{"id":5376,"date":"2023-09-08T16:23:22","date_gmt":"2023-09-08T16:23:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1212814-03-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:22","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:22","slug":"1212814-03-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1212814-03-02\/","title":{"rendered":"12128(14-03-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12128 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 32 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., catorce de marzo de dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Revisa \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0sede \u00a0de casaci\u00f3n la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado del 11 de abril de 1996, proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de la cual confirm\u00f3 el fallo dictado por el \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de la misma ciudad el 17 de julio de 1995, \u00a0por \u00a0medio \u00a0del cual conden\u00f3 a TEODORO ISRAEL SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA \u00a0a \u00a0la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n \u00a0como autor responsable del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01994, \u00a0en la vereda \u201cLa \u00a0Manga\u201d \u00a0del \u00a0municipio del Valle de San Juan (Tolima), fue muerto Heriberto \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0a consecuencia de la \u00a0herida \u00a0que \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0le \u00a0propin\u00f3 \u00a0ISRAEL \u00a0SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA, \u00a0cuando aqu\u00e9l lleg\u00f3 a su casa de \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0 reclam\u00e1ndole \u00a0 por \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0contra \u00a0su \u00a0hermano \u00a0V\u00edctor \u00a0 Manuel, \u00a0a \u00a0quien \u00a0momentos \u00a0antes hab\u00eda visto sangrando en la gallera de propiedad de otro de sus \u00a0hermanos, \u00a0Luis Rafael, lugar \u00a0donde \u00a0se \u00a0realizaba una ri\u00f1a de gallos y en el cual hab\u00eda estado TEODORO \u00a0ISRAEL desde las primeras horas de \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a0d\u00eda \u00a0anterior \u00a0ingiriendo bebidas embriagantes en compa\u00f1\u00eda de \u00a0otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Formalmente \u00a0abierta \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0el \u00a019 \u00a0de julio de 1994, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a03\u00aa \u00a0de la Unidad Primera de Vida de la ciudad de Ibagu\u00e9, dispuso la \u00a0captura \u00a0 del \u00a0 imputado \u00a0 TEODORO \u00a0 ISRAEL \u00a0SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA, \u00a0quien entonces se present\u00f3 voluntariamente \u00a0ante \u00a0el \u00a0instructor \u00a0y \u00a0se \u00a0le \u00a0escuch\u00f3 en indagatoria el 13 de septiembre del \u00a0mismo \u00a0 a\u00f1o. \u00a0 El \u00a0 16 \u00a0siguiente \u00a0se \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0decret\u00e1ndose \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 contra \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0 sin \u00a0 beneficio \u00a0de \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el delito de homicidio y el 6 de enero de 1995 se profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0su contra resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por el mismo delito pero en la modalidad \u00a0de \u00a0agravado \u00a0por \u00a0la circunstancia prevista en el numeral 7\u00ba del art\u00edculo 324 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980, modificado por el art\u00edculo 30 de la Ley 40 de 1993, \u00a0por \u00a0haber \u00a0colocado \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0\u201cen estado de \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0y condiciones de desventaja sin haberle dado la oportunidad de una \u00a0defensa, \u00a0 por \u00a0 encontrarse \u00a0 solo \u00a0 y \u00a0desarmado\u201d, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0confirmada en su integridad el 16 de febrero de 1995 por la \u00a0Fiscal\u00eda Sexta Delegada ante el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0vez celebrada la vista p\u00fablica, el 17 de julio de 1995 el Juez \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de 25 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el delito de homicidio simple, decisi\u00f3n que al ser impugnada por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado, revis\u00f3 y confirm\u00f3 en todas sus partes el Tribunal \u00a0Superior de Ibagu\u00e9 el 11 de abril de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, dos \u00a0cargos \u00a0formula \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0TEODORO \u00a0ISRAEL \u00a0SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA, contra el fallo recurrido, \u00a0por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 29 numeral 4\u00ba del C\u00f3digo Penal de 1980 \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0dejar \u00a0 \u00a0de \u00a0 considerar \u00a0 algunas \u00a0 pruebas \u00a0 allegadas \u00a0 al \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0orden \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n del cargo, el demandante empieza por \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los elementos de juicio incorporados, la muerte \u00a0violenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 Heriberto \u00a0 \u00a0 \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Rodr\u00edguez se consum\u00f3 dentro del marco referencial de \u00a0las \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0 \u00a0y \u00a0 espec\u00edficas \u00a0 circunstancias \u00a0 de \u00a0 tiempo, \u00a0 modo \u00a0 y \u00a0lugar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0De noche, porque eran las cuatro de la madrugada; b) en momentos \u00a0concomitantes \u00a0en \u00a0que la v\u00edctima. acompa\u00f1ado y apoyado por parientes y amigos \u00a0suyos, \u00a0 con \u00a0 pretexto \u00a0 de \u00a0 \u201ccastigar\u201d \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por el lesionamiento de su hermano, se daba a la \u00a0tarea \u00a0de \u00a0atacar con palos, machetes y escopetas la casa del acusado, en la que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0refugiado y descansaba en compa\u00f1\u00eda de su familia; c) el disparo de \u00a0escopeta \u00a0que impacto a Heriberto Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez \u00a0fue \u00a0hecho desde la casa directamente por el procesado \u00a0TEODORO \u00a0ISRAEL aprovechando \u00a0uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 \u201crotos\u201d \u00a0dejados \u00a0en \u00a0la \u00a0ventana \u00a0por \u00a0uno \u00a0de \u00a0los disparos hechos desde afuera por los \u00a0atacantes; \u00a0d) por la forma en que estos \u00faltimos la emprendieron contra la casa \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0se \u00a0deduce \u00a0que ten\u00edan el claro de prop\u00f3sito de acabar con su \u00a0vida, cualquiera fueran sus consecuencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tras \u00a0destacar \u00a0otros \u00a0aspectos que fueron deducidos en la sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal alrededor de las anteriores circunstancias que rodearon los hechos \u00a0juzgados, \u00a0 dice \u00a0 que \u00a0 pese \u00a0 a \u00a0este \u00a0cuadro, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0destaca \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0procesado nunca estuvo en inminente peligro y esta fue la raz\u00f3n \u00a0para \u00a0negarle \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa que ha reclamado de \u00a0manera reiterada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0agresores \u00a0no \u00a0tuvieron \u00a0forma \u00a0de \u00a0penetrar \u00a0a la vivienda del \u00a0implicado \u00a0para \u00a0\u201catentar contra su vida como quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0contaba con las debidas seguridades tanto en su parte externa \u00a0como interna\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ni \u00a0la familia del procesado ni la visitante que se encontraba all\u00ed \u00a0estuvieron \u00a0 enfrentados \u00a0a \u00a0\u201cinminente \u00a0peligro \u00a0de \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual \u00a0e \u00a0injusto\u201d por las seguridades de \u00a0la \u00a0misma casa, ya que \u201cnada imped\u00eda a los agresores \u00a0disparar \u00a0contra \u00a0ellas \u00a0cuando \u00a0abandonaban \u00a0la \u00a0casa \u00a0para \u00a0refugiarse \u00a0en \u00a0la \u00a0escuela\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0actuaci\u00f3n del procesado TEODORO ISRAEL \u00a0SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA \u00a0luego \u00a0de \u00a0haberse refugiado en su \u00a0casa \u00a0y \u00a0como \u00a0respuesta \u00a0al ataque de que se le hac\u00eda objeto fue irregular, ya \u00a0que \u00a0al \u00a0disparar \u00a0desde \u00a0adentro \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0contra \u00a0uno de sus atacantes \u00a0\u201cno \u00a0legitima \u00a0en modo alguno el derecho de defensa; \u00a0porque \u00a0ese \u00a0ataque \u00a0no pon\u00eda en peligro su vida ni la de su familia; m\u00e1s s\u00ed, \u00a0aprovech\u00f3 \u00a0su \u00a0seguridad \u00a0para \u00a0disparar \u00a0contra \u00a0un \u00a0ser \u00a0humano \u00a0con el pleno \u00a0conocimiento que su actuar tendr\u00eda los efectos deseados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0el provocador de los \u00a0hechos, lo que impide la aceptaci\u00f3n de la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0relaciona el demandante las pruebas obrantes en el \u00a0proceso y que no fueron consideradas por el juzgador: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0 \u00a0Acta \u00a0 de \u00a0 levantamiento \u00a0 del \u00a0 cad\u00e1ver \u00a0 de \u00a0 Heriberto \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0en la cual se dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0de \u00a0los destrozos y se\u00f1ales de violencia que presentaba la casa del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0efectuada \u00a0en el lugar de los hechos y el \u00a0dictamen \u00a0rendido \u00a0dentro de la misma,\u00a0 en la que se establecen las huellas \u00a0de violencia en la casa del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0c) \u00a0Declaraci\u00f3n de Ana Bertha C\u00e1rdenas de Nu\u00f1ez, quien pernoctaba \u00a0en \u00a0casa \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0relata \u00a0el \u00a0ataque a la casa de \u00e9ste, as\u00ed como la \u00a0defensa que hizo de su familia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0d) \u00a0 Declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Anyi \u00a0 Saavedra, \u00a0hija \u00a0del \u00a0procesado, quien declara sobre los hechos y \u00a0la actitud defensiva de su padre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0e) \u00a0 \u00a0Testimonio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Felix \u00a0 Antonio \u00a0Acevedo, \u00a0quien \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0la \u00a0gallera en el \u00a0momento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 y \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 los \u00a0hermanos \u00a0Heriberto \u00a0 y \u00a0 Luis \u00a0 Carlos \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0salieron hacia la casa del acusado armados de escopeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0f) \u00a0Indagatoria \u00a0de \u00a0TEODORO \u00a0ISRAEL \u00a0SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA \u00a0en \u00a0la que \u00a0describe \u00a0el ataque a su casa y del cual se le hizo v\u00edctima a \u00e9l, su familia y \u00a0a la visitante Ana Bertha C\u00e1rdenas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0g) \u00a0La \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0tercera \u00a0de \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0psiqui\u00e1trica del \u00a0acusado \u00a0 en \u00a0 torno \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0\u201cestuvo \u00a0rodeada \u00a0de \u00a0gran dramatismo\u201d, \u00a0por la forma como se produjo el ataque a su casa y c\u00f3mo tuvo que \u00a0responder a dicho ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ninguna \u00a0de \u00a0tales \u00a0pruebas, \u00a0agrega, \u00a0se \u00a0tuvieron \u00a0en cuenta en la \u00a0sentencia \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 impugna, \u00a0porque \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0as\u00ed, \u00a0\u201cluego \u00a0de \u00a0probados \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0de \u00a0hecho \u00a0como se indica en el \u00a0art\u00edculo \u00a0177 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Civil, necesariamente se habr\u00eda \u00a0dado \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 numeral \u00a04 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal\u201d \u00a0, que para el caso trae dos soluciones: la primera, la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0y \u00a0reconocimiento de que el procesado obr\u00f3 en leg\u00edtima defensa de \u00a0varios \u00a0derechos \u00a0fundamentales propios y ajenos; y la segunda, la aceptaci\u00f3n y \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0que el procesado obr\u00f3 en leg\u00edtima defensa, \u201cde \u00a0car\u00e1cter \u00a0presuntiva\u201d, \u00a0determinada \u00a0adem\u00e1s por el factor nocturnidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dice \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 SAAVEDRA \u00a0luego \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0lesionamiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0V\u00edctor \u00a0 Manuel \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0ante \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0hizo \u00a0objeto, \u00a0con \u00a0real \u00a0peligro \u00a0para su vida e \u00a0integridad \u00a0personal, \u00a0se \u00a0refugi\u00f3 \u00a0en su casa de habitaci\u00f3n en donde resid\u00eda \u00a0con \u00a0su \u00a0familia \u00a0y en donde para ese momento se encontraba una hu\u00e9sped y hasta \u00a0all\u00ed \u00a0fue perseguido de modo tumultuario con expresas manifestaciones belicosas \u00a0y de venganza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0dieron \u00a0todos los elementos f\u00e1cticos de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, pero por no haberse tenido en cuenta las pruebas rese\u00f1adas, \u00a0se \u00a0dej\u00f3 de aplicar la eximente en detrimento del procesado. Se dieron tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0manera \u00a0objetiva los factores de la leg\u00edtima defensa presuntiva, tales como \u00a0el \u00a0rechazo de los extra\u00f1os que por la fuerza y de manera violenta pretend\u00edan, \u00a0con \u00a0palos, \u00a0machetes \u00a0y \u00a0escopetas, \u00a0penetrar \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0habitaci\u00f3n del \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>procesado \u00a0SAAVEDRA \u00a0cuando a\u00fan no hab\u00eda amanecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0las pruebas cuya consideraci\u00f3n se omiti\u00f3 por el \u00a0juzgador, \u00a0indican \u00a0sin \u00a0duda \u00a0alguna que el procesado, su familia y la hu\u00e9sped \u00a0estuvieron \u00a0en \u00a0peligro actual y grave con elementos aptos para causar da\u00f1o, el \u00a0acusado \u00a0obr\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0del \u00a0numeral 4\u00ba del art\u00edculo 29 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0norma \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 de aplicar porque, reitera, las \u00a0pruebas \u00a0rese\u00f1adas no se tuvieron en cuenta, ni conjuntamente, ni por separado, \u00a0como \u00a0se \u00a0indica \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 254, 273, 294 y 298 del anterior C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0cargo \u00a0subsidiario, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma causal primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal vigente a \u00a0la \u00a0saz\u00f3n, acusa la sentencia de ser violatoria en forma indirecta del precepto \u00a0sustancial \u00a0contenido en el art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal de 1980, por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0derivada \u00a0de \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n de varios \u00a0medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tras \u00a0citar \u00a0el \u00a0texto \u00a0pertinente \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada que \u00a0describe \u00a0el \u00a0momento \u00a0culminante de los hechos, dice que de la misma se deducen \u00a0varios \u00a0aspectos \u00a0f\u00e1cticos, \u00a0a saber: el procesado se hallaba dentro de su casa \u00a0de \u00a0habitaci\u00f3n, \u00a0la cual estaba habitada inclusive por ni\u00f1os y ancianos; desde \u00a0fuera \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0disparos \u00a0dirigidos \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0y \u00a0el procesado solamente \u00a0respondi\u00f3 \u00a0al \u00a0ataque \u00a0aprovechando \u00a0para ello un hueco que dej\u00f3 en la ventana \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0contra \u00a0el \u00a0inmueble; \u00a0las \u00a0personas \u00a0que se hallaban al \u00a0interior \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0incluido \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0afrontaron \u00a0un peligro de ser \u00a0lesionados \u00a0o \u00a0muertos \u00a0porque \u00a0el \u00a0ataque \u00a0desde \u00a0fuera \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0indica, y la \u00a0violencia \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0no \u00a0fue \u00a0selectiva sino generalizada contra todos los \u00a0ocupantes del lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal dej\u00f3 de considerar los \u00a0siguientes \u00a0medios de prueba: acta de levantamiento del cad\u00e1ver de Heriberto \u00a0Rodr\u00edguez, inspecci\u00f3n judicial \u00a0llevada \u00a0a cabo en el sitio de los hechos, confesi\u00f3n del procesado LEOPOLDO \u00a0ISRAEL \u00a0SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA \u00a0y los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Elda \u00a0Riveros \u00a0Angarita, \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Cardozo \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0Ana \u00a0Ruth C\u00e1rdenas de Nu\u00f1ez, Anyi Julieth Saavedra y Felix \u00a0Antonio Acevedo Malesta.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que: \u00a0a) \u00a0La \u00a0casa del acusado fue \u00a0atacada \u00a0y \u00a0contra ella se ejecutaron indiscriminadamente actos de violencia con \u00a0palos, \u00a0machetes \u00a0y \u00a0disparos \u00a0de \u00a0escopeta; \u00a0b) \u00a0Para \u00a0el momento del ataque al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0se encontraba el procesado, su esposa Luz \u00a0Marina Cardozo, sus hijos Anyi \u00a0 \u00a0 Julieth \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 Gimmy, \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 madre \u00a0 \u00a0Inocencia \u00a0 y \u00a0la \u00a0hu\u00e9sped \u00a0Ruth \u00a0Paredes, contra quienes se ejercieron \u00a0actos \u00a0de \u00a0violencia, graves, brutales e indiscriminados so pretexto de castigar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0la supuesta muerte de Victor Manuel \u00a0Saavedra; \u00a0c) \u00a0los \u00a0atacantes de la casa del procesado \u00a0s\u00f3lo \u00a0buscaban \u00a0hacerse justicia por su propia mano y para ello no les import\u00f3 \u00a0ejercer \u00a0violencia \u00a0contra \u00a0personas \u00a0ajenas al conflicto; d) como el peligro en \u00a0que \u00a0fueron \u00a0colocados fue actual e injusto, el procesado se vio en la imperiosa \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0defenderse \u00a0personalmente, \u00a0su \u00a0casa \u00a0y las personas que all\u00ed se \u00a0encontraban \u00a0 \u201cy \u00a0posiblemente \u00a0se \u00a0excedi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0si \u00a0el procesado en desarrollo de la defensa rompi\u00f3 el \u00a0equilibrio \u00a0o \u00a0la \u00a0proporcionalidad, \u00a0debe pagar por ello pero en la proporci\u00f3n \u00a0que \u00a0se\u00f1ala el art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal de 1980. El procesado ha recibido \u00a0perjuicio \u00a0al no haberse aplicado el precepto sustancial referido y a este error \u00a0se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0por \u00a0no \u00a0haberse considerado en el fallo impugnado las pruebas antes \u00a0relacionadas, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0ni \u00a0siquiera fueron mencionadas para decir que no se \u00a0les \u00a0tendr\u00eda \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0o \u00a0que \u00a0no \u00a0aportaban \u00a0ning\u00fan grado de convicci\u00f3n o \u00a0veracidad acerca de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Solicita \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0que \u00a0se \u00a0case el fallo impugnado y en su \u00a0lugar \u00a0se \u00a0dicte \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0y \u00a0se \u00a0ordene \u00a0la \u00a0libertad \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente \u00a0peticiona \u00a0que \u00a0en el supuesto de que la Corte encuentre \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0quebrantado \u00a0el art\u00edculo 304 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0o \u00a0se han violado las garant\u00edas fundamentales, se proceda como lo indica \u00a0el \u00a0art\u00edculo 228 idem. \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Procurador \u00a0Primero Delegado en lo Penal examina en conjunto los \u00a0cargos \u00a0aducidos contra la sentencia por cuanto ambos se relacionan con un error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0que el reproche de la demanda no puede ser acogido porque \u00a0el \u00a0pretendido \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n resulta frente a unas \u00a0pruebas \u00a0infundado. \u00a0As\u00ed, \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0fueron tenidos en cuenta por el \u00a0juzgador \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0practicada \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0TEODORO \u00a0ISRAEL \u00a0SAAVEDRA, \u00a0la \u00a0\u201cconclusi\u00f3n \u00a0tercera\u201d \u00a0de la evaluaci\u00f3n psiqui\u00e1trica hecha al procesado en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0 la \u00a0 \u201csituaci\u00f3n \u00a0dram\u00e1tica\u201d \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0afrontaba \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de los hechos, de la cual se \u00a0dedujo \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia que \u201cno \u00a0perturb\u00f3 \u00a0su \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0conocer, \u00a0comprender \u00a0y determinarse\u201d, \u00a0y el testimonio de Ana Ruth C\u00e1rdenas \u00a0de Nu\u00f1ez sobre los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a las restantes pruebas que echa de menos el impugnante, \u00a0como \u00a0 son \u00a0 las \u00a0 declaraciones \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0Anyi \u00a0 Saavedra, \u00a0 Elda \u00a0 Riveros \u00a0 Angarita, \u00a0 Luz \u00a0Marina \u00a0Cardozo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0y \u00a0F\u00e9lix \u00a0Antonio \u00a0Acevedo \u00a0y \u00a0el \u00a0acta \u00a0de levantamiento del cad\u00e1ver de \u00a0Heriberto Rodr\u00edguez, si bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0fueron \u00a0omitidas \u00a0en los fallos de instancia, tambi\u00e9n lo es que las \u00a0mismas, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0solas \u00a0o \u00a0valoradas \u00a0conjuntamente \u00a0no \u00a0acreditan \u00a0la \u00a0causal \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0antijuricidad de la leg\u00edtima defensa, como tampoco la atenuante \u00a0del exceso en la actitud defensiva del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tras \u00a0hacer \u00a0una \u00a0suscinta \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de lo que en esencia declar\u00f3 \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de estos testigos, anota que si bien en los fallos de instancia no se \u00a0mencionaron \u00a0expresamente \u00a0sus \u00a0nombres, \u00a0a ellos se refiri\u00f3 el sentenciador de \u00a0primera \u00a0 instancia \u00a0 cuando \u00a0expresa \u00a0\u201cse \u00a0pretende \u00a0mostrar \u00a0por \u00a0testigos \u00a0bien conocidos, familiares unos del procesado, que \u00e9ste \u00a0actu\u00f3 \u00a0motivado \u00a0por \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta \u00a0de \u00a0que \u00a0era \u00a0objeto, \u00a0pero \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0no es m\u00e1s que un sofisma de distracci\u00f3n, pues as\u00ed lo refieren los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo\u2026Nada \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0estos \u00a0testigos \u00a0ni por el mismo \u00a0sindicado \u00a0 \u00a0 tiene \u00a0 \u00a0 respaldo \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 alguna \u00a0 \u00a0 seriedad \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 \u00a0del \u00a0informativo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0lugar \u00a0de una leg\u00edtima defensa, la responsabilidad a t\u00edtulo de \u00a0dolo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0TEODORO \u00a0 ISRAEL \u00a0 SAAVEDRA \u00a0frente \u00a0al \u00a0delito de homicidio investigado se demuestra con otros \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n obrantes en el proceso, como lo determin\u00f3 el juzgador de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0el \u00a0testimonio de Germ\u00e1n \u00a0Borja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuando \u00a0se \u00a0alegue error de hecho por falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0es deber del demandante \u00a0demostrar \u00a0no \u00a0solamente \u00a0que la omisi\u00f3n en la consideraci\u00f3n de la prueba tuvo \u00a0ocurrencia, \u00a0sino tambi\u00e9n que las pruebas omitidas son de una trascendencia tal \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0consideradas \u00a0podr\u00edan establecer su \u00a0inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0lo \u00a0referente al supuesto exceso en la leg\u00edtima defensa alegado \u00a0de \u00a0manera \u00a0subsidiaria por el actor, se tiene que al no reunirse en el presente \u00a0caso \u00a0los \u00a0elementos \u00a0estructurales \u00a0de \u00a0la \u00a0figura de la defensa leg\u00edtima, mal \u00a0puede hablarse de su extralimitaci\u00f3n o exceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0bien el casacionista apoya su alegaci\u00f3n de leg\u00edtima defensa, o \u00a0de \u00a0exceso, \u00a0en \u00a0el \u00a0ataque \u00a0con \u00a0disparos \u00a0de escopeta en contra de la casa del \u00a0acusado, \u00a0los \u00a0cuales causaron los da\u00f1os que se\u00f1ala la inspecci\u00f3n judicial, y \u00a0en \u00a0la \u00a0actitud \u00a0desafiante \u00a0del \u00a0hoy \u00a0occiso Heriberto \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0 quien \u00a0 bland\u00eda \u00a0 una \u00a0\u201cpeinilla\u201d, \u00a0 cabe \u00a0 recordar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0expresa \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0dos \u00a0aspectos: primero que dicho \u00a0ataque \u00a0fue \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0que \u00a0momentos antes hab\u00eda recibido un \u00a0hermano \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0procesado en la gallera del lugar. Y \u00a0segundo, \u00a0ese \u00a0ataque \u00a0no puso en peligro actual o inminente su vida ni la de su \u00a0familia, como lo destac\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0lo \u00a0que estaba planteando el difunto Heriberto era \u00a0una \u00a0pendencia \u00a0por \u00a0el \u00a0antecedente, \u00a0que \u00a0sin \u00a0ser \u00a0leg\u00edtima no alcanz\u00f3 a la \u00a0actualidad \u00a0o \u00a0inminencia \u00a0del \u00a0riesgo \u00a0que \u00a0exige \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0o el \u00a0exceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0base \u00a0en tales fundamentos, concluye, los cargos formulados por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0deben \u00a0desestimarse y por tanto solicita que no se case el fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0sensato \u00a0examinar \u00a0conjuntamente los dos \u00a0cargos \u00a0que \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0principal y subsidiario se presentan contra el fallo \u00a0impugnado, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sugiere \u00a0el Procurador, porque en ambos los reproches a la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0hacen \u00a0bajo \u00a0el \u00e1mbito de la causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, y sobre todo, porque el \u00a0actor \u00a0 acude \u00a0 a \u00a0 comunes \u00a0argumentos\u00a0 \u00a0para \u00a0censurar \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0probatorios \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0dentro del campo del error de hecho en la modalidad de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n, que habr\u00eda impedido en el primer \u00a0caso \u00a0reconocer \u00a0una \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0y en el segundo el exceso en la misma \u00a0justificante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de hecho en la modalidad de falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n, planteado por el censor como fundamento de \u00a0ambas \u00a0censuras, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho \u00a0en \u00a0reiteradas \u00a0oportunidades \u00a0por esta Sala, \u00a0consiste \u00a0en \u00a0el soslayo de pruebas legalmente incorporadas al proceso que lleva \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0proferir \u00a0un \u00a0fallo \u00a0diferente \u00a0al que correspond\u00eda en caso de \u00a0haberlas analizado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0impone \u00a0un \u00a0doble \u00a0esfuerzo \u00a0al \u00a0demandante \u00a0que \u00a0la \u00a0plantea, \u00a0el \u00a0cual \u00a0involucra \u00a0tanto la clara \u00a0enumeraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0legalmente \u00a0allegados resultaron \u00a0omitidos \u00a0en \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n que precedi\u00f3 la declaraci\u00f3n de justicia, como la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0de conjunto que los \u00a0incluya, \u00a0para \u00a0ver \u00a0de \u00a0comprobar \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0ella, \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0considerado \u00a0el \u00a0dato \u00a0o \u00a0los \u00a0datos \u00a0supuestamente \u00a0revelados por aqu\u00e9llos, el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0diverso \u00a0y \u00a0en todo caso favorable al \u00a0impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0tal \u00a0falencia, \u00a0como \u00a0con \u00a0acierto \u00a0lo \u00a0observ\u00f3 \u00a0el \u00a0Procurador Delegado, es la que aqu\u00ed se advierte, pues a fuerza de \u00a0haber \u00a0 tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuya \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0extra\u00f1a \u00a0el \u00a0censor, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia dieron paso \u00a0razonado \u00a0y \u00a0preciso \u00a0a las circunstancias de tiempo, modo y lugar revelados por \u00a0aqu\u00e9llos, \u00a0y \u00a0de \u00a0cara \u00a0a \u00a0ellas \u00a0concluyeron \u00a0que la conducta del procesado no \u00a0pod\u00eda \u00a0enmarcarse \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa que persistentemente se ha \u00a0alegado \u00a0en \u00a0el \u00a0curso del proceso, sin que a los argumentos expuestos se oponga \u00a0un \u00a0planteamiento serio que desvirt\u00fae la presunci\u00f3n de acierto y legalidad que \u00a0lo \u00a0cobija, \u00a0pues \u00a0a \u00a0pesar \u00a0del esfuerzo argumentativo, el casacionista termina \u00a0presentando \u00a0su \u00a0particular an\u00e1lisis de las pruebas de cuya omisi\u00f3n anal\u00edtica \u00a0acusa el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, al referirse a los \u00a0testimonios \u00a0con los que se pretendi\u00f3 demostrar que el procesado hab\u00eda actuado \u00a0determinado \u00a0por \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta \u00a0de que era objeto, entre los cuales se \u00a0contaban \u00a0los \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0algunos \u00a0familiares \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0reflexiona as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0pretende \u00a0mostrar \u00a0por testigos bien \u00a0conocidos, \u00a0familiares \u00a0unos \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0actu\u00f3 \u00a0movido por la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta \u00a0de \u00a0que \u00a0era \u00a0objeto, \u00a0pero esta hip\u00f3tesis no es mas que un \u00a0sofisma \u00a0 de \u00a0 distracci\u00f3n, \u00a0 pues \u00a0 as\u00ed \u00a0 lo \u00a0 refieren \u00a0 los \u00a0 testigos \u00a0 de \u00a0cargo\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNada \u00a0de \u00a0lo dicho por esos testigos, ni \u00a0por \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0 sindicado \u00a0tiene \u00a0respaldo \u00a0de \u00a0alguna \u00a0seriedad \u00a0dentro \u00a0del \u00a0informativo\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0para desechar la alegada leg\u00edtima \u00a0defensa, se hacen las siguientes reflexiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConsidera \u00a0la \u00a0Sala que el enjuiciado no \u00a0estuvo \u00a0ante \u00a0un \u00a0inminente \u00a0peligro \u00a0de \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual \u00a0e injusto como para \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa que invoca en su favor su representante legal, \u00a0porque \u00a0aqu\u00e9l \u00a0se \u00a0encontraba resguardado y seguro dentro de su vivienda, lejos \u00a0de \u00a0que \u00a0sus \u00a0atacantes \u00a0pudieran penetrar en ella y atentar contra su vida como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0contaba con las debidas seguridades tanto en su parte \u00a0externa, como interna (ventanas con enrejado en hierro y puertas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0otro \u00a0lado, no exist\u00eda medio o modo \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0pudieran \u00a0penetrar \u00a0los agresores a su vivienda, ni la inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0da cuenta en el acta que los atacantes hubiesen intentado derribar las \u00a0seguridades \u00a0de \u00a0la casa para introducirse y atentar contra su vida e integridad \u00a0personal, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que no se puede alegar y aceptar en su favor, la legitimidad \u00a0de un derecho en salvaguardar su vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cTampoco su familia y hu\u00e9sped estuvieron \u00a0enfrentados \u00a0ante \u00a0ese inminente peligro de agresi\u00f3n actual e injusto que exige \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa en pro de terceros, ya que la seguridad que \u00a0acreditaba \u00a0la propiedad ra\u00edz imped\u00eda la inminencia de ese peligro; de haberlo \u00a0estado, \u00a0nada \u00a0imped\u00eda a los agresores disparar contra ellas cuando abandonaban \u00a0la \u00a0 casa \u00a0 para \u00a0 refugiarse \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 escuela\u201d \u00a0 (fls. \u00a0 33 \u00a0 y \u00a034 \u00a0cuad. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0alegado \u00a0por \u00a0el casacionista, s\u00ed \u00a0fueron \u00a0tenidas \u00a0en cuenta por los juzgadores de instancia muchas de las pruebas \u00a0que \u00a0se \u00a0aducen \u00a0como omitidas. As\u00ed, la inspecci\u00f3n judicial en el lugar de los \u00a0hechos \u00a0es \u00a0citada \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal como prueba demostrativa de los \u00a0da\u00f1os \u00a0ocasionados \u00a0al \u00a0inmueble del procesado,\u00a0 circunstancia frente a la \u00a0cual se afirma que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo puede desconocerse de otra parte, que \u00a0la \u00a0aludida \u00a0casa \u00a0fue \u00a0atacada \u00a0con \u00a0disparos \u00a0de \u00a0escopeta causando los da\u00f1os \u00a0constatados \u00a0en \u00a0la inspecci\u00f3n judicial. Pero el actuar irregular del procesado \u00a0ante \u00a0dicho \u00a0ataque, al descerrajar disparo de arma de fuego directamente contra \u00a0la \u00a0integridad de uno de sus atacantes, no legitima de modo alguno el derecho de \u00a0defensa; \u00a0porque \u00a0ese \u00a0ataque \u00a0no pon\u00eda en peligro su vida ni la de su familia; \u00a0m\u00e1s \u00a0si aprovech\u00f3 su seguridad para disparar contra un ser humano con el pleno \u00a0conocimiento que su actuar tendr\u00eda los efectos deseados\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, no debe \u00a0pasarse \u00a0por \u00a0alto que fue TEODORO ISRAEL SAAVEDRA SAAVEDRA\u00a0 quien provoc\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0materia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0circunstancia que impide \u00a0aceptar la leg\u00edtima defensa\u201d (fls. 34 y 35 cuad. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed que el dato que pretende demostrar \u00a0el \u00a0censor \u00a0con \u00a0la inspecci\u00f3n judicial al escenario de los hechos, con el acta \u00a0de \u00a0 \u00a0levantamiento \u00a0 del \u00a0 cad\u00e1ver \u00a0 de \u00a0 Heriberto \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 Ana \u00a0Bertha \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0de Nu\u00f1ez, esto es, \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0causados a la residencia del procesado, nunca fue puesto en tela de \u00a0juicio \u00a0por el Tribunal, quien sin embargo no deriv\u00f3 de all\u00ed las consecuencias \u00a0que \u00a0pretende \u00a0el \u00a0censor, \u00a0sin \u00a0que la sola discrepancia de criterios frente al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0sea \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0busca remediar los yerros \u00a0judiciales \u00a0cuando \u00a0se \u00a0detecte que \u00e9stos no se ajustan a la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0indagatoria del procesado TEODORO \u00a0 ISRAEL \u00a0 SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA \u00a0fue \u00a0consideraba \u00a0espec\u00edficamente \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, en los \u00a0siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora \u00a0 bien, \u00a0 la \u00a0indagatoria \u00a0pieza \u00a0fundamental \u00a0como \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0muy \u00a0poco o nada es lo que aporta en \u00a0procura \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0las graves acusaciones que fungen en su contra, muy por \u00a0el \u00a0 \u00a0 contrario \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0\u2018es \u00a0una \u00a0versi\u00f3n \u00a0-la del procesado- \u00a0poco \u00a0 \u00a0 cre\u00edble \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0enga\u00f1osa\u2019 \u00a0en \u00a0lo que tiene que ver con su presencia en la gallera, portando \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0y \u00a0luego \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0ocultarse \u00a0a la espera de la v\u00edctima, \u00a0\u2018no \u00a0ofrecen al Despacho \u00a0ning\u00fan \u00a0 \u00a0 asomo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0veracidad\u2019, \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que para nosotros es cierto en todos sus puntos, y en \u00a0consecuencia \u00a0 desechable \u00a0 por \u00a0 inveros\u00edmil\u201d \u00a0 (fl. \u00a0 397 \u00a0 y \u00a0 398 \u00a0 cuad. \u00a0Juzgado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 \u201cconclusi\u00f3n \u00a0 tercera\u201d \u00a0de la evaluaci\u00f3n psiqui\u00e1trica hecha al procesado en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0\u201csituaci\u00f3n \u00a0 \u00a0dram\u00e1tica\u201d \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0afrontaba \u00a0en el momento de los hechos tambi\u00e9n fue \u00a0objeto de an\u00e1lisis en el fallo del Juzgado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0le \u00a0practic\u00f3 \u00a0examen \u00a0m\u00e9dico \u00a0al \u00a0procesado \u00a0SAAVEDRA \u00a0SAAVEDRA, \u00a0concluy\u00e9ndose \u00a0que para la \u00e9poca de los hechos \u00a0presentaba \u00a0un \u00a0grado \u00a0I \u00a0de embriaguez, la cual no le afect\u00f3 la capacidad para \u00a0conocer, \u00a0comprender \u00a0y \u00a0determinarse, por tanto no se puede hablar de trastorno \u00a0mental \u00a0 en \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0sus \u00a0modalidades; \u00a0y \u00a0debido \u00a0al \u00a0estado \u00a0moderado \u00a0de \u00a0embriaguez, \u00a0su \u00a0estado \u00a0depresivo y al ambiente que vivi\u00f3, pudieron influir en \u00a0su \u00a0respuesta \u00a0global \u00a0y \u00a0la conducta que asumi\u00f3 fue diferente a la habitual\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El testimonio de Ana \u00a0Ruth \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0de \u00a0Nu\u00f1ez \u00a0sobre los hechos es citado \u00a0por el Tribunal en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAna \u00a0 Ruth \u00a0 C\u00e1rdenas \u00a0 de \u00a0 Nu\u00f1ez, \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0al respecto, manifiesta \u2018\u2026\u00e9l \u00a0-procesado- \u00a0se \u00a0qued\u00f3 \u00a0dentro de la pieza con las puertas \u00a0cerradas \u00a0pues \u00a0las \u00a0puertas \u00a0de \u00a0entrada \u00a0no se abrieron para nada lo mismo las \u00a0ventanas\u2026\u2019 \u00a0 \u00a0(fl. \u00a0301). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0tales condiciones, se colige, que el \u00a0enjuiciado \u00a0nunca estuvo abocado ante un inminente peligro de agresi\u00f3n actual e \u00a0injusto \u00a0para \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0procedido \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo; es decir, \u00a0disparando \u00a0la \u00a0escopeta \u00a0para \u00a0terminar \u00a0con \u00a0la \u00a0vida de un semejante suyo. Al \u00a0contrario, \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0seguro, \u00a0parapetado en su escondite, dominando desde \u00a0all\u00ed \u00a0el \u00a0panorama \u00a0que \u00a0aprecia \u00a0en \u00a0mejor \u00a0forma \u00a0cuando se apagan las luces, \u00a0escoger \u00a0el \u00a0punto \u00a0vital \u00a0y \u00a0descargar \u00a0el \u00a0disparo \u00a0mortal\u201d \u00a0(fl. \u00a033 \u00a0cuad. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claro \u00a0resulta entonces que todo el discurso \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0se \u00a0circunscribe a un problema de valoraci\u00f3n del m\u00e9rito de la \u00a0prueba, \u00a0que, como ha sido reiteradamente sostenido por la doctrina de la Corte, \u00a0s\u00f3lo \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0de ser planteado en casaci\u00f3n cuando los juzgadores, en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0determinaci\u00f3n de la fuerza persuasiva del medio, desconocen de \u00a0modo \u00a0manifiesto \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, ataque que en forma alguna \u00a0intenta desarrollar el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que se acaban de \u00a0rese\u00f1ar \u00a0 un \u00a0m\u00e9rito \u00a0distinto \u00a0del \u00a0que \u00a0les \u00a0atribuye \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0se \u00a0reitera,\u00a0 \u00a0no \u00a0constituye \u00a0censura susceptible de ser formulada en sede del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0dada la libertad relativa de que goza el juzgador para \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0medios y asignarles su m\u00e9rito persuasivo, limitada s\u00f3lo por las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0cuya transgresi\u00f3n a m\u00e1s de no ser denunciada, \u00a0tampoco \u00a0halla \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo; \u00a0y \u00a0por \u00a0pretender cuestionar las \u00a0conclusiones \u00a0derivadas \u00a0de \u00a0esos \u00a0medios \u00a0espec\u00edficos de persuasi\u00f3n, menos se \u00a0podr\u00eda \u00a0cimentar \u00a0en \u00a0tal \u00a0cr\u00edtica \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0los \u00a0 cargos \u00a0 no \u00a0prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otro \u00a0lado, \u00a0desacertada \u00a0resulta \u00a0la \u00a0insinuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante hace en cuanto a que la Corte entre a estudiar \u00a0oficiosamente \u00a0si existe causal de nulidad que afecte el proceso, pues sabido es \u00a0que \u00a0esa \u00a0facultad, \u00a0consagrada en el art\u00edculo 228 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0vigente a la saz\u00f3n (hoy art\u00edculo 216 de la Ley 600 de 2000), no exonera \u00a0al \u00a0sujeto \u00a0procesal de su deber de presentar la demanda en forma con los cargos \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda de la causal tercera de casaci\u00f3n o por una distinta cuando estime \u00a0que se ha atentado contra las garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho requerimiento de sustentaci\u00f3n es a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0clamoroso, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el sistema de las nulidades en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0est\u00e1 gobernado por ciertas reglas previstas en el art\u00edculo 308 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (hoy art\u00edculo 310), una de las \u00a0cuales, \u00a0la \u00a0de \u00a0trascendencia, \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que quien alegue el vicio deber\u00e1 \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0afecta \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales o trastorna las bases fundamentales del \u00a0proceso (numeral 2\u00b0 de ambas legislaciones). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0y \u00a0en cuanto se relaciona con la \u00a0eventual \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0el \u00a0tratamiento punitivo m\u00e1s \u00a0benigno \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, el Juez de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas y Medidas de Seguridad, decidir\u00e1 lo pertinente de acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0previsi\u00f3n \u00a0contenida en el art\u00edculo 79, numeral 7\u00ba del nuevo C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia recurrida. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ru\u00edz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12128 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta No. 32 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., catorce de marzo de dos mil dos. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Revisa \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0sede [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5376","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5376"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5376\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}