{"id":5320,"date":"2023-09-08T16:23:18","date_gmt":"2023-09-08T16:23:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1161407-11-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:18","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:18","slug":"1161407-11-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1161407-11-02\/","title":{"rendered":"11614(07-11-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11614 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 135 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., siete (7) de noviembre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por la defensora de JORGE EDISON \u00a0y \u00a0 MAR\u00cdA \u00a0 LIGIA \u00a0 CANO \u00a0CARDONA, \u00a0contra la sentencia proferida el 22 de marzo \u00a0de \u00a0 1995, \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3, \u00a0en \u00a0lo \u00a0fundamental, \u00a0la \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0de \u00a0un \u00a0Juzgado Regional de Medell\u00edn, \u00a0fechada \u00a0el \u00a022 \u00a0de noviembre de 1994, conden\u00e1ndolos a las penas principales de \u00a029 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa de 1170 salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso de 10 a\u00f1os y al pago de los da\u00f1os y perjuicios, como \u00a0coautores \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0delitos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0agravado \u00a0 y \u00a0 secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>El juzgador de primer grado los sintetiz\u00f3 de \u00a0la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa menor SANDRA \u00a0MILENA \u00a0SOSSA \u00a0LONDO\u00d1O, \u00a0de \u00a016 \u00a0a\u00f1os de edad, fue secuestrada en la ciudad de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0noviembre de 1991, cuando se dispon\u00eda salir al colegio. \u00a0Algunos \u00a0de los secuestradores fueron capturados cuando pretend\u00edan recibir tres \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos por parte del padre de la v\u00edctima, el odont\u00f3logo FRANCISCO \u00a0ANTONIO \u00a0SOSSA MESA. Este procedimiento permiti\u00f3 al grupo UNASE llegar hasta la \u00a0casa \u00a0de \u00a0la familia CANO CARDONA, ubicada en el barrio San Crist\u00f3bal, Pedregal \u00a0Alto, \u00a0zona \u00a0suburbana \u00a0de Medell\u00edn; all\u00ed fueron capturados cuatro integrantes \u00a0de \u00a0esta \u00a0familia, \u00a0entre ellos, JORGE EDISON y MAR\u00cdA LIGIA CANO CARDONA. El 23 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0fue practicado el levantamiento del cad\u00e1ver de SANDRA MILENA, el \u00a0cual \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0sepultado \u00a0en \u00a0la \u00a0finca ALTO LOMA DE LOS NARANJOS, a tres \u00a0cuadras \u00a0de \u00a0distancia \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de los CANO CARDONA. El cuerpo de la \u00a0v\u00edctima \u00a0presentaba \u00a0evidentes \u00a0signos \u00a0de \u00a0violencia, \u00a0atado y con muestras de \u00a0estrangulamiento\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0 \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en la denuncia penal presentada por \u00a0Francisco \u00a0Antonio \u00a0Sossa Mesa, la Unidad de Indagaci\u00f3n Preliminar del UNASE de \u00a0Medell\u00edn \u00a0inici\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente investigaci\u00f3n previa, dentro de la cual \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas y se \u00a0recibieron \u00a0las versiones libres de Luis Fernando Cano Cardona, Samuel de Jes\u00fas \u00a0Cano \u00a0Cardona, \u00a0Carlos \u00a0Mario \u00a0Lopera \u00a0Henao, \u00a0Guillermo \u00a0de Jes\u00fas Cano Guerra, \u00a0Carlos \u00a0 Freiner \u00a0 Cano \u00a0 Orrego, \u00a0Jorge \u00a0Edison \u00a0Cano \u00a0Cardona, \u00a0Juan \u00a0Manuel \u00a0Cano \u00a0Vallejo \u00a0y \u00a0Mar\u00eda Ligia Cano Cardona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en las anteriores diligencias, \u00a0el \u00a027 de noviembre de 1991, un juzgado de orden p\u00fablico de Medell\u00edn, declar\u00f3 \u00a0abierta la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchados \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0Luis \u00a0Fernando, \u00a0Mar\u00eda \u00a0 Ligia, \u00a0Samuel \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0 y \u00a0 Jorge \u00a0Edison \u00a0Cano \u00a0Cardona, \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01991, \u00a0se \u00a0les resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0contra el \u00a0\u00faltimo \u00a0de los mencionados, por los delitos de secuestro extorsivo y homicidio. \u00a0Respecto \u00a0de los dem\u00e1s se abstuvo y, en consecuencia, se les dej\u00f3 en libertad. \u00a0Igualmente, \u00a0por \u00a0competencia, \u00a0orden\u00f3 remitir copias del diligenciamiento a la \u00a0justicia de menores para que se investigaran a unos imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Allegados \u00a0unos \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n, por \u00a0auto \u00a0del 26 de mayo de 1992, se profiri\u00f3 medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0 \u00a0 contra \u00a0 \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 \u00a0 Ligia \u00a0 \u00a0 Cano \u00a0Cardona, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro extorsivo y \u00a0homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Practicadas \u00a0varias pruebas y superadas unas \u00a0contingencias \u00a0 procesales, \u00a0una \u00a0fiscal\u00eda \u00a0regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0donde \u00a0se \u00a0reasign\u00f3 \u00a0 el \u00a0 diligenciamiento, \u00a0 el \u00a0 5 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01993, \u00a0clausur\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0el \u00a011 \u00a0de junio siguiente, calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Edison \u00a0y\u00a0 Mar\u00eda Ligia \u00a0Cano \u00a0Cardona, por los delitos de homicidio agravado y \u00a0secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n a favor de Luis \u00a0Fernando \u00a0y \u00a0Samuel de Jes\u00fas Cano Cardona, decisi\u00f3n que qued\u00f3 ejecutoriada el \u00a028 de junio de la misma anualidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0agregar \u00a0que \u00a0la \u00a0citada \u00a0fiscal\u00eda, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 1\u00b0 de julio de 1993, entre otras decisiones, dispuso \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0que se investigaran las conductas \u00a0punibles \u00a0en \u00a0que \u00a0pudieron haber incurrido los miembros del UNASE al momento de \u00a0la captura de los aqu\u00ed sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El expediente pas\u00f3 a un juzgado regional de \u00a0Medell\u00edn \u00a0que, \u00a0luego \u00a0tramitar \u00a0el juicio en debida forma, profiri\u00f3, el 22 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, en la que conden\u00f3 a los \u00a0acusados \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a027 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el lapso de 10 a\u00f1os y al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios, como coautores de los delitos de homicidio \u00a0agravado y secuestro extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de la \u00a0consulta \u00a0y \u00a0por \u00a0virtud del recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por el Procurador \u00a0Judicial, \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y su defensora contra aquella decisi\u00f3n, el Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1995, la modific\u00f3, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0condenar \u00a0a \u00a0los procesados a las penas principales de 29 a\u00f1os y 6 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa de 1170 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por el \u00a0lapso \u00a0de \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de homicidio agravado y \u00a0secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0Adem\u00e1s, aument\u00f3 el monto de los da\u00f1os y perjuicios que \u00a0les fue impuesto en primera instancia. En lo dem\u00e1s la confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DEMANDAS\u00a0\u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0presentada a nombre de Jorge Edison \u00a0Cano Cardona \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensora, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0las causales \u00a0tercera \u00a0y \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0presenta \u00a0cinco cargos, cuyos argumentos se \u00a0sintetizan, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0tercera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0haber \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0ya \u00a0que \u00a0los agentes del UNASE \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0irregularidades sustanciales que vulneraron el debido proceso y \u00a0el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0irregularidades, en su criterio, fueron \u00a0las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Sometieron \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 procesados \u00a0 a \u00a0interrogatorios \u00a0informales \u00a0y \u00a0bajo \u00a0torturas. \u00a0Dice \u00a0que \u00a0el debido proceso se \u00a0aplica \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sustento \u00a0probatorio \u00a0all\u00ed \u00a0recaudado \u00a0sirve \u00a0para \u00a0vincular \u00a0mediante \u00a0indagatoria a los \u00a0imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, afirma que dicha garant\u00eda no se \u00a0respet\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0citada \u00a0fase, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que el proceso se encuentra viciado de \u00a0nulidad \u00a0 por \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 torturas \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 fueron \u00a0sometidos \u00a0sus \u00a0defendidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que el informe del agente del UNASE, \u00a0identificado \u00a0con \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a0119, relata los procedimientos que llevaron a la \u00a0captura \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0imputados, los que transcribe, donde se destaca que los \u00a0aprehendidos \u00a0 fueron \u00a0 interrogados \u00a0antes \u00a0de \u00a0recib\u00edrseles \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre, \u00a0sirviendo de evidencia para esclarecer el acontecer f\u00e1ctico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0copiar \u00a0unos \u00a0fragmentos \u00a0de \u00a0las \u00a0indagatorias \u00a0de Luis Fernando Cano y Jorge Edison Cano \u00a0Cardona, \u00a0quienes \u00a0afirmaron \u00a0haber \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0torturas \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales integrantes del UNASE, sostiene que el \u00a0agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0destacado \u00a0ante dicha unidad, \u201cno \u00a0puede \u00a0dar \u00a0fe \u00a0de \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0antes o despu\u00e9s de la misma, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0los \u00a0retenidos permanecieron en las instalaciones del UNASE \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0su \u00a0captura (22 de noviembre) hasta el 27 del mismo mes, \u00a0tiempo \u00a0en \u00a0el \u00a0cual fueron sometidos a interrogatorios por fuera de la versi\u00f3n \u00a0libre\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0la \u00a0existencia \u00a0real de los \u00a0vej\u00e1menes \u00a0a \u00a0que \u00a0fueron sometidos su procurados se confirma con el testimonio \u00a0del \u00a0padre \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y con las declaraciones de los agentes Jos\u00e9 Liber \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Guasca \u00a0y \u00a0del \u00a0Cabo \u00a0Hugo \u00a0Sarmiento Fonseca, quienes \u00a0informaron \u00a0que \u00a0efectivamente a los imputados se les someti\u00f3 a interrogatorio, \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0obtuvo \u00a0la evidencia necesaria para dar con el paradero de los \u00a0dem\u00e1s \u00a0part\u00edcipes \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0delictuales, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0agente del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0solicit\u00f3, \u00a0en el escrito precalificatorio, la expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0con \u00a0el fin de investigar los malos tratos y las tortura ejercitadas \u00a0por el cuerpo policial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0entiende \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0y \u00a0Administrativa se abstuvo de abrir la \u00a0correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n disciplinaria, con argumentos inocuos, cuando la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0Edison \u00a0Cano se le interrog\u00f3 bajo \u00a0torturas, \u00a0\u201cen los cuales se atropell\u00f3 su dignidad \u00a0humana, \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0no incriminarse, a no sufrir torturas, tratos crueles y \u00a0degradantes, \u00a0y el respeto a las formas propias del juicio y obligaban a recibir \u00a0sus \u00a0declaraciones \u00a0tanto \u00a0solo en la diligencia de versi\u00f3n libre, todo lo cual \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a \u00a0invocar \u00a0la causal de nulidad del art. 304, numeral 2\u00b0, del C. P. \u00a0P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Se \u00a0realizaron registros domiciliarios y \u00a0capturas \u00a0ilegales. \u00a0Afirma \u00a0que las aprehensiones de Mar\u00eda Ligia Cano Cardona, \u00a0Juan \u00a0Manuel Cano Vallejo, Carlos Freiner Cano, Carlos Mario Lopera, Samuel Cano \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Fernando \u00a0Cano fueron ilegales, ya que la prueba que sirvi\u00f3 de soporte \u00a0para \u00a0sus capturas se obtuvo de manera ilegal y no hubo mandamiento de autoridad \u00a0judicial competente, tal como lo exige el art\u00edculo 28 de la Carta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0Jorge Edison y Guillermo Cano, al \u00a0ser \u00a0capturados en flagrancia, fueron trasladados a las instalaciones del UNASE, \u00a0donde \u00a0se \u00a0interrogaron ilegalmente, conduciendo a los registros domiciliarios y \u00a0a \u00a0las \u00a0capturas \u00a0de las personas ya citadas, actuaci\u00f3n toda que no se cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0el lleno de los requisitos legales, m\u00e1xime cuando los primeros no contaron \u00a0con \u00a0la asistencia de un abogado, \u201cpor lo cual deben \u00a0considerarse \u00a0inexistentes en virtud de los arts. 161 y 314 del C. de P. P. y el \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0all\u00ed \u00a0obtenido \u00a0se reputa nulo de pleno derecho, esto es, \u00a0inid\u00f3neo \u00a0para producir consecuencia jur\u00eddica alguna, por mandato del art. 29, \u00a0inciso final, de la Constituci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0diligenciamiento \u00a0no \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0estado de flagrancia y \u201cla detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0administrativa\u201d, salvo en cuanto a Jorge \u00a0y \u00a0Guillermo \u00a0Cano, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual no se justifican las omisiones en que \u00a0incurrieron \u00a0los \u00a0agentes del UNASE para proceder a aprehender y a registrar los \u00a0domicilios.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cRep\u00e1rese en que \u00a0el \u00a0legislador, consciente de la proclividad de los agentes de Polic\u00eda Judicial \u00a0a \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0arbitrarias actuaciones, hizo descender el contenido garantista \u00a0del \u00a0art. \u00a028 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0por \u00a0las sinuosidades descendentes de la pir\u00e1mide \u00a0normativa \u00a0hasta situarlo en las normas transitorias convertidas en legislaci\u00f3n \u00a0permanente: \u00a0\u2018siempre que \u00a0la \u00a0 \u00a0Polic\u00eda \u00a0 \u00a0Judicial \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Orden \u00a0 P\u00fablico \u00a0 vaya \u00a0 a \u00a0 practicar \u00a0 un \u00a0allanamiento&#8230;\u2019, \u00a0 o \u00a0capturar \u00a0una \u00a0persona \u00a0en los casos que no sean de flagrancia deber\u00e1 solicitar \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 cualquier \u00a0 juez \u00a0penal \u00a0o \u00a0promiscuo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Se \u00a0 efectu\u00f3 \u00a0 una \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de personas sin asistencia del defensor y sin observar \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales para su pr\u00e1ctica. Dice que al folio 15 del expediente \u00a0obra \u00a0la \u00a0citada prueba, la que se llev\u00f3 a cabo en las instalaciones del UNASE, \u00a0\u201ccon \u00a0 el \u00a0se\u00f1or \u00a0Dar\u00edo \u00a0Evelio \u00a0Arg\u00e1ez, \u00a0quien \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0 a \u00a0 JORGE \u00a0EDISON \u00a0CANO \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0j\u00f3venes \u00a0\u2018que \u00a0pasaron \u00a0con \u00a0pica \u00a0y \u00a0pala \u00a0por \u00a0predios \u00a0 de \u00a0la \u00a0finca\u2019 \u00a0donde labora el testigo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dicha \u00a0diligencia \u00a0se desconoci\u00f3 lo reglado en el art\u00edculo 368 del C. de P. Penal, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que los imputados no estuvieron asistidos por un defensor, requisito \u00a0de \u00a0ineludible cumplimiento, as\u00ed se hubiese llevado a cabo en la investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0por disposici\u00f3n de los art\u00edculos 161 y 314, ibidem, por lo que invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0prevista en el art\u00edculo 304, numeral 3\u00b0, de la citada \u00a0obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reconoce que si bien la citada diligencia fue \u00a0nuevamente \u00a0allegada \u00a0al \u00a0sumario, \u00a0\u201ces \u00a0importante \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0vicio \u00a0de nulidad de la primera diligencia, por cuanto, pese a ser \u00a0considerada \u00a0inexistente \u00a0de \u00a0pleno \u00a0derecho \u00a0por \u00a0normas \u00a0superiores de nuestro \u00a0ordenamiento, \u00a0produjo \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0lesivas \u00a0para \u00a0la libertad de \u00a0JORGE \u00a0EDISON, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0sobre \u00a0ella y las versiones libres&#8230;, se ciment\u00f3 la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0dictada \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0por \u00a0la cual permanece a\u00fan \u00a0privado \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Se \u00a0recibieron \u00a0versiones \u00a0libres \u00a0a los \u00a0imputados \u00a0sin \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0de \u00a0un defensor. Anota que las rendidas por Luis \u00a0Fernando \u00a0Cano \u00a0Cardona, \u00a0Samuel \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cano \u00a0Cardona, Carlos Mario Lopera \u00a0Henao, \u00a0Guillermo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cano \u00a0Guerra, \u00a0Carlos \u00a0Freiner Cano Orrego, Jorge \u00a0Edison \u00a0Cano \u00a0Cardona, \u00a0Juan Manuel Cano Vallejo y Mar\u00eda Ligia Cano Cardona son \u00a0inexistentes, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo preceptuado en el art\u00edculo 161 del C. de P. \u00a0Penal, \u00a0\u201cpuesto que se practicaron sin la presencia \u00a0de \u00a0los defensores designados para el efecto por cada uno de los imputados o, en \u00a0su \u00a0defecto, \u00a0por \u00a0el designado oficiosamente\u201d, yerro \u00a0que \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0el \u00a0principio del derecho de defensa y, por lo mismo, gener\u00f3 \u00a0la causal de nulidad prevista en el art\u00edculo 304.3, ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0que llam\u00f3 \u201cTRANSCENDENCIA \u00a0 DE \u00a0 LAS \u00a0 IRREGULARIDADES \u00a0SE\u00d1ALADAS\u201d, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0los \u00a0interrogatorios \u00a0recibidos \u00a0bajo tortura \u00a0constituyen \u00a0el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0alegado, \u00a0conllevando \u00a0la \u00a0invalidez de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0por violaci\u00f3n del debido proceso, \u201cesto \u00a0es, \u00a0un \u00a0entorno \u00a0de racionalidad y respeto a las garant\u00edas fundamentales a los \u00a0procesados, \u00a0como \u00a0son \u00a0el \u00a0respeto \u00a0por su dignidad humana, el derecho a no ser \u00a0sometido \u00a0 a \u00a0tratos \u00a0crueles, \u00a0inhumanos \u00a0o \u00a0degradantes \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0no \u00a0autoincriminarse\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, advierte que las declaraciones de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0Jos\u00e9 Liber S\u00e1nchez, Carlos Julio Guasca y Hugo Sarmiento Fonseca \u00a0deben \u00a0considerarse \u00a0como nulas de pleno derecho, ya que sus afirmaciones fueron \u00a0obtenidas, \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 irregular, \u00a0 con \u00a0 los \u00a0multicitados \u00a0interrogatorios \u00a0ilegales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa informaci\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0obtenida \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la verdad que busca el proceso penal, \u00fanica \u00a0id\u00f3nea \u00a0para \u00a0justificar \u00a0un fallo condenatorio, toda vez que aquella ha de ser \u00a0una \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018verdad \u00a0normativa\u2019 en el sentido \u00a0de \u00a0que \u2018lo es s\u00f3lo si es \u00a0buscada \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0conseguida \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 respeto \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 normas\u2019. \u00a0Lo \u00a0contrario, esto es, aprovechar \u00a0medios \u00a0de prueba formalmente v\u00e1lidos pero derivados de pr\u00e1cticas ilegales, es \u00a0conceder \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0a \u00a0actuaciones \u00a0a \u00a0las que el derecho niega \u00a0existencia; \u00a0de \u00a0este \u00a0modo \u00a0el Estado, a trav\u00e9s de sus jueces, se convierte en \u00a0delincuente \u00a0y art\u00edfice del propio ilegalismo, pues cuando aquellos renuncian a \u00a0ser \u00a0diques \u00a0de \u00a0la arbitrariedad se convierten en su patrocinadores\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0anota \u00a0que como las versiones \u00a0libres \u00a0y \u00a0el \u00a0reconocimiento en fila de personas son nulos de derecho, tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0son \u00a0todas \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0se \u00a0derivan \u00a0de \u00a0ellos. \u00a0Adem\u00e1s, las citadas \u00a0probanzas \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0soporte \u00a0al \u00a0instructor \u00a0para proferir en contra de su \u00a0procurado \u00a0 \u00a0 medida \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 aseguramiento, \u00a0 \u00a0afect\u00e1ndole \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0libertad \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, solicita a la Corte casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0declarar la nulidad de lo actuado a \u00a0partir \u00a0del \u00a0auto \u00a0de \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0orden\u00e1ndose la libertad \u00a0provisional de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa al Tribunal de haber dictado sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del debido proceso y del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0error \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0que condujo a la violaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 8\u00b0 de la Convenci\u00f3n Americana \u00a0sobre \u00a0Derechos \u00a0Humanos, \u00a014 \u00a0del \u00a0Pacto \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0Derechos Civiles y \u00a0Pol\u00edticos, 7\u00b0, 18 y 442 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0es indispensable referirse al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y al derecho de defensa como garant\u00edas del proceso penal, toda \u00a0vez \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 vulneraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0segunda \u00a0conlleva \u00a0necesariamente \u00a0a \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n de la primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de conceptualizar sobre el sistema \u00a0acusatorio \u00a0del \u00a0proceso penal y respecto de la motivaci\u00f3n de las providencias, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0estas \u00a0garant\u00edas \u00a0fueron \u00a0transgredidas \u00a0en \u00a0este asunto cuando se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, pues no se atendieron, \u201cbien \u00a0 sea \u00a0 para \u00a0acogerlos \u00a0o \u00a0desestimarlos \u00a0razonadamente, \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0aducidos \u00a0en \u00a0los alegatos precalificatorios por la defensa respecto \u00a0de \u00a0una \u00a0eventual preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n o de un contenido menos gravoso \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n\u201d, irregularidad que \u00a0tambi\u00e9n, a su juicio, viol\u00f3 el principio de lealtad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que tal yerro es trascendente, por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa se debe respetar a lo largo del \u00a0proceso. \u00a0Caso \u00a0contrario, \u00a0dice, \u00a0se \u00a0llegar\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cY decir debido \u00a0proceso \u00a0es, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos, construir el contradictorio en todas y cada una de \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0etapas \u00a0 \u00a0 \u00a0procesales, \u00a0 \u00a0 \u00a0plante\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 siempre \u00a0 \u00a0 seriamente \u00a0la \u00a0probabilidad \u00a0de \u00a0que el \u00a0inculpado \u00a0 sea \u00a0 en \u00a0realidad \u00a0inocente. \u00a0Rompe \u00a0con esta l\u00f3gica, expresi\u00f3n de racionalidad democr\u00e1tica \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0la negativa a considerar los argumentos expuestos por la defensa, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0este \u00a0proceder delata una asunci\u00f3n subyacente: que LA \u00a0CULPABILIDAD \u00a0NO ES UNA HIP\u00d3TESIS A COMPROBAR, SINO UN TEOREMA \u00a0A \u00a0DEMOSTRAR, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0la culpabilidad de Jorge \u00a0Edison \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 \u00a0Ligia \u00a0 \u00a0Cano \u00a0 \u00a0Cardona \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0\u2018certeza\u2019 \u00a0concebida \u00a0desde \u00a0el \u00a0comienzo, que \u00a0s\u00f3lo \u00a0debe \u00a0esperar \u00a0el \u00a0momento \u00a0de dictar sentencia para ser revelada, con lo \u00a0cual \u00a0una vez despojados los procesados del velo de una contienda de razones, es \u00a0un \u00a0proceso \u00a0limpio, \u00a0esto \u00a0es, CONTRADICTORIO si ya hay una parte que se arroga \u00a0exclusivamente \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n de la verdad \u00a0y, \u00a0la \u00a0otra, \u00a0-la \u00a0defensa- \u00a0por consiguiente, carece del rol de \u00a0coadyuvante \u00a0 en \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0all\u00ed \u00a0donde \u00a0la \u00a0\u2018verdad\u2019 \u00a0ya \u00a0ha \u00a0sido encontrada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0procesal \u00a0del \u00a0sumario \u00a0no \u00a0se \u00a0respet\u00f3 \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0dial\u00e9ctico \u00a0que debe tener el proceso \u00a0penal, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvieron en cuenta las tesis de los defensores, m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0la \u00a0anterior \u00a0defensora \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Edison \u00a0aleg\u00f3 \u00a0la \u00a0falta de m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0 para \u00a0 imputarle \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia y, en su lugar, declarar la nulidad de todo lo actuado a partir de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, inclusive, ordenando la libertad provisional de \u00a0los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0primera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa al ad quem de haber violado, de manera \u00a0directa, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 31.2 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y 17 del C. de P. Penal e interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0206 \u00a0y \u00a0217 \u00a0del \u00a0C. de P. Penal, contrariando lo dispuesto \u00a0\u201cen \u00a0los art\u00edculos 5\u00b0, numeral 1\u00b0, y 14, numeral \u00a04\u00b0, \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a074 \u00a0de \u00a01968 \u00a0(Pacto \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Civiles \u00a0y \u00a0Pol\u00edticos) \u00a0y \u00a08\u00b0, \u00a0numeral 2\u00b0, literal h), y 29, literal a), de la Ley 16 de \u00a01972 \u00a0(Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San Jos\u00e9 de Costa \u00a0Rica)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0agrav\u00f3 la pena \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0de primer grado, cuando los procesados eran los \u00fanicos \u00a0apelantes, \u00a0lo \u00a0que condujo a que les aumentara la pena a 29 a\u00f1os de prisi\u00f3n y \u00a0la imposici\u00f3n de multa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que la facultad del superior para \u00a0conocer \u00a0de \u00a0toda \u00a0la sentencia por virtud del grado jurisdiccional de consulta, \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0limitada \u00a0si se interpone el recurso de apelaci\u00f3n, como ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0en \u00a0que fue interpuesta por la defensora de Jorge Edison Cano y \u00a0por \u00a0el \u00a0agente del Ministerio P\u00fablico, quien discrep\u00f3 sobre la imposici\u00f3n de \u00a0unas \u00a0 agravantes \u00a0 espec\u00edficas \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0por \u00a0la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0el ad quem interpret\u00f3 err\u00f3neamente el art\u00edculo 206 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0Penal, \u00a0toda \u00a0vez que \u201cdicha norma, \u00a0antes \u00a0de \u00a0numerar \u00a0los \u00a0casos \u00a0en \u00a0que procede la consulta, antepone -a modo de \u00a0condici\u00f3n \u00a0 necesaria- \u00a0que \u00a0este \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0opera \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0interponga \u00a0 recurso \u00a0 alguno\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0no \u00a0aconteci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0afirma \u00a0que la misma ley procesal \u00a0contempl\u00f3 \u00a0 tr\u00e1mites \u00a0 procedimentales \u00a0 diversos \u00a0para \u00a0surtirse \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia. \u00a0As\u00ed, \u00a0los art\u00edculos 196A y 196B del C. de P. Penal \u201cse \u00a0ocupan \u00a0del \u00a0recurso \u00a0ordinario, \u00a0mientras \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213, \u00a0eiusdem, \u00a0en \u00a0su \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0citado grado jurisdiccional, \u00a0advirti\u00e9ndose \u00a0l\u00f3gicas \u00a0diferencias \u00a0entre dichas normas, habida cuenta de que \u00a0la \u00a0materia \u00a0a \u00a0debatir y la amplitud revisora del superior no ser\u00e1n las mismas \u00a0en \u00a0uno \u00a0y otro caso. De ser v\u00e1lido consultar una providencia que fue objeto de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0carecer\u00eda \u00a0de \u00a0sentido \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0hubiese \u00a0dispuesto un camino \u00a0procedimental \u00a0 \u00a0 \u00a0distinto \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 surtir \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 consulta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reconoce que la Corte Suprema de Justicia ha \u00a0tenido \u00a0una \u00a0posici\u00f3n \u00a0doctrinaria \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la aqu\u00ed expuesta, pero, en su \u00a0criterio, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0providencia \u00a0es \u00a0apelada \u00a0no \u00a0es \u00a0susceptible \u00a0del \u00a0grado \u00a0jurisdiccional de la consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0 que \u00a0 frente \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencias \u00a0consultables \u00a0tambi\u00e9n \u00a0impera \u00a0la garant\u00eda de no reformar en perjuicio, ya que \u00a0la \u00a0consulta \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0una \u00a0emanaci\u00f3n \u00a0del principio de la doble \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0las \u00a0garant\u00edas procesales son las barreras con las que cuenta \u00a0la \u00a0persona \u00a0acusada \u00a0de \u00a0un \u00a0delito para oponerse al inter\u00e9s general del poder \u00a0punitivo del Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa garant\u00eda de \u00a0non \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0frente \u00a0a sentencias consultables tambi\u00e9n encuentra \u00a0concreci\u00f3n \u00a0en \u00a0sede \u00a0legal. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0el art\u00edculo 217 del C. de P. P., al \u00a0establecer \u00a0la \u00a0competencia del superior en segunda instancia le permite decidir \u00a0sin \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0sobre \u00a0la \u00a0providencia \u00a0consultada; \u00a0luego \u00a0alude a la \u00a0competencia \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0tras \u00a0un punto seguido, \u00a0establece \u00a0como \u00a0l\u00edmite \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n de agravar la pena impuesta cuando se \u00a0trate \u00a0de \u00a0sentencias condenatorias en las que el procesado sea apelante \u00fanico. \u00a0Una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0del precepto, con base en el m\u00e9todo gramatical, \u00a0permite \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0barrera impuesta por la non reformatio in pejus a la \u00a0competencia \u00a0 revisora \u00a0del \u00a0superior \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0opera \u00a0frente \u00a0al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0(como \u00a0asume \u00a0el ad quem), sino tambi\u00e9n para la consulta, pues tras \u00a0especificar \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0parte la competencia frente a cada v\u00eda de segunda \u00a0instancia, \u00a0 finaliza \u00a0 prohibiendo \u00a0categ\u00f3ricamente \u00a0-no \u00a0se \u00a0podr\u00e1 \u00a0en \u00a0caso \u00a0alguno&#8230;- \u00a0agravar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0condenado \u00a0apelante \u00fanico\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, advierte que si bien el \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0la \u00a0consulta \u00a0en \u00a0principio \u00a0no \u00a0fija \u00a0barreras \u00a0a la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0superior, de todos modos existe una excepci\u00f3n con relaci\u00f3n a \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0condenatorias, \u00a0reservando \u00a0aquella \u00a0amplitud \u00a0para \u00a0las dem\u00e1s \u00a0providencias \u00a0judiciales, \u00a0tal \u00a0como \u00a0se \u00a0infiere \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a031 de la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y 217 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Arguye \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0Estado \u00a0de \u00a0derecho la \u00a0consulta \u00a0busca \u00a0ampliar \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0procesado \u00a0cuando \u00a0no manifieste \u00a0inconformidad \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0providencia. \u00a0Por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n, \u00a0el art\u00edculo 206, \u00a0ibidem, \u00a0\u201cfija \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n como \u00a0condici\u00f3n \u00a0necesaria \u00a0para que sea viable la consulta, pues en tales eventos se \u00a0encuentran \u00a0cerrados los conductos regulares para hacer efectiva la garant\u00eda de \u00a0la \u00a0doble \u00a0instancia, situaci\u00f3n que ocurrir\u00eda en el caso de que el acusado por \u00a0falta \u00a0de defensa t\u00e9cnica no haya advertido que la providencia en cuesti\u00f3n sea \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0sus \u00a0derechos&#8230;\u201d, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0superior \u00a0debe \u00a0corregir \u00a0los errores en que incurri\u00f3 el inferior al adoptar la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera que discrepa de la posici\u00f3n de esta \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0garant\u00eda contenida en el \u00a0art\u00edculo \u00a031 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, constituye un trato discriminatorio \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0fallos anticipados, en los que no opera la consulta, aspecto que \u00a0violenta \u00a0el \u00a0principio de igualdad, m\u00e1xime cuando este instituto, a su juicio, \u00a0deja entrever una mentalidad inquisitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que si bien fueron varios los sujetos \u00a0procesales \u00a0que \u00a0impugnaron \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia, de todos modos \u00a0debe \u00a0sostenerse \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0apelante \u00fanico, ya que los argumentos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0y \u00a0el \u00a0Ministerio P\u00fablico no se excluyen entre \u00a0s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala ha sostenido que no \u00a0opera \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n de la reformatio in pejus cuando se vulnera el principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, afirmaci\u00f3n que no comparte, pues no entiende c\u00f3mo \u00a0puede \u00a0 esgrimirse \u00a0tal \u00a0circunstancia \u00a0\u201ccontra \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0por ser aquel limite formal del ius puniendi y no v\u00e1lvula de escape \u00a0para hacerlo omn\u00edmodo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que como el principio de legalidad \u00a0tiene \u00a0sustento \u00a0en \u00a0los \u00a0instrumentos \u00a0internacionales, constituye un desafuero \u00a0invocarlo \u00a0para \u00a0justificar \u00a0un incremento punitivo, con claro detrimento de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0y de las garant\u00edas judiciales consagradas en favor del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, solicita a la Corte casar la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y, \u00a0en \u00a0su lugar, \u201cmantener la \u00a0pena \u00a0impuesta para el delito de secuestro dentro del marco punitivo tomado como \u00a0base \u00a0 en \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0 (art. \u00a0 268 \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal)\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado, de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, por \u201cerr\u00f3nea \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de la norma aplicada por el ad quem para fijar la pena por el delito \u00a0de \u00a0secuestro extorsivo (art. 6\u00b0 del Decreto 2790\/90, adoptado por el art\u00edculo \u00a011 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02266\/91) \u00a0cuando, por el contrario, la norma aplicable en este \u00a0caso es el art. 268 del C\u00f3digo Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0 que \u00a0 el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0vari\u00f3 \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, con el simple \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00e9ste se hab\u00eda equivocado al aplicar el art\u00edculo 268 del C. \u00a0Penal, \u00a0sin \u00a0ofrecer \u00a0otro tipo de motivaci\u00f3n, lo que no comparte, toda vez que \u00a0para \u00a0el sentenciador de segundo grado la norma aplicable era la contenida en el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de 1990, al estimar que hab\u00eda modificado el \u00a0citado art\u00edculo 268. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, dice que si se observa el alcance \u00a0de \u00a0los decretos legislativos expedidos bajo el anterior r\u00e9gimen constitucional \u00a0y \u00a0 su \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0a \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a08\u00b0 \u00a0transitorio \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, se aprecia que el art\u00edculo \u00a0121 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0de \u00a01886 \u00a0\u201cprohibi\u00f3 al Gobierno \u00a0derogar \u00a0 las \u00a0leyes \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0los \u00a0expresados \u00a0decretos, \u00a0limitando \u00a0sus \u00a0facultades \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0a la suspensi\u00f3n de aquellas incompatibles con el estado \u00a0de \u00a0sitio. \u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0tal \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0la \u00a0jurisprudencia se encarg\u00f3 de \u00a0matizar \u00a0los \u00a0alcances de la normativa dictada al amparo de la excepci\u00f3n. As\u00ed, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0de agosto 23 de 1990&#8230;, examinado un caso similar al que hoy nos \u00a0ocupa, \u00a0se establece la vigencia paralela del C\u00f3digo Penal y del Decreto 180\/88 \u00a0respecto \u00a0 al \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0secuestro. \u00a0Este \u00a0pronunciamiento \u00a0es \u00a0de \u00a0especial \u00a0importancia \u00a0porque \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0discurre ampliamente sobre los alcances de las \u00a0normas \u00a0 \u00a0de \u00a0 estado \u00a0 de \u00a0 sitio \u00a0 \u2018con \u00a0el \u00a0\u00fanico prop\u00f3sito de unificar las pautas de aplicaci\u00f3n de \u00a0la ley\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0hacer \u00a0un \u00a0recuento de la citada \u00a0jurisprudencia, \u00a0asevera \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0corrigi\u00f3 \u00a0la tesis sostenida sobre la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0268 \u00a0y \u00a0269 del C. Penal por el Decreto 180 de \u00a01988, \u00a0viraje \u00a0jurisprudencial \u00a0que \u00a0ha \u00a0permanecido \u00a0en \u00a0firme y que no tuvo en \u00a0cuenta el Tribunal Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, anota que entender que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0su procurado era la que conten\u00eda el multicitado art\u00edculo 6\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790, el que modific\u00f3 la pena prevista en el art\u00edculo 268 del C. \u00a0Penal, \u00a0 es \u00a0 desconocer \u00a0 la \u00a0 reserva \u00a0emanada \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0\u201c(art. \u00a0150, \u00a0numeral \u00a02\u00b0, Constituci\u00f3n y 5\u00b0 del \u00a0T\u00edtulo \u00a0Preliminar \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil) \u00a0y el art\u00edculo 121 de la nueva Carta, \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual, ninguna autoridad del Estado podr\u00e1 ejercer funciones distintas \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuyen \u00a0la Constituci\u00f3n y la ley, no cont\u00e1ndose entre las \u00a0asignadas \u00a0al \u00a0Gobierno \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0200 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0la \u00a0facultad del \u00a0legislador penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que el Decreto 2266 de 1991 contiene \u00a0\u201cdoble \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0secuestro, tanto en los \u00a0arts. \u00a022 \u00a0y 23 del D. 180\/88 (vertidos en el art\u00edculo 4\u00b0 del 2266\/91) como en \u00a0el \u00a0art. \u00a06\u00b0 \u00a0del \u00a0D. \u00a02790\/90 \u00a0(vertido \u00a0en \u00a0el art. 11 de aqu\u00e9l), los cuales \u00a0repiten \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n del secuestro extorsivo contenida en el C\u00f3digo Penal, \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0al complementar el art. 22 con las agravantes previstas en \u00a0los \u00a0literales \u00a0f) y h) del art. 23 y, en el segundo, con la alusi\u00f3n directa al \u00a0art. \u00a0268 del C\u00f3digo Penal, pero adem\u00e1s tales preceptos adicionan agravantes y \u00a0sujetos \u00a0pasivos \u00a0cualificados. \u00a0No \u00a0obstante, la penalidad es diferente, siendo \u00a0m\u00e1s grave la \u00faltima de dichas normas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0declar\u00f3 \u00a0exequible \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02266 \u00a0de 1991, por lo que resulta obvio buscar \u00a0nuevas \u00a0pautas \u00a0interpretativas \u00a0que \u00a0permitan \u00a0resolver el concurso aparente de \u00a0tipos \u00a0que \u00a0se \u00a0presentaba frente al punible de secuestro extorsivo, teniendo en \u00a0cuenta el momento en que los hechos ocurrieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0un \u00a0primer \u00a0criterio \u00a0para \u00a0solucionar \u00a0dicho \u00a0concurso, \u00a0se \u00a0encuentra en el fallo que declara exequible el \u00a0mencionado \u00a0decreto, \u00a0toda vez que all\u00ed se argumenta la excepcional gravedad de \u00a0los \u00a0comportamientos \u00a0criminalizados \u00a0en \u00a0dicha normativa por su vinculaci\u00f3n al \u00a0terrorismo \u00a0y \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0enfrentar, \u00a0de \u00a0manera \u00a0din\u00e1mica, \u00a0el \u00a0citado \u00a0fen\u00f3meno, es decir, se debe evidenciar la finalidad terrorista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0entonces, respecto del art\u00edculo 6\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto 2790 de 1990 se explica su drasticidad frente a los restantes tipos \u00a0de \u00a0secuestro extorsivo por la presencia de un sujeto pasivo cualificado, por lo \u00a0que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0ocurrir los hechos en el presente asunto, el art\u00edculo 268 \u00a0del \u00a0C. \u00a0Penal \u00a0ten\u00eda \u00a0plena \u00a0vigencia \u00a0y \u00a0era aplicable al secuestro extorsivo \u00a0contra \u00a0cualquier \u00a0particular \u00a0y \u00a0sin la finalidad terrorista, situaci\u00f3n que no \u00a0acontec\u00eda con las dem\u00e1s normas que regulaban este punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0con \u00a0esa \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0se \u00a0preservan \u00a0los postulados de lesividad y de proporcionalidad, motivo por el cual \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0escogida por el juez regional era la apropiada para los \u00a0hechos \u00a0objeto \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0pues se trata de un secuestro extorsivo sin \u00a0finalidad terrorista y sin sujeto pasivo cualificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0asevera \u00a0que la competencia de la \u00a0justicia \u00a0 \u00a0regional \u00a0 para \u00a0 conocer \u00a0 del \u00a0 diligenciamiento \u00a0 \u201cno \u00a0depone \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0nuestra tesis, pues aunque la norma que \u00a0pretende \u00a0hacer valer el ad quem es de uso privativo de la justicia regional, de \u00a0all\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0deriva \u00a0que \u00a0no \u00a0pueda \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede acudirse a la legislaci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0materia \u00a0de juzgamiento halle adecuaci\u00f3n t\u00edpica en una \u00a0norma \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal&#8230;\u201d, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0exist\u00edan \u00a0normas, las que enuncia, donde se le daba el conocimiento del punible \u00a0de secuestro a estos jueces, con excepci\u00f3n del secuestro simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, consecuentemente, fijar la pena para el secuestro extorsivo al \u00a0tenor del art\u00edculo 268 del C. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Tercer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, ya que no exist\u00edan elementos de juicio \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0para condenar a su \u00a0procurado como autor o c\u00f3mplice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas vulneradas cita los art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 2\u00b0, 21, 323, y 324, numerales 2\u00b0, 4\u00b0, 5\u00b0 \u00a0y 7\u00b0, del C. Penal y 2\u00b0, 246, 247 y 445 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de definir los aspectos objetivos y \u00a0subjetivos \u00a0 del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0de \u00a0citar \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0coautor\u00eda, \u00a0los que explica, de referirse a la verdad procesal, al razonamiento \u00a0judicial, \u00a0a \u00a0la necesidad de certeza para condenar y de exponer el concepto del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0asevera \u00a0que el homicidio a que se refiere el proceso hace \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0la \u00a0menor, \u00a0la \u00a0que se encuentra demostrada con la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0sobre el cad\u00e1ver y la necropsia, sin que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0sentenciadores hubiese aclarado cu\u00e1l fue la acci\u00f3n de matar, \u00a0as\u00ed \u00a0como tampoco la relaci\u00f3n de causalidad entre dicha acci\u00f3n y el resultado \u00a0t\u00edpico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 que \u00a0 ambas \u00a0 instancias \u00a0tambi\u00e9n \u00a0presumieron \u00a0que entre los procesados hubo un acuerdo com\u00fan para realizar tanto \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0como \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0partiendo de los presuntos m\u00f3viles que les \u00a0animaban \u00a0para \u00a0asegurar \u00a0la \u00a0impunidad de los delitos, sin que aclarara en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0 la \u00a0 contribuci\u00f3n \u00a0 objetiva \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0Jorge \u00a0Edison \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Copia \u00a0unos \u00a0apartes \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencia de \u00a0instancia, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0permite \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0s\u00f3lo logr\u00f3 establecerse que la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el d\u00eda despu\u00e9s del secuestro y no en el lugar \u00a0donde \u00a0fue \u00a0hallado \u00a0su \u00a0cuerpo, sino en el lugar de cautiverio, \u201cpor \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0descarta \u00a0que la joven haya sido enterrada viva, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0durante \u00a0el proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cAunque \u00a0el ad \u00a0quem \u00a0demuestra mayor inter\u00e9s en aclarar la circunstancia de tiempo (en lo cual \u00a0existe \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0con el fallo inicial) y lugar en que se habr\u00eda cometido \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0no \u00a0logra \u00a0determinar \u00a0el \u00a0modo \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 la muerte, si \u00a0efectivamente \u00a0obedeci\u00f3 \u00a0a \u00a0una conducta humana, siendo necesaria la certeza al \u00a0respecto \u00a0pues, no obstante ser el homicidio un delito de medios indeterminados, \u00a0ello \u00a0no \u00a0exime \u00a0del \u00a0deber \u00a0de \u00a0comprobar \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0utilizado en el caso \u00a0concreto, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0precisar \u00a0por \u00a0medio \u00a0de qu\u00e9 acci\u00f3n f\u00edsica, externa se \u00a0concret\u00f3 la lesi\u00f3n al bien jur\u00eddico vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin \u00a0lograr \u00a0determinar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de matar tampoco es posible establecer si hubo relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva (o causalidad en t\u00e9rminos del art. 21 del C.P.) entre \u00a0el \u00a0resultado \u00a0muerte \u00a0y \u00a0alguna \u00a0indeterminada \u00a0conducta \u00a0humana que la hubiese \u00a0producido. \u00a0De \u00a0otro lado, nunca se aclara cu\u00e1l fue la causa de la muerte de la \u00a0menor, \u00a0como \u00a0reiteradamente \u00a0se advierte en la necropsia y en la ampliaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0misma. \u00a0Sin \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0faltan dos de los elementos objetivos necesarios \u00a0para \u00a0dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0del \u00a0art. \u00a0323 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0Edison \u00a0lo \u00a0tuvieron \u00a0como \u00a0coautor con el argumento de que \u00a0hab\u00eda \u00a0efectuado \u00a0ciertos \u00a0pasos para consumar el hecho punible, como fueron el \u00a0de \u00a0 cuidar \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 secuestrada, \u00a0 el \u00a0de \u00a0recoger \u00a0el \u00a0dinero \u00a0producto \u00a0del \u00a0secuestro,\u00a0 \u00a0el \u00a0de \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0visto \u00a0con \u00a0las herramientas y en el lugar \u00a0donde \u00a0fue \u00a0encontrada la v\u00edctima. Igualmente, que el Tribunal a\u00f1adi\u00f3 que los \u00a0m\u00f3viles \u00a0\u201cque permitir\u00edan explicar el homicidio y \u00a0se \u00a0 infiere, \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 del \u00a0 indicio \u00a0 de \u00a0 presencia \u00a0 que \u00a0 \u2018la \u00a0labor \u00a0realizaba \u00a0se encaminaba a \u00a0preparar \u00a0 el \u00a0 terreno \u00a0 con \u00a0 miras \u00a0 a \u00a0 inhumar \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0cautiva\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tal \u00a0 motivo, \u00a0 indica \u00a0 que \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su procurado se infiri\u00f3 en que cuid\u00f3 a la secuestrada, en \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0dinero \u00a0del \u00a0rescate y, finalmente, en el hecho de haber sido \u00a0visto \u00a0con \u00a0las \u00a0herramientas \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar donde fue inhumada la v\u00edctima. Sin \u00a0embargo, \u00a0estima \u00a0que \u00a0esas \u00a0afirmaciones corresponden a una simple apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador, sin que integre la verdad procesal debido a errores de hecho y de \u00a0derecho cometidos en la apreciaci\u00f3n de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0que \u00a0haya \u00a0cuidado \u00a0a \u00a0la \u00a0secuestrada \u00a0y \u00a0hubiese \u00a0recibido \u00a0el \u00a0dinero \u00a0del \u00a0rescate \u00a0s\u00f3lo \u00a0explican \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su procurado en el secuestro y no en el homicidio, porque no \u00a0son \u00a0conductas \u00a0id\u00f3neas para causar la muerte de otro. Y que hubiese sido visto \u00a0con \u00a0unas \u00a0herramientas en el sido donde fue enterrada la menor, \u201chay \u00a0que \u00a0preguntarse \u00a0si \u00a0ello implica un co-dominio en el acto de \u00a0\u2018matar a otro\u2019, \u00a0 necesario \u00a0 para \u00a0configurar \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0vincular \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como \u00a0coautor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. No fue JORGE \u00a0EDISON \u00a0quien \u00a0transport\u00f3 el cad\u00e1ver al sitio donde fue sepultado, por lo cual \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0lugar \u00a0a suponer que al momento de ocurrir la muerte aqu\u00e9l hubiese \u00a0estado en contacto con la joven secuestrada y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. La acci\u00f3n \u00a0de \u00a0enterrar \u00a0un cad\u00e1ver no coincide con la de matar a otro, pues al momento de \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n de JORGE EDISON ya habr\u00eda ocurrido la muerte de la joven (que \u00a0no \u00a0 su \u00a0 homicidio, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0logr\u00f3 \u00a0estructurarse \u00a0tal \u00a0tipicidad), \u00a0en \u00a0circunstancia \u00a0de tiempo y lugar diferentes a las que se hallaba el procesado al \u00a0momento \u00a0de concretar su intervenci\u00f3n. Si bien no existe certeza respecto de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0que \u00a0produjo \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de Sandra, s\u00ed la hay respecto de que ella no \u00a0aconteci\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0de \u00a0la \u00a0inhumaci\u00f3n, ni su deceso fue consecuencia de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0sepultada \u00a0viva, \u00a0por \u00a0lo cual deviene un contrasentido afirmar que \u00a0JORGE \u00a0EDISON \u00a0codomin\u00f3 la muerte de la menor, cuando la acci\u00f3n desplegada fue \u00a0enterrar su cad\u00e1ver\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que la presunta \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0imputa por los juzgadores s\u00f3lo podr\u00eda considerarse \u00a0como \u00a0un \u00a0acto \u00a0de colaboraci\u00f3n posterior a la fase de consumaci\u00f3n, lo que, en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0dar\u00eda \u00a0lugar \u00a0a imput\u00e1rsele la comisi\u00f3n del hecho a t\u00edtulo de \u00a0c\u00f3mplice \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u201cde \u00a0 \u00a0encubridor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0 que \u00a0 los \u00a0sentenciadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0guardaron \u00a0silencio \u00a0sobre \u00a0la \u00a0certeza que ten\u00edan sobre la efectiva \u00a0ocurrencia \u00a0de la acci\u00f3n de matar y el nexo de imputaci\u00f3n objetiva entre \u00e9sta \u00a0y \u00a0el \u00a0resultado \u00a0muerte, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0las \u00a0razones que ten\u00edan para inferir que \u00a0Sandra Milena fue asesinada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese silencio, seg\u00fan su criterio, demuestra \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0la \u00a0certeza \u00a0requerida \u00a0y, \u00a0por \u00a0ello, \u00a0no \u00a0lograron \u00a0siquiera \u00a0establecer \u00a0 una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0pues \u00a0no \u00a0contaban \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0tipificar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de homicidio, toda vez que el \u00a0\u00fanico \u00a0testigo \u00a0de \u00a0cargo \u00a0no \u00a0ofrece \u00a0claridad \u00a0alguna \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0vulner\u00e1ndose \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0anteriormente citadas, lo que respalda \u00a0con la elaboraci\u00f3n de personales deducciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0explicar \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0materialidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0y la exigencia del nexo de causalidad, manifiesta \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia es inconsecuente al haber condenado al procesado como coautor \u00a0del \u00a0citado \u00a0homicidio, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no explic\u00f3 sobre qu\u00e9 conducta se edific\u00f3 su \u00a0responsabilidad, \u00a0respaldando \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n sobre acciones concretas realizadas \u00a0por el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Edison \u00a0en \u00a0el homicidio se supli\u00f3 con la enunciaci\u00f3n de unos m\u00f3viles por los \u00a0que \u00a0presuntamente se cometi\u00f3 dicha conducta. Igualmente, la exigencia del nexo \u00a0de \u00a0la imputaci\u00f3n objetiva, \u201ctampoco se verifica en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0toda \u00a0vez que, ante una acci\u00f3n homicida indeterminada, mal podr\u00eda \u00a0establecerse \u00a0relaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0entre \u00a0ella \u00a0y \u00a0el resultado. La \u00fanica acci\u00f3n \u00a0imputada \u00a0a \u00a0JORGE \u00a0EDISON, \u00a0que \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0modo lo relaciona con la muerte de \u00a0Sandra \u00a0Milena, \u00a0es \u00a0la \u00a0que \u00a0presumiblemente \u00a0hubiese \u00a0enterrado \u00a0su \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0conducta \u00a0que, por ser posterior al resultado, no puede ser tenida como causa de \u00a0dicha \u00a0muerte, \u00a0la cual no lleg\u00f3 a establecerse en el protocolo de necropsia ni \u00a0en la ampliaci\u00f3n de la misma\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, estima que a su procurado se le \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0culpabilidad, como quiera que se le llam\u00f3 a juicio \u00a0como \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la muerte de la v\u00edctima, \u201clo \u00a0cual \u00a0es, \u00a0sin \u00a0duda, \u00a0un \u00a0evento \u00a0de \u00a0versari \u00a0in re \u00a0illicita, \u00a0ya \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de la vinculaci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0al secuestro de la menor se deriv\u00f3, sin m\u00e1s, su responsabilidad por \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0aquella\u201d, m\u00e1xime cuando en el curso \u00a0del \u00a0proceso \u00a0no se realiz\u00f3 ninguna actividad probatoria tendiente a esclarecer \u00a0las \u00a0 circunstancias \u00a0 en \u00a0que \u00a0aconteci\u00f3, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0establecer, \u00a0en \u00a0forma \u00a0concreta, \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0en la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de dicha conducta punible, tal como se infiere de las consideraciones \u00a0de los fallos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como otro argumento m\u00e1s de la transgresi\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0culpabilidad, \u00a0expresa \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0desechar la \u00a0\u201ccontrahip\u00f3tesis\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual, Carlos Freiner Cano en el juzgado de menores fue se\u00f1alado como \u00a0sospechoso \u00a0 del \u00a0 homicidio \u00a0 de \u00a0la \u00a0joven, \u00a0dejando \u00a0abierta \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0\u201cde \u00a0 condenar \u00a0 a \u00a0 JORGE \u00a0EDISON \u00a0por \u00a0un \u00a0hecho \u00a0probablemente \u00a0cometido \u00a0por otro coacusado, resolviendo esta duda en contra del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0llam\u00e1ndole a responder, de manera objetiva, por el exceso tal vez \u00a0imputable \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0otro \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0coautores \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0secuestro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cPresunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia\u201d, dice que la \u00a0carga \u00a0de \u00a0la prueba le correspond\u00eda a la fiscal\u00eda con el fin de establecer la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la responsabilidad de su procurado, situaci\u00f3n que no aconteci\u00f3 en \u00a0este \u00a0proceso, por cuanto falt\u00f3 establecer y probar cu\u00e1l fue el comportamiento \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido \u00a0en \u00a0el punible de homicidio, supli\u00e9ndose esa falencia con la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0culpabilidad \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0base \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0argumentos \u00a0 ya \u00a0conocidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0asevera \u00a0que \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 el \u00a0principio \u00a0de la necesidad de la prueba, cuando se descartaron las explicaciones \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Edison, en raz\u00f3n de que no se acudi\u00f3 a prueba alguna en respaldo de \u00a0ellas. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, a\u00f1ade, el in dubio pro reo se desconoci\u00f3 en el momento \u00a0en \u00a0que \u00a0las \u00a0dudas \u00a0no \u00a0se \u00a0resolvieron \u00a0a \u00a0su \u00a0favor con motivo de los vac\u00edos \u00a0probatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de relacionar unas pruebas en las \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo condenatorio, sostiene que el juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad sobre el informe \u00a0rendido \u00a0por \u00a0el agente identificado con el c\u00f3digo 119, toda vez que si bien se \u00a0vincula \u00a0 a \u00a0su \u00a0poderdante \u00a0con \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0la \u00a0menor, \u00a0\u201cla \u00a0responsabilidad \u00a0por el homicidio y la inhumaci\u00f3n del cad\u00e1ver \u00a0se \u00a0le \u00a0imputa \u00a0a \u00a0\u2018Nando \u00a0(Luis \u00a0 Fernando \u00a0 Cano \u00a0 Cardona) \u00a0 y \u00a0 otro \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 hermanos \u00a0 de \u00a0nombre \u00a0Samuel\u2019\u201d. \u00a0Por ello, el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0tomar aspectos parciales de este medio de prueba, lo tergivers\u00f3, \u00a0ya \u00a0que \u201cen \u00e9l se contempla una hip\u00f3tesis respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0autor\u00eda del homicidio que no fue considerada ni descartada expresamente \u00a0en la sentencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, anota que si la prueba \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0correctamente \u00a0apreciada, \u00a0habr\u00eda \u00a0concluido \u00a0el juzgador que su \u00a0defendido \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0muerte ni con la inhumaci\u00f3n de la menor \u00a0v\u00edctima, \u00a0yerro \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0es trascendente, en raz\u00f3n de que de no \u00a0haberse \u00a0 cometido \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 habr\u00eda \u00a0 reconocido \u00a0 la \u00a0 duda \u00a0frente \u00a0a \u00a0este \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la diligencia de reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas \u00a0y \u00a0las \u00a0versiones \u00a0libres de Luis Fernando Cano Cardona, \u00a0Samuel \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cano Cardona, Carlos Mario Lopera Henao, Guillermo de Jes\u00fas \u00a0Cano \u00a0Guerra, Carlos Freiner Cano Orrego, Jorge Edison Cano Cardona, Juan Manuel \u00a0Cano \u00a0Vallejo \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ligia \u00a0Cano \u00a0Cardona, \u00a0allegadas \u00a0en la investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0dice \u00a0que \u00a0el juzgador cometi\u00f3 un error de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que las mismas se practicaron sin la presencia de un \u00a0defensor, \u00a0tal \u00a0como lo exigen los art\u00edculos 161, 314 y 367 del C. de P. Penal, \u00a0yerro \u00a0que \u00a0es \u00a0trascendente \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0primera prueba fue \u00a0nuevamente \u00a0 realizada \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sumario, \u00a0 de \u00a0 todos \u00a0modos \u00a0\u201cprodujo \u00a0consecuencias jur\u00eddicas lesivas para la libertad de JORGE \u00a0EDISON, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0sobre ella y las versiones libres (tambi\u00e9n inexistentes por \u00a0haberse \u00a0practicado sin defensor) se ciment\u00f3 la medida de aseguramiento dictada \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0y \u00a0por la cual a\u00fan permanece privado de su libertad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0el error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0que recay\u00f3 sobre las versiones libres, consisti\u00f3 en que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0apreci\u00f3 \u00a0las \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0su \u00a0defendido y por Juan Manuel Cano \u00a0Vallejo, \u00a0 debi\u00e9ndose \u00a0 considerar \u00a0como \u00a0inexistentes, \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0es \u00a0trascendente \u00a0debido \u00a0a que \u201cno se pod\u00eda aducir, de \u00a0un \u00a0lado, \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0haber \u00a0participado \u00a0en el secuestro, al haber \u00a0negociado \u00a0telef\u00f3nicamente con don Francisco los dineros del rescate, porque no \u00a0quedar\u00eda \u00a0prueba \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0confirmara \u00a0al interior del proceso y, de otro \u00a0lado, \u00a0que \u00a0la v\u00edctima estuvo amarrada de pies y de manos, vendada y amordazada \u00a0(soporte \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de la circunstancia de agravaci\u00f3n del homicidio prevista en \u00a0el \u00a0art. \u00a0324, \u00a0numeral \u00a07\u00b0, \u00a0del \u00a0C. \u00a0P.), \u00a0porque \u00a0tampoco \u00a0tendr\u00eda \u00a0soporte \u00a0probatorio \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0aspecto, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0como \u00a0se \u00a0ver\u00e1 en el pr\u00f3ximo \u00a0apartado \u00a0 esta \u00a0 afirmaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0hace \u00a0durante \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0JUAN \u00a0MANUEL \u00a0CANO \u00a0VALLEJO, \u00a0no \u00a0puede ser tomada como elemento de \u00a0juicio, \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0as\u00ed \u00a0mismo \u00a0de \u00a0prueba ilegalmente objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0el Tribunal tambi\u00e9n cometi\u00f3 \u00a0otro \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0cuando \u00a0valor\u00f3 las \u00a0indagatorias \u00a0de \u00a0Juan Manuel Cano Vallejo y de Carlos Freiner Cano Orrego, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0para \u00a0esa \u00a0\u00e9poca \u00a0contaban \u00a0con \u00a017 \u00a0a\u00f1os, \u00a0esto \u00a0es, no pod\u00edan ser \u00a0vinculados \u00a0a esta actuaci\u00f3n penal por raz\u00f3n de la edad, siendo, por lo tanto, \u00a0inexistentes \u00a0dichas \u00a0diligencias \u00a0y \u00a0trascendente \u00a0el \u00a0yerro \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0Juan \u00a0Manuel \u00a0Cano Vallejo fue el \u00a0\u00fanico \u00a0que afirm\u00f3 que la menor estuvo con los ojos vendados y amarrada de pies \u00a0y \u00a0manos. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0como \u00a0esa versi\u00f3n es inexistente, seg\u00fan lo explicado \u00a0anteriormente, no debi\u00f3 ser valorada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, anota que sobre la declaraci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas practicadas con el \u00a0testigo \u00a0Dar\u00edo Evelio Arg\u00e1ez Cano, se cometi\u00f3 error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en que se distorsionaron sus contenidos, para lo \u00a0cual \u00a0hace \u00a0una confrontaci\u00f3n entre el dicho de aqu\u00e9l y las consideraciones de \u00a0la \u00a0sentencia, concluyendo que es trascendente dicha irregularidad, ya que sobre \u00a0dichas \u00a0pruebas \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0edificaron \u00a0los indicios de responsabilidad en \u00a0contra \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 procurado, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 citado \u00a0 homicidio, \u00a0 \u201cpero \u00a0mientras \u00a0el \u00a0juez \u00a0regional \u00a0afirma \u00a0que JORGE EDISON y JUAN \u00a0MANUEL \u00a0enterraron \u00a0a \u00a0la \u00a0menor, el Tribunal Nacional interpreta lo manifestado \u00a0por \u00a0el declarante como la circunstancia indicativa de que la labor realizada se \u00a0encaminaba \u00a0a \u00a0preparar \u00a0el \u00a0terreno con miras a inhumar el cad\u00e1ver\u201d, \u00a0contradicci\u00f3n en la que debe prevalecer lo considerado por el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn efecto, el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0toma \u00a0como \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0el que a JORGE EDISON y a JUAN \u00a0MANUEL\u00a0 \u00a0 se \u00a0 les \u00a0 encontr\u00f3 \u00a0 \u2018cavando \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0fosa\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018extrayendo \u00a0 \u00a0 \u00a0tierra\u2019 \u00a0para \u00a0inferir \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0fueron \u00a0ellos quienes \u2018prepararon el terreno para inhumar el \u00a0cad\u00e1ver\u2019 \u00a0 \u00a0(hecho \u00a0indicado); \u00a0pero \u00a0en \u00a0el \u00a0af\u00e1n de probar aqu\u00e9l hecho indicador, tergiversa los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0escogidos para fundamentar el indicio, porque no es lo mismo \u00a0decir \u00a0que \u00a0se \u00a0vio a alguien bajar con un pico y una pala a decir que se le vio \u00a0cavando \u00a0una \u00a0fosa \u00a0o extrayendo tierra. A lo sumo lo primero podr\u00eda ser tomado \u00a0como \u00a0 un \u00a0 hecho \u00a0 indicado \u00a0de \u00a0que \u00a0momentos \u00a0antes \u00a0se \u00a0estaba \u00a0\u2018cavando \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0fosa\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018extrayendo \u00a0 \u00a0 tierra\u2019, pero recu\u00e9rdese que una condici\u00f3n \u00a0de \u00a0validez \u00a0de la prueba indiciaria es que las conclusiones sean inmediatas, lo \u00a0cual \u00a0debe entenderse en el sentido de que no se haga necesario llegar a ellas a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0cadena \u00a0de \u00a0silogismos, \u00a0o sea, de los que los l\u00f3gicos llaman \u00a0un\u00a0 sorites\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, sostiene que el Tribunal al \u00a0valorar \u00a0el testimonio y el citado reconocimiento incurri\u00f3 en un error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0al poner a decir a \u00e9stos algo que no dicen, \u00a0procediendo \u00a0a \u00a0construir \u00a0un \u00a0preindicio, \u00a0tomando \u00a0como \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0fidedignas \u00a0de aqu\u00e9l para inferir que su defendido es responsable \u00a0del \u00a0delito de homicidio, pues una correcta interpretaci\u00f3n de las pruebas s\u00f3lo \u00a0confirma lo que ella ha venido reiterando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de la necropsia y su ampliaci\u00f3n, \u00a0dice \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0Tribunal cometi\u00f3 un error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0pues \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0sus contenidos, ya que de \u00e9stas s\u00f3lo colige que \u00a0no \u00a0 fue \u00a0posible \u00a0determinar \u00a0la \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0tampoco \u00a0permitieron \u00a0determinar \u00a0si \u00a0los hallazgos encontrados en el cuerpo fueron fruto \u00a0de las ataduras antes o despu\u00e9s del deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que el Tribunal eligi\u00f3 como causa de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0la \u00a0falta de oxigeno, cuando la necropsia informa que \u00a0dicha \u00a0causa \u00a0estaba \u00a0en \u00a0estudio, lo que lleva a concluir que tal situaci\u00f3n no \u00a0estaba \u00a0clara, \u00a0yerro \u00a0que, \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0de no haberse cometido, el juzgador \u00a0habr\u00eda \u00a0llegado \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0determinar qu\u00e9 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0caus\u00f3 \u00a0el \u00a0deceso \u00a0de la v\u00edctima, la que pudo ser o no una acci\u00f3n \u00a0humana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recalca \u00a0que las solicitudes de ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la necropsia ten\u00edan como finalidad llegar a la certeza sobre la causa de la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0la menor, la que no se pudo establecer. Sin embargo, el sentenciador \u00a0supli\u00f3 esa duda con la distorsi\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que tiene que ver con la declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Freiner Cano Orrego, asevera que el juzgador cometi\u00f3 error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, al haberse ignorado los principios b\u00e1sicos de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en \u00a0especial \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de no contradicci\u00f3n, \u00a0m\u00e1xime \u00a0 cuando \u00a0una \u00a0persona \u00a0coacusada \u00a0tiene \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0a \u00a0mentir \u00a0para \u00a0protegerse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0citar \u00a0una \u00a0jurisprudencia de la \u00a0Corte \u00a0y \u00a0a \u00a0un doctrinante, concluye que el citado testimonio no tiene valor de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0y, en el evento de que se \u00a0pretendiera \u00a0d\u00e1rsele, el mismo ser\u00eda exiguo y, por lo mismo, no llevar\u00eda a la \u00a0certeza, \u00a0por \u00a0lo que el error es trascendente, ya que de no haberse cometido no \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0deducido \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0procurado \u00a0por \u00a0el delito de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 denuncia \u00a0 penal, \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0del \u00a0casete y las declaraciones de Francisco Antonio Sossa Mesa, \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Dar\u00edo \u00a0Sossa, \u00a0Martha \u00a0Gilma \u00a0Londo\u00f1o de Sossa, Jos\u00e9 Liber S\u00e1nchez, \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Guasca \u00a0y \u00a0Guillermo \u00a0de \u00a0J. \u00a0Cano \u00a0Guerra, \u00a0son medios de prueba \u00a0inconducentes \u00a0para demostrar la responsabilidad de su defendido en el delito de \u00a0homicidio, haciendo unos breves comentarios al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Finalmente, \u00a0 en \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0llam\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cInsuficiencia \u00a0de \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0acusatoria, debido a los errores \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas y dudas no resueltas a favor del \u00a0reo\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0expresa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0cometido \u00a0los errores de hecho y de derecho denunciados en la valoraci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0necesariamente \u00a0el \u00a0fallo habr\u00eda sido absolutorio respecto del delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0ya que \u201cuna \u00a0estricta \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0sustanciales que involucra el caso sub \u00a0judice \u00a0impon\u00eda \u00a0reconocer \u00a0que, a\u00fan dando por sentada la validez de todos los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0allegados \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n ten\u00eda fisuras, el \u00a0expediente \u00a0guardaba \u00a0silencio \u00a0en \u00a0puntos cardinales de la indagaci\u00f3n, ante lo \u00a0cual \u00a0debieron \u00a0desplegarse \u00a0mayores \u00a0esfuerzos \u00a0investigativos \u00a0y, \u00a0en \u00a0\u00faltima \u00a0instancia, \u00a0 el \u00a0juez, \u00a0haciendo \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0un \u00a0h\u00e1bito \u00a0profesional, \u00a0debi\u00f3 \u00a0admitir \u00a0que \u00a0no se pod\u00eda concluir con toda certeza que \u00a0eran \u00a0reales \u00a0y \u00a0efectivos \u00a0los \u00a0hechos \u00a0de \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n, toda vez que la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0acusatoria \u00a0no deviene id\u00f3nea para imponerse sobre la inocencia que \u00a0como \u00a0 postulado \u00a0asiste \u00a0a \u00a0JORGE \u00a0EDISON\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Advierte que para que la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0aceptada como verdadera, no basta que sea compatible con \u00a0varios \u00a0datos \u00a0probatorios, sino que tambi\u00e9n es menester que no sea contradicha \u00a0por \u00a0ninguno de los datos virtualmente disponibles, situaci\u00f3n que no se cumple, \u00a0ya \u00a0que \u00a0su \u00a0procurado \u00a0neg\u00f3 \u00a0haber \u00a0cometido \u00a0el homicidio y se\u00f1al\u00f3 a Carlos \u00a0Freiner \u00a0Cano \u00a0como autor del mismo, sin que se hubiese debatido esta negaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que lo procedente era que se hubiese aplicado el postulado del in dubio \u00a0pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Luego \u00a0de \u00a0cuestionarse \u00a0sobre \u00a0varios \u00a0aspectos \u00a0que, \u00a0a \u00a0su juicio, no fueron objeto de investigaci\u00f3n, \u00a0dice \u00a0no \u00a0entender por qu\u00e9 el Tribunal confirm\u00f3 el fallo de primera instancia, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0era \u00a0imposible \u00a0que \u00a0su procurado hubiese participado en la \u00a0muerte de la menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Por lo expuesto, solicita \u00a0a \u00a0la Corte casar parcialmente la sentencia impugnada y, en su lugar, absolver a \u00a0Jorge Edison Cano Cardona por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda presentada a nombre de Mar\u00eda Ligia \u00a0Cano Cardona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0misma \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0formula \u00a0dos cargos contra la sentencia de \u00a0segunda instancia, de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley sustancial, toda vez que los elementos de prueba que \u00a0obran \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0no \u00a0son \u00a0suficientes para afirmar la culpabilidad de su \u00a0defendida, \u00a0 sea \u00a0 en \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0 autora \u00a0 o \u00a0 c\u00f3mplice, \u00a0 del \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0 transgredidas \u00a0 cita \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00b0, 21 y 268 del C. Penal, 6\u00b0 del Decreto 2790 de 1990, convertido \u00a0en \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente por el Decreto 2266 de 1991, 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, 2\u00b0, 246, 247 y 445 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0explicar conceptualmente y en \u00a0extenso \u00a0los \u00a0elementos \u00a0integrantes \u00a0del tipo penal del secuestro extorsivo, la \u00a0coautor\u00eda, \u00a0la \u00a0naturaleza de la verdad procesal, los razonamientos judiciales, \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0la prueba, en especial lo relativo a la certeza y al in dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0dice \u00a0que las instancias para condenar a su defendida presumieron que \u00a0entre \u00a0los \u00a0coprocesados \u00a0existi\u00f3 un acuerdo com\u00fan para realizar las conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0homicidio, \u00a0\u201cadquiriendo \u00a0certeza \u00a0al \u00a0respecto \u00a0a partir de los \u2018m\u00f3viles\u2019 \u00a0que \u00a0les \u00a0animaban \u00a0para \u00a0ello. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0llega \u00a0a \u00a0aclararse \u00a0en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0contribuci\u00f3n objetiva prestada por MAR\u00cdA LIGIA en el secuestro \u00a0que \u00a0supusiera \u00a0un \u00a0co-dominio \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de retener u ocultar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia no explica sobre \u00a0cu\u00e1l \u00a0conducta se edifica la responsabilidad de su procurada, as\u00ed como tampoco \u00a0en \u00a0qu\u00e9 consistieron las acciones concretas desplegadas por ella, pues no puede \u00a0decirse que la misma se soporta en una supuesta enemistad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n de \u00a0inocencia, \u00a0anota \u00a0que los funcionarios judiciales no cumplieron con la carga de \u00a0probar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0se le imputaron a Mar\u00eda Ligia Cano, en especial el de \u00a0secuestro, \u00a0supliendo esa falencia probatoria con el principio de presunci\u00f3n de \u00a0culpabilidad, \u00a0derivada de la presunta enemistad que ten\u00eda con la plagiada, del \u00a0parentesco \u00a0con \u00a0uno de los procesados y de la cercan\u00eda de su casa con el lugar \u00a0de \u00a0 los \u00a0hechos, \u00a0sacrific\u00e1ndose \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0que \u00a0reinan \u00a0en \u00a0un \u00a0Estado \u00a0demoliberal \u00a0de \u00a0derecho y del postulado de la necesidad de la prueba que exige, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0 de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0un \u00a0grado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0certeza \u00a0para \u00a0condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0asevera \u00a0que fue avasallado el \u00a0principio \u00a0del in dubio pro reo, ya que en el proceso reina una total ignorancia \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0rodearon \u00a0el \u00a0secuestro, \u00a0sin que los funcionarios \u00a0judiciales se percataran de tal yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0relacionar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en que \u00a0presuntamente \u00a0se \u00a0soport\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo, sostiene que el juzgador incurri\u00f3 en un \u00a0error \u00a0de derecho por falso juicio de legalidad sobre las declaraciones de Jos\u00e9 \u00a0Liber \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0Carlos Julio Guasca y Carlos Freiner Cano Orrego, toda vez que \u00a0se \u00a0allegaron \u00a0con \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de los derechos fundamentales y las garant\u00edas \u00a0constitucionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0los dos primeros \u00a0declarantes \u00a0afirmaron \u00a0que \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ligia \u00a0era \u00a0la \u00a0encargada \u00a0de \u00a0preparar los \u00a0alimentos \u00a0tanto \u00a0para \u00a0la \u00a0secuestrada \u00a0como \u00a0para \u00a0quienes la custodiaban. Sin \u00a0embargo, \u00a0 no \u00a0 comparte \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0dichos \u00a0deponentes \u00a0llegaron \u00a0a \u00a0ese \u00a0conocimiento, \u00a0pues de su texto se advierte que las famosas versiones libres que \u00a0condujeron \u00a0posteriormente a los registros domiciliarios y a las capturas de los \u00a0procesados, \u00a0se \u00a0obtuvieron \u00a0de \u00a0manera ilegal y trav\u00e9s de unos interrogatorios \u00a0que \u00a0no cumplieron con los requisitos consagrados en la ley, m\u00e1xime cuando para \u00a0los \u00a0citados \u00a0registros \u00a0tampoco \u00a0ten\u00edan \u00a0las respectivas \u00f3rdenes de autoridad \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0todos \u00a0los \u00a0capturados fueron \u00a0obligados \u00a0 a \u00a0 declarar \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0de \u00a0s\u00ed \u00a0mismos \u00a0y \u00a0de \u00a0sus \u00a0familiares, \u00a0\u201cen \u00a0los \u00a0interrogatorios \u00a0informales \u00a0practicados \u00a0antes \u00a0de \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0ante \u00a0funcionario \u00a0judicial, \u00a0sin ninguno de los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0de \u00a0este \u00a0acto. \u00a0Y \u00a0la \u00a0presi\u00f3n \u00a0para autoincriminarse no \u00a0provino \u00a0 m\u00e1s \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 violencia \u00a0 f\u00edsica \u00a0y \u00a0moral \u00a0ejercida \u00a0contra \u00a0ellas\u201d, aspectos que no fueron tenidos en cuenta por \u00a0los sentenciadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 citado \u00a0 yerro \u00a0 es \u00a0trascendente, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el juzgador de haberse percatado de la ilegalidad de \u00a0los \u00a0citados \u00a0testimonios, \u201clos habr\u00eda declarado de \u00a0PROHIBIDA \u00a0VALORACI\u00d3N, \u00a0desapareciendo \u00a0dos \u00a0piezas \u00a0probatorias \u00a0en las que se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0acusatoria \u00a0contra \u00a0la \u00a0procesada. \u00a0Manteni\u00e9ndose \u00a0as\u00ed \u00a0triunfantes \u00a0las \u00a0razones favorables a la inocencia que como postulado le asiste \u00a0conforme a nuestra Norma Fundamental\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Freiner \u00a0Cano \u00a0Orrego, insiste en que cuando fue escuchado en indagatoria ten\u00eda \u00a017 \u00a0a\u00f1os, \u00a0por \u00a0lo que el funcionario instructor carec\u00eda de jurisdicci\u00f3n para \u00a0tal \u00a0efecto, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual esta probanza no se pod\u00eda valorar, al haber \u00a0sido \u00a0obtenida \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0irregularidad \u00a0que, a su \u00a0juicio, \u00a0fue \u00a0trascendente, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0si se hubiese excluido del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0mancomunado \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, las imputaciones por \u00e9l hechas contra \u00a0Mar\u00eda \u00a0 Ligia \u00a0 y \u00a0 Jorge \u00a0 Edison \u00a0Cano \u00a0\u201cpierden \u00a0firmeza\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0acusa al ad quem de haber \u00a0incurrido \u00a0 en \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0sobre \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de Guillermo de Jes\u00fas Cano Guerra y Carlos Freiner Cano Orrego y \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u201cindicio \u00a0de \u00a0enemistad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Guillermo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Cano Guerra se ignoraron los principios de \u00a0\u201cla \u00a0exigencia de especial rigor en la apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0al \u00a0cual \u00a0falta \u00a0la \u00a0RAZON \u00a0DEL DICHO y referido a versiones DE \u00a0OIDAS\u201d, \u00a0aspecto \u00a0estructurante de la sana cr\u00edtica, \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que le falta \u201craz\u00f3n del dicho, puesto \u00a0que \u00a0para \u00a0dar \u00a0seguridad \u00a0acerca de una percepci\u00f3n real de los hechos deber\u00eda \u00a0contener \u00a0respuestas a cuestiones como las siguientes: qu\u00e9 entiende exactamente \u00a0por \u00a0\u2018arrastre\u2019?, \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 ese presunto \u00a0\u2018arrastre\u2019?, \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 fue \u00a0 la \u00a0contribuci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0de \u00a0MARIA LIGIA a los hechos materia de investigaci\u00f3n?, qui\u00e9nes eran \u00a0las \u00a0personas que en el barrio refer\u00edan esos hechos?, obedeci\u00f3 la informaci\u00f3n \u00a0a \u00a0un \u00a0comentario \u00a0ocasional \u00a0o \u00a0era \u00a0un \u00a0rumor muy extendido?, a partir de qu\u00e9 \u00a0suceso \u00a0concreto \u00a0derivaron \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0sobre la presunta \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0MAR\u00cdA \u00a0LIGIA \u00a0con \u00a0el \u00a0secuestro de Sandra Milena Sossa y los \u00a0comentarios \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0son \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la captura de MAR\u00cdA LIGIA o \u00a0trascienden estas circunstancias?\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, asevera que el citado testimonio es \u00a0de \u00a0o\u00eddas, \u00a0yerro que de no haber sido cometido no se le habr\u00eda dado cr\u00e9dito, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual carecer\u00eda de fuerza la incriminaci\u00f3n formulada en contra \u00a0de \u00a0su \u00a0procurada, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0esta \u00a0probanza \u00a0sirvi\u00f3 para inferir la \u00a0coautor\u00eda en el secuestro de la menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0reca\u00eddo \u00a0sobre \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Carlos Freiner Cano Orrego, de la que copia \u00a0unos \u00a0fragmentos, \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0que \u00a0al \u00a0ser valorada el juzgador vulner\u00f3 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0\u201cla \u00a0rigurosa \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0quien tiene relaci\u00f3n con el proceso en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0coacusado\u201d, postulados que forman parte \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0pues \u00a0las afirmaciones que el testigo hace sobre hechos \u00a0importantes \u00a0no \u00a0son consistentes ni arm\u00f3nicas, dado que se excluyen entre s\u00ed, \u00a0careciendo, \u00a0por lo tanto, de valor de convicci\u00f3n en cuanto a la acusaci\u00f3n que \u00a0hace. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en \u00a0lo \u00a0relativo al indicio de \u00a0\u201cenemistad\u201d, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el hecho indicador que sirvi\u00f3 de soporte a la construcci\u00f3n indiciaria, se \u00a0hizo \u00a0con \u00a0base en los testimonios de Francisco Antonio Sossa Mesa, Martha Gilma \u00a0Sossa \u00a0de \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Dar\u00edo \u00a0y \u00a0Yeison Alejandro Sossa Londo\u00f1o y Olga \u00a0Londo\u00f1o \u00a0Echavarr\u00eda, \u00a0ya \u00a0que \u00a0de ellos \u201cse obtuvo \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la supuesta enemistad \u00a0entre \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0MAR\u00cdA \u00a0L\u00cdGIA CANO CARDONA. Enemistad que se designa en la sentencia \u00a0demandada \u00a0como \u00a0m\u00f3vil \u00a0de \u00a0la comisi\u00f3n en calidad de coautora del secuestro y \u00a0del homicidio&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de transcribir algunos fragmentos de \u00a0dichos \u00a0testimonios, \u00a0a\u00f1ade \u00a0que \u00a0si esa enemistad sirvi\u00f3 para construir dicho \u00a0indicio, \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 atinente \u00a0 al \u00a0 m\u00f3vil \u00a0 del \u00a0 secuestro, \u00a0 \u201cesa \u00a0misma enemistad debi\u00f3 haberla advertido sobre la necesidad de \u00a0aumentar \u00a0 \u00a0el \u00a0 rigor \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 cr\u00edtica \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 testimonios\u201d, \u00a0cuando \u00a0de \u00a0sus \u00a0contenidos se advierte el odio que la familia \u00a0Sossa \u00a0Londo\u00f1o \u00a0le \u00a0ten\u00eda \u00a0a \u00a0su defendida, estado emotivo que constitu\u00eda una \u00a0fuente de error para el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0padre \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0denunci\u00f3 el secuestro, no plante\u00f3 ninguna hip\u00f3tesis en contra de su \u00a0procurada, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0llama \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0ya \u00a0exist\u00eda \u00a0la \u00a0presunta \u00a0enemistad, coligiendo que esos testimonios son sospechosos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de insistir en que su defendida fue \u00a0capturada \u00a0ilegalmente, arguye que cuando el hecho indiciario tiene origen en la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0impone \u00a0mayor \u00a0severidad \u00a0en \u00a0su \u00a0estudio, \u00a0pues \u00a0se \u00a0hace \u00a0imperioso \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador tenga presente \u201cque \u00a0para \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 testigo \u00a0 merezca \u00a0 credibilidad \u00a0 es \u00a0menester: \u00a0que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 enga\u00f1e \u00a0 o \u00a0 que \u00a0no \u00a0quiera \u00a0enga\u00f1ar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsta \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0diferente \u00a0dada por la familia SOSSA LONDO\u00d1O, de la que se deduce \u00a0el \u00a0m\u00f3vil del secuestro, puede obedecer tambi\u00e9n a un fen\u00f3meno complejo que se \u00a0ubica \u00a0a un nivel distinto del consciente, en la esfera del prejuicio. Por ello, \u00a0el \u00a0 ad \u00a0 quem \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 valorar \u00a0 detenidamente \u00a0 las \u00a0alusiones \u00a0\u2013por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cierto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 muy \u00a0despectivas\u2013 \u00a0al defecto \u00a0f\u00edsico de Mar\u00eda Ligia. Pi\u00e9nsese en estos aspectos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cExisten ciertos \u00a0signos \u00a0corporales \u00a0a los cuales se percibe como algo malo y por poco habituales \u00a0inciden \u00a0en \u00a0el \u00a0status \u00a0moral y social de quien los presenta. Se constituyen en \u00a0ESTIGMA, \u00a0de \u00a0cuyo \u00a0estudio la psicolog\u00eda social ha concluido que inhabilita al \u00a0individuo para una plena aceptaci\u00f3n social. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;.\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cTal \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0con \u00a0MAR\u00cdA \u00a0LIGIA: \u00a0no \u00a0lleg\u00f3 a ser aceptada plenamente por la familia a quien \u00a0prestaba \u00a0sus \u00a0servicios \u00a0(recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0les \u00a0suscitaba \u00a0asco, fastidio); su \u00a0defecto \u00a0f\u00edsico \u00a0propici\u00f3 \u00a0que fuera referenciada como una totalidad negativa, \u00a0es \u00a0decir, su defecto original provoc\u00f3 que, en fin de cuentas, se le atribuyera \u00a0un \u00a0elevado \u00a0n\u00famero de imperfecciones \u2013incluido \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 status \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0delincuente\u2013\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0explicar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 consisten las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0aplicadas \u00a0a \u00a0la valoraci\u00f3n del indicio, anota que \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ligia \u00a0no \u00a0sent\u00eda \u00a0odio \u00a0hacia la menor. Por el contrario, le expresaba \u00a0gratitud, la que se infiere de su declaraci\u00f3n, la que transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que se hace necesario preguntarse si \u00a0verdaderamente \u00a0se \u00a0configura \u00a0el \u00a0m\u00f3vil \u00a0de \u00a0enemistad \u00a0a \u00a0que se refieren los \u00a0juzgadores. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0pregunta si fue que Mar\u00eda Ligia prefiri\u00f3 callar las \u00a0relaciones \u00a0dif\u00edciles \u00a0que ten\u00eda con Sandra, en raz\u00f3n de las labores humildes \u00a0que \u00a0desempe\u00f1aba \u00a0en \u00a0el \u00a0hogar \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0y porque su propia estima la hac\u00eda \u00a0avergonzarse \u00a0 de \u00a0 narrar \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 autoridades \u00a0episodios \u00a0que \u00a0le \u00a0causaron \u00a0molestia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, afirma que es dif\u00edcil establecer \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia aplicadas por el juez en el caso juzgado, ya que \u00a0falta, \u00a0a su juicio, uniformidad de resultado, \u201ccomo \u00a0por \u00a0 la \u00a0multivocidad \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0del \u00a0caso \u00a0concreto\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0lleva \u00a0a \u00a0colegir \u00a0que \u00a0de tantos comportamientos \u00a0posibles \u00a0el Tribunal escogi\u00f3 el m\u00e1s extremo, al orientarla por una sola v\u00eda, \u00a0es decir, la que tra\u00eda implicaciones penales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la conclusi\u00f3n silog\u00edstica del \u00a0juzgador, \u00a0seg\u00fan la cual, Mar\u00eda Ligia cometi\u00f3 el secuestro y el homicidio por \u00a0el \u00a0m\u00f3vil de enemistad, dice que la misma no es del todo concluyente, ya que la \u00a0base \u00a0f\u00e1ctica \u00a0del \u00a0indicio \u00a0no \u00a0es \u00a0completamente confiable y las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0no \u00a0verifican \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0admite \u00a0el Tribunal \u00a0Nacional \u00a0cuando \u00a0afirma que si dicha circunstancia se toma de manera insular no \u00a0podr\u00eda arrojar la certeza requerida para condenar a la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que la prueba indiciaria se reduce \u00a0a \u00a0simple \u00a0probabilidad \u00a0\u201csusceptible de provocar en \u00a0el \u00a0esp\u00edritu \u00a0una \u00a0certeza \u00a0moral \u00a0muy \u00a0grande, \u00a0que no llega, sin embargo a la \u00a0certeza \u00a0pura, \u00a0dado \u00a0que \u00a0nunca se encuentra plenamente eliminada la hip\u00f3tesis \u00a0del \u00a0azar, \u00a0pudiendo \u00a0\u00fanicamente \u00a0afirmarse que la presencia del azar se vuelve \u00a0cada \u00a0vez \u00a0m\u00e1s \u00a0improbable a medida que aumenta el n\u00famero de indicios y, sobre \u00a0todo el valor de los mismos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que como quiera que en este asunto no \u00a0concurre \u00a0un \u00a0n\u00famero \u00a0plural \u00a0de \u00a0indicios, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0solamente \u00a0se hace \u00a0referencia \u00a0al \u00a0de \u00a0enemistad, \u00a0necesario es concluir que no existe la idoneidad \u00a0requerida \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio, \u00a0puesto \u00a0que el mismo s\u00f3lo \u00a0abarca \u00a0un \u00a0peque\u00f1o \u00a0sector \u00a0del \u00a0campo \u00a0a \u00a0explorar, siendo, por lo tanto, muy \u00a0exigua \u00a0su \u00a0contribuci\u00f3n \u00a0para \u00a0esclarecer \u00a0la \u00a0causa, \u00a0pues \u00a0no \u00a0indica que se \u00a0hubiesen \u00a0hecho \u00a0actos \u00a0preparatorios \u00a0o \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0cometido \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0secuestrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0antes \u00a0de \u00a0elevar \u00a0la presunta \u00a0enemistad \u00a0entre \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0su \u00a0procurada a la categor\u00eda de indicio, los \u00a0juzgadores \u00a0debieron plantearse seriamente varias hip\u00f3tesis, las que relaciona, \u00a0para \u00a0dilucidar \u00a0si \u00a0el \u00a0parentesco \u00a0y \u00a0la cercan\u00eda geogr\u00e1fica al lugar de los \u00a0hechos \u00a0 \u00a0 \u201cdevienen \u00a0 \u00a0 se\u00f1ales \u00a0 \u00a0probatorias \u00a0anfibol\u00f3gicas \u00a0que \u00a0se \u00a0compadecen igualmente con la inocencia de la procesada, \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando, \u00a0obviamente \u00a0no \u00a0se \u00a0dispongan \u00a0las \u00a0cosas de manera tal que \u00a0confluyan \u00a0a reforzar la hip\u00f3tesis de culpabilidad\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0permite \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0el \u00a0indicio de enemistad no tiene la fuerza \u00a0probatoria que le otorgaron las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalta \u00a0que \u00a0dicho yerro fue trascendente, \u00a0pues \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0ocurrido \u00a0no \u00a0se hubiera condenado a su representada por el \u00a0delito de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que la denuncia por el secuestro de la \u00a0menor, \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0del \u00a0casete, \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Juan \u00a0Manuel Cano \u00a0Vallejo, \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Dar\u00edo \u00a0Evelio \u00a0Arg\u00e1ez, \u00a0el \u00a0informe especial, la \u00a0necropsia \u00a0y \u00a0el \u00a0reconocimiento en fila de personas resultan inconducentes para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0la procesada particip\u00f3 en los hechos, ya que con \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0se \u00a0logra \u00a0evidenciar \u00a0las circunstancias en que sucedi\u00f3 el \u00a0multicitado secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0en \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0cometido los errores de hecho y de derecho demandados en la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0absolutoria, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0del \u00a0diligenciamiento \u00a0tiene \u00a0fisuras, \u00a0ya que no logra esclarecer \u00a0algunos \u00a0puntos \u00a0cardinales, haciendo que la duda emerja del expediente, pues, a \u00a0su juicio, existen muchas a favor de su defendida, las que enumera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, absolver a la acusada del delito de secuestro, \u00a0ante la falta de plena prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, la ley sustancial, toda vez que en el expediente no existe la \u00a0prueba \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0y la responsabilidad de Mar\u00eda \u00a0Ligia Cano Cardona por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas vulneradas cita los art\u00edculos \u00a029 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 2\u00b0, 5\u00b0, 21, 323 y 324, numerales 2\u00b0, 4\u00b0 y \u00a07\u00b0, del C. Penal y 246, 247 y 445 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0los \u00a0elementos \u00a0estructurales \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0que se apoy\u00f3 el \u00a0Tribunal, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0logr\u00f3 \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de matar y su \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 causalidad \u00a0 entre \u00a0el \u00a0resultado \u00a0muerte \u00a0y \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que \u00a0presuntamente \u00a0despleg\u00f3 su procurada, adem\u00e1s de que nunca se aclar\u00f3 cu\u00e1l fue \u00a0la \u00a0causa del fallecimiento de la menor, conforme al protocolo de necropsia y su \u00a0ampliaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que los sentenciadores no motivaron \u00a0la \u00a0certeza a que llegaron sobre la efectiva ocurrencia de la acci\u00f3n de matar y \u00a0el \u00a0nexo \u00a0de \u00a0causalidad, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0las \u00a0razones \u00a0para \u00a0sostener, \u00a0de \u00a0manera \u00a0justificada, \u00a0que \u00a0Sandra \u00a0Milena \u00a0fue \u00a0realmente asesinada, por lo que nunca se \u00a0fij\u00f3 una hip\u00f3tesis al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0se \u00a0lesion\u00f3 \u00a0cuando se dict\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra \u00a0de \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 Ligia \u00a0 por \u00a0 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0pues, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0\u201cno \u00a0 se \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0actividad \u00a0probatoria \u00a0alguna \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0esclarecer \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en que aconteci\u00f3 la muerte de la \u00a0menor \u00a0ni se intent\u00f3 establecer qu\u00e9 forma concreta asumi\u00f3 la intervenci\u00f3n de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0dem\u00e1s \u00a0menores \u00a0de \u00a0edad \u00a0relacionados con los hechos en el \u00a0homicidio\u201d, \u00a0 constituy\u00e9ndose \u00a0la \u00a0condena \u00a0en \u00a0un \u00a0ejemplo \u00a0de \u00a0responsabilidad objetiva, transgredi\u00e9ndose el art\u00edculo 5\u00b0 del C. \u00a0Penal, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0\u201cpese a tener \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0Carlos \u00a0Freiner \u00a0Cano \u00a0(juzgado \u00a0por \u00a0los \u00a0hechos ante la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0menores) \u00a0desde el comienzo fue se\u00f1alado como sospechoso del \u00a0homicidio \u00a0de la joven, no se di\u00f3 a la tarea de desechar esta contrahip\u00f3tesis, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0dej\u00f3 \u00a0abierta \u00a0la \u00a0posibilidad de condenar a Mar\u00eda Ligia por un \u00a0hecho \u00a0probablemente \u00a0cometido por otra persona, resolviendo esta duda en contra \u00a0de ella\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, refiri\u00e9ndose al postulado \u00a0de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0afirma \u00a0que el juzgador supli\u00f3 la falencia \u00a0probatoria \u00a0con la presunci\u00f3n de culpabilidad en contra de la procesada, ya que \u00a0\u00e9sta \u00a0era \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0manera \u00a0de \u00a0condenarla, vulner\u00e1ndose el principio de la \u00a0necesidad de la prueba y la exigencia de certeza para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0enlistar, \u00a0desde \u00a0su personal \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista, diecis\u00e9is pruebas en que se apoy\u00f3 el fallo condenatorio, las \u00a0que \u00a0han sido mencionadas a lo largo de los libelos, sostiene que la necropsia y \u00a0sus \u00a0 ampliaciones \u00a0fueron \u00a0valoradas \u00a0de \u00a0manera \u00a0errada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0cometiendo \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0\u201cse \u00a0concluye \u00a0de \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0el \u00a0perito \u00a0experto \u00a0en \u00a0la materia que no es posible determinar la causa de la muerte, como \u00a0tampoco \u00a0 es \u00a0 posible \u00a0 determinar \u00a0 si \u00a0los \u00a0\u00fanicos \u00a0hallazgos \u00a0de \u00a0violencia \u00a0constituidos \u00a0por \u00a0las \u00a0ataduras \u00a0de \u00a0material \u00a0sint\u00e9tico \u00a0en \u00a0ambas mu\u00f1ecas y \u00a0tobillos \u00a0fueron hechas antemorten o postmorten\u201d. Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0eligi\u00f3 \u00a0como causa de la muerte de la menor la falta de \u00a0oxigeno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, dice que el juzgador tergivers\u00f3 \u00a0dicho \u00a0dictamen, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0olvid\u00f3 que la anoxia representa, en t\u00e9rminos \u00a0m\u00e9dicos, la consecuencia de la muerte m\u00e1s no su causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0el error es trascendente, toda \u00a0vez \u00a0que de no haber el fallador incurrido en \u00e9l se habr\u00eda percatado que no se \u00a0pod\u00eda \u00a0establecer, \u00a0por \u00a0medios \u00a0t\u00e9cnicos, \u00a0la causa de la muerte de la menor, \u00a0llegando \u00a0a la conclusi\u00f3n de que los elementos del tipo y la responsabilidad de \u00a0su defendida no se encontraban cabalmente acreditados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0con base en la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0determin\u00f3 \u00a0la causa de la muerte y no resolvi\u00f3 las \u00a0dudas \u00a0que \u00a0de \u00a0ella \u00a0surg\u00edan, abandonando la aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, por lo mismo, absolver a su procurada por el delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0falta \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la tipicidad y de la \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Demanda presentada a nombre de Jorge Edison \u00a0Cano Cardona \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa que conforme a los dichos de los \u00a0procesados, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0infirieron \u00a0las instancias, no se puede concluir que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0tortura por parte de los organismos de seguridad que \u00a0aprehendieron \u00a0 a \u00a0 los \u00a0procesados, \u00a0como \u00a0para \u00a0declarar \u00a0probados \u00a0los \u00a0malos \u00a0tratos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reconoce \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0los investigadores \u00a0preguntaron \u00a0a \u00a0los \u00a0capturados \u00a0varias \u00a0cosas, de todos modos no se infiere que \u00a0hubiesen \u00a0empleado procedimientos ilegales, \u201cpues en \u00a0la \u00a0misma \u00a0forma \u00a0como \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0aduce \u00a0que \u00a0esa \u00a0expresi\u00f3n \u00a0(sacar) \u00a0es \u00a0indicativa \u00a0de \u00a0una acci\u00f3n violenta aplicada sobre el cuerpo de los sospechosos \u00a0en \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0los \u00a0datos necesarios para la investigaci\u00f3n, tambi\u00e9n es \u00a0v\u00e1lido \u00a0aducir \u00a0que el vocablo es producto de una jerga policial que denota, en \u00a0particular, \u00a0una \u00a0posici\u00f3n \u00a0del investigador frente al objeto de sus pesquisas, \u00a0no \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con las facultades que siente tener sobre el sujeto pasivo de \u00a0la investigaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que el discurso de la tortura, pierde \u00a0total \u00a0piso \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0tom\u00f3 \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Delegada para la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0abstenerse \u00a0de \u00a0abrir \u00a0la correspondiente investigaci\u00f3n \u00a0disciplinaria contra los miembros del UNASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe resiste la \u00a0casacionista \u00a0a observar que la captura de Jorge Edison Cano Cardona y Guillermo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cano \u00a0Guerra se produjo en flagrancia cuando se aprestaban a recibir \u00a0el \u00a0dinero exigido por la liberaci\u00f3n de la secuestrada, momento \u00e9ste en que no \u00a0se \u00a0observa ilegal o irregular cuestionar sobre el paradero de la plagiada, a lo \u00a0cual \u00a0los \u00a0aprehendidos \u00a0aportaron \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde pod\u00eda \u00a0hallarse el determinador del hecho y se produjeron m\u00e1s capturas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUna posici\u00f3n \u00a0como \u00a0la \u00a0planteada \u00a0por \u00a0la \u00a0censora, \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0apoyo \u00a0en la legislaci\u00f3n \u00a0nacional, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0las \u00a0diligencias que adelanta la polic\u00eda judicial se \u00a0encuentran \u00a0r\u00edgidamente regladas, las restricciones que la propia ley impone se \u00a0hacen \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de \u00a0la \u00a0razonabilidad, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no se consagran \u00a0funcionarios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0investigadores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0absolutamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 inm\u00f3viles \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0desinteresados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de rese\u00f1ar normativamente cu\u00e1les \u00a0son \u00a0las \u00a0funciones \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0la polic\u00eda judicial al momento de los hechos, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0califica \u00a0como \u00a0ilegales \u00a0la libelista no lo \u00a0fueron, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0existen \u00a0razones \u00a0para \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, dice que, de manera inapropiada, \u00a0la \u00a0libelista se duele de la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 322 del C. de P. \u00a0Penal, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n vigente para la \u00e9poca era la consagrada en el \u00a0Decreto \u00a0050 \u00a0de \u00a01987 y \u201cen cuanto al art\u00edculo 24, \u00a0literal \u00a0g) \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0099 \u00a0de \u00a01991 que adiciona el citado Estatuto para la \u00a0Defensa \u00a0de \u00a0la \u00a0Justicia, \u00a0se\u00f1ala \u00a0la \u00a0forma \u00a0escrita \u00a0como \u00a0debe \u00a0aparecer la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0versi\u00f3n y con la firma del inculpado, tal como se efectu\u00f3, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0existencia \u00a0f\u00edsica \u00a0en el proceso, como obra a folios 15 y \u00a0siguientes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que la inexistencia en el proceso de \u00a0los \u00a0 interrogatorios \u00a0 informales \u00a0 practicados \u00a0 por \u00a0 la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0\u201cresponde a una exigencia particular que la censora \u00a0fija \u00a0a \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0actividades investigativas, bajo el entendido de que los \u00a0funcionarios \u00a0correspondientes no pueden cuestionar a un sospecho sin apegarse a \u00a0las \u00a0formalidades \u00a0de \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre, lo que \u2013seg\u00fan \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 dijo\u2013 \u00a0es \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0extremar \u00a0la \u00a0rigidez \u00a0de \u00a0las normas que regulan la investigaci\u00f3n previa hasta el extremo de \u00a0pretender \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0durante \u00a0 ella \u00a0 \u2013y \u00a0 \u00a0 seguramente \u00a0 \u00a0luego, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0instrucci\u00f3n\u2013 \u00a0el \u00a0investigador \u00a0debe resignarse a \u00a0ser un sujeto inactivo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, en cuanto a la afirmaci\u00f3n de la \u00a0libelista, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0s\u00f3lo se presenta con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0y \u00a0Guillermo \u00a0Cano, \u00a0sostiene que olvid\u00f3 que el par\u00e1grafo \u00a0primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo 24 except\u00faa la necesidad de obtener la autorizaci\u00f3n de \u00a0un \u00a0juez \u00a0para capturar cuando es derivado de una situaci\u00f3n de flagrancia, como \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en este caso, para evitar la evasi\u00f3n de las personas, \u201ccon \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0jefe \u00a0de la unidad investigativa, vale \u00a0decir, \u00a0que \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0de la justicia prevalece. Es cierto que no aparece \u00a0previo \u00a0a ello, una exposici\u00f3n escrita de los motivos dada la inminencia de las \u00a0circunstancias \u00a0 que \u00a0 rodeaban \u00a0 los \u00a0hechos, \u00a0como \u00a0claramente \u00a0lo \u00a0prev\u00e9 \u00a0la \u00a0normatividad y lo permit\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo hay tampoco, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0estos \u00a0mismos par\u00e1metros normativos, la exigencia de un defensor en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0aspecto este que no \u00a0invalida \u00a0la prueba, m\u00e1xime si ella se repiti\u00f3 en la etapa sumarial y no es el \u00a0momento \u00a0para resarcir la nociva detenci\u00f3n, porque se formaliz\u00f3 a consecuencia \u00a0del \u00a0 restante \u00a0 material \u00a0probatorio. \u00a0Por \u00a0ende, \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto \u00a0revela \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n al derecho de defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, concept\u00faa que el cargo de \u00a0nulidad no est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0 que \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0providencia \u00a0calificatoria \u00a0no \u00a0tiene un apartado destinado a contestar los planteamientos de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0manera alguna se puede aseverar que hayan sido excluidos, pues \u00a0del texto de la providencia se observa que fueron respondidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota que los derechos de contradicci\u00f3n y \u00a0de \u00a0defensa \u00a0no son una simple formalidad, sino que se hacen indispensables para \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0establezca \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0relevantes para la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0se ocupe del estudio correspondiente, independientemente que se haga \u00a0en \u00a0 ac\u00e1pite \u00a0 separado \u00a0 o \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 sistem\u00e1tica \u00a0 al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0considera que en la \u00a0providencia \u00a0 cuestionada \u00a0 se \u00a0encuentran \u00a0las \u00a0respuestas \u00a0a \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0presentadas, \u00a0\u201ccomo \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0estudiar la situaci\u00f3n particular de Jorge Edison Cano Cardona, para \u00a0establecer \u00a0su \u00a0presunta responsabilidad en los delitos investigados\u201d, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0analizado y descartado la participaci\u00f3n de \u00e9ste \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de c\u00f3mplice, motivo por el cual s\u00ed fueron contestadas las tesis de \u00a0la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a que el sentenciado Cano Cardona \u00a0no \u00a0particip\u00f3 en el homicidio, manifiesta que tambi\u00e9n dicha premisa fue objeto \u00a0de \u00a0examen \u00a0por la fiscal\u00eda, apoy\u00e1ndose en las declaraciones de H\u00e9ctor Dar\u00edo \u00a0Sossa \u00a0Londo\u00f1o \u00a0y \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Liber S\u00e1nchez Cardona, concluyendo en la probable \u00a0participaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Jorge \u00a0Edison \u00a0en \u00a0el \u00a0citado \u00a0punible, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0respondieron \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la defensa, quien negaba responsabilidad en \u00a0este \u00a0hecho, \u00a0sin desconocer la pobreza argumental y jur\u00eddica de la providencia \u00a0calificatoria, la que no afecta su eficacia.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 consiguiente, \u00a0 concluye \u00a0 en \u00a0 la \u00a0improsperidad del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de conceptualizar sobre el art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0y de referirse al grado jurisdiccional de la consulta, arguye \u00a0que \u00a0dicha \u00a0norma no se debe entender como lo hace la recurrente, ya que aquella \u00a0permite \u00a0establecer \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0las instituciones constitucionalmente \u00a0previstas \u00a0 y \u00a0 que \u00a0conducen \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0\u201ccomo \u00a0instrumento \u00a0de defensa del sentenciado, impide la reforma de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0perjuicio \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0la consulta, como \u00a0mecanismo \u00a0de defensa de la ley, posibilita la revisi\u00f3n total de lo decidido en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0juez \u00a0a \u00a0quo, \u00a0independientemente de que el sentenciado haya \u00a0interpuesto \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, que no inhibe el grado jurisdiccional en \u00a0aquellos \u00a0 \u00a0casos \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 que \u00a0 est\u00e9 \u00a0 legalmente \u00a0 previsto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de la reforma \u00a0peyorativa \u00a0tiene \u00a0una \u00a0sola \u00a0limitaci\u00f3n: que el condenado sea apelante \u00fanico, \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0la \u00a0providencia no sea objeto del grado jurisdiccional de la \u00a0consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera, \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0apoyo \u00a0para la tesis de la libelista en el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0diga \u00a0que \u00a0las sentencias son consultables \u2018cuando \u00a0 no \u00a0se \u00a0interponga \u00a0recurso \u00a0alguno\u2019, porque lo que se \u00a0hace \u00a0en esta disposici\u00f3n (art\u00edculo 206 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal) es \u00a0determinar \u00a0que \u00a0la \u00a0consulta \u00a0debe \u00a0tramitarse \u00a0en \u00a0la \u00a0forma como se encuentra \u00a0regulada \u00a0en la ley de procedimiento, siempre que no se haya interpuesto recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0porque, \u00a0en este caso, el procedimiento a \u00a0observar \u00a0para que el expediente llegue al juez ad quem, es el correspondiente a \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0precisar el mandato al funcionario a quo, para que proceda \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0a \u00a0enviar el proceso a la instancia superior, para el respectivo \u00a0control. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0considera \u00a0esta \u00a0representaci\u00f3n \u00a0del Ministerio P\u00fablico que con tal disposici\u00f3n se est\u00e9 \u00a0contrariando \u00a0 el \u00a0 sistema \u00a0de \u00a0un \u00a0Estado \u00a0social \u00a0de \u00a0derecho \u00a0o \u00a0un \u00a0esquema \u00a0predominantemente \u00a0acusatorio \u00a0en \u00a0el procedimiento penal. Lo primero, porque es \u00a0connatural \u00a0al \u00a0Estado \u00a0de \u00a0derecho, la preservaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico \u00a0como \u00a0base \u00a0inquebrantable de su legitimidad y, por tanto, es compatible con tal \u00a0forma \u00a0de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, el control de las providencias judiciales por \u00a0ente \u00a0aut\u00f3nomo e independiente, de grado superior, que concrete el principio de \u00a0seguridad \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 han \u00a0de \u00a0estar \u00a0revestidas \u00a0las \u00a0providencias \u00a0judiciales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, compartiendo la tesis de la \u00a0Corte sobre dicho tema, sugiere la desestimaci\u00f3n del reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo \u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que la censora carece de raz\u00f3n \u00a0cuando \u00a0afirma que la norma aplicable al caso era el art\u00edculo 268 del C. Penal, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0fue \u00a0reformado, \u00a0sin que exista una doble normatividad llamada a \u00a0regular \u00a0el \u00a0juzgamiento, \u00a0\u201cporque ante la claridad \u00a0del \u00a0texto \u00a0no \u00a0es dable consultar su esp\u00edritu y la norma refiere: \u2018o persiga los objetivos enunciados en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0se sancionar\u00e1 con prisi\u00f3n de 20 a 25 \u00a0a\u00f1os \u00a0 y \u00a0 multa \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 mil \u00a0 a \u00a0 dos \u00a0 mil \u00a0 salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales\u2019. La disyuntiva \u00a0descarta \u00a0 \u00a0 entonces \u00a0 \u00a0 cualquier \u00a0 \u00a0 confusi\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0respecto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0advierte que no se puede \u00a0hacer \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0anal\u00f3gica \u00a0equiparando \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0con lo que \u00a0preve\u00eda \u00a0el \u00a0Decreto 180 de 1988, sin que se infiera que solamente se aplicar\u00e1 \u00a0la \u00a0preceptiva contentiva en los decretos de la llamada justicia regional cuando \u00a0el \u00a0acto \u00a0delictivo \u00a0tenga finalidad terrorista, m\u00e1xime cuando la modificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0al \u00a0citado \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C. Penal no tiene ning\u00fan ingrediente \u00a0subjetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expone \u00a0que \u00a0no hay que perder de vista que \u00a0con \u00a0la expedici\u00f3n de la nueva Carta Pol\u00edtica, a la legislaci\u00f3n de emergencia \u00a0se \u00a0le \u00a0quit\u00f3 \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0excepcional, \u00a0para \u00a0pasar a hacer parte de la \u00a0ordinaria, \u00a0sin \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0a las particulares condiciones en que se realiz\u00f3 la \u00a0conducta \u00a0punible, \u00a0pues \u00a0la \u00a0misma \u00a0Carta de Derechos, en uno de sus art\u00edculos \u00a0transitorios, \u00a0autoriz\u00f3 \u00a0la \u00a0conversi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0expedidas durante el \u00a0estado de sitio en disposiciones ordinarias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice : \u00a0<\/p>\n<p>\u201cA partir de la \u00a0promulgaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0de \u00a01991 y la expedici\u00f3n de la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente, \u00a0los \u00a0delitos de secuestro se hallan regidos por todas \u00a0las \u00a0normas \u00a0promulgadas antes y despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n de la Carta que no \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0declaradas \u00a0incompatibles \u00a0con \u00a0sus \u00a0disposiciones, \u00a0integrando \u00a0un \u00a0sistema \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0debe ser aplicado en su integridad y de conformidad con \u00a0las \u00a0reformas \u00a0que \u00a0surjan \u00a0de las normas de la legislaci\u00f3n permanente, sin que \u00a0importe, \u00a0para \u00a0efectos punitivos, la finalidad perseguida por el sujeto agente, \u00a0a \u00a0menos \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0determine \u00a0en \u00a0la ley, caso en el cual la especificidad \u00a0surgir\u00e1 \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal, \u00a0no \u00a0de consideraciones atinentes a la forma como se \u00a0expidi\u00f3 \u00a0la \u00a0norma \u00a0o a su funcionalidad respecto de la recuperaci\u00f3n del orden \u00a0p\u00fablico alterado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que los hechos ocurrieron en el mes \u00a0de \u00a0noviembre de 1991, fecha en la cual se encontraba vigente el Decreto 2790 de \u00a01990, \u00a0\u201cen su redacci\u00f3n del Decreto 2266 de 1991 y, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0que \u00a0su \u00a0sentido \u00a0s\u00f3lo \u00a0era \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0delitos con fines \u00a0terroristas, \u00a0 su \u00a0 propia \u00a0 literalidad \u00a0 y \u00a0su \u00a0inserci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0permiten inferir con absoluta claridad, que si bien es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0incrimina \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0cometido con fines \u00a0terroristas, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0resulta \u00a0aplicable \u00a0cuando el hecho punible \u2018persiga \u00a0los \u00a0objetivos enunciados en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal\u2019\u201d, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0estima \u00a0que el cargo no est\u00e1 llamado a \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto cargo \u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa que desde el inicio del cargo es \u00a0evidente \u00a0el \u00a0desv\u00edo de la censora hacia la valoraci\u00f3n probatoria, incurriendo \u00a0en \u00a0un desatino que hace impr\u00f3spero el cargo, toda vez que en sede de casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0proscrita \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0sobre el valor probatorio que el juez le dio a \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se \u00a0transgredan las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que la libelista m\u00e1s que destacar la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0sea \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o de \u00a0identidad, \u00a0 se \u00a0 dedica \u00a0a \u00a0presentar, \u00a0en \u00a0el \u00a0extenso \u00a0escrito, \u00a0su \u00a0personal \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de juicio en contra del criterio del Tribunal y \u00a0respecto de los delitos investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem se apoy\u00f3 en la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0para establecer la responsabilidad penal de los incriminados \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0la \u00a0menor, \u00a0\u201cen \u00a0particular, \u00a0ligando \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0con \u00a0el \u00a0resultado \u00a0muerte, \u00a0no de manera \u00a0caprichosa \u00a0y \u00a0arbitraria, \u00a0sino \u00a0en \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n consecuencial que permiti\u00f3 \u00a0deducir \u00a0que \u00a0a \u00a0quienes \u00a0era \u00a0imputable, \u00a0sin \u00a0duda, la retenci\u00f3n ilegal de la \u00a0menor, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0les \u00a0era \u00a0imputable su muerte, a pesar de que se desconocieron \u00a0las \u00a0circunstancias exactas del deceso\u201d, partiendo de \u00a0la \u00a0 \u00a0actitud \u00a0 procesal \u00a0 asumida \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 incriminados, \u00a0 \u201ca\u00f1adiendo \u00a0 a \u00a0 ello \u00a0 algunas \u00a0 versiones \u00a0testimoniales \u00a0que \u00a0le \u00a0permitieron \u00a0 inferir \u00a0 el \u00a0m\u00f3vil \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0y \u00a0el \u00a0compromiso \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0corrobora \u00a0con \u00a0la \u00a0copia de un \u00a0fragmento de la decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que las deducciones del sentenciador \u00a0no \u00a0quebrantan \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica ni de la experiencia, m\u00e1xime cuando \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0algunos \u00a0hechos conocidos a trav\u00e9s de las pruebas recaudadas, pudo \u00a0colegir \u00a0que \u00a0al \u00a0secuestro \u00a0sigui\u00f3 \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0homicida, la que tambi\u00e9n era \u00a0imputable \u00a0 a \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0circunstancias \u00a0indiciarias que fueron objeto de an\u00e1lisis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0observa \u00a0ning\u00fan \u00a0error \u00a0de apreciaci\u00f3n de las pruebas citadas por la libelista, ya que, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al informe que rindi\u00f3 el agente identificado con la c\u00f3digo 119, no \u00a0puede \u00a0predicarse \u00a0ninguna \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0toda vez que el mismo tambi\u00e9n se\u00f1ala \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Edison \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho, con base en el reconocimiento \u00a0realizado \u00a0por \u00a0Arg\u00e1ez \u00a0Cano, \u00a0quien \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0personas que vi\u00f3 en el \u00a0movimiento de tierra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0en \u00a0la diligencia de \u00a0reconocimiento \u00a0no \u00a0intervino \u00a0el \u00a0defensor de los procesados, de todos modos la \u00a0practicada \u00a0 en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0no \u00a0presenta \u00a0ninguna \u00a0irregularidad \u00a0y \u00a0compromete \u00a0la responsabilidad del acusado, no siendo cierto que el contenido de \u00a0este \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0se \u00a0haya \u00a0distorsionado \u00a0y \u00a0habiendo \u00a0servido para \u00a0construir \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0indiciarias \u00a0con \u00a0apego \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0es \u00a0cierto que el fallador \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0enemistad de Mar\u00eda Ligia, por si sola no puede proporcionar \u00a0la \u00a0certeza \u00a0para atribuir la responsabilidad, \u201cpero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que, \u00a0aunado \u00a0a \u00a0este hecho el lugar donde se mantuvo en cautiverio la \u00a0menor; \u00a0a \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su participaci\u00f3n que hiciera Jorge Edison en la \u00a0conducta \u00a0punible; al testimonio de Dar\u00edo Evelio Arg\u00e1ez y a las dem\u00e1s pruebas \u00a0recaudadas \u00a0(testimonios \u00a0de \u00a0la \u00a0madre \u00a0de uno de los procesados, de uno de los \u00a0agentes \u00a0de polic\u00eda que participaron en la investigaci\u00f3n, de la circunstancias \u00a0que \u00a0se descubrieron durante la indagaci\u00f3n, etc.), se dedujo su responsabilidad \u00a0y la de Mar\u00eda Ligia Cano\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al delito de homicidio, se\u00f1ala \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0en \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia y sus ampliaciones no se rese\u00f1a \u00a0alguna \u00a0muestra \u00a0externa \u00a0como \u00a0causa \u00a0de la anoxia, sin embargo, no se advierte \u00a0ninguna \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0ya que \u201cdadas las condiciones \u00a0de \u00a0retenci\u00f3n por los plagiarios y la posterior inhumaci\u00f3n del cad\u00e1ver, labor \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0particip\u00f3 Jorge Edison, seg\u00fan criterio del juzgador, as\u00ed como la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0pudo establecer entre el secuestro y la muerte, se permiti\u00f3 \u00a0al \u00a0fallador \u00a0atribuir \u00a0la \u00a0responsabilidad de los acusados en los delitos, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0su \u00a0com\u00fan \u00a0acuerdo \u00a0la determina\u201d, as\u00ed la \u00a0muerte \u00a0de la menor no haya sido el prop\u00f3sito inicial, empero, para el Tribunal \u00a0era \u00a0claro, conforme a la prueba indiciaria, que los procesados son responsables \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0la \u00a0menor, \u00a0toda \u00a0vez que era evidente que Mar\u00eda Ligia Cano \u00a0Cardona \u00a0suministraba \u00a0los \u00a0alimentos \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0su residencia fue retenida la \u00a0v\u00edctima, \u00a0cerca \u00a0del lugar donde se encontr\u00f3 el cad\u00e1ver y Jorge Edison ayud\u00f3 \u00a0a \u00a0 \u00a0inhumarla, \u00a0 \u00a0aspectos \u00a0 \u00a0posteriores \u00a0 \u00a0suficientes \u00a0 que \u00a0 confirman \u00a0 su \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0libelista \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de la menor haya ocurrido por causas naturales, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0debi\u00f3 \u00a0evidenciar los errores de apreciaci\u00f3n en que pudo haber \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0al concluir en forma diversa, m\u00e1xime cuando la acci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0contribuci\u00f3n \u00a0del resultado las toma de manera aislada del contexto del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0cuando \u00a0es \u00a0sabido \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0est\u00e1 \u00a0obligado \u00a0a \u00a0efectuar la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria de manera mancomunada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0las dudas \u00a0argumentadas por la libelista, solo est\u00e1n en su personal opini\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0errores de apreciaci\u00f3n \u00a0denunciados \u00a0sobre las indagatorias de Juan Manuel Cano Vallejo y Carlos Freiner \u00a0Cano \u00a0Orrego, \u00a0asevera \u00a0que es cierto que el instructor no debi\u00f3 vincularlos al \u00a0proceso \u00a0por \u00a0no \u00a0ser \u00a0el competente para tal efecto, por tratarse de menores de \u00a0edad. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0folio \u00a0206 \u00a0del \u00a0expediente \u00a0aparecen \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0\u201ccon las formalidades legales y estas \u00a0versiones, \u00a0no \u00a0se constituyen, de otra parte, en la \u00fanica prueba que incrimina \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados, pues, como ya se anot\u00f3, la conclusi\u00f3n proviene de la labor \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0en \u00a0conjunto de las pruebas y, por ende, el error destacado no \u00a0es \u00a0 \u00a0 \u00a0capaz \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0destruir \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0 impugnado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs preciso, con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de simplificar el extenso escrito de la defensora, decir que en este \u00a0punto \u00a0del libelo es repetitiva en algunos aspectos ya estudiados y que no hacen \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0confirmar el verdadero prop\u00f3sito de la casacionista en pretender que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0se \u00a0convierta \u00a0en \u00a0fallador \u00a0de \u00a0instancia \u00a0y haga una nueva \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas, olvidando cu\u00e1l es el objeto de este recurso, pues \u00a0las \u00a0 simples \u00a0oposiciones \u00a0de \u00a0concepto \u00a0no \u00a0pueden \u00a0edificar \u00a0las \u00a0razones \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, como se pretende. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo se dijo, \u00a0no \u00a0hay \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0manifiesta \u00a0de \u00a0las pruebas; tampoco violaci\u00f3n de los \u00a0criterios \u00a0de la sana cr\u00edtica; el contenido de la sentencia es claro al imputar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados \u00a0a los hermanos Cano Cardona, \u00a0analizados \u00a0con fundamento en el acopio probatorio y no en una particular prueba \u00a0analizada \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0documento \u00a0 \u00a0insular\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0y de raz\u00f3n, \u00a0sugiere la improsperidad de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda presentada a nombre de Mar\u00eda Ligia \u00a0Cano Cardona \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0fondo de la \u00a0censura \u00a0es \u00a0el \u00a0mismo \u00a0que \u00a0se \u00a0estudi\u00f3 \u00a0anteriormente, esto es, que no existe \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0coautor\u00eda \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ligia \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos \u00a0por los que fue \u00a0condenada, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de que no est\u00e1 demostrado que ella tuviera motivos para \u00a0secuestrar \u00a0 \u00a0ni \u00a0 para \u00a0 colaborar \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 consumaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que \u00a0la \u00a0libelista, \u00a0de \u00a0manera \u00a0consciente, \u00a0elude \u00a0el \u00a0examen \u00a0mesurado \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, en especial, las \u00a0pruebas \u00a0indiciarias \u00a0que \u00a0sirvieron de soporte al sentenciador para edificar el \u00a0juicio \u00a0de responsabilidad, ya que si bien hace alusi\u00f3n a ellas en alguna parte \u00a0del \u00a0escrito \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0una \u00a0infracci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la \u00a0experiencia, de todos modos parte de su personal estimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, dice que desconoce que \u00a0el \u00a0trato \u00a0que recib\u00eda la procesada en la casa de la familia Sossa Londo\u00f1o era \u00a0inadecuado, \u00a0 al \u00a0 punto \u00a0que \u00a0en \u00a0varias \u00a0ocasiones \u00a0fue \u00a0acusada \u00a0de \u00a0ladrona, \u00a0\u201csituaciones \u00a0que hicieron surgir en la incriminada \u00a0sentimientos \u00a0 de \u00a0 animadversi\u00f3n \u00a0 hacia \u00a0sus \u00a0patrones, \u00a0los \u00a0que \u00a0no \u00a0pueden \u00a0desconocerse \u00a0por \u00a0el \u00a0simple \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0ella \u00a0haya afirmado, dentro de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0sent\u00eda \u00a0gratitud \u00a0hacia \u00a0los \u00a0Sossa \u00a0Londo\u00f1o\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con el acopio \u00a0probatorio \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0enemistad \u00a0entre la procesada y la \u00a0plagiada, \u00a0hecho \u00a0que \u00a0aunado \u00a0a la prueba testimonial y a las circunstancias de \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0condujeron al Tribunal a deducir el m\u00f3vil no meramente \u00a0econ\u00f3mico \u00a0del \u00a0delito de secuestro, adem\u00e1s de que las declaraciones allegadas \u00a0al \u00a0diligenciamiento \u00a0indican \u00a0que \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ligia, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la divisi\u00f3n del \u00a0trabajo \u00a0 \u00a0criminal, \u00a0 \u00a0preparaba \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0alimentos \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0lugar \u00a0 \u00a0de \u00a0retenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca, \u00a0igualmente, \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0as\u00ed \u00a0presentado \u00a0parece \u00a0una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0toda \u00a0vez que la censora no \u00a0demuestra \u00a0los \u00a0errores, sino su personal opini\u00f3n frente a la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0dejando \u00a0de lado varias probanzas que fundamentan el fallo, como fueron \u00a0la \u00a0 enemistad \u00a0 y \u00a0 las \u00a0constantes \u00a0peleas \u00a0entre \u00a0la \u00a0empleada \u00a0y \u00a0la \u00a0ni\u00f1a, \u00a0\u201cla ubicaci\u00f3n de Mar\u00eda Ligia en el lugar indicado \u00a0por \u00a0una \u00a0de las personas capturadas al momento de recibir el dinero exigido por \u00a0la \u00a0liberaci\u00f3n; \u00a0su \u00a0parentesco con los dem\u00e1s coautores del plagio y posterior \u00a0muerte de Sandra Milena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, asegura que la actora regresa al \u00a0tema \u00a0de la ilicitud de la prueba, de lo que ya se rese\u00f1\u00f3 que en el expediente \u00a0hay \u00a0prueba que se contrapone a esta afirmaci\u00f3n, como es el fallo proferido por \u00a0la Procuradur\u00eda Delegada para la Polic\u00eda Judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a que el testimonio de Guillermo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Cano fue irregularmente apreciado, ya que se cometi\u00f3 un falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0por \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica y por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0testimonio de o\u00eddas, afirma que la libelista vuelve a exponer \u00a0su \u00a0personal \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista, \u00a0abandonando \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n de los juzgadores, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0la sentencia llega a este sede amparada por la doble presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0a \u00a0que \u00a0la indagatoria de \u00a0Carlos \u00a0Freiner \u00a0Cano \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0valorada \u00a0por \u00a0haber sido irregularmente \u00a0aducida \u00a0al \u00a0diligenciamiento, \u00a0sostiene \u00a0que la libelista olvid\u00f3 que el citado \u00a0deponente \u00a0reiter\u00f3 \u00a0su \u00a0dicho \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0recibida con acatamiento a las \u00a0formalidades \u00a0legales. \u00a0Igualmente, \u00a0que \u00a0es inconsistente que predique sobre la \u00a0misma \u00a0prueba un falso juicio de identidad, que tampoco lo demuestra, al centrar \u00a0su argumentaci\u00f3n en la reiterada cr\u00edtica probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cIgual \u00a0comentario \u00a0merecen \u00a0las \u00a0cr\u00edticas al valor que se dio al indicio de enemistad. \u00a0El \u00a0ataque debe orientarse a la precisi\u00f3n de un error en el hecho indicador, en \u00a0la \u00a0inferencia l\u00f3gica o en el hecho indicado, cada uno de los cuales conducir\u00e1 \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0diversas. Debe anotarse, sin embargo, que intentar un ataque en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra la prueba indiciaria, exige el m\u00e1ximo de cuidado no solamente \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n de los elementos a partir de los cuales se pretende acreditar \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0de su construcci\u00f3n, porque por regla \u00a0general \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia no se hacen expl\u00edcitas en la sentencia y \u00a0puede \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0por \u00a0ello, \u00a0identificar \u00a0como \u00a0tales, \u00a0algunas que no se \u00a0desprenden del an\u00e1lisis hecho por el juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, en este \u00a0caso \u00a0concreto la demandante considera que la regla de experiencia se construy\u00f3 \u00a0exclusivamente \u00a0a partir del sentimiento de animadversi\u00f3n de la procesada hacia \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0del delito, pasando por alto otros ingredientes que orientaron las \u00a0deducciones \u00a0del \u00a0fallador, tales como la oportunidad que Mar\u00eda Ligia ten\u00eda de \u00a0conocer \u00a0las \u00a0actividades \u00a0del padre de la menor, su cercan\u00eda y conocimiento de \u00a0la \u00a0 v\u00edctima, \u00a0 su \u00a0 comprobada \u00a0 participaci\u00f3n \u00a0 como \u00a0 cocinera \u00a0durante \u00a0la \u00a0retenci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0en \u00a0este punto vale la pena \u00a0aclararle \u00a0 a \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0aunque \u00a0exista \u00a0sentimiento \u00a0de \u00a0rencor, \u00a0no \u00a0necesariamente debe concluirse en que ha de secuestrarse o matarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0 que \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0familiares \u00a0de la v\u00edctima s\u00f3lo dieron cuenta de las controversias entre Sandra \u00a0Milena \u00a0 y \u00a0la \u00a0procesada \u00a0cuando \u00a0\u00e9sta \u00a0laboraba \u00a0como \u00a0servidora \u00a0dom\u00e9stica, \u00a0\u201cla \u00a0conclusi\u00f3n de ello como m\u00f3vil, obedece a que \u00a0esta \u00a0circunstancia, \u00a0sumada a los posteriores acontecimientos en que particip\u00f3 \u00a0Mar\u00eda \u00a0 \u00a0Ligia, \u00a0 \u00a0comprueban \u00a0 \u00a0su \u00a0 autor\u00eda \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 delitos\u201d, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual sugiere a la Corte la improsperidad de la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa \u00a0que \u00a0al momento de responder la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Edison Cano, se mostr\u00f3 partidario de \u00a0rechazar \u00a0el reproche, con el argumento de que la recurrente pretende desconocer \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0coautor\u00eda, \u00a0en la medida en que necesita la orientaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0material del delito de homicidio en cabeza de Mar\u00eda Ligia, determinando \u00a0su contribuci\u00f3n al mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima que fue a trav\u00e9s del indicio como se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n de la responsabilidad de la procesada. Adem\u00e1s, en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0tampoco \u00a0demuestra \u00a0los \u00a0errores anunciados, pues, nuevamente, la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0la \u00a0centra en cr\u00edticas personales y opuestas a las conclusiones \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el\u00a0 \u00a0sentenciador, \u00a0en \u00a0el sentido de que la procesada \u00a0particip\u00f3 en los delitos por los cuales fue condenada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, sugiere a la Corte no casar \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES\u00a0 \u00a0DE\u00a0 \u00a0LA\u00a0 \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0todo, \u00a0es necesario reiterar, una vez \u00a0m\u00e1s, \u00a0que \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es una tercera instancia, donde en forma libre se \u00a0pueda \u00a0hacer \u00a0toda \u00a0clase \u00a0de \u00a0cuestionamientos \u00a0a una sentencia que, por ser la \u00a0culminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0todo \u00a0un \u00a0proceso, \u00a0est\u00e1 amparada por la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y legalidad, sino que se est\u00e1 en presencia de un medio de impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinario \u00a0y \u00a0rogado, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0es posible acusar los errores de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0cometidos por el fallador, al tenor de los motivos \u00a0expresa \u00a0y \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, demostrarlos y evidenciar su \u00a0trascendencia en la parte dispositiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, que el \u00e9xito de la demanda no \u00a0depende \u00a0de \u00a0lo \u00a0extenso \u00a0del \u00a0discurso, \u00a0ni \u00a0de \u00a0la \u00a0cita de autores, ni de las \u00a0m\u00faltiples \u00a0cr\u00edticas \u00a0procesales \u00a0y \u00a0probatorias, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la clara y precisa \u00a0demostraci\u00f3n de los desatinos cometidos por el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda presentada a nombre de Jorge Edison \u00a0Cano Cardona \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal Tercera \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado, acusa al \u00a0sentenciador \u00a0de haber dictado sentencia en un juicio viciado de nulidad, ya que \u00a0los \u00a0 agentes \u00a0 del \u00a0 UNASE \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0que \u00a0vulneraron \u00a0el debido proceso y el derecho de defensa. A su juicio, tales yerros \u00a0fueron: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 Sometieron \u00a0 a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0a \u00a0interrogatorios informales y bajo torturas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Realizaron \u00a0registros domiciliarios y \u00a0capturas \u00a0ilegales, \u00a0ya \u00a0que \u00a0sin que mediara orden judicial fueron aprehendidos \u00a0varios de los procesados y registrados unos inmuebles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0 Se \u00a0 efectu\u00f3 \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas sin asistencia de defensor y sin observar \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0para \u00a0su pr\u00e1ctica, donde fue reconocido Jorge Edison \u00a0Cano Cardona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0Sin \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0de \u00a0defensor \u00a0se \u00a0recibieron \u00a0las versiones libres de Luis Fernando Cano Cardona, Samuel de Jes\u00fas \u00a0Cano \u00a0Cardona, \u00a0Carlos \u00a0Mario \u00a0Lopera \u00a0Henao, \u00a0Guillermo \u00a0de Jes\u00fas Cano Guerra, \u00a0Carlos \u00a0Freiner Cano Orrego, Jorge Edison Cano Cardona, Juan Manuel Cano Vallejo \u00a0y Mar\u00eda Ligia Cano Cardona, por lo que son inexistentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5. Las declaraciones de los agentes Jos\u00e9 \u00a0Liber \u00a0S\u00e1nchez, Carlos Julio Guasca y Hugo Sarmiento Fonseca son nulas de pleno \u00a0derecho, \u00a0ya \u00a0que lo que afirmaron, lo conocieron de manera irregular, a trav\u00e9s \u00a0de los multicitados interrogatorios ilegales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que las anteriores irregularidades \u00a0son \u00a0transcendentes, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0violaron el debido proceso, adem\u00e1s de que \u00a0fueron sustento de la medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0cargo \u00a0ser\u00e1 rechazado por falta de \u00a0t\u00e9cnica, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Una vez m\u00e1s \u00a0debe \u00a0reiterar \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que la causal tercera no es de libre alegaci\u00f3n, sino \u00a0que \u00a0dada \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0especialidad \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0escapa a las \u00a0exigencias \u00a0 \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0gobiernan \u00a0 este \u00a0 medio \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0basta con se\u00f1alar la \u00a0irregularidad \u00a0en \u00a0que, \u00a0a juicio del demandante, se incurri\u00f3 y el motivo de la \u00a0nulidad, \u00a0sino que es preciso mostrar la trascendencia del vicio, o sea, de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0socav\u00f3 \u00a0la estructura del proceso del proceso \u00f3 afect\u00f3 las garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales, carga que no cumpli\u00f3 la censora, ya que no muestra \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0las \u00a0capturas, \u00a0registros domiciliarios y adem\u00e1s irregularidades que \u00a0pregona depend\u00eda la validez del tr\u00e1mite subsiguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Combina, de manera confusa, dos motivos \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0a saber, el quebrantamiento del debido proceso y el del derecho de \u00a0defensa, \u00a0sin \u00a0acatar \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el segundo se deriva del primero, han sido \u00a0claramente \u00a0diferenciados \u00a0por la ley y la jurisprudencia, raz\u00f3n por la cual su \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0amerita \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0y desarrollo aut\u00f3nomos, pues la primera es \u00a0un \u00a0vicio \u00a0de \u00a0estructura \u00a0y \u00a0la \u00a0segunda \u00a0de \u00a0garant\u00eda, \u00a0sin descartar que hay \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0afectan \u00a0los dos derechos, pero sin que \u00a0evidencie que \u00e9ste sea uno de esos casos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0En \u00a0forma \u00a0incoherente \u00a0y \u00a0confusa \u00a0y \u00a0quebrantando \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda, al tenor del cual al interior de un \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0no \u00a0se \u00a0pueden \u00a0entremezclar \u00a0ataques \u00a0correspondientes a causales \u00a0distintas, \u00a0 pues \u00a0 cada \u00a0una \u00a0tiene \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0y \u00a0reglas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 diferentes \u00a0y \u00a0produce \u00a0diversas \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0se \u00a0desv\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, hacia el error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0ya \u00a0que \u00a0lo que pregona es que son jur\u00eddicamente \u00a0inexistentes\u00a0 \u00a0determinadas \u00a0pruebas \u00a0(interrogatorios, \u00a0versiones \u00a0libres, \u00a0reconocimiento \u00a0en fila de personas, declaraciones de los agentes) de las que no \u00a0dependen \u00a0 los \u00a0 restantes \u00a0medios \u00a0legalmente \u00a0aducidos \u00a0ni \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0actos \u00a0procesales, \u00a0vicio \u00a0que \u00a0se \u00a0corrige \u00a0no \u00a0con \u00a0la nulidad de la actuaci\u00f3n, sino \u00a0eliminando \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0el medio ilegal y reexaminando la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0del \u00a0restante \u00a0haz \u00a0probatorio, \u00a0pudiendo, eventualmente, \u00a0concluirse \u00a0que era de tal importancia que en \u00e9l se fundament\u00f3 la condena, por \u00a0lo que debe absolverse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0La \u00a0falta \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0se \u00a0hace m\u00e1s \u00a0ostensible \u00a0cuando predica que sobre los anteriores medios de prueba se soport\u00f3 \u00a0la \u00a0 medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0recae \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia y no sobre la providencia que resuelve la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados, \u00a0no \u00a0siendo \u00a0el momento de pretender \u00a0enervar dicha pieza procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0de haber \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio viciado de nulidad, por violaci\u00f3n del debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, ya que cuando se dict\u00f3 la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0no hubo pronunciamiento respecto de los alegatos presentados por la \u00a0defensora, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0para \u00a0acogerlos o desestimarlos de manera razonada, vicio \u00a0que tambi\u00e9n vulner\u00f3 el principio de lealtad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El cargo no puede tener \u00e9xito, por falta \u00a0de t\u00e9cnica y de raz\u00f3n, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Como \u00a0en \u00a0el \u00a0anterior \u00a0reproche, \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0vicio \u00a0que \u00a0alega, esto es, de qu\u00e9 manera la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0denuncia, \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0proceso o \u00a0afect\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa. En efecto, como norma general y en guarda del \u00a0principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0dar respuesta a los \u00a0alegatos \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, y as\u00ed lo establec\u00eda el numeral 4\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0442 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal, a la saz\u00f3n vigente, en lo referente al \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos. \u00a0Sin \u00a0embargo, en orden a la demostraci\u00f3n de la censura, no \u00a0basta \u00a0con \u00a0aseverar que no se contest\u00f3, sino que es preciso evidenciar que con \u00a0ese \u00a0silencio \u00a0se \u00a0desnaturaliz\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0se \u00a0afect\u00f3 el derecho de \u00a0defensa, lo que no hizo la casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Adem\u00e1s, como atinadamente lo se\u00f1ala \u00a0el \u00a0agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0tampoco \u00a0le asiste la raz\u00f3n, pues en el \u00a0texto \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0las \u00a0inquietudes planteadas por la \u00a0defensa \u00a0fueron \u00a0resultas \u00a0de \u00a0manera \u00a0adversa a sus pretensiones, motivo por el \u00a0cual \u00a0se \u00a0concluy\u00f3 que Jorge Edison Cano Cardona deb\u00eda responder en juicio por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio agravado y secuestro extorsivo en calidad de coautor, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0negado \u00a0las pretensiones defensivas de que no hab\u00eda participado en \u00a0el primero y que s\u00f3lo era c\u00f3mplice del segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Causal primera \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al \u00a0ad quem de haber violado, de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0la \u00a0ley sustancial, por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos \u00a031.2 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica y 17 del C. de P. Penal e interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0206 \u00a0y \u00a0217 \u00a0del \u00a0C. de P. Penal, contrariando lo \u00a0dispuesto \u00a0\u201cen \u00a0los \u00a0art\u00edculos 5\u00b0, numeral 1\u00b0, y \u00a014, \u00a0numeral \u00a04\u00b0, de la Ley 74 de 1968 (Pacto Internacional de Derechos Civiles \u00a0y \u00a0Pol\u00edticos) y 8\u00b0, numeral 2\u00b0, literal h), y 29, literal a), de la Ley 16 de \u00a01972 \u00a0(Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San Jos\u00e9 de Costa \u00a0Rica)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0yerro \u00a0lo \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0aument\u00f3 las penas principales que le fueron impuestas al procesado en \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0cuando \u00a0\u00e9ste era apelante \u00fanico y cuando si el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0recurri\u00f3 \u00a0fue \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0Asevera que si bien la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado era consultable, de todos modos la interposici\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0limitaba la competencia del superior para conocer de la \u00a0integridad \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que se desconoci\u00f3 la prohibici\u00f3n de \u00a0reformar en perjuicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El cargo no puede tener \u00e9xito, por falta \u00a0de t\u00e9cnica y raz\u00f3n, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Aunque reclama la falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0reformar \u00a0en perjuicio, previsto en el \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta y reproducido como norma rectora en el art\u00edculo 17 \u00a0del \u00a0Decreto 2700 de 1991, a la saz\u00f3n vigente, acusa la aplicaci\u00f3n indebida de \u00a0dicha preceptiva constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Tampoco le asiste raz\u00f3n, ya que, como \u00a0la dicho la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. Esta curiosa \u00a0tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0mera interposici\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n bastar\u00eda para \u00a0burlar \u00a0el mandato legal de la consulta, desafortunadamente ya fue prohijada por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0unificaci\u00f3n de tutela (SU-1722 de \u00a02000), \u00a0 obviamente \u00a0 sin \u00a0efectos \u00a0imperativos \u00a0erga \u00a0omnes, \u00a0de acuerdo con la previsi\u00f3n del art\u00edculo 48 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 Ley \u00a0 270 \u00a0 de \u00a0 1996 \u00a0 (Estatutaria \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Administraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0Justicia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. En efecto, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0de acuerdo con lo que expone en el fallo mencionado, \u00a0estima \u00a0que \u00a0la consulta es una herramienta residual y subsidiaria al recurso de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0la interposici\u00f3n de este \u00faltimo excluye la \u00a0primera, \u00a0y \u00a0as\u00ed, \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0\u00fanica a favor del condenado, el \u00a0superior \u00a0deber\u00e1 \u00a0limitar la revisi\u00f3n a los aspectos desfavorables y no podr\u00e1 \u00a0agravarle la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c3. Sin embargo, \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n integral, coherente y no sesgada del texto del art\u00edculo 31 \u00a0constitucional, \u00a0indica que el Constituyente estableci\u00f3 de manera independiente \u00a0y \u00a0al \u00a0mismo nivel la apelaci\u00f3n y la consulta, como medios que pod\u00edan abrir la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0colombiano, \u00a0el primero por obra del \u00a0ejercicio \u00a0libre \u00a0de las partes y el segundo por la insustituible voluntad de la \u00a0ley.\u00a0 \u00a0Por \u00a0ello, el inciso primero del citado canon dice sentenciosamente: \u00a0\u2018Toda sentencia judicial \u00a0podr\u00e1 \u00a0 \u00a0ser \u00a0 apelada \u00a0 o \u00a0 consultada, \u00a0 salvo \u00a0 las \u00a0 excepciones \u00a0 que \u00a0 consagre \u00a0la \u00a0ley\u2019 (se subraya). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c4. \u00a0 Y \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0contempla \u00a0para \u00a0el \u00a0caso \u00a0alternativo \u00a0\u00fanico \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0que \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0apelante \u00a0pueda sustituir una consulta \u00a0establecida \u00a0por ministerio de la ley, sino que ser\u00edan fen\u00f3menos concurrentes, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0segunda le permite al superior decidir sin limitaci\u00f3n alguna, como \u00a0lo \u00a0prev\u00e9 \u00a0el \u00a0art\u00edculo 217 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento Penal, en el \u00a0mismo sentido del art\u00edculo 204 del actual ordenamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c5. \u00a0Como \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0SU-1722 \u00a0no \u00a0quiso aproximarse a la trajinada naturaleza jur\u00eddica de \u00a0la \u00a0consulta, \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual ella es un mecanismo autom\u00e1tico de revisi\u00f3n sin \u00a0l\u00edmites \u00a0asignado a la segunda instancia, que opera por ministerio de la ley y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0no \u00a0depende \u00a0de \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0las \u00a0partes, \u00a0entonces \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0cay\u00f3 \u00a0en el sofisma de presentar la instituci\u00f3n como repelente \u00a0con \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, a pesar de lo cual les atribuye el mismo m\u00e9rito \u00a0de \u00a0evitar \u00a0la reforma en peor, pero olvida que procesalmente s\u00ed es posible que \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de primera instancia sea examinada por el superior en virtud del \u00a0doble \u00a0grado \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n y la consulta, pues \u00e9sta se establece previa y \u00a0oficiosamente \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0no \u00a0por ello se inhibe la voluntad de los sujetos \u00a0procesales para impugnar la providencia si lo estiman agraviante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c6. En medio de \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n y el grado jurisdiccional de la \u00a0consulta, \u00a0y \u00a0su \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0no reformatio in \u00a0pejus, \u00a0la Corte intent\u00f3 una interpretaci\u00f3n literal \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0206, \u00a0217 \u00a0y \u00a0227 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (a la \u00a0postre no tan literal), para se\u00f1alar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Para entrar a \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0planteada \u00a0la \u00a0Corte \u00a0entra \u00a0a \u00a0analizar los siguientes \u00a0aspectos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018a) El antiguo \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0206 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 dispon\u00eda \u00a0 lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018En los delitos \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los fiscales y jueces regionales \u00a0son \u00a0 consultables \u00a0 cuando \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 interponga \u00a0 recurso \u00a0alguno, \u00a0la providencia\u00a0 mediante la cual se ordena la cesaci\u00f3n del \u00a0procedimiento, \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de la investigaci\u00f3n, la providencia que ordena \u00a0la \u00a0 devoluci\u00f3n \u00a0 a \u00a0los \u00a0particulares \u00a0de \u00a0bienes \u00a0del \u00a0imputado \u00a0o \u00a0sindicado \u00a0presuntamente\u00a0 \u00a0 o \u00a0 que \u00a0 sean \u00a0objeto \u00a0material \u00a0del \u00a0mismo \u00a0y \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0sentencias \u00a0 \u00a0que \u00a0 no \u00a0 sean \u00a0 anticipadas&#8221;. (subrayadas fuera del texto) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018El actual el \u00a0art\u00edculo 217 C.P.P. dispone lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018la \u00a0consulta \u00a0permite \u00a0al \u00a0superior \u00a0decidir \u00a0sin \u00a0limitaci\u00f3n sobre la providencia o la parte \u00a0pertinente \u00a0de \u00a0ella, \u00a0la apelaci\u00f3n le permite revisar \u00fanicamente los aspectos \u00a0impugnados. \u00a0Cuando se trate de sentencia condenatoria \u00a0no \u00a0se \u00a0podr\u00e1 en caso alguno agravar la pena impuesta, salvo que el fiscal o el \u00a0agente \u00a0del \u00a0ministerio \u00a0p\u00fablico \u00a0o la parte civil cuando tuviere inter\u00e9s para \u00a0ello, la hubieren recurrido&#8221;. (subrayadas fuera del texto) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Y el art\u00edculo \u00a0227 \u00a0del \u00a0C.P.P, relativo a la no reformatio in pejus en sede de casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0dispone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Cuando \u00a0se \u00a0trate \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0no se podr\u00e1 agravar la pena impuesta, salvo \u00a0que \u00a0el \u00a0fiscal, \u00a0el \u00a0ministerio \u00a0p\u00fablico \u00a0o \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, cuando tuvieren \u00a0inter\u00e9s, \u00a0 la \u00a0 hubieren \u00a0 recurrido\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018La situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0planteada \u00a0en \u00a0las citadas disposiciones tiene a juicio de Corte, las \u00a0siguientes explicaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018- \u00a0Como \u00a0se \u00a0observa \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, el grado jurisdiccional de \u00a0consulta \u00a0 operaba \u00a0 en \u00a0los \u00a0asuntos \u00a0que \u00a0eran \u00a0de \u00a0competencia \u00a0 de \u00a0 los \u00a0jueces \u00a0regionales, \u00a0como \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0residual y subsidiario. Lo anterior, indica \u00a0que \u00a0fue \u00a0el \u00a0propio\u00a0 \u00a0legislador \u00a0quien \u00a0en \u00a0forma \u00a0clara \u00a0restringi\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0acceder \u00a0a \u00a0dicho nivel de control jurisdiccional, al \u00a0condicionar la consulta, a que el fallo de primera instancia no \u00a0hubiere \u00a0 \u00a0 sido \u00a0 \u00a0 impugnado \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 \u00a0legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018- A \u00a0su \u00a0vez, \u00a0el art\u00edculo 217 del C.P.P.,\u00a0 es claro al ordenar \u00a0que \u00a0no\u00a0 puede agravarse la situaci\u00f3n del condenado, salvo en el evento en \u00a0que \u00a0el \u00a0fiscal, \u00a0o el agente del ministerio p\u00fablico o la parte civil, hubieren \u00a0recurrido \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0primera \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018- \u00a0Similares \u00a0consideraciones \u00a0 caben \u00a0 acerca \u00a0 del \u00a0 art. \u00a0 227 \u00a0 del \u00a0C.P.P.\u201d \u00a0 (las \u00a0subrayas \u00a0pertenecen \u00a0al \u00a0texto \u00a0original de la sentencia, pero las negrillas son agregadas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c7. \u00a0 La \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u2018son \u00a0consultables \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0interponga \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 alguno\u2019, \u00a0utilizada \u00a0en el art\u00edculo 206 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0modo \u00a0verbal del subjuntivo \u00a0presente, \u00a0que \u00a0como \u00a0tal \u00a0revela \u00a0una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n, \u00a0de modo que \u00a0simplemente \u00a0hace \u00a0\u00e9nfasis \u00a0en \u00a0la \u00a0automaticidad \u00a0u \u00a0operatividad ope \u00a0legis del grado jurisdiccional de la \u00a0consulta, \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0haya interpuesto recurso alguno.\u00a0 Es decir, aunque \u00a0las \u00a0partes \u00a0no \u00a0interpongan recurso alguno, de todos modos en relaci\u00f3n con las \u00a0decisiones se\u00f1aladas en la norma proceder\u00e1 la consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c8. \u00a0 No \u00a0obstante, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en \u00a0su af\u00e1n de interpretar acorde con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0mostrar una repulsa entre impugnaci\u00f3n y consulta, trastorn\u00f3 el \u00a0modo \u00a0 verbal \u00a0 porque \u00a0convirti\u00f3 \u00a0el \u00a0subjuntivo \u00a0presente \u00a0en \u00a0un \u00a0subjuntivo \u00a0pret\u00e9rito \u00a0 \u00a0perfecto, \u00a0 \u00a0para \u00a0 hacerle \u00a0 decir, \u00a0 verbigracia, \u00a0 \u2018cuando no se haya interpuesto recurso \u00a0alguno\u2019, \u00a0que \u00a0significa \u00a0una \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 real \u00a0 (u \u00a0 omisi\u00f3n, \u00a0 como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso) \u00a0ya \u00a0pret\u00e9rita \u00a0o \u00a0consumada.\u00a0 \u00a0 Por \u00a0 ello \u00a0 se \u00a0 atrevi\u00f3 \u00a0 a \u00a0postular \u00a0equ\u00edvocamente \u00a0que \u00a0\u2018Lo anterior, indica que \u00a0fue \u00a0el \u00a0propio \u00a0legislador \u00a0quien \u00a0en forma clara restringi\u00f3 la posibilidad de \u00a0acceder \u00a0a \u00a0dicho \u00a0nivel de control jurisdiccional, al \u00a0condicionar \u00a0la \u00a0consulta, \u00a0a \u00a0que el fallo de primera instancia no hubiese sido \u00a0impugnado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0legal\u2019 (se subraya). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c9. \u00a0Por otra \u00a0parte, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0217 sea claro en cuanto que no puede \u00a0agravarse \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0condenado en sede de consulta, porque, en primer \u00a0lugar, \u00a0el \u00a0precepto \u00a0encabeza \u00a0con \u00a0una \u00a0facultad \u00a0ilimitada \u00a0del superior para \u00a0decidir \u00a0la consulta (\u2018sin \u00a0limitaci\u00f3n\u2019) \u00a0 y, \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n de agravaci\u00f3n de la sentencia condenatoria se \u00a0condiciona \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0\u2018la \u00a0 hubieren \u00a0 recurrido\u2019, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0haya interpuesto un recurso que no puede \u00a0confundirse \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 consulta \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 ajena \u00a0 a \u00a0 la \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0las \u00a0partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c10. De igual \u00a0manera, \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 acude \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 argumento \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 consecuencias \u00a0 y \u00a0se\u00f1ala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018De \u00a0 no \u00a0entenderse \u00a0as\u00ed, ser\u00eda desvirtuada la naturaleza jur\u00eddica de la no reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0que como garant\u00eda establece la imposibilidad jur\u00eddica de hacer m\u00e1s \u00a0gravosa \u00a0la situaci\u00f3n del condenado, en aquellos casos en que \u00e9ste act\u00fae como \u00a0apelante \u00a0\u00fanico. \u00a0Adicionalmente, \u00a0admitir que por el grado de consulta, cuando \u00a0concurre \u00a0con \u00a0la apelaci\u00f3n, que es autom\u00e1tico y no provocado, pueda favorecer \u00a0un \u00a0aumento \u00a0en \u00a0la \u00a0condena \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0resta \u00a0toda eficacia al principio \u00a0constitucional, \u00a0como \u00a0que \u00a0comienzan a serle introducidas excepciones\u00a0 que \u00a0repugnan \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 contenido \u00a0 mismo \u00a0 de \u00a0dicha\u00a0 \u00a0garant\u00eda\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin embargo, \u00a0la \u00a0 ajenidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 consulta \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 reformatio \u00a0in pejus no le resta eficacia \u00a0a \u00a0\u00e9sta, \u00a0porque, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0a\u00fan \u00a0dentro del rango de la apelaci\u00f3n, \u00a0fueron \u00a0el \u00a0constituyente \u00a0y \u00a0la \u00a0ley \u00a0quienes \u00a0la \u00a0limitaron \u00a0a \u00a0los \u00a0casos \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0\u00fanica \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0condenado, \u00a0y \u00a0segundo, \u00a0la \u00a0consulta se ha \u00a0establecido \u00a0legalmente para algunas decisiones de la justicia especial regional \u00a0de \u00a0antes, \u00a0o \u00a0de \u00a0los jueces penales del circuito especializados de ahora (art. \u00a0206 \u00a0C. \u00a0P. \u00a0P. \u00a0de \u00a01991), \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0la \u00a0oportunidad para la prohibici\u00f3n \u00a0seguir\u00eda \u00a0vigente \u00a0en relaci\u00f3n con el mayor volumen de providencias que emiten \u00a0el \u00a0resto \u00a0de \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0(fiscales \u00a0y \u00a0jueces) y que no son \u00a0consultables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c11.\u00a0 Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en criterio que resulta \u00a0coincidente con el se\u00f1alado en la demanda, declara: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018En \u00a0 este \u00a0sentido, \u00a0 el \u00a0 Estado, \u00a0 la \u00a0 sociedad \u00a0y \u00a0los \u00a0particulares \u00a0cuentan \u00a0con \u00a0sus \u00a0representantes \u00a0y \u00a0los \u00a0medios jur\u00eddicos que le otorga la ley, para impugnar la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0cuando consideren que ella no se ajusta al principio de legalidad de \u00a0la \u00a0pena.\u00a0 \u00a0Si \u00a0esta \u00a0inconformidad \u00a0no \u00a0la \u00a0plantean los referidos sujetos \u00a0procesales, \u00a0dentro de la oportunidad legal que les otorga, habr\u00e1 de entenderse \u00a0su \u00a0conformidad con la decisi\u00f3n del juez de conocimiento, pues su silencio hace \u00a0entender \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0tienen \u00a0 \u00a0reparo \u00a0 \u00a0alguno \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 all\u00ed \u00a0contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018En este estado \u00a0de \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0legislador seg\u00fan lo consagrado en el art\u00edculo 206 del C. P. P. \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0proteger \u00a0y \u00a0garantizar \u00a0el \u00a0principio constitucional de la no \u00a0reformatio \u00a0in pejus, restringe el grado de control de la consulta, a que no sea \u00a0interpuesto \u00a0recurso \u00a0alguno.\u00a0 \u00a0Lo \u00a0cual \u00a0marca un l\u00edmite ineludible en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0del \u00a0Estado, y a su vez, un l\u00edmite en la \u00a0labor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpretativa \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 operador \u00a0 \u00a0 \u00a0 jur\u00eddico\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0afirma \u00a0entonces \u00a0que en la din\u00e1mica del proceso penal colombiano, tanto el Estado como \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0y \u00a0los \u00a0particulares \u00a0tienen \u00a0los representantes que defiendan sus \u00a0respectivos \u00a0intereses \u00a0y \u00a0que, \u00a0si \u00a0ellos \u00a0guardan \u00a0silencio y s\u00f3lo recurre el \u00a0acusado \u00a0u \u00a0otro sujeto a su favor exclusivamente, no habr\u00eda raz\u00f3n para que la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0le \u00a0restara \u00a0alcances \u00a0a \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus y, por el pretexto \u00a0de \u00a0la consulta, agravara la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0condenado \u00a0como \u00fanico apelante.\u00a0 Sin embargo, lo dicho se \u00a0perfila \u00a0 \u00a0 m\u00e1s \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0argumento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0lege \u00a0ferenda \u00a0y \u00a0de \u00a0la m\u00e1s pura estirpe acusatoria, para \u00a0propugnar \u00a0por \u00a0la \u00a0abolici\u00f3n \u00a0del \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la \u00a0consulta que no s\u00f3lo es \u00a0extra\u00f1o \u00a0a \u00a0la mencionada estructura as\u00e9pticamente considerada, sino que tiene \u00a0un \u00a0 tinte \u00a0 francamente \u00a0inquisitivo. \u00a0Deber\u00eda \u00a0buscarse \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0de \u00a0la \u00a0instituci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0la Carta Fundamental, porque \u00a0definitivamente \u00a0\u00e9sta \u00a0la \u00a0consagra \u00a0y \u00a0la \u00a0ley procesal penal la desarrolla en \u00a0consecuencia \u00a0(Const. \u00a0Pol., \u00a0art\u00edculo \u00a031, \u00a0inciso \u00a01\u00b0 y C. de P. P. de 1991, \u00a0arts. \u00a0 206 \u00a0 y \u00a0217)\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la revisi\u00f3n de la providencia por v\u00eda de la consulta, pod\u00eda hacer \u00a0m\u00e1s \u00a0 gravosa \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0ello \u00a0haya \u00a0implicado \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 refomatio \u00a0 in \u00a0pejus. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0razones, \u00a0el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0de haber \u00a0violado, \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0la ley sustancial, por err\u00f3nea selecci\u00f3n de la \u00a0norma \u00a0aplicada, \u00a0toda vez que se conden\u00f3 al acusado por el delito de secuestro \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0adoptado como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente por el art\u00edculo 11 del Decreto 2266 de 1991, cuando la \u00a0norma \u00a0llamada \u00a0a \u00a0solucionar \u00a0el \u00a0caso \u00a0era la prevista en el art\u00edculo 268 del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el secuestro imputado no ten\u00eda la \u00a0finalidad terrorista ni la v\u00edctima ostentaba investidura alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de raz\u00f3n, el cargo no \u00a0est\u00e1 llamado a prosperar, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, es verdad que con anterioridad a \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0Decreto 2790 de 1990, existi\u00f3 una legislaci\u00f3n paralela, con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0varios \u00a0punibles \u00a0como \u00a0el \u00a0homicidio, las lesiones personales, el \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0la \u00a0tortura, \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0y el secuestro, entre \u00a0otros: \u00a0la \u00a0ordinaria \u00a0y \u00a0la \u00a0excepcional, \u00a0siendo \u00a0aplicable \u00a0\u00e9sta en aquellos \u00a0eventos \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0actuaba \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas, \u00a0o de perturbar el orden \u00a0p\u00fablico \u00a0o, \u00a0en general, desestabilizadores de las instituciones democr\u00e1ticas; \u00a0y la segunda, cuando no estaban presentes tales prop\u00f3sitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo concerniente al delito de secuestro, \u00a0los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 22 \u00a0 y \u00a0 23 \u00a0 del \u00a0 Decreto \u00a0 180 \u00a0de \u00a01988 \u00a0establec\u00edan \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cART: \u00a022. \u00a0SECUESTRO. \u00a0El \u00a0que \u00a0arrebate, \u00a0sustraiga, \u00a0retenga u \u00a0oculte \u00a0a una persona, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de quince (15) a veinte (20) a\u00f1os \u00a0y \u00a0 \u00a0multa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cien \u00a0 \u00a0(100) \u00a0 a \u00a0 doscientos \u00a0 (200) \u00a0 salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cART: \u00a023. \u00a0CIRCUNSTANCIAS \u00a0DE \u00a0AGRAVACI\u00d3N \u00a0PUNITIVA. \u00a0Las penas \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0el art\u00edculo anterior, se aumentar\u00e1n en una tercera (1\/3) parte \u00a0si concurriere alguna de las siguientes circunstancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca. \u00a0Si \u00a0el \u00a0delito \u00a0se \u00a0cometiere en persona de inv\u00e1lido, enfermo, menor de diecis\u00e9is (16) \u00a0a\u00f1os, mayor se sesenta (60) a\u00f1os o mujer embarazada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb. \u00a0Si \u00a0se \u00a0somete \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 v\u00edctima \u00a0 a \u00a0 tortura \u00a0 durante \u00a0 el \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0permanezca \u00a0secuestrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc. \u00a0Si \u00a0la \u00a0privaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad del secuestrado se prolongare por m\u00e1s de diez (10) \u00a0d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cd. \u00a0Si \u00a0se \u00a0comete \u00a0en \u00a0ascendiente, \u00a0descendiente, adoptante o adoptivo, hermano o hermana, \u00a0c\u00f3nyuge o af\u00edn en l\u00ednea directa en primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ce. \u00a0Si \u00a0se \u00a0comete \u00a0en \u00a0persona \u00a0que sea o hubiere sido empleado oficial y por raz\u00f3n de sus \u00a0funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cf. Cuando se \u00a0exija \u00a0 \u00a0por \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 del \u00a0 secuestrado \u00a0 un \u00a0 provecho \u00a0 o \u00a0 cualquier \u00a0utilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cg. Cuando se \u00a0presione \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0exigido \u00a0con \u00a0amenazas de muerte o lesi\u00f3n del \u00a0secuestrado, \u00a0o \u00a0con \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0acto \u00a0que \u00a0implique \u00a0peligro com\u00fan, grave \u00a0perjuicio de la comunidad o de la salud p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ch. Cuando se \u00a0cometa \u00a0para \u00a0hacer \u00a0u \u00a0omitir \u00a0algo \u00a0o \u00a0con \u00a0fines \u00a0publicitarios \u00a0de car\u00e1cter \u00a0pol\u00edtico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, los art\u00edculos\u00a0 268 y \u00a0270 (antes de entrar a regir el Decreto 2790): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt. \u00a0268. \u00a0Secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0El \u00a0que \u00a0arrebate, \u00a0sustraiga, \u00a0retenga \u00a0u \u00a0oculte \u00a0a una persona con el prop\u00f3sito de exigir por su libertad un \u00a0provecho \u00a0o \u00a0cualquier \u00a0utilidad, \u00a0o \u00a0para \u00a0que se haga u omita algo o con fines \u00a0publicitarios \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0pol\u00edtico, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0prisi\u00f3n de seis (6) a \u00a0quince (15) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt. \u00a0270. \u00a0Circunstancias \u00a0 de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00a0La \u00a0pena \u00a0se\u00f1alada \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0anteriores \u00a0se \u00a0aumentar\u00e1 hasta en la mitad, si \u00a0concurriere alguna de las siguientes circunstancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1\u00aa \u00a0Si \u00a0el \u00a0delito \u00a0se \u00a0comete \u00a0en persona de inv\u00e1lido, enfermo, menor de diecis\u00e9is a\u00f1os, \u00a0mayor de sesenta o en mujer embarazada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2\u00aa \u00a0Si \u00a0se \u00a0somete \u00a0a la v\u00edctima a tortura f\u00edsica o moral durante el tiempo que permanezca \u00a0secuestrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c3\u00aa \u00a0Si \u00a0la \u00a0privaci\u00f3n \u00a0de \u00a0libertad \u00a0del \u00a0secuestrado \u00a0se \u00a0prolongare \u00a0por \u00a0m\u00e1s de treinta \u00a0d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c4\u00aa \u00a0Si \u00a0se \u00a0comete \u00a0en \u00a0ascendiente, \u00a0descendiente, adoptante o adoptivo, hermano o hermana, \u00a0c\u00f3nyuge o a fin en l\u00ednea directa en primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c5\u00aa \u00a0Si \u00a0se \u00a0comete \u00a0en \u00a0persona \u00a0que sea o hubiere sido empleado oficial o por raz\u00f3n de sus \u00a0funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c6\u00aa Cuando \u00a0se \u00a0presione \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de lo exigido con amenazas de muerte o lesi\u00f3n del \u00a0secuestrado \u00a0o con ejecutar acto que implique peligro com\u00fan, grave perjuicio de \u00a0la comunidad o la salud p\u00fablica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, ese paralelismo fue superado \u00a0por \u00a0el \u00a0citado Decreto 2790 de 1990, que entr\u00f3 a regir el 16 de enero de 1991, \u00a0en cuyo art\u00edculo 6\u00b0 se contempl\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cART\u00cdCULO \u00a06\u00b0.Siempre \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de secuestro se dirija \u00a0contra \u00a0persona que ocupe alguno de los cargos mencionados en el numeral 1\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0 2\u00b0 \u00a0 del \u00a0 Decreto \u00a0474 \u00a0de \u00a01988 \u00a0o \u00a0en \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0la \u00a0Rama \u00a0Jurisdiccional, \u00a0Registrador \u00a0Nacional \u00a0del \u00a0Estado \u00a0Civil, \u00a0Miembro del Consejo \u00a0Electoral, \u00a0 Delegado \u00a0 del \u00a0 Consejo \u00a0 Nacional \u00a0Electoral \u00a0o \u00a0el \u00a0Registrador, \u00a0Registrador \u00a0Departamental, \u00a0o Municipal del Estado Civil, Agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0Agente \u00a0Diplom\u00e1tico \u00a0o \u00a0Consultar\u00a0 \u00a0al servicio de la Naci\u00f3n o \u00a0acreditado \u00a0ante \u00a0ella, \u00a0Comandante General o miembro de las Fuerzas Armadas, de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional o de los Cuerpos\u00a0 de Seguridad, Subdirector Nacional \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico, Director Seccional de Orden P\u00fablico, Miembro de la Asamblea \u00a0Nacional \u00a0Constitucional, \u00a0Miembro \u00a0principal \u00a0o suplente de\u00a0 las Asambleas \u00a0Departamentales, \u00a0funcionario \u00a0elegido \u00a0por \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0de elecci\u00f3n popular, \u00a0Cardenal, \u00a0 Primado, \u00a0Arzobispo, \u00a0Nuncio \u00a0y \u00a0Obispo; \u00a0o \u00a0se \u00a0ejecute \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas; \u00a0u \u00a0obedezca \u00a0a \u00a0los \u00a0prop\u00f3sitos descritos en el art\u00edculo 1\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a0 1631 \u00a0de \u00a01987 \u00a0o \u00a0persiga \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0enunciados \u00a0en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal, se \u00a0sancionar\u00e1 \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n de veinte (20) a veinticinco (25) a\u00f1os y multa de un \u00a0mil \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0dos \u00a0 mil \u00a0 salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 legales \u00a0 mensuales\u2026\u201d. \u00a0 \u00a0(Subrayas \u00a0 \u00a0extra\u00f1as \u00a0 \u00a0al \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistas \u00a0as\u00ed las cosas, en la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se consider\u00f3, erradamente, que la conducta del procesado, en lo \u00a0atinente \u00a0al \u00a0punible de secuestro, se adecuaba a lo establecido en el art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 de 1980, que contemplaba como pena principal la de 6 a 15 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, con las agravantes contenidas en los numerales 2\u00b0 y 6\u00b0 del \u00a0art\u00edculo 270, ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, si se tiene en cuenta que el \u00a0multicitado \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0regir \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0enero de 1991 y que el \u00a0secuestro \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a0\u00e9sta anualidad y que el fin \u00a0perseguido \u00a0por los plagiarios era el de obtener provecho econ\u00f3mico, se tendr\u00e1 \u00a0que \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0aplicable, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la pena, no era el \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0(de \u00a0lo \u00a0que \u00a0se percat\u00f3 la segunda instancia), sino el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0el que de manera clara consagr\u00f3: \u00a0\u201csiempre que el delito de secuestro\u2026 persiga los \u00a0objetivos enunciados en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0se sancionar\u00e1 con prisi\u00f3n de 20 a 25 a\u00f1os \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0un \u00a0mil \u00a0a dos mil salarios m\u00ednimos legales mensuales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra parte, si\u00a0 se\u00a0 lee el \u00a0art\u00edculo \u00a0268, \u00a0transcrito, \u00a0se ver\u00e1 que uno de los objetivos que refer\u00eda era \u00a0el \u00a0\u201cde \u00a0exigir \u00a0por \u00a0su \u00a0libertad \u00a0un \u00a0provecho o \u00a0cualquier utilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, las normas que subsumian \u00a0la \u00a0conducta \u00a0desarrollada \u00a0por \u00a0el procesado Jorge Edison Cano Cardona eran los \u00a0art\u00edculos \u00a0268 \u00a0y \u00a0270 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0a \u00a0la saz\u00f3n vigente, pero con la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2790 de 1990, sin \u00a0que \u00a0le asista raz\u00f3n a la recurrente cuando asevera que esta \u00faltima preceptiva \u00a0s\u00f3lo \u00a0era \u00a0aplicable cuando la finalidad era terrorista, o cuando la acci\u00f3n se \u00a0dirig\u00eda \u00a0contra \u00a0determinados sujetos pasivos calificados, o cuando se afectaba \u00a0la \u00a0estabilidad \u00a0social \u00a0y el orden jur\u00eddico, pues basta leer el art\u00edculo 6\u00b0, \u00a0transcrito, \u00a0para \u00a0percatarse \u00a0que \u00a0se \u00a0aplicaba no s\u00f3lo cuando el secuestro se \u00a0comet\u00eda \u00a0con \u00a0esos \u00a0fines \u00a0o contra determinadas personas, sino con el simple y \u00a0exclusivo \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0obtener \u00a0un \u00a0provecho \u00a0o \u00a0cualquier utilidad, como de \u00a0manera \u00a0 reiterada \u00a0 lo \u00a0 ha \u00a0 dicho \u00a0 la \u00a0 Sala.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al \u00a0ad quem de haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0errores \u00a0en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0ya \u00a0que, en su criterio, no existen los elementos de juicio suficientes \u00a0para \u00a0concluir \u00a0en \u00a0la tipicidad del delito de homicidio y en la responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no \u00a0se logr\u00f3 establecer si se debi\u00f3 o no a causas \u00a0naturales o a una acci\u00f3n humana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice que la responsabilidad de Jorge Cano se \u00a0infiri\u00f3 \u00a0de \u00a0indicios \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0demuestran, \u00a0a \u00a0su entender, que s\u00f3lo \u00a0particip\u00f3 \u00a0en el secuestro, pero no en el homicidio, para luego sostener que en \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0punible \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n que se le imputa s\u00f3lo podr\u00eda serlo a \u00a0t\u00edtulo de c\u00f3mplice o encubridor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0cometido por Carlos Freiner Cano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0yerros \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria en \u00a0que, a su juicio, incurri\u00f3 el Tribunal, fueron los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0informe \u00a0rendido por el agente identificado con el c\u00f3digo \u00a0119, \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Dar\u00edo \u00a0Evelio \u00a0Arg\u00e1ez \u00a0Cano, \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0particip\u00f3 este testigo, la \u00a0necropsia \u00a0 y \u00a0 sus \u00a0 ampliaciones \u00a0y \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Freiner \u00a0Cano \u00a0Orrego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Error \u00a0de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0 cometido \u00a0 sobre \u00a0 las \u00a0 siguientes \u00a0 pruebas: \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila de personas, las versiones libres de Luis Fernando Cano \u00a0Cardona, \u00a0Samuel de Jes\u00fas Cano Cardona, Carlos Mario Lopera Henao, Guillermo de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cano Guerra, Carlos Freiner Cano Orrego, Jorge Edison Cano Cardona, Juan \u00a0Manuel \u00a0Cano \u00a0Vallejo \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ligia \u00a0Cano Cardona y las indagatorias de Juan \u00a0Manuel Cano Vallejo y Carlos Freiner Cano Orrego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 que \u00a0por \u00a0dichos \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0supuso \u00a0que \u00a0hubo \u00a0un \u00a0acuerdo entre los \u00a0procesados \u00a0para \u00a0realizar \u00a0los \u00a0comportamientos \u00a0punibles \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0sin \u00a0que indicara en qu\u00e9 consisti\u00f3 la contribuci\u00f3n objetiva de su \u00a0procurado \u00a0en \u00a0dicho \u00a0acuerdo, lo que impidi\u00f3 que se aplicara en su favor el in \u00a0dubio \u00a0pro reo y, consecuentemente, se vulneraron los postulados de culpabilidad \u00a0y de presunci\u00f3n de inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina asegurando que la investigaci\u00f3n fue \u00a0deficiente \u00a0y planteando cuestionamientos, como si la causa de la muerte fue una \u00a0acci\u00f3n \u00a0humana, \u00a0si lo fue, qui\u00e9nes la realizaron, qui\u00e9n inhum\u00f3 el cad\u00e1ver, \u00a0si \u00a0Jorge \u00a0Edison acept\u00f3 su participaci\u00f3n en el secuestro por qu\u00e9 no inform\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0si \u00a0en un informe se dice que \u201cNando y Samuel\u201d fueron \u00a0los \u00a0autores \u00a0del homicidio y enterraron a la v\u00edctima, por qu\u00e9 esta hip\u00f3tesis \u00a0no fue considerada, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas vulneradas cita los art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 2\u00b0, 21, 323 y 324, numeral 2\u00b0, 4\u00b0, 5\u00b0 y \u00a07\u00b0, del C. Penal y 2\u00b0, 246, 247 y 445 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0cargo \u00a0ser\u00e1 rechazado por falta de \u00a0t\u00e9cnica, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. No distingue entre normas sustanciales \u00a0y \u00a0procesales, \u00a0pues les da el car\u00e1cter de sustanciales a preceptos procesales, \u00a0como \u00a0los art\u00edculos 246 y 247 del Decreto 2700 de 1991, vigente para \u00e9poca, ni \u00a0indica \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue el sentido del quebrantamiento de las normas sustanciales que \u00a0cita, esto es, falta de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Vulnera \u00a0el \u00a0principio de autonom\u00eda, \u00a0pues \u00a0se \u00a0queja \u00a0de \u00a0lo \u00a0deficiente de la investigaci\u00f3n, reproche que ha debido \u00a0postular \u00a0de \u00a0manera \u00a0separada \u00a0y por la causal tercera, por desconocimiento del \u00a0principio de investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.\u00a0 \u00a0 Viola \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0del \u00a0discurso \u00a0sostiene \u00a0que Jorge Cano es \u00a0inocente \u00a0frente \u00a0al\u00a0 \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0la menor, pero al mismo tiempo que su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0ese \u00a0 \u00a0punible \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0simple \u00a0 \u00a0c\u00f3mplice \u00a0 \u00a0o \u00a0encubridor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 cuando \u00a0 asevera \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0part\u00edcipe \u00a0del \u00a0homicidio, pero que no es cierto que la v\u00edctima hubiera estado \u00a0atada, \u00a0amordazada \u00a0y \u00a0vendada, para que se dedujeran las agravantes del numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del \u00a0C. Penal de 1980, lo que implica que se acepta la \u00a0responsabilidad. \u00a0Nuevamente \u00a0lo \u00a0desconoce, cuando con relaci\u00f3n al mismo medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0a saber, el reconocimiento en fila de personas efectuado por Dar\u00edo \u00a0Evelio \u00a0Arg\u00e1ez Cano, predica, al interior de la misma censura, error de derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad y error de hecho por falso juicio de identidad, \u00a0sin \u00a0percatarse \u00a0que en la primera modalidad se est\u00e1 afirmando que la prueba es \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0inexistente, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0ha \u00a0debido \u00a0ser apreciada por el \u00a0juzgador, \u00a0en tanto que en la segunda se est\u00e1 reconociendo que es v\u00e1lida, pero \u00a0que \u00a0se \u00a0false\u00f3 \u00a0su \u00a0contenido f\u00e1ctico, haci\u00e9ndole producir efectos que no se \u00a0derivan de su contexto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0En \u00a0lo concerniente, a los errores de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad, que postula, la censora desconoce que esta \u00a0clase \u00a0de yerro consiste en falsear el contenido material de la prueba, en forma \u00a0tal \u00a0que no hay correspondencia entre lo que ella materialmente dice y lo que el \u00a0sentenciador \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0su \u00a0texto \u00a0contiene, \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0discrepar \u00a0de la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0o \u00a0negada \u00a0a \u00a0los medios de prueba, como atinadamente lo \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0lo \u00a0que no configura desatino demandable en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 m\u00e9todo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 persuasi\u00f3n \u00a0 racional \u00a0que \u00a0nos \u00a0rige. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0error \u00a0de derecho que \u00a0denuncia \u00a0 con \u00a0 respecto \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas \u00a0y \u00a0a \u00a0las \u00a0indagatorias \u00a0de \u00a0los menores Juan Manuel Cano y Carlos Freiner Cano, el primero \u00a0fue \u00a0repetido \u00a0con \u00a0todas \u00a0las \u00a0formalidades \u00a0y \u00a0a \u00a0los segundos se les recibi\u00f3 \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0bajo juramento, en forma tal que cualquier irregularidad en que se \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0incurrir \u00a0devino \u00a0intrascendente. \u00a0Adem\u00e1s, no fueron\u00a0 los \u00a0\u00fanicos medios en que se sustent\u00f3 la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6.\u00a0 En lo atinente al error de hecho \u00a0que \u00a0plantea \u00a0con \u00a0respecto \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Carlos Freiner Cano, al haberse \u00a0vulnerado \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, hoy denominado falso raciocinio, \u00a0aunque \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 que \u00a0 \u00e9ste \u00a0se \u00a0contradice \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0\u201cla \u00a0rigurosa \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de las declaraciones de \u00a0quien \u00a0tiene \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0proceso \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de coacusado\u201d, \u00a0no\u00a0 \u00a0dice \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0los principios l\u00f3gicos o las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia com\u00fan quebrantados por el Tribunal al apreciarlo, ni \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0lo \u00a0fueron,\u00a0 \u00a0ni \u00a0cu\u00e1l\u00a0 \u00a0su incidencia en el fallo, \u00a0reduciendo \u00a0la extensa disertaci\u00f3n a oponerse simplemente a la credibilidad que \u00a0dentro \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 conjunta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0le \u00a0otorgaron \u00a0las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sea \u00a0del \u00a0caso \u00a0recordar \u00a0que esta clase de \u00a0desatino \u00a0 surge \u00a0 de \u00a0 la \u00a0comprobada \u00a0y \u00a0ostensible \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada por el fallador y los postulados de la sana cr\u00edtica y no \u00a0de \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0entre \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0la \u00a0pretendida por el \u00a0impugnante, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de que la Sala determine quien maneja mejor la \u00a0dial\u00e9ctica en el an\u00e1lisis probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7. \u00a0Finalmente, \u00a0el \u00a0extenso \u00a0y \u00a0erudito \u00a0escrito \u00a0lo \u00a0destina \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0a \u00a0plantear hip\u00f3tesis, olvidando que la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0sede \u00a0adecuada para ello, sino para demostrar errores, al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0expresamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0y evidenciar su \u00a0trascendencia, \u00a0y \u00a0a realizar un muy particular an\u00e1lisis probatorio, para sacar \u00a0unas \u00a0conclusiones \u00a0opuestas \u00a0a las del Tribunal, pretendiendo que se le crea al \u00a0acusado \u00a0Jorge \u00a0Edison\u00a0 \u00a0Cano, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0ninguna \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en el homicidio de la menor secuestrada, y que se le niegue todo \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0los \u00a0elementos de los que infiri\u00f3, l\u00f3gica y motivadamente, que fue \u00a0coautor \u00a0de la misma, desconociendo que esa mera discrepancia no configura yerro \u00a0demandable \u00a0en casaci\u00f3n y que el criterio del fallador prevalece, por llegar la \u00a0sentencia \u00a0 a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0razones, \u00a0el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda presentada a nombre de Mar\u00eda Ligia \u00a0Cano Cardona \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al Tribunal de haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que los elementos de prueba \u00a0obrantes \u00a0en el proceso no son suficientes para inferir la responsabilidad de su \u00a0representada, \u00a0ya \u00a0sea \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0autora \u00a0o \u00a0de c\u00f3mplice, en el delito de \u00a0secuestro. \u00a0En \u00a0otros \u00a0t\u00e9rminos, afirma que la sentencia no explica sobre cu\u00e1l \u00a0conducta \u00a0se \u00a0edifica la responsabilidad de Mar\u00eda Ligia Cano Cardona, as\u00ed como \u00a0tampoco \u00a0las \u00a0acciones \u00a0que \u00a0ella despleg\u00f3 en la actividad delictual, ya que la \u00a0misma no se puede apoyar en una supuesta enemistad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los errores de apreciaci\u00f3n probatoria que, \u00a0a su entender, cometieron las instancias, son: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Error \u00a0de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de los agentes Jos\u00e9 Liber S\u00e1nchez y \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Guasca, \u00a0los \u00a0que \u00a0se rindieron con base en las informaciones que \u00a0obtuvieron \u00a0en \u00a0los interrogatorios ilegales que realizaron, y de la indagatoria \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Freiner \u00a0Cano Orrego, quien no obstante contar con 17 a\u00f1os de edad, \u00a0fue vinculado al diligenciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0sobre \u00a0las \u00a0declaraciones de Guillermo de Jes\u00fas Cano Guerra y Carlos \u00a0Freiner \u00a0Cano \u00a0Orrego, \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0otorg\u00f3 m\u00e9rito no obstante que el \u00a0primero \u00a0es \u00a0de o\u00eddas y no da la raz\u00f3n de su dicho, y el segundo se contradice \u00a0y \u00a0es \u00a0un \u00a0coacusado; y en lo que ata\u00f1e con el indicio de enemistad, cuyo hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0conform\u00f3 \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios de Francisco Antonio Sossa Mesa, \u00a0Martha \u00a0Gilma \u00a0Sossa \u00a0de \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Dar\u00edo \u00a0y \u00a0Yeison \u00a0Alejandro Sossa \u00a0Londo\u00f1o \u00a0y \u00a0Olga \u00a0Londo\u00f1o \u00a0Echavarr\u00eda, \u00a0parientes \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, los que, \u00a0sostiene, \u00a0son \u00a0sospechosos, \u00a0encontrando \u00a0tambi\u00e9n \u00a0dudoso \u00a0que se configure el \u00a0m\u00f3vil \u00a0de la enemistad, pues Mar\u00eda Ligia no sent\u00eda odio hacia la menor, y sin \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0aparezca \u00a0confiable la conclusi\u00f3n silog\u00edstica del juzgador, pues \u00a0las leyes de la experiencia no la verifican. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0cometido \u00a0los \u00a0citados \u00a0yerros \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0habr\u00edan \u00a0surgido \u00a0m\u00faltiples \u00a0dudas \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo mismo, la sentencia necesariamente ten\u00eda que ser \u00a0absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas vulneradas cita los art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 2\u00b0, 21 y 268 del C. Penal, 6\u00b0 del Decreto \u00a02790 \u00a0de 1990, convertido en legislaci\u00f3n permanente por el Decreto 2266 de 1991 \u00a0y 2\u00b0, 246, 247 y 445 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0cargo \u00a0ser\u00e1 rechazado por falta de \u00a0t\u00e9cnica, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. No distingue entre normas sustanciales \u00a0y \u00a0procesales, \u00a0pues les da el car\u00e1cter de sustanciales a preceptos procesales, \u00a0como \u00a0los art\u00edculos 246 y 247 del Decreto 2700 de 1991, vigente para \u00e9poca, ni \u00a0se\u00f1ala \u00a0cu\u00e1l fue el sentido del quebrantamiento de las normas sustanciales que \u00a0cita, esto es, falta de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Vulnera \u00a0el \u00a0principio de autonom\u00eda, \u00a0pues \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la investigaci\u00f3n fue deficiente, que tiene fisuras, reproche \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0postular \u00a0de \u00a0manera \u00a0separada \u00a0y \u00a0por \u00a0la \u00a0causal tercera, por \u00a0desconocimiento del principio de investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0En lo referente al error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0que denuncia con respecto a los testimonios de los \u00a0agentes \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Liber \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Guasca, \u00a0no demuestra que los \u00a0interrogatorios \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0basaron \u00a0hayan sido ilegales, ni por qu\u00e9 \u00e9sta se \u00a0extender\u00eda a pruebas leg\u00edtimamente aducidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. En lo atinente al error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0cuanto a la indagatoria de Carlos Freiner Cano \u00a0Orrego, \u00a0desconoce que despu\u00e9s fue escuchado en testimonio con las formalidades \u00a0legales, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0vicio \u00a0devino inane y, adem\u00e1s, que no fue el \u00fanico \u00a0elemento de convicci\u00f3n que sustent\u00f3 la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0En \u00a0lo relativo al error de hecho que \u00a0proclama \u00a0por desconocimiento de los postulados de la sana cr\u00edtica, hoy llamado \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio, en lo que ata\u00f1e con los testimonios de \u00a0Guillermo \u00a0Cano \u00a0Guerra \u00a0y\u00a0 \u00a0de Carlos Freiner Cano Orrego, no dice cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas, \u00a0o \u00a0los principios l\u00f3gicos o las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0com\u00fan \u00a0quebrantados \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0valorar esos medios de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0lo fueron y cu\u00e1l su trascendencia, limitando el \u00a0discurso \u00a0a \u00a0oponerse \u00a0a \u00a0la credibilidad que las instancias les otorgaron en el \u00a0an\u00e1lisis mancomunado de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. En cuanto al falso juicio de identidad \u00a0que \u00a0 pregona \u00a0del\u00a0 \u00a0indicio \u00a0de \u00a0enemistad, \u00a0vulnerando \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0 lo \u00a0 dirige, \u00a0simult\u00e1neamente, \u00a0contra \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0y contra la inferencia l\u00f3gica, pues sostiene que los testigos que la \u00a0afirman \u00a0son \u00a0sospechosos, \u00a0que \u00a0es \u00a0dudoso \u00a0que \u00a0existiera \u00a0y que la acusada no \u00a0sent\u00eda \u00a0odio \u00a0hacia \u00a0la \u00a0menor, \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0no \u00a0aparece \u00a0confiable la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0silog\u00edstica\u00a0 \u00a0del \u00a0Tribunal, pues las leyes de la experiencia \u00a0no la verifican. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todos \u00a0modos, \u00a0si \u00a0se \u00a0entiende \u00a0que el \u00a0cuestionamiento \u00a0lo \u00a0orient\u00f3 \u00a0contra la inferencia l\u00f3gica, se encuentra que no \u00a0lo \u00a0desarrolla, \u00a0pues no dice cu\u00e1les fueron las reglas de la experiencia com\u00fan \u00a0infringidas, \u00a0ni cu\u00e1l su incidencia en la parte conclusiva del fallo, limitando \u00a0la \u00a0 disertaci\u00f3n, \u00a0 al \u00a0estilo \u00a0de \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0a \u00a0oponer \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0a \u00a0las \u00a0del fallador, sin percatarse que las de \u00e9ste \u00a0prevalecen \u00a0 por \u00a0llegar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se acepta que quiso dirigirlo contra la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0indicante, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los familiares de la \u00a0secuestrada, \u00a0se halla que no dice cu\u00e1l fue la naturaleza del desatino cometido \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0si \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0ni \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio que lo \u00a0determin\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0la \u00a0demandante \u00a0en \u00a0vez \u00a0de \u00a0expresar, \u00a0en \u00a0forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa, \u00a0si el ataque a la prueba indiciaria lo \u00a0dirig\u00eda \u00a0contra \u00a0la prueba del hecho indicador, o contra el proceso intelectual \u00a0valorativo \u00a0de \u00a0la inferencia l\u00f3gica, se\u00f1alando en cada caso la naturaleza del \u00a0yerro \u00a0cometido, \u00a0con \u00a0apego \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica casacional, reduce el desarrollo a \u00a0realizar, \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre y como si se tratara de un alegato de instancia, su \u00a0propia \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0a \u00a0oponerse a las conclusiones del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las precedentes condiciones, el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al Tribunal de haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0cometido en el protocolo de necropsia y en sus ampliaciones. Adem\u00e1s, \u00a0dice \u00a0que \u00a0en \u00a0el diligenciamiento no obra la prueba suficiente para predicar la \u00a0tipicidad \u00a0y la responsabilidad de su procurada frente al delito contra la vida, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0no se aclar\u00f3 el nexo causal del comportamiento de \u00e9sta con el \u00a0homicidio ni la causa de la muerte de la menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas cita los art\u00edculos 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a02\u00b0, 5\u00b0, 21, 323 y 324, numerales 2\u00b0, 4\u00b0 y \u00a07\u00b0 del C. Penal y 246, 247 y 445 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El cargo tambi\u00e9n adolece de desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos que lo tornan impr\u00f3spero, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Como una constante, no distingue entre \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0y \u00a0procesales, \u00a0pues les da el car\u00e1cter de sustanciales a \u00a0preceptos \u00a0procesales, \u00a0como \u00a0los art\u00edculos 246 y 247 del Decreto 2700 de 1991, \u00a0ni \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0todas \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales que enumera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.\u00a0 Como lo concept\u00faa el agente del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0censora \u00a0en \u00a0vez \u00a0de \u00a0mostrar \u00a0que el contenido de la \u00a0necropsia \u00a0y \u00a0sus \u00a0ampliaciones \u00a0fue \u00a0tergiversado, \u00a0en \u00a0forma \u00a0tal \u00a0que \u00a0no hay \u00a0identidad \u00a0entre \u00a0lo \u00a0que \u00a0ella \u00a0materialmente \u00a0dice \u00a0y \u00a0lo \u00a0que el sentenciador \u00a0manifiesta \u00a0que su texto contiene, dedica la censura a cuestionar el m\u00e9rito que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0le \u00a0otorgaron \u00a0y \u00a0a \u00a0oponerse a las conclusiones que de ella se \u00a0extrajeron, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0goza de libertad para apreciarla, \u00a0solo \u00a0limitada \u00a0por \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de la sana critica, cuya vulneraci\u00f3n debe \u00a0denunciarse \u00a0y \u00a0desarrollarse \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Excusa justificada \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento \u00a0parcial \u00a0de \u00a0voto \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Excusa justificada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impedida \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a013053 \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02002, \u00a0M. \u00a0P. Dr. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Ver, entre otras, casaci\u00f3n 12683 del 25 de marzo de \u00a01999, M.P. Dr. Jorge E. C\u00f3rdoba Poveda. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11614 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 135 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., siete (7) de noviembre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5320","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5320"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5320\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}