{"id":5364,"date":"2023-09-08T16:23:21","date_gmt":"2023-09-08T16:23:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1202529-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:21","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:21","slug":"1202529-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1202529-08-02\/","title":{"rendered":"12025(29-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso 12025 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Nilson Pinilla Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta N\u00b0 098 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., agosto veintinueve (29) de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0JORGE \u00a0EMILIO \u00a0REND\u00d3N \u00a0PRADA, contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0proferida por el Juzgado Tercero \u00a0Penal del Circuito de esa ciudad, por homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a06 \u00a0de \u00a0mayo de 1995, hacia las 5:15 de la \u00a0tarde, \u00a0en \u00a0la \u00a0Transversal \u00a01\u00aa \u00a0D \u00a0con \u00a0Diagonal 54 F, barrio Santo Domingo de \u00a0Barranquilla, \u00a0cuando \u00a0El\u00edas Fuentes Batista trat\u00f3 de mediar en una discusi\u00f3n \u00a0suscitada \u00a0entre \u00a0Juan \u00a0Bautista \u00a0Sep\u00falveda y JORGE EMILIO REND\u00d3N PRADA, \u00e9ste \u00a0dispar\u00f3 \u00a0al \u00a0primero \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza, \u00a0con \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0cuyo porte apareci\u00f3 \u00a0amparado \u00a0por \u00a0salvoconducto, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0la \u00a0muerte, que se produjo el 10 del \u00a0mismo \u00a0mes, \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital Universitario de dicha ciudad, a donde hab\u00eda sido \u00a0llevado en procura de atenci\u00f3n m\u00e9dica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Abierta investigaci\u00f3n y o\u00eddo en indagatoria \u00a0JORGE \u00a0EMILIO \u00a0REND\u00d3N \u00a0PRADA, \u00a0la Fiscal\u00eda Novena Seccional de Barranquilla le \u00a0impuso \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995 (fs. 66 y Ss. cd. 1). \u00a0Cerrada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, el 25 de julio siguiente fue proferida resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 contra \u00a0 REND\u00d3N \u00a0 PRADA, \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0(fs. \u00a0220 \u00a0y \u00a0Ss. \u00a0ib.), \u00a0enjuiciamiento \u00a0recurrido \u00a0por el defensor, quien luego present\u00f3 desistimiento, \u00a0que le fue aceptado el 8 de agosto siguiente (f. 237 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Tercero Penal del \u00a0Circuito \u00a0 de \u00a0Barranquilla \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y, \u00a0celebrada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a011 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01995 \u00a0conden\u00f3 \u00a0al procesado por homicidio \u00a0simple, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a026 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y la obligaci\u00f3n de indemnizar los perjuicios \u00a0respectivos \u00a0(fs. \u00a0124 \u00a0y Ss. cd. 2), fallo apelado por el defensor y confirmado \u00a0el \u00a07 de marzo de 1996 por el Tribunal Superior de Barranquilla (fs. 5 y Ss. cd. \u00a03), \u00a0 mediante \u00a0 sentencia \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Acudiendo a la \u00a0causal \u00a0 \u00a0tercera \u00a0 \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0demandante \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un proceso viciado de nulidad, por \u00a0cuanto \u00a0\u201cel \u00a0fallador de primera instancia equivoc\u00f3 la adecuaci\u00f3n t\u00edpica de \u00a0la \u00a0conducta, desconociendo el principio de la investigaci\u00f3n integral se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art. \u00a0333 del C. de P. P., al no haber tenido en cuenta las citas que en \u00a0su \u00a0defensa hace el procesado en su injurada y en la ampliaci\u00f3n de la misma, la \u00a0denegaci\u00f3n aut\u00e9ntica del derecho de defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que pudiera tomarse como desarrollo del \u00a0cargo, \u00a0critica \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0fallador \u00a0de primera y segunda instancia a pesar de \u00a0haber \u00a0encontrado \u00a0hechos \u00a0y \u00a0pruebas \u00a0que ameritaban no condenar a JORGE EMILIO \u00a0REND\u00d3N \u00a0PRADA, \u00a0por el punible de homicidio a t\u00edtulo de dolo, lo hubiese hecho \u00a0contrariando \u00a0la \u00a0prueba \u00a0e ir en contrav\u00eda de disposiciones legales\u201d, que no \u00a0especifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0aspectos \u00a0que le llevan a alegar que la \u00a0sentencia \u00a0est\u00e1 \u00a0viciada \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0relaciona haberse negado la inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0donde \u00a0la \u00a0defensa \u00a0pretend\u00eda \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los testigos de cargo \u00a0estaban \u00a0mintiendo, y restarle credibilidad a los testimonios de Ricardo Enrique \u00a0Pizarro \u00a0Bola\u00f1o, \u00a0Arturo \u00a0Rafael \u00a0Lorduy \u00a0Mesa \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Orozco P\u00e9rez, porque \u00a0deponen a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0censurar \u00a0luego \u00a0la \u00a0carencia de \u00a0peritos \u00a0que \u00a0evaluaran \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0vuelve el defensor a la que considera \u00a0equivocada \u00a0adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la conducta, pues en el fallo se \u201cincurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el error de derecho en condenar por homicidio doloso\u201d, cuando la prueba no \u00a0arrojaba \u00a0certeza sobre los hechos y \u201cse acierta en la duda o en una casual de \u00a0justificaci\u00f3n\u201d; \u00a0y \u00a0porque no se tuvo en cuenta \u201ccomo subsidiarias en forma \u00a0gen\u00e9rica \u00a0a las causales de justificaci\u00f3n, la confesi\u00f3n del procesado, la ira \u00a0e intenso dolor como atenuantes punitivos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Efect\u00faa \u00a0algunas \u00a0citas \u00a0de jurisprudencia y \u00a0doctrina \u00a0para plantear, como \u201calcance de la impugnaci\u00f3n\u201d, que se invaliden \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de primera y segunda instancia, por hallarse quebrantado el derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0aunque \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n seguido pide \u201cdeclarar la nulidad de todo lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, subsidiariamente a partir de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0impreco \u00a0a \u00a0usted \u00a0la libertad provisional del \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 \u00a0Referido \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0causal \u00a0 \u00a0 \u00a0primera \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0manifiesta \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que la \u00a0sentencia \u00a0es violatoria de la ley sustancial, \u201cpor infracci\u00f3n directa\u201d (f. \u00a047 cd. 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, expresa que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0equivocada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba allegada al \u00a0proceso; \u00a0menciona que se omiti\u00f3 dar aplicaci\u00f3n a los art\u00edculos 294 y 254 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal anterior y no se apreci\u00f3 la prueba testimonial \u00a0que \u00a0favorece \u00a0al acusado, por el contrario, quienes tuvieron a cargo el proceso \u00a0se \u00a0basaron \u201csolamente en apreciaciones subjetivas que ri\u00f1en con el verdadero \u00a0contexto procesal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una referencia \u00a0jurisprudencial, \u00a0transcribi\u00f3 \u00a0apartes \u00a0del \u00a0expediente \u00a0y \u00a0en lo que denomin\u00f3 \u00a0\u201cvaloraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo\u201d, \u00a0refiri\u00f3 \u00a0que algunas \u00a0declaraciones \u00a0no \u00a0ofrecen \u00a0credibilidad \u00a0o \u00a0\u201ccerteza \u00a0suficiente\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0contrariamente \u00a0s\u00ed \u00a0dedujeron \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0que \u201cviolaron los \u00a0art\u00edculos \u00a0249, \u00a0333, \u00a0247, 248, 249, 251, 259 del C. P. P. &#8230; 29, num. 4\u00b0 C. \u00a0P., subsidiariamente el art. 37 y 38 de la misma obra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como alcance de la censura, \u00a0pide \u00a0a la Corte \u201cque invalide la sentencia impugnada\u201d, para dictar el fallo \u00a0\u201cque \u00a0en \u00a0derecho \u00a0corresponda y deprecando la libertad del procesado, para lo \u00a0cual, \u00a0invoco \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0del \u00a0delito en manos del procesado a t\u00edtulo de \u00a0dolo, \u00a0 pues \u00a0 nunca \u00a0se \u00a0quiso \u00a0el \u00a0resultado, \u00a0adem\u00e1s \u00a0por \u00a0ser \u00a0palpante \u00a0la \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 hecho, \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 agresiones \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0grupo \u00a0atacante\u201d, \u00a0agregando \u00a0que, \u00a0en \u00a0subsidio, \u201csea cobijado el procesado con el \u00a0principio \u00a0universal \u00a0del \u00a0in dubio pro reo\u201d, o se le conceda \u201cel diminuente \u00a0del art. 60 del C. P.\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pas\u00f3 \u00a0 a \u00a0 aducir \u00a0 a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0 leg\u00edtima \u00a0 defensa, \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0puede \u00a0concluir \u00a0en \u00a0la \u00a0\u201cinexistencia \u00a0de responsabilidad de los hechos por parte de mi defendido, que \u00a0si \u00a0bien es cierto que su conducta sea relievante (sic) de una ilicitud, lo hizo \u00a0amparado \u00a0 en \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0subsidiarios \u00a0solicitados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATOS \u00a0 \u00a0DE \u00a0 NO \u00a0RECURRENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a044 \u00a0en \u00a0lo \u00a0Judicial Penal de \u00a0Barranquilla \u00a0y el Fiscal 9\u00b0 Seccional de la misma ciudad, se pronunciaron para \u00a0resaltar \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0y \u00a0defectos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0en t\u00e9rminos que, \u00a0particularmente \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0efectuado \u00a0por el segundo, coinciden con lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el representante de la sociedad Delegado para actuar ante la Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, confluyendo en lo que \u00e9sta decidir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado en lo Penal \u00a0considera \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 carece \u00a0de \u00a0prosperidad, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0observaciones que son sintetizadas a continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 \u00a0Causal \u00a0 \u00a0tercera. \u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la equivocaci\u00f3n en la adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la \u00a0conducta, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0indica el origen del supuesto yerro. Afirma que el \u00a0comportamiento \u00a0no \u00a0encaja \u00a0dentro \u00a0del \u00a0homicidio doloso, pero no se\u00f1ala cu\u00e1l \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0correcta \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0pueda desprender de las \u00a0pruebas acopiadas y analizadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0el Delegado que el demandante pretende \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso, por haberse negado el recaudo de la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0 judicial \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0pretend\u00eda \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo \u00a0estaban mintiendo y que desde el sitio \u00a0donde \u00a0dijeron \u00a0haber apreciado los hechos nada pod\u00edan observar; el reproche se \u00a0qued\u00f3 \u00a0 sin \u00a0 fundamento, \u00a0 al \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 planteamientos \u00a0 inadecuados \u00a0 y \u00a0transcripciones \u00a0incorrectas \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0lo que determina que la nulidad \u00a0propuesta \u00a0no \u00a0puede \u00a0prosperar, por indebida sustentaci\u00f3n y la inexistencia de \u00a0las irregularidades demandadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El hecho de que los testigos llamados de cargo \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0presentes \u00a0en \u00a0el lugar de los hechos, no se prob\u00f3. Es una \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0personal \u00a0de \u00a0los \u00a0defensores \u00a0a lo largo de la investigaci\u00f3n. De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0efect\u00faa acerca de no valorarse \u00a0positivamente \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Ricardo \u00a0Enrique \u00a0Pizarro Bola\u00f1o, Arturo \u00a0Rafael \u00a0Lorduy \u00a0Mesa y Jorge Orozco P\u00e9rez, constituye un reparo sobre la manera \u00a0como \u00a0fueron apreciadas y valoradas las citadas pruebas, argumento extra\u00f1o a la \u00a0causal de casaci\u00f3n que se invoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0denunciada \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0no \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0peritos \u00a0que \u00a0fijaran \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de los perjuicios causados con el delito, el libelista desconoce \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0est\u00e1 frente a una irregularidad de car\u00e1cter sustancial que afecte \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso sino, cuando m\u00e1s, de una simple anormalidad que no tiene la \u00a0trascendencia que pretende atribu\u00edrsele. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda el Procurador que los art\u00edculos 106 \u00a0y \u00a0107 \u00a0del C\u00f3digo Penal anterior le otorgaban facultades al juez para liquidar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0en \u00a0la forma all\u00ed establecida y cita jurisprudencia que indica \u00a0que \u00a0la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0del \u00a0perito \u00a0es \u00a0facultativa \u00a0del juez, de acuerdo con la \u00a0complejidad \u00a0del \u00a0asunto \u00a0y lo dif\u00edcil que sea la tasaci\u00f3n de los perjuicios a \u00a0indemnizar, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0defensor en su cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la irregularidad que predica \u00a0el \u00a0demandante \u00a0sobre \u00a0la \u00a0supuestamente \u00a0err\u00f3nea \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0se \u00a0alude \u00a0a \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, lo que hipot\u00e9ticamente \u00a0originar\u00eda un error alegable por v\u00eda de la causal primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene el Delegado que independientemente de \u00a0lo \u00a0indebido \u00a0del \u00a0planteamiento, el censor no presenta argumentos de respaldo a \u00a0su \u00a0censura \u00a0a \u00a0no \u00a0haber \u00a0tomado en cuenta los juzgadores el estado de ira como \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0circunstancia propuesta en forma subsidiaria a la causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0del hecho, adicionalmente a que en forma repentina se dedica \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0la sentencia adolece de motivaci\u00f3n, lo cual se desvirt\u00faa con la \u00a0lectura de los fundamentados pronunciamientos de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, en cuanto a este cargo, registra \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico que el libelista no concreta cu\u00e1l es la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0tomarse, \u00a0dejando sin precisar desde d\u00f3nde aprecia \u00a0vulnerados \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0su \u00a0acudido. \u00a0En principio, pide anular \u00a0desde \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y luego la sentencia, en uno y otro caso \u00a0mostrando \u00a0m\u00e1s \u00a0inter\u00e9s \u00a0en la libertad del acusado, pero ninguna procede y el \u00a0cargo debe ser desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Causal primera. \u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, el demandante presenta unas consideraciones de \u00a0tipo \u00a0general, \u00a0sin \u00a0concretar \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba que fueron indebidamente \u00a0valorados de tal o cu\u00e1l manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0reproche olvida el libelista que su \u00a0misi\u00f3n \u00a0es demostrar el posible error cometido por el Tribunal en la sentencia, \u00a0a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0romper la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que cobija el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0pero \u00a0el \u00a0censor se limit\u00f3 a transcribir apartes de \u00a0testimonios, agreg\u00e1ndoles comentarios de car\u00e1cter personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Particularmente, \u00a0\u201cel \u00a0demandante centra su \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Rosmery L\u00f3pez Blanco, para \u00a0tildarlo \u00a0de \u00a0mentiroso y acomodado, notas que por s\u00ed mismas no indican sino la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0libelista \u00a0con \u00a0el \u00a0valor que se deba dar a la prueba, no la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho o de derecho admisibles para su alegaci\u00f3n en \u00a0casaci\u00f3n\u201d, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0no ser \u00e9se el \u00fanico medio de prueba que sirvi\u00f3 al \u00a0Tribunal \u00a0 para \u00a0 sustentar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0pues \u00a0otras \u00a0personas \u00a0desinteresadas \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0encontraban \u00a0 \u00a0presentes \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0dieron \u00a0 \u00a0fe \u00a0 de \u00a0 los \u00a0acontecimientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0\u201cno \u00a0solo \u00a0por errores de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0del \u00a0libelo, sino adem\u00e1s por carecer de raz\u00f3n\u201d, este cargo tampoco \u00a0debe \u00a0 ser \u00a0 estimado \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 sugiere \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 no \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Causal \u00a0tercera. \u00a0Aduce \u00a0el impugnante, en \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0de su confuso reproche, que se incurri\u00f3 en error en el juicio \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0incluyendo referencias a no haberse \u00a0valorado \u00a0positivamente \u00a0algunas declaraciones que favorec\u00edan los intereses del \u00a0procesado, \u00a0posici\u00f3n \u00a0que, \u00a0como anota el Ministerio P\u00fablico, corresponde a la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.- \u00a0Al \u00a0respecto, \u00a0es \u00a0imprescindible que \u00a0quien \u00a0acude \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de una sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0lo \u00a0haga \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0preciso \u00a0en \u00a0una de las causales \u00a0expresamente \u00a0establecidas \u00a0en la ley, sin que sea admisible, lanzar reparos que \u00a0no \u00a0sean \u00a0directa \u00a0e \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0atinentes \u00a0al contenido y alcance de los \u00a0motivos establecidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0por \u00a0tanto \u00a0permitida \u00a0la \u00a0fusi\u00f3n \u00a0abigarrada \u00a0de \u00a0enfoques \u00a0propios \u00a0de \u00a0diversas \u00a0causales, en cuanto cada una de \u00a0ellas \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0obedece \u00a0en su postulaci\u00f3n te\u00f3rica a supuestos propios, sino \u00a0que \u00a0metodol\u00f3gica \u00a0y \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0exigen desarrollo independiente. En otras \u00a0palabras, \u00a0frente al principio de autonom\u00eda de las causales resulta desacertado \u00a0establecer \u00a0mixturas \u00a0entre \u00a0diversos \u00a0factores, \u00a0al \u00a0atacar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de este \u00a0mecanismo extraordinario una sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0atendiendo \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0y \u00a0por el car\u00e1cter rogado de la casaci\u00f3n, resulta de la exclusiva \u00a0iniciativa \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cada \u00a0cargo \u00a0y su consecuente \u00a0desarrollo, \u00a0sin estarle permitido a la Corte corregir los t\u00e9rminos del libelo, \u00a0ni \u00a0complementar \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0los reproches, ni \u00a0encauzar \u00a0de \u00a0modo \u00a0diverso al propuesto la causal seleccionada, o variar \u00e9sta, \u00a0salvo \u00a0 las \u00a0excepciones \u00a0contempladas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0216 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal actual, 228 anterior, cuya materializaci\u00f3n ni se vislumbra \u00a0en este proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.- Cuando se acude a la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusando \u00a0la \u00a0sentencia de haberse proferido en un juicio viciado de \u00a0nulidad, \u00a0l\u00f3gico \u00a0complemento \u00a0es se\u00f1alar la existencia trascendente de alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0preestablecidos, \u00a0con \u00a0aptitud de invalidar la actuaci\u00f3n o la \u00a0sentencia \u00a0(L. \u00a0600\/2000, art. 306; D. 2700\/91, art. 304), sin que un impreciso, \u00a0abstracto \u00a0 y \u00a0gen\u00e9rico \u00a0alegato \u00a0pueda \u00a0servir \u00a0para \u00a0determinarla. \u00a0Solamente \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales, \u00a0trascendentes \u00a0e insubsanables, derivadas de una \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia que no admita convalidaci\u00f3n, o de la grave conculcaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0o \u00a0del \u00a0derecho de defensa, pueden conducir a la decisi\u00f3n \u00a0extrema de invalidar lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con esta causal, ha expresado la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0\u201cla nulidad es una causal independiente para atacar en casaci\u00f3n la \u00a0legalidad \u00a0de las sentencias de segunda instancia, por lo mismo sujeta, como las \u00a0dem\u00e1s, \u00a0a exigencias en el orden de la t\u00e9cnica, que repudian cualquier intento \u00a0por \u00a0confundirla \u00a0con \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0libre formulaci\u00f3n, toda vez que est\u00e1 \u00a0revestida \u00a0de \u00a0particulares \u00a0condiciones \u00a0dada su naturaleza, debiendo por tanto \u00a0enmarcarse \u00a0dentro \u00a0de \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0referidos \u00a0supuestos\u201d \u00a0(sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0febrero \u00a08 \u00a0de \u00a02001, \u00a0rad. \u00a012.978, M. P. Carlos Augusto G\u00e1lvez \u00a0Argote, entre muchas otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.- \u00a0Dentro de la mezcla de argumentos que \u00a0lanza \u00a0el \u00a0libelista \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0reparo, arguye error en la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta (homicidio doloso), supuesto yerro que se \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0enunciado \u00a0gen\u00e9rico, \u00a0soltado \u00a0al \u00a0desgaire, \u00a0sin desarrollo ni \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0el \u00a0libelo \u00a0no contiene la indicaci\u00f3n del origen del \u00a0error, \u00a0ni \u00a0se\u00f1ala \u00a0cu\u00e1l \u00a0ser\u00eda \u00a0la correcta tipificaci\u00f3n del comportamiento \u00a0investigado; \u00a0tampoco precisa las disposiciones sustanciales cuya aplicaci\u00f3n se \u00a0habr\u00eda omitido, ni las que debieron regular el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4.- \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0argumento extra\u00f1o a la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0invoca, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica que el demandante efect\u00faa \u00a0acerca \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0valorado a favor del acusado las declaraciones rendidas \u00a0por \u00a0Ricardo \u00a0Enrique Pizarro Bola\u00f1o, Arturo Lorduy Mesa y Jorge Orozco P\u00e9rez, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que tal apreciaci\u00f3n constituye un reparo sobre la manera como \u00a0fueron \u00a0apreciadas y valoradas las citadas pruebas, enfoque igualmente propio de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0hubiere generado violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5.- \u00a0En relaci\u00f3n a que el proceso se deba \u00a0anular, \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0a partir de que momento, por haberse negado la pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa supuestamente para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los declarantes de \u201ccargo\u201d no se encontraban presentes en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0mintieron en tanto desde el sitio donde dijeron haber \u00a0apreciado \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0no \u00a0pod\u00edan \u00a0observar \u00a0lo que relataron, bien anot\u00f3 el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0lo \u00a0primero \u00a0no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0y \u00a0la aseveraci\u00f3n ha \u00a0constituido \u00a0una \u00a0personal \u00a0posici\u00f3n de la defensa a lo largo de la actuaci\u00f3n, \u00a0que no encuentra respaldo en el real desarrollo del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.6.- Tampoco corresponde a la verdad que las \u00a0citas \u00a0efectuadas \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0no \u00a0fueran verificadas; a pesar de que en \u00a0principio \u00a0no \u00a0lo dijera, en ampliaci\u00f3n de indagatoria propuso algunos aspectos \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0expuesto \u00a0con \u00a0claridad, \u00a0postura \u00a0que pretendi\u00f3 acreditar con \u00a0declaraciones \u00a0aducidas \u00a0tard\u00edamente, \u00a0que sin embargo se acopiaron y, as\u00ed, el \u00a0cuestionamiento \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0dirige \u00a0a \u00a0los juzgadores de instancia de no \u00a0valorar \u00a0positivamente \u00a0tales \u00a0atestaciones, \u00a0se erige en reparo sobre la manera \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciadas las citadas pruebas, argumento que, se insiste, resulta \u00a0extra\u00f1o a la causal de nulidad propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.7.- \u00a0La ausencia de perito para el aval\u00fao \u00a0de \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n de perjuicios, tampoco imped\u00eda que el juez al momento de \u00a0proferir \u00a0la \u00a0sentencia fijara prudencialmente la suma que considerara justa, en \u00a0orden \u00a0a hacer resarcir los da\u00f1os ocasionados con la conducta punible, en tanto \u00a0que \u00a0la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0experto \u00a0para \u00a0que \u00a0los estime es potestativa del \u00a0funcionario, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0complejidad del asunto y la dificultad en su \u00a0estimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0torno \u00a0a este tema es oportuno recordar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo la Procuradur\u00eda, que la Sala de Casaci\u00f3n Penal, el 24 de agosto \u00a0de \u00a01995, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a09.643, \u00a0M. \u00a0P. \u00a0\u00c9dgar \u00a0Saavedra \u00a0Rojas, expres\u00f3 que la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0de \u00a0peritos es facultativa del juez, potestad que debe utilizar de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0complejidad del asunto, y que el aval\u00fao de los perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0un homicidio no requiere, de estricta necesidad, el auxilio de \u00a0un \u00a0perito, \u00a0porque \u00a0el \u00a0c\u00e1lculo \u00a0es \u00a0factible \u00a0efectuarlo, teniendo en cuenta, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de los costos inmediatos, la edad del occiso, su probabilidad de vida y \u00a0sus ingresos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.8.- \u00a0Otro \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos que propone el \u00a0demandante \u00a0para solicitar la nulidad del proceso, radica en el hecho de que los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia no tuvieran en cuenta el estado de ira e intenso dolor \u00a0como \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0lo \u00a0que \u00a0plantea \u00a0subsidiariamente \u00a0a la causal de \u00a0justificaci\u00f3n de la leg\u00edtima defensa alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0 del \u00a0 desenfocado \u00a0 planteamiento \u00a0alternativo, \u00a0el \u00a0censor no presenta argumentos que respalden su afirmaci\u00f3n, en \u00a0ninguno \u00a0de sus extremos, pasando en forma abrupta a indicar que el fallo carece \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0lo cual soslaya que los juzgadores fundaron con certeza la \u00a0responsabilidad \u00a0hallada \u00a0en \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0por el cargo de \u00a0homicidio \u00a0doloso, \u00a0plasmando \u00a0atinadamente la credibilidad merecida por algunos \u00a0declarantes \u00a0y \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0a desatender los presentados por la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0el juicio, todo dentro de la libre valoraci\u00f3n probatoria razonada, \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto se ejerci\u00f3 siguiendo los apropiados derroteros de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.9.- \u00a0 La \u00a0 oscilaci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0impreciso \u00a0hasta \u00a0sobre \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0espera \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0y el momento \u00a0consumativo \u00a0de \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales de su \u00a0defendido, \u00a0le \u00a0hace \u00a0entremezclar \u00a0reparos, \u00a0tanto \u00a0atinentes a la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que, \u00a0se recalca una vez m\u00e1s, debi\u00f3 dirigir por la casual primera, \u00a0como \u00a0a \u00a0quebrantamientos \u00a0que \u00a0apuntan en unas ocasiones al debido proceso y en \u00a0otras \u00a0al derecho de defensa, desconociendo que si bien el segundo se deriva del \u00a0primero, \u00a0han \u00a0sido \u00a0claramente \u00a0diferenciados \u00a0por \u00a0la ley y la jurisprudencia, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual su vulneraci\u00f3n amerita postulaci\u00f3n y desarrollo aut\u00f3nomo; \u00a0en \u00a0lo \u00a0primero \u00a0se \u00a0generar\u00eda \u00a0un \u00a0vicio \u00a0de \u00a0estructura \u00a0y \u00a0en \u00a0lo segundo de \u00a0garant\u00eda, \u00a0sin \u00a0desconocer \u00a0que hay irregularidades que al mismo tiempo afectan \u00a0los \u00a0 dos \u00a0 derechos, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0se \u00a0evidencie \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0sea \u00a0uno \u00a0de \u00a0esos \u00a0casos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 todo \u00a0 lo \u00a0se\u00f1alado, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Causal primera. \u00a0Plantea \u00a0el demandante que el Tribunal incurri\u00f3 en violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0pero \u00a0arguye \u00a0una valoraci\u00f3n supuestamente equivocada de la prueba \u00a0allegada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0por no haber apreciado las declaraciones que favorec\u00edan \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0acusado \u00a0y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0apoyar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0\u201capreciaciones subjetivas\u201d que ri\u00f1en con la verdad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- \u00a0En \u00a0forma persistente ha reiterado la \u00a0jurisprudencia \u00a0que \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, \u00a0resulta \u00a0de \u00a0exigencia \u00a0obvia \u00a0aceptar \u00a0en \u00a0su integridad los hechos que declara \u00a0demostrados \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria realizada, y a \u00a0partir \u00a0de esa conformidad estructurar la censura. En consecuencia, debe existir \u00a0identidad \u00a0 absoluta \u00a0 del \u00a0casacionista \u00a0con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0las pruebas, siendo el cuestionamiento eminentemente \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso, el impugnante se equivoc\u00f3 en \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la modalidad escogida para acusar la sentencia, con base en \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n, ya que aunque denuncia violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0 no \u00a0 s\u00f3lo \u00a0omite \u00a0precisar \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0indebidamente \u00a0aplicados \u00a0y los que apropiadamente debieron regular el asunto, o \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera se incurri\u00f3 en alguna apreciaci\u00f3n err\u00f3nea, sino que no acepta \u00a0los \u00a0hechos como fueron declarados por los juzgadores, ni su apreciaci\u00f3n de los \u00a0medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Surge \u00a0evidente, entonces, la impropiedad en \u00a0la \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0libelista \u00a0al \u00a0amalgamar \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0un mismo cargo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0e \u00a0indirecta, \u00a0refundiendo \u00a0dos motivos de casaci\u00f3n que no \u00a0compaginan, \u00a0 porque \u00a0 como \u00a0insistentemente \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0mientras \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa el tema probatorio se halla vedado y se han \u00a0de \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la prueba como los asumi\u00f3 el juzgador, en tanto el \u00a0cuestionamiento \u00a0se \u00a0centra \u00a0en la infracci\u00f3n inmediata de la norma sustancial, \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0s\u00ed \u00a0gira \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0aspecto \u00a0probatorio. \u00a0Por ende, uno y otro motivo deben proponerse independientemente, so \u00a0pena de hacer ineficaz el reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0reiterar, \u00a0as\u00ed, \u00a0que \u00a0es indirecta la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley sustancial que surge de errores cometidos por el juzgador \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba, los cuales pueden ser de hecho si tienen que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la materialidad misma del medio de convicci\u00f3n, como cuando se alude a \u00a0una \u00a0prueba \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0en el proceso o se deja de apreciar la que s\u00ed fue \u00a0acopiada \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0(falso \u00a0juicio de existencia); o cuando se tergiversa su \u00a0contenido \u00a0material, \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que no contiene o restringiendo su \u00a0verdadero \u00a0significado \u00a0(falso \u00a0juicio de identidad); o cuando la valoraci\u00f3n se \u00a0realiza \u00a0con desconocimiento evidente de los principios de la l\u00f3gica, las leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o los dictados de la experiencia, es decir, sin sujeci\u00f3n a las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica (falso raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>O \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0si \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0una prueba \u00a0acopiada \u00a0en \u00a0forma \u00a0ilegal, o se desestima por creerse, de manera err\u00f3nea, que \u00a0fue \u00a0allegada \u00a0il\u00edcitamente (falso juicio de legalidad); o, remotamente, cuando \u00a0la \u00a0ley \u00a0le ha prefijado un valor o tarifa y el juzgador lo desconoce, que no es \u00a0el \u00a0sistema de valoraci\u00f3n que informa la sistem\u00e1tica nacional (falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el tratamiento de esta censura, el libelo \u00a0tampoco \u00a0ofrece la claridad y precisi\u00f3n que se exige en casaci\u00f3n, ni demuestra \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera el eventual desconocimiento de la preceptiva que regula el tema \u00a0probatorio, \u00a0acarre\u00f3 \u00a0la violaci\u00f3n de las normas sustanciales que tipifican el \u00a0homicidio imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ocasiones, el reproche se dirige hacia la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0a \u00a0favor del procesado, \u00a0abigarrando \u00a0censuras \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestran \u00a0porqu\u00e9 \u00a0habr\u00edan sido indebidamente \u00a0valoradas, \u00a0o \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0aspectos \u00a0se \u00a0cambi\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba o se \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0su \u00a0contenido, limit\u00e1ndose a efectuar una serie de consideraciones \u00a0personales, \u00a0tendientes \u00a0a tratar de imponer la forma como conviene a la defensa \u00a0que \u00a0hubieren sido estimadas, postura propia de un alegato de instancia, sin que \u00a0concrete \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 es \u00a0 el \u00a0 yerro \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 que \u00a0supuestamente \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- En relaci\u00f3n con el principio in dubio \u00a0por \u00a0reo, \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0apenas \u00a0enuncia, si la pretensi\u00f3n consist\u00eda en \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0era \u00a0necesario \u00a0absolver \u00a0por falta de certidumbre, el reparo se \u00a0debi\u00f3 \u00a0estructurar \u00a0de manera aut\u00f3noma, por v\u00eda directa si hubiere reconocido \u00a0el \u00a0fallador \u00a0la \u00a0subsistencia de la duda y sin embargo conden\u00f3, o indirecta si \u00a0crey\u00f3 \u00a0arribar a la certeza sobre pruebas que no permit\u00edan asumir tal grado de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0estudiado, \u00a0para el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla el acopio probatorio disip\u00f3 cualquier duda acerca de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0dolosa \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0texto de la \u00a0sentencia, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0su \u00a0certera convicci\u00f3n, acatando la \u00a0normatividad \u00a0correspondiente, \u00a0incluyendo \u00a0lo \u00a0dispuesto por los art\u00edculos 254 \u00a0(razonada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas, en conjunto y de acuerdo con las reglas \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica) \u00a0y \u00a0294 (criterios para la apreciaci\u00f3n del testimonio), del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0que \u00a0entonces reg\u00eda, preceptos citados por el censor \u00a0como si el juzgador se hubiera desentendido de darles cumplimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.- Tampoco es claro ni coherente el censor \u00a0al \u00a0reclamar \u00a0la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0por \u00a0estado de ira o de intenso dolor, \u00a0circunstancia \u00a0excluyente frente a las otras que, sin el debido sustento, ensaya \u00a0al \u00a0interior \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo, donde por momentos predica ausencia de dolo, al \u00a0igual \u00a0que \u00a0la \u00a0subsistencia de la duda que conducir\u00eda a la absoluci\u00f3n y haber \u00a0actuado \u00a0el sindicado en leg\u00edtima defensa de su vida, en todo lo cual campea un \u00a0abierto \u00a0desconocimiento \u00a0del principio de no contradicci\u00f3n, que agrava cuando, \u00a0como \u00a0\u201cnormas de derecho sustancial violadas\u201d, embarulla los art\u00edculos 247, \u00a0248, \u00a0249, 251 y 259 del decreto 2700 de 1991 y 29-4, 37 y 38 del decreto 100 de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo atinente a la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0insinuada \u00a0en t\u00e9rminos como \u201cinexistencia de responsabilidad de los \u00a0hechos \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0mi \u00a0defendido, que si bien es cierto que su conducta sea \u00a0relievante \u00a0 (sic) \u00a0 de \u00a0una \u00a0ilicitud, \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0amparado \u00a0en \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0subsidiarios \u00a0solicitados\u201d, \u00a0es as\u00ed mismo \u00a0imposible \u00a0que prospere, por las se\u00f1aladas deficiencias t\u00e9cnicas y la palmaria \u00a0disconformidad \u00a0con lo realmente acaecido. No acierta a confrontar el suceso con \u00a0los \u00a0elementos \u00a0propios \u00a0de \u00a0tal \u00a0causal \u00a0de justificaci\u00f3n del hecho, seg\u00fan la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0entonces, \u00a0quedando \u00a0igualmente \u00a0esa \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0como \u00a0un \u00a0enunciado vacuo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 fin, \u00a0nada \u00a0puede \u00a0rescatarse \u00a0de un cargo en el que sucesivamente se va pidiendo a la Corte \u201cque \u00a0invalide \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada\u201d, \u00a0y se insista en impetrar la libertad del \u00a0procesado, \u00a0bien \u00a0fuera \u00a0invocando \u00a0la \u00a0\u201cinexistencia \u00a0del delito en manos del \u00a0procesado \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de dolo, pues nunca se quiso el resultado, adem\u00e1s por ser \u00a0palpante \u00a0la justificaci\u00f3n del hecho, por las agresiones provenientes del grupo \u00a0atacante\u201d, \u00a0o que sea, en subsidio, cobijado \u201ccon el principio universal del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo\u201d, \u00a0o \u00a0se \u00a0le \u00a0conceda \u00a0\u201cel diminuente del art. 60 del C. \u00a0P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, debido a sus ostensibles falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y \u00a0la \u00a0total \u00a0ausencia \u00a0de raz\u00f3n, como bien concept\u00faa el Procurador \u00a0Delegado, \u00a0la demanda no prospera en ninguno de sus enfoques, quedando inc\u00f3lume \u00a0el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- De otra parte, ha \u00a0venido \u00a0se\u00f1alando \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0frente \u00a0a \u00a0decisiones \u00a0como \u00a0\u00e9sta, que el ajuste \u00a0punitivo \u00a0que \u00a0pudiere \u00a0derivarse \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0por favorabilidad de los \u00a0preceptos \u00a0respectivos \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0debe ser considerado por el \u00a0correspondiente \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad (art. 79-7 \u00a0L. 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Es \u00a0de anotar, \u00a0finalmente, \u00a0que al decidirse la casaci\u00f3n sin sustituir el fallo contra el cual \u00a0va \u00a0dirigida, esta sentencia queda ejecutoriada el d\u00eda en que es suscrita (art. \u00a0187 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de 2000, anteriormente 197 del decreto 2700 de 1991) y no \u00a0admite recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia no \u00a0procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 E. \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso 12025 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Nilson Pinilla Pinilla \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta N\u00b0 098 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., agosto veintinueve (29) de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0JORGE \u00a0EMILIO [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5364","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5364","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5364"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5364\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5364"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5364"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5364"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}