{"id":5420,"date":"2023-09-08T16:23:24","date_gmt":"2023-09-08T16:23:24","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1256818-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:24","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:24","slug":"1256818-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1256818-07-02\/","title":{"rendered":"12568(18-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12568 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0acta \u00a0No. \u00a0082\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C.,\u00a0 dieciocho de julio del \u00a0a\u00f1o dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0DALIMIRO \u00a0 POLO \u00a0 HERNANDEZ \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el Tribunal superior del distrito judicial de Cartagena \u00a0mediante la cual lo conden\u00f3 por los delitos de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el Juzgado segundo penal del circuito de \u00a0Cartagena \u00a0fueron \u00a0acumuladas \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0causas \u00a0cuya \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 por separado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n f\u00e1ctica ocurrida en Cartagena, \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0cada \u00a0una \u00a0de ellas, fue declarada en el pronunciamiento de \u00a0segunda instancia de la manera siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0\u201cEl \u00a0d\u00eda 31 de enero de 1994, siendo \u00a0aproximadamente \u00a0las \u00a0cuatro \u00a0de la tarde, en el sector ubicado a la entrada del \u00a0barrio \u00a0de \u00a0La Esperanza, m\u00e1s concretamente en el sitio de intersecci\u00f3n de las \u00a0avenidas \u00a0Pedro \u00a0Romero \u00a0y \u00a0Pedro de Heredia, fue ultimado de varios disparos de \u00a0arma \u00a0de fuego el se\u00f1or Luis Fernando Barrera Ospino, luego de una persecuci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0DALIMIRO \u00a0POLO \u00a0HERNANDEZ, \u00a0quien aprovechando la ocasi\u00f3n de su \u00a0proximidad \u00a0con \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0el \u00a0cual no pudo cruzar la avenida Pedro de Heredia en \u00a0esos \u00a0momentos \u00a0ante \u00a0el paso de un automotor que le impidi\u00f3 huir, abri\u00f3 fuego \u00a0contra \u00e9ste consumando su prop\u00f3sito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.- \u00a0La investigaci\u00f3n fue iniciada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0segunda \u00a0seccional \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0previa y permanente (fl. 20) y la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0novena \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0especializada \u00a0\u00fanica de vida, a donde fueron \u00a0remitidas \u00a0las \u00a0diligencias, el veintiocho de julio de mil novecientos noventa y \u00a0cuatro \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0DALIMIRO \u00a0POLO HERNANDEZ (fl. 43), a \u00a0quien \u00a0defini\u00f3 \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica\u00a0 \u00a0con medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n preventiva (fls. 67 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.- \u00a0Agotada \u00a0la fase correspondiente a la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0previa \u00a0clausura \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0(fl. \u00a073), el veintiuno de octubre \u00a0siguiente \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0treinta \u00a0y \u00a0tres \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad primera especializada \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el delito de homicidio previsto en el art\u00edculo 323 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0(fls. 94 y ss.), mediante determinaci\u00f3n que cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0esa \u00a0 \u00a0instancia \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0haber \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0objeto \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0\u201cDesde las primeras horas de la noche \u00a0del \u00a027 \u00a0de mayo de 1994, se encontraban el se\u00f1or Luis Fernando Polo Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0su \u00a0se\u00f1ora \u00a0Juana Figueroa Llori reunidos en su casa de habitaci\u00f3n, situada \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio Blas de Lezo, sector de las casas fiscales de la Armada Nacional, \u00a0bloque \u00a04B, \u00a0apartamento \u00a04-12, \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de un hermano de aqu\u00e9l llamado \u00a0DALIMIRO \u00a0POLO \u00a0HERNANDEZ, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Mar\u00eda P\u00e9rez Ortega que trabajaba en el \u00a0servicio \u00a0dom\u00e9stico \u00a0en \u00a0dicha \u00a0morada \u00a0y \u00a0hac\u00eda vida marital con \u00e9ste, y los \u00a0esposos \u00a0Ramiro \u00a0Avila Pacheco e Isabel Mercedes Paz ingiriendo licor hasta poco \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0media \u00a0noche, \u00a0tiempo \u00a0durante \u00a0el \u00a0cual \u00a0todo transcurri\u00f3 en \u00a0completa \u00a0normalidad. \u00a0Ya \u00a0en \u00a0las \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0madrugada, y cuando la pareja \u00a0anfitriona \u00a0se dispon\u00eda a acostarse, la se\u00f1ora Juana Margarita Figueroa sali\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0alcoba en ropas ligeras y estando en la sala recibi\u00f3 varios impactos de \u00a0proyectil \u00a0de rev\u00f3lver por parte de su cu\u00f1ado DALIMIRO POLO que le ocasionaron \u00a0la \u00a0 \u00a0 muerte, \u00a0 \u00a0 quien \u00a0 \u00a0inmediatamente \u00a0 \u00a0huy\u00f3 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0lugar \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0acontecimientos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0formalmente \u00a0iniciada \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0segunda seccional de la Unidad previa y permanente \u00a0(fl. \u00a0 16), \u00a0 autoridad \u00a0 que \u00a0 vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0MARIA \u00a0PEREZ \u00a0ORTEGA\u00a0 \u00a0(fl. \u00a017), \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0treinta \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0especializada \u00a0de \u00a0vida, \u00a0a \u00a0donde \u00a0fueron \u00a0reasignadas las diligencias, hizo lo \u00a0propio \u00a0respecto \u00a0de \u00a0DALIMIRO \u00a0POLO \u00a0HERNANDEZ \u00a0(fl. 35), a quienes defini\u00f3 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0dispuso la ruptura de la unidad procesal y la expedici\u00f3n de copias \u00a0para \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0PEREZ ORTEGA por el \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal (fls. 74 y \u00a0ss.).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0Previa clausura del ciclo instructivo \u00a0(fl. \u00a0145), por providencia de veinticinco de octubre de mil novecientos noventa \u00a0y \u00a0cuatro \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio del sumario con resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del procesado por el delito de homicidio definido por el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 del Decreto 100 de 1980 (fls. 219 y ss.), mediante determinaci\u00f3n \u00a0que cobr\u00f3 ejecutoria en esa instancia al no haber sido impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a0tr\u00e1mite de cada uno de los juicios \u00a0fue \u00a0asumido \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgados \u00a0segundo \u00a0y tercero penales del circuito, en el \u00a0primero \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se dispuso la acumulaci\u00f3n de las dos causas (fl. 12 y \u00a0ss. \u00a0cno. \u00a03), \u00a0y \u00a0luego \u00a0de haberse llevado a cabo la vista p\u00fablica (fls. 40 y \u00a0ss.), \u00a0el \u00a0diecisiete \u00a0de julio de mil novecientos noventa y cinco se puso fin a \u00a0la \u00a0instancia \u00a0condenando \u00a0al \u00a0procesado \u00a0DALIMIRO \u00a0POLO \u00a0HERNANDEZ \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0dos \u00a0(42) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de siete (7) \u00a0a\u00f1os, \u00a0a \u00a0consecuencia de hallarlo penalmente responsable del\u00a0 concurso de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0previsto \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, formulados en los \u00a0respectivos \u00a0 pliegos \u00a0 enjuiciatorios\u00a0 \u00a0 (fls. \u00a0 104 \u00a0y \u00a0ss.-3), \u00a0mediante \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0quince \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de mil novecientos noventa y seis el \u00a0Tribunal \u00a0superior del distrito judicial de Cartagena confirm\u00f3 \u00edntegramente en \u00a0segunda \u00a0instancia al conocer de la apelaci\u00f3n promovida por la defensa (fls. 52 \u00a0y ss. cno. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de segundo grado, en \u00a0oportunidad, \u00a0el defensor p\u00fablico interpuso recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0(fls. \u00a0186 y ss.), el cual fue concedido por el ad quem (fl. 189 y ss.) y dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino legal present\u00f3 el correspondiente escrito sustentatorio (fls. 1 y \u00a0ss. \u00a0cno. \u00a04) \u00a0que se declar\u00f3 ajustado a las prescripciones legales por la Sala \u00a0(fl. 10 cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda.-\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo en las causales primera y segunda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el \u00a0actor \u00a0formula dos cargos contra el fallo del tribunal en los \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0la sentencia es directamente violatoria de normas de derecho \u00a0sustancial \u00a0 y \u00a0no \u00a0estar \u00a0en \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>UNICO CARGO.\u00a0 (Violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el casacionista que la sentencia \u00a0infringi\u00f3 \u00a0directamente \u00a0normas \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0a \u00a0consecuencia de la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993 \u00a0y falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del Decreto 100 de 1980 \u00a0\u201cpues \u00a0la \u00a0prueba \u00a0recaudada en el curso del proceso, sin lugar a dudas, ubica \u00a0la \u00a0conducta \u00a0dentro \u00a0de un homicidio sin ninguna relaci\u00f3n, ni siquiera remota, \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0por \u00a0lo cual no es susceptible de aplicaci\u00f3n al \u00a0presente \u00a0caso \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993 \u00a0que \u00a0regul\u00f3 dicha conducta y los delitos \u00a0cometidos con ocasi\u00f3n de la misma\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0entonces que la pena impuesta por \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0ajust\u00f3 a los par\u00e1metros legales, que para el caso en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0son \u00a0los contenidos en el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal, tal y como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el Decreto 100 de 1980\u201d, con fundamento en lo cual solicita de la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0e \u00a0imponer a su asistido \u201cuna pena que \u00a0oscile entre 10 y 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL SEGUNDA. \u00a0<\/p>\n<p>UNICO CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0guarda \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0las \u00a0resoluciones \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0dictadas \u00a0por \u00a0las \u00a0fiscal\u00edas \u00a030 \u00a0y \u00a033 \u00a0seccionales de Cartagena en contra de \u00a0DALIMIRO \u00a0POLO \u00a0HERNANDEZ, \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales se lo acus\u00f3 del delito de homicidio \u00a0definido \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980 y sancionado con pena de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0entre \u00a010 \u00a0y \u00a015 \u00a0a\u00f1os. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0agrav\u00f3 la \u00a0punibilidad \u00a0mediante \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 29 de la ley 40 de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice no compartir la argumentaci\u00f3n contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia cuando se sostiene que no se alter\u00f3 la \u00a0congruencia \u00a0que \u00a0debe \u00a0existir \u00a0con \u00a0la acusaci\u00f3n, pues si bien corresponde al \u00a0juzgador \u00a0efectuar \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n de la sanci\u00f3n de conformidad con las \u00a0disposiciones \u00a0vigentes \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de la conducta, no le es \u00a0permitido \u00a0 \u00a0agravar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0punibilidad \u00a0 \u00a0indicada \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0en \u00a0casos como el \u00a0presente, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0clara \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n de la ley 40 de 1993, dado que la \u00a0conducta \u00a0 llevada \u00a0 a \u00a0 cabo \u00a0 no \u00a0guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el\u00a0 \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior, solicita de la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia de impugnaci\u00f3n y dictar la correspondiente \u00a0que deba reemplazarla.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Concepto del \u00a0Agente del Ministerio P\u00fablico.-\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador primero delegado en lo penal, \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0cargos \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0concept\u00faa de la manera que \u00a0sigue: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura \u00a0resulta infundada y, por tanto, \u00a0debe \u00a0despacharse \u00a0desfavorablemente, \u00a0dado \u00a0que \u00a0el procesado POLO HERNANDEZ ha \u00a0sido \u00a0condenado \u00a0por \u00a0dos \u00a0delitos \u00a0de homicidio, en hechos ocurridos durante la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la ley 40 de 1993, la cual no ofrece confusi\u00f3n en lo que respecta \u00a0al \u00a0aumento \u00a0de \u00a0penas, \u00a0pues el legislador no consign\u00f3 all\u00ed expresi\u00f3n alguna \u00a0que \u00a0permita \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0nueva \u00a0punibilidad para el homicidio s\u00f3lo rige \u00a0cuando sea conexo con secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0incongruencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0alega \u00a0el \u00a0censor, \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0considera \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0no \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el anotado yerro, pues el \u00a0procesado \u00a0DALIMIRO \u00a0POLO \u00a0HERNANDEZ \u00a0fue \u00a0sentenciado \u00a0por los mismos cargos de \u00a0homicidio \u00a0formulados \u00a0en \u00a0las \u00a0dos \u00a0resoluciones de acusaci\u00f3n proferidas en su \u00a0contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien la Fiscal\u00eda calific\u00f3 la conducta en \u00a0el \u00a0Cap\u00edtulo \u00a0I, T\u00edtulo XII, Libro 2\u00ba, art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980, \u00a0que \u00a0establec\u00eda \u00a0para el delito de homicidio pena de 10 a 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n, \u00a0con \u00a0la modificaci\u00f3n hecha por el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993 se aument\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0de 25 a 40 a\u00f1os de prisi\u00f3n. Y como ambos delitos fueron cometidos en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0esta ley, la pena a imponer es la prevista en esta \u00faltima y no la \u00a0que \u00a0indica \u00a0el \u00a0demandante. Esto por cuanto el art\u00edculo 323 del Decreto 100 de \u00a01980 \u00a0pas\u00f3 \u00a0a \u00a0ser \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la ley 40 de 1993, de manera que al no \u00a0haberse \u00a0vulnerado \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de los delitos y las penas, el \u00a0reproche no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior solicita de la \u00a0Corte \u00a0no casar la sentencia materia de impugnaci\u00f3n (fls. 13 y ss. cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL \u00a0PRIMERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Unico cargo.\u00a0 \u00a0Aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de la ley 40 de 1993 y falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a0323 del Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiterados \u00a0han sido los pronunciamientos de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0la \u00a0oportunidad de analizar los aspectos \u00a0planteados \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0relativos \u00a0al \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0ley\u00a0 \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0y \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0que el citado estatuto, adem\u00e1s de no \u00a0violar \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0unidad \u00a0de \u00a0materia, \u00a0subrog\u00f3 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 y 324 del C\u00f3digo Penal, no siendo necesario para su aplicaci\u00f3n \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0nexo \u00a0sustancial \u00a0o procesal con el delito de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo ha sostenido, entre otros, en fallos \u00a0de \u00a0Nov. 21\/95, julio 25\/96, julio 3\/97, sept. 25\/97, dic. 9\/97, feb. 4\/98, feb. \u00a025\/99, \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0recientemente en pronunciamiento de casaci\u00f3n de 3 de diciembre \u00a0de \u00a02001 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0radicado \u00a010686 \u00a0con ponencia de quien aqu\u00ed cumple igual \u00a0cometido,\u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cuales \u00a0 \u00a0han \u00a0 sido \u00a0 hechas \u00a0 las \u00a0 siguientes \u00a0precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- La Corte Constitucional, en sentencia No. \u00a0565 \u00a0de \u00a07 \u00a0de diciembre de 1993, al estudiar la exequibilidad de los art\u00edculos \u00a01\u00ba, \u00a028, \u00a029, 30 y 31 de la ley 40 de ese a\u00f1o, analiz\u00f3, entre otros aspectos, \u00a0el \u00a0relativo a la unidad de materia del proyecto de ley, declarando, a partir de \u00a0este an\u00e1lisis, la constitucionalidad de los citados preceptos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0 ello \u00a0as\u00ed, \u00a0no \u00a0cabr\u00eda \u00a0aplicar \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de inconstitucionalidad por este espec\u00edfico motivo, toda vez que el \u00a0\u00f3rgano \u00a0encargado \u00a0de \u00a0este \u00a0control \u00a0ya \u00a0se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0con autoridad de cosa \u00a0juzgada \u00a0sobre el punto (art\u00edculos 243 de la Carta Pol\u00edtica y 48 de la ley 270 \u00a0de \u00a01996), \u00a0como \u00a0se \u00a0establece \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0apartes de la sentencia de \u00a0exequibilidad:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAclaraci\u00f3n \u00a0preliminar. \u00a0 Debe \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0comenzar \u00a0por \u00a0dejar \u00a0claramente \u00a0establecido que entre los tipos penales a que se refieren las normas \u00a0demandadas, \u00a0cuyo \u00a0aumento \u00a0de \u00a0penas \u00a0le \u00a0corresponde examinar en este estrado, \u00a0hay \u00a0la debida unidad de materia. Ella es evidente en \u00a0su \u00a0conexidad axiol\u00f3gica, dada por la identidad de los bienes jur\u00eddicos que el \u00a0legislador \u00a0busca proteger al incriminar el homicidio y el secuestro, \u00a0la cual en este caso se refleja en el incremento del qu\u00e1ntum de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0m\u00ednimo y m\u00e1ximo de las penas en ambos casos de 25 a 40 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0en \u00a0su agravaci\u00f3n por raz\u00f3n de an\u00e1logas circunstancias, en cuya \u00a0virtud se enlazan rec\u00edprocamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0y \u00a0seg\u00fan se \u00a0analizar\u00e1 \u00a0en \u00a0detalle m\u00e1s adelante, los delitos de secuestro y homicidio, por \u00a0igual, \u00a0lesionan de manera grave los bienes supremos de la vida, la libertad, la \u00a0dignidad, \u00a0la \u00a0familia y la paz, entre otros derechos fundamentales que consagra \u00a0la constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto a lo segundo, es sabido que por \u00a0lo \u00a0 general, \u00a0con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0obtener \u00a0la \u00a0unidad, \u00a0provecho \u00a0o \u00a0finalidad \u00a0perseguidos, \u00a0los \u00a0autores \u00a0o part\u00edcipes en el delito de secuestro presionan la \u00a0entrega \u00a0o verificaci\u00f3n de lo exigido, con la amenaza de muerte o lesi\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima. \u00a0Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0lamentablemente, \u00a0las \u00a0m\u00e1s de las veces a ella le \u00a0sobrevienen \u00a0la \u00a0muerte \u00a0o \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0por \u00a0causa \u00a0o con ocasi\u00f3n del \u00a0secuestro. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0mencionadas \u00a0se hayan erigido en \u00a0causales \u00a0 de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0las \u00a0primeras \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0(art\u00edculo \u00a03\u00ba, \u00a0numerales \u00a07\u00ba \u00a0y \u00a011 de la ley 40 de 1993) y las segundas del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio (art\u00edculo 30, numeral 2\u00ba, ibidem)\u201d (negrillas fuera de \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0No \u00a0es \u00a0cierto que la ley 40 de 1993 se \u00a0refiera \u00a0exclusivamente \u00a0al \u00a0tema \u00a0del \u00a0secuestro, \u00a0o \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0haya \u00a0pretendido \u00a0limitar \u00a0la aplicaci\u00f3n de sus art\u00edculos 29 y 30 a los casos en los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0homicidio guarde alg\u00fan nexo con el citado delito contra la libertad \u00a0individual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0mencionada ley, en su enunciado, adem\u00e1s \u00a0de \u00a0noticiar \u00a0la adopci\u00f3n del estatuto nacional contra el secuestro, anuncia la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 otras \u00a0 disposiciones, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0en \u00a0claro \u00a0que \u00a0el tema del secuestro \u00a0constitu\u00eda materia dominante, pero no \u00fanica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- El cap\u00edtulo relativo al \u201caumento \u00a0 de \u00a0 penas\u201d, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0establecen \u00a0 los \u00a0 incrementos \u00a0 punitivos \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0 surgi\u00f3 \u00a0 de \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0adoptar \u00a0una \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0coherente, \u00a0que \u00a0armonizara \u00a0las nuevas penas previstas para el secuestro con el \u00a0esquema \u00a0punitivo \u00a0b\u00e1sico del C\u00f3digo Penal, y con las establecidas para hechos \u00a0punibles \u00a0que, \u00a0como \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0homicidio,\u00a0 comprometen bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0 de \u00a0 igual \u00a0 o \u00a0 mayor \u00a0 valor. \u00a0Esto \u00a0explica \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0paralelamente \u00a0introducidas \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a028 \u00a0y \u00a044 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto es que el proyecto inicial ingres\u00f3 al \u00a0Congreso \u00a0sin \u00a0estas \u00a0reformas, \u00a0pero \u00a0en el curso de los debates se plante\u00f3 la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0incluirlas para darle coherencia, como se desprende del contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0ponencia \u00a0en \u00a0la \u00a0C\u00e1mara, \u00a0donde \u00a0se \u00a0dijo: \u00a0&#8220;En el curso de la fecunda \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0esta \u00a0iniciativa \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0en \u00a0el Senado se plante\u00f3, no sin \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0tratarse \u00a0punitivamente la conducta del secuestro con \u00a0mayor \u00a0severidad \u00a0que \u00a0la \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Ello \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0adoptaran \u00a0decisiones \u00a0legislativas, \u00a0agravando \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0penas para el homicidio que \u00a0mantuvieran \u00a0 \u00a0 \u00a0 principios \u00a0 \u00a0 \u00a0 universales \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018dosimetr\u00eda \u00a0 \u00a0 penal\u2019 \u00a0 \u201d \u00a0 (Gaceta \u00a0 del \u00a0Congreso \u00a0de \u00a0nov.18\/92).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- El texto de los art\u00edculos 29, 30 y 32 es \u00a0de \u00a0tal \u00a0claridad \u00a0que \u00a0cualquier \u00a0pretensi\u00f3n encaminada a limitar o ampliar su \u00a0sentido \u00a0 \u00a0resulta \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0desprop\u00f3sito. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u201cquedar\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed\u201d, \u00a0 \u00a0 utilizada \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0por \u00a0el legislador para anunciar las nuevas disposiciones, no \u00a0permite \u00a0abrigar \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0la subrogaci\u00f3n de los art\u00edculos 323, 324 y 355 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980), \u00a0ni \u00a0la \u00a0autonom\u00eda de los nuevos \u00a0preceptos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- Un estudio sistem\u00e1tico-teleol\u00f3gico del \u00a0citado\u00a0 \u00a0estatuto \u00a0devela \u00a0igualmente \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0de \u00a0la tesis que \u00a0propugna \u00a0por \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0limitada de los art\u00edculos 29, 30 y 32, pues el \u00a0numeral \u00a011 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba \u00a0ejusdem,\u00a0 \u00a0recoge \u00a0como \u00a0circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0para \u00a0el\u00a0 \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis del \u00a0concurso \u00a0con los delitos de homicidio y lesiones, no siendo por tanto de recibo \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n de que la pena prevista en los citados art\u00edculos solo puede ser \u00a0aplicada \u00a0en \u00a0casos \u00a0de conexidad. Absurdo ser\u00eda, ha dicho la Sala, &#8220;considerar \u00a0que, \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0legal, el legislador fije dos penas bien diversas \u00a0para \u00a0unos \u00a0mismos \u00a0hechos, \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0acaba de se\u00f1alarse de un m\u00e1ximo de 60 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0la \u00a0otra \u00a0de \u00a0un tope de 40 del art\u00edculo 29, lo que por fuerza de la \u00a0raz\u00f3n \u00a0conduce, \u00a0fatalmente, \u00a0a \u00a0la \u00a0certidumbre de que la pena en este \u00faltimo \u00a0art\u00edculo \u00a0erigida, para nada demanda la correlaci\u00f3n con el secuestro, sino que \u00a0es \u00a0definitivamente \u00a0independiente \u00a0de \u00a0tal circunstancia\u201d (Casaci\u00f3n de 21 de \u00a0noviembre de 1995, Magistrado Ponente Dr. G\u00e1lvez Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL SEGUNDA. \u00a0<\/p>\n<p>UNICO \u00a0 CARGO \u00a0 (Incongruencia \u00a0 entre \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n y el fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0causal segunda de casaci\u00f3n surge cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0al \u00a0dictar \u00a0la sentencia, desborda el marco f\u00e1ctico fijado por el \u00a0enjuiciamiento, \u00a0o \u00a0condena \u00a0por \u00a0una \u00a0especie \u00a0delictiva distinta de la que fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0o incluye circunstancias de agravaci\u00f3n no deducidas en \u00a0el \u00a0calificatorio, \u00a0o desconoce las atenuantes que all\u00ed se reconocieron o, deja \u00a0de \u00a0considerar \u00a0uno \u00a0o \u00a0varios \u00a0delitos sobre los que debi\u00f3 pronunciarse, entre \u00a0otras eventualidades posibles de presentarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0de \u00a0estos \u00a0vicios \u00a0concurre \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, donde, como es destacado por la Delegada, existe plena identidad \u00a0entre \u00a0las \u00a0resoluciones \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proferidas \u00a0por las Fiscal\u00edas 30 y 33 \u00a0seccionales \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0y los fallos dictados en primera y segunda instancia \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado segundo penal del Circuito de esa ciudad y el Tribunal superior \u00a0de \u00a0 distrito \u00a0 judicial \u00a0 mediante \u00a0 los \u00a0 que \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0DALIMIRO \u00a0POLO \u00a0HERNANDEZ.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de las resoluciones de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a031 de enero y 28 de mayo de 1994, \u00a0esto \u00a0es \u00a0en \u00a0vigencia de la ley 40 de 1993 que entr\u00f3 a regir el 20 de enero de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que el desacierto cometido por la Fiscal\u00eda al calificar \u00a0las \u00a0conductas \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0323 del Decreto 100 de 1980 que \u00a0establec\u00eda \u00a0pena \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0de \u00a010 \u00a0a 15 a\u00f1os, y no del \u00a0art\u00edculo \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993 \u00a0que \u00a0aument\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0para \u00a0este \u00a0comportamiento, \u00a0fue \u00a0corregido oportunamente por el juzgador al dar aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la pena que prohibe imponer sanci\u00f3n que no se \u00a0encuentre \u00a0establecida \u00a0en \u00a0norma vigente (art. 29 de la Carta Pol\u00edtica\u00a0 y \u00a01\u00ba del C.P. aplicado al caso). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0consonancia \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0armon\u00eda \u00a0que \u00a0debe existir entre los cargos contenidos en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n y la sentencia, pero no a la sanci\u00f3n que corresponda \u00a0de \u00a0acuerdo a la fecha en que los hechos tuvieron realizaci\u00f3n, ha de concluirse \u00a0que \u00a0al \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0norma \u00a0vigente \u00a0para \u00a0cuando \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 el hecho, no se \u00a0configura \u00a0este \u00a0motivo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues el juzgador no introdujo hechos no \u00a0comprendidos \u00a0en \u00a0la calificaci\u00f3n, agreg\u00f3 agravantes, suprimi\u00f3 atenuantes, ni \u00a0cambi\u00f3 \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de la conducta, sino s\u00f3lo impuso la pena \u00a0que \u00a0en \u00a0derecho \u00a0corresponde \u00a0en \u00a0obedecimiento del principio constitucional de \u00a0legalidad de la sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco se trata de conflicto de leyes en el \u00a0tiempo \u00a0ya que es claro que las conductas se cometieron en vigencia de la ley 40 \u00a0de \u00a01993. \u00a0Menos \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 el derecho de defensa del procesado o alguna otra \u00a0garant\u00eda, \u00a0si \u00a0se \u00a0toma en cuenta que los cargos que le fueron imputados a POLO \u00a0HERNANDEZ \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0defendi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0son iguales a los \u00a0definidos \u00a0por \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0aplicada \u00a0en el fallo, pues ambas normatividades \u00a0tipifican \u00a0en \u00a0id\u00e9nticos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio, diferenci\u00e1ndose \u00a0\u00fanicamente \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0que monto de la pena, evidentemente mayor en la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 aplicada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 al \u00a0caso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dada \u00a0entonces \u00a0la \u00a0falta de fundamento y de \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este reproche, no cabe m\u00e1s alternativa que su \u00a0desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez de ejecuci\u00f3n de penas y medidas de \u00a0seguridad \u00a0realizar\u00e1 la redosificaci\u00f3n a que hubiere lugar, a prop\u00f3sito de la \u00a0entrada \u00a0en \u00a0vigencia del nuevo C\u00f3digo penal, y la aplicaci\u00f3n del principio de \u00a0favorabilidad (art\u00edculo 79.7 del C\u00f3digo de procedimiento penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el \u00a0concepto del Procurador primero delegado en lo penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y \u00a0por \u00a0autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 O. \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0A. \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12568 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 Aprobado \u00a0acta \u00a0No. \u00a0082\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C.,\u00a0 dieciocho de julio del \u00a0a\u00f1o dos mil dos. \u00a0\u00a0 Resuelve \u00a0la Corte el recurso extraordinario \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5420"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5420\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}