{"id":5246,"date":"2023-09-08T16:23:12","date_gmt":"2023-09-08T16:23:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1088314-03-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:12","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:12","slug":"1088314-03-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1088314-03-02\/","title":{"rendered":"10883(14-03-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10883 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Nilson Pinilla Pinilla \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta N\u00b0 032 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., marzo catorce (14) de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0\u00c1LVARO \u00a0CALDER\u00d3N CALDER\u00d3N, contra el fallo del Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Pamplona \u00a0que \u00a0confirm\u00f3, \u00a0modificando \u00a0la pena, el proferido por el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, por un delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0tarde del 6 de marzo de 1993, saliendo de \u00a0Herr\u00e1n, \u00a0Norte \u00a0de \u00a0Santander, \u00a0\u00c1LVARO \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0Gustavo \u00a0Ragua \u00a0Chac\u00f3n, \u00a0con \u00a0un \u00a0arma \u00a0de fuego que portaba sin salvoconducto, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0la muerte, que se produjo en el puesto de salud a donde fue llevado \u00a0en procura de atenci\u00f3n m\u00e9dica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Abierta \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0o\u00eddo \u00a0\u00c1LVARO \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0en indagatoria, la Fiscal\u00eda Primera Seccional de Pamplona \u00a0le \u00a0impuso \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0el 13 de marzo de 1993 (fs. 43 y Ss. cd. 1). \u00a0Cerrada \u00a0la instrucci\u00f3n, el 26 de julio del mismo a\u00f1o profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0indagado, \u00a0por homicidio simple y orden\u00f3 investigar por \u00a0separado \u00a0 otras \u00a0 conductas \u00a0 punibles \u00a0(fs. \u00a0279 \u00a0y \u00a0Ss. \u00a0ib.). \u00a0Recurrido \u00a0el \u00a0enjuiciamiento \u00a0por el defensor, la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0 Pamplona, \u00a0en \u00a0prove\u00eddo \u00a0de \u00a0fecha \u00a012 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01993, \u00a0acept\u00f3 \u00a0el \u00a0desistimiento presentado por el impugnate (f. 316 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de Pamplona adelantar el juicio y, celebrada la audiencia p\u00fablica, el \u00a031 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01995 \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0sindicado por el delito de la acusaci\u00f3n, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo t\u00e9rmino, y la obligaci\u00f3n de indemnizar los perjuicios \u00a0respectivos. \u00a0Dispuso \u00a0tambi\u00e9n compulsar copias para investigar por separado el \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0(fs. \u00a0403 \u00a0y Ss. ib). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor y \u00a0confirmado \u00a0el \u00a04 \u00a0de abril del mismo a\u00f1o por el Tribunal Superior de Pamplona, \u00a0modific\u00e1ndolo \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de fijar la prisi\u00f3n en 25 a\u00f1os, de conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, que reg\u00eda al tiempo \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0(fs. \u00a03 \u00a0y Ss. cd. Trib.), sentencia que es objeto de casaci\u00f3n \u00a0interpuesta en defensa de CALDER\u00d3N CALDER\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0primera, \u00a0cargo primero.- \u00a0Plantea \u00a0el \u00a0defensor \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley, por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 40 numeral 3\u00b0 del C\u00f3digo Penal y 247 y 445 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0en \u00a0la audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0en la sustentaci\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n interpuesto contra la \u00a0sentencia, \u00a0plante\u00f3 \u00a0la causal de inculpabilidad en cuesti\u00f3n, por haber obrado \u00a0en \u00a0\u201cleg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0putativa\u201d, \u00a0como pretende deducir de la indagatoria \u00a0rendida \u00a0por su asistido y de lo expresado por algunos testigos presenciales, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0\u201ces viable reconocer para \u00c1LVARO CALDER\u00d3N CALDER\u00d3N la eximente \u00a0de \u00a0 \u00a0inculpabilidad \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0en \u00a0 efecto \u00a0 se \u00a0 dej\u00f3 \u00a0 de \u00a0 aplicar \u00a0 por \u00a0 los \u00a0juzgadores\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0primera, \u00a0cargo segundo.- \u00a0 Anota \u00a0nuevamente \u00a0que \u00a0al \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0\u201cse \u00a0plante\u00f3 \u00a0como \u00a0primera \u00a0s\u00faplica \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0putativa\u201d, \u00a0pero \u00a0al \u00a0no \u00a0darse \u00a0la \u00a0certeza \u00a0frente a ese \u00a0aspecto, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se debi\u00f3 formular el interrogante sobre si existi\u00f3 con \u00a0claridad \u00a0la \u00a0causal de inculpabilidad impetrada, resultando la duda que \u201cdebe \u00a0resolverse \u00a0a \u00a0favor \u00a0del procesado, de contera se dej\u00f3 de aplicar la norma 445 \u00a0del procesal penal\u201d de entonces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0pide \u00a0que \u00a0se \u201crevoque la \u00a0sentencia\u201d y, como efecto, se absuelva al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0tercera, \u00a0cargo \u00a0\u00fanico.- \u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que si bien fue acertado que el Tribunal \u00a0ajustara \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0corporaci\u00f3n, \u00a0en el fallo se incurri\u00f3 en nulidad, al \u00a0vulnerarse \u00a0el \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0al debido proceso, puesto que la pena debe \u00a0estar de acuerdo con la establecida por el tipo legal infringido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pone de presente que la agravaci\u00f3n de la pena \u00a0se \u00a0fundament\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0reforma \u00a0que \u00a0introdujo el art\u00edculo 29 de la ley 40 de \u00a01993, \u00a0pero \u00a0la observancia de esta ley empez\u00f3 el 20 de marzo de ese a\u00f1o, esto \u00a0es, \u00a0dos meses despu\u00e9s de su promulgaci\u00f3n, \u201csiguiendo los art\u00edculos 11 y 12 \u00a0del C\u00f3digo Civil, y 52 del C. R. P. M.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0los \u00a0hechos ocurrieron el 6 de marzo de \u00a01993, \u00a0la \u00a0\u201cley \u00a0preceptuaba \u00a0para \u00a0el homicidio simple una pena entre 10 y 15 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, y no de 25 y 40 como se reform\u00f3 en la segunda instancia\u201d \u00a0(f. \u00a032 \u00a0cd. \u00a0Trib.), por lo cual pide que se declare la nulidad de la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>1. Causal tercera, cargo \u00fanico.- \u00a0El Procurador Primero Delegado en lo Penal pone de presente que la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993 se insert\u00f3 en el Diario Oficial N\u00b0 40.726 del 20 de enero de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0quedando \u00a0en \u00a0esa \u00a0misma \u00a0fecha \u00a0\u201cconsumada \u00a0su \u00a0promulgaci\u00f3n y\/o \u00a0publicaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, contrario a lo afirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante,\u00a0\u00a0 no es v\u00e1lido aplicarle el principio general de \u00a0observancia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0pues \u00a0ella \u00a0misma estableci\u00f3 en su art\u00edculo 40, que \u00a0\u201cla \u00a0presente \u00a0ley \u00a0rige a partir de su promulgaci\u00f3n, modifica y deroga todas \u00a0las disposiciones que le sean contrarias\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo estas consideraciones, estima acertado lo \u00a0decidido por el Tribunal, resultando inadmisible el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Causal primera.- \u00a0Recordando \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0rige \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0causal, \u00a0 el \u00a0 Procurador \u00a0sostiene: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn el presente caso, el actor olvida estas \u00a0preceptivas. \u00a0Aunque \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n del cargo es adecuada -violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 40-3 del C.P. y \u00a0247 \u00a0y \u00a0445 del C. de P.P.-, su pretendido y exiguo desarrollo argumental, si es \u00a0que \u00a0a \u00a0eso \u00a0se \u00a0le \u00a0puede \u00a0denominar demostraci\u00f3n, con el que da a entender la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad, \u00a0traslada \u00a0la impugnaci\u00f3n a los \u00a0terrenos \u00a0de \u00a0la infracci\u00f3n indirecta toda vez que sus proposiciones conducen a \u00a0demostrar \u00a0un \u00a0hipot\u00e9tico \u00a0error \u00a0del juzgador sobre el r\u00e9gimen probatorio del \u00a0proceso \u00a0y \u00a0no sobre la norma sustancial como deber\u00eda ser (carencia de un nuevo \u00a0debate \u00a0pero \u00a0de \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0no \u00a0probatorio), \u00a0en acogimiento a su propia \u00a0estimativa, porque no fue aplicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0que \u00a0su \u00a0aserto \u00a0fuera \u00a0correcto \u00a0era \u00a0requisito \u00a0sine \u00a0qua \u00a0non \u00a0que, \u00a0el juzgador al examinar el material probatorio, \u00a0hubiese \u00a0admitido \u00a0como \u00a0demostrada la causal de inculpabilidad consagrada en el \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0numeral \u00a0tercero \u00a0del \u00a0C. \u00a0P. \u00a0(quien \u00a0realice \u00a0el \u00a0hecho \u00a0con la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0e \u00a0invencible \u00a0de \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0amparado \u00a0por \u00a0una causal de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0-que \u00a0para \u00a0el \u00a0caso, \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa subjetiva-) \u00a0porque \u00a0el \u00a0autor \u00a0sab\u00eda \u00a0lo que hac\u00eda, pero equivocadamente crey\u00f3 que estaba \u00a0permitido. \u00a0Pero, \u00a0en el presente caso el Tribunal desech\u00f3 \u00e9sta como todas las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, al considerar que las manifestaciones \u00a0del acusado no eran cre\u00edbles&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0presunta \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo (art. 445 C. de P. P. anterior), \u00a0concept\u00faa \u00a0que \u00a0si el prop\u00f3sito del recurrente era cuestionar que no se prob\u00f3 \u00a0la \u00a0responsabilidad del acusado, o que la prueba no era suficiente para llegar a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre aquel aspecto, \u201cresulta inexplicable que haya escogido como \u00a0v\u00eda \u00a0para \u00a0demandar la violaci\u00f3n directa, pues una regla elemental del recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0-como constante y pac\u00edficamente lo reitera la jurisprudencia- es \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se acude a dicha v\u00eda no se cuestionan los hechos ni las pruebas, o \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otra manera, la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial s\u00f3lo se debe \u00a0invocar \u00a0cuando \u00a0se \u00a0comparte \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que ha realizado el \u00a0fallador\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el demandante no explica de d\u00f3nde \u00a0proviene \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0falta de certeza sobre la responsabilidad del \u00a0procesado, \u00a0porque \u00a0con su escueta afirmaci\u00f3n, que transcribe, dej\u00f3 incompleta \u00a0la \u00a0idea \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto, \u00a0quedando \u00a0reducido \u00a0el tema a una muestra de simple \u00a0inconformidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0pide que no se case la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ocupar\u00e1, en primer lugar, del \u00a0cargo \u00a0concerniente \u00a0a \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0dadas las consecuencias que acarrear\u00eda en \u00a0caso \u00a0de \u00a0prosperar \u00a0y \u00a0no \u00a0obstante que el censor los ensaye en distinto orden, \u00a0acotando \u00a0 simplemente \u00a0 que \u00a0\u201csi \u00a0existen \u00a0cargos \u00a0excluyentes \u00a0efect\u00fao \u00a0sus \u00a0basamentos por separado en cap\u00edtulo aparte\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Causal tercera, cargo \u00fanico.- \u00a0Argumenta el censor que al aplicar el Tribunal la pena que para el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio establec\u00eda el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, en lugar \u00a0de \u00a0la \u00a0del\u00a0 \u00a0323 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 de 1980, transgredi\u00f3 la garant\u00eda del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0pide \u00a0declarar \u00a0la nulidad del fallo de segundo \u00a0grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0planteamiento \u00a0as\u00ed \u00a0concebido \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0que \u00a0el actor no s\u00f3lo equivoc\u00f3 la v\u00eda de ataque, sino que carece de \u00a0raz\u00f3n en cuanto al supuesto quebrantamiento que advierte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0efecto, \u00a0 tiene \u00a0 establecido \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0que a trav\u00e9s de la causal tercera de casaci\u00f3n s\u00f3lo pueden ser \u00a0denunciados \u00a0errores \u00a0in \u00a0procedendo, y dentro del \u00e1mbito de la causal primera, \u00a0errores \u00a0in \u00a0iudicando. Los primeros, tambi\u00e9n llamados de actividad, son vicios \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0eminentemente \u00a0procesal, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0los segundos, as\u00ed mismo \u00a0llamados \u00a0de juicio o de m\u00e9rito, provienen de equivocaciones en la declaraci\u00f3n \u00a0o aplicaci\u00f3n del derecho sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, la violaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0comporta \u00a0la transgresi\u00f3n de una norma de derecho sustancial, no \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0inobservancia \u00a0de una formalidad ritual. Por tanto, en estos casos, el \u00a0error \u00a0es \u00a0in \u00a0iudicando, en cuanto se origina en el ejercicio de la aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, y en cuanto tal, debe ser alegado al amparo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, no de la tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a este tema, la Sala ha expresado, por \u00a0ejemplo \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0del 4 de julio de 2001, radicaci\u00f3n 11.296, con ponencia \u00a0del Magistrado Fernando E. Arboleda Ripoll: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cExisten \u00a0garant\u00edas que guardan relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la declaraci\u00f3n del derecho sustancial, como acontece con los principios de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0favorabilidad; \u00a0y otras con la actividad procesal, como sucede con \u00a0las \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el derecho de defensa. En el primer caso, el error \u00a0ser\u00e1 \u00a0in \u00a0iudicando, \u00a0y \u00a0su alegaci\u00f3n deber\u00e1 hacerse con asiento en la causal \u00a0primera; \u00a0en \u00a0el segundo, ser\u00e1 in procedendo, y deber\u00e1 ser planteado al amparo \u00a0de la tercera.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hecha \u00a0 esta \u00a0 aclaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0eminentemente \u00a0conceptual, tampoco le asiste raz\u00f3n al impugnante en cuanto para \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0reproche asegura que para la fecha de los hechos no reg\u00eda la ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u201csiguiendo los art\u00edculos 11 y 12 del C\u00f3digo Civil, y 52 del C. \u00a0R. P. M.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si est\u00e1 remont\u00e1ndose a la ley 4\u00aa de 1913, \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0inciso \u00a01\u00b0 \u00a0del citado precepto establece que \u201cLa ley no \u00a0obliga \u00a0sino en virtud de su promulgaci\u00f3n, y su observancia principia dos meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0promulgada\u201d, \u00a0pero no advierte que en el art\u00edculo 53 ib\u00eddem se \u00a0establecen \u00a0excepciones, \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas cuando la misma ley fija el d\u00eda en que \u00a0debe \u00a0empezar \u00a0su \u00a0vigencia, \u201cen cuyo caso principiar\u00e1 a regir la ley el d\u00eda \u00a0se\u00f1alado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0aducida \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0del principio de \u00a0legalidad \u00a0se \u00a0descarta al simplemente efectuar una comparaci\u00f3n de fechas, pues \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de 1993, seg\u00fan lo dispuesto en su art\u00edculo 40 y de acuerdo con su \u00a0promulgaci\u00f3n \u00a0(D. O. 40.726, enero 20\/93), entr\u00f3 en vigencia el 21 de enero de \u00a01993, \u00a0y \u00a0el homicidio lo cometi\u00f3 \u00c1LVARO CALDER\u00d3N CALDER\u00d3N el 6 de marzo del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, cuando evidentemente hab\u00eda sido ya modificado, por el art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0aqu\u00e9lla, \u00a0el 323 del decreto 100 de 1980, que en efecto consagraba una pena \u00a0menor \u00a0para \u00a0ese \u00a0delito, \u00a0pero \u00a0de ninguna manera puede aplicarse con tal ultra \u00a0actividad, \u00a0en tanto no era la ley preexistente a que se refiere el art\u00edculo 29 \u00a0de la Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La equivocaci\u00f3n del casacionista es adem\u00e1s \u00a0evidenciada, \u00a0al observar que la correcci\u00f3n del quebrantamiento al principio de \u00a0legalidad, \u00a0si \u00a0hubiere \u00a0sido \u00a0real, \u00a0no \u00a0se lograr\u00eda anulando lo actuado, sino \u00a0reformando \u00a0la sentencia para aplicar la apropiada norma preexistente, no tenida \u00a0en cuenta por el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, este reproche carece de \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 Causal \u00a0 \u00a0 primera, \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0primero.- \u00a0Cuando \u00a0se \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuya \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica \u00a0no introdujeron ning\u00fan cambio las \u00a0leyes \u00a0553 \u00a0y \u00a0600 de 2000, se le exige al demandante, en primer lugar, se\u00f1alar \u00a0si \u00a0el \u00a0ataque \u00a0es \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0es directa, no puede discutir la validez \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0las mismas hizo el juzgador, ni los \u00a0hechos \u00a0demostrados \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0dicha \u00a0apreciaci\u00f3n. \u00a0La discusi\u00f3n la ha de \u00a0plantear, \u00a0entonces, \u00a0en un plano estrictamente jur\u00eddico, debiendo en todo caso \u00a0demostrar, \u00a0seg\u00fan \u00a0sea la orientaci\u00f3n, por qu\u00e9 la norma o normas aplicadas al \u00a0caso \u00a0 fueron \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0es \u00a0la \u00a0causa del quebrantamiento \u00a0normativo, \u00a0que puede tener su g\u00e9nesis en errores atribuibles al juzgador, bien \u00a0de hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 primeros \u00a0 tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0misma \u00a0del medio de convicci\u00f3n y se presentan cuando se aduce una \u00a0prueba \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0en \u00a0el proceso, o se deja de apreciar la que s\u00ed (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia); \u00a0o \u00a0si se tergiversa su contenido material, haci\u00e9ndole \u00a0significar \u00a0lo que no dice o restringiendo su verdadero alcance (falso juicio de \u00a0identidad); \u00a0 o \u00a0 cuando \u00a0 la \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0se \u00a0efectu\u00f3 \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0evidente \u00a0de \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, los principios de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia, es decir, sin sujeci\u00f3n al sistema de \u00a0sana cr\u00edtica (falso raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0segundos \u00a0tienen \u00a0ocurrencia \u00a0cuando se \u00a0aprecia \u00a0una prueba ilegalmente aportada al proceso, o se descarta como il\u00edcita \u00a0la \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00e1lidamente allegada (falso juicio de legalidad); o cuando la ley \u00a0le \u00a0ha \u00a0prefijado \u00a0un \u00a0valor o tarifa al medio y el juzgador lo desconoce (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n), \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0el sistema de valoraci\u00f3n que informa la \u00a0sistem\u00e1tica nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0censor \u00a0plantea \u00a0que el \u00a0fallador \u00a0viol\u00f3 \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley sustancial, por falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0numeral \u00a04\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior, \u00a0con lo cual la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 se \u00a0muestra \u00a0adecuada, \u00a0no \u00a0as\u00ed \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0traslad\u00f3 \u00a0el \u00a0reparo \u00a0a \u00a0los \u00a0terrenos \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n \u00a0indirecta, \u00a0en \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0haberse dejado de apreciar lo planteado por el \u00a0indagado \u00a0y \u00a0por \u00a0algunos \u00a0testigos, con lo cual la escueta referencia se dirige \u00a0hacia \u00a0un \u00a0hipot\u00e9tico \u00a0error \u00a0en la apreciaci\u00f3n probatoria y no sobre la norma \u00a0sustancial, \u00a0como \u00a0deber\u00eda \u00a0ser \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0sentido de la violaci\u00f3n \u00a0escogido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 motivo \u00a0de \u00a0no \u00a0responsabilidad \u00a0que \u00a0arguye, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0causal \u00a0de inculpabilidad a que se \u00a0refer\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a040-3 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior, el juez de primera \u00a0instancia \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0descart\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 \u00c1LVARO \u00a0 CALDER\u00d3N \u00a0CALDER\u00d3N: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsta \u00a0 figura \u00a0 no \u00a0encuentra, \u00a0en \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0procesales, \u00a0asidero \u00a0racional \u00a0por \u00a0cuanto su vida o su integridad \u00a0personal \u00a0no \u00a0aparece en autos, siquiera en su m\u00e1s m\u00ednimo vestigio en peligro, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0permit\u00eda \u00a0al \u00a0acusado \u00a0dispararle \u00a0a \u00a0GUSTAVO \u00a0RAGUA CHAC\u00d3N y \u00a0ocasionarle \u00a0la muerte so pretexto de decir infundadamente y contradictoriamente \u00a0que \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0lo \u00a0iba \u00a0a \u00a0atacar \u00a0con una piedra o que vio que hac\u00eda el \u00a0adem\u00e1n \u00a0de \u00a0sacar \u00a0un \u00a0arma \u00a0que \u00a0desde luego no hay prueba que existiera en la \u00a0pretina \u00a0del \u00a0muerto. Los autos demuestran lo contrario, hizo los disparos en la \u00a0humanidad \u00a0de RAGUA CHAC\u00d3N, sin ninguna justificaci\u00f3n. A esa distancia de seis \u00a0(6) \u00a0metros, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dice \u00a0su \u00a0propio \u00a0t\u00edo \u00a0EUMINIO \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0S\u00c1NCHEZ, es \u00a0imposible \u00a0aceptar \u00a0que dicho se\u00f1or se hubiera encontrado ante un peligro grave \u00a0e \u00a0inminente, \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0estar amparado en el art\u00edculo 40, numeral 3\u00b0, \u00a0como \u00a0para \u00a0creer \u00a0razonablemente \u00a0que \u00a0pod\u00eda \u00a0peligrar \u00a0su integridad f\u00edsica, \u00a0porque \u00a0lo \u00a0uno no le tir\u00f3 la piedra y lo otro estaba desarmado.\u201d (f. 425 cd. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este enfoque es avalado por el Tribunal en su \u00a0integridad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTampoco \u00a0 puede \u00a0 aceptarse \u00a0la \u00a0causal \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0culpabilidad, \u00a0de \u00a0haber \u00a0realizado \u00a0el hecho con la convicci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0e \u00a0invencible de estar amparado por una causal de justificaci\u00f3n (ord. \u00a03\u00b0, \u00a0art. \u00a040 \u00a0C. \u00a0P.), \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0temor \u00a0del acusado, se repite, no fue \u00a0razonable \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n a los antecedentes y circunstancias reales y personales \u00a0que \u00a0lo \u00a0acompa\u00f1aron, \u00a0en \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0el contenido probatorio no da para \u00a0pensar \u00a0que \u00a0por \u00a0error \u00a0se \u00a0defendiera \u00a0de \u00a0una \u00a0violencia \u00a0injusta \u00a0que \u00a0nunca \u00a0existi\u00f3.\u201d (f. 9 cd. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, como qued\u00f3 visto, el censor se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0citar \u00a0algunos apartes de la indagatoria y de la prueba testimonial, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0supuesta causal de ausencia de responsabilidad, y aunque no concret\u00f3 \u00a0el \u00a0cuestionamiento, \u00a0si \u00a0pretend\u00eda \u00a0atacar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0debi\u00f3 \u00a0en \u00a0cargo \u00a0separado \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0tal \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0el \u00a0producto \u00a0de \u00a0alg\u00fan error \u00a0trascendente, \u00a0que \u00a0estaba en la obligaci\u00f3n de especificar y demostrar, lo cual \u00a0no hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Causal \u00a0 primera, \u00a0 cargo \u00a0 segundo.- \u00a0Plantea \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0el Tribunal incurri\u00f3 en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior, referente al principio in \u00a0dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0planteamiento \u00a0obligaba \u00a0al libelista a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el fallador conden\u00f3, no obstante haber reconocido que la prueba \u00a0s\u00f3lo \u00a0generaba \u00a0dudas, de manera que la discusi\u00f3n pertinente debi\u00f3 llevarse a \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0cita \u00a0de \u00a0los \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo donde se hubiera hecho tal \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0dando \u00a0base \u00a0a reclamar la aplicaci\u00f3n del precepto en cuesti\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrariando ese postulado del censor, en el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0que \u00a0constituye \u00a0unidad jur\u00eddica inescindible con el \u00a0adoptado \u00a0por \u00a0el Tribunal, en cuanto fue objeto de confirmaci\u00f3n, se plasm\u00f3 lo \u00a0siguiente frente al tema: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe otra parte, la duda, otro de los puntos \u00a0tratados \u00a0en la audiencia, encontramos que el material probatorio no presenta el \u00a0m\u00e1s \u00a0m\u00ednimo \u00a0vestigio \u00a0de \u00a0ella, \u00a0ya que toda la prueba testimonial es clara y \u00a0concreta. \u00a0Ser\u00eda \u00a0tanto \u00a0como \u00a0ir en contra de la realidad procesal que as\u00ed lo \u00a0demuestra. \u00a0La \u00a0duda \u00a0es \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0la \u00a0mente \u00a0que \u00a0se \u00a0puede presentar en \u00a0situaciones \u00a0confusas \u00a0de desorientaci\u00f3n, precisamente porque en trat\u00e1ndose de \u00a0pruebas, \u00a0ellas \u00a0mismas \u00a0encaminan \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0hacia \u00a0ese estado, inclinando la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0indecisa de tomar una determinaci\u00f3n radical que \u00a0resuelva en forma clara y segura la cuesti\u00f3n planteada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0sucede que en autos se encuentra clara \u00a0la \u00a0actividad \u00a0desplegada \u00a0por el ac\u00e1 encartado CALDER\u00d3N CALDER\u00d3N, no aparece \u00a0prueba \u00a0alguna \u00a0que \u00a0cree \u00a0confusi\u00f3n mental o teja la mara\u00f1a de la duda, antes \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0los \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0son \u00a0claros en \u00a0presentarlos \u00a0y su contenido probatorio no permite establecer cosa contraria que \u00a0la que su propia evidencia presenta.\u201d (f. 426\u00a0 cd. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, la demanda no prospera en ninguno \u00a0de sus enfoques. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, ha venido se\u00f1alando la \u00a0Sala, \u00a0frente \u00a0a \u00a0decisiones \u00a0como \u00a0\u00e9sta, \u00a0que \u00a0el \u00a0ajuste punitivo que pudiere \u00a0derivarse \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n por favorabilidad de los preceptos respectivos de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0considerado \u00a0por \u00a0el correspondiente Juez de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0(art. \u00a079-7 \u00a0L. \u00a0600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- Es de anotar, finalmente, que al decidirse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n sin sustituir el fallo contra el cual iba dirigida, esta sentencia \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0es \u00a0suscrita \u00a0(art. \u00a0187 L. 600 de 2000, \u00a0anteriormente 197 D. 2700 de 1991) y no admite recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON \u00a0PINILLA PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10883 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Nilson Pinilla Pinilla \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta N\u00b0 032 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., marzo catorce (14) de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Se \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0\u00c1LVARO \u00a0CALDER\u00d3N CALDER\u00d3N, contra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5246","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5246"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5246\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}