orden formal y \u00a0sustancial que debe contener la demanda de revisi\u00f3n, cuya \u00a0satisfacci\u00f3n resulta ineludible, en tanto de ello depende su \u00a0admisi\u00f3n a tr\u00e1mite dado el car\u00e1cter \u00a0extraordinario y rogado que tiene esta acci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad con lo all\u00ed establecido, corresponde al demandante \u00a0identificar la actuaci\u00f3n cuya revisi\u00f3n reclama, el \u00a0despacho que produjo el fallo, las conductas punibles investigadas y \u00a0juzgadas, las decisiones censuradas, demostrar la causal invocada y, \u00a0adem\u00e1s, se\u00f1alar los fundamentos de hecho y de derecho \u00a0en que se funda la acci\u00f3n, as\u00ed como la relaci\u00f3n \u00a0de pruebas aportadas para acreditar los supuestos f\u00e1cticos en \u00a0que soporta la solicitud. \u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0el actor debe acompa\u00f1ar copia de las sentencias de primera y \u00a0segunda instancia cuestionadas junto con la respectiva constancia de \u00a0ejecutoria y en las mismas condiciones deber\u00e1 hacerlo en punto \u00a0de las dem\u00e1s providencias relacionadas con el asunto, si ellas \u00a0son el fundamento de la causal invocada. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0Con base en lo precisado en precedencia, la Sala advierte ab \u00a0initio \u00a0que en el caso bajo examen se impone inadmitir la demanda de \u00a0revisi\u00f3n, porque la demanda incurre en insalvables falencias, \u00a0entre ellas citar erradamente a t\u00edtulo de fundamento normativo \u00a0el art\u00edculo 192 de la Ley 906 de 2004, a pesar de que la causa \u00a0criminal dentro de la cual se profiri\u00f3 el fallo que se \u00a0pretende rebatir curs\u00f3 bajo la \u00e9gida de la Ley 600 de \u00a02000. \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, atendido el sentido de la postulaci\u00f3n, se colige que la \u00a0causal escogida es del siguiente tenor: \u201cCuando \u00a0se hubiere dictado sentencia condenatoria o que imponga medida de \u00a0seguridad, en proceso que no pod\u00eda iniciarse o proseguirse por \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n, por falta de querella o \u00a0petici\u00f3n v\u00e1lidamente formulada, o por cualquier otra \u00a0causal de extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0se advierte del estudio de la petici\u00f3n y sus anexos, no se \u00a0aportan copias de la sentencia de primera instancia, de la resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n de primer grado ni de la providencia proferida en \u00a0segunda instancia por la Fiscal\u00eda delegada ante el Tribunal \u00a0Superior que, se afirma en el libelo, confirm\u00f3 tal \u00a0determinaci\u00f3n; menos a\u00fan certificaci\u00f3n que \u00a0d\u00e9 cuenta de la fecha de su ejecutoria, \u00a0todo lo cual resulta crucial en la medida que se acude a la revisi\u00f3n \u00a0sobre el supuesto que la acci\u00f3n penal por el delito de \u00a0homicidio culposo agravado seguida contra ANDR\u00c9S FELIPE CORREA \u00a0BLANCO habr\u00eda prescrito en la fase de juzgamiento. \u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0resulta indispensable establecer la \u00edndole espec\u00edfica \u00a0de los cargos jur\u00eddicos atribuidos al procesado en el pliego \u00a0acusatorio para realizar el c\u00e1lculo correspondiente a sus \u00a0montos punitivos m\u00e1ximos y esclarecer si, como se alega, \u00a0trascurri\u00f3 el t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n \u00a0penal sin que adquiriera firmeza el fallo de condena de segunda \u00a0instancia. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0aducci\u00f3n de copias de las determinaciones echadas de menos \u00a0resulta trascedente en cuanto el ejercicio de esta acci\u00f3n se \u00a0soporta en una hip\u00f3tesis que obliga a establecer si a partir \u00a0de la ejecutoria de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, que \u00a0marc\u00f3 el l\u00edmite de la pretensi\u00f3n punitiva \u00a0estatal, determinante del ejercicio de la acci\u00f3n penal, se \u00a0super\u00f3 el l\u00edmite temporal con que contaban las \u00a0autoridades de la administraci\u00f3n de justicia para resolver de \u00a0manera definitiva el asunto. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo ha definido la Corte de manera reiterada y pac\u00edfica: \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la contabilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0en fase de juzgamiento, los extremos temporales los marcan la \u00a0ejecutoria de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n para su \u00a0iniciaci\u00f3n y la ejecutoria de la sentencia para su \u00a0finalizaci\u00f3n. Tal consideraci\u00f3n es requisito esencial \u00a0cuando se acude a esta causal, incluir dentro de la relaci\u00f3n \u00a0de las pruebas que se aportan la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0con la respectiva constancia de ejecutoria, pues ese, es el \u00fanico \u00a0documento que tiene aptitud jur\u00eddica para contabilizar el \u00a0t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n.2 \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si bien en la sentencia de segunda instancia allegada con el libelo \u00a0se hace referencia a la fecha en que se profiri\u00f3 la resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, as\u00ed como en su texto consta la de emisi\u00f3n \u00a0por el juez colegiado de la providencia confirmatoria del fallo \u00a0condenatorio apelado, esa informaci\u00f3n no resulta id\u00f3nea \u00a0para establecer con exactitud los momentos de inicio, interrupci\u00f3n \u00a0y culminaci\u00f3n del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n penal adelantada en contra ANDR\u00c9S FELIPE CORREA \u00a0BLANCO. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acreditaci\u00f3n de la causal segunda de revisi\u00f3n, como lo \u00a0tiene dicho la Sala3, \u00a0debe \u00a0emerger objetiva de las pruebas que acerca del devenir de las \u00a0instancias procesales se adjunten al escrito de demanda, sin que \u00a0resulten a ese efecto suficientes las referencias informativas o las \u00a0particulares deducciones que la parte demandante haga. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese estado las cosas, visto que no se alleg\u00f3 copia de la \u00a0providencia acusatoria, ni de la de segunda instancia que desat\u00f3 \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto en su contra, como tampoco \u00a0la constancia de ejecutoria de \u00e9sta, no es posible verificar \u00a0el eventual acaecimiento del hito prescriptivo alegado y, por \u00a0contera, de la admisibilidad de la acci\u00f3n de revisi\u00f3n \u00a0incoada. \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0impone, entonces, inadmitir la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA, \u00a0SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 INADMITIR \u00a0la demanda de revisi\u00f3n presentada por la apoderada del \u00a0sentenciado \u00a0ANDR\u00c9S FELIPE CORREA BLANCO. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Contra \u00a0esta providencia procede el recurso de reposici\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>GERSON CHAVERRA \u00a0CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>EXCUSA \u00a0JUSTIFICADA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>FABIO OSPITIA \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O \u00a0CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>MARTHA \u00a0LILIANA TRIANA SU\u00c1REZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0(E) \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP1246-2019, 29 may. 2019, rad. 51154; CSJ AP2763-2018, 26 jun. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02018, rad. 52962; AP856-2018, 28 feb.2018, rad. 51840, entre otras. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP 457-2015, 4 feb. 2015, rad. 43620; CSJ AP, 13 abr. 2012, rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a033965; CSJ AP, 19 nov. 2009, rad. 32721. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ 2042-2019, rad. 54447; CSJ AP 16 jun. 2010, rad. 34171. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0 AP936-2021 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00b0. 52518 \u00a0 Aprobado \u00a0Acta N\u00ba 48 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. 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