{"id":544,"date":"2023-09-07T20:27:30","date_gmt":"2023-09-07T20:27:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9255-23-04-96\/"},"modified":"2023-09-07T20:27:30","modified_gmt":"2023-09-07T20:27:30","slug":"9255-23-04-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9255-23-04-96\/","title":{"rendered":"9255 (23-04-96)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PENA \u00a0PRINCIPAL\/ \u00a0SUSPENSION EN EL \u00a0EJERCICIO \u00a0 DEL \u00a0 ARTE \u00a0 DE \u00a0CONDUCIR \u00a0VEHICULOS \u00a0AUTOMOTORES\/ PRINCIPIO DE LEGALIDAD \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa la sala que la pena de suspensi\u00f3n en \u00a0el \u00a0oficio \u00a0de \u00a0conducir \u00a0automotores por cinco a\u00f1os, se le impuso al procesado \u00a0como \u00a0accesoria, \u00a0estando contemplada como principal para el delito de homicidio \u00a0culposo, \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0329 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, con lo que se vulner\u00f3 el \u00a0principio \u00a0 de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0casar\u00e1 \u00a0oficiosamente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de lo dispuesto por los art\u00edculos 228 y \u00a0229-1 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P., se ordenar\u00e1 que la suspensi\u00f3n en el arte de conducir \u00a0sea \u00a0 \u00a0impuesta \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0pena \u00a0 \u00a0principal, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 lapso \u00a0 anteriormente \u00a0se\u00f1alado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 9255 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr.JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta Nro.58 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(abril 18 de 1996). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., veintitr\u00e9s (23) de \u00a0abril de mil novecientos noventa y seis (1996). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0VISTOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia \u00a0del 10 de septiembre de \u00a01.993, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a015 Penal del Circuito de Medell\u00edn conden\u00f3 al se\u00f1or Jos\u00e9 \u00a0Humberto \u00a0Duque \u00a0Zea, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de homicidio y \u00a0lesiones \u00a0culposas, a la pena principal de treinta y un (31) meses de prisi\u00f3n y \u00a0multa \u00a0de \u00a0cinco \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0y \u00a0a las accesorias de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0por \u00a0un \u00a0per\u00edodo \u00a0igual \u00a0al \u00a0de \u00a0la pena privativa de la \u00a0libertad; \u00a0y \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio del arte de conducir veh\u00edculos \u00a0automotores, \u00a0por \u00a0cinco \u00a0(5) a\u00f1os. Esta decisi\u00f3n fue confirmada integralmente \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, proferida por el Tribunal \u00a0Superior de dicha ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesto \u00a0 oportunamente \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0concedido. \u00a0Posteriormente esta superioridad \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ajustada a las exigencias legales y por ello dispuso o\u00edr \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0el \u00a0cual rindi\u00f3 el concepto que la ley le impone, en \u00a0cabeza \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal quien insin\u00faa que no se case el \u00a0fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0procede \u00a0a \u00a0resolver \u00a0lo \u00a0pertinente luego de hacer un an\u00e1lisis de los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a019 \u00a0de \u00a0diciembre de 1.991, m\u00e1s o menos \u00a0hacia \u00a0las \u00a0seis \u00a0de \u00a0la tarde, colisionaron la motocicleta que conduc\u00eda Carlos \u00a0Augusto \u00a0Botero \u00a0y \u00a0el \u00a0autom\u00f3vil \u00a0Renault \u00a04 manejado por Jos\u00e9 Humberto Duque \u00a0Zea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como consecuencia del impacto result\u00f3 herido \u00a0y \u00a0posteriormente \u00a0falleci\u00f3 el parrillero de la motocicleta, Omar Alonso Mej\u00eda \u00a0Restrepo, \u00a0y \u00a0sufri\u00f3 \u00a0heridas \u00a0el \u00a0conductor \u00a0de este veh\u00edculo, Carlos Augusto \u00a0Botero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El proceso penal se abri\u00f3 por auto del 2 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01.992. \u00a0Antes \u00a0de \u00a0finalizar \u00a0ese \u00a0mes \u00a0se le recibi\u00f3 indagatoria al \u00a0sindicado \u00a0Duque \u00a0Zea \u00a0y \u00a0el \u00a024 \u00a0de febrero se cumpli\u00f3 la misma diligencia con \u00a0Carlos Augusto Botero L\u00f3pez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0prove\u00eddo \u00a0del 6 de abril se decret\u00f3 la \u00a0detenci\u00f3n de los dos procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fecha \u00a0del \u00a023 de diciembre de 1.992 se \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n contra el se\u00f1or Duque Zea por los delitos de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0lesiones \u00a0culposas y se decret\u00f3 el cese de procedimiento en favor \u00a0del otro sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior decisi\u00f3n fue confirmada por la \u00a0Fiscal\u00eda Delegada ante los Tribunales Superiores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el 30 de julio de 1.993 y las sentencias de primero y segundo grado se \u00a0dictaron \u00a0 el \u00a0 10 \u00a0 de \u00a0 septiembre\u00a0 \u00a0 y \u00a0 el \u00a028 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ARGUMENTOS DE LA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura se enmarc\u00f3 en la causal primera \u00a0porque \u00a0el \u00a0actor \u00a0considera \u00a0que \u00a0la sentencia infringi\u00f3 de manera directa una \u00a0norma \u00a0de \u00a0car\u00e1cter sustancial, concretamente el art\u00edculo 21 del C.P., pues en \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, \u00a0se \u00a0aplic\u00f3 indebidamente, dej\u00e1ndose de aplicar el art\u00edculo 5o. \u00a0que \u00a0proscribe \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0objetiva y el 35 que determina las diversas \u00a0formas de la culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 impugnante \u00a0 inicia \u00a0 una \u00a0 serie \u00a0de \u00a0consideraciones \u00a0sobre \u00a0la causalidad y la culpa, para concluir que el fen\u00f3meno \u00a0culposo \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0el deber objetivo de cuidado, que es la precauci\u00f3n \u00a0normal \u00a0que \u00a0debe \u00a0tener \u00a0el \u00a0ciudadano \u00a0medio para prever y evitar las posibles \u00a0consecuencias \u00a0riesgosas de su conducta y que se concreta cuando se evidencia un \u00a0comportamiento descuidado del sujeto agente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales reflexiones lo llevan a concluir que en \u00a0el \u00a0caso \u00a0debatido \u00a0los \u00a0resultados \u00a0il\u00edcitos \u00a0que \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0no \u00a0fueron \u00a0consecuencia \u00a0del actuar del doctor Duque Zea; y si bien acepta que el procesado \u00a0padece \u00a0una \u00a0severa miop\u00eda asegura que ella se encuentra corregida en un 90% de \u00a0la \u00a0visi\u00f3n \u00a0frontal, \u00a0correspondiendo \u00a0la \u00a0parte \u00a0no \u00a0corregida \u00a0a \u00a0la \u00a0visi\u00f3n \u00a0lateral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 anterior \u00a0lo \u00a0lleva \u00a0a \u00a0rechazar \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de las instancias que ubican a su protegido casi que en situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ceguera \u00a0y \u00a0le \u00a0atribuyen \u00a0una \u00a0imprudencia \u00a0tan grave que raya con el dolo, \u00a0porque \u00a0estima \u00a0que \u00a0colocando en las mismas circunstancias a un hombre prudente \u00a0con \u00a0el \u00a0ciento \u00a0por \u00a0ciento \u00a0de \u00a0su visi\u00f3n, el accidente se hubiera presentado \u00a0igualmente; \u00a0y aduce que si esto es as\u00ed &#8220;es porque el aumento del riesgo que le \u00a0es \u00a0imputable \u00a0a \u00a0mi \u00a0defendido \u00a0no \u00a0fue \u00a0la \u00a0causa normativamente hablando, del \u00a0resultado. \u00a0O \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otra manera, el resultado en este caso no es imputable \u00a0objetivamente \u00a0al aumento de riesgo creado por el actuar del procesado sino a un \u00a0hecho \u00a0distinto, que puede ser atribuible m\u00e1s bien al aumento del riesgo creado \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0(conducir a las 6:10 p.m. en momentos en que la oscuridad del \u00a0d\u00eda \u00a0ya \u00a0es \u00a0evidente, \u00a0sin luces, sin pito y sin las m\u00e1ximas precauciones que \u00a0exigen estas circunstancias) o a un caso fortuito&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0consideraciones \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0termina solicitando se case el fallo y se profiera uno sustitutivo \u00a0de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CRITERIO DEL PROCURADOR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SEGUNDO DELEGADO EN LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0concept\u00faa \u00a0que a pesar de que el cargo es preciso en su enunciado &#8220;esta inicial \u00a0exactitud \u00a0plasmada \u00a0en la invocaci\u00f3n del cargo no perdura, porque el libelista \u00a0enfila \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n a disentir de los hechos declarados en la sentencia y \u00a0no, \u00a0en \u00a0estricto \u00a0sentido, \u00a0de \u00a0las \u00a0normas sustanciales como deber\u00eda serlo en \u00a0acogimiento de la causal enunciada&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0afirmaci\u00f3n la basa en que el demandante \u00a0concreta \u00a0los \u00a0elementos \u00a0normativos necesarios para que se pueda estructurar un \u00a0delito \u00a0culposo pero termina proponiendo &#8220;una situaci\u00f3n f\u00e1ctica diferente a la \u00a0considerada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0sobre \u00a0los hechos que presenta, el \u00a0casacionista \u00a0reclama \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas de irresponsabilidad penal para \u00a0el comportamiento imputado al procesado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que el censor le concede la raz\u00f3n a \u00a0los \u00a0falladores \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0acepta \u00a0que \u00a0las \u00a0severas limitaciones visuales del \u00a0procesado \u00a0aumentaban \u00a0las \u00a0posibilidades del accidente, pero a rengl\u00f3n seguido \u00a0presenta \u00a0su \u00a0hip\u00f3tesis sobre la ocurrencia de los hechos, diversa a los hechos \u00a0aceptados \u00a0y \u00a0declarados \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0que deb\u00eda aceptar si \u00a0pretend\u00eda demostrar una violaci\u00f3n directa de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Delegado \u00a0prosigue \u00a0manifestando \u00a0que el \u00a0censor \u00a0asegura \u00a0que \u00a0los \u00a0resultados punibles, homicidio y lesiones personales, \u00a0&#8220;no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0atribuidos \u00a0a \u00a0la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0del \u00a010 \u00a0% \u00a0de \u00a0la visual del \u00a0procesado&#8221;, \u00a0con \u00a0lo cual el casacionista se opone a la conclusi\u00f3n que en punto \u00a0al \u00a0actuar imprudente y su consiguiente responsabilidad dedujeron los falladores \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Y \u00a0que cuando afirma que los resultados da\u00f1osos se \u00a0producen \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0del actuar imprudente de la v\u00edctima que conduc\u00eda \u00a0la \u00a0motocicleta, est\u00e1 planteando una modalidad f\u00e1ctica completamente diversa a \u00a0la aceptada por las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0apartes \u00a0de \u00a0las \u00a0argumentaciones del \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0donde \u00a0se descarta un actuar imprudente por \u00a0parte \u00a0del \u00a0motociclista \u00a0pese a estar circulando sin luces, para concluir en la \u00a0evidente \u00a0imprudencia \u00a0del procesado. Se dice que a pesar de haber hecho el pare \u00a0y \u00a0de \u00a0haber \u00a0posiblemente mirado en ambos sentidos no vio el otro veh\u00edculo por \u00a0la ostensible limitaci\u00f3n visual que padece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribe \u00a0igualmente \u00a0fragmentos \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en la que el Tribunal descarta la imprudencia \u00a0del \u00a0motociclista, \u00a0al \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0existencia de luz solar en el momento del \u00a0accidente, \u00a0y \u00a0atribuye \u00a0la \u00a0responsabilidad y causa directa del accidente en el \u00a0doctor Duque y sus marcadas limitaciones visuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De las anteriores transcripciones concluye: \u00a0&#8220;Entonces, \u00a0claro resulta que el libelista no demuestra error del juzgador en la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la norma sustancial aplicada al caso, porque para tal empe\u00f1o ha \u00a0debido \u00a0admitir \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0tal \u00a0y \u00a0conforme lo hizo el fallador y no \u00a0oponerse \u00a0a \u00a0ellos, pues una tal discusi\u00f3n impide establecer si el sentenciador \u00a0crey\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0escogida \u00a0reg\u00eda \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, e \u00a0igualmente \u00a0evidencia que el reclamo del censor se dirige a pedir la aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0reglas legales reguladoras de otros hechos, los propuestos por \u00e9l, pero no, \u00a0se insiste, los acogidos por el sentenciador&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina \u00a0solicitando \u00a0no \u00a0se \u00a0case el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0le \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Procurador Delegado \u00a0cuando \u00a0cr\u00edtica \u00a0la \u00a0protuberante \u00a0falla \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre el censor, \u00a0porque, \u00a0 como \u00a0suficientemente \u00a0lo \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0causal \u00a0escogida para la formulaci\u00f3n del cargo en el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0la violaci\u00f3n directa, el actor debe \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las pruebas tal como fueron tenidos y apreciados por el \u00a0fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello obedece a que la violaci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0en \u00a0sus diversas hip\u00f3tesis, es un error in iudicando que, \u00a0como \u00a0tal, \u00a0comporta una controversia eminentemente jur\u00eddica. Cuando el juez se \u00a0enfrenta \u00a0a \u00a0una \u00a0determinada \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0debe realizar un proceso de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma aplicable, de tal manera que el hecho que es motivo de \u00a0juzgamiento \u00a0se \u00a0adecu\u00e9 \u00a0correctamente \u00a0a \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica. \u00a0Pero ese \u00a0proceso \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0puede \u00a0resultar \u00a0errado \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n de la \u00a0norma \u00a0que \u00a0subsum\u00eda \u00a0los hechos objeto de sentenciamiento, o porque se aplic\u00f3 \u00a0una \u00a0que \u00a0no concuerda con ellos, o finalmente porque se aplic\u00f3 la disposici\u00f3n \u00a0correcta pero con un err\u00f3neo sentido o interpretaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el presente caso, si la pretensi\u00f3n era \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0dieron los delitos culposos por los que fue condenado el \u00a0procesado, \u00a0el censor debi\u00f3 probar en qu\u00e9 consisti\u00f3 el error de selecci\u00f3n de \u00a0la norma aplicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lugar \u00a0de \u00a0hacer \u00a0este \u00a0esfuerzo, en la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0se dedica a desconocer la hip\u00f3tesis \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que \u00a0los sentenciadores tomaron como base (imprudencia por ostensibles \u00a0fallas \u00a0visuales \u00a0del sujeto agente) para proponer la suya, en el sentido de que \u00a0la \u00a0causa \u00a0directa \u00a0del \u00a0accidente no fue la demostrada falencia visual, sino el \u00a0comportamiento \u00a0imprudente \u00a0del \u00a0conductor \u00a0de la motocicleta. Esta proposici\u00f3n \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0porque \u00a0desv\u00eda \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la censura y en tales \u00a0condiciones \u00a0es \u00a0imperativo \u00a0rechazar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0dada \u00a0su errada postulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 veracidad \u00a0 de \u00a0 este \u00a0aserto \u00a0surge \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0de \u00a0las amplias reflexiones que sobre esta situaci\u00f3n f\u00e1ctica \u00a0hicieron \u00a0los \u00a0jueces \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias. Es as\u00ed como en la primera, luego de \u00a0transcribir \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0m\u00e9dico-legal \u00a0sobre \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0visuales del \u00a0procesado, se concluye: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Concreciones \u00a0cient\u00edficas \u00a0que \u00a0solventan \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Humberto \u00a0Duque Zea de que &#8220;no vio&#8221; la motocicleta con la cual \u00a0colision\u00f3 \u00a0apenas pasadas las seis de la tarde del 19 de diciembre de 1.991, no \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0la \u00a0hipot\u00e9tica y reinventada oscuridad del momento, sino por \u00a0sus \u00a0grandes \u00a0carencias visuales que se agudizan a partir de las cinco o seis de \u00a0la \u00a0tarde, \u00a0por \u00a0est\u00edmulos \u00a0ex\u00f3genos \u00a0como la penumbra o el deslumbramiento de \u00a0frente, \u00a0mientras permanentemente su visi\u00f3n lateral est\u00e1 grandemente limitada. \u00a0Es \u00a0 decir, \u00a0el \u00a0doctor \u00a0Duque \u00a0Zea \u00a0es \u00a0un \u00a0verdadero \u00a0peligro \u00a0cuando \u00a0conduce \u00a0automotores \u00a0&#8220;casi \u00a0como \u00a0un \u00a0ciego \u00a0manejando&#8221;, como gr\u00e1ficamente no alcanza a \u00a0imagin\u00e1rselo \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0actuante en la audiencia, porque le parece incre\u00edble \u00a0que \u00a0 no \u00a0hubiera \u00a0producido \u00a0m\u00e1s \u00a0tragedias \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0como \u00a0conductor&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Criterios \u00a0 ratificados \u00a0por \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia, cuando asevera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;La \u00a0colegiatura \u00a0estima \u00a0que la causa determinante del lamentable \u00a0accidente \u00a0fue, \u00a0como \u00a0se \u00a0puntualiz\u00f3 en primera instancia, la falta de aptitud \u00a0f\u00edsica \u00a0por \u00a0parte del m\u00e9dico Duque Zea para conducir autom\u00f3viles como efecto \u00a0de \u00a0sus \u00a0marcadas \u00a0limitaciones \u00a0visuales, \u00a0de miop\u00eda, que padec\u00eda desde a\u00f1os \u00a0atr\u00e1s a la comisi\u00f3n de los hechos&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es por ello que cuando el impugnante afirma \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0conductor \u00a0del \u00a0automotor \u00a0no hubiese padecido tales deficiencias \u00a0visuales, \u00a0el accidente se hubiera producido como consecuencia de la imprudencia \u00a0del \u00a0 motociclista, \u00a0porque \u00a0la \u00a0visi\u00f3n \u00a0frontal \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0corregida \u00a0en \u00a0un 90% y que al hacer el pare ha debido mirar volteando la cabeza \u00a0y \u00a0no \u00a0de reojo, simplemente est\u00e1 proponiendo otra hip\u00f3tesis f\u00e1ctica, diversa \u00a0de \u00a0la \u00a0que consideraron probada las instancias, desviando as\u00ed el sentido de la \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0Al \u00a0respecto \u00a0se \u00a0debe \u00a0recordar otro aparte del fallo de segunda \u00a0instancia que dice: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;As\u00ed, \u00a0el \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0encartado padece de \u00a0severa \u00a0miop\u00eda \u00a0bilateral \u00a0que, \u00a0al \u00a0ser \u00a0corregida, \u00a0disminuye el campo visual \u00a0perif\u00e9rico, \u00a0estando \u00a0su \u00a0grado \u00a0de \u00a0sensibilidad visual grandemente disminuido \u00a0ante \u00a0la \u00a0penumbra \u00a0o \u00a0luces \u00a0intensas directas y sumado a ello la situaci\u00f3n de \u00a0refracci\u00f3n \u00a0no \u00a0corregida suficientemente pues por el ojo izquierdo ve menos de \u00a0lo \u00a0normal, \u00a0aun con lentes. Por ello, la utilizaci\u00f3n de gafas por el sindicado \u00a0resulta \u00a0insuficiente y limitante y las &#8220;opacidades que se presentan en su fondo \u00a0de \u00a0ojo&#8221; \u00a0no \u00a0permiten \u00a0su capacidad de conducir automotores sin riesgo para s\u00ed \u00a0mismo \u00a0y \u00a0la \u00a0comunidad o asociados, concluye terminantemente el experto m\u00e9dico \u00a0del Instituto de Medicina Legal de la ciudad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de \u00a0concluir, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0un \u00a0error \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0en la selecci\u00f3n de la norma y por tanto no \u00a0existe \u00a0la \u00a0predicada \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial. Por ello, de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Procurador Segundo Delegado en lo Penal, se \u00a0rechazar\u00e1 el cargo formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, observa la Sala que la pena de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en el oficio de conducir veh\u00edculos automotores por cinco a\u00f1os, se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0al procesado como accesoria, estando contemplada como principal para \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0culposo, por el art.329 del C\u00f3digo Penal, con lo que se vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual se casar\u00e1 \u00a0oficiosamente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de lo dispuesto por los art\u00edculos 228 y \u00a0229-1 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P., se ordenar\u00e1 que la suspensi\u00f3n en el arte de conducir \u00a0sea \u00a0 impuesta \u00a0 como \u00a0 pena \u00a0 principal,\u00a0 \u00a0 por \u00a0 el \u00a0lapso \u00a0anteriormente \u00a0se\u00f1alado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0 suficientes \u00a0 las \u00a0 consideraciones \u00a0precedentes, \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0Justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la Ley \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0Desestimar la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: Casar de \u00a0oficio \u00a0parcialmente \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0para disponer que la pena de suspensi\u00f3n en el \u00a0arte \u00a0de \u00a0conducir \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores a la que fue condenado el procesado, \u00a0Jos\u00e9 Humberto Duque Zea, se imponga como principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: En todo \u00a0lo dem\u00e1s queda sin modificaci\u00f3n la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notifiquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase a la \u00a0oficina de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0 \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 E. \u00a0 CORDOBA \u00a0 POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JOSE IGNACIO TALERO LOZADA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No firmo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PENA \u00a0PRINCIPAL\/ \u00a0SUSPENSION EN EL \u00a0EJERCICIO \u00a0 DEL \u00a0 ARTE \u00a0 DE \u00a0CONDUCIR \u00a0VEHICULOS \u00a0AUTOMOTORES\/ PRINCIPIO DE LEGALIDAD \u00a0\u00a0 Observa la sala que la pena de suspensi\u00f3n en \u00a0el \u00a0oficio \u00a0de \u00a0conducir \u00a0automotores por cinco a\u00f1os, se le impuso al procesado \u00a0como \u00a0accesoria, \u00a0estando contemplada como principal para el delito de homicidio \u00a0culposo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-544","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-4"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=544"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/544\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}