{"id":5472,"date":"2023-09-08T16:23:28","date_gmt":"2023-09-08T16:23:28","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1305401-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:28","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:28","slug":"1305401-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1305401-08-02\/","title":{"rendered":"13054(01-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 13054 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 87 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., primero (01) de agosto de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0de Bogot\u00e1, el 29 de \u00a0marzo \u00a0de 1996, conden\u00f3 a Diego Fernando Paniagua Cardona, en calidad de autor, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro extorsivo agravado. El Tribunal Nacional, el 3 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01.996, \u00a0al \u00a0conocer \u00a0por \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0de ese fallo, le imparti\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0esa \u00a0providencia, \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0impuesta \u00a0en primera \u00a0instancia, \u00a0que ascendi\u00f3 a veintid\u00f3s (22) a\u00f1os de prisi\u00f3n y mil cien (1.100) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales \u00a0de multa, as\u00ed como la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0espacio \u00a0de \u00a0diez (10) a\u00f1os, no fue \u00a0modificada.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. Corresponde ahora a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0una vez admitido el recurso, pronunciarse sobre la viabilidad de las \u00a0censuras propuestas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Diego Fernando Paniagua Cardona, en esta \u00a0ciudad, \u00a0regentaba \u00a0un \u00a0establecimiento\u00a0 dedicado a la prostituci\u00f3n. A ese \u00a0lugar, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0apariencia de\u00a0 trabajar como masajistas, acud\u00edan mujeres \u00a0de \u00a0distintas \u00a0partes \u00a0del \u00a0pa\u00eds. \u00a0Una \u00a0de \u00a0ellas \u00a0fue \u00a0Martha \u00a0In\u00e9s Mart\u00ednez \u00a0Elejalde. \u00a0Durante \u00a0algunos \u00a0meses, \u00a0estuvo \u00a0vinculada a ese negocio. En mayo de \u00a01992, \u00a0sostuvo \u00a0un \u00a0romance \u00a0con \u00a0Luis \u00a0Fernando \u00a0Villarreal, \u00a0uno \u00a0de sus\u00a0 \u00a0clientes, \u00a0quien le ofreci\u00f3 ayuda y por ese motivo accedi\u00f3 a vivir\u00a0 en su \u00a0compa\u00f1\u00eda en el motel \u201cLas Galaxias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Martha\u00a0 \u00a0In\u00e9s \u00a0Mart\u00ednez \u00a0le qued\u00f3 \u00a0debiendo \u00a0alg\u00fan dinero a Diego Fernando Paniagua Cardona, su empleador. Por eso \u00a0\u00e9l, \u00a0cuando \u00a0supo \u00a0d\u00f3nde \u00a0se \u00a0hospedaba, se traslad\u00f3 hasta all\u00ed, la forz\u00f3 a \u00a0salir \u00a0y \u00a0la \u00a0llev\u00f3 hasta la casa de su t\u00eda Lida Cardona. Contra su voluntad y \u00a0sometida \u00a0a \u00a0maltratos \u00a0f\u00edsicos, \u00a0vivi\u00f3 \u00a0en \u00a0esa \u00a0residencia. \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0Paniagua, \u00a0por \u00a0su \u00a0liberaci\u00f3n, \u00a0exig\u00eda \u00a0el pago de un mill\u00f3n ($1.000.000) de \u00a0pesos \u00a0y \u00a0la \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0suma \u00a0que \u00a0le \u00a0adeudaba. Por esa raz\u00f3n, fue \u00a0denunciado por el delito de secuestro extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0son \u00a0las \u00a0secuencias \u00a0que \u00a0conforman el proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La Fiscal\u00eda Regional de Bogot\u00e1, el 19 \u00a0de octubre de 1992, declar\u00f3 abierta la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a05 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1992, la misma \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0al \u00a0resolverle \u00a0a \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0Paniagua \u00a0Cardona \u00a0la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0le \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0en \u00a0su modalidad de cauci\u00f3n \u00a0prendaria \u00a0 equivalente \u00a0 a \u00a0 cuatrocientos \u00a0 (400) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de inducci\u00f3n a la prostituci\u00f3n y dispuso el env\u00edo \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias, \u00a0por \u00a0competencia, \u00a0al \u00a0Fiscal Seccional Delegado ante los \u00a0Juzgados Penales del Circuito de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El Fiscal Seccional, que recibi\u00f3 algunas \u00a0pruebas, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01992, sustituy\u00f3 por \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0 la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0contra \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0Paniagua. \u00a0Asimismo, \u00a0se \u00a0modific\u00f3 \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0provisional. En lugar de \u00a0imputarle \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0inducci\u00f3n \u00a0a la prostituci\u00f3n, se le atribuy\u00f3 el de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0El proceso, entonces, fue enviado de nuevo a los Juzgados \u00a0Regionales para que dieran fin a la etapa instructiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue cerrada el 4 de \u00a0mayo de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El 30 de junio de 1993, se calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario. \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0Paniagua \u00a0fue \u00a0acusado por el delito de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0La decisi\u00f3n fue impugnada. La Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0el 25 de agosto de 1993, la confirm\u00f3. Pero la adicion\u00f3 en \u00a0el \u00a0 sentido \u00a0de \u00a0acusar \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0por \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0a \u00a0la \u00a0prostituci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a03 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01.994, un Juzgado \u00a0Regional, por competencia, avoc\u00f3 el conocimiento del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a07 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994, \u00a0el Juzgado \u00a0Regional \u00a0decret\u00f3 \u00a0la nulidad parcial de lo actuado, a partir de la indagatoria \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0su \u00a0libertad. \u00a0En \u00a0la \u00a0misma \u00a0providencia, \u00a0se \u00a0se\u00f1alaron \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0posteriores que no\u00a0 quedaban afectadas con la \u00a0medida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0El \u00a028 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994, luego de \u00a0recapturado \u00a0y \u00a0o\u00eddo \u00a0otra \u00a0vez \u00a0en \u00a0indagatoria, se le resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0a \u00a0Paniagua Cardona. En la providencia, se dispuso dictarle medida de \u00a0aseguramiento, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0derecho \u00a0a \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0inducci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0prostituci\u00f3n y aborto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a05 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01994, \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 \u00a0nuevamente \u00a0la investigaci\u00f3n. Contra esta decisi\u00f3n, se interpuso el recurso de \u00a0reposici\u00f3n. \u00a0La \u00a0impugnaci\u00f3n prosper\u00f3.\u00a0 El 10 de octubre del mismo a\u00f1o, \u00a0volvi\u00f3 a decretarse el cierre de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 10 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01995, \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0esta \u00a0vez \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un Juzgado Regional, el 29 de marzo de 1996, \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos explicados l\u00edneas \u00a0arriba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fallo fue apelado. El Tribunal Nacional, \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0solo \u00a0cargo, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal \u00a0primera \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0formula \u00a0el \u00a0demandante \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0 Considera \u00a0 que \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del Decreto 2790 de 1990 y la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo \u00a0lo \u00a0sustenta \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 m\u00f3viles \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0imputado \u00a0a \u00a0Diego \u00a0Fernando Paniagua no eran terroristas. Del proceso emerge, y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0acept\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0pretend\u00eda obtener un provecho \u00a0econ\u00f3mico. \u00a0Si \u00a0la \u00a0agraviada fue retenida arbitrariamente del 10 de mayo al 11 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01992, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0aplicarse, para efectos de graduar la pena, el \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990. Lo correcto, dado que la finalidad no era terrorista ni \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0pasivo \u00a0era calificado, era ce\u00f1irse a los dispuesto en el art\u00edculo \u00a0268 del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0de la vigencia de la Ley 40 de 1993, \u00a0exist\u00eda \u00a0un \u00a0paralelismo normativo en esta materia. Esta circunstancia, motiv\u00f3 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 a \u00a0 dejar \u00a0en \u00a0claro, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0\u2013y \u00a0cita p\u00e1rrafos de algunos de estos \u00a0pronunciamientos \u00a0para \u00a0afianzar \u00a0su \u00a0postura-, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0cuando \u00a0se \u00a0retiene \u00a0arbitrariamente \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0con ese espec\u00edfico fin, pod\u00eda en ese momento \u00a0juzgarse \u00a0al \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con lo establecido en el \u00a0art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2790 de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por estos motivos, considera que el juzgador \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0esta \u00a0norma \u00a0y \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el art\u00edculo 268 del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, entonces, que se case parcialmente \u00a0el \u00a0fallo impugnado y se profiera uno de reemplazo, modificando la pena impuesta \u00a0para \u00a0ajustarla \u00a0a \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0materia \u00a0punitiva \u00a0en el art\u00edculo 268 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 de \u00a0 1980, \u00a0aplicable \u00a0en \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>A juicio del Procurador Tercero Delegado en \u00a0lo \u00a0Penal, \u00a0el casacionista enuncia y formula correctamente el cargo, puesto que \u00a0lo \u00a0hace \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, cuerpo primero, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial. Adem\u00e1s, acierta en el se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n, puesto que la ubica en la aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el reproche, dice, carece de fundamentos y por esa raz\u00f3n no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las siguientes sus razones: \u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0 se \u00a0 expidi\u00f3 \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0de \u00a01991, \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de 1990, que hab\u00eda sido producto de la \u00a0facultad \u00a0legislativa \u00a0excepcional \u00a0del \u00a0Ejecutivo, \u00a0se convirti\u00f3, por obra del \u00a0Decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991, \u00a0en \u00a0\u201clegislaci\u00f3n permanente\u201d. Esa legislaci\u00f3n de \u00a0emergencia, \u00a0pas\u00f3 a ser de derecho ordinario. A partir de ese momento, para que \u00a0se \u00a0configure el delito de secuestro extorsivo, su autor no necesariamente tiene \u00a0que \u00a0actuar \u00a0con \u00a0\u00e1nimo terrorista, que era el eje de diferenciaci\u00f3n entre las \u00a0leyes ordinarias y las de excepci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0delito \u00a0de secuestro extorsivo se \u00a0hubiera \u00a0 cometido \u00a0 durante \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0de \u00a01986\u00a0 \u00a0y \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de 1990, era preciso que la acci\u00f3n se hubiera \u00a0realizado \u00a0con \u00a0finalidades terroristas. Pero a partir de la entrada en vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Nacional de 1991, por cuyo efecto las normas de excepci\u00f3n \u00a0se \u00a0convirtieron \u00a0en \u00a0legislaci\u00f3n permanente, no importa, para la tipificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0conducta \u00a0punible, \u00a0la \u00a0finalidad \u00a0perseguida por el agente activo del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0objeto de estudio, no pod\u00edan \u00a0aplicarse \u00a0en \u00a0forma simult\u00e1nea el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal de 1980 y el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 del Decreto 2790 de 1990, convertido este \u00faltimo en legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por el Decreto 2266 de 1991. Lo correcto era entender que el primero \u00a0hab\u00eda sido modificado por el segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0il\u00edcito \u00a0imputado \u00a0a \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0Paniagua, \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0mayo \u00a0de 1992. Para esa fecha, se encontraba vigente el \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0convertido \u00a0en \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente\u00a0 \u00a0por el \u00a0Decreto \u00a02266 \u00a0del \u00a01991. \u00a0Las \u00a0finalidades terroristas del secuestro extorsivo, \u00a0estaban \u00a0contenidas \u00a0en el art\u00edculo 6\u00b0 Decreto 2790 de 1990. Pero en esa norma \u00a0se \u00a0establec\u00eda \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0el secuestro extorsivo se estructuraba cuando su \u00a0autor \u00a0\u201cpersiga \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0enunciados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 268 del C\u00f3digo \u00a0Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Decreto 2790 de 1990, entonces, modific\u00f3 \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal de 1980. A partir de \u00a0entonces, \u00a0el autor de secuestro extorsivo, sin que la finalidad terrorista haga \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0normativos \u00a0del \u00a0tipo, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0sancionado con los \u00a0l\u00edmites \u00a0punitivos \u00a0\u2013 de \u00a020 \u00a0a \u00a025 \u00a0a\u00f1os de\u00a0 prisi\u00f3n y multa entre mil y dos mil salarios m\u00ednimos \u00a0legales mensuales-\u00a0 fijados en el Decreto 2790 de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso el art\u00edculo 6\u00b0 de este decreto no \u00a0se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. Entre esta \u00a0norma \u00a0y \u00a0el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal de 1980, no existe paralelismo. Las \u00a0primeras \u00a0son \u00a0posteriores \u00a0y \u00a0modificaron \u00a0lo dispuesto en el C\u00f3digo Penal. De \u00a0esta \u00a0 manera, \u00a0\u201csiempre \u00a0que \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0persiga \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0enunciados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal\u201d, debe penarse con una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0que \u00a0oscila \u00a0entre 20 y 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n. Por eso el cargo no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0segunda \u00a0inconformidad \u00a0del recurrente, \u00a0tampoco \u00a0tiene \u00a0sustento. No hubo ning\u00fan exceso en la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a061 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980. Para tasar la pena se parti\u00f3 del m\u00ednimo de 20 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0del \u00a0m\u00ednimo \u00a0se \u00a0parti\u00f3 \u00a0para \u00a0imponer \u00a0la \u00a0agravaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0invoca la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo primero, para acusar la sentencia de violar la ley sustancial \u00a0de \u00a0modo directo, por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 6\u00b0 del decreto 2790 de \u00a01990. \u00a0Asimismo, se\u00f1ala que por aplicarse indebidamente esta norma, se dej\u00f3 de \u00a0aplicar, \u00a0en cuanto hace a la fijaci\u00f3n de la pena, el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo \u00a0est\u00e1 \u00a0enunciado \u00a0y formulado en \u00a0forma \u00a0correcta. \u00a0Pero \u00a0su \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0lo explica la \u00a0Delegada, \u00a0carece \u00a0de soporte l\u00f3gico y legal. La Corte expondr\u00e1 en las l\u00edneas \u00a0siguientes las razones de esta afirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La v\u00edctima fue retenida contra su voluntad \u00a0desde \u00a0el \u00a010 de mayo hasta el 11 de junio de 1992. Por su liberaci\u00f3n, el autor \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0exig\u00eda \u00a0el \u00a0pago \u00a0de \u00a0un \u00a0mill\u00f3n \u00a0de pesos ($1.000.000) y la \u00a0cancelaci\u00f3n de una deuda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal de 1980 \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a0ese a\u00f1o), ten\u00eda fijada para esa conducta una pena de 6 a 15 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n. Pero el 4 de octubre de 1991, el Gobierno Nacional, amparado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a08\u00b0 \u00a0transitorio \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, expidi\u00f3 el \u00a0decreto \u00a02266 de 1991. Mediante \u00e9l declar\u00f3 como legislaci\u00f3n permanente varias \u00a0de las disposiciones que reg\u00edan durante el estado de excepci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una de esas normas, fue el art\u00edculo 6\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, referido al secuestro. En uno de sus apartes, en el que \u00a0fija \u00a0la sanci\u00f3n para este tipo de conductas en una pena m\u00ednima de 20 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0una m\u00e1xima de 25, establece que \u00e9sta se impondr\u00e1 a quien ejecute \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas \u00a0o \u00a0persiga los \u00a0objetivos enunciados en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Decreto 2266 de 1991, en su art\u00edculo 11, \u00a0adopt\u00f3 \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0este \u00a0art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2790 de \u00a01990. \u00a0Al \u00a0operarse esta declaratoria, el delito de secuestro qued\u00f3 sancionado, \u00a0tanto \u00a0cuando \u00a0las finalidades de su autor hayan sido terroristas o cuando\u00a0 \u00a0persiga \u00a0los objetivos enunciados en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo penal de 1980, \u00a0con una pena que oscila entre 20 y 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0indiscutible que la finalidad delictiva \u00a0de \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0Paniagua \u00a0no \u00a0era \u00a0terrorista. \u00a0\u00c9l \u00a0retuvo \u00a0a Martha In\u00e9s \u00a0Mart\u00ednez \u00a0con \u00a0fines puramente econ\u00f3micos. Es decir, lo hizo con el prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0exigir \u00a0por \u00a0su \u00a0libertad \u00a0un \u00a0provecho \u00a0o \u00a0cualquier otra utilidad, como lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal de 1980, reformado por la Ley 40 de \u00a01993, \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00b0, \u00a0al \u00a0definir \u00a0el delito de secuestro extorsivo y fijar su \u00a0sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas condiciones, como el art\u00edculo 6\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0declarado \u00a0por \u00a0el \u00a011 \u00a0del Decreto 2266 de 1991, \u00a0determina \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 sanci\u00f3n \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 secuestro \u00a0 extorsivo\u00a0 \u00a0 se \u00a0sancionar\u00e1\u00a0 \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a020 \u00a0a \u00a025 \u00a0a\u00f1os, \u00a0para \u00a0el caso objeto de \u00a0controversia, \u00a0y dado que el sentenciado cometi\u00f3 el hecho con el fin de obtener \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0enunciados \u00a0en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo\u00a0 Penal de 1980, \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0pena imponible deb\u00eda hacerse, como efecto procedi\u00f3 el \u00a0Tribunal, con fundamento en esa norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 estas \u00a0 razones, \u00a0 no \u00a0prospera \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0las \u00a0copias \u00a0que con efectos \u00a0disciplinarios \u00a0insin\u00faa \u00a0el Delegado sean expedidas respecto de irregularidades \u00a0predicables \u00a0de \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda, la Sala se abstiene en raz\u00f3n del transcurso del \u00a0tiempo pues sus conductas se extendieron entre 1993 y 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala Penal de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica \u00a0y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 13054 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 87 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., primero (01) de agosto de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5472","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5472\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}