{"id":5358,"date":"2023-09-08T16:23:20","date_gmt":"2023-09-08T16:23:20","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1197604-04-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:20","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:20","slug":"1197604-04-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1197604-04-02\/","title":{"rendered":"11976(04-04-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 11976 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 38 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 Cuatro \u00a0 (04) \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Sala \u00a0se \u00a0pronuncia \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de CARLOS AUGUSTO CAICEDO SU\u00c1REZ en contra de la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a023 de febrero de 1996 por medio de la cual una Sala de Decisi\u00f3n \u00a0Penal \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga, \u00a0al \u00a0resolver \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la proferida el 27 de \u00a0noviembre \u00a0de 1995 por el Juzgado Octavo Penal del Circuito de esa ciudad que lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a012 \u00a0a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n como autor \u00a0responsable del delito de homicidio preterintencional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0las cuatro de la tarde del 1\u00b0 de mayo de 1993, \u00a0AD\u00c1N \u00a0VILLABONA \u00a0CAICEDO, \u00a0RICARDO \u00a0CAICEDO, \u00a0ESMER CAICEDO, LIBARDO C\u00c1CERES y \u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0CAICEDO SU\u00c1REZ se encontraban en la cancha de bolos ubicada en \u00a0la \u00a0calle 63#18-22 del barrio La Trinidad de la ciudad de Bucaramanga, cuando se \u00a0present\u00f3 \u00a0una discusi\u00f3n entre el \u00faltimo y RICARDO, quien opt\u00f3 por no hacerle \u00a0caso \u00a0y, \u00a0por el contrario, compr\u00f3 una cerveza que le brind\u00f3 a CARLOS AUGUSTO, \u00a0quien \u00a0la \u00a0tom\u00f3 \u00a0y \u00a0con \u00a0la \u00a0botella \u00a0golpe\u00f3 \u00a0a \u00a0RICARDO, \u00a0para inmediatamente \u00a0emprender \u00a0carrera, \u00a0siendo \u00a0seguido \u00a0por AD\u00c1N. Ante ello, CARLOS AUGUSTO tom\u00f3 \u00a0una \u00a0bola de las que se emplean en el juego de los bolos, la lanz\u00f3 contra AD\u00c1N \u00a0y \u00a0lo \u00a0golpe\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0lesiones \u00a0que \u00a0dos \u00a0d\u00edas despu\u00e9s \u00a0ocasionaron su deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Luego \u00a0de \u00a0una \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, el 31 de agosto de 1993 se \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(folio 26, cuaderno original) y, tras vincular al se\u00f1or \u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO CAICEDO SU\u00c1REZ como persona ausente (folios 68 a 71 y 76), el 6 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995 \u00a0la fiscal\u00eda decret\u00f3 su detenci\u00f3n preventiva como autor \u00a0del \u00a0delito de homicidio preterintencional, tomando como base los art\u00edculos 326 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980 (debe entenderse que es el 325) y 29 de la ley 40 de \u00a01993 (folio 78). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a011 \u00a0de \u00a0mayo de 1995 se declar\u00f3 cerrada la instrucci\u00f3n (folio \u00a092, \u00a0cuaderno \u00a0original) \u00a0y el 13 de junio siguiente se profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0CAICEDO SU\u00c1REZ como autor del de delito de \u00a0homicidio preterintencional (folio 98, cuaderno original). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Juez Octavo Penal del Circuito de Bucaramanga, luego de cumplir \u00a0con \u00a0las \u00a0formas propias del juicio, de realizar la audiencia p\u00fablica dentro de \u00a0la \u00a0cual \u00a0escuch\u00f3 en indagatoria al se\u00f1or CAICEDO SU\u00c1REZ, quien fue capturado \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0octubre de 1995 (folios 165 y 190, cuaderno original), profiri\u00f3, el \u00a027 \u00a0de \u00a0noviembre de ese a\u00f1o, sentencia por medio de la cual conden\u00f3 a CAICEDO \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de 12 a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n como autor del \u00a0delito \u00a0 por \u00a0 el \u00a0que \u00a0fue \u00a0acusado \u00a0(folio \u00a0201). \u00a0Al \u00a0desatar \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta, \u00a0una \u00a0Sala \u00a0de Decisi\u00f3n Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga \u00a0confirm\u00f3 \u00a0 el \u00a0fallo \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01996 \u00a0(folio \u00a013, \u00a0cuaderno \u00a0del \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0procesado \u00a0y su defensor interpusieron recurso de casaci\u00f3n, el \u00a0\u00faltimo \u00a0present\u00f3 \u00a0oportunamente \u00a0la \u00a0demanda, \u00e9sta fue admitida y se recibi\u00f3 \u00a0concepto del Procurador Segundo Delegado en lo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0defensor, como \u00fanico cargo, acude al art\u00edculo 220 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991 en cuanto a la violaci\u00f3n indirecta de una norma \u00a0sustantiva, \u00a0por \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0y falta de apreciaci\u00f3n, por cuanto se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0al \u00a0ignorarse \u00a0pruebas \u00a0v\u00e1lidamente aportadas, \u00a0presumir \u00a0como \u00a0tales \u00a0las que no lo eran y distorsionar otras de forma tal como \u00a0si \u00a0no existieran, con lo cual se infringieron los art\u00edculos 29-4, 40-3 (parece \u00a0que \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, porque no lo se\u00f1ala) y 2\u00b0, 247, 248 y 254 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0alega \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0CARLOS AUGUSTO \u00a0CAICEDO \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0actu\u00f3 por la necesidad de defender su vida porque era seguido \u00a0y \u00a0lanz\u00f3 \u00a0la \u00a0bola \u00a0para detener la agresi\u00f3n, lo cual surge de la indagatoria, \u00a0pero \u00a0se desconoce la confesi\u00f3n como si no existiera y ning\u00fan valor probatorio \u00a0se \u00a0le \u00a0otorga, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es un error que apunta a un grave juicio de identidad \u00a0para \u00a0desembocar \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0por \u00a0deformar el contenido \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0que debe aceptarse en un todo sin \u00a0dividirla. \u00a0No \u00a0es \u00a0l\u00edcito, \u00a0acota, \u00a0negar validez a la confesi\u00f3n por falta de \u00a0espontaneidad \u00a0al \u00a0ser \u00a0tard\u00eda, porque hacerlo comporta una tergiversaci\u00f3n que \u00a0genera un falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0testigo \u00a0HELDA \u00a0DE \u00a0VILLABONA \u00a0respalda \u00a0a CAICEDO \u00a0SU\u00c1REZ, \u00a0luego \u00a0si \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n y no se le concede valor, se \u00a0distorsiona \u00a0la \u00a0prueba \u00a0presente como si no existiera, gener\u00e1ndose un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sucede \u00a0con los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0dos testigos presentes, se\u00f1ores CAICEDO y C\u00c1CERES, los que se \u00a0aprecian falsamente para no creerles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n, \u00a0asevera, \u00a0se \u00a0incurre en error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0por \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0indicio \u00a0que surge del testimonio de do\u00f1a \u00a0HELDA, \u00a0del \u00a0que \u00a0se desprende que el sindicado era objeto de injusta agresi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual obligaba a reconocer la causal de justificaci\u00f3n del art\u00edculo 29-4 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0errores \u00a0planteados, dice, generan violaci\u00f3n de la ley por no \u00a0aplicar \u00a0el art\u00edculo 40-3 (debe ser del C\u00f3digo Penal), esto es, se desconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0actu\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de la llamada defensa putativa o error de prohibici\u00f3n, \u00a0porque \u00a0el se\u00f1or CAICEDO SU\u00c1REZ sinti\u00f3 miedo de que la v\u00edctima lo agarrara y \u00a0crey\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0defend\u00eda \u00a0de \u00a0manera \u00a0leg\u00edtima. \u00a0No reconocer esa situaci\u00f3n, \u00a0concluye, \u00a0constituye \u00a0un \u00a0error de hecho por falsos juicios de convicci\u00f3n y de \u00a0identidad \u00a0porque \u00a0el \u00a0fallador desconoci\u00f3 y tergivers\u00f3 las pruebas legalmente \u00a0allegadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0argumenta que la sentencia viol\u00f3 los art\u00edculos 247 y \u00a0445 \u00a0(se \u00a0entiende \u00a0que \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal), porque no obra \u00a0certeza \u00a0de \u00a0responsabilidad, se desconoci\u00f3 la presunci\u00f3n de inocencia y no se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0duda \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0su \u00a0acudido, \u00a0porque \u00a0si \u00a0hay \u00a0dos vertientes \u00a0probatorias, \u00a0una \u00a0que \u00a0concluye \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0y otra que hubo leg\u00edtima \u00a0defensa, se genera una duda insalvable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador solicita a la Sala que de manera oficiosa se \u00a0declare \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0acto \u00a0de \u00a0clausura \u00a0de la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0hubo \u00a0defensa t\u00e9cnica, en la medida que no se \u00a0hizo \u00a0esfuerzo \u00a0alguno \u00a0para notificar al apoderado de oficio la providencia que \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona \u00a0ausente, \u00a0la \u00a0que \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0la de \u00a0clausura, \u00a0siendo \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0la primera que se le comunic\u00f3, sin que pueda \u00a0argumentarse \u00a0que \u00a0las irregularidades se solucionan en cuanto el se\u00f1or CAICEDO \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0indagatoria con la presencia de su defensor, porque \u00a0este \u00a0acto \u00a0fue \u00a0previo \u00a0a la sentencia, sin que el contradictorio se integre en \u00a0forma v\u00e1lida al acudir a notificaciones por estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0de \u00a0la demanda, argumenta que el cargo no puede prosperar \u00a0porque \u00a0es \u00a0ininteligible \u00a0en la medida que en la causal primera de casaci\u00f3n se \u00a0confunde \u00a0el \u00a0error de hecho con el de derecho, adem\u00e1s, indistintamente se dice \u00a0que \u00a0se \u00a0ignoran, \u00a0presumen \u00a0y \u00a0distorsionan pruebas, sin que se realice ninguna \u00a0labor \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0las \u00a0afirmaciones y en tanto que de una misma prueba, la \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0 se \u00a0 alega \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0que \u00a0desemboca \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0confuso \u00a0porque \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad dice \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0contemplaci\u00f3n \u00a0material de la prueba, lo que nada tiene que \u00a0ver \u00a0con el error de derecho que apunta bien a la aducci\u00f3n irregular del medio, \u00a0ora al desconocimiento de la tarifa probatoria que no existe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Otro \u00a0tanto \u00a0sucede, agrega la Procuradur\u00eda, cuando se alude a los \u00a0testimonios \u00a0que, \u00a0en \u00a0principio, \u00a0se \u00a0asevera fueron desconocidos, luego que se \u00a0tergiversaron, \u00a0pero \u00a0que \u00a0ello constituye un falso juicio de convicci\u00f3n; yerra \u00a0el \u00a0actor, \u00a0finaliza el Ministerio P\u00fablico, cuando afirma que se desconoci\u00f3 el \u00a0indicio \u00a0que surge del testimonio de HELDA DE VILLABONA, dado que se trata no de \u00a0un \u00a0indicio, \u00a0sino \u00a0de \u00a0prueba directa, la cual tan no se desconoci\u00f3 que fue el \u00a0soporte \u00a0de la condena; en \u00faltimas, se est\u00e1 ante un planteamiento personal del \u00a0demandante, \u00a0que \u00a0se \u00a0opone \u00a0al \u00a0de \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0propio \u00a0de \u00a0un alegato de \u00a0instancia y no de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0quiera \u00a0que el se\u00f1or Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0reclama \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0en \u00a0principio \u00a0la Sala se \u00a0ocupar\u00e1 \u00a0de \u00a0ella, \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0de \u00a0asistirle \u00a0raz\u00f3n \u00a0y \u00a0resultar \u00a0necesario \u00a0retrotraer \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, inoficioso ser\u00eda entrar al estudio de la demanda de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. De la nulidad \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0El \u00a0Delegado \u00a0pretende \u00a0se \u00a0declare \u00a0la nulidad de lo actuado a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia que dispuso la clausura de la investigaci\u00f3n, porque \u00a0en \u00a0esa \u00a0fase \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0CAICEDO \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0no \u00a0cont\u00f3 \u00a0con la \u00a0asistencia \u00a0real de un abogado, conclusi\u00f3n que soporta en el hecho de que no se \u00a0intent\u00f3 notificarle decisiones de trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0La \u00a0revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0permite \u00a0a \u00a0la Sala concluir en \u00a0sentido \u00a0opuesto \u00a0al \u00a0Ministerio P\u00fablico, lo cual comporta que, desde ahora, se \u00a0anuncie que no hay lugar a la invalidaci\u00f3n propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0si \u00a0bien respecto de la providencia del 5 de diciembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona ausente al se\u00f1or CARLOS AUGUSTO \u00a0CAICEDO \u00a0SU\u00c1REZ, se dispuso su notificaci\u00f3n (folio 69, cuaderno original) y no \u00a0hay \u00a0constancia \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0citara y notificara de manera personal al defensor \u00a0designado \u00a0de \u00a0manera \u00a0oficiosa \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual se opt\u00f3 por el mecanismo \u00a0supletorio \u00a0del \u00a0estado \u00a0(folio \u00a071), \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que de manera real s\u00ed se \u00a0enter\u00f3 \u00a0al \u00a0profesional, \u00a0como \u00a0que el 18 de enero siguiente tom\u00f3 \u201cposesi\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo de defensor de oficio del procesado CARLOS AUGUSTO CAICEDO SU\u00c1REZ\u201d \u00a0(folio \u00a076). \u00a0De \u00a0aqu\u00ed surge incuestionable, entonces, que s\u00ed se enter\u00f3 de la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0 oficiosa \u00a0al \u00a0letrado \u00a0y \u00a0en \u00a0esa \u00a0fecha \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0ejercer \u00a0sus \u00a0funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0se relaciona con las providencias por medio de las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0se declar\u00f3 el cierre de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(folios 77 y\u00a0 92), en verdad, como lo refiere el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0no \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0notificaci\u00f3n personal al defensor. Sin embargo, se \u00a0equivoca \u00a0cuando \u00a0dice que \u201cno se denota esfuerzo alguno por surtir con \u00e9l la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal\u201d, pues que a la direcci\u00f3n que suministrara en el acto \u00a0de \u00a0posesi\u00f3n \u00a0(folio 76) le fueron enviadas comunicaciones (folios 83 y 93) con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0enterarlo \u00a0de manera personal de aquellas resoluciones. Y se colige \u00a0que \u00a0 recibi\u00f3 \u00a0 las \u00a0 citaciones, \u00a0 pues \u00a0 no \u00a0 obra \u00a0 respuesta \u00a0 en \u00a0 sentido \u00a0contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0 De \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 188, \u00a0 190 \u00a0 y \u00a0 438 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento\u00a0 \u00a0Penal\u00a0 vigente para la \u00e9poca de los hechos -de 1991-, \u00a0se \u00a0 desprende \u00a0 que \u00a0 los \u00a0\u00fanicos \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0a \u00a0quienes \u00a0obliga \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal son el sindicado que se encuentre privado de la libertad \u00a0y \u00a0el representante del Ministerio P\u00fablico; sobre los restantes, entre ellos el \u00a0defensor, \u00a0lo \u00a0que \u00a0exige \u00a0el \u00a0legislador \u00a0es \u00a0que \u00a0se intente esa comunicaci\u00f3n \u00a0personal, \u00a0al \u00a0paso \u00a0que \u00a0establece \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0que corresponde a la falta de \u00a0aquella: \u00a0\u201ccitaci\u00f3n \u00a0mediante telegrama dirigido a la direcci\u00f3n que aparezca \u00a0registrada \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente\u201d, \u00a0lo cual se cumpli\u00f3 en el evento en estudio. \u00a0Por \u00a0modo \u00a0que \u00a0si el se\u00f1or defensor fue citado, recibi\u00f3 la comunicaci\u00f3n y no \u00a0quiso \u00a0comparecer, \u00a0estaba \u00a0habilitada \u00a0la \u00a0secretar\u00eda para acudir al mecanismo \u00a0supletorio de la notificaci\u00f3n por estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a05. \u00a0Si se enviaron las citaciones a la direcci\u00f3n registrada por el \u00a0apoderado \u00a0y \u00a0no \u00a0obra \u00a0constancia \u00a0alguna de devoluci\u00f3n, surge evidente que el \u00a0destinatario \u00a0las \u00a0recibi\u00f3 \u00a0y fue su voluntad no acudir a notificarse de manera \u00a0personal, \u00a0lo \u00a0que \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0una \u00a0personal \u00a0forma \u00a0de ejercer sus \u00a0funciones, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0su querer impugnar lo actuado en la fase de \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0forma v\u00e1lida pudo concluir que cualquier debate \u00a0era mejor adelantarlo en el juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a06. \u00a0La \u00a0anterior \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0se \u00a0corrobora con el hecho de que la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0le \u00a0fue \u00a0enterada de manera personal al defensor de \u00a0oficio \u00a0(folio \u00a0105) \u00a0y \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como afirma la Procuradur\u00eda, que ello \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0\u201ccuando \u00a0materialmente \u00a0le \u00a0era \u00a0imposible adoptar alguna estrategia \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0defensa\u201d, \u00a0puesto que el acto de comunicaci\u00f3n ocurri\u00f3 el 27 de \u00a0junio \u00a0de 1995 (folio 105), la anotaci\u00f3n en estado se efectu\u00f3 el 28 de ese mes \u00a0y \u00a0el \u00a0calificatorio cobr\u00f3 ejecutoria el 4 de julio (folio 105 vuelto), rese\u00f1a \u00a0que \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0que \u00a0hasta \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0fecha cont\u00f3 con tiempo para \u00a0interponer \u00a0los \u00a0recursos \u00a0ordinarios \u00a0e \u00a0intentar, \u00a0por ejemplo, la nulidad que \u00a0menciona el Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0vulnerado \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica no prospera la \u00a0nulidad planteada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. De la demanda de casaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Sala \u00a0desestimar\u00e1 las pretensiones del defensor, toda vez que, \u00a0como \u00a0con acierto anota el Procurador Delegado, el escrito resulta ininteligible \u00a0y \u00a0confunde \u00a0de \u00a0manera \u00a0contradictoria \u00a0los \u00a0motivos de casaci\u00f3n, sin que haga \u00a0salvedad \u00a0alguna \u00a0respecto \u00a0de \u00a0que \u00a0tales \u00a0peticiones \u00a0se \u00a0formulan \u00a0de \u00a0manera \u00a0subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria del se\u00f1or CARLOS AUGUSTO CAICEDO \u00a0SU\u00c1REZ, \u00a0refiere \u00a0que \u00a0el Tribunal \u201cdesconoce esta confesi\u00f3n calificada como \u00a0si \u00a0no existiera\u201d, para a rengl\u00f3n seguido aseverar que \u201cEsta distorsi\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba de la confesi\u00f3n como si no existiera porque ning\u00fan valor probatorio \u00a0se \u00a0le \u00a0otorga \u00a0en \u00a0la sentencia y se le desconoce \u2026 constituye un grave error \u00a0porque \u00a0apunta a un grave juicio de identidad para desembocar en un falso juicio \u00a0de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0 deformando \u00a0 el \u00a0contenido \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n\u201d (folio 43, cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0es \u00a0evidente, \u00a0por cuanto si se distorsion\u00f3 la \u00a0prueba, \u00a0el \u00a0pretendido \u00a0\u201cerror \u00a0es \u00a0de \u00a0hecho\u201d y ha debido atacarse como un \u00a0\u201cfalso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad\u201d \u00a0que \u00a0consiste precisamente en tergiversar el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, en suministrarle un contenido diverso del que realmente \u00a0tiene; \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0el \u00a0\u201cfalso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d \u00a0constituye un \u00a0\u201cerror \u00a0de \u00a0derecho\u201d \u00a0que \u00a0hace referencia a que el fallador suministra a la \u00a0prueba \u00a0un \u00a0valor \u00a0que no tiene o desconoce el que la ley le otorga, yerro, como \u00a0bien \u00a0apunta \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0de aplicaci\u00f3n como que la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0acude, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a valoraci\u00f3n se refiere, a la libre \u00a0convicci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 Penal) \u00a0 y \u00a0 tiempo \u00a0 ha \u00a0 que \u00a0 recogi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 de \u00a0 la \u00a0tarifa \u00a0legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a02. \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de HELDA DE VILLABONA, el censor afirma \u00a0que \u00a0la sentencia la desconoci\u00f3, no le dio validez probatoria, \u201c\u2026 (lo cual) \u00a0es \u00a0distorsionar \u00a0prueba \u00a0presente como si no existiera\u201d. Y agrega que \u201cesta \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0viuda \u2026 genera un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d \u00a0(folio \u00a045, \u00a0cuaderno \u00a0del Tribunal). En esta \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0incurre \u00a0en \u00a0la misma contradicci\u00f3n, porque confunde la distorsi\u00f3n \u00a0(error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad) con el error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, yerro que repite cuando alude a los dichos de los \u00a0se\u00f1ores CAICEDO y C\u00c1CERES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a03. \u00a0Tampoco \u00a0acierta \u00a0el \u00a0demandante \u00a0cuando alude a error de hecho \u00a0\u201cpor \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0juzgador del indicio generado por el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Helda \u00a0de \u00a0Villabona\u201d (folio 46, cuaderno del Tribunal); basta \u00a0revisar \u00a0la \u00a0hoja \u00a010, y las que siguen, del fallo del Tribunal (folio 22), para \u00a0concluir \u00a0que la versi\u00f3n de HELDA MAR\u00cdA CAICEDO DE VILLABONA fue valorada como \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0directa, \u00a0que \u00a0jam\u00e1s, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0ella, se \u00a0construy\u00f3 \u00a0indicio \u00a0alguno, \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que, adem\u00e1s, pone de presente que el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio \u00a0no se desconoci\u00f3. Por otra parte, el casacionista no hizo \u00a0esfuerzo \u00a0alguno \u00a0por \u00a0demostrar, \u00a0siquiera insinuar, los elementos que conforme \u00a0con \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0300 \u00a0y \u00a0siguientes \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0estructuran ese medio de prueba indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a04. \u00a0La \u00a0confusi\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante \u00a0es \u00a0tal que pretende de manera \u00a0simult\u00e1nea \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la causal de justificaci\u00f3n de la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0(art\u00edculo 29-4 del C\u00f3digo Penal) y la eximente de la culpabilidad del \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 40, esto es, por haber realizado \u201cel hecho con la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0e \u00a0invencible \u00a0de \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0amparado \u00a0por \u00a0una causal de \u00a0justificaci\u00f3n\u201d, \u00a0las \u00a0que \u00a0por su propia naturaleza se excluyen, en la medida \u00a0que \u00a0la \u00a0primera exige conocimiento y voluntad de afectar un derecho ajeno (para \u00a0defender \u00a0uno \u00a0propio), en tanto que en la \u00faltima el conocimiento est\u00e1 viciado \u00a0(se \u00a0cree \u00a0que \u00a0se obra en \u00a0leg\u00edtima defensa). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a05. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0debe \u00a0insistir \u00a0en que para acceder a la casaci\u00f3n no \u00a0basta \u00a0la \u00a0simple \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0supuestos \u00a0errores \u00a0ni \u00a0la \u00a0mera oposici\u00f3n \u00a0personal \u00a0del \u00a0demandante a la valoraci\u00f3n probatoria efectuada por el fallador, \u00a0que \u00a0es \u00a0lo que se hace en todo el cuerpo de la demanda, pero en especial cuando \u00a0se \u00a0alude \u00a0a \u00a0la \u00a0duda. \u00a0El \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0constituye una tercera \u00a0instancia \u00a0para que en su desarrollo el libelista pueda formular de manera libre \u00a0y \u00a0subjetiva \u00a0los \u00a0reparos \u00a0que \u00a0a \u00a0bien \u00a0tenga \u00a0sobre la estimaci\u00f3n probatoria \u00a0judicial, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0ellos han sido objeto de postulaci\u00f3n y decisi\u00f3n en las \u00a0dos instancias procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Permitir \u00a0que \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0acuda \u00a0a ese expediente \u00a0desvirtuar\u00eda \u00a0la \u00a0raz\u00f3n de ser de ese recurso extraordinario y se convertir\u00eda \u00a0en \u00a0una \u00a0inocua \u00a0y \u00a0adicional confrontaci\u00f3n de los criterios del demandante con \u00a0los \u00a0m\u00e1s autorizados del Tribunal, que siempre llegan a esta sede precedidos de \u00a0la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0no \u00a0prosperan \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0del \u00a0se\u00f1or defensor, no se \u00a0casar\u00e1 la sentencia demandada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No casar la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00famplase \u00a0 y \u00a0 devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0CORDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 11976 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 Aprobado: Acta No. 38 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 Cuatro \u00a0 (04) \u00a0 de 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