{"id":5218,"date":"2023-09-08T16:23:10","date_gmt":"2023-09-08T16:23:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1055305-11-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:10","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:10","slug":"1055305-11-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1055305-11-02\/","title":{"rendered":"10553(05-11-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 10553 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr.\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado \u00a0Acta No. 135 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., cinco (5) de noviembre de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 14 de julio de 1994, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Diecinueve \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Cali \u00a0conden\u00f3 al se\u00f1or MAURICIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio culposo, a la pena principal de \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0a\u00f1os \u00a0m\u00e1s \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y prohibici\u00f3n de consumir \u00a0bebidas \u00a0alcoh\u00f3licas \u00a0por igual lapso, a indemnizar los perjuicios causados con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0Fiscal \u00a0que \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n y por el Procurador Judicial, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Cali, en fallo del 12 de diciembre de 1994, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia impugnada, con la modificaci\u00f3n consistente en declarar \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or FERN\u00c1NDEZ PINTO cometi\u00f3 el homicidio actuando dolosamente y no \u00a0por \u00a0imprevisi\u00f3n \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de \u00a0diecis\u00e9is \u00a0(16) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, a interdicci\u00f3n en el ejercicio de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso de diez (10) a\u00f1os, a la prohibici\u00f3n de \u00a0consumir \u00a0bebidas \u00a0alcoh\u00f3licas \u00a0durante \u00a0tres \u00a0a\u00f1os; le revoc\u00f3 el subrogado y \u00a0orden\u00f3 expedir boleta de captura en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El se\u00f1or MAURICIO FERN\u00c1NDEZ PINTO, agente \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0en \u00a0servicio \u00a0activo \u00a0para \u00a0ese \u00a0entonces, \u00a0conform\u00f3 su hogar con \u00a0Yolanda \u00a0Elizabeth \u00a0Mej\u00eda, \u00a0en cuya uni\u00f3n procrearon dos hijos; y resid\u00edan en \u00a0la \u00a0carrera \u00a041 No. 49-44, barrio El Vallado de la ciudad de Cali, en compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0Flora \u00a0Mej\u00eda \u00a0de \u00a0Cano, \u00a0madre \u00a0de Yolanda Elizabeth, y de Zoroastro Mej\u00eda \u00a0Barrios, su compa\u00f1ero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0s\u00e1bado 3 de noviembre de 1990, a ra\u00edz \u00a0de \u00a0desavenencias \u00a0conyugales, \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO \u00a0sali\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0y s\u00f3lo \u00a0retorn\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0lunes \u00a05 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes, d\u00eda festivo, bajo el influjo de \u00a0bebidas \u00a0alcoh\u00f3licas, \u00a0con \u00a0el \u00a0pretexto de ver a su hijo Mauricio; y aunque no \u00a0entr\u00f3\u00a0 \u00a0al inmueble, lo hizo llamar con el vigilante de la cuadra, pero el \u00a0ni\u00f1o \u00a0no pudo atender el requerimiento. Entonces, su padre se marcho y retorn\u00f3 \u00a0poco \u00a0despu\u00e9s con el mismo prop\u00f3sito, obteniendo igual resultado. No obstante, \u00a0esta vez no se retir\u00f3, sino que se qued\u00f3 rondando en el sector. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente \u00a0a \u00a0las 9:30 de la noche de \u00a0esa \u00a0misma \u00a0fecha, la se\u00f1ora Flora Mej\u00eda de Cano, al parecer con la intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0enterarse \u00a0si \u00a0su \u00a0yerno \u00a0continuaba \u00a0merodeando, \u00a0se \u00a0asom\u00f3 por un balc\u00f3n \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0el segundo piso, y en ese instante recibi\u00f3 un balazo, que le seg\u00f3 \u00a0la vida de inmediato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Yolanda Elizabeth Mej\u00eda y Zoroastro Mej\u00eda \u00a0Barrios, \u00a0hija \u00a0y \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de la v\u00edctima, respectivamente, informaron a las \u00a0autoridades \u00a0que \u00a0vieron \u00a0a \u00a0FERN\u00c1NDEZ PINTO inmediatamente despu\u00e9s del suceso \u00a0tr\u00e1gico, \u00a0a\u00fan portando el arma de fuego en sus manos; que lo increparon por lo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0hecho, pero logr\u00f3 huir hacia el lugar donde dej\u00f3 un veh\u00edculo que \u00a0conduc\u00eda; siendo capturado dos d\u00edas despu\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El protocolo de necropsia determin\u00f3 que la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Flor \u00a0Mej\u00eda \u00a0de \u00a0Cano falleci\u00f3 &#8220;debido a herida craneoencef\u00e1lica por \u00a0proyectil de arma de fuego de car\u00e1cter grave y mortal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inici\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0el Juzgado \u00a0Quince \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de Cali, ordenando el recaudo de las pruebas \u00a0pertinentes. \u00a0Recibi\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de indagatoria del Agente de la Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0MAURICIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO, \u00a0con asistencia de su defensor, y dispuso \u00a0dejarle en libertad con compromiso de presentaciones peri\u00f3dicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01991, \u00a0el \u00a0se\u00f1or FERN\u00c1NDEZ PINTO fue \u00a0afectado \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento consistente en detenci\u00f3n preventiva, por \u00a0el \u00a0 \u00a0 delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0culposo, \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0conserv\u00f3 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0libertad \u00a0provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0primera \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0sumaria \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1991, mediante auto que dispuso la reapertura de \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La Fiscal\u00eda Quinta Seccional de Cali, el \u00a020 \u00a0septiembre de 1993, calific\u00f3 nuevamente el m\u00e9rito del sumario, profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0MAURICIO FERN\u00c1NDEZ PINTO por el delito \u00a0agravado \u00a0de \u00a0homicidio por el parentesco, de conformidad con los art\u00edculos 323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Decreto 100 de 1980; \u00a0revoc\u00f3 \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 provisional \u00a0antes \u00a0concedida \u00a0y \u00a0expidi\u00f3 \u00a0boleta \u00a0de \u00a0captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor impugn\u00f3 aquella decisi\u00f3n; no \u00a0obstante, \u00a0la \u00a0Unidad de Fiscal\u00edas Delegadas ante el Tribunal Superior de Cali, \u00a0el 22 de diciembre de 1993, la confirm\u00f3 \u00edntegramente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0fase \u00a0de \u00a0la causa correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0Diecinueve \u00a0Penal del Circuito de Cali; dispuso la pr\u00e1ctica de pruebas \u00a0y \u00a0celebr\u00f3 el debate p\u00fablico, diligencia en la cual la Fiscal\u00eda ratific\u00f3 los \u00a0cargos por homicidio agravado, y la defensa reclam\u00f3 absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0del 14 de julio de \u00a01994, \u00a0el Juzgado Diecinueve Penal del Circuito Cali conden\u00f3 al se\u00f1or MAURICIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0culposo, y adopt\u00f3 las otras \u00a0determinaciones \u00a0rese\u00f1adas \u00a0en \u00a0la parte inicial de esta providencia (folio 316 \u00a0cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0Fiscal que profiri\u00f3 la acusaci\u00f3n y por el Procurador Judicial, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Cali, en fallo del 12 de diciembre de 1994, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia impugnada, con la modificaci\u00f3n consistente en declarar \u00a0que \u00a0el \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO cometi\u00f3 con dolo el homicidio agravado que le hab\u00eda \u00a0sido \u00a0endilgado; \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la pena principal de diecis\u00e9is (16) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0adecu\u00f3 las penas accesorias como de indic\u00f3 en precedencia (folio \u00a0390 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0del procesado interpuso y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuyo \u00a0fondo \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0solo \u00a0cargo \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0MAURICIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO \u00a0contra \u00a0el fallo del Tribunal Superior de Cali, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal primera del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0error \u00a0manifiesto de hecho por falso juicio de identidad, \u201cal no \u00a0advertir \u00a0o \u00a0tergiversar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0suceso \u00a0psicol\u00f3gico que revela la \u00a0prueba&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Aduce \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0recaudada en el \u00a0proceso \u00a0recoge \u00a0dos \u00a0temas \u00a0fundamentales \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0&#8220;no \u00a0pasaron \u00a0de \u00a0ser \u00a0registrados&#8221; \u00a0pese a que conllevaban una falla \u00a0sicol\u00f3gica en la esfera intelectiva: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero, \u00a0referido \u00a0a \u00a0la circunstancia \u00a0frustrante \u00a0y \u00a0causa de enojo ante la imposibilidad de ver a su menor hijo y que \u00a0la \u00a0propia sentencia esbozo al rese\u00f1ar en las p\u00e1ginas 15 y 23 que el procesado \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0violencia \u201csolo en momentos de frustraci\u00f3n, cuando lo inund\u00f3 \u00a0la \u00a0impotencia \u00a0y \u00a0quiso \u00a0dejar constancia frente a su mujer de su encono &#8230; La \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0ver \u00a0a \u00a0su \u00a0hijo \u00a0esa noche, solo fue\u00a0 una circunstancia \u00a0frustrante que ayudo a precipitar la salida de fuerza\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo \u00a0aspecto, \u00a0alude \u00a0al \u00a0estado de \u00a0alicoramiento \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0apenas rese\u00f1ado por el Tribunal cuando plasm\u00f3: \u00a0&#8220;en \u00a0ambas \u00a0ocasiones \u00a0el \u00a0justiciable \u00a0hizo \u00a0presencia \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0beodez, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0incluso \u00a0admitir \u00a0que cuando ocurri\u00f3 la segunda visita, se hallaba \u00a0m\u00e1s \u00a0embriagado. \u00a0Esta \u00a0es \u00a0una \u00a0realidad \u00a0que \u00a0no \u00a0puede ser controvertida sin \u00a0desquiciar\u00a0 la verdad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0dice \u00a0el censor, a estos \u00a0hechos \u00a0basilares les falt\u00f3 interpretaci\u00f3n reflexiva de la conducta humana, no \u00a0se \u00a0les dio el alcance que con su prueba se advierte, determinando la existencia \u00a0de error manifiesto de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0la frustraci\u00f3n de no poder ver a su hijo, el alcance que guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0&#8220;con \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0previsi\u00f3n \u00a0como \u00a0incapacidad sicol\u00f3gica en que \u00a0voluntariamente \u00a0se \u00a0coloc\u00f3 \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Fern\u00e1ndez Pinto para representarse el \u00a0efecto \u00a0nocivo&#8221;, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0conduce \u00a0a \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0culposa, \u00a0no dolosa como lo \u00a0determin\u00f3 el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Acude a la ciencia psicol\u00f3gica tratando \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0que \u00a0quiere explicar, y cita varios autores de esa \u00a0especialidad, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0discutible \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO \u00a0\u201cera de gran significaci\u00f3n dialogar esa noche con su menor \u00a0hijo. \u00a0Lo \u00a0comprueba \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haberse presentado en su domicilio conyugal \u00a0durante \u00a0 dos \u00a0oportunidades. \u00a0En \u00a0ese \u00a0momento \u00a0estaban \u00a0en \u00a0juego \u00a0importantes \u00a0intereses \u00a0y valores como el de la paternidad, en un hombre que se ha preocupado \u00a0intensamente \u00a0por \u00a0darle \u00a0estabilidad \u00a0econ\u00f3mica, \u00a0emocional y reconocimiento a \u00a0todo \u00a0el \u00a0contexto \u00a0familiar \u00a0suyo y de su esposa. La frustraci\u00f3n del encuentro \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0devenir \u00a0de \u00a0una \u00a0emoci\u00f3n \u00a0violenta, tempestuosa, brusca, de corta \u00a0duraci\u00f3n, \u00a0que \u00a0el \u00a0Honorable \u00a0Tribunal \u00a0califica \u00a0como &#8220;encono&#8221; o ira y que el \u00a0tratadista \u00a0define \u00a0como &#8220;fuerte excitaci\u00f3n emocional, que suscita un estado de \u00a0ira pasajero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Reitera que las emociones tienen efectos \u00a0en \u00a0el \u00a0plano \u00a0ps\u00edquico donde sucede excitaci\u00f3n de ideas, p\u00e9rdida del control \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0y \u00a0focalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n a un objeto determinado. &#8220;La \u00a0evidencia \u00a0de \u00a0un \u00a0estado emocional en el evento del momento punible, bien puede \u00a0constituir \u00a0indicador \u00a0plausible \u00a0de un obrar culposo &#8230; As\u00ed, estamos frente a \u00a0un \u00a0individuo que carece de cautela, que posee un comportamiento inadecuado, sin \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n sobre la inconveniencia y conveniencia, oportunidad \u00a0o \u00a0inoportunidad de su reacci\u00f3n&#8221;; tal estado psicol\u00f3gico lo llev\u00f3 a obrar sin \u00a0las \u00a0precauciones \u00a0debidas, \u00a0es \u00a0decir \u00a0la culpa por imprudencia, como lo hab\u00eda \u00a0entendido el Juez de Circuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Dice que a ello debe abonarse el notorio \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0tercer \u00a0grado \u00a0produce\u00a0 \u00a0alteraciones \u00a0funcionales \u00a0de \u00a0la corteza cerebral, por cuanto que la memoria, la atenci\u00f3n, y \u00a0la \u00a0asociaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ideas \u00a0est\u00e1n perturbadas. Y en el cuarto grado -cuando las \u00a0alteraciones \u00a0funcionales \u00a0son evidentes, as\u00ed como lo observ\u00f3 el testigo Ortiz \u00a0Bedoya- \u00a0 entre \u00a0 otros \u00a0 efectos \u00a0 existe \u00a0 falta \u00a0de \u00a0coordinaci\u00f3n \u00a0muscular, \u00a0incoordinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00fasculos oculares, visi\u00f3n doble, p\u00e9rdida sensorial, \u00a0reacci\u00f3n \u00a0lenta \u00a0en el tiempo, y existe p\u00e9rdida absoluta del control por falta \u00a0de inhibici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que todas esas circunstancias de la \u00a0embriaguez, \u00a0similar \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0padec\u00eda \u00a0el se\u00f1or MAURICIO FERN\u00c1NDEZ PINTO, \u00a0revelan que su conducta fue imprudente y no dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Advera \u00a0que \u00a0el Tribunal tergivers\u00f3 el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0&#8220;al \u00a0pretender \u00a0desvirtuar \u00a0la imprudencia utilizando \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que s\u00f3lo pueden servir para establecer la previsibilidad \u00a0del \u00a0 resultado&#8221;. \u00a0 Los \u00a0 argumentos \u00a0de \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0para \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0imprudencia \u00a0podr\u00edan \u00a0predicarse \u00a0de un hombre en condiciones normales, pero no \u00a0de \u00a0quien \u00a0se hab\u00eda colocado en ineptitud sicol\u00f3gica para comportarse conforme \u00a0a esa previsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0El libelista encuentra un falso juicio \u00a0de \u00a0identidad en el\u00a0 an\u00e1lisis que hizo el Tribunal Superior sobre la falta \u00a0de \u00a0previsi\u00f3n, \u00a0porque \u00a0la \u00a0tom\u00f3 \u00a0como \u00a0un problema objetivo, de relaciones de \u00a0tiempo \u00a0y \u00a0espacio, \u00a0y no como una circunstancia de la esfera intelectiva; dicho \u00a0yerro \u00a0 signific\u00f3 \u00a0 que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0violara \u00a0indirectamente \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00b0 \u00a0(culpabilidad) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0y \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a037 \u00a0(culpa) \u00a0y \u00a0329 \u00a0(homicidio culposo) del mismo \u00a0estatuto punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en aquellas reflexiones solicita a \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 impugnada \u00a0 y \u00a0 proferir \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0sustituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INTERVENCI\u00d3N \u00a0DEL \u00a0NO \u00a0RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Judicial \u00a066 \u00a0para Asuntos \u00a0Penales \u00a0de Cali, solicita desestimar el cargo, toda vez que al pretender que su \u00a0tesis \u00a0sea acogida, el recurrente termina por enfrentar su personal criterio con \u00a0el \u00a0del \u00a0Ad-quem, \u00a0desconociendo la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que \u00a0conlleva \u00a0el \u00a0fallo; \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n porque reclama la aplicaci\u00f3n de un sistema de \u00a0tarifa \u00a0 \u00a0legal \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0pruebas, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 recibo \u00a0 en \u00a0 nuestra \u00a0legislaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0advierte \u00a0que el libelista incurre en falencias t\u00e9cnicas y de fondo insalvables \u00a0que conspiran contra la prosperidad del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0la \u00a0causal invocada por el \u00a0casacionista \u00a0supone \u00a0como \u00a0requisito \u00a0ineludible, \u00a0que se desquicie el supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0en \u00a0que \u00a0se apoy\u00f3 la sentencia, para demostrar con claridad que si el \u00a0juzgador \u00a0no hubiese distorsionado la prueba, el fallo hubiera sido virtualmente \u00a0distinto, \u00a0previo \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0entre \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0de la sentencia y el \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba tergiversada, para poner en evidencia que el \u00a0Ad-quem \u00a0hizo \u00a0decir \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0algo \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0su contenido \u00a0objetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0libelo \u00a0no cumple dichos \u00a0presupuestos, \u00a0pues \u00a0constituye una mera enunciaci\u00f3n sin desarrollo, dedicado a \u00a0textualizar \u00a0doctrina \u00a0sobre \u00a0las emociones de las personas y de los estadios de \u00a0la \u00a0embriaguez, \u00a0para \u00a0luego \u00a0someterlos \u00a0a una confrontaci\u00f3n con p\u00e1rrafos del \u00a0fallo \u00a0cuestionado, \u00a0y \u00a0&#8220;a \u00a0modo \u00a0de \u00a0ilustraci\u00f3n del desarrollo de los hechos, \u00a0comenta \u00a0que \u00a0Fern\u00e1ndez Pinto se encontraba &#8220;frustrado&#8221; por no haber podido ver \u00a0a \u00a0su hijo y la \u00fanica cita que hace de las pruebas, es aquella donde transcribe \u00a0una \u00a0respuesta \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Emilio Ortiz Bedoya y Yolanda Elizabeth \u00a0Mej\u00eda, \u00a0cuando \u00a0toca lo referente a la previsibilidad del resultado, sin que en \u00a0manera \u00a0 alguna \u00a0destaque \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0aspectos \u00a0o \u00a0porque \u00a0sus \u00a0versiones \u00a0fueron \u00a0distorsionadas por el Tribunal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico encuentra que el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0cuestiona \u00a0alguna \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0sino \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0ellas \u00a0hace \u00a0la \u00a0sentencia, dejando al \u00a0descubierto \u00a0que \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0no \u00a0radica \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0un error in \u00a0iudicando \u00a0por parte del Tribunal, \u00a0sino \u00a0en \u00a0suscitar \u00a0una \u00a0tercera \u00a0labor \u00a0evaluativa de la prueba por parte de la \u00a0Corte Suprema de Justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que tampoco acierta el recurrente \u00a0al \u00a0presentar \u00a0como notas propias de la imprudencia o de la falta de previsi\u00f3n, \u00a0estructurales \u00a0de \u00a0la \u00a0culpa, \u00a0la \u00a0embriaguez del procesado y la b\u00fasqueda de su \u00a0hijo, \u00a0para \u00a0tratarlos \u00a0como \u00a0elementos desencadenantes del estado emocional que \u00a0gener\u00f3 \u00a0la \u00a0actitud \u00a0violenta, \u00a0hasta \u00a0el punto de llevarlo a atentar contra su \u00a0suegra, \u00a0pues tales circunstancias no son hechos propios de la imprudencia ni de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0previsi\u00f3n, sino que as\u00ed se quieren hacer ver, bajo el ropaje de \u00a0que \u00a0como \u00a0el \u00a0alcohol \u00a0disminuye la capacidad sensorial y perceptiva, la beodez \u00a0impidi\u00f3 \u00a0a \u00a0FERNANDEZ \u00a0PINTO \u00a0coordinar \u00a0sus \u00a0actos, \u00a0como \u00a0lo hubiera hecho en \u00a0situaci\u00f3n de normalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0orientarse \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0una \u00a0conducta culposa, sugiere un \u00a0actuar \u00a0en \u00a0trastorno \u00a0mental \u00a0preordenado, \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0de recibo bajo ning\u00fan \u00a0aspecto, \u00a0pues en todo caso ello no lo exime de responder por el dolo o la culpa \u00a0en \u00a0que se hallare al momento de colocarse en tal situaci\u00f3n, de acuerdo con los \u00a0art\u00edculos \u00a031 (inimputabilidad) y 32 (trastorno mental preordenado) del C\u00f3digo \u00a0Penal, Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, se\u00f1ala el Delegado, que la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0y \u00a0testimonial \u00a0recaudada \u00a0confluye \u00a0en afirmar que MAURICIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO \u00a0gozaba de plena comprensi\u00f3n y autodeterminaci\u00f3n, lo cual se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0las \u00a0pericias \u00a0psiqui\u00e1tricas y de las versiones testimoniales de \u00a0Elizabeth \u00a0Mej\u00eda y del vigilante Ortiz Bedoya, en cuanto relatan la actitud del \u00a0procesado, \u00a0antes, \u00a0durante y despu\u00e9s de hechos, permiti\u00e9ndose as\u00ed establecer \u00a0que \u00a0 su \u00a0 actuar \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0 imprudente, \u00a0ni \u00a0negligente, \u00a0sino \u00a0doloso, \u00a0como \u00a0detalladamente \u00a0lo \u00a0analiz\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en su fallo condenatorio, en el cual \u00a0descart\u00f3 los requisitos para que se estructure la culpa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0a la Sala no \u00a0casar la sentencia\u00a0 impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0cuando \u00a0advierte que el libelo fue estructurado de manera diversa a la que exige \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0y \u00a0que el desarrollar el cargo adolece de insalvables \u00a0vac\u00edos, \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 restan \u00a0toda \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0prosperar, \u00a0seg\u00fan \u00a0pasa \u00a0a \u00a0demostrarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad supone que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y oportunamente \u00a0practicado, \u00a0pero al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, recorta o adiciona en \u00a0su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De igual forma, ha insistido en que si la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente y es valorada en su integridad, pero se le asigna una \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0contraviene los postulados de la sana cr\u00edtica, es \u00a0decir, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, las m\u00e1ximas de la experiencia com\u00fan y los \u00a0aportes \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 ciencias, \u00a0 se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis, el demandante corre \u00a0con \u00a0la \u00a0carga de demostrar cu\u00e1l postulado cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demostrada \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del yerro y su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, en operaci\u00f3n de causa a efecto, \u00a0debe \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de determinada ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura \u00a0de \u00a0 verificar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0es \u00a0manifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0este evento, el planteamiento del \u00a0censor \u00a0se orienta a buscar que se vuelva sobre la tesis del fallador de primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0se reconozca un actuar culposo, no doloso, en el acto homicida que \u00a0se \u00a0atribuye \u00a0a MAURICIO FERN\u00c1NDEZ PINTO, pretendiendo que \u00e9l actu\u00f3 con falta \u00a0de \u00a0 previsi\u00f3n \u00a0generada \u00a0por \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0factores, \u00a0embriaguez \u00a0y \u00a0frustraci\u00f3n, \u00a0que \u00a0alteraron \u00a0su estado an\u00edmico, lo colocaron como una persona \u00a0con \u00a0precariedad \u00a0sicol\u00f3gica en su esfera intelectiva, afectaron su memoria, la \u00a0atenci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0 juicio, \u00a0 y \u00a0 lo \u00a0 colocaron \u00a0 en \u00a0incapacidad \u00a0de \u00a0medir \u00a0los \u00a0espacios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desarrollar el tema el censor argumenta \u00a0especulativamente \u00a0sobre \u00a0los \u00a0estados \u00a0emocionales \u00a0y \u00a0las \u00a0consecuencias de la \u00a0embriaguez, \u00a0para \u00a0luego \u00a0confrontar su modo de entender el asunto con p\u00e1rrafos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado, de donde resulta que lo que en realidad cuestiona \u00a0es \u00a0el \u00a0valor \u00a0o poder de persuasi\u00f3n que el Tribunal encontr\u00f3 en la pruebas, y \u00a0no \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem hubiese tergiversado la objetividad misma o el contenido de \u00a0los medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Aunque \u00a0es \u00a0evidente \u00a0el \u00a0esfuerzo \u00a0desplegado \u00a0por el casacionista en orden a abogar por su tesis seg\u00fan la cual el \u00a0homicidio \u00a0fue \u00a0imprudente, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0se \u00a0apoya \u00a0en la opini\u00f3n de varios \u00a0tratadistas, \u00a0no \u00a0desarrolla \u00a0en \u00a0rigor t\u00e9cnico el cargo, pues, si bien anuncia \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0versar\u00e1 sobre los desatinos cometidos en el fallo frente a la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0\u00fanicamente \u00a0menciona \u00a0sin \u00a0un \u00a0referente espec\u00edfico \u00a0verificable \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente, de una parte, la b\u00fasqueda de su hijo menor por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0de \u00a0otra, \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0embriaguez \u00a0en que supuestamente se \u00a0encontraba. \u00a0Alude \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Yolanda Elizabeth Mej\u00eda, en \u00a0cuanto \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0con anterioridad su compa\u00f1ero FERN\u00c1NDEZ PINTO le hizo un \u00a0disparo \u00a0al \u00a0aire, \u00a0sin \u00a0consecuencias; \u00a0e \u00a0invoca la declaraci\u00f3n del vigilante \u00a0Francisco \u00a0Emilio \u00a0Ort\u00edz \u00a0Bedoya, \u00a0quien \u00a0dice \u00a0haberse \u00a0percatado \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0implicado \u00a0\u201cdispar\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0agachada y caminando\u201d, pero no vio la \u00a0direcci\u00f3n del disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0tales circunstancias y \u00a0medios \u00a0probatorios, \u00a0no demuestra ninguna de las especies de error de hecho, en \u00a0forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0separada \u00a0como corresponde, sino que en un solo cuerpo presenta \u00a0sus \u00a0apreciaciones \u00a0generales, \u00a0de similar manera como lo hizo la defensa en las \u00a0instancias, \u00a0pero \u00a0esta \u00a0vez \u00a0con la esperanza de que su manera de ver el asunto \u00a0prevalezca sobre el criterio jur\u00eddico del Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del \u00a0error por \u00a0falso juicio de identidad \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0la imprecisi\u00f3n de tomar como pruebas propiamente \u00a0tales, \u00a0 \u00a0algunas \u00a0 \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0hechos \u00a0 indicadores, \u00a0 verbi \u00a0 gratia, \u00a0 la \u00a0embriaguez \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y la b\u00fasqueda reiterada de contacto con su hijo. De ah\u00ed que, cuando \u00a0alega \u00a0la \u00a0inadecuada interpretaci\u00f3n de esas \u201cpruebas\u201d, no pudo comparar lo \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0se \u00a0derivaba \u00a0de \u00a0ellas \u00a0con \u00a0lo \u00a0que el Tribunal pens\u00f3 que \u00a0dec\u00edan, \u00a0ni \u00a0la \u00a0manera c\u00f3mo se alej\u00f3 de su contenido material, de suerte que \u00a0priv\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0enterarse \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consist\u00eda la \u00a0distorsi\u00f3n, el cercenamiento o la adici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Quiz\u00e1 el mayor desacierto l\u00f3gico que \u00a0exhibe \u00a0el \u00a0libelo se advierte en el hecho de que da por demostrado que MAURICIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO \u00a0se \u00a0encontraba en avanzado estado de embriaguez, que cataloga \u00a0en \u00a0el \u00a0tercero \u00a0o \u00a0cuarto grado, cuando ninguna prueba as\u00ed lo ense\u00f1a, y sobre \u00a0todo \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Cali, a la luz de los testimonios, de la \u00a0experticia \u00a0y \u00a0de \u00a0los indicios, descarto una beodez de tal magnitud, y con ello \u00a0los \u00a0pretendidos \u00a0efectos \u00a0sobre \u00a0la \u00a0conciencia \u00a0y \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0de prever lo \u00a0previsible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 la \u00a0 saz\u00f3n, \u00a0 en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0psiquiatr\u00eda \u00a0forense \u00a0que el fallo invoca, el Ad-quem determin\u00f3 que el consumo \u00a0de \u00a0licor \u00a0que aduce el procesado \u201cno lo incapacitaba en la comprensi\u00f3n de la \u00a0ilicitud \u00a0de \u00a0sus \u00a0actos, y as\u00ed lo demuestra su forma de obrar antes, durante y \u00a0despu\u00e9s del hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0los \u00a0testimonios de Yolanda Elizabeth \u00a0Mej\u00eda, \u00a0hija \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0de \u00a0Zoroastro Mej\u00eda Barrios, compa\u00f1ero, y de \u00a0Francisco \u00a0Emilio \u00a0Ort\u00edz \u00a0Bedoya, celador de la cuadra, el Tribunal Superior de \u00a0Cali \u00a0dedujo \u00a0que el procesado MAURICIO FERN\u00c1NDEZ PINTO no estaba embriagado al \u00a0punto \u00a0de \u00a0no poder prever las consecuencias de su actuar, toda vez que entabl\u00f3 \u00a0un \u00a0di\u00e1logo \u00a0normal \u00a0con el vigilante, le pidi\u00f3 colaboraci\u00f3n para que llamara \u00a0al \u00a0ni\u00f1o \u00a0y \u00a0le cuidara el carro; condujo sin contratiempos el veh\u00edculo que le \u00a0prestaron \u00a0y \u00a0en el que lleg\u00f3 hasta el lugar del crimen; \u201cten\u00eda manejo de la \u00a0realidad \u00a0ps\u00edquica\u201d, \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0a un sitio concreto, identific\u00f3 el lugar \u00a0donde \u00a0viv\u00eda; \u00a0no \u00a0escandaliz\u00f3, se comport\u00f3 \u201cbien\u201d f\u00edsica y mentalmente, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que para el entorno social pas\u00f3 desapercibido el supuesto estado de \u00a0embriaguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Igualmente, con base en otros indicios \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0continu\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso paulatino de explicar por qu\u00e9 el actuar de \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0PINTO \u00a0fue \u00a0intencional \u00a0y \u00a0no imprudente. Analiz\u00f3 la existencia de \u00a0anteriores \u00a0episodios \u00a0de violencia dom\u00e9stica; valor\u00f3 el deseo de hacer sufrir \u00a0a \u00a0su esposa a\u00fan a trav\u00e9s de un ser querido para ella; record\u00f3 que el disparo \u00a0se \u00a0efectu\u00f3 \u00a0a \u00a06 \u00a0metros \u00a0de \u00a0distancia, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la casa y desde una calle \u00a0estrecha, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0era \u00a0imposible \u00a0no \u00a0ver \u00a0a su suegra mientras estaba \u00a0arrimada \u00a0a \u00a0la \u00a0baranda \u00a0del balc\u00f3n, pues, adem\u00e1s el barrio contaba con buena \u00a0iluminaci\u00f3n; \u00a0record\u00f3 \u00a0que \u00a0el implicado mantuvo una actitud alerta, pendiente \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurr\u00eda \u00a0en su vivienda; despu\u00e9s de cometer el il\u00edcito se alej\u00f3 \u00a0intentando \u00a0huir; en la retirada persisti\u00f3 en la violencia dolosa, al punto que \u00a0casi \u00a0ataca a Zoroastro Mej\u00eda Barrios cuando lo alcanz\u00f3 para reclamarle por lo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0hecho; \u00a0y \u00a0record\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0agresor \u00a0era \u00a0experto en el manejo de \u00a0armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese conjunto de circunstancias dedujo \u00a0que \u00a0era imposible que FERN\u00c1NDEZ PINTO no hubiera previsto las consecuencias de \u00a0su \u00a0actuar, \u00a0como lo hab\u00eda entendido el Juez de Circuito, y por ello revoc\u00f3 la \u00a0condena \u00a0de primera instancia por homicidio culposo, para en su lugar condenarlo \u00a0por homicidio doloso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Como \u00a0se \u00a0observa, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0pretend\u00eda \u00a0era cuestionar la estructura l\u00f3gica del fallo de segundo grado, con \u00a0miras \u00a0a \u00a0verificar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho pregonados, era \u00a0imperioso \u00a0abordar la prueba de indicios; analizar por separado, con la t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0todos y cada uno de los hechos indicadores asumidos por el Tribunal \u00a0Superior; \u00a0y comprobar que la inferencia l\u00f3gica o la persuasi\u00f3n que deriv\u00f3 de \u00a0ellos \u00a0estaban en franco desfase con la verdad probada, o que las deducciones en \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0pod\u00edan ofrecer conclusiones equ\u00edvocas o discordantes, en lugar \u00a0de \u00a0 \u00a0converger \u00a0 \u00a0hacia \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0dolo \u00a0 \u00a0como \u00a0 forma \u00a0 de \u00a0culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed que, en el cargo no se atac\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0su \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica, \u00a0pues no se hace referencia al cuidadoso \u00a0proceso \u00a0de \u00a0atribuci\u00f3n de responsabilidad penal que a trav\u00e9s de indicios hizo \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cali y, en cambio, la censura se concentr\u00f3 en criticar \u00a0aisladamente \u00a0el \u00a0pensamiento \u00a0de \u00a0esa \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a algunos hechos y \u00a0circunstancias, \u00a0desde \u00a0su personal \u00f3ptica, pero sin demostrar ning\u00fan error de \u00a0hecho o de derecho para concluir que fueron mal sopesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Aquel modo de sustentar ense\u00f1a que en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0una disparidad de criterios, una diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento entre el casacionista y el Tribunal, motivo adicional \u00a0para \u00a0que el cargo no tenga acogida, pues ante la imposibilidad de demostrar los \u00a0errores \u00a0que \u00a0postula, \u00a0como \u00a0si \u00a0tratara \u00a0de \u00a0ahondar en el debate, el defensor \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0sobre \u00a0el raciocinio de la \u00a0Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0observa que el problema subyace en la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cali otorg\u00f3 al acopio probatorio en su conjunto, pero en \u00a0este \u00a0tema \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la Corporaci\u00f3n, toda vez que no existe \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0o \u00a0asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito a las pruebas, sino que con la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0m\u00e9todo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0denominado \u00a0 \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a0254 y 294 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0derogado \u00a0(Decreto 2700 de 1991), y art\u00edculos \u00a0238, \u00a0257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), \u00a0el \u00a0juez tiene cierto grado de libertad para la apreciaci\u00f3n de las pruebas, con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de arribar a un estado de conocimiento acerca de los sucesos y de la \u00a0responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0se admita en casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0la postulaci\u00f3n del error de hecho por \u201cfalso juicio de convicci\u00f3n\u201d, \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0propio de un sistema probatorio tarifado, y que es el punto a donde \u00a0en \u00faltimas llega el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0En \u00a0definitiva, no se encuentra en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0un \u00a0argumento \u00a0que \u00a0compruebe \u00a0el \u00a0yerro judicial que \u00a0postula, y por ello no sale avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0De \u00a0conformidad con el art\u00edculo 187 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0 \u00a0 RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Excusa justificada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0 \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 10553 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr.\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado \u00a0Acta No. 135 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. 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