{"id":5394,"date":"2023-09-08T16:23:23","date_gmt":"2023-09-08T16:23:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1234816-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:23","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:23","slug":"1234816-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1234816-05-02\/","title":{"rendered":"12348(16-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a012348 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 53 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., diecis\u00e9is (16) de mayo de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del Circuito de \u00a0Cartago \u00a0(Valle), \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01.996, le impuso a William Alexander \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Caviedes, \u00a0al hallarlo penalmente responsable del delito de homicidio, \u00a0una \u00a0pena \u00a0principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, m\u00e1s la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por un t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os y la obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pagar \u00a0los perjuicios de orden material en cuant\u00eda de $ 10.000.000 y los de \u00a0car\u00e1cter moral en el equivalente a 500 gramos oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial \u00a0de \u00a0Buga, \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01.996, \u00a0al \u00a0desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su integridad la \u00a0sentencia de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor contractual del sentenciado, en \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo, hizo uso del recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 Debe \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0pronunciarse \u00a0ahora \u00a0sobre \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Ocurrieron el 18 de diciembre de 1.993, \u00a0en \u00a0Cartago, departamento del Valle. A las 7:15 de la noche, en la esquina de la \u00a0carrera \u00a04\u00b0 \u00a0con \u00a0calle \u00a08\u00b0, se encontraba el joven Andr\u00e9s Arias Jaramillo en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0Juan \u00a0Manuel \u00a0Galvis \u00a0Garc\u00eda. \u00a0De \u00a0un \u00a0momento \u00a0a \u00a0otro, fueron \u00a0agredidos \u00a0a \u00a0bala \u00a0por \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0tripulantes \u00a0de una motocicleta. Las \u00a0lesiones \u00a0recibidas, \u00a0le \u00a0produjeron \u00a0la \u00a0muerte a Andr\u00e9s Arias. Garc\u00eda Galvis \u00a0qued\u00f3 \u00a0gravemente \u00a0herido. \u00a0Los \u00a0autores \u00a0del \u00a0hecho, se alejaron del lugar con \u00a0rumbo desconocido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0actuaciones \u00a0conforman \u00a0el \u00a0proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a015 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Cartago \u00a0(Valle), el 11 de abril de 1.994, abri\u00f3 la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procesado \u00a0William \u00a0Alexander \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Caviedes, \u00a0por \u00a0edicto de julio 5 de 1.994, fue emplazado. El 15 de ese mes, fue \u00a0declarado \u00a0persona \u00a0ausente. \u00a0En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0auto, \u00a0se \u00a0le \u00a0design\u00f3 defensor de \u00a0oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a03 \u00a0de octubre de 1.994, el procesado se \u00a0present\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0a \u00a0la Fiscal\u00eda 15 Seccional de Cartago. Ese d\u00eda se \u00a0le recibi\u00f3 indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a08 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, se le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica. \u00a0En \u00a0esa \u00a0providencia, se dispuso dictarle \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0sin \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0excarcelaci\u00f3n, por el delito de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a026 \u00a0de \u00a0diciembre de 1.994, se declar\u00f3 \u00a0cerrada la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, forma como se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario, se dict\u00f3 el 31 de enero de 1.995. All\u00ed se \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0William \u00a0Alexander \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Caviedes de haber cometido el delito de \u00a0homicidio, \u00a0previsto en el\u00a0 Libro Segundo, T\u00edtulo XIII, Cap\u00edtulo Primero, \u00a0art\u00edculo 323, del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0febrero \u00a016 \u00a0de 1.995, el\u00a0 Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cartago \u00a0(Valle) avoc\u00f3 el conocimiento de la \u00a0causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica tuvo lugar el 31 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01.996. \u00a0En\u00a0 \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0fechado \u00a0el \u00a022 de febrero de 1.996, se \u00a0dispuso \u00a0condenar \u00a0a \u00a0William \u00a0Alexander \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Caviedes, \u00a0por \u00a0el delito de \u00a0homicidio, a la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n fue apelada por el defensor del \u00a0procesado. \u00a0El Tribunal Superior de Buga, el 14 de marzo de 1.996, confirm\u00f3 sin \u00a0modificaciones la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos cargos present\u00f3 el defensor de William \u00a0Alexander Ram\u00edrez Caviedes contra la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>Invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo tercero del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Estima el censor que la sentencia est\u00e1 fundada en un proceso viciado de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la siguiente manera, describe y sustenta \u00a0el cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0William Alexander Ram\u00edrez Caviedes \u00a0se \u00a0adelantaron \u00a0dos \u00a0procesos. \u00a0En \u00a0el \u00a0primero, cuya etapa del juicio estuvo a \u00a0cargo \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Primero Penal del Circuito de Cartago, fue condenado por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0la persona de Andr\u00e9s Arias Jaramillo. En el segundo, \u00a0fue \u00a0sentenciado \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos de lesiones personales en la persona de Juan \u00a0Manuel \u00a0Galvis \u00a0Garc\u00eda \u00a0y porte ilegal de arma de fuego de defensa personal. El \u00a0proceso \u00a0estuvo \u00a0a \u00a0cargo \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0S\u00e9ptimo Penal del Circuito de la misma \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0S\u00e9ptimo \u00a0Penal \u00a0del Circuito, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n hab\u00eda alcanzado su \u00a0ejecutoria \u00a0en \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0de la misma especialidad, le solicit\u00f3, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a091, \u00a0numeral \u00a0primero, \u00a0y 96, inciso primero, del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0proceder \u00a0a \u00a0decretar la acumulaci\u00f3n de los \u00a0procesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juez Primero Penal del Circuito, mediante \u00a0interlocutorio \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01.996, \u00a0alegando \u00a0que \u00a0dicha acumulaci\u00f3n \u00a0atentaba \u00a0contra \u00a0el \u00a0principio de la econom\u00eda procesal, no acat\u00f3 la solicitud \u00a0de \u00a0su \u00a0hom\u00f3logo. \u00a0Por \u00a0tanto, las dos causas terminaron por separado. En ambas \u00a0fue condenado William Alexander Ram\u00edrez Caviedes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0considera que este proceder \u00a0irregular \u00a0es \u00a0violatorio \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0del derecho de defensa de su \u00a0patrocinado. \u00a0De un lado, las formas propias del juicio, claramente establecidas \u00a0en \u00a0la \u00a0ley procesal, fueron desatendidas por el Juez Primero Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Cartago. \u00a0De \u00a0otro, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0debi\u00f3 afrontar dos procesos y dos penas \u00a0diferentes. \u00a0Si \u00a0los \u00a0juicios \u00a0se \u00a0hubieran acumulado, el qu\u00e1ntum de la pena no \u00a0hubiera sido tan gravoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El motivo de nulidad alegado lo funda en las \u00a0siguientes \u00a0disposiciones: \u00a0art\u00edculos \u00a091, \u00a0numeral \u00a02\u00b0, 95, inciso tercero, y \u00a0304, numerales 2\u00b0 y 3\u00b0, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0ello, solicita a la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0desde \u00a0la diligencia de audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0inclusive, \u00a0en orden a rehacer la actuaci\u00f3n mediante la acumulaci\u00f3n \u00a0de las causas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cargo segundo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0invocada: \u00a0la primera de casaci\u00f3n, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Motivo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. Sentido: error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia (omisi\u00f3n), al aplicar indebidamente el \u00a0art\u00edculo 323 del C\u00f3digo de Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed fundamenta el cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0dice \u00a0el \u00a0censor, \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0en\u00a0 fila de personas realizado con el testigo \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Valencia \u00a0Mesa. Este se\u00f1or, en esa diligencia, no reconoci\u00f3 a William \u00a0Alexander \u00a0Ram\u00edrez como el autor del homicidio de Andr\u00e9s Arias Jaramillo. Pero \u00a0el \u00a0fallador, en lugar de valorar esta prueba en favor del procesado, s\u00f3lo tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0su sentencia lo que lo desfavorec\u00eda. Este error lo condujo a la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9l era el autor del homicidio. Si hubiera considerado ese \u00a0elemento \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0haber \u00a0sido \u00a0la \u00a0contraria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0 \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera, \u00a0se pronuncia el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0sobre los cargos hechos a la sentencia \u00a0por el recurrente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>La nulidad, en la forma\u00a0 planteada por \u00a0el \u00a0censor, dice, no puede ser admitida. No basta, por aplicaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0que orienta la declaratoria de nulidades en el proceso penal, \u00a0enunciar \u00a0el cargo. Es preciso demostrar el perjuicio que se le ha ocasionado al \u00a0procesado con el acto irregular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El hecho de haber omitido la unificaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0causas, no obstante darse los requisitos para que ella opere, no transgrede \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ni \u00a0viola las garant\u00edas defensivas del \u00a0inculpado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde el punto de vista formal, tiene raz\u00f3n \u00a0el \u00a0actor. \u00a0El \u00a0juez, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0reconoci\u00f3 as\u00ed el Tribunal, se neg\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0a \u00a0acumular \u00a0las \u00a0causas. \u00a0Este \u00a0proceder, \u00a0sin \u00a0duda, afect\u00f3 la \u00a0estructura del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0desde \u00a0la \u00a0\u00f3ptica \u00a0de las garant\u00edas \u00a0defensivas, \u00a0no \u00a0sufri\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ning\u00fan perjuicio. Para demostrarlo, se \u00a0impone \u00a0distinguir \u00a0entre \u00a0lo \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causas y lo que se \u00a0entiende \u00a0por \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0penas. \u00a0De \u00a0la no acumulaci\u00f3n de causas, no se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0se \u00a0d\u00e9 \u00a0la \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0aritm\u00e9tica \u00a0de penas. La acumulaci\u00f3n de \u00a0penas, \u00a0que \u00a0produce \u00a0el \u00a0mismo \u00a0efecto \u00a0punitivo que la acumulaci\u00f3n de causas, \u00a0puede \u00a0solicitarse \u00a0una \u00a0vez queden ejecutoriados los fallos susceptibles de ser \u00a0acumulados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ning\u00fan perjuicio real, repite, se le caus\u00f3 \u00a0a \u00a0Ram\u00edrez Caviedes por no haberle acumulado las causas. Por el mecanismo de la \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0penas, \u00a0se \u00a0llega \u00a0a un resultado id\u00e9ntico. William Alexander \u00a0Ram\u00edrez \u00a0fue \u00a0condenado a 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n por el delito de homicidio en la \u00a0persona \u00a0de \u00a0Andr\u00e9s Arias Jaramillo. Pero tambi\u00e9n lo fue, en otro juzgado y en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0paralelo, \u00a0por los delitos de lesiones personales y porte ilegal de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego. \u00a0En este caso, basta solicitar la aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos \u00a026 \u00a0de \u00a0C\u00f3digo Penal (ley 100 de 1.980), en concordancia con el art\u00edculo 60 de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01.993 \u00a0(acumulaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica de penas) y se obtiene el mismo \u00a0resultado que ofrec\u00eda la acumulaci\u00f3n de procesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas condiciones, decretar la nulidad, \u00a0concluye \u00a0el Procurador Segundo en lo Penal, ning\u00fan beneficio le reportar\u00eda al \u00a0inculpado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0segundo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo, al igual que el primero, tampoco \u00a0debe \u00a0prosperar. \u00a0El \u00a0fallador, como equivocadamente lo se\u00f1ala el casacionista, \u00a0no \u00a0omiti\u00f3 \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n de la diligencia de reconocimiento en que actu\u00f3 \u00a0el \u00a0testigo \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Valencia Mesa. El sentenciador s\u00ed la tuvo en cuenta. Pero \u00a0no \u00a0le \u00a0dio \u00a0ning\u00fan \u00a0cr\u00e9dito \u00a0y \u00a0las \u00a0razones para ello las expuso en la parte \u00a0motiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante incurre en un equ\u00edvoco. Una \u00a0cosa \u00a0es \u00a0no \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta una prueba y otra es considerarla y no otorgarle \u00a0ning\u00fan \u00a0poder \u00a0demostrativo. \u00a0Esto \u00a0\u00faltimo \u00a0fue \u00a0lo \u00a0que \u00a0hizo el Tribunal. No \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Valencia \u00a0estuviera \u00a0revestido \u00a0de \u00a0la \u00a0idoneidad \u00a0objetiva \u00a0y subjetiva que debe adornar a todo declarante. Le pareci\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9l, \u00a0por compartir los mismo lugares y la misma adicci\u00f3n a las drogas con \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0era \u00a0un testigo con capacidad moral para decir la verdad. El \u00a0Tribunal \u00a0estim\u00f3 \u00a0que estaba ocultando la realidad cuando, frente a una fila de \u00a0personas, \u00a0dijo \u00a0que \u00a0no \u00a0reconoc\u00eda \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0a su amigo William Alexander \u00a0Ram\u00edrez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante, aparte de este desacierto, \u00a0incurre \u00a0en \u00a0otro. \u00a0Convierte \u00a0su \u00a0demanda \u00a0en \u00a0una \u00a0alegaci\u00f3n de instancia. Su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0se \u00a0orienta \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que quien dice la verdad, en el punto \u00a0espec\u00edfico \u00a0que \u00a0aporta \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, es \u00c1lvaro \u00a0Valencia \u00a0Mesa. \u00a0Pero \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0libre, dice la Delegada, no se \u00a0acepta \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se demanda una sentencia con base en la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo,\u00a0 \u00a0en \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0otra \u00a0censura \u00a0del recurrente, la Delegada dice que no existe confusi\u00f3n con relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0identidad \u00a0del procesado. Esta circunstancia la dilucid\u00f3 el Tribunal con \u00a0apoyo \u00a0en su indagatoria. All\u00ed afirm\u00f3\u00a0 que a \u00e9l, porque se parec\u00eda a un \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0estudio \u00a0que \u00a0luego \u00a0se \u00a0retir\u00f3 del colegio, y a quien apodaban \u00a0\u201cMachete\u201d, \u00a0lo \u00a0llamaron \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0entonces \u00a0del mismo modo. Y como la \u00a0persona \u00a0que \u00a0dio \u00a0muerte \u00a0a \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Arias Jaramillo fue identificada con este \u00a0remoquete, \u00a0la \u00a0incertidumbre que a este respecto resalta el demandante no tiene \u00a0fundamento.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Examinar\u00e1 \u00a0la Sala, por separado, cada uno \u00a0de los cargos propuestos por el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0censura, \u00a0por \u00a0un \u00a0error \u00a0de t\u00e9cnica \u00a0b\u00e1sico \u00a0en \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede prosperar. El recurrente ha pasado por \u00a0alto \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 225, numerales 3\u00b0 y 4\u00b0, del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991. La demanda, en su enunciado y en su \u00a0desarrollo, \u00a0 \u00a0presenta, \u00a0 \u00a0entremezclados, \u00a0 dos \u00a0 motivos \u00a0 de \u00a0 nulidad: \u00a0 el \u00a0quebrantamiento \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este modo de proceder, como lo han dejado \u00a0sentado \u00a0la ley y la jurisprudencia, no es de recibo en sede de casaci\u00f3n. Quien \u00a0pretenda \u00a0atacar \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0con \u00a0base \u00a0en irregularidades esenciales, debe \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta que la violaci\u00f3n del debido proceso es un vicio de estructura \u00a0y \u00a0la transgresi\u00f3n del derecho de defensa un vicio de garant\u00eda. Ambas causales \u00a0han \u00a0de \u00a0plantearse \u00a0por \u00a0separado, \u00a0indicando \u00a0cu\u00e1l es la principal y cu\u00e1l la \u00a0subsidiaria. \u00a0En \u00a0ese \u00a0error \u00a0de t\u00e9cnica, resaltado en reiteradas oportunidades \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala, y en especial en un aparte de la sentencia que a continuaci\u00f3n se \u00a0transcribir\u00e1, ha incurrido el demandante. As\u00ed dice el fallo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo primero que tiene que decirse, es que \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0en \u00a0el \u00a0enunciado y en el desarrollo de la censura, entremezcla el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y el derecho de defensa, sin advertir que si bien el segundo se \u00a0deriva \u00a0del \u00a0primero, \u00a0han \u00a0sido \u00a0claramente \u00a0diferenciados \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0a \u00a0tal punto que su formulaci\u00f3n requiere postulaci\u00f3n separada \u00a0y \u00a0desarrollo \u00a0aut\u00f3nomo, \u00a0considerando que, por su naturaleza, el primero es un \u00a0vicio \u00a0de \u00a0estructura, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0lo \u00a0es \u00a0de \u00a0garant\u00eda, sin \u00a0desestimar \u00a0que \u00a0pueden \u00a0existir irregularidades que al mismo tiempo afectan los \u00a0dos \u00a0derechos, \u00a0pero \u00a0no \u00a0es \u00a0\u00e9ste \u00a0el caso, am\u00e9n que el censor no se ocupa de \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 somete \u00a0 a \u00a0estudio \u00a0corresponda \u00a0a \u00a0uno \u00a0de \u00a0estos \u00a0acontecimientos \u00a0excepcionales\u201d. \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02.001, \u00a0radicado 14.834. M.P. Herman Gal\u00e1n Castellanos). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La demanda se fundamenta en el hecho de que \u00a0a\u00a0 \u00a0William\u00a0 \u00a0Alexander \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0le \u00a0adelantaron \u00a0dos \u00a0procesos \u00a0de \u00a0manera paralela, se le haya negado su derecho a la acumulaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0causas. \u00a0Pese \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a07\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Cartago le \u00a0solicit\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de la misma especialidad que estaban \u00a0dados \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 91 y 96 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0que \u00a0reg\u00eda \u00a0en el momento\u00a0 para continuar el juzgamiento en un solo \u00a0proceso, \u00a0el \u00a0segundo de los despachos se neg\u00f3 a actuar como lo dispone la ley. \u00a0Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0censor, \u00a0a \u00a0William \u00a0Alexander \u00a0Ram\u00edrez se le \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0su derecho a un debido proceso y, como consecuencia de esta primera \u00a0irregularidad, se le viol\u00f3 su derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala no desconoce que, efectivamente, la \u00a0inobservancia \u00a0de \u00a0las \u00a0formas \u00a0propias \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0en lo relacionado con la \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0causas, \u00a0se dio en este caso. Pero esa violaci\u00f3n tuvo un \u00a0efecto \u00a0apenas \u00a0formal sobre los derechos del procesado. La trascendencia de esa \u00a0irregularidad no\u00a0 afect\u00f3 realmente su derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien fueron desconocidas las formas que \u00a0gobiernan \u00a0la \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de causas, esa circunstancia no tiene incidencia en \u00a0el \u00a0juzgamiento propiamente dicho del inculpado. Existe otro instituto, el de la \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0penas, \u00a0que neutraliza y deja sin efectos nocivos una eventual \u00a0imposici\u00f3n \u00a0aritm\u00e9tica \u00a0de la sanci\u00f3n. De \u00e9l puede hacer uso la defensa, una \u00a0vez \u00a0ejecutoriados los fallos, para que el funcionario correspondiente, con base \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 31 del actual C\u00f3digo Penal y 470 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0vigente, \u00a0proceda \u00a0a \u00a0redosificar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta que la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0para \u00a0el delito m\u00e1s grave, en este caso el homicidio, debe aumentarse \u00a0\u201chasta en otro tanto\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el error de t\u00e9cnica anotado, y porque \u00a0adem\u00e1s \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0negativa de la informalidad detectada puede evitarse \u00a0mediante \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0alternativo, \u00a0como \u00a0lo \u00a0es la acumulaci\u00f3n jur\u00eddica de \u00a0penas, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0invocada \u00a0no \u00a0socava \u00a0materialmente \u00a0las \u00a0bases \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ni \u00a0afecta, \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de vista \u00a0punitivo, \u00a0los \u00a0intereses del sentenciado. Y con ello se explica y se corrige el \u00a0olvido \u00a0del \u00a0se\u00f1or Procurador quien en su concepto en una parte estima que hubo \u00a0efectiva \u00a0 lesi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0y \u00a0en \u00a0otra \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0mismo \u00a0ni \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0defensivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0prospera, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0tanto, \u00a0 \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Considera el censor que el Tribunal, en su \u00a0proceso \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0viol\u00f3 \u00a0de \u00a0modo \u00a0indirecto la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0existencia en su modalidad omisiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0da \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento en fila de personas realizada con el concurso del \u00a0testigo \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Valencia Mesa. Este declarante, frente a un grupo de personas, \u00a0entre \u00a0quienes \u00a0estaba \u00a0William \u00a0Alexander \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0dijo, \u00a0en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento, que all\u00ed no se encontraba el sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal no ignor\u00f3 esta prueba, como \u00a0lo \u00a0sostiene el casacionista. La tuvo en cuenta, indudablemente, pero consider\u00f3 \u00a0que \u00a0no ameritaba credibilidad. Estim\u00f3 el sentenciador que este testigo, \u201cpor \u00a0sus \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0moralidad\u201d, \u00a0y porque est\u00e1 comprobado que era amigo del \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0ofrec\u00eda la suficiente confianza que exige un testimoniante para \u00a0otorgarle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0su \u00a0palabras. \u00a0Pese a no haber reconocido a Ram\u00edrez \u00a0Caviedes \u00a0 en \u00a0 fila \u00a0 de \u00a0personas, \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0circunstanciado \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 delictivo \u00a0y \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0declarante, \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0no dec\u00eda la verdad. Por esas razones, y no porque haya omitido \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0le \u00a0dio \u00a0a esta prueba el peso \u00a0demostrativo que el demandante hubiera querido para ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0entonces, \u00a0excluye todo \u00a0ataque \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por error de hecho por falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba. \u00a0En \u00a0esta \u00a0incorrecci\u00f3n t\u00e9cnica incurri\u00f3 el censor. Una \u00a0cosa \u00a0es \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0que \u00a0se \u00a0da \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0no obstante existir \u00a0materialmente \u00a0la prueba en el proceso, la ignora por completo, la pasa por alto \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0emitir \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0y \u00a0otra \u00a0muy distinta es considerarla para \u00a0concluir \u00a0 que \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0 valor \u00a0 para \u00a0 dar \u00a0 por \u00a0demostrado \u00a0determinado \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 lo \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0pretend\u00eda \u00a0demostrar \u00a0era \u00a0que el Tribunal, cuando apreci\u00f3 la diligencia de reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0hizo \u00a0deducciones \u00a0absurdas a partir de ese elemento de \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0v\u00eda correcta para emprender esta censura era el error de hecho por \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0Nunca, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0analizada \u00a0por el \u00a0fallador, \u00a0el \u00a0error de hecho por falso juicio de existencia. El primero, que es \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0apreciativa, \u00a0se \u00a0configura \u00a0cuando el fallador se aparta de los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, la experiencia o de los principios elementales de la \u00a0ciencia. \u00a0El \u00a0segundo, \u00a0en cambio, es de car\u00e1cter objetivo y se presenta cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0desprecia o pasa por alto, no obstante existir materialmente en el \u00a0proceso, \u00a0determinada \u00a0prueba. \u00a0En \u00a0ambos \u00a0casos, \u00a0el \u00a0esfuerzo \u00a0intelectivo del \u00a0demandante \u00a0debe \u00a0ser \u00a0diferente. \u00a0En \u00a0el \u00a0primero, \u00a0el trabajo dial\u00e9ctico debe \u00a0orientarse \u00a0a demostrar errores en el proceso de raciocinio hecho expreso por el \u00a0sentenciador. \u00a0En el segundo, que es de simple constataci\u00f3n, a demostrar que la \u00a0prueba \u00a0exist\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso y que no fue tenida en cuenta por el juez o el \u00a0Tribunal en su decisi\u00f3n final. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 estas \u00a0 razones, \u00a0no \u00a0prospera \u00a0el \u00a0cargo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala Penal de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica \u00a0y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a012348 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 APROBADO ACTA No. 53 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., diecis\u00e9is (16) de mayo de 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