{"id":5243,"date":"2023-09-08T16:23:12","date_gmt":"2023-09-08T16:23:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1084714-03-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:12","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:12","slug":"1084714-03-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1084714-03-02\/","title":{"rendered":"10847(14-03-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10847 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Nilson Pinilla Pinilla \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 032 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., catorce (14) de marzo de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la casaci\u00f3n interpuesta en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RAFAEL \u00a0ALVARADO \u00a0BAR\u00d3N, \u00a0contra \u00a0la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0que confirm\u00f3 la condena proferida por el Juzgado 6\u00b0 Penal \u00a0del Circuito de esa ciudad, por un delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0RAFAEL \u00a0ALVARADO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0y Jos\u00e9 Enel \u00a0Rivera \u00a0Reyes \u00a0hab\u00edan \u00a0tenido un enfrentamiento el 31 de diciembre de 1993, por \u00a0no \u00a0pagar \u00a0una \u00a0apuesta, \u00a0lesion\u00e1ndose \u00a0mutuamente. Al encontrarse de nuevo, la \u00a0noche \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994, \u00a0en \u00a0la calle 81 frente al N\u00b0 3-93, barrio \u00a0Eduardo \u00a0Santos \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0acompa\u00f1ados \u00a0de \u00a0sus \u00a0hijos \u00a0Jos\u00e9 Rafael Alvarado \u00a0Barreiro, \u00a0de \u00a016 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad \u00a0y \u00a0Arnobis \u00a0Rivera Caicedo, de 6 a\u00f1os, hubo \u00a0reclamo \u00a0entre \u00a0los \u00a0adultos \u00a0y \u00a0el \u00a0primero \u00a0le \u00a0infiri\u00f3 \u00a0a \u00a0Rivera \u00a0Reyes dos \u00a0cuchilladas en el pecho, que le ocasionaron la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>Abierta \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0o\u00eddo \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RAFAEL \u00a0ALVARADO \u00a0BAR\u00d3N, \u00a0la Fiscal\u00eda 3\u00aa Especializada de \u00a0Neiva \u00a0le \u00a0impuso \u00a0detenci\u00f3n preventiva el 25 de abril de 1994 ( fs. 40 y Ss.); \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01994 \u00a0le dict\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0(fs. \u00a0 \u00a093 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Ss.), \u00a0 enjuiciamiento \u00a0 no \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a06\u00ba \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y, \u00a0acopiadas \u00a0varias \u00a0pruebas \u00a0y la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el 27 de enero de 1995 conden\u00f3 al procesado por el delito \u00a0de \u00a0la acusaci\u00f3n, imponi\u00e9ndole 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, 10 a\u00f1os de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas y la obligaci\u00f3n de indemnizar los perjuicios \u00a0respectivos \u00a0(fs. \u00a0237 \u00a0y \u00a0Ss.), \u00a0fallo apelado por el procesado y su defensor y \u00a0confirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Neiva el 28 de marzo de 1995 (fs. 5 y \u00a0Ss. \u00a0cd. \u00a0Trib.), \u00a0mediante \u00a0sentencia que es objeto de casaci\u00f3n interpuesta en \u00a0defensa de ALVARADO BAR\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos \u00a0formula \u00a0el \u00a0defensor, todos al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo segundo, el primero como \u00a0principal y los siguientes como subsidiarios, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO: Acusa el fallo del Tribunal de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0errores de hecho debidos a \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de la prueba, por falso juicio de identidad, conduciendo \u00a0a \u00a0aplicar indebidamente el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal anterior, modificado \u00a0por \u00a0el \u00a029 de la ley 40 de 1993, en concordancia con el 66 del mismo estatuto y \u00a0a \u00a0inaplicar el 29-4 de ese C\u00f3digo, siendo normas medio los art\u00edculos 296, 297 \u00a0y \u00a0298 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0anterior, atinentes a la confesi\u00f3n, sus \u00a0requisitos, procedimiento y criterios de apreciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribiendo \u00a0apartes \u00a0de las sentencias de \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0sobre \u00a0las razones para descartar la veracidad de la \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0procesado admiti\u00f3 ser el autor de las heridas pero \u00a0para \u00a0defenderse \u00a0de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0del \u00a0occiso, aduce que al haberse basado el \u00a0fallo \u00a0 censurado, \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0planteada \u00a0por \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Numidia \u00a0Collazos y Arnobis Rivera \u00a0Caicedo, \u00a0cu\u00f1ada \u00a0e \u00a0hijo \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0error \u00a0in \u00a0iudicando, \u00a0al \u00a0valorar inadecuadamente la confesi\u00f3n, dado que esos testimonios \u00a0no \u00a0merecen \u00a0credibilidad, porque se contradicen en algunos aspectos, como haber \u00a0negado \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0estuviese armado y admitir el ni\u00f1o que su \u00a0pap\u00e1 \u00a0 le \u00a0 cort\u00f3 \u00a0 un \u00a0 dedo \u00a0 a \u00a0RAFAEL \u00a0ALVARADO, \u00a0sin \u00a0explicar \u00a0con \u00a0qu\u00e9 \u00a0elemento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0 Mar\u00eda \u00a0Numidia \u00a0refiri\u00f3 \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0activa \u00a0del hijo del procesado, lanz\u00e1ndole piedras a Jos\u00e9 Enel, \u00a0pero \u00a0tal circunstancia no la cit\u00f3 el ni\u00f1o en su primera declaraci\u00f3n, sino en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0donde tambi\u00e9n involucra a dos amigos del acusado, adem\u00e1s \u00a0de otros detalles que le hacen perder solidez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Critica el argumento del ad quem, en cuanto la \u00a0levedad \u00a0de \u00a0las \u00a0heridas del procesado frente a las del occiso hiciera dudar de \u00a0la \u00a0inicial \u00a0agresi\u00f3n \u00a0de la v\u00edctima aducida por ALVARADO BAR\u00d3N, porque en su \u00a0criterio \u00a0esa \u00a0diferencia \u00a0pudo \u00a0deberse \u00a0a la agilidad del contrincante, o a la \u00a0torpeza o descuido del otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0descarte \u00a0de \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0no obedeci\u00f3 a la sana cr\u00edtica sobre ese medio de convicci\u00f3n y los \u00a0testimonios \u00a0aludidos, \u00a0sino a un error de hecho en su apreciaci\u00f3n, por lo cual \u00a0pide \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo y en su lugar absolver al acusado, \u201cpor haber obrado en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0de \u00a0su \u00a0integridad \u00a0f\u00edsica \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0vida \u00a0como las de su \u00a0hijo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO: Aduce el censor que el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en error de hecho, por falso juicio de existencia, por omisi\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0de la confesi\u00f3n del sindicado, violando indirectamente el art\u00edculo 299 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0anterior, \u00a0modificado \u00a0por el 38 de la ley 81 de \u00a01993, \u00a0que \u00a0contemplaba \u00a0reducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena en una sexta parte, a favor de \u00a0quien, \u00a0fuera \u00a0de los casos de flagrancia, durante su primera versi\u00f3n confesare \u00a0el hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente asunto, la confesi\u00f3n de JOS\u00c9 \u00a0RAFAEL \u00a0ALVARADO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0los requisitos previstos en el art\u00edculo 296 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0por lo cual debi\u00f3 rebajarse la sexta parte de la \u00a0pena; \u00a0por \u00a0ende, \u00a0pide \u00a0el \u00a0defensor \u00a0casar \u00a0parcialmente el fallo, para que se \u00a0reconozca esa reducci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0CARGO: \u00a0Ataca \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, por apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0debida \u00a0a \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, acerca de los testimonios de \u00a0L\u00e9uder \u00a0Pimiento \u00a0Casas, Querub\u00edn Marciales y F\u00e9lix Antonio Campos, al darles \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0considerarlos \u00a0como \u00a0pruebas aptas para demostrar el indicio de \u00a0capacidad o aptitud para delinquir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio del demandante, en cuyo apoyo cita \u00a0un \u00a0antiguo pronunciamiento de esta corporaci\u00f3n, el testimonio no es prueba del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0capacidad \u00a0o \u00a0aptitud para delinquir y como seg\u00fan el art\u00edculo 302 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0el \u00a0hecho indicador debe estar demostrado, lo cual \u00a0aduce \u00a0que \u00a0no se logr\u00f3 en este asunto con la prueba testimonial, colige que se \u00a0violaron \u00a0indirectamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 \u00a0del \u00a0referido estatuto y 323 del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0\u201cArt. \u00a039 \u00a0(sic) de la ley 40 de \u00a01993\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 ello, \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0 y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RAFAEL \u00a0ALVARADO \u00a0BAR\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0por \u00a0el \u00a0presunto \u00a0error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad en la apreciaci\u00f3n de la confesi\u00f3n, no se \u00a0encuentra \u00a0plenamente \u00a0desarrollado, ni los planteamientos del censor se dirigen \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0la condena descartando la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0aducida, \u00a0hubiese \u00a0falseado \u00a0el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Numidia \u00a0Collazos \u00a0y \u00a0Arnobis Rivera, refiriendo algo \u00a0distinto a lo declarado por \u00e9stos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0resalta \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0estima \u00a0contradictorios \u00a0de \u00a0tales \u00a0testimonios, \u00a0pasando por alto que el juzgador tiene \u00a0plena \u00a0autonom\u00eda \u00a0para \u00a0desechar \u00a0y tomar apartes que le merezcan credibilidad, \u00a0\u201ces decir, no est\u00e1 obligado a tomarlos de manera integral\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega el Procurador Delegado que el an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las pruebas es funci\u00f3n del sentenciador y si su conclusi\u00f3n no coincide con \u00a0la \u00a0del libelista, no puede inferirse que haya un error demandable en casaci\u00f3n. \u00a0La \u00a0forma \u00a0de \u00a0razonar \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0no \u00a0tiene cabida en esta sede, salvo que \u00a0demostrara \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, lo que no \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0prima \u00a0lo asumido por el juzgador, \u00a0estando \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 amparado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0estima \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Delegada que este cargo debe ser rechazado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0En cuanto al supuesto error de hecho que \u00a0habr\u00eda \u00a0 llevado \u00a0 al \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0a \u00a0un falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, \u00a0por \u00a0no \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la confesi\u00f3n del procesado para la reducci\u00f3n de la \u00a0sexta \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0lo \u00a0considera infundado, pues tal yerro se presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0ha \u00a0dejado \u00a0de \u00a0considerar \u00a0alguno de los medios de prueba \u00a0recogidos \u00a0en \u00a0el proceso, y en los fallos de primera y segunda instancias no se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0ALVARADO BAR\u00d3N, pues s\u00ed fue \u00a0analizada, \u00a0 \u00a0pero \u00a0 \u00a0descart\u00e1ndose \u00a0 la \u00a0 justificaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De tal manera, se\u00f1ala el Procurador que no le \u00a0asiste raz\u00f3n al casacionista y este cargo tampoco puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0tercer \u00a0cargo, \u00a0concerniente a la probable \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0debida a errores de hecho, por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, que habr\u00eda conllevado la apreciaci\u00f3n err\u00f3nea de \u00a0tres \u00a0testimonios, \u00a0con \u00a0los \u00a0cuales \u00a0los \u00a0juzgadores construyeron el indicio de \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0cuando \u00a0seg\u00fan el censor un testimonio no es prueba \u00a0id\u00f3nea \u00a0para \u00a0erigirlo, \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0que tal reproche no puede ser \u00a0acogido, \u00a0por \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0en los t\u00e9rminos en que est\u00e1 planteado, ya \u00a0que \u00a0se limita a cuestionar la apreciaci\u00f3n y credibilidad de esas atestaciones, \u00a0pero \u00a0no \u00a0realiza \u00a0un cotejo de su contenido con la evaluaci\u00f3n efectuada por el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0permita \u00a0a \u00a0la Corte detectar la posible tergiversaci\u00f3n y menos \u00a0a\u00fan que hubieren sido falseadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0que \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0se\u00f1alado \u00a0ante el primer cargo, s\u00f3lo es una \u00a0contraposici\u00f3n \u00a0de \u00a0criterios \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0del fallador, que \u00a0resulta \u00a0inocua ante la presunci\u00f3n de acierto y legalidad que ampara los fallos \u00a0judiciales, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se haya comprobado vulneraci\u00f3n de la sana cr\u00edtica en la \u00a0valoraci\u00f3n efectuada por el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0mismo, \u00a0propone \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n de este cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 El \u00a0 casacionista \u00a0 esboz\u00f3 \u00a0 en \u00a0los \u00a0cargos \u00a0primero \u00a0y \u00a0tercero, \u00a0ataques \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley \u00a0sustancial \u00a0por presuntos errores de hecho, a causa de falso juicio de identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de algunos testimonios, pero no fundamenta los reproches de \u00a0manera \u00a0acorde \u00a0con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0inherente a la casaci\u00f3n, pues no concreta en \u00a0qu\u00e9 \u00a0 radic\u00f3 \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0glosa \u00a0como \u00a0errada, \u00a0ni \u00a0qu\u00e9 \u00a0indican \u00a0objetivamente \u00a0 los \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 y \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0trascendiendo de qu\u00e9 manera en el sentido del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0su \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0como \u00a0censor, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0exponer \u00a0el \u00a0criterio \u00a0personal, \u00a0oponi\u00e9ndolo \u00a0llanamente a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0en \u00a0enfoques \u00a0que \u00a0no \u00a0son \u00a0admisibles en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0convertir la impugnaci\u00f3n extraordinaria en una \u00a0tercera \u00a0instancia. \u00a0La \u00a0simple discrepancia de pareceres no constituye un yerro \u00a0en \u00a0que \u00a0haya \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0ni trasciende para que su impetrada \u00a0correcci\u00f3n \u00a0conlleve \u00a0a \u00a0variar \u00a0el \u00a0fallo que, como bien se\u00f1ala el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0frente \u00a0a \u00a0ambos \u00a0cargos, \u00a0viene \u00a0precedido de la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0bajo \u00a0estudio, \u00a0ni \u00a0en \u00a0m\u00ednima parte \u00a0consigui\u00f3 desvirtuar el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0no \u00a0existe el \u00a0anunciado \u00a0pero \u00a0no \u00a0demostrado \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, al haberse otorgado \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios de Mar\u00eda Numidia Collazos Gonz\u00e1lez y Arnobis \u00a0Rivera \u00a0Caicedo, a pesar de su parentesco con la v\u00edctima, quienes no aseveraron \u00a0que \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Enel Rivera Reyes estuviera armado y dieron fe de la manera como fue \u00a0atacado y lesionado mortalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0administradores \u00a0de justicia descartaron \u00a0acertadamente \u00a0que \u00a0el \u00a0agresor \u00a0hubiere actuado en leg\u00edtima defensa, inclusive \u00a0observando \u00a0el sitio y profundidad de las dos heridas mortales, seg\u00fan se lee en \u00a0el fallo de segunda instancia (fs. 8 y 9 cd. Trib): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cC\u00f3mo entender a la luz de la l\u00f3gica y de \u00a0la \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0si \u00a0como \u00e9ste lo sostiene, fue de improviso atacado por Jos\u00e9 \u00a0Enel \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0oscuridad \u00a0 \u00a0provisto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0cuchillo \u00a0 \u2018&#8230;se me fue encima&#8230;de una vez sent\u00ed \u00a0que \u00a0me \u00a0peg\u00f3 en la barriga&#8230;no me dio tiempo de correr ni nada&#8230;\u2019, \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0causado \u00a0un \u00a0m\u00ednimo \u00a0ray\u00f3n \u00a0en el est\u00f3mago y una lev\u00edsima herida en el dedo \u00edndice de la \u00a0mano \u00a0derecha? \u00a0Las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia ense\u00f1an que el factor sorpresa \u00a0significa \u00a0ventaja \u00a0y \u00a0asegura \u00a0el acierto en el golpe; si aqu\u00e9l estaba a favor \u00a0del \u00a0hoy \u00a0occiso, \u00a0las \u00a0lesiones sufridas por el atacado debieran necesariamente \u00a0ser \u00a0de \u00a0mayor \u00a0gravedad \u00a0y \u00a0muy \u00a0probablemente \u00a0habr\u00eda sido ALVARADO BAR\u00d3N el \u00a0interfecto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0desestim\u00f3 \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0haber \u00a0sido \u00a0atacado \u00a0sorpresivamente \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9l se \u00a0defendi\u00f3 \u00a0con \u00a0una navaja peque\u00f1a de 5 a 7 cms. \u201ccomo que las dimensiones de \u00a0las \u00a0heridas \u00a0que \u00a0rese\u00f1a la necropsia, penetrantes en 10 y 12 cms. sugieren un \u00a0arma \u00a0homicida \u00a0de \u00a0mayores \u00a0dimensiones\u201d (f. 10 ib.), an\u00e1lisis en el cual no \u00a0fueron desconocidas las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0ocurre, \u00a0para \u00a0el \u00a0tercer \u00a0cargo, \u00a0en cuanto al indicio de la \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0delinquir que coligieron los falladores de las declaraciones de \u00a0L\u00e9uder \u00a0Pimiento Casas, Querub\u00edn Marciales Rivera y F\u00e9lix Antonio Campos, por \u00a0la \u00a0actitud \u00a0pendenciera \u00a0exhibida \u00a0por ALVARADO BAR\u00d3N en anteriores ocasiones, \u00a0sobre \u00a0las \u00a0que ellos declaran, exhibiendo el \u00faltimo cicatrices en el abdomen y \u00a0la pierna izquierda, fruto de heridas causadas por el sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que el impugnante estime que esa propensi\u00f3n a \u00a0agredir \u00a0no \u00a0se \u00a0pueda \u00a0acreditar \u00a0testimonialmente, pretendiendo tal vez que se \u00a0alleguen \u00a0copias \u00a0de sentencias condenatorias en contra del procesado, como si a \u00a0ese \u00a0extremo pudiera llegar la previsi\u00f3n del art\u00edculo 248 de la Constituci\u00f3n, \u00a0no pasa de ser un aserto carente de demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0en ese reproche yerro \u00a0trascendente \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0ni \u00a0en \u00a0la inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0observ\u00e1ndose \u00a0que \u00a0este \u00a0indicio \u00a0de \u00a0capacidad \u00a0delincuencial \u00a0puede \u00a0colegirse \u00a0de \u00a0cualquier medio de prueba, que revele fehacientemente la forma de \u00a0actuar \u00a0el \u00a0agente, \u00a0la \u00a0manera \u00a0de relacionarse con sus vecinos, su tendencia a \u00a0solucionar los conflictos por medios agresivos, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 \u00a0estos \u00a0 \u00a0cargos \u00a0 \u00a0carecen \u00a0 \u00a0de \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0En \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0al \u00a0segundo \u00a0 cargo, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0aduce \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta del art\u00edculo 299 del decreto 2700 de 1991, modificado por \u00a0el \u00a038 \u00a0de la ley 81 de 1993, por error de hecho por falso juicio de existencia, \u00a0al \u00a0supuestamente \u00a0haberse omitido el an\u00e1lisis de la confesi\u00f3n, no ocurri\u00f3 en \u00a0este \u00a0evento \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la confesi\u00f3n del sindicado fue debidamente analizada \u00a0por \u00a0 el \u00a0 Tribunal, \u00a0 pero \u00a0sin \u00a0darle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0planteada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El ad quem tuvo en cuenta, entre otras de las \u00a0bases \u00a0de \u00a0la \u00a0condena, las declaraciones de Mar\u00eda Numidia Collazos Gonz\u00e1lez y \u00a0Arnobis \u00a0Rivera \u00a0Caicedo, \u00a0testigos \u00a0presenciales que desmintieron los descargos \u00a0del \u00a0indagado y condujeron a excluir la reducci\u00f3n de pena por confesi\u00f3n, que a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0calificada, no fue el fundamento de la sentencia, requisito que ven\u00eda \u00a0siendo \u00a0exigido \u00a0jurisprudencialmente \u00a0y ahora est\u00e1 expresamente incluido en la \u00a0nueva \u00a0preceptiva \u00a0procesal \u00a0(art. \u00a0283 L. 600 de 2000). De tal manera, es claro \u00a0que no se present\u00f3 la equivocaci\u00f3n endilgada al fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3mo \u00a0no \u00a0puede \u00a0concederse \u00a0tal \u00a0rebaja, en \u00a0situaciones \u00a0similares \u00a0a \u00a0la estudiada, ha sido objeto de reiteraci\u00f3n por esta \u00a0Sala, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0en \u00a0fallo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n de 25 de mayo de 2000, radicaci\u00f3n \u00a011.400, \u00a0 \u00a0siendo \u00a0 \u00a0ponente \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Magistrado \u00a0 \u00a0\u00c1lvaro \u00a0 \u00a0Orlando \u00a0 \u00a0P\u00e9rez \u00a0Pinz\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl art\u00edculo 299 del C. de P. P. establece \u00a0la \u00a0 \u00a0reducci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0pena \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0el \u00a0 imputado \u00a0 \u2018\u2026confesare \u00a0el \u00a0hecho\u2026\u2019. En derecho penal, la palabra hecho tiene \u00a0una \u00a0 \u00a0 connotaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 muy \u00a0 \u00a0 precisa, \u00a0 \u00a0 pues \u00a0 \u00a0 significa \u00a0 \u00a0\u2018hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punible\u2019 \u00a0y \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0es \u00a0comportamiento \u00a0t\u00edpico, \u00a0antijur\u00eddico \u00a0y \u00a0culpable, \u00a0con \u00a0independencia de la Escuela, tesis o \u00a0teor\u00eda \u00a0 que \u00a0se \u00a0quiera \u00a0adoptar, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0en \u00a0todas \u00a0ellas\u00a0 \u00a0las \u00a0categor\u00edas \u00a0o \u00a0elementos \u00a0mencionados \u00a0conforman \u00a0la \u00a0estructura dogm\u00e1tica del \u00a0delito, \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0no \u00a0todas \u00a0coinciden \u00a0en el contenido de cada uno de tales \u00a0aspectos. \u00a0As\u00ed \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0la confesi\u00f3n implica que la persona admita que ha \u00a0realizado \u00a0la conducta definida en la ley como delictiva, que ha causado da\u00f1o y \u00a0que \u00a0lo \u00a0ha \u00a0hecho con dolo, culpa o preterintenci\u00f3n. En sentido contrario, por \u00a0razones \u00a0apenas l\u00f3gicas, si una persona imputada formula en su favor el aspecto \u00a0negativo \u00a0de las caracter\u00edsticas del hecho punible, es decir, aduce en su favor \u00a0atipicidad, \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0justificantes \u00a0o de exculpantes, sencillamente no \u00a0confiesa \u00a0el \u00a0hecho \u00a0porque \u00a0en \u00a0las \u00a0tres hip\u00f3tesis acabadas de relacionar, el \u00a0hecho punible no existe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0La \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0como \u00a0otros \u00a0mecanismos \u00a0procesales \u00a0 \u00a0ideados \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0\u2018justicia \u00a0 \u00a0 consensuada\u2019, \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0parte \u00a0 del \u00a0 generalmente \u00a0 denominado \u00a0 \u2018derecho \u00a0 penal \u00a0 premial\u2019 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0\u2018arrepentidos\u2019, \u00a0instituci\u00f3n \u00a0que, \u00a0pragm\u00e1ticamente \u00a0hablando, \u00a0encuentra \u00a0como \u00a0sustento \u00a0la \u00a0agilidad \u00a0que \u00a0se quiere imprimir a la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 justicia, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0evitar \u00a0y \u00a0de \u00a0disminuir \u00a0su \u00a0congesti\u00f3n. \u00a0Si \u00a0una \u00a0persona, \u00a0entonces, \u00a0confiesa \u00a0s\u00f3lo \u00a0una parte del hecho \u00a0punible, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0la \u00a0mera realizaci\u00f3n f\u00edsica del mismo, y condiciona su \u00a0responsabilidad \u00a0 a \u00a0 la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0impedientes \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0 o \u00a0 disolventes \u00a0de \u00a0la \u00a0culpabilidad, \u00a0no \u00a0tiene \u00a0derecho \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0o est\u00edmulo estatal pues que con ello, en vez de colaborar en la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0pronta \u00a0justicia, \u00a0hace \u00a0que el proceso se tramite en condiciones \u00a0normales \u00a0 \u00a0e, \u00a0 \u00a0inclusive \u00a0 \u00a0que, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0veces, \u00a0 se \u00a0 trastorne \u00a0 m\u00e1s \u00a0 su \u00a0desarrollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e) \u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de lo anterior, nace \u00a0otra \u00a0exigencia: \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0sea \u00a0el soporte de la sentencia. Si no es \u00a0as\u00ed, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0supuesta \u00a0 \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0narraci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0\u2018hecho\u2019 resulta \u00edrrita, exigua, es decir, sin \u00a0valor \u00a0atendible \u00a0para \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0fallo. Y algo que no \u00a0incide \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0no \u00a0merece las preferencias o \u00a0prebendas que prev\u00e9 el ordenamiento jur\u00eddico.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0razonamientos mantienen plena vigencia \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 283 del nuevo estatuto procesal penal, ley 600 de 2000, y este \u00a0cargo tampoco prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, ha venido se\u00f1alando la \u00a0Sala, \u00a0frente \u00a0a \u00a0decisiones \u00a0como \u00a0\u00e9sta, \u00a0que \u00a0el \u00a0ajuste punitivo que pudiere \u00a0derivarse \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n por favorabilidad de los preceptos respectivos de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0considerado \u00a0por \u00a0el correspondiente Juez de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Penas \u00a0 y \u00a0 Medidas \u00a0 de \u00a0 Seguridad \u00a0(art. \u00a079-7 \u00a0L. \u00a0600 \u00a0de \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Como \u00a0no se sustituye el fallo contra el \u00a0cual \u00a0va dirigida la demanda, esta providencia queda ejecutoriada el d\u00eda en que \u00a0es \u00a0suscrita (art. 187 L. 600 de 2000, anteriormente art. 197 D. 2700 de 1991) y \u00a0no admite recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO\u00a0 E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JORGE \u00a0E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON \u00a0PINILLA PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10847 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Nilson Pinilla Pinilla \u00a0 \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 032 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., catorce (14) de marzo de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Resuelve la Corte la casaci\u00f3n interpuesta en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RAFAEL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5243","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5243"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5243\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}