{"id":5468,"date":"2023-09-08T16:23:28","date_gmt":"2023-09-08T16:23:28","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1302630-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:28","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:28","slug":"1302630-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1302630-05-02\/","title":{"rendered":"13026(30-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13026 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DR. \u00a0 JORGE \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta Nro: 58 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 D.C., treinta de mayo de dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte la casaci\u00f3n propuesta por el \u00a0defensor \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0JULIO \u00a0ARCESIO G\u00d3MEZ DURANGO contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0noviembre de 1996, por cuyo medio el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Medell\u00edn confirm\u00f3 la condena de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n que \u00a0el \u00a0Juzgado Penal del Circuito de Envigado, Antioquia, le impusiera al procesado \u00a0como \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de la libertad al declararlo responsable de la \u00a0conducta punible de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Primero Delegado en lo Penal \u00a0emiti\u00f3 su concepto y solicita no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0filo \u00a0de \u00a0la \u00a0media noche del 2 de septiembre de 1995, a Mart\u00edn \u00a0Garc\u00e9s, \u00a0administrador de la discoteca \u201cEl Ag\u00fcelo Goz\u00f3n\u201d del municipio de \u00a0Sabaneta, \u00a0Antioquia, \u00a0se le infligi\u00f3 letal herimiento causado con proyectil de \u00a0arma \u00a0 de \u00a0 fuego. \u00a0 De \u00a0 la \u00a0 mortal \u00a0 descarga \u00a0 se \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0a \u00a0JULIO \u00a0ARCESIO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0DURANGO, a quien no \u00a0se \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0el \u00a0acceso \u00a0al \u00a0local \u00a0por \u00a0pretender \u00a0ingresar la botella de \u00a0aguardiente \u00a0que \u00a0portaba, \u00a0la cual estrell\u00f3 contra el pavimento del aparcadero \u00a0del \u00a0establecimiento. \u00a0All\u00ed \u00a0se \u00a0le \u00a0vio \u00a0dialogar \u00a0con \u00a0otro \u00a0individuo, \u00a0para \u00a0seguidamente \u00a0retornar \u00a0blandiendo \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver, \u00a0el \u00a0cual deflagr\u00f3 contra el \u00a0inerme empleado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Capturado \u00a0 el \u00a0agresor \u00a0y \u00a0puesto \u00a0a \u00a0buen \u00a0recaudo, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Envigado \u00a0abri\u00f3 formal investigaci\u00f3n y escuch\u00f3 en descargos al \u00a0encartado, \u00a0a \u00a0quien \u00a0detuvo \u00a0precautelarmente \u00a0neg\u00e1ndole \u00a0la excarcelaci\u00f3n al \u00a0definirle \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica. \u00a0Fenecido \u00a0el \u00a0ciclo \u00a0instructivo, \u00a0por \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a03 de enero de 1996 se produjo la calificaci\u00f3n del sumario con \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 delictiva \u00a0 de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ejecutoriado \u00a0el \u00a0Pliego de cargos, el Juzgado Penal del Circuito de \u00a0dicha \u00a0localidad \u00a0conoci\u00f3 del juicio y por fallo del 16 de septiembre del mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado \u00a0a \u00a0la pena principal privativa de la libertad de 25 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, sentencia que el Tribunal Superior de Medell\u00edn confirm\u00f3 en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0por \u00a0la \u00a0que \u00a0ahora \u00a0es objeto del extraordinario recurso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0auspicio \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0dos cargos \u00a0formula \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0ambos por supuesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0err\u00f3neamente \u00a0apreci\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba, \u201ca la cual se\u00f1ala valor que no \u00a0le \u00a0corresponde, \u00a0por \u00a0no atender los lineamientos del art\u00edculo 294 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, y desconoci\u00f3 otros elementos de juicio, por no atender \u00a0la \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0 citada\u201d, \u00a0vicio \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0inaplicar \u00a0los \u00a0Arts. \u00a0325 \u00a0y \u00a038 \u00a0del \u00a0C. \u00a0Penal, en tanto aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0 \u00a0el \u00a0 Art. \u00a0 323 \u00a0 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esgrime \u00a0el \u00a0censor \u00a0como \u00a0fundamento de este reparo el yerro en que \u00a0presuntamente \u00a0incurri\u00f3 el Tribunal \u201cal aceptar como \u00a0veraces \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de los empleados del occiso, especialmente el de Omar \u00a0Gonzalo \u00a0V\u00e9lez, \u00a0y \u00a0desconocer \u00a0o \u00a0desvalorar \u00a0-que es lo mismo que ignorar- lo \u00a0declarado \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Franklin \u00a0Hern\u00e1ndez y Baltazar Mesa. Prescindi\u00f3 \u00a0as\u00ed \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica del testimonio ordenadas tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0art. \u00a0294 \u00a0del \u00a0Estatuto \u00a0Procedimental, \u00a0pues frente a los \u00a0primeros \u00a0hizo caso omiso de los motivos de tacha que imped\u00edan darles cr\u00e9dito, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0\u00faltimos, \u00a0por nimias y balad\u00edes censuras, los \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 consider\u00f3 \u00a0 \u00a0 carentes \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 veracidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el desarrollo del cargo, luego de indicar el demandante conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de la Corte en qu\u00e9 consiste el error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n, aduce que el Tribunal no tuvo en cuenta apartes de \u00a0las \u00a0 testificaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0empleados \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0p\u00fablico \u00a0donde \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0-Jorge \u00a0Albeiro \u00a0Montoya, Juan David Mej\u00eda y Arc\u00e1ngel \u00a0Palacio- \u00a0que \u00a0respaldan \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del procesado y la de los testigos cuyos \u00a0dichos \u00a0fueron \u00a0desestimados \u00a0por \u00a0la \u00a0inobservancia \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica.\u00a0 \u00a0Aquellos \u00a0declarantes \u00a0en \u00a0su \u00a0af\u00e1n de no comprometerse porque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fueron \u00a0protagonistas \u00a0del \u00a0enfrentamiento \u00a0suscitado \u00a0en el lugar, se \u00a0muestran \u00a0reticentes \u00a0eludiendo \u00a0informar \u00a0lo \u00a0que \u00a0saben, \u00a0en \u00a0la medida en que \u00a0resulta \u00a0il\u00f3gico \u00a0que \u00a0si se percataron del incidente habido con antelaci\u00f3n al \u00a0herimiento \u00a0de \u00a0la v\u00edctima -discusi\u00f3n y estallido de una botella-, no hubiesen \u00a0percibido \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0encuentro \u00a0 entre \u00a0 el \u00a0 administrador \u00a0 del \u00a0 local \u00a0 y \u00a0 el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Similar \u00a0postura \u00a0a \u00a0la de los anteriores asumi\u00f3 Juan Diego Ortega, \u00a0quien \u00a0no obstante observar que la v\u00edctima se defend\u00eda de alguien que bland\u00eda \u00a0un \u00a0arma, \u00a0por atender a sus quehaceres dice no haber presenciado el ep\u00edlogo de \u00a0los \u00a0acontecimientos. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se colige de su exposici\u00f3n y que \u00a0confirma \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el \u00a0acriminado, es que existi\u00f3 enfrentamiento, lo que \u00a0obliga \u00a0a \u00a0entender \u00a0que \u00a0hubo \u00a0lucha \u00a0o \u00a0forcejeo como lo refieren los testigos \u00a0Baltazar Mesa y Franklin Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cOmiti\u00f3 \u00a0 as\u00ed \u00a0 el \u00a0 Juez \u00a0 Colegiado \u00a0-alega \u00a0el censor- una prueba \u00a0que \u00a0 \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 estimar \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0hacer \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0examen \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0\u2018conjunto \u00a0 \u00a0 probatorio\u2019, \u00a0y \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0ello \u00a0concluir la \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 enfrentamiento, \u00a0 encuentro, \u00a0 lucha \u00a0 o \u00a0forcejeo \u00a0previo \u00a0al \u00a0disparo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0la \u00a0misma manera critica el censor a Omar Gonz\u00e1lez V\u00e9lez, cuyo \u00a0testimonio, \u00a0contrariamente \u00a0al \u00a0cr\u00e9dito \u00a0que \u00a0le \u00a0otorga \u00a0el fallador, resulta \u00a0torpe \u00a0y \u00a0mendaz \u00a0porque \u00a0es \u00a0absurdo \u00a0que ante una balacera presentada en una cantina, corra al Comando de la \u00a0Polic\u00eda, \u00a0cercano \u00a0al \u00a0lugar, \u00a0a proveerse de un arma. As\u00ed quiso aparentar que \u00a0los \u00a0empleados \u00a0del establecimiento se hallaban inermes, cuando lo cierto es que \u00a0desde \u00a0 su \u00a0 interior \u00a0 se \u00a0 produjeron \u00a0disparos, \u00a0como \u00a0lo \u00a0narra \u00a0Juan \u00a0Diego \u00a0Ortega.\u00a0 \u00a0\u201cS\u00f3lo \u00a0pretende el testigo cubrir su \u00a0responsabilidad, \u00a0pues \u00a0\u00e9l \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0intervinieron en el \u00a0enfrentamiento \u00a0a favor de Mart\u00edn -la v\u00edctima, aclara \u00a0la \u00a0Sala- \u00a0y \u00a0quiz\u00e1s \u00a0el \u00a0autor \u00a0del otro disparo que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 occiso, \u00a0 dirigido \u00a0 equivocadamente \u00a0al \u00a0sindicado.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Plena credibilidad le ha dado el Tribunal al \u00a0testigo \u00a0Omar \u00a0V\u00e9lez, \u00a0en \u00a0cuyo dicho se sustenta el fallo de condena no empece \u00a0las \u00a0numerosas, \u00a0graves \u00a0y \u00a0manifiestas \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que \u00a0el declarante \u00a0incurre, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0rese\u00f1a, testimonio que bajo el tamiz de la sana cr\u00edtica \u00a0ning\u00fan cr\u00e9dito merece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 la \u00a0 errada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dicho \u00a0testimonio, \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0Ad-Quem \u00a0 \u00a0 \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba como la propia \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado y las declaraciones de Franklin Hern\u00e1ndez y Baltazar \u00a0Meza, reitera el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con los descargos del primero, \u00a0s\u00f3lo \u00a0tom\u00f3 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el Tribunal que el procesado admiti\u00f3 ser el autor del \u00a0disparo, \u00a0pero dej\u00f3 de lado su alegaci\u00f3n de haber actuado en leg\u00edtima defensa \u00a0al \u00a0impedir \u00a0que \u00a0se le arrojara por un balc\u00f3n. Y respecto de la existencia del \u00a0forcejeo \u00a0entre \u00a0los \u00a0contendientes \u00a0a \u00a0la \u00a0que aluden los testigos Hern\u00e1ndez y \u00a0Mesa, \u00a0es \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que un hermano de la v\u00edctima confirma, situaci\u00f3n \u00e9sta \u00a0en la que el fallador\u00a0 no repar\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0desestim\u00f3, arguye el impugnante que la conducta de \u00a0su \u00a0asistido constituye un acto de leg\u00edtima defensa, porque si bien quebr\u00f3 una \u00a0botella \u00a0cuando \u00a0se le impidi\u00f3 ingresar al local, ello no justificaba que fuera \u00a0agredido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 administrador \u00a0 de \u00a0la \u00a0discoteca \u00a0y \u00a0sus \u00a0empleados. \u00a0Esa \u00a0provocaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0los \u00a0autorizaba \u00a0para \u00a0golpearlo \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0ning\u00fan bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0estaba en peligro. En vez de oblig\u00e1rsele a abandonar el sitio, se le \u00a0agredi\u00f3 \u00a0 intentando \u00a0 arroj\u00e1rsele \u00a0desde \u00a0una \u00a0considerable \u00a0altura, \u00a0lo \u00a0que \u00a0configura \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusta. \u00a0Por \u00a0suerte \u00a0que la reacci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0aparece \u00a0proporcionada frente a dicha agresi\u00f3n, peligro ante el cual \u00a0respondi\u00f3 \u00a0haciendo \u00a0uso \u00a0de su arma, la cual deflagr\u00f3 por una sola vez cuando \u00a0pudo \u00a0repetir \u00a0los disparos.\u00a0 Su deseo era soltarse de quienes lo as\u00edan, y \u00a0una vez ello ocurri\u00f3, huy\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un tal yerro deviene trascendente, estima el \u00a0recurrente \u00a0extraordinario, puesto que al tener como veraz el testimonio de Omar \u00a0V\u00e9lez, \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la demostraci\u00f3n del homicidio y sus circunstancias, el \u00a0Tribunal \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba como la confesi\u00f3n del procesado y las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Franklin \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y Baltazar Mesa, raz\u00f3n por la cual dio \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Art. \u00a0323 \u00a0del \u00a0C. Penal, omitiendo hacerlo en relaci\u00f3n con el \u00a0canon 29-4 del mismo Estatuto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0 se \u00a0 case \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0reconoci\u00e9ndosele \u00a0 al \u00a0procesado \u00a0haber \u00a0actuado \u00a0en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0se \u00a0le \u00a0absuelva \u00a0del \u00a0cargo \u00a0endilgado, \u00a0es \u00a0la \u00a0aspiraci\u00f3n \u00a0del \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Error de hecho por falso juicio de existencia \u00a0por \u00a0no \u00a0valorar \u00a0el juzgador las manifestaciones del procesado con respecto del \u00a0momento \u00a0del \u00a0disparo, \u00a0as\u00ed como otras pruebas que informan de su no intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar, \u00a0es el sustento de este reproche que de manera subsidiaria plantea el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El procesado manifest\u00f3 en su indagatoria que \u00a0luego \u00a0de \u00a0escuchar un disparo record\u00f3 que consigo portaba un arma de fuego; la \u00a0sac\u00f3 \u00a0y \u00a0alguien \u00a0lo \u00a0tom\u00f3 del brazo.\u00a0 Al disparar, lo soltaron.\u00a0 Su \u00a0versi\u00f3n la corroboran los citados testigos Mesa y Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera el demandante equivocado el examen \u00a0realizado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0dar por establecida la intenci\u00f3n homicida con \u00a0fundamento \u00a0en la naturaleza del arma, la zona anat\u00f3mica sobre la cual dirigi\u00f3 \u00a0su \u00a0acci\u00f3n \u00a0el \u00a0homicida, vulnerable como la que m\u00e1s, y por haber producido el \u00a0disparo \u00a0a \u00a0quemarropa, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0existen \u00a0elementos de juicio con los cuales \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0deflagraci\u00f3n \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0hecho a un sitio espec\u00edfico del \u00a0organismo \u00a0de \u00a0Mart\u00edn, \u00a0y menos a la distancia que se pregona, pues ni siquiera \u00a0huellas \u00a0 de \u00a0 tatuaje \u00a0 se \u00a0encontraron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0asegura \u00a0el \u00a0casacionista que la \u00a0embriaguez \u00a0y \u00a0la \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0de \u00e1nimo ante una agresi\u00f3n, son factores que \u00a0impiden \u00a0en \u00a0una persona la configuraci\u00f3n del prop\u00f3sito homicida. En el evento \u00a0sub \u00a0lite la \u00fanica finalidad \u00a0del \u00a0acusado \u00a0era soltarse de quienes lo agarraron y evitar no ser lanzado desde \u00a0el \u00a0mentado \u00a0balc\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual logr\u00f3 con el \u00fanico disparo que realiz\u00f3. Si su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0hubiera \u00a0sido matar, hubiera accionado el arma cuantas veces hubiese \u00a0querido, \u00a0estando \u00a0en \u00a0condiciones, \u00a0como en efecto estaba, de haberlo hecho; la \u00a0trayectoria \u00a0de \u00a0la bala tampoco dependi\u00f3 de su voluntad, sino del hecho de que \u00a0al momento del disparo, la v\u00edctima lo ten\u00eda asido por el brazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indemostrado \u00a0como \u00a0se \u00a0tiene \u00a0entonces \u00a0ese \u00a0prop\u00f3sito \u00a0 \u00a0 homicida, \u00a0 \u00a0 concluye \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0casacionista, \u00a0 \u00a0\u201cs\u00f3lo \u00a0quiz\u00e1s pueda considerarse como tipificado el fen\u00f3meno de la \u00a0preterintenci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0resultado \u00a0previsible excedi\u00f3 la intenci\u00f3n del \u00a0agente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0incidencia \u00a0del yerro del Tribunal en la \u00a0sentencia \u00a0se manifiesta en que por desconocer la confesi\u00f3n del procesado y los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Mesa \u00a0y \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0se estim\u00f3 como \u00a0ver\u00eddica \u00a0la \u00a0atestaci\u00f3n \u00a0de Omar V\u00e9lez, la Colegiatura dio por demostrado el \u00a0dolo \u00a0de \u00a0matar, alega el actor, violando de esta manera los Arts. 323, 325 y 38 \u00a0del \u00a0C. \u00a0Penal \u00a0anterior \u00a0\u201cpor \u00a0dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0primero, \u00a0 y \u00a0 dejar \u00a0 de \u00a0hacerlo \u00a0respecto \u00a0a \u00a0los \u00a0dos \u00a0\u00faltimos.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0y \u00a0reconocer la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0homicidio preterintencional con la consiguiente rebaja de pena, \u00a0es la solicitud que el demandante hace a la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0En relaci\u00f3n con la primera censura, ninguna raz\u00f3n le asiste al \u00a0libelista \u00a0en acusar la sentencia de violar en forma indirecta la ley sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivado \u00a0de \u00a0un falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, \u00a0adujo \u00a0el \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0las declaraciones cuya \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0se \u00a0consideran \u00a0omitidas \u00a0en \u00a0verdad \u00a0si \u00a0fueron examinadas por los \u00a0falladores, \u00a0como \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0en el libelo, \u201cs\u00f3lo \u00a0que \u00a0sin \u00a0el \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0defensa comportan.\u201d \u00a0 \u00a0Incurre \u00a0 \u00a0as\u00ed \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0censor \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u201cdesv\u00edo \u00a0t\u00e9cnico\u201d en la formulaci\u00f3n del \u00a0reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0de \u00a0explicar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 consiste un tal yerro, el\u00a0 agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0advierte \u00a0que \u00a0como la inconformidad del libelista se \u00a0centra \u00a0en que la valoraci\u00f3n de los testimonios de Hern\u00e1ndez y Mesa contrar\u00eda \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0la v\u00eda correcta para su proposici\u00f3n habr\u00eda sido la de un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad con la demostraci\u00f3n efectiva de la transgresi\u00f3n de \u00a0las reglas que integran un tal sistema de valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0todas \u00a0maneras, \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0propuesto \u00a0el \u00a0cargo \u00a0sin la \u00a0falencia \u00a0t\u00e9cnica \u00a0advertida, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0suficiente \u00a0para desechar el cargo, el \u00a0reproche \u00a0ninguna \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prosperidad \u00a0puede \u00a0tener \u00a0por \u00a0las siguientes \u00a0razones, expone el se\u00f1or Procurador Delegado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a). \u00a0Porque \u00a0la \u00a0tacha \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0que el \u00a0demandante \u00a0formula a los testimonios de los empleados del establecimiento donde \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0los hechos, quienes supuestamente se abstienen de dar a conocer \u00a0lo \u00a0realmente \u00a0sucedido \u00a0por estar comprometidos en el suceso, se finca en meras \u00a0especulaciones \u00a0o \u00a0hip\u00f3tesis ajenas a la evidencia procesal de imposible recibo \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b). \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el forcejeo que como \u00a0sustento \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa arg\u00fcida se esgrime, deducci\u00f3n que seg\u00fan el \u00a0actor \u00a0surge \u00a0del testimonio de quien dijo haber observado cuando la v\u00edctima se \u00a0defend\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0agresor, \u00a0no \u00a0puede tomarse como se\u00f1al inequ\u00edvoca de que el \u00a0mismo \u00a0hubiese \u00a0existido.\u00a0 Sin embargo, lo importante para el fallador y el \u00a0derecho \u00a0es que a quien se se\u00f1ala como inicial agresor fue al procesado, y as\u00ed \u00a0aqu\u00e9l \u00a0acto \u00a0hubiese \u00a0existido \u00a0o \u00a0no con posterioridad a la propia conducta de \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0ello \u00a0no \u00a0legitima \u00a0la \u00a0conducta de matar que \u00e9ste \u00a0despleg\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c). Pretende el censor restarle cr\u00e9dito a la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Omar \u00a0V\u00e9lez Alzate, \u00fanico testigo que afirma haber percibido \u00a0el \u00a0hecho \u00a0mismo \u00a0del disparo, recurriendo a cr\u00edticas sobre aspectos accesorios \u00a0de \u00a0dicho testimonio que en su opini\u00f3n acredita su mendacidad, empero por parte \u00a0alguna \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0los razonamientos del juzgador violenten la l\u00f3gica o el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan, \u00a0de donde mal puede predicarse la existencia de error alguno en \u00a0la apreciaci\u00f3n de dicho medio de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d). Los testimonios de Franklin Hern\u00e1ndez y \u00a0Baltazar \u00a0Mesa, allegados por iniciativa de la defensa, resultan contradictorios \u00a0e \u00a0 infirmados \u00a0 por \u00a0 otras \u00a0 pruebas, \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0ofrecen \u00a0credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, careci\u00e9ndose de elementos \u00a0de \u00a0juicio que respalden el argumento del procesado en cuanto a haber actuado en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0respecto del supuesto ataque del que se le hizo v\u00edctima, la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0censor \u00a0se contrae a la presentaci\u00f3n de su propio criterio \u00a0valorativo \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a0cual \u00a0contrapone \u00a0al \u00a0de \u00a0los falladores, sin \u00a0demostrar \u00a0error \u00a0alguno \u00a0que \u00a0contrar\u00ede \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0controversia que \u00a0deviene \u00a0est\u00e9ril \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n por arribar a esta sede la sentencia impugnada, \u00a0precedida de la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0resulta \u00a0infundado, \u00a0es \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con dicho \u00a0reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En cuanto a la omisi\u00f3n del fallador en \u00a0considerar \u00a0la \u00a0injurada \u00a0del justiciable y otras pruebas demostrativas de su no \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar, y que como cargo subsidiario se plantea en la demanda, al \u00a0igual \u00a0que el anterior su formulaci\u00f3n deviene errada en cuanto que esas pruebas \u00a0s\u00ed \u00a0fueron \u00a0consideradas, \u00a0consistiendo \u00a0en realidad la inconformidad\u00a0 del \u00a0demandante \u00a0en \u00a0el \u00a0desvalor \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0las \u00a0mismas, \u00a0cuya \u00a0correcta \u00a0proposici\u00f3n hubiese sido mediante el \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte \u00a0 la \u00a0naturaleza \u00a0rogada \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0desprende el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0t\u00e9cnico emerge insalvable al no estarle \u00a0permitido \u00a0a la Corte subsanarlo\u201d, advierte el se\u00f1or \u00a0Procurador Primero Delegado para la Casaci\u00f3n Penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, en lo sustancial, tampoco le asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0 alguna \u00a0 al \u00a0demandante \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0orienta \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 homicidio \u00a0 preterintencional \u00a0 con \u00a0 apoyo \u00a0 en \u00a0 las \u00a0testificaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0citados \u00a0Hern\u00e1ndez y Mesa, como tambi\u00e9n en la propia \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0reo, \u00a0cuyo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0con \u00a0el \u00a0resto \u00a0del material \u00a0probatorio, ning\u00fan cr\u00e9dito merecen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dio \u00a0 por \u00a0 acreditado \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ese \u00a0prop\u00f3sito \u00a0homicida, cuya argumentaci\u00f3n razonadamente expone el fallador en la \u00a0sentencia, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0la demostraci\u00f3n de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0o \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0hecho fortuito -la intenci\u00f3n del \u00a0agente \u00a0no \u00a0fue \u00a0la \u00a0de dispararle a la v\u00edctima- carece de respaldo probatorio, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual para el derecho resultan irrelevantes, como con acierto se \u00a0plasm\u00f3 en aquel pronunciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, el libelista sobre la base de \u00a0su \u00a0 propia \u00a0 y \u00a0subjetiva \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0mas \u00a0no \u00a0errores \u00a0de \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0 afirma \u00a0 el \u00a0 Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0construye \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la existencia de una modalidad delictiva de \u00a0menor \u00a0entidad \u00a0-homicidio \u00a0preterintencional-, sin acreditar yerro alguno en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0raciocinio \u00a0de los sentenciadores, con lo que el fallo conserva su \u00a0vigencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 consecuencia, \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0debe \u00a0prosperar, es el criterio de la Delegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia impugnada, es la final \u00a0solicitud \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 representante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0Son evidentes los desaciertos en los que incurre el censor en la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos con los cuales dice acusar el fallo impugnado. En \u00a0su \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0es \u00a0categ\u00f3rico al atribuirle como error de hecho al Tribunal, \u00a0la \u00a0indebida apreciaci\u00f3n de las pruebas, y a su vez el haberlas ignorado.\u00a0 \u00a0El \u00a0planteamiento, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0contradictorio, \u00a0como \u00a0lo \u00a0precisa \u00a0el Procurador \u00a0Delegado, \u00a0hace \u00a0patente \u00a0la falta de manejo de la t\u00e9cnica casacional por parte \u00a0del recurrente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0suele ocurrir cuando esto acontece en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0Primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0termina haciendo de la \u00a0demanda \u00a0un \u00a0alegato de instancia, una lectura personal de los medios de prueba, \u00a0cuya \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 es \u00a0 opuesta \u00a0 a \u00a0 la \u00a0declarada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0el \u00a0impugnante le atribuye al \u00a0Tribunal \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en error de hecho por falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0y sin embargo todas las pruebas que toma como referente para criticar \u00a0las \u00a0premisas conclusivas contenidas en el fallo, fueron precisamente las que el \u00a0juzgador estim\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha sido insistente la Corte en sostener que \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0conocido \u00a0como \u00a0falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n o \u00a0preterici\u00f3n, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0los juzgadores al apreciar los elementos de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0obran \u00a0legalmente \u00a0aportados \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0ignoran \u00a0la \u00a0existencia \u00a0material \u00a0de \u00a0alguno \u00a0o \u00a0algunos \u00a0de ellos de manera absoluta, dando lugar a una \u00a0visi\u00f3n \u00a0distinta \u00a0de \u00a0los hechos, que incide en el sentido de la decisi\u00f3n o en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas. Pero este cometido s\u00f3lo se \u00a0logra \u00a0confrontando \u00a0los \u00a0medios objetivamente echados de menos con los que tuvo \u00a0en \u00a0cuenta el juzgador para proferir el fallo controvertido, ejercicio a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual \u00a0puede \u00a0la Corte descubrir la real trascendencia del error -en caso de \u00a0haber existido- y por ende si la sentencia es o no legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior por cuanto este extraordinario \u00a0instituto \u00a0no \u00a0tolera \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0de \u00a0yerros intrascendentes, sino s\u00f3lo de \u00a0aqu\u00e9llos \u00a0relevantes \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0final, \u00a0\u00fanica manera de desvirtuar la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad de que llegan revestidos los fallos a \u00a0esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0ning\u00fan \u00a0error \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los medios de prueba tuvo lugar, y si es marginal a la casaci\u00f3n \u00a0discutir \u00a0la valoraci\u00f3n probatoria realizada por el juzgador sin trascender los \u00a0l\u00edmites \u00a0de \u00a0lo \u00a0racional, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley \u00a0sustancial \u00a0la \u00a0apoy\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, al impugnante s\u00f3lo le quedaba \u00a0plantear \u00a0que \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas -falso juicio de \u00a0identidad-, \u00a0que no es el epicentro de su discrepancia con los fundamentos de la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0o \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0por desbordamiento \u00a0manifiesto \u00a0de los principios de la sana cr\u00edtica, tem\u00e1tica esta que si bien es \u00a0cierto \u00a0abord\u00f3, \u00a0apenas \u00a0la \u00a0dej\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0mero \u00a0enunciado, como quiera que la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0no \u00a0fue m\u00e1s all\u00e1 de presentar su propia valoraci\u00f3n probatoria, de \u00a0formular \u00a0su \u00a0personal \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0acerca \u00a0de la manera como debi\u00f3 haber \u00a0concluido \u00a0 el \u00a0 Tribunal, \u00a0 critic\u00e1ndolo \u00a0 por \u00a0 haberle \u00a0otorgado \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0determinados \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0supuestamente \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0otros, \u00a0planteando en el fondo el descr\u00e9dito de los que reputa ignorados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0En \u00a0efecto, en relaci\u00f3n con el primer \u00a0cargo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que hace el impugnante es oponerse al examen \u00a0probatorio \u00a0hecho \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0ofreciendo el propio, de tal manera que \u00a0resulta \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u201cprescindi\u00f3 de \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica\u201d cuando \u00a0acept\u00f3 \u00a0como veraces los testimonios de los empleados del occiso, especialmente \u00a0el \u00a0de Omar Gonzalo V\u00e9lez, desconociendo -que es lo mismo que ignorar, recalca- \u00a0lo \u00a0que \u00a0acerca de los acontecimientos declararon Franklin Hern\u00e1ndez y Baltazar \u00a0Mesa, y el mismo procesado en sus descargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto \u00a0seguido, en extenso an\u00e1lisis destaca \u00a0lo \u00a0que \u00a0considera manifiestas contradicciones en los dichos de aqu\u00e9llos, y los \u00a0contenidos \u00a0de \u00a0verdad \u00a0en \u00a0las \u00a0versiones de \u00e9stos, de cuyo contraste saca sus \u00a0particulares \u00a0conclusiones para contraponerlas a las del juzgador, manifestando: \u00a0\u201cPor \u00a0la \u00a0errada apreciaci\u00f3n del testimonio de Omar \u00a0V\u00e9lez, \u00a0la \u00a0honorable Sala ha desconocido el valor de otros medios probatorios: \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Franklin \u00a0Hern\u00e1ndez y \u00a0Baltazar \u00a0 \u00a0 Mesa, \u00a0 \u00a0 especialmente.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Valga \u00a0decir, \u00a0anunci\u00f3 la existencia de un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, no obstante lo cual reputa vulneradas las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, pero termina por desarrollar un error de derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0es la conclusi\u00f3n a la que finalmente \u00a0arriba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0-propia \u00a0de \u00a0los \u00a0sistemas \u00a0donde \u00a0rige \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0resulta \u00a0de extra\u00f1a ocurrencia en el \u00a0nuestro \u00a0dada la adopci\u00f3n en el Estatuto Procesal Penal de la libre persuasi\u00f3n \u00a0racional-, \u00a0se \u00a0presenta, \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la Corte, cuando el juzgador desconoce las \u00a0normas \u00a0que \u00a0tarifan \u00a0el \u00a0m\u00e9rito demostrativo de las pruebas, esto es, su valor \u00a0persuasivo, \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0exigen \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0espec\u00edfico para la \u00a0demostraci\u00f3n de un determinado hecho -eficacia del medio-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u201cun tal yerro no ser\u00eda \u00a0factible \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que si no existe una norma que predetermine el valor \u00a0que \u00a0debe d\u00e1rsele al medio de prueba, es imposible hablar de que el juzgador no \u00a0estim\u00f3 \u00a0la \u00a0unidad \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0que le \u00a0correspond\u00eda; \u00a0es \u00a0decir, \u00a0por \u00a0la \u00a0ausencia de un par\u00e1metro contra el cual se \u00a0pueda \u00a0confrontar \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0convencimiento le otorga a una \u00a0prueba \u00a0el \u00a0juez, \u00a0resulta imposible tachar de err\u00f3neo el grado de credibilidad \u00a0que \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0suasoria \u00a0del \u00a0medio forja en su mente despu\u00e9s de un examen \u00a0cr\u00edtico \u00a0y racional.\u201d -Sentencia de casaci\u00f3n del 16 \u00a0de marzo de 2000, Rdo. 10.963, M.P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego- . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0contexto \u00a0mismo \u00a0de \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0relativa \u00a0a \u00a0esta \u00a0censura, \u00a0indiscriminadamente \u00a0incursiona \u00a0el \u00a0demandante \u00a0por los senderos del falso raciocinio, como ya se anot\u00f3, por lo que \u00a0su \u00a0desatino \u00a0deviene \u00a0may\u00fasculo. \u00a0Si \u00a0bien ambos yerros dicen relaci\u00f3n con la \u00a0equivocada \u00a0contemplaci\u00f3n de la prueba -falso juicio de existencia por omisi\u00f3n \u00a0y \u00a0falso \u00a0raciocinio-, \u00a0mientras el primero implica que el sentenciador desde\u00f1a \u00a0considerar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0obra \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0el \u00a0segundo \u00a0conlleva \u00a0a su \u00a0estimaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0con \u00a0la \u00a0flagrante \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0conduce \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0por \u00a0ser \u00a0excluyentes, no puedan \u00a0predicarse \u00a0del \u00a0mismo medio probatorio, y menos formularse y desarrollarse bajo \u00a0un \u00a0 mismo \u00a0cargo, \u00a0como \u00a0equivocadamente \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0censor, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0alguna \u00a0a las leyes de la ciencia, los principios de la l\u00f3gica o \u00a0las reglas de la experiencia demuestra con la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo en dichas circunstancias no puede \u00a0ser \u00a0examinado,\u00a0 \u00a0simplemente \u00a0porque \u00a0lo \u00a0que \u00a0con \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0revela \u00a0es la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la Corte proceda al reexamen total del conjunto probatorio, \u00a0olvidando \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0que \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0una tercera instancia del \u00a0proceso \u00a0penal que permita la continuaci\u00f3n del debate probatorio agotado en las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0entonces \u00a0que bajo tal \u00f3ptica y \u00a0ante \u00a0la \u00a0impropiedad \u00a0de \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reparo, \u00a0al no poder la Corte \u00a0completarlo, \u00a0corregirlo o interpretarlo en virtud del principio de limitaci\u00f3n, \u00a0habr\u00e1 de desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 \u00a0En id\u00e9ntica falencia de t\u00e9cnica a la \u00a0anterior \u00a0incurre \u00a0el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la segunda censura, \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0un \u00a0supuesto \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0cometido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0no valorar lo dicho por el procesado \u00a0respecto \u00a0al momento del disparo, haciendo caso omiso inclusive de otras pruebas \u00a0existentes \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso que predican la no intenci\u00f3n de matar en el agente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, la inconformidad del libelista \u00a0radica \u00a0es en el desvalor que el juzgador otorg\u00f3 a determinadas pruebas, lo que \u00a0significa \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0fueron \u00a0estimadas \u00a0como \u00a0con \u00a0tino \u00a0lo \u00a0advierte \u00a0el se\u00f1or \u00a0Procurador Delegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0al \u00a0margen de esa falta de t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0de suyo torna impr\u00f3spero el cargo, d\u00edgase que ninguna raz\u00f3n le asiste al \u00a0demandante \u00a0en \u00a0sus \u00a0afirmaciones \u00a0intentando \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0homicidio \u00a0preterintencional, porque contrariamente a lo arg\u00fcido por aqu\u00e9l, el \u00a0Tribunal \u00a0hall\u00f3 configurado el prop\u00f3sito homicida pregonado en el fallo. De la \u00a0siguiente \u00a0manera \u00a0discurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Ad-Quem sobre el tema: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0 arma \u00a0homicida \u00a0es \u00a0letal; \u00a0fue dirigida a partes vulnerables del organismo de Mart\u00edn \u00a0Alonso \u00a0Garc\u00e9s \u00a0Holgu\u00edn; \u00a0el dolo o intenci\u00f3n da\u00f1ina se deduce de ello y del \u00a0\u00e1nimo \u00a0del \u00a0procesado de disparar su arma contra una persona indefensa y casi a \u00a0quemarropa, \u00a0y \u00a0la \u00a0hu\u00edda con disparos al aire de su compa\u00f1ero hace pensar que \u00a0entrambos \u00a0hab\u00eda \u00a0comunidad \u00a0de \u00a0intereses y decisi\u00f3n mancomunada, no otra que \u00a0dar \u00a0al \u00a0traste \u00a0con \u00a0la vida de la v\u00edctima. Esos elementos de juicio hacen ver \u00a0cu\u00e1les \u00a0eran las intenciones del homicida, con \u00e1nimo indudable de matar, y por \u00a0motivos \u00a0innobles \u00a0o \u00a0bajos, \u00a0como \u00a0eran \u00a0la ira o el resentimiento motivado por \u00a0causas \u00a0intrascendentes \u00a0que \u00a0no \u00a0justifican \u00a0el \u00a0comportamiento. El inexistente \u00a0\u00e1nimo \u00a0defensivo \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0alegado \u00a0por la defensa, no es m\u00e1s que eso; \u00a0inexistente, \u00a0y \u00a0el \u00a0defensor, entonces, apela infructuosamente a pedimentos que \u00a0no se pueden aceptar (\u2026)\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, en manera alguna el Tribunal \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0sobre \u00a0los hechos suministr\u00f3 el procesado en su \u00a0injurada, \u00a0 como \u00a0 tampoco \u00a0la \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0cuyos \u00a0testimonios \u00a0reputa \u00a0ignorados, \u00a0sino \u00a0que \u00a0no \u00a0les \u00a0dio \u00a0el alcance que el demandante pretende. Como \u00a0reiteradamente \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho \u00a0por \u00a0la Sala, la sola discrepancia de criterios \u00a0frente \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0no \u00a0resulta \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0cumplir con el \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0esta \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0busca \u00a0remediar \u00a0los \u00a0yerros judiciales cuando se detecte que \u00e9stos no se ajustan a la \u00a0realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo que en verdad hace el casacionista, es \u00a0enfrentar \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0las \u00a0propias, \u00a0olvidando \u00a0que la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0cuando ha sido realizada con sujeci\u00f3n a los principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, es incuestionable en casaci\u00f3n.\u00a0 En la demanda no se \u00a0ofrece \u00a0un \u00a0solo \u00a0argumento orientado a la demostraci\u00f3n de la irracionalidad de \u00a0esa \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0circunstancias \u00a0es \u00a0clara \u00a0la improsperidad del \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo \u00a0advi\u00e9rtase \u00a0que, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0impropiedad \u00a0en que incurre el agente del Ministerio P\u00fablico al \u00a0estimar \u00a0que las censuras presentadas por el demandante debieron formularse como \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad, \u00a0tesis \u00a0admisible \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario de la Procuradur\u00eda \u00a0elabor\u00f3 \u00a0su \u00a0concepto \u00a0-28 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 1999-, hoy la Corte en trat\u00e1ndose de \u00a0atentados \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0denomina \u00a0un \u00a0tal \u00a0vicio como \u00a0falso \u00a0 raciocinio, \u00a0 los \u00a0primeros, \u00a0vinculados \u00a0estrictamente \u00a0con el contenido material de la evidencia, \u00a0nacen \u00a0en \u00a0la \u00a0contemplaci\u00f3n de la prueba, por tergiversaci\u00f3n o distorsi\u00f3n de \u00a0su \u00a0expresi\u00f3n literal, al hacer decir por agregaci\u00f3n o cercenamiento lo que en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0dice, en tanto que el segundo, de naturaleza axiol\u00f3gica, surge en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0por \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0a \u00a0las reglas aplicables del \u00a0m\u00e9todo \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0 \u00a0racional \u00a0 \u00a0-l\u00f3gica, \u00a0 \u00a0experiencia \u00a0 \u00a0y \u00a0ciencia-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ambos \u00a0son errores de hecho, empero afectan \u00a0de \u00a0manera \u00a0diferente la prueba y por tanto deben identificarse, desarrollarse y \u00a0demostrarse \u00a0conforme \u00a0a \u00a0su \u00a0propia naturaleza. Esta es una regla aplicable, no \u00a0solamente \u00a0ahora, \u00a0para el falso juicio de identidad y el falso raciocinio, sino \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0la fecha atr\u00e1s dicha, cuando la Sala admit\u00eda que al amparo del falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0se \u00a0reclamara el desconocimiento de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0pues \u00a0dadas \u00a0sus \u00a0diferencias, \u00a0implicaba \u00a0para \u00a0el actor el deber de \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error y su trascendencia en uno u otro caso con el juicio l\u00f3gico \u00a0correspondiente \u00a0-Cfr. \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a021 de marzo de 2002, Rdo. \u00a014.504, M.P. Herman Gal\u00e1n Castellanos-.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0relaciona \u00a0con \u00a0la \u00a0eventual \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0el tratamiento punitivo m\u00e1s benigno del nuevo C\u00f3digo Penal \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad \u00a0decidir\u00e1 \u00a0lo pertinente de acuerdo con la previsi\u00f3n contenida en el \u00a0art\u00edculo \u00a079, \u00a0numeral 7\u00ba del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 casar \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13026 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DR. \u00a0 JORGE \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5468","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5468","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5468"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5468\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5468"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5468"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5468"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}