{"id":5438,"date":"2023-09-08T16:23:26","date_gmt":"2023-09-08T16:23:26","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1269413-06-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:26","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:26","slug":"1269413-06-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1269413-06-02\/","title":{"rendered":"12694(13-06-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12694 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 62 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., trece (13) de junio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, el 31 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01.994, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Carlos \u00a0Berm\u00fadez Uribe, como determinador del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0a la pena principal de dieciocho (18) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0m\u00e1s \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0ley. \u00a0La sentencia, que fue apelada por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n \u00edntegra, el 22 de febrero de \u00a01.995, \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional. \u00a0Posteriormente, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0recurrido \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Corresponde \u00a0a \u00a0la Sala, luego de \u00a0admitida \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0y \u00a0obtenido \u00a0concepto de la Procuradur\u00eda Delegada en lo \u00a0Penal, pronunciarse sobre su viabilidad.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 13 de enero de 1.989, fue secuestrado \u00a0el \u00a0ni\u00f1o \u00a0Guillermo \u00a0Alexis \u00a0Berm\u00fadez. La polic\u00eda recibi\u00f3 informaci\u00f3n en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que se encontraba en un apartamento de Bogot\u00e1. Un grupo de agentes \u00a0dise\u00f1\u00f3 \u00a0el \u00a0operativo \u00a0de \u00a0rescate. \u00a0En la acci\u00f3n, result\u00f3 muerto uno de los \u00a0secuestradores. \u00a0Se trataba de\u00a0 un sub-oficial del Ej\u00e9rcito. Su nombre era \u00a0Roque Rodr\u00edguez Sierra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La investigaci\u00f3n no se detuvo all\u00ed. El \u00a0Comando \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito interrog\u00f3 a algunos miembros de la instituci\u00f3n, amigos \u00a0de \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Sierra. \u00a0Uno de ellos, Pedro Ignacio Unriza Rodr\u00edguez, confes\u00f3 \u00a0que \u00a0varios \u00a0efectivos del Ej\u00e9rcito, en asocio de algunos particulares, ten\u00edan \u00a0organizada \u00a0una pandilla de sicarios y hab\u00edan cometido una serie de asesinatos. \u00a0Entre \u00a0ellos, \u00a0dijo, \u00a0el \u00a0de Mois\u00e9s Nur Angarita, ocurrido el 8 de diciembre de \u00a01.988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0este \u00a0se\u00f1or \u00a0le \u00a0dieron \u00a0muerte por \u00a0equivocaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Realmente, el prop\u00f3sito era asesinar a Alfonso Caballero, \u00a0propietario \u00a0de \u00a0una compraventa de carros situada en la calle 98 con carrera 15 \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad. \u00a0La \u00a0orden de matarlo, la imparti\u00f3 Carlos Berm\u00fadez Uribe. El \u00a0encargado \u00a0 de \u00a0se\u00f1al\u00e1rselos \u00a0a \u00a0los \u00a0asesinos, \u00a0era \u00a0Javier \u00a0Villa. \u00a0Pero \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3. \u00a0Cuando Mois\u00e9s Nur Angarita\u00a0 sali\u00f3 de la compraventa, Villa lo \u00a0confundi\u00f3 \u00a0con \u00a0Alfonso \u00a0Caballero. \u00a0Sus \u00a0compinches dispararon contra \u00e9l y le \u00a0causaron la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0sicarios, \u00a0una \u00a0vez \u00a0ejecutado \u00a0el \u00a0crimen, \u00a0fueron \u00a0a \u00a0cobrarle \u00a0a \u00a0Carlos \u00a0Berm\u00fadez Uribe el precio de su acci\u00f3n \u00a0homicida. \u00a0Viajaron, con ese fin, hasta su finca de Flandes (Tolima).\u00a0 Pero \u00a0\u00e9l, \u00a0 alegando \u00a0 que \u00a0 hab\u00edan \u00a0 matado \u00a0 al \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 era, \u00a0 se \u00a0 neg\u00f3 \u00a0 a \u00a0pagarles.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>Las siguientes son las\u00a0 actuaciones que \u00a0conforman \u00a0el proceso. La Sala \u00fanicamente har\u00e1 la relaci\u00f3n de las principales \u00a0diligencias \u00a0que \u00a0corresponden \u00a0al \u00a0procesamiento \u00a0adelantado a Carlos Berm\u00fadez \u00a0Uribe, \u00a0contra \u00a0cuya \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0ha \u00a0presentado el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El 17 de enero de 1989, el Juzgado 5\u00b0 de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0Militar\u00a0 \u00a0abri\u00f3 la investigaci\u00f3n, a instancias de la \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por \u00a0el \u00a0Jefe de Inteligencia de la D\u00e9cima Tercera Brigada \u00a0del Ej\u00e9rcito, coronel Edgar Baham\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a017 de mayo de 1.990, el Juez 6\u00b0 de \u00a0Orden \u00a0 \u00a0P\u00fablico \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0recibi\u00f3 \u00a0 indagatoria \u00a0 a\u00a0 \u00a0 Carlos \u00a0 Berm\u00fadez \u00a0Uribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a025 \u00a0de mayo del mismo a\u00f1o, el Juez \u00a06\u00b0. \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0orden\u00f3 \u00a0su \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, por el delito de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a015 de noviembre de 1990, el Juzgado \u00a06\u00b0. \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0vencido el traslado para presentar las \u00a0alegaciones \u00a0de \u00a0fondo \u00a0correspondientes, \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia.\u00a0 \u00a0En \u00a0ella lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0 por \u00a0 homicidio \u00a0 y \u00a0 concierto \u00a0 para \u00a0 delinquir, \u00a0a \u00a020 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. La sentencia fue apelada por el defensor \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Mediante \u00a0providencia \u00a0del 10 de julio de 1.991, el proceso fue \u00a0anulado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0desde \u00a0el \u00a0auto \u00a0\u2013fechado \u00a0 el \u00a011 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01.990-\u00a0 \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0orden\u00f3 \u00a0correr traslado para alegar de \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El 21 de noviembre de 1.992, por efecto \u00a0de \u00a0la transici\u00f3n entre\u00a0 el Decreto 050 de enero de 1987 y el Decreto 2700 \u00a0de \u00a01.991, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0de la Jurisdicci\u00f3n de Orden P\u00fablico a la\u00a0 Justicia \u00a0Regional, \u00a0la Fiscal\u00eda Regional de Bogot\u00e1 asumi\u00f3 el conocimiento del proceso. \u00a0Esta vez acus\u00f3 a Berm\u00fadez Uribe s\u00f3lo por homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a031 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01.994, un Juez \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 conden\u00f3 a Berm\u00fadez Uribe\u00a0 a dieciocho (18) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0determinador \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 Mois\u00e9s \u00a0 Nur \u00a0Angarita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Contra la sentencia, el 9 de diciembre \u00a0de \u00a0 1.994, \u00a0 se \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. El Tribunal Nacional, el 22 de febrero de \u00a01.995, confirm\u00f3 el fallo\u00a0 \u00edntegramente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0acusa la sentencia de ser \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0la ley sustancial por v\u00eda indirecta, al incurrir el Tribunal en \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad,\u00a0 en la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0intervenciones de Javier Villa Isaza y Oscar Moreno Caicedo, consistente en \u00a0que, \u00a0por haber sido recibidas sin la presencia de su defensor, debieron tenerse \u00a0como \u00a0inexistentes \u00a0y, \u00a0por esa misma raz\u00f3n, no pod\u00edan servir de fundamento al \u00a0fallo dictado en contra de Carlos Berm\u00fadez Uribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 la \u00a0siguiente \u00a0manera, \u00a0sustenta \u00a0el \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las versiones libres de Javier Villa Isaza y \u00a0Oscar \u00a0Moreno \u00a0Caicedo, \u00a0carentes \u00a0de \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0defensor, seg\u00fan lo \u00a0precept\u00faa \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0161 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, no pod\u00edan \u00a0servir \u00a0 de \u00a0 base \u00a0 al \u00a0 sentenciador, \u00a0 por \u00a0 inexistentes, \u00a0para \u00a0deducir \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de Carlos Berm\u00fadez en el homicidio \u00a0investigado. \u00a0Como \u00a0el \u00a0Tribunal las tuvo en cuenta, no s\u00f3lo incurri\u00f3 en error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad, sino que, por ese medio, viol\u00f3, al \u00a0inaplicar \u00a0 el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 fundado en la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Considera \u00a0el recurrente que el fallador, por haber incurrido en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, puesto que se apart\u00f3 de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0al momento de apreciar las pruebas, cometi\u00f3 errores de derecho que lo \u00a0condujeron a violar, por esa v\u00eda indirecta, la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo \u00a0lo \u00a0sustenta \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista somete a juicio cr\u00edtico las \u00a0injuradas \u00a0de \u00a0Pedro Ignacio Unriza Rodr\u00edguez, Javier Villa Isaza, Oscar Moreno \u00a0Caicedo \u00a0y Carlos Berm\u00fadez Uribe. Su valoraci\u00f3n probatoria la confronta con la \u00a0elaborada por el Juez Regional y el Tribunal Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0sintetizar\u00e1n \u00a0sus \u00a0apreciaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0Indagatoria \u00a0 de \u00a0 Pedro \u00a0 Ignacio \u00a0Unriza. \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de primera y \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0le otorgaron a sus versiones contradictoras un valor que no \u00a0merec\u00edan. \u00a0Inicialmente, \u00a0Unriza \u00a0manifest\u00f3, \u00a0en varias intervenciones, que no \u00a0conoc\u00eda \u00a0 a \u00a0 Carlos \u00a0 Berm\u00fadez. \u00a0 Pero \u00a0 despu\u00e9s, \u00a0 por \u00a0 coacci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0interrogadores, \u00a0acept\u00f3 \u00a0haber \u00a0tenido relaciones con \u00e9l y lo involucr\u00f3 en el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Mois\u00e9s Nur Angarita. Sobre la base de esta confesi\u00f3n, solicit\u00f3 \u00a0los \u00a0beneficios \u00a0legales \u00a0previstos \u00a0para el procesado que as\u00ed procede. Pero le \u00a0fueron \u00a0 negados. \u00a0El \u00a0funcionario \u00a0adujo \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0una \u00a0narraci\u00f3n \u00a0fantasiosa \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 eso \u00a0 no \u00a0 le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0los \u00a0beneficios \u00a0punitivos \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, para deducir de sus palabras la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de Berm\u00fadez Uribe, esa versi\u00f3n de \u00a0Unriza \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0de \u00a0buen \u00a0recibo \u00a0y \u00a0se constituy\u00f3 en pilar de la \u00a0sentencia condenatoria dictada en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 del \u00a0 casacionista, \u00a0 los \u00a0sentenciadores \u00a0se \u00a0llevaron \u00a0de \u00a0calle una de las reglas de la sana cr\u00edtica al \u00a0valorar \u00a0el \u00a0contenido de la injurada de Unriza. Entre dos versiones contrarias, \u00a0como \u00a0fueron \u00a0las \u00a0suyas, \u00a0se inclinaron por darle credibilidad a la que m\u00e1s lo \u00a0favorec\u00eda. \u00a0Lo \u00a0l\u00f3gico, \u00a0si \u00a0se\u00a0 hubieran observado las directrices de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0era \u00a0conferirle \u00a0valor a la que desfavorec\u00eda sus intereses. Si \u00a0Unriza \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0delat\u00f3 \u00a0a \u00a0Berm\u00fadez \u00a0para \u00a0obtener \u00a0beneficios legales por \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0con \u00a0mayores probabilidades de verdad es la que no lo \u00a0favorece, esto es, aquella en la cual dice que no lo conoce. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Versi\u00f3n de Javier Villa Isaza. \u00a0A \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0les \u00a0falt\u00f3 profundidad en la valoraci\u00f3n de \u00a0esta \u00a0versi\u00f3n.\u00a0 \u00a0Javier \u00a0Villa, guerrillero confeso, trabajaba al servicio \u00a0de \u00a0Berm\u00fadez \u00a0Uribe \u00a0en \u00a0su hacienda. Era miembro de su cuerpo de seguridad. La \u00a0confianza \u00a0era \u00a0mutua. \u00a0Villa \u00a0conoc\u00eda \u00a0los \u00a0amigos \u00a0de \u00a0Berm\u00fadez, entre ellos \u00a0Alfonso \u00a0Caballero, y sab\u00eda de su holgada situaci\u00f3n econ\u00f3mica. Pero de ah\u00ed a \u00a0que \u00a0lo \u00a0haya \u00a0contratado \u00a0para \u00a0darle \u00a0muerte \u00a0a \u00a0Alfonso \u00a0Caballero, \u00a0dice \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0\u201chay \u00a0mucho trecho\u201d. Lo l\u00f3gico es pensar que Javier Villa, con \u00a0su \u00a0grupo \u00a0de \u00a0infiltrados \u00a0en \u00a0la \u00a0finca de Berm\u00fadez, hayan tenido en la mira, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0su \u00a0empleador, tambi\u00e9n a Alfonso Caballero. Lo m\u00e1s probable es que \u00a0lo \u00a0hab\u00edan \u00a0extorsionado \u00a0y, \u00a0al \u00a0no \u00a0obtener \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0que esperaban, lo \u00a0convirtieron \u00a0en \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0sus \u00a0m\u00faltiples acciones homicidas. La muerte de \u00a0Alfonso \u00a0Caballero, entonces, no tuvo por m\u00f3vil la enemistad entre la esposa de \u00a0este \u00a0se\u00f1or \u00a0y Carlos Berm\u00fadez, como se ha deducido en las instancias, sino en \u00a0los \u00a0 prop\u00f3sitos \u00a0 pol\u00edticos \u00a0 aislados \u00a0 de \u00a0 Javier \u00a0 Villa \u00a0 y \u00a0 su \u00a0 grupo \u00a0delincuencial.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Oscar \u00a0Moreno \u00a0Caicedo. \u00a0De \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por \u00e9l se desprende que Berm\u00fadez \u00a0Uribe, \u00a0aunque \u00a0conoc\u00eda \u00a0al \u00a0infiltrado \u00a0Villa \u00a0Isaza \u00a0y \u00a0le \u00a0ten\u00eda confianza, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0iba \u00a0a \u00a0ser \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0secuestro por parte de la banda conformada, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0por \u00a0Moreno \u00a0Caicedo. \u00a0Por \u00a0eso \u00a0no \u00a0resulta \u00a0l\u00f3gico que resulte \u00a0involucrado \u00a0la \u00a0posible \u00a0v\u00edctima \u00a0de un secuestro como autor intelectual de un \u00a0asesinato \u00a0cometido \u00a0por \u00a0la \u00a0misma \u00a0banda. \u00a0El \u00a0asesinato de Alfonso Caballero, \u00a0conocido \u00a0por \u00a0ellos \u00a0en \u00a0la \u00a0finca de Berm\u00fadez, fue planeado por iniciativa de \u00a0esta \u00a0pandilla, \u00a0sin \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n del procesado. Prueba de ello es que \u00e9l \u00a0tambi\u00e9n hab\u00eda sido objetivo de sus acciones criminales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 4.Versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Berm\u00fadez \u00a0 \u00a0Uribe. \u00a0 \u00a0Ri\u00f1en \u00a0con \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica las \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0falladores \u00a0respecto de lo expresado por el sentenciado. \u00a0Desde \u00a0el \u00a0principio, \u00a0dijo que era enemigo de Cristina Smith, esposa de Alfonso \u00a0Caballero. \u00a0 \u00a0De \u00a0 \u00a0ah\u00ed \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0inferirse, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0hace \u00a0 el \u00a0Tribunal,\u00a0 \u00a0que ten\u00eda \u00a0motivos \u00a0para vengarse de ella a trav\u00e9s del asesinato de su c\u00f3nyuge. Del odio, \u00a0por \u00a0regla \u00a0general, \u00a0no se sigue la venganza. Menos a\u00fan, dice el censor, si se \u00a0parte \u00a0de \u00a0una realidad demostrada, pero no tenida en cuenta por las instancias, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0Berm\u00fadez \u00a0Uribe \u00a0no \u00a0es \u00a0un criminal sino un fil\u00e1ntropo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sobre la base de este examen probatorio, del \u00a0cual \u00a0emerge, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0la \u00a0serie \u00a0de \u00a0yerros \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en que \u00a0incurrieron \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0primera instancia, el impugnante solicita a la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia y, en su lugar, dictar un fallo absolutorio en favor \u00a0de Berm\u00fadez Uribe.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que los cargos propuestos, por lo \u00a0que a continuaci\u00f3n se sintetizar\u00e1, deben ser desestimados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El censor, anota la Delegada, acierta cuando \u00a0sostiene \u00a0que\u00a0 \u00a0a \u00a0los procesados Javier Villa Isaza y Oscar Moreno Caicedo \u00a0les \u00a0fue \u00a0recibida, \u00a0en \u00a0el \u00a0URAES \u00a0del \u00a0DAS, \u00a0versi\u00f3n \u00a0sin la presencia de sus \u00a0respectivos \u00a0defensores. \u00a0Esta \u00a0circunstancia, \u00a0efectivamente, de acuerdo con el \u00a0art\u00edculo \u00a0165 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0050 \u00a0de \u00a01.987 (C\u00f3digo de Procedimiento Penal que \u00a0reg\u00eda \u00a0para la \u00e9poca de los hechos), torna inexistentes las diligencias. Si el \u00a0sentenciador \u00a0les \u00a0confiri\u00f3 valor probatorio a esos medios de convicci\u00f3n, como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0se configur\u00f3 un falso juicio de legalidad, dado que esos \u00a0medios de prueba son nulos de pleno derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, considera la Delegada, el cargo \u00a0no \u00a0debe \u00a0prosperar. \u00a0La \u00a0raz\u00f3n \u00a0es que\u00a0 subsisten otras pruebas, esas s\u00ed \u00a0legales, \u00a0sobre las cuales se sustenta el fallo objeto de impugnaci\u00f3n. Lo dicho \u00a0por \u00a0Oscar Moreno Caicedo y Javier Villa Isaza, espec\u00edficamente con relaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Berm\u00fadez \u00a0Uribe \u00a0en el asesinato de Mois\u00e9s Nur \u00a0Angarita, \u00a0aparece \u00a0corroborado \u00a0en el proceso por lo expresado por Pedro Unriza \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0en \u00a0su indagatoria y por Alvaro Hern\u00e1ndez Valero en su declaraci\u00f3n \u00a0jurada, \u00a0 ambas \u00a0 diligencias \u00a0 aducidas \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las \u00a0previsiones \u00a0legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Relata Unriza Rodr\u00edguez que se reuni\u00f3 con \u00a0Oscar \u00a0Moreno, \u00a0antes \u00a0del \u00a012 \u00a0de diciembre de 1.988, con el fin de preparar el \u00a0homicidio \u00a0de Alfonso Caballero. Luego de ejecutado el crimen, dice que fueron a \u00a0la \u00a0finca \u00a0de Carlos Berm\u00fadez Uribe a cobrarle el dinero prometido. Pero agrega \u00a0que \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0pagarles porque se hab\u00edan equivocado de persona. En lugar de \u00a0disparar \u00a0 contra \u00a0Alfonso \u00a0Caballero, \u00a0lo \u00a0hab\u00edan \u00a0hecho \u00a0contra \u00a0Mois\u00e9s \u00a0Nur \u00a0Angarita \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0Alvaro \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Valero \u00a0refiere \u00a0que \u00a0Oscar \u00a0Moreno \u00a0Caicedo \u00a0lo \u00a0relacion\u00f3 \u00a0con Unriza Rodr\u00edguez y se \u00a0hicieron \u00a0amigos \u00a0del \u00a0cabo \u00a0Roque \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Sierra. \u00a0El \u00a0segundo le cont\u00f3 a \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Valero \u00a0que \u00a0iban a matar a un hombre en la carrera 15 con calle 100 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0esa \u00a0acci\u00f3n \u00a0recibir\u00edan cierta suma de dinero. D\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0dice \u00a0Alvaro Hern\u00e1ndez, se encontr\u00f3 con Unriza y el cabo Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0le \u00a0contaron \u00a0que \u00a0hab\u00edan realizado el hecho, pero que no les hab\u00edan pagado \u00a0porque \u00a0Javier \u00a0Villa \u00a0les \u00a0hab\u00eda \u00a0se\u00f1alado \u00a0a \u00a0una persona diferente a la que \u00a0deb\u00edan matar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas afirmaciones coinciden plenamente con \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Unriza Rodr\u00edguez. De ellas resulta clara la determinaci\u00f3n de \u00a0Carlos \u00a0Berm\u00fadez \u00a0Uribe \u00a0en la comisi\u00f3n del crimen. Esas pruebas lo incriminan \u00a0de \u00a0modo \u00a0inequ\u00edvoco\u00a0\u00a0 \u00a0en la muerte de Mois\u00e9s Nur Angarita. Ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0trascendente \u00a0sobre \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del fallo, entonces, si existen de por \u00a0medio \u00a0estos \u00a0testimonios, produce la ilegalidad, y su apreciaci\u00f3n err\u00f3nea por \u00a0el \u00a0Tribunal, de las versiones de Javier Villa Isaza y Oscar Moreno Caicedo. Esa \u00a0es la raz\u00f3n para que el cargo no prospere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al recurrente en la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo. \u00a0El \u00a0desacierto \u00a0t\u00e9cnico es notorio. El error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0fundado en el desconocimiento del \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0establecido por la ley a los medios de prueba, en general, no \u00a0se \u00a0configura \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0penal. En \u00e9l no est\u00e1 consagrada la tarifa \u00a0probatoria \u00a0como \u00a0sistema \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n. En la apreciaci\u00f3n de las pruebas se \u00a0aceptan \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de la sana cr\u00edtica. El juzgador, en el sistema\u00a0 \u00a0vigente, \u00a0tiene \u00a0un \u00a0margen \u00a0de libertad para conferirle a los medios de prueba, \u00a0sin \u00a0violar \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0un \u00a0determinado \u00a0 m\u00e9rito \u00a0demostrativo. \u00a0Si \u00a0el \u00a0demandante \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una sentencia se ha transgredido cualquiera de estas reglas, no \u00a0puede \u00a0acusarla \u00a0por \u00a0error de\u00a0 derecho por falso juicio de convicci\u00f3n. El \u00a0camino \u00a0correcto \u00a0es \u00a0plantear \u00a0y \u00a0desarrollar la equivocaci\u00f3n del sentenciador \u00a0como \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de identidad.\u00a0 No como un falso \u00a0juicio de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 impugnante \u00a0no \u00a0ha \u00a0acertado \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de la clase de error advertido en la sentencia. Si lo que pretend\u00eda \u00a0era \u00a0atacar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0error de derecho en su modalidad de falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0no procedi\u00f3 de conformidad con\u00a0 la t\u00e9cnica de la casaci\u00f3n. \u00a0Para \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0sea \u00a0aceptado, por lo \u00a0menos\u00a0 \u00a0en \u00a0un \u00a0sistema \u00a0penal \u00a0donde rige la sana cr\u00edtica como m\u00e9todo de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas, no basta oponer su propio criterio de valoraci\u00f3n \u00a0al \u00a0del \u00a0juzgador. \u00a0Se \u00a0requiere, \u00a0de \u00a0un \u00a0lado, proponer el dislate por la v\u00eda \u00a0adecuada, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0como un error de hecho por falso juicio de identidad y, de \u00a0otro, \u00a0en desarrollo de lo planteado, demostrar los absurdos l\u00f3gicos contenidos \u00a0en la sentencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas y conceptuales, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0tornan \u00a0improcedente la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Primer cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha acertado el impugnante, no s\u00f3lo\u00a0 en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0por \u00a0medio \u00a0de la cual se viol\u00f3 la ley \u00a0sustancial,\u00a0 \u00a0sino \u00a0en \u00a0el \u00a0descubrimiento \u00a0de \u00a0la clase de error en que ha \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de la prueba. Ha dicho, en esta \u00a0l\u00ednea, \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por\u00a0 \u00a0error de derecho o de aducci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0equivocado \u00a0en \u00a0el \u00a0encuadramiento \u00a0de \u00a0la \u00a0especie \u00a0de \u00a0error \u00a0detectado. Ha expresado que se est\u00e1 \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0error de derecho por falso juicio de legalidad en su modalidad de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0falsa \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0fallador \u00a0le otorg\u00f3 a la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Javier \u00a0Villa \u00a0y \u00a0Oscar \u00a0Moreno, \u00a0sin \u00a0reunir los \u00a0requisitos exigidos por la norma, m\u00e9rito demostrativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0puede \u00a0negarse \u00a0que \u00a0la versi\u00f3n libre, \u00a0recibida \u00a0por funcionarios del DAS a Javier Villa Isaza y a Oscar Moreno Caicedo \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01.989,\u00a0 \u00a0no \u00a0tuvo, en ning\u00fan caso, la asistencia de \u00a0defensor. \u00a0 Por \u00a0 tanto, \u00a0 de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0articulo \u00a0165 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal vigente para la \u00e9poca de los hechos (Decreto 050 de 1987), \u00a0armonizado \u00a0 \u00a0\u2013y \u00a0 a \u00a0fortiori-\u00a0 \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0334.7, \u00a0 \u00a0esas \u00a0 \u00a0diligencias \u00a0 son \u00a0inexistentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sus \u00a0intervenciones, \u00a0Villa \u00a0y \u00a0Moreno \u00a0confiesan \u00a0haber participado, movidos por promesa monetaria de Carlos Berm\u00fadez, \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio de Mois\u00e9s Nur Angarita. El Tribunal Nacional, en su sentencia \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1995, refiri\u00e9ndose a los fundamentos probatorios sobre \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0Berm\u00fadez Uribe, hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por Javier Villa ante el URAES del DAS, donde relata \u00a0que \u00a0conoci\u00f3 a Oscar Moreno en la finca de Carlos Berm\u00fadez, quien hab\u00eda\u00a0 \u00a0ido all\u00ed a preparar el homicidio de Alfonso Caballero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Regional, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, en su \u00a0sentencia \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 1.994, hace expresa menci\u00f3n de lo dicho por \u00a0Oscar \u00a0Moreno, \u00a0en su versi\u00f3n rendida ante el DAS, donde manifiesta que el cabo \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Valero \u00a0lo \u00a0aloj\u00f3 en su apartamento por 8 d\u00edas, precisamente antes \u00a0de la comisi\u00f3n del homicidio de Nur Angarita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que, en estas circunstancias, tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0esas \u00a0pruebas \u00a0irregularmente \u00a0tratadas para dictar su sentencia, el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en un falso juicio de legalidad. En este sentido, \u00a0se reitera, acert\u00f3 el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0el \u00a0casacionista olvid\u00f3 demostrar la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo. No dijo c\u00f3mo la \u00a0sentencia\u00a0 \u00a0condenatoria, \u00a0por \u00a0efecto \u00a0de \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0esas \u00a0pruebas \u00a0ilegales, \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0transmutado \u00a0en \u00a0una \u00a0de \u00a0car\u00e1cter absolutorio. No hizo \u00a0evidente \u00a0c\u00f3mo, \u00a0al \u00a0desaparecer de la sentencia esos elementos de convicci\u00f3n, \u00a0su \u00a0falta \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0incidir, \u00a0por desmoronamiento de la prueba completa para \u00a0condenar, en los fundamentos sobre los cuales estaba edificada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su ataque, en lugar de avanzar por la senda \u00a0de \u00a0la dial\u00e9ctica, se interrumpi\u00f3 en la fase descriptiva.\u00a0 No estableci\u00f3 \u00a0el \u00a0nexo \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0entre \u00a0el \u00a0error detectado y la parte resolutiva de la \u00a0sentencia. \u00a0No demostr\u00f3 que aquello que se\u00a0 dijo en la parte resolutiva de \u00a0la \u00a0 sentencia, \u00a0 fue \u00a0efecto \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0cometidos \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 verdad \u00a0es \u00a0que, \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0se \u00a0hace \u00a0abstracci\u00f3n \u00a0de esas pruebas reputadas como inexistentes, la sentencia conserva \u00a0sus fundamentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo dicho por Pedro Unriza en su indagatoria, \u00a0recibida \u00a0el \u00a017 \u00a0de enero de 1.989, tambi\u00e9n da cuenta de la participaci\u00f3n, en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0intelectual del homicidio de Mois\u00e9s Nur Angarita, de Carlos \u00a0Berm\u00fadez \u00a0Uribe. \u00a0Refiere \u00e9l que poco antes del 12 de diciembre de 1.988, para \u00a0planear \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0con el asesinato de Alfonso Caballero, se reuni\u00f3 dos \u00a0veces, \u00a0en \u00a0el \u00a0bar \u00a0Filadelfia, \u00a0con \u00a0Oscar \u00a0Moreno y el cabo Rodr\u00edguez. En la \u00a0conversaci\u00f3n, \u00a0agrega, \u00a0surgi\u00f3 \u00a0el nombre de Carlos Berm\u00fadez\u00a0 como el de \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0pagar\u00eda \u00a0el \u00a0precio \u00a0del \u00a0crimen. Y, efectivamente, finaliza, \u00a0realizado \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0Oscar \u00a0Moreno y el cabo Rodr\u00edguez viajaron a la finca de \u00a0Berm\u00fadez, situada en Flandes, con el fin de cobrar el precio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 versi\u00f3n \u00a0 es \u00a0respaldada \u00a0por \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Alvaro Hern\u00e1ndez Valero, recibida el 20 de enero de ese a\u00f1o. \u00a0En \u00a0ella dice \u00e9l que Unriza le coment\u00f3 que estaban contactando a Oscar Moreno, \u00a0junto \u00a0con \u00a0el \u00a0cabo \u00a0Rodr\u00edguez Sierra, para \u201chacer un trabajo\u201d en la calle \u00a0100 \u00a0con \u00a0la carrera 15 de Bogot\u00e1. D\u00edas despu\u00e9s, se encontr\u00f3 con el sargento \u00a0Unriza \u00a0y \u00a0el \u00a0cabo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y, \u00a0sin ning\u00fan reato, este \u00faltimo le dijo que \u00a0\u201cya \u00a0hab\u00edan \u00a0matado \u00a0al man\u201d y le confi\u00f3 explicaciones de c\u00f3mo lo hab\u00edan \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0pruebas, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0valoradas por el \u00a0Tribunal, \u00a0dejan \u00a0en \u00a0pie \u00a0la \u00a0estructura \u00a0de su sentencia. Como ellas no fueron \u00a0cuestionadas \u00a0en \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n de esta primera censura, lo que significa que \u00a0fue \u00a0aceptada \u00a0su \u00a0legalidad, \u00a0mantienen \u00a0su \u00a0vigencia \u00a0como s\u00f3lido soporte del \u00a0fallo. \u00a0A\u00fan \u00a0si \u00a0hubiera \u00a0sido demostrada por el demandante la incidencia de la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0las versiones de Javier Villa y Oscar Moreno sobre la sentencia, \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0no \u00a0abord\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0su libelo, de todas maneras otras \u00a0pruebas, \u00a0 las \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 antes, \u00a0 hacen \u00a0 de \u00a0 pilares \u00a0suficientes \u00a0de \u00a0su \u00a0legalidad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 prospera, \u00a0 por \u00a0 esas \u00a0razones, \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0como bien se sabe, \u00a0s\u00f3lo \u00a0se presenta en una forma: cuando la sentencia se funda en pruebas ilegal, \u00a0irregular \u00a0e \u00a0inoportunamente \u00a0allegadas. \u00a0Este \u00a0es \u00a0el \u00a0llamado falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0S\u00f3lo\u00a0 \u00a0excepcionalmente, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0concede al \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0un \u00a0valor \u00a0que la ley no le asigna, puede darse el error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de convicci\u00f3n. Esa circunstancia excepcional, la de \u00a0concederle \u00a0un \u00a0valor \u00a0tarifado a los testimonios, no opera en el caso objeto de \u00a0examen por la Sala.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0significa, entonces, que no es viable \u00a0atacar \u00a0la \u00a0sentencia por error de derecho fundado en yerros de convicci\u00f3n, tal \u00a0y \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0el \u00a0impugnante. La raz\u00f3n es que este tipo de errores de \u00a0derecho \u00a0s\u00f3lo \u00a0se admiten en los sistemas penales donde rige la tarifa legal de \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el sistema penal colombiano, en materia \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas, se aplica el m\u00e9todo de la sana cr\u00edtica. En su \u00a0pr\u00e1ctica, \u00a0se \u00a0le \u00a0permite \u00a0al juez ejercitar su libertad en la asignaci\u00f3n del \u00a0m\u00e9rito \u00a0demostrativo \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas. El juez, en su tarea de juzgamiento, es \u00a0libre \u00a0de \u00a0formarse \u00a0su\u00a0 \u00a0criterio \u00a0sobre \u00a0la eficacia esclarecedora de las \u00a0pruebas, \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0propia \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional. El \u00fanico l\u00edmite que se le \u00a0impone \u00a0es que tiene la obligaci\u00f3n de ajustarse al contenido de los componentes \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica y, desde luego, de explicar las razones que lo condujeron a \u00a0la convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso no es admisible censurar\u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0fundado \u00a0en \u00a0yerro de convicci\u00f3n. Aceptarlo \u00a0resultar\u00eda \u00a0contradictorio: si la ley permite al sentenciador formarse su libre \u00a0criterio, \u00a0mal \u00a0podr\u00eda hac\u00e9rsele\u00a0 alg\u00fan cargo de derecho para cuestionar \u00a0la formaci\u00f3n de su convencimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero hay que insistir en una circunstancia. \u00a0El \u00a0juzgador \u00a0tiene \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0motivar \u00a0las \u00a0razones \u00a0que formaron su \u00a0convencimiento. \u00a0Si \u00a0aparecen violaciones a los principios l\u00f3gicos elementales, \u00a0a \u00a0los \u00a0de \u00a0la ciencia o el sentido com\u00fan, el fallo puede acusarse, pero no por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por falso juicio de convicci\u00f3n, sino por error de hecho por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u2013otrora, \u00a0una \u00a0de \u00a0las formas del falso juicio de identidad-, al haber plasmado el juez en \u00a0su \u00a0sentencia \u00a0inferencias \u00a0err\u00f3neas por inexacta observaci\u00f3n de las reglas de \u00a0la sana cr\u00edtica.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0se \u00a0repite, \u00a0s\u00f3lo \u00a0procede \u00a0en \u00a0los sistemas donde rige la tarifa \u00a0legal \u00a0de \u00a0pruebas. \u00a0En \u00a0ellos, se le da a la prueba un valor determinado. Si el \u00a0juzgador \u00a0desconoce ese valor por exceso o por defecto, incurre, ah\u00ed s\u00ed, en un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0Pero como en nuestra estructura penal impera el \u00a0modelo \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, por eso no se \u00a0puede \u00a0alegar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0el \u00a0censor, \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho de esta \u00a0clase.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0correcto \u00a0hubiera \u00a0sido, \u00a0si \u00a0lo que \u00a0quer\u00eda \u00a0significar \u00a0el \u00a0demandante \u00a0era \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal hab\u00eda vulnerado los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0su valoraci\u00f3n del m\u00e9rito de la prueba, \u00a0proponer \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial con base en errores de \u00a0hecho \u00a0por falso raciocinio, por haber inadvertido el sentenciador los elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0es decir, de la l\u00f3gica, la ciencia o la experiencia. O \u00a0hacer \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, como se \u00a0denominaba al fen\u00f3meno anteriormente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0opera \u00a0el \u00a0denominado \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 limitaci\u00f3n, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0puede \u00a0ocupar \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0o \u00a0causales \u00a0expresamente \u00a0alegadas \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente. \u00a0En \u00a0tal \u00a0virtud, \u00a0le \u00a0est\u00e1 vedado \u00a0reorientar, \u00a0aclarar o completar la demanda, cuando el texto del casacionista es \u00a0oscuro, \u00a0antit\u00e9cnico \u00a0o \u00a0decididamente equivocado, para establecer los reales y \u00a0exactos \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0de su postulaci\u00f3n. Es esta la empresa que la Sala, frente \u00a0a \u00a0las \u00a0inexactitudes del demandante, no puede emprender en esta ocasi\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien; a\u00fan en el supuesto de que el \u00a0cargo \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0construido \u00a0de \u00a0conformidad con los reglas t\u00e9cnicas de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0se desdibuja el error conceptual en que, por contera, \u00a0incurri\u00f3 el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo que hizo el censor en la motivaci\u00f3n de \u00a0su \u00a0demanda,\u00a0 \u00a0fue \u00a0discrepar, \u00a0desde \u00a0su \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0de la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0los \u00a0sentenciadores.\u00a0 \u00a0En \u00a0ella no \u00a0demuestra \u00a0cu\u00e1les \u00a0principios de l\u00f3gica elemental, cu\u00e1les reglas objetivas de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0cu\u00e1les \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia fueron transgredidas por los \u00a0jueces que decidieron de fondo en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0Pedro \u00a0Unriza, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0se viol\u00f3 una regla de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0cuando \u00a0el Tribunal, al inclinarse por admitir la confesi\u00f3n de Unriza \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, y no por el contenido de su versi\u00f3n libre inicial, acept\u00f3 \u00a0lo \u00a0que\u00a0 \u00a0favorec\u00eda\u00a0 \u00a0los\u00a0 \u00a0intereses \u00a0del inculpado y le rest\u00f3 \u00a0m\u00e9rito \u00a0al \u00a0relato \u00a0que m\u00e1s lo afectaba. Lo l\u00f3gico, dice, porque es una regla \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0era \u00a0haberle dado credibilidad a esta segunda versi\u00f3n, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0produc\u00eda \u00a0un \u00a0efecto \u00a0negativo \u00a0sobre sus conveniencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este punto, incurre en contradicci\u00f3n, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, \u00a0el \u00a0demandante. Si al formular el primer cargo critic\u00f3 el hecho de \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta pruebas ilegales, y justamente la versi\u00f3n \u00a0libre, \u00a0 no \u00a0 resulta \u00a0l\u00f3gico \u00a0que, \u00a0as\u00ed \u00a0formalmente \u00a0acuda \u00a0a \u00a0planteamiento \u00a0separados, \u00a0reclame \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0en favor del procesado, alegando que es la \u00a0que \u00a0menos favorec\u00eda a quien en esa versi\u00f3n y en la indagatoria lo incrimin\u00f3. \u00a0En \u00a0criterio de la Sala, los falladores no hicieron algo distinto a darle valor, \u00a0por \u00a0sus \u00a0perfiles \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0a \u00a0la confesi\u00f3n contenida en la indagatoria \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Unriza \u00a0ante \u00a0el Juzgado 5\u00b0 de Instrucci\u00f3n Penal Militar. Aunque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0lo \u00a0confirieron \u00a0ilegalmente \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre, \u00a0en \u00faltimas \u00a0consideraron \u00a0 que \u00a0 el \u00a0verdadero \u00a0soporte \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0anidaba \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0vertida \u00a0por \u00a0Unriza \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0ante \u00a0el \u00a0juez \u00a0competente \u00a0y \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las \u00a0formalidades \u00a0previstas \u00a0en \u00a0la \u00a0ley. \u00a0Esa valoraci\u00f3n se \u00a0efectu\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los l\u00edmites de movilidad que les permite el m\u00e9todo de la \u00a0sana cr\u00edtica.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0viola tampoco ninguna regla de sentido \u00a0com\u00fan, \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, el hecho de que\u00a0 Unriza, Moreno y \u00a0Villa, \u00a0posiblemente pertenecientes a un grupo guerrillero, aspecto que tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0valorado \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces, \u00a0a \u00a0su vez hayan contratado el asesinato de una \u00a0persona por mandato de quien los iba a remunerar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las inferencias extra\u00eddas por el juez de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0el Tribunal, en orden a descartar el m\u00f3vil pol\u00edtico del \u00a0homicidio, \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0su propio convencimiento racional, formado a partir \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de an\u00e1lisis ofrecidos por la realidad procesal. La forma de \u00a0discurrir \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0no \u00a0pone de relieve, en s\u00ed misma, demostraci\u00f3n de \u00a0afrentas \u00a0al \u00a0raciocinio m\u00e1s elemental. Lo que expone, con sus propias razones, \u00a0es \u00a0una discrepancia que no prospera en casaci\u00f3n porque el estimativo hecho por \u00a0los \u00a0funcionarios judiciales est\u00e1 fundado en su propia persuasi\u00f3n racional. La \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0principios \u00a0objetivos \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o de la ciencia, e \u00a0incluso \u00a0a \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia, no queda plasmada en la exposici\u00f3n \u00a0del libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el mismo d\u00e9ficit argumentativo incurre \u00a0el \u00a0censor \u00a0cuando \u00a0aborda el examen de lo expresado por Carlos Berm\u00fadez. Se le \u00a0hace \u00a0il\u00f3gico \u00a0que \u00a0se \u00a0deduzca su responsabilidad penal en el homicidio de Nur \u00a0Angarita, \u00a0sin tener en cuenta que \u00e9l mismo, por obra del grupo que ejecut\u00f3 el \u00a0asesinato, \u00a0 haya \u00a0sido \u00a0afectado\u00a0 \u00a0en \u00a0el \u00a0pasado \u00a0por \u00a0sus \u00a0acciones. \u00a0El \u00a0raciocinio \u00a0del \u00a0Tribunal, inscrito dentro del com\u00fan acontecer de las cosas, no \u00a0resulta \u00a0absurdo. \u00a0Dice \u00a0el \u00a0Tribunal, consultando las reglas de la experiencia, \u00a0que \u00a0el \u00a0efecto \u00a0boomerang, \u00a0cuando \u00a0alguien adquiere compromisos con individuos de baja condici\u00f3n moral, no \u00a0es \u00a0algo \u00a0que \u00a0se salga de lo predecible. Tampoco, entonces, se hace patente, en \u00a0esta \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, de los \u00a0descubrimientos \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o de las reglas de la experiencia por parte de \u00a0los sentenciadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0prospera, \u00a0 \u00a0entonces, \u00a0 \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FAVORABILIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Conviene hacer una\u00a0 anotaci\u00f3n final. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0se refiere a la aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad, derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02.000, como la Corte no casar\u00e1 el fallo \u00a0impugnado \u00a0y, por tanto, no podr\u00eda actuar como tribunal de instancia, su examen \u00a0le \u00a0corresponder\u00e1 \u00a0al \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el numeral 7\u00b0\u00a0 del art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en lo expuesto, la Sala Penal de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica \u00a0y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12694 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 62 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., trece (13) de junio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 \u00a0 ASUNTO \u00a0 Un \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, el 31 de \u00a0octubre \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5438","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5438"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5438\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}