{"id":5305,"date":"2023-09-08T16:23:17","date_gmt":"2023-09-08T16:23:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1149411-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:17","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:17","slug":"1149411-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1149411-07-02\/","title":{"rendered":"11494(11-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a011494 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 acta \u00a0 N\u00b0 \u00a074 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0once \u00a0(11) \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Pasto, el \u00a018 \u00a0de \u00a0octubre de 1995, en la que al confirmar en lo fundamental la del Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del Circuito de la misma ciudad, fechada el 28 de agosto de dicho \u00a0a\u00f1o, \u00a0 \u00a0conden\u00f3 \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0 MODESTO \u00a0 TAUTAS \u00a0GELPUD \u00a0a la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el lapso de \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios, como autor del delito de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H \u00a0 \u00a0E \u00a0 \u00a0C \u00a0 H \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron sintetizados por el juzgador de segunda \u00a0instancia, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0la vereda El \u00a0Campanero, \u00a0corregimiento de Catambuco, municipio de Pasto, el 6 de noviembre de \u00a01994, \u00a0se celebraba un festival con el objeto de conseguir fondos para el equipo \u00a0de \u00a0f\u00fatbol, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0los \u00a0asistentes \u00a0se \u00a0dedicaron \u00a0a \u00a0bailar \u00a0e ingerir \u00a0aguardiente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cHacia las ocho de \u00a0la \u00a0noche, el se\u00f1or NELSON ACHICANOY L\u00d3PEZ se encontraba en la parte de afuera \u00a0del \u00a0local \u00a0(escuela) \u00a0donde \u00a0se \u00a0realizaba el festival y en un momento dado, el \u00a0se\u00f1or \u00a0MODESTO \u00a0TAUTAS \u00a0GELPUD le asest\u00f3 un solo golpe armado de navaja, que a \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0pocos \u00a0 \u00a0 \u00a0momentos \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0 produjeron \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 muerte\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0 PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0la Fiscal\u00eda Segunda Especializada de Pasto, el 8 \u00a0de \u00a0 \u00a0noviembre \u00a0 de \u00a0 1994, \u00a0 profiri\u00f3 \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 apertura \u00a0 de \u00a0 la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchado en indagatoria Modesto Tautas Gelpud \u00a0y \u00a0recibidos \u00a0varios \u00a0testimonios, \u00a0el \u00a011 de noviembre de dicha anualidad se le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva, por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Allegados \u00a0 otros \u00a0 medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0clausur\u00f3 \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995 \u00a0y, \u00a0el \u00a04 de abril \u00a0siguiente, \u00a0se calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0de \u00a0dicho \u00a0procesado, \u00a0por \u00a0el delito de homicidio, decisi\u00f3n que qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada el 17 de abril del mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0le correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Pasto \u00a0que \u00a0luego \u00a0de practicar unas \u00a0pruebas, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0pericial, \u00a0y \u00a0de celebrar la diligencia de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0 Modesto \u00a0 \u00a0Tautas \u00a0Gelpud \u00a0a la pena principal de 26 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el lapso de \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios, como autor del delito de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado el fallo por el defensor del acusado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pasto, \u00a0el 18 de octubre de 1995, lo modific\u00f3 en el \u00a0sentido \u00a0de imponerle la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n. En lo dem\u00e1s lo \u00a0confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 \u00a0 \u00a0 DEMANDA\u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0 \u00a0CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, al amparo de la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Tribunal de haber violado, de manera \u00a0indirecta, \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial \u00a0 por \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0\u201c(INAPLICACI\u00d3N \u00a0DEL \u00a0ART. \u00a031 \u00a0DEL \u00a0C. \u00a0P.) DERIVADO DE UNA ERR\u00d3NEA \u00a0APRECIACI\u00d3N \u00a0DE \u00a0LA \u00a0PRUEBA \u00a0PERICIAL \u00a0QUE \u00a0DEMUESTRA \u00a0LA \u00a0INIMPUTABILIDAD \u00a0DEL \u00a0PROCESADO \u00a0POR TRASTORNO MENTAL TRANSITORIO DERIVADO DE UNA EXAGERADA INGESTI\u00d3N \u00a0ET\u00cdLICA\u201d. \u00a0 As\u00ed \u00a0 mismo, \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 como \u00a0normas \u00a0transgredidas los art\u00edculos 264, 267 y 273 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que llam\u00f3 concepto \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n, luego de sostener que los juzgadores de instancia desecharon \u00a0la \u00a0experticia \u00a0psiqui\u00e1trica, \u00a0dice \u00a0que \u00a0cient\u00edficamente \u00a0y \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de lo \u00a0estipulado \u00a0en el art\u00edculo 31 del C. Penal, es el perito a quien le corresponde \u00a0determinar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0compresi\u00f3n de la licitud o ilicitud de un \u00a0comportamiento, \u00a0\u201cpues as\u00ed \u00a0lo \u00a0previene \u00a0el \u00a0art. 264 del C. de P. Penal, cuando le ordena al juez decretar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0si \u00a0requiere, \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0conocimiento \u00a0cient\u00edfico, \u00a0etc. \u00a0y \u00a0m\u00e1s a\u00fan, distinguidos Magistrados, el art. 273, ibidem, \u00a0cuando \u00a0previene \u00a0que \u00a0la apreciaci\u00f3n del dictamen se basar\u00e1 sobre la firmeza, \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0calidad \u00a0de \u00a0sus \u00a0fundamentos, \u00a0la idoneidad de los peritos y los \u00a0dem\u00e1s \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0obren \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, lo cual nos lleva a \u00a0precisar \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0facultad \u00a0 \u00a0valorativa \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0discrecional \u00a0 ni \u00a0omn\u00edmoda\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de referirse a los presupuestos que \u00a0debe \u00a0contener \u00a0la \u00a0prueba pericial, asevera que el experto concluy\u00f3, de manera \u00a0cient\u00edfica, \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido se encontraba, el d\u00eda de los hechos, en estado \u00a0de \u00a0inimputabilidad \u00a0por raz\u00f3n de un trastorno mental transitorio con secuelas. \u00a0Igualmente, \u00a0que \u00a0el \u00a0segundo \u00a0dictamen, \u201cprecisa las \u00a0secuelas \u00a0y \u00a0la \u00a0necesidad de tratamiento psiqui\u00e1trico ambulatorio, dictamen de \u00a0tanta \u00a0gravedad, \u00a0que \u00a0resulta \u00a0il\u00f3gico \u00a0pensar \u00a0que \u00a0est\u00e1 equivocado, pues ni \u00a0siquiera \u00a0un \u00a0principiante podr\u00eda emitirlo en esas condiciones y bien sabemos y \u00a0lo \u00a0saben \u00a0los \u00a0jueces, la calidad profesional del perito psiquiatra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0se \u00a0apartaron de tales conclusiones, para lo cual transcribe una \u00a0parte \u00a0del \u00a0fallo \u00a0del Tribunal, por lo que asegura que la citada experticia fue \u00a0apreciada err\u00f3neamente, transgrediendo la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 citar \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 tratadista, \u00a0dice: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cApreciamos \u00a0entonces, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0comportamiento, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0compresi\u00f3n \u00a0del \u00a0punible que se tenga, se orienta en diferentes planos, sin que \u00a0sea \u00a0obligante para el experto cient\u00edfico ubicarlo exclusivamente dentro de las \u00a0sintomatolog\u00edas \u00a0tradicionales. \u00a0Los \u00a0aspectos intelectivo, afectivo y volitivo \u00a0son \u00a0ampliamente \u00a0debatidos \u00a0en \u00a0su \u00a0concepci\u00f3n, \u00a0dentro de un an\u00e1lisis claro, \u00a0firme \u00a0y preciso, y dada adem\u00e1s la experiencia e idoneidad del perito, surge un \u00a0concepto \u00a0acertado, a tal punto que a pesar de la cr\u00edtica valorativa a que debe \u00a0ser \u00a0sometido, \u00a0debi\u00f3 \u00a0aceptarse dentro de su contexto original. Al no hacerlo, \u00a0como \u00a0no se hizo, se destaca el mandato referido, precisamente por la inadecuada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0dictamen dentro de una equ\u00edvoca concepci\u00f3n y lo \u00a0propio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 elementos \u00a0 que \u00a0 reafirman \u00a0 su \u00a0 conclusi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que resulta evidente que el procesado, \u00a0el \u00a0 d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0ingiri\u00f3 \u00a0bebidas \u00a0embriagantes, \u00a0haciendo \u00a0mezclas \u00a0indebidas, \u00a0ya \u00a0que \u00a0tom\u00f3 \u00a0aguardiente, \u00a0cerveza \u00a0y brandy, licores que generan \u00a0consecuencias \u00a0mayores \u00a0en \u00a0el \u00a0desequilibrio \u00a0sicosom\u00e1tico, \u00a0siendo \u00a0la \u00a0causa \u00a0vinculante \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0determinante \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0conducta \u00a0 \u00a0realizada \u00a0 \u00a0por \u00a0 su \u00a0procurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0debe \u00a0cre\u00e9rseles, \u00a0indican \u00a0que \u00a0su \u00a0protegido \u00a0inici\u00f3 \u00a0el consumo alcoh\u00f3lico en la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Pasto \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda de su hijo, para posteriormente trasladarse al \u00a0corregimiento \u00a0El \u00a0Campanero, \u00a0donde \u00a0ingiri\u00f3 en compa\u00f1\u00eda de sus amigos cinco \u00a0botellas \u00a0de \u00a0aguardiente, lo que permite colegir el alto grado de beodez en que \u00a0se \u00a0encontraba, \u00a0aspecto confirmado con las declaraciones de Juan Isidro Gelpud, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Pl\u00e1cido \u00a0Chana, Luis Horacio Linares y Guillermo Tautas, testimonios que \u00a0no \u00a0han sido desvirtuados procesalmente, \u201ctan solo la \u00a0cr\u00edtica \u00a0valorativa \u00a0judicial \u00a0las \u00a0desecha, \u00a0para \u00a0inferir \u00a0que \u00a0su \u00a0estado de \u00a0embriaguez \u00a0no \u00a0era \u00a0cr\u00edtico \u00a0ni \u00a0avanzado y, por ende, no pueden sustentar una \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0cient\u00edfica \u00a0de \u00a0incomprensi\u00f3n de su conducta, como lo dictamina \u00a0el \u00a0 perito, \u00a0 cuya \u00a0 concepci\u00f3n \u00a0se \u00a0rechaza, \u00a0bajo \u00a0planteamientos \u00a0puramente \u00a0subjetivos \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n, con sustento en que el perito fue enga\u00f1ado por \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0descrito \u00a0un \u00a0cuadro \u00a0totalmente \u00a0diferente \u00a0al que se aprecia en el \u00a0proceso&#8230;\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, que el experticio forense no s\u00f3lo se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0allegadas \u00a0al \u00a0diligenciamiento, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n en \u00a0conceptos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0y \u00a0cient\u00edficos, concluyendo en el estado sicosom\u00e1tico en \u00a0que se hallaba el procesado el d\u00eda de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0insistir \u00a0en \u00a0que \u00a0el dictamen fue \u00a0apreciado \u00a0 err\u00f3neamente, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, aplicar el art\u00edculo 229 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo no est\u00e1 llamado a \u00a0prosperar, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n resulta \u00a0inconcebible \u00a0frente al sistema de apreciaci\u00f3n probatoria que nos rige, pues no \u00a0existe \u00a0la prueba tarifada, sino que el juzgador debe justipreciarlas conforme a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, como lo ha sostenido la jurisprudencia de la \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0forense \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de los hechos, no tuvo la capacidad de \u00a0comprender \u00a0su \u00a0conducta, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0trastorno mental transitorio con \u00a0secuelas, \u00a0 \u201clos \u00a0juzgadores \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0su \u00a0funci\u00f3n \u00a0valorativa, \u00a0analizaron \u00a0la \u00a0prueba y realizaron un raciocinio l\u00f3gico \u00a0para \u00a0aseverar \u00a0que el fundamento del experticio da lugar a considerar que \u00e9ste \u00a0se \u00a0bas\u00f3 \u00a0en la versi\u00f3n rendida por el acusado en el momento de ser elaborado, \u00a0ajeno \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 realidad \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 arroja \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cPues, \u00a0si \u00a0se \u00a0observa \u00a0la \u00a0diligencia de indagatoria, es el mismo sindicado quien sostiene que \u00a0no \u00a0se \u00a0explica qu\u00e9 le pas\u00f3 ese d\u00eda porque era la primera vez que le ocurr\u00eda \u00a0eso, \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0a \u00a0su estado mental o al hecho de no recordar nada, pero en \u00a0la \u00a0diligencia realizada por el perito, le expres\u00f3 que cuando se embriaga llega \u00a0a \u00a0perder \u00a0el \u00a0conocimiento, la capacidad de aprehender y comprender la realidad \u00a0externa \u00a0y \u00a0manejar \u00a0su \u00a0mundo \u00a0interno; \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0que se diga que el perito no \u00a0repar\u00f3 \u00a0suficientemente \u00a0en \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0anteriores, \u00a0concomitantes \u00a0y \u00a0posteriores \u00a0que \u00a0rodearon el hecho, sino que se limit\u00f3 a escuchar al encausado \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0solicitada por su defensor, oportunidad \u00e9sta en la que pudo ser \u00a0asesorado por el mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor este motivo \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0se \u00a0apartan de lo dicho por el perito, en el sentido de que \u00a0se \u00a0 \u00a0trata \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0persona \u00a0 que \u00a0 tiene \u00a0 tendencia \u00a0 a \u00a0 \u2018perderse\u2019; \u00a0 m\u00e1xime \u00a0 cuando \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0testimoniales \u00a0 dan \u00a0 cuenta \u00a0 que \u00a0 esta \u00a0 persona \u00a0 se \u00a0 tomaba \u00a0 unos \u00a0tragos \u00a0espor\u00e1dicamente \u00a0y \u00a0observaba \u00a0un \u00a0correcto comportamiento y, concretamente, el \u00a0se\u00f1or \u00a0JUAN \u00a0BARRERA BOTINA en su declaraci\u00f3n expuso que MODESTO TAUTAS GELPUD \u00a0\u2018es buen trago\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0otra \u00a0circunstancia \u00a0importante \u00a0tenida \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0poner \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0su \u00a0conciencia en el momento del \u00a0crimen, \u00a0fue \u201cla exactitud para asestar la pu\u00f1alada, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no hubiese ocurrido de encontrarse sin capacidad de comprender y querer \u00a0la \u00a0ilicitud, \u00a0luego \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual hizo desaparecer el arma homicida\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0dice \u00a0que en los fallos nunca se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0Tautas \u00a0Gelpud \u00a0haya \u00a0ingerido \u00a0bebidas \u00a0alcoh\u00f3licas, pero la \u00a0opini\u00f3n \u00a0 del \u00a0 perito \u00a0no \u00a0puede \u00a0comprometer \u00a0al \u00a0juez \u00a0como \u00a0instrumento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0forzosa \u00a0e \u00a0irremediable aceptaci\u00f3n, m\u00e1xime cuando se observa \u00a0que \u00a0la totalidad de las pruebas fueron valoradas razonadamente, concluyendo que \u00a0el procesado no era inimputable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, siguiere a la Corte no casar \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0censor \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Tribunal de haber \u00a0violado, \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta, la ley sustancial por error de derecho derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0psiqui\u00e1trica \u00a0practicada \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0la \u00a0que concluy\u00f3 que el d\u00eda de los hechos Modesto Tautas Gelpud no \u00a0comprendi\u00f3 \u00a0la \u00a0ilicitud de su comportamiento por raz\u00f3n de un trastorno mental \u00a0transitorio, \u00a0como \u00a0consecuencia de una exagerada ingesti\u00f3n et\u00edlica, yerro que \u00a0condujo \u00a0al \u00a0quebrantamiento \u00a0del \u00a0art\u00edculo 31 del Decreto 100 de 1980 y de los \u00a0art\u00edculos \u00a0264, \u00a0267 \u00a0y \u00a0273 del Decreto 2700 de 1991, vigentes para la \u00e9poca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Ante la falta de t\u00e9cnica, la censura no \u00a0est\u00e1 llamada a prosperar, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. No distingue entre normas sustanciales y \u00a0procesales, \u00a0 pues \u00a0 les \u00a0 da \u00a0 aquella \u00a0categor\u00eda \u00a0a \u00a0preceptos \u00a0eminentemente \u00a0procesales, \u00a0como \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0264, \u00a0267 \u00a0y \u00a0273 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0Penal de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0dice \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0sentido de la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la norma sustancial que cita, esto es, falta de aplicaci\u00f3n o \u00a0aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. No indica cu\u00e1l fue el falso juicio que \u00a0determin\u00f3 \u00a0el \u00a0error de derecho demandado, si de legalidad o de convicci\u00f3n, ni \u00a0cu\u00e1l \u00a0debe \u00a0ser el sentido de la decisi\u00f3n de la Corte, en el evento de casarse \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a solicitar que le de aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 229 del \u00a0C. de P. Penal de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0No \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0incurrido \u00a0 en \u00a0 yerro \u00a0probatorio \u00a0alguno, \u00a0sino \u00a0que\u00a0 \u00a0todo \u00a0el \u00a0discurso \u00a0argumentativo \u00a0lo reduce a\u00a0 oponerse a su criterio, en cuanto no le otorg\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la\u00a0 \u00a0experticia \u00a0psiqui\u00e1trica y concluy\u00f3, contrario a lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0\u00e9sta, \u00a0que el procesado, en el momento de ejecutar la conducta, \u00a0era \u00a0 imputable, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0esa \u00a0discrepancia \u00a0no \u00a0configura \u00a0desatino \u00a0demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0dentro \u00a0del m\u00e9todo de la persuasi\u00f3n\u00a0 racional \u00a0que \u00a0para \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0rige \u00a0en \u00a0Colombia, en el que el fallador tiene \u00a0libertad \u00a0para \u00a0valorar \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0s\u00f3lo \u00a0limitada \u00a0por los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, las instancias, al justipreciar \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0mismo y, particularmente, con relaci\u00f3n al \u00a0resto \u00a0del\u00a0 acervo probatorio, coligieron, apart\u00e1ndose de lo concluido por \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0que \u00a0el acusado no padeci\u00f3 de ning\u00fan trastorno mental transitorio, en \u00a0el momento del hecho, que lo hubiera tornado inimputable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es \u00a0que, como lo ha sostenido la Sala, si \u00a0bien \u00a0 la \u00a0 pericia \u00a0psiqui\u00e1trica \u00a0es \u00a0prueba \u00a0importante \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0inimputabilidad, \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0\u00fanica, \u00a0por lo que si no es consistente y resulta \u00a0desvirtuada \u00a0por \u00a0otros \u00a0medios s\u00f3lidos de convicci\u00f3n, razonablemente se puede \u00a0concluir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 contrario1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, si lo pretendido era acusar que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0al valorar el m\u00e9rito de la citada experticia forense vulner\u00f3 los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0que este dislate lo llev\u00f3 a declarar una \u00a0verdad \u00a0distinta de la que revela el proceso, ha debido orientar el reproche por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error de hecho por falso raciocinio, indicando cu\u00e1les fueron las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas \u00a0o \u00a0los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos o las reglas de la experiencia \u00a0com\u00fan \u00a0quebrantados, de qu\u00e9 manera lo fueron y cu\u00e1l su incidencia en la parte \u00a0dispositiva del fallo, labor que no emprendi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0razones \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acotaci\u00f3n \u00a0final \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0relaci\u00f3n al principio de \u00a0favorabilidad, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n del tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n, toda vez que el 25 de \u00a0julio \u00a0de \u00a02001 \u00a0entr\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 de 2000, mediante la cual se \u00a0expidi\u00f3 \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0al juez de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de \u00a0seguridad, al tenor de lo dispuesto en el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 \u00a0de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo anteriormente expuesto, la \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 comun\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Ver, \u00a0entre \u00a0otras, casaci\u00f3n de marzo 23 de 1995, M. \u00a0P. Dr. Nilson Pinilla Pinilla. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a011494 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0 Dr. \u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado \u00a0 acta \u00a0 N\u00b0 \u00a074 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0once \u00a0(11) \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0 V I S T O S [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5305","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5305","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5305"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5305\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}