{"id":5380,"date":"2023-09-08T16:23:22","date_gmt":"2023-09-08T16:23:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1223828-02-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:22","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:22","slug":"1223828-02-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1223828-02-02\/","title":{"rendered":"12238(28-02-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12238 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 26 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., veintiocho de febrero de dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Revisa \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0sede \u00a0de casaci\u00f3n la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0del 13 de mayo de 1996, proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 integralmente el fallo \u00a0dictado \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Pitalito (Huila) el 20 de \u00a0febrero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0en \u00a0el que conden\u00f3 a FABIO \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR a la pena principal de 25 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n como autor responsable del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0sucesos \u00a0materia de juzgamiento en este \u00a0proceso \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en \u00a0horas de la noche del 19 de marzo de 1995, al \u00a0frente \u00a0 de \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0Miller \u00a0Salinas \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0vereda \u00a0Pirulinda de la comprensi\u00f3n municipal de \u00a0Saladoblanco, \u00a0 donde \u00a0 fue \u00a0 herido \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0carga \u00a0m\u00faltiple \u00a0Aldemar \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba, \u00a0a \u00a0consecuencia de lo cual falleci\u00f3 minutos despu\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Formalmente \u00a0abierta la instrucci\u00f3n el 3 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01995, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a022 \u00a0Delegada \u00a0ante los Juzgados del Circuito de \u00a0Pitalito \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a FABIO ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR \u00a0y el 18 de los mismos resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0beneficio \u00a0de excarcelaci\u00f3n por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio. \u00a0El \u00a03 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01995 \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0en su contra \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por el mismo delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0vez \u00a0celebrada \u00a0la \u00a0vista p\u00fablica, el 20 de febrero de 1996 el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0conden\u00f3 al procesado a la pena principal de 25 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0decisi\u00f3n que al ser impugnada por el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0revis\u00f3 y confirm\u00f3 en todas sus partes el Tribunal \u00a0Superior de Neiva el 13 de mayo del mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0la aspiraci\u00f3n de que el fallo recurrido extraordinariamente se \u00a0revoque, \u00a0 dos \u00a0 cargos \u00a0 formula \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0procesado \u00a0FABIO \u00a0 ARTUNDUAGA \u00a0 CUELLAR \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia, el primero como principal por la v\u00eda indirecta \u00a0al \u00a0amparo de la causal primera, cuerpo segundo, por falso juicio de existencia; \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0como \u00a0subsidiario y con fundamento en la misma causal, al pregonar \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Cargo principal \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera del citado art\u00edculo 220, para acusar la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria \u00a0de la ley sustancial, por infracci\u00f3n indirecta, \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0err\u00f3, \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0en la apreciaci\u00f3n del \u00a0acervo \u00a0probatorio; \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0suponiendo \u00a0los indicios, bajo cuya exclusiva \u00a0base \u00a0erigi\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena\u201d, generando con \u00a0ello \u00a0un falso juicio de existencia en relaci\u00f3n \u201ccon \u00a0la prueba \u00fanica de eventual cargo con alcance de reproche\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bajo \u00a0 lo \u00a0que \u00a0titula \u00a0\u201cconsideraciones \u00a0previas\u201d \u00a0empieza por se\u00f1alar que los juzgadores de \u00a0instancia \u00a0tuvieron \u00a0como \u00a0fundamento \u00fanico del fallo la prueba indiciaria ante \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0prueba \u00a0directa que incrimine a FABIO \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0 CUELLAR \u00a0 como \u00a0el \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Aldemar Parra C\u00f3rdoba. A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la importancia que tiene el manejo adecuado de la \u00a0prueba \u00a0indiciaria dentro de la investigaci\u00f3n penal, apoy\u00e1ndose en el concepto \u00a0de \u00a0un \u00a0destacado \u00a0tratadista \u00a0nacional \u00a0para \u00a0ilustrar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n de esta modalidad de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ya \u00a0de \u00a0cara a la fundamentaci\u00f3n del cargo, manifiesta que opta por \u00a0rechazar \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0hecho \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0porque \u00a0considera que \u00a0ostensible \u00a0y \u00a0notoriamente \u00a0se err\u00f3 en la estimaci\u00f3n del contenido probatorio \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0ya \u00a0que \u00a0al \u00a0no existir la prueba directa supuso la indirecta que \u00a0tampoco existe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Recuerda \u00a0 que \u00a0 en \u00a0nuestra \u00a0normatividad \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0est\u00e1n \u00a0sometidas \u00a0al \u00a0sistema \u00a0tarifado \u00a0sino \u00a0que se interpretan de conformidad con la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, de donde el juez es libre de dar \u201cuna \u00a0determinada \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0un \u00a0medio de convicci\u00f3n o quit\u00e1rsela\u201d, \u00a0lo \u00a0cual no puede ser atacado o desconocido en casaci\u00f3n, pero \u00a0ello no significa que cuando no exista la prueba, la pueda suponer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0agrega, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0parte de eventuales hechos indicadores \u00a0como \u00a0 el \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ri\u00f1a \u00a0ocurrida \u00a0en \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0Leonidas \u00a0Artunduaga \u00a0suscitada a ra\u00edz de \u00a0los \u00a0 reclamos \u00a0 que \u00a0 FABIO \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0le \u00a0 \u00a0hiciera \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0Miller; \u00a0el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0tales \u00a0reclamos; \u00a0la \u00a0amenaza \u00a0de que fue v\u00edctima \u00a0Miller \u00a0Salinas \u00a0por parte de \u00a0FABIO, \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 hora \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0\u201csin mayores \u00a0consideraciones \u00a0ni ninguna operaci\u00f3n l\u00f3gica e inductiva ni deductiva ni mucho \u00a0menos \u00a0expresi\u00f3n \u00a0alguna \u00a0sobre \u00a0el \u00a0necesario \u00a0nexo o conexi\u00f3n con el hecho a \u00a0probar\u201d, \u00a0en la existencia de los indicios y deducir \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal entonces \u00a0vigente, para edificar una sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a hacer menci\u00f3n de aisladas evidencias y \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0f\u00e1cticas \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ninguna \u00a0 manera \u00a0 y \u00a0 mucho \u00a0 menos \u00a0\u201cnecesariamente\u201d \u00a0confluyen \u00a0hacia \u00a0el \u00a0hecho \u00a0desconocido \u201c\u00bfqui\u00e9n \u00a0mat\u00f3 \u00a0a \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba?\u201d, \u00a0de \u00a0donde \u00a0concluye que el fallador supuso la prueba indirecta sobre la que edific\u00f3 \u00a0la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aun \u00a0cuando la que se ataca es la sentencia de segunda instancia, el \u00a0cargo \u00a0es extensible a la de primer grado, pues no obstante el esfuerzo del juez \u00a0por \u00a0agotar \u00a0en mejor forma su funci\u00f3n, \u201csu fallo se \u00a0torn\u00f3 \u00a0en \u00a0copioso \u00a0acto de confrontaci\u00f3n con vocero y defensor y en exagerada \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0lo \u00a0alegado \u00a0por \u00a0estos \u00a0en la audiencia, vali\u00e9ndose para ello de \u00a0extra\u00eddas \u00a0citas fragmentarias de otros medios probatorios que de por s\u00ed no le \u00a0ofrec\u00edan \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 ni \u00a0certeza, \u00a0para \u00a0edificar \u00a0con \u00a0ellos \u00a0hipot\u00e9ticos \u00a0indicios, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante rotular bajo acertada denominaci\u00f3n doctrinaria \u00a0(\u201cindicio \u00a0grave \u00a0de \u00a0m\u00f3vil \u00a0o \u00a0motivo \u00a0para cometer el delito\u201d; \u201cindicio \u00a0grave \u00a0de \u00a0manifestaciones \u00a0o circunstancias sucedidas antes de la comisi\u00f3n del \u00a0delito\u201d; \u00a0 \u201cindicio \u00a0grave \u00a0de \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir\u201d, \u00a0etc.), \u00a0se \u00a0quedaron \u00a0sencillamente \u00a0en \u00a0eso: \u00a0en \u00a0mera \u00a0enunciaci\u00f3n o nombre. Su atribuida \u00a0\u201cgravedad\u201d, \u00a0en \u00a0tanto igual qued\u00f3 en la pura literaria denominaci\u00f3n, m\u00e1s \u00a0no \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0cr\u00edtica \u00a0y anal\u00edticamente, de d\u00f3nde flu\u00eda ni con qu\u00e9 valor o \u00a0cr\u00e9dito probatorio\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sometidos \u00a0los referidos indicios a la cr\u00edtica individual y global, \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0casos los aparentes hechos indicadores de que \u00a0parte \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de no soportar un valor probatorio suficiente \u00a0respecto \u00a0al hecho por conocer, tampoco consultan nexo causal alguno que pueda y \u00a0permita unirlos a tal investigado hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 enunciado \u00a0 indicio \u00a0 de \u00a0 \u201cM\u00f3vil \u00a0para \u00a0cometer \u00a0el delito\u201d, que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0la \u00a0enemistad \u00a0que desde tiempo atr\u00e1s ven\u00eda \u00a0present\u00e1ndose \u00a0entre \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0Miller Salinas \u00a0Rojas \u00a0 debido \u00a0a \u00a0la \u00a0quema \u00a0de \u00a0unos \u00a0cafetales \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pastos \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0enemistad en la cual resulta involucrado el hoy occiso \u00a0por \u00a0su \u00a0amistad \u00a0con Salinas, \u00a0argumenta \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0aunque procesalmente se encuentran acreditados tales \u00a0hechos, \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0el deterioro de las relaciones entre ellos, \u00a0haya \u00a0 \u00a0revestido \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0caracteres \u00a0 \u00a0de \u00a0 una \u00a0 verdadera \u00a0 \u201cenemistad\u201d \u00a0 , \u00a0 y \u00a0 mucho \u00a0 menos \u00a0que \u00a0determinara \u00a0la \u00a0muerte de los contrincantes. Ninguno de los testimonios tenidos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador refieren que tales hechos hayan sido de ocurrencia \u00a0cercana \u00a0o pr\u00f3xima y concomitante con el fallecimiento violento de Parra \u00a0C\u00f3rdoba, como tampoco que el enojo \u00a0de \u00a0 \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0 hubiese \u00a0generado \u00a0determinantemente \u00a0motivo \u00a0para \u201casesinar a \u00a0nadie\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0cuanto al indicio de \u201cManifestaciones \u00a0o \u00a0Circunstancias \u00a0sucedidas \u00a0antes \u00a0de la comisi\u00f3n del delito\u201d, sostiene \u00a0el \u00a0libelista que aunque las circunstancias de donde parte \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0son \u00a0ciertas, \u00a0pues en la ri\u00f1a suscitada en el establecimiento de \u00a0Leonidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0 \u00a0participaron \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTUNDUAGA, \u00a0Salinas, \u00a0Parra \u00a0y \u00a0otros, el \u00a0procesado \u00a0manifest\u00f3 a Salinas: \u201cmire Miller a mi me \u00a0ha \u00a0dado l\u00e1stima hacerlo matar o matarlo ya\u201d, empero \u00a0estas \u00a0 situaciones \u00a0 ocurrieron \u00a0 entre \u00a0 ARTUNDUAGA \u00a0y \u00a0 \u00a0Salinas, \u00a0no \u00a0con \u00a0Parra, \u00a0quien \u00a0aunque \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0reyerta, lo hizo en forma transitoria, mas no \u00a0como protagonista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0 que \u00a0en \u00a0este \u00a0indicio \u00a0el \u00a0juez \u00a0repite \u00a0la \u00a0elucubraci\u00f3n \u00a0subjetiva, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 la \u00a0cual \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0matar \u00a0a \u00a0Parra por \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0amistad \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9ste \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 Miller, \u00a0determinado \u00a0por \u00a0la \u00a0ri\u00f1a. Y en \u00a0cuanto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 manifestaci\u00f3n \u00a0 hecha \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0a \u00a0Salinas \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 juez \u00a0toma \u00a0como \u00a0\u201camenaza \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 muerte\u201d, \u00a0 \u00a0 insiste \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0no \u00a0se dirigi\u00f3 al hoy occiso y que si esta \u00a0circunstancia \u00a0se \u00a0convierte \u00a0en hecho indicador de que el autor de la muerte de \u00a0Aldemar \u00a0fue ARTUNDUAGA, y con \u00a0ese \u00a0sencillo tratamiento conduce al indicio, \u201cen tal \u00a0caso \u00a0habr\u00e1 \u00a0que \u00a0decirse \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la Polic\u00eda de \u00a0Saladoblanco, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0tambi\u00e9n aparece en el proceso que Melquicidec Rojas \u00a0bajo \u00a0 \u00a0juramento \u00a0 \u00a0sostuvo \u00a0 que \u00a0 \u2018Aldemar \u00a0se \u00a0les \u00a0solt\u00f3 a la Polic\u00eda y en eso un polic\u00eda dispar\u00f3 \u00a0hacia \u00a0el piso (\u2026) Aldemar sali\u00f3 renquiando y entonces la polic\u00eda dec\u00eda que \u00a0le \u00a0hicieran \u00a0el \u00a0otro y que lo mataran\u2019\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0punto \u00a0 se\u00f1alando \u00a0 que \u00a0 tan \u00a0 \u201caberrante \u00a0y \u00a0absurdo\u201d \u00a0es \u00a0sostener que \u00a0existe indicio en uno como en otro evento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Respecto \u00a0al tercer indicio esgrimido en la sentencia, esto es el de \u00a0la \u00a0 \u201cOportunidad \u00a0para \u00a0delinquir\u201d \u00a0, \u00a0 dice \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 argumento \u00a0 del \u00a0fallador \u00a0es \u00a0incongruente \u00a0y \u00a0contradictorio, \u00a0pues sostiene que est\u00e1 probado que el acusado se encontraba en \u00a0su \u00a0casa de habitaci\u00f3n en la vereda Pirulinda de Saladoblanco para la noche del \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995 \u00a0a \u00a0eso \u00a0de las 9:30 y 10:00 p.m., de donde es imposible \u00a0inferir \u00a0que \u00a0al \u00a0mismo tiempo estaba en otro sitio, por cercano que sea, raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual este indicio degenera en \u201cmera ideaci\u00f3n \u00a0o especulaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0el \u00a0indicio \u00a0derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cCapacidad \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0delinquir\u201d \u00a0 \u00a0que \u00a0fluye \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0la circunstancia de haber sido el \u00a0procesado \u00a0sentenciado \u00a0por lesiones personales, aduce el libelista que desde el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0se \u00a0tiene como insuficiente para erigir una \u00a0predisposici\u00f3n \u00a0a \u00a0delinquir \u00a0una \u00a0\u00fanica \u00a0sentencia, \u00a0pues \u00a0para \u00a0que ello sea \u00a0posible \u00a0se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0lo \u00a0haya \u00a0sido, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos generales, por varios \u00a0delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0 otro \u00a0 lado, \u00a0 dej\u00f3 \u00a0 de \u00a0 lado \u00a0el \u00a0fallador \u00a0\u201cla \u00a0circunstancia \u00a0estad\u00edstica \u00a0y especial, notoria y p\u00fablicamente \u00a0conocida \u00a0en \u00a0nuestra \u00a0medio, como caracter\u00edstica sui generis de los habitantes \u00a0de \u00a0los municipios del sur del Huila, campesinos todos, de haber enfrentado como \u00a0m\u00ednimo una condena por el delito de lesiones personales&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tales \u00a0 factores \u00a0 tornan \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0en \u00a0hecho \u00a0exageradamente contingente y por lo mismo imposible de \u00a0constituir indicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finaliza \u00a0el cargo, se\u00f1alando que el error endilgado a la sentencia \u00a0es \u00a0tan \u00a0ostensible \u00a0y notorio que la casaci\u00f3n se impone procedente, por cuanto \u00a0adem\u00e1s \u00a0en \u00a0el fondo el yerro implica indebida interpretaci\u00f3n de los preceptos \u00a0contenidos \u00a0en los art\u00edculos 300 a 303 y 247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo subsidiario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se limita a la siguiente manifestaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0y \u00a0por \u00a0estimar \u00a0que \u00a0igual da lugar a pregonar error de hecho, por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0-ante \u00a0la \u00a0evidente \u00a0y \u00a0ostensible distorsi\u00f3n y\/o \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0probatorio- \u00a0, \u00a0subsidiariamente \u00a0formulo \u00a0cargo de este car\u00e1cter, en base a la \u00a0misma \u00a0primera \u00a0causal prevista en el art\u00edculo 220 del C\u00f3digo venido en cita y \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0prerrogativa ofrecida en el inciso final del art\u00edculo \u00a0225 ibidem\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>Cargo principal. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo Delegado en lo Penal \u00a0empieza \u00a0por\u00a0 \u00a0citar \u00a0textualmente \u00a0lo pertinente de la decisi\u00f3n proferida \u00a0por \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0el 27 de noviembre de 1996 con ponencia del Magistrado Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll, en punto de las valoraciones indiciarias en sede de casaci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0criterio \u00a0reiterado de esa Delegada, para anotar que en rigor de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo aducido en este caso tenga prosperidad \u00a0alguna \u00a0como quiera que el censor no puntualiza la censura en uno de los niveles \u00a0de \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se dedica a cuestionar indistinta y \u00a0entremezcladamente \u00a0las pruebas de los hechos indicadores, la inferencia l\u00f3gica \u00a0y \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indirecta \u00a0respecto \u00a0a la conexi\u00f3n con el hecho a \u00a0probar, sin desarrollar ninguna de las cr\u00edticas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0que el error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n \u00a0en materia de indicios, debe referirse a la prueba \u00a0que \u00a0soporta \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0cuando \u00a0no tienen existencia material en el \u00a0proceso, \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0no se evidencia en el caso a estudio, pues el censor al \u00a0referirse \u00a0a cada una de las valoraciones indiciarias, reconoce la existencia de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0sustenta \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0desplazando \u00a0el \u00a0reproche a la \u00a0inferencia l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0pretend\u00eda \u00a0mostrar con las cr\u00edticas que \u00a0hace \u00a0a los distintos indicios, es que entre hecho indicador y hecho indicado no \u00a0hay \u00a0ning\u00fan \u00a0hilo \u00a0conductor, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0no \u00a0existe un v\u00ednculo entre lo \u00a0fenomenol\u00f3gico \u00a0y \u00a0la \u00a0conducta \u00a0humana \u00a0investigada, \u00a0pero \u00a0en el libelo no se \u00a0precisa de qu\u00e9 manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las cosas, agrega, correspond\u00eda al censor plantear la censura \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0un error de hecho por falso juicio de identidad, respecto a \u00a0la \u00a0 prueba \u00a0 indiciaria \u00a0 en \u00a0 punto \u00a0de \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0acreditando \u00a0puntualmente \u00a0 que \u00a0 el \u00a0fallador \u00a0atropell\u00f3 \u00a0la \u00a0reflexi\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0transitando \u00a0por v\u00edas conjeturales o de irracionalidad, o de desconocimiento de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0pero \u00a0identificando \u00a0cu\u00e1l de las reglas o ejercicios de la \u00a0experiencia, la ciencia o la l\u00f3gica pretermiti\u00f3 el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tambi\u00e9n \u00a0 se \u00a0 puede \u00a0 atacar \u00a0este \u00a0estadio \u00a0de \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0indiciaria, \u00a0cuando se evidencia que el juzgador hace imputaciones con criterios \u00a0de \u00a0responsabilidad objetiva en tanto que la imputaci\u00f3n indiciaria debe apuntar \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal. \u00a0Para \u00a0cuando \u00a0se presenta esta circunstancia, el \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad se debe demostrar evidenciando que \u00a0la \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 indiciaria \u00a0 no \u00a0 expresa \u00a0 el \u00a0 aspecto \u00a0 subjetivo \u00a0 de \u00a0la \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0ninguno de los lineamientos en materia de impugnaci\u00f3n en sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de las valoraciones indiciarias sigui\u00f3 el libelista, sugiere que \u00a0se declare el fracaso del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo subsidiario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0no \u00a0requiere \u00a0mayor \u00a0esfuerzo \u00a0concluir que el \u00a0ataque \u00a0bajo este cargo se torna ineficaz por carecer de fundamentaci\u00f3n, lo que \u00a0hace \u00a0que \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad que recae sobre las \u00a0sentencias quede inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuando \u00a0se \u00a0propone \u00a0un cargo de manera subsidiaria, debe entenderse \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0un \u00a0aspecto \u00a0diferente y excluyente del que se trat\u00f3 en el \u00a0cargo \u00a0principal, \u00a0ya \u00a0que \u00a0su \u00a0estudio \u00a0se \u00a0reserva para el evento de que aquel \u00a0fracase, \u00a0as\u00ed entonces no es viable desde ninguna perspectiva que el demandante \u00a0remita \u00a0 a \u00a0 las \u00a0argumentaciones \u00a0del \u00a0cargos \u00a0principal \u00a0para \u00a0estructurar \u00a0el \u00a0residual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye \u00a0sugiriendo \u00a0desestimar los cargos propuestos en la demanda \u00a0y en consecuencia no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bajo \u00a0este \u00a0cargo alega el casacionista que el fallador incurri\u00f3 en \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho consistente en un falso juicio de existencia, al suponer los \u00a0indicios que sirvieron de sustento al fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sea lo primero recordar que el indicio es un \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba que permite el conocimiento indirecto de la realidad; como tal \u00a0presupone \u00a0la existencia de un hecho indicador que debe encontrarse demostrado a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0autorizados \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0procesal, \u00a0del cual es deducible la existencia de otro hecho mediante un proceso \u00a0de inferencia l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, como en reiteradas ocasiones lo ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0requerida \u00a0para el ataque dirigido contra la \u00a0prueba \u00a0indiciaria reclama que, coherente con la estructura l\u00f3gica de la misma, \u00a0la \u00a0censura \u00a0se oriente hacia cualquiera de los momentos de su construcci\u00f3n, es \u00a0decir, \u00a0a \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n que soportan el hecho indicador, a la \u00a0operaci\u00f3n \u00a0mental de inferencia del dato indicado o a la estimaci\u00f3n individual \u00a0o \u00a0conjunta de su poder suasorio, por lo que ha menester de parte del recurrente \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de cu\u00e1l de estos pasos es el que se duele del error, de qu\u00e9 \u00a0especie \u00a0es, \u00a0pues eventualmente podr\u00edan ser de diversa naturaleza, y c\u00f3mo por \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0el fallo se obtuvo una decisi\u00f3n que debe ser remplazada por \u00a0otra \u00a0que \u00a0rinda \u00a0homenaje \u00a0a la legalidad, lo que en esencia constituye el tema \u00a0central \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(Cfr. \u00a0Casaciones \u00a0de \u00a0mayo 30\/96, M.P. Dr. Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll, \u00a0abril \u00a017\/97 \u00a0y \u00a0febrero 26\/98, M.P. Dr. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego, entre otras). En este \u00faltimo pronunciamiento, se expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;(\u2026) importa recordar que cuando se trata \u00a0de \u00a0atacar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n la prueba indirecta o circunstancial (\u2026) la Corte de \u00a0manera \u00a0reiterada \u00a0ha se\u00f1alado que, atendida la estructura l\u00f3gica del indicio, \u00a0la \u00a0censura \u00a0puede \u00a0dirigirse \u00a0hacia \u00a0cualquiera de los distintos momentos de su \u00a0construcci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0sea \u00a0en relaci\u00f3n con la prueba sost\u00e9n del hecho indicador, \u00a0ora \u00a0respecto de la operaci\u00f3n mental de inferencia del dato indicado, o bien de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0individual \u00a0o \u00a0articulada \u00a0de su poder persuasivo; s\u00f3lo que es \u00a0preciso \u00a0concretar \u00a0en la demanda en cu\u00e1l de esos momentos diversos se presenta \u00a0el \u00a0yerro \u00a0y \u00a0de qu\u00e9 tipo es \u00e9ste, si de hecho, por falso juicio de existencia \u00a0-resultante \u00a0de \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o suposici\u00f3n del elemento constitutivo del hecho \u00a0indicante \u00a0o indicador- o por falso juicio de identidad -debido a la distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico de la prueba que soporta aquella premisa del indicio, o \u00a0por \u00a0haberse \u00a0desconocido las reglas de la sana cr\u00edtica en la estimaci\u00f3n de la \u00a0misma \u00a0o de la inferencia que surge del raciocinio l\u00f3gico-; o si el error es de \u00a0derecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0como resultar\u00eda por ejemplo de la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicante \u00a0con \u00a0una \u00a0prueba \u00a0irregularmente aducida o \u00a0incorporada al proceso.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0soporte \u00a0de la condena a \u00a0FABIO \u00a0 ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR \u00a0est\u00e1 \u00a0constituido \u00a0exclusivamente por prueba circunstancial o indirecta, que el \u00a0sentenciador \u00a0 dedujo \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 denominados \u00a0indicios \u00a0del \u00a0m\u00f3vil \u00a0o \u00a0motivo \u00a0determinante \u00a0del \u00a0delito; \u00a0de las manifestaciones o circunstancias anteriores a \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del delito; de la oportunidad para delinquir o de presencia en el \u00a0lugar de los hechos, y de capacidad para cometer el delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Veamos, \u00a0entonces, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0desarrolla la \u00a0censura \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia frente a estas \u00a0probanzas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indicio \u00a0de m\u00f3vil o motivo para cometer el \u00a0delito. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0lo ciment\u00f3 sobre los siguientes \u00a0hechos indicadores, que fueron avalados por el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0enemistad \u00a0que \u00a0desde \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s se \u00a0suscit\u00f3 \u00a0 entre \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR\u00a0 \u00a0y \u00a0Miller \u00a0Salinas, \u00a0\u201ca \u00a0ra\u00edz de las \u00a0quemas \u00a0de \u00a0unos \u00a0cafetales \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y la utilizaci\u00f3n de unos pastos de \u00a0\u00e9ste \u00a0mismo\u201d, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual result\u00f3 involucrado el \u00a0occiso \u00a0Aldemar Parra C\u00f3rdoba \u00a0por \u00a0los \u00a0estrechos \u00a0lasos \u00a0de amistad que le un\u00edan al \u00faltimo y adem\u00e1s porque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0\u00e9l \u00a0hab\u00eda \u00a0utilizado abusivamente para sus semovientes los pastos de \u00a0propiedad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Toma \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0adem\u00e1s \u00a0\u201cque \u00a0 coincidentemente \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0se \u00a0produce \u00a0precisamente \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dirige, \u00a0la noche de autos a soltar los semovientes de \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0amigo \u00a0Miller Salinas, en el potrero ubicado frente a la casa de \u00a0\u00e9ste \u00faltimo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fincado \u00a0en \u00a0estos \u00a0hechos, \u00a0el sentenciador \u00a0consider\u00f3 \u00a0que al acusado \u201clo pod\u00eda mover el \u00e1nimo \u00a0de \u00a0arremeter \u00a0contra \u00a0el \u00a0occiso \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba, \u00a0dado los aconteceres de esa \u00a0noche\u201d, deduciendo en su contra un indicio de m\u00f3vil \u00a0o motivo para cometer el delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0acepta la ocurrencia de la \u00a0quema \u00a0de \u00a0los \u00a0cafetales \u00a0y \u00a0el \u00a0abusivo \u00a0uso \u00a0de \u00a0los \u00a0pastos de propiedad del \u00a0procesado \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Salinas, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0evidente \u00a0deterioro \u00a0de las \u00a0relaciones \u00a0de \u00a0amistad entre \u00e9stos -ARTUNDUAGA y Salinas- y la evidencia de la \u00a0buena \u00a0amistad \u00a0entre \u00a0Salinas \u00a0y \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba. Sin embargo niega que exista \u00a0soporte \u00a0 probatorio \u00a0 a \u00a0la \u00a0\u201cenemistad\u201d \u00a0 que \u00a0 el \u00a0fallador \u00a0extiende \u00a0a \u00a0la \u00a0pareja \u00a0ARTUNDUAGA-Parra, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0califica \u00a0como \u201cabsurda y no resiste \u00a0la m\u00e1s m\u00ednima cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0este \u00a0respecto, el censor no demuestra el \u00a0alegado \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0este \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n, pues su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0negando \u00a0soporte \u00a0probatorio \u00a0para \u00a0deducir \u00a0la \u00a0enemistad entre el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0la v\u00edctima se queda en el mero enunciado, desconociendo que sobre \u00a0el \u00a0punto \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de primera instancia cit\u00f3 abundante prueba testimonial \u00a0seg\u00fan se deduce del siguiente aparte de la sentencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe estas dos circunstancias nos da cuenta \u00a0Salinas \u00a0Rojas \u00a0cuando \u00a0dice \u00a0que \u00a0se \u00a0lo \u00a0pasaban junto con Miller, se ayudaban \u00a0mutuamente \u00a0 y \u00a0 \u2018hasta \u00a0cambiaban \u00a0jornales\u2019 (fl. \u00a0129); \u00a0e \u00a0igualmente \u00a0es el mismo ARTUNDUAGA CUELLAR, quien deja de presente los \u00a0inconvenientes \u00a0con \u00a0Miller \u00a0Salinas \u00a0a ra\u00edz de la quema de unos cafetales y la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de sus pastos con unos caballos (fl. 49 y 275 vto.), dentro de los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0encontraban algunos de los semovientes de propiedad del occiso Parra \u00a0C\u00f3rdoba, \u00a0como \u00a0lo \u00a0refiere la deponente Ana Velvi Parra C\u00f3rdoba, al decir que \u00a0una \u00a0semana \u00a0antes de los hechos, Miller Salinas meti\u00f3 las bestias de \u00e9l y las \u00a0de \u00a0su \u00a0hermano (el occiso), a un potrero de FABIO sin permiso (fl. 59); adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, la enemistad nacida en el procesado ARTUNDUAGA CUELLAR por las \u00a0circunstancias \u00a0antes \u00a0referidas, \u00a0era \u00a0ampliamente \u00a0conocida, \u00a0pues \u00a0a \u00a0ella se \u00a0refieren \u00a0varios \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0como \u00a0son \u00a0Mar\u00eda Betty Gua\u00f1arita Polania \u00a0(esposa \u00a0de Abelardo Artunduaga Cuellar) (fl. 112), Ester Pizo Bermeo (fl. 114), \u00a0Jerem\u00edas \u00a0 Parra \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0 (fl. \u00a0 122) \u00a0 y \u00a0 Aminar \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0(fl. \u00a055). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0otra \u00a0parte, n\u00f3tese c\u00f3mo las malas \u00a0relaciones \u00a0entre \u00a0los hermanos ARTUNDUAGA CUELLAR y Parra C\u00f3rdoba, se ponen de \u00a0presente \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de los hechos y casi simult\u00e1neamente a la ocurrencia de los \u00a0mismos \u00a0cuando \u00a0Aminar Parra C\u00f3rdoba se encuentra en la carretera que conduce a \u00a0la \u00a0vereda \u00a0Pirulinda \u00a0y \u00a0junto \u00a0al tanque de agua, con ABELARDO ARTUNDUAGA y se \u00a0insultan \u00a0 mutuamente, \u00a0 dando \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0estas \u00a0circunstancias \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Melquicidec \u00a0Rojas \u00a0Rojas \u00a0(fl. \u00a077) \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Aderdaninson \u00a0Castro \u00a0Pizo \u00a0(fl. \u00a075)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0afirma \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0este \u00a0indicio \u00a0el sentenciador hubiera incurrido en un equivocado \u00a0raciocinio \u00a0al \u00a0momento \u00a0de hacer la inferencia l\u00f3gica o en una tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicado, y menos demuestra que hubiera quebrantado las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, la ciencia o la experiencia en la ponderaci\u00f3n del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0indicio \u00a0de \u00a0manifestaciones \u00a0o \u00a0circunstancias \u00a0sucedidas \u00a0antes de la comisi\u00f3n del delito, \u00a0el \u00a0 Juzgado \u00a0lo \u00a0dedujo \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0hechos \u00a0indicantes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La ri\u00f1a sucedida la noche del 19 de marzo de \u00a01995 \u00a0-fecha de los hechos- en el parque del casco urbano de Saladoblanco, de la \u00a0cual \u00a0salieron \u00a0lesionados FABIO ARTUNDUAGA CUELLAR y Miller Salinas Rojas, y en \u00a0la \u00a0 que \u00a0 intervino \u00a0 el \u00a0 occiso \u00a0 Aldemar \u00a0 Parra \u00a0C\u00f3rdoba, \u00a0\u201cenfrent\u00e1ndose \u00a0 \u00a0directamente \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 procesado \u00a0 ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a esta espec\u00edfica circunstancia, el \u00a0Tribunal reflexiona as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe parte entonces, de un hecho cierto: en \u00a0el \u00a0establecimiento de Leonidas Artunduaga -t\u00edo del procesado-, se suscit\u00f3 una \u00a0ri\u00f1a \u00a0a ra\u00edz de los reclamos que FABIO ARTUNDUAGA le hizo a Miller, en la cual \u00a0tambi\u00e9n \u00a0particip\u00f3 \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0Aldemar \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba, Hernan Medina y \u00a0otros, \u00a0contienda \u00a0de \u00a0grandes proporciones, hasta el punto que los tres citados \u00a0resultaron lesionados (\u2026) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0pelea \u00a0la \u00a0iniciaron Miller y FABIO, \u00a0pero \u00a0 luego \u00a0 particip\u00f3 \u00a0 activamente \u00a0Aldemar, \u00a0Melquicidec \u00a0Rojas \u00a0los \u00a0vi\u00f3 \u00a0\u2018luchando\u2019 \u00a0-fl-30 vto- , y al tomar partido el \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0li\u00e1ndose \u00a0a golpes con FABIO, lo situaba tambi\u00e9n como contenedor, \u00a0entonces \u00a0ya \u00a0los \u00e1nimos exaltados era indiferente que la nueva agresi\u00f3n fuera \u00a0dirigida \u00a0contra \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0ellos, en este \u00faltimo caso contra Aldemar que \u00a0fue \u00a0 quien \u00a0sali\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0a \u00a0\u2018soltar \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0bestias\u2019, resultando infortunadamente muerto\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0esta prueba indirecta, el \u00a0libelista \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0discutir \u00a0que la ri\u00f1a s\u00f3lo se dio entre ARTUNDUAGA y \u00a0Salinas, \u00a0\u201cno con el posterior occiso Parra C\u00f3rdoba, \u00a0quien \u00a0si \u00a0bien tom\u00f3 alguna participaci\u00f3n en la reyerta -que fue m\u00faltiple- lo \u00a0fue \u00a0en \u00a0forma \u00a0secundaria o transitoria, mas no como principal protagonista\u201d, \u00a0pero, como ocurre con el anterior indicio, no concreta \u00a0error \u00a0alguno \u00a0pues \u00a0no \u00a0especifica \u00a0si \u00a0su \u00a0desacuerdo se basa en la deficiente \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicante \u00a0o \u00a0en \u00a0presuntos \u00a0errores en el raciocinio \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0llevaran \u00a0a una equivocada inferencia l\u00f3gica o a una apreciaci\u00f3n \u00a0distorsionada \u00a0del hecho indicado o a un examen del indicio de espaldas al resto \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0sin \u00a0sujeci\u00f3n a las reglas de la sana cr\u00edtica, todo lo cual \u00a0impide \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0identificar \u00a0los \u00a0hipot\u00e9ticos \u00a0yerros \u00a0del sentenciador y \u00a0verificar \u00a0su \u00a0necesaria \u00a0demostraci\u00f3n, as\u00ed como la incidencia trascendente en \u00a0el fallo condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alrededor \u00a0 de \u00a0 este \u00a0mismo \u00a0indicio, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0critica \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0haya \u00a0tenido \u00a0como \u00a0hecho \u00a0indicador las \u00a0amenazas \u00a0de \u00a0muerte \u00a0que \u00a0lanz\u00f3 \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0a \u00a0Salinas, \u00a0pues estas no fueron \u00a0dirigidas \u00a0a \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba. \u00a0Pero \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que este episodio no tiene \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0concreci\u00f3n del verdadero hecho indicante que lo es la ri\u00f1a \u00a0sucedida \u00a0la \u00a0noche de los hechos y en la cual particip\u00f3 la v\u00edctima ali\u00e1ndose \u00a0a \u00a0golpes \u00a0con \u00a0el \u00a0procesado. \u00a0El \u00a0hecho \u00a0es \u00a0citado \u00a0as\u00ed \u00a0en la sentencia del \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora, \u00a0bajo \u00a0juramento \u00a0Miller \u00a0Salinas \u00a0inform\u00f3 \u00a0la \u00a0amenaza de que fue v\u00edctima por parte de FABIO y dem\u00e1s agresiones \u00a0mutuas \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0del reclamo justo de este, pero que no debi\u00f3 pasar a m\u00e1s. No \u00a0es \u00a0relevante \u00a0ahora, \u00a0establecer cu\u00e1l de los dos inici\u00f3 la agresi\u00f3n f\u00edsica, \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0se \u00a0liaron \u00a0a \u00a0pu\u00f1os \u00a0e \u00a0intervino \u00a0tambi\u00e9n el hoy occiso, \u00a0solidariz\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0con \u00a0su \u00a0amigo, \u00a0se \u00a0va \u00a0con \u00e9l hasta su casa y de ah\u00ed \u00a0parten para la de Miller\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0critica \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0demandante \u00a0al \u00a0indicio \u00a0de oportunidad para delinquir o presencia en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0se concreta en una aparente \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0en \u00a0que habr\u00eda incurrido el juzgador al se\u00f1alar de un lado que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0y \u00a0hora \u00a0de \u00a0los hechos -19 de marzo de 1995 entre 9:30 y 10:00 \u00a0p.m.- \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se encontraba en su casa de habitaci\u00f3n, y de otro, que se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0dicha \u00a0contradicci\u00f3n se \u00a0descarta \u00a0de \u00a0plano de una lectura integral de las reflexiones del Juzgado y del \u00a0Tribunal \u00a0alrededor del punto. En la sentencia de primera instancia se consign\u00f3 \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0est\u00e1 \u00a0probado \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0su \u00a0casa \u00a0de \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0en la vereda \u00a0Pirulinda \u00a0de \u00a0Saladoblanco (H), para la noche del 19 de marzo de 1995, a eso de \u00a0las \u00a09:30 o 10 p.m. (\u2026). As\u00ed mismo se estableci\u00f3 con la inspecci\u00f3n judicial \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR, \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0vereda \u00a0Pirulinda, \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0Miller Salinas Rojas, donde se encontraba el occiso \u00a0Parra \u00a0C\u00f3rdoba la noche de autos, hay una distancia de s\u00f3lo 400 metros, seg\u00fan \u00a0el \u00a0croquis (fl. 265), advirti\u00e9ndose que viajando del municipio de Salaboblanco \u00a0(H) \u00a0hacia \u00a0el \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Pitalito \u00a0(H), \u00a0primero \u00a0se encuentra la casa del \u00a0procesado \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR (fl. 265), circunstancia que agregada al hecho de \u00a0que \u00a0el \u00a0enjuiciado \u00a0ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR conoce perfectamente la topograf\u00eda del \u00a0sector, \u00a0pues \u00a0reside \u00a0en \u00a0ella \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s, le permiti\u00f3 f\u00e1cilmente su \u00a0desplazamiento \u00a0la \u00a0noche \u00a0de \u00a0autos; \u00a0debi\u00e9ndose resaltar en este ac\u00e1pite que \u00a0tampoco \u00a0resulta \u00a0s\u00f3lida \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ABELARDO ARTUNDUAGA CUELLAR y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Aderdaninson \u00a0Castro \u00a0Pizo, cuando tratan de justificar su permanencia en \u00a0la \u00a0carretera \u00a0aduciendo un desperfecto en la motocicleta (\u2026), el perito dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0 que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0\u2018perfectas \u00a0 \u00a0 \u00a0 condiciones \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionamiento\u2019 (\u2026) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s de lo anterior, n\u00f3tese como a la \u00a0altura \u00a0de \u00a0los \u00a0tanques, \u00a0donde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0estaban ubicados ABELARDO ARTUNDUAGA \u00a0CUELLAR \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Aderdaninson Castro Pizo para la noche de autos (fl. 265), el \u00a0croquis \u00a0 se\u00f1ala, \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0margen \u00a0derecha \u00a0de \u00a0la \u00a0carretera \u00a0en \u00a0sentido \u00a0Saladoblanco-Pitalito \u00a0(H), \u00a0un camino o brecha, que conduce al cerco de alambre \u00a0(\u2026), \u00a0desde \u00a0donde \u00a0le \u00a0fue \u00a0hecho \u00a0el disparo, por la espalda al occiso PARRA \u00a0CORDOBA \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia \u00a0aproximada \u00a0de \u00a03 \u00a0metros, \u00a0que facilit\u00f3 la acci\u00f3n \u00a0homicida\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal aclara el meollo del asunto con \u00a0la siguiente afirmaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora, nadie mencion\u00f3 la hora exacta de \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0del hecho, se dice que fue entre 9:30 y 10 de la noche, la misma \u00a0hora \u00a0en que aluden los vecinos que FABIO lleg\u00f3 a acostarse y dada la distancia \u00a0existente \u00a0entre \u00a0la \u00a0casa \u00a0de Miller y la de este, tuvo tiempo de regresar a su \u00a0casa, \u00a0 \u00a0luego \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cometer \u00a0 el \u00a0 delito\u2026\u201d \u00a0 (fl. \u00a0 14 \u00a0 cuaderno \u00a0 del \u00a0Tribunal.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 el \u00a0 indicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0capacidad \u00a0 \u00a0para \u00a0 delinquir \u00a0 que \u00a0el \u00a0Juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0construye \u00a0a partir de la \u00a0circunstancia \u00a0acreditada \u00a0de \u00a0una \u00a0condena \u00a0anterior contra el procesado por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales, aspecto frente al cual aduce el demandante que \u00a0una \u00a0\u00fanica \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0\u201cinsuficiente para erigir \u00a0una \u00a0 \u2018predisposici\u00f3n \u00a0a \u00a0delinquir\u2019\u201d , porque de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0doctrina \u00a0aceptada, \u00a0\u201cpara que ello sea \u00a0posible \u00a0se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0lo \u00a0haya \u00a0sido, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos generales, por varios \u00a0delitos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0su \u00a0discurso \u00a0se orienta \u00fanicamente a \u00a0cuestionar \u00a0el \u00a0medio \u00a0probatorio en forma global, sin destacar ning\u00fan error en \u00a0su \u00a0construcci\u00f3n \u00a0y \u00a0anteponiendo, eso s\u00ed, su particular interpretaci\u00f3n de la \u00a0inferencia \u00a0pero \u00a0desconectada del resto del acervo probatorio, olvidando que la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de este indicio por el Tribunal se hizo en conjunto con los dem\u00e1s \u00a0ampliamente analizados, cuando reflexiona as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0antes se \u00a0consign\u00f3, \u00a0 los \u00a0 indicios \u00a0 deben \u00a0 interrelacionarse \u00a0para \u00a0poder \u00a0sacar \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y unidos los tres anteriores, ampliamente analizados en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0revisada, \u00a0m\u00e1s \u00a0el \u00a0de \u00a0capacidad para delinquir, que en ning\u00fan \u00a0momento \u00a0se \u00a0ha \u00a0tenido como presunci\u00f3n de hecho, mucho menos de derecho, en la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0sino deducido \u2018de \u00a0 aquellos \u00a0 comportamientos \u00a0 o \u00a0actuaciones \u00a0del \u00a0acusado \u00a0que \u00a0demuestran \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 aptitud \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 perpetrar \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito\u2019, \u00a0como \u00a0quiera que tambi\u00e9n vulner\u00f3 \u00a0en \u00a0 aquella \u00a0 oportunidad \u00a0 el \u00a0 bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0integridad \u00a0personal, \u00a0aprovechando \u00a0la \u00a0nocturnidad y con id\u00e9ntica disculpa, no haberse enterado sino \u00a0hasta el d\u00eda siguiente de lo acaecido\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No puede olvidarse que la apreciaci\u00f3n de los \u00a0indicios, \u00a0por \u00a0imperativo \u00a0legal, \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0conjunto, \u00a0de \u00a0cara \u00a0a su \u00a0gravedad, \u00a0a \u00a0la \u00a0concordancia \u00a0de los hechos indicadores y a la convergencia de \u00a0las \u00a0deducciones \u00a0(art\u00edculo \u00a0303 \u00a0del decreto 2700 de 1991 y 287 del C\u00f3digo de \u00a0procedimiento \u00a0Penal \u00a0vigente), y no por el desasido m\u00e9todo de cuarteamiento de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0aislada \u00a0de \u00a0cada hecho indicante, como en forma \u00a0infructuosa lo hizo el censor en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0materia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, fundada en la violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba indiciaria, tambi\u00e9n \u00a0rige \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0la raz\u00f3n suficiente, seg\u00fan el cual la verdad \u00a0posible \u00a0del \u00a0demandante \u00a0s\u00f3lo \u00a0se perfila si enuncia correctamente la realidad \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0sus juicios; es decir, si identifica cu\u00e1l es el tramo l\u00f3gico del \u00a0indicio \u00a0al cual dirige sus cr\u00edticas y la clase de error que le imputa, porque, \u00a0se \u00a0repite, resulta asaz diferente la censura en trat\u00e1ndose de vicios objetivos \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba directa soportadora del hecho indicador, o de \u00a0vac\u00edos \u00a0protuberantes en la consideraci\u00f3n de las reglas de la experiencia, los \u00a0principios \u00a0de la l\u00f3gica o de la ciencia al momento de abordar la \u201cinferencia \u00a0l\u00f3gica\u201d, \u00a0o \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0especie \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0del m\u00e9rito \u00a0individual \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0en conjunto de los indicios; claridad argumentativa que \u00a0soslay\u00f3 el impugnante en su demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo subsidiario \u00a0<\/p>\n<p>Bajo este cargo, el demandante alega un error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u201cante la \u00a0evidente \u00a0y \u00a0ostensible \u00a0distorsi\u00f3n\u00a0 \u00a0y\/o \u00a0tergiversaci\u00f3n de la sentencia \u00a0atacada \u00a0en \u00a0la estimaci\u00f3n del contenido probatorio\u201d \u00a0y \u00a0se \u00a0remite \u00a0a \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0planteada \u00a0\u201cen \u00a0precedencia\u201d, \u00a0olvidando que en esta sede cada cargo \u00a0es \u00a0independiente \u00a0y \u00a0requiere \u00a0una \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0propia \u00a0a fin de poder ser \u00a0considerado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La total ausencia de fundamentaci\u00f3n impide a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0identificar \u00a0los \u00a0hipot\u00e9ticos yerros del sentenciador y verificar su \u00a0necesaria \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0trascendente \u00a0en el fallo \u00a0condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, sin mas argumentaciones, se rechaza \u00a0el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0provisionalmente \u00a0redosific\u00f3 la pena para efectos de la libertad solicitada por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0no \u00a0prospera \u00a0la casaci\u00f3n, en definitiva ser\u00e1 el Juez de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0quien \u00a0considere \u00a0la \u00a0eventual \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0el tratamiento punitivo m\u00e1s benigno del nuevo C\u00f3digo Penal \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la previsi\u00f3n contenida en el \u00a0art\u00edculo \u00a079, \u00a0numeral 7\u00ba del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia recurrida. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0A. \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ru\u00edz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12238 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta No. 26 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., veintiocho de febrero de dos mil dos. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Revisa \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0sede [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5380","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5380","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5380"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5380\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5380"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5380"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5380"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}