{"id":5226,"date":"2023-09-08T16:23:11","date_gmt":"2023-09-08T16:23:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1068731-01-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:11","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:11","slug":"1068731-01-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1068731-01-02\/","title":{"rendered":"10687(31-01-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10687 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 09 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., treinta y uno(31) de enero de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0HUMBERTO y JAIRO \u00a0HERRERA \u00a0ROMERO contra la sentencia de diciembre 5 de 1994, por medio de la cual \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali conden\u00f3 a dichos procesados \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a025 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, por el delito de homicidio en \u00a0Carlos Humberto Salazar Porras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1.- En la madrugada del 1\u00b0 de septiembre de \u00a01993 \u00a0Humberto \u00a0y \u00a0Jairo \u00a0Herrera \u00a0Romero, \u00a0alias &#8220;Los Tumores&#8221;, dieron muerte a \u00a0cuchilladas \u00a0a \u00a0Carlos \u00a0Humberto \u00a0Salazar \u00a0Porras, \u00a0hecho \u00a0ocurrido en el barrio \u00a0Salonia de la ciudad de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 La \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a076 \u00a0de \u00a0Cali \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y escuch\u00f3 en declaraci\u00f3n a var\u00edas de las personas que, de una \u00a0u \u00a0otra manera, se enteraron de dichos hechos, en las indagatorias recibidas una \u00a0vez \u00a0que \u00a0fueron \u00a0capturados \u00a0los \u00a0referidos \u00a0sindicados, \u00a0negaron (fls.95 y 97) \u00a0rotundamente su vinculaci\u00f3n con el mencionado homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luz Mary Rodr\u00edguez Dur\u00e1n (fl.123) declar\u00f3 \u00a0que \u00a0&#8220;Los \u00a0Tumores&#8221; (as\u00ed se refiere a los procesados) la siguieron, hurt\u00e1ndole \u00a0uno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 ellos \u00a0 \u00a0 \u00a0 (\u2018Jairo\u2019) cinco \u00a0papeletas \u00a0de bazuco que acababa de comprar. A\u00f1ade que le preguntaron si hab\u00eda \u00a0visto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018Caitos\u2019 \u00a0(Carlos \u00a0Humberto \u00a0Salazar) \u00a0y \u00a0ella \u00a0respondi\u00f3 \u00a0que \u00a0no, sin embargo acudi\u00f3 a \u00a0avisarle \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0lo \u00a0estaban \u00a0buscando \u00a0para \u00a0matarlo. \u00a0En \u00a0ese instante \u00a0aparecieron \u00a0los \u00a0homicidas, \u00a0quienes \u00a0lo persiguieron para ocasionarle la\u00a0 \u00a0muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Cerrada la investigaci\u00f3n (fl.149), fue \u00a0calificada \u00a0el dos de mayo de 1994 mediante resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra los \u00a0dos \u00a0sindicados \u00a0por el delito de homicidio previsto en los art\u00edculos 323 y 324 \u00a0&#8211; 7 del C. P. anterior (f.159). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- El Juzgado 16 Penal del Circuito de Cali \u00a0avoc\u00f3 \u00a0la \u00a0causa, \u00a0orden\u00f3 \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0celebr\u00f3 audiencia (fl.259) y en \u00a0sentencia \u00a0de\u00a0 \u00a0octubre 3 de 1994 (f.276) conden\u00f3 a los acusados a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a025 a\u00f1os de prisi\u00f3n, con arreglo al art\u00edculo 29 de la Ley 40 de \u00a01993, \u00a0que \u00a0modific\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 del C\u00f3digo Penal, pero descartando la \u00a0circunstancia de agravaci\u00f3n atribuida en la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de los \u00a0procesados, \u00a0el \u00a0Tribunal, por medio del suyo, lo confirm\u00f3 en sentencia que fue \u00a0recurrida en casaci\u00f3n por mismo procurador judicial (f.327). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA \u00a0A \u00a0NOMBRE \u00a0DE \u00a0HUMBERTO HERRERA ROMERO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal Tercera: \u00a0<\/p>\n<p>El demandante, al amparo de la causal tercera \u00a0y \u00a0como \u00a0cargo \u00a0principal, \u00a0aduce, \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 220 y 304 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal anterior, que la sentencia recurrida se dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0porque \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Luz Mary \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Duran \u00a0se \u00a0desprend\u00eda \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0haber \u00a0practicado \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0 &#8220;una \u00a0 prueba \u00a0 psiqui\u00e1trica&#8221; \u00a0 para \u00a0 efectos \u00a0 de \u00a0una \u00a0probable \u00a0inimputabilidad \u00a0(f.357), \u00a0omisi\u00f3n \u00a0que tambi\u00e9n genera violaci\u00f3n al art\u00edculo \u00a0358 \u00a0del \u00a0citado \u00a0C\u00f3digo, \u00a0el \u00a0cual \u00a0ordena \u00a0investigar \u00a0lo \u00a0que \u00a0favorezca \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0 \u00a0el \u00a0 t\u00edtulo \u00a0 de \u00a0 Cargos \u00a0 \u00a0 subsidiarios \u00a0 \u00a0se\u00f1ala \u00a0 \u00a0el \u00a0recurrente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Primer aspecto&#8221;. \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el impugnante el proceso es nulo si el \u00a0Juez \u00a0una \u00a0vez \u00a0recibe \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda, no decreta las nulidades \u00a0pertinentes, \u00a0como ocurri\u00f3 en este caso, pues en la calificaci\u00f3n se acus\u00f3 por \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal, no obstante que estaba vigente \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, lo que \u00a0debi\u00f3 \u00a0corregir \u00a0el \u00a0Juzgado. \u00a0Para \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0esta \u00a0actuaci\u00f3n implica \u00a0deslealtad\u00a0 \u00a0y violaci\u00f3n del derecho de defensa, porque se acus\u00f3 con base \u00a0en unas disposiciones y se conden\u00f3 por otras (f.359). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Segundo aspecto&#8221;. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0proceso se pidi\u00f3 la ampliaci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Mary \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Duran, \u00a0pero finalmente nada se hizo para \u00a0lograr \u00a0su comparecencia en la audiencia p\u00fablica. Esta situaci\u00f3n hace palmaria \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n al debido proceso puesto que no se permiti\u00f3 la contradicci\u00f3n de \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0especialmente \u00a0el de la mujer descalificada con bases serias por \u00a0la defensa (f.361). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, que se decrete la nulidad a partir del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n y se ordene la ampliaci\u00f3n del testimonio a que se \u00a0ha hecho referencia en el p\u00e1rrafo anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0segunda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene el demandante, en cargo subsidiario, \u00a0que \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria imput\u00f3 el homicidio sin citarse para nada la ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0motivo por el cual el fallo impugnado no est\u00e1 en consonancia con \u00a0los cargos formulados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n (f. 362). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide entonces casar la sentencia y condenar a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0sugiriendo \u00a0una pena \u00a0conforme a la disposici\u00f3n que el censor considera aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA A NOMBRE DE JAIRO \u00a0HERRERA ROMERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0reproducci\u00f3n \u00a0literal \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADURIA \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Segundo Delegado en lo Penal se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el sentenciador para afirmar\u00a0 que el \u00a0proceso \u00a0no arroja bases serias para predicar una posible inimputabilidad de los \u00a0procesados \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0droga \u00a0que \u00a0debieron \u00a0consumir \u00a0antes \u00a0del homicidio, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 an\u00e1loga \u00a0 que \u00a0se \u00a0puede \u00a0extraer \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Mery \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0quien \u00a0dice haber o\u00eddo a los acusados cuando &#8220;se vanagloriaban&#8221; de \u00a0la muerte que iban a causar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita jurisprudencia de esta Sala de Casaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0&#8220;el \u00a0sano \u00a0y \u00a0razonado criterio&#8221; del funcionario para ordenar el peritaje \u00a0echado \u00a0de \u00a0menos por el casacionista, lo cual implica que no siempre y en todos \u00a0los \u00a0casos \u00a0procede \u00a0esa \u00a0experticia, \u00a0y \u00a0deduce \u00a0entonces \u00a0la \u00a0Delegada que &#8220;la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de la pericia psiqui\u00e1trica no puede valuarse (sic) como violaci\u00f3n al \u00a0derecho de defensa&#8221; (f.13 cdno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos subsidiarios. \u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Primer aspecto&#8221;. \u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que como los respectivos \u00a0art\u00edculos \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a0enero \u00a010 \u00a0de 1993 expresamente modificaron sus \u00a0hom\u00f3logos \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal (art\u00edculos 323 y 324), no resultaba obligante en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0explicar \u00a0el \u00a0articulado de dicha ley, pues con la sola menci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0las \u00a0penas, \u00a0en \u00a0su libro, t\u00edtulo y cap\u00edtulo \u00a0correspondiente \u00a0quedaba \u00a0legalmente \u00a0inmersa la modificaci\u00f3n de que fue objeto \u00a0el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal (f.17 cdno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Segundo aspecto&#8221;. \u00a0<\/p>\n<p>Considera la Procuradur\u00eda que la negativa de \u00a0la \u00a0testigo \u00a0Luz \u00a0Mary \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Duran \u00a0a \u00a0comparecer \u00a0para la ampliaci\u00f3n de \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0no puede ser acusable como violaci\u00f3n al debido proceso, y hace en \u00a0seguida \u00a0consideraciones \u00a0sobre \u00a0el \u00a0principio constitucional de contradicci\u00f3n, \u00a0para \u00a0terminar \u00a0aludiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0analiz\u00f3 \u00a0y dio \u00a0credibilidad al testimonio de la mencionada Rodr\u00edguez Duran. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0segunda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Delegada transcribe las partes resolutivas \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0del \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0dice \u00a0que ello &#8220;basta&#8221; para \u00a0demostrar \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0qu\u00e9 \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0&#8220;incongruencia&#8221; \u00a0 \u00a0no \u00a0 puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su concepto, pues, la sentencia impugnada \u00a0&#8220;no debe ser invalidada&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Dado \u00a0que las dos demandas de casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0recurrente \u00a0son \u00a0id\u00e9nticas, se impone analizar las \u00a0impugnaciones \u00a0 \u00a0presentadas \u00a0 \u00a0a \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0 HUMBERTO \u00a0 y \u00a0 JAIRO \u00a0 HERRERA \u00a0ROMERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>de manera simult\u00e1nea. \u00a0<\/p>\n<p>Causal tercera. Cargo principal. \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0plantea \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho de \u00a0defensa \u00a0por no haberse practicado prueba psiqui\u00e1trica a los procesados HERRERA \u00a0ROMERO, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0establecer \u00a0si \u00a0al \u00a0momento de los hechos se encontraban en \u00a0estado de inimputabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 lo \u00a0 expone \u00a0 el \u00a0 censor, \u00a0 la \u00a0inimputabilidad \u00a0por \u00a0corresponder \u00a0a la regla general, se presume y, por tanto, \u00a0en \u00a0todo \u00a0proceso \u00a0debe \u00a0llevarse \u00a0a \u00a0cabo \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0que \u00a0la \u00a0afirme \u00a0o \u00a0la \u00a0niegue. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Curiosa afirmaci\u00f3n la del censor, puesto que \u00a0la \u00a0 regla \u00a0 opera \u00a0 precisamente \u00a0 al \u00a0 contrario, \u00a0 es \u00a0decir,\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0inimputabilidad \u00a0constituye\u00a0 la excepci\u00f3n, enmarcada dentro de un concepto \u00a0jur\u00eddico \u00a0construido \u00a0sobre una alteraci\u00f3n sicosom\u00e1tica que debe ser probada. \u00a0Su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0procede \u00a0cuando el respectivo proceso arroje bases serias que \u00a0permitan \u00a0inquirir \u00a0si al momento del hecho investigado exist\u00eda en el procesado \u00a0una \u00a0anormalidad \u00a0bios\u00edquica\u00a0 de tal car\u00e1cter que condujera cuestionar si \u00a0se \u00a0ten\u00eda capacidad para comprender la ilicitud del acto o para determinarse de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0dicha \u00a0comprensi\u00f3n. \u00a0En este orden de ideas, la imputabilidad \u00a0constituye la regla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0ante la ausencia de \u00a0tales \u00a0bases, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia estimaron que no les era imperativo \u00a0decretar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0reclamada\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente. \u00a0No es pues acertado \u00a0sostener \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0experticia \u00a0debe \u00a0acudirse \u00a0en \u00a0todos lo casos. As\u00ed lo ha \u00a0expresado \u00a0 la\u00a0 \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0manera \u00a0reiterada.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0necesidad \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0patente en el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0desarrollo \u00a0nunca \u00a0se \u00a0sugiri\u00f3 siquiera, ni por la \u00a0defensa \u00a0ni \u00a0por los procesados, la necesidad de probar este presupuesto. Por el \u00a0contrario, \u00a0se descart\u00f3 al tenerse en cuenta que por los antecedentes, como por \u00a0la \u00a0concomitancia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0algunos \u00a0aspectos \u00a0subsiguientes \u00a0al mismo. El \u00a0proceso \u00a0revela, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0anterior \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos los \u00a0procesados \u00a0discutieron \u00a0con Carlos Humberto Salazar Porras, la v\u00edctima\u00a0 y \u00a0que \u00a0al d\u00eda siguiente, manifestando su prop\u00f3sito homicida, preguntaron por \u00e9l \u00a0manifestando\u00a0 \u00a0que \u00a0lo \u00a0iban \u00a0a \u00a0matar \u00a0y \u00a0luego de que lo hicieron, al ser \u00a0capturados, \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Mery \u00a0Rodr\u00edguez,\u00a0 dijeron que hab\u00edan \u00a0matado en leg\u00edtima defensa (f.260 v.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0probadas \u00a0circunstancias \u00a0permitieron \u00a0descartar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0factores que eliminaran la conciencia de ilicitud \u00a0al\u00a0 \u00a0actuar como lo hicieron o la imposibilidad de determinarse en armon\u00eda \u00a0con \u00a0esa comprensi\u00f3n.\u00a0 Ahora bien: la posibilidad de que dichos procesados \u00a0hayan \u00a0 consumido \u00a0 droga \u00a0 antes \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0de \u00a0manera alguna conduce inexorablemente a la alegada \u00a0ininputabilidad. \u00a0 El \u00a0 proceso \u00a0 informa \u00a0 si, \u00a0 que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0por \u00a0sus \u00a0comportamientos \u00a0anteriores, \u00a0son \u00a0personas \u00a0de alta peligrosidad y que un hecho \u00a0como \u00a0el \u00a0que \u00a0ha \u00a0motivado \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0impugnada, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0modo alguno, \u00a0inexplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentenciador, \u00a0pues, \u00a0en \u00a0coherencia con \u00a0la \u00a0 realidad \u00a0 procesal, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0homicidas \u00a0ten\u00edan \u00a0capacidad de actuar dolosamente ante el \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n. \u00a0El \u00a0recurrente, \u00a0fuera \u00a0de alegar su discrepancia, no \u00a0logr\u00f3 \u00a0 \u00a0fundamentar \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0hubiera \u00a0 incurrido \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 error \u00a0 de \u00a0actividad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>que \u00a0privara \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de un derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, pues, no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cargos subsidiarios. \u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Primer aspecto&#8221;. \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0contestar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0formulado, \u00a0debe \u00a0afirmarse \u00a0 de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Delegada \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria no se mencionaron expresamente las normas de la referida \u00a0ley \u00a040, \u00a0no \u00a0se incurri\u00f3\u00a0 en nulidad alguna cuando en la sentencia s\u00ed se \u00a0invocaron y aplicaron a los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron en septiembre de \u00a01993, \u00a0es \u00a0evidente que ya, desde el 19 de enero de ese a\u00f1o, estaba en vigencia \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0con la cual no desaparecieron del r\u00e9gimen jur\u00eddico los art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal. \u00a0Tales disposiciones cambiaron parcialmente su \u00a0contenido, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0monto \u00a0de \u00a0la pena se refiere, incorpor\u00e1ndose en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0su \u00a0mismo \u00a0mandato en los aludidos art\u00edculos del c\u00f3digo penal, los \u00a0cuales, \u00a0se \u00a0repite, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0derogados \u00a0sino \u00a0modificados \u00a0por la precitada \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0verdad, \u00a0cuando \u00a0con \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y \u00a030 de la Ley 40 se dispuso la modificaci\u00f3n de los art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 del C\u00f3digo Penal, la vigencia de estos se proyect\u00f3 hacia el futuro \u00a0con \u00a0su \u00a0nuevo \u00a0r\u00e9gimen \u00a0punitivo \u00a0y \u00a0ello \u00a0no implica ni obliga a que cada vez \u00a0que\u00a0 \u00a0se \u00a0citen \u00a0(luego \u00a0de la\u00a0 vigencia de la dicha ley 40 &#8211; enero de \u00a01993- \u00a0) \u00a0se \u00a0tenga que mencionar o complementar\u00a0 con tales modificaciones, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0se \u00a0entiende \u00a0que \u00a0ellas \u00a0est\u00e1n \u00a0impl\u00edcitas \u00a0en el articulado del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal. \u00a0Aplicarlos, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0se hizo en la sentencia, a los hechos \u00a0cometidos \u00a0 bajo \u00a0 su \u00a0 vigencia, \u00a0 no \u00a0obstante \u00a0no \u00a0haberse \u00a0hecho \u00a0referencia \u00a0expresa\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria del cambio legal efectuado en los \u00a0art\u00edculos \u00a0313 \u00a0y \u00a0324, \u00a0por \u00a0las \u00a0razones \u00a0dichas, \u00a0no \u00a0conlleva la sustancial \u00a0consecuencia \u00a0 anulatoria \u00a0 que \u00a0 reclama \u00a0el \u00a0censor, \u00a0pues \u00a0ning\u00fan \u00a0error \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n, \u00a0sentido, \u00a0vigencia, o alcance conceptual se aprecia en este aspecto \u00a0en la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0m\u00e1s \u00a0que inconsistente en esta \u00a0censura, realmente carece de fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, entonces, no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Segundo aspecto&#8221;. \u00a0<\/p>\n<p>El censor afirma la existencia de la nulidad \u00a0invocada, \u00a0por \u00a0no \u00a0haberse \u00a0obtenido \u00a0la \u00a0comparecencia \u00a0de la testigo Luz Mary \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Duran \u00a0para \u00a0ampliar \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0durante la etapa del juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 procesados, \u00a0efectivamente,\u00a0 \u00a0solicit\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0hiciera \u00a0comparecer \u00a0nuevamente \u00a0a \u00a0la \u00a0referida \u00a0testigo \u00a0(f.145) \u00a0y el Juzgado accedi\u00f3 a dicha\u00a0 petici\u00f3n e hizo \u00a0las \u00a0 respectivas \u00a0 citaciones \u00a0 (f.146), \u00a0 sin \u00a0que \u00a0hubieran \u00a0sido \u00a0atendidas, \u00a0procedimiento \u00a0que se repiti\u00f3 en la etapa de la causa con resultados igualmente \u00a0negativos (fs.180, 204 y 235). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0no \u00a0comparecencia \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo no es \u00a0atribuible \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 alguna \u00a0 al \u00a0juzgado \u00a0de \u00a0instancia \u00a0como \u00a0para\u00a0 \u00a0pregonar\u00a0 \u00a0y \u00a0justificar \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0supuesto \u00a0vicio \u00a0de \u00a0actividad \u00a0procesal. Se necesitaba para ello que el censor hubiere demostrado la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, como el desconocimiento de \u00a0principios tales como el de la contradicci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0se \u00a0observa, por ejemplo, que el mismo \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que se reconoci\u00f3 al defensor como tal (f.122 v.), la nombrada testigo \u00a0rindi\u00f3 \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0(fl.123), oportunidad que no aprovech\u00f3 para ejercitar la \u00a0controversia de esa prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0pero \u00a0las \u00a0&#8220;bases ser\u00edas para \u00a0combatir&#8221; \u00a0 ese \u00a0 testimonio \u00a0(fl.361), \u00a0se \u00a0 las \u00a0 reserv\u00f3\u00a0 \u00a0el \u00a0censor \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0las \u00a0dej\u00f3\u00a0 \u00a0conocer \u00a0en esta sede de casaci\u00f3n, cuando era su deber precisarlas \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0del fallo \u00a0recurrido. \u00a0 \u00a0Imposible \u00a0 \u00a0resulta \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 suplir \u00a0 tan \u00a0 elemental \u00a0omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este reproche tampoco prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Causal segunda. \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0que \u00a0como \u00a0los \u00a0procesados \u00a0fueron \u00a0acusados \u00a0conforme al C\u00f3digo Penal de 1980 y no a la ley 40 \u00a0de \u00a01993, \u00a0al \u00a0condenar \u00a0&#8220;con \u00a0influencia&#8221; \u00a0en esta ley, se rompi\u00f3 la \u00a0consonancia \u00a0entre la acusaci\u00f3n y el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0 al \u00a0 responder \u00a0 el \u00a0&#8220;primer \u00a0aspecto \u00a0subsidiario&#8221; \u00a0 se \u00a0 vio \u00a0 c\u00f3mo \u00a0al \u00a0mencionar \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0los \u00a0correspondientes \u00a0art\u00edculos \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, debe entenderse que los cit\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0mencionada, de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0al \u00a0condenar \u00a0a \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0grave \u00a0pena \u00a0que para el \u00a0homicidio \u00a0estipul\u00f3 \u00a0la \u00a0ley 40 de 1993, el sentenciador no desbord\u00f3 la l\u00ednea \u00a0acusatoria \u00a0sino \u00a0que fall\u00f3 en armon\u00eda con ella, raz\u00f3n bastante para que este \u00a0cargo \u00a0 fracase. \u00a0Ser\u00eda \u00a0insensato \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0esperara \u00a0que \u00a0las \u00a0normas \u00a0aplicables \u00a0fueran \u00a0las \u00a0no \u00a0vigentes para el momento en que los hechos tuvieron \u00a0ocurrencia, \u00a0en un singular evento de intemporalidad o de ultra actividad sin el \u00a0presupuesto \u00a0medular de la favorabilidad cuando aqu\u00ed no se discute que el hecho \u00a0hubiere \u00a0sido \u00a0cometido \u00a0bajo \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0una \u00a0ley \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable a los \u00a0sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0lo ser\u00eda si pretendiera que por \u00a0prevalecer \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0conforme \u00a0con \u00a0su particular \u00f3ptica de \u00a0legalidad, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0tuviera que incorporarse, para \u00a0superar \u00a0 la \u00a0 incongruencia \u00a0alegada,\u00a0 \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0imputada \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n y descartada en el fallo, pues esto implicar\u00eda que \u00a0al \u00a0censor \u00a0no \u00a0lo \u00a0acompa\u00f1ar\u00eda \u00a0el inter\u00e9s jur\u00eddico para recurrir cuando de \u00a0prosperar \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0con \u00a0ello \u00a0se \u00a0le \u00a0puede \u00a0causar \u00a0un \u00a0perjuicio a su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurso \u00a0no prospera por lo que el fallo \u00a0recurrido no se casar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0las \u00a0nuevas \u00a0disposiciones sobre homicidio introducidas por la ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0le \u00a0corresponder\u00e1 \u00a0definirlo \u00a0al juez de ejecuci\u00f3n de penas al \u00a0tenor \u00a0del\u00a0 art\u00edculo 79 del nuevo c\u00f3digo de procedimiento penal. (Ley 600 \u00a0de 2000) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, de acuerdo con el Ministerio P\u00fablico, administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 NO \u00a0CASAR el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO O. PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0de agosto2\/95. R. No. 9397. Mg. Dr. Edgar Saavedra Rojas. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10687 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0 Aprobado Acta No. 09 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., treinta y uno(31) de enero de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5226","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5226"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5226\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}