{"id":5463,"date":"2023-09-08T16:23:27","date_gmt":"2023-09-08T16:23:27","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1295926-09-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:27","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:27","slug":"1295926-09-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1295926-09-02\/","title":{"rendered":"12959(26-09-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12959 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 115\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veintis\u00e9is de septiembre del \u00a0a\u00f1o dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALBEN \u00a0MURCIA \u00a0SIERRA \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0superior del distrito judicial de Bogot\u00e1 \u00a0mediante la cual lo conden\u00f3 por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0 \u00a0Aquellos, \u00a0 \u00a0ocurridos \u00a0 en \u00a0Bogot\u00e1,\u00a0 \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0declarados \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 manera \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDan cuenta los autos que el diez y seis de \u00a0junio \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a0pr\u00f3ximo \u00a0pasado \u00a0(1994), \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0frente a su \u00a0residencia \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a02\u00aa B # 55-13, barrio Gal\u00e1n de esta ciudad el se\u00f1or \u00a0Fernando \u00a0Pardo \u00a0Olmos \u00a0con \u00a0un \u00a0compa\u00f1ero \u00a0del Banco Cafetero, al sitio lleg\u00f3 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALBEN \u00a0MURCIA \u00a0SIERRA \u00a0a \u00a0bordo de un campero Montero de placas BCA-609 y \u00a0luego \u00a0de \u00a0tener alguna discusi\u00f3n con Fernando Pardo, dispar\u00f3 un arma de fuego \u00a0sobre \u00a0su \u00a0humanidad, \u00a0lo \u00a0cual produjo su muerte en aquella misma fecha, cuando \u00a0fuera \u00a0 conducido \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 CAMI \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 prestaran \u00a0 los \u00a0 primeros \u00a0auxilios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La instrucci\u00f3n la inici\u00f3 la Fiscal\u00eda \u00a0once \u00a0seccional \u00a0de \u00a0la Unidad primera de investigaci\u00f3n previa y permanente con \u00a0sede \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0(fl. \u00a016), y la Fiscal\u00eda ciento tres de la Unidad segunda de \u00a0vida, \u00a0 a \u00a0 donde \u00a0 fueron \u00a0 reasignadas \u00a0 las \u00a0diligencias, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0a \u00a0ALBEN \u00a0MURCIA SIERRA (fl. 69), a quien le \u00a0design\u00f3 \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio \u00a0que \u00a0tom\u00f3 \u00a0posesi\u00f3n del encargo, y defini\u00f3 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva (fls. \u00a086 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0previa \u00a0clausura \u00a0del ciclo \u00a0instructivo \u00a0(fl. \u00a0147), \u00a0el \u00a0diecis\u00e9is \u00a0de \u00a0junio de mil novecientos noventa y \u00a0cinco\u00a0 \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito probatorio del sumario profiriendo resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n en contra de JOS\u00c9 ALBEN MURCIA SIERRA por el delito de homicidio \u00a0agravado \u00a0(fls. \u00a0167 y ss.), mediante determinaci\u00f3n que adquiri\u00f3 ejecutoria en \u00a0esa \u00a0 instancia \u00a0 al \u00a0 no \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0(fls. \u00a0179 \u00a0vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- El tr\u00e1mite del juicio fue asumido por el \u00a0Juzgado \u00a0sesenta \u00a0penal \u00a0del \u00a0circuito (fl. 189) donde previa realizaci\u00f3n de la \u00a0vista \u00a0p\u00fablica \u00a0(fls. \u00a0277 \u00a0y \u00a0ss.) \u00a0el veinticinco de abril de mil novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0seis \u00a0se puso fin a la instancia condenando al procesado JOS\u00c9 ALBEN \u00a0MURCIA \u00a0SIERRA \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n, la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0el decomiso del arma utilizada en el delito y el pago de los \u00a0perjuicios \u00a0causados con la infracci\u00f3n, a consecuencia de declararlo penalmente \u00a0responsable \u00a0del delito de homicidio simple (fls. 301 y ss.), mediante sentencia \u00a0que \u00a0el \u00a0dieciocho \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0siguiente \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0superior \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0(fls. \u00a042 \u00a0ss. cno. Trib.), al conocer en segunda instancia de la \u00a0apelaci\u00f3n promovida por el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de segundo grado, en \u00a0oportunidad, \u00a0este \u00a0mismo \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0interpuso recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(fls. \u00a062), \u00a0el \u00a0cual fue concedido por el ad quem (fls. 69) y dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0legal present\u00f3 el correspondiente escrito sustentatorio (fls. 83 \u00a0y \u00a0ss. \u00a0cno. Trib.) que se declar\u00f3 ajustado a las prescripciones legales por la \u00a0Sala (fl. 3 cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda.-\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0dos cargos postula el demandante contra el fallo del Tribunal, \u00a0en \u00a0los \u00a0que denuncia que la sentencia es indirectamente violatoria de normas de \u00a0derecho \u00a0sustancial a consecuencia de haber incurrido en errores de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO (Principal. Error de hecho por \u00a0falso juicio de existencia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0al \u00a0efecto \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia respecto de \u00a0algunos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, que los llev\u00f3 a aplicar indebidamente el art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0con la correlativa falta de aplicaci\u00f3n de lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0445 del Decreto 2700 de 1991 y 29.4 del C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01980 \u00a0 \u00a0que \u00a0 establece \u00a0 la \u00a0 justificante \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que para los juzgadores el relato \u00a0del \u00a0hermano \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0es \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0ofrece \u00a0el grado de certeza \u00a0requerido \u00a0para \u00a0proferir sentencia de condena, mientras que las manifestaciones \u00a0de \u00a0George \u00a0Vurkditsky \u00a0Murcia, \u00a0sobrino \u00a0del acusado, y de\u00a0 Carlos Orlando \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0amigo \u00a0com\u00fan, \u00a0que \u00a0apuntan \u00a0a demostrar la existencia de la \u00a0leg\u00edtima defensa, fueron desestimadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Coinciden \u00a0los \u00a0sentenciadores, \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0justificante no se present\u00f3 por cuanto el occiso no portaba el arma \u00a0de \u00a0fuego que le atribuyen ya que \u00e9sta no apareci\u00f3 y el permiso que le hab\u00edan \u00a0otorgado \u00a0era \u00a0para \u00a0tenencia, no para porte. Adem\u00e1s, que el polic\u00eda bachiller \u00a0que \u00a0se hizo presente al lugar de los hechos, en momento alguno hizo menci\u00f3n de \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de la mencionada arma, y que el acusado hizo dos disparos, uno de \u00a0los \u00a0cuales impact\u00f3 en el cuerpo de la v\u00edctima a la altura de la espalda en el \u00a0instante en que trataba de alejarse para evitar la agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0ello, predica el casacionista que \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las pruebas obrantes en la actuaci\u00f3n y dejadas de apreciar \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, surge la duda razonable e insalvable que apunta a se\u00f1alar \u00a0la \u00a0probabilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0portara \u00a0el arma que le vieron esgrimir y \u00a0accionar \u00a0los \u00a0testigos, lo cual demerita una de las premisas propuestas por los \u00a0falladores para desestimar la justificante de la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0referirse \u00a0al \u00a0dicho \u00a0del \u00a0sobrino del \u00a0procesado \u00a0quien \u00a0se \u00a0hallaba en el port\u00f3n de la casa dialogando con el hermano \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0y \u00a0al testigo Mu\u00f1oz Beltr\u00e1n quien estaba dentro del veh\u00edculo al \u00a0lado \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0pudieron \u00a0observar \u00a0c\u00f3mo por la agresi\u00f3n del \u00a0occiso, \u00a0el procesado se vio obligado a ejercer el leg\u00edtimo derecho de proteger \u00a0la vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A esta conclusi\u00f3n afirma llegar despu\u00e9s de \u00a0analizar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0hermano \u00a0del occiso, Edilberto Pardo Olmos, quien \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0obitado ten\u00eda un arma. Sin embargo, los juzgadores dejaron \u00a0de \u00a0 considerar \u00a0 el \u00a0 tesimonio \u00a0de \u00a0Miguel \u00a0Antonio \u00a0Quijano, \u00a0amigo \u00a0y \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de trabajo del occiso \u00a0quien dijo haber visto a \u00e9ste una pistola. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Deduce \u00a0de \u00a0ello \u00a0que \u00a0el porte del arma por \u00a0parte \u00a0del occiso era algo usual, y por ello Quijano sab\u00eda con exactitud que se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0una \u00a0pistola de color oscuro, pues de no haberla exhibido ese d\u00eda, \u00a0tampoco \u00a0 Murcia \u00a0 habr\u00eda \u00a0 podido \u00a0hacer \u00a0la \u00a0precisi\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0de \u00a0ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0apreciaron \u00a0parcialmente el documento que \u00a0corre \u00a0a folio 238 \u201cincurriendo con ello en falso juicio de existencia\u201d pues \u00a0all\u00ed \u00a0el \u00a0Comando \u00a0de \u00a0las \u00a0Fuerzas \u00a0Militares informa que a nombre de Fernando \u00a0Pardo \u00a0Olmos \u00a0aparece registrada la pistola marca Walter No. 508390 calibre 7,65 \u00a0por \u00a0 haberla \u00a0legalizado \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0previsiones \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02335 \u00a0de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0a \u00a0criterio \u00a0del \u00a0demandante, implica \u00a0\u201cque \u00a0 el \u00a0occiso \u00a0desde \u00a0antes \u00a0de \u00a0promulgarse \u00a0esas \u00a0disposiciones \u00a0portaba \u00a0permanentemente \u00a0el arma de manera ilegal, y que la misma no la hab\u00eda adquirido \u00a0en \u00a0el Ministerio de Defensa, sino en el mercado negro\u201d, y que aprovechando lo \u00a0normado por el mencionado decreto opt\u00f3 por registrarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la pregunta que se formula en el sentido de \u00a0\u201cpor \u00a0qu\u00e9 \u00a0el \u00a0polic\u00eda \u00a0auxiliar \u00a0no \u00a0vio el arma en poder del occiso o a su \u00a0lado?\u201d \u00a0manifiesta que la respuesta resulta de la declaraci\u00f3n de Luis \u00a0 Eduardo \u00a0 Pardo \u00a0 Olmos, \u00a0 no \u00a0 tenida \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, quien expone que al momento de recibir el \u00a0obitado \u00a0el \u00a0disparo, \u00a0trastabillaba, \u00a0tambaleaba \u00a0y\u00e9ndose \u00a0contra \u00a0la \u00a0pared y \u00a0alcanzando \u00a0a \u00a0recorrer \u00a0unos \u00a0tres \u00a0metros, \u00a0conforme \u00a0es \u00a0corroborado \u00a0con \u00a0el \u00a0acta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0 judicial \u00a0 practicada \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 lugar \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0hechos, \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 dejada \u00a0 de \u00a0 apreciar \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que de acuerdo con lo consignado en \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de necropsia, la v\u00edctima presentaba una cicatriz plana irregular \u00a0localizada \u00a0en \u00a0la \u00a0rodilla izquierda, la que necesariamente tuvo que producirse \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la ca\u00edda. \u201cEn esas condiciones, no pod\u00eda tener la pistola en \u00a0su \u00a0mano, o encontrarse cerca a su humanidad, ya que en el recorrido, o antes de \u00a0caer \u00a0al \u00a0piso, \u00a0reacci\u00f3n necesaria e instintiva, debi\u00f3 soltarla para apoyarse \u00a0en sus manos a fin de protegerse el rostro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0haber sucedido los acontecimientos en la \u00a0forma \u00a0como \u00a0se \u00a0afirma \u00a0por \u00a0los falladores, esto es, que el arma se encontrase \u00a0dentro \u00a0de la vivienda, lo l\u00f3gico era que los familiares del occiso la hubiesen \u00a0aportado \u00a0al \u00a0proceso \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n sobre la \u00a0justificante esgrimida desde el primer momento por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0los testigos de descargo s\u00ed \u00a0narraron \u00a0aquello que sus sentidos percibieron, y que efectivamente el procesado \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0llevaba \u00a0consigo \u00a0la \u00a0pistola \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, sino que la esgrimi\u00f3 y \u00a0accion\u00f3 \u00a0pero \u00a0que por circunstancias desconocidas no se produjo el disparo que \u00a0intent\u00f3 efectuar en contra de la humanidad de JOS\u00c9 ALBEN MURCIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0no \u00a0 \u00a0tuvieron \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 el \u00a0 informe \u00a0 de \u00a0 laboratorio \u00a0 de \u00a0bal\u00edstica \u00a0que \u00a0reposa \u00a0a \u00a0folio 224, con el cual se \u00a0establece \u00a0que el obitado llevaba puesto un buzo y que hall\u00e1ndose muy cerca del \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 el disparo, y no como se afirma por el ad quem que \u00a0ello \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0cuando \u00a0trataba \u00a0de \u00a0alejarse \u00a0para \u00a0evitar \u00a0la agresi\u00f3n.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0tampoco \u00a0se consider\u00f3 el dibujo que obra a \u00a0folio \u00a0 66 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0disparo \u00a0que \u00a0penetr\u00f3 \u00a0de \u00a0costado \u00a0derecho a costado izquierdo, con lo que se desvirt\u00faa que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0hubiese recibido el disparo encontr\u00e1ndose completamente de espaldas \u00a0cuando trataba de alejarse del lugar para evitar la agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0hubieren \u00a0tomado en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0los \u00a0aludidos medios de prueba, prosigue, habr\u00edan concluido que \u00a0el \u00a0disparo \u00a0se \u00a0hizo \u00a0estando \u00a0la \u00a0persona \u00a0de\u00a0 medio lado, ligeramente de \u00a0espaldas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0giro \u00a0leve \u00a0del \u00a0cuerpo de la cintura hacia \u00a0arriba. \u00a0Por \u00a0ello \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0se \u00a0desplaz\u00f3 \u00a0en \u00a0l\u00ednea \u00a0recta, \u00a0pues de lo \u00a0contrario \u00a0el \u00a0orificio \u00a0de \u00a0salida \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0por \u00a0la \u00a0parte delantera del \u00a0t\u00f3rax. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto, aunado a la manifestaci\u00f3n del hermano \u00a0del \u00a0occiso en el sentido de que su hermano \u201cse aceler\u00f3\u201d porque le cobraron \u00a0la \u00a0deuda, \u00a0le \u00a0\u201cpermite \u00a0igualmente \u00a0sostener \u00a0que el occiso persist\u00eda en la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0hasta \u00faltimo momento, y que solamente cuando vio la inminencia de la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0justa \u00a0por \u00a0parte del procesado, fue que trat\u00f3 de girar levemente el \u00a0cuerpo para eludir el disparo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, agrega que \u201cante la segunda detonaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0desde \u00a0luego \u00a0no \u00a0fue \u00a0en \u00a0direcci\u00f3n \u00a0al \u00a0cuerpo \u00a0del occiso, porque de lo \u00a0contrario, \u00a0dada \u00a0la proximidad igualmente le hubiera impactado en su humanidad, \u00a0\u00e9ste \u00a0 emprendi\u00f3 \u00a0 carrera, \u00a0y \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0de \u00a0la \u00a0herida \u00a0cay\u00f3 \u00a0abruptamente \u00a0al \u00a0suelo \u00a0metros adelante, abandonando en su recorrido la pistola \u00a0que debi\u00f3 llevar consigo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los sentenciadores no tuvieron en cuenta que \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0y \u00a0familiares \u00a0del \u00a0occiso \u00a0callaron parte de lo ocurrido como el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0hubiere \u00a0actuado \u00a0de \u00a0manera \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusta, \u00a0esgrimiendo \u00a0y \u00a0accionando \u00a0un \u00a0arma \u00a0de fuego, la que dejaron de aportar al proceso para eludir \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0pues \u00a0esa \u00a0circunstancia mostraba que el acusado \u00a0actu\u00f3 bajo la justificante de la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 que \u00a0 una \u00a0 vez \u00a0sopesadas \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0los juzgadores, y las pruebas que no fueron tenidas en cuenta \u00a0en \u00a0la sentencia, se establece que el occiso efectivamente si pudo haber llevado \u00a0consigo \u00a0la \u00a0pistola \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0adquirido \u00a0de \u00a0manera ilegal, la que accion\u00f3 \u00a0hall\u00e1ndose \u00a0muy cerca del procesado, provocando con ello la reacci\u00f3n leg\u00edtima \u00a0y \u00a0justa \u00a0por parte de \u00e9ste, con lo cual la certeza se diluye para hacer surgir \u00a0duda \u00a0insalvable \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad, \u00a0esto \u00a0es si actu\u00f3 o no en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa de su vida, condiciones en las cuales resultaba predicable la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 445 del Decreto 2700 de 1991 y correlativamente \u00a0el art\u00edculo 29.4 del C\u00f3digo Penal por entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior solicita de la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0y proferir fallo de reemplazo en que se \u00a0absuelva a su asistido de los cargos formulados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO. (Subsidiario. Error de hecho \u00a0por falso juicio de existencia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0a trav\u00e9s de incurrir en el \u00a0mencionado \u00a0yerro \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0los \u00a0sentenciadores dejaron de \u00a0aplicar \u00a0la diminuente de la ira e intenso dolor prevista en el art\u00edculo 60 del \u00a0decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que su prohijado es un hombre joven, \u00a0sin \u00a0antecedentes \u00a0penales, \u00a0de \u00a0reconocido \u00a0\u00e9xito profesional, de temperamento \u00a0pac\u00edfico, \u00a0y de buen coraz\u00f3n al punto que sin exigir garant\u00eda de ning\u00fan tipo \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0prestado \u00a0al occiso desde hac\u00eda un a\u00f1o tres millones de pesos para \u00a0que \u00a0comprara \u00a0su \u00a0apartamento, \u00a0y que el d\u00eda de los hechos fue en su b\u00fasqueda \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0solicitarle \u00a0la \u00a0cancelaci\u00f3n de la deuda vencida desde \u00a0hac\u00eda considerable tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Infortunadamente, \u00a0en \u00a0vez \u00a0de \u00a0obtener \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0esperada, recibi\u00f3 de parte de su deudor la persistente y reprochable \u00a0negativa \u00a0de la que no era merecedor por tratarse de su amigo y benefactor, y le \u00a0adicion\u00f3 \u00a0insultos, \u00a0improperios \u00a0y \u00a0ademanes agresivos, como en tal sentido lo \u00a0precisan\u00a0 \u00a0 \u00a0Luis \u00a0 Eduardo \u00a0 Pardo, \u00a0George Vurkdvitsky Murcia \u00a0(sobrino del acusado), y Carlos Orlando \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0testigo \u00a0presencial de los hechos, \u00a0\u201cpruebas \u00a0dejadas de ser tenidas en cuenta por los falladores (falso juicio de \u00a0existencia)\u201d, \u00a0a \u00a0lo \u00a0que debe agregarse el inaceptable insulto al buen nombre \u00a0de \u00a0su \u00a0progenitora, todo lo cual constituye actitud grave e injusta que produjo \u00a0la \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0desencadenando \u00a0la \u00a0violenta y \u00a0lamentable reacci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0agrega, no fue producto de \u00a0una \u00a0venganza, \u00a0para \u00a0obtener \u00a0algo \u00a0indebido, \u00a0por \u00a0una \u00a0ventaja, \u00a0o por simple \u00a0capricho, \u00a0sino \u00a0provocada \u00a0por \u00a0la agresiva, grave e injusta manifestaci\u00f3n del \u00a0occiso, \u00a0quien \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0desobligantes, \u00a0no solamente no justificaba el no \u00a0pago \u00a0de la obligaci\u00f3n, sino que dec\u00eda que no se iba a robar ese dinero, y que \u00a0su \u00a0progenitora \u00a0era una cualquiera, seg\u00fan lo declara el testigo Carlos Orlando \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Beltr\u00e1n, situaci\u00f3n que no fue tenida en cuenta por los sentenciadores, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0considera, \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0determinante \u00a0de \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n de la diminuente prevista \u00a0por el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0los juzgadores hubieren tenido en cuenta \u00a0lo \u00a0anteriormente \u00a0expuesto, \u00a0agrega, \u00a0habr\u00edan concluido en la parte resolutiva \u00a0del \u00a0fallo \u00a0reconociendo \u00a0la \u00a0diminuente \u00a0de \u00a0la ira e intenso dolor causado pro \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusta \u00a0provocaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0en vez de la pena principal de 25 a\u00f1os, la \u00a0habr\u00edan \u00a0fijado \u00a0en \u00a0la \u00a0tercera \u00a0parte, \u00a0es \u00a0decir, ocho a\u00f1os y tres meses de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0solicita \u00a0de la Corte casar parcialmente la sentencia impugnada y reconocer a su \u00a0asistido la diminuente punitiva cuya aplicaci\u00f3n reclama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Concepto del \u00a0Agente del Ministerio P\u00fablico.-\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0segundo\u00a0 delegado en lo \u00a0penal \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0cargos \u00a0contenidos en la demanda, concept\u00faa de la manera \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0no demuestra que efectivamente el \u00a0juzgador \u00a0haya \u00a0omitido apreciar ninguno de los testimonios que discute, de modo \u00a0que \u00a0el supuesto del cual parte la censura es irreal y conduce inexorablemente a \u00a0su fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todas maneras, lo que propone como falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n, en verdad no lo es, en la medida en que todo \u00a0cuanto \u00a0comporta \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura consiste en presentar una \u00a0controversia \u00a0particular \u00a0a \u00a0los \u00a0medios de prueba apreciados por los juzgadores \u00a0que no logran demostrar lo ilegal de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0no \u00a0puede utilizarse para controvertir las consideraciones del fallo \u00a0y \u00a0 \u00a0 presentar \u00a0 \u00a0 apreciaciones \u00a0 \u00a0 fundadas \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 meras \u00a0 \u00a0 \u2018probabilidades\u2019 \u00a0como acontece en el presente evento \u00a0donde \u00a0alude a que algunos medios de convicci\u00f3n se\u00f1alan la probabilidad de que \u00a0el \u00a0 occiso \u00a0 portaba \u00a0 alg\u00fan \u00a0 arma \u00a0 de \u00a0fuego, \u00a0cuando \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0suficientemente \u00a0clarificada \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el occiso en ese preciso \u00a0instante no ten\u00eda armas de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0fueron \u00a0omitidas \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0sino \u00a0todo lo contrario, pues con base en ellas es que se construye \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena. \u00a0Si bien es cierto hay algunos medios de convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0citan, es porque ellos evidentemente no aportan nada a la decisi\u00f3n \u00a0de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed por ejemplo, Edilberto Pardo Olmos, uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hermanos de la v\u00edctima, dijo puntualmente que al momento de los hechos \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0en que tuvieron ocurrencia, pues quien estaba \u00a0presente \u00a0 fue \u00a0 su \u00a0 hermano \u00a0Luis \u00a0Eduardo, \u00a0cuya \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargo \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0controvierte y es evidentemente una prueba cardinal en que los \u00a0sentenciadores fundamentan su decisi\u00f3n de condena.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Miguel Antonio Quijano Su\u00e1rez dijo no haber \u00a0estado \u00a0presente \u00a0en \u00a0el \u00a0preciso \u00a0instante \u00a0de \u00a0la ocurrencia de los hechos, de \u00a0manera \u00a0 que \u00a0 mal \u00a0 puede \u00a0 fundarse \u00a0 un \u00a0 vicio \u00a0 in \u00a0iudicando \u00a0sobre \u00a0dicho \u00a0testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, considera la Delegada que no \u00a0resulta \u00a0acertado \u00a0sostener \u00a0que \u00a0fueron \u00a0omitidas \u00a0la \u00a0declaraciones \u00a0de George \u00a0Vurkdvistky \u00a0Murcia \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Orlando \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0pues es claro que el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se refiri\u00f3 a estos espec\u00edficos medios de \u00a0convicci\u00f3n para desestimar su dicho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es cierto, dice, que se hubiere apreciado \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0prueba \u00a0relativa \u00a0a \u00a0la \u00a0constancia \u00a0del Ministerio de defensa \u00a0nacional \u00a0sobre la tenencia del arma en cabeza del occiso, cuando lo evidente es \u00a0que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0la \u00a0llevaba consigo. De todos modos no se \u00a0tratar\u00eda \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de existencia sino un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0se \u00a0distorsiona \u00a0la \u00a0prueba por \u00a0cercenarle \u00a0o \u00a0por \u00a0agregarle \u00a0contenidos \u00a0que \u00a0su \u00a0contexto \u00a0no \u00a0reporta \u00a0y que \u00a0determinan la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n del Agente de \u00a0Polic\u00eda \u00a0Bachiller \u00a0que \u00a0atendi\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos, manifiesta la Delegada que esta \u00a0prueba \u00a0no la critica el demandante quien por el contrario se dedica a presentar \u00a0una \u00a0 serie \u00a0 de \u00a0 conjeturas \u00a0que \u00a0no \u00a0logran \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0legitimidad \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es cierto, tampoco, que los sentenciadores \u00a0hubieren \u00a0 omitido \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0periciales \u00a0que \u00a0afirman \u00a0la \u00a0distancia \u00a0y \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil en el cuerpo del occiso, pues en el aparte del fallo \u00a0que \u00a0 reproduce \u00a0 se \u00a0establece \u00a0que \u00a0fueron \u00a0apreciados. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0concluye, \u00a0\u201ctampoco \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0construye \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0duda \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0argumentos \u00a0 \u00a0\u2018supuestos\u2019 \u00a0 o \u00a0 personal\u00edsimas \u00a0y \u00a0meramente \u00a0potenciales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018deducciones\u2019 \u00a0o \u00a0 hip\u00f3tesis, \u00a0 no \u00a0 serias, \u00a0 como \u00a0 las \u00a0que \u00a0esgrime \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0vez \u00a0el \u00a0censor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo expuesto, considera que \u00a0el cargo no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0el Procurador que en relaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0puso \u00a0de \u00a0relieve \u00a0que no se ignoraron pruebas obrantes en el \u00a0proceso, \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0aconteci\u00f3 \u00a0con \u00a0las declaraciones de Luis Eduardo Pardo y \u00a0George \u00a0Vurkdvitski \u00a0Murcia. \u00a0Y \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la declaraci\u00f3n de Orlando Mu\u00f1oz \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0esta persona aparece en el proceso declarando hechos \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0de \u00a0su \u00a0conocimiento, y m\u00e1s bien asertivamente se descart\u00f3 su \u00a0dicho \u00a0por \u00a0falaz, \u00a0como \u00a0se aprecia en las consideraciones del fallo de primera \u00a0instancia, \u00a0\u201craz\u00f3n de m\u00e1s para solicitar a la Corte, si as\u00ed lo estimare, la \u00a0compulsaci\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0por \u00a0estimarse \u00a0il\u00edcito \u00a0el comportamiento de Mu\u00f1oz \u00a0Beltr\u00e1n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0considera que el cargo no \u00a0debe \u00a0 prosperar \u00a0pues, \u00a0insiste, \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0fueron \u00a0ignoradas \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0fue provocada una reacci\u00f3n por parte del sentenciado \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0se encontraba armada en el momento de los hechos. Mas \u00a0bien, \u00a0en \u00a0el \u00a0contexto \u00a0del \u00a0cargo \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0provino del \u00a0injustificado \u00a0reproche \u00a0f\u00edsico \u00a0por una obligaci\u00f3n dineraria contraida por la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en lo anterior, sugiere a la \u00a0Corte no casar el fallo impugnado (fls. 5 y ss. cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte abordar\u00e1 el examen conjunto de los \u00a0cargos \u00a0contenidos \u00a0en la demanda, fundados en la causal primera, cuerpo segundo \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas derivados de falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0en raz\u00f3n a que se apoyan en los mismos \u00a0supuestos, \u00a0exhiben id\u00e9nticos desaciertos t\u00e9cnicos y de fundamentaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0y se hallan \u00edntimamente relacionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGOS \u00a0 PRIMERO \u00a0 y \u00a0SEGUNDO \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0normas \u00a0de \u00a0derecho sustancial por errores de hecho originados en \u00a0falsos juicios de existencia) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0 por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0dan \u00a0lugar \u00a0a \u00a0configurar \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, apartado segundo, por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0disposiciones de derecho sustancial; la consecuente invalidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0m\u00e9rito y el proferimiento del que deba reemplazarlo, los cuales \u00a0enuncia \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0se \u00a0presentan \u00a0cuando el juzgador deja de apreciar una \u00a0prueba \u00a0que obra materialmente en el proceso y es importante para la definici\u00f3n \u00a0del \u00a0asunto, \u00a0pues \u00a0si \u00a0la prueba ha sido de alguna manera apreciada o analizada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en la sentencia, podr\u00e1 afirmarse que al hacerlo incurri\u00f3 en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0identidad o raciocinio, seg\u00fan el \u00a0caso, pero jam\u00e1s en errores de existencia por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la demostraci\u00f3n de este tipo de error \u00a0resulta \u00a0imprescindible \u00a0que \u00a0el demandante indique en qu\u00e9 parte del expediente \u00a0se \u00a0ubica \u00a0el \u00a0medio que extra\u00f1a, qu\u00e9 objetivamente se establece de \u00e9l, cu\u00e1l \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0le corresponde siguiendo los postulados de la sana cr\u00edtica, y \u00a0c\u00f3mo \u00a0su \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0con \u00a0el \u00a0arsenal \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0integra \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a \u00a0variar \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y, \u00a0por tanto \u00a0modificar \u00a0de \u00a0manera sustancialmente distinta y opuesta la parte resolutiva del \u00a0fallo materia de impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0aduce \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0obran \u00a0en la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0a consecuencia de un tal desacierto aplicaron indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0y correlativamente dejaron de \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0445 del Decreto 2700 de 1991 y 29.4 del Decreto 100 de \u00a01980 \u00a0 (primer \u00a0cargo), \u00a0y \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 60 de este \u00faltimo estatuto (segundo \u00a0cargo), \u00a0considerando al efecto \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0evento \u00a0que \u00a0los sentenciadores desconocieron la presencia de la \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0sobre \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0y que el \u00a0procesado \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0en estado de ira e intenso dolor \u00a0provocado por comportamiento ajeno, grave e injusto, en el segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0dicho \u00a0prop\u00f3sito \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0no \u00a0tuvieron \u00a0en cuenta los testimonios de Luis Eduardo Pardo Olmos, \u00a0George \u00a0Vurkdvitski \u00a0Murcia, \u00a0Carlos \u00a0Orlando \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Beltr\u00e1n y Miguel Antonio \u00a0Quijano, \u00a0como \u00a0de igual manera que dejaron de apreciar el acta de la diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al lugar de los hechos, el informe del laboratorio de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0el dibujo de medicina legal sobre la trayectoria del disparo, y que \u00a0apreciaron \u00a0parcialmente la certificaci\u00f3n procedente del Comando de las Fuerzas \u00a0Militares \u00a0donde \u00a0consta \u00a0que \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima figura registrada una \u00a0pistola marca Walter.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 se \u00a0 requiere \u00a0 de \u00a0 mayor \u00a0 esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0para \u00a0advertir que los cargos carecen de fundamento en cuanto los \u00a0sentenciadores \u00a0s\u00ed apreciaron algunos de los medios que en la demanda se afirma \u00a0fueron \u00a0omitidos, \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo expresa referencia a otros de los \u00a0se\u00f1alados \u00a0por \u00a0el actor, de haber sido considerados ello deviene absolutamente \u00a0insubstancial \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0nada \u00a0podr\u00edan aportar a los t\u00e9rminos de definici\u00f3n \u00a0del \u00a0asunto, \u00a0y \u00a0finalmente, \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de otros medios el tipo de error no \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia denunciado, sino a otro distinto, \u00a0todo \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 conduce \u00a0 inexorablemente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 desestimaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0censuras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, de la revisi\u00f3n de las sentencias \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0que a estos prop\u00f3sitos integran una unidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0 indisoluble \u00a0en \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0no \u00a0hubieren \u00a0sido \u00a0materia \u00a0de \u00a0modificaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0en \u00a0este caso donde el tribunal confirm\u00f3 \u00edntegramente la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0a \u00a0quo, \u00a0lo cual, sin embargo, no es advertido por el censor, se \u00a0establece \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0s\u00ed \u00a0tuvieron \u00a0en cuenta las pruebas que afirma \u00a0omitidas, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0les confirieron m\u00e9rito distinto con lo cual el pregonado \u00a0error de existencia queda sin fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto merece destacarse la declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de primera instancia respecto de los testimonios rendidos por George \u00a0Vurkdvitski Murcia y Carlos Orlando Mu\u00f1oz Beltr\u00e1n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026el defensor no discute que su cliente \u00a0haya \u00a0cometido el homicidio por el que se le juzga. Las pruebas as\u00ed lo indican. \u00a0Sin \u00a0embargo \u00a0alega \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0el reconocimiento de la justificante \u00a0aludida, \u00a0la \u00a0cual fundamenta en el hecho de que el acusado actu\u00f3 en defensa de \u00a0su \u00a0vida, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que FERNANDO PARDO OLMOS accionaba en su contra un arma de \u00a0fuego \u00a0cuyos \u00a0desperfectos \u00a0impidieron \u00a0que \u00a0los \u00a0fulminantes fueran percutidos, \u00a0frustr\u00e1ndose \u00a0en \u00a0esa \u00a0medida \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0desplegada. \u00a0Tal \u00a0acontecimiento lo \u00a0respalda \u00a0 con \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0GEORGE \u00a0VORKOVITSKY \u00a0MURCIA \u00a0(primo \u00a0del \u00a0enjuiciado) \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 BELTRAN \u00a0 (fls. \u00a0 39 \u00a0 y \u00a0 46, \u00a0respectivamente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan \u00a0estos \u00a0testigos, \u00a0cuando estaban \u00a0discutiendo, \u00a0FERNANDO \u00a0PARDO \u00a0OLMOS \u00a0de \u00a0su cintura sac\u00f3 un arma de fuego y la \u00a0accion\u00f3 \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0JOSE ALBEN, sin que los disparos se verificaran porque \u00a0\u2018la \u00a0 pistola \u00a0 no \u00a0le \u00a0martill\u00f3\u2019, \u00a0dice George \u00a0Vurkovisky \u00a0Murcia, \u00a0\u2018fue \u00a0cuando \u00a0mi \u00a0t\u00edo \u00a0sac\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0y \u00a0FERNANDO \u00a0PARDO \u00a0se \u00a0volte\u00f3 \u00a0y mi t\u00edo le \u00a0dispar\u00f3\u2026\u2019. En el mismo \u00a0sentido, \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 MU\u00d1OZ \u00a0 BELTRAN \u00a0 sostiene \u00a0 que \u00a0 \u2018\u2026ALBEN \u00a0se \u00a0iba a bajar del carro y \u00a0pens\u00e9 \u00a0que \u00a0se \u00a0iban \u00a0a \u00a0agarrar \u00a0a \u00a0golpes \u00a0cuando vi que FERNANDO sac\u00f3 de la \u00a0cintura \u00a0un \u00a0arma \u00a0a \u00a0dispararle (a) al ben (sic) pero se trab\u00f3 la pistola o el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0yo lo que hice fue agacharme pues ALBEN reaccion\u00f3 y sac\u00f3 la pistola \u00a0\u00e9l \u00a0y le dispar\u00f3 hizo dos disparos\u2026\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0vistas \u00a0las cosas, dir\u00edase que el \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0atribuido \u00a0al acusado, fue consecuencia de adecuada y tempestiva \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0injusta y actual agresi\u00f3n que hacia \u00e9l dirigiera el \u00a0hoy \u00a0occiso. \u00a0Sin embargo, analizado el plexo probatorio, llega el despacho a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0justificante \u00a0alegada no tuvo ocurrencia en este caso, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la \u00a0certeza \u00a0demandada \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0(art. \u00a036 \u00a0C.P.P.) para su \u00a0reconocimiento \u00a0no \u00a0se halla presente, como ausentes se encuentran los elementos \u00a0que caracterizan el instituto de la leg\u00edtima defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 En \u00a0 el \u00a0caso \u00a0bajo \u00a0estudio \u00a0la \u00a0justificante \u00a0es \u00a0inexistente \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0acusado no estaba sometido a una \u00a0antijur\u00eddica \u00a0agresi\u00f3n \u00a0que \u00a0lo \u00a0motivara \u00a0reaccionar \u00a0en \u00a0defensa de su vida, \u00a0seg\u00fan \u00a0quieren hacerlo ver los citados testigos. Baste al respecto precisar que \u00a0las \u00a0 \u00a0afirmaciones \u00a0 \u00a0de \u00a0 estos \u00a0 declarantes \u00a0 presentan \u00a0 incongruencias \u00a0 e \u00a0inconsistencias \u00a0que \u00a0desdicen \u00a0sobre \u00a0su \u00a0veracidad\u201d \u00a0(fls. 312 y ss.).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con los testigos Miguel Antonio \u00a0Quijano y Luis Eduardo Pardo Olmos, dijo el sentenciador a quo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero \u00a0 no \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 las \u00a0imprecisiones \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0la \u00a0atestaci\u00f3n \u00a0de MU\u00d1OZ BELTRAN generan incredulidad sobre su \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0como \u00a0quiera que es ciertamente dudosa su presencia en el momento \u00a0y \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0que \u00a0motivaron \u00a0este \u00a0juicio. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0\u00fanicamente \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0VURKOVISKY MURCIA refieren acerca de tal circunstancia; los \u00a0restantes \u00a0testigos \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera lo ubican en el sitio de los hechos. El \u00a0auxiliar \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0JOSE \u00a0LUIS \u00a0VELASCO \u00a0SOSSA (fl. 6), manifiesta que en el \u00a0automotor \u00a0que \u00a0observ\u00f3 \u00a0huyendo \u00a0luego \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0se \u00a0movilizaban dos \u00a0personas, \u00a0 el \u00a0conductor \u00a0y \u00a0un \u00a0acompa\u00f1ante. \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0Pardo \u00a0Olmos\u00a0 \u00a0(fl. 83) sostiene que el \u00a0acusado \u00a0 estaba \u00a0 acompa\u00f1ado \u00a0 de \u00a0 \u2018JORGE \u00a0 \u00a0BOBADILLA \u00a0 \u00a0MURCIA \u00a0 sobrino \u00a0 del \u00a0 HOMICIDA\u2019, \u00a0sin \u00a0hacer referencia a otra m\u00e1s. \u00a0Y, \u00a0finalmente, \u00a0el \u00a0testigo \u00a0MIGUEL \u00a0ANTONIO QUIJANO \u00a0SUAREZ \u00a0 (fl. \u00a0 137) \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0campero \u00a0Mitsubishi \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0enjuiciado \u00a0 \u00a0vio \u00a0 \u00a0solo \u00a0 \u00a0dos \u00a0 \u00a0personas \u00a0 \u2018El \u00a0conductor \u00a0y \u00a0el \u00a0que \u00a0se baj\u00f3 a \u00a0hablar \u00a0con LUIS EDUARDO PARDO OLMOS?. Razones \u00e9stas dem\u00e1s para que el Juzgado \u00a0desestime \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0BELTRAN\u201d\u00a0 \u00a0(Se \u00a0destaca) \u00a0(fls. \u00a0315). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado de conocimiento tampoco dej\u00f3 de \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0acta \u00a0de la inspecci\u00f3n judicial practicada al lugar de los hechos \u00a0que \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0del ancho de la v\u00eda, la localizaci\u00f3n de manchas de sangre, la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0automotor \u00a0donde se transportaba el procesado, la localizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0proyectil, \u00a0la \u00a0distancia \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testigo, \u00a0la \u00a0visibilidad y la \u00a0\u201cafluencia \u00a0de \u00a0personas \u00a0y veh\u00edculos\u201d que corre a folio 13 del expediente, \u00a0como contrariamente se afirma por el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del conjunto de la \u00a0prueba \u00a0recaudada \u00a0como corresponde hacerse de acuerdo con las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0evaluar\u00a0 el testimonio de George Vurkdvitski Murcia, en clara \u00a0referencia \u00a0al \u00a0medio de convicci\u00f3n que el casacionista extra\u00f1a, precis\u00f3 el a \u00a0quo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAsimismo, c\u00f3mo pudo advertir el testigo \u00a0que \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 impactos \u00a0 le \u00a0\u2018peg\u00f3\u2019 \u00a0a \u00a0Fernando \u00a0Olmos \u00a0\u2018arribita \u00a0del \u00a0homoplato \u00a0(sic)\u2026pero no s\u00e9 el otro d\u00f3nde se lo pegar\u00eda\u2026\u2019, \u00a0pues \u00a0estando \u00a0distante del occiso \u00a0m\u00e1s \u00a0de seis metros y teniendo de por medio el automotor, era un hecho tambi\u00e9n \u00a0dif\u00edcil \u00a0de \u00a0apreciar. \u00a0Pero, \u00a0adem\u00e1s \u00a0c\u00f3mo \u00a0le \u00a0fue \u00a0posible percibir que el \u00a0interfecto \u00a0accionaba \u00a0en vano la pistola que dice apuntaba contra su t\u00edo; pudo \u00a0acaso \u00a0escuchar alg\u00fan sonido que emitiera el arma cuando aqu\u00e9l, supuestamente, \u00a0apretaba \u00a0el disparador? La distancia que lo separaba, \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0afluencia \u00a0vehicular \u00a0del \u00a0sector \u00a0(fl. \u00a013) \u00a0impiden \u00a0acoger \u00a0tal \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0pues \u00a0como \u00a0el \u00a0mismo \u00a0declarante lo dice, ni \u00a0siquiera \u00a0 pudo \u00a0escuchar \u00a0claramente \u00a0qu\u00e9 \u00a0discut\u00edan \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0victimario \u00a0\u2018porque estaba lejitos de \u00a0ellos\u2019\u00a0 (fl. 37)\u201d \u00a0(se destaca) (fl. 317).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es \u00a0cierto, como se sostiene por el \u00a0demandante, \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0hubieren \u00a0dejado \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0la prueba \u00a0pericial \u00a0que \u00a0dice \u00a0de \u00a0la trayectoria en la humanidad de Fernando Pardo Olmos, \u00a0del \u00a0disparo \u00a0que \u00a0le \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte. \u00a0Al efecto baste con reproducir el \u00a0aparte \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0donde \u00a0 \u00a0se \u00a0 hace \u00a0 alusi\u00f3n \u00a0 a \u00a0 dicho \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDel anterior an\u00e1lisis, por fuerza de la \u00a0raz\u00f3n, \u00a0se concluye que mienten los testigos de descargo cuando pretenden hacer \u00a0ver \u00a0que \u00a0el \u00a0obitado \u00a0empu\u00f1aba un arma de fuego en contra de JOSE ALBEN MURCIA \u00a0SIERRA, \u00a0pues \u00a0si \u00a0as\u00ed \u00a0hubiere \u00a0sido, \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que el arma no le \u00a0respond\u00eda, \u00a0habr\u00eda \u00a0persistido \u00a0en \u00a0su \u00a0accionar, \u00a0m\u00e1s \u00a0todav\u00eda \u00a0si su rival \u00a0habr\u00eda \u00a0desenfundado \u00a0tambi\u00e9n; \u00a0tratar\u00eda \u00a0de \u00a0alguna \u00a0manera \u00a0de concretar la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0nunca, como sucedi\u00f3, le dar\u00eda la espalda. \u00a0Precisamente la trayectoria del proyectil que causara \u00a0la \u00a0 muerte \u00a0de \u00a0PARDO \u00a0OLMOS \u00a0(fl. \u00a068), \u00a0indica \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0desventajosa \u00a0que \u00a0manten\u00eda frente a su injusto agresor, cuando vio \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0desenfundaba \u00a0la pistola quiso huir, siendo alcanzado por uno de los \u00a0disparos en la espalda\u201d\u00a0 (se destaca) (fl. 318). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Menos a\u00fan resulta ser cierta la apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores dejaron de estimar la \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0corre \u00a0a \u00a0folios 238 expedida por el Comando General de las \u00a0Fuerzas \u00a0Militares \u00a0sobre \u00a0la \u00a0pistola \u00a0que \u00a0all\u00ed figura registrada a nombre de \u00a0Fernando \u00a0Pardo \u00a0Olmos, \u00a0pues \u00a0el \u00a0a quo fue expreso en declarar lo siguiente en \u00a0relaci\u00f3n con el citado documento: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora \u00a0bien, \u00a0es cierto s\u00ed que FERNANDO \u00a0PARDO \u00a0OLMOS \u00a0ten\u00eda \u00a0amparada \u00a0a su nombre un arma de fuego (pistola walter No. \u00a0508390. \u00a0Cal. \u00a0756). \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el Ministerio de \u00a0Defensa \u00a0Nacional \u00a0informa \u00a0que \u00a0el \u00a0permiso \u00a0concedido \u00a0(No. \u00a03160810) era para \u00a0tenencia, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0significa, de conformidad con el \u00a0art\u00edculo \u00a022 \u00a0del decreto 2535 de 1993, que el interfecto estaba facultado para \u00a0mantener \u00a0el \u00a0arma \u00a0declarada en el inmueble que pretend\u00eda proteger. No ten\u00eda, \u00a0pues, \u00a0PARDO \u00a0OLMOS \u00a0autorizaci\u00f3n legal para portar la pistola de su propiedad. \u00a0Entonces, \u00a0se \u00a0pregunta \u00a0el \u00a0Juzgado, \u00a0si \u00a0el \u00a0referido \u00a0permiso \u00a0era s\u00f3lo para \u00a0tenencia, \u00a0y \u00a0si \u00a0el \u00a0occiso se encontraba frente a la su casa, en la puerta del \u00a0inmueble, \u00a0es \u00a0l\u00f3gico \u00a0suponer \u00a0que \u00a0portara la pistola aludida, que la llevara \u00a0consigo? \u00a0No. \u00a0Lo razonable es suponer que la ten\u00eda dentro de su residencia, no \u00a0que \u00a0la \u00a0cargara \u00a0para estar parado en el umbral, m\u00e1s si se tiene en cuenta que \u00a0estaba \u00a0deleitando unas cervezas y disfrutando de vacaciones, seg\u00fan lo informan \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0y \u00a0Miguel \u00a0Antonio \u00a0Quijano\u201d \u00a0(se \u00a0destaca) \u00a0(fls. \u00a0319). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0 consideraciones \u00a0 probatorias \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0 de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0fueron \u00a0\u00edntegramente \u00a0avaladas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0alzada \u00a0al \u00a0declarar \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0apreciaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0a-quo en la sentencia que se revisa, estuvo dentro de los \u00a0l\u00edmites \u00a0legales, \u00a0toda vez que seg\u00fan se ha dejado dicho, en lo central, en lo \u00a0que \u00a0es \u00a0importante para el proceso para determinar la responsabilidad, tuvo una \u00a0valoraci\u00f3n adecuada\u201d (fl. 56 cno. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0circunstancia \u00a0que los sentenciadores no \u00a0hubieren \u00a0efectuado \u00a0expresa referencia al informe del laboratorio de bal\u00edstica \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0nacional de medicina legal y ciencias forenses, en relaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0examen \u00a0practicado \u00a0a las prendas de vestir de la v\u00edctima donde se concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0mortal \u00a0disparo \u00a0\u201cfue \u00a0efectuado a una distancia menor de 1.20 metros \u00a0(corta \u00a0distancia)\u201d \u00a0no \u00a0significa, que la hubieren dejado de considerar, pues \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0armoniza \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0otros \u00a0medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0como \u00a0el \u00a0protocolo de la necropsia practicada al cad\u00e1ver y de las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0presenciales de los hechos a los cuales se les \u00a0confiri\u00f3 m\u00e9rito persuasivo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0lo m\u00e1s importante, es que dicho medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0irrelevante \u00a0para las pretensiones desquiciatorias del \u00a0fallo \u00a0que \u00a0el censor presenta, pues con \u00e9l no se acredita la leg\u00edtima defensa \u00a0que \u00a0pregona \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0su \u00a0asistido \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0que \u00a0hubiere actuado en \u00a0situaci\u00f3n de ira e intenso dolor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0observa en la demanda, no es la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0denunciar la configuraci\u00f3n de errores de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0en la apreciaci\u00f3n probatoria, sino continuar el debate f\u00e1ctico \u00a0y \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0llevarse \u00a0a \u00a0cabo \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias ordinarias del \u00a0proceso, \u00a0como \u00a0si \u00a0el \u00a0juicio \u00a0no \u00a0hubiere culminado con el proferimiento de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado, lo cual resulta inadmisible en sede extraordinaria \u00a0pues \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0instituida \u00a0para \u00a0terciar \u00a0en \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0controversias \u00a0entre \u00a0el \u00a0juzgador y las partes intervinientes en la actuaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0efectiva \u00a0y \u00a0concreta \u00a0transgresi\u00f3n de la ley por el \u00a0fallo, que en este caso se halla distante de poder lograrse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el actor consideraba que la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0llevada \u00a0a \u00a0cabo por los juzgadores contrariaba los postulados de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0es claro que debi\u00f3 orientar las censuras por la v\u00eda del error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0y \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0en \u00a0ejercicio de tal labor \u00a0desconocieron \u00a0de \u00a0manera \u00a0manifiesta \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0leyes de la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0reglas \u00a0de experiencia, o incluso que cometieron alg\u00fan otro tipo de \u00a0desacierto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de derecho, y no pretender fundamentar las censuras en \u00a0presuntos \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia que no tienen ning\u00fan respaldo en las \u00a0decisiones de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0fundamento, \u00a0los cargos \u00a0deber\u00e1n desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0es \u00a0de advertir que la Corte no \u00a0acoger\u00e1 \u00a0la \u00a0sugerencia \u00a0del Procurador en el sentido de expedir copias para la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio \u00a0en \u00a0que pudo haber incurrido \u00a0Carlos \u00a0Orlando \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0pues \u00a0es \u00a0evidente que desde la fecha en que \u00a0rindi\u00f3 \u00a0la \u00a0aludida \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0(26 \u00a0de \u00a0agosto de 1994) a la actualidad, ha \u00a0transcurrido \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0superior \u00a0a \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0a\u00f1os \u00a0lo que indica que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0encontrar\u00eda \u00a0prescrita \u00a0y \u00a0tornar\u00eda \u00a0inoficioso \u00a0poner \u00a0en \u00a0funcionamiento el aparato jurisdiccional del Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera que no se casar\u00e1 la sentencia, \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0no \u00a0se \u00a0modifica la pena impuesta en el fallo, compete al \u00a0Juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n de penas y medidas de seguridad realizar la redosificaci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0hubiere \u00a0lugar, a prop\u00f3sito de la entrada en vigencia del nuevo C\u00f3digo \u00a0penal, \u00a0y \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad (art\u00edculo 79.7 del \u00a0C\u00f3digo de procedimiento penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el \u00a0concepto del Procurador segundo delegado en lo penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y \u00a0por \u00a0autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. COMUN\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 O. \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12959 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 Aprobado acta No. 115\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., veintis\u00e9is de septiembre del \u00a0a\u00f1o dos mil dos. \u00a0\u00a0 Resuelve \u00a0la Corte el recurso extraordinario \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}