{"id":5262,"date":"2023-09-08T16:23:13","date_gmt":"2023-09-08T16:23:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1103831-01-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:13","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:13","slug":"1103831-01-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1103831-01-02\/","title":{"rendered":"11038(31-01-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11038 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 09 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., treinta y uno de enero de dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Revisa \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0sede \u00a0de casaci\u00f3n la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado del 12 de junio de 1995, proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0por \u00a0medio de la cual revoc\u00f3 el fallo dictado por el \u00a0Juzgado \u00a01\u00ba \u00a0Penal del Circuito de la misma ciudad el 8 de marzo del mismo a\u00f1o \u00a0condenando \u00a0a \u00a0LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0PRADA \u00a0ANAYA \u00a0a \u00a0la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor del delito \u00a0de \u00a0 homicidio, \u00a0 y \u00a0 en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0lo \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0sucesos \u00a0materia de juzgamiento en este \u00a0proceso \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia en horas de la tarde del 6 de marzo de 1994, en la \u00a0tienda \u00a0 de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0Vicente \u00a0Prada \u00a0ubicada \u00a0en el per\u00edmetro urbano de la poblaci\u00f3n de Molagavita en \u00a0la \u00a0provincia de Garc\u00eda Rovira, a donde arribaron LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0 PRADA \u00a0 ANAYA \u00a0 y \u00a0su \u00a0hermano \u00a0V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 Julio; \u00a0 \u00a0 \u00a0Lucas \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0sus hijos Silvino \u00a0y Pedro \u00a0Antonio \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Grimaldos \u00a0y \u00a0la esposa de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Silvino \u00a0 \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0 \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0 una \u00a0 cerveza \u00a0a \u00a0Luis \u00a0Antonio \u00a0Prada \u00a0y \u00a0lo \u00a0invit\u00f3 a salir del sitio para tratar un \u00a0asunto. \u00a0Fuera\u00a0 \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0Silvino \u00a0 reclam\u00f3 \u00a0 a \u00a0 Prada \u00a0Anaya \u00a0por \u00a0los \u00a0rumores \u00a0que \u00a0hab\u00eda o\u00eddo en el sentido de que \u00e9ste lo \u00a0pensaba \u00a0 matar, \u00a0 hecho \u00a0 que \u00a0gener\u00f3 \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0acalorada \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0intervinieron \u00a0los parientes de los enfrentados gener\u00e1ndose una ri\u00f1a de la que \u00a0result\u00f3 \u00a0muerto \u00a0Pedro \u00a0Antonio \u00a0Hern\u00e1ndez Grimaldos \u00a0y \u00a0 con \u00a0 algunas \u00a0heridas \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Silvino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hermanos PRADA \u00a0huyeron \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0pero \u00a0al \u00a0d\u00eda siguiente V\u00edctor \u00a0Julio \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0ante la Inspecci\u00f3n de polic\u00eda del lugar \u00a0siendo \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0Indagatoria por el Juzgado Promiscuo municipal de M\u00e1laga \u00a0autoridad que dispuso su inmediata libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a08 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994 \u00a0hizo \u00a0lo \u00a0propio \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0ANTONIO \u00a0 \u00a0 \u00a0PRADA \u00a0 \u00a0 ANAYA\u00a0 \u00a0ante \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0M\u00e1laga, \u00a0autoridad \u00a0que lo \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante indagatoria y le resolvi\u00f3 situaci\u00f3n jur\u00eddica el diecis\u00e9is \u00a0siguiente \u00a0con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva sin beneficio de \u00a0excarcelaci\u00f3n por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante providencia de fecha 21 de junio de \u00a01994, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra del procesado \u00a0LUIS \u00a0ANTONIO PRADA ANAYA por \u00a0el \u00a0mismo delito de homicidio simple, al tiempo que precluy\u00f3 la instrucci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 hermano \u00a0V\u00edctor \u00a0Julio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0vez celebrada la vista p\u00fablica, el\u00a0 8 de marzo de 1995 el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0conden\u00f3 al procesado a la pena principal de 25 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0decisi\u00f3n que al ser impugnada por el \u00a0defensor, \u00a0revoc\u00f3 en todas sus partes la Sala mayoritaria del Tribunal Superior \u00a0de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bajo \u00a0un \u00fanico cargo al amparo de la causal primera cuerpo segundo, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0acusa \u00a0la sentencia de segunda instancia de \u00a0violar \u00a0en \u00a0forma indirecta la ley sustancial por error de hecho en la modalidad \u00a0de \u00a0un\u00a0 \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, como consecuencia del sentido que el \u00a0tribunal \u00a0dio \u00a0a la prueba, que lo llev\u00f3 a invocar la duda para dar aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0 art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0violando \u00a0consecuentemente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 \u00a0del mismo estatuto procesal y el 323 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980 modificado por el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, que \u00a0dej\u00f3 de aplicar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0cara \u00a0al \u00a0desarrollo del cargo inicia se\u00f1alando que el Tribunal \u00a0dio \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0un alcance objetivo diferente al que realmente demuestra, lo \u00a0cual \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0la sentencia tuvo como fundamento\u00a0 un hecho \u00a0desfigurado en sus dimensiones objetivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque \u00a0el ad quem \u00a0acepta \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 autor\u00eda \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0radica \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0del \u00a0procesado \u00a0LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0PRADA \u00a0ANAYA, \u00a0invoca \u00a0 erradamente \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0-legitima \u00a0defensa-\u00a0 \u00a0sustentada \u00a0 en \u00a0la \u00a0duda, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0arriba \u00a0al \u00a0no \u00a0dar \u00a0plena \u00a0credibilidad \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0testigos \u00a0 presenciales \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 Lucas \u00a0 Evangelista \u00a0 Hern\u00e1ndez, \u00a0 Silvino \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0 Grimaldo, \u00a0Mercedelma \u00a0 Ochoa \u00a0 de \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0 y \u00a0 Sa\u00fal \u00a0Dar\u00edo \u00a0Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0cuchillo \u00a0encontrado \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Inspectora \u00a0de Polic\u00eda, \u00a0\u201cno \u00a0deja duda probatoria que perteneciera a V\u00edctor \u00a0Julio \u00a0 Prada \u00a0 Anaya\u201d, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en \u00a0ello \u00a0son \u00a0concordantes \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Lucas \u00a0Evangelista \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0 Mercedelma \u00a0Ochoa \u00a0de \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0el \u00a0menor \u00a0 \u00a0 Sa\u00fal \u00a0 \u00a0Dar\u00edo \u00a0 \u00a0Hern\u00e1ndez. \u00a0En \u00a0este \u00a0aspecto se equivoca el Tribunal toda vez que el primero \u00a0de \u00a0los \u00a0citados \u00a0afirma \u00a0sin \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad que entre los dos \u00a0hermanos \u00a0PRADA \u00a0ANAYA \u00a0\u201capu\u00f1alearon a su hijo, pero \u00a0quien \u00a0lo mat\u00f3 fue LUIS ANTONIO\u201d. Aunque el juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia fija la hip\u00f3tesis que el cuchillo de marras pudo ser del \u00a0hoy \u00a0 occiso \u00a0 Pedro \u00a0 Antonio \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Grimaldos \u00a0o \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 V\u00edctor \u00a0Julio, \u00a0 \u00a0 ello \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 nada \u00a0 \u00a0 \u201cdeslegit\u00edma \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del occiso en socorro de su hermano que \u00a0se \u00a0 \u00a0 encontraba \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 inminente \u00a0 \u00a0 peligro \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 muerte\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0testigos Lucas \u00a0Evangelista \u00a0 Hern\u00e1ndez, \u00a0Silvino \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Grimaldo, \u00a0Mercedelma \u00a0Ochoa \u00a0de \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0 y \u00a0 Sa\u00fal \u00a0 Dar\u00edo \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0describen \u00a0suficientemente \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de modo y lugar de los acontecimientos, de \u00a0cuyos \u00a0 textos \u00a0 hace \u00a0abundante \u00a0resumen \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0se \u00a0desarrollaron \u00a0en \u00a0una \u00a0\u201cri\u00f1a imprevista\u201d, \u00a0 aspecto \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 obstante \u00a0 su \u00a0claridad \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0confluido \u00a0 en \u00a0 sostener \u00a0 que \u00a0 el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0\u201cdebe \u00a0ser \u00a0n\u00edtida, \u00a0clara, transparente, impoluta, \u00a0queriendo \u00a0significar \u00a0que \u00a0no \u00a0debe haber ninguna causa que la perturbe, porque \u00a0existiendo \u00a0tales elementos perturbadores no puede ser reconocida ni objetiva ni \u00a0subjetivamente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con las contradicciones que se puedan presentar entre \u00a0uno \u00a0y \u00a0otros \u00a0testigos \u00a0son \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0secundario, provienen del estado de \u00a0alicoramiento \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0los \u00a0comprometidos \u00a0en \u00a0la pelea, y de los \u00a0\u201cimpactos \u00a0 sensoriales \u00a0s\u00fabitos \u00a0 que \u00a0 emergieron \u00a0de \u00a0forma \u00a0imprevista \u00a0y \u00a0espont\u00e1nea \u00a0conduciendo \u00a0por \u00a0su \u00a0mismo \u00a0car\u00e1cter \u00a0a imprecisiones en detalles \u00a0considerados como de car\u00e1cter m\u00ednimo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0lo \u00a0esencial \u00a0es que hubo un encuentro de golpes y de cruce de \u00a0voces \u00a0 ofensivas \u00a0 y \u00a0 de \u00a0car\u00e1cter \u00a0singular \u00a0que \u00a0desdibujan \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0invocada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0su indagatoria. Por inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0es \u00a0muy \u00a0dif\u00edcil \u00a0que \u00a0los \u00a0comprometidos \u00a0en \u00a0una \u00a0ri\u00f1a en estado de \u00a0alicoramiento, \u00a0puedan retener circunstancias accesorias, pero ello no es \u00f3bice \u00a0para \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0del dicho de los testigos presenciales la verdad hist\u00f3rica. \u00a0\u201cEn \u00a0 toda \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 todo \u00a0 hecho \u00a0especialmente \u00a0de \u00a0sangre \u00a0jam\u00e1s \u00a0encuentra \u00a0uno que los deponentes declaren en \u00a0forma \u00a0arreglada \u00a0y \u00a0ordenada \u00a0pero \u00a0por \u00a0ello \u00a0la \u00a0justicia \u00a0no \u00a0debe \u00a0dejar de \u00a0brillar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0de \u00a0contradicciones \u00a0se trata, ellas son protuberantes entre los \u00a0mismos \u00a0 consangu\u00edneos \u00a0 LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0y \u00a0V\u00edctor Julio Prada Anaya, las \u00a0cuales \u00a0son \u00a0reconocidas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0abon\u00e1ndoles \u00a0 las \u00a0reveladas \u00a0por \u00a0Lucas \u00a0Evangelista \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0 \u00a0 \u00a0Mercedelma \u00a0 \u00a0 \u00a0Ochoa \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Silvino \u00a0 \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0 \u00a0Granados, \u00a0para concluir que hay perplejidad probatoria y que por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0ha de absolverse por la falta de certeza. Pero las contradicciones de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0PRADA ANAYA no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0sustento \u00a0\u201cpara \u00a0dejar \u00a0de \u00a0administrar \u00a0justicia\u201d \u00a0porque \u00a0precisamente \u00a0con \u00a0ello \u00a0buscaban \u00a0salir \u00a0airosos \u00a0en su propio beneficio. Por encima de sus falacias debe estar el \u00a0inter\u00e9s \u00a0de la comunidad cual es que haya un castigo ejemplar para el infractor \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0presente \u00a0lo merec\u00edan porque cometieron el hecho \u00a0delictivo \u00a0y \u00a0sus explicaciones no satisfacen plenamente a la administraci\u00f3n de \u00a0justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0destacar las contradicciones en que \u00a0incurren \u00a0los \u00a0citados hermanos PRADA ANAYA \u00a0para \u00a0afirmar luego que lo esencial en este proceso est\u00e1 probado: \u00a0LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0PRADA ANAYA es \u00a0el \u00a0autor \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Pedro Antonio \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Grimaldos, \u00a0y que \u00e9ste \u00faltimo no portaba \u00a0cuchillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Consigna \u00a0enseguida \u00a0apartes de la sentencia en los que se plasma el \u00a0razonamiento \u00a0dirigido al reconocimiento de la duda y la decisi\u00f3n de revocar el \u00a0fallo \u00a0condenatorio, \u00a0insistiendo \u00a0en \u00a0que \u00a0ello se debi\u00f3 a la incredulidad del \u00a0Tribunal \u00a0frente \u00a0a \u00a0todos \u00a0los \u00a0deponentes \u00a0incluido \u00a0el encausado LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0y \u00a0su \u00a0hermano V\u00edctor \u00a0Julio, \u00a0favoreciendo con ello las \u00a0aspiraciones planteadas en su injurada por el citado procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba fue de tal entidad que \u00a0condujo \u00a0al \u00a0Tribunal a equivocar la parte resolutiva de la sentencia al revocar \u00a0la \u00a0condena \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0primera instancia contra el procesado y absolverlo de \u00a0los cargos imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 su \u00a0 criterio, \u00a0 los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Lucas \u00a0 Evangelista \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0Silvino \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Grimaldos, \u00a0 Mercedelma \u00a0 Ochoa \u00a0de \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0el \u00a0menor \u00a0 \u00a0 Sa\u00fal \u00a0 \u00a0Dar\u00edo \u00a0 \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0son \u00a0veraces \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0est\u00e1n \u00a0amparados por la presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 medida \u00a0que \u00a0estuvieron \u00a0expectantes \u00a0del \u00a0di\u00e1logo \u00a0que \u00a0se \u00a0desarrollaba \u00a0 entre \u00a0 LUIS \u00a0 ANTONIO \u00a0 PRADA \u00a0 ANAYA \u00a0y \u00a0 Silvino \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0Grimaldos;\u00a0 \u00a0se \u00a0encontraban a corta distancia de \u00a0los \u00a0protagonistas \u00a0iniciales \u00a0pudiendo \u00a0observar cada movimiento; los hechos se \u00a0desarrollaron \u00a0a \u00a0plena \u00a0luz \u00a0del \u00a0d\u00eda \u00a0y \u00a0conoc\u00edan \u00a0plenamente \u00a0a los citados \u00a0hermanos, \u00a0todo lo cual les permiti\u00f3 tener un dominio sobre el objeto observado \u00a0con \u00a0todas \u00a0sus \u00a0implicaciones fenom\u00e9nicas en el mundo f\u00e1ctico, circunstancias \u00a0que conducen\u00a0 a afirmar que sus dichos son ciertos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0aseverando que con el protuberante \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se violaron los art\u00edculos 247 y 254 del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal y en forma indirecta el 323 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0modificado por la ley 40 de 1993, que se dej\u00f3 de aplicar para \u00a0condenar al procesado como autor culpable del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se case la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0se \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0229 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero Delegado en lo Penal \u00a0empieza \u00a0por recordar que cuando la violaci\u00f3n alegada en casaci\u00f3n tiene origen \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, es preciso indicar la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la prueba y la consiguiente distorsi\u00f3n del \u00a0hecho que se declar\u00f3 probado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0presencia \u00a0del sistema de libre apreciaci\u00f3n probatoria que rige \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0colombiano \u00a0no \u00a0tienen \u00a0cabida las alegaciones sobre el valor \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0otorga \u00a0el juzgador a la prueba porque el sentenciador no est\u00e1 \u00a0atado \u00a0a \u00a0reglas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0precisas \u00a0seg\u00fan las cuales su convencimiento deba \u00a0formarse con un determinado contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0con la que se ataca la sentencia no logra poner de \u00a0presente \u00a0el \u00a0error endilgado al Tribunal ni demostrar que los hechos declarados \u00a0como \u00a0probados \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0se \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0pueden \u00a0reconstruir \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0examen \u00a0racional \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0aportados \u00a0al \u00a0expediente, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0en el libelo se pretende afirmar que \u00a0algunos \u00a0testimonios \u00a0demuestran \u00a0cosas diversas a las aceptadas en el fallo, lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0son \u00a0aceptados \u00a0por \u00a0el \u00a0censor \u00a0quien se limita a \u00a0discrepar \u00a0de \u00a0la \u00a0importancia \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0dio a las contradicciones \u00a0testimoniales, \u00a0elemento este que incide en la credibilidad de las probanzas, no \u00a0en su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Observa \u00a0que \u00a0en \u00a0el fallo impugnado se predic\u00f3 reiteradamente el \u00a0estado \u00a0de \u00a0duda \u00a0que \u00a0surgi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0respecto de algunos de los \u00a0extremos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddico-procesal, \u00a0pero \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0se \u00a0concretaron \u00a0aquellos \u00a0hechos \u00a0que \u00a0encuentran prueba suficiente para estimarlos \u00a0como \u00a0ciertos, \u00a0para \u00a0lo cual cita los apartes pertinentes del fallo, resaltando \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0esgrimidos para adoptar la decisi\u00f3n absolutoria, basados en la \u00a0duda \u00a0que \u00a0aparece \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis del acervo probatorio, pues al estudiar el \u00a0juzgador \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0protagonistas \u00a0y testigos, no logra extractar de \u00a0ellos \u00a0elementos \u00a0que \u00a0permitieran \u00a0adquirir \u00a0certeza \u00a0no \u00a0s\u00f3lo de la causal de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0mencionada, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0e \u00a0incluso, \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0rodearon \u00a0la comisi\u00f3n del \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0estas \u00a0conclusiones, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hizo \u00a0un \u00a0estudio \u00a0de \u00a0los \u00a0fen\u00f3menos \u00a0que \u00a0influyen en la percepci\u00f3n de los hechos y c\u00f3mo pueden incidir \u00a0en \u00a0la \u00a0evocaci\u00f3n \u00a0de los mismos llenando los vac\u00edos con subjetividades que no \u00a0corresponden \u00a0a la realidad, siendo predominantes cuando se trata de los propios \u00a0protagonistas \u00a0 del \u00a0 suceso, \u00a0 que \u00a0 influenciados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 \u201cmomento \u00a0del \u00a0susto\u201d o por la inminencia \u00a0del \u00a0 \u00a0peligro \u00a0 \u00a0al \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 ven \u00a0 avocados, \u00a0 incurren \u00a0 en \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0percepci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tales \u00a0criterios \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del testimonio indujeron a restar \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0aportados \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0igual \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0favorec\u00edan \u00a0la \u00a0postura \u00a0procesal \u00a0del incriminado como a aquellos que podr\u00edan \u00a0fundamentar \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0ahora \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0reclama \u00a0 el \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 Tribunal \u00a0 no \u00a0 distorsion\u00f3 \u00a0 los \u00a0dichos \u00a0aportados \u00a0por \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0ni \u00a0cambi\u00f3 el contenido de las dem\u00e1s pruebas aportadas, porque en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0tergiversar \u00a0los hechos que de las probanzas se deducen, las respet\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0y \u00a0con \u00a0tal \u00a0apego, \u00a0que \u00a0no \u00a0logr\u00f3 despejar las dudas que se le \u00a0presentaron \u00a0respecto \u00a0de las circunstancias en las cuales se produjo el delito, \u00a0de \u00a0la culpabilidad del acusado y de la posibilidad de que su conducta estuviera \u00a0amparada por una causal de justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0aseveraciones \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia respecto de los relatos de los \u00a0diferentes \u00a0 testigos \u00a0 con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0declar\u00f3 \u00a0su \u00a0incertidumbre \u00a0y \u00a0lo \u00a0ostensible de las contradicciones, de las cuales trae cita \u00a0textual, \u00a0son \u00a0fieles \u00a0transcripciones de los textos que forman el proceso y que \u00a0el \u00a0demandante comparte en su contenido mas no as\u00ed en su valoraci\u00f3n y con ello \u00a0se \u00a0denota \u00a0que \u00a0el \u00a0a quo no \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0estableciendo \u00a0los \u00a0puntos coincidentes y \u00a0divergentes \u00a0de \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0narraciones, estim\u00f3 que en trat\u00e1ndose de dos \u00a0grupos \u00a0formados \u00a0por \u00a0personas \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0las \u00a0familias involucradas, no \u00a0existe \u00a0raz\u00f3n \u00a0para dar prevalencia a unas sobre las otras, pues todos pueden o \u00a0no \u00a0estar impregnados de imparcialidad y fueron la causa de la incertidumbre que \u00a0embarg\u00f3 su esp\u00edritu. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0categ\u00f3rica \u00a0del \u00a0demandante \u00a0que \u00a0sostiene \u00a0que el \u00a0cuchillo \u00a0encontrado \u00a0en \u00a0el lugar de los hechos por la inspectora que practic\u00f3 \u00a0el \u00a0levantamiento \u00a0del cad\u00e1ver es propiedad de V\u00edctor \u00a0Julio \u00a0Prada Anaya, no puede entenderse tampoco como un \u00a0demostrado \u00a0 error \u00a0 de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0la \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0incertidumbre \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 ad \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0ante \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que el citado instrumento \u201cfuera \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Antonio \u00a0y \u00a0que \u00a0lo \u00a0hubiera \u00a0botado al recibir la \u00a0terrible \u00a0pu\u00f1alada, \u00a0sin \u00a0que \u00a0nadie \u00a0se \u00a0ocupara \u00a0de advertir la presencia del \u00a0cuchillo. \u00a0Pero \u00a0nadie \u00a0podr\u00eda \u00a0asegurar \u00a0que no fuera de Pedro Antonio sino de \u00a0alguno \u00a0otro \u00a0de los que all\u00ed estuvieron, o que fuera colocado a posteriori con \u00a0presumible intenci\u00f3n\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, agrega, se debi\u00f3 a la declarada \u00a0insuficiencia \u00a0 de \u00a0 pruebas \u00a0 que \u00a0 impidi\u00f3 \u00a0 al \u00a0 sentenciador \u00a0 despejar \u00a0su \u00a0incertidumbre, \u00a0que \u00a0quiz\u00e1s \u00a0hubiera resuelto si se hubiera acudido, durante la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0otros \u00a0medios \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la propiedad y tenencia del \u00a0arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 criterio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0es \u00a0entendible \u00a0el af\u00e1n del demandante por buscar \u00e9xito a su pretensi\u00f3n a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0 acusaciones \u00a0 indemostradas \u00a0 y \u00a0 sustentadas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0errores \u00a0inexistentes, \u00a0mas \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0su propuesta es atendible en casaci\u00f3n, menos \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Juzgado de primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0el \u00a0suyo \u00a0propio \u00a0sobre \u00a0las \u00a0reflexiones de la segunda instancia, \u00a0desconociendo \u00a0en \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0el \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso extraordinario y \u00a0veladamente \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de valoraci\u00f3n de pruebas imperante en el ordenamiento \u00a0jur\u00eddico colombiano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0m\u00e1s pr\u00f3spero a las \u00a0aspiraciones \u00a0del \u00a0censor \u00a0dedicarse \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de\u00a0 \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, y desechada la \u00a0justificante \u00a0desvanecer \u00a0la \u00a0duda \u00a0que embarg\u00f3 la mente de los sentenciadores, \u00a0tema \u00a0del \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante \u00a0cerrando \u00a0el \u00a0debate \u00a0sobre este \u00a0punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, debe desestimarse el cargo y \u00a0por tanto no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0 de \u00a0 entrar \u00a0a \u00a0verificar \u00a0si \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0jur\u00eddicos de la demanda tienen entidad para desvirtuar la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que acompa\u00f1a a la sentencia absolutoria \u00a0proferida \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0LUIS ANTONIO PRADA \u00a0ANAYA, \u00a0resulta \u00a0necesario precisar\u00a0 que el error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0difiere del error que proviene del \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n del m\u00e9rito \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Corte ha venido nominando como \u00a0error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0el \u00a0primero se configura cuando el \u00a0sentenciador \u00a0distorsiona el sentido objetivo del medio probatorio, ya porque lo \u00a0cercena, \u00a0ora porque lo adiciona, o bien porque lo tergiversa, con la secuela de \u00a0que \u00a0por \u00a0tal manejo se le hace producir efectos que no se desprenden de su real \u00a0contenido \u00a0o, \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otra forma, se le hace decir lo que aqu\u00e9l no dice; el \u00a0segundo \u00a0surge \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez, \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de su contenido suasorio o de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en general de razonamientos l\u00f3gicos, se aparta de las reglas de la \u00a0experiencia, \u00a0 los \u00a0 postulados \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0debe \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0consideraciones \u00a0distintas, \u00a0pues \u00a0en \u00a0tanto el error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad impone contrastar el contenido material de la prueba \u00a0con \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que de ella recogen los fallos de instancia, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0falta \u00a0de \u00a0correspondencia, el error de hecho por falso \u00a0raciocinio \u00a0impone \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0realizado por los juzgadores \u00a0acerca \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0de la prueba contradice de manera manifiesta las reglas de \u00a0la sana cr\u00edtica.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0caso \u00a0a \u00a0estudio \u00a0plantea el casacionista que el fallador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0incurri\u00f3 en un error de hecho por falso juicio de identidad \u00a0porque \u00a0le \u00a0dio \u00a0\u201cal hecho recogido por la prueba un \u00a0alcance objetivo diferente al que realmente demuestra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0al desarrollar la censura, el discurso \u00a0del \u00a0demandante \u00a0se centra en criticar la estimaci\u00f3n probatoria que al Tribunal \u00a0merecieron \u00a0 los \u00a0 testimonios \u00a0 rendidos \u00a0 por \u00a0Lucas \u00a0Evangelista \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0Silvino \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Grimaldos, \u00a0Mercedelma \u00a0Ochoa \u00a0de \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0el menor Sa\u00fal \u00a0Dar\u00edo \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0respecto de quienes reclama plena \u00a0credibilidad \u00a0por \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0modo \u00a0y lugar en que percibieron los \u00a0hechos, \u00a0 desconociendo \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0cuestiona, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hace un estudio de los fen\u00f3menos que influyeron en la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos por estos deponentes y c\u00f3mo pudieron incidir en la \u00a0evocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0llenando \u00a0los \u00a0vac\u00edos \u00a0con \u00a0subjetividades \u00a0que no \u00a0corresponden a la realidad.\u00a0 As\u00ed lo expres\u00f3 el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0es parigual la \u00a0personalidad \u00a0y \u00a0nivel \u00a0cultural \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes: tanto los hermanos Prada \u00a0Anaya \u00a0como los Hern\u00e1ndez son campesinos de muy escasas letras, dedicados a las \u00a0aleatorias \u00a0 faenas \u00a0 agr\u00edcolas, \u00a0 pero \u00a0 hombres \u00a0 que \u00a0procuran \u00a0cumplir \u00a0sus \u00a0compromisos, \u00a0con \u00a0hogar formado y prole que sustentar. As\u00ed aparecen en algunas \u00a0p\u00e1ginas \u00a0del expediente. El estado de sus sentidos pudo no estar en las mejores \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0percepci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0lance, \u00a0pues los Prada Anaya \u00a0narran \u00a0que \u00a0hab\u00edan ingerido cierta cantidad de fermentadas -V\u00edctor Julio dice \u00a0que \u00a0cinco, \u00a0lo \u00a0mismo Luis Antonio, de Silvino y Pedro hay quienes dicen que se \u00a0hallaban \u00a0bastante \u00a0alicorados- \u00a0y \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0las inhibiciones que produce el \u00a0alcohol \u00a0no \u00a0depende tanto de la cantidad consumida sino de la disponibilidad de \u00a0las \u00a0c\u00e9lulas \u00a0de \u00a0cada \u00a0quien \u00a0para oxidarlo, los campesinos por los com\u00fan, no \u00a0suelen \u00a0ser, \u00a0por \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0biol\u00f3gicas, \u00a0muy \u00a0recios para soportar sus \u00a0efectos. \u00a0Lucas \u00a0Evangelista \u00a0por \u00a0la \u00a0avanzada \u00a0edad \u00a0tiene \u00a0que \u00a0sufrir alg\u00fan \u00a0deterioro \u00a0en las facultades, y aun cuando Mercedalma se halle en plenitud, ella \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0produjo el desenlace hab\u00eda entrado a la tienda a pedir \u00a0una \u00a0tajadera \u00a0para \u00a0defender \u00a0a \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge, lo que afect\u00f3 necesariamente la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0atenci\u00f3n. \u00a0El \u00a0menor Sa\u00fal Dar\u00edo, contradictorio en su relato y \u00a0aun \u00a0emocionalmente \u00a0afectado \u00a0cuando declar\u00f3 -recu\u00e9rdese que rompi\u00f3 a llorar \u00a0al \u00a0memorar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su \u00a0t\u00edo- \u00a0merece \u00a0muy \u00a0escasa confianza, ya que la \u00a0represi\u00f3n \u00a0freudiana \u00a0-olvido \u00a0de \u00a0los \u00a0recuerdos \u00a0que \u00a0nos \u00a0son molestos- pudo \u00a0influir \u00a0en \u00a0la \u00a0evocaci\u00f3n, \u00a0haci\u00e9ndola \u00a0incoherente, lo que explica que en la \u00a0etapa \u00a0del juicio nadie quisiera ocuparse de su relato. En lo que hace a Silvino \u00a0y \u00a0a \u00a0los \u00a0Prada \u00a0Anaya, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0su \u00a0embriaguez, \u00a0tienen en su contra como \u00a0testimoniantes \u00a0fidedignos, la adehala de que les resulta aplicable lo que ya se \u00a0explic\u00f3 \u00a0de \u00a0las elaboraciones egoc\u00e9ntricas en que incurren por fuerza, por el \u00a0cl\u00edmax \u00a0 \u00a0 \u00a0emocional \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0actuaron, \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 protagonistas \u00a0principales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nada \u00a0caprichoso \u00a0se \u00a0advierte en estos criterios de valoraci\u00f3n que \u00a0indujeron \u00a0a \u00a0restar \u00a0credibilidad \u00a0tanto \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendidos por los \u00a0familiares \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, como a la versi\u00f3n ofrecida por el mismo procesado \u00a0LUIS ANTONIO PRADA ANAYA y su \u00a0hermano \u00a0V\u00edctor \u00a0Julio, \u00a0lo \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda instancia a \u00a0plantear \u00a0la \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0algunas \u00a0circunstancias que rodearon la comisi\u00f3n del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0especialmente \u00a0porque \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0no \u00a0pudo \u00a0extractar \u00a0elementos \u00a0para acoger o desechar sin equ\u00edvocos la justificante de la leg\u00edtima \u00a0defensa alegada por el imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0aspecto fue particularmente claro el Tribunal, \u00a0al decir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0semejante \u00a0mosaico \u00a0testimonial \u00a0-muy \u00a0explicable \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0expuestos en \u00a0antecedencia- \u00a0probablemente \u00a0dar\u00eda \u00a0el \u00a0fallador \u00a0palos \u00a0de \u00a0ciego si quisiera \u00a0guiarse \u00a0por \u00a0un \u00a0declarante \u00a0insular para la reconstrucci\u00f3n de la reyerta y de \u00a0las \u00a0 circunstancias \u00a0 en \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte \u00a0Pedro \u00a0Antonio \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Grimaldos. \u00a0Que \u00a0ser\u00eda \u00a0el \u00fanico camino dadas las incompatibilidades de unas y \u00a0otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe todo lo cual viene a resultar para el \u00a0juzgador \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perplejidad, \u00a0en \u00a0vista \u00a0de que el informativo no \u00a0cuenta \u00a0con \u00a0constancias que permitan adquirir certeza de que Luis Antonio Prada \u00a0Anaya, \u00a0al ultimar la existencia corporal de Pedro Antonio Hern\u00e1ndez Grimaldos, \u00a0consum\u00f3 \u00a0el delito de homicido simple voluntario, o si siendo su comportamiento \u00a0t\u00edpico, correspondi\u00f3 sin embargo a la defensa necesaria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0censor \u00a0pretende que estas manifestaciones de duda no ten\u00edan la \u00a0fuerza \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0concluir en la absoluci\u00f3n del procesado, orientando su \u00a0discurso \u00a0hacia \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0personal \u00a0de la prueba, desconociendo que por la \u00a0v\u00eda \u00a0escogida le era ineludible demostrar la presencia del error protuberante o \u00a0manifiesto, \u00a0valga \u00a0decir, \u00a0de aquel que asoma a simple vista y sin necesidad de \u00a0elaborados y complejos esfuerzos de dial\u00e9ctica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0admite \u00a0el ataque de las \u00a0sentencias \u00a0por errores consumados en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, pero no se \u00a0trata \u00a0de \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0las \u00a0apreciaciones del demandante sobre los \u00a0distintos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0de \u00a0establecer \u00a0que las deducciones o \u00a0inferencias \u00a0del \u00a0sentenciador resultan absurdas, precisamente porque lo atacado \u00a0son \u00a0los \u00a0juicios \u00a0de \u00a0valor \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado que, si no est\u00e1n \u00a0viciados \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho o de derecho trascendente, permanece inc\u00f3lume la \u00a0presunci\u00f3n de acierto y de legalidad de que est\u00e1n investidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0al referirse el Tribunal a las diversas narraciones \u00a0sobre \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en que supuestamente tuvieron ocurrencia los hechos, \u00a0destaca las contradicciones en que incurren los deponentes, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cVictor \u00a0Julio \u00a0vio \u00a0peleando \u00a0no s\u00f3lo a \u00a0Silvino \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Antonio, \u00a0sino a Lucas Evangelista, siendo que el \u00faltimo solo \u00a0admite \u00a0haber intervenido ex post facto. Tambi\u00e9n vio que Pedro Antonio ensayaba \u00a0una \u00a0especie \u00a0de finta con el cuchillo, lo cual lo pone en contradicci\u00f3n con su \u00a0hermano \u00a0Luis \u00a0Antonio, \u00a0que \u00a0asegura \u00a0que \u00a0al \u00a0voltearse, sin dar lugar a m\u00e1s, \u00a0apenas \u00a0observ\u00f3 \u00a0a \u00a0aqu\u00e9l \u00a0con \u00a0el \u00a0cortopunzante, \u00a0le \u00a0clav\u00f3 el suyo. Lo que \u00a0corroboran Mercedelma y Sa\u00fal Dar\u00edo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLucas \u00a0 Evangelista, \u00a0 lo \u00a0 mismo \u00a0que \u00a0Mercedelma, \u00a0enfatizan \u00a0que Pedro Antonio no tenia cuchillo. Los contradicen los \u00a0Prada \u00a0Anaya. \u00a0Dice \u00a0tambi\u00e9n Lucas que \u00e9stos a una apu\u00f1alaron a su hijo, pero \u00a0que \u00a0el matador fue Luis Antonio, en lo cual no coincide enteramente con su otro \u00a0descendiente \u00a0Silvino, \u00a0quien \u00a0afirma que los Prada primero lo hirieron a \u00e9l en \u00a0las \u00a0manos, \u00a0luego \u00a0se volvieron contra Pedro que llegaba, sin que supiera cu\u00e1l \u00a0de \u00a0ellos \u00a0lo mat\u00f3, y repitieron contra el declarante. Que a \u00e9l lo lesion\u00f3 en \u00a0las \u00a0manos \u00a0fue Victor Julio, en lo que lo corrobora Sa\u00fal Dar\u00edo, pero entrando \u00a0Lucas \u00a0y \u00a0Silvino \u00a0en \u00a0pugna \u00a0con Mercedelma, que no le vio arma blanca a Victor \u00a0Julio. \u00a0En \u00a0lo \u00a0del intercambio de botellazos, las discrepancias son mayores: no \u00a0se \u00a0 sabe \u00a0 a \u00a0ciencia \u00a0cierta \u00a0quienes \u00a0ten\u00edan \u00a0envases \u00a0y \u00a0qui\u00e9n \u00a0golpe\u00f3 \u00a0a \u00a0qui\u00e9n\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este punto el demandante no hace esfuerzo \u00a0alguno \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que el Tribunal haya distorsionado los dichos aportados \u00a0por \u00a0 los \u00a0 declarantes. \u00a0 Por \u00a0 el \u00a0contrario, \u00a0acepta \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0 se\u00f1alando \u00a0 que \u00a0 estas \u00a0 pudieron \u00a0provenir \u00a0\u201cpor \u00a0un \u00a0lado \u00a0del estado de alicoramiento en que se encontraban los \u00a0comprometidos \u00a0en \u00a0la \u00a0pelea, \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0los impactos sensoriales \u00a0s\u00fabitos \u00a0que \u00a0emergieron \u00a0de \u00a0forma imprevista y espont\u00e1nea conduciendo por su \u00a0mismo \u00a0car\u00e1cter \u00a0a \u00a0imprecisiones \u00a0en \u00a0detalles \u00a0considerados como de car\u00e1cter \u00a0m\u00ednimo\u201d, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0evidencia \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba que no con su \u00a0contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n contenida en la \u00a0demanda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0cuchillo encontrado por la se\u00f1ora \u00a0inspectora \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0como \u00a0de \u00a0Victor \u00a0 Julio \u00a0 Prada \u00a0 Anaya, \u00a0no \u00a0puede \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0un \u00a0demostrado \u00a0error \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia seg\u00fan lo destaca con \u00a0acierto \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su concepto, pues ciertamente el Tribunal \u00a0declar\u00f3 \u00a0incertidumbre alrededor del punto cuando se\u00f1ala que bien pudo ocurrir \u00a0\u201cque \u00a0fuera de Pedro Antonio y que lo hubiera botado \u00a0al \u00a0recibir \u00a0la \u00a0terrible \u00a0pu\u00f1alada, \u00a0sin \u00a0que \u00a0nadie se ocupara de advertir la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0cuchillo. \u00a0Pero \u00a0nadie \u00a0podr\u00eda \u00a0asegurar \u00a0que no fuera de Pedro \u00a0Antonio \u00a0sino de alguno otro de los que all\u00ed estuvieron, o que fuera colocado a \u00a0posteriori con presumible intenci\u00f3n\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 analizado \u00a0 deja \u00a0 en \u00a0 evidencia \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0del \u00a0falso juicio de identidad que se aduce en la demanda, dejando \u00a0en \u00a0cambio entrever que la inconformidad radica en el alcance que el juzgador de \u00a0segunda \u00a0instancia dio al precepto sustancial que consagra la leg\u00edtima defensa, \u00a0de \u00a0donde \u00a0la v\u00eda adecuada para la acusaci\u00f3n pudo ser la violaci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0ley \u00a0y no la indirecta, pero como no recurri\u00f3 expresamente el censor a esta \u00a0v\u00eda \u00a0para \u00a0su ataque, y\u00a0 la Sala no puede entrar a reorientarlo porque por \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0analizar \u00a0y responder con exclusividad los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0de \u00a0manera clara, precisa y oportuna formalice la demanda, el cargo \u00a0debe desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia recurrida. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, devu\u00e9lvase al Tribunal de origen y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0A. \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ru\u00edz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11038 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta No. 09 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., treinta y uno de enero de dos mil dos. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Revisa \u00a0la \u00a0Corte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5262","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5262\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}