{"id":5213,"date":"2023-09-08T16:23:10","date_gmt":"2023-09-08T16:23:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1050714-02-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:10","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:10","slug":"1050714-02-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1050714-02-02\/","title":{"rendered":"10507(14-02-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10507 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.09 (31-01-02) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., catorce (14) de febrero de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el defensor de MARCO ANASTASIO REINA GUAQUETA contra \u00a0la \u00a0sentencia de noviembre 24 de 1994, mediante la cual el Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Bogot\u00e1 lo conden\u00f3 a\u00a0 la pena principal de 12 a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a04 y media de la \u00a0tarde \u00a0del 24 de noviembre de 1993 Ram\u00f3n T\u00e9llez Posada se encontraba en una de \u00a0la \u00a0cajas \u00a0del \u00a0&#8220;Supermercado Romi&#8221; (calle 106 Cra.38 de esta capital) cuando de \u00a0parte \u00a0de \u00a0dos \u00a0hombres \u00a0que \u00a0llegaron \u00a0hasta \u00e9l, fue objeto de varios disparos \u00a0hechos \u00a0con \u00a0pistola calibre 9 mm., los cuales lo impactaron en el cuello, brazo \u00a0y \u00a0rodilla. \u00a0T\u00e9llez \u00a0Posada \u00a0&#8211; \u00a0Mayor \u00a0retirado de la Polic\u00eda Nacional &#8211;\u00a0 \u00a0llevaba \u00a0puesto un chaleco antibalas en el momento del ataque. El ex oficial fue \u00a0conducido \u00a0a \u00a0las \u00a0cl\u00ednica \u00a0San \u00a0Bartolom\u00e9 de las Casas, donde se le salv\u00f3 la \u00a0vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0los agresores\u00a0 \u00a0emprendieron \u00a0la \u00a0huida. La Polic\u00eda inform\u00f3 por radio que\u00a0 se movilizaban \u00a0en \u00a0un \u00a0veh\u00edculo \u00a0Mazda \u00a0323, \u00a0color \u00a0gris \u00a0plateado, \u00a0de \u00a0placas J14029. En la \u00a0Sub-Estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda del barrio Pasadena (muy cercana a &#8220;Romi&#8221;) el agente \u00a0V\u00edctor \u00a0Hugo \u00a0Lizarazo \u00a0escuch\u00f3 \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n, sali\u00f3 a la puerta y vio al \u00a0mencionado \u00a0automotor, \u00a0estacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0puerta \u00a0del \u00a0conductor abierta y a \u00a0\u00e9ste\u00a0 \u00a0en \u00a0un \u00a0tel\u00e9fono \u00a0p\u00fablico, Lizarazo avis\u00f3 a las correspondientes \u00a0patrullas, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0arribaron \u00a0r\u00e1pidamente \u00a0y \u00a0el \u00a0aludido \u00a0conductor \u00a0fue \u00a0aprehendido \u00a0e identificado como MARCO ANASTASIO REINA GU\u00c1QUETA, quien al negar \u00a0cualquier \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0delito, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0era \u00a0de \u00a0propiedad de &#8220;Jimmy Romero&#8221;, a quien \u00e9l &#8220;le hace mandados&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reina Gu\u00e1queta no fue reconocido como uno de \u00a0los \u00a0dos \u00a0sujetos que atentaron contra la vida del ex Mayor T\u00e9llez Posada, pero \u00a0en \u00a0el \u00a0automotor \u00a0que \u00a0conduc\u00eda \u00a0fueron \u00a0hallados \u00a0dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0prenda dos \u00a0cartuchos \u00a0 9 \u00a0 mm. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0barra \u00a0de \u00a0cambios \u00a0estaba \u00a0cubierta \u00a0por \u00a0un \u00a0trapo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el informe policial, que el veh\u00edculo \u00a0fue hurtado el 25 de Julio de 1993 a Guillermo Ram\u00edrez Baham\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0versi\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Reina \u00a0Gu\u00e1queta \u00a0(fl.3), \u00a0refiere \u00a0que &#8220;Jimmy&#8221; le dijo que sacara dicho automotor del garaje y le \u00a0colaborara \u00a0en \u00a0algunas \u00a0gestiones. \u00a0Hacia \u00a0la \u00a0hora\u00a0 \u00a0en que fue capturado \u00a0llamaba \u00a0a \u00a0un amigo para ir a la taberna &#8220;La Tutela&#8221; y decidir si la tomaban en \u00a0arrendamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a088 \u00a0Seccional \u00a0de Bogot\u00e1 \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(fl.11) \u00a0e indag\u00f3 a Reina Gu\u00e1queta, quien, en esencia, \u00a0reiter\u00f3 \u00a0lo dicho en su primera versi\u00f3n, precisando que recogi\u00f3 a dos sujetos \u00a0por \u00a0\u201corden \u00a0de Jimmy&#8221;, a quienes dej\u00f3 en la calle 105 con autopista (fl.21 y \u00a0ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ram\u00f3n \u00a0 Joaqu\u00edn \u00a0 T\u00e9llez \u00a0Posada \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0(fl.28 \u00a0a \u00a030) \u00a0dijo\u00a0\u00a0 ser Mayor retirado de la Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0el \u00a0&#8220;atentado&#8221;\u00a0 \u00a0(como otro similar que sufrido meses \u00a0atr\u00e1s) \u00a0a las actividades que despleg\u00f3 cuando era oficial en servicio activo y \u00a0estuvo \u00a0 destinado \u00a0 a \u00a0combatir \u00a0el \u00a0orden \u00a0p\u00fablico, \u00a0el \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0y \u00a0la \u00a0corrupci\u00f3n \u00a0en \u00a0general. \u00a0A\u00f1ade \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a disparar y a herir a la \u00a0persona que lo agredi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El vigilante de una caseta aleda\u00f1a a &#8220;Romi&#8221;, \u00a0Argemiro \u00a0Torres \u00a0Rojas \u00a0(fl.40), afirma que el sujeto que dispar\u00f3 contra el ex \u00a0oficial \u00a0lo \u00a0hizo tambi\u00e9n en su contra, describiendo su fisonom\u00eda y detallando \u00a0que vest\u00eda pantal\u00f3n color blanco y chaqueta negra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0resolverse \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica del \u00a0sindicado se le someti\u00f3 a detenci\u00f3n preventiva (fl.148). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0escuchados \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0los \u00a0agentes de polic\u00eda V\u00edctor Hugo Lizarazo (fl.63), Juan Jairo \u00a0Montenegro \u00a0(fl.92), \u00a0Ebert \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0Clavijo (fl. 98) y Jos\u00e9 Leonoldo Pe\u00f1a \u00a0(fl.101). \u00a0 Todos \u00a0 ellos \u00a0 coinciden \u00a0 en \u00a0 afirmar \u00a0que, \u00a0avisados \u00a0sobre \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del veh\u00edculo presente en el escenario de los hechos, llegaron \u00a0al lugar y capturaron a Reina Gu\u00e1queta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Gladys Marina Olarte, la se\u00f1ora encargada del \u00a0garaje \u00a0donde \u00a0el veh\u00edculo en cuesti\u00f3n era guardado en arrendamiento, declar\u00f3 \u00a0(fls.116 \u00a0a \u00a0120) que la persona que hizo el respectivo contrato con ella, tiene \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del &#8220;retrato hablado&#8221; que Reina Gu\u00e1queta hizo del citado \u00a0&#8220;Jimmy \u00a0Romero&#8221; \u00a0(fl.5), y agrega esta testigo que el automotor de la referencia \u00a0fue \u00a0sacado del garaje el 15 de noviembre de 1993, antes de que se cumpliera &#8220;el \u00a0mes de arriendo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olivo Hern\u00e1n Burgos Gil, primo del sindicado, \u00a0declar\u00f3 \u00a0(fl.124) \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0lo llam\u00f3 por tel\u00e9fono a eso de las cinco de la \u00a0tarde \u00a0para \u00a0que fueran a la mencionada taberna y contemplaran la posibilidad de \u00a0tomarla \u00a0en \u00a0arriendo. \u00a0A\u00f1ade \u00a0que \u00a0se \u00a0pusieron \u00a0all\u00ed \u00a0una \u00a0cita, \u00a0pero Reina \u00a0Gu\u00e1queta no cumpli\u00f3 el compromiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n fue calificada (28 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01994) \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra Reina Gu\u00e1queta por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0(fl.154), providencia que apelada recibi\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n (20 de abril de 1994). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a050 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0y \u00a0dentro \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0oy\u00f3 \u00a0en \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0procesado \u00a0(fl.231), \u00a0quien manifest\u00f3 que los \u00a0referidos \u00a0proyectiles \u00a09mm. \u00a0&#8220;aparecieron posteriormente en la Estaci\u00f3n de Las \u00a0Villas&#8221; (fl.231). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Declar\u00f3 la se\u00f1ora Marlen Cristina Tengonoff \u00a0de \u00a0Mart\u00ednez \u00a0(fl.241), \u00a0quien \u00a0hasta \u00a0el \u00a019 de junio de 1994 fue due\u00f1a de la \u00a0mencionada \u00a0taberna \u00a0&#8220;La \u00a0Tutela&#8221;, \u00a0negocio que -dice- &#8220;puse en venta pero nunca \u00a0sali\u00f3 \u00a0cliente&#8221;. \u00a0No \u00a0recuerda \u00a0haber \u00a0convenido \u00a0una \u00a0cita \u00a0para \u00a0arrendar ese \u00a0establecimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5- Celebrada la audiencia p\u00fablica (fl.254) se \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0el 27 de septiembre de 1994 (fl.287), \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual, \u00a0en armon\u00eda con la acusaci\u00f3n, el procesado fue condenado a \u00a012 \u00a0a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n, fallo que, apelado por el defensor del acusado, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0en la sentencia que fue\u00a0 \u00a0recurrida en casaci\u00f3n por su defensor (fl. 19-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0D. \u00a02700 \u00a0de \u00a01991) el casacionista formula los siguientes \u00a0cargos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n directa, por aplicaci\u00f3n indebida, \u00a0de los art\u00edculos 323 y 22 del C\u00f3digo Penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador \u00a0tipific\u00f3 \u00a0como \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0una \u00a0conducta \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0las cuales \u00a0incapacitaron a T\u00e9llez Posada por 55 d\u00edas (fls.72 y 135). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0se puede inferir del concepto m\u00e9dico \u00a0forense \u00a0(fl.53-2) \u00a0la vida del ex oficial de la Polic\u00eda no corri\u00f3 peligro, es \u00a0muy \u00a0probable \u00a0que los agresores fueron al &#8220;Supermercado Romi&#8221; para hurtar, pero \u00a0no \u00a0 para \u00a0 matar \u00a0 a \u00a0T\u00e9llez \u00a0Posada, \u00a0contra \u00a0quien, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0debe aceptarse la comisi\u00f3n de un delito \u00a0de lesiones personales y no de homicidio tentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el demandante se dejaron de aplicar los \u00a0art\u00edculos 24 y 331 del precitado c\u00f3digo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo y tercer cargos. \u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed \u00a0alega el demandante violaci\u00f3n directa \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a023 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado \u00a0e \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a024 ib\u00eddem, por indebida aplicaci\u00f3n, dado que en \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0\u201cque \u00a0se \u00a0probara \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de Reina Gu\u00e1queta en los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0imputan, este habr\u00eda actuado como \u00a0c\u00f3mplice y no como autor\u201d. \u00a0A\u00f1ade \u00a0 \u00a0el \u00a0 recurrente \u00a0que \u00a0en \u00a0tal \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del ad-quem ha \u00a0generado \u00a0 al \u00a0 sindicado \u00a0 grave \u00a0 perjuicio \u00a0 al \u00a0imponer \u00a0una \u00a0pena \u00a0excesiva \u00a0(fl.54). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, afirma el demandante, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0&#8220;no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0punible alguno&#8221;, pues no dispar\u00f3 ni concurri\u00f3 al \u00a0&#8220;Supermercado \u00a0Romi&#8221;, \u00a0tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0probado \u00a0que haya determinado a alguien a \u00a0cometer la delincuencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a024 \u00a0del \u00a0referido \u00a0c\u00f3digo, el cual define la complicidad en el hecho \u00a0punible, \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0 encuentra \u00a0&#8220;m\u00e1s \u00a0adecuada \u00a0a \u00a0las \u00a0circunstancias&#8221; (fl.56) que dieron origen a este proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0sostiene \u00a0que el sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley por error de derecho &#8220;por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas&#8221; (fl.56), lo cual lo condujo a aplicar \u00a0indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos\u00a0 \u00a0300,\u00a0 \u00a0301,\u00a0 \u00a0302\u00a0 \u00a0y\u00a0 \u00a0303\u00a0 del\u00a0 C\u00f3digo\u00a0 de Procedimiento Penal\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0concretamente por \u00a0asignarle \u00a0valor de indicios a \u201cunas simples sospechas y conjeturas&#8221;, proceder \u00a0que \u00a0condujo \u00a0al fallador a la aplicaci\u00f3n errada de los art\u00edculos 22 y 323 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal. \u00a0 \u00a0Esta \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0la \u00a0 soporta \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 siguientes \u00a0afirmaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0proyectiles \u00a0de 9 mm. no se aportaron al \u00a0proceso, por ende no pudo realizarse el respectivo peritaje. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0&#8220;trapo \u00a0rojo&#8221; \u00a0que \u00a0cubr\u00eda \u00a0la barra de \u00a0cambios \u00a0del automotor no se puede deducir que tal implemento estaba destinado a \u00a0borrar \u00a0las \u00a0huellas decadactilares del procesado, quien conduc\u00eda el automotor, \u00a0ya \u00a0que \u00a0&#8220;m\u00e1s \u00a0del \u00a090% \u00a0de los conductores cargamos un trapo rojo en el carro&#8221; \u00a0(fl.57). \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0incriminado \u00a0no \u00a0abandon\u00f3 \u00a0el veh\u00edculo, no limpi\u00f3 las \u00a0huellas \u00a0o \u00a0cualquier \u00a0otro \u00a0vestigio \u00a0durante \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0que \u00a0dispuso del \u00a0auto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hechos, \u00a0como \u00a0ocurrieron, \u00a0no \u00a0permiten \u00a0inferir \u00a0cu\u00e1les eran las intenciones de los sujetos al arribar al &#8220;Supermercado \u00a0Romi&#8221;, \u00a0no \u00a0pudi\u00e9ndose \u00a0entonces excluir el hurto como \u00fanico prop\u00f3sito de los \u00a0delincuentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal yerra al admitir que los disparos \u00a0se \u00a0hicieron primeramente contra T\u00e9llez Posada, cuando fue \u00e9ste quien dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0los sujetos para repeler la presencia de los mismos, y por tanto, \u00e9stos \u00a0concentraron su ataque en aqu\u00e9l (fl. 58). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0insiste \u00a0en \u00a0que no existe &#8220;plena \u00a0prueba&#8221; \u00a0del \u00a0v\u00ednculo \u00a0entre \u00a0el \u00a0procesado y los autores del hecho punible. El \u00a0inculpado \u00a0estaba \u00a0s\u00f3lo \u00a0en el momento de ser capturado, no fue reconocido como \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0hizo \u00a0los disparos, ni como acompa\u00f1ante de los dos individuos \u00a0que arribaron al supermercado escenario de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los indicios arg\u00fcidos por el \u00a0sentenciador \u00a0y \u00a0afirma \u00a0que \u00a0con \u00a0ellos resulta inveros\u00edmil (ft.60) deducir la \u00a0responsabilidad \u00a0de Reina Gu\u00e1queta en el hecho, solicitando, en consecuencia, a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0y \u00a0proferir \u00a0el \u00a0sustituto que prev\u00e9 el \u00a0art\u00edculo 229 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0sugiere no \u00a0casar el fallo impugnado, con base en los siguientes fundamentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- El primer cargo no debe prosperar, ya que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0alegarse \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, el censor se adentra en la cr\u00edtica \u00a0del \u00a0peritaje \u00a0forense \u00a0sobre \u00a0las \u00a0lesiones personales que sufri\u00f3 el ofendido, \u00a0para \u00a0sostener \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0dicha \u00a0evidencia, que aquellas no eran aptas para \u00a0causar \u00a0la \u00a0muerte, distanci\u00e1ndose el casacionista del criterio que al respecto \u00a0sostuvo \u00a0el ad quem en la sentencia. Tambi\u00e9n cuestiona el testimonio de T\u00e9llez \u00a0Posada, \u00a0cuya versi\u00f3n acepta el fallador, en el sentido de que \u00e9ste tem\u00eda por \u00a0su \u00a0vida \u00a0y \u00a0antes \u00a0hab\u00eda sido v\u00edctima de otros atentados contra su integridad \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, al raciocinio del sentenciador \u00a0el \u00a0demandante pretende oponerle sus enunciados, formulando hip\u00f3tesis por sobre \u00a0lo \u00a0realmente \u00a0ocurrido, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0sin \u00a0demostrar error alguno por parte del tribunal (fl.30 cd. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0segundo y tercer \u00a0cargos, \u00a0advierte \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0que \u00a0tem\u00e1ticamente son uno s\u00f3lo y carecen de \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9xito. \u00a0Luego \u00a0de \u00a0referirse a las coautor\u00edas propia e impropia \u00a0(fl.32), \u00a0precisa \u00a0que en este caso el atentado contra el Mayor TELLEZ POSADA se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0por una pluralidad de personas, con distribuci\u00f3n de funciones, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0REINA \u00a0GUAQUETA el transporte de quienes \u00a0deb\u00edan \u00a0disparar \u00a0contra la v\u00edctima e intimidar al celador para que no fuera a \u00a0reaccionar. \u00a0En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0no \u00a0fue \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de \u00a0c\u00f3mplice, \u00a0sino \u00a0de \u00a0coautor, porque de principio a fin intervino en las etapas \u00a0del proceso delictual (fls.32 infra. y 33). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Al \u00a0cuarto reproche responde la Delegada \u00a0que \u00a0&#8220;resulta \u00a0antit\u00e9cnico&#8221; (f.33) aducir un error de derecho &#8220;por falso juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n&#8221; \u00a0cuando \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas no est\u00e1 sujeta a la \u00a0tarifa \u00a0legal. \u00a0En \u00a0este caso, el demandante no demostr\u00f3 que el tallador, en la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0se \u00a0haya \u00a0apartado \u00a0de la sana cr\u00edtica ni de \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>la l\u00f3gica (lo cual, adem\u00e1s, constituir\u00eda un \u00a0yerro \u00a0de \u00a0hecho, agrega), aparte de que, de todos modos, el procesado acepta la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0proyectiles calibre 9 mm., por lo cual son &#8220;infundadas \u00a0las \u00a0 afirmaciones \u00a0 del \u00a0 censor \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 concerniente \u00a0 a \u00a0 este \u00a0 aspecto&#8221; \u00a0(fl.34). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0-termina \u00a0el concepto del Ministerio \u00a0P\u00fablico- \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0toca \u00a0siquiera \u00a0otros \u00a0indicios \u00a0que \u00a0el Tribunal \u00a0consider\u00f3, &#8220;lo cual hace impr\u00f3spera la demanda&#8221; (fl.35). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia fue \u00a0atacada \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0por errada calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta imputada \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0conden\u00e1ndose \u00a0por \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0lo que constituy\u00f3 \u00a0simplemente \u00a0unas \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0y \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0hurto, \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de \u00a0c\u00f3mplice. \u00a0Para \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0de la Procuradur\u00eda, esta situaci\u00f3n, de haberse \u00a0presentado \u00a0el \u00a0ataque \u00a0en \u00a0forma \u00a0correcta, \u00a0\u201cpor violaci\u00f3n indirecta\u201d, no \u00a0ser\u00edan de recibo las pretensiones del actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El argumento que sustenta la discrepancia \u00a0del \u00a0demandante \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda instancia se basa en la adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta: \u00a0el Tribunal conden\u00f3 por tentativa de homicidio y el \u00a0impugnante \u00a0 admite, \u00a0por \u00a0esos \u00a0mismos \u00a0hechos, \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0lesiones \u00a0personales y tentativa de hurto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 \u00a0Cuando \u00a0la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0del error en la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 incurre \u00a0 el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0debe hacerlo la Corte a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0la censura debe hacerse a trav\u00e9s de la \u00a0causal \u00a0tercera. Y, en este caso, para que no quede en el simple enunciado y sin \u00a0la \u00a0debida \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0\u00e9sta \u00a0debe hacerse conforme a los par\u00e1metros de la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0precisando si la violaci\u00f3n de la norma sustancial fue directa \u00a0o \u00a0indirecta \u00a0y, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0caso, establecer cu\u00e1les fueron los desaciertos de \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0o \u00a0los \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0En este \u00faltimo evento, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0debe \u00a0concretarse \u00a0si \u00a0se trat\u00f3 de un error de hecho o de derecho, la \u00a0clase \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio en que se incurri\u00f3 y su incidencia en la validez de la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0referida \u00a0en \u00a0el r\u00e9gimen del \u00a0anterior \u00a0c\u00f3digo \u00a0de \u00a0procedimiento penal, pod\u00eda presentarse en los siguientes \u00a0supuestos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.1. \u00a0La \u00a0discrepancia \u00a0en \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que conlleva a diferente Cap\u00edtulo del C\u00f3digo Penal, \u00a0as\u00ed \u00a0 subsista \u00a0 la \u00a0 competencia \u00a0 de \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0que \u00a0conocieron \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2. \u00a0La \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de la conducta en un \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0dentro del mismo Cap\u00edtulo del C\u00f3digo Penal que implique cambio de \u00a0competencia \u00a0en relaci\u00f3n con las autoridades que pusieron fin a las instancias, \u00a0evento \u00a0\u00e9ste que\u00a0 impide a la Sala proferir fallo de sustituci\u00f3n, pues se \u00a0hace necesario invalidar lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 \u00a0Ante \u00a0la \u00a0ley \u00a0vigente al momento de los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0como para el recurso de casaci\u00f3n que ahora se \u00a0resuelve, \u00a0los \u00a0errores \u00a0en la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta, cometidos \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0o en la sentencia y que pudieran subsanarse \u00a0mediante \u00a0fallo \u00a0de sustituci\u00f3n, como cuando el tipo penal rechazado y admitido \u00a0corresponden \u00a0al mismo Cap\u00edtulo del C\u00f3digo Penal, sin cambio de competencia de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0que \u00a0fallaron las instancias, se deb\u00edan reprochar\u00a0 por la \u00a0causal primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0el caso sub \u00a0judice, se admite por el recurrente la consumaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de lesiones personales en concurso con una tentativa de hurto, sin \u00a0precisar \u00a0 si \u00a0 por \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0incapacidad \u00a0o \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0constituyen \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0o \u00a0delito. \u00a0Independientemente \u00a0de \u00a0lo incompleto que resulta la \u00a0censura \u00a0por este aspecto, lo cierto es que para la \u00e9poca en que se cumpli\u00f3 el \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0normas \u00a0procesales \u00a0vigentes \u00a0y para hacer referencia al \u00a0punible \u00a0 respecto \u00a0 del \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0 predica \u00a0 el \u00a0error \u00a0en \u00a0el \u00a0nomen \u00a0iuris, \u00a0como la incapacidad que se \u00a0le \u00a0fij\u00f3 \u00a0al \u00a0ofendido \u00a0fue de 55 d\u00edas, de dicha contravenci\u00f3n no conoc\u00eda el \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0dict\u00f3 \u00a0el fallo de primera instancia, competencia que tampoco \u00a0hoy \u00a0 le \u00a0 corresponde, \u00a0 conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0nueva \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0de \u00a0haberse \u00a0llegado \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la ocurrencia del error demandado, la Corte no podr\u00eda proferir fallo \u00a0de \u00a0 sustituci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tendr\u00eda \u00a0incidencia \u00a0en la competencia de los funcionarios judiciales que deb\u00edan conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la reclamaci\u00f3n correspond\u00eda ser formulada por la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0(con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica de la causal primera) y no por la v\u00eda de la \u00a0primera \u00a0(violaci\u00f3n directa o indirecta) como equ\u00edvocamente lo solicit\u00f3\u00a0 \u00a0el actor y lo sugiri\u00f3 la Procuradur\u00eda Delegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0raz\u00f3n \u00a0expuesta \u00a0releva \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0errores \u00a0de t\u00e9cnica que presenta el cargo por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0como \u00a0sobre \u00a0los \u00a0desaciertos del \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la valoraci\u00f3n de la prueba, entre otros aspectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera entonces este cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo y tercer cargos. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del art\u00edculo 23 del C.P. del c\u00f3digo penal \u00a0anterior \u00a0e \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a024 ib\u00eddem. Entre los soportes de la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0utilizada por el recurrente para demostrar el yerro se mencionan \u00a0el \u00a0que \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de Reina Gu\u00e1queta no pod\u00eda ser a t\u00edtulo de autor \u00a0sino \u00a0 de \u00a0 c\u00f3mplice, \u00a0 no \u00a0obstante \u00a0 lo \u00a0 cual,\u00a0 \u00a0asevera \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0&#8220;no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0punible alguno&#8221;, pues no \u00a0dispar\u00f3, \u00a0no concurri\u00f3 al &#8220;Supermercado Romi&#8221;, ni se comprob\u00f3 su vinculaci\u00f3n \u00a0con los delincuentes que perpetraron el reato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente caso, en raz\u00f3n de la causal \u00a0invocada, \u00a0se \u00a0deben \u00a0aceptar \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente los hechos y las pruebas como \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0por el sentenciador y, por tanto, orientar la argumentaci\u00f3n \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0existe \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0atacada un error consistente en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de las normas sustanciales \u00a0(art\u00edculos 23 y 24 del C.P.) que se denunciaron como quebrantadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0precisar y demostrar el \u00a0error \u00a0invocado, como lo indican las reglas mencionadas, en abierta oposici\u00f3n a \u00a0\u00e9stas, \u00a0el \u00a0censor se apart\u00f3 de la apreciaci\u00f3n de las pruebas y de los hechos \u00a0que \u00a0 dio \u00a0por \u00a0demostrados \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0como \u00a0se \u00a0establece \u00a0con \u00a0las \u00a0referencias \u00a0que \u00a0se \u00a0hacen en los \u00a0siguientes p\u00e1rrafos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0participaci\u00f3n del procesado como coautor \u00a0en \u00a0el \u00a0conato \u00a0de homicidio materia de este proceso, fue una evidencia procesal \u00a0admitida \u00a0por \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia. Por lo tanto, dada la causal \u00a0invocada \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0directa) \u00a0el \u00a0actor \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0entrar \u00a0a rebatir que el \u00a0acusado \u00a0Reina \u00a0Gu\u00e1queta, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0plan \u00a0criminal\u00a0 \u00a0encaminado \u00a0a dar \u00a0muerte\u00a0 \u00a0al \u00a0ex \u00a0oficial \u00a0T\u00e9llez \u00a0Posada, \u00a0condujo el carro en el cual los \u00a0hasta \u00a0ahora \u00a0desconocidos agresores arribaron al &#8220;Supermercado Romi&#8221;, veh\u00edculo \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0\u00e9stos huyeron, para finalmente dicho automotor y su conductor ser \u00a0encontrados \u00a0momentos \u00a0despu\u00e9s, \u00a0casi de inmediato. Semejante intervenci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0referido delito contra la vida, jam\u00e1s fue \u00a0catalogada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0como \u00a0mera &#8220;contribuci\u00f3n&#8221; o simple &#8220;ayuda&#8221;, sino \u00a0como coautor\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostener, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0impugnante, al \u00a0amparo \u00a0del cuerpo primero de la causal primera de casaci\u00f3n, que el incriminado \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0delito porque no dispar\u00f3, no estuvo en el lugar de los hechos \u00a0ni \u00a0se demostr\u00f3 su vinculaci\u00f3n con los responsables del reato, no solamente es \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0ajena \u00a0al \u00a0desarrollo \u00a0que \u00a0legal \u00a0y \u00a0t\u00e9cnicamente corresponde a la \u00a0causal \u00a0invocada, \u00a0sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0resulta \u00a0il\u00f3gica \u00a0y \u00a0excluyente \u00a0con \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0que \u00a0se \u00a0ven\u00eda \u00a0sosteniendo, \u00a0dado que admiti\u00f3 la participaci\u00f3n a \u00a0t\u00edtulo de c\u00f3mplice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0dial\u00e9ctica ajena al examen estrictamente \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0impon\u00eda \u00a0el \u00a0reparo \u00a0formulado, \u00a0impiden \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0hacer un \u00a0pronunciamiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0fondo \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0asunto \u00a0 \u00a0planteado \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tales \u00a0razones, \u00a0estos \u00a0cargos \u00a0tampoco \u00a0prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto Cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el Tribunal de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error de derecho en la valoraci\u00f3n de las pruebas, yerro \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0lo \u00a0vincula \u00a0con \u00a0los \u00a0indicios que dio por \u00a0establecidos \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0los \u00a0que \u00a0aunados al resto de la prueba recopilada, \u00a0sirvieron de fundamento a la orientaci\u00f3n de la decisi\u00f3n adoptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n se produce \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0concede \u00a0al medio probatorio un valor que la ley no le \u00a0asigna, \u00a0o \u00a0le \u00a0niega \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que expresamente se ha dispuesto en ella. En \u00a0consecuencia \u00a0s\u00f3lo \u00a0se da cuando se trata de medios de convicci\u00f3n sometidos en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0al m\u00e9todo de la tarifa legal, desconoci\u00e9ndose el precepto que \u00a0regula \u00a0su eficacia probatoria, por eso el yerro es de derecho y no de hecho. En \u00a0estos \u00a0casos \u00a0se debe establecer el alcance asignado por la ley a un determinado \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0evidencia \u00a0apreciada \u00a0equivocadamente por el juzgador en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a lo dispuesto por el ordenamiento jur\u00eddico y la incidencia irrefutable \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0para \u00a0cambiar \u00a0su sentido. Entonces, es indispensable \u00a0establecer \u00a0el \u00a0distanciamiento \u00a0entre \u00a0el \u00a0grado de convicci\u00f3n otorgado por el \u00a0sentenciador \u00a0a \u00a0la prueba con el previsto en una disposici\u00f3n legal. S\u00f3lo as\u00ed \u00a0se \u00a0puede \u00a0hundir la presunci\u00f3n de acierto y legalidad de la decisi\u00f3n judicial \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista, bajo la equivocada creencia de \u00a0que \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0opera \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0a los \u00a0art\u00edculos \u00a0300, \u00a0301, 302 y 303 del C.P.P. derogado, alcances que el legislador \u00a0no \u00a0les \u00a0otorg\u00f3, \u00a0esto \u00a0es, los asumi\u00f3 como reglas de valor probatorio, cuando \u00a0esta \u00a0no es la naturaleza de los supuestos all\u00ed contenidos. Tales disposiciones \u00a0hacen \u00a0referencia a los elementos y requisitos para la construcci\u00f3n, existencia \u00a0y \u00a0aportaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba indiciaria al proceso, m\u00e1s no se asigna all\u00ed un \u00a0m\u00e9rito probatorio positivo o negativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0las \u00a0acertadas \u00a0reflexiones de la Delegada \u00a0sobre \u00a0este cargo, cabe agregar que, en efecto, ante la ausencia de tarifa legal \u00a0para \u00a0 la \u00a0 evaluaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0ataca \u00a0la \u00a0&#8220;valoraci\u00f3n&#8221; \u00a0que \u00a0de \u00a0las mismas contiene el fallo recurrido, de admitirse que \u00a0tal \u00a0referencia se hac\u00eda para poner de presente un falso raciocinio, a\u00fan as\u00ed, \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante \u00a0era demostrar a la Corte, y no lo hizo, que el \u00a0juzgador \u00a0soslay\u00f3 \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0pretermitiendo \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0 las \u00a0 m\u00e1ximas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0 o \u00a0 los \u00a0 postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte advierte en la demanda, adem\u00e1s, que \u00a0al \u00a0tratar \u00a0de \u00a0rebatirse la prueba indiciaria que constituy\u00f3 soporte del fallo \u00a0impugnado, \u00a0se \u00a0utiliz\u00f3 una\u00a0 alegaci\u00f3n ambigua, dado que no se determin\u00f3 \u00a0si \u00a0el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0prueba \u00a0se realizaba\u00a0 por la &#8220;inferencia \u00a0l\u00f3gica&#8221; \u00a0(art.300 C.P.P.) elaborada por el sentenciador, o si su disenso ten\u00eda \u00a0por \u00a0objeto \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0&#8220;fuentes de los indicios&#8221; o los hechos indicadores, o \u00a0por \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0su \u00a0articulaci\u00f3n, \u00a0convergencia \u00a0 y \u00a0concordancia, \u00a0para \u00a0llegar \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0equivocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0exigencias, \u00a0interpretadas y elaboradas \u00a0por \u00a0la\u00a0 \u00a0jurisprudencial, \u00a0fueron desatendidas por el casacionista, quien, \u00a0en \u00a0cambio, se dedic\u00f3 a contraponer sus propios e interesados puntos de vista a \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0razonadas \u00a0que en armon\u00eda con la realidad procesal est\u00e1n \u00a0contenidas en la sentencia combatida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0no \u00a0prosperar \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados, el fallo acusado no se casar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0aspectos \u00a0atinentes a la aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad por el transito de legislaci\u00f3n penal, al no casarse \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0son \u00a0de \u00a0competencia \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n de penas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en los expuesto la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. NO CASAR el fallo recurrido. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, C\u00famplase y devu\u00e9lvase al Tribunal \u00a0de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 GOMEZ \u00a0 GALLEGO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS\u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0TERESA RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10507 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0 Aprobado Acta No.09 (31-01-02) \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., catorce (14) de febrero de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el defensor de MARCO [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5213","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5213\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}