{"id":5241,"date":"2023-09-08T16:23:12","date_gmt":"2023-09-08T16:23:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1084104-04-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:12","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:12","slug":"1084104-04-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1084104-04-02\/","title":{"rendered":"10841(04-04-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10841 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 38 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C.,\u00a0 cuatro (4) de abril de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, \u00a0el \u00a023 de marzo de 1995, en la que al confirmar la del Juzgado Primero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Chaparral \u00a0(Tolima), fechada el 21 de octubre de 1994, conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0ROBERTO \u00a0FERNANDO SALCEDO DUQUE \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a09 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso y al pago de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios, \u00a0como \u00a0autor de los delitos de homicidio agravado en \u00a0grado \u00a0 de \u00a0 tentativa \u00a0 y \u00a0 porte \u00a0 ilegal \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0sintetizados \u00a0as\u00ed por el juzgador de \u00a0segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl 10 de mayo de \u00a01992, \u00a0a \u00a0eso \u00a0de \u00a0las \u00a0nueve \u00a0o \u00a0diez de la noche, fue gravemente herido DANIEL \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0por \u00a0un \u00a0disparo \u00a0de \u00a0arma de fuego que le descerraj\u00f3 ROBERTO \u00a0FERNANDO \u00a0SALCEDO \u00a0DUQUE \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n abdominal, cuando aqu\u00e9l se encontraba \u00a0frente \u00a0 al \u00a0negocio \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad \u00a0distinguido \u00a0con \u00a0el \u00a0nombre \u00a0comercial \u00a0\u2018Candilejas\u2019, \u00a0ubicado \u00a0en el per\u00edmetro urbano de \u00a0Chaparral\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en la denuncia presentada por \u00a0Mar\u00eda \u00a0Esneda \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0de \u00a0M\u00e9ndez, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Diecisiete de Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0Chaparral, \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0auto cabeza de \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ampliada \u00a0 la \u00a0denuncia, \u00a0recibidos \u00a0varios \u00a0testimonios, \u00a0escuchada \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de la v\u00edctima y agotado el tr\u00e1mite legal \u00a0correspondiente, \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 1992, el citado juzgado \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0a \u00a0Roberto \u00a0Fernando \u00a0Salcedo \u00a0Duque, \u00a0a quien se le \u00a0design\u00f3 un abogado de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Allegadas otras declaraciones y constituido en \u00a0parte \u00a0civil \u00a0el \u00a0ofendido, la Fiscal\u00eda 26 de la Unidad Seccional de Chaparral, \u00a0que \u00a0ya \u00a0ven\u00eda \u00a0conociendo \u00a0del \u00a0diligenciamiento, el 29 de septiembre de dicho \u00a0a\u00f1o, \u00a0 resolvi\u00f3 \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0del \u00a0procesado \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva, por los delitos de lesiones personales \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, concedi\u00e9ndole la \u00a0libertad \u00a0provisional, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual, al presentarse voluntariamente, fue \u00a0escuchado en indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n por la parte \u00a0civil, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Tercera Delegada ante el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, el \u00a022 \u00a0de enero de 1993, la modific\u00f3, en el sentido de imponer al sindicado medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal \u00a0(arts. 324.4.7 del Decreto 100 de 1980 y 1\u00b0 del Decreto 3664 de 1986, \u00a0vigentes \u00a0 para \u00a0la \u00a0\u00e9poca) \u00a0y, \u00a0consecuencialmente, \u00a0le \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incorporados \u00a0otros medios de convicci\u00f3n, el \u00a017 \u00a0de febrero de 1993 se cerr\u00f3 la investigaci\u00f3n y el 19 de marzo siguiente se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, por los delitos \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0citados, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria el 20 de abril del \u00a0mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0diligencias \u00a0pasaron \u00a0al Juzgado Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Chaparral, el que despu\u00e9s de tramitar el juicio, dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, el 21 de octubre de 1994, en la que conden\u00f3 a \u00a0Roberto \u00a0Fernando Salcedo Duque a la pena principal de 9 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los da\u00f1os y perjuicios, como autor de los delitos de homicidio \u00a0agravado \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0 el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0condenado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1995, lo \u00a0confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0\u00a0 \u00a0 DEMANDA\u00a0 \u00a0 DE\u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en las causales tercera y primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado presenta tres cargos contra la sentencia \u00a0de segundo grado, los que se sintetizan, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal tercera \u00a0<\/p>\n<p>\u00danico cargo \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al Tribunal de haber dictado sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del debido proceso y del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0toda \u00a0vez que hubo una err\u00f3nea adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la \u00a0conducta \u00a0investigada \u00a0y \u00a0de \u00a0la culpabilidad, ya que, a su juicio, el sindicado \u00a0debi\u00f3 ser acusado por el delito de lesiones personales culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0entre \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0el \u00a0lesionado \u00a0y \u00a0sus \u00a0familias \u00a0no \u00a0exist\u00edan antecedentes de enemistad, aun cuando \u00a0reconoce \u00a0que su defendido le deb\u00eda dinero a Daniel M\u00e9ndez M\u00e9ndez por consumo \u00a0de \u00a0licor. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0sostiene \u00a0que el d\u00eda de la agresi\u00f3n \u201cno \u00a0hubo \u00a0referencia a este asunto ni controversia por la deuda. Ese \u00a0d\u00eda \u00a0tampoco \u00a0hubo \u00a0discusi\u00f3n \u00a0alguna \u00a0o \u00a0altercado \u00a0entre \u00a0el \u00a0procesado y la \u00a0v\u00edctima \u00a0que \u00a0pueda indicar como la causa inmediata de la conducta del primero. \u00a0As\u00ed \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0mediante las declaraciones del propio \u00a0lesionado, \u00a0su \u00a0esposa, \u00a0los \u00a0empleados de la taberna y el procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, dice que descartado el m\u00f3vil de \u00a0la \u00a0 enemistad, \u00a0 queda \u00a0 el \u00a0 presumido \u00a0 por \u00a0 la \u00a0v\u00edctima, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0\u201cdespu\u00e9s \u00a0de \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0el procesado por \u00a0primera \u00a0vez \u00a0en \u00a0la \u00a0taberna, \u00a0ante \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00e9ste haber desenfundando un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0en son de juego y apuntado a uno de los meseros, le coment\u00f3 al padre \u00a0de \u00a0ROBERTO \u00a0FERNANDO \u00a0sobre el porte de un arma por parte de su hijo. Supone el \u00a0lesionado \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0padre \u00a0 \u00a0e \u00a0 \u00a0hijo \u00a0 \u00a0\u2018discutieron\u2019 \u00a0frente a la iglesia durante un largo \u00a0periodo, \u00a0 \u2018treinta \u00a0 o \u00a0cuarenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 minutos\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo anterior llev\u00f3 \u00a0al \u00a0H. \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0concluir, \u00a0que si bien es cierto el procesado en la primera \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a la taberna \u2018Candilejas\u2019 \u00a0estuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018jugando\u2019 \u00a0y \u00a0martillando \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 rev\u00f3lver \u00a0 \u00a0\u2018contra \u00a0 algunos \u00a0 meseros\u2019 \u00a0(realmente \u00a0fue \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0uno solo), posteriormente -cuando se \u00a0present\u00f3 \u00a0por segunda vez-, el estado de \u00e1nimo pudo variar para pasar al campo \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n negativa ante la presencia de un est\u00edmulo en su contra, como fue \u00a0haber \u00a0informado \u00a0al padre del procesado acerca del comportamiento de su hijo y, \u00a0efectivamente, \u00a0el progenitor le llam\u00f3 la atenci\u00f3n al procesado por espacio de \u00a0treinta \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0cuarenta \u00a0 \u00a0minutos \u00a0 \u00a0frente \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0iglesia\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, dice que tanto el lesionado \u00a0como \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0presumieron \u00a0que \u00a0el padre hab\u00eda increpado a su hijo por el \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas, \u00a0hecho \u00a0que, \u00a0en \u00a0su criterio, no est\u00e1 probado, por cuanto la \u00a0v\u00edctima \u00a0observ\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0estaban \u00a0dialogando, \u00a0sin que haya escuchado la \u00a0conversaci\u00f3n ni los t\u00e9rminos de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0califica como contradictoria la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Daniel \u00a0M\u00e9ndez \u00a0M\u00e9ndez \u00a0con relaci\u00f3n a la de sus empleados, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0afirmaron \u00a0que despu\u00e9s de que ingres\u00f3 el procesado por \u00a0primera \u00a0vez \u00a0a la taberna, \u201ca los diez minutos son\u00f3 \u00a0un \u00a0disparo \u00a0y \u00a0salieron \u00a0a mirar lo que hab\u00eda pasado, encontrando a su patr\u00f3n \u00a0herido\u201d, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo sostuvieron Enrique Campos y \u00a0Alexander Cer\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reconoce \u00a0que si bien padre e hijo estuvieron \u00a0conversando, \u00a0no \u00a0lo \u00a0fue \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso que indic\u00f3 la v\u00edctima y menos por el \u00a0porte \u00a0del \u00a0arma de fuego, aspectos que tambi\u00e9n carecen de prueba. No obstante, \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0y a manera de hip\u00f3tesis, dice que aqu\u00e9l pudo haber aconsejado a \u00a0su \u00a0hijo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cuidado \u00a0que deb\u00eda tener en el manejo del arma, sin que de \u00a0ello \u00a0se \u00a0pueda inferir la existencia de un reclamo y, menos, la alteraci\u00f3n del \u00a0\u00e1nimo del acusado que lo llevara a atentar contra M\u00e9ndez M\u00e9ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que pretender encontrar el m\u00f3vil en \u00a0una \u00a0presunta \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00e1nimo, \u00a0sin \u00a0que \u00a0exista \u00a0prueba \u00a0al respecto, \u00a0\u201cconstituye \u00a0una \u00a0presunci\u00f3n de hombre, con base en \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0puede concluir que el procesado tuvo la resoluci\u00f3n de matar a \u00a0una persona\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0hacer \u00a0un \u00a0breve comentario del \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00b0 del C. Penal, asegura que el dolo y la culpa se pueden establecer \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la prueba indiciaria, pero que en el diligenciamiento no existen \u00a0elementos \u00a0de juicio que permitan inferir que Roberto Salcedo tuvo la intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0herir y, menos, de matar a Daniel M\u00e9ndez, afirmaci\u00f3n que encuentra soporte \u00a0en \u00a0\u201cel hecho que entre ROBERTO FERNANDO SALCEDO y el \u00a0mesero \u00a0de \u00a0la \u00a0taberna JES\u00daS ENRIQUE CAMPOS GONZ\u00c1LEZ exist\u00eda alg\u00fan grado de \u00a0confianza \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 al primero apuntarle con un arma y martillarle -seg\u00fan \u00a0DANILO \u00a0M\u00c9NDEZ-, \u00a0sin \u00a0que \u00a0hiciera \u00a0fuego. \u00a0La actitud del procesado no fue de \u00a0agresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 sino \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018chanza\u2019, \u00a0de \u00a0juego \u00a0como lo admite el H. Tribunal.\u201d y la v\u00edctima, \u00a0lo que corrobora transcribiendo un segmento de su versi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0sobre \u00a0aquel tema, coinciden las \u00a0versiones \u00a0del citado mesero y la de la v\u00edctima. Igualmente, asevera que en los \u00a0fallos \u00a0se \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0al momento del disparo, ten\u00eda cara de \u00a0disgusto, \u00a0aspecto \u00a0del \u00a0cual se dedujo la intenci\u00f3n de matar, lo que, insiste, \u00a0carece de respaldo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0declarante Jaime \u00a0Nu\u00f1ez \u00a0Andrade \u00a0describi\u00f3 \u00a0la actitud del sindicado como de disgusto previo al \u00a0disparo, \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0dedujo \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de matar, el lesionado, en su \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0de \u00a0manera \u00a0espont\u00e1nea, atestigu\u00f3 que Salcedo lleg\u00f3 y \u00a0accion\u00f3 \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0el \u00a0arma, \u00a0pero \u00a0no \u00a0sali\u00f3 \u00a0el \u00a0tiro, \u00a0por \u00a0lo que le dijo \u00a0\u201cpor \u00a0favor \u00a0no \u00a0moleste \u00a0con eso y entonces se vino \u00a0corriendo \u00a0o \u00a0a pasos agigantados, se vino r\u00e1pido hacia mi como en son de juego \u00a0y \u00a0yo \u00a0pens\u00e9 \u00a0que \u00a0era \u00a0en son de juego o amistad porque se me vino encima y me \u00a0abraz\u00f3, \u00a0no \u00a0en \u00a0actitud \u00a0de pelea sino de amistad y \u00e9l me respetaba ya que no \u00a0hab\u00edamos \u00a0tenido \u00a0discusi\u00f3n \u00a0ni \u00a0pelear \u00a0ni nada y se me vino encima y me dijo \u00a0\u2018muy \u00a0 buena \u00a0 esa \u00a0don \u00a0Daniel\u2019 y yo le dije qu\u00e9 \u00a0pasa \u00a0Roberto, \u00a0qu\u00e9 \u00a0fue, \u00a0c\u00e1lmese, y cuando sent\u00ed el impacto del tiro que me \u00a0hizo Roberto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0a pesar de lo \u00a0declarado \u00a0por \u00a0N\u00fa\u00f1ez, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0exhib\u00eda \u00a0\u00e1nimo pendenciero, pues, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0no \u00a0llevaba \u00a0actitud agresiva o \u00a0desafiante \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 a Daniel M\u00e9ndez, como para concluir que ten\u00eda \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matarlo. \u00a0\u201cSu \u00a0actitud fue en son de \u00a0juego \u00a0y \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirm\u00f3 \u00a0el \u00a0lesionado, siempre lo hac\u00eda as\u00ed cuando estaba \u00a0\u2018con \u00a0tragos\u2019, \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0volv\u00eda \u00a0 \u00a0\u2018cans\u00f3n\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, considera que la estimaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo del testigo Nu\u00f1ez fue \u201csubjetiva o que \u00a0pudo \u00a0 \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0 realizada \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 ese \u00a0 \u00a0 sentido \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 \u2018revindicarse\u2019 \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0patr\u00f3n\u201d, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0se \u00a0sabe \u00a0que \u00e9l no quer\u00eda declarar para no \u00a0involucrase \u00a0en \u00a0el \u00a0asunto \u00a0y, as\u00ed, evitar hacerse a enemigos. De todos modos, \u00a0posteriormente \u00a0quiso \u00a0retractarse, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que, en su criterio, no se le debe \u00a0otorgar credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, anota que tampoco puede tomarse, \u00a0de \u00a0manera \u00a0exclusiva y objetiva y como fundamento de la intenci\u00f3n de matar, el \u00a0lugar \u00a0anat\u00f3mico \u00a0donde se produjeron las heridas, pues si su defendido hubiese \u00a0querido \u00a0causar \u00a0dicho \u00a0resultado, habr\u00eda disparado a la cabeza o al coraz\u00f3n y \u00a0en \u00a0repetidas \u00a0ocasiones, lo que no aconteci\u00f3, pues una vez son\u00f3 el disparo su \u00a0actitud\u00a0 \u00a0no \u00a0fue la de seguir disparando el arma, sino de retirada, lo que \u00a0constituye un contraindicio de la intenci\u00f3n de matar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0dice, estamos frente a una \u00a0persona \u00a0que \u00a0alardea \u00a0con un arma de fuego, de la que cree que no va a salir el \u00a0proyectil, \u00a0pero \u00a0que \u00a0al ser disparado y herir a una persona, viola el deber de \u00a0cuidado \u00a0que \u00a0le era exigible,\u00a0 por lo que el delito a imputar ser\u00eda el de \u00a0lesiones personales culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Subsidiariamente, \u00a0arguye \u00a0que de acogerse la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Nu\u00f1ez \u00a0Andrade, \u00a0el \u00a0delito \u00a0que se tipificar\u00eda ser\u00eda el de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0dolosas y no el de homicidio en grado de tentativa, por lo \u00a0que \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte la nulidad del proceso a partir de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal primera \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Acusa al Tribunal de haber violado, de manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0\u201cal \u00a0infringir los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247, \u00a0248, \u00a0254, \u00a0294 y 300 a 303 del C. de P. Penal, debido a \u00a0errores \u00a0evidentes \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0por la err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de algunas pruebas y la falta de apreciaci\u00f3n de otras, al dar por \u00a0demostrada \u00a0la existencia de la tentativa de homicidio simple, que lo llevaron a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a022, \u00a036 \u00a0y 323 del C. Penal, siendo que \u00a0correspond\u00eda \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo 340 del C\u00f3digo Penal en relaci\u00f3n con los \u00a0art\u00edculos \u00a037, \u00a068, \u00a0331 \u00a0y \u00a0334 \u00a0(modificado \u00a0D. \u00a0141\/80, \u00a0art. 1\u00b0) del mismo \u00a0estatuto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de la censura, sostiene \u00a0que el Tribunal incurri\u00f3 en los siguientes errores de hecho: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Que dio por demostrado sin estarlo que su \u00a0procurado \u00a0dispar\u00f3 contra M\u00e9ndez M\u00e9ndez, por cuanto \u00e9ste hab\u00eda informado al \u00a0padre \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0que \u00a0portaba \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0con el que hab\u00eda amenazado a un \u00a0mesero de la taberna de su propiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Que no dio por demostrado, est\u00e1ndolo, que \u00a0no \u00a0 hab\u00eda \u00a0 m\u00f3vil \u00a0 alguno \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 Salcedo \u00a0Duque \u00a0hiriera \u00a0a \u00a0M\u00e9ndez \u00a0M\u00e9ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Que dio por demostrado, sin estarlo, que el \u00a0procesado \u00a0 dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0\u201ccon \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0dirigida \u00a0conscientemente \u00a0a la realizaci\u00f3n de la conducta t\u00edpica de \u00a0homicidio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Que no dio por demostrado, est\u00e1ndolo, que \u00a0Salcedo \u00a0Duque dispar\u00f3 contra M\u00e9ndez M\u00e9ndez en forma imprudente y violando el \u00a0deber de cuidado que impone el manejo de un arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que los anteriores yerros de hecho se \u00a0originaron \u00a0en \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0la \u00a0denuncia y su ampliaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0Mar\u00eda \u00a0Esneda \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0de M\u00e9ndez, los testimonios de Oscar \u00a0Francisco \u00a0de \u00a0Paula \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Guarnizo, \u00a0Jes\u00fas Enrique Campos Gonz\u00e1lez, Juan \u00a0Pablo \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0Edilberto \u00a0Guzm\u00e1n \u00a0Lamprea, Pablo Antonio Gordillo, \u00a0Alexander \u00a0Cer\u00f3n, \u00a0Daniel \u00a0M\u00e9ndez M\u00e9ndez y Oscar Eduardo Bonilla Hern\u00e1ndez y \u00a0el dictamen de Medicina Legal fueron equivocadamente apreciados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, sostiene que no se valoraron los \u00a0recibos \u00a0de \u00a0pago \u00a0presentados \u00a0por el doctor Jos\u00e9 Elberth Vera Angulo, los que \u00a0demuestran \u00a0 la \u00a0 cancelaci\u00f3n \u00a0 \u201cde \u00a0los \u00a0servicios \u00a0m\u00e9dicos \u00a0y \u00a0hospitalarios \u00a0prestados \u00a0a \u00a0DANIEL \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0por parte de \u00a0ROBERTO \u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0 SALCEDO \u00a0 DUQUE\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0central \u00a0de \u00a0este \u00a0reproche \u00a0radica en la equivocada adecuaci\u00f3n t\u00edpica y en la \u00a0errada \u00a0calificaci\u00f3n de la culpabilidad, ya que, en su criterio, se tipifica un \u00a0delito culposo de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0los \u00a0requisitos para \u00a0predicar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0homicidio en grado de tentativa, concluye que los \u00a0mismos \u00a0no se configuraron en este caso, por raz\u00f3n de las buenas relaciones que \u00a0hab\u00eda \u00a0entre v\u00edctima y victimario, tal como se deduce de las declaraciones del \u00a0propio \u00a0lesionado \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios de su esposa, hijos y empleados de la \u00a0taberna, \u00a0quienes \u00a0fueron \u00a0enf\u00e1ticos \u00a0en \u00a0afirmar que cuando se presentaron los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0hubo \u00a0altercado \u00a0alguno, \u00a0m\u00e1xime cuando Salcedo Duque le adeudaba a \u00a0M\u00e9ndez M\u00e9ndez un dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0si \u00a0no exist\u00eda enemistad o m\u00f3vil \u00a0para \u00a0que \u00a0su \u00a0procurado agrediera a M\u00e9ndez, el Tribunal especul\u00f3 sobre dichos \u00a0aspectos, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 origin\u00f3 \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 errada \u00a0 de \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0 H. \u00a0 Tribunal \u00a0 se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0JAIME NU\u00d1EZ ANDRADE para deducir la culpabilidad a t\u00edtulo de \u00a0dolo \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0procesado. \u00a0 Seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 testigo, \u00a0 al \u00a0 acusado \u00a0 \u2018se \u00a0le \u00a0notaba \u00a0que \u00a0ven\u00eda \u00a0como \u00a0con \u00a0rabia\u2019, \u00a0(fl. \u00a022 \u00a0vto. \u00a0Resaltado \u00a0m\u00edo) \u00a0y \u00a0de \u00a0esto dedujo el H. Tribunal que Roberto Fernando Salcedo \u00a0estaba \u00a0exaltado \u00a0de \u00a0\u00e1nimo \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0ten\u00eda la intenci\u00f3n de matar. Si \u00a0embargo, \u00a0 es \u00a0 DANIEL \u00a0 M\u00c9NDEZ \u00a0 M\u00c9NDEZ, \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0aportadas \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0forma espont\u00e1nea y \u00a0coherente, \u00a0quien \u00a0enfatiza que siempre que el procesado estaba con \u2018tragos\u2019, \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0volv\u00eda \u00a0 \u00a0\u2018cans\u00f3n\u2019, adoptaba actitudes de juego y que su \u00a0conducta \u00a0fue \u2018como en son \u00a0de \u00a0juego o yo pens\u00e9 que era en son de juego o amistad porque se me vino encima \u00a0y \u00a0me \u00a0abraz\u00f3, \u00a0no \u00a0en \u00a0actitud \u00a0de \u00a0pelea \u00a0sino \u00a0de amistad y \u00e9l me \u00a0respetaba ya que no hab\u00edamos tenido \u00a0discusi\u00f3n \u00a0 \u00a0ni \u00a0 \u00a0peleas \u00a0 ni \u00a0 nada&#8230;\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0enfatizar \u00a0sobre \u00a0los \u00a0temas \u00a0anteriores, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal infiri\u00f3 la intenci\u00f3n de matar de la \u00a0localizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0herida, \u00a0desconociendo los dem\u00e1s elementos que apuntan a \u00a0indicar \u00a0cuando \u00a0hay \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0grado \u00a0de tentativa, yerro que vulner\u00f3 las \u00a0normas \u00a0 procesales \u00a0 citadas, \u00a0 \u201cporque \u00a0deben \u00a0ser \u00a0apreciadas \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0manera \u00a0parcial como lo hizo el ad quem, de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, particularmente en relaci\u00f3n con los \u00a0testimonios, \u00a0 teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0espontaneidad \u00a0del \u00a0testigo, \u00a0libre \u00a0de \u00a0intereses \u00a0y presiones\u201d, en raz\u00f3n a que debi\u00f3 darle \u00a0credibilidad a la primera versi\u00f3n de Daniel M\u00e9ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0advierte que el testimonio de Jaime \u00a0Nu\u00f1ez \u00a0Andrade, \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0base \u00a0para inferir el grado de culpabilidad, \u00a0debi\u00f3 \u00a0apreciarse \u00a0\u201cteniendo \u00a0en cuenta la falta de \u00a0disposici\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo \u00a0para declarar, seg\u00fan lo advierte la esposa e hijo del \u00a0lesionado \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 presi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 muy \u00a0 seguramente \u00a0le \u00a0hicieron \u00a0para \u00a0que \u00a0declarara\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, asevera que el Tribunal tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0tales \u00a0como la falta de \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0la \u00a0inexistencia de m\u00f3vil, la inidoneidad relativa \u00a0del \u00a0arma \u201cpor los proyectiles martillados, actitud de juego del procesado, el \u00a0haber \u00a0realizado un solo disparo, el dirigir el arma hacia el vientre y no hacia \u00a0otro \u00a0\u00f3rgano \u00a0vital, \u00a0buscar \u00a0reparar el da\u00f1o pagando los servicios m\u00e9dicos y \u00a0hospitalarios \u00a0 del \u00a0 lesionado\u201d, \u00a0 como \u00a0 elementos \u00a0 que \u00a0 permiten \u00a0inferir \u00a0l\u00f3gicamente la ausencia de dolo en la conducta del sujeto activo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, sostiene que la violaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0normas \u00a0de \u00a0procedimiento, \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0se aplicaran indebidamente los \u00a0art\u00edculos \u00a022 \u00a0y \u00a0323 del C. Penal y a que se dejaran de aplicar los art\u00edculos \u00a0334 \u00a0y \u00a0340 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0texto, \u00a0por lo que solicita que se case parcialmente la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, en su lugar, se condene a su procurado por el delito de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0culposas, \u00a0concediendo \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Subsidiariamente \u00a0acusa \u00a0al Tribunal de haber \u00a0violado, \u00a0de \u00a0manera indirecta la ley sustancial, \u201cal \u00a0infringir \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247, \u00a0248, \u00a0254, \u00a0294 y 300 a 303 del C. de P. \u00a0Penal, \u00a0debido \u00a0a \u00a0errores evidentes de hecho en que incurri\u00f3 el ad quem por la \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunas pruebas, al dar por demostrada la existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio simple, que lo llevaron a aplicar indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a022, \u00a036 y 323 del C. Penal, siendo que correspond\u00eda aplicar el \u00a0art\u00edculo \u00a0331 \u00a0del \u00a0C. \u00a0Penal \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0art\u00edculos 36, 68 y 334 \u00a0(modificado\u00a0 \u00a0 D. \u00a0 141\/80, \u00a0 art. \u00a0 1\u00b0) \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cap\u00edtulos \u00a0 que \u00a0 denomin\u00f3 \u00a0\u201cDemostraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cPruebas \u00a0 \u00a0 err\u00f3neamente \u00a0apreciadas\u201d \u00a0y \u00a0\u201cPrueba \u00a0dejada \u00a0 de \u00a0 apreciar\u201d, \u00a0 reitera \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0anterior \u00a0y hace referencia a las mismas pruebas all\u00ed \u00a0relacionadas, \u00a0agregando \u00a0que \u00a0hubo \u00a0una \u00a0equivocada \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica de la \u00a0conducta, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0de \u00a0su \u00a0procurado \u00a0se adecua al tipo penal de \u00a0lesiones personales dolosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido ten\u00eda buenas \u00a0relaciones \u00a0con \u00a0la \u00a0v\u00edctima, que el Tribunal especul\u00f3 sobre el m\u00f3vil, que el \u00a0acusado \u00a0nunca \u00a0tuvo intenci\u00f3n de matar, que el ad quem supuso dicha intenci\u00f3n \u00a0con \u00a0base en la ubicaci\u00f3n de la herida producida con el disparo del rev\u00f3lver y \u00a0que, del mismo modo, err\u00f3 en la apreciaci\u00f3n de los indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0solicita a la Corte casar \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0condenar \u00a0a su procurado por el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de lesiones personales dolosas y porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal, concedi\u00e9ndosele el subrogado penal de la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR PRIMERO \u00a0<\/p>\n<p>DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Causal tercera \u00a0<\/p>\n<p>\u00danico cargo \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0realizar ning\u00fan examen sobre el aspecto \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0la censura, procede el Ministerio P\u00fablico a analizar la prueba en \u00a0que \u00a0se apoy\u00f3 el Tribunal de Ibagu\u00e9 para concluir en que el comportamiento del \u00a0procesado \u00a0 se \u00a0 adecuaba \u00a0 al \u00a0 tipo \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0 agravado \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de examinar las consideraciones de la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y \u00a0de \u00a0cotejarlas \u00a0con \u00a0los \u00a0medios de prueba allegados al \u00a0diligenciamiento, \u00a0concept\u00faa que el juzgador no cometi\u00f3 el error in procedendo \u00a0demandado, \u00a0 siendo \u00a0 evidente \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 tipo \u00a0 penal \u00a0 seleccionado \u00a0era \u00a0el \u00a0correcto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto dice: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl Tribunal para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0condena \u00a0por el delito de homicidio tentado a t\u00edtulo de dolo, no \u00a0imagin\u00f3 \u00a0supuestos, no forz\u00f3 probanzas, ni se desatendi\u00f3 de \u00e9stas; acudi\u00f3 a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del quehacer humano y \u00a0expresa \u00a0una \u00a0idea \u00a0completa, \u00a0pues \u00a0concreta \u00a0el \u00a0momento \u00a0en que se inici\u00f3 la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0el \u00a0antecedente \u00a0(inconformidad por la queja que el \u00a0se\u00f1or \u00a0Daniel \u00a0M\u00e9ndez \u00a0le \u00a0formul\u00f3 \u00a0a su padre) y la actitud del lesionado de \u00a0disparar \u00a0aproxim\u00e1ndose, \u00a0abraz\u00e1ndolo, \u00a0tomando por sorpresa a la v\u00edctima, la \u00a0clase \u00a0de \u00a0herida \u00a0que \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0y \u00a0de la conjunci\u00f3n de todas ellas dedujo la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar. \u00a0Queda as\u00ed ampliamente demostrada la axiolog\u00eda judicial \u00a0de \u00a0la prueba de la voluntariedad y el querer del procesado de ultimar al se\u00f1or \u00a0Daniel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0M\u00e9ndez\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, sugiere la improsperidad del \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal primera \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que las presuntas tergiversaciones \u00a0y \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n probatoria que plantea el libelista, no aparecen determinadas en \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0es \u00a0abrir \u00a0un nuevo debate probatorio \u00a0favorable \u00a0a \u00a0sus \u00a0intereses, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual critica las conclusiones a las que \u00a0lleg\u00f3 el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que la t\u00e9cnica casacional impone al \u00a0libelista \u00a0el \u00a0deber de se\u00f1alar y de demostrar los errores que denuncia, lo que \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3, \u00a0sin olvidar que tampoco centr\u00f3 su estudio en la trascendencia de \u00a0los yerros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0rese\u00f1ar brevemente cu\u00e1les fueron \u00a0los \u00a0supuestos dislates en que, seg\u00fan el libelista, incurri\u00f3 el ad quem, acota \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0plantear un nuevo debate probatorio, esgrimiendo para el efecto \u00a0personales \u00a0criterios \u00a0y \u00a0pretendiendo \u00a0que se desconozca la credibilidad que le \u00a0dieron \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0al caudal allegado y, en especial, a los testimonios de \u00a0la v\u00edctima y de Jaime Nu\u00f1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por los tanto, ante la ausencia de los errores \u00a0demandados, sugiere que se mantenga el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa que tampoco debe acogerse, toda vez \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0incurre \u00a0en \u00a0los \u00a0mismos \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0resaltados, \u00a0lo \u00a0que hace que su escrito se convierta en un alegato de instancia \u00a0que \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0desquicia la presunci\u00f3n de acierto y legalidad con que \u00a0viene amparado el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cMirando \u00a0 el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, bien se puede decir que la valoraci\u00f3n probatoria que \u00a0dieron \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0al acervo com\u00fan de prueba, no es un error de hecho \u00a0objeto \u00a0de prueba o sobre prueba (pretermisi\u00f3n, suposici\u00f3n y tergiversaci\u00f3n), \u00a0sino \u00a0una \u00a0leg\u00edtima \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0del \u00a0caudal \u00a0probatorio. \u00a0Ellos \u00a0atendieron \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0factores \u00a0incriminatorios para determinar el animus \u00a0necandi \u00a0en el sindicado SALCEDO DUQUE: el arma empleada (rev\u00f3lver); la actitud \u00a0de \u00a0tomar \u00a0por \u00a0sorpresa \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0sin \u00a0darle \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0que se \u00a0defendiera; \u00a0la \u00a0clase de herida propinada que revest\u00eda car\u00e1cter de naturaleza \u00a0mortal, \u00a0y \u00a0que \u00a0habr\u00eda dado al traste con su vida de no haber sido intervenido \u00a0oportunamente, \u00a0dadas \u00a0las \u00a0partes \u00a0anat\u00f3micas interesadas (perforaciones en el \u00a0yeyuno, \u00a0en \u00a0el \u00a0ile\u00f3n, \u00a0del meso del colon ascendente y del peritoneo parietal \u00a0posterior \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0nivel \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0regi\u00f3n \u00a0 \u00a0 lumbar)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, solicita a la Corte no \u00a0casar la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n previa \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la \u00a0Sala observa que en lo referente al \u00a0punible \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego de defensa personal, imputado al \u00a0procesado \u00a0Roberto \u00a0Fernando \u00a0Salcedo \u00a0Duque, se ha producido el fen\u00f3meno de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal, al tenor del art\u00edculo 84 del Decreto 100 de \u00a01980 \u00a0(86 \u00a0de \u00a0la ley 599 de 2000), as\u00ed lo declarar\u00e1, pues desde la ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0ocurrida \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01993, han \u00a0transcurrido \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a05 \u00a0a\u00f1os, que es el lapso de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal para ese delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, se cesar\u00e1 todo procedimiento en \u00a0lo \u00a0 que \u00a0concierne \u00a0a \u00a0ese \u00a0punible \u00a0y, \u00a0consecuencialmente, \u00a0se \u00a0reducir\u00e1 \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal tercera \u00a0<\/p>\n<p>\u00danico cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un juicio viciado de nulidad, por violaci\u00f3n del debido proceso y \u00a0del \u00a0derecho de defensa, ya que se equivoc\u00f3 en la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la \u00a0conducta \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0culpabilidad, \u00a0pues, \u00a0a \u00a0su juicio, el procesado debi\u00f3 ser \u00a0acusado \u00a0por el delito culposo de lesiones personales, tal como se desprende del \u00a0caudal \u00a0probatorio \u00a0allegado, \u00a0y \u00a0no \u00a0por el de homicidio en grado de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0 Aunque \u00a0 el \u00a0 reproche \u00a0 est\u00e1 \u00a0correctamente \u00a0formulado, \u00a0no \u00a0fue \u00a0debidamente desarrollado, ya que, como lo ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0dentro \u00a0de la estructura procesal del Decreto 2700 de 1991, el \u00a0error \u00a0en la denominaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta es de m\u00e9rito o in iudicando \u00a0y, \u00a0como tal, debe acusarse al amparo de la causal primera y corregirse dictando \u00a0fallo \u00a0de sustituci\u00f3n, pero que, sin embargo, hay eventos, como el presente, en \u00a0que \u00a0el \u00a0vicio \u00a0trasciende a la validez de la actuaci\u00f3n, en forma tal que si se \u00a0enmendara \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la primera, se generar\u00eda un nuevo dislate, al no \u00a0quedar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0consonancia \u00a0con la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, lo que \u00a0acontece \u00a0cuando \u00a0el delito que err\u00f3neamente se imputa en el pliego de cargos y \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0imputar corresponden a distinto cap\u00edtulo del C. Penal. \u00a0Pero \u00a0como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0desatino \u00a0sigue \u00a0siendo \u00a0de juicio, aunque debe \u00a0denunciarse \u00a0 y \u00a0 remediarse \u00a0 con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0debe \u00a0desarrollarse \u00a0conforme \u00a0a la t\u00e9cnica que gobierna la primera, debi\u00e9ndose, por \u00a0ende, \u00a0se\u00f1alar \u00a0no \u00a0s\u00f3lo el sentido, sino la v\u00eda de quebrantamiento de la ley \u00a0sustancial, \u00a0si \u00a0directa \u00a0o indirecta, y en el \u00faltimo evento, la naturaleza del \u00a0error \u00a0cometido, \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0que \u00a0lo \u00a0determin\u00f3, \u00a0la indicaci\u00f3n de las \u00a0pruebas \u00a0 \u00a0comprometidas \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0su \u00a0 incidencia \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 conclusiones \u00a0 del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, como se dijo, la censura no fue \u00a0correctamente \u00a0desarrollada, \u00a0ya \u00a0que el casacionista no dice cu\u00e1les fueron las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0quebrantadas, \u00a0ni \u00a0el sentido de la vulneraci\u00f3n, esto es, \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0ni \u00a0la \u00a0v\u00eda, \u00a0si \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirecta, \u00a0y \u00a0si se entiende que opt\u00f3 por la \u00faltima, como quiera que ataca la \u00a0prueba, \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0no se\u00f1al\u00f3 la naturaleza del yerro cometido por el \u00a0Tribunal, \u00a0si\u00a0 de hecho o de derecho, ni el falso juicio que lo determin\u00f3, \u00a0si\u00a0 \u00a0 de \u00a0 existencia, \u00a0 identidad, \u00a0 legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0o \u00a0si \u00a0se \u00a0debi\u00f3\u00a0 \u00a0a \u00a0un \u00a0falso raciocinio, al desconocerse los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0limitando \u00a0el \u00a0discurso \u00a0argumentativo, como lo destaca el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0a \u00a0oponer \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0a las del sentenciador, al \u00a0estilo \u00a0de \u00a0un \u00a0alegato de instancia, desconociendo que las de \u00e9ste prevalecen, \u00a0por \u00a0llegar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, y a atacar la credibilidad otorgada a las versiones de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0Daniel \u00a0M\u00e9ndez, y del testigo, Jaime N\u00fa\u00f1ez Andrade, sin percatarse \u00a0que \u00a0esa \u00a0discrepancia \u00a0no \u00a0configura \u00a0desatino demandable en casaci\u00f3n, pues el \u00a0fallador \u00a0goza \u00a0de libertad para apreciar la prueba, dentro\u00a0 del m\u00e9todo de \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0que nos rige, s\u00f3lo limitada por los postulados de la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, si consideraba que el juzgador, al \u00a0momento \u00a0de \u00a0valorar \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0vulner\u00f3 \u00a0los citados principios y que este \u00a0dislate \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0declarar una verdad distinta a la que revela el proceso, \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0estar\u00eda \u00a0referida \u00a0a \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0de la voluntad del \u00a0acusado, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0orientar \u00a0el \u00a0reproche \u00a0por la v\u00eda del error de hecho por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0indicando \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas \u00a0o \u00a0los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos o las reglas de la experiencia com\u00fan quebrantados, de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0lo fueron y cu\u00e1l su incidencia en la parte dispositiva del fallo, labor \u00a0que no emprendi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0al \u00a0interior \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo, \u00a0entremezcla, \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 confusa, \u00a0dos \u00a0motivos \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0a \u00a0saber, \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0del \u00a0debido proceso y el del derecho de defensa, sin percatarse \u00a0que \u00a0si bien el segundo se deriva del primero, han sido claramente diferenciados \u00a0por \u00a0la \u00a0ley y la\u00a0 jurisprudencia, raz\u00f3n por la cual su vulneraci\u00f3n\u00a0 \u00a0amerita \u00a0postulaci\u00f3n y desarrollo aut\u00f3nomos, pues la\u00a0 primera es un vicio \u00a0de \u00a0estructura \u00a0y la segunda de garant\u00eda, sin descartar que hay irregularidades \u00a0que \u00a0al \u00a0mismo tiempo afectan los dos derechos, pero sin\u00a0 que evidencie que \u00a0este sea uno de esos casos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal primera \u00a0<\/p>\n<p>Cargos primero y segundo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, por errores de hecho, al haber supuesto \u00a0unas \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0dejado \u00a0de \u00a0apreciar otras, transgrediendo los art\u00edculos 246, \u00a0247, \u00a0248, \u00a0254, \u00a0294 y 300 a 303 del C. de P. Penal,\u00a0 lo que condujo a dar \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0el delito de \u201ctentativa de homicidio \u00a0simple\u201d \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 aplicar \u00a0 \u00a0 \u201cindebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a022, 36 y 323 del C. Penal, siendo \u00a0que \u00a0correspond\u00eda aplicar el art\u00edculo 340 del C\u00f3digo Penal con los art\u00edculos \u00a037, \u00a068, 331 y 334 del mismo estatuto\u201d, es decir, que \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0se \u00a0le \u00a0debi\u00f3 \u00a0condenar \u00a0por el delito de lesiones personales \u00a0culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0consisti\u00f3 en dar por \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0m\u00f3vil \u00a0de la conducta punible, a saber, que el \u00a0procesado \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0M\u00e9ndez, \u00a0con \u00a0intenci\u00f3n de matar, por haber \u00e9ste \u00a0informado \u00a0al \u00a0padre \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0que \u00a0portaba \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0con el que hab\u00eda \u00a0amenazado \u00a0a \u00a0un \u00a0mesero \u00a0de \u00a0la \u00a0Taberna \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad, \u00a0y \u00a0en \u00a0no dar por \u00a0demostrado, \u00a0est\u00e1ndolo, \u00a0que Salcedo dispar\u00f3 en forma imprudente y violando el \u00a0deber de cuidado que impone el manejo de un arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Con \u00a0los \u00a0mismos \u00a0argumentos \u00a0edifica \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0var\u00eda en las normas sustantivas infringidas, toda \u00a0vez \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0sostiene \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0sentenciador \u00a0 \u00a0aplic\u00f3 \u00a0 \u201cindebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos 22, 36 y 323 del C. Penal, siendo que \u00a0correspond\u00eda \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0331 \u00a0del \u00a0C. \u00a0Penal \u00a0en relaci\u00f3n con los \u00a0art\u00edculos \u00a036, \u00a068 \u00a0y \u00a0334 \u00a0(modificado\u00a0 \u00a0D. \u00a0141\/80, \u00a0art. 1\u00b0) del mismo \u00a0estatuto\u201d, esto es, que se le debi\u00f3 condenar por la \u00a0conducta punible dolosa de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Los anteriores reproches ser\u00e1n contestados \u00a0conjuntamente, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0fueron \u00a0construidos \u00a0con \u00a0id\u00e9nticos argumentos, \u00a0variando \u00a0\u00fanicamente \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con la modalidad dolosa o culposa de las \u00a0lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Ante la falta de t\u00e9cnica, las censuras no \u00a0est\u00e1n llamadas a prosperar, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. Equivoca la causal, pues como se expres\u00f3 \u00a0al \u00a0contestar \u00a0el\u00a0 \u00a0primer \u00a0reproche, \u00a0como \u00a0lo que denuncia es un error de \u00a0m\u00e9rito \u00a0o \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0que \u00a0transciende \u00a0a la validez de la actuaci\u00f3n, debe \u00a0formularse \u00a0y \u00a0corregirse \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0pues si se \u00a0enmienda \u00a0con \u00a0base en la primera y, consecuencialmente,\u00a0 se dicta fallo de \u00a0sustituci\u00f3n, \u00a0se \u00a0genera, \u00a0en \u00a0la estructura del proceso previsto en el Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0vicio, \u00a0al no quedar la sentencia en consonancia con \u00a0la\u00a0 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0este \u00a0desatino t\u00e9cnico es suficiente \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0censura, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se debe destacar que incurre en otros, \u00a0como\u00a0 \u00a0no caer en la cuenta que el procesado fue condenado por tentativa de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y no simple, como lo considera, y que en la disertaci\u00f3n no \u00a0evidencia \u00a0los \u00a0errores de hecho, por falso juicio de existencia, por omisi\u00f3n y \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de la prueba, que denuncia, sino que toda la extensa argumentaci\u00f3n \u00a0la \u00a0dedica a oponerse a las conclusiones probatorias del Tribunal, desconociendo \u00a0que \u00a0tal \u00a0tipo \u00a0de planteamientos son propios de las instancias, ya que la Corte \u00a0no \u00a0puede escoger entre ellas, como se dijo, pues la sentencia llega a esta sede \u00a0amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0los \u00a0cargos \u00a0no prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Como quiera que al procesado Salcedo Duque \u00a0se \u00a0le \u00a0cesar\u00e1 procedimiento por raz\u00f3n de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de porte ilegal de arma de fuego de defensa personal, y toda vez \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de primera instancia, al individualizar la pena, le impuso un \u00a0a\u00f1o por el citado punible, dicho quantum se le reducir\u00e1.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acotaci\u00f3n final \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al principio de \u00a0favorabilidad, \u00a0por raz\u00f3n del tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n, toda vez que el pasado \u00a025 \u00a0de julio entr\u00f3 en vigencia la Ley 599 de 2000, mediante la cual se expidi\u00f3 \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0su an\u00e1lisis le corresponde al juez de ejecuci\u00f3n de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de \u00a0seguridad, al tenor de lo dispuesto en el numeral 7\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0 79 \u00a0 del \u00a0 nuevo \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 m\u00e9rito\u00a0 \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0 PENAL \u00a0 \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad \u00a0de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Declarar \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0ha \u00a0extinguido \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0respecto del punible de porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0disponer la cesaci\u00f3n de toda \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0Roberto \u00a0Fernando \u00a0Salcedo \u00a0 \u00a0Duque, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0atinente \u00a0 \u00a0a \u00a0 tal \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0Reducir \u00a0la \u00a0pena, por raz\u00f3n de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0aqu\u00ed \u00a0declarada, la que quedar\u00e1 en 8 a\u00f1os de prisi\u00f3n, dejando \u00a0en lo dem\u00e1s inmodificada la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 NO \u00a0CASAR la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10841 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 38 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C.,\u00a0 cuatro (4) de abril de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5241","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5241"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5241\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}