{"id":5340,"date":"2023-09-08T16:23:19","date_gmt":"2023-09-08T16:23:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1180918-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:19","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:19","slug":"1180918-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1180918-07-02\/","title":{"rendered":"11809(18-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11809 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Nilson Pinilla Pinilla \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 082 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., julio dieciocho (18) de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte la casaci\u00f3n interpuesta en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 ANTONIO MAR\u00cdA SOTO FLORIDO, contra el fallo mediante el cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3, \u00a0modificando \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0el \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Sexto \u00a0Penal \u00a0del Circuito, que lo \u00a0conden\u00f3 por un delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0noche \u00a0del \u00a014 de noviembre de 1994 JOS\u00c9 \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0SOTO \u00a0FLORIDO \u00a0depart\u00eda \u00a0con \u00a0otras \u00a0personas en el \u201cAsadero \u00a0Arizona\u201d, \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la Avenida Primero de Mayo con carrera 68 de Bogot\u00e1 y \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dispon\u00edan \u00a0a \u00a0partir, \u00a0cerca \u00a0de \u00a0las 9:30 de la noche, se suscit\u00f3 \u00a0acalorada \u00a0discusi\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cuenta, \u00a0interviniendo \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0socios del \u00a0negocio, \u00a0el sargento de polic\u00eda Hugo Jaime Reyes Rojas, quien dispar\u00f3 al aire \u00a0una \u00a0pistola \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0increpaba \u00a0al \u00a0cliente, \u00a0que hizo lo mismo con un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que estaba legalmente autorizado a portar. Tras empujarse y ofenderse \u00a0rec\u00edprocamente, \u00a0SOTO FLORIDO accion\u00f3 de nuevo el arma, esta vez en direcci\u00f3n \u00a0a Reyes Rojas, caus\u00e1ndole la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Abierta \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ANTONIO MAR\u00cdA \u00a0SOTO \u00a0FLORIDO \u00a0fue \u00a0o\u00eddo \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0el 22 de noviembre de 1994 le fue \u00a0impuesta \u00a0detenci\u00f3n preventiva (fs. 43 y Ss. cd. 1); cerrada la investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995 se le dict\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, por homicidio \u00a0(fs. 227 y Ss. ib.), enjuiciamiento no recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Sexto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 adelantar el juicio y, realizada la audiencia p\u00fablica, el \u00a011 \u00a0de septiembre de 1995 conden\u00f3 al acusado por el delito de homicidio simple, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a025 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a010 a\u00f1os de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y \u00a0la obligaci\u00f3n de indemnizar los respectivos perjuicios \u00a0(fs. \u00a0429 \u00a0y \u00a0Ss. \u00a0ib.), \u00a0fallo \u00a0apelado \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa y confirmado el 13 de \u00a0septiembre \u00a0de 1995 por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, con reforma en cuanto a \u00a0la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0de los perjuicios a indemnizar (fs. 8 y Ss. cd. Trib.), sentencia \u00a0que tambi\u00e9n la defensa ataca en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0formula \u00a0el censor dos cargos por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba testimonial, \u201chabi\u00e9ndose \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio de existencia por v\u00eda de acci\u00f3n, no valorando las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0obran \u00a0en \u00a0el proceso y suponiendo las que no existen; y, en falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0porque \u00a0al \u00a0apreciarlas \u00a0distorsiona \u00a0sus \u00a0alcances y les \u00a0suministra un contenido diferente al que en realidad contienen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo.- No se \u00a0hizo \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0en conjunto de las pruebas, ni se les asign\u00f3 el m\u00e9rito que \u00a0correspond\u00eda, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas de sana cr\u00edtica, quebrantando los \u00a0art\u00edculos 254 y 294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0que \u00a0en \u00a0criterio del Tribunal no es \u00a0posible \u00a0determinar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta, puesto que los \u00a0testigos \u00a0acomodaron \u00a0sus \u00a0versiones \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el parentesco, amistad o \u00a0relaci\u00f3n \u00a0laboral \u00a0que \u00a0les \u00a0asiste, \u00a0siendo \u00a0su \u00a0deber \u00a0apreciar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0legalmente \u00a0obtenidas \u00a0con \u00a0independencia \u00a0de esos factores ya que proven\u00edan de \u00a0quienes \u00a0 presenciaron \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0posteriormente \u00a0hall\u00f3 \u00a0diferencias \u00a0que \u00a0consider\u00f3 \u00a0trascendentales, \u00a0atribuyendo a la sobrina y al primo del acusado la \u00a0negaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00e9ste hubiera disparado al aire, siendo que manifestaron todo \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0tergiversando \u00a0de \u00a0ese \u00a0modo \u00a0los \u00a0testimonios de Elizabeth Soto \u00a0Castillo y Mauricio Florido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La segunda diferencia consiste en que mientras \u00a0dichos \u00a0testigos \u00a0afirman \u00a0que \u00a0a \u00a0Reyes \u00a0se \u00a0le trab\u00f3 la pistola, el sindicado \u00a0asegura \u00a0que vio cuando le disparaba, refiri\u00e9ndose al momento culminante de los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0por \u00a0esa raz\u00f3n desecha la agresi\u00f3n injusta, olvidando que \u00e9sta no \u00a0provino \u00a0de \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0disparo, sino de haber sido atacado por un suboficial de \u00a0polic\u00eda \u00a0que \u00a0portaba \u00a0arma id\u00f3nea para matar, siendo \u00e9ste quien desencaden\u00f3 \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0apareci\u00f3 \u00a0despu\u00e9s que se hab\u00edan zanjado las diferencias \u00a0por \u00a0la \u00a0cuenta, haciendo disparos al aire y sin soluci\u00f3n de continuidad lanz\u00f3 \u00a0frases \u00a0 injuriosas \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0conforme \u00a0relatan \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0abiertamente \u00a0el citado \u00a0art\u00edculo \u00a0294, \u00a0al \u00a0no \u00a0apreciar con base en la sana cr\u00edtica esos testimonios, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que est\u00e1 probado que el ahora occiso empez\u00f3 a disparar al aire y \u00a0a \u00a0lanzar \u00a0improperios \u00a0contra \u00a0SOTO \u00a0FLORIDO, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0inici\u00f3 la agresi\u00f3n \u00a0injusta, \u00a0sin raz\u00f3n alguna para hacerlo, puesto que el problema de la cuenta ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda arreglado, de modo que, independientemente de si el anterior defensor \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0denominar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0como provocaci\u00f3n, se debi\u00f3 \u00a0valorar \u00a0 lo \u00a0 relatado \u00a0ya \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0los \u00a0disparos \u00a0al \u00a0aire \u00a0no \u00a0tengan \u00a0esa \u00a0connotaci\u00f3n, \u00a0ligados \u00a0a \u00a0las \u00a0ofensas \u00a0simult\u00e1neas se convierten en verdadera \u00a0agresi\u00f3n para quien las recibe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos testimonios pueden no ser uniformes, pero \u00a0no \u00a0por ello se debieron desestimar; incurre el Tribunal en el grav\u00edsimo error, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0casacionista, de omitir el an\u00e1lisis de pruebas que aportan valiosos \u00a0elementos de juicio por provenir de testigos presenciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0suerte \u00a0corrieron \u00a0las atestaciones de \u00a0Luis \u00a0Eduardo Su\u00e1rez Vega y Luis Enrique Chac\u00f3n Ariza, de las cuales apenas se \u00a0dice \u00a0en la sentencia de segundo grado que \u201cofrecen un matiz algo diferente al \u00a0decurso \u00a0de \u00a0los hechos\u201d, para llegar a la conclusi\u00f3n de que no es cierto que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n del sindicado cuente con el amplio respaldo que dice la defensa; lo \u00a0que \u00a0demuestra, para el defensor, que el Tribunal no apreci\u00f3 en debida forma lo \u00a0manifestado \u00a0en sus declaraciones, olvidando que eran testigos presenciales, sin \u00a0v\u00ednculos \u00a0familiares \u00a0o \u00a0de \u00a0dependencia con el acusado, y que lo expresado por \u00a0ellos ratificaba la existencia de la agresi\u00f3n injusta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0exhaustivo \u00a0interrogatorio \u00a0a \u00a0que \u00a0fue \u00a0sometido \u00a0Luis \u00a0Enrique \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Ariza \u00a0en \u00a0la audiencia p\u00fablica, no se pod\u00eda \u00a0apreciar \u00a0en \u00a0forma \u00a0tan precaria, debiendo consider\u00e1rsele m\u00e1s bien testigo de \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0al \u00a0ser enf\u00e1tico en afirmar que el que estaba tomando ah\u00ed, sali\u00f3 \u00a0a \u00a0agredir a Antonio Soto y relata los dos episodios, el de los disparos al aire \u00a0y \u00a0las \u00a0ofensas \u00a0proferidas \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al agredido a hacer uso del arma con \u00a0id\u00e9ntico \u00a0fin \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0que es cuando se acercan y el que hab\u00eda salido \u00a0\u201clo \u00a0 enca\u00f1on\u00f3 \u00a0 con \u00a0la \u00a0pistola, \u00a0le \u00a0rastrill\u00f3 \u00a0y \u00a0no \u00a0le \u00a0salieron \u00a0los \u00a0disparos\u201d, \u00a0confirmando as\u00ed la verdadera intensi\u00f3n de quien desencaden\u00f3 los \u00a0hechos y el riesgo en que el acusado se encontraba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente al relato similar que hizo Luis Eduardo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Vega, \u00a0\u201cel herido sali\u00f3 y le puso la pistola as\u00ed de frente, pero no \u00a0le \u00a0salieron \u00a0los \u00a0tiros\u201d, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el Tribunal en id\u00e9ntico desacierto, al \u00a0dejar \u00a0de \u00a0apreciarlo \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, a pesar de \u00a0constituir, \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 anteriores, \u00a0 prueba \u00a0 suficiente \u00a0 de \u00a0 la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en el testimonio del Teniente de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Luis \u00a0Alfredo \u00a0Pulido \u00a0Chac\u00f3n, \u00a0el Tribunal le rest\u00f3 credibilidad al \u00a0relato \u00a0de \u00a0los \u00a0allegados \u00a0al \u00a0acusado, argumentando que cuando interrog\u00f3 a la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Olga \u00a0Fonseca \u00a0sobre la procedencia del arma que hall\u00f3 en su poder, no \u00a0le \u00a0coment\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0esposo \u00a0acababa \u00a0de \u00a0\u201cser \u00a0v\u00edctima de un ataque que le \u00a0exigi\u00f3 \u00a0disparar \u00a0en defensa de su propia vida y de quienes lo acompa\u00f1aban\u201d, \u00a0como \u00a0si ella tuviera la obligaci\u00f3n de relatarle al oficial lo que no le estaba \u00a0preguntando, \u00a0pues \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0protegerla, haci\u00e9ndola subir al carro de la \u00a0polic\u00eda. \u00a0Se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0seg\u00fan la defensa, en violaci\u00f3n de dicho \u00a0art\u00edculo \u00a0294, \u00a0puesto \u00a0que de esa circunstancial actuaci\u00f3n no se pod\u00eda hacer \u00a0semejante deducci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo.- En la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0el sentenciador incurri\u00f3 en error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, distorsionando su alcance, al considerar \u00a0que \u00a0los hechos sucedieron en ri\u00f1a para concluir que la acci\u00f3n del acusado fue \u00a0antijur\u00eddica, \u00a0lo \u00a0que \u00a0constituye \u00a0clara \u00a0violaci\u00f3n de los art\u00edculos 254 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal \u201cpor cuanto no apreci\u00f3 la prueba testimonial \u00a0en \u00a0conjunto, \u00a0y \u00a0tampoco se sujeto a la obligaci\u00f3n de exponer razonadamente el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0le asignaba a cada prueba\u201d y 294, ib\u00eddem, por ser ostensible la \u00a0equivocada aplicaci\u00f3n de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma el ad quem que \u201cse est\u00e1 en presencia \u00a0de \u00a0una \u00a0ri\u00f1a\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0necesariamente \u00a0supone \u00a0la intervenci\u00f3n de fuerzas \u00a0opuestas \u00a0que \u00a0repelen \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0agresi\u00f3n, \u00a0es decir, una \u00a0rec\u00edproca \u00a0actividad \u00a0violenta, \u00a0un combate, pero no lanzar ofensas o empujarse \u00a0que \u00a0es \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0como lo revelan sin \u00a0excepci\u00f3n \u00a0todos los declarantes, sin que hubiera existido lucha o forcejeo, de \u00a0modo \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0asegurar \u00a0el Tribunal que \u201cpeleaban cuerpo a cuerpo\u201d, \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0deducir \u00a0que \u00a0el acusado fue \u201cel \u00fanico que realiz\u00f3 tal acci\u00f3n \u00a0ofensiva \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento\u201d, distorsionando la verdad procesal que revelan los \u00a0testimonios. \u00a0Si \u00a0no \u00a0fuera por el falso juicio de identidad, habr\u00eda prosperado \u00a0la tesis de la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 arguye \u00a0 el \u00a0 libelista \u00a0que \u00a0se \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0al \u00a0aceptar \u00a0que as\u00ed los disparos de la \u00a0v\u00edctima \u00a0al aire hayan sido un acto de provocaci\u00f3n, la respuesta del procesado \u00a0repitiendo \u00a0la \u00a0misma acci\u00f3n fue lo que suscit\u00f3 la ri\u00f1a, lo que no es posible \u00a0porque ser\u00eda llevar al plano de la realidad el simple deseo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, reitera que para negar el fallador \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Mauricio \u00a0Florido \u00a0y \u00a0Elizabeth \u00a0Soto \u00a0y \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0le \u00a0permit\u00edan \u00a0descartar \u00a0la \u00a0ri\u00f1a, \u00a0siendo \u00a0definitivo el alcance del error en la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0evidente \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta de las normas referidas, por lo \u00a0que \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0proferir \u00a0la que \u201cha debido \u00a0dictarse en justicia y en derecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>Tras anotar el Procurador Primero Delegado en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0que \u00a0la \u00a0coincidencia \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda escogida para formular los cargos \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial), \u00a0y \u00a0del \u00a0motivo \u00a0y sentido del \u00a0reproche, \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho, le permite conceptuar en forma unificada frente \u00a0al \u00a0supuesto \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0las pretensiones del \u00a0impugnante \u00a0 no \u00a0 pueden \u00a0 prosperar \u00a0 debido \u00a0a \u00a0los \u00a0desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0y \u00a0conceptuales que contiene la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0un solo cargo y con respecto a las mismas \u00a0pruebas \u00a0aduce \u00a0el \u00a0defensor falsos juicios de existencia y de identidad, por no \u00a0haber \u00a0considerado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Elizabeth \u00a0Soto \u00a0Castillo \u00a0y \u00a0Mauricio \u00a0Florido, \u00a0que \u00a0demostrar\u00edan \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa, pero luego aduce que fueron \u00a0analizados \u00a0indebidamente, \u00a0resultando \u00a0excluyente \u00a0que las pruebas ignoradas se \u00a0puedan tergiversar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el desarrollo de la censura los ataques ya \u00a0no \u00a0 son \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0refieren \u00a0a \u00a0\u201cla \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea\u201d \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0por \u00a0no \u00a0haberlos \u00a0evaluado el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0luz de la sana cr\u00edtica, volvi\u00e9ndose as\u00ed los \u00a0reproches \u00a0un \u00a0claro \u00a0ejemplo \u00a0de \u00a0falta \u00a0de t\u00e9cnica, pues no se puede plantear \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0falta \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0por \u00a0incorrecta valoraci\u00f3n de las mismas pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0cierto \u00a0para \u00a0el \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad, \u00a0es \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0evaluaron \u00a0todos \u00a0los \u00a0testimonios, con \u00a0arreglo \u00a0a los principio de la sana cr\u00edtica, no apreci\u00e1ndolos err\u00f3neamente ni \u00a0d\u00e1ndoles \u00a0un \u00a0valor \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponde, eso s\u00ed, sin otorgarles a algunos el \u00a0cr\u00e9dito \u00a0que el libelista quiere darles con el fin de obtener la absoluci\u00f3n de \u00a0su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0casos \u00a0como el presente, no basta alegar que se actu\u00f3 amparado en \u00a0ella, \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0debe \u00a0ofrecer elementos de juicio que permitan al \u00a0juzgador determinar su existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0evento, \u00a0inicialmente \u00a0el sindicado \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0autor\u00eda del homicidio y no existen pruebas confiables que demuestren \u00a0esa \u00a0condici\u00f3n \u00a0de apremio, ya que su esposa, que fue la primera en referirse a \u00a0los \u00a0 hechos \u00a0 cuando \u00a0 la \u00a0 polic\u00eda \u00a0 busc\u00f3 \u00a0 protegerla, \u00a0no \u00a0mencion\u00f3 \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0 que \u00a0 tiempo \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 refirieron \u00a0 los \u00a0dem\u00e1s \u00a0familiares, \u00a0result\u00e1ndole \u00a0claro \u00a0al \u00a0agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0si una persona \u00a0entrenada \u00a0para \u00a0disparar, \u00a0como \u00a0era el occiso, suboficial de polic\u00eda, hubiera \u00a0querido \u00a0lesionar \u00a0al \u00a0acusado \u00a0seguramente \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0fallado, \u00a0de \u00a0modo que \u00a0acertaron \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0d\u00e1ndole \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los testimonios de Ram\u00f3n \u00a0Reyes \u00a0Rojas \u00a0y Mar\u00eda Stella Moreno, quienes manifestaron que el acusado no fue \u00a0agredido f\u00edsicamente por la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pas\u00f3 \u00a0 por \u00a0alto \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0hicieron \u00a0un \u00a0amplio \u00a0y detallado an\u00e1lisis de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la ri\u00f1a. Lo evidente son los \u00a0disparos \u00a0al aire y el cruce de amenazas y frases injuriosas, de lo cual s\u00ed hay \u00a0suficiente \u00a0acopio \u00a0probatorio, estableci\u00e9ndose la responsabilidad del acusado, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0inferencias efectuadas por los juzgadores a partir de \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0que \u00a0se hallan provistas de la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad, \u00a0estando \u00a0desarrolladas \u00a0con l\u00f3gica y sin constituir \u201cquebranto de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, como lo quiere hacer ver el recurrente, sino \u00a0fiel acogimiento de sus pautas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La exclusi\u00f3n de la ri\u00f1a no conlleva en este \u00a0caso \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa, como pretende el censor. Que \u00a0Reyes \u00a0Rojas \u00a0portara \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, con la cual hizo unos tiros al aire, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lanzar \u00a0improperios, \u00a0no \u00a0legitim\u00f3 \u00a0al acusado para actuar como lo \u00a0hizo, de manera que los cargos no deben prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 Raz\u00f3n \u00a0le \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Delegado \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico en su cr\u00edtica unificada a los cargos de la demanda, cuando \u00a0advierte \u00a0que \u00a0adolecen \u00a0de \u00a0notorias \u00a0fallas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y conceptuales, que lo \u00a0llevan \u00a0a \u00a0proponer \u00a0su \u00a0desestimaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0es \u00a0de \u00a0tal \u00a0grado la confusi\u00f3n \u00a0generada \u00a0por \u00a0la \u00a0mixtura \u00a0de reproches, que no se puede establecer si se est\u00e1 \u00a0denunciando \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de las pruebas, o su distorsi\u00f3n, con indebida \u00a0apreciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a lo presentado como primer \u00a0 cargo, \u00a0 resulta \u00a0 contradictorio \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal desech\u00f3 \u201cla totalidad de la prueba testimonial\u201d, \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0 a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0parientes \u00a0y \u00a0amigos \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0especialmente \u00a0las \u00a0de \u00a0Elizabeth \u00a0Soto \u00a0Castillo y Mauricio Florido, para luego \u00a0alegar \u00a0su tergiversaci\u00f3n y m\u00e1s adelante, dentro del mismo cargo, decir que el \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0el art\u00edculo 294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, por \u201cno \u00a0haber apreciado estos dichos bajo el manto de la sana cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tiene establecido la jurisprudencia que no se \u00a0pueden \u00a0 aducir \u00a0 en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0argumentos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0falencias \u00a0probatorias \u00a0de \u00a0diverso orden, como reprochar la tergiversaci\u00f3n de testimonios \u00a0(falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0identidad) \u00a0y \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0reclamar \u00a0su \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 (falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0existencia), \u00a0pues \u00a0no \u00a0siendo \u00a0compatibles, \u00a0presentarlos \u00a0de modo abigarrado contradice la l\u00f3gica que orienta la casaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo primero, ha se\u00f1alado esta Sala (cfr. sentencia de agosto 2 de \u00a02001, rad. 12.062, M. P. Fernando Arboleda Ripoll): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 lo \u00a0 pretendido \u00a0 es \u00a0denunciar \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe \u00a0indicar expresamente, qu\u00e9 en \u00a0concreto \u00a0dice \u00a0el medio probatorio, qu\u00e9 exactamente dijo el juzgador, c\u00f3mo se \u00a0le \u00a0 tergivers\u00f3, \u00a0 cercen\u00f3 \u00a0 o \u00a0adicion\u00f3 \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se \u00a0establecen \u00a0de \u00e9l, y lo m\u00e1s importante, la repercusi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0del \u00a0desacierto en la declaraci\u00f3n de justicia contenida en la parte \u00a0resolutiva del fallo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, obviamente, no puede suceder si \u00a0el \u00a0medio de convicci\u00f3n fue ignorado, siendo imposible equivocar el significado \u00a0de \u00a0una prueba que simplemente se dej\u00f3 de valorar, como si no existiera. Atacar \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0desde \u00a0diversos \u00a0enfoques de tal manera excluyentes, s\u00f3lo puede \u00a0intentarse \u00a0en \u00a0cargos \u00a0separados, \u00a0mas \u00a0no \u00a0entremezclando \u00a0en uno reproches de \u00a0diverso \u00a0origen, como aqu\u00ed intent\u00f3 el libelista, no result\u00e1ndole posible a la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0una \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0que \u00a0es \u00a0por \u00a0naturaleza \u00a0rogada \u00a0y regida por el \u00a0principio \u00a0de la limitaci\u00f3n, pasar por alto esas falencias para pretender tomar \u00a0partido \u00a0por \u00a0alguno \u00a0de los planteamientos contradictorios, ni tratar de suplir \u00a0lo que \u00fanicamente el casacionista pod\u00eda encauzar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Ahora, \u00a0contrario \u00a0a lo expresado por el \u00a0defensor \u00a0al \u00a0iniciar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0s\u00ed advirti\u00f3 que a pesar de la \u00a0abierta \u00a0contraposici\u00f3n de los relatos efectuados por los testigos, un adecuado \u00a0an\u00e1lisis \u00a0cr\u00edtico del caudal probatorio permit\u00eda arribar conclusivamente a un \u00a0conocimiento \u00a0 \u00a0preciso \u00a0 \u00a0de \u00a0 lo \u00a0 sucedido, \u00a0 tal \u00a0 como \u00a0 con \u00a0 certeza \u00a0 se \u00a0estableci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0incluye \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0de \u00a0no poderse \u00a0hablar \u00a0 de \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta \u00a0de \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0que \u00a0exigiera \u00a0al \u00a0incriminado \u00a0realizar actos justificados de defensa, tanto por no haber aceptado \u00a0desde \u00a0un comienzo la acci\u00f3n il\u00edcita, como por haber entrado en contradicci\u00f3n \u00a0con \u00a0sus \u00a0propios \u00a0familiares \u00a0cuando decidi\u00f3 reconocer su autor\u00eda, pese a que \u00a0Olga \u00a0Fonseca, Elizabeth Soto Castillo y Mauricio Florido declararon despu\u00e9s de \u00a0solicitada \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de indagatoria con ese fin, \u201cde manera que resulta \u00a0acertada \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0conforme \u00a0la \u00a0cual \u00a0perfectamente pod\u00edan entonces \u00a0ponerse \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0todas \u00a0estas personas a efectos de ayudar con sus dichos a \u00a0quien \u00a0 para \u00a0ese \u00a0momento \u00a0sab\u00edan \u00a0que \u00a0ya \u00a0estaba \u00a0afectado \u00a0con \u00a0una \u00a0medida \u00a0precautelar\u201d (f. 16 cd. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0circunscribirse \u00a0 a \u00a0 tratar \u00a0de \u00a0imponer \u00a0su \u00a0personal \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0demostrar, \u00a0y \u00a0no \u00a0lo \u00a0hizo, de qu\u00e9 forma el Tribunal cercen\u00f3 o \u00a0adicion\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0los testimonios, especialmente los de los familiares \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0haci\u00e9ndoles \u00a0decir algo distinto de lo que objetivamente revelan \u00a0(falso \u00a0juicio de identidad), o si fue que al asignarles el grado de persuasi\u00f3n \u00a0desatendi\u00f3 \u00a0los \u00a0postulados de la l\u00f3gica, las m\u00e1ximas de la experiencia o las \u00a0reglas de la ciencia (falso raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0es \u00a0tambi\u00e9n \u00a0notoria \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la trascendencia del \u00a0error \u00a0denunciado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo impugnado, pues planteada la inexistencia de la \u00a0ri\u00f1a, \u00a0no \u00a0debi\u00f3 la censura limitarse a predicar que \u201cde no haberse cometido \u00a0este \u00a0falso juicio de identidad, indudablemente que hubiera prosperado la figura \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa, porque as\u00ed hubiera salido campeante la injusticia de \u00a0la agresi\u00f3n por parte del occiso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para desvirtuar el criterio de los juzgadores, \u00a0que \u00a0viene \u00a0precedido \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad, debi\u00f3 \u00a0adem\u00e1s \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0forma \u00a0los \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n, \u00a0presuntamente \u00a0distorsionados, \u00a0permit\u00edan \u00a0establecer \u00a0la situaci\u00f3n de apremio \u00a0aducida, \u00a0pues \u00a0como \u00a0lo \u00a0anota la Delegada, el hecho de que Reyes Rojas hubiera \u00a0disparado \u00a0al aire, lanzando improperios no constitu\u00eda amenaza grave inminente, \u00a0para legitimar la acci\u00f3n del acusado como defensiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto, el a quo precis\u00f3 que en medio de \u00a0las \u00a0contradictorias \u00a0versiones \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos, lo relatado por Ram\u00f3n Reyes \u00a0Rojas \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Stella Moreno Loaiza ofrece mayor credibilidad y demuestra que \u00a0SOTO \u00a0FLORIDO \u00a0no \u00a0fue \u00a0agredido por Reyes Rojas: \u201cTal es lo que se desprende, \u00a0como \u00a0fundamental \u00a0de esos testimonios, y que a diferencia de los presentados en \u00a0favor \u00a0 del \u00a0 acusado, \u00a0 se \u00a0rindieron \u00a0inicialmente, \u00a0en \u00a0las \u00a0mismas \u00a0primeras \u00a0diligencias \u00a0realizadas por la Fiscal\u00eda, poco despu\u00e9s de ocurridos los hechos, \u00a0y \u00a0por ello se les debe considerar como espont\u00e1neas y de mayor credibilidad que \u00a0aqu\u00e9llas \u00a0(las \u00a0de \u00a0los \u00a0familiares y amigos del acusado), ya presentadas d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0de los hechos, y con posterioridad a la ampliaci\u00f3n de indagatoria del \u00a0acusado\u201d (f. 460 cd. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0analizados \u00a0por el Tribunal los \u00a0distintos \u00a0 testimonios, \u00a0\u201cno \u00a0resulta \u00a0cre\u00edble \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la cual se pretende sustentar la leg\u00edtima defensa, en cuanto que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0sirve \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0fue \u00a0el interfecto injusto agresor en \u00a0perjuicio \u00a0 del \u00a0 aqu\u00ed \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0como \u00a0se \u00a0vio \u00a0al \u00a0comienzo \u00a0de \u00a0estas \u00a0motivaciones \u00a0es \u00a0el primer elemento a determinar en esta materia, de manera que \u00a0resulta \u00a0correcto \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0desechado \u00a0por el a quo la reclamaci\u00f3n \u00a0central \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia y que ahora se reitera a trav\u00e9s del \u00a0presente \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, para en cambio afirmarse que el hecho t\u00edpico \u00a0investigado es igualmente antijur\u00eddico\u201d (f. 18 cd. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Carece \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0incidencia, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0infructuosamente se intenta remover, el hecho de que haya o \u00a0no \u00a0 existido \u00a0ri\u00f1a, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0se \u00a0puede \u00a0prescindir \u00a0de \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0factores \u00a0determinantes \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, cuya \u00a0demostraci\u00f3n soslay\u00f3 el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0comprobado \u00a0que \u00a0en el fallo \u00a0impugnado \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0ca\u00eddo \u00a0en \u00a0yerro \u00a0alguno, \u00a0menos con trascendencia para \u00a0remover el sentido de la decisi\u00f3n, la sentencia no ser\u00e1 casada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- Conviene recordar que frente a decisiones \u00a0como \u00a0\u00e9sta, \u00a0la \u00a0Sala ha se\u00f1alado que el ajuste punitivo que pudiere derivarse \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n por favorabilidad de los preceptos respectivos de la ley 599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0considerado \u00a0por \u00a0el correspondiente Juez de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas y Medidas de Seguridad (art. 79-7 L. 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0Obs\u00e9rvese \u00a0finalmente \u00a0que \u00a0como \u00a0no se \u00a0sustituye \u00a0el \u00a0fallo \u00a0contra \u00a0el \u00a0cual \u00a0va dirigida la demanda, esta providencia \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda en que es suscrita (art. 187 L. 600 de 2000,\u00a0 \u00a0anteriormente \u00a0art. \u00a0197 \u00a0D. 2700 de 1991) y no admite recurso alguno, no siendo \u00a0adem\u00e1s \u00a0 las \u00a0 sentencias \u00a0 susceptibles \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0que puede intentarse frente a pronunciamientos del m\u00e1ximo \u00f3rgano \u00a0de la jurisdicci\u00f3n ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0procede \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11809 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Nilson Pinilla Pinilla \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 082 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., julio dieciocho (18) de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Corte la casaci\u00f3n interpuesta en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 ANTONIO MAR\u00cdA SOTO [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5340","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5340\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}