{"id":5197,"date":"2023-09-08T16:23:09","date_gmt":"2023-09-08T16:23:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1027601-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:09","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:09","slug":"1027601-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1027601-08-02\/","title":{"rendered":"10276(01-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 10276 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 87 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., primero (1\u00ba ) de agosto \u00a0de dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la Corte el recurso de casaci\u00f3n interpuesto en defensa del \u00a0procesado \u00a0EMIRO \u00a0ANTONIO SIERRA SALINAS contra \u00a0el \u00a0fallo de fecha octubre 6 de 1994, por medio del cual el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San Gil confirm\u00f3 el dictado en primera instancia por el \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito de Puente Nacional (Santander), con la modificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el sentido de fijarle la pena en trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor del \u00a0delito \u00a0de\u00a0 \u00a0homicidio, \u00a0y de condenarlo al pago de una suma equivalente en \u00a0moneda \u00a0nacional \u00a0a \u00a0quinientos (500) gramos oro, a cada uno de los progenitores \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios, y de\u00a0 \u00a0doscientos \u00a0(200) \u00a0gramos \u00a0oro a los hermanos de esta \u00faltima, Jos\u00e9 Ever y Flor \u00a0Emilce Vargas Pe\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dan \u00a0cuenta los autos que en horas de la tarde del 19 de septiembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0en \u00a0el \u00a0corregimiento \u00a0de \u00a0San \u00a0Antonio \u00a0de \u00a0Los Leones, municipio de \u00a0Flori\u00e1n \u00a0(Santander), depart\u00edan varios contertulios dentro del establecimiento \u00a0de \u00a0 propiedad \u00a0 de \u00a0V\u00edctor \u00a0An\u00edbal \u00a0Cruz \u00a0Rojas, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0EMIRO \u00a0 ANTONIO \u00a0SIERRA \u00a0SALINAS, \u00a0Daido \u00a0Augusto Castro Gallego y Daniel Verano.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0local \u00a0hizo \u00a0aparici\u00f3n Greison \u00a0Enrique \u00a0 \u00a0Vargas \u00a0 \u00a0Pe\u00f1a, \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0SIERRA \u00a0SALINAS \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0atribuido la sustracci\u00f3n de una \u00a0pistola \u00a0cuando d\u00edas antes visit\u00f3 su residencia y al verlo, se le acerc\u00f3 para \u00a0ofrecerle \u00a0una \u00a0copa \u00a0de \u00a0aguardiente, \u00a0pero \u00a0como \u00a0Vargas \u00a0Pe\u00f1a no la acept\u00f3, \u00a0reaccion\u00f3 \u00a0arroj\u00e1ndole \u00a0el \u00a0licor \u00a0sobre \u00a0sus \u00a0ropas, \u00a0y \u00a0cuando \u00e9ste \u00faltimo \u00a0intent\u00f3 \u00a0 \u00a0retirarse \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 cantina, \u00a0 EMIRO \u00a0ANTONIO le dispar\u00f3 sorpresivamente con arma de fuego \u00a0ocasion\u00e1ndole la muerte para emprender seguidamente la fuga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue iniciada por el Juzgado Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Flori\u00e1n, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0practic\u00f3 \u00a0las \u00a0primeras \u00a0diligencias y \u00a0despu\u00e9s, \u00a0por competencia, remiti\u00f3 lo actuado a la Fiscal\u00eda D\u00e9cima Seccional \u00a0de Puente Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ante \u00a0los resultados infructuosos de la captura dispuesta en contra \u00a0del \u00a0imputado EMIRO ANTONIO SIERRA SALINAS, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0orden\u00f3 su emplazamiento y como no compareci\u00f3 al \u00a0proceso, \u00a0en resoluci\u00f3n del 12 de abril de 1993 fue declarado persona ausente y \u00a0se \u00a0le \u00a0design\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor de oficio con quien prosiguieron las diligencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a019 de mayo siguiente, el instructor \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica del contumaz con detenci\u00f3n preventiva como \u00a0autor \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0 agravado \u00a0 por \u00a0la \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Clausurado \u00a0 el \u00a0ciclo \u00a0investigativo, \u00a0el \u00a0inculpado \u00a0SIERRA \u00a0SALINAS alleg\u00f3 escrito por medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0design\u00f3 \u00a0defensor, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0le \u00a0reconoci\u00f3 personer\u00eda y tom\u00f3 \u00a0posesi\u00f3n \u00a0como \u00a0representante \u00a0judicial \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l. Posteriormente, agotado el \u00a0traslado \u00a0respectivo \u00a0y \u00a0en \u00a0providencia \u00a0de \u00a0octubre \u00a019 \u00a0de 1993, la Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 \u00a0el m\u00e9rito del sumario elevando acusaci\u00f3n contra el procesado por el \u00a0delito imputado en la medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0intentarse \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos con el apoderado del sindicado, renunci\u00f3 al poder conferido. \u00a0Por \u00a0tal \u00a0motivo, \u00a0la Fiscal\u00eda procedi\u00f3 entonces a desplazarlo como defensor y \u00a0dispuso \u00a0conferir tal calidad al profesional que con anterioridad hab\u00eda actuado \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que el tr\u00e1mite prosigui\u00f3 con su activa intervenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0La \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio se adelant\u00f3 ante el Juzgado Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Puente Nacional, despacho que agotado el per\u00edodo probatorio y \u00a0celebrada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0en \u00a0fallo \u00a0de \u00a0agosto 2 de 1994 conden\u00f3 al \u00a0acusado \u00a0SIERRA SALINAS a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0diecis\u00e9is \u00a0(16) a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor del delito de \u00a0homicidio \u00a0 agravado. \u00a0 La \u00a0sanci\u00f3n \u00a0se \u00a0fij\u00f3 \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0norma \u00a0preexistente a los hechos investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San \u00a0Gil \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0octubre del mismo a\u00f1o con las \u00a0modificaciones \u00a0atr\u00e1s \u00a0precisadas en punto de la pena y de la indemnizaci\u00f3n de \u00a0perjuicios, \u00a0pues retir\u00f3 la circunstancia de agravaci\u00f3n espec\u00edfica que hab\u00eda \u00a0sido tenido en cuenta en la acusaci\u00f3n para el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0LA\u00a0 DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0libelista \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0del criterio de los juzgadores rese\u00f1a \u00a0el \u00a0motivo que considera fue determinante del homicidio cuya autor\u00eda se endilga \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0diverso \u00a0del \u00a0hurto \u00a0de \u00a0un arma de su propiedad.\u00a0 As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0la \u00a0r\u00e9plica que encontraron sus pretensiones en los fallos de instancia \u00a0centrando \u00a0sus \u00a0mayores \u00a0cr\u00edticas \u00a0en el pronunciamiento del Tribunal, incluso, \u00a0sugiriendo \u00a0la violaci\u00f3n del derecho de defensa porque ning\u00fan eco encontr\u00f3 su \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0orientada \u00a0a obtener el reconocimiento de la circunstancia atenuante \u00a0de la ira a favor de su asistido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero posteriormente, en el \u201ccargo \u00a0\u00fanico\u201d elevado al amparo de \u00a0la \u00a0 causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio \u00a0de \u00a0SIERRA \u00a0 SALINAS \u00a0 acusa \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0originada \u00a0seg\u00fan \u00a0plantea, en la falta de valoraci\u00f3n de la prueba indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0reparo \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0en \u00a0las instancias \u00a0solicit\u00f3 \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la \u00a0ira, contemplada en el \u00a0mencionado \u00a0precepto, pues el m\u00f3vil del delito, de acuerdo con el testimonio de \u00a0D\u00edaz \u00a0Jim\u00e9nez, fue la sustracci\u00f3n de un arma de defensa personal de propiedad \u00a0de \u00a0 su \u00a0 asistido, \u00a0 efectuada \u00a0 precisamente \u00a0 por \u00a0 Greison \u00a0 Enrique \u00a0Vargas \u00a0Pe\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A\u00f1ade \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0dicho \u00a0deponente \u00a0sobre la causa del \u00a0homicidio \u00a0encontr\u00f3 \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Guillermo Vargas \u00a0Murcia, \u00a0progenitor de la v\u00edctima, pues manifest\u00f3 que su hijo apareci\u00f3 con el \u00a0arma \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0a quien la guerrilla lo requiri\u00f3 para que la devolviera, \u00a0raz\u00f3n \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 la \u00a0 entreg\u00f3 \u00a0 entonces \u00a0 al \u00a0comandante \u00a0del \u00a0grupo \u00a0subversivo.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0concluye \u00a0el censor, se trat\u00f3 de un hecho \u00a0notorio en la regi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Argumenta \u00a0 seguidamente, \u00a0 que \u00a0 como \u00a0 consecuencia \u00a0 del \u00a0 hurto \u00a0SIERRA SALINAS \u201centr\u00f3 en \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0crisis \u00a0irritable\u201d, \u00a0m\u00e1xime que la \u00a0\u201cgente rural tiene un concepto agudo del derecho de \u00a0propiedad\u201d.\u00a0 \u00a0De \u00a0igual modo, que reclam\u00f3 en \u00a0las \u00a0instancias a favor de su asistido este particular estado emocional, sin que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0le \u00a0concedieran \u201cvalor a la prueba \u00a0indiciaria \u00a0constituida \u00a0por \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0testimonios \u00a0recepcionados en la \u00a0causa\u201d, \u00a0imparciales y referidos a cada una de las \u00a0circunstancias del indicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0afirma \u00a0el censor m\u00e1s adelante, debe ser \u00a0analizada \u00a0y \u00a0valorada de acuerdo con la sana cr\u00edtica, de manera que en el caso \u00a0de \u00a0autos se tiene que los testimonios de D\u00edaz Jim\u00e9nez, Jos\u00e9 Guillermo Vargas \u00a0Murcia, \u00a0Carlos Abel Sierra \u201cy otros\u201d, \u00a0 \u00a0demuestran \u00a0 el \u00a0 \u201cestado \u00a0 de \u00a0exacerbaci\u00f3n \u00a0an\u00edmica\u201d \u00a0del acusado, producto de \u00a0una \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusta \u00a0provocaci\u00f3n, surgida de esa ileg\u00edtima sustracci\u00f3n del \u00a0arma \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad, \u00a0que \u00a0constituy\u00f3 \u00a0entonces \u00a0el motivo determinante del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0los \u00a0anteriores fundamentos, el libelista solicita a la Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0de sustituci\u00f3n correspondiente, el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0sus \u00a0efectos \u00a0en \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONCEPTO\u00a0 DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0advierte \u00a0de \u00a0antemano \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0adolece \u00a0de \u00a0un \u00a0orden \u00a0l\u00f3gico \u00a0en \u00a0su \u00a0elaboraci\u00f3n, \u00a0pues el escrito \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0lejos \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0satisfacer \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0estatuto de procedimiento penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0libelista \u00a0presenta \u00a0el nombre del \u00a0sindicado \u00a0e \u00a0identifica \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0y \u00a0seguidamente expone, sin \u00a0rese\u00f1a \u00a0 alguna \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0sus \u00a0consideraciones \u00a0personales \u00a0sobre \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y la valoraci\u00f3n de las pruebas que desde su particular \u00a0criterio \u00a0demuestran \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0bajo \u00a0el \u00a0cual \u00a0afirma \u00a0que \u00a0obr\u00f3 el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Despu\u00e9s, \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 cap\u00edtulo \u00a0 \u00a0 titulado \u00a0 \u00a0\u201cDemanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u201d, aduce la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0y \u00a0sugiere la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 60 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0preexistente a la comisi\u00f3n del il\u00edcito como consecuencia del desd\u00e9n de \u00a0la \u00a0prueba indiciaria, pero la sustentaci\u00f3n del cargo se reduce a continuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0unas \u00a0afirmaciones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0sobre \u00a0el \u00a0m\u00f3vil de la conducta punible, que \u00a0edifica \u00a0sobre \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0D\u00edaz \u00a0Jim\u00e9nez, corroborado a trav\u00e9s de la \u00a0versi\u00f3n de Jos\u00e9 Guillermo Vargas Murcia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las cosas, el Delegado encuentra \u00a0que \u00a0el \u00a0pretendido \u00a0yerro \u00a0se configura en \u00faltimas, por la acusada ausencia de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0dos \u00a0testimonios, no de la prueba indiciaria, sin que le \u00a0asista \u00a0tampoco la\u00a0 raz\u00f3n al demandante en dicho aserto, porque si bien en \u00a0la \u00a0sentencia recurrida no se mencionan expresamente los declarantes citados, lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0el ad quem concluy\u00f3 que el hurto del arma ocurrido d\u00edas antes \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos, \u00a0no pod\u00eda ser tenido en cuenta como la ofensa grave e injusta \u00a0requerida \u00a0por el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal.\u00a0 De ah\u00ed entonces, que la \u00a0alegada \u00a0exacerbaci\u00f3n \u00a0emocional \u00a0de SIERRA SALINAS, \u00a0aducida \u00a0 por \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0dicho \u00a0acontecimiento, \u00a0 \u00a0carezca \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0relevancia \u00a0 \u00a0frente \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0censurada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0significa \u00a0entonces, afirma la Procuradur\u00eda, que el \u00a0casacionista \u00a0 se \u00a0 limita \u00a0a \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0personal \u00a0al \u00a0judicial, \u00a0desconociendo \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de legalidad y acierto que acompa\u00f1a a la \u00a0sentencia impugnada.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En consecuencia, sugiere a la Corte no \u00a0casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CONSIDERACIONES\u00a0 DE \u00a0LA SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0escrito con el que se pretende la infirmaci\u00f3n de la sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0como \u00a0lo \u00a0advierte \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Delegada, \u00a0no contiene en \u00a0momento \u00a0alguno \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n de los sujetos procesales, tampoco presenta \u00a0la \u00a0s\u00edntesis de los hechos materia de juzgamiento ni de la actuaci\u00f3n procesal, \u00a0pues \u00a0bajo \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0correspondiente, el demandante se dedica a enfrentar su \u00a0criterio \u00a0 personal \u00a0sobre \u00a0la \u00a0causa \u00a0que \u00a0origin\u00f3 \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0al \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0que \u00a0radica \u00a0en \u00a0el \u00a0hurto \u00a0d\u00edas \u00a0antes de un arma de propiedad de \u00a0SIERRA SALINAS, atribuido \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Vargas \u00a0Pe\u00f1a, \u00a0y \u00a0por raz\u00f3n del cual afirma que el \u00e1nimo del \u00a0procesado se hallaba exacerbado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0M\u00e1s \u00a0a\u00fan, \u00a0plantea \u00a0en \u00a0este \u00a0punto, \u00a0contra \u00a0todo \u00a0orden \u00a0l\u00f3gico, \u00a0la violaci\u00f3n del derecho de defensa porque en el \u00a0curso \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ning\u00fan \u00a0eco encontr\u00f3 la alegaci\u00f3n orientada a obtener el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la circunstancia atenuante de la ira a favor de su asistido, \u00a0reparo \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0no concreta en el ataque erigido contra la legalidad de \u00a0la decisi\u00f3n censurada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pero \u00a0las \u00a0mayores \u00a0falencias \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0surgen, \u00a0no \u00a0en la \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos echados de menos en precedencia, tendientes a \u00a0determinar \u00a0los \u00a0sujetos procesales, el tr\u00e1mite cumplido y la verdad que se dio \u00a0por \u00a0demostrada en el fallo impugnado, como tampoco en la advertida incoherencia \u00a0al \u00a0entremezclar \u00a0tales \u00a0aspectos \u00a0con las cr\u00edticas a la validez de lo actuado, \u00a0sino \u00a0en \u00a0la \u00a0precaria \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0elevado \u00a0y su \u00a0deficiente desarrollo argumentativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0 efecto, \u00a0 \u00a0 bajo \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 t\u00edtulo \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u201c\u00fanico \u00a0 cargo\u201d, \u00a0 el \u00a0libelista \u00a0invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y si bien no especifica la v\u00eda del \u00a0ataque, \u00a0es decir, si es por infracci\u00f3n directa o mediata de la ley sustancial, \u00a0del \u00a0enunciado \u00a0posterior del reproche puede discernirse con entera claridad que \u00a0se \u00a0encamina \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0esta \u00faltima, pues acusa la falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a060 del anterior C\u00f3digo Penal, en cuanto contemplaba la circunstancia \u00a0atenuante \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ira,\u00a0 \u00a0derivada \u00a0seg\u00fan \u00a0atesta, \u00a0de \u00a0un \u00a0\u201cerror \u00a0de \u00a0hecho \u00a0del juzgador\u201d de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, la pretendida fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche \u00a0se \u00a0traduce \u00a0en \u00a0un \u00a0escrito \u00a0que \u00a0revela \u00a0el desconocimiento del \u00a0defensor \u00a0acerca \u00a0de \u00a0las exigencias t\u00e9cnicas del recurso extraordinario.\u00a0 \u00a0Ciertamente, \u00a0plantea \u00a0que \u00a0el Tribunal omiti\u00f3 \u201cla \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba indiciaria\u201d, que tampoco \u00a0especifica, \u00a0pues sin intentar demostrar la realidad del desatino endilgado y su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0el fallo objeto del recurso acude a continuaci\u00f3n, b\u00e1sicamente, \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos de juicio que en su opini\u00f3n demuestran que el \u00a0sindicado \u00a0 \u00a0 SIERRA \u00a0 \u00a0 SALINAS \u00a0 \u00a0 obr\u00f3 \u00a0bajo \u00a0un \u00a0estado \u00a0de ira determinado por la grave e injusta \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0de la v\u00edctima, quien d\u00edas antes le hurt\u00f3 un arma de fuego de su \u00a0propiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Planteado \u00a0as\u00ed \u00a0el reparo, el censor pasa \u00a0por \u00a0alto, \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0que \u00a0de \u00a0anta\u00f1o \u00a0tiene \u00a0establecido la Sala, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0del ataque al indicio, que corresponde precisar si la equivocaci\u00f3n \u00a0denunciada \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0en relaci\u00f3n con los medios demostrativos que soportan \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0en la inferencia l\u00f3gica o en la determinaci\u00f3n de su \u00a0fuerza \u00a0demostrativa, \u00a0pues son de diversa naturaleza los desaciertos en los que \u00a0puede \u00a0incurrir \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en cada una de estas fases de la construcci\u00f3n de \u00a0dicha prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la impropiedad anterior se agrega que la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0se traduce, a la manera de un alegato de instancia, \u00a0en \u00a0el enfrentamiento del criterio personal e interesado del demandante sobre el \u00a0m\u00f3vil \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0al \u00a0que \u00a0fue \u00a0colegido \u00a0en \u00a0forma \u00a0coincidente \u00a0por \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0que \u00a0radica \u00a0en \u00a0el \u00a0hurto \u00a0del arma, a partir del cual predica una \u00a0exaltaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e1nimo \u00a0en \u00a0el \u00a0procesado \u00a0que \u00a0configurar\u00eda \u00a0la circunstancia \u00a0atenuante \u00a0de la ira, discurrir carente de toda vocaci\u00f3n de \u00e9xito en esta sede \u00a0extraordinaria, \u00a0pues \u00a0como \u00a0la \u00a0sentencia impugnada viene precedida de la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0prevalecen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 otra \u00a0parte, \u00a0en \u00a0esta \u00a0deficiente \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, el libelista se aparta del enunciado del cual parte y \u00a0sin \u00a0concretar \u00a0dislate \u00a0alguno \u00a0en la prueba indiciaria, finalmente sugiere tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ignor\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0D\u00eddimo \u00a0Alfonso \u00a0D\u00edaz \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Guillermo \u00a0Vargas \u00a0Murcia, \u00a0Carlos \u00a0Abel \u00a0Sierra \u00a0 \u00a0 \u201cy \u00a0 \u00a0 otros\u201d \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cuya \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0prescinde, \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0atesta, \u00a0demostrar\u00edan \u00a0la \u00a0realidad \u00a0del \u00a0hurto \u00a0de \u00a0un arma de propiedad del acusado y que el autor de tal \u00a0apoderamiento \u00a0fue \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Vargas \u00a0Pe\u00f1a, por consiguiente, el m\u00f3vil del \u00a0delito sobre el cual edifica la referida causal de atenuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero en este otro planteamiento, en el que \u00a0se \u00a0sugiere \u00a0el error de hecho por falso juicio de existencia, reca\u00eddo no sobre \u00a0la \u00a0prueba indiciaria sino respecto de las mencionadas declaraciones,\u00a0 como \u00a0lo \u00a0 destaca \u00a0 la \u00a0 Procuradur\u00eda, \u00a0 tampoco \u00a0acert\u00f3 \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0porque \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0la \u00a0deficiente \u00a0enunciaci\u00f3n del reparo y de constatarse \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores omitieron la menci\u00f3n expresa de las versiones obtenidas de \u00a0los \u00a0deponentes citados, lo cierto es que la sustracci\u00f3n il\u00edcita del arma, que \u00a0el \u00a0demandante arguye se demostrar\u00eda a trav\u00e9s de ellos, se tuvo por demostrada \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0pero sin atribuirle la configuraci\u00f3n del estado \u00a0emocional invocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Efectivamente, \u00a0en la decisi\u00f3n conclusiva \u00a0del \u00a0a \u00a0quo, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dio r\u00e9plica a la pretensi\u00f3n de la defensa en torno a \u00a0ella se consider\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n \u00a0se \u00a0dibuja \u00a0en \u00a0el proceso la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del \u00a0il\u00edcito que se hace consistir en el hurto de un arma de fuego \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0agresor \u00a0por \u00a0parte de la v\u00edctima, circunstancia esta que a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0defensor dio lugar a la explosi\u00f3n de \u00e1nimo de su defendido, a una \u00a0ira \u00a0causada \u00a0por \u00a0ese comportamiento y que finalmente dio al traste con la vida \u00a0de \u00a0VARGAS \u00a0PE\u00d1A\u2026.Y es que el hecho del hurto del arma se produjo casi un mes \u00a0antes \u00a0de \u00a0la reacci\u00f3n, entonces no podemos hablar de ira, sino de venganza por \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0rencor \u00a0anidado \u00a0en \u00a0el \u00a0homicida \u00a0pero \u00a0nunca ira\u2026\u201d (fs. 185 y 186, cd. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el mismo sendero razon\u00f3 el Tribunal, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0no \u00a0afirm\u00f3 categ\u00f3ricamente la realidad del hurto, le rest\u00f3 en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0cualquier \u00a0incidencia \u00a0para \u00a0estructurar \u00a0la \u00a0ira como circunstancia \u00a0atenuante \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 siguientes \u00a0consideraciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cIndependientemente \u00a0del apoderamiento o \u00a0no \u00a0del arma de fuego, lo cual podr\u00eda constituir un delito de hurto, la Sala no \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0razones suficientes para sostener que la atenuante \u00a0aludida se configura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0primer \u00a0lugar es claro que el mejor \u00a0llamado \u00a0a \u00a0invocar \u00a0que obr\u00f3 en esas condiciones es el propio imputado, porque \u00a0la \u00a0ira \u00a0o \u00a0el dolor intenso son estado emocionales propios de la esfera \u00edntima \u00a0del \u00a0actor\u2026En \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0acusado \u00a0no compareci\u00f3 al proceso, luego no se \u00a0conoce \u00a0si \u00a0algo \u00a0perturb\u00f3 \u00a0su esp\u00edritu y lo indujo a reaccionar en contra del \u00a0finado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0pueda \u00a0hablarse \u00a0de actos externos que indujeran a ese estado \u00a0sicol\u00f3gico \u00a0porque \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0no \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0al \u00a0hipot\u00e9tico hurto ni \u00a0formul\u00f3 ning\u00fan reclamo en torno a ello el d\u00eda del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0segundo \u00a0lugar, las motivaciones de \u00a0este \u00a0episodio no pueden ubicarse definitivamente en el supuesto hurto del arma, \u00a0pues \u00a0surge \u00a0como \u00a0causa \u00a0inmediata \u00a0del \u00a0hecho \u00a0la \u00a0no aceptaci\u00f3n por parte de \u00a0Greison \u00a0de \u00a0un \u00a0trago \u00a0que \u00a0le \u00a0ofrec\u00eda \u00a0el \u00a0acusado, de modo que si en verdad \u00a0pudiera \u00a0imputarse al ofendido la sustracci\u00f3n de la pistola a la postre esto no \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0el \u00a0homicidio\u2026\u201d \u00a0(fs. \u00a012 \u00a0y \u00a013, cd. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, resulta evidente que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0las \u00a0razones \u00a0expresamente aducidas en la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0que \u00a0integra \u00a0unidad jur\u00eddica con la de primer grado, y al hacerlo, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0parte \u00a0en \u00a0el \u00a0ataque \u00a0de unos presupuestos distintos de aquellos que \u00a0sustentan \u00a0la \u00a0condena, \u00a0sino \u00a0que \u00a0al \u00a0omitir \u00a0considerarlos, \u00a0deja enhiesta la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0los falladores asumieron para desestimar la aplicaci\u00f3n de \u00a0la aminorante relacionada con el estado emocional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, ante las fallas t\u00e9cnicas y \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0anotadas, \u00a0la censura no prospera. Por lo tanto, la sentencia \u00a0impugnada no se casar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0NO \u00a0 \u00a0 \u00a0 CASAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0 \u00a0CASTELLANOS\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON PINILLA PINILLA \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 10276 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 87 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., primero (1\u00ba ) de agosto \u00a0de dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la Corte el recurso de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}