{"id":542,"date":"2023-09-07T20:27:30","date_gmt":"2023-09-07T20:27:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9253-21-05-96\/"},"modified":"2023-09-07T20:27:30","modified_gmt":"2023-09-07T20:27:30","slug":"9253-21-05-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9253-21-05-96\/","title":{"rendered":"9253 (21-05-96)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 SANA \u00a0CRITICA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En derecho penal colombiano rige el sistema de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0conocido \u00a0como de persuasi\u00f3n racional, el cual permite \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0dar a cada prueba el valor que estime conveniente conforme con los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0est\u00e1n alimentados por las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0las ciencias auxiliares del derecho; de suerte que \u00a0una \u00a0vez promulgado su juicio valorativo se presumir\u00e1 acertado y respetuoso del \u00a0orden \u00a0legal \u00a0mientras \u00a0no \u00a0se \u00a0demuestre que en su elaboraci\u00f3n se incurri\u00f3 en \u00a0manifiesto \u00a0error de l\u00f3gica o que se desconoci\u00f3 en forma evidente regla alguna \u00a0de aquellas que informan la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 9253 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE\u00a0 \u00a0 \u00a0SUPREMA\u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0 \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0 PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 74 (15-05-96) \u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de Bogot\u00e1, D. C., mayo veintiuno \u00a0(21) de mil novecientos noventa y seis (1996). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Procede la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n interpuesto por la \u00a0Procuradora \u00a0143 para asuntos penales de Pasto (Nari\u00f1o), contra la sentencia de \u00a0noviembre \u00a09 \u00a0de \u00a01993 \u00a0proferida por la Sala Penal del Tribunal Superior de ese \u00a0distrito \u00a0judicial, mediante la cual confirm\u00f3 el fallo de primer grado donde se \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0JAIRO EMILIO BURGOS ARTEAGA \u00a0del \u00a0cargo \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0sido \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El recurso \u00a0lo \u00a0concedi\u00f3 el Tribunal oportunamente, y la demanda de casaci\u00f3n fue declarada \u00a0por \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0como \u00a0ajustada \u00a0a las formalidades legales. Obtenido el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador Primero Delegado en lo Penal es pertinente resolver el \u00a0asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El Juzgado \u00a03o. Penal del Circuito de Pasto (Nari\u00f1o) los sintetiz\u00f3 as\u00ed:: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Se \u00a0conoce \u00a0por \u00a0denuncia formulada por los \u00a0se\u00f1ores \u00a0LUIS \u00a0ANTONIO GUERRERO y BLANCA LEONOR MONCAYO que el d\u00eda 16 de Julio \u00a0de \u00a01989, \u00a0aproximadamente a las 9 de la noche, la menor MERY CONSTANZA GUERRERO \u00a0MONCAYO, \u00a0se \u00a0dirig\u00eda a comprar pan a una tienda cercana a su casa en el sector \u00a0de \u00a0Aranda, \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0de \u00a0este municipio, cuando fue interceptada por JAIRO \u00a0EMILIO \u00a0BURGOS \u00a0ARTEAGA, \u00a0persona \u00a0que \u00a0a \u00a0viva fuerza la condujo hasta una casa \u00a0deshabitada \u00a0 \u00a0para \u00a0 someterla \u00a0 sexualmente \u00a0 mediante \u00a0 violencia \u00a0 f\u00edsica.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La \u00a0presuntta \u00a0v\u00edctima \u00a0ten\u00eda \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de los hechos 15 a\u00f1os y medio de \u00a0edad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SINOPSIS PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Con base en \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0la \u00a0ratificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la misma y el reconocimiento m\u00e9dico legal \u00a0practicado \u00a0a \u00a0la \u00a0presunta v\u00edctima, el juzgado Veinte de Instrucci\u00f3n Criminal \u00a0de Pasto abri\u00f3 la investigaci\u00f3n el 3 de agosto de 1989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0fue \u00a0ampliado \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal y se vincul\u00f3 mediante \u00a0injurada \u00a0al \u00a0sindicado a quien se le resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica el 27 de \u00a0agosto \u00a0 de \u00a0 1990, \u00a0 imponi\u00e9ndosele \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva\u00a0 con beneficio de libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0cerrada \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0instructor el 17 de enero de 1991, \u00a0quien \u00a0la \u00a0calific\u00f3 \u00a0el 7 de junio siguiente profiriendo resoluci\u00f3n acusatoria \u00a0contra \u00a0JAIRO \u00a0EMILIO \u00a0BURGOS \u00a0ARTEGA \u00a0por \u00a0el delito de acceso carnal violento, \u00a0revoc\u00e1ndole la libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Apelada la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la defensa, el ad-quem la confirm\u00f3 el 3 de septiembre de 1991, \u00a0pero \u00a0dispuso que el procesado continuara gozando de la libertad provisional que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0sido concedida desde cuando se le impuso la medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El juicio \u00a0corri\u00f3 \u00a0a \u00a0cargo \u00a0del Juzgado Tercero Penal del Circuito de Pasto, despacho que \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1993 absolviendo al procesado BURGOS \u00a0ARTEAGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0representante \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0apel\u00f3 \u00a0el \u00a0anterior \u00a0fallo, \u00a0siendo \u00a0confirmado \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior de Pasto el 9 de noviembre \u00a0de 1993. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Contra tal \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segundo grado la misma Procuradora recurri\u00f3 en casaci\u00f3n, siendo \u00a0ese el or\u00edgen del actual pronunciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0Procuradora \u00a0143 \u00a0en \u00a0lo \u00a0judicial para asuntos penales de Pasto, acusa el fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0con fundamento en la causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, \u00a0&#8220;&#8230; \u00a0por haber incurrido los falladores de primera y segunda instancia en error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0concepto \u00a0pericial rendido por el Jefe del \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0de \u00a0Pasto, no haber apreciado de igual manera la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida MERY CONSTANZA GUERRERO MONCAYO, las declaraciones de \u00a0sus \u00a0padres LUIS ANTONIO GUERRERO y BLANCA LEONOR MONCAYO y las declaraciones de \u00a0DIOGENES \u00a0PONCE \u00a0y \u00a0OMAR BURGOS sobre el excelente comportamiento moral y social \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida; violando de manera indirecta los art\u00edculos 2, 23, 36, 61, 298 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0de \u00a0las \u00a0penas, \u00a0referentes \u00a0al \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0autor\u00eda, \u00a0dolo, \u00a0criterios \u00a0 para \u00a0 fijar \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 y \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seguidamente \u00a0 \u00a0y \u00a0 bajo \u00a0 el \u00a0 t\u00edtulo \u00a0 de \u00a0sustentaci\u00f3n de la causal, la demandante afirma que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El \u00a0h. \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Pasto, incurre en el fallo recurrido en la causal primera, numeral \u00a0primero, \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0cuanto los falladores \u00a0apreciaron \u00a0equivocadamente \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0Jefe \u00a0del \u00a0Instituto de Medicina \u00a0Legal, \u00a0sin \u00a0darle \u00a0el \u00a0alcance \u00a0objetivo \u00a0que ten\u00eda; lo propio sucedi\u00f3 con la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la ofendida, MERY CONSTANZA GUERRERO MONCAYO; las declaraciones de \u00a0sus \u00a0padres \u00a0Luis \u00a0Antonio \u00a0Guerrero \u00a0y Blanca Leonor Moncayo y de sus conocidos \u00a0Di\u00f3genes \u00a0Ponce \u00a0y \u00a0Omar \u00a0Burgos, \u00a0que \u00a0equivale \u00a0a \u00a0dejarlas \u00a0de\u00a0 lado, a \u00a0ignorarlas, realizando un falso juicio de identidad.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Agrega que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal practicado a la menor MERY CONSTANZA, \u00a0\u00e9sta \u00a0presentaba \u00a0equimosis \u00a0y \u00a0edema \u00a0con \u00a0escoriaciones m\u00faltiples en la zona \u00a0genital \u00a0y \u00a0paragenital \u00a0secundaria \u00a0a \u00a0acceso \u00a0carnal violento, lo cual pone en \u00a0evidencia \u00a0que el hecho de marras se cometi\u00f3 sin su consentimiento y, por ende, \u00a0el \u00a0acusado \u00a0debe \u00a0ser \u00a0condenado \u00a0por \u00a0ese \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la libertad sexual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cita el \u00a0salvamento \u00a0de \u00a0voto \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0disidente \u00a0para insistir en que un acceso \u00a0carnal \u00a0voluntario no deja las huellas de violencia consignadas en el mencionado \u00a0dictamen \u00a0pericial. Seguidamente define cada una de las expresiones empledas por \u00a0el \u00a0 legista \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0se \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0violencia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0debe \u00a0mirarse \u00a0sin \u00a0importar \u00a0que \u00a0se trate de mujer virgen, \u00a0desflorada o p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Respalda \u00a0sus \u00a0apreciaciones \u00a0en \u00a0el \u00a0tratadista \u00a0URIBE CUALLA y en el fallo de esta Corte \u00a0calendado \u00a0 julio \u00a0 26\/90, \u00a0 donde \u00a0 se \u00a0 hacen \u00a0algunas \u00a0precisiones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0violencia. \u00a0Agrega que las experiencias sexuales\u00a0 no \u00a0son \u00a0id\u00e9nticas \u00a0para todas las personas ni les dejan las mismas huellas, raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual carece de sentido que el Tribunal haya puesto en duda la violencia \u00a0que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>se ejerci\u00f3 contra la v\u00edctima s\u00f3lo porque \u00a0el \u00a0legista \u00a0nada \u00a0dijo \u00a0sobre \u00a0las \u00a0huellas \u00a0del posible sofocamiento, patadas, \u00a0mordeduras narrados por ella, ni de los rasgu\u00f1os al agresor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0transcurrido entre el hecho y la denuncia, explica que los padres de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0dudaron \u00a0en \u00a0acudir \u00a0a las autoridades, por eso inmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0advertir la violaci\u00f3n de su hija fueron al Instituto de Bienestar \u00a0Familiar \u00a0y \u00a0luego \u00a0a Medicina Legal, pero como personas prudentes y respetuosas \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia \u00a0que \u00a0son, \u00a0s\u00f3lo \u00a0procedieron \u00a0a \u00a0formular \u00a0la denuncia cuando \u00a0tuvieron en su poder la prueba pericial demostrativa del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De otro \u00a0lado, \u00a0justifica \u00a0las \u00a0grandes \u00a0diferencias \u00a0en \u00a0que incurrieron los testigos al \u00a0calcular \u00a0la \u00a0hora de los hechos, sobre la base de que el tiempo cronol\u00f3gico no \u00a0es \u00a0igual \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0sicol\u00f3gico, \u00a0siendo \u00a0ello as\u00ed que se percibe m\u00e1s lento \u00a0cuando \u00a0se sufre y m\u00e1s r\u00e1pido cuando se goza. Por ello, afirma, no se debe dar \u00a0tanta \u00a0trascendencia \u00a0a \u00a0esas \u00a0diferencias \u00a0de tiempo, ni mucho menos deducir de \u00a0ellas \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0en \u00a0los deponentes porque el c\u00e1lculo del tiempo \u00a0depende \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0de \u00a0quien \u00a0lo \u00a0realiza \u00a0y \u00a0de \u00a0sus circunstancias \u00a0an\u00edmicas, entre otros factores incidentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0fue indagado seis meses despu\u00e9s de ocurrido el hecho cuando \u00a0ya \u00a0era \u00a0imposible \u00a0encontrarle \u00a0huellas \u00a0de \u00a0los \u00a0ara\u00f1azos \u00a0que le propin\u00f3 la \u00a0v\u00edctima \u00a0al resistirse a la agresi\u00f3n. Y que a pesar del esfuerzo de aqu\u00e9l por \u00a0desacreditar \u00a0la \u00a0moral \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida, \u00a0no \u00a0logr\u00f3 su cometido puesto que se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0ella \u00a0llevaba \u00a0una \u00a0vida \u00a0honesta \u00a0y \u00a0no \u00a0manten\u00eda \u00a0noviazgo ni \u00a0relaci\u00f3n \u00a0afectiva \u00a0alguna \u00a0con su agresor, pues era sabedora de sus relaciones \u00a0extramaritales y de que era padre de varios hijos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con base \u00a0en \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0el fallo atacado y en su lugar \u00a0condenar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0JAIRO \u00a0EMILIO \u00a0BURGOS \u00a0ARTEAGA \u00a0por el delito de acceso \u00a0carnal \u00a0violento, \u00a0cometido contra la libertad sexual de la menor MERY CONSTANZA \u00a0GUERRERO MONCAYO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0considera \u00a0que la censura no est\u00e1 \u00a0llamada \u00a0a prosperar principalmente porque el impugnante no logr\u00f3 demostrar que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0hubiese \u00a0alterado \u00a0el \u00a0contenido f\u00e1ctico de la declaraci\u00f3n de la \u00a0ofendida \u00a0MERY \u00a0CONSTANZA \u00a0y \u00a0del dict\u00e1men m\u00e9dico legal practicado a la misma, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0ignorado los testimonios de sus padres LUIS ANTONIO \u00a0GUERRERO \u00a0Y \u00a0BLANCA \u00a0LEONOR \u00a0MONCAYO \u00a0y \u00a0de \u00a0sus conocidos DIOGENES PONCE Y OMAR \u00a0BURGOS, \u00a0los cuales dan cuenta del excelente comportamiento moral y social de la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo que \u00a0ocurre \u00a0es \u00a0que luego del an\u00e1lisis integral de la prueba testimonial y t\u00e9cnica \u00a0recaudada, \u00a0el \u00a0ad-quem, \u00a0compartiendo los planteamientos del fallador de primer \u00a0grado, \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la duda en relaci\u00f3n con el acceso carnal violento atribu\u00eddo \u00a0al \u00a0 procesado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 acusatoria, \u00a0debido \u00a0a \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0inconsistencias \u00a0que \u00a0presenta \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la supuesta ofendida y las \u00a0contradicciones \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0respecto \u00a0a la hora en que inici\u00f3 el suceso \u00a0delictivo, \u00a0la \u00a0duraci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo \u00a0y \u00a0el \u00a0posterior \u00a0comportamiento \u00a0de MERY \u00a0CONSTANZA, \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0aunados a la falta de demostraci\u00f3n cient\u00edfica de la \u00a0violencia \u00a0f\u00edsica \u00a0que \u00a0se \u00a0dice \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0racionalmente \u00a0impiden \u00a0afirmar, \u00a0con la certeza requerida para condenar, que la \u00a0conducta \u00a0cometida \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0corresponde \u00a0a un caso t\u00edpico de acceso \u00a0carnal violento.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Agrega el \u00a0colaborador \u00a0Fiscal \u00a0que el dictamen pericial no es obligatorio para el Juez, ni \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0materias \u00a0como \u00a0las \u00a0puramente \u00a0m\u00e9dicas, raz\u00f3n por la cual puede ser \u00a0desechado como ocurri\u00f3 en el presente caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De otro \u00a0lado, \u00a0desmiente \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador hubiere ignorado los testimonios de DIOGENES \u00a0PONCE \u00a0y \u00a0OMAR \u00a0BURGOS, \u00a0puesto que fueron analizados en la sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0que, \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0al \u00a0haber \u00a0sido \u00a0confirmada por el Tribunal se \u00a0integra con el fallo de segundo grado conformando una sola entidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0expresa que las discrepancias del casacionista con el \u00a0juzgador \u00a0obedecen a su distinta apreciaci\u00f3n de las pruebas y, seg\u00fan reiterada \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0este tipo de cr\u00edticas no \u00a0constituyen \u00a0errores \u00a0en \u00a0la evaluaci\u00f3n de elementos de convicci\u00f3n y no pueden \u00a0tener \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0en sede del recurso extraordinario de casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0dado \u00a0que \u00a0en \u00a0nuestra legislaci\u00f3n rige el sistema probatorio denominado por la \u00a0doctrina \u00a0de apreciaci\u00f3n racional de los medios de convicci\u00f3n, contrario al de \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0es \u00a0por lo que los jueces deben valorar el acervo probatorio \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0sin que existan valores \u00a0preestablecidos para los diversos medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, solicita a la Corte NO CASAR la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Evidentemente \u00a0le \u00a0asiste raz\u00f3n a la Delegada cuando sostiene que \u00a0la \u00a0censura no puede prosperar, toda vez que la simple lectura del fallo permite \u00a0advertir \u00a0que \u00a0no se di\u00f3 el error de hecho acusado por la demandante y que, por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n tomada fue el producto del an\u00e1lisis probatorio en \u00a0el \u00a0que se dejaron consignados los motivos de incertidumbre que tuvo el Tribunal \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0sentenciar \u00a0respecto \u00a0de la materialidad de la infracci\u00f3n y la \u00a0responsabilidad \u00a0del procesado, dudas que por no haber encontrado resueltas a lo \u00a0largo \u00a0del proceso irremediablemente le llevaban a la absoluci\u00f3n del acusado en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0jur\u00eddico del in dubio pro reo, mediante el cual se \u00a0materializ\u00f3 la presunci\u00f3n de inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En efecto, \u00a0la \u00a0primera \u00a0causa \u00a0de incertidumbre consignada por el Tribunal se refiere a las \u00a0m\u00faltiples \u00a0contradicciones existentes respecto a la hora en que pudo ocurrir el \u00a0supuesto \u00a0il\u00edcito, &#8220;pues la presunta ofendida habla de las 8:30 de la noche, no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0otros declaran haberla visto despu\u00e9s de las 9:00 hasta las 11:00 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche \u00a0en una casa en donde bailaban, mientras la testigo SARA SANTACRUZ \u00a0se\u00f1ala \u00a0las \u00a06 \u00a0o \u00a06 \u00a0y \u00a030 \u00a0de la tarde cuando MERY CONSTANZA GUERRERO MONCAYO \u00a0regres\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0casa \u00a0llorando, \u00a0para \u00a0comunicarle \u00a0que \u00a0JAIRO BURGOS la hab\u00eda \u00a0violado&#8230;.\u201d, \u00a0\u201cen \u00a0tanto \u00a0que \u00a0los \u00a0familiares \u00a0dicen haber encontrado a la \u00a0ofendida \u00a0y \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0un \u00a0lote \u00a0abandonado, \u00a0a eso de la 1 y 45 de la \u00a0madrugada&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El segundo \u00a0motivo \u00a0de \u00a0duda \u00a0expresado \u00a0por el ad-quem dice relaci\u00f3n con las discrepancias \u00a0advertidas \u00a0entre \u00a0los \u00a0testimonios de SUSANA LOPEZ y SARA SANTACRUZ, que restan \u00a0credibilidad \u00a0 al \u00a0dicho \u00a0de \u00a0MERY \u00a0CONSTANZA \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0continuidad \u00a0e \u00a0ininterrupci\u00f3n \u00a0con \u00a0que \u00a0se \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0el supuesto hecho delictivo, pues &#8220;ella \u00a0dice \u00a0que \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0se \u00a0inici\u00f3 \u00a0a \u00a0eso \u00a0de las ocho de la noche cuando el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0forma \u00a0violenta la condujo a la huerta de una casa abandonada, en \u00a0donde \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0hasta que fue encontrada por sus familiares a eso de la 1:45 \u00a0de \u00a0la \u00a0madrugada. \u00a0No \u00a0se \u00a0explica \u00a0qu\u00e9 ocurri\u00f3 en el transcurso de ese largo \u00a0per\u00edodo \u00a0de \u00a0tiempo, \u00a0esto es, si la acci\u00f3n delictiva se mantuvo o se repiti\u00f3 \u00a0con \u00a0esa caracter\u00edstica de violencia a que se refiere la ofendida, si hubo o no \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0o por qu\u00e9 causa no abandon\u00f3 el lugar, cuando ciertamente lo que la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0esos \u00a0aconteceres delictivos indica es que el agente, consumado el \u00a0hecho delictivo naturalmente huye&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La incertidumbre del Tribunal se destac\u00f3 como \u00a0m\u00e1s \u00a0profunda \u00a0al \u00a0analizar el testimonio del padre de la ofendida, se\u00f1or LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0GUERRERO, \u00a0quien refiri\u00e9ndose al momento en que lleg\u00f3 al lugar de los \u00a0hechos \u00a0expres\u00f3 \u00a0: \u00a0&#8220;..mir\u00e9 \u00a0al \u00a0sujeto \u00a0JAIRO \u00a0BURGOS que la ten\u00eda entre sus \u00a0brazos \u00a0 a \u00a0 mi \u00a0 hija \u00a0 MERY \u00a0 CONSTANZA \u00a0 para \u00a0que \u00a0no \u00a0fuera \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0a \u00a0avisarnos..&#8221;.\u00a0 Sobre el particular anot\u00f3 el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8221; Esta situaci\u00f3n descarta la violencia y \u00a0m\u00e1s \u00a0bien \u00a0podr\u00eda representar una escena rom\u00e1ntica, o la exteriorizaci\u00f3n del \u00a0consentimiento \u00a0al \u00a0acto \u00a0sexual que se dice hab\u00eda tenido ocurrencia unas horas \u00a0antes. \u00a0Lo menos indicativo del estado en que fueron sorprendidos los sujetos de \u00a0este \u00a0caso \u00a0judicial \u00a0es, \u00a0sin \u00a0duda, \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de reacci\u00f3n de la supuesta \u00a0agredida&#8230;&#8221;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0aliment\u00f3 \u00a0dicha \u00a0incertidumbre \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n que hizo del testimonio rendido \u00a0por SUSANA LOPEZ, t\u00eda de la presunta ofendida: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; quien parece lleg\u00f3 primero al lugar de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0encontrando a su sobrina sentada, llorando, y al sujeto agresor un \u00a0poco \u00a0m\u00e1s all\u00e1, en la misma posici\u00f3n en el lavadero. Y algo m\u00e1s, declara que \u00a0le \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0que \u00a0qu\u00e9 \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0pasado \u00a0y \u00a0ella le dijo que nada. Entonces \u00a0resulta \u00a0l\u00f3gica \u00a0la \u00a0pregunta: qu\u00e9 le imped\u00eda salir de ese lugar? Por qu\u00e9 en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0su \u00a0t\u00eda no reaccion\u00f3 en forma inmediata formulando los reclamos \u00a0que \u00a0el \u00a0caso \u00a0requer\u00eda?\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0al \u00a0pregunt\u00e1rsele \u00a0a esta testigo si \u00a0cuando \u00a0encontr\u00f3 \u00a0a \u00a0CONSTANZA \u00a0en \u00a0el \u00a0huerto \u00a0junto \u00a0a JAIRO BURGOS le hab\u00eda \u00a0observado \u00a0su \u00a0cuerpo \u00a0o \u00a0su \u00a0ropa \u00a0con sangre, contest\u00f3 que su sobrina &#8216;ten\u00eda \u00a0puesta \u00a0una sudadera y la blusa tambi\u00e9n com\u00fan y corriente, en la ropa no mir\u00e9 \u00a0nada, \u00a0lo \u00a0\u00fanico que pude observar fue que se encontraba despeinada y llorando, \u00a0de nada m\u00e1s me d\u00ed cuenta&#8217;.&#8221;\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por otra \u00a0parte, \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0reacci\u00f3n \u00a0que dijo haber realizado MERY CONSTANZA y que \u00a0naturalmente \u00a0deb\u00edan \u00a0presentarse ante una violaci\u00f3n, a juicio del Tribunal no \u00a0son \u00a0convincentes, \u00a0toda \u00a0vez que el reconocimiento m\u00e9dico practicado a aquella \u00a0tres \u00a0o \u00a0cinco d\u00edas despu\u00e9s de los hechos no registr\u00f3 huellas de la patada ni \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerte \u00a0opresi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0garganta \u00a0y boca que dijo haberle impelido su \u00a0agresor para dominarla y evitar que gritara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con la versi\u00f3n dada por la ofendida el ad-quem se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;No se explica c\u00f3mo, por lo menos, no pudo \u00a0recurrir \u00a0a \u00a0las \u00a0voces \u00a0de auxilio, ni que esta reacci\u00f3n fuera impedida por el \u00a0agresor \u00a0con tanta facilidad durante ese apreciable lapso, o que lo hiciera a la \u00a0vez \u00a0que \u00a0realizaba \u00a0los actos dirigidos a la consumaci\u00f3n de la conducta, o que \u00a0ella \u00a0solamente \u00a0gritara \u00a0al escuchar la voz de sus familiares y no cuando antes \u00a0otras \u00a0personas \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0acercado \u00a0al lugar. Tampoco es muy cre\u00edble que la \u00a0actividad \u00a0violenta \u00a0se \u00a0prolongara \u00a0por \u00a0espacio \u00a0de \u00a0dos \u00a0horas y media, y que \u00a0habiendo \u00a0resistencia f\u00edsica no quedara la m\u00ednima huella de ella&#8230;\u00a0 Otro \u00a0aspecto \u00a0 negativo \u00a0 del \u00a0 testimonio, \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0subsiguiente \u00a0al \u00a0descubrimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pues no se entiende c\u00f3mo la \u00a0menor \u00a0no \u00a0fuera \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0sus \u00a0padres sino a la de una t\u00eda -ni ello se \u00a0explica \u00a0por \u00a0el temor al castigo que supon\u00eda- si se consideraba v\u00edctima de un \u00a0il\u00edcito, \u00a0y de alguna manera, as\u00ed sea precaria, hab\u00eda formulado la acusaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0sus \u00a0familiares de quienes entonces era m\u00e1s bien l\u00f3gico recibir un total \u00a0respaldo. \u00a0Tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado el destrozo de las prendas de vestir, pues \u00a0la \u00a0menor \u00a0dice \u00a0simplemente \u00a0que el agresor le baj\u00f3 la sudadera, el short y el \u00a0interior, \u00a0 que \u00a0 se \u00a0puede\u00a0 \u00a0entender \u00a0como \u00a0un \u00a0proceder \u00a0normal. \u00a0En \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0contraria \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0el Fiscal, tanto como en la aceptaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0huellas \u00a0de \u00a0sangre que dice haber visto la testigo SARA SANTACRUZ a eso de \u00a0las \u00a06 \u00a0y \u00a030 \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde, \u00a0cuando los hechos se realizaron despu\u00e9s de las 8 \u00a0p.m.\u00a0 \u00a0Las \u00a0mismas \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0se refiere la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la menor, dejan virtualmente por fuera su connotaci\u00f3n violenta. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0amenaza \u00a0de \u00a0pre\u00f1ez \u00a0pod\u00eda \u00a0tenerse como un medio eficaz para \u00a0doblegar \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0de la v\u00edctima?. Entonces, a cambio de no ser embarazada \u00a0acept\u00f3 \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0sexual? La l\u00f3gica y la experiencia indican que el medio \u00a0normalmente \u00a0utilizado \u00a0es \u00a0la violencia f\u00edsica o moral&#8230;.En la ampliaci\u00f3n de \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n da una respuesta no muy convincente a las afirmaciones de Jos\u00e9 \u00a0Luis \u00a0Tumal \u00a0y Javier Ord\u00f3\u00f1ez, pues de todas maneras acepta que Jairo Burgos y \u00a0Omar \u00a0Burgos \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de los hechos llegaron a su casa a tomar algunos tragos, \u00a0juntamente \u00a0 con \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Luis \u00a0Guevara, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0antes \u00a0la \u00a0hab\u00eda \u00a0omitido.&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Fue \u00a0entonces \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0precedente an\u00e1lisis que el Tribunal admiti\u00f3 \u00a0tener \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acceso \u00a0carnal entre la menor MERY \u00a0CONSTANZA \u00a0y JAIRO BURGOS la noche de marras, pero tambi\u00e9n expres\u00f3 lo que para \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n era una razonable duda acerca del consentimiento de la supuesta \u00a0v\u00edctima \u00a0o \u00a0la \u00a0idoneidad \u00a0de \u00a0la \u00a0violencia \u00a0empleada por el presunto agresor, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0le impidi\u00f3 calificar el hecho como delictivo, y de ah\u00ed que \u00a0hubiera absuelto al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pues bien, \u00a0al \u00a0estudio realizado en las instancias se enfrenta ahora el criterio opuesto de \u00a0la \u00a0demandante \u00a0quien \u00a0pretende que la sentencia del Tribunal sea invalidada por \u00a0el hecho de no haber resultado acorde con su pensamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Se afirma \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0porque \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0vez \u00a0de \u00a0orientar \u00a0su libelo hacia la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad que le atribuye \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0ciertas pruebas, se limit\u00f3 a repetir con \u00a0peque\u00f1as \u00a0variantes \u00a0su \u00a0alegato de apelaci\u00f3n contra el fallo de primer grado, \u00a0exponiendo \u00a0su personal apreciaci\u00f3n del material probatorio, pero sin acreditar \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0o distorsi\u00f3n alguna del contenido f\u00e1ctico de las mismas por parte \u00a0del fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Queda \u00a0entonces \u00a0la \u00a0impresi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0m\u00e1s \u00a0bien se desarroll\u00f3 por el \u00a0sendero \u00a0del error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, situaci\u00f3n que no \u00a0estar\u00eda \u00a0llamada \u00a0a prosperar, toda vez que en derecho penal colombiano rige el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0conocido \u00a0como de persuaci\u00f3n racional, el \u00a0cual \u00a0permite \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0dar \u00a0a \u00a0cada prueba el valor que estime conveniente \u00a0conforme \u00a0con \u00a0los principios de la sana cr\u00edtica que est\u00e1n alimentados por las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, la experiencia y las ciencias auxiliares del derecho; de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0una \u00a0vez \u00a0promulgado \u00a0su juicio valorativo se presumir\u00e1 acertado y \u00a0respetuoso \u00a0del \u00a0orden \u00a0legal mientras no se demuestre que en su elaboraci\u00f3n se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en manifiesto error de l\u00f3gica o que se desconoci\u00f3 en forma evidente \u00a0regla \u00a0alguna de aquellas que informan la sana cr\u00edtica, circunstancia que no ha \u00a0ocurrido en el presente caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n,\u00a0 no prospera el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0necesario \u00a0resulta \u00a0advertir que la manifestaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0demandante \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ignor\u00f3 \u00a0o \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0lado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0progenitores de la presunta ofendida, as\u00ed como los de sus \u00a0conocidos\u00a0 \u00a0DIOGENES \u00a0PONCE \u00a0y \u00a0OMAR \u00a0BURGOS, \u00a0constituye \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0t\u00e1cita \u00a0de \u00a0un \u00a0cargo \u00a0distinto \u00a0al \u00a0anterior consistente en error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n de pruebas legalmente aducidas, el cual \u00a0ha \u00a0debido \u00a0presentarse \u00a0por \u00a0separado \u00a0y con caracter subsidiario seg\u00fan claras \u00a0previsiones \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 225 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P., \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0su \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0 excluye \u00a0 la \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0expl\u00edcitamente \u00a0propuesto, pues es apenas obvio que si el juzgador ignor\u00f3 esas \u00a0pruebas no pudo haberles negado &#8220;el alcance objetivo que ten\u00edan&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0en \u00a0honor \u00a0a la verdad debe decirse que los testimonios supuestamente \u00a0ignorados \u00a0en \u00a0realidad \u00a0s\u00ed \u00a0fueron \u00a0tenidos \u00a0en cuenta y justipreciados por el \u00a0fallador \u00a0como puede observarse en la sentencia de primer grado que, tal como lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Delegado, conforma con la de segunda instancia \u00a0una unidad inescindible para los efectos de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito \u00a0de \u00a0 lo \u00a0 expuesto, \u00a0 LA \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0 SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0NO CASAR \u00a0LA \u00a0SENTENCIA \u00a0IMPUGNADA, de naturaleza, fecha y origen consignados en el cuerpo \u00a0de esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 SANA \u00a0CRITICA \u00a0\u00a0 En derecho penal colombiano rige el sistema de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0conocido \u00a0como de persuasi\u00f3n racional, el cual permite \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0dar a cada prueba el valor que estime conveniente conforme con los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0est\u00e1n alimentados por las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-542","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-4"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=542"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/542\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}