{"id":5258,"date":"2023-09-08T16:23:13","date_gmt":"2023-09-08T16:23:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1102102-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:13","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:13","slug":"1102102-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1102102-05-02\/","title":{"rendered":"11021(02-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11021 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Nilson Pinilla Pinilla \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0049 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., mayo dos (2) de dos mil dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0SADIER \u00a0AGUDELO \u00a0GIL, \u00a0contra \u00a0la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0que \u00a0confirm\u00f3, \u00a0con \u00a0modificaciones, la proferida por el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Rosa de Cabal, por tres homicidios, en \u00a0concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Hacia \u00a0la 1:15 de la tarde del 20 de julio de \u00a01994, \u00a0en \u00a0la \u00a0finca El Espa\u00f1ol, sector La Cuchilla Atravesada de Santa Rosa de \u00a0Cabal, \u00a0JOS\u00c9 SADIER AGUDELO GIL y otro individuo, dieron muerte con disparos de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0a \u00a0Luis Arturo Mu\u00f1oz Grajales, Edilberto Parra Casta\u00f1o y Luis \u00a0Norbey \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Murillo. \u00a0Este \u00a0\u00faltimo \u00a0hab\u00eda \u00a0sido juzgado y condenado por la \u00a0muerte del padre de AGUDELO GIL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Abierta investigaci\u00f3n y o\u00eddo en indagatoria \u00a0JOS\u00c9 \u00a0SADIER AGUDELO GIL, el 25 de julio de 1994 la Fiscal\u00eda Treinta Seccional \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Rosa \u00a0de \u00a0Cabal le impuso detenci\u00f3n preventiva (fs. 27 y Ss. cd. 1). \u00a0Cerrada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0el \u00a026 de octubre siguiente le dict\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0tres \u00a0homicidios, \u00a0en \u00a0concurso, y orden\u00f3 la compulsaci\u00f3n de \u00a0copias \u00a0para \u00a0investigar por separado \u201cy establecer la identidad del individuo \u00a0EVELIO \u00a0N, \u00a0acompa\u00f1ante del procesado AGUDELO GIL en estos hechos\u201d (fs. 167 y \u00a0Ss. ib.). El enjuiciamiento no fue recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 al Juzgado Penal del Circuito de \u00a0Santa \u00a0Rosa \u00a0de Cabal adelantar el juicio y, celebrada la audiencia p\u00fablica, el \u00a015 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995 \u00a0conden\u00f3 al procesado por los delitos de la acusaci\u00f3n, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a030 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a010 a\u00f1os de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indemnizar \u00a0\u201cen abstracto\u201d los \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0los \u00a0tres homicidios; le reconoci\u00f3 la atenuaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del C\u00f3digo Penal anterior, en relaci\u00f3n con el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Norbey \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Murillo, \u00a0y \u00a0la \u00a0neg\u00f3 \u00a0frente a las dem\u00e1s \u00a0v\u00edctimas (fs. 217 y Ss. cd. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0y \u00a0confirmado \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0mayo del mismo a\u00f1o por el Tribunal Superior de Pereira, \u00a0bajando \u00a0la \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n a 25 a\u00f1os, al conceder la rebaja por confesi\u00f3n, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en el art\u00edculo 299 del decreto 2700 de 1991, modificado por el \u00a038 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993. \u00a0Revoc\u00f3 \u00a0el \u00a0numeral tercero de la sentencia, al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 55 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior no \u00a0permit\u00eda \u00a0imponer la indemnizaci\u00f3n de perjuicios en abstracto (fs. 3 y Ss. cd. \u00a0Trib.). \u00a0Esta \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0objeto de casaci\u00f3n, as\u00ed mismo interpuesta por la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO: Al amparo de la causal tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0acusa \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de haberse dictado en un juicio viciado de \u00a0nulidad, \u00a0por cuanto para la aprehensi\u00f3n de JOS\u00c9 SADIER AGUDELO GIL, llevada a \u00a0cabo \u00a0por \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0horas \u00a0despu\u00e9s \u00a0de ocurridos los hechos, no \u00a0medi\u00f3 \u00a0orden \u00a0escrita \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0judicial \u00a0competente, la que se ha debido \u00a0expedir \u00a0en \u00a0la medida que no se present\u00f3 situaci\u00f3n de flagrancia, aspecto que \u00a0acept\u00f3 el Tribunal al reconocer la rebaja de pena por confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el \u00a0demandante que la nulidad por \u00a0este \u00a0motivo \u00a0fue \u00a0negada por la Fiscal\u00eda, en primera y segunda instancia, pero \u00a0como \u00a0el \u00a0vicio persiste, demanda de la Corte que la declare, al conculcarse las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad y el debido proceso, establecidas en los art\u00edculos \u00a028 y 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO: \u00a0Por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el censor aduce violaci\u00f3n directa de los art\u00edculos 1\u00b0, 314, 370 y \u00a0383 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior y 28 y 32 de la Carta, toda vez \u00a0que \u00a0su \u00a0\u201cdefendido \u00a0no \u00a0fue \u00a0sorprendido \u00a0en flagrancia, y tampoco hubo orden \u00a0escrita \u00a0de \u00a0captura, \u00a0por lo tanto su captura es ilegal, y de all\u00ed que se haya \u00a0violado \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0lo que por ende configura la causal \u00a0primera de casaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vuelve \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0anterior, \u00a0al \u00a0decir \u00a0que \u00a0entre \u00a0el \u00a0momento de los hechos y la aprehensi\u00f3n de \u00a0AGUDELO \u00a0GIL transcurri\u00f3 un tiempo considerable, aspecto que descarta el estado \u00a0de \u00a0flagrancia, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0priv\u00f3 ilegalmente de la \u00a0libertad \u00a0al \u00a0imputado, \u00a0al \u00a0no presentar orden escrita de autoridad competente, \u00a0como lo manda la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0CARGO: Tambi\u00e9n por la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, plantea el defensor que la sentencia impugnada viola directamente \u00a0la \u00a0ley, \u00a0\u201cpor \u00a0hab\u00e9rsele dado aplicaci\u00f3n diferente\u201d al art\u00edculo 29 de la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de 1993, transgredi\u00e9ndose de paso los art\u00edculos 6\u00b0 (favorabilidad) y \u00a0323 del C\u00f3digo Penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pone \u00a0de presente, tal como lo hiciera uno de \u00a0los \u00a0Magistrados \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0aclar\u00f3 \u00a0el \u00a0voto \u00a0frente \u00a0a la sentencia \u00a0recurrida, \u00a0que \u00a0al procesado no se le debi\u00f3 aplicar la ley 40 de 1993, sino el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior, en atenci\u00f3n a que la conducta por \u00e9l desarrollada no \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0con \u201cfines extorsivos, ni secuestro simple, ni extorsivo\u201d; la \u00a0citada \u00a0ley \u00a0no \u00a0pod\u00eda modificar el decreto 100 de 1980 frente a homicidios que \u00a0no tuvieran que ver con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUARTO \u00a0CARGO: \u00a0Por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0aduce \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la norma sustancial, \u00a0\u201cpor \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida\u201d \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 60 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que al procesado se le reconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0\u201cintenso \u00a0dolor\u201d \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0homicidio cometido contra Luis \u00a0Norbey \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Murillo, \u00a0no \u00a0as\u00ed en lo que tiene que ver con la muerte de Luis \u00a0Arturo \u00a0 Mu\u00f1oz \u00a0Grajales \u00a0y \u00a0Edilberto \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1o, \u00a0quienes \u00a0si \u00a0bien \u00a0no \u00a0provocaron \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera a JOS\u00c9 SADIER AGUDELO GIL, lo cierto es que por \u00a0la \u00a0presencia de quien hab\u00eda dado muerte a su padre, \u201csus sentidos biol\u00f3gica \u00a0y \u00a0sicol\u00f3gicamente \u00a0se \u00a0vieron afectados\u201d, surgiendo de improvisto ese estado \u00a0de \u00a0intenso \u00a0dolor \u00a0que abrigaba de tiempo atr\u00e1s, abri\u00e9ndose paso la \u201clocura \u00a0moment\u00e1nea\u201d \u00a0que \u00a0caracteriza el estado de ira e intenso dolor, de manera que \u00a0\u201calocadamente \u00a0 dispara \u00a0su \u00a0arma, \u00a0y \u00a0da \u00a0al \u00a0traste \u00a0con \u00a0la \u00a0vida \u00a0de \u00a0tres \u00a0personas.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0del \u00a0parecer \u00a0que \u00a0resulta \u00a0\u201cabsurda, y \u00a0contra \u00a0toda \u00a0l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0sicol\u00f3gica\u201d, \u00a0que \u00a0en \u00a0las instancias se \u00a0asumiera \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Murillo \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u201cla locura \u00a0moment\u00e1nea, \u00a0y por ende se configur\u00f3 la atenuante\u201d, pero que en la muerte de \u00a0las \u00a0otras dos v\u00edctimas \u201cmedi\u00f3 intencionalidad, hubo capacidad de raciocinio \u00a0y \u00a0discernimiento\u201d, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que \u201clos disparos que dieron al \u00a0traste \u00a0con \u00a0las \u00a0tres \u00a0v\u00edctimas, fueron instant\u00e1neos, y seguidos, y no podr\u00e1 \u00a0hablarse \u00a0nunca, que en corto espacio de tiempo, se tenga capacidad de discernir \u00a0para \u00a0unos actos, y con respecto a otros, que son instant\u00e1neos, los sentidos se \u00a0encuentran afectados, a tal grado que se reconoce la atenuante\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal manera, pide que se case la sentencia \u00a0\u201cal \u00a0prosperar \u00a0las causales de casaci\u00f3n previstas en el art\u00edculo 220 del C. \u00a0P. \u00a0 \u00a0P. \u00a0 \u00a0numerales \u00a0 \u00a01\u00b0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a03\u00b0 \u00a0 y \u00a0 proferir \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0 que \u00a0corresponda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado en lo Penal \u00a0estima \u00a0que no se debe casar la sentencia impugnada, por los siguientes motivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO: Considera que el demandante no \u00a0logra \u00a0demostrar \u00a0con \u00a0trascendencia, \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0la \u00a0\u201ccaptura \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido\u201d \u00a0hubiese \u00a0afectado, \u00a0a \u00a0partir de all\u00ed, todos los actos procesales \u00a0realizados \u00a0a \u00a0lo largo de la instrucci\u00f3n y el juzgamiento, y tampoco se ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0momento \u00a0procesal \u00a0a \u00a0partir \u00a0del cual se debiera invalidar la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0es un hecho cierto que en el \u00a0expediente \u00a0no \u00a0obra \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0captura \u00a0como \u00a0expresi\u00f3n escrita, formal e \u00a0inequ\u00edvoca, \u00a0pero \u00a0si \u00a0aparece \u00a0informe del Departamento de Polic\u00eda Risaralda, \u00a0dejando \u00a0\u201ca \u00a0disposici\u00f3n un retenido\u201d, diligencia que se dio como efecto de \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0que \u00a0suministr\u00f3 \u00a0Yaneth \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0sobre \u00a0la \u00a0vestimenta de los \u00a0agresores, \u00a0origin\u00e1ndose \u00a0desplazamiento\u00a0 \u00a0hacia la casa de habitaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0familia \u00a0AGUDELO \u00a0GIL y all\u00ed se hall\u00f3 \u201cnervioso\u201d a JOS\u00c9 SADIER, quien \u00a0en \u00a0las \u00a0instalaciones \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda de Santa Rosa de Cabal dijo ser el autor \u00a0material \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 homicidios, \u00a0 junto \u00a0 con \u00a0otro \u00a0individuo \u00a0conocido \u00a0como \u00a0\u201cEVELIO\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0del \u00a0parecer \u00a0que \u00a0la \u00a0captura \u00a0ilegal de \u00a0AGUDELO \u00a0GIL, \u00a0\u201cno \u00a0posee \u00a0la \u00a0potencialidad totalizada de llegar a generar la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales \u00a0subsiguientes \u00a0en \u00a0fase de investigaci\u00f3n y \u00a0juzgamiento, \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0efectuaron \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo debido al interior de su \u00a0proceso penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO: \u00a0Comenta que el defensor, con \u00a0los \u00a0mismos \u00a0argumentos \u00a0del \u00a0reproche \u00a0anterior, \u00a0invoca \u00a0la \u00a0causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por violaci\u00f3n directa, pero en el desarrollo no precisa si se trata \u00a0de \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0citar \u00a0algunas disposiciones procesales y constitucionales, que \u00a0en \u00a0rigor \u00a0no \u00a0constituyen \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0y, \u00a0de \u00a0otra parte, como si se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0un memorial de instancia, plasm\u00f3 su particular inconformidad sobre \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0de su defendido, argumento desacertado en cuanto a la causal y \u00a0al motivo escogido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO: Comenta el Procurador que frente \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0\u201caplicaci\u00f3n \u00a0diferente\u201d de la ley 40 de 1993, es necesario \u00a0recordarle \u00a0 al \u00a0 casacionista \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0objeto \u00a0del \u00a0proceso \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0el 20 de julio de 1994, cuando ya estaba en plena vigencia la citada \u00a0ley, \u00a0que en su art\u00edculo 29 modific\u00f3 el 323 del decreto 100 de 1980, de manera \u00a0que \u00a0 se \u00a0 aplic\u00f3 \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0 que \u00a0 imperaba \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0los \u00a0sucesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUARTO \u00a0CARGO: \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n a que se debi\u00f3 \u00a0aplicar \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0el \u00a0art\u00edculo 60 del decreto 100 de 1980, en lo que \u00a0respecta \u00a0a \u00a0la \u00a0figura \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso dolor, que el censor \u00a0pretende \u00a0que se extienda a la muerte de Luis Arturo Mu\u00f1oz Grajales y Edilberto \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1o, \u00a0el representante del Ministerio P\u00fablico es del parecer que se \u00a0desconocieron \u00a0las \u00a0reglas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0solo \u00a0en \u00a0cuanto a la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 cargo, \u00a0 sino \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 respecto \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 desarrollos \u00a0demostrativos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0 lleva \u00a0al \u00a0defensor \u00a0a \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0contradicciones, \u00a0primero \u00a0porque \u00a0lejos de la aplicaci\u00f3n indebida de la norma, \u00a0lo \u00a0fue \u00a0debidamente, \u00a0pero \u00a0en \u00a0sentido \u00a0diverso \u00a0al \u00a0esperado; \u00a0no entiende el \u00a0Procurador \u00a0como \u00a0el \u00a0libelista hace tal postulaci\u00f3n, que conceptualmente se da \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0respecto al caso concreto, yerra por aplicar la norma \u00a0que \u00a0no \u00a0era. \u00a0Segundo, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n directa la censura no puede \u00a0comportar \u00a0discusiones \u00a0probatorias, \u00a0como hace el demandante, desplaz\u00e1ndose de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0a la indirecta y llevando el cargo, consecuencialmente, \u00a0al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0PRIMER CARGO: En cuanto a la nulidad que \u00a0plantea \u00a0el \u00a0censor, \u00a0no \u00a0explica \u00a0por qu\u00e9 la aducida aprehensi\u00f3n ilegal de su \u00a0representado \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0viciar la actuaci\u00f3n procesal, ni se\u00f1ala a partir de \u00a0qu\u00e9 momento incidir\u00eda la pretendida invalidaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 no \u00a0 hubiere \u00a0 sido \u00a0sorprendido \u00a0en \u00a0flagrancia, \u00a0cuando \u00a0comet\u00eda la conducta punible, o con objetos, instrumentos o \u00a0huellas \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0apareciera \u00a0fundadamente \u00a0que momentos antes la hab\u00eda \u00a0perpetrado \u00a0o \u00a0participado \u00a0en \u00a0ella, \u00a0ni \u00a0estuviere \u00a0siendo \u00a0perseguido \u00a0por la \u00a0autoridad, \u00a0ni \u00a0por \u00a0voces de auxilio se clamara su captura, es lo cierto que la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0ilegal \u00a0no proyecta nulidad hacia el proceso. Este puede comenzar, \u00a0adelantarse \u00a0y culminar sin que alguien haya sido sujeto de aprehensi\u00f3n, que no \u00a0es \u00a0presupuesto \u00a0de \u00a0la \u00a0apertura \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0continuaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n, ni \u00a0elemento estructural del diligenciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0ilegalidad \u00a0quebranta \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0generando \u00a0reprensi\u00f3n \u00a0disciplinaria y penal contra los responsables \u00a0de \u00a0la \u00a0conculcaci\u00f3n, \u00a0pudiendo producirse el oportuno restablecimiento, no con \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0del juicio, sino con el ejercicio en \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0garant\u00eda \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0habeas \u00a0corpus, \u00a0 establecida \u00a0 en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a030 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 \u00a0Pol\u00edtica \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0desarrollada \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 preceptos \u00a0 legales \u00a0correspondientes, \u00a0o \u00a0luego \u00a0a trav\u00e9s de mecanismos expeditos de control dentro \u00a0del \u00a0mismo proceso, pero sin que lo afecte, como actualmente prev\u00e9 el art\u00edculo \u00a0353 de la ley 600 de 2000 (383 D. 2700 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0tema de la captura ilegal, sus efectos y \u00a0la \u00a0manera de corregir la irregularidad se ha ocupado reiteradamente la Sala, v. \u00a0gr. \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02000, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a014.368, \u00a0con\u00a0 ponencia del \u00a0Magistrado Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDebe \u00a0se\u00f1alarse, adem\u00e1s, que la supuesta \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0una captura no es planteable como fundamento de una solicitud de \u00a0nulidad \u00a0 \u00a0procesal. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 habeas \u00a0corpus \u00a0 y \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0libertad \u00a0por \u00a0captura \u00a0arbitraria \u00a0que \u00a0puede \u00a0dirigirse \u00a0al \u00a0funcionario judicial inmediatamente le es \u00a0puesto \u00a0a su disposici\u00f3n el aprehendido, son los instrumentos previstos para la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0libertad. \u00a0Y \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0utilizan \u00a0en el momento \u00a0pertinente, \u00a0la irregularidad en la retenci\u00f3n en manera alguna puede corregirse \u00a0mediante \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0todo \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0La \u00a0protecci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho, en \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0tiene lugar en la oportunidad procesal oportuna y a trav\u00e9s de las \u00a0v\u00edas que en concreto consagra la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; La descalificaci\u00f3n del debido proceso ha \u00a0de \u00a0atribuirse \u00a0a \u00a0vicios \u00a0inherentes \u00a0al \u00a0mismo \u00a0y no a los abusos que terceras \u00a0personas \u00a0 lleven \u00a0 a \u00a0cabo \u00a0contra \u00a0los \u00a0investigados \u00a0penalmente. \u00a0El \u00a0mandato \u00a0constitucional \u00a0obliga \u00a0a la autoridad a omitir la consideraci\u00f3n de las pruebas \u00a0ilegalmente \u00a0obtenidas, \u00a0a \u00a0rechazar \u00a0los actos de fraude o de fuerza realizados \u00a0ileg\u00edtimamente, \u00a0pero \u00a0no \u00a0a \u00a0ignorar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurridos, \u00a0ni \u00a0a \u00a0dejar de \u00a0investigarlos, ni a deso\u00edr las evidencias&#8230;\u201d\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cuestionamiento \u00a0a \u00a0que alude el actor no \u00a0responde \u00a0a \u00a0un \u00a0error de garant\u00eda o de estructura, de aquellos que dan lugar a \u00a0la \u00a0 nulidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 actuaci\u00f3n; \u00a0 m\u00e1s \u00a0 bien \u00a0aparece \u00a0dirigido \u00a0hacia \u00a0el \u00a0aprovechamiento \u00a0de un esguince, para contrariar el justo resultado del proceso, \u00a0antes \u00a0que \u00a0a \u00a0procurar \u00a0la efectividad del derecho material o la protecci\u00f3n de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0debidas \u00a0a las personas que intervienen en el proceso penal, en \u00a0los \u00a0m\u00e1s \u00a0altos \u00a0intereses \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador traz\u00f3 a esta corporaci\u00f3n como \u00a0fines de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0primer reproche \u00a0carece de prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0SEGUNDO CARGO: Con los mismos argumentos \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0anterior, el demandante acude a la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0supuesta violaci\u00f3n directa, argumentando que en cuanto su defendido no fue \u00a0sorprendido \u00a0en \u00a0flagrancia, \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0medi\u00f3 \u00a0orden \u00a0escrita \u00a0de captura, se \u00a0transgredi\u00f3 la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Necesario \u00a0resulta insistir que la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0 puede \u00a0 presentar \u00a0tres \u00a0sentidos, \u00a0a \u00a0saber, \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0e \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea; \u00a0a \u00a0pesar de obedecer tales \u00a0conceptos \u00a0a \u00a0diversas \u00a0expresiones \u00a0del \u00a0error, \u00a0ocurrido en la aplicaci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0en todos ellos se impone como requisito ineludible \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante acepte las conclusiones del fallo impugnado sobre los hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0plantear \u00a0y \u00a0sustentar \u00a0un \u00a0desacierto eminentemente jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como bien record\u00f3 el Procurador Delegado, el \u00a0censor \u00a0no especifica debidamente en cu\u00e1l de esos tres sentidos se materializ\u00f3 \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le era imperativo precisar. M\u00e1s a\u00fan, enumera como \u00a0quebrantados \u00a0unos \u00a0preceptos, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0penal \u00a0no \u00a0tienen \u00a0entidad \u00a0sustancial, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0no \u00a0est\u00e1n \u00a0entre \u00a0los \u00a0que \u00a0describen \u00a0un \u00a0determinado \u00a0comportamiento \u00a0como \u00a0delito y le se\u00f1alan una sanci\u00f3n, o agravan o aten\u00faan la \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0resulta \u00a0procedente \u00a0la censura as\u00ed \u00a0enfocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- TERCER CARGO: El censor s\u00ed alega, en este \u00a0enfoque, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la preceptiva \u00a0sustancial, \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993 y la \u00a0consiguiente \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 323 del decreto 100 de 1980, \u00a0que \u00a0se\u00f1alaba \u00a0una \u00a0pena menor para el homicidio, con lo cual se desconoci\u00f3 la \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 supuesta \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0dicha \u00a0ley 40, que empez\u00f3 a regir el 21 de enero de 1993, no \u00a0puede \u00a0darse, \u00a0como \u00a0claramente \u00a0se \u00a0establece \u00a0al \u00a0observar \u00a0que los homicidios \u00a0imputados \u00a0fueron \u00a0cometidos \u00a0el 20 de julio de 1994, careciendo de sustento que \u00a0se \u00a0reclame la aplicaci\u00f3n de la norma anterior, que hab\u00eda quedado sin vigencia \u00a0a\u00f1o y medio antes de la ejecuci\u00f3n de tales conductas punibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, indic\u00f3 la Sala el 8 de octubre \u00a0de \u00a0 2001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a010.035, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0de \u00a0quien \u00a0aqu\u00ed \u00a0cumple \u00a0igual \u00a0funci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0es, \u00a0como \u00a0alega \u00a0el defensor, que el \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0de la ley 40 de 1993 haya suprimido el principio de favorabilidad \u00a0al \u00a0derogar \u00a0las disposiciones contrarias a esa normatividad, ni que se hubieren \u00a0violado \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a04\u00b0 \u00a0y 29 de la Carta al incrementarse la punibilidad. \u00a0Est\u00e1 \u00a0 \u00a0entre \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0funciones \u00a0 \u00a0naturales \u00a0 \u00a0del \u00a0 Congreso \u00a0 \u2018reformar \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 derogar \u00a0 \u00a0 las \u00a0leyes\u2019 (art. 150-1 Const.) \u00a0y \u00a0as\u00ed lo hizo cuando opt\u00f3, con la referida ley 40, por elevar severamente las \u00a0penas \u00a0para algunos delitos de muy grave lesividad, entre ellos el homicidio, de \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera \u00a0que \u00a0volvi\u00f3 \u00a0a hacerlo, para el caso en acentuada direcci\u00f3n \u00a0contraria, \u00a0con \u00a0la \u00a0ley 599 de 2000, bajo criterio que no por oscilante deja de \u00a0ser imperioso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0indicar\u00e1 \u00a0en \u00a0el \u00faltimo punto de \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0ante \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0reforma \u00a0s\u00ed \u00a0podr\u00e1 \u00a0aducirse \u00a0la \u00a0favorabilidad, \u00a0pero en el punto al que se circunscribe este cargo, el censor no \u00a0puede \u00a0 aseverar \u00a0 que \u00a0 hubiese \u00a0un \u00a0\u2018derecho\u2019, \u00a0supuestamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018adquirido\u2019 por \u00a0su \u00a0 poderdante, \u00a0\u2018a \u00a0ser \u00a0sentenciado \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0pena \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0diez \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0quince \u00a0 a\u00f1os\u2019. Es ostensible que cuando se cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0que \u00a0dio origen al presente proceso, ya hab\u00eda dejado de regir la \u00a0norma \u00a0que \u00a0preve\u00eda tal sanci\u00f3n y antes de la vigencia del nuevo C\u00f3digo Penal \u00a0estuvo \u00a0 penado \u00a0 por \u00a0 una \u00a0 misma \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0sin \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0arg\u00fcirse \u00a0favorabilidad, \u00a0ni \u00a0pretenderse \u00a0efectos ultra activos para el art\u00edculo 323 del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, que nunca regul\u00f3 el homicidio imputado, pues cuando fue \u00a0cometido, \u00a0esa \u00a0punici\u00f3n \u00a0hab\u00eda \u00a0dejado de existir. Aplicarla implicar\u00eda nada \u00a0menos que conculcar el principio de legalidad de la pena.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente al planteamiento del censor, auspiciado \u00a0en\u00a0 \u00a0la \u00a0aclaraci\u00f3n de voto de un Magistrado de la Sala de Decisi\u00f3n Penal \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de no ser aplicable la ley 40 de 1993 a casos de \u00a0homicidio \u00a0no \u00a0concurrentes \u00a0con \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0ni \u00a0secuestro, \u00a0la \u00a0Sala ha venido \u00a0sosteniendo, \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a021 de noviembre de 1995, radicaci\u00f3n \u00a09.991, con ponencia del Magistrado Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0tal \u00a0supuesto, \u00a0olvida de entrada el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0la \u00a0indicada \u00a0ley fue expedida, y as\u00ed se precisa en ella, para \u00a0adoptar \u00a0 \u00a0el \u00a0 estatuto \u00a0 nacional \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0 secuestro \u00a0 y \u00a0 \u2018dictar otras disposiciones\u2019, \u00a0lo cual de suyo deja sin fundamento \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n. \u00a0Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0es cierto, que la ley en su mayor contenido se \u00a0ocupa \u00a0 del \u00a0 secuestro, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0VI, \u00a0denominado \u00a0\u2018Aumento \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0Penas\u2019 \u00a0 y \u00a0 que \u00a0fuera \u00a0declarado \u00a0exequible \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0N\u00b0 \u00a0565 de \u00a0diciembre \u00a07 de 1993, versa sobre los delitos de homicidio y extorsi\u00f3n, y de su \u00a0texto, \u00a0sin \u00a0esfuerzo \u00a0alguno, \u00a0dada \u00a0la \u00a0claridad \u00a0meridiana \u00a0de los mismos, se \u00a0infiere \u00a0que \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0y \u00a0lo \u00a0di\u00e1fanamente \u00a0expresado \u00a0fue modificar los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, 324 y 355, sin que en parte alguna se aprecie que ese cambio en \u00a0las \u00a0 penas \u00a0 dependa \u00a0 de \u00a0 alg\u00fan \u00a0 tipo \u00a0 de \u00a0 conexidad \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0fallo \u00a0de \u00a0fecha \u00a025 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1996, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a09.577, \u00a0con \u00a0ponencia de quien aqu\u00ed cumple igual funci\u00f3n, la Sala \u00a0reiter\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0puede \u00a0pensarse en la coexistencia de \u00a0dos \u00a0 modalidades \u00a0del \u00a0mismo \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0(homicidio \u00a0voluntario \u00a0y \u00a0homicidio \u00a0consiguiente \u00a0al \u00a0secuestro \u00a0de la v\u00edctima), reprimidos con diferente sanci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0la \u00a0voluntad inequ\u00edvoca del legislador expresada en el texto de la citada \u00a0ley \u00a0fue \u00a0la \u00a0de \u00a0incrementar \u00a0considerablemente \u00a0la \u00a0pena \u00a0correspondiente, \u00a0al \u00a0homicidio \u00a0 voluntario, \u00a0 tanto \u00a0el \u00a0agravado \u00a0como \u00a0el \u00a0simple \u00a0del \u00a0art. \u00a0323, \u00a0considerando \u00a0 precisamente \u00a0como \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0la \u00a0muerte \u00a0sobreviniente \u00a0del secuestrado por causa o con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo \u00a0(art. \u00a03\u00b0-11 de la ley 40 de 1993), lo cual no se habr\u00eda \u00a0configurado \u00a0as\u00ed \u00a0de \u00a0haber \u00a0querido \u00a0el \u00a0legislador \u00a0que \u00a0s\u00f3lo los homicidios \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0el secuestro fueren objeto de la reforma introducida, pues la \u00a0pena resultar\u00eda incrementada dos voces por igual circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallador \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0sustraerse \u00a0a \u00a0la \u00a0imperiosa \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art. \u00a029 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, \u00a0por \u00a0ser la \u00a0normatividad \u00a0jur\u00eddica \u00a0atinente al caso. Su inaplicaci\u00f3n s\u00ed hubiera generado \u00a0el yerro planteado por el censor.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tantas veces expuesto, el reproche no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0CUARTO CARGO: El defensor asevera que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u201cpor aplicaci\u00f3n indebida\u201d del \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, pues se ten\u00eda que hacer extensiva la \u00a0figura \u00a0del \u00a0intenso \u00a0dolor \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con toda la conducta desarrollada por \u00a0JOS\u00c9 \u00a0SADIER \u00a0AGUDELO \u00a0GIL, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo en lo que tiene que ver con la muerte de \u00a0Luis \u00a0Norbey \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Murillo, \u00a0sino \u00a0en \u00a0cuanto a Luis Arturo Mu\u00f1oz Grajales y \u00a0Edilberto Parra Casta\u00f1o, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0habr\u00eda dejado de aplicar, indebidamente, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 de 1980, si el juzgador hubiere considerado \u00a0probado, \u00a0como \u00a0factor \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible, que un comportamiento grave e \u00a0injusto \u00a0dio \u00a0origen a ira o intenso dolor y as\u00ed surgiere la reacci\u00f3n emotiva, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0prescindiese \u00a0de la aplicaci\u00f3n de tal disposici\u00f3n, \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0dos \u00a0casos \u00a0extra\u00f1ados. \u00a0Pero, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, el Tribunal \u00a0consider\u00f3, \u00a0como lo hab\u00eda hecho el a quo, que la diminuente era predicable del \u00a0homicidio \u00a0cometido \u00a0contra \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Murillo, no as\u00ed en relaci\u00f3n con las otras \u00a0dos \u00a0v\u00edctimas, \u00a0quienes \u00a0nada \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0ver \u00a0en \u00a0el \u00a0suceso que motiv\u00f3 la \u00a0vindicaci\u00f3n por propia mano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0es \u00a0de ver que \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0del \u00a0motivo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0regulado \u00a0en \u00a0la causal primera, cuerpo \u00a0primero, \u00a0la \u00a0jurisprudencia de la Sala tiene sentado que cuando el casacionista \u00a0opta \u00a0por la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, debe prescindir de debates \u00a0probatorios \u00a0y \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0su \u00a0estimaci\u00f3n tal como los plasm\u00f3 el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0De \u00a0esa \u00a0manera, la controversia ha de centrarla en el \u00a0campo \u00a0netamente \u00a0jur\u00eddico, \u00a0bien \u00a0porque \u00a0el \u00a0yerro se cometi\u00f3 por exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0de \u00a0una \u00a0disposici\u00f3n, ora porque el error devino en la selecci\u00f3n del \u00a0precepto, o porque se le otorg\u00f3 un falso sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0impugnar \u00a0la sentencia por violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0trataba, \u00a0debi\u00f3 \u00a0el demandante aceptar el \u00a0respectivo \u00a0esquema \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y \u00a0las \u00a0reflexiones \u00a0y \u00a0conclusiones a que en ese \u00a0aspecto \u00a0arrib\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0para \u00a0partiendo \u00a0de ellas, demostrar el alegado \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n de la norma, para el caso el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo \u00a0Penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obr\u00f3 as\u00ed y pas\u00f3 a tratar de controvertir \u00a0los \u00a0 hechos \u00a0 y \u00a0 las \u00a0deducciones \u00a0probatorias \u00a0efectuadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0entendiendo \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0por parte de Luis Arturo Mu\u00f1oz Grajales y Edilberto \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1o, \u00a0no \u00a0hubo \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0ni comportamiento reprochable hacia el \u00a0procesado, \u00a0la sola presencia de ellos en compa\u00f1\u00eda de quien hab\u00eda dado muerte \u00a0a \u00a0su \u00a0padre \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s, \u00a0proyectaba la atenuaci\u00f3n tambi\u00e9n si se atentaba \u00a0contra \u00a0la vida de personas absolutamente ajenas al est\u00edmulo alegado, revelador \u00a0de \u00a0impulsividad \u00a0e \u00a0intolerancia, \u00a0socialmente \u00a0inaceptables \u00a0aun \u00a0dentro de un \u00a0estado \u00a0de \u00a0dolor, \u00a0por \u00a0el recuerdo de un suceso ya juzgado y condenado por las \u00a0autoridades leg\u00edtimamente constituidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tales \u00a0planteamientos \u00a0se \u00a0esquiv\u00f3 \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n directa, pasando a enfoques f\u00e1cticos, pero sin \u00a0m\u00e1s \u00a0soporte que una visi\u00f3n interesada hacia la extensi\u00f3n de la circunstancia \u00a0que \u00a0 los \u00a0 juzgadores \u00a0hab\u00edan \u00a0concedido \u00a0frente \u00a0a \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0homicidios, \u00a0deneg\u00e1ndola \u00a0en los dem\u00e1s, con argumentos que el censor no logra demostrar que \u00a0fuesen equivocados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, ha venido se\u00f1alando la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0el \u00a0ajuste \u00a0punitivo \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0derivarse \u00a0de \u00a0la aplicaci\u00f3n por \u00a0favorabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0respectivos \u00a0de \u00a0la ley 599 de 2000, debe ser \u00a0considerado \u00a0por \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0Juez \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad (art. 79-7 L. 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- Al decidirse la casaci\u00f3n sin sustituci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0fallo contra el cual va dirigida, esta providencia queda ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en que es suscrita (art. 187 L. 600 de 2000, anteriormente art. 197 D. \u00a02700 de 1991) y no admite recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0condenatoria objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 E. \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9DGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11021 \u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Nilson Pinilla Pinilla \u00a0 Aprobado acta N\u00b0049 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., mayo dos (2) de dos mil dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5258","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5258","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5258"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5258\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}