{"id":5220,"date":"2023-09-08T16:23:10","date_gmt":"2023-09-08T16:23:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1061331-01-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:10","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:10","slug":"1061331-01-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1061331-01-02\/","title":{"rendered":"10613(31-01-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 10613 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Nilson Pinilla Pinilla \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 09 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., enero treinta y uno (31) de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0decide la casaci\u00f3n elevada en defensa de \u00a0SAMUEL \u00a0PACH\u00d3N \u00a0S\u00c1NCHEZ, contra el fallo del Tribunal Superior de Cundinamarca \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a0dictado por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Ubat\u00e9, \u00a0conden\u00e1ndole a 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n por homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0noche \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1994, en la \u00a0cabecera \u00a0 municipal \u00a0 de \u00a0 Carmen \u00a0 de \u00a0 Carupa \u00a0 (Cundinamarca), \u00a0 cerca \u00a0 del \u00a0establecimiento \u00a0donde \u00a0hab\u00eda \u00a0estado \u00a0jugando \u00a0tejo, \u00a0SAMUEL \u00a0PACH\u00d3N S\u00c1NCHEZ \u00a0apu\u00f1al\u00f3 a Leonidas Ballesteros L\u00f3pez, caus\u00e1ndole la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0 vez \u00a0vinculado \u00a0al \u00a0proceso \u00a0mediante \u00a0indagatoria, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 43 Seccional de Ubat\u00e9 impuso detenci\u00f3n preventiva, \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994, \u00a0a \u00a0SAMUEL \u00a0PACH\u00d3N S\u00c1NCHEZ (fs. 47 y Ss. cd. 1) y, \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01994 le dict\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio (fs. 114 y Ss. ib.), enjuiciamiento no \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Le correspondi\u00f3 al Juzgado Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Ubat\u00e9 \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio; \u00a0celebrada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, el 24 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01994 \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado \u00a0a \u00a025 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, 10 a\u00f1os de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas y la obligaci\u00f3n de indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0respectivos, \u00a0como \u00a0autor de homicidio (fs. 161 y Ss. ib.). Por \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0conoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de \u00a0Cundinamarca, \u00a0que \u00a0el 16 de enero de 1995 confirm\u00f3 el fallo impugnado (fs. 3 y \u00a0Ss. \u00a0cd. \u00a0Trib.). \u00a0La \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0defensor \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0presente \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo.- \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, formula el censor un \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de los art\u00edculos 5\u00b0, 29-4, 31 y \u00a064-10 \u00a0del C\u00f3digo Penal, que condujeron a aplicar indebidamente el art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u201ccomo consecuencia de errores de hecho, evidentes y \u00a0protuberantes \u00a0al \u00a0apreciar defectuosamente gran parte del material probatorio y \u00a0dejar de apreciar otras pruebas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0asegurar \u00a0el censor que el Tribunal dio \u00a0por \u00a0establecido \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0homicida, sin tener en cuenta que el procesado \u00a0actu\u00f3 \u00a0amparado \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 40-4 del C\u00f3digo Penal entonces vigente, que \u00a0fue \u00a0agredido \u00a0injustamente \u00a0y \u00a0que \u00a0carec\u00eda de \u201c\u00e1nimos necandi\u201d por estar \u00a0embriagado, \u00a0relaciona \u00a0las pruebas que considera defectuosamente apreciadas, no \u00a0apreciadas y no practicadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo se limita a \u00a0expresar \u00a0su \u00a0inconformidad por no haber inferido el sentenciador la ausencia de \u00a0prop\u00f3sito \u00a0homicida, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0y las pruebas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y \u00a0testimoniales \u00a0que daban cuenta del estado de embriaguez en que se \u00a0encontraba, \u00a0puesto que as\u00ed no se haya probado la inimputabilidad por trastorno \u00a0mental \u00a0transitorio, \u00a0bastaba \u00a0verificar \u00a0el resultado de examen de alcoholemia. \u00a0Reitera \u00a0que \u00a0de \u00a0esa \u00a0forma se dejaron de aplicar los art\u00edculo 5\u00b0 y 64-10 del \u00a0C\u00f3digo Penal que entonces se hallaba rigiendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0respaldo en los reconocimientos m\u00e9dicos \u00a0(fs. \u00a042 \u00a0y \u00a043), \u00a0se \u00a0dio \u00a0plena \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0testimonio de Jos\u00e9 Juli\u00e1n \u00a0Ballesteros \u00a0L\u00f3pez, \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0plagado \u00a0de contradicciones e inconsistencias, \u00a0ignorando \u00a0las \u00a0cr\u00edticas \u00a0de \u00a0la defensa, que pretend\u00eda un an\u00e1lisis objetivo, \u00a0pues \u00a0no se entiende c\u00f3mo\u00a0 inicialmente observ\u00f3 al salir de la tienda que \u00a0\u201cun \u00a0individuo \u00a0corr\u00eda \u00a0a \u00a0su hermano\u201d y luego le dice al instructor que lo \u00a0ten\u00eda \u00a0arrinconado contra un bus, a la vez que admite no haberse dado cuenta de \u00a0lo que mucha gente vio, por estar jugando billar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es coherente este testigo, seg\u00fan el \u00a0casacionista, \u00a0cuando \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0no \u00a0vio \u00a0al \u00a0procesado \u00a0herido, pero que \u00a0ingres\u00f3 \u00a0consciente al hospital; que pese a haber corrido como cincuenta metros \u00a0no \u00a0lo \u00a0alcanz\u00f3, pero que lo tom\u00f3 de la chompa para defender a su hermano; que \u00a0no \u00a0estaba \u00a0tomando \u00a0ni \u00a0portaba \u00a0elemento alguno, pero logr\u00f3 golpearlo con una \u00a0botella \u00a0vac\u00eda \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0abandonado \u00a0los \u00a0contrincantes. Como no dedujo el \u00a0Tribunal \u00a0el \u00a0evidente \u00a0indicio \u00a0de mentira, por no haber evaluado el testimonio \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 40-4 \u00a0del C\u00f3digo Penal y aplic\u00f3 indebidamente el 323 \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0 que \u00a0 no \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Marco \u00a0Antonio \u00a0Bol\u00edvar Rodr\u00edguez, quien presenci\u00f3 \u201cque el \u00a0finado \u00a0 persegu\u00eda \u00a0 a \u00a0PACH\u00d3N \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0y \u00a0que \u00a0tras \u00a0\u00e9stos \u00a0nadie \u00a0iba\u201d, \u00a0confirmando \u00a0que \u00a0el \u00a0promotor \u00a0de \u00a0la \u00a0reyerta hab\u00eda sido Leonidas Ballesteros \u00a0L\u00f3pez \u00a0y \u00a0la forma como inici\u00f3 la agresi\u00f3n f\u00edsica en la calle, con un objeto \u00a0contundente, \u00a0obligado \u00a0a \u00a0utilizar \u00a0el \u00a0arma \u00a0cortopunzante; y de Jorge Enrique \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0Becerra, \u00a0que refiere la poca importancia que Juli\u00e1n Ballesteros le \u00a0dio \u00a0al \u00a0problema de su hermano, tanto que siguieron jugando billar, oy\u00e9ndose a \u00a0Leonidas discutir con palabras groseras, generando la ri\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0lado el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0quienes \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0SAMUEL PACH\u00d3N S\u00c1NCHEZ se \u00a0encontraba \u00a0en avanzado estado de embriaguez, de forma que \u201cno pod\u00eda ejecutar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible\u201d, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0los \u00a0dictados \u00a0del \u00a0art\u00edculo 249 del estatuto procesal penal de entonces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo \u00a0arriba \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0no \u00a0estar \u00a0probado \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0actuase bajo la causal de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029-4 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, pero s\u00ed que debido al \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez, carec\u00eda de control sobre sus actos, y solicita casar la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0para \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0proferir \u00a0la que corresponde por \u00a0homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo.- Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n, denuncia el censor la existencia de \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales\u00a0 \u00a0y \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho de defensa, \u00a0afect\u00e1ndose \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0se \u00a0debe \u00a0aplicar en toda clase de actuaciones judiciales, siendo \u00a0indispensable \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0alegatos y la valoraci\u00f3n de las pruebas, \u00a0todo \u00a0lo cual olvid\u00f3 el Tribunal, pues de nada sirvi\u00f3 que la defensa planteara \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis profundo del elemento intencional, a lo cual no \u00a0dio \u00a0 respuesta \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0\u201cviol\u00e1ndose \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0la \u00a0ley\u00a0 \u00a0establecido \u00a0en el numeral cuarto del art\u00edculo 180 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al derecho de defensa reconoce el \u00a0censor \u00a0que, \u00a0dadas \u00a0sus \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocupaciones, no le fue posible atender con \u00a0diligencia \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0como el sindicado no estaba en capacidad de pagar \u00a0los \u00a0servicios \u00a0de \u00a0un \u00a0docto \u00a0en la materia, acept\u00f3 la designaci\u00f3n de oficio, \u00a0siendo \u00a0preferible \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0someta \u00a0a \u00a0un proceso disciplinario y no que un \u00a0humilde \u00a0campesino est\u00e9 en la c\u00e1rcel por el solo hecho de haber ingerido licor \u00a0y no contar con un defensor especializado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo.- Por \u00a0prioridad, \u00a0comienza \u00a0el Procurador Segundo Delegado en lo Penal advirtiendo que \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0confusos \u00a0sobre \u00a0nulidad \u00a0quedaron en el simple enunciado y \u00a0referirse \u00a0a la falta de respuesta a los alegatos de la defensa, no solamente no \u00a0se \u00a0adecua dentro de la pretendida causal, sino que olvid\u00f3 que por disposici\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de entonces, el superior \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0conocer \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos impugnados, como en efecto ocurri\u00f3, de \u00a0modo \u00a0que \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n de la sentencia s\u00ed fue el resultado del estudio de \u00a0las alegaciones presentadas por el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0rigen \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0impiden \u00a0que sea de libre formulaci\u00f3n el \u00a0reproche \u00a0por \u00a0nulidad, \u00a0as\u00ed eventualmente su declaraci\u00f3n sea oficiosa, siendo \u00a0imposible \u00a0que \u00a0la \u00a0alegada \u00a0falta de idoneidad sea suficiente para demostrar la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0cuando existen en el proceso constancias de la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0defensor \u00a0de oficio en casi todas las diligencias, adem\u00e1s de la \u00a0presentaci\u00f3n de alegatos e interposici\u00f3n de recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo.- Glosa \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0la \u00a0inobservancia \u00a0de \u00a0los \u00a0principios de limitaci\u00f3n, \u00a0taxatividad \u00a0y no contradicci\u00f3n, propios de la casaci\u00f3n, que no tuvo en cuenta \u00a0el \u00a0censor \u00a0al \u00a0plantear \u00a0en forma simult\u00e1nea la falta de aplicaci\u00f3n de normas \u00a0sustanciales \u00a0 y \u00a0 exponer \u00a0 conceptos \u00a0 sobre \u00a0 causales \u00a0 de \u00a0 justificaci\u00f3n, \u00a0inimputabilidad y circunstancias de atenuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0 que \u00a0en \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0(sentencia \u00a0de \u00a0julio \u00a02\/95, \u00a0M. \u00a0P. Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar), no se puede \u00a0reclamar \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo cargo la leg\u00edtima defensa y el reconocimiento del error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0sobre la antijuridicidad de la conducta, puesto que aquella supone la \u00a0real \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0y \u00a0\u00e9ste \u00a0no, en la medida que el agente obr\u00f3 \u00a0convencido de que estaba autorizado para realizar la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose a los testimonios, el libelista \u00a0entremezcla \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad, existencia y convicci\u00f3n, a la manera \u00a0de \u00a0un \u00a0memorial \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0sin \u00a0lograr \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0cuando \u00a0lo indicado es demostrar que el \u00a0fallador \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0los \u00a0principios esenciales de la inferencia l\u00f3gica. A lo \u00a0anterior, \u00a0agrega que el memorialista remata el cargo solicitando la absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0a \u00a0la vez pide que se le condene por homicidio culposo, en lo \u00a0que \u00a0parece \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0enfoque, \u00a0pero \u00a0olvidando identificar los derroteros que \u00a0caracterizan ese fen\u00f3meno delictivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0cargo \u00a0estaba destinado a combatir la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, era obligaci\u00f3n del censor indicar a \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0y \u00a0concretar los eventuales yerros del sentenciador, pero ante \u00a0todo \u00a0impera \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0magnitud \u00a0y trascendencia del reproche, de modo que \u00a0logre \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que acompa\u00f1a la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0atacada, \u00a0presupuestos \u00a0que \u00a0no cumple el libelo impugnatorio, que se \u00a0caracteriza \u00a0por la falta de concreci\u00f3n y claridad, lo que impide ahondar en su \u00a0estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De tal manera, sugiere la Delegada no casar el \u00a0fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo.- Por \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0tiene \u00a0una \u00a0eventual invalidaci\u00f3n del proceso, prima el \u00a0estudio \u00a0del \u00a0cargo \u00a0por \u00a0nulidad, aqu\u00ed radicado en la falta de respuesta a los \u00a0alegatos \u00a0 del \u00a0 impugnante \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 presunta \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Carente \u00a0de \u00a0sustento \u00a0se muestra el reproche \u00a0inicial, \u00a0 pues \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0notar \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0impugnados \u00a0fueron \u00a0el \u00a0origen \u00a0y \u00a0sustento \u00a0de \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n expuesta por el \u00a0Tribunal. \u00a0En efecto, confrontados el contenido del memorial de apelaci\u00f3n y las \u00a0consideraciones \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0queda \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0controversia \u00a0gir\u00f3 \u00a0en torno de la credibilidad del principal testigo de cargo, \u00a0la \u00a0entidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0para condenar, la culpabilidad y la valoraci\u00f3n del \u00a0dictamen \u00a0sobre embriaguez, que son los puntos de discrepancia planteados por la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Distinto \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0le \u00a0haya \u00a0concedido \u00a0la raz\u00f3n, como cuando anota que \u201cpese a las contradicciones que la \u00a0defensa \u00a0advierte en el testimonio de Juli\u00e1n Ballesteros, lo cierto es que este \u00a0encuentra \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0los dict\u00e1menes que obran a folios 42 y 43\u201d, o cuando \u00a0discrepa \u00a0de \u00a0sus argumentos al se\u00f1alar que, en lo atinente a la alegaci\u00f3n del \u00a0abogado \u00a0 defensor \u00a0 \u201cen \u00a0 referencia \u00a0 al \u00a0dictamen \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0y \u00a0a \u00a0sus \u00a0conclusiones, \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0distinguido \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho\u201d, \u00a0evidenci\u00e1ndose \u00a0que \u00a0no \u00a0omiti\u00f3 \u00a0considerar sus \u00a0alegatos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para que la omisi\u00f3n de una r\u00e9plica adecuada \u00a0a \u00a0los alegatos del defensor o del procesado, constituya vulneraci\u00f3n al derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0requiere \u00a0que \u00a0se hubiese incurrido en un defecto de trascendencia \u00a0definitoria. \u00a0No basta afirmar, de modo general, que el sentenciador olvid\u00f3 dar \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0los argumentos defensivos, sino que, como en todos los casos donde \u00a0se \u00a0invocan \u00a0factores de nulidad, ha de demostrarse plenamente en que consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0deficiencia, adem\u00e1s de la capacidad de los argumentos dejados de considerar \u00a0para \u00a0variar la decisi\u00f3n impugnada, que est\u00e1 precedida de la doble presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte que \u201csolo en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0se demuestre un yerro sustancial con capacidad para afectar las \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales con claro perjuicio para los sujetos intervinientes en el \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0o \u00a0que \u00a0implique \u00a0un \u00a0desconocimiento \u00a0de las bases fundamentales que \u00a0estructuran \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0puede \u00a0prosperar \u00a0el \u00a0pedimento de nulidad\u201d \u00a0(sentencia \u00a0de \u00a0enero \u00a024 \u00a0de \u00a02001, \u00a0rad. \u00a013.374, M. P. \u00c1lvaro Orlando P\u00e9rez \u00a0Pinz\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a la falta de defensa t\u00e9cnica, \u00a0que \u00a0curiosamente en el presente caso no ser\u00eda por ausencia de abogado sino por \u00a0la \u00a0ineptitud \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0mismo \u00a0se \u00a0atribuye, \u00a0conviene \u00a0recordar que \u201cha sido \u00a0criterio \u00a0un\u00e1nime \u00a0y \u00a0reiterado \u00a0de la Sala, que la validez de la actuaci\u00f3n se \u00a0reciente \u00a0sustancialmente \u00a0cuando el procesado ha carecido totalmente de defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0o \u00a0la \u00a0misma ha sido abandonada por el profesional a quien se encarg\u00f3 \u00a0su \u00a0representaci\u00f3n, \u00a0siempre \u00a0que esta \u00faltima actitud no constituya estrategia \u00a0defensiva\u201d \u00a0(sentencias \u00a0de septiembre 18 de 1996, rad. 11.502, M. P. Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll; \u00a0octubre 3 de 1996, rad. 9.994, M. P. quien aqu\u00ed cumple igual \u00a0funci\u00f3n; \u00a0junio 3 de 1998, rad. 10.003, M. P. D\u00eddimo P\u00e1ez Velandia; febrero 4 \u00a0de \u00a01999, \u00a0rad. \u00a011.005, \u00a0M. \u00a0P. Ricardo Calvete Rangel y enero 18 de 2001, rad. \u00a014.268, M. P. Fernando Arboleda Ripoll, entre muchas otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario a lo alegado, el proceso revela que \u00a0quien \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0esa \u00a0funci\u00f3n, \u00a0designado de oficio en la indagatoria, atendi\u00f3 \u00a0con \u00a0especial \u00a0solicitud \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0fase de \u00a0juzgamiento, \u00a0tanto \u00a0que \u00a0estuvo presente en la recepci\u00f3n de los testimonios de \u00a0Marco \u00a0Antonio \u00a0Bol\u00edvar \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0(fs. \u00a022 y Ss.), Jos\u00e9 Juli\u00e1n Ballesteros \u00a0L\u00f3pez \u00a0(fs. \u00a027 \u00a0y \u00a0Ss.), \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Epimenio \u00a0Bernal Cort\u00e9s (fs. 74 y Ss.), Luis \u00a0Ernesto \u00a0Rodr\u00edguez Ramos (fs. 77 y Ss.), Jorge Enrique Ramos Rodr\u00edguez (fs. 81 \u00a0y \u00a0Ss.), \u00a0Pompilio \u00a0Pach\u00f3n \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0(fs. 84 y Ss.) y Edgar Hernando Pach\u00f3n \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0(fs. \u00a088 \u00a0y \u00a0Ss.); \u00a0solicit\u00f3 copias del proceso, present\u00f3 alegatos \u00a0previos \u00a0a \u00a0la calificaci\u00f3n (fs. 109 a 116), intervino en la audiencia p\u00fablica \u00a0(fs. \u00a0147 \u00a0y \u00a0Ss.), \u00a0sustent\u00f3 \u00a0la apelaci\u00f3n contra la sentencia, que \u00e9l mismo \u00a0impugn\u00f3 \u00a0(fs. \u00a0184 \u00a0a \u00a0198), \u00a0recurri\u00f3 \u00a0en casaci\u00f3n y present\u00f3 la respectiva \u00a0demanda, \u00a0todo lo cual denota no ser real la pretendida orfandad de defensa, que \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0fue \u00a0ejercida \u00a0con \u00a0acuciosidad y deja sin prosperidad este \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo.- Con \u00a0insistencia \u00a0ha \u00a0expresado \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0no \u00a0basta \u00a0seleccionar la v\u00eda de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por error de hecho, sino que es \u00a0necesario \u00a0precisar \u00a0si las pruebas fueron supuestas, omitidas, tergiversadas en \u00a0su \u00a0significaci\u00f3n objetiva, o analizadas en contra de los principios de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0debiendo \u00a0as\u00ed \u00a0mismo \u00a0demostrarse la incidencia del desacierto en la \u00a0determinaci\u00f3n adoptada por el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ignor\u00f3 el censor estos aspectos esenciales en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche a la valoraci\u00f3n probatoria, pues dej\u00f3 el cargo \u00a0en \u00a0 el \u00a0 simple \u00a0 enunciado \u00a0 general \u00a0de \u00a0\u201cerrores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0evidentes \u00a0y \u00a0protuberantes \u00a0al \u00a0apreciar defectuosamente gran parte del material probatorio y \u00a0dejar \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0otras \u00a0pruebas\u201d, sin precisar el origen del yerro, si fue \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, falso juicio de existencia o falso raciocinio, \u00a0ni \u00a0las repercusiones que de all\u00ed se derivaren, siendo oportuno recordar que en \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0\u201ccuando \u00a0se ataca la prueba en casaci\u00f3n, ya sea por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0o \u00a0hecho, \u00a0la impugnaci\u00f3n no queda satisfecha con la simple \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0su demostraci\u00f3n, sino que se hace necesario probar \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0cometido el desacierto, el fallo hubiera sido favorable al \u00a0acusado\u201d \u00a0(sentencia \u00a0de \u00a0febrero \u00a011\/99, rad. 10.940, M. P. Jorge E. C\u00f3rdoba \u00a0Poveda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0destaca el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la censura contiene apreciaciones que, por excluyentes, no pueden ser \u00a0planteadas \u00a0en \u00a0un \u00a0solo \u00a0cargo, como el reconocimiento de la leg\u00edtima defensa, \u00a0que \u00a0supone \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de la ejecuci\u00f3n voluntaria del hecho, y la causal \u00a0que \u00a0exime la responsabilidad por err\u00f3nea convicci\u00f3n de no concurrir alguna de \u00a0las exigencias de la descripci\u00f3n t\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez \u00a0como \u00a0factor \u00a0determinante \u00a0de \u00a0un \u00a0trastorno \u00a0mental transitorio, no guarda relaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0con circunstancias de atenuaci\u00f3n punitiva y causales de justificaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0un cargo como el presente, donde est\u00e1n mezcladas toda clase de \u00a0argumentaciones \u00a0antag\u00f3nicas, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0considerado censura id\u00f3nea, por \u00a0tanto \u00a0se \u00a0impone su desestimaci\u00f3n, ante la imposibilidad, propia del principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0rige \u00a0en \u00a0materia \u00a0de casaci\u00f3n, que adem\u00e1s es rogada, de \u00a0suplir \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0de \u00a0la demanda o escoger alguno entre los excluyentes \u00a0puntos controvertidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0nada \u00a0sirve \u00a0afirmar que el testimonio de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 Juli\u00e1n \u00a0 Ballesteros \u00a0 L\u00f3pez \u00a0 est\u00e1 \u00a0 plagado \u00a0de \u00a0contradicciones \u00a0e \u00a0inconsistencias, \u00a0si \u00a0\u00e9stas \u00a0no \u00a0se \u00a0demuestran \u00a0y lo que realmente pretende el \u00a0censor \u00a0es \u00a0hacer prevalecer su personal apreciaci\u00f3n sobre la del Tribunal, que \u00a0expres\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cpese \u00a0a \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa advierte en el \u00a0testimonio \u00a0\u2026 lo cierto es que \u00e9ste encuentra respaldo en los dict\u00e1menes que \u00a0obran \u00a0a \u00a0folios \u00a042 \u00a0y \u00a043, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l manifest\u00f3 que al tratar de \u00a0defender \u00a0a \u00a0su hermano, SAMUEL PACH\u00d3N \u2018me \u00a0lanz\u00f3 \u00a0un \u00a0pu\u00f1al \u00a0y \u00a0me \u00a0cort\u00f3 \u00a0el \u00a0dedo \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0mano \u00a0izquierda\u2019, \u00a0raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0 \u00e9l \u00a0 reaccion\u00f3 \u00a0 golpe\u00e1ndolo \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 cabeza \u00a0con \u00a0una \u00a0botella \u00a0de \u00a0cerveza\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 mismo \u00a0 se \u00a0duele \u00a0de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del testimonio de Marco Antonio Bol\u00edvar Rodr\u00edguez, lo cual no es \u00a0cierto, \u00a0pues \u00a0expuso \u00a0el Tribunal que \u201cal examinar detenidamente lo declarado \u00a0por \u00a0Marco \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0si bien es cierto refiri\u00f3 que Leonidas \u00a0Ballesteros \u00a0corr\u00eda detr\u00e1s de Samuel Pach\u00f3n, empu\u00f1ando un ladrillo, no puede \u00a0pasarse \u00a0por \u00a0alto \u00a0que \u00a0tal \u00a0menci\u00f3n \u00a0obedeci\u00f3 a dos razones: 1) \u2018digo \u00a0eso \u00a0porque \u00a0Samuel \u00a0recibi\u00f3 \u00a0un \u00a0golpe \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza\u2019 (f. \u00a024); \u00a0y \u00a02) porque \u2018la gente \u00a0dec\u00eda \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0pegado \u00a0con \u00a0un \u00a0ladrillo, \u00a0dec\u00eda la gente\u2019 \u00a0(f. 26). As\u00ed las cosas, es indudable \u00a0que \u00a0Marco \u00a0Bol\u00edvar \u00a0no \u00a0percibi\u00f3, no vio a Leonidas Ballesteros empu\u00f1ando un \u00a0ladrillo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n \u00a0 similar \u00a0se \u00a0presenta \u00a0con \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0alcoholemia, \u00a0que \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la opini\u00f3n del \u00a0casacionista \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0valorada, pero no en la forma que pretend\u00eda la defensa, \u00a0sino \u00a0atendiendo \u00a0el \u00a0concepto \u00a0psiqui\u00e1trico, \u00a0que adem\u00e1s de considerar que el \u00a0entrevistado \u00a0al \u00a0momento de los hechos \u201cno padec\u00eda inmadurez psicol\u00f3gica ni \u00a0trastorno \u00a0mental \u00a0que \u00a0le impidieran comprender su actuaci\u00f3n y determinarse de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0esa \u00a0comprensi\u00f3n\u201d, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0embriaguez \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0influido \u00a0en \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u201cpero sin suprimir las capacidades de \u00a0comprensi\u00f3n y determinaci\u00f3n del sindicado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha de observarse, finalmente, que la inopinada \u00a0referencia \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0efect\u00faa a la culpabilidad, para afirmar, sin la \u00a0debida \u00a0separaci\u00f3n \u00a0y \u00a0subsidiaridad, \u00a0ni \u00a0fundamento, que el homicidio habr\u00eda \u00a0sido \u00a0culposo, \u00a0y \u00a0la \u00a0lejan\u00eda \u00a0entre \u00a0tal aserto y la realidad probatoriamente \u00a0establecida, \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 deja \u00a0 \u00a0 base \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0desarrollar \u00a0 \u00a0consideraciones \u00a0adicionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anotado \u00a0en \u00a0precedencia, tampoco prospera este cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro aspecto que ha venido se\u00f1alando la Sala \u00a0en \u00a0decisiones como \u00e9sta, es que el ajuste punitivo que pudiere derivarse de la \u00a0aplicaci\u00f3n\u00a0 \u00a0por favorabilidad de los correspondientes preceptos de la Ley \u00a0599 \u00a0de 2000, debe ser considerado por el respectivo Juez de Ejecuci\u00f3n de Penas \u00a0y Medidas de Seguridad (art. 79-7 L. 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0al \u00a0decidirse \u00a0la casaci\u00f3n sin \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0alguna sobre el fallo contra el cual va dirigida, esta providencia \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0es \u00a0suscrita \u00a0(art. \u00a0187 L. 600 de 2000, \u00a0anteriormente art. 197 D. 2700 de 1991) y no admite recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 10613 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Nilson Pinilla Pinilla \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 09 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., enero treinta y uno (31) de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Se \u00a0decide la casaci\u00f3n elevada en defensa de \u00a0SAMUEL \u00a0PACH\u00d3N [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5220","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5220"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5220\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}