{"id":5356,"date":"2023-09-08T16:23:20","date_gmt":"2023-09-08T16:23:20","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1196322-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:20","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:20","slug":"1196322-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1196322-08-02\/","title":{"rendered":"11963(22-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a011963 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0JORGE CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 95 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintid\u00f3s (22) de agosto de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0resolver \u00a0el recurso \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0REINALDO \u00a0URBINA \u00a0GARC\u00cdA o \u00a0URBINA \u00a0SIERRA, \u00a0contra la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, emitida el 1\u00b0 de febrero de 1.996, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la cual lo conden\u00f3 a la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, \u00a0como coautor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0los \u00a0sintetiz\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u201cTuvieron ocurrencia en los primeros meses \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01993, \u00a0en \u00a0la vereda Llanitos, parte alta de la finca El Topacio, \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0de esta capital (Ibagu\u00e9), cuando se dio muerte con un disparo de \u00a0escopeta \u00a0al se\u00f1or SOSIMO BORRERO, hecho que se mantuvo oculto por varios meses \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0ADOLFO \u00a0MONTA\u00d1O \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0decidi\u00f3 poner en conocimiento de las \u00a0autoridades \u00a0tal acontecimiento, y gracias a su colaboraci\u00f3n fueron encontradas \u00a0enterradas \u00a0las \u00a0prendas de vestir del occiso, as\u00ed como sus restos \u00f3seos en el \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0quebrada \u00a0La \u00a0Uni\u00f3n \u00a0que \u00a0pasa \u00a0por esa regi\u00f3n. El deponente \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0al \u00a0en ese entonces trabajador de la finca REINALDO URBINA \u00a0GARC\u00cdA\u201d . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0informe policial y en el \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, la Fiscal\u00eda Sexta de la Unidad Primera de Vida de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0por resoluci\u00f3n del 23 de febrero de 1.994, declar\u00f3 la apertura de la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recibidos \u00a0unos \u00a0testimonios y escuchado en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0Reinaldo Urbina Garc\u00eda, la situaci\u00f3n jur\u00eddica se \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3, \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0junio del mismo a\u00f1o, con medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n preventiva, por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Practicadas \u00a0 otras \u00a0 pruebas, \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01.994, se cerr\u00f3 la investigaci\u00f3n y, el 7 de octubre siguiente, \u00a0se \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra del \u00a0procesado, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0decisi\u00f3n que al ser apelada por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0acusado, fue confirmada, el 29 de diciembre de dicho a\u00f1o, por la \u00a0Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0expediente pas\u00f3 al Juzgado Sexto Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 que, luego de tramitar el juicio, dict\u00f3 sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0el 11 de septiembre de 1.995, en la que conden\u00f3 a Reinaldo \u00a0Urbina \u00a0Garc\u00eda \u00a0a \u00a0la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de \u00a0rigor \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0como \u00a0coautor \u00a0del delito de homicidio \u00a0cometido en Sosimo Borrero.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado y su \u00a0defensor, \u00a0el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, al desatar el recurso, lo confirm\u00f3, \u00a0el 1\u00b0 de febrero de 1.996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor del procesado, al amparo de las \u00a0causales \u00a0tercera y primera de casaci\u00f3n, formula dos cargos contra la sentencia \u00a0de segunda instancia, cuyos argumentos se sintetizan as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0la sentencia del Tribunal es \u00a0violatoria \u00a0de los art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y 247, 304, 333 y \u00a0445 del C. de P. Penal, estos \u00faltimos por aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que al tenor del art\u00edculo 247 del \u00a0estatuto \u00a0procedimental, \u00a0para \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0se requiere que \u00a0exista \u00a0 prueba \u00a0 que \u00a0 conduzca \u00a0 a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que en el diligenciamiento no existe \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de la certeza requerida, \u201cporque no ha sido posible determinar que \u00a0las \u00a0partes \u00a0\u00f3seas \u00a0encontradas \u00a0pertenezcan \u00a0a \u00a0Sosimo Borrero, en cuanto a la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0mi \u00a0defendido oficioso, tampoco se encuentra acreditada, ya \u00a0que \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0testimonio del LUIS ALFREDO OSORIO, el que \u00a0portaba \u00a0una \u00a0escopeta \u00a0de \u00a0c\u00e1psula, era JAVIER N. o JAVIER HERN\u00c1NDEZ, y quien \u00a0enterr\u00f3 \u00a0la \u00a0ropa fue ADOLFO MONTA\u00d1O JIM\u00c9NEZ, pues fue la persona a quien vio \u00a0con un costal en el que presumiblemente llevaba su ropa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0dice que en el proceso existen \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0que \u00a0afectan \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso y el derecho de \u00a0defensa \u00a0de \u00a0su procurado, al tenor de los numerales 2\u00b0 y 3\u00b0 del art\u00edculo 304 \u00a0del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En torno al primer asunto, argumenta que la \u00a0irregularidad \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0no \u00a0se recibieron los testimonios de todas las \u00a0personas \u00a0que \u00a0mencion\u00f3 \u00a0su \u00a0procurado \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de indagatoria. As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0que debi\u00f3 haberse ampliado la declaraci\u00f3n de Adolfo Monta\u00f1o Jim\u00e9nez, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0hechas por su procurado e, incluso, ha debido \u00a0escuch\u00e1rsele \u00a0en \u00a0\u201cinjurada \u00a0al \u00a0mismo \u00a0Adolfo \u00a0Monta\u00f1o, \u00a0de acuerdo con los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0le \u00a0hizo \u00a0Luis \u00a0Alfredo \u00a0Osorio, lo que conlleva de igual manera la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del derecho de defensa. Si existe sospecha y mejor, cargos concretos \u00a0contra \u00a0Monta\u00f1o \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0sobre \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los hechos, mal puede \u00a0d\u00e1rsele credibilidad a su dicho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0anota \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0dio \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0lo reglado en el art\u00edculo 333 del C. de P. Penal, ya que no se \u00a0investig\u00f3 \u00a0tanto lo favorable como lo desfavorable a su defendido, toda vez que \u00a0se \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0practicar pruebas que habr\u00edan demostrado su inocencia, m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 expediente \u00a0 \u00a0 existen \u00a0 \u00a0dudas \u00a0 \u00a0respecto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en su lugar, declarar la nulidad de todo lo actuado a partir, \u00a0inclusive, \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0dispuso \u00a0 \u00a0el \u00a0 cierre \u00a0 de \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa al ad quem de haber violado, de manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0yerro \u00a0que, \u00a0a \u00a0su juicio, condujo a la transgresi\u00f3n del art\u00edculo 323 \u00a0del C. Penal, por aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que el falso juicio consiste en \u00a0que \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0se les dio un alcance que no tienen, \u201cde acuerdo con los \u00a0principios \u00a0del \u00a0derecho \u00a0probatorio, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0tienen \u00a0relaci\u00f3n con la sana \u00a0cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0diversas \u00a0pruebas aportadas, ni los \u00a0indicios \u00a0que \u00a0se \u00a0mencionan, \u00a0no \u00a0tienen \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0plena prueba y no son \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0hechos mencionados en la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0porque \u00a0de \u00a0ellos \u00a0no \u00a0se \u00a0deriva \u00a0ni \u00a0se \u00a0le puede endilgar ninguna \u00a0responsabilidad \u00a0a mi defendido oficioso REINALDO URBINA GARC\u00cdA o URBINA SIERRA \u00a0y, \u00a0 menos \u00a0 aun, \u00a0 para \u00a0 demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0SOSIMO \u00a0BORRERO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0demostrada \u00a0la responsabilidad de mi \u00a0defendido \u00a0oficioso, \u00a0luego \u00a0mal \u00a0pod\u00eda proferirse sentencia condenatoria en la \u00a0forma \u00a0que \u00a0aparece \u00a0en \u00a0autos, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0existe la certeza ni del hecho \u00a0punible \u00a0ni \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad de mi representado, ni el m\u00f3vil o inter\u00e9s \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0tener \u00a0URBINA para eliminar a su compa\u00f1ero de trabajo, con el que \u00a0no se le vio disgustar en ning\u00fan momento\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0depreca \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte que se \u00a0tengan \u00a0como \u00a0pruebas \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n judicial practicada en el \u00a0sitio \u00a0que \u00a0indic\u00f3 Monta\u00f1o Jim\u00e9nez, donde encontr\u00f3 los restos que al parecer \u00a0pertenec\u00edan \u00a0 al \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Alfredo \u00a0Osorio, \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0y la experticia realizada por el Instituto de \u00a0Medicina Legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, solicita a la Sala casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, por ende, absolver a su representado del cargo imputado \u00a0en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONCEPTO DE LA PROCURADURIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SEGUNDA DELEGADA EN LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0Procurador Delegado que no le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0censor, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que las probanzas no conducen a \u00a0demostrar \u00a0la responsabilidad del procesado en los hechos objeto de juzgamiento, \u00a0ya \u00a0que \u00a0los indicios muestran que Urbina es responsable de los cargos imputados \u00a0en la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de transcribir un segmento del fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0anota \u00a0que los restos humanos encontrados en el lugar de los \u00a0hechos pertenec\u00edan a la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0actor \u00a0pretend\u00eda \u00a0atacar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0debi\u00f3 \u00a0soportar el cargo en los senderos de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta, por falsos juicios de existencia o de identidad, tal como \u00a0lo ha ense\u00f1ado la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0copiar \u00a0otra \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0acert\u00f3 cuando concluy\u00f3 en la \u00a0autor\u00eda y en la responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0a la violaci\u00f3n del principio de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0desconoce que era su \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas que echa de menos, \u00a0ten\u00eda \u00a0la potencialidad de cambiar el sentido de la decisi\u00f3n, es decir, que el \u00a0fallo \u00a0 es \u00a0 ilegal \u00a0 frente \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0determinados \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la duda alegada, considera que \u00a0tampoco \u00a0evidenci\u00f3 \u00a0que \u00a0del caudal probatorio no surge la certeza, a lo que se \u00a0agrega \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0apoyar el reproche en la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, sugiere la improsperidad \u00a0del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0adolece \u00a0de \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas y de la l\u00f3gica que encierra el cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, toda vez que si la pretensi\u00f3n la centr\u00f3 el libelista en \u00a0demostrar \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de identidad, debi\u00f3, entonces, \u00a0evidenciar \u00a0 en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0consistieron \u00a0las \u00a0tergiversaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que la valoraci\u00f3n de los elementos \u00a0de \u00a0juicio se hace conforme a las reglas de la sana cr\u00edtica, motivo por el cual \u00a0se \u00a0corre \u00a0el riesgo de convertir la demanda en una serie de posturas personales \u00a0que \u00a0 ri\u00f1en \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 casacional \u00a0 impuesta \u00a0 por \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, estima que ante la falta \u00a0de t\u00e9cnica, el cargo no debe prosperar.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Con fundamento en la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0la sentencia es violatoria de los art\u00edculos 29 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional y 247, 304, 333 y 445 del C. de P. Penal, estos \u00faltimos \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0toda \u00a0vez que no existe en el proceso la prueba que \u00a0conduzca \u00a0ni \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0del \u00a0hecho ni a la de la responsabilidad, sino que \u00a0existe duda, la que debi\u00f3 resolverse a favor de su procurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, acusa transgresi\u00f3n del debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0del \u00a0derecho de defensa, al no haberse verificado las citas que hizo \u00a0el \u00a0acusado \u00a0en \u00a0la diligencia de indagatoria ni investigarse tanto lo favorable \u00a0como \u00a0lo \u00a0desfavorable, \u00a0lo \u00a0que implic\u00f3 que no se allegaran los testimonios de \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0\u00e9ste cito, en especial la ampliaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de \u00a0Adolfo \u00a0Monta\u00f1o \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0quien, a su juicio, incluso, debi\u00f3 ser vinculado en \u00a0calidad de sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El cargo ser\u00e1 rechazado por falta de \u00a0t\u00e9cnica, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Una vez m\u00e1s debe reiterar la Corte \u00a0que \u00a0la \u00a0causal tercera no es de libre alegaci\u00f3n, sino que dada la naturaleza y \u00a0especialidad \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0escapa \u00a0a \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0gobiernan este medio extraordinario de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0no basta con se\u00f1alar la \u00a0irregularidad \u00a0en que, a juicio del\u00a0 censor, se incurri\u00f3 y el motivo de la \u00a0nulidad, \u00a0sino que es preciso mostrar la trascendencia del vicio, o sea, de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0socav\u00f3 \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0\u00f3 \u00a0afect\u00f3 las garant\u00edas de los \u00a0sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0tenor de estos par\u00e1metros, cuando se \u00a0reclama \u00a0por \u00a0la vulneraci\u00f3n del principio de investigaci\u00f3n integral, no basta \u00a0con \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1les medios de convicci\u00f3n no fueron aducidos, sino que se debe \u00a0mostrar \u00a0 su \u00a0 conducencia, \u00a0 pertinencia \u00a0 y \u00a0 utilidad \u00a0y, \u00a0especialmente, \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0que \u00a0no \u00a0emana de la prueba en s\u00ed misma considerada, sino de su \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0con los elementos que sustentaron el fallo, de modo que \u00a0se \u00a0evidencie \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse practicado la orientaci\u00f3n de \u00e9ste hubiera sido \u00a0distinta, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0manera de remediar el vicio es invalidar lo \u00a0actuado para que se alleguen, carga que no cumpli\u00f3 el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0En \u00a0forma \u00a0incoherente \u00a0y confusa y \u00a0quebrantando \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda, al tenor del cual al interior de un \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0no \u00a0se \u00a0pueden \u00a0entremezclar \u00a0ataques \u00a0correspondientes a causales \u00a0distintas, \u00a0 pues \u00a0 cada \u00a0una \u00a0tiene \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0y \u00a0reglas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0diferentes\u00a0 \u00a0y \u00a0produce \u00a0diversas \u00a0consecuencias jur\u00eddicas, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0ni sobre el hecho ni sobre la responsabilidad, \u00a0sino \u00a0 que \u00a0 campea \u00a0 la \u00a0 duda, \u00a0 reproche \u00a0 que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0postular \u00a0y\u00a0 \u00a0desarrollar\u00a0 \u00a0de \u00a0manera \u00a0separada y por la causal primera, siendo del caso \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala reitere que existen dos alternativas para plantearla en casaci\u00f3n: \u00a0si \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0considera \u00a0que \u00a0existe duda probatoria sobre la existencia del \u00a0hecho \u00a0o \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado y, sin embargo, en la parte \u00a0resolutiva \u00a0no \u00a0lo \u00a0admite \u00a0y \u00a0condena, \u00a0el\u00a0 ataque debe formularse por los \u00a0senderos \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa; \u00a0si \u00a0la \u00a0duda existe, pero no la reconoce \u00a0porque \u00a0no \u00a0la \u00a0analiza y, por ende, condena, o si la admite inexistiendo y, por \u00a0consiguiente, \u00a0absuelve, \u00a0en \u00a0ambos \u00a0casos \u00a0por \u00a0haberse incurrido en errores de \u00a0hecho \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0derecho, \u00a0 el \u00a0 reparo \u00a0 debe \u00a0 orientarse \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 v\u00eda \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La falta de l\u00f3gica, al aducir al interior \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0la causal tercera y la primera, se hace m\u00e1s ostensible si se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0no se puede sostener, al mismo tiempo, que lo actuado es \u00a0inv\u00e1lido, \u00a0por lo que se debe declarar la nulidad, y que es v\u00e1lido pero que se \u00a0debe absolver por existir duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Lo \u00a0basa \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0violatoria, \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta, de la ley sustancial, por error de hecho, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0dio \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas un alcance que no tienen, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0principios del derecho probatorio y de la sana cr\u00edtica, yerro \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del art\u00edculo 323 del Decreto 100 de \u00a01980, vigente para la \u00e9poca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Este \u00a0reproche, como lo concept\u00faa el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0adolece \u00a0de \u00a0protuberantes \u00a0desatinos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0que \u00a0lo \u00a0condenan al fracaso, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. No precis\u00f3 cu\u00e1l fue el falso juicio \u00a0que \u00a0determin\u00f3 el error de hecho alegado, si de existencia o identidad, o si se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0al \u00a0haberse \u00a0desconocido, ostensiblemente, al \u00a0valorar la prueba, los postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se entiende que se quiso referir a la \u00a0segunda \u00a0modalidad, \u00a0cuando \u00a0asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal les dio a las pruebas un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no tienen, se encuentra que no lo demuestra, pero no evidencia que \u00a0no\u00a0 \u00a0haya correspondencia entre el contenido material de la prueba y lo que \u00a0el sentenciador consider\u00f3 que su texto dec\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si se acepta que quiso aludir al error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0advierte que los medios de prueba no \u00a0fueron \u00a0 valorados \u00a0 conforme \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica, \u00a0 particularmente, \u00a0al \u00a0construir\u00a0 \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0indiciarias, \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0lo \u00a0desarroll\u00f3, \u00a0 pues \u00a0no \u00a0dijo \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas \u00a0o \u00a0los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos o las reglas de la experiencia com\u00fan quebrantados, de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0 lo \u00a0 fueron \u00a0 y \u00a0cu\u00e1l \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 en \u00a0 una \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0la \u00a0disertaci\u00f3n \u00a0parece \u00a0orientarse por la v\u00eda del error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n, pues se\u00f1ala que se pretermiti\u00f3 por el fallador la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0varios \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n se queda en el \u00a0enunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0tanto, \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0prospera.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acotaci\u00f3n \u00a0final \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo que hace relaci\u00f3n al principio de \u00a0favorabilidad, \u00a0por raz\u00f3n del tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n, toda vez que el pasado \u00a025 \u00a0de julio entr\u00f3 en vigencia la Ley 599 de 2000, mediante la cual se expidi\u00f3 \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0su an\u00e1lisis le corresponde al juez de ejecuci\u00f3n de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de \u00a0seguridad, al tenor de lo dispuesto en el numeral 7\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0 79 \u00a0 del \u00a0 nuevo \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen.\u00a0 C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a011963 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. \u00a0JORGE CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 95 \u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintid\u00f3s (22) de agosto de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5356","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5356\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}