{"id":5359,"date":"2023-09-08T16:23:21","date_gmt":"2023-09-08T16:23:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1197704-04-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:21","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:21","slug":"1197704-04-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1197704-04-02\/","title":{"rendered":"11977(04-04-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 11977 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 38 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 cuatro \u00a0 (04) \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0sentencia \u00a0del \u00a029 \u00a0de noviembre de \u00a01995, \u00a0que \u00a0se \u00a0adicion\u00f3 \u00a0el \u00a0seis \u00a0de \u00a0diciembre, el Juzgado Primero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0absolvi\u00f3 al se\u00f1or Alejandro \u00a0Manuel \u00a0Pacheco \u00a0Olivero del cargo de porte ilegal de \u00a0armas \u00a0y \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a029 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por cinco, al \u00a0encontrarlo \u00a0penalmente \u00a0responsable, \u00a0como \u00a0autor, \u00a0del \u00a0concurso de delitos de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0y \u00a0homicidio \u00a0culposo. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0le impuso la obligaci\u00f3n de \u00a0indemnizar los da\u00f1os y perjuicios causados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Recurrida \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el acusado y su defensor, el 19 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01996 \u00a0una \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal Superior confirm\u00f3 lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el homicidio simple, revoc\u00f3, para absolver, la condena por el \u00a0culposo, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0disminuy\u00f3 \u00a0en \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n impuesta, y la \u00a0ratific\u00f3 en todo lo dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor \u00a0interpusieron recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0la \u00a0una \u00a0de \u00a0la \u00a0madrugada del 27 de febrero de \u00a01995, \u00a0 en \u00a0la \u00a0\u201cGallera \u00a0Andaluc\u00eda\u201d \u00a0del \u00a0barrio \u00a0\u201cP-5\u201d \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0(C\u00f3rdoba), \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0Alejandro \u00a0Manuel \u00a0Pacheco \u00a0Olivero \u00a0discuti\u00f3 con LUIS ENRIQUE RICARDO RAM\u00cdREZ, \u00a0amenaz\u00e1ndolo \u00a0con \u00a0una \u00a0pistola \u00a0que \u00a0portaba, porque \u00e9ste no le cancelaba una \u00a0apuesta \u00a0de \u00a0cinco \u00a0mil \u00a0pesos; \u00a0los \u00a0presentes \u00a0los \u00a0separaron y aqu\u00e9l sali\u00f3, \u00a0prendi\u00f3 \u00a0la \u00a0moto \u00a0en que se transportaba y, dej\u00e1ndola en ese estado, regres\u00f3 \u00a0al \u00a0establecimiento, \u00a0tom\u00f3 \u00a0a \u00a0RICARDO \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0del \u00a0cuello \u00a0y le impact\u00f3 un \u00a0disparo \u00a0en \u00a0la \u00a0frente \u00a0que \u00a0le \u00a0caus\u00f3 \u00a0la muerte, tras lo cual realiz\u00f3 otras \u00a0detonaciones \u00a0al \u00a0aire, \u00a0sali\u00f3 \u00a0y \u00a0se \u00a0fue en su veh\u00edculo, y en el piso qued\u00f3 \u00a0tendido \u00a0LUIS \u00a0CARMELO GUERRA L\u00d3PEZ, quien tambi\u00e9n falleci\u00f3 a consecuencia de \u00a0un proyectil de arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00eda Seccional de Monter\u00eda abri\u00f3 instrucci\u00f3n \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995 \u00a0(fl. \u00a03) \u00a0y, \u00a0luego \u00a0de \u00a0indagar \u00a0a \u00a0Alejandro \u00a0Manuel \u00a0Pacheco \u00a0Olivero (fl. \u00a037), \u00a0el \u00a0siete \u00a0de \u00a0marzo \u00a0siguiente \u00a0decret\u00f3 su detenci\u00f3n por los delitos de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de fuego de defensa personal (fl. 57). El \u00a0primero \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 1995 se clausur\u00f3 la investigaci\u00f3n (fl. 162) y el 27 del \u00a0mismo \u00a0 mes \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Pacheco \u00a0Olivero \u00a0por \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0homicidio culposo y porte ilegal de \u00a0armas de uso personal (fl. 184). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a029 \u00a0de noviembre de 1995, el Juez Primero Penal del Circuito de \u00a0Monter\u00eda \u00a0profiri\u00f3 la sentencia condenatoria ya rese\u00f1ada (fl. 252), decisi\u00f3n \u00a0que, \u00a0recurrida \u00a0por acusado y defensor, y con las modificaciones descritas, fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0confirmaci\u00f3n por el Tribunal Superior el 19 de febrero de 1996 (fl. \u00a05, C. T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Pacheco \u00a0Olivero \u00a0y su apoderado interpusieron recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0Durante \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0mismo \u00a0se \u00a0recibi\u00f3 \u00a0concepto del Procurador Segundo \u00a0Delegado en lo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0defensor \u00a0formula \u00a0un \u00a0s\u00f3lo \u00a0cargo, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, por violaci\u00f3n indirecta de la ley, pues la sentencia \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia, \u201cconsistente en \u00a0omitir \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0valoraci\u00f3n de las pruebas testimoniales legalmente \u00a0producidas \u00a0en \u00a0este proceso, como son los dichos de los se\u00f1ores ERNESTO L\u00d3PEZ \u00a0PE\u00d1A \u00a0(folio \u00a086), \u00a0JORGE \u00a0ROYO PERNETH (f. 155) y segunda declaraci\u00f3n rendida \u00a0por \u00a0JOS\u00c9 \u00a0HADDAD \u00a0BALLESTA \u00a0(f. \u00a0157)\u201d, \u00a0de \u00a0los que surge certeza de que el \u00a0acusado \u00a0 actu\u00f3 \u00a0 en \u00a0 estado \u00a0 de \u00a0 ira, \u00a0 atenuante \u00a0 que \u00a0 pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0reconozca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado en lo Penal solicita a la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0aunque, en principio, la censura tiene respaldo \u00a0dado \u00a0que \u00a0en \u00a0los fallos de instancia \u201cno se hace pronunciamiento apreciativo \u00a0de \u00a0las pruebas en menci\u00f3n a efectos de responder la inquietud de la diminuente \u00a0planteada\u201d, \u00a0y \u00a0alguna alusi\u00f3n simplemente enunciativa s\u00f3lo la hizo el a quo \u00a0y en relaci\u00f3n con t\u00f3pico diverso de la atenuante reclamada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0las \u00a0omisiones \u00a0no \u00a0tienen \u00a0entidad \u00a0suficiente para \u00a0resquebrajar \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0porque ERNESTO L\u00d3PEZ PE\u00d1A s\u00f3lo refiere lo que JORGE \u00a0HADDAD \u00a0le cont\u00f3, luego su versi\u00f3n no reviste ninguna incidencia, en tanto que \u00a0las \u00a0de \u00a0HADDAD \u00a0y \u00a0ROYO \u00a0PERNETH \u00a0no \u00a0ofrecen \u00a0la \u00a0claridad suficiente para que \u00a0prospere \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a que las ofensas fueron mutuas entre \u00a0sindicado \u00a0y v\u00edctima, adem\u00e1s de que el muy bajo nivel en que se desencadenaron \u00a0los \u00a0hechos, el s\u00f3rdido mundo de las ri\u00f1as de gallos, no admiten que infundios \u00a0verbales, normales en ese medio, desencadenen ese estado emocional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia impugnada no puede ser casada \u00a0por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0verdad \u00a0que los fallos de \u00a0instancia \u00a0se observan bastante lac\u00f3nicos sobre el tema planteado, lo cierto es \u00a0que, \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0lo que afirma la demanda y corrobora la Procuradur\u00eda, s\u00ed \u00a0ofrecen \u00a0an\u00e1lisis \u00a0suficiente \u00a0en relaci\u00f3n con al menos dos de los testimonios \u00a0que \u00a0se \u00a0echan \u00a0de \u00a0menos, lo que descarta la omisi\u00f3n pregonada, adem\u00e1s de que \u00a0con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0 ellos \u00a0 y \u00a0 otros \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0juicio \u00a0se \u00a0descartaron \u00a0los requisitos propios de la \u00a0atenuante de la ira o intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el aspecto debatido conforma una unidad inescindible con \u00a0la \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0luego de abordar las \u201cconsideraciones\u201d (fl. 255), lo que \u00a0de \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0comporta, \u00a0a \u00a0voces \u00a0del \u00a0diccionario, \u00a0exponer \u201cCada una de las \u00a0razones \u00a0esenciales \u00a0que \u00a0preceden \u00a0y \u00a0sirven de apoyo a un fallo o dictamen\u201d, \u00a0plasm\u00f3 \u00a0las \u00a0relacionadas con la \u201cResponsabilidad\u201d (fl. 261), dentro de las \u00a0cuales \u00a0expuso: \u201cOtro de los testigos que estuvieron en el sitio de los hechos \u00a0era \u00a0JORGE \u00a0HADAD \u00a0BALLESTA, quien afirma haber presenciado la discusi\u00f3n habida \u00a0por \u00a0negarse \u00a0el \u00a0occiso \u00a0a \u00a0pagar \u00a0a PACHECO OLIVERO una apuesta perdida en una \u00a0ri\u00f1a \u00a0de \u00a0gallos. \u00a0Anota \u00a0este \u00a0testigo \u00a0que \u00a0intervino \u00a0para \u00a0evitar la pelea, \u00a0hall\u00e1ndose \u00a0armado \u00a0el \u00a0antes nombrado, siendo llevado RICARDO RAM\u00cdREZ por uno \u00a0de \u00a0los hijos del due\u00f1o de la gallera hacia el exterior de la misma, escuchando \u00a0luego un disparo y luego dos o tres disparos m\u00e1s\u201d (fl. 264). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0modo que uno de los testimonios que se \u00a0dicen \u00a0excluidos \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0considerado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0quien, \u00a0adem\u00e1s, lo \u00a0apreci\u00f3 \u00a0en \u00a0las condiciones relacionadas con el estado de ira o intenso dolor. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0verdad no hubo una menci\u00f3n sacramental al tema, lo cierto es que, \u00a0con \u00a0soporte \u00a0en \u00a0ese y otros relatos se descartaron sus elementos, pues que, de \u00a0otra \u00a0 parte, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0aclar\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cLos \u00a0testimonios \u00a0rese\u00f1ados \u00a0y \u00a0recepcionados \u00a0al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, son contestes al se\u00f1alar a \u00a0PACHECO \u00a0OLIVERO, \u00a0como \u00a0el autor de los hechos \u2026 Esto infirma lo dicho por el \u00a0acusado \u00a0en \u00a0su \u00a0injurada, \u00a0al \u00a0exponer, \u00a0que \u00a0al \u00a0cobrar \u00a0la apuesta ganada fue \u00a0agredido \u00a0por \u00a0RICARDO \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0recibiendo \u00a0golpes \u00a0de \u00a0\u00e9ste\u201d \u00a0(fl. \u00a0265), \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0del \u00a0instituto reclamado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el mismo apartado de las consideraciones, \u00a0el \u00a0juez \u00a0del \u00a0circuito \u00a0argument\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cHADAD \u00a0BALLESTA anota que luego del \u00a0primer \u00a0disparo, \u00a0escuch\u00f3 dos o tres m\u00e1s, por lo que se retir\u00f3 de dicho lugar \u00a0enter\u00e1ndose \u00a0al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0haber \u00a0sido dos los cad\u00e1veres hallados en la \u00a0gallera. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo \u00a0JORGE HOYOS PERNETH, cuatro meses despu\u00e9s de los hechos, \u00a0en \u00a0versi\u00f3n jurada vertida a folio 155 afirma haber sido varios los disparos\u201d \u00a0(fl. 267). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0demuestra que s\u00ed hubo valoraci\u00f3n de \u00a0dos \u00a0de \u00a0las \u00a0narraciones \u00a0citadas, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0respecto \u00a0del \u00a0segundo \u00a0declarante, \u00a0que \u00a0de \u00a0ROYO se mud\u00f3 a HOYOS, desvirt\u00fae la conclusi\u00f3n, como que \u00a0por \u00a0la \u00a0cita \u00a0del \u00a0nombre \u00a0y \u00a0el \u00a0otro \u00a0apellido \u00a0no queda duda sobre la exacta \u00a0referencia, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0se \u00a0menciona el n\u00famero del folio que coincide con el \u00a0que cita la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0 adelante, \u00a0 luego \u00a0 de \u00a0 apreciar \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0el actor no cuestiona, \u00a0el \u00a0juez \u00a0a quo concluye que, por las razones que all\u00ed plantea, \u00a0ellas \u00a0son \u00a0las \u00a0que \u00a0resultan \u00a0cre\u00edbles, \u00a0\u201clo \u00a0que infirma el dicho de HOYOS \u00a0PERNETT \u00a0y \u00a0JORGE \u00a0VILLAMIL \u00a0recepcionados mucho tiempo despu\u00e9s de la fecha del \u00a0suceso\u201d \u00a0(fl. \u00a0268), \u00a0descarte \u00a0que \u00a0es \u00a0obvio \u00a0cobija la pretendida agresi\u00f3n \u00a0injusta, \u00a0pues \u00a0que \u00a0la alusi\u00f3n, que se hace dentro del apartado que analiza la \u00a0responsabilidad del acusado, es a la integridad del relato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mirada \u00a0contextualmente \u00a0la \u00a0sentencia, sin \u00a0duda \u00a0alguna \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0que cuando el juez responde a lo planteado sobre la \u00a0ira \u00a0o \u00a0el \u00a0dolor, se fundamenta en los declarantes mencionados. Es lo que emana \u00a0de \u00a0sus propias palabras: \u201cRefieren los testimonios, que hubo entre v\u00edctima y \u00a0victimario \u00a0una \u00a0apuesta en una ri\u00f1a de gallos habi\u00e9ndose\u00a0 negado RICARDO \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0a \u00a0pagarla&#8230; \u00a0lo que trajo como consecuencia una discusi\u00f3n&#8230; que no \u00a0pas\u00f3 \u00a0a \u00a0mayores \u00a0habiendo \u00a0ingresado \u00a0nuevamente a aquella (la gallera) con el \u00a0arma \u00a0en \u00a0la \u00a0mano&#8230; \u00a0con los resultados ya conocidos&#8230; habr\u00e1 que rechazar la \u00a0diminuente \u00a0pedida \u00a0por \u00a0la defensa&#8230; ya que en el intervalo de tiempo entre la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0y \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0era \u00a0consciente de su proceder PACHECO OLIVERO\u201d \u00a0(fl. 276). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0previo \u00a0a este an\u00e1lisis conclusivo las \u00a0declaraciones \u00a0fueron \u00a0sopesadas \u00a0-entre \u00a0ellas \u00a0dos \u00a0de \u00a0las extra\u00f1adas por la \u00a0defensa- \u00a0y \u00a0de \u00a0all\u00ed se dedujo la improcedencia del estado emocional, es obvio \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo tomando como punto central los hechos a los que se \u201crefieren los \u00a0testimonios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Por su parte, el Tribunal, condicionado \u00a0por \u00a0los \u00a0l\u00edmites que le impon\u00eda el art\u00edculo 217 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0pod\u00eda revisar los aspectos impugnados, \u00a0parti\u00f3 \u00a0de \u00a0las quejas de la defensa respecto de la inaplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a060 \u00a0del C\u00f3digo Penal de 1980, para lo cual transcribi\u00f3 los apartes del alegato \u00a0y \u00a0las \u00a0citas textuales de dos de los testimonios que hoy se dicen omitidos, los \u00a0de JORGE HADDAD BALLESTAS y JORGE ROYO PERNETT (fl. 8, C. T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0parti\u00f3 \u00a0de esta premisa, \u00a0supeditada \u00a0a \u00a0la \u00a0raz\u00f3n de la apelaci\u00f3n, su razonamiento relativo a que \u201cEn \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la pena alegada \u2026 la Sala la encuentra no viable \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0respaldo \u00a0probatorio\u201d \u00a0(fl. 13), es elemental que se \u00a0remiti\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0medios de prueba tra\u00eddos por el recurrente y rese\u00f1ados en su \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0La \u00a0conclusi\u00f3n de que \u201caqu\u00ed no emerge de ninguna parte\u201d que la \u00a0respuesta \u00a0 del \u00a0 sindicado \u00a0la \u00a0hubiera \u00a0originado \u00a0\u201ccomportamiento \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto\u201d \u00a0(fl. \u00a014), \u00a0s\u00f3lo \u00a0pudo \u00a0partir \u00a0de quienes pusieron de presente esa \u00a0conducta en la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que los testimonios de \u00a0JORGE \u00a0\u201cROYO\u201d \u00a0PERNETH \u00a0y \u00a0JOS\u00c9 \u00a0HADDAD BALLESTA no fueron excluidos en las \u00a0sentencias. \u00a0S\u00ed \u00a0lo fue el de ERNESTO L\u00d3PEZ PE\u00d1A; sin embargo, en el supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0asistiera raz\u00f3n respecto de la omisi\u00f3n censurada, lo cierto es que la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0irregularidad, sin demostrar, ni siquiera \u00a0insinuar, \u00a0 su \u00a0 trascendencia, \u00a0pues \u00a0no \u00a0controvirti\u00f3 \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0concedieron \u00a0a \u00a0los \u00a0restantes \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, de los cuales \u00a0concluyeron \u00a0en \u00a0la \u00a0responsabilidad del procesado y la ausencia de la causal de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0que se reclama. As\u00ed, ninguna postura se hizo para controvertir los \u00a0asertos \u00a0de \u00a0ALEX\u00c1NDER \u00a0IVANOVICH \u00a0BARRIOS \u00a0BUELVAS \u00a0y ANDR\u00c9S AVELINO ESPINOSA \u00a0NIETO, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0los cuales el juez del circuito, en posici\u00f3n que con la \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0la \u00a0aval\u00f3, conforma una unidad, tuvo por demostrado que el \u00a0se\u00f1or \u00a0 Pacheco \u00a0Olivero \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0sin \u00a0estar \u00a0amparado \u00a0por \u00a0el estado emocional de la ira o \u00a0intenso \u00a0dolor, posici\u00f3n que tambi\u00e9n se soport\u00f3 -como se dijo- en los asertos \u00a0de \u00a0\u201cROYO\u201d \u00a0PERNETH \u00a0y \u00a0HADDAD \u00a0BALLESTA que, concluyeron, no acreditaban la \u00a0atenuante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0en \u00a0lo \u00a0relacionado con que las pruebas se\u00f1aladas no demostraban \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0la \u00a0causal invocada. As\u00ed, el se\u00f1or ERNESTO L\u00d3PEZ PE\u00d1A \u00a0nada \u00a0aporta \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0sucedido, pues no estaba en el sitio de los hechos y lo \u00a0que \u00a0relata \u00a0es \u00a0lo \u00a0que le cont\u00f3 HADDAD BALLESTA (fl. 86). Por tanto, sobre el \u00a0particular \u00a0ha \u00a0de \u00a0estarse \u00a0a \u00a0lo \u00a0que la fuente directa, HADDAD, refiere en el \u00a0expediente, \u00a0quien \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0posici\u00f3n \u00a0procesal da cuenta que acusado y \u00a0v\u00edctima \u00a0alegaban, \u00a0ante \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el declarante intervino para que dejaran la \u00a0discusi\u00f3n y al retirarse escuch\u00f3 los disparos (fl. 21). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0descripci\u00f3n, \u00a0que se ofreci\u00f3 reci\u00e9n \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos, lo que pone de presente que es fidedigna, no muestra al \u00a0posterior \u00a0occiso \u00a0en \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0agresor, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0\u00fanico que observ\u00f3 el \u00a0testigo \u00a0fue \u00a0que los dos, no uno s\u00f3lo, discut\u00edan. Si bien en una ampliaci\u00f3n, \u00a0recaudada \u00a0tres \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0HADDAD \u00a0pretende \u00a0se\u00f1alar que la \u00a0v\u00edctima \u00a0insultaba \u00a0al \u00a0sindicado, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0reitera \u00a0que \u00a0los \u00a0dos \u00a0discut\u00edan, \u00a0\u201cyo \u00a0vi \u00a0la discusi\u00f3n y nada m\u00e1s y de una vez me fui de ah\u00ed\u201d \u00a0(fl. 157). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0JORGE \u00a0\u201cROYO\u201d \u00a0PERNETT \u00a0coincide \u00a0en \u00a0que los se\u00f1ores \u201cRam\u00edrez y Pacheco discut\u00edan afanosamente\u201d, \u00a0tras \u00a0lo cual, \u201cya en \u00faltimas el se\u00f1or Ram\u00edrez lo insultaba mucho tanto que \u00a0tuvo \u00a0que \u00a0subir \u00a0el \u00a0se\u00f1or Pacheco evitando, huy\u00e9ndole\u201d y s\u00f3lo despu\u00e9s de \u00a0que \u00a0vio \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0salir de la gallera, fue que escuch\u00f3 los disparos (fl. \u00a0155). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera que los relatos que se dice \u00a0fueron \u00a0omitidos, no describen un \u201ccomportamiento grave e injusto\u201d por parte \u00a0de \u00a0quien \u00a0falleciera, \u00a0pues \u00a0de \u00a0lo \u00a0que se percataron fue que las dos personas \u00a0discut\u00edan \u00a0y \u00a0si \u00a0bien \u00a0a \u00a0lo \u00a0\u00faltimo \u00a0el se\u00f1or RICARDO RAM\u00cdREZ \u201cinsultaba \u00a0mucho\u201d \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0se \u00a0infiere de manera fundada que ello no le \u201ccaus\u00f3 \u00a0ira \u00a0o \u00a0intenso dolor\u201d, como que tuvo la capacidad de evitar el hecho e irse a \u00a0otra parte, luego de lo cual abandon\u00f3 el establecimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Si a lo anterior, que es lo que describen \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0soporta \u00a0la \u00a0demanda, se agregan los aspectos que \u00a0demostraron \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante no cuestiona, esto es, que \u00a0permanecen \u00a0 inc\u00f3lumes, \u00a0 relacionados \u00a0 con \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Pacheco \u00a0 Olivero, \u00a0 antes \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0local \u00a0esgrimiendo la pistola de manera agresiva y que luego de la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0con \u00a0RICARDO \u00a0RAM\u00cdREZ, sali\u00f3 y prendi\u00f3 la moto, dej\u00e1ndola en ese \u00a0estado, \u00a0para \u00a0reingresar, \u00a0buscar al \u00faltimo, dispararle y huir en el veh\u00edculo \u00a0que \u00a0hab\u00eda acondicionado para arrancar, no puede aceptarse el pretendido estado \u00a0de \u00a0\u00e1nimo, \u00a0porque \u00a0la \u00a0preparaci\u00f3n, con la debida antelaci\u00f3n, de la forma de \u00a0evasi\u00f3n, \u00a0es \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0impulsiva \u00a0propia de quien se siente \u00a0herido en sus sentimientos de honor, dignidad y estima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0no \u00a0prosperan \u00a0las pretensiones de la \u00a0demanda, no se casar\u00e1 el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0CORDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 11977 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 Aprobado: Acta No. 38 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 cuatro \u00a0 (04) \u00a0 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5359","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5359"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5359\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}