{"id":5400,"date":"2023-09-08T16:23:23","date_gmt":"2023-09-08T16:23:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1238618-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:23","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:23","slug":"1238618-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1238618-07-02\/","title":{"rendered":"12386(18-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12386 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SALA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dr. HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.082 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C. dieciocho (18) de julio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte la casaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 JAIRO \u00a0RU\u00cdZ \u00a0GUIZA, \u00a0contra la sentencia condenatoria de segunda instancia de mayo 6 de \u00a01996 \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0del Juzgado 23 Penal del Circuito de esta \u00a0capital, \u00a0mediante \u00a0la cual se impuso al procesado la pena principal de 25 a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0pena \u00a0accesoria, \u00a0como autor responsable del \u00a0delito de homicidio simple (art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a025 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995, JOS\u00c9 ANTONIO \u00a0DULCEY \u00a0MONSALVE, \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0comercial denominado \u00a0\u2018Licorera \u00a0 \u00a0 Santa \u00a0Fe\u2019, \u00a0que \u00a0funciona en la \u00a0calle \u00a049B \u00a0n\u00famero 5B \u2013 71 \u00a0del \u00a0Barrio \u00a0San \u00a0Agust\u00edn de esta ciudad, en compa\u00f1\u00eda de HERIBERTO VALDERRAMA \u00a0ARIAS, \u00a0LUIS \u00a0ALBERTO QUICHE SILVA y FABIO VALDERRAMA,\u00a0 cuando fue agredido \u00a0por \u00a0un \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0le dispar\u00f3 repetidamente un arma de fuego, ocasion\u00e1ndole \u00a0m\u00faltiples \u00a0heridas \u00a0que \u00a0le produjeron la muerte, as\u00ed como tambi\u00e9n lesiones a \u00a0VALDERRAMA ARIAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0patrulla comandada por el Sub \u00a0\u2013 \u00a0Teniente Edgar Eduardo \u00a0Tovar \u00a0Rojas \u00a0que \u00a0casualmente se encontraba cerca del lugar, instantes despu\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, pas\u00f3 corriendo, como huyendo, JAIRO \u00a0RU\u00cdZ \u00a0GUIZA, \u00a0quien fue capturado cerca a un ca\u00f1o de \u00a0aguas \u00a0negras, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de los gritos y exclamaciones de algunas personas que \u00a0lo \u00a0se\u00f1alaban \u00a0como \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0hecho, como as\u00ed lo confirman Emerson Arce \u00a0Agudelo \u00a0 y \u00a0Wilson \u00a0Herney \u00a0Mojocoa,\u00a0 \u00a0soldados \u00a0que \u00a0participaron \u00a0en \u00a0el \u00a0operativo. \u00a0LUIS \u00a0ALBERTO \u00a0QUICHE \u00a0SILVA \u00a0y \u00a0HERIBERTO VALDERRAMA ARIAS, quienes \u00a0depart\u00edan \u00a0con \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0se\u00f1alaron \u00a0al \u00a0aprehendido como la misma que ejecut\u00f3 la acci\u00f3n delictuosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 JAIRO \u00a0RU\u00cdZ \u00a0GUIZA, \u00a0una \u00a0vez \u00a0capturado, se le practic\u00f3 prueba de \u00a0absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica, \u00a0detect\u00e1ndose \u00a0en \u00a0sus \u00a0manos la presencia de part\u00edculas \u00a0correspondientes a \u201cresiduos de disparo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0oficial del ej\u00e9rcito JOS\u00c9 YAMEL FORERO \u00a0BELTR\u00c1N, \u00a0al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, hizo saber que un soldado de la \u00a0patrulla \u00a0que \u00a0comandaba \u00a0encontr\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0alrededores \u00a0del \u00a0sitio \u00a0donde fue \u00a0retenido \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0una \u00a0gorra \u00a0de color negro y un rev\u00f3lver, arma que el \u00a0examen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0estableci\u00f3 \u00a0como \u00a0la \u00a0misma \u00a0con la que se dio muerte a \u00a0DULCEY MONSALVE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0 \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Reacci\u00f3n \u00a0Inmediata \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 con \u00a0sede \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0pasando \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a015 \u00a0Seccional, despacho que oy\u00f3 en indagatoria a \u00a0JAIRO \u00a0RU\u00cdZ \u00a0GUIZA, \u00a0imponi\u00e9ndole\u00a0 medida de aseguramiento consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0 sin \u00a0 excarcelaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada la investigaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda\u00a0 \u00a0calific\u00f3 \u00a0 el \u00a0sumario \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01995, \u00a0acusando \u00a0a \u00a0JAIRO \u00a0RU\u00cdZ \u00a0GUIZA por el mismo delito que \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0al resolverle situaci\u00f3n jur\u00eddica. Esta decisi\u00f3n fue impugnada, \u00a0recurso \u00a0 que \u00a0 se \u00a0declar\u00f3 \u00a0desierto \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0causa \u00a0fue \u00a0adelantada por el Juzgado 23 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, profiriendo el 8 de febrero de 1998 sentencia \u00a0condenatoria. \u00a0En \u00a0discrepancia \u00a0con \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0la defensa \u00a0apel\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0pero \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0prohij\u00f3 \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del a-quo \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0contra \u00a0la \u00a0cual el \u00a0mismo \u00a0sujeto procesal y el inculpado interpusieron el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, que la Sala ahora resuelve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal: violaci\u00f3n indirecta. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C.P.P. \u00a0anterior, \u00a0el demandante presenta dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia por el Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 cargo:\u00a0 \u00a0 Falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fallo de segundo grado incurri\u00f3 en error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n al apreciar las declaraciones de \u00a0HERIBERTO \u00a0VALDERRAMA \u00a0ARIAS, \u00a0LUIS \u00a0ALBERTO \u00a0QUICHE SILVA y EDGAR EDUARDO TOVAR \u00a0ROJAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 \u00a0 demostrar \u00a0 \u00a0 este \u00a0 \u00a0 cargo, \u00a0argumenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0puede aceptarse que un \u201cn\u00famero exiguo \u00a0de \u00a0dos \u00a0testigos\u201d sea base \u201csuficiente para condenar al procesado\u201d. A los \u00a0testimonios \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0VALDERRAMA \u00a0ARIAS \u00a0y \u00a0TOVAR \u00a0ROJAS \u00a0se \u00a0les \u00a0otorg\u00f3 \u00a0inexplicablemente \u00a0 idoneidad \u00a0 probatoria, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0una persona que result\u00f3 herida en los hechos y el otro es su \u00a0amigo \u00a0de \u00a0farra, \u00a0los \u00a0que \u00a0por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0son \u00a0contradictorios, imprecisos e \u00a0interesados. \u00a0Cita \u00a0principalmente \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0sus aseveraciones, las \u00a0discrepancias \u00a0que \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0las \u00a0referencias \u00a0que \u00a0hicieron al n\u00famero de \u00a0personas \u00a0 \u00a0que \u00a0 cometieron \u00a0 el \u00a0 hecho, \u00a0 la \u00a0 estatura, \u00a0 la \u00a0 edad \u00a0 y \u00a0 el \u00a0sombrero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descalifica \u00a0el \u00a0testimonio del Sub Teniente \u00a0Edgar \u00a0Eduardo \u00a0Tovar \u00a0por \u00a0haber afirmado falsamente que el autor del homicidio \u00a0fue \u00a0la \u00a0persona \u00a0que captur\u00f3 en un ca\u00f1o, cuando la realidad es que \u201csus sub \u00a0alternos\u201d \u00a0FIDEL \u00a0ANTONIO \u00a0G\u00d3MEZ GONZ\u00c1LEZ, JOS\u00c9 ELMER MAR\u00cdN LOAIZA, CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0ORDU\u00d1A \u00a0MANCIPE \u00a0y \u00a0el \u00a0due\u00f1o de la tienda \u201cafirman que JAIRO RU\u00cdZ \u00a0GUIZA no fue el autor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demande sustenta las cr\u00edticas formuladas \u00a0en \u00a0que los juzgadores dejaron de apreciar los testimonios de quienes se\u00f1alaron \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0JAIRO \u00a0RU\u00cdZ \u00a0GUIZA \u00a0no \u00a0fue \u00a0el autor del hecho criminal, \u00a0se\u00f1alando \u00a0como \u00a0tales \u00a0a \u00a0FIDEL \u00a0ANTONIO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0(fl. 104), CARLOS \u00a0FRANCISCO \u00a0ORDU\u00d1A \u00a0MACIPE \u00a0(fl. 112 y 113) JOS\u00c9 ELMER MAR\u00cdN LOAIZA (fl. 102), \u00a0RAM\u00d3N \u00a0SOTO \u00a0ANGARITA \u00a0(fl. 84) y los rendidos en la audiencia p\u00fablica por los \u00a0soldados \u00a0ISAAC \u00a0MONROY \u00a0CHAPARRO, \u00a0EMERSON \u00a0ARCE AGUDELO y WILSON HERNEY BERNAL \u00a0MOJOCOA, \u00a0as\u00ed como el de los testigos presenciales MIGUEL ANTONIO ORT\u00cdZ DAZA y \u00a0JOS\u00c9 AGUST\u00cdN YARA P\u00c9REZ (fl. 8 y 9, 10,\u00a0 Aud. P\u00fabli.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal valor\u00f3 err\u00f3neamente la prueba \u00a0indiciaria \u00a0construida \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de la absorci\u00f3n at\u00f3mica, \u00a0porque \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 que el inculpado era un vendedor ambulante de tinto, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0estaba \u00a0en permanente contacto con sustancias que contienen plomo, como \u00a0la \u00a0gasolina \u00a0y el cocinol, y momentos antes de los hechos estuvo cocinando para \u00a0sus \u00a0hijos. Adem\u00e1s, dicha prueba no ofrece certidumbre y en el caso presente no \u00a0sirve \u00a0de \u00a0ayuda \u00a0indiciaria \u00a0para atribuirle autor\u00eda o responsabilidad penal a \u00a0JAIRO RU\u00cdZ GUIZA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0primera. \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00danico cargo (subsidiario). \u00a0<\/p>\n<p>Anuncia \u00a0el ataque por violaci\u00f3n indirecta, \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0para \u00a0agregar \u00a0luego \u00a0que \u00a0reprocha \u00a0la sentencia por haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n directa, yerro que vincula con la indebida aplicaci\u00f3n \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de 1993 en este proceso, dado que para el censor, tal normatividad, \u00a0se \u00a0expidi\u00f3 \u00a0para regular estrictamente las situaciones de orden p\u00fablico, como \u00a0el \u00a0secuestro, \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0y \u00a0el terrorismo, las cuales son muy distintas a \u00a0aquellas \u00a0en \u00a0las \u00a0que\u00a0 se vio involucrado JAIRO RU\u00cdZ GUIZA, puesto que se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0com\u00fan de un modesto vendedor ambulante de tintos. Por lo \u00a0tanto, la pena que debe aplicarse es la del art\u00edculo 323 del C.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0concepto \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Primera \u00a0Delegada, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal de Bogot\u00e1 no debe ser casada, seg\u00fan los \u00a0siguientes fundamentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n de que acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0con respecto a la prueba testimonial e indiciaria no existe en la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0colombiana, \u00a0la \u00a0que \u00a0adopt\u00f3 como regla el sistema de persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0Al amparo de dicha invocaci\u00f3n lo que pretende el recurrente es sacar \u00a0avante su opini\u00f3n personal en la valoraci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad que ensaya el \u00a0censor \u00a0basado \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0no \u00a0ofrece \u00a0certidumbre, \u00a0se desarrolla con \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0error. \u00a0La \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0reparo al an\u00e1lisis cient\u00edfico de la Divisi\u00f3n de \u00a0Criminal\u00edstica del DAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, la aplicaci\u00f3n de la ley 40 de \u00a01993\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal no desconoci\u00f3 el principio de legalidad, dado que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0objeto \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso \u00a0ocurrieron \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0febrero de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE \u00a0LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal. Violaci\u00f3n indirecta. \u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 cargo:\u00a0 \u00a0 Falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Improcedente resulta el cargo formulado a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia por falso juicio de convicci\u00f3n, vinculado \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las declaraciones de HERIBERTO VALDERRAMA ARIAS, LUIS \u00a0ALBERTO \u00a0QUICHE \u00a0SILVA \u00a0y \u00a0EDGAR EDUARDO TOVAR ROJAS, argumentando el censor que \u00a0ese \u00a0n\u00famero \u00a0es \u00a0exiguo \u00a0o \u00a0insuficiente para condenar al procesado, por cuanto \u00a0que, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0argumento \u00a0apunta \u00a0a \u00a0un aspecto que corresponde al \u00a0concepto \u00a0de \u00a0prueba \u00a0tarifada, \u00a0\u00e9ste m\u00e9todo es inaplicable en nuestro sistema \u00a0probatorio, \u00a0dado \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0consagr\u00f3 \u00a0el \u00a0de la libre apreciaci\u00f3n, \u00a0determinado por las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Tanto \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal anterior (Decreto 2700 de 1991, \u00a0art\u00edculo \u00a0254) \u00a0como \u00a0el \u00a0actual \u00a0(Ley 600 de 2000, art\u00edculo 238) no acogen el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0denominado de &#8220;tarifa legal&#8221;. Le otorga al \u00a0juez \u00a0la \u00a0facultad \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0las pruebas \u201cen conjunto, de acuerdo con las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica&#8221;. \u00a0Como excepci\u00f3n, el legislador colombiano, por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0el segundo inciso del art\u00edculo 247 del Decreto 2700 de 1991, o en \u00a0el \u00a0aparte \u00a0final \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0314 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, determin\u00f3 qu\u00e9 \u00a0diligencias \u00a0no \u00a0tienen \u00a0capacidad probatoria suficiente para adoptar decisiones \u00a0que \u00a0comprometan \u00a0penalmente \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0es la regla, como deb\u00eda \u00a0saberlo el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0se produce cuando el juzgador le \u00a0concede \u00a0al \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0un \u00a0valor que la ley no le asigna, o le niega el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0expresamente \u00a0se ha dispuesto en ella. En consecuencia s\u00f3lo se da \u00a0cuando \u00a0se trata de medios de convicci\u00f3n sometidos en su valoraci\u00f3n al m\u00e9todo \u00a0de \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0desconoci\u00e9ndose \u00a0el \u00a0precepto \u00a0que \u00a0regula \u00a0su eficacia \u00a0probatoria, por eso el yerro es de derecho y no de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La ley procesal penal no ha se\u00f1alado para la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0su \u00a0alcance \u00a0probatorio, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0con respecto de las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0HERIBERTO VALDERRAMA ARIAS, LUIS ALBERTO QUICHE SILVA y EDGAR \u00a0EDUARDO \u00a0TOVAR \u00a0ROJAS no pod\u00eda el demandante, sin equivocar el motivo de ataque \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0reclamar \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0como acertadamente lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 el Procurador Delegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Constituye \u00a0 principio \u00a0de \u00a0imperiosa \u00a0observancia \u00a0en \u00a0la demanda, por parte del censor, la precisi\u00f3n y coherencia en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de los motivos aducidos, por cuanto que la naturaleza de ellos \u00a0impone \u00a0un \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0alcance \u00a0espec\u00edfico, \u00a0resultando \u00a0il\u00f3gico \u00a0y \u00a0hasta \u00a0contradictorio, \u00a0intentar \u00a0demostrar el cargo con fundamentos que corresponden a \u00a0un error diverso del enunciado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Uno \u00a0de \u00a0los argumentos del demandante en el \u00a0cargo \u00a0examinado, \u00a0para \u00a0sustentar el ataque a la sentencia acusada, por haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0ella \u00a0en falso juicio de convicci\u00f3n, consisti\u00f3 en recriminar la \u00a0labor \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de instancia por no haber tenido en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por FIDEL ANTONIO G\u00d3MEZ GONZ\u00c1LEZ, CARLOS \u00a0FRANCISCO \u00a0ORDU\u00d1A \u00a0MANCIPE, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ELMER \u00a0MAR\u00cdN LOAIZA, RAM\u00d3N SOTO ANGARITA, \u00a0ISAAC \u00a0 MONROY \u00a0CHAPARRO, \u00a0EMERSON \u00a0ARCE \u00a0AGUDELO,\u00a0 \u00a0WILSON \u00a0HERNEY \u00a0BERNAL \u00a0MOJOCOA, \u00a0MIGUEL \u00a0ANTONIO ORT\u00cdZ DAZA y JOS\u00c9 AGUST\u00cdN YARA P\u00c9REZ, cr\u00edtica que \u00a0debi\u00f3 \u00a0entonces postular como falso juicio de existencia y en cargo separado, a \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto en el art\u00edculo\u00a0 225 del C.P.P. vigente al momento \u00a0de presentaci\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El principio de unidad jur\u00eddica que rige los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0tiene \u00a0plena \u00a0operancia \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, en virtud de la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0 integral \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 dicha \u00a0providencia \u00a0hizo \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0obligaba al censor a \u00a0considerar \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0del \u00a0a quo, \u00a0quien \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0expresa \u00a0y \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0conjunto de las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0el \u00a0primer cargo de la demanda, para imputarle al \u00a0fallador \u00a0el \u00a0haber \u00a0dejado \u00a0de \u00a0considerar la prueba testimonial referida en el \u00a0p\u00e1rrafo \u00a0anterior. \u00a0Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0el \u00a0fallo de segunda instancia aludiendo a tales \u00a0elementos \u00a0de juicio, puntualiz\u00f3: \u201cadhiri\u00e9ndonos a \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en primera oportunidad\u201d, \u00a0puesto \u00a0que \u201cen\u00a0 nada demeritan las pruebas de \u00a0cargo que se acaban de analizar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el demandante, adem\u00e1s de \u00a0refundir \u00a0en \u00a0uno \u00a0solo \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n y el falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0errores \u00a0que no cometi\u00f3, predestinando \u00e9l \u00a0mismo al fracaso su demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretendi\u00f3 el \u00a0demandante \u00a0fue \u00a0demostrar \u00a0que al valorar el m\u00e9rito persuasivo de las pruebas, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0se \u00a0apart\u00f3 caprichosamente de los postulados de la sana cr\u00edtica, \u00a0al \u00a0conceder \u00a0el\u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0credibilidad \u00a0a las declaraciones de HERIBERTO \u00a0VALDERRAMA \u00a0ARIAS, \u00a0LUIS \u00a0ALBERTO \u00a0QUICHE \u00a0SILVA y EDGAR EDUARDO TOVAR ROJAS, no \u00a0obstante \u00a0lo\u00a0 \u00a0contradictorias e imprecisas, debi\u00f3 orientar el ataque, por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho por falso raciocinio, se\u00f1alando el contraste del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0demandada con la apreciaci\u00f3n de las pruebas y las \u00a0pautas \u00a0de la l\u00f3gica, la experiencia o los par\u00e1metros cient\u00edficos que, por su \u00a0inobservancia, \u00a0evidenciaban \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0err\u00e1tico \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0y, con \u00a0ello,\u00a0 \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de los intereses de RU\u00cdZ \u00a0GUIZA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, el cargo tampoco es posible \u00a0examinarlo \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0el desconocimiento de las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0por \u00a0 cuanto \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0 ni \u00a0correctamente \u00a0formulado, \u00a0ni \u00a0acertadamente \u00a0demostrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la Corte optara por contestar a fondo los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, interpretando, corrigiendo y complementado \u00a0las \u00a0 falencias \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0convertir\u00eda \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0una \u00a0instancia \u00a0m\u00e1s, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0los \u00a0procesos \u00a0penales, \u00a0ordinariamente, \u00a0deben \u00a0culminar \u00a0en la segunda instancia. Revisar, sin embargo, \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0de segundo grado que debi\u00f3 haber hecho tr\u00e1nsito a cosa juzgada \u00a0material, \u00a0no \u00a0puede \u00a0sino \u00a0obedecer \u00a0a una raz\u00f3n excepcional con una finalidad \u00a0igualmente \u00a0especial. \u00a0Esas \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0tan \u00a0particulares \u00a0del recurso de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0est\u00e1n \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en la ley y, las que no, han sido \u00a0objeto de reiterada y unificada jurisprudencia de la Corte Suprema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si, por principio, las sentencias de segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0dictan \u00a0luego \u00a0de \u00a0un \u00a0extenso \u00a0e \u00a0intenso \u00a0proceso, \u00a0signado por \u00a0constantes \u00a0juicios \u00a0de \u00a0verificaci\u00f3n, comprobaci\u00f3n, connotaci\u00f3n, todo ello a \u00a0la \u00a0par \u00a0de \u00a0un permanente ejercicio de la contradicci\u00f3n,\u00a0 es comprensible \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0otorgue\u00a0 \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad. Por contera, si \u00a0por \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0se \u00a0pretendiera desvirtuarla, por \u00a0errores \u00a0 \u00a0de \u00a0 juicio \u00a0 (in \u00a0 judicando) \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 procedimiento \u00a0 \u00a0(in \u00a0procedendo), \u00a0dada \u00a0la \u00a0eventual \u00a0falibilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces, \u00a0entonces \u00a0tiene \u00a0que surgir un procedimiento especial\u00edsimo para acusar \u00a0de \u00a0tales \u00a0errores \u00a0al \u00a0fallo, \u00a0convirti\u00e9ndolo \u00a0en \u00a0el \u00a0objeto del recurso, sin \u00a0pretender \u00a0repetir \u00a0lo \u00a0ya \u00a0alegado \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0ni aspirar a una nueva \u00a0revisi\u00f3n del caso que fue objeto de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ve \u00a0precisada a reiterar estos \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0recurso \u00a0dada \u00a0las \u00a0constantes \u00a0demandas \u00a0de casaci\u00f3n que los \u00a0contrar\u00edan \u00a0y las altisonantes cr\u00edticas que acusan al recurso de sacrificar el \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0rendirle \u00a0excesivo \u00a0culto a la t\u00e9cnica formalista que \u00a0para \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0reclama. \u00a0Y \u00a0es que, es el derecho sustancial el que precisamente \u00a0requiere \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0culminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los procesos, con la adscripci\u00f3n del tr\u00e1nsito a cosa \u00a0juzgada de sus sentencias de segunda \u00a0instancia, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indispensable \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0que, \u00a0como \u00a0regla de \u00a0juego \u00a0 propia \u00a0de \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0se \u00a0erige \u00a0hoy \u00a0como \u00a0derecho fundamental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tales razones es elemental que el recurso \u00a0deba \u00a0ser rogado y, adem\u00e1s, sustentado por el defensor del procesado, porque el \u00a0escrito \u00a0que \u00a0lo \u00a0sustenta, \u00a0que \u00a0no\u00a0 \u00a0es \u00a0de \u00a0libre formulaci\u00f3n, requiere \u00a0claridad, \u00a0 precisi\u00f3n, \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0aspectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0se \u00a0liberan \u00a0para \u00a0quebrantar \u00a0un \u00a0fallo \u00a0que \u00a0reclama firmeza. \u00a0Trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0un \u00a0recurso \u00a0no \u00a0ordinario, \u00a0exige \u00a0un m\u00e9todo espec\u00edfico, que \u00a0involucra \u00a0en \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n no s\u00f3lo el acierto en el inter\u00e9s de lo pedido, \u00a0sino \u00a0el \u00a0a \u00a0qui\u00e9n, \u00a0el \u00a0c\u00f3mo y el cu\u00e1ndo se pide, para todo lo cual el\u00a0 \u00a0demandante \u00a0es un actor con el \u00a0deber \u00a0que \u00a0le implica ejercer sus presupuestos y cargas procesales,\u00a0 entre \u00a0ellos \u00a0 el \u00a0 denominado \u00a0 \u201conus \u00a0probandi \u00a0incumbit \u00a0actori\u201d \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0su \u00a0 complemento \u00a0 \u201cafirmanti \u00a0 \u00a0nom \u00a0 \u00a0neganti \u00a0 \u00a0incumbit \u00a0 \u00a0probatio \u00a0 \u00a0\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0no \u00a0se \u00a0ocupar\u00e1 \u00a0de revisar otros \u00a0aspectos \u00a0mencionados \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0alegado, \u00a0consecuente \u00a0con lo que acaba de \u00a0exponer, para no hacerle juego indebido a una demanda desatinada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Est\u00e1 \u00a0relacionado \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0con \u00a0el \u00a0indicio \u00a0deducido a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0resultado \u00a0de la absorci\u00f3n at\u00f3mica. Para el censor la prueba fue \u00a0interpretada \u00a0y \u00a0valorada err\u00f3neamente. De haberse considerado que el procesado \u00a0manipul\u00f3 \u00a0momentos \u00a0antes \u00a0de \u00a0su \u00a0retenci\u00f3n \u00a0gasolina y cocinol, as\u00ed como el \u00a0margen \u00a0de \u00a0error \u00a0que \u00a0cient\u00edficamente \u00a0se \u00a0admite \u00a0de esta prueba, se hubiese \u00a0reconocido \u00a0 que \u00a0 dicho \u00a0 elemento \u00a0 de \u00a0 juicio \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0\u201cno \u00a0ofrece \u00a0certidumbre\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0se\u00f1alamientos \u00a0hechos \u00a0al Tribunal en cuanto a la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0revelado \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador contenido en la prueba de absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica, \u00a0son conclusiones a las que arriba el demandante en cuanto su alcance, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado toda consideraci\u00f3n en relaci\u00f3n con los motivos que sirvieron \u00a0al \u00a0fallador para se\u00f1alar que el indicio resultaba concluyente en relaci\u00f3n con \u00a0la \u00a0 autor\u00eda \u00a0y \u00a0responsabilidad \u00a0atribuida \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0 habida \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 haz \u00a0 probatorio \u00a0recaudado \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0la conclusi\u00f3n a la que lleg\u00f3 el perito con \u00a0la \u00a0prueba de absorci\u00f3n at\u00f3mica, es indicativa de que el inculpado dispar\u00f3 un \u00a0arma \u00a0 de \u00a0 fuego, \u00a0hallazgo \u00a0al \u00a0que \u00a0sum\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos \u00a0verificados \u00a0con \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0HERIBERTO \u00a0VALDERRAMA ARIAS, LUIS ALBERTO QUICHE SILVA, EDGAR \u00a0EDUARDO \u00a0TOVAR ROJAS, ISAAC MONROY CHAPARRO, EMERSON ARCE AGUDELO, WILSON HERNEY \u00a0BERNAL \u00a0MOJOCOA, los agentes de polic\u00eda, la captura en flagrancia, los indicios \u00a0de \u00a0la huida, oportunidad y presencia en el lugar de los hechos, todo lo cual le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0considerar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como \u00a0autor \u00a0de la muerte de JOS\u00c9 ANTONIO \u00a0DULCEY MONSALVE.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0raciocinio \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0indicio a que se viene \u00a0haciendo \u00a0referencia, \u00a0goza \u00a0de la presunci\u00f3n de acierto y legalidad, por tanto \u00a0se \u00a0mantiene, \u00a0porque el censor no demostr\u00f3 el desconocimiento de las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, y no pod\u00eda hacerlo, entre otras cosas, \u00a0porque \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del ad quem adem\u00e1s \u00a0de \u00a0corresponder \u00a0a \u00a0la \u00a0finalidad de la prueba, \u00a0 no \u00a0se \u00a0apartan \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos \u00a0que \u00a0la \u00a0regulan, \u00a0a saber, la presencia de residuos de disparo de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0en \u00a0las \u00a0manos del sindicado (plomo, antimonio, bario y cobre), \u00a0luego \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0no fueron arbitrarias, ni subjetivas o contrarias a la \u00a0cienc\u00eda \u00a0o \u00a0la \u00a0l\u00f3gica. \u00a0El \u00a0proceso \u00a0de \u00a0comprobaci\u00f3n\u00a0 \u00a0obedeci\u00f3 a una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0integrada \u00a0con las dem\u00e1s pruebas que le generaron certeza sobre la \u00a0autor\u00eda del hecho en cabeza del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0El cargo\u00a0 no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n directa. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente acusa la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por el Tribunal de Bogot\u00e1 de haber aplicado indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, dado que los hechos que dieron lugar a la \u00a0presente \u00a0investigaci\u00f3n penal en contra de JOS\u00c9 ANTONIO DULCEY MONSALVE est\u00e1n \u00a0regulados \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 323 del decreto 100 de 1980 y no por la citada ley \u00a040 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0la cual fue expedida \u00fanicamente para situaciones relacionadas con \u00a0el \u00a0orden \u00a0p\u00fablico, las que no corresponden a las circunstancias en se cometi\u00f3 \u00a0el delito de homicidio imputado al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0inculpado \u00a0fue condenado con base en una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0vigente \u00a0para el momento en que se consum\u00f3 la conducta \u00a0punible. \u00a0La \u00a0Ley \u00a040 de 1993 entr\u00f3 en vigencia el 20 de enero de ese a\u00f1o y la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0atribuida \u00a0al inculpado se consum\u00f3 el 25 de febrero de 1995, \u00a0premisas \u00a0\u00e9stas \u00a0que \u00a0constituyen suficiente explicaci\u00f3n del por qu\u00e9 el fallo \u00a0impugnado \u00a0no \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0la \u00a0norma sustancial al aplicar el art\u00edculo 29 de la \u00a0ley \u00a040 \u00a0\u00eddem \u00a0e \u00a0inaplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo 323 del decreto 100 de 1980. Resulta \u00a0improcedente, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0teor\u00eda de la vigencia de la ley, la aplicaci\u00f3n \u00a0reclamada \u00a0por el censor puesto que para la \u00e9poca de la perpetraci\u00f3n del reato \u00a0dicha disposici\u00f3n ya no estaba vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0incremento \u00a0punitivo \u00a0en los t\u00e9rminos de la Ley 40 de 1993, que es la inquietud \u00a0expuesta \u00a0por el libelista, la Sala, con ponencia del Magistrado doctor FERNANDO \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RIPOLL1, se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;2. \u00a0No \u00a0es cierto que la ley 40 de 1993 se \u00a0refiera \u00a0exclusivamente \u00a0al \u00a0tema \u00a0del \u00a0secuestro, \u00a0o \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0haya \u00a0pretendido \u00a0limitar \u00a0la aplicaci\u00f3n de sus art\u00edculos 29 y 30 a los casos en los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0homicidio guarde alg\u00fan nexo con el citado delito contra la libertad \u00a0individual.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La mencionada ley, en su enunciado, adem\u00e1s \u00a0de \u00a0noticiar \u00a0la adopci\u00f3n del estatuto nacional contra el secuestro, anuncia la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de otras disposiciones, dejando de esta manera en claro que el tema \u00a0del secuestro constitu\u00eda materia dominante, pero no \u00fanica.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;3. \u00a0El \u00a0cap\u00edtulo \u00a0relativo al &#8220;aumento de \u00a0penas&#8221;, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0establecen los incrementos punitivos para los delitos de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0surgi\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0adoptar una pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0coherente, que armonizara las nuevas penas previstas para el secuestro \u00a0con \u00a0el \u00a0esquema punitivo b\u00e1sico del C\u00f3digo Penal, y con las establecidas para \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0que, \u00a0como \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0o el homicidio, comprometen bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0 de \u00a0 igual \u00a0 o \u00a0 mayor \u00a0 valor. \u00a0Esto \u00a0explica \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0paralelamente \u00a0 introducidas \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 28 \u00a0 y \u00a0 44 \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Cierto es que el proyecto inicial ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0Congreso \u00a0sin estas reformas, pero en el curso de los debates se plante\u00f3 la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0incluirlas para darle coherencia, como se desprende del contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0ponencia \u00a0en \u00a0la \u00a0C\u00e1mara, \u00a0en donde se dijo: &#8220;En el curso de la fecunda \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0esta \u00a0iniciativa \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0en \u00a0el Senado se plante\u00f3, no sin \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0tratarse \u00a0punitivamente la conducta del secuestro con \u00a0mayor \u00a0severidad \u00a0que \u00a0la \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Ello \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0adoptaran \u00a0decisiones \u00a0legislativas, \u00a0agravando \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0penas para el homicidio que \u00a0mantuvieran \u00a0principios \u00a0universales \u00a0de \u00a0la \u00a0&#8220;dosimetr\u00eda \u00a0penal\u00b4&#8221; (Gaceta del \u00a0Congreso de nov.18\/92).&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;4. El texto de los art\u00edculos 29, 30 y 32 \u00a0es \u00a0de \u00a0tal claridad que cualquier pretensi\u00f3n encaminada a limitar o ampliar su \u00a0sentido \u00a0resulta \u00a0un \u00a0desprop\u00f3sito. \u00a0La \u00a0expresi\u00f3n \u00a0&#8220;quedar\u00e1 as\u00ed&#8221;, utilizada \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0por \u00a0el legislador para anunciar las nuevas disposiciones, no \u00a0permite \u00a0abrigar \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0la subrogaci\u00f3n de los art\u00edculos 323, 324 y 355 \u00a0del C\u00f3digo Penal, ni la autonom\u00eda de los nuevos preceptos.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte comparte el concepto del Ministerio \u00a0P\u00fablico sobre el fracaso del cargo propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisiones finales. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala ha venido se\u00f1alando que el ajuste \u00a0punitivo \u00a0que \u00a0pudiere \u00a0derivarse \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0por favorabilidad de los \u00a0preceptos \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 de 2000, debe ser considerado por el correspondiente \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas y Medidas de Seguridad (art\u00edculo 79-7 L. 600 de \u00a02000) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0presente \u00a0providencia no admite recurso \u00a0alguno \u00a0y \u00a0como \u00a0no \u00a0sustituye \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0de conformidad con el \u00a0art\u00edculo \u00a0187 \u00a0del \u00a0actual \u00a0c\u00f3digo \u00a0de \u00a0procedimiento penal (197 del anterior) \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en que la suscriban los magistrados de la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, administrando Justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 impugnada, \u00a0 de \u00a0fecha, \u00a0origen \u00a0y \u00a0contenido \u00a0consignados \u00a0en \u00a0esta \u00a0providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0y \u00a0c\u00famplase.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0C.S.J., \u00a0Sent. \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0febrero de 1998, radicado \u00a09.765. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12386 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SALA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0 Dr. HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0 Aprobado Acta No.082 \u00a0 Bogot\u00e1 D.C. dieciocho (18) de julio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 Decide la Corte la casaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0 defensor \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5400","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5400"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5400\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}