{"id":5265,"date":"2023-09-08T16:23:14","date_gmt":"2023-09-08T16:23:14","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1108611-04-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:14","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:14","slug":"1108611-04-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1108611-04-02\/","title":{"rendered":"11086(11-04-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11086 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No 40 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0once (11) de abril de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>El 27 de junio de 1995, el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en su integridad la sentencia proferida el 27 de abril \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0por el Juzgado Veintiocho Penal del Circuito de esa ciudad, en \u00a0la \u00a0cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0DOMIS \u00a0REYNALDO \u00a0ARBOLEDA GONZALEZ a la pena de diez (10) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0seis (6) meses de prisi\u00f3n por el delito de homicidio en la persona de \u00a0Gerardo \u00a0V\u00e1squez \u00a0Duque, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por el mismo t\u00e9rmino y le impuso la obligaci\u00f3n de pagar, \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a0morales, doscientos (200) y ciento \u00a0cincuenta \u00a0(150) \u00a0gramos \u00a0oro, \u00a0respectivamente, \u00a0a \u00a0favor \u00a0de los herederos del \u00a0occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Aquellos \u00a0ocurrieron \u00a0el 9 de julio de 1989, \u00a0hacia \u00a0las ocho de la noche, aproximadamente, en el barrio El Bolo del sector de \u00a0Guayabal \u00a0la Raya de Medell\u00edn, cuando el se\u00f1or Gerardo V\u00e1squez Duque recibi\u00f3 \u00a0m\u00faltiples \u00a0heridas \u00a0con \u00a0arma blanca y contusas en diferentes partes del cuerpo \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0varias \u00a0personas, \u00a0las cuales le produjeron la muerte, cinco (5) \u00a0d\u00edas \u00a0 despu\u00e9s, \u00a0 cuando \u00a0recib\u00eda \u00a0atenci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica \u00a0y \u00a0quir\u00fargica \u00a0en \u00a0la \u00a0Policl\u00ednica Municipal de esa ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0hechos, \u00a0el \u00a0entonces \u00a0Juzgado \u00a0S\u00e9ptimo de Instrucci\u00f3n Criminal declar\u00f3 abierta la investigaci\u00f3n el \u00a019 de julio de 1989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las diligencias pasaron al conocimiento de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Segunda \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Primera de Vida donde se dispuso, \u00a0entre \u00a0otras diligencias, vincular a la investigaci\u00f3n a DOMIS REYNALDO ARBOLEDA \u00a0GONZALEZ, \u00a0a sus padres Carlos Enrique Arboleda, Soledad Gonz\u00e1lez de Arboleda y \u00a0a \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Deibiomar \u00a0Arboleda \u00a0Gonz\u00e1lez, por auto del 22 de septiembre de \u00a01993. \u00a0Estos \u00a0\u00faltimos \u00a0fueron \u00a0declarados \u00a0personas \u00a0ausentes el 10 de junio de \u00a01994, luego de haber sido emplazados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DOMIS \u00a0 REYNALDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0GONZALEZ \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0mayo de 1994 y el d\u00eda 10 siguiente se le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva. \u00a0La misma determinaci\u00f3n se tom\u00f3 respecto de los dem\u00e1s vinculados, \u00a0el 28 de julio de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se declar\u00f3 cerrada el 5 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01994 \u00a0y \u00a0el \u00a01\u00ba de septiembre siguiente se calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0DOMIS \u00a0REYNALDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0GONZALEZ, \u00a0Carlos \u00a0Enrique \u00a0Arboleda, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Soledad \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0de Arboleda y \u00a0Deibiomar \u00a0 Arboleda \u00a0 Gonz\u00e1lez, \u00a0 como \u00a0 coautores \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 virtud \u00a0 del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Delegada ante los Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0y \u00a0Antioquia confirm\u00f3 la acusaci\u00f3n proferida contra \u00a0DOMIS \u00a0REYNALDO ARBOLEDA GONZALEZ, pero revoc\u00f3 la elevada contra quienes fueron \u00a0declarados \u00a0personas \u00a0ausentes, \u00a0por \u00a0no existir prueba suficiente para ello. En \u00a0consecuencia \u00a0dispuso \u00a0preclu\u00edr \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0providencia del 31 de \u00a0octubre de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado 28 Penal del Circuito de Medell\u00edn \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0el \u00a016 \u00a0de noviembre de 1994 y luego de \u00a0celebrar \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia p\u00fablica dict\u00f3 el fallo de primer grado \u00a0que \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0en su integridad por el Tribunal Superior de Medell\u00edn, en \u00a0providencia \u00a0contra la cual el defensor del procesado present\u00f3 la casaci\u00f3n que \u00a0se procede a desatar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>CARGO PRINCIPAL. \u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0que los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia violaron el principio del in dubio pro reo, a causa de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, en cuanto a la forma de \u00a0interpretar las probazas reunidas en el plenario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior porque a pesar de que se hab\u00eda \u00a0desvinculado \u00a0a \u00a0los \u00a0progenitores y al hermano del procesado, los falladores al \u00a0explicar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0siempre \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0como \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente y \u00a0valedera \u00a0que \u00a0\u00e9stos participaron en ellos, muy a pesar de haberse dispuesto en \u00a0su favor la preclusi\u00f3n\u00a0 de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed nace la deformidad de la prueba, la \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0y el desconocimiento de sus alcances en cuanto a que \u00a0del \u00a0expediente emergen dudas no aclaradas. Adem\u00e1s, los hechos ocurrieron en la \u00a0forma \u00a0relatada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado y su progenitora, ya que no existi\u00f3 testigo \u00a0diferente \u00a0que \u00a0informara \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0iniciaron. \u00a0Que Indira Gonz\u00e1lez ni Javier \u00a0Atehort\u00faa \u00a0percibieron \u00a0el \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n y por ende, no puede \u00a0suponerse m\u00e1s de lo que dijeron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte se\u00f1ala que cuando hay duda al \u00a0momento \u00a0de \u00a0proferir sentencia deben otorgarse las causales de justificaci\u00f3n e \u00a0inculpabilidad. \u00a0Este \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un \u00a0falso juicio de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0de \u00a0identidad, tambi\u00e9n desconoce el art\u00edculo 254 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0en \u00a0cuanto a la apreciaci\u00f3n l\u00f3gica, sana y global de las \u00a0pruebas, \u00a0en \u00a0el que incurrieron los falladores al suponer que todo estaba claro \u00a0y \u00a0que exist\u00eda certeza del hecho punible y de la responsabilidad del procesado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0aplicara \u00a0el \u00a0principio \u00a0ya \u00a0se\u00f1alado. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0debi\u00f3 reconocerse la leg\u00edtima defensa que adujo su representado \u00a0y que est\u00e1 expuesta en las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0el \u00a0cargo \u00a0solicitando \u00a0se case la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0al procesado aplicando el principio del in dubio pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGOS SUBSIDIARIOS. \u00a0<\/p>\n<p>1.- Plantea la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0por no haberse reconocido la circunstancia de ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 libelista, \u00a0 los \u00a0falladores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0no valorar en los medios de prueba dicha \u00a0circunstancia, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que el comportamiento grave e injusto del hoy \u00a0interfecto, \u00a0causo un estado de ira e intenso dolor en el procesado, que lo hizo \u00a0reaccionar \u00a0de esa manera. Se configura as\u00ed un \u201cfalso juicio de convicci\u00f3n y \u00a0debida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0como \u00a0es el art\u00edculo 60 del C. \u00a0Punitivo\u201d. \u00a0Por \u00a0ello \u00a0debe \u00a0casarse la sentencia y reconocerse la atenuante a \u00a0favor del sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Pregona la violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0no \u00a0haberse \u00a0reconocido la confesi\u00f3n. Dice el censor que \u201cse \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, debido a que el \u00a0Tribunal \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0y los alcances del art\u00edculo 296 del C. de \u00a0P.Penal\u201d \u00a0y \u00a0no \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0su representado la reducci\u00f3n punitiva de una \u00a0tercera \u00a0parte \u00a0y la interpret\u00f3 equivocadamente con el razonamiento de que hubo \u00a0flagrancia, \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0la confesi\u00f3n inicial de ARBOLEDA GONZALEZ, as\u00ed fuera \u00a0calificada, la que aclar\u00f3 los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 libelista, \u00a0no \u00a0puede \u00a0haber \u00a0flagrancia \u00a0cuando \u00a0la \u00a0captura se produjo cinco a\u00f1os despu\u00e9s de ocurridos los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0no \u00a0existieron \u00a0testigos presenciales\u00a0 al iniciarse los sucesos, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que\u00a0 \u00a0indudablemente \u00a0existe \u00a0un \u00a0\u201cfalso juicio de convicci\u00f3n o \u00a0legalidad \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0la \u00a0norma \u00a0aplicable \u00a0o \u00a0a \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita que se case la sentencia y se dicte \u00a0la \u00a0que \u00a0corresponda, \u00a0reconociendo \u00a0la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0de \u00a0una tercera \u00a0parte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR TERCERO DELEGADO EN LO \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0las deficiencias t\u00e9cnicas \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Corte se abstenga de casar el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0inicialmente, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al cargo \u00a0principal, \u00a0el \u00a0desconocimiento de las reglas de orden t\u00e9cnico del libelista al \u00a0alegar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta del art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0sin \u00a0distinguir \u00a0ni \u00a0desarrollar \u00a0los supuestos errores cometidos por el \u00a0sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0cuando se refiere al falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0el \u00a0censor alega que se produjo en cuanto a la forma de interpretar \u00a0las \u00a0probanzas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0que \u00a0son \u00a0pruebas \u00a0existentes, \u00a0con \u00a0lo que \u00a0introduce al escrito en una posici\u00f3n irresoluble de proposiciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0destaca \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0posici\u00f3n \u00a0contradictoria \u00a0del libelista cuando asegura que las pruebas fueron deformadas y \u00a0con \u00a0ello \u00a0deja \u00a0sin \u00a0saber \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0censura \u00a0es una suposici\u00f3n de pruebas \u00a0inexistentes, \u00a0una \u00a0inadecuada \u00a0valoraci\u00f3n de ellas o una tergiversaci\u00f3n de su \u00a0contenido, \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0no \u00a0identifica prueba alguna que pudiera ser objeto de \u00a0alguno de estos reproches. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis \u00a0para el Delegado, esta es una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0antit\u00e9cnica \u00a0y \u00a0de \u00a0imposible interpretaci\u00f3n para establecer si el \u00a0verdadero \u00a0motivo \u00a0de inconformidad del recurrente es la inadecuada apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a0quebranto \u00a0al \u00a0principio \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, el no \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n del hecho o la duda sobre la \u00a0responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a los cargos subsidiarios, asegura \u00a0que \u00a0su \u00a0misma \u00a0brevedad \u00a0atenta \u00a0contra su prosperidad. Se aduce quebrantado el \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del C\u00f3digo Penal, pero sin enunciar las pruebas que acreditan el \u00a0comportamiento \u00a0grave \u00a0e injusto que gener\u00f3 la reacci\u00f3n airada del procesado y \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0forma \u00a0como se dedujo la pena impuesta, con lo que la \u00a0propuesta \u00a0se queda sin ning\u00fan par\u00e1metro de comparaci\u00f3n para establecer si se \u00a0incurri\u00f3 o no en error alegable en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera inaceptable se alega la comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0dos \u00a0errores \u00a0incompatibles \u00a0&#8211; \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y de derecho &#8211;\u00a0 y adem\u00e1s se \u00a0afirma \u00a0la \u00a0debida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0precepto sustancial (art. 60 C.P.), que \u00a0impide obviamente la protesta contra la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en cuanto a la alegaci\u00f3n de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0del art\u00edculo 299 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, en su \u00a0desarrollo \u00a0el \u00a0libelista se encuentra inconforme con la flagrancia que declar\u00f3 \u00a0probada \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0enruta \u00a0el \u00a0cargo hacia una posici\u00f3n \u00a0antin\u00f3mica \u00a0que \u00a0impide su estudio. Al igual que los anteriores cargos, tampoco \u00a0se \u00a0expresan \u00a0cu\u00e1les fueron las pruebas afectadas, los errores cometidos por el \u00a0sentenciador \u00a0y \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0con \u00a0la \u00a0cual la Corte queda \u00a0impedida para el examen correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La casaci\u00f3n es un juicio t\u00e9cnico jur\u00eddico \u00a0acerca \u00a0de la legalidad de la sentencia, orientado a comprobar la infracci\u00f3n de \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0el sentido en que esta se produjo. De all\u00ed que en la confecci\u00f3n de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0sea \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0el recurrente concrete de manera clara los \u00a0motivos \u00a0y \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de los cuales pueda la Corte \u00a0establecer la real ocurrencia del yerro denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0pregona \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de supuestos errores cometidos por el fallador de instancia, sin que \u00a0logre \u00a0acreditar su real ocurrencia conforme a los par\u00e1metros de orden t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0jur\u00eddico atinentes a cada censura y omitiendo de lleno el ataque frontal del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0la \u00a0Sala anticiparse a se\u00f1alar que el \u00a0fracaso \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0es \u00a0evidente. \u00a0El \u00a0libelista \u00a0acudi\u00f3 a esta sede para \u00a0plantear, \u00a0indiscriminadamente \u00a0y \u00a0sin \u00a0ninguna \u00a0metodolog\u00eda, el desacuerdo con \u00a0diferentes \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n objeto de censura, a efectos de provocar \u00a0una \u00a0revisi\u00f3n \u00a0integral \u00a0de la actuaci\u00f3n y as\u00ed lograr que se verifique si las \u00a0diferentes \u00a0objeciones \u00a0f\u00e1cticas y\/o normativas puestas a consideraci\u00f3n fueron \u00a0advertidas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 fallador, \u00a0 como \u00a0 si \u00a0 se \u00a0 tratara \u00a0 de \u00a0 una \u00a0tercera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cargo principal, acusa el libelista la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia por la v\u00eda del error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u201cen cuanto a la forma de interpretar \u00a0las \u00a0probanzas \u00a0reunidas \u00a0en \u00a0el \u00a0plenario\u201d, lo que \u00a0condujo al desconocimiento del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este planteamiento supone que el fallador, al \u00a0momento \u00a0de \u00a0examinar \u00a0los elementos de juicio que sirvieron de soporte al fallo \u00a0de \u00a0condena, \u00a0omiti\u00f3 incluir algunos que por su trascendencia habr\u00edan cambiado \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0o \u00a0que incluy\u00f3 en dicho an\u00e1lisis elementos de \u00a0juicio \u00a0no \u00a0aportados \u00a0a la actuaci\u00f3n y que resultaron importantes para adoptar \u00a0la decisi\u00f3n final. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0no solo omiti\u00f3 mencionar las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir \u00a0demostraban \u00a0la \u00a0presencia de la duda favorable al \u00a0procesado, \u00a0sino \u00a0que \u00a0involucr\u00f3 \u00a0en su alegato la presencia de otra especie de \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que contradice de lleno la postura inicial, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0predicar \u00a0que \u00a0un \u00a0mismo elemento probatorio fue excluido o \u00a0supuesto y posteriormente que fue deformado o distorsionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 que \u00a0sigue \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0la \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0debieron \u00a0ser estimadas las \u00a0pruebas, \u00a0para \u00a0tratar \u00a0de \u00a0convencer \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0en la forma \u00a0relatada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado y su progenitora. Dice el libelista que no existi\u00f3 \u00a0testigo \u00a0diferente que informara la forma como \u00e9stos se iniciaron, sin explicar \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0planteamiento \u00a0y \u00a0sin \u00a0concretar \u00a0la forma como el fallador \u00a0incursion\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0ese \u00a0aspecto \u00a0probatorio. \u00a0Tampoco \u00a0atin\u00f3 a \u00a0mencionar \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0que se apoya para asegurar que Indira Gonz\u00e1lez y \u00a0Javier \u00a0Atehort\u00faa no percibieron el inicio de la confrontaci\u00f3n, ni mucho menos \u00a0el \u00a0alcance \u00a0indebido \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0a estas declaraciones, como tambi\u00e9n lo \u00a0sugiere \u00a0en el cargo, lo que dificulta conocer exactamente en qu\u00e9 consisti\u00f3 el \u00a0error del fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0en forma repentina y sin distingo de \u00a0ninguna \u00a0naturaleza, reclama para su defendido la aplicaci\u00f3n de las causales de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0e \u00a0inculpabilidad, en el entendido de que \u00e9stas deben otorgarse \u00a0cuando haya duda al momento de proferirse la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0desarrolla \u00a0ninguna \u00a0labor \u00a0demostrativa de la presencia de errores manifiestos en el fallo, \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0deja \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0inaceptables \u00a0desaciertos \u00a0de tipo conceptual al \u00a0entremezclar, \u00a0as\u00ed \u00a0sea enunciativamente, fen\u00f3menos que no pueden operar en el \u00a0mismo \u00a0campo \u00a0jur\u00eddico, \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0el subsiguiente reclamo atinente al \u00a0reconocimiento de la leg\u00edtima defensa de ARBOLEDA GONZALEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior lleva a concluir que la presunta \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria se qued\u00f3 en el enunciado, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0impide a la Corte entrar en el examen de alguna cuesti\u00f3n de \u00a0fondo, \u00a0como \u00a0atinadamente lo anticip\u00f3 la Procuradur\u00eda en su concepto, ante la \u00a0falta \u00a0 de \u00a0directrices \u00a0precisas \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0verdadero \u00a0sentido \u00a0del \u00a0cargo \u00a0formulado, \u00a0todo \u00a0ello \u00a0debido al c\u00famulo de contradicciones en que incurri\u00f3 el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cargo subsidiario pregona el censor la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0no \u00a0haberse \u00a0reconocido la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0la \u00a0ira e intenso dolor porque, seg\u00fan \u00e9l, los falladores no \u00a0la valoraron a trav\u00e9s de los medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En sede de casaci\u00f3n es posible reclamar esa \u00a0circunstancia \u00a0 de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0demostrando \u00a0 en \u00a0el \u00a0libelo \u00a0que \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n, \u00a0suposici\u00f3n \u00a0o \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba o pruebas el fallador dej\u00f3 de reconocerla. No es \u00a0la \u00a0simple \u00a0menci\u00f3n \u00a0de \u00a0la norma dejada de aplicar fundamentada en el criterio \u00a0del \u00a0libelista \u00a0lo \u00a0que \u00a0autoriza \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte la revisi\u00f3n del asunto, sino su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0y \u00a0jur\u00eddicos \u00a0id\u00f3neos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, si tambi\u00e9n pretend\u00eda acreditar \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ARBOLEDA \u00a0GONZALEZ \u00a0era \u00a0merecedor de la rebaja punitiva por \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0al \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa \u00a0no \u00a0debi\u00f3 enlazar ese motivo con \u00a0ning\u00fan \u00a0 otro, \u00a0 ni \u00a0 mucho \u00a0 menos \u00a0 rebatir \u00a0 el \u00a0 aspecto \u00a0 probatorio \u00a0 del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0alegaci\u00f3n acerca de los diversos vicios \u00a0que \u00a0puedan \u00a0plantearse \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede \u00a0hacerse \u00a0de manera \u00a0simult\u00e1nea, \u00a0en \u00a0un solo cargo, porque le resta l\u00f3gica y claridad al escrito y \u00a0ello conduce indefectiblemente a la improcedencia de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11086 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 Aprobado Acta No 40 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0once (11) de abril de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 El 27 de junio de 1995, el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}