{"id":5382,"date":"2023-09-08T16:23:22","date_gmt":"2023-09-08T16:23:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1224618-04-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:22","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:22","slug":"1224618-04-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1224618-04-02\/","title":{"rendered":"12246(18-04-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 12246 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 44 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D.C., \u00a0 dieciocho \u00a0 (18) \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por la defensora del \u00a0se\u00f1or \u00a0JES\u00daS \u00a0REINALDO \u00a0OLAYA AVENDA\u00d1O \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca el 3 de mayo de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a03 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01994, \u00a0en \u00a0un \u00a0establecimiento \u00a0p\u00fablico \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Supat\u00e1, \u00a0Cundinamarca, JES\u00daS REINALDO \u00a0OLAYA \u00a0AVENDA\u00d1O dio muerte a JOS\u00c9 ANTONIO MART\u00cdNEZ \u00a0MORENO \u00a0con arma blanca, en represalia por un pisot\u00f3n que acababa de recibir de \u00a0\u00e9ste. Ambos se encontraban ingiriendo bebidas alcoh\u00f3licas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo Municipal de Supat\u00e1 decret\u00f3 la apertura de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0el \u00a08 \u00a0de julio de 1994 (fl. 2) y el siguiente d\u00eda 12 escuch\u00f3 en \u00a0indagatoria \u00a0a JES\u00daS REINALDO OLAYA AVENDA\u00d1O (fl. 18), contra quien tres d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva por el delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0(fl. \u00a037). \u00a0Remiti\u00f3 \u00a0posteriormente \u00a0el \u00a0proceso \u00a0a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Pacho, \u00a0que \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0clausurar la investigaci\u00f3n \u00a0calific\u00f3 \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0el \u00a026 de octubre de 1994 con resoluci\u00f3n acusatoria por \u00a0ese \u00a0il\u00edcito \u00a0(fl. \u00a0167), \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que fue confirmada por un fiscal delegado \u00a0ante \u00a0el Tribunal Superior de Cundinamarca el 4 de enero de 1995 (fl. 5 cuaderno \u00a0F.D.T.S.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 15 de noviembre de 1995, el Juzgado Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Pacho \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0OLAYA \u00a0AVENDA\u00d1O \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a030 a\u00f1os de prisi\u00f3n como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio simple, a la interdicci\u00f3n o inhabilitaci\u00f3n en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino y al pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0(fl. \u00a0328), \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01996, \u00a0modificando \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0las penas de prisi\u00f3n e inhabilitaci\u00f3n, que redujo a \u00a025 y 10 a\u00f1os, en su orden (fl. 19 C.T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0defensora \u00a0formul\u00f3 \u00a0dos \u00a0cargos contra la sentencia de segunda \u00a0instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0Que \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad porque el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0estuvo \u00a0asistido \u00a0por \u00a0un \u00a0abogado \u00a0titulado \u00a0en la diligencia de \u00a0indagatoria, \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0 que, \u00a0 como \u00a0 posteriormente \u00a0 lo \u00a0 dijera \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0 al \u00a0declarar \u00a0inexequible \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0148 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 1991, vulnera el derecho de defensa. Ninguna incidencia \u00a0tiene \u00a0el \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0la \u00a0injurada \u00a0aquella norma no hubiese sido \u00a0declarada \u00a0 contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0debe \u00a0darse \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de favorabilidad porque la sentencia condenatoria no se encuentra aun \u00a0ejecutoriada. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0tuvo \u00a0graves \u00a0implicaciones \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0pues no pudo enfocar sus exculpaciones a la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0o del estado de ira. Solicita que, en \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0declare \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo actuado en la etapa instructiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Que el juzgador viol\u00f3 de manera directa \u00a0el \u00a0art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal de 1980 por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, pues no \u00a0obstante \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0presencia de los elementos constitutivos de la ira, niega \u00a0su \u00a0reconocimiento con el argumento de que el comportamiento de que fue v\u00edctima \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0OLAYA \u00a0no \u00a0fue \u00a0grave. \u00a0El \u00a0error \u00a0consisti\u00f3, \u00a0afirma, en que el Tribunal hizo una apreciaci\u00f3n \u00a0subjetiva \u00a0del concepto \u201cgrave\u201d que trae la norma al hacer una exigencia que \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0no \u00a0 consagra. \u00a0 El \u00a0 Ad \u00a0 quem \u00a0s\u00f3lo \u00a0enmarc\u00f3 \u00a0la \u00a0ofensa dentro de la circunstancia del pis\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0propin\u00f3 \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0al procesado, sin tener en cuenta que ese hecho \u00a0hac\u00eda \u00a0parte \u00a0de \u00a0la ofensa grave e injusta que aqu\u00e9l emprendi\u00f3 contra \u00e9ste, \u00a0como \u00a0 \u00a0lo \u00a0 sostuvo \u00a0 OLAYA \u00a0 AVENDA\u00d1O \u00a0 en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0cuando \u00a0afirm\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0grave \u00a0enemistad \u00a0con \u00a0el \u00a0occiso, quien desde el comienzo lo mir\u00f3 mal y aprovech\u00f3 su \u00a0paso hacia el ba\u00f1o para pisarlo y empujarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide que se case el fallo impugnado y en su \u00a0lugar \u00a0se \u00a0disminuya \u00a0la \u00a0pena \u00a0prevista \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio, en la proporci\u00f3n \u00a0se\u00f1alada por el art\u00edculo 60 del anterior C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Procurador \u00a0Tercero Delegado en lo Penal sugiere que no se case \u00a0la sentencia, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0debe ser atendido, porque la indagatoria se realiz\u00f3 de acuerdo \u00a0con \u00a0una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que \u00a0para \u00a0entonces \u00a0se encontraba vigente. La posterior \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0rige \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro, \u00a0como \u00a0lo ense\u00f1a el \u00a0art\u00edculo \u00a045 de la Ley Estatutaria de la Administraci\u00f3n de Justicia, porque la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0no \u00a0le \u00a0dio \u00a0un \u00a0efecto distinto. Tampoco tiene cabida el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0porque no se trata de un problema de sucesi\u00f3n de \u00a0normas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0equivocada \u00a0la formulaci\u00f3n del ataque por la v\u00eda de la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, porque esta modalidad de violaci\u00f3n directa supone la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0como \u00a0fueron expuestos por el \u00a0Ad \u00a0quem, lo que no ocurre \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0de \u00a0manera evidente la divergencia de \u00a0criterios \u00a0entre \u00a0demandante \u00a0y fallador sobre la gravedad del comportamiento de \u00a0la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, no es admisible hablar de error de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0si \u00a0la no concesi\u00f3n del estado de ira se deriva de la ausencia \u00a0de \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0exigidos \u00a0por \u00a0la norma, no de su ex\u00e9gesis. Y, \u00a0cuando \u00a0desv\u00eda \u00a0la \u00a0censura hacia la falta de aplicaci\u00f3n de la ley sustancial, \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0diminuente, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es \u00a0verdad \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0aceptado \u00a0el \u00a0relativo a la \u00a0gravedad, \u00a0exigencia \u00a0que, por el contrario, sostuvo de manera expresa que no se \u00a0cumpl\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0estas \u00a0 \u00a0condiciones, \u00a0 \u00a0concluye, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 no \u00a0 debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Sala \u00a0no \u00a0casar\u00e1 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, por las siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. Con relaci\u00f3n al primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0inciso \u00a01\u00ba. \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0148 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0permit\u00eda la designaci\u00f3n de un ciudadano honorable para asistir al \u00a0imputado \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0cuando no hab\u00eda abogado inscrito que lo hiciera, \u00a0fue \u00a0declarado \u00a0inexequible por la Corte Constitucional mediante sentencia C-049 \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01996, \u00a0es decir, muchos meses despu\u00e9s de que al se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0REINALDO \u00a0 \u00a0OLAYA \u00a0 \u00a0AVENDA\u00d1O \u00a0se le proveyera de defensor iletrado \u201cpor carecer esta cabecera \u00a0municipal \u00a0de \u00a0abogados \u00a0titulados\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0constancia que el 12 de julio de \u00a01994 \u00a0dej\u00f3 \u00a0consignada \u00a0la \u00a0juez \u00a0promiscua \u00a0municipal \u00a0de \u00a0Supat\u00e1 \u00a0en el acta \u00a0correspondiente (fl. 18). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0ninguna \u00a0advertencia \u00a0hizo \u00a0la \u00a0Corte Constitucional sobre el \u00a0efecto \u00a0temporal \u00a0del fallo, atendiendo la preceptiva del art\u00edculo 45 de la Ley \u00a0270 \u00a0de \u00a01996, \u00a0\u00f3 \u00a0Ley \u00a0Estatutaria \u00a0de \u00a0la \u00a0Administraci\u00f3n \u00a0de Justicia, debe \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0rige \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro, \u00a0de \u00a0manera que no se afecta en \u00a0ning\u00fan \u00a0sentido \u00a0la que para entonces era una situaci\u00f3n jur\u00eddica consolidada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0 retroactiva \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0de \u00a0constitucionalidad, \u00a0resulta \u00a0igualmente \u00a0inadmisible \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0que \u00a0reclama \u00a0la \u00a0demandante \u00a0como que \u00e9ste, de acuerdo con el reiterado criterio de \u00a0la \u00a0Sala, presupone la existencia de un conflicto de leyes en el tiempo. As\u00ed se \u00a0desprende \u00a0con \u00a0claridad \u00a0del \u00a0texto del art\u00edculo 29 de la Carta, al ordenar la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 preferente \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ley \u00a0permisiva \u00a0o \u00a0favorable \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0restrictiva o desfavorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El reproche no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. Con relaci\u00f3n al segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reiteradamente \u00a0 ha \u00a0 dicho \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0la \u00a0norma sustancial supone su aplicaci\u00f3n, pues esta modalidad se \u00a0configura \u00a0cuando \u00a0el fallador selecciona adecuadamente el precepto que gobierna \u00a0el \u00a0caso \u00a0y \u00a0lo \u00a0utiliza \u00a0en \u00a0su soluci\u00f3n, pero le da unas connotaciones que no \u00a0tiene \u00a0o \u00a0unos \u00a0efectos jur\u00eddicos que la norma no produce. En cambio, cuando la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0se deja de lado por un equivocado entendimiento de su alcance o de \u00a0su \u00a0significaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de la violaci\u00f3n ser\u00e1 la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 aunque \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0haya \u00a0producido \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0incorrecta \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0 pues \u00a0lo \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0interesa \u00a0examinar \u00a0para \u00a0quebrar \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del fallo es la decisi\u00f3n que tom\u00f3 el juzgador, es decir, no aplicar \u00a0la norma\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ambas \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley implican, como \u00a0se \u00a0sabe, la aceptaci\u00f3n de los hechos y de las pruebas como fueron entendidos y \u00a0valoradas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, raz\u00f3n por la cual el impugnante se debe limitar a \u00a0realizar un estudio de la sentencia estrictamente jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estas \u00a0precisiones \u00a0ponen \u00a0de \u00a0presente \u00a0los \u00a0notables \u00a0defectos de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0que ha incurrido la casacionista, quien indistintamente se refiere \u00a0a \u00a0la equivocada interpretaci\u00f3n del art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal de 1980 -que \u00a0corresponde \u00a0al \u00a057 de la Ley 599 de 2000- y a su falta de aplicaci\u00f3n o, lo que \u00a0es \u00a0 lo \u00a0mismo, \u00a0al \u00a0no \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0prev\u00e9 \u00a0esa \u00a0disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0falta \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0subsistir\u00eda \u00a0aun \u00a0si se entendiera que el \u00a0sentido \u00a0del ataque se reduce a la falta de aplicaci\u00f3n de la norma que consagra \u00a0el \u00a0estado de ira o de intenso dolor, pues centrada la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0atribuido \u00a0a \u00a0la v\u00edctima, es evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0no pod\u00eda plantearse a trav\u00e9s de la violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0sino \u00a0de la transgresi\u00f3n mediata del \u00a0precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0 es \u00a0 verdad \u00a0 que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0hubiese \u00a0aceptado \u00a0\u201cla \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los elementos constitutivos del estado de ira\u201d, como lo afirma \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0pues el mismo texto que transcribe de la sentencia se encarga \u00a0de \u00a0desmentirla \u00a0al \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0\u201c\u2026 si bien las anteriores \u00a0precisiones \u00a0conducen \u00a0a tener por suplidos la mayor parte de los requerimientos \u00a0consagrados \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0para \u00a0que \u00a0opere \u00a0su \u00a0reconocimiento, \u00a0como \u00a0la \u00a0vivencia emocional propiamente dicha que el est\u00edmulo \u00a0recibido \u00a0 produjo \u00a0 en \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0injusto; \u00a0a \u00a0juicio \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0ocurre \u00a0lo \u00a0mismo con el tercer factor \u00a0exigido \u00a0por la norma, el cual dice relaci\u00f3n a la gravedad que debe revestir el \u00a0comportamiento ajeno\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante \u00a0es \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0lectura \u00a0inconexa \u00a0o \u00a0fragmentaria de la providencia, en la que efectivamente despu\u00e9s de \u00a0atribuir \u00a0al \u00a0pisot\u00f3n \u00a0la \u00a0causa de la \u201cagresiva y desmedida reacci\u00f3n\u201d del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0descartar \u00a0alg\u00fan \u00a0enfrentamiento \u00a0anterior \u00a0con \u00a0MART\u00cdNEZ MORENO \u00a0porque \u00a0\u201cal \u00a0reencontr\u00e1rselo \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los hechos no se acordaba bien de \u00a0\u00e9l\u201d, \u00a0admite que \u201cun pis\u00f3n puede llegar a tener virtualidad desencadenante \u00a0tanto \u00a0de \u00a0intenso dolor como de ira\u201d pues, como lo se\u00f1ala alg\u00fan tratadista, \u00a0\u201cel \u00a0 est\u00edmulo \u00a0 que \u00a0 finalmente \u00a0desata \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0no \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ser \u00a0necesariamente \u00a0de \u00a0mucha \u00a0envergadura\u201d, \u00a0lo que no ocurre en este caso porque \u00a0\u201c\u2026 \u00a0del contexto existencial del procesado \u2026 se infiere que la entidad del \u00a0agravio \u00a0sufrido \u00a0no \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0gravedad \u00a0exigido frente al mismo \u00a0procesado\u201d, \u00a0quien \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0le atribuy\u00f3 su reacci\u00f3n a ese hecho sino a \u00a0una \u00a0 cortada \u00a0 que \u00a0 recibi\u00f3, \u00a0 agresi\u00f3n \u00a0 que \u00a0fue \u00a0plenamente \u00a0desvirtuada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0a \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0se \u00a0agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0libelista \u00a0pasa \u00a0por alto el \u00a0coherente \u00a0y \u00a0sustentado an\u00e1lisis del Tribunal, para acusarlo -sin explicar por \u00a0qu\u00e9- \u00a0de constituir \u201cinterpretaciones forzadas en contra de los intereses del \u00a0enjuiciado\u201d, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0solidez \u00a0del \u00a0cargo deviene evidente y, por ello, \u00a0tampoco este segundo reproche tiene vocaci\u00f3n de prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Del principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0en \u00a0cuanto se refiere a la aplicaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0en raz\u00f3n de la vigencia de la Ley 599 de 2000, como la Corte \u00a0no \u00a0casar\u00e1 el fallo impugnado y, por lo tanto, no puede actuar como tribunal de \u00a0instancia, \u00a0su examen le corresponder\u00e1 al juez de ejecuci\u00f3n de penas y medidas \u00a0de \u00a0seguridad, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con el numeral 7\u00ba. del art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0C\u00famplase y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1L\u00adVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 12246 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 44 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D.C., \u00a0 dieciocho \u00a0 (18) \u00a0 de \u00a0 abril 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