{"id":5339,"date":"2023-09-08T16:23:19","date_gmt":"2023-09-08T16:23:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1179816-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:19","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:19","slug":"1179816-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1179816-05-02\/","title":{"rendered":"11798(16-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11798 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nilson Pinilla Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta N\u00ba 053 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., diecis\u00e9is (16) de mayo de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ASUNTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se procede a resolver el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0en \u00a0favor \u00a0de los sindicados PEDRO PABLO BELTR\u00c1N BEJARANO, MOIS\u00c9S \u00a0TISOI \u00a0TIGA, \u00a0JES\u00daS \u00a0ANTONIO \u00a0QUINAYAS \u00a0QUINAYAS, \u00a0ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA, \u00a0MEDARDO \u00a0FRANCISCO \u00a0PACHECO \u00a0CASTRO \u00a0y \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VALERA VALERA, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1 que los conden\u00f3 por \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y hurto calificado agravado, y al \u00faltimo adem\u00e1s por porte \u00a0ilegal de arma de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La noche del 14 de septiembre de 1993, varias \u00a0personas \u00a0 ingresaron \u00a0 al \u00a0parqueadero \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cOrganizaci\u00f3n \u00a0Farmac\u00e9utica \u00a0Americana \u00a0S. \u00a0A., \u00a0OFA\u201d, \u00a0ubicado \u00a0en la carrera 36 N\u00b0 18-21 de esta ciudad, \u00a0cuando \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Mora \u00a0Mora se dispon\u00eda a salir despu\u00e9s de terminado su \u00a0turno \u00a0de \u00a0vigilancia \u00a0y \u00a0entregado \u00a0el \u00a0puesto a Jos\u00e9 Antonio Nova Quintero, a \u00a0quien \u00a0los \u00a0intrusos dieron muerte con disparos de arma de fuego y se apoderaron \u00a0del \u00a0rev\u00f3lver \u00a0de \u00a0la \u00a0celadur\u00eda, \u00a0un \u00a0cami\u00f3n \u00a0Chevrolet, modelo 1981, placas \u00a0SN-8489, \u00a0 \u00a0 valorado \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 $17\u2019000.000, \u00a0que conten\u00eda 1.500 cajas, cada una con 288 tubos de crema \u00a0Yodora \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a012 \u00a0 \u00a0 \u00a0gramos, \u00a0 \u00a0 cuantificadas \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 $56\u2019592.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0unidades \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0incautaron, \u00a0en \u00a0el \u00a0inmueble de la carrera 71 N\u00b0 65B-60 de esta capital, 1.226 \u00a0de \u00a0esas \u00a0cajas \u00a0y dos rev\u00f3lveres y capturaron a PEDRO PABLO BELTR\u00c1N BEJARANO, \u00a0MOIS\u00c9S \u00a0TISOI TIGA, JES\u00daS ANTONIO QUINAYAS QUINAYAS, ERNESTO G\u00d3MEZ PIEDRAHITA \u00a0y MEDARDO FRANCISCO PACHECO CASTRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0fue \u00a0vinculado \u00a0al \u00a0proceso \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VALERA \u00a0VALERA, \u00a0compa\u00f1ero \u00a0permanente \u00a0de \u00a0la arrendataria del \u00a0predio \u00a0en \u00a0donde se hall\u00f3 la mercanc\u00eda, a quien tambi\u00e9n se imput\u00f3 que el 26 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01993 \u00a0transitaba \u00a0por \u00a0la carrera 17 con calle 48 de esta ciudad, \u00a0portando una pistola, sin permiso de autoridad competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a099 Seccional de Bogot\u00e1 abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0oy\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a PEDRO PABLO BELTR\u00c1N BEJARANO, MOIS\u00c9S \u00a0TISOI \u00a0TIGA, \u00a0JES\u00daS \u00a0ANTONIO \u00a0QUINAYAS \u00a0QUINAYAS, \u00a0ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA, \u00a0MEDARDO \u00a0FRANCISCO \u00a0PACHECO \u00a0CASTRO \u00a0y \u00a0EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA y dispuso su \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de homicidio agravado, \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal \u00a0(fs. 175 y Ss. y 337 y Ss. cd. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n, el 11 de marzo de \u00a01994 \u00a0fueron \u00a0acusados por los punibles aludidos (fs. 474 y Ss. cd. 1), mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal de Bogot\u00e1, \u00a0el 3 de junio de 1994 (fs. 28 y Ss. cd. Fisc. 2\u00aa inst.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 al Juez 54 Penal del Circuito de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0que fue acumulado mediante auto del 1\u00ba de \u00a0julio \u00a0de \u00a01994 \u00a0(fs. \u00a01 \u00a0y \u00a0Ss. \u00a0cd. \u00a0respectivo) \u00a0por \u00a0el Juzgado 42 Penal del \u00a0Circuito, \u00a0al proceso que all\u00ed se adelantaba contra EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA \u00a0por \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas, en el cual hab\u00eda quedado primero ejecutoriada la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, el 23 de diciembre de 1993, previa vinculaci\u00f3n del \u00a0sindicado \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de su situaci\u00f3n jur\u00eddica con \u00a0medida de detenci\u00f3n preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0ser \u00a0convertido \u00a0este \u00faltimo despacho en \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de Penas y Medidas de Seguridad, la actuaci\u00f3n pas\u00f3 al \u00a011 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0que mediante sentencia fechada el 16 de marzo de 1995 \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos de la acusaci\u00f3n, a 42 a\u00f1os y 6 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0excepto a EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA, a quien le se\u00f1al\u00f3 \u00a043 \u00a0a\u00f1os \u00a0y 6 meses de prisi\u00f3n, por la acumulaci\u00f3n con el otro punible contra \u00a0la \u00a0seguridad p\u00fablica; a todos les impuso 10 a\u00f1os de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas y la obligaci\u00f3n de indemnizar los perjuicios respectivos \u00a0(fs. 128 y Ss. cd. 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada la sentencia por los defensores, el 28 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01995 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0revoc\u00f3 la condena por el porte ilegal de las \u00a0armas \u00a0de fuego de defensa personal halladas el 16 de septiembre de 1993 (fs. 65 \u00a0y \u00a0Ss. \u00a0cd. \u00a0Trib.), \u00a0pero \u00a0dispuso \u00a0que \u00a0permanecieran \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0correspondiente dependencia de las Fuerzas Militares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, modific\u00f3 la pena principal a \u00a0PEDRO \u00a0PABLO \u00a0BELTR\u00c1N \u00a0BEJARANO, \u00a0MOIS\u00c9S \u00a0TISOI \u00a0TIGA, JES\u00daS ANTONIO QUINAYAS \u00a0QUINAYAS, \u00a0 ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA \u00a0y \u00a0MEDARDO \u00a0FRANCISCO \u00a0PACHECO \u00a0CASTRO, \u00a0reduci\u00e9ndola \u00a0a 41 a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n y a EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA, \u00a0a \u00a042 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0confirmando \u00a0el \u00a0resto de la decisi\u00f3n \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0fallo de segunda instancia fue impugnado \u00a0extraordinariamente por los defensores de todos los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0LAS DEMANDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 Demanda \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0PEDRO \u00a0PABLO BELTR\u00c1N BEJARANO, MOIS\u00c9S TISOI TIGA y JES\u00daS ANTONIO \u00a0QUINAYAS QUINAYAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.- PRIMER CARGO: El censor considera que la \u00a0sentencia \u00a0fue \u00a0dictada en un juicio viciado de nulidad, por haberse desconocido \u00a0el principio de favorabilidad y violado as\u00ed el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que tal principio aparece consagrado \u00a0en \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0el Congreso al expedir la ley 40 de 1993, no pod\u00eda \u00a0quebrantarlo \u00a0al \u00a0aumentar \u00a0la \u00a0pena \u00a0del homicidio que estaba fijada de 10 a 15 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0otra \u00a0de \u00a025 \u00a0a 40 a\u00f1os y, a sus representados les fue \u00a0impuesto \u00a042 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses de prisi\u00f3n, por homicidio agravado, lo cual va \u00a0contra la equidad y la justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que no puede haber una ley por encima \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n, ni violar los derechos fundamentales de la persona humana, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0anuncia \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0presentar demanda de inexequibilidad \u00a0contra \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993; por ello solicita casar la \u00a0sentencia atacada y que sea dictado el fallo sustitutivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.- \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO: \u00a0El libelista ataca la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a la aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 29 de la ley \u00a040 de 1993 y 350 del decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 recurrente \u00a0 aduce \u00a0 que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el reconocimiento negativo del celador Jorge Enrique Mora, el cual \u00a0tiene \u00a0plena \u00a0vigencia \u00a0al \u00a0no haber sido condenado por falso testimonio, prueba \u00a0que \u00a0exonera \u00a0de responsabilidad a sus poderdantes y que valorada correctamente, \u00a0no hubiera llevado a un fallo condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que EFRA\u00cdN JOS\u00c9 \u00a0VALERA \u00a0VALERA \u00a0se retract\u00f3 de lo aseverado inicialmente, ya que la primera vez \u00a0fue \u00a0presionado por un oficial de la Polic\u00eda que conoci\u00f3 del caso, el Tribunal \u00a0prefiri\u00f3 \u00a0 \u00a0dar \u00a0 \u00a0valor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0plena \u00a0 prueba \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 versi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0policiales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0 aunque \u00a0 est\u00e1 \u00a0plenamente \u00a0establecida \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de BELTR\u00c1N BEJARANO en el sitio en donde se hallaba \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0labores que desarroll\u00f3 los d\u00edas 14, 15 y 16 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01993 \u00a0y \u00a0su \u00a0no \u00a0responsabilidad \u00a0en los delitos imputados, como \u00a0declararon \u00a0Benedicto \u00a0Vargas, \u00a0Jorge \u00a0Galindo, \u00a0Betty \u00a0Vargas, \u00a0Marisol Vargas, \u00a0Adelaida \u00a0Galindo \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Quintero \u00a0Benavides, acerca de estar entregando una \u00a0cuota \u00a0que \u00a0diariamente depositaban en un fondo de amigos, en el barrio Alcal\u00e1, \u00a0y \u00a0como \u00a0a \u00a0tales \u00a0personas \u00a0no \u00a0se \u00a0les \u00a0investig\u00f3 por falso testimonio, deben \u00a0considerarse \u00a0ciertas \u00a0su \u00a0versiones, \u00a0pero \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0les \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio que tienen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0los indicios en que se bas\u00f3 el \u00a0fallador \u00a0son de probabilidad, no graves, ni concordantes para alcanzar la plena \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0sus \u00a0representados. \u00a0A PEDRO PABLO BELTR\u00c1N \u00a0BEJARANO \u00a0y \u00a0a MOIS\u00c9S TISOI TIGA se les dedujo responsabilidad en el hurto y el \u00a0homicidio, \u00a0debido \u00a0a \u00a0su \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde estaban los elementos \u00a0hurtados \u00a0y \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ANTONIO \u00a0QUINAYAS \u00a0QUINAYAS \u00a0por la no aceptaci\u00f3n de sus \u00a0explicaciones, \u00a0pero \u00a0en \u00a0realidad no son dos indicios sino uno contingente, que \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0la exigencia prevista en el art\u00edculo 300 del decreto 2700 de 1991, \u00a0al \u00a0no \u00a0existir inferencia l\u00f3gica entre los hechos y la prueba indicativa de la \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0el fallo \u00a0impugnado \u00a0y, \u00a0en su lugar, absolver a sus tres representados de los dos delitos \u00a0endilgados. \u00a0 En \u00a0 subsidio, \u00a0 pide \u00a0 casar \u00a0 parcialmente \u00a0 y \u00a0absolverlos \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.- \u00a0CARGO \u00a0SUBSIDIARIO: \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0censura \u00a0el fallo por violaci\u00f3n directa, por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0y \u00a0la \u00a0consiguiente \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida de \u00a0los\u00a0 art\u00edculos 350, 323 y 324 del decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0no \u00a0obra en el \u00a0proceso \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0vinculante de sus asistidos en los delitos citados, sino \u00a0que \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0fue \u00a0inferida \u00a0de \u00a0su \u00a0presencia \u00a0en el sitio donde se \u00a0hallaba \u00a0la mercanc\u00eda hurtada y la no aceptaci\u00f3n de sus explicaciones, por los \u00a0policiales que realizaron la captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que hay duda de que las personas que \u00a0llevaron \u00a0los \u00a0bienes al inmueble ocupado por Mar\u00eda del Socorro Maestre Maestre \u00a0y \u00a0MEDARDO \u00a0FRANCISCO PACHECO CASTRO fueran los autores del hurto y de la muerte \u00a0del \u00a0celador \u00a0Jos\u00e9 Antonio Nova Quintero, como plante\u00f3 el Tribunal al afirmar: \u00a0\u201cEs \u00a0verdad que no existe prueba directa que incrimine a uno cualquiera de los \u00a0procesados \u00a0en el homicidio y el hurto &#8230;\u201d, por lo cual incurri\u00f3 en error de \u00a0hecho \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0ignorar \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0medios \u00a0 \u00a0probatorios \u00a0 \u00a0que \u00a0 demuestran \u00a0 esa \u00a0dubitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0solicita casar la sentencia \u00a0impugnada y absolver a sus mandantes de los delitos imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 Demanda \u00a0en \u00a0defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0MEDARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0FRANCISCO \u00a0 \u00a0 \u00a0PACHECO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0inciso \u00a02\u00ba, \u00a0son \u00a0formulados \u00a0los \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- PRIMER CARGO: El libelista endilga falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0al \u00a0haberse \u00a0tergiversado \u00a0los hechos indicadores de los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0que \u00a0bas\u00f3 \u00a0el juzgador en la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0objetos \u00a0hurtados y su no justificaci\u00f3n, lo cual sirve para \u00a0demostrar \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0 en \u00a0hurto \u00a0o \u00a0receptaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0no \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0el ad quem reconoci\u00f3 que PACHECO \u00a0CASTRO \u00a0no \u00a0intervino f\u00edsicamente en tales il\u00edcitos y su conducta se limit\u00f3 a \u00a0recibir \u00a0los \u00a0elementos hurtados, ocultarlos y venderlos, de lo cual concluye el \u00a0censor \u00a0que este acusado tendr\u00eda la calidad de copart\u00edcipe en el hurto y no en \u00a0el \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida, \u00a0\u201ctoda \u00a0vez \u00a0que \u00a0cumpl\u00eda promesa anterior a la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, \u00a0y era miembro de la empresa criminal ejecutada mediante \u00a0divisi\u00f3n del trabajo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0SEGUNDO CARGO: El demandante imputa un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0por omisi\u00f3n, porque el Tribunal se bas\u00f3 en los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Socorro Maestre y EFRA\u00cdN VARELA para concluir que \u00a0los \u00a0otros \u00a0procesados \u00a0le entregaron la mercanc\u00eda hurtada a su acudido para su \u00a0ocultamiento \u00a0 y \u00a0 comercializaci\u00f3n, \u00a0 pero \u00a0no \u00a0los \u00a0tom\u00f3 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0el \u00a0contraindicio \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0ejecutado \u00a0el homicidio, no pudiendo extenderse la \u00a0condena \u00a0por \u00a0\u00e9ste, \u00a0al \u00a0no \u00a0existir \u00a0prueba indicativa del m\u00e1s m\u00ednimo aporte \u00a0causal \u00a0de \u00a0PACHECO \u00a0a \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n, ya que particip\u00f3 en la fase final del \u00a0hurto \u00a0y \u00a0\u201clos delitos conexos con el hurto, tales como el homicidio no pueden \u00a0generarle \u00a0responsabilidad \u00a0penal, \u00a0porque, \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0nunca tuvo co-dominio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0y \u00a0fueron \u00a0ejecutados \u00a0por \u00a0fuera de lo pactado\u201d (f. 235 cd. \u00a0Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que la falta de apreciaci\u00f3n de dichos \u00a0testimonios, \u00a0origin\u00f3 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de los art\u00edculos 23 y 24 del decreto 100 de \u00a01980 \u00a0y, \u00a0en consecuencia, solicita casar parcialmente y absolver a su defendido \u00a0por el homicidio, con la correspondiente disminuci\u00f3n punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 Demanda \u00a0en \u00a0defensa de EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.- CARGO PRINCIPAL: El respectivo defensor \u00a0de \u00a0este \u00a0procesado \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n indirecta, al darle al \u00a0\u00fanico \u00a0indicio \u00a0valor de plena prueba, lo cual llev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n indebida \u00a0de los art\u00edculos 2, 324-1, 350-1 y 351-6 del decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0basaron \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0contra \u00a0su \u00a0asistido, \u00a0por \u00a0haberse encontrado parte de la mercanc\u00eda \u00a0hurtada \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente, incurriendo as\u00ed en falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0inferencia l\u00f3gica de ese indicio, por carecer de \u00a0fuerza \u00a0demostrativa \u00a0al \u00a0ser \u00a0la \u00fanica prueba de cargo y no tener car\u00e1cter de \u00a0necesario, \u00a0 \u00a0 desde \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0punto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0vista \u00a0 \u00a0l\u00f3gico, \u00a0 \u00a0emp\u00edrico \u00a0 \u00a0y \u00a0estad\u00edstico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0presencia \u00a0es \u00a0comprometedor \u00a0cuando \u00a0se \u00a0da \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0catalogado \u201cde \u00a0oportunidad\u201d, \u00a0pero \u00a0no al suceder donde se decomisa el producto de un delito; \u00a0se \u00a0trata \u00a0as\u00ed, \u00a0de \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0distante \u00a0y difusa, constituy\u00e9ndose en un \u00a0indicio \u00a0remoto, que requiere una inferencia intermedia y en el caso concreto no \u00a0la \u00a0hay, \u00a0pues \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la experiencia, es probable que alguien se \u00a0encuentre \u00a0donde \u00a0est\u00e1n \u00a0las cosas hurtadas y nunca haya estado en el lugar del \u00a0crimen, \u00a0ni \u00a0guarde estrecha o sospechosa relaci\u00f3n con los autores y menos a\u00fan \u00a0respecto de un homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que tal presencia de EFRA\u00cdN VALERA es \u00a0reveladora \u00a0de \u00a0una \u00a0posible \u00a0relaci\u00f3n con la mercanc\u00eda o con sus poseedores y \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n con el homicidio es indispensable la presencia \u00a0de \u00a0otro hecho indicador, inexistente en el caso concreto, como ser\u00eda la prueba \u00a0de \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0acuerdo, \u00a0las relaciones de asociaci\u00f3n con los que transportaron \u00a0los \u00a0elementos hurtados, haber sido reconocido por los testigos u otra probanza, \u00a0que \u00a0unida \u00a0al \u00a0primer \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0permita \u00a0por \u00a0medio \u00a0de una cadena de \u00a0inferencias \u00a0mediatas \u00a0e inmediatas, deducir la participaci\u00f3n y responsabilidad \u00a0en los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que al ser EFRA\u00cdN VALERA, compa\u00f1ero \u00a0permanente \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Maestre, \u00a0habitante \u00a0de \u00a0la \u00a0casa donde se \u00a0hallaron \u00a0 los \u00a0objetos \u00a0hurtados, \u00a0y \u00a0por \u00a0esa \u00a0relaci\u00f3n \u00a0ser \u00a0razonables \u00a0sus \u00a0frecuentes \u00a0visitas, \u00a0\u00e9stas \u00a0explican \u00a0su \u00a0presencia en tal inmueble y le resta \u00a0fuerza vinculante al indicio deducido por el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0tom\u00f3 \u00a0en \u00a0cuenta que su \u00a0representado \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0BELTR\u00c1N \u00a0BEJARANO fue quien llev\u00f3 y entreg\u00f3 la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0a PACHECO, por lo cual fue objeto de amenazas de muerte y trasladado \u00a0de \u00a0c\u00e1rcel. No se estableci\u00f3 qui\u00e9nes ejecutaron los delitos, no se investig\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0paradero \u00a0del \u00a0resto de los bienes, ni del cami\u00f3n y fue desconocido el \u00a0resultado \u00a0negativo \u00a0del \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas \u00a0por el testigo \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0el fallo \u00a0impugnado \u00a0 y \u00a0 absolver \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 asistido \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0hurto \u00a0y \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.- CARGO SUBSIDARIO: Con base en el inciso \u00a02\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0este demandante acusa el fallo por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, al apreciar de manera errada una \u00a0norma, \u00a0violando \u00a0el principio in dubio pro reo, \u201ccomo quiera que no se logr\u00f3 \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0plena \u00a0e \u00a0indiscutible \u00a0responsabilidad de mi defendido sobre los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0se le imputan, y, por el contrario, concurrieron al proceso pruebas \u00a0que \u00a0tienden \u00a0a demostrar su inocencia y que no fueron debidamente apreciadas\u201d \u00a0(f. 256 cd. Trib.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que de esa manera fueron aplicados en \u00a0forma \u00a0indebida los art\u00edculos 2\u00b0, 324-2, 350-1 y 351-6 del decreto 100 de 1980 \u00a0y \u00a0existi\u00f3 \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 \u00a0y \u00a0248 \u00a0del decreto 2700 de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que la falta de plena demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0 lo \u00a0esencial, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0las \u00a0circunstancias, \u00a0los \u00a0m\u00f3viles \u00a0y \u00a0los \u00a0autores \u00a0y \u00a0part\u00edcipes, \u00a0apareja duda o \u00a0perplejidad, \u00a0que \u00a0debe \u00a0resolverse \u00a0a favor del reo en un Estado de derecho, en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0el \u00a0indicio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0se bas\u00f3 la condena es tangencialmente \u00a0significativo \u00a0pero \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0posteriores \u00a0a \u00a0los delitos \u00a0imputados, mas no respecto de estos mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0 que \u00a0cuando \u00a0coexistan \u00a0distintas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1alada por el juzgador como cierta y si el hecho indicador \u00a0conduce \u00a0a \u00a0diferente conclusi\u00f3n, se est\u00e1 demostrando la falta de certeza para \u00a0condenar, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0solicita \u00a0casar la sentencia recurrida y absolver a su \u00a0representado \u00a0del hurto y el homicidio endilgados, as\u00ed como redosificar la pena \u00a0por \u00a0el \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de arma de fuego, fij\u00e1ndole dos a\u00f1os de prisi\u00f3n al no \u00a0estar demostradas causales de agravaci\u00f3n punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- Demanda formulada \u00a0a favor de ERNESTO G\u00d3MEZ PIEDRAHITA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1.- \u00a0CARGO PRINCIPAL: El demandante endilga \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por falso juicio de identidad en la apreciaci\u00f3n de la prueba \u00a0indiciaria \u00a0(causal \u00a0primera), que llev\u00f3 a la vulneraci\u00f3n de los art\u00edculos 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a021, \u00a0324, \u00a0350\u00a0 y 351 del decreto 100 de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores condenaron a \u00a0ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA por los delitos de hurto y homicidio, con base en el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0presencia, \u00a0por haber sido capturado en donde se hall\u00f3 parte de la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0hurtada, \u00a0pero \u00a0tal indicio no es grave, ni necesario, ni constituye \u00a0plena prueba generadora de certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce que la investigaci\u00f3n tiene fallas, como \u00a0no \u00a0haberle \u00a0hallado \u00a0a \u00a0su defendido el arma homicida y la no recuperaci\u00f3n del \u00a0veh\u00edculo \u00a0hurtado \u00a0ni \u00a0del resto de mercanc\u00eda, de lo cual colige que pasaron a \u00a0poder \u00a0de \u00a0los \u00a0verdaderos \u00a0autores de los reatos; tampoco fue reconocido por el \u00a0\u00fanico \u00a0testigo \u00a0presencial, \u00a0Jorge \u00a0Mora, \u00a0de \u00a0ser \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0ingresaron \u00a0al \u00a0laboratorio \u00a0de \u00a0\u201cOFA\u201d, ni la descripci\u00f3n f\u00edsica que \u00e9ste \u00a0suministr\u00f3, concuerda con la de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0tal indicio \u00fanicamente tiene \u00a0car\u00e1cter \u00a0grave \u00a0y \u00a0necesario con relaci\u00f3n al encubrimiento o la receptaci\u00f3n, \u00a0pero no en cuanto respecta al homicidio y al hurto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0el fallo \u00a0impugnado y absolver al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2.- \u00a0CARGO \u00a0SUBSIDIARIO: \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0protuberante \u00a0error, al dejar de \u00a0aplicar \u00a0los art\u00edculos 247 y 445 del decreto 2700 de 1991, porque al indicar el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda prueba directa incriminatoria, reconoci\u00f3 la duda y la \u00a0falta \u00a0de certeza; y, si la actividad de G\u00d3MEZ PIEDRAHITA era la de asegurar lo \u00a0hurtado, \u00a0entonces \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0pod\u00eda \u00a0deducir \u00a0responsabilidad \u00a0diferente a la \u00a0receptaci\u00f3n o a la complicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que si fue imposible establecer cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0acuerdo \u00a0de \u00a0los \u00a0copart\u00edcipes, \u00a0el \u00a0vac\u00edo \u00a0no \u00a0puede ser llenado con \u00a0suposiciones, \u00a0pues \u00a0lo \u00fanico probado es el indicio de presencia. As\u00ed solicita \u00a0casar el fallo y absolver a su asistido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador Primero Delegado en lo \u00a0Penal \u00a0solicita \u00a0no \u00a0casar el fallo impugnado, de conformidad con las siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.- \u00a0 DEMANDA \u00a0PRESENTADA \u00a0EN \u00a0DEFENSA \u00a0DE \u00a0PEDRO PABLO BELTR\u00c1N BEJARANO, MOIS\u00c9S TISOI TIGA y \u00a0JES\u00daS ANTONIO QUINAYAS QUINAYAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO: Respecto al reproche de nulidad \u00a0formulado, \u00a0considera \u00a0que \u00a0el recurrente olvida que la casaci\u00f3n es un examen a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la sentencia y no un juicio de constitucionalidad de una ley, \u00a0el \u00a0cual \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la Corte Constitucional, seg\u00fan el art\u00edculo 241 de la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0Por lo tanto, la inexequibilidad y la nulidad que plantea por \u00a0supuesta violaci\u00f3n del principio de favorabilidad, no proceden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.- \u00a0SEGUNDO CARGO: Expresa el Delegado que \u00a0lo \u00a0argumentado \u00a0ac\u00e1 \u00a0no \u00a0revela distorsi\u00f3n del juzgador, al apreciar que este \u00a0sindicado \u00a0no \u00a0fue \u00a0reconocido \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0sin \u00a0tener en cuenta la \u00a0fundamentaci\u00f3n de la sentencia frente a ese aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que EFRA\u00cdN VALERA \u00a0VALERA \u00a0en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de indagatoria admiti\u00f3 haber mentido al afirmar que \u00a0no \u00a0era \u00a0cierta \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0rendida \u00a0en \u00a0la \u00a0DIJIN, \u00a0luego \u00a0el Tribunal no se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0dar \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0atestaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales \u00a0que \u00a0conocieron el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa que el impugnante no demostr\u00f3 que el \u00a0juzgador \u00a0incurriera \u00a0en error en la valoraci\u00f3n de los testimonios de Benedicto \u00a0Vargas, \u00a0Jorge \u00a0Galindo, \u00a0Betty Vargas, Marisol Vargas, Adelaida Galindo y Jorge \u00a0Quintero, \u00a0al \u00a0haberlos desestimado en cuanto a la demostraci\u00f3n de que BELTR\u00c1N \u00a0BEJARANO \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0otro lugar en el momento de los hechos, pues pretende \u00a0que \u00a0circunstancias \u00a0ajenas a la prueba impongan su credibilidad, con el forzado \u00a0argumento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 se \u00a0 les \u00a0 inici\u00f3 \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0criticar \u00a0en \u00a0forma \u00a0gen\u00e9rica \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios de \u00a0presencia \u00a0y \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0BELTR\u00c1N, \u00a0TISOI y QUINAYAS, sin \u00a0precisar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0el \u00a0desacierto valorativo endilgado, ni c\u00f3mo se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la sana cr\u00edtica, al punto de presentar la simple confrontaci\u00f3n de \u00a0sus \u00a0argumentos \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del fallador, que se define en favor del \u00a0criterio \u00a0judicial, \u00a0por \u00a0venir \u00a0amparado \u00a0en \u00a0la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- Sobre el PRIMER CARGO DE LA DEMANDA \u00a0EN \u00a0DEFENSA DE MEDARDO FRANCISCO PACHECO CASTRO, \u00a0analiza \u00a0el Delegado que el Tribunal en ning\u00fan momento relev\u00f3 a \u00a0dicho \u00a0sindicado \u00a0de participaci\u00f3n en el hurto de la mercanc\u00eda y la muerte del \u00a0celador, \u00a0se\u00f1alando \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario que no es cre\u00edble su explicaci\u00f3n, por \u00a0il\u00f3gica \u00a0y \u00a0carente \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0aparece \u00a0que le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0guardar \u00a0lo \u00a0hurtado \u00a0para \u00a0venderlo, lo que no implica que se le \u00a0estuviera \u00a0liberando de intervenci\u00f3n en el hurto y en el homicidio; adem\u00e1s, el \u00a0ad \u00a0quem precis\u00f3 que no fue un receptador, encubridor o c\u00f3mplice, sino que esa \u00a0fue \u00a0su \u00a0labor \u00a0espec\u00edfica \u00a0en \u00a0la \u00a0distribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0funciones, dentro de una \u00a0actividad compleja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 no \u00a0 demostrar \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0 ninguna \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0hurtada \u00a0y la mala justificaci\u00f3n, este ataque no \u00a0debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO: \u00a0Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0configura \u00a0el \u00a0yerro \u00a0acusado, \u00a0porque los sentenciadores s\u00ed tuvieron en cuenta \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Maestre \u00a0y \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0VALERA, pero su valoraci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a la situaci\u00f3n de PACHECO y a las restantes pruebas, llev\u00f3 al Tribunal \u00a0a \u00a0concluir \u00a0de \u00a0manera \u00a0diferente \u00a0a \u00a0como \u00a0lo hace el censor y, de tal manera, \u00a0sustentar su responsabilidad en los delitos investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.- El agente del Ministerio P\u00fablico, en lo \u00a0concerniente \u00a0a la demanda formulada en representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VALERA \u00a0VALERA, estima que no es de \u00a0recibo \u00a0la \u00a0censura presentada con fundamento en la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0inciso \u00a02\u00b0, \u00a0pues el sorprendimiento de este procesado en donde se hall\u00f3 parte \u00a0de \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0hurtada es un indicio contingente, pero probable, que por su \u00a0gravedad \u00a0y \u00a0la \u00a0convergencia \u00a0con \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas, coadyuv\u00f3 a la certeza \u00a0acerca de su intervenci\u00f3n en los reatos citados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Analiza que EFRA\u00cdN VALERA era quien pagaba el \u00a0alquiler \u00a0del inmueble y, sin embargo, hac\u00eda figurar a su compa\u00f1era permanente \u00a0como \u00a0la \u00a0arrendataria; \u00a0\u00e9l, \u00a0en \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0de cabeza de familia, no iba a \u00a0permitir \u00a0que \u00a0la \u00a0casa \u00a0fuera \u00a0ocupada \u00a0con \u00a0un cargamento, como lo afirm\u00f3 \u00e9l \u00a0mismo, \u00a0sin \u00a0solicitar \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre su origen y naturaleza, a lo cual se \u00a0suma \u00a0 el \u00a0poco \u00a0tiempo \u00a0transcurrido \u00a0entre \u00a0el \u00a0atraco \u00a0y \u00a0el \u00a0recibo \u00a0de \u00a0las \u00a0mercanc\u00edas, \u00a0que \u00a0converge \u00a0a demostrar que una de sus tareas era la de ocultar \u00a0los \u00a0bienes \u00a0hurtados, \u00a0y que la reuni\u00f3n del 15 de septiembre en la que MEDARDO \u00a0PACHECO, \u00a0ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0y \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0VALERA \u00a0tomaron \u00a0algunos \u00a0tragos, como lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, no fue casual, sino en espera de la llegada del cami\u00f3n \u00a0para descargar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.- \u00a0Manifiesta que, adem\u00e1s, tal procesado \u00a0tiene \u00a0varias \u00a0vinculaciones \u00a0en \u00a0procesos \u00a0penales, como la del porte ilegal de \u00a0arma \u00a0que \u00a0se \u00a0acumul\u00f3, \u00a0y que permiti\u00f3 al fallador deducir que no fue la mala \u00a0fortuna la que le llev\u00f3 esos d\u00edas a la casa en menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 que \u00a0 no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0recurrente, \u00a0porque \u00a0su \u00a0asistido \u00a0no \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0un indicio \u00a0contingente, \u00a0ya \u00a0que \u00a0fue \u00a0sorprendido \u00a0en \u00a0su \u00a0casa, \u00a0pocas \u00a0horas despu\u00e9s de \u00a0sucedido \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0con \u00a0la mayor parte de la mercanc\u00eda y ten\u00eda una estrecha \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0integrantes \u00a0del \u00a0grupo \u00a0que \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0el \u00a0reato, \u00a0resultando \u00a0sus \u00a0explicaciones inaceptables ante las circunstancias que rodearon \u00a0su conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3.- Sobre las posibilidades hipot\u00e9ticas que \u00a0plantea \u00a0el censor, sin respaldo probatorio, acerca de haber podido ser BELTR\u00c1N \u00a0y \u00a0PACHECO \u00a0manejados \u00a0por \u00a0un \u00a0tercero interesado en culpar a VALERA, indica el \u00a0Procurador \u00a0que \u00a0no \u00a0son \u00a0admisibles \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0menos \u00a0cuando las amenazas \u00a0aludidas \u00a0por \u00a0\u00e9ste, \u00a0son \u00a0las \u00a0normales \u00a0para \u00a0el integrante de un conjunto de \u00a0personas \u00a0involucrado \u00a0en \u00a0hechos \u00a0criminosos, \u00a0que \u00a0delata a sus compa\u00f1eros de \u00a0fechor\u00edas para pretender salvarse a su costa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1.- \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0PRIMER \u00a0CARGO de la demanda \u00a0formulada \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 favor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ERNESTO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA, \u00a0el agente del Ministerio P\u00fablico se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 en qu\u00e9 consisti\u00f3 el supuesto error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0a \u00a0la valoraci\u00f3n de la prueba \u00a0indiciaria \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0siendo \u00a0deber \u00a0del actor precisarlo y \u00a0acreditarlo, argumentaci\u00f3n omitida en el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que el casacionista considera que la \u00a0captura \u00a0de \u00a0ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0en \u00a0el lugar donde se encontr\u00f3 la mayor parte del \u00a0producto \u00a0del \u00a0latrocinio no es un indicio grave, ni necesario, apreciaci\u00f3n que \u00a0es \u00a0criterio personal del impugnante y no produce efecto en esta sede, por estar \u00a0el \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0fallador \u00a0 \u00a0prevalido \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0suponer \u00a0que \u00a0el \u00a0resto de los \u00a0bienes \u00a0hurtados, \u00a0incluido \u00a0el \u00a0cami\u00f3n, deben estar en manos de los verdaderos \u00a0ladrones, \u00a0es \u00a0una \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0ajena a la naturaleza de la causal escogida. Si \u00a0alg\u00fan \u00a0fundamento \u00a0tuviere, \u00a0configurar\u00eda una posible nulidad, alegable por la \u00a0causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n; pero el compromiso penal de este acusado no milita \u00a0\u00fanicamente \u00a0en \u00a0haber \u00a0sido \u00a0capturado \u00a0en \u00a0el \u00a0citado \u00a0lugar, \u00a0sino en la mala \u00a0justificaci\u00f3n de su conducta, como lo indic\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega\u00a0 que la versi\u00f3n del celador Mora \u00a0Mora \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0apreciada en las instancias, s\u00f3lo que al analizarla en conjunto \u00a0con \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0perdi\u00f3 \u00a0valor, \u00a0al \u00a0sospecharse que tal testigo pudo \u00a0colaborar \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 asaltantes, \u00a0y \u00a0la \u00a0censura \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0tomado \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0por \u00a0el celador sobreviviente, no \u00a0encuadra \u00a0en \u00a0el \u00a0falso juicio de identidad, sino en un supuesto falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0modalidad de error diversa, que ha debido proponerse \u00a0por separado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1.- \u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al cargo com\u00fan de las \u00a0demandas, \u00a0por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 445 del decreto 2700 de 1991, \u00a0el \u00a0 Procurador \u00a0 estima \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0resulta \u00a0clara \u00a0su \u00a0improcedencia, \u00a0por \u00a0insalvables falencias t\u00e9cnicas e insolvencia conceptual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene, en primer t\u00e9rmino, que no es cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0reconociera la inexistencia de prueba suficiente contra PEDRO \u00a0BELTR\u00c1N, \u00a0MOIS\u00c9S \u00a0TISOI \u00a0y ANTONIO QUINAYAS, sino apenas la carencia de prueba \u00a0directa, \u00a0suplida por la indiciaria, correctamente deducida por el juzgador, sin \u00a0asomar \u00a0duda sobre la responsabilidad de los condenados, por lo cual el defensor \u00a0de \u00a0\u00e9stos equivoc\u00f3 el camino, ya que ha debido acudir a la v\u00eda indirecta y no \u00a0a \u00a0la \u00a0directa, pues \u00e9sta s\u00f3lo procede cuando el fallador admite la duda y, no \u00a0obstante, condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2.- De otra parte, indica que el defensor de \u00a0VALERA \u00a0VALERA \u00a0omiti\u00f3 \u00a0especificar el yerro de hecho o de derecho y el sentido \u00a0de \u00a0 la \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0aludi\u00f3 \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0indiciario \u00a0efectuado \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0y \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0circunstancias, \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0a la certeza de la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0coautores, sin ser acertada la afirmaci\u00f3n de no haber \u00a0\u201cplena\u00a0 prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0producto \u00a0del \u00a0il\u00edcito \u00a0es \u00a0contingente, \u00a0pero \u00a0grave \u00a0y \u00a0probable \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0revelando qui\u00e9nes fueron los autores del despojo, porque BELTR\u00c1N, \u00a0TISOI \u00a0y \u00a0QUINAYAS \u00a0fueron \u00a0al \u00a0mediod\u00eda \u00a0siguiente \u00a0a la noche de los hechos a \u00a0guardar \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda, \u00a0de \u00a0donde \u00a0surge \u00a0\u201cel nexo de causalidad y la fuerza \u00a0esencial \u00a0probatoria \u00a0entre el hecho conocido (decomiso) y la autor\u00eda del hurto \u00a0violento\u201d, \u00a0porque \u00a0los ladrones no le entregar\u00edan el bot\u00edn a otros para que \u00a0lo aseguraran. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que al lado de ese indicio est\u00e1 el de \u00a0la \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0conducta, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0hicieron arribar a los \u00a0juzgadores \u00a0 a \u00a0la \u00a0certeza; \u00a0s\u00f3lo \u00a0una \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0especial\u00edsima, \u00a0que \u00a0no \u00a0aportaron, \u00a0habr\u00eda \u00a0derrumbado \u00a0la \u00a0primera prueba indirecta en menci\u00f3n y, por \u00a0tanto, \u00a0 la \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0libelista \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0aproxima \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un error de hecho por desconocimiento de la reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3.- \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, en cuanto al cargo de la \u00a0misma \u00a0\u00edndole \u00a0formulado por el defensor de ERNESTO G\u00d3MEZ PIEDRAHITA, aduce el \u00a0Ministerio \u00a0 P\u00fablico \u00a0 que \u00a0 a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0inferir \u00a0que \u00a0hace \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0referido art\u00edculo 445, se desconoce si el ataque lo orienta \u00a0por \u00a0el \u00a0inciso \u00a0primero o por el segundo de la causal primera de casaci\u00f3n, sin \u00a0que \u00a0 se \u00a0 pueda \u00a0subsanar \u00a0de \u00a0oficio \u00a0este \u00a0vac\u00edo, \u00a0debido \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que en el desarrollo del ataque, el \u00a0impugnante \u00a0transcribe \u00a0fragmentos \u00a0entresacados \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia recurrida, \u00a0fuera \u00a0de \u00a0contexto, \u00a0para \u00a0generar \u00a0confusi\u00f3n \u00a0y \u00a0hacer \u00a0creer que el fallador \u00a0reconoci\u00f3 la duda, cuando en realidad no fue as\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Se \u00a0procede \u00a0a \u00a0analizar \u00a0en \u00a0primer t\u00e9rmino, lo relativo al cargo de nulidad propuesto porque, \u00a0de \u00a0prosperar, \u00a0quedar\u00eda \u00a0sin \u00a0valor la sentencia impugnada y resultar\u00eda inane \u00a0estudiar las restantes censuras, por sustracci\u00f3n de materia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, es prioritario comenzar el examen de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0formulada \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0PEDRO \u00a0PABLO \u00a0BELTR\u00c1N \u00a0 \u00a0BEJARANO, \u00a0 MOIS\u00c9S \u00a0 TISOI \u00a0 TIGA \u00a0 y \u00a0 JES\u00daS \u00a0 ANTONIO \u00a0 QUINAYAS \u00a0QUINAYAS, \u00a0cuyo \u00a0primer reproche contiene pretensiones \u00a0invalidantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.- CARGO PRIMERO: \u00a0El \u00a0libelista \u00a0no \u00a0se\u00f1ala \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales cuestiona la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de favorabilidad, limit\u00e1ndose a sostener que la ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993 desconoci\u00f3 tal principio, y aunque anuncia presentar \u201cel recurso \u00a0de \u00a0INEXEQUIBILIDAD \u00a0contra \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029\u201d \u00a0de \u00a0esa \u00a0ley (sic, f. 169 cd. \u00a0Trib.), \u00a0trata \u00a0de \u00a0encuadrar \u00a0el \u00a0ataque \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sin especificar las bases de la nulidad alegada, ni observar que ese \u00a0planteamiento \u00a0 de \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad, \u00a0que \u00a0es \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0 fundamentales \u00a0 sustanciales, \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 encauzarlo, \u00a0 si \u00a0 tuviere \u00a0fundamento, por la causal primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0a\u00fan, \u00a0este \u00a0cargo \u00a0no aparece dirigido \u00a0realmente \u00a0contra \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0pues \u00a0es \u00a0al \u00a0legislador \u00a0a \u00a0quien \u00a0cuestiona \u00a0por \u00a0aumentar \u00a0la \u00a0pena \u00a0para el homicidio, en la ley 40 de 1993, sin \u00a0sustentarse \u00a0la presencia del conflicto de dos leyes aparentemente aplicables al \u00a0caso \u00a0 concreto, \u00a0 donde \u00a0 deba \u00a0seleccionarse \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0beneficiosa \u00a0para \u00a0los \u00a0sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, confunde el recurso de casaci\u00f3n, que \u00a0busca \u00a0corregir \u00a0las \u00a0posibles \u00a0falencias \u00a0en \u00a0que \u00a0pudo incurrir el juzgador al \u00a0proferir \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0que \u00a0tiene \u00a0como fines primordiales, entre otros, la \u00a0efectividad \u00a0del derecho material y la preservaci\u00f3n de las garant\u00edas debidas a \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 206 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0con \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de inconstitucionalidad que \u00a0cualquier \u00a0ciudadano \u00a0puede ejercer contra una ley, por su contenido o vicios de \u00a0forma, \u00a0cuya \u00a0competencia radica en la Corte Constitucional, seg\u00fan el art\u00edculo \u00a0241-4 de la Carta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, los art\u00edculos 29 y 30 de la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0que \u00a0modificaron los art\u00edculos 323 y 324 del decreto 100 de \u00a01980, \u00a0 fueron \u00a0 declarados \u00a0 exequibles, \u00a0 mediante \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0de \u00a0fecha \u00a0diciembre \u00a07 \u00a0de \u00a01993, \u00a0que \u00a0hizo \u00a0tr\u00e1nsito a cosa \u00a0juzgada, \u00a0con \u00a0efectos \u00a0erga \u00a0omnes, sin que pueda ser desconocido ese fallo, al \u00a0contrario \u00a0de lo pretendido por el recurrente con la formulaci\u00f3n antit\u00e9cnica y \u00a0desacertada del cargo, que no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.- SEGUNDO CARGO: \u00a0Aunque \u00a0el \u00a0censor \u00a0endilga \u00a0varios \u00a0falsos juicios de identidad al fallador, no \u00a0especifica \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consistieron, ni precisa c\u00f3mo distorsion\u00f3 el Tribunal la \u00a0diligencia \u00a0en donde el celador Mora Mora no reconoci\u00f3 a dichos sindicados como \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0estuvieron \u00a0esa \u00a0noche en el parqueadero de \u201cOFA\u201d, donde \u00a0acontecieron \u00a0los \u00a0hechos, como tampoco en parte alguna de la sentencia obra que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0hubiera \u00a0colegido \u00a0que \u00a0el \u00a0vigilante los reconociese, ni realiz\u00f3 \u00a0mutaci\u00f3n \u00a0 alguna \u00a0 para \u00a0hacerle \u00a0producir \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0un \u00a0efecto \u00a0que \u00a0no \u00a0tenga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque expresamente no lo dice, el recurrente \u00a0da \u00a0a entender que fue desfigurada la versi\u00f3n del sindicado VALERA VALERA al no \u00a0tener \u00a0en cuenta que se retract\u00f3, y por tanto no habr\u00eda que dar credibilidad a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales \u00a0que efectuaron las capturas y lo habr\u00edan \u00a0presionado \u00a0para \u00a0que \u00a0declarara \u00a0en \u00a0dicha forma. No obstante, en el expediente \u00a0aparece \u00a0que \u00a0este \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, en dos oportunidades \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0era \u00a0cierta su versi\u00f3n inicial, en cuanto a las imputaciones que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0a \u00a0la mayor\u00eda de los correos, y que no hab\u00eda sido objeto de amenazas \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda. As\u00ed, el fundamento del cual se vale el censor para \u00a0formular \u00a0 el \u00a0reproche \u00a0no \u00a0existe, \u00a0habiendo \u00a0adem\u00e1s \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0analizado \u00a0\u00edntegramente el dicho del aludido VARELA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0incurre en un sofisma, cuando \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0al \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido investigados Benedicto Vargas, Jorge Galindo, \u00a0Betty \u00a0Vargas, \u00a0Marisol \u00a0Vargas, Adelaida Galindo y Jorge Quintero Benavides por \u00a0falso \u00a0testimonio, \u00a0deben ser tenidas por ciertas sus declaraciones, sobre haber \u00a0estado\u00a0 \u00a0PEDRO \u00a0PABLO BELTR\u00c1N BEJARANO los d\u00edas 14, 15 y 16 de septiembre \u00a0de \u00a01993, \u00a0entregando \u00a0una \u00a0cuota \u00a0diaria \u00a0en \u00a0un \u00a0fondo \u00a0de amigos en el barrio \u00a0Alcal\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0ese \u00a0no es un factor exclusivo \u00a0para \u00a0tomar en cuenta en el an\u00e1lisis de los testimonios y nuevamente se observa \u00a0que \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0sustentando \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad que anunci\u00f3 en la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0sino que acude a conjeturas, con el fin de tratar de \u00a0imponer \u00a0su \u00a0peculiar punto de vista en el an\u00e1lisis de estas pruebas, contra la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 desarrollada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0que \u00a0le \u00a0llev\u00f3 \u00a0fundadamente \u00a0a \u00a0restarles credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0no \u00a0expresa \u00a0las \u00a0razones por las \u00a0cuales \u00a0los \u00a0que \u00a0denomina indicios de presencia en el lugar donde fue incautada \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda hurtada y de no justificaci\u00f3n de la conducta, deben considerarse \u00a0como \u00a0uno \u00a0s\u00f3lo, \u00a0a pesar de haberlos individualizado el ad quem. Ataca adem\u00e1s \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indirecta, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0indicio \u00a0necesario sino \u00a0contingente, \u00a0pero el fallador en ninguna parte de la sentencia impugnada le dio \u00a0aquel \u00a0car\u00e1cter, \u00a0sino \u00a0que \u00a0a \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de los indicios lo consider\u00f3 grave, \u00a0convergiendo entre s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0casacionista no fundamenta, ni se\u00f1ala, \u00a0los \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el Tribunal no pod\u00eda realizar la inferencia que \u00a0efectu\u00f3 \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho indicador y simplemente se limita a decir que \u00a0ella \u00a0no \u00a0era \u00a0posible; \u00a0incluso, \u00a0se \u00a0desv\u00eda \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que del hecho de \u00a0conducir \u00a0un \u00a0taxi no puede deducirse la coparticipaci\u00f3n en un hurto, cuando no \u00a0fue \u00a0en \u00a0esta \u00a0circunstancia \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se fundament\u00f3 el ad quem, sino en la \u00a0tenencia de la mercanc\u00eda hurtada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0este \u00a0cargo \u00a0tampoco est\u00e1 \u00a0llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Demanda \u00a0 presentada \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 MEDARDO \u00a0 FRANCISCO \u00a0PACHECO \u00a0CASTRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- No obstante que \u00a0el \u00a0censor \u00a0en \u00a0la formulaci\u00f3n del primer cargo aduce falso juicio de identidad \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de los hechos indicadores, a la postre ataca la inferencia \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el juzgador, porque sirve para deducir la coparticipaci\u00f3n en el \u00a0hurto \u00a0 pero \u00a0no \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0no \u00a0intervino materialmente en los sucesos del 14 de septiembre de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al igual que aconteci\u00f3 con el reproche de la \u00a0demanda \u00a0que se acaba de examinar, este recurrente se queda en la enunciaci\u00f3n y \u00a0exposici\u00f3n \u00a0gen\u00e9rica \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho, el falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0el \u00a0ataque \u00a0al \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0o \u00a0a \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, sin \u00a0descender \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0ni \u00a0precisar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0el yerro del \u00a0juzgador \u00a0al efectuar la deducci\u00f3n, ni los fundamentos por los cuales no pod\u00eda \u00a0hacer \u00a0esa \u00a0inferencia, ni las reglas de la experiencia, la l\u00f3gica o la ciencia \u00a0que \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0o \u00a0no \u00a0sigui\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0razonamiento, \u00a0falencias t\u00e9cnicas que \u00a0impiden \u00a0 un \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0fondo \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0al \u00a0no \u00a0proporcionar \u00a0las \u00a0herramientas \u00a0necesarias \u00a0que \u00a0permitan \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0adentrarse \u00a0en \u00a0el asunto \u00a0enunciado, pero no desarrollado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0La \u00a0segunda \u00a0censura \u00a0la \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia, al no tener en \u00a0cuenta \u00a0el fallador que Mar\u00eda del Socorro Maestre y EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA \u00a0imputaron \u00a0a \u00a0MEDARDO PACHECO CASTRO \u00fanicamente su intervenci\u00f3n en el hurto y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0debi\u00f3 \u00a0deducir que no incurrieron en el homicidio, que adem\u00e1s \u00a0habr\u00eda sido cometido por fuera de lo pactado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0de \u00a0las diversas citas de esos \u00a0testimonios \u00a0que hizo el fallador, as\u00ed como al refirirse a la versi\u00f3n inicial, \u00a0a \u00a0la \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0posterior \u00a0reafirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo aseverado en un \u00a0comienzo \u00a0por \u00a0EFRA\u00cdN VALERA, aparece que el Tribunal analiz\u00f3 en su integridad \u00a0tales \u00a0manifestaciones; \u00a0es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0yerro \u00a0aducido, pues \u00a0ponderadamente \u00a0descart\u00f3 \u00a0la posibilidad de no haber participado PACHECO CASTRO \u00a0en el homicidio, concluyendo que fue coautor de los dos delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 impugnante \u00a0 tampoco \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 los \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0permitan \u00a0concluir que alguno de quienes perpetraron el delito \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0excedi\u00f3 lo pactado al dar muerte al celador \u00a0del \u00a0parqueadero \u00a0de \u00a0\u201cOFA\u201d, \u00a0ni \u00a0cu\u00e1les \u00a0las \u00a0razones para que el fallador \u00a0tuviera \u00a0que \u00a0llegar \u00a0a \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0y no a la que arrib\u00f3, para reconocer \u00a0\u00fanicamente \u00a0que \u00a0hubo un acuerdo previo a la realizaci\u00f3n del hurto, lo cual es \u00a0obvio, \u00a0mientras \u00a0la ajenidad en el homicidio es una mera aseveraci\u00f3n, sin base \u00a0probatoria alguna, que ni siquiera invoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0 reproches \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 deben \u00a0 ser \u00a0descartados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Demanda \u00a0 \u00a0formulada \u00a0 \u00a0en \u00a0 representaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 ERNESTO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0PRINCIPAL: Este reproche, al igual que \u00a0en \u00a0buena \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0anteriores, \u00a0se \u00a0caracteriza \u00a0por no precisar en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios, limit\u00e1ndose a se\u00f1alar que la condena se bas\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0sola prueba indirecta, que no es indicio necesario, pero se observa que \u00a0en \u00a0el fallo impugnado no aparece que el juzgador lo haya considerado o manejado \u00a0en la forma que aduce el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0\u00e9ste \u00a0abandona \u00a0lo \u00a0enunciado, \u00a0al \u00a0indicar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0vigilante \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Mora \u00a0Mora \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0como una de las personas que ingresaron al parqueadero la noche de \u00a0los \u00a0sucesos, \u00a0imputando al juzgador haber inferido algo que no pod\u00eda deducirse \u00a0del \u00a0hecho indicador e insiste en que se trata de un solo indicio, que apenas es \u00a0grave. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fueron \u00a0analizados \u00a0dos \u00a0indicios: uno \u00a0relacionado \u00a0con la tenencia de la mercanc\u00eda hurtada y otro referente a la mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0conducta, \u00a0 sin \u00a0 observarse \u00a0 yerro \u00a0 alguno \u00a0 al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0logra precisar el demandante cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0los \u00a0errores \u00a0del \u00a0fallador \u00a0en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, ni en el \u00a0raciocinio \u00a0efectuado \u00a0para \u00a0llegar a las conclusiones a que arrib\u00f3, ni explica \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0le \u00a0imped\u00edan \u00a0efectuar \u00a0las inferencias realizadas en la \u00a0sentencia, por lo cual el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Demanda \u00a0a \u00a0favor \u00a0de EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA y an\u00e1lisis de los \u00a0restantes \u00a0cargos \u00a0comunes, \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0los \u00a0otros tres libelos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1.- \u00a0La \u00a0censura \u00a0principal \u00a0consiste \u00a0en \u00a0atribuir al juzgador haber dado al \u201c\u00fanico indicio\u201d \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0\u201cplena \u00a0prueba\u201d, \u00a0y \u00a0la \u00a0cr\u00edtica subsidiaria en que \u201cno se \u00a0logr\u00f3 \u00a0demostrar \u00a0la plena e indiscutible responsabilidad de mi defendido sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0se le imputan\u201d, aduciendo que se trata de dos aspectos de un \u00a0mismo \u00a0asunto que pueden ser examinados conjuntamente, pero al concluirse que el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0err\u00f3 \u00a0al \u00a0asumir \u00a0con certeza la demostraci\u00f3n de los hechos y la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados, en ambos delitos, se descarta a la vez el in \u00a0dubio pro reo, que tambi\u00e9n alegan los dem\u00e1s casacionistas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche se centra en que la posesi\u00f3n de \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0hurtada \u00a0o \u00a0su\u00a0 \u00a0transporte \u00a0no \u00a0permite \u00a0inferir \u00a0que \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0el hurto, menos en el homicidio, porque tal indicio \u00a0no \u00a0es \u00a0necesario al existir diversas explicaciones, como ser tenedor inocente o \u00a0leg\u00edtimo, \u00a0o \u00a0receptador, \u00a0explicaciones alegadas como carencia de plena prueba \u00a0y, subsidiariamente, como duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, se observa que el fallador no se \u00a0bas\u00f3 \u00a0exclusivamente en esa prueba, sino que con relaci\u00f3n a todos los acusados \u00a0tom\u00f3 \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0otras, como la mala justificaci\u00f3n de la conducta y a \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VALERA \u00a0VALERA \u00a0le \u00a0agreg\u00f3 \u00a0la \u00a0capacidad moral para delinquir, \u00a0deducida \u00a0 de \u00a0las \u00a0diversas \u00a0investigaciones \u00a0adelantadas \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0por \u00a0diferentes delitos y contravenciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0en la sentencia impugnada, con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 MOIS\u00c9S \u00a0 TISOI \u00a0 TIGA \u00a0 y \u00a0JES\u00daS \u00a0ANTONIO \u00a0QUINAYAS \u00a0QUINAYAS, \u00a0analiz\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00a0pensar que fueron sin saber de \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0trataba \u00a0y menos sin conocer cu\u00e1l la procedencia de la mercanc\u00eda, es \u00a0una \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0como \u00a0l\u00f3gica y razonable, sin que el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la ilicitud que surge como contrapartida, pueda admitirse para \u00a0predicar \u00a0su \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0en otro il\u00edcito distinto a la coparticipaci\u00f3n en el \u00a0hurto \u00a0y \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0porque \u00a0como \u00a0se \u00a0comentaba con ocasi\u00f3n del procesado \u00a0BELTR\u00c1N \u00a0BEJARANO, \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0los \u00a0involucra \u00a0por haber llevado hasta el \u00a0inmueble \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda, \u00a0sirve para inferir su activa participaci\u00f3n delictiva \u00a0en \u00a0la apropiaci\u00f3n violenta del cami\u00f3n cargado de productos Yodora y aunque no \u00a0necesariamente \u00a0pudieron \u00a0haber \u00a0sido los ejecutores de los mismos, s\u00ed hicieron \u00a0parte \u00a0del engranaje humano que deb\u00eda finiquitar esa actividad de aseguramiento \u00a0del \u00a0 producto \u00a0para \u00a0su \u00a0efectivo \u00a0aprovechamiento \u00a0que \u00a0se \u00a0lograr\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0distribuci\u00f3n \u00a0il\u00edcita \u00a0de \u00a0lo \u00a0hurtado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0ellos \u00a0fueran \u00a0los incautos \u00a0comisionistas \u00a0que \u00a0cayeron en la trampa de ir a ver una mercanc\u00eda que result\u00f3 \u00a0hurtada, \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0cre\u00edble, \u00a0sino que como se dijera antes, \u00a0fueron \u00a0art\u00edfices \u00a0de los hechos como quiera que fueron los responsables de una \u00a0actividad \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0indica como es la de llevar hasta ese lugar un cami\u00f3n \u00a0cargado con lo hurtado, tal como lo sostienen EFRA\u00cdN y MAR\u00cdA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es entonces, la sola presencia en el lugar \u00a0del \u00a0allanamiento la que conduce a su vinculaci\u00f3n delictiva como para que pueda \u00a0afirmarse \u00a0como \u00a0lo \u00a0sugiere la defensa, que se est\u00e1 responsabilizando en forma \u00a0objetiva, \u00a0sino \u00a0que \u00a0como \u00a0se \u00a0advirtiera \u00a0antes, \u00a0es \u00a0su \u00a0presencia en el d\u00eda \u00a0anterior \u00a0llevando \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda la prueba que sustenta y demuestra que no son \u00a0ciertas sus explicaciones de ajenidad.\u201d (Fs. 82 y 83 cd. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que frente a todos los acusados, no \u00a0hubo \u00a0un solo indicio aislado, sino varias probanzas que, concatenadas, llevaron \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0intervinieron en el hurto. No puede eludirse ese \u00a0indicio \u00a0de \u00a0la \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0el censor eliminar la inferencia \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, con el fin de que se acoja su planteamiento acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0tenedores \u00a0y \u00a0transportadores de los bienes hurtados eran terceros \u00a0ajenos a los hechos y leg\u00edtimamente efectuaron esas actividades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, las pruebas deben ser analizadas en \u00a0conjunto, \u00a0como \u00a0hizo \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0y se observa que MEDARDO FRANCISCO PACHECO \u00a0CASTRO \u00a0 afirm\u00f3 \u00a0 que \u00a0 esa \u00a0tarde \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01993, \u00a0quienes \u00a0transportaban \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0hurtada \u00a0la \u00a0depositaron \u00a0en \u00a0su habitaci\u00f3n y le \u00a0entregaron \u00a0las \u00a0facturas \u00a0respectivas, las cuales no exhibi\u00f3 a los miembros de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0que \u00a0realizaron \u00a0el \u00a0allanamiento, \u00a0ni \u00a0las alleg\u00f3 al proceso. Es \u00a0decir, \u00a0t\u00e1citamente acept\u00f3 que, en raz\u00f3n de la cantidad de bienes y su valor, \u00a0lo \u00a0normal era exigir los documentos que demostraran su procedencia l\u00edcita, que \u00a0le \u00a0servir\u00edan \u00a0para establecer su correcci\u00f3n en el evento de requerimientos de \u00a0las autoridades, sin haberlo hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal descart\u00f3 que pudiera considerarse \u00a0a \u00a0ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA \u00a0como \u00a0el \u00a0inocente \u00a0visitante que ocasionalmente \u00a0estaba \u00a0en \u00a0la casa en donde fue hallada la mayor parte de lo hurtado, pues como \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0no \u00a0era \u00a0un \u00a0extra\u00f1o \u00a0para los transportadores de esos \u00a0elementos, \u00a0ya \u00a0que \u00a0PEDRO PABLO BELTR\u00c1N BEJARANO le dio a guardar un rev\u00f3lver \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01993, que \u201cpor olvido\u201d dej\u00f3 en la residencia de \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Maestre, \u00a0donde \u00a0fue \u00a0hallado \u00a0por \u00a0los detectives al d\u00eda \u00a0siguiente, \u00a0lo \u00a0que \u00a0aunado \u00a0a \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0revelan \u00a0que formaba parte de la \u00a0empresa delictiva, como analiz\u00f3 el ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claramente \u00a0se \u00a0va \u00a0observando \u00a0que no fue la \u00a0simple \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0del allanamiento en el cual fue detectada la \u00a0mayor \u00a0parte de las cosas hurtadas, la \u00fanica prueba incriminatoria, como alegan \u00a0los \u00a0casacionistas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0pocas \u00a0horas \u00a0despu\u00e9s \u00a0del apoderamiento fueron \u00a0trasladadas \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0arrendada \u00a0por \u00a0Mar\u00eda \u00a0Maestre \u00a0Maestre, en donde era \u00a0visitada \u00a0por \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0permanente EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA y resid\u00eda \u00a0FRANCISCO MEDARDO PACHECO CASTRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0proximidad temporal fue tomada en cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0para \u00a0hacer \u00a0ver \u00a0que tanto los reci\u00e9n mencionados como los \u00a0transportadores \u00a0integraban \u00a0el \u00a0grupo \u00a0delincuencial, precisamente por el breve \u00a0lapso \u00a0transcurrido, \u00a0insuficiente \u00a0para \u00a0conseguir \u00a0a terceros inocentes que se \u00a0encargaran \u00a0 del \u00a0 traslado \u00a0y \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes, \u00a0en \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0arriesgaban, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0a \u00a0ser descubiertos, disminuir las ganancias il\u00edcitas y \u00a0dejar en poder de extra\u00f1os una cuantiosa mercanc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0demandantes \u00a0se \u00a0circunscribieron \u00a0a ese \u00a0indicio, \u00a0que \u00a0denominan \u00a0de \u00a0presencia \u00a0con el fin de minimizarlo y no atacaron \u00a0otras \u00a0 apreciaciones \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0el \u00a0cual, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad \u00a0probatoria, \u00a0no \u00a0consider\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0acusados \u00a0como \u00a0simples espectadores de los \u00a0sucesos \u00a0delictivos, \u00a0sino \u00a0que se dividieron el trabajo, unos para apoderarse y \u00a0transportar \u00a0y \u00a0otros \u00a0para \u00a0almacenar \u00a0los \u00a0bienes, pero todos hab\u00edan acordado \u00a0tomar \u00a0violentamente, \u00a0ocultar \u00a0y asegurar el bot\u00edn, explic\u00e1ndose as\u00ed que los \u00a0no \u00a0residentes \u00a0en \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0acudieran repetidamente a \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 que el Tribunal \u00a0hubiere \u00a0errado \u00a0al \u00a0colegir \u00a0la coautor\u00eda impropia, en donde es sabido que las \u00a0fases \u00a0preparatoria, ejecutiva y de aseguramiento del producto del il\u00edcito y de \u00a0la \u00a0impunidad, \u00a0est\u00e1n repartidas entre los integrantes del grupo delictivo y es \u00a0posible \u00a0que \u00a0algunos \u00a0de \u00a0ellos \u00a0no realicen actos ejecutivos, ni consumativos, \u00a0coautor\u00eda \u00a0que \u00a0implica un pacto il\u00edcito, en donde hubo asignaci\u00f3n de tareas. \u00a0En \u00a0la \u00a0ideaci\u00f3n \u00a0y \u00a0programaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hurto, se sab\u00eda que el cami\u00f3n con la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0era \u00a0custodiado \u00a0por un celador, quien era el principal obst\u00e1culo a \u00a0superar, si se quer\u00eda tener \u00e9xito en la operaci\u00f3n delictiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0como \u00a0observ\u00f3 \u00a0el ad quem, \u00a0quienes \u00a0formaban parte del grupo e intervendr\u00edan en el hurto, en cualquiera de \u00a0sus \u00a0fases, \u00a0ten\u00edan \u00a0conocimiento de c\u00f3mo deb\u00eda actuarse para, por los medios \u00a0que \u00a0se \u00a0requiriere, doblegar al vigilante, quien se hallaba armado. Se infiri\u00f3 \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0fue \u00a0planeado \u00a0y \u00a0aceptado \u00a0por quienes se asociaron para vulnerar el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0de \u201cOFA\u201d y no se ha demostrado que el ad quem err\u00f3, \u00a0en \u00a0forma \u00a0alguna, \u00a0al \u00a0deducir \u00a0que \u00a0los \u00a0coautores \u00a0del \u00a0delito fin, lo fueron \u00a0tambi\u00e9n \u00a0del \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0medio \u00a0(homicidio) \u00a0para \u00a0alcanzar \u00a0el objetivo \u00a0propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00a0 evidencia\u00a0 as\u00ed\u00a0 que\u00a0 \u00a0su\u00a0 \u00a0 responsabilidad\u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0delito\u00a0 \u00a0contra\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0vida surge\u00a0 del\u00a0 convenio\u00a0 para\u00a0 cometer\u00a0 los \u00a0il\u00edcitos, \u00a0 \u00a0conexos \u00a0 sustancialmente\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 medio\u00a0 \u00a0 a\u00a0 \u00a0fin,\u00a0 \u00a0 donde\u00a0 \u00a0 hubo \u00a0distribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0funciones \u00a0de \u00a0preparaci\u00f3n, \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 aseguramiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0hurtada, \u00a0por \u00a0ese \u00a0previo \u00a0acuerdo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese lo que sobre el punto ha reiterado \u00a0esta \u00a0corporaci\u00f3n, \u00a0por ejemplo el 23 de marzo de 1999, radicaci\u00f3n N\u00b0 14.617, \u00a0con ponencia del Magistrado Fernando Arboleda Ripoll: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando los miembros de una banda criminal \u00a0resuelven \u00a0utilizar \u00a0armas \u00a0para \u00a0la realizaci\u00f3n de sus prop\u00f3sitos delictivos, \u00a0est\u00e1n \u00a0admitiendo la posibilidad de su uso. Su entrega o decisi\u00f3n de llevarlas \u00a0consigo, \u00a0es \u00a0consecuencia \u00a0de esa previsi\u00f3n, y si aceptan una tal posibilidad, \u00a0es \u00a0apenas \u00a0obvio \u00a0que \u00a0deban \u00a0responder \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0contra \u00a0la vida y la \u00a0integridad \u00a0personal que de su uso se deriven, y que deban hacerlo en calidad de \u00a0coautores, \u00a0pues \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0representado \u00a0anticipadamente \u00a0como \u00a0probable \u00a0el \u00a0resultado, \u00a0nada \u00a0hicieron \u00a0en procura de evitarlo, en n\u00edtida manifestaci\u00f3n de \u00a0voluntad hacia su producci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que no existi\u00f3 error del Tribunal al \u00a0concluir \u00a0que \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0deb\u00edan \u00a0tambi\u00e9n \u00a0responder \u00a0como coautores del \u00a0homicidio, quedando sin base los cargos de ese enfoque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0duda, \u00a0cuya \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0igualmente \u00a0se \u00a0ensaya \u00a0como subsistente al no acopiarse prueba directa, que por \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0habr\u00eda de conducir a la absoluci\u00f3n de los acusados en cuyo favor se \u00a0aduce, \u00a0est\u00e1 \u00a0visto \u00a0que \u00a0los juzgadores la consideraron disipada con la prueba \u00a0indiciaria, \u00a0la \u00a0cual \u00a0apreciaron y sustentaron en forma que no se ha demostrado \u00a0que \u00a0devenga \u00a0contraria \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0como \u00a0bien \u00a0lo \u00a0consider\u00f3, de igual manera, el agente del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- Nada se ha dicho \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0los delitos de porte ilegal de armas de fuego de defensa personal, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0imputados \u00a0a \u00a0los \u00a0coautores de los delitos contra la vida y contra el \u00a0patrimonio \u00a0 econ\u00f3mico, \u00a0 observ\u00e1ndose \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0aquellas \u00a0conductas \u00a0punibles contra la seguridad p\u00fablica han prescrito, debido al tiempo \u00a0transcurrido \u00a0 \u00a0 desde \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0ejecutorias \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0resoluciones \u00a0 \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0JOS\u00c9 VALERA VALERA fue \u00a0acusado \u00a0por \u00a0el \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma de fuego de defensa personal que se le \u00a0descubri\u00f3 \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01993, resoluci\u00f3n que cobr\u00f3 firmeza el 23 de \u00a0diciembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0Ese proceso se acumul\u00f3 al relacionado con el otro \u00a0porte, \u00a0por \u00a0las \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0incautadas \u00a0el \u00a016 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01993 \u00a0y con los delitos de homicidio agravado y hurto calificado \u00a0agravado, \u00a0que \u00a0abarc\u00f3 \u00a0a \u00a0todos \u00a0los \u00a0sindicados, enjuiciamiento que qued\u00f3 en \u00a0firme el 3 de junio de 1994, al producirse la confirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0primer punible fue condenado EFRA\u00cdN \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VALERA VALERA, mientras que por el segundo, el ad quem revoc\u00f3 la condena \u00a0y \u00a0 lo \u00a0 absolvi\u00f3, \u00a0 por \u00a0ese \u00a0solo \u00a0delito, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0a \u00a0los \u00a0restantes \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para esa conducta il\u00edcita, el art\u00edculo 1\u00b0 \u00a0del \u00a0decreto \u00a03664 \u00a0de 1986, que fuera adoptado como legislaci\u00f3n permanente por \u00a0el \u00a01\u00b0 del 2266 de 1991, se\u00f1alaba una pena de prisi\u00f3n con m\u00e1ximo de 4 a\u00f1os, \u00a0sanci\u00f3n que se mantuvo en el art\u00edculo 365 de la ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, para tal delito en la fase del juicio, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal prescribe en el m\u00ednimo de cinco (5) a\u00f1os, de conformidad con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a080 y 84 del decreto 100 de 1980 (83 y 86 del \u00a0actual \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal), \u00a0lapso \u00a0superado \u00a0en \u00a0ambos \u00a0eventos, \u00a0imponi\u00e9ndose en \u00a0consecuencia \u00a0que, \u00a0\u00fanicamente respecto de los delitos de porte ilegal de armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal, se declare la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, \u00a0cesando \u00a0el procedimiento (arts. 38 y 39 L. 600 de 2000), a favor de PEDRO PABLO \u00a0BELTR\u00c1N \u00a0BEJARANO, \u00a0MOIS\u00c9S \u00a0TISOI \u00a0TIGA, \u00a0JES\u00daS \u00a0ANTONIO \u00a0QUINAYAS \u00a0QUINAYAS, \u00a0ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA, \u00a0MEDARDO \u00a0FRANCISCO \u00a0PACHECO CASTRO y EFRA\u00cdN JOS\u00c9 \u00a0VALERA VALERA, a este \u00faltimo por ambas ocasiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como consecuencia de ello, debe modificarse la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0el Tribunal a VALERA VALERA, que en definitiva quedar\u00e1 \u00a0en \u00a041 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses, \u00a0la \u00a0misma \u00a0fijada por el ad quem para los restantes \u00a0procesados, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0por \u00a0la conducta punible contra la seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0descubierta \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01993, tambi\u00e9n prescrita. No \u00a0tendr\u00e1 \u00a0efecto \u00a0el \u00a0decomiso \u00a0del \u00a0arma decretado en el numeral 6\u00b0 de la parte \u00a0motiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a011 Penal del Circuito de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0pero \u00a0ello \u00a0en \u00a0nada \u00a0afecta la vigencia de la incautaci\u00f3n efectuada, \u00a0seg\u00fan los art\u00edculos 83, 84 y 85 del decreto 2535 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- Debe advertirse \u00a0que \u00a0 como \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0no \u00a0se \u00a0casa \u00a0y \u00a0la \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0obedece \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0la \u00a0sobreviniente \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal, as\u00ed \u00a0implique \u00a0 adecuar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0la \u00a0nueva \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0se \u00a0hace \u00a0con \u00a0criterio \u00a0eminentemente \u00a0consecuencial y objetivo, siguiendo los lineamientos considerados \u00a0en \u00a0las \u00a0dos instancias y la legislaci\u00f3n entonces aplicada. En lo atinente a la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del principio de favorabilidad, a que hubiere lugar en raz\u00f3n de la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la ley 599 de 2000, su examen corresponde al Juez de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de \u00a0Seguridad, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0estatuido \u00a0en \u00a0el numeral 7\u00ba del \u00a0art\u00edculo 79 de la ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0obra \u00a0copia de una providencia del \u00a0Juzgado \u00a0Once \u00a0Penal del Circuito de Bogot\u00e1, redosificando la pena a uno de los \u00a0procesados, \u00a0 esa \u00a0 tasaci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 de \u00a0naturaleza \u00a0eminentemente \u00a0provisional, \u00a0observ\u00e1ndose \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0el \u00a0hurto \u00a0por \u00a0el cual se conden\u00f3 es calificado y \u00a0agravado, \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n aludida s\u00f3lo se atiende el homicidio y al hurto \u00a0agravados, omitiendo la calificaci\u00f3n del \u00faltimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- Al decidirse la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0sustituci\u00f3n, \u00a0por \u00a0origen de la impugnaci\u00f3n al fallo contra el \u00a0cual \u00a0va \u00a0dirigida, \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en que es \u00a0suscrita \u00a0(art. 187 L. 600 de 2000, anteriormente art. 197 D. 2700 de 1991) y no \u00a0admite recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 \u00a0DECLARAR \u00a0 PRESCRITA \u00a0 LA \u00a0 ACCION \u00a0PENAL \u00a0 adelantada \u00a0contra \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VALERA \u00a0VALERA, por el porte ilegal del arma de fuego de defensa \u00a0personal \u00a0descubierta \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0abril de 1993, al igual que la seguida contra \u00a0\u00e9l, \u00a0PEDRO PABLO BELTR\u00c1N BEJARANO, MOIS\u00c9S TISOI TIGA, JES\u00daS ANTONIO QUINAYAS \u00a0QUINAYAS, \u00a0ERNESTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0PIEDRAHITA y MEDARDO FRANCISO PACHECO CASTRO, por el \u00a0porte de las incautadas el 16 de septiembre de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Como consecuencia de lo anterior, ORDENAR \u00a0LA \u00a0CESACI\u00d3N \u00a0DEL \u00a0PROCEDIMIENTO \u00a0seguido contra dichos sindicados, \u00fanicamente \u00a0por \u00a0tales \u00a0delitos \u00a0y declarar, en consecuencia, que la pena principal impuesta \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0a \u00a0EFRA\u00cdN JOS\u00c9 VALERA VALERA, se reduce a 41 a\u00f1os y 6 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0quedando \u00a0sin \u00a0efecto \u00a0el \u00a0decomiso \u00a0del \u00a0arma respectiva, \u00a0decretado \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 6\u00b0 de la parte resolutiva de la sentencia de primera \u00a0instancia, lo cual en nada afecta la incautaci\u00f3n realizada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- NO CASAR la sentencia condenatoria objeto \u00a0de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Contra esta sentencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 TERESA RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11798 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nilson Pinilla Pinilla \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5339","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5339"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5339\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}