{"id":5266,"date":"2023-09-08T16:23:14","date_gmt":"2023-09-08T16:23:14","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1108822-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:14","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:14","slug":"1108822-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1108822-08-02\/","title":{"rendered":"11088(22-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11088 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 95 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintid\u00f3s (22) de agosto de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 6 de abril de 1995, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Sesenta\u00a0 \u00a0Penal del Circuito Bogot\u00e1 absolvi\u00f3 al se\u00f1or ANGEL \u00a0GILBERTO \u00a0 BENAVIDES \u00a0 BENITEZ, \u00a0 de \u00a0 los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0elevado \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda\u00a0 \u00a0Seccional \u00a0de la misma ciudad, como coautor del delito de hurto \u00a0calificado y agravado; y le concedi\u00f3 libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0Fiscal \u00a0Delegado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Bogot\u00e1, en \u00a0fallo \u00a0del \u00a020 de junio de 1995, revoc\u00f3 \u00edntegramente la decisi\u00f3n impugnada, y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0conden\u00f3 al se\u00f1or BENAVIDES BENITEZ como coautor responsable del \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0hurto calificado y agravado, a la pena principal de cincuenta (50) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual lapso, a indemnizar los perjuicios materiales causados con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n, en el equivalente a 900 gramos oro; le neg\u00f3 el subrogado de la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional, \u00a0y orden\u00f3 expedir boleta de captura en su \u00a0contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ANGEL GILBERTO BENAVIDES BENITEZ \u00a0contra el fallo de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a026 de abril de 1994, siendo las 2:45 de \u00a0la \u00a0tarde, \u00a0varios \u00a0hombres \u00a0ingresaron a las instalaciones de la Sucursal de la \u00a0Cooperativa \u00a0COLAHORROS, ubicada en la Avenida Caracas No. 66-23 de la ciudad de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0portando \u00a0armas \u00a0de fuego con las que intimidaron a los empleados y se \u00a0hicieron \u00a0entregar \u00a0el \u00a0dinero \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0en \u00a0las \u00a0cajas, \u00a0en \u00a0cuant\u00eda \u00a0de $ \u00a08.624.000,oo, \u00a0para \u00a0luego \u00a0emprender \u00a0la huida. Mientras el asalto se llevaba a \u00a0cabo, \u00a0otros \u00a0dos \u00a0individuos \u00a0se \u00a0ubicaron\u00a0 a la entrada de la entidad, en \u00a0actitud vigilante.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Gracias \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 inmediata \u00a0y \u00a0oportuna \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0auxiliar \u00a0de \u00a0polic\u00eda, \u00a0quien prontamente fue apoyado por \u00a0otros \u00a0uniformados de la misma Instituci\u00f3n, se logr\u00f3 la captura de ROGER IV\u00c1N \u00a0SEP\u00daLVEDA \u00a0 Y\u00c1\u00d1EZ, \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0los \u00a0asaltantes \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0ingresado \u00a0a \u00a0la \u00a0cooperativa, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n de ANGEL GILBERTO BENAVIDES BENITEZ, \u00a0reconocido \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0individuos \u00a0que \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0puerta del \u00a0establecimiento, vigilando mientras se perpetraba el atraco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Iniciada la investigaci\u00f3n el 28 de abril \u00a0de \u00a01994, \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0Ciento \u00a0Sesenta \u00a0y Tres de Bogot\u00e1, se \u00a0ordenaron \u00a0diferentes\u00a0 pruebas, entre ellas la indagatoria de los retenidos \u00a0ROGER \u00a0IV\u00c1N \u00a0SEP\u00daLVEDA \u00a0Y\u00c1\u00d1EZ \u00a0y \u00a0ANGEL \u00a0GILBERTO BENAVIDES BENITEZ, quienes \u00a0negaron \u00a0cualquier \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0investigado. \u00a0En particular, \u00a0BENAVIDES \u00a0BENITEZ \u00a0argument\u00f3 \u00a0que \u00a0fue \u00a0detenido sin justa causa, porque en el \u00a0momento \u00a0de los hechos pasaba caminando por el frente de la entidad crediticia y \u00a0fue \u00a0perseguido \u00a0por \u00a0agentes \u00a0de \u00a0polic\u00eda, \u00a0quienes lo\u00a0 acusaban de haber \u00a0participado en el hurto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La situaci\u00f3n jur\u00eddica de los implicados \u00a0se \u00a0defini\u00f3 \u00a0el \u00a03 \u00a0de mayo de l994, con medida de aseguramiento consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin beneficio de excarcelaci\u00f3n, como presuntos autores \u00a0del \u00a0punible \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0por \u00a0la \u00a0violencia \u00a0contra \u00a0las personas; y \u00a0agravado \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0cometido por dos o m\u00e1s implicados y por la cuant\u00eda \u00a0(folio 35 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0desarrollo \u00a0de la investigaci\u00f3n se \u00a0recibieron \u00a0diversas \u00a0pruebas, \u00a0entre ellas los testimonios de Luz Mary Pe\u00f1uela \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0Gloria \u00a0Ang\u00e9lica \u00a0Ortiz Forero y Mar\u00eda Nancy Hern\u00e1ndez Guti\u00e9rrez, \u00a0empleadas \u00a0de \u00a0la entidad asaltada. Explican que se encontraban laborando en las \u00a0dependencias \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Cooperativa \u00a0Colahorros, \u00a0cuando \u00a0fueron \u00a0intimidadas \u00a0y \u00a0agredidas \u00a0por \u00a0unos individuos que ingresaron al lugar con armas de fuego y las \u00a0obligaron a entregar el dinero que hab\u00eda\u00a0 en las cajas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0se\u00f1ora \u00a0Gloria \u00a0Ortiz Forero se\u00f1ala a \u00a0BENAVIDES \u00a0 BENITEZ \u00a0 como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0asaltantes, \u00a0aclarando \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0ingres\u00f3\u00a0 \u00a0al \u00a0establecimiento, \u00a0pero \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0puerta haciendo \u00a0vigilancia, \u00a0\u201cy \u00a0en \u00a0el momento en que yo fui a cerrar la puerta por seguridad \u00a0vi \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0hizo una se\u00f1a con la mano, como algo as\u00ed, como corran por all\u00e1, \u00a0primero \u00a0capturaron a ROGER, y \u00e9l le hacia a ROGER con la mano, le indicaba con \u00a0el \u00edndice en el cuello, indicando como fregado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La instrucci\u00f3n fue calificada el 22 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01994, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0ROGER \u00a0IV\u00c1N \u00a0SEP\u00daLVEDA \u00a0Y\u00c1\u00d1EZ \u00a0y ANGEL GILBERTO BENAVIDES BENITEZ, como autores del delito \u00a0de hurto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>calificado \u00a0y agravado, decisi\u00f3n recurrida \u00a0por \u00a0la \u00a0defensora y confirmada el 5 de septiembre de 1994 (folio 128 cdno. 1, y \u00a05 cdno. Fiscal\u00edas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. La causa estuvo a cargo del Juez Sesenta \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0quien \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0traslado \u00a0para solicitar \u00a0pruebas, \u00a0nulidades y preparar la audiencia p\u00fablica. Dentro de este t\u00e9rmino el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0ROGER \u00a0IV\u00c1N \u00a0SEP\u00daLVEDA \u00a0Y\u00c1\u00d1EZ \u00a0solicit\u00f3 sentencia anticipada. \u00a0Realizada \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0 formulaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 aceptaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 cargos, \u00a0posteriormente, \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0el \u00a0mismo \u00a0Despacho profiri\u00f3 \u00a0sentencia condenatoria en contra de este procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0sigui\u00f3 su curso normal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0ANGEL \u00a0GILBERTO \u00a0BENAVIDES \u00a0BENITEZ, \u00a0con el decreto y \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0algunas \u00a0pruebas; y realizada la vista p\u00fablica, el 6 de abril de \u00a01995, \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0a \u00a0su favor, la que apelada por la \u00a0Fiscal \u00a0instructora, \u00a0fue \u00a0revocada \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 1995, por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1,\u00a0 para en su lugar condenarlo, seg\u00fan lo anotado en la \u00a0parte \u00a0 inicial \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 providencia \u00a0 (folio \u00a0 299 \u00a0cdno. \u00a01, \u00a0y \u00a04 \u00a0cdno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a0defensor del condenado interpuso el \u00a0recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0s\u00f3lo \u00a0cargo \u00a0formula \u00a0el \u00a0libelista en \u00a0contra \u00a0Del \u00a0fallo del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, con fundamento en la causal \u00a0Primera \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto 2700 de 1991), por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0\u201cpor \u00a0indebida o err\u00f3nea aplicaci\u00f3n en la sentencia\u201d (sic), y \u00a0porque \u00a0se \u00a0funda \u00a0en \u00a0\u201cfalsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0y de identidad lo que \u00a0conduce inevitablemente a un error de hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el censor que el Tribunal apreci\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0 el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Gloria \u00a0Ortiz \u00a0Forero, \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0incrimina \u00a0a \u00a0ANGEL \u00a0GILBERTO \u00a0BENAVIDES \u00a0BENITEZ, prueba a la que se otorg\u00f3 un \u00a0valor\u00a0 \u00a0que no posee, con desconocimiento de las reglas de la sana cr\u00edtica \u00a0y \u00a0de la experiencia humana, los criterios t\u00e9cnicos y cient\u00edficos y desechando \u00a0conocimientos s\u00edquicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que la descripci\u00f3n que Gloria Ortiz \u00a0Forero \u00a0hace \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, no es coincidente con sus caracter\u00edsticas y \u00a0ello \u00a0constituye \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0absolver \u00a0por \u00a0duda, como lo hizo el \u00a0fallador de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acepta \u00a0 que \u00a0 este \u00a0testimonio \u00a0describe \u00a0exactamente \u00a0el atuendo de su asistido al momento de la captura, pero plantea el \u00a0interrogante \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0testigo \u00a0se \u00a0percat\u00f3 \u00a0de \u00a0esta \u00a0circunstancia, \u00a0pues \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0cuando \u00a0se \u00a0perpetr\u00f3 \u00a0el \u00a0il\u00edcito, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0BENAVIDES, \u00a0ya \u00a0capturado, era llevado ante las empleadas de la Corporaci\u00f3n. Se \u00a0muestra \u00a0igualmente \u00a0sorprendido \u00a0con \u00a0la \u00a0declarante, \u00a0por identificar\u00a0 la \u00a0clase \u00a0y \u00a0color \u00a0de los zapatos (tenis) que llevaba el retenido en el momento de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0porque estaban separados por un vidrio semioscuro, a una distancia \u00a0y \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0luz \u00a0no \u00a0precisadas \u00a0en el proceso, aparte del estado de \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0surgido \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de la amenaza de que estaba siendo objeto \u00a0por hombres armados y en estado agresivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el impugnante, la se\u00f1ora Ortiz Forero \u00a0incurre \u00a0en contradicci\u00f3n cuando expresa que vio al procesado BENAVIDES BENITEZ \u00a0haciendo \u00a0se\u00f1as \u00a0al capturado ROGER SEP\u00daLVEDA, si se tiene en cuenta que ya la \u00a0polic\u00eda \u00a0hab\u00eda \u00a0acordonado el sitio. Adem\u00e1s se demostr\u00f3 que ella no observ\u00f3 \u00a0personalmente \u00a0a \u00a0BENAVIDES \u00a0BENITEZ en esa actitud, y quien\u00a0 lo vio fue un \u00a0supuesto \u00a0amigo, \u00a0empleado\u00a0 de la empresa \u201cDim\u00e1quinas\u201d, el cual jam\u00e1s \u00a0declar\u00f3 \u00a0ni \u00a0dej\u00f3 \u00a0conocer \u00a0su \u00a0identidad. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la declarante no \u00a0determin\u00f3 \u00a0si BENAVIDES BENITEZ al momento de la captura caminaba normalmente o \u00a0corr\u00eda; \u00a0y \u00a0al \u00a0respecto \u00a0afirma \u00a0el \u00a0imputado \u00a0que \u00a0lo \u00a0retuvieron \u00a0cuando iba \u00a0caminando por la Caracas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Disiente \u00a0del \u00a0Ad-quem \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0estima \u00a0sospechosa \u00a0la actitud del procesado de caminar por la Avenida Caracas, desde la \u00a096 \u00a0hasta \u00a0la \u00a063, \u00a0porque \u00a0caminar es uno de los placeres del ser humano, y los \u00a0pobres \u00a0suelen \u00a0hacerlo \u00a0con \u00a0frecuencia, \u00a0especialmente cuando no tienen dinero \u00a0para \u00a0sufragar el transporte. Agrega que el error de hecho se presenta cuando se \u00a0tergiversa el contenido del medio probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 continuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0sin \u00a0proponerlo \u00a0en \u00a0cap\u00edtulo \u00a0separado, \u00a0aduce \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo acusado se incurre en violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0debido \u00a0a que la declaraci\u00f3n de la testigo \u00a0Gloria \u00a0Ortiz \u00a0Forero no constituye plena prueba contra ANGEL GILBERTO BENAVIDES \u00a0BENITEZ, \u00a0sino \u00a0un \u00a0indicio, y existen otros medios probatorios en el expediente \u00a0que \u00a0fueron \u00a0ignorados, como la indagatoria de su asistido; lo declarado por sus \u00a0compa\u00f1eros \u00a0 alba\u00f1iles \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0ROGER \u00a0SEP\u00daLVEDA, \u00a0quien \u00a0es \u00a0enf\u00e1tico \u00a0en \u00a0manifestar \u00a0que no conoce a BENAVIDES BENITEZ; tambi\u00e9n existe la \u00a0fotograf\u00eda \u00a0(prueba \u00a0documental) y el recorte del diario \u201cEl Espacio\u201d\u00a0 \u00a0que \u00a0entreg\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de audiencia p\u00fablica para que se tuviera como \u00a0prueba, \u00a0 donde \u00a0 aparece \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 asaltantes \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Corporaci\u00f3n \u00a0\u201cColahorros\u201d, \u00a0 abatido \u00a0 d\u00edas \u00a0 despu\u00e9s \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0taxi \u00a0(veh\u00edculo \u00a0mencionado \u00a0por la polic\u00eda en el proceso), cuando intentaban un robo parecido y \u00a0cuya fisonom\u00eda es casi id\u00e9ntica a la de ANGEL BENAVIDES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 seguida, \u00a0 plantea \u00a0otra \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0 derecho, \u00a0que \u00a0hace \u00a0consistir en que el sentenciador de segunda instancia \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de la l\u00f3gica y la com\u00fan experiencia humana, cuando dijo que \u201cno \u00a0emerge \u00a0n\u00edtida \u00a0una \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0para \u00a0que \u00a0ANGEL GILBERTO visitara la obra \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la Calle 96 con Carrera 16, si todo indica que no estaba lista para \u00a0iniciar \u00a0la construcci\u00f3n\u201d. Disiente el libelista de la anterior apreciaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0si \u00a0una \u00a0persona vive exclusivamente de su trabajo como alba\u00f1il y est\u00e1 \u00a0cesante, \u00a0 lo \u00a0m\u00e1s \u00a0l\u00f3gico \u00a0es \u00a0que \u00a0est\u00e9 \u00a0pendiente \u00a0del \u00a0probable \u00a0trabajo, \u00a0especialmente \u00a0cuando \u00a0en el lugar de la obra vive su novia, cuyas declaraciones \u00a0obran \u00a0en los autos y tambi\u00e9n fueron ignoradas en la sentencia. Se\u00f1ala adem\u00e1s \u00a0que \u00a0en \u00a0el proceso obran algunos indicios, no un c\u00famulo de indicios, lo que no \u00a0significa plena prueba para condenar a su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, considera que se violaron los \u00a0siguientes \u00a0art\u00edculos \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto 2700 de \u00a019991): \u00a0247, \u00a0que \u00a0estatuye \u00a0cu\u00e1l \u00a0debe \u00a0ser \u00a0la prueba para condenar; 254 que \u00a0prescribe \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica para apreciar la prueba,\u00a0 y 246, \u00a0que \u00a0ordena \u00a0que \u00a0toda \u00a0providencia \u00a0debe \u00a0fundarse \u00a0en pruebas legal, regular y \u00a0oportunamente allegadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0anular en todas sus \u00a0partes \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado y en su lugar sustituirlo por la sentencia \u00a0absolutoria de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Tercero Delegado en lo Penal \u00a0aborda \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0orden que \u00e9sta plantea los \u00a0supuestos \u00a0desatinos \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0cada \u00a0uno de ellos \u00a0advierte \u00a0que el libelista incurre en falencias t\u00e9cnicas y de fondo insalvables \u00a0que conducen inexorablemente al fracaso de sus pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pone de presente un primer desacierto de la \u00a0demanda, \u00a0por \u00a0plantear \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por indebida \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0pero sin se\u00f1alar cu\u00e1l fue el precepto motivo de quebranto; y por \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0como \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0sin \u00a0definirse por uno \u00a0cualquiera \u00a0de sus especies, al punto que lo califica indistintamente como falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0falso juicio de existencia, sobre la base de opiniones \u00a0personales\u00a0 \u00a0acerca \u00a0del \u00a0valor \u00a0de \u00a0un \u00a0testimonio. \u00a0Adem\u00e1s, demuestra un \u00a0desconocimiento \u00a0absoluto \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica de casaci\u00f3n, al proponer dentro del \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0un \u00a0error de derecho por ignorancia de la prueba, sin concretar el \u00a0ataque ni demostrarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, destaca la inexactitud del \u00a0libelista \u00a0al \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0BENAVIDES \u00a0BENITEZ hizo la \u00a0testigo \u00a0Gloria Ortiz Forero, quien lo se\u00f1ala como: \u201cm\u00e1s o menos gordo, como \u00a0de \u00a01.68 \u00a0de \u00a0estatura, \u00a0estaba \u00a0vestido de jean, bien moreno, crespo, usaba una \u00a0cachucha, \u00a0tenis \u00a0blancos\u201d, \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0esta informaci\u00f3n no \u00a0coincide \u00a0con \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0f\u00edsicas \u00a0reales del acusado y que resulta \u00a0insuficiente \u00a0para sustentar en este testimonio la condena de su defendido, pues \u00a0\u00e9ste \u00a0mide \u00a01.70 \u00a0metros \u00a0de \u00a0estatura, \u00a0que \u00a0es la media colombiana, es moreno \u00a0claro, \u00a0de \u00a0cabello \u00a0\u201cni \u00a0crespo, ni liso, de unos 65 kilogramos de peso, m\u00e1s \u00a0bien \u00a0delgado, \u00a0es \u00a0decir \u00a0no \u00a0es \u00a0ni \u00a0gordo, \u00a0ni \u00a0bien \u00a0moreno \u00a0como lo dice la \u00a0testigo.\u201d. \u00a0 Esta \u00a0 divergencia \u00a0 la \u00a0 construye \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 con\u00a0 \u00a0manifestaciones \u00a0que \u00a0son contrarias a las que se consignaron por el funcionario \u00a0judicial \u00a0durante la indagatoria del acusado, porque\u00a0 en esa diligencia con \u00a0similitud\u00a0 \u00a0a \u00a0lo dicho por la testigo ,se dice que es \u201cde estatura 1.65, \u00a0de \u00a0 peso \u00a0 65 \u00a0 kilos\u00a0 \u00a0 de \u00a0 tez \u00a0trigue\u00f1a, \u00a0pelo \u00a0crespo \u00a0escaso\u2026.\u201d \u00a0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Delegado recuerda que la se\u00f1ora Gloria \u00a0Ortiz \u00a0Forero \u00a0pudo \u00a0detallar \u00a0al incriminado en las instalaciones de la entidad \u00a0crediticia \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0y \u00a0lo \u00a0identific\u00f3 como el mismo que \u00a0momentos \u00a0antes \u00a0hab\u00eda \u00a0permanecido \u00a0en \u00a0la puerta de la cooperativa en actitud \u00a0vigilante \u00a0mientras \u00a0se \u00a0desarrollaba \u00a0el \u00a0hurto. \u00a0Esa \u00a0enf\u00e1tica \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0reconocimiento, \u00a0unidos \u00a0a \u00a0la similitud de la descripci\u00f3n suministrada con los \u00a0rasgos \u00a0f\u00edsicos \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0robustecen \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0del \u00a0testimonio y \u00a0demuestran \u00a0que \u00a0no existi\u00f3 error alguno de apreciaci\u00f3n, como se predica en la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0dem\u00e1s \u00a0cuestionamientos \u00a0que hace el \u00a0libelista \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0en \u00a0referencia,\u00a0 \u00a0no \u00a0pasan de ser hip\u00f3tesis no \u00a0demostradas \u00a0que \u00a0no \u00a0consultan el material probatorio recaudado; trata el actor \u00a0de \u00a0capitalizar \u00a0situaciones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0con \u00a0prescindencia \u00a0de \u00a0los \u00a0an\u00e1lisis \u00a0razonados del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los anteriores motivos, el Procurador \u00a0Delegado solicita a la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Como \u00a0bien \u00a0aprecia \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0al desarrollar el cargo, el libelista incurre en fallas de t\u00e9cnica e \u00a0inconsistencias \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0que \u00a0dan al traste con su pretensi\u00f3n; entre ellas, \u00a0invocar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial por indebida aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0norma de tal car\u00e1cter y omitir la identificaci\u00f3n del precepto que fue \u00a0motivo de quebranto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Adicionalmente, \u00a0se observa que mezcla \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la misma censura proposiciones jur\u00eddicamente irreconciliables, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0desconociendo \u00a0la autonom\u00eda de las causales y de los cargos, menciona \u00a0alternativamente \u00a0errores \u00a0de hecho por falsos juicios de identidad y errores de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratara de una misma \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0desacierto, \u00a0y \u00a0todo \u00a0con \u00a0referencia \u00a0a \u00a0una \u00a0misma \u00a0prueba \u00a0(el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Gloria Ortiz Forero), cuando tales especies de yerro \u00a0no s\u00f3lo son diferentes, sino que se excluyen entre s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha precisado la Corporaci\u00f3n que los falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0se \u00a0presentan \u00a0cuando el juzgador supone una prueba que \u00a0materialmente \u00a0no est\u00e1 en el proceso, o ignora una que lo integra; mientras que \u00a0los \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad se configuran cuando el elemento probatorio se \u00a0distorsiona \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico, bien porque se le hace decir mas de lo \u00a0que \u00a0su \u00a0texto \u00a0reza, \u00a0menos \u00a0de lo que su contenido encierra, o algo totalmente \u00a0distinto \u00a0de \u00a0aquello \u00a0que en realidad expresa, por manera que estas modalidades \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho son entre si incompatibles y por consiguiente imposibles de \u00a0ser \u00a0alegadas \u00a0al tiempo y en relaci\u00f3n con una misma prueba, ya que si \u00e9sta no \u00a0existe \u00a0o \u00a0existiendo \u00a0ha \u00a0sido \u00a0ignorada, \u00a0mal \u00a0puede, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez, \u00a0haber sido \u00a0distorsionada en su contenido f\u00e1ctico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0confusi\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0revela \u00a0a\u00fan \u00a0mayor \u00a0en cuanto plantea dentro del mismo cargo errores de derecho \u00a0que \u00a0aluden nuevamente al testimonio de la se\u00f1ora Gloria Ortiz Forero, del cual \u00a0afirma \u00a0que no constituye plena prueba, y tambi\u00e9n que se ignoraron otros medios \u00a0probatorios; \u00a0todo \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0la modalidad de desacierto, si se trata de un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0lo \u00a0sustentan; \u00a0tampoco \u00a0presenta una argumentaci\u00f3n orientada a la comprobaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de esta causal, y nada dice sobre su efecto trascendente en la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto ha de decirse\u00a0 que sobre \u00a0un \u00a0mismo \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio \u00a0y dentro del mismo cargo no es posible predicar \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de derecho, en la medida en que si se acude al primero se \u00a0est\u00e1 \u00a0aceptando \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y su validez \u00a0jur\u00eddica, \u00a0pudi\u00e9ndose \u00a0alegar \u00a0exclusivamente falsos juicios de existencia, de \u00a0identidad \u00a0o de raciocinio. En cambio, si se trata de error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0legalidad, \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0valorar \u00a0un \u00a0medio de prueba practicado o incorporado al proceso \u00a0ilegalmente, \u00a0esto \u00a0es,\u00a0 \u00a0con desconocimiento de las normas que condicionan \u00a0su \u00a0validez, \u00a0y que, por lo mismo, carece de existencia jur\u00eddica; y si se trata \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por falso\u00a0 juicio de convicci\u00f3n se est\u00e1 aceptando \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0y es jur\u00eddicamente v\u00e1lida, pero que se vulneraron las \u00a0normas que tarifan su fuerza persuasiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0supuesto, el estatuto procesal penal \u00a0(numeral \u00a04\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 225, Decreto 2700 de 1991) permit\u00eda al impugnante \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentar \u00a0cargos \u00a0excluyentes en el cuerpo de una misma demanda, \u00a0pero \u00a0exig\u00eda \u00a0que \u00a0lo \u00a0hiciera \u00a0separadamente \u00a0y \u00a0de \u00a0manera subsidiaria. Aquel \u00a0principio \u00a0permanece \u00a0id\u00e9ntico \u00a0en \u00a0el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de procedimiento que hoy rige \u00a0(numeral 4\u00b0 del art\u00edculo 221, Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0No \u00a0est\u00e1 por dem\u00e1s insistir en que, \u00a0por \u00a0regla general, el error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n no tiene \u00a0cabida \u00a0en \u00a0el \u00a0procedimiento penal, y por ende mal podr\u00eda erigirse en un cargo \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues en Colombia rige el sistema de libre apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, o sana cr\u00edtica, en lugar de tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Al margen de lo anterior, es claro que \u00a0ninguno \u00a0de los yerros que propone el actor emerge del desarrollo de la censura, \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0postre \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n se contrae a considerar el recurso de casaci\u00f3n \u00a0como \u00a0una \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0enfrentar \u00a0su \u00a0particular \u00a0criterio \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de cargo de Gloria Ortiz Forero, y sobre el poder de persuasi\u00f3n que \u00a0encontr\u00f3 \u00a0en \u00a0su contenido el Juez de segunda instancia, para impartir el fallo \u00a0de \u00a0condena. \u00a0Es \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre cuando apoyado en transcripciones insulares de \u00a0aquella \u00a0declaraci\u00f3n, sugiere que su defendido ANGEL GILBERTO BENAVIDES BENITEZ \u00a0no \u00a0responde a la descripci\u00f3n que ella hace; sin embargo no compara lo que ella \u00a0dijo \u00a0con \u00a0lo \u00a0anotado \u00a0en el fallo, sino que, el libelista por su propia cuanta \u00a0propone \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0tercera \u00a0 morfolog\u00eda \u00a0 del \u00a0 implicado \u00a0 para \u00a0 deducir \u00a0 las \u00a0diferencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 expresa \u00a0 el \u00a0defensor, \u00a0que \u00a0BENAVIDES \u00a0BENITEZ \u00a0no \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0autores del il\u00edcito, porque la \u00a0testigo \u00a0describe \u00a0su \u00a0vestuario, pero no determina si fue capturado caminando o \u00a0corriendo. \u00a0Aqu\u00ed \u00a0el \u00a0impugnante hace caso omiso a la contundencia de la prueba \u00a0que \u00a0indica \u00a0que dicho procesado hac\u00eda parte de la banda de asaltantes, con una \u00a0funci\u00f3n \u00a0 determinada \u00a0 cual \u00a0 era \u00a0la \u00a0de \u00a0prestar \u00a0guardia \u00a0al \u00a0exterior \u00a0del \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0convierte \u00a0el actor su \u00a0ataque \u00a0en un alegato de instancia en el cual pretende que la Corte deje de lado \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0su lugar acoja su \u00a0criterio \u00a0 y \u00a0opte \u00a0por \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0dictado \u00a0el \u00a0A-quo. \u00a0Esta \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0como \u00a0es sabido, no es de recibo en casaci\u00f3n, pues aqu\u00ed se trata \u00a0de \u00a0un \u00a0recurso extraordinario que no tiene por fin el que una tercera autoridad \u00a0entre \u00a0a \u00a0mediar \u00a0entre dos pareceres enfrentados, reestudiando en su integridad \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0ya que el proceso ha sido resuelto por el sentenciador de segundo \u00a0grado, \u00a0de modo que la \u00fanica opci\u00f3n restante es la de entrar a verificar si se \u00a0ha \u00a0 incurrido \u00a0 en \u00a0alg\u00fan \u00a0error \u00a0trascendente \u00a0que \u00a0vicie \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0Tribunal apreci\u00f3 \u00a0razonada \u00a0y \u00a0libremente \u00a0la \u00a0credibilidad que el testimonio de la se\u00f1ora Gloria \u00a0Ortiz \u00a0Forero le ofrec\u00eda, habida cuenta que ella percibi\u00f3 de manera directa la \u00a0acci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0un \u00a0grupo \u00a0de \u00a0hombres \u00a0armados a asaltar la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 ahorro, \u00a0mientras \u00a0otro \u00a0prestaba \u00a0guardia \u00a0al \u00a0exterior, \u00a0e \u00a0identific\u00f3 \u00a0de manera inmediata e inequ\u00edvoca a\u00a0 ANGEL GILBERTO BENAVIDES, \u00a0como \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0que realiz\u00f3 esta \u00faltima labor. De otra parte, su \u00a0captura \u00a0 fue \u00a0 casi \u00a0instant\u00e1nea, \u00a0en \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0descritas \u00a0por \u00a0la \u00a0declarante, esto es, cuando hac\u00eda se\u00f1as al primer capturado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 dem\u00e1s, \u00a0 la \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0morfol\u00f3gica \u00a0de \u00a0BENAVIDES \u00a0BENITEZ \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0gener\u00f3 duda para la \u00a0testigo, \u00a0y \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda instancia valor\u00f3 no s\u00f3lo la percepci\u00f3n \u00a0directa \u00a0que \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0tuvo \u00a0Gloria \u00a0Ang\u00e9lica \u00a0Ortiz, \u00a0sino adem\u00e1s las \u00a0circunstancias \u00a0de lugar, tiempo y modo en que ello se produjo, como tambi\u00e9n la \u00a0personalidad \u00a0y \u00a0la \u00a0coherencia en el relato, resaltando su concordancia con los \u00a0resultados \u00a0que \u00a0arrojaron otros medios de prueba como fueron los testimonios de \u00a0Luz \u00a0Mery \u00a0Pe\u00f1uela \u00a0y Mar\u00eda Nancy Hern\u00e1ndez, respecto a que BENAVIDES BENITEZ \u00a0era \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0vigilaba \u00a0desde afuera el lugar, mientras se perpetraba el \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Olvid\u00f3 \u00a0por completo el casacionista \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal Superior arrib\u00f3 a la decisi\u00f3n de condenar, no s\u00f3lo con base \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0critica, \u00a0sino, \u00a0adicionalmente, \u00a0con \u00a0fundamento en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0tales \u00a0como el c\u00famulo \u00a0circunstancial \u00a0y \u00a0convergente de indicios (presencia en el lugar de los hechos, \u00a0oportunidad, \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n), \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0conforman \u00a0las reglas de la \u00a0persuasi\u00f3n racional y de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0el censor admite la existencia de \u00a0\u201calgunos \u00a0indicios\u201d \u00a0se abstuvo de extender el reproche hacia ellos, pues ni \u00a0siquiera \u00a0 atac\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0indicios \u00a0como \u00a0tal, \u00a0sino, \u00a0aisladamente \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0testimonio, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0ni siquiera determin\u00f3 si la \u00a0inconformidad \u00a0se \u00a0arraigaba \u00a0en \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho indicador, en la \u00a0inferencia \u00a0del \u00a0hecho indicado, o en la estimaci\u00f3n individual o conjunta de su \u00a0poder suasorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Tampoco puede pasarse por alto que el \u00a0casacionista \u00a0insin\u00faa \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0probatoria \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0y \u00a0por \u00a0ende \u00a0que \u00a0resuelva las dudas que puedan aflorar en favor del \u00a0se\u00f1or \u00a0ANGEL \u00a0GILBERTO BENAVIDES BENITEZ. Sin embargo, desconoci\u00f3 una vez m\u00e1s \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0el \u00a0in dubio pro \u00a0reo \u00a0 \u00a0requiere \u00a0 un \u00a0desarrollo \u00a0arm\u00f3nico \u00a0a \u00a0\u00e9sta \u00a0v\u00eda extraordinaria y excepcional con la que se \u00a0busca quebrar la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0la \u00a0aplicabilidad \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio pro reo, que el \u00a0demandante \u00a0apenas \u00a0enuncia, \u00a0debe recordarse que no es aceptable en t\u00e9cnica de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0esperar que la Corte deduzca o infiera que no existe certeza a partir \u00a0del \u00a0cuestionamiento \u00a0superficial y generalizado a las pruebas, cual si fuese de \u00a0un \u00a0recurso \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0y \u00a0menos \u00a0si, \u00a0como \u00a0en este caso, los reproches se \u00a0enfilaron \u00a0exclusivamente \u00a0contra la prueba que el defensor estim\u00f3 conveniente, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado el resto de medios de convicci\u00f3n y los procesos de inferencia \u00a0l\u00f3gicas llevados a cabo por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la pretensi\u00f3n consist\u00eda en demostrar \u00a0que \u00a0era \u00a0necesario absolver por falta de certeza, el cargo debi\u00f3 estructurarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0aut\u00f3noma \u00a0por v\u00eda directa o indirecta seg\u00fan las circunstancias lo \u00a0aconsejaren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0su \u00a0jurisprudencia ha reiterado los siguientes lineamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. Cuando el Tribunal a pesar de reconocer \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0la ausencia de certeza deja de aplicar el in dubio pro reo, se \u00a0debe \u00a0demandar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, por falta de aplicaci\u00f3n, del art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), equivalente hoy \u00a0al \u00a0art\u00edculo 7\u00b0 (presunci\u00f3n de inocencia), norma rectora del nuevo C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0si lo que hace el \u00a0Tribunal \u00a0es suponer certeza cuando en verdad no se puede llegar a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n deben presentarse por error de hecho en \u00a0cualquiera de sus modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro que para el Tribunal Superior el \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0no \u00a0dej\u00f3 resquicio de duda acerca del compromiso doloso del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0declara \u00a0en \u00a0el texto del fallo, de suerte que opt\u00f3 por \u00a0condenar \u00a0ante \u00a0su \u00a0convicci\u00f3n de certeza, quedando \u00fanicamente por explorar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley, a trav\u00e9s de errores de hecho o de derecho en \u00a0la valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0En la casaci\u00f3n que se resuelve, como \u00a0viene \u00a0de \u00a0explicarse, \u00a0el \u00a0cargo por error de hecho, o por error de derecho, no \u00a0fue \u00a0desarrollado con rigor l\u00f3gico, pues el censor limit\u00f3 su alegato a indicar \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0pensaba \u00a0acerca \u00a0del testimonio de la se\u00f1ora Gloria Ortiz Forero, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0de \u00a0la concepci\u00f3n del Tribunal Superior, pero sin llegar de \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 en yerros estructurales con aptitud para \u00a0que la Corte Suprema de Justicia anule la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0definitiva, \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0un argumento que compruebe v\u00e1lidamente alguno de los \u00a0yerros \u00a0judiciales que postula. Se vislumbra, en cambio, el prop\u00f3sito de llevar \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0efectuar \u00a0una \u00a0tercera \u00a0evaluaci\u00f3n del acopio probatorio, cuyo \u00a0resultado \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0enmarcarse \u00a0dentro \u00a0de las reflexiones planteadas por el \u00a0recurrente, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0enfilando \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0le \u00a0interesa hacia la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0persisten \u00a0 \u00a0dudas \u00a0 que \u00a0 favorecen \u00a0 al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0el \u00a0problema \u00a0subyacente en la \u00a0credibilidad, \u00a0la fuerza de convicci\u00f3n o el poder de persuasi\u00f3n que el Ad-quem \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0conjunto de pruebas, asunto en el que prima la sana cr\u00edtica de los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0como \u00a0m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n, en el cual no existe \u00a0tarifa \u00a0legal o asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito de las pruebas, sino que el Juez \u00a0tiene \u00a0cierto \u00a0grado de libertad o discrecionalidad, para arribar a un estado de \u00a0conocimiento acerca de los sucesos y de la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0se \u00a0concluye, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado para la Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0que la censura no puede prosperar, y por ello no se casar\u00e1 la sentencia \u00a0materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. Por disposici\u00f3n del art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), la presente providencia, en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0sustituye \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que se suscribe, y contra ella no \u00a0procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11088 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 95 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintid\u00f3s (22) de agosto de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5266","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5266","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5266"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5266\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}