{"id":5448,"date":"2023-09-08T16:23:26","date_gmt":"2023-09-08T16:23:26","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1276418-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:26","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:26","slug":"1276418-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1276418-07-02\/","title":{"rendered":"12764(18-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12764 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 82 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., dieciocho (18) de julio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de MANUEL ANTONIO G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0contra \u00a0la sentencia dictada el 25 de julio \u00a0de \u00a01996 \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Cartagena, que confirm\u00f3 en su integridad \u00a0la \u00a0que expidiera el Juzgado 5\u00ba. Penal del Circuito de la misma ciudad mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00e9ste a la pena de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n e interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de 10 a\u00f1os como autor del \u00a0delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pasada \u00a0la \u00a0medianoche \u00a0del domingo 2 de julio de 1994, MANUEL \u00a0ANTONIO \u00a0G\u00d3MEZ GONZ\u00c1LEZ lleg\u00f3 a \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0CARMEN \u00a0MUENTES \u00a0ORTEGA, \u00a0una de las se\u00f1oras con quienes para esa \u00a0\u00e9poca \u00a0 conviv\u00eda. \u00a0 Debido \u00a0 a \u00a0las \u00a0deterioradas \u00a0relaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0pareja, \u00a0ocasionadas \u00a0por \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0en \u00a0el sostenimiento de MANUEL \u00a0ANTONIO, \u00a0hijo \u00a0com\u00fan \u00a0que \u00a0con \u00a0otros \u00a0hermanos \u00a0maternos \u00a0viv\u00eda \u00a0en el mismo \u00a0inmueble, \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 atendi\u00f3 \u00a0 \u00a0 CARMEN \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0llamado \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0MANUEL \u00a0para que le abriera la puerta. Lo \u00a0hizo \u00a0otro \u00a0hijo \u00a0de ella, LEWIN SANTIAGO OROZCO MUENTES, y la inoportuna visita \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0inicialmente \u00a0atendida \u00a0por \u00a0MANUEL ANTONIO y por su hermana YAMILE \u00a0MEJ\u00cdA MUENTES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0G\u00d3MEZ \u00a0 GONZ\u00c1LEZ, \u00a0 al \u00a0 parecer \u00a0algo \u00a0embriagado, \u00a0le \u00a0hizo algunas recriminaciones a YAMILE y las emprendi\u00f3 despu\u00e9s \u00a0contra \u00a0la \u00a0madre, \u00a0a \u00a0quien busc\u00f3 en su habitaci\u00f3n y seguidamente le propin\u00f3 \u00a0una \u00a0palmada \u00a0en \u00a0la cara. Tambi\u00e9n agredi\u00f3 a YAMILE o intent\u00f3 hacerlo, cuando \u00a0\u00e9sta sali\u00f3 en defensa de aqu\u00e9lla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0tal \u00a0grado lleg\u00f3 la disputa familiar, que su hijo MANUEL ANTONIO \u00a0y \u00a0otros \u00a0miembros \u00a0del \u00a0hogar \u00a0le aconsejaron que saliera de la casa y esperara \u00a0hasta \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0para \u00a0solucionar los problemas, a lo que accedi\u00f3 el \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0 quien, \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0por aqu\u00e9l y por LEWIN, se dirigi\u00f3 hacia la moto que hab\u00eda dejado \u00a0estacionada \u00a0a \u00a0la \u00a0entrada \u00a0de \u00a0la \u00a0vivienda. \u00a0Pero no bien la hab\u00eda abordado, \u00a0cuando \u00a0escuch\u00f3 \u00a0que \u00a0CARMEN, desde el interior de la casa, gritaba a sus hijos \u00a0que \u00a0cerraran \u00a0la \u00a0puerta \u00a0y \u00a0a \u00a0su \u00a0concubinario que no se atreviera a regresar \u00a0porque llamar\u00eda a la polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0 \u00faltima \u00a0 amenaza \u00a0 desencaden\u00f3 \u00a0la \u00a0violenta \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ, quien de \u00a0inmediato \u00a0baj\u00f3 \u00a0del veh\u00edculo, sac\u00f3 el rev\u00f3lver que portaba y, dirigi\u00e9ndose \u00a0hacia \u00a0la \u00a0ventana exterior del inmueble, sin escuchar el dram\u00e1tico llamado que \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0le \u00a0hac\u00eda \u00a0su hijo de apenas 14 a\u00f1os de edad, dispar\u00f3 al interior \u00a0con \u00a0tan \u00a0mala fortuna que la bala hizo blanco en el cuerpo del ni\u00f1o de 6 meses \u00a0JUAN \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0MUENTES, \u00a0hijo \u00a0de \u00a0YAMILE, quien lo cargaba al lado de CARMEN, su \u00a0madre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Advertido \u00a0 por \u00a0 LEWIN \u00a0y \u00a0por \u00a0CARMEN \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0hecho, \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ abandon\u00f3 \u00a0apresuradamente \u00a0el \u00a0sitio \u00a0sin \u00a0prestar \u00a0ning\u00fan \u00a0auxilio \u00a0a la v\u00edctima, quien \u00a0falleci\u00f3 en un hospital de la localidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad de Cartagena adscrita a la \u00a0Unidad \u00a0 de \u00a0 Vida, \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 escuchar \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0MANUEL \u00a0 ANTONIO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0por \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a014 \u00a0de septiembre de 1994 le dict\u00f3 medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0con \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Clausurada \u00a0la \u00a0etapa \u00a0instructiva, \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del 9 de \u00a0marzo \u00a0 \u00a0de \u00a0 1995, \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0fue \u00a0acusado \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0una \u00a0Fiscal \u00a0Delegada \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Juzgado \u00a05\u00ba. \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0al \u00a0que \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0acogi\u00f3 plenamente la acusaci\u00f3n fiscal y \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, sentencia que fue \u00a0confirmada por el Tribunal Superior el 25 de julio de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La censura principal que el demandante hace \u00a0a \u00a0la sentencia se apoya en la causal primera, cuerpo primero, del art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, porque a su juicio el fallador \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal de 1980, en lugar del \u00a0329 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0casacionista, \u00a0despu\u00e9s de afirmar que aceptaba las conclusiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0como \u00a0corresponde \u00a0hacerlo cuando la acusaci\u00f3n se \u00a0fundamenta \u00a0en el motivo invocado, transcribe separadamente varios p\u00e1rrafos del \u00a0fallo \u00a0y \u00a0ofrece respecto de cada uno el an\u00e1lisis correspondiente para concluir \u00a0finalmente \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0doloso \u00a0sino \u00a0culposo \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0cometido \u00a0por su \u00a0poderdante, de suerte que la sentencia cuestionada se debe casar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 En s\u00edntesis, sostiene: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.1. \u00a0Que \u00a0la \u00a0exigencia de prever la posibilidad de producci\u00f3n del \u00a0resultado \u00a0 da\u00f1ino \u00a0que \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0culpa \u00a0sin \u00a0representaci\u00f3n, \u00a0 constituye \u00a0 precisamente \u00a0 el \u00a0 reproche \u00a0de \u00a0la \u00a0culpa \u00a0sin \u00a0previsi\u00f3n. \u00a0Para \u00a0dejar \u00a0de \u00a0lado \u00a0la \u00a0culpa \u00a0no s\u00f3lo se debe demostrar que en \u00a0efecto \u00a0se previ\u00f3 el resultado, sino tambi\u00e9n la intenci\u00f3n positiva de cometer \u00a0el \u00a0hecho \u00a0porque si aqu\u00e9l no se desea ni se acepta, la previsibilidad no puede \u00a0desbordar \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0culposa. El dolo eventual, anota, sigue \u00a0siendo \u00a0dolo \u00a0y por lo tanto respecto de \u00e9l se deben cumplir los requisitos que \u00a0permitan \u00a0calificarlo as\u00ed. Por eso, siguiendo alguna jurisprudencia de la Sala, \u00a0concluye \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0dolo \u00a0eventual \u00a0respecto \u00a0del \u00a0homicidio se requiere la \u00a0intenci\u00f3n homicida, porque culpa es ausencia de intenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2. \u00a0Seg\u00fan lo dicho por el Tribunal, tampoco es admisible la culpa \u00a0con \u00a0representaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0en \u00a0esta \u00a0forma \u00a0de culpabilidad el agente hace lo \u00a0posible \u00a0por \u00a0evitar el resultado da\u00f1oso que conf\u00eda no se producir\u00e1, pero que \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0representa. \u00a0Esta \u00a0apreciaci\u00f3n, sin embargo, s\u00f3lo es aplicable en los \u00a0eventos \u00a0de \u00a0desarrollo \u00a0sucesivo, no en los que la actuaci\u00f3n es unisubsistente \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, una vez ejecutado el acto resulta imposible controlarlo como \u00a0cuando se dispara un proyectil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0el \u00a0reproche \u00a0en esta clase de culpa consistiera en la \u00a0falta \u00a0de \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0resultado, siempre se desnaturalizar\u00eda \u00a0porque se convertir\u00eda en delito de omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3. \u00a0Si \u00a0el \u00a0procesado ten\u00eda un prop\u00f3sito criminal definido o por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0eventual de dispararle a su compa\u00f1era y no evit\u00f3 hacerlo a pesar de \u00a0que \u00a0el \u00a0resultado \u00a0da\u00f1oso \u00a0era \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0previsible, seg\u00fan lo sostiene el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0el \u00a0peor \u00a0de \u00a0los supuestos que ser\u00eda el dolo directo se habr\u00eda \u00a0presentado \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0aberratio \u00a0 \u00a0ictus, pues el proyectil se aloj\u00f3 en un tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0tal \u00a0caso, \u00a0se \u00a0presentar\u00eda \u00a0un concurso entre la tentativa del \u00a0homicidio \u00a0querido y el homicidio culposo realizado, a menos que se acredite que \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0muerte tambi\u00e9n hab\u00eda intenci\u00f3n homicida, lo que no ocurre en \u00a0este \u00a0asunto. \u00a0Tan \u00a0cierto \u00a0es ello, que si el proyectil no hubiere lesionado al \u00a0menor \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 dudar\u00eda \u00a0 de \u00a0la \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0frente \u00a0a \u00a0Carmen \u00a0Muentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0la Corte, en presencia de un error in iudicando, \u00a0puede \u00a0dictar la sentencia de reemplazo por homicidio culposo y compulsar copias \u00a0para que por separado se investigue lo referente a la tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.4. \u00a0Igualmente \u00a0expresa \u00a0el Tribunal que el procesado no obr\u00f3 con \u00a0culpa \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0sus formas, porque por un lado se represent\u00f3 el da\u00f1o y \u00a0por \u00a0otro \u00a0no \u00a0pod\u00eda esperar que no se produjera el resultado cuando puso todas \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0para \u00a0ocasionarlo y ninguna para superarlo o evitar confiada y \u00a0razonablemente que no se produjera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0se ve, para llegar a la conclusi\u00f3n dolosa el Tribunal acogi\u00f3 \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0la \u00a0culpa \u00a0con \u00a0representaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0mencionar \u00a0jam\u00e1s la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0homicida \u00a0respecto \u00a0del \u00a0ni\u00f1o. \u00a0Es \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n, \u00a0el \u00a0deseo, \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0lo \u00a0que \u00a0diferencia \u00a0esta \u00a0especie de culpa del dolo eventual, no la \u00a0representaci\u00f3n, que en ambas figuras existe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Corolario \u00a0de \u00a0este \u00a0primer \u00a0cargo es la petici\u00f3n de que se case la \u00a0sentencia \u00a0y, en su reemplazo, se condene por homicidio culposo y se disponga la \u00a0inmediata libertad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0En \u00a0subsidio, \u00a0el demandante alega la \u201cviolaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley por error de hecho por ignorarse la existencia de varias pruebas que han \u00a0de \u00a0representar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0directa de la falta de representaci\u00f3n de la muerte \u00a0posible \u00a0del \u00a0menor \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto la inexistencia de la intenci\u00f3n homicida\u201d, \u00a0cargo \u00a0que \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a0o \u00a0cuerpo \u00a0segundo del numeral primero del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal vigente para la fecha en que \u00a0se dict\u00f3 la sentencia de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0a pesar de que la jurisprudencia ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria debe ser atacada por violaci\u00f3n indirecta por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0esto \u00a0es \u00a0posible \u00a0siempre \u00a0que \u00a0el juzgador haya \u00a0valorado \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 indicante \u00a0 y \u00a0 de \u00a0\u00e9l \u00a0hubiese \u00a0deducido \u00a0conclusiones \u00a0tergiversadas \u00a0o inexactas, lo que no ha ocurrido en este caso en el que para el \u00a0fallador \u00a0la \u00a0prueba simplemente no ha existido, por lo que dej\u00f3 de aplicar los \u00a0art\u00edculos \u00a0 300, \u00a0301, \u00a0302 \u00a0y \u00a0303 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se\u00f1ala \u00a0que el Tribunal no hubiera podido aceptar la existencia del \u00a0dolo si hubiese tenido en cuenta los siguientes hechos indicantes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0La \u00a0presencia de la l\u00e1mina de zinc\u00a0 que cubr\u00eda la ventana \u00a0que \u00a0daba \u00a0a la calle y la cortina instalada en la divisi\u00f3n de la ventana hacia \u00a0la \u00a0cocina, \u00a0constatadas \u00a0ambas en la diligencia de inspecci\u00f3n judicial obrante \u00a0al folio 74. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0Que \u00a0hab\u00eda \u00a0varios \u00a0barrotes de cemento colado que parcialmente \u00a0taponaban \u00a0la \u00a0ventana \u00a0interna, \u00a0imposibilitaban la visibilidad y representaban \u00a0dificultad para el paso del proyectil hacia la cocina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0c) \u00a0La \u00a0oscuridad \u00a0de la vivienda, de que da cuenta la testigo Yenis \u00a0Mar\u00eda Angulo Muentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0d) \u00a0Que \u00a0su \u00a0cliente \u00a0supon\u00eda que el ni\u00f1o estaba en la habitaci\u00f3n \u00a0\u2013la \u00a0 \u00faltima \u00a0 de \u00a0 la \u00a0vivienda- \u00a0con \u00a0las \u00a0dem\u00e1s personas, menos CARMEN MUENTES, pues all\u00e1 las dej\u00f3 \u00a0cuando sali\u00f3 del inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0e) \u00a0Que \u00a0si \u00a0se \u00a0hubiera representado la posibilidad de lesionar, el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0hubiese evidenciado la sorpresa que mostr\u00f3 cuando se enter\u00f3 del \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0f) \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0afectiva \u00a0 existente \u00a0 entre \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0desenlace, \u00a0concluye, \u00a0no \u00a0es m\u00e1s que producto de una reacci\u00f3n \u00a0irreflexiva \u00a0e \u00a0imprudente, \u00a0pues si se hubiera representado el hecho fatal como \u00a0probable \u00a0o \u00a0seguro, \u00a0su \u00a0poderdante \u00a0no \u00a0habr\u00eda actuado. Por lo tanto, se debe \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0acusada \u00a0y \u00a0acoger \u00a0la petici\u00f3n de condenar por homicidio \u00a0culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0I. \u00a0Para \u00a0el \u00a0se\u00f1or Procurador Primero Delegado, el cargo principal \u00a0se debe acoger por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0La diferencia entre dolo eventual y culpa con representaci\u00f3n no \u00a0resulta \u00a0suficiente \u00a0o \u00a0no \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0la \u00a0simple \u00a0representaci\u00f3n del da\u00f1o \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de haber hecho algo o no por evitarlo, porque \u00e9ste depender\u00e1 m\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0contingente \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0sujeto, pues los resultados son \u00a0inesperados y de r\u00e1pida ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0\u201cTanto \u00a0en \u00a0el \u00a0dolo \u00a0eventual \u00a0como \u00a0en la culpa \u2018consciente\u2019, \u00a0por lo temerario de la conducta, el \u00a0sujeto \u00a0asume \u00a0la \u00a0probabilidad o la posibilidad y por tanto la eventualidad del \u00a0resultado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0No existe en este caso culpa sin representaci\u00f3n porque, como lo \u00a0afirman \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0el \u00a0sujeto se pudo haber representado el riesgo de su \u00a0conducta a pesar de hallarse en estado de embriaguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0 \u00a0existe \u00a0 \u00a0dolo \u00a0 eventual, \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 siguientes \u00a0circunstancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0La \u00a0ventana \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0dispar\u00f3 el procesado ten\u00eda un \u00a0entramado \u00a0de \u00a0varillas \u00a0met\u00e1licas \u00a0donde \u00a0eventualmente \u00a0pudo haber chocado el \u00a0\u00fanico proyectil utilizado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0estaba cubierta por una l\u00e1mina met\u00e1lica que imped\u00eda \u00a0la \u00a0visibilidad \u00a0hacia \u00a0el \u00a0interior \u00a0y \u00a0hac\u00eda \u00a0incierta \u00a0la \u00a0trayectoria de la \u00a0bala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0c) \u00a0Entre la ventana inicial y la que comunica con la cocina, hay un \u00a0espacio libre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0d) \u00a0La \u00a0segunda \u00a0ventana tiene 5 parales de concreto, contra los que \u00a0pudo chocar el proyectil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0e) \u00a0\u201cEl \u00a0procesado \u00a0ya \u00a0hab\u00eda repetido este comportamiento varias \u00a0veces\u201d, \u00a0lo que le pudo llevar a suponer que su conducta temeraria no tendr\u00eda \u00a0consecuencias fatales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0f) \u00a0El \u00a0sujeto \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0estado de embriaguez y ofuscado, \u00a0circunstancias \u00a0que le impidieron tener claridad mental y la serenidad necesaria \u00a0para preferir un resultado mortal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0g) \u00a0Tampoco ten\u00eda certeza que las dos mujeres y el ni\u00f1o estuvieran \u00a0en \u00a0la \u00a0cocina \u00a0cuando \u00a0dispar\u00f3, porque al salir se encontraban en el pasillo o \u00a0zagu\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0consciente \u00a0y temeraria, no refleja un \u00a0comportamiento \u00a0doloso \u00a0frente \u00a0a \u00a0la muerte del menor pues el resultado, que no \u00a0asumi\u00f3 voluntariamente el agente, se produjo por imprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0II. \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0cargo \u00a0subsidiario, sostiene que no es de recibo \u00a0pues \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n desconoce la t\u00e9cnica de casaci\u00f3n porque invoca un falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n, sin advertir que en realidad el Tribunal s\u00ed \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0hechos \u00a0reclamados por el censor, ya que alude tanto a la \u00a0l\u00e1mina \u00a0de \u00a0zinc \u00a0y a las columnas de cemento colado como a la hora nocturna en \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0acontecimiento. \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0ni\u00f1o \u00a0en \u00a0una \u00a0habitaci\u00f3n, \u00a0yerra \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el libelista en su reproche porque la afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Ad quem en el sentido de \u00a0que \u00a0 Carmen, \u00a0 Yamile \u00a0y \u00a0su \u00a0hijo \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0la \u00a0cocina \u00a0o \u00a0en \u00a0sus \u00a0inmediaciones, \u00a0podr\u00eda dar lugar -si acaso- a una tergiversaci\u00f3n de la prueba, \u00a0pero no al falso juicio de existencia por omisi\u00f3n que se adujo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 pensamiento \u00a0 \u00a0 judicial \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0tema, \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0el \u00a0siguiente: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Seccional 33 centr\u00f3 su criterio con estas palabras: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cA \u00a0quien dispara a sabiendas que en el interior de una residencia \u00a0se \u00a0 encuentran \u00a0 personas \u00a0refugiadas \u00a0y, \u00a0m\u00e1s \u00a0espec\u00edficamente \u00a0lo \u00a0hace \u00a0en \u00a0direcci\u00f3n \u00a0al \u00a0lugar \u00a0en donde estas se encuentran, mal podr\u00edamos catalogar su \u00a0actuar \u00a0 como \u00a0una \u00a0mera \u00a0imprudencia. \u00a0No \u00a0podemos \u00a0llegar \u00a0al \u00a0extremo \u00a0de \u00a0la \u00a0flexibilidad \u00a0y equiparar el empleo de un arma de fuego, en donde el objetivo de \u00a0este \u00a0es \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, al empleo de \u00e9sta cuando el \u00a0objetivo \u00a0 es \u00a0transgredir \u00a0la \u00a0ley. \u00a0\u2018Con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito de asustar a su consorte dispar\u00f3 MANUEL ANTONIO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ\u2019 seg\u00fan \u00a0dijo \u00a0en \u00a0su \u00a0versi\u00f3n. \u00a0\u00bfEs acaso simplemente imprudente quien pone en vilo la \u00a0vida \u00a0de manera conciente?. Pues dada la forma como se desarrollaron los hechos, \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n o muerte de personas diferentes a aquella hacia la cual se dirige la \u00a0conducta \u00a0criminosa \u00a0era \u00a0previsible y, a\u00fan aceptando el hecho fat\u00eddico que en \u00a0efecto \u00a0se \u00a0produjo, \u00a0evidentemente nos hallamos ante un DOLO EVENTUAL y no ante \u00a0un homicidio culposo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEvidentemente \u00a0G\u00d3MEZ GONZ\u00c1LEZ ese d\u00eda pretendi\u00f3 algo m\u00e1s que \u00a0asustar \u00a0a \u00a0su \u00a0mujer y, por eso no dispar\u00f3 con direcci\u00f3n al aire, sino que lo \u00a0hizo \u00a0al \u00a0interior \u00a0de la vivienda, dando con el lugar de donde proven\u00eda la voz \u00a0de \u00a0CARMEN \u00a0MUENTES. \u00a0Lleno \u00a0de ira ante las amenazas de su mujer de llamar a la \u00a0polic\u00eda \u00a0desenfund\u00f3 \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y \u00a0dispar\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de una ventana con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0homicida, \u00a0sin \u00a0importarle \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0esa \u00a0vivienda se \u00a0encontraban \u00a0otras \u00a0personas, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0el peque\u00f1o JUAN DAVID. Es evidente \u00a0entonces la existencia del DOLO&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El juez de primera instancia se expres\u00f3 de esta forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cAs\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0y \u00a0aceptando \u00a0el juzgado que la intenci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0era \u00a0solo \u00a0de asustar a su compa\u00f1era, como lo afirma&#8230;, \u00e9ste no se \u00a0detuvo \u00a0ante \u00a0la probabilidad de causarle la muerte a cualquiera de las personas \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraban en el interior de la residencia y acept\u00f3 el resultado como \u00a0probable \u00a0\u2018pues \u00a0para \u00a0el \u00a0m\u00e1s \u00a0ingenuo \u00a0de \u00a0los \u00a0hombres \u00a0es \u00a0previsible que al disparar un arma hacia un \u00a0lugar \u00a0hacia \u00a0donde \u00a0con \u00a0certeza \u00a0se sabe est\u00e1n reunidas algunas personas, con \u00a0ello \u00a0puede causar la muerte a una de ellas, -como efectivamente sucedi\u00f3-. Y en \u00a0ese \u00a0caso, \u00a0como lo se\u00f1alan los tratadistas, prever un resultado como posible y \u00a0producirlo, \u00a0es \u00a0igual \u00a0a \u00a0aceptarlo, \u00a0y \u00a0entonces \u00a0estaremos frente a la figura \u00a0conocida \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0dolo \u00a0 \u00a0eventual\u2019 \u201c. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y el Tribunal explic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c&#8230;el \u00a0procesado \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0dispar\u00f3 \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos con \u00a0eventual \u00a0prop\u00f3sito \u00a0criminal \u00a0hacia la se\u00f1ora CARMEN MUENTES ORTEGA, lo mismo \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0personas \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0habitaci\u00f3n, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que asumi\u00f3 la conducta corriendo el riesgo de producir \u00a0el \u00a0resultado, \u00a0porque \u00a0lo previ\u00f3 sin hesitaci\u00f3n y no hizo nada para evitarlo, \u00a0aceptando \u00a0por \u00a0ende \u00a0sus \u00a0consecuencias. \u00a0Quien \u00a0como \u00a0el \u00a0inculpado \u00a0despliega \u00a0semejante \u00a0comportamiento, \u00a0en \u00a0las \u00a0condiciones probatorias antes indicadas, no \u00a0puede \u00a0menos \u00a0que \u00a0prever \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0en \u00a0que \u00a0coloca \u00a0a las personas que en el \u00a0escenario \u00a0del \u00a0crimen \u00a0se hallaban presentes, y si pese a ello no se detiene es \u00a0porque \u00a0no le importa el resultado que eventualmente llegue a producirse, aunque \u00a0no \u00a0lo \u00a0quiera directamente o su acci\u00f3n no est\u00e9 dirigida de manera inequ\u00edvoca \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos; \u00a0por tanto, no obr\u00f3 con culpa en ninguna de sus \u00a0formas, \u00a0ya que por un lado se represent\u00f3 indiscutiblemente el da\u00f1o, y de otra \u00a0parte no pod\u00eda confiar en que no se produjera tal consecuencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0las \u00a0transcripciones \u00a0hechas, y del an\u00e1lisis contextual de cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las decisiones mencionadas -correctas frente al material probatorio- se \u00a0desprende, \u00a0sin \u00a0duda, \u00a0que \u00a0para los funcionarios judiciales el procesado, ante \u00a0las \u00a0palabras \u00a0de su compa\u00f1era, introdujo el ca\u00f1\u00f3n del rev\u00f3lver por un hueco \u00a0de \u00a0una \u00a0teja \u00a0de \u00a0zinc \u00a0e \u00a0hizo \u00a0fuego, \u00a0con indiferencia sobre la presencia \u00a0 de \u00a0 varias \u00a0personas \u00a0en \u00a0el \u00a0interior \u00a0del \u00a0inmueble. \u00a0Asumi\u00f3, \u00a0as\u00ed, \u00a0la probabilidad de perjudicar el bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0 vida \u00a0 e \u00a0 integridad \u00a0personal, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0ello \u00a0carece \u00a0de \u00a0raz\u00f3n \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0cuando, \u00a0dando otro \u00a0alcance \u00a0a \u00a0las frases judiciales, quiere resaltar que conforme con la evidencia \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0dispar\u00f3 indiscutiblemente contra la se\u00f1ora CARMEN e hizo blanco \u00a0en \u00a0el \u00a0ni\u00f1o, \u00a0escena \u00a0que \u00a0conducir\u00eda \u00a0a \u00a0deducir concurso entre tentativa de \u00a0homicidio, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0do\u00f1a CARMEN, y homicidio culposo, en relaci\u00f3n con el \u00a0menor, \u00a0 todo \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0llevar\u00eda \u00a0\u2013dice- \u00a0a \u00a0condenar \u00a0a \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ por este \u00faltimo delito y a \u00a0compulsar \u00a0copias \u00a0para \u00a0que \u00a0por aparte fuera investigada la primera. La prueba \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0hizo \u00a0fuego \u00a0hacia \u00a0el \u00a0interior \u00a0de la casa, con independencia de \u00a0qui\u00e9n pudiera padecer las consecuencias de su acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Aducir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0con \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0quebrar \u00a0la \u00a0estructura \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo \u00a0supone \u00a0aceptar \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0el \u00a0desarrollo f\u00e1ctico y la valoraci\u00f3n probatoria contenidos en la \u00a0sentencia \u00a0 atacada, \u00a0 pues \u00a0toda \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0entonces \u00a0es \u00a0puramente \u00a0jur\u00eddica, \u00a0se \u00a0centra \u00a0en \u00a0el \u00a0problema \u00a0de la selecci\u00f3n de la norma llamada a \u00a0regir \u00a0el \u00a0caso, \u00a0bien porque se considere que se dej\u00f3 de aplicar, ya porque se \u00a0estime que se aplic\u00f3 de manera indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 demandante, \u00a0 aunque \u00a0 dijo \u00a0acatar \u00a0esta \u00a0exigencia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0sutilmente \u00a0entremezcl\u00f3 \u00a0afirmaciones \u00a0consignadas \u00a0en la providencia recurrida \u00a0con \u00a0su interesada comprensi\u00f3n de ellas, procedimiento a partir del cual obtuvo \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0le \u00a0permit\u00edan \u00a0sacar avante su tesis del \u00a0homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0 cuando \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 dijo \u00a0 que \u00a0 no \u00a0existe \u00a0culpa \u00a0sin \u00a0representaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0el \u00a0procesado \u201cten\u00eda que prever la\u00a0 posibilidad \u00a0del \u00a0resultado \u00a0da\u00f1ino \u00a0que lleg\u00f3 a materializarse\u201d, previsi\u00f3n de la que no \u00a0duda \u00a0atendiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0manera como dispar\u00f3 \u201chacia el interior de la casa de \u00a0habitaci\u00f3n, \u00a0cuya \u00a0distribuci\u00f3n \u00a0conoc\u00eda \u00a0muy \u00a0bien, donde se hallaban varias \u00a0personas\u201d, \u00a0pues \u00a0en \u00a0tal \u00a0caso, \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica y de la \u00a0experiencia \u00a0(\u201clo \u00a0que \u00a0puede \u00a0ocurrir \u00a0razonable y ordinariamente\u201d, dice el \u00a0fallo) \u00a0cualquiera \u00a0comprender\u00eda que semejante actuaci\u00f3n \u201cpon\u00eda al menos en \u00a0peligro \u00a0la \u00a0integridad \u00a0personal \u00a0y la vida de estas\u201d, el censor no entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0una \u00a0afirmaci\u00f3n rotunda, categ\u00f3rica, de previsi\u00f3n efectiva del \u00a0resultado, \u00a0sino \u00a0apenas una referencia a la posibilidad de prever que ten\u00eda el \u00a0autor del disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no le censur\u00f3 a \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0su falta \u00a0de \u00a0previsi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0actuado \u00a0a pesar de representarse mentalmente el resultado. Dijo: \u201cel \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0este asunto no solo previ\u00f3 el resultado, sino que nada hizo para \u00a0superarlo, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 el \u00a0contrario \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0del \u00a0que \u00a0sab\u00eda \u00a0con \u00a0probabilidad, \u00a0casi \u00a0con certeza, que pod\u00eda seguirse la consecuencia nociva que \u00a0finalmente \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0produjo\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u2013recu\u00e9rdese-que \u00a0 \u201c\u2026 \u00a0asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0corriendo \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0de producir el resultado, porque lo previ\u00f3 sin \u00a0hesitaci\u00f3n\u2026\u201d \u00a0 y \u00a0 \u201cse \u00a0 represent\u00f3 \u00a0 indiscutiblemente \u00a0 el \u00a0 da\u00f1o\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0S\u00f3lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0despu\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 distorsionar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo, el \u00a0demandante \u00a0se ocup\u00f3 del an\u00e1lisis jur\u00eddico que la causal invocada le impon\u00eda \u00a0realizar \u00a0desde \u00a0el \u00a0comienzo, \u00a0con \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de demostrar, con apoyo en \u00a0abundante \u00a0cita \u00a0doctrinaria \u00a0y \u00a0jurisprudencial, \u00a0que \u00a0lo dicho por el Tribunal \u00a0\u2013en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0versi\u00f3n \u00a0tergiversada, \u00a0desde luego- \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0dolo \u00a0eventual sino de culpa, de manera que \u00a0aplic\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0anterior C\u00f3digo Penal (103 del \u00a0actual) \u00a0en \u00a0lugar del 329 (109 del nuevo estatuto), que consagraba el homicidio \u00a0culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0lo \u00a0que \u00a0el libelista pretend\u00eda censurar era la apreciaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 prueba \u00a0 que \u00a0 hizo \u00a0 el \u00a0 Ad \u00a0quem, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0cual concluy\u00f3 que el procesado efectivamente \u00a0previ\u00f3 \u00a0el \u00a0resultado, \u00a0debi\u00f3 \u00a0acudir \u00a0al \u00a0cuerpo segundo de la causal primera \u00a0para, \u00a0por la v\u00eda del error de raciocinio, \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica y de la experiencia \u00a0invocadas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal, \u00a0no \u00a0le \u00a0permit\u00edan \u00a0colegir \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0que \u00a0G\u00d3MEZ GONZ\u00c1LEZ previ\u00f3 que \u00a0disparar \u00a0un \u00a0arma \u00a0contra \u00a0una vivienda ocupada, luego de introducir el ca\u00f1\u00f3n \u00a0por \u00a0un \u00a0orificio \u00a0de \u00a0una \u00a0l\u00e1mina \u00a0de \u00a0zinc, \u00a0pon\u00eda en peligro la vida de los \u00a0moradores y, sin embargo, accion\u00f3 el arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Suficiente \u00a0ese \u00a0defecto de t\u00e9cnica casacional para desestimar este \u00a0aspecto \u00a0del \u00a0cargo, tampoco habr\u00e1 de prosperar en lo atinente a la tesis de la \u00a0aberratio \u00a0ictus que plantea \u00a0dentro del mismo reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, sobre este t\u00f3pico, que una cosa es \u00a0disparar \u00a0a \u00a0ciegas \u00a0contra \u00a0un \u00a0grupo \u00a0de \u00a0personas \u00a0para acabar con la vida de \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0ellas sin frenar la voluntad por lo que pueda ocurrirles, y otra \u00a0muy \u00a0distinta dispararle a quien directamente se pretende matar pero con la mala \u00a0fortuna \u00a0de \u00a0hacer blanco en otra que se cruza en la trayectoria del proyectil o \u00a0que \u00a0lo recibe por error en el tiro. As\u00ed, la diferencia entre aquel suceso, que \u00a0ejemplifica \u00a0el \u00a0dolo eventual, y este otro, conocido tambi\u00e9n como error \u00a0 en \u00a0el \u00a0golpe, \u00a0aparece \u00a0notable, \u00a0aunque ambas conductas se realicen con culpabilidad dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0la \u00a0Sala, que el actuar del procesado se desarroll\u00f3 dentro de \u00a0esta \u00a0 forma \u00a0 de \u00a0 culpabilidad \u00a0 se \u00a0demuestra \u00a0atendiendo \u00a0a \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0circunstancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0El \u00a0disparo \u00a0se \u00a0produjo \u00a0como \u00a0reacci\u00f3n a la prevenci\u00f3n que a \u00a0gritos \u00a0le \u00a0hizo CARMEN MUENTES desde la cocina de la casa, en el sentido de que \u00a0si volv\u00eda lo har\u00eda sacar de la polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0Aunque \u00a0la \u00a0hoja \u00a0de \u00a0zinc que cubr\u00eda la ventana le impidi\u00f3 al \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0 tener \u00a0visibilidad \u00a0del \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0habitantes, \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0del \u00a0disparo \u00a0fue \u00a0orientada \u00a0por \u00a0la \u00a0voz \u00a0de \u00a0la compa\u00f1era que lo \u00a0reconven\u00eda, \u00a0a \u00a0cuyo \u00a0lado \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0YAMILE \u00a0y, \u00a0en \u00a0brazos de \u00e9sta, el \u00a0peque\u00f1o que result\u00f3 muerto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0c) \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0ten\u00eda \u00a0pleno \u00a0conocimiento de qui\u00e9nes se hallaban en la vivienda \u00a0en \u00a0ese \u00a0instante, \u00a0pues \u00a0\u00e9l mismo acababa de salir de ella cuando escuch\u00f3 las \u00a0advertencias de CARMEN MUENTES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0d) \u00a0El \u00a0procesado \u201cdispar\u00f3 por la ventana hacia dentro\u201d, por un \u00a0orificio \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00e1mina \u00a0de \u00a0zinc, \u00a0a \u00a0una \u00a0altura \u00a0de 1.39 mts. del piso y el \u00a0proyectil \u00a0observ\u00f3 una trayectoria horizontal pues ingres\u00f3 al cuerpo del ni\u00f1o \u00a0por \u00a0 el \u00a0s\u00e9ptimo \u00a0espacio \u00a0intercostal \u00a0izquierdo \u00a0y \u00a0sali\u00f3 \u00a0por \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0infraescapular \u00a0derecha, \u00a0para \u00a0pegar \u00a0finalmente \u00a0en \u00a0la \u00a0pared posterior de la \u00a0cocina a una altura de 1.23 mts. del suelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0e) \u00a0Las manifestaciones o gestos posteriores que hizo el procesado y \u00a0el \u00a0afecto \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0tenerle al ni\u00f1o en nada desdibujan la intenci\u00f3n y la \u00a0voluntad \u00a0homicida \u00a0que \u00a0ha \u00a0quedado \u00a0evidenciada, pues ciertamente el procesado \u00a0hizo \u00a0fuego \u00a0aceptando \u00a0el muy probable resultado lesivo, en relaci\u00f3n con uno u \u00a0otro de los moradores de la casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0dolo, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0concluyeron \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0le es \u00a0imputable \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad conocida como eventual que se presenta, en palabras \u00a0de \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0de As\u00faa, recordadas por la Sala en otra oportunidad, \u201ccuando el \u00a0sujeto \u00a0se \u00a0representa \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de un resultado que no desea, pero cuya \u00a0producci\u00f3n \u00a0consiente, \u00a0en \u00a0\u00faltima \u00a0instancia, corriendo el riesgo de causarlo \u00a0con \u00a0tal \u00a0de obtener el efecto que quiere ante todo\u201d (25 de noviembre de 1987, \u00a0MM.PP. Lisandro Mart\u00ednez Z\u00fa\u00f1iga y Edgar Saavedra Rojas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0providencia, \u00a0agreg\u00f3 \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0esta forma de culpabilidad, entonces, \u00a0subsiste \u00a0la \u00a0intencionalidad \u00a0del \u00a0agente de producir un determinado efecto; el \u00a0actor \u00a0no \u00a0solamente \u00a0se \u00a0representa \u00a0la probabilidad de un resultado no querido \u00a0inicialmente, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0realiza la conducta que gu\u00eda su \u00a0acci\u00f3n, \u00a0 hace \u00a0 suya \u00a0 la \u00a0 eventualidad, \u00a0 la \u00a0admite \u00a0y \u00a0se \u00a0compromete \u00a0con \u00a0ella\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0verdad \u00a0no \u00a0se presenta en este caso, \u00a0como \u00a0varios \u00a0tratadistas \u00a0estiman, \u00a0una \u00a0indiferencia en relaci\u00f3n con el hecho \u00a0imaginado, \u00a0porque la voluntad del agente est\u00e1 dirigida a la vulneraci\u00f3n de un \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddicamente tutelado en caso de que se presenten las condiciones ya \u00a0previstas; \u00a0 la \u00a0 lesi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 bien \u00a0 protegido, \u00a0empero, \u00a0depender\u00e1 \u00a0de \u00a0la \u00a0contingencia, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0del \u00a0evento; \u00a0si \u00e9ste se presenta, la conducta ser\u00e1 \u00a0delictiva \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0ha \u00a0asumido el sujeto agente; si no ocurre, el resultado \u00a0final ser\u00e1 irrelevante para el derecho penal\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY es precisamente en esta intencionalidad, \u00a0en \u00a0donde \u00a0radica \u00a0la \u00a0diferencia \u00a0entre el dolo eventual y la llamada culpa con \u00a0representaci\u00f3n, \u00a0que considera el censor como la base de la responsabilidad que \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0deducir \u00a0a \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0En \u00a0la modalidad de culpa \u00a0mencionada, \u00a0no existe intencionalidad frente al resultado finalmente producido. \u00a0Es \u00a0verdad \u00a0que \u00a0coincide \u00a0con \u00a0el \u00a0dolo \u00a0eventual en cuanto el sujeto agente se \u00a0representa, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0imagina la producci\u00f3n de un resultado criminal; pero se \u00a0rechaza la posibilidad de que el resultado il\u00edcito se produzca.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s, con palabras sumamente indicativas, la Sala Penal \u00a0de la Corte tambi\u00e9n hab\u00eda dicho: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0la \u00a0culpa, \u00a0el \u00a0agente \u00a0no \u00a0asume los \u00a0riesgos \u00a0 o \u00a0 resultados \u00a0 posibles, \u00a0expresamente \u00a0representados \u00a0o \u00a0previstos. \u00a0\u00danicamente \u00a0los \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0como posibilidades, pero sobre la base \u00a0ps\u00edquica \u00a0de \u00a0que \u00a0lograr\u00e1 \u00a0evitarlos. Y esta es una de las cosas que espera y \u00a0busca: \u00a0 que, \u00a0 a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0todo, \u00a0no \u00a0se \u00a0produzcan. \u00a0En \u00a0el \u00a0dolo \u00a0eventual, \u00a0psicol\u00f3gicamente \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 agente \u00a0 \u00a0acepta \u00a0aquellos eventos da\u00f1osos, aunque condicionados. Fuera de la \u00a0simple \u00a0representaci\u00f3n, \u00a0ha habido, asimismo, voluntad, consentimiento. Bien es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0esta forma de voluntad no es directa, sino condicionada: disparo, y \u00a0si, \u00a0con ello, hiero o mato, no importa. Pero, condicionada y todo, esa voluntad \u00a0no \u00a0deja de serlo. Se est\u00e1, entonces, en presencia del dolo eventual, dolo que, \u00a0justamente \u00a0por esta forma hipot\u00e9tica como la voluntad asiente a los resultados \u00a0no \u00a0 \u00a0 queridos \u00a0 \u00a0directamente, \u00a0 \u00a0llaman \u00a0 \u00a0algunos \u00a0 \u00a0autores \u00a0 \u00a0\u2018dolo \u00a0 \u00a0 \u00a0condicionado\u2019 y que, por la forma indirecta como la \u00a0voluntad \u00a0los \u00a0acepta, \u00a0clasifican \u00a0algunos \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0especie \u00a0denominada \u00a0\u2018dolo \u00a0indirecto\u2019 \u201c \u00a0(18 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1958, M. P. Luis \u00a0Eduardo \u00a0Mej\u00eda Jim\u00e9nez. G.J.T.\u00a0 XC, Nos. 2207, 2208 y 2209, p\u00e1ginas. 112 \u00a0a 139 ).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0son \u00a0de \u00a0recibo, \u00a0tampoco, \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0que el Delegado \u00a0expuso \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto \u00a0para \u00a0respaldar \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante. Las \u00a0apreciaciones \u00a0que \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0su estudio, en el sentido de que G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ hab\u00eda \u201crepetido este \u00a0comportamiento \u00a0varias veces, lo cual pudo llevarlo a anidar en su mente que era \u00a0una \u00a0conducta \u00a0temeraria m\u00e1s, sin consecuencias fatales, como en las anteriores \u00a0oportunidades\u201d, \u00a0que \u00a0\u201cestaba \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez y ofuscado ante la \u00a0disputa \u00a0verbal \u00a0que acababa de sostener con su ex compa\u00f1era Carmen Muentes, lo \u00a0cual \u00a0en \u00a0conjunto le impidi\u00f3 una plena claridad mental y muy poca serenidad\u201d \u00a0para \u00a0querer \u00a0la \u00a0muerte de alg\u00fan morador de la casa o que \u201cno ten\u00eda certeza \u00a0que \u00a0las \u00a0dos \u00a0mujeres \u00a0y \u00a0el ni\u00f1o estaban en la cocina cuando hizo el disparo, \u00a0pues \u00a0cuando \u00a0sali\u00f3 \u00a0estaban \u00a0en \u00a0el \u00a0pasillo \u00a0o \u00a0zagu\u00e1n\u201d, \u00a0son afirmaciones \u00a0parcialmente \u00a0inexactas \u00a0que, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0contrar\u00edan \u00a0el \u00a0real \u00a0acontecer \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0expuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, por las siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01) \u00a0En \u00a0realidad, \u00a0ninguna \u00a0prueba \u00a0indica \u00a0que el procesado hubiese \u00a0disparado \u00a0en \u00a0alguna \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0ventana \u00a0externa \u00a0de \u00a0la casa hacia su \u00a0interior \u00a0sino \u00a0siempre al aire, excepto cuando lo hizo por entre las piernas de \u00a0CARMEN \u00a0MUENTES. No puede afirmarse, entonces, que ten\u00eda elementos para confiar \u00a0fundadamente en que no se producir\u00eda el resultado fatal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02) \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0acredit\u00f3 que al momento de los hechos careciera de \u00a0\u201cplena \u00a0claridad \u00a0mental\u201d, y si su actuar obedeci\u00f3 a un repentino arrebato, \u00a0ese \u00a0estado \u00a0emotivo \u00a0no desvirt\u00faa la intencionalidad de la conducta, pues debe \u00a0recordarse \u00a0 \u00a0que \u00a0 precisamente \u00a0 \u201cel \u00a0 dolo \u00a0 de \u00a0\u00edmpetu \u00a0consiste \u00a0en \u00a0la \u00a0consciencia \u00a0y \u00a0voluntad de \u00a0da\u00f1ar \u00a0la integridad personal de otro, cualquiera sea la magnitud del da\u00f1o, de \u00a0modo \u00a0que \u00a0uno \u00a0u \u00a0otro \u00a0resultado \u00a0nocivo \u00a0(lesiones o muerte) le pertenecen al \u00a0sujeto \u00a0 por \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0 presupuestados \u00a0directa \u00a0y \u00a0coet\u00e1neamente \u00a0en \u00a0su \u00a0conocimiento \u00a0y \u00a0querer, \u00a0as\u00ed \u00a0exista \u00a0por \u00a0dicho \u00a0estado de \u00e1nimo una parcial \u00a0superposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n y la ejecuci\u00f3n del acto\u201d (C. S. J., Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0sentencia del 14 de julio de 1999, M. P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03) \u00a0El \u00a0procesado enderez\u00f3 su acci\u00f3n contra quienes se encontraban \u00a0en \u00a0el \u00a0pasillo \u00a0que \u00a0comunica \u00a0con \u00a0la \u00a0cocina, \u00a0al decir de do\u00f1a CARMEN en la \u00a0audiencia; \u00a0y \u00a0al \u00a0lado \u00a0de \u00e9sta, a un metro de distancia, estaba YAMILE con su \u00a0peque\u00f1o \u00a0 hijo \u00a0 en \u00a0 brazos. \u00a0 En \u00a0 estas \u00a0circunstancias, \u00a0lo \u00a0verdaderamente \u00a0trascendente \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se gui\u00f3 por la voz de su compa\u00f1era, como \u00a0ambas \u00a0mujeres \u00a0lo \u00a0destacan \u00a0y \u00a0se deduce del dicho de MANUEL G\u00d3MEZ MUENTES al \u00a0folio 61 del mismo legajo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reit\u00e9rase, entonces, que el reproche no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuando \u00a0se \u00a0alega falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, el censor \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0tiene \u00a0que \u00a0demostrar que el fallador ignor\u00f3 o dej\u00f3 de apreciar una \u00a0prueba \u00a0procesalmente \u00a0v\u00e1lida, \u00a0sino la trascendencia de tal desconocimiento en \u00a0el \u00a0sentido de la decisi\u00f3n, de manera que el contenido de la providencia ser\u00eda \u00a0sustancialmente diferente si la hubiese considerado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 este \u00a0 caso, \u00a0 como \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem, con sentido, alude \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0la l\u00e1mina de zinc y a las columnas de la ventana, lo cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0las tuvo en cuenta pero les dio un alcance diferente al que \u00a0deseaba \u00a0el \u00a0demandante \u00a0quien, si lo que en verdad pretend\u00eda era cuestionar la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 derivaba \u00a0 de \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0debi\u00f3 \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador derivado de la inexacta observaci\u00f3n de los elementos de \u00a0la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0expresa \u00a0el \u00a0libelista \u00a0la \u00a0trascendencia, \u00a0frente al fallo \u00a0recurrido, \u00a0que \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0circunstancias \u00a0o \u00a0la \u00a0oscuridad \u00a0de \u00a0la casa \u00a0pudieran \u00a0tener, \u00a0diferente \u00a0a \u00a0que \u00a0el procesado, \u201cal momento de disparar, no \u00a0pod\u00eda \u00a0visualizar \u00a0al \u00a0interior \u00a0de la cocina\u201d, cuesti\u00f3n que ha admitido sin \u00a0reparo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0como \u00a0que \u00a0corresponde, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0acontecido. \u00a0S\u00f3lo \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0era \u00a0preciso \u00a0que \u00a0se observara \u00a0directamente \u00a0el \u00a0sitio donde se encontraba CARMEN MUENTES, porque conoci\u00e9ndolo \u00a0previamente \u00a0bastaba \u00a0\u201cdisparar \u00a0hacia adentro de la vivienda, en direcci\u00f3n a \u00a0la cocina\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0 otras \u00a0 inquietudes, \u00a0 relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0suposici\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0de \u00a0que el ni\u00f1o se hallaba en la habitaci\u00f3n con su madre, que no se \u00a0represent\u00f3 \u00a0la posibilidad siquiera de lesionarlo y el afecto que le ten\u00eda, si \u00a0bien \u00a0no \u00a0fueron \u00a0asumidos \u00a0expresa \u00a0y \u00a0terminantemente por el Tribunal, carecen \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0relevancia \u00a0pues \u00a0los hechos, como se dice en el fallo, demuestran \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado hizo fuego hacia el interior del lugar, donde se hallaban las \u00a0varias \u00a0personas. \u00a0En estas circunstancias, establecido que el objeto querido no \u00a0fue \u00a0concretamente \u00a0la \u00a0muerte del ni\u00f1o sino la de cualquiera de los moradores, \u00a0no \u00a0se \u00a0advierte \u00a0qu\u00e9 \u00a0incidencia \u00a0favorable \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n pueda tener para \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0 \u00a0G\u00d3NZALEZ \u00a0 la \u00a0valoraci\u00f3n de aquellos aspectos que echa de menos el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Deviene \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0que \u00a0este \u00a0cargo \u00a0tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Del principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0en \u00a0cuanto se refiere a la aplicaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0en raz\u00f3n de la vigencia de la Ley 599 de 2000, como la Corte \u00a0no \u00a0casar\u00e1 el fallo impugnado y, por lo tanto, no puede actuar como tribunal de \u00a0instancia, \u00a0su examen le corresponder\u00e1 al juez de ejecuci\u00f3n de penas y medidas \u00a0de \u00a0seguridad, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con el numeral 7\u00ba. del art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9DGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR\u00a0 NILSON \u00a0E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12764 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 APROBADO ACTA No. 82 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., dieciocho (18) de julio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5448","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5448","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5448"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5448\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5448"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5448"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5448"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}