{"id":519,"date":"2023-09-07T20:27:29","date_gmt":"2023-09-07T20:27:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9041-30-05-96\/"},"modified":"2023-09-07T20:27:29","modified_gmt":"2023-09-07T20:27:29","slug":"9041-30-05-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9041-30-05-96\/","title":{"rendered":"9041 (30-05-96)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando se procura controvertir el an\u00e1lisis de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0en casaci\u00f3n, un tal prop\u00f3sito debe cumplirse seg\u00fan se \u00a0trate \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la prueba de los hechos indicadores que permiten efectuar \u00a0la \u00a0 construcci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0de \u00a0atacar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0indiciaria. \u00a0Ha \u00a0de \u00a0agregarse, \u00a0que \u00a0igual \u00a0precauci\u00f3n \u00a0debe \u00a0tenerse cuando se controvierte por el \u00a0actor \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0individual \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0articulada \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 fuerza \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0primera fase, los errores judiciales \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0de \u00a0hecho o de derecho, en cualquiera de sus modalidades, es decir, \u00a0de \u00a0existencia o identidad en el primer caso, y de legalidad o convicci\u00f3n en el \u00a0segundo. \u00a0Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, por ejemplo, fue incorporada al \u00a0proceso \u00a0en \u00a0indebida \u00a0forma, se estar\u00e1 en presencia de un error de derecho por \u00a0falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la segunda fase, el error siempre ser\u00e1 de \u00a0identidad, \u00a0y \u00a0se \u00a0presenta si el fallador desv\u00eda o tergiversa el curso l\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0inferencia. \u00a0Es \u00a0la \u00a0disconformidad \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0con el hecho \u00a0indicado, \u00a0atendidos \u00a0los \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos y las reglas generales de la \u00a0experiencia. \u00a0La alegaci\u00f3n de este error presupone la aceptaci\u00f3n por parte del \u00a0casacionista de la prueba del hecho indicador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0fase \u00a0de la valoraci\u00f3n de la fuerza \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0los \u00a0errores \u00a0pueden \u00a0ser de hecho o de derecho, \u00a0seg\u00fan \u00a0su estimaci\u00f3n deba hacerse de cara al sistema probatorio de persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0o \u00a0de \u00a0la tarifa legal. En nuestro sistema penal, por estar la prueba \u00a0indiciaria \u00a0sujeta en su valoraci\u00f3n a las reglas de la sana cr\u00edtica, solamente \u00a0tienen \u00a0cabida, \u00a0en \u00a0este \u00a0campo, \u00a0los \u00a0errores \u00a0de hecho. La alegaci\u00f3n de este \u00a0desacierto, \u00a0presupone, \u00a0por \u00a0razones de l\u00f3gica, la aceptaci\u00f3n de que el hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0encuentre \u00a0demostrado y que es correcta la inferencia indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El primer paso, entonces, cuando de atacar la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0se \u00a0trata, \u00a0es \u00a0determinar \u00a0el \u00a0origen \u00a0del \u00a0error, teniendo \u00a0presente \u00a0que \u00a0si \u00a0se \u00a0objeta \u00a0la \u00a0prueba del hecho indicador, no es posible, al \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0atacar \u00a0la \u00a0inferencia l\u00f3gica, o su fuerza probatoria, pues, de \u00a0hacerse, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0se torna contradictorio y por tanto inexaminable en sede de \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 9041 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No.82 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe de Bogot\u00e1, D. C., treinta de mayo \u00a0de mil novecientos noventa y seis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Conoce la \u00a0Sala \u00a0del recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia de \u00a029 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01993, \u00a0por medio de la cual el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Ibagu\u00e9 conden\u00f3 al procesado JUAN CARLOS \u00a0CARDOZO \u00a0SUAREZ \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de 10 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, al declararlo responsable del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Antecedentes.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda \u00a0Oviedo, \u00a0socorrista de la Cruz Roja de El Espinal, visit\u00f3 el domingo 15 \u00a0de \u00a0diciembre de 1991, en las primeras horas de la noche, la sede de la entidad, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se encontr\u00f3 con algunos compa\u00f1eros, entre ellos Juan Carlos Cardozo \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0Jes\u00fas \u00a0Alberto \u00a0Peralta \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Jorge Alberto Avila Cubides y Jos\u00e9 \u00a0Gustavo \u00a0 Valdez \u00a0 Vargas, \u00a0y \u00a0con \u00a0la \u00a0auxiliar \u00a0de \u00a0enfermer\u00eda \u00a0Leyla \u00a0Mar\u00eda \u00a0Lozano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De all\u00ed, se \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0a su residencia, de donde sali\u00f3 minutos despu\u00e9s, llevando puesta una \u00a0sudadera \u00a0verde tono lama. Sus familiares sostienen que se retir\u00f3 porque deb\u00eda \u00a0prestar \u00a0turno \u00a0esa noche en la sede de la Cruz Roja y que de ellos se despidi\u00f3 \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0las \u00a010 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche. \u00a0Hasta \u00a0esa hora, se tiene noticia de sus \u00a0actividades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El lunes, \u00a0entre \u00a0las \u00a08 \u00a0y \u00a08:30 \u00a0de la ma\u00f1ana, Luis Jos\u00e9 Ortiz Clavijo, propietario del \u00a0taller \u00a0&#8220;Servi \u00a0Aceite La Trece&#8221; de El Espinal, y Luis Ernesto Polan\u00eda Perdomo, \u00a0hallaron \u00a0en \u00a0la \u00a0quebrada que pasa por la parte de atr\u00e1s de dicho inmueble, en \u00a0una \u00a0bolsa \u00a0pl\u00e1stica, los documentos personales de Jes\u00fas Mar\u00eda, y la sudadera \u00a0que \u00a0vest\u00eda \u00a0la \u00a0noche \u00a0anterior. \u00a0Luis \u00a0Jos\u00e9 \u00a0decidi\u00f3 buscar a Jes\u00fas Mar\u00eda \u00a0guiado \u00a0por \u00a0los \u00a0documentos encontrados, pero como no logr\u00f3 ubicarlo, le dej\u00f3 \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0pasara por su negocio a recogerlos. Al enterarse los familiares \u00a0de \u00a0este \u00a0hallazgo, \u00a0procedieron \u00a0a \u00a0formular \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0denuncia por \u00a0desaparecimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El martes, \u00a0en \u00a0las \u00a0primeras \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0Agentes \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda del vecino \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0El \u00a0Guamo, alertados por una llamada an\u00f3nima recibida a las 7:30 \u00a0horas, \u00a0localizaron \u00a0en \u00a0el \u00a0per\u00edmetro urbano de esa localidad, abandonada, con \u00a0las \u00a0llaves \u00a0puestas \u00a0en \u00a0el \u00a0encendido, \u00a0la\u00a0 motocicleta en la cual Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda se movilizaba la noche del domingo (fls.12, 13 y 14-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Este mismo \u00a0d\u00eda, \u00a0en \u00a0las \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde, \u00a0empleados \u00a0y socorristas de la Cruz Roja, \u00a0movidos \u00a0por \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0moscas y malos olores que emanaban de un aljibe \u00a0localizado \u00a0en \u00a0sus \u00a0instalaciones, procedieron a destaparlo, descubriendo en el \u00a0fondo \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0mezclado \u00a0con \u00a0basura, \u00a0el \u00a0cuerpo sin vida de Jes\u00fas Mar\u00eda \u00a0Oviedo,\u00a0\u00a0 \u00a0semidesnudo, \u00a0junto \u00a0con \u00a0una \u00a0colchoneta \u00a0perteneciente al \u00a0Voluntariado. \u00a0En \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0fronto \u00a0parieto \u00a0temporal \u00a0derecha, \u00a0el cad\u00e1ver \u00a0presentaba \u00a0una \u00a0herida \u00a0de \u00a020 \u00a0ctms., con fractura de cr\u00e1neo y exposici\u00f3n de \u00a0masa \u00a0encef\u00e1lica, \u00a0de \u00a0naturaleza mortal, causada por objeto corto contundente. \u00a0El \u00a0diagn\u00f3stico \u00a0probable \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0muerte al momento de practicarse la \u00a0necropsia \u00a0(dic.17\/91 \u00a010 \u00a0p. \u00a0m.), fue de 48 horas (fls.1, 266 y 490 cd.1, 77 y \u00a0vto. cd.2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Las \u00a0instalaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0Roja \u00a0de \u00a0El \u00a0Espinal se integran por dos secciones \u00a0independientes, \u00a0pero \u00a0comunicadas \u00a0entre \u00a0s\u00ed: \u00a0la parte m\u00e9dica y la parte del \u00a0Voluntariado. \u00a0 En \u00a0 esta \u00a0segunda \u00a0secci\u00f3n, \u00a0est\u00e1n \u00a0los \u00a0dormitorios \u00a0de \u00a0los \u00a0socorristas \u00a0y la parte administrativa de la entidad. Aqu\u00ed, en el corredor y en \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de la entrada principal, la aseadora y auxiliar de enfermer\u00eda Leyla \u00a0Mar\u00eda \u00a0Lozano \u00a0advirti\u00f3 \u00a0el \u00a0lunes \u00a0en \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana algunas huellas de sangre, \u00a0recientes, \u00a0que \u00a0le \u00a0llamaron \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0lo cual pregunt\u00f3 a varias \u00a0personas, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0al procesado Juan Carlos Cardozo Su\u00e1rez, sin que nadie \u00a0le \u00a0diera explicaci\u00f3n alguna (fls.13, 48). El martes, despu\u00e9s del hallazgo del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0fueron \u00a0advertidas \u00a0y \u00a0fotografiadas \u00a0otras, \u00a0de las cuales da amplia \u00a0cuenta el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Las primeras \u00a0averiguaciones \u00a0establecieron \u00a0que en la parte m\u00e9dica dorm\u00eda diariamente Leyla \u00a0Mar\u00eda \u00a0Lozano, \u00a0quien \u00a0en \u00a0las ma\u00f1anas hac\u00eda el aseo del Voluntariado y en la \u00a0tarde \u00a0trabajaba \u00a0con \u00a0la \u00a0secci\u00f3n \u00a0de \u00a0salud \u00a0como auxiliar de enfermer\u00eda. Se \u00a0determin\u00f3 \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, \u00a0que \u00a0la \u00a0noche del 15 de diciembre, el socorrista Juan \u00a0Carlos \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0hizo \u00a0turno \u00a0en \u00a0la \u00a0sede \u00a0del Voluntariado, quien, al \u00a0retirarse, \u00a0registr\u00f3 en el libro de guardia como hora de entrada las 7:30 de la \u00a0noche, \u00a0y \u00a0como \u00a0hora de salida las 6:30 de la ma\u00f1ana, sin novedades, seg\u00fan se \u00a0lee en el aparte correspondiente (fls.5, 175). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Leyla Mar\u00eda Lozano se sabe que el lunes, cuando se levant\u00f3, \u00a0siendo \u00a0las cinco de la ma\u00f1ana, Juan Carlos Cardozo Su\u00e1rez ya no se encontraba \u00a0en \u00a0la \u00a0sede, y que las llaves, de las cuales le hac\u00eda entrega personalmente al \u00a0terminar \u00a0los \u00a0turnos, las hab\u00eda dejado en las rejas de la parte m\u00e9dica, en un \u00a0lugar visible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se tiene \u00a0tambi\u00e9n \u00a0conocimiento, \u00a0por \u00a0la \u00a0misma \u00a0fuente, \u00a0que \u00a0alrededor \u00a0de las 8 de la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0de \u00a0este \u00a0mismo d\u00eda, Cardozo Su\u00e1rez se comunic\u00f3 telef\u00f3nicamente con \u00a0Leyla \u00a0Mar\u00eda \u00a0para que le recogiera unas medias que se le hab\u00edan quedado en la \u00a0sede. \u00a0Ella \u00a0busc\u00f3 \u00a0y \u00a0las \u00a0encontr\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0piso \u00a0cerca \u00a0del \u00a0escritorio del \u00a0Secretario, \u00a0las \u00a0recogi\u00f3 \u00a0y \u00a0las ech\u00f3 dentro de unas botas. Minutos despu\u00e9s, \u00a0Cardozo Su\u00e1rez se har\u00eda presente en el lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Por estos \u00a0hechos, \u00a0 fueron \u00a0capturados \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0de \u00a018 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad,\u00a0 \u00a0y \u00a0Jes\u00fas Alberto Peralta P\u00e9rez, de 15 a\u00f1os, ambos voluntarios de \u00a0la \u00a0Cruz Roja de El Espinal. Este \u00faltimo, por haber proferido amenazas la noche \u00a0del \u00a0Domingo contra la v\u00edctima, despu\u00e9s de que no le permitiera quedarse en la \u00a0sede \u00a0guardando \u00a0turno. Respecto de \u00e9l, se dispuso expedir copias con destino a \u00a0los Juzgados de Menores, por competencia (fls.47). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0neg\u00f3 \u00a0cualquier \u00a0participaci\u00f3n \u00a0suya en los hechos. \u00a0Explic\u00f3 \u00a0que \u00a0la noche del domingo durmi\u00f3 solo en la sede del Voluntariado. Se \u00a0acost\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a010:15 \u00a0de \u00a0la noche y se levant\u00f3 creyendo que eran las 6 de la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0porque \u00a0esa hora marcaba su reloj. Como hab\u00eda quedado de acompa\u00f1ar a \u00a0su \u00a0mam\u00e1 \u00a0a \u00a0la \u00a0plaza \u00a0de \u00a0mercado a las 5 de la ma\u00f1ana, se visti\u00f3 de prisa, \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0libro \u00a0de \u00a0guardia \u00a0la \u00a0hora que cre\u00eda que era, y se retir\u00f3 \u00a0dejando \u00a0las \u00a0llaves \u00a0en \u00a0la \u00a0reja de la parte m\u00e9dica para que Leyla las viera. \u00a0Cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a su residencia se di\u00f3 cuenta que eran las 5:15 de la ma\u00f1ana y \u00a0ech\u00f3 \u00a0de \u00a0menos \u00a0las \u00a0medias. Fue entonces cuando se comunic\u00f3 telef\u00f3nicamente \u00a0con \u00a0Leyla \u00a0para \u00a0encarg\u00e1rselas. \u00a0La \u00a0llamada \u00a0la \u00a0hizo \u00a0a \u00a0las 8 de la ma\u00f1ana \u00a0aproximadamente (fls.26, 195, 485). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a019 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Criminal de El \u00a0Espinal, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva, por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0mediante prove\u00eddo de 24 de diciembre de 1991 (fls.113 y \u00a0ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fabio \u00a0Navarro \u00a0Pe\u00f1a, \u00a0Presidente \u00a0del \u00a0Comit\u00e9 \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz Roja del Municipio de El \u00a0Espinal, \u00a0ampli\u00f3 \u00a0su \u00a0versi\u00f3n para se\u00f1alar que el domingo 29 de diciembre, al \u00a0atender \u00a0un llamado del procesado Cardozo Su\u00e1rez, fue enterado por \u00e9ste, en la \u00a0c\u00e1rcel, \u00a0que \u00a0Leyla \u00a0Mar\u00eda \u00a0Lozano, \u00a0Auxiliar \u00a0de enfermer\u00eda, y Jos\u00e9 Gustavo \u00a0Valdez \u00a0Vargas, \u00a0Socorrista \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0Roja, \u00a0hab\u00edan sido los autores de la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda \u00a0Oviedo, \u00a0a ra\u00edz de una discusi\u00f3n que surgi\u00f3 entre \u00a0Valdez \u00a0y Cardozo, por los turnos. Que quien agredi\u00f3 a Jes\u00fas Mar\u00eda fue Valdez \u00a0y \u00a0que cuando \u00e9l vio que la v\u00edctima se desplom\u00f3, sali\u00f3 corriendo y deambul\u00f3 \u00a0por \u00a0las \u00a0calles \u00a0de la ciudad hasta llegar a su casa (fls.159, 200). Id\u00e9nticas \u00a0afirmaciones \u00a0hizo \u00a0el \u00a0procesado al m\u00e9dico Edilberto Navarro Narvaez, el 31 de \u00a0diciembre \u00a0 de \u00a0 1991, \u00a0 al \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 elaborarle \u00a0 la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0(fls.235). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estas \u00a0manifestaciones \u00a0determinaron \u00a0la \u00a0captura \u00a0y \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0al proceso de Jos\u00e9 \u00a0Gustavo \u00a0Valdez \u00a0Vargas \u00a0y \u00a0Leyla \u00a0Mar\u00eda \u00a0Lozano, quienes, al igual que Cardozo \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0proclamaron \u00a0su \u00a0total inocencia. De Valdez Vargas se sabe que visit\u00f3 \u00a0la \u00a0sede \u00a0en \u00a0las horas de la noche del domingo, pero que de all\u00ed se retir\u00f3 en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0del \u00a0socorrista \u00a0Jorge \u00a0Alberto \u00a0Avila \u00a0Cubides, \u00a0quien tambi\u00e9n fue \u00a0vinculado al proceso (fls.96-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0interrogar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Juan Carlos Cardozo Su\u00e1rez sobre los comentarios por \u00a0\u00e9l \u00a0hechos \u00a0a \u00a0Fabio \u00a0Navarro Pe\u00f1a y Edilberto Navarro Narvaez, manifest\u00f3 que \u00a0eso \u00a0no \u00a0era \u00a0cierto y que se hab\u00eda presentado un mal entendido, pues la verdad \u00a0era \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0c\u00e1rcel \u00a0donde se contraba llegaron tres tipos para decirle que \u00a0deb\u00eda \u00a0dar \u00a0esa versi\u00f3n a las autoridades y que lo ayudar\u00edan. Que este fue el \u00a0comentario \u00a0 que \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0transmiti\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0(fls.195, \u00a0485). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0resolver \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de Leyla Mar\u00eda Lozano y Jos\u00e9 \u00a0Gustavo \u00a0Valdez, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0su contra medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0por \u00a0el delito de homicidio. Igual determinaci\u00f3n tom\u00f3 al resolver \u00a0la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 Jorge \u00a0Alberto \u00a0Avila \u00a0Cubides \u00a0(fls.245-1 \u00a0y \u00a0148-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Interrogados \u00a0Luis \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Ortiz \u00a0Clavijo \u00a0y Luis Ernesto Polan\u00eda \u00a0Perdomo \u00a0sobre \u00a0las \u00a0circunstancias que rodearon el hallazgo de los documentos y \u00a0prendas \u00a0de vestir del occiso en la quebrada que pasa por la parte posterior del \u00a0taller \u00a0&#8220;Servi \u00a0Trece&#8221;, \u00a0manifestaron que el lunes 16 de diciembre, alrededor de \u00a0las \u00a08 \u00a0de la ma\u00f1ana, un joven alto, de camisa verde, cabello largo atado, como \u00a0con \u00a0una \u00a0cola, \u00a0lleg\u00f3 \u00a0al \u00a0taller a pedir permiso para buscar en el ca\u00f1o unos \u00a0documentos. \u00a0Al \u00a0autorizarsele, \u00a0Polan\u00eda \u00a0Perdomo \u00a0coment\u00f3 \u00a0que \u00a0pod\u00eda ser un \u00a0ladr\u00f3n, \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0ponersele \u00a0cuidado. \u00a0Luis \u00a0Jos\u00e9 lo sigui\u00f3 y despu\u00e9s de \u00a0intercambiar \u00a0con \u00a0\u00e9l \u00a0algunas \u00a0palabras, \u00a0lo invit\u00f3 a abandonar el lugar. Tan \u00a0pronto \u00a0se \u00a0fue, \u00a0bajaron \u00a0a \u00a0la \u00a0quebrada \u00a0y \u00a0descubrieron \u00a0los documentos y la \u00a0sudadera \u00a0del \u00a0se\u00f1or, \u00a0en \u00a0una \u00a0bolsa \u00a0pl\u00e1stica. \u00a0En \u00a0el sitio se encontraban, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0Fernando \u00a0Serrano \u00a0Barrero, \u00a0empleado, \u00a0y \u00a0Fanny \u00a0Leonarda Melo Rojas, \u00a0esposa \u00a0 de \u00a0 Ortiz \u00a0 Clavijo \u00a0 (fls.110, \u00a0111, \u00a0309-1 \u00a0y \u00a072-del \u00a0cuaderno \u00a0No. \u00a02). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0este \u00a0\u00faltimo, al preguntarle al visitante por el nombre y su direcci\u00f3n para el \u00a0evento \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0el lugar se hallaran los documentos, dijo llamarse Carlos y \u00a0estar \u00a0residenciado \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0Los \u00a0Balkanes, pero a su esposa le dio otro \u00a0nombre. \u00a0Agrega que el Jueves siguiente, unos agentes de la Polic\u00eda Judicial de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0le mostraron una foto, donde reconoci\u00f3 a la persona que hab\u00eda llegado \u00a0el \u00a0lunes \u00a0anterior \u00a0a pedir permiso, y que el s\u00e1bado, en el per\u00edmetro urbano, \u00a0desde \u00a0una \u00a0moto \u00a0de \u00a0alto \u00a0cilindraje, \u00a0unos sujetos le gritaron &#8220;cu\u00eddese sapo \u00a0hijueputa \u00a0por \u00a0los \u00a0papeles \u00a0que encontr\u00f3&#8221;. No pudo seguirlos porque ten\u00eda el \u00a0carro en sentido contrario (fls.112 vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El informe \u00a0del \u00a0 Cuerpo \u00a0 T\u00e9cnico \u00a0 de \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0Seccional \u00a0Tolima, \u00a0alude \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0 en\u00a0 \u00a0menci\u00f3n, \u00a0precisando \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0sobre \u00a0las \u00a0dos \u00a0fotograf\u00edas \u00a0anexas \u00a0al \u00a0informe, \u00a0en las cuales aparecen varios miembros de la \u00a0Cruz \u00a0Roja \u00a0de \u00a0El Espinal, y que el se\u00f1or Luis Jos\u00e9 Ortiz Clavijo se\u00f1al\u00f3 al \u00a0socorrista \u00a0Juan \u00a0Carlos Cardozo Su\u00e1rez (fls.184 a 189). Tambi\u00e9n informa sobre \u00a0este \u00a0hecho \u00a0Aldemar \u00a0Oviedo, \u00a0hermano \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0quien \u00a0facilit\u00f3 \u00a0los \u00a0documentos fotogr\u00e1ficos (fls.170). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0con \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez, los testigos que se encontraban en el \u00a0taller \u00a0&#8220;Servi \u00a0Aceite \u00a0La Trece&#8221; el 16 de diciembre en las horas de la ma\u00f1ana, \u00a0manifestaron \u00a0no \u00a0reconocer \u00a0a \u00a0la persona que ese d\u00eda lleg\u00f3 al taller a pedir \u00a0permiso \u00a0 para \u00a0bajar \u00a0a \u00a0la \u00a0quebrada \u00a0a \u00a0buscar \u00a0unos \u00a0documentos \u00a0(fls.315 \u00a0y \u00a0395). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0la \u00a0calific\u00f3 \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0de \u00a012 de junio de 1992, con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0respecto \u00a0de Juan Carlos Cardozo Su\u00e1rez y Leyla Mar\u00eda \u00a0Lozano. \u00a0El \u00a0primero, por el delito de homicidio simple, y la segunda, por el de \u00a0encubrimiento. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los procesados Jos\u00e9 Gustavo Valdez Vargas y \u00a0Jorge \u00a0Alberto \u00a0Avila \u00a0Cubides, \u00a0se dispuso reabrir la investigaci\u00f3n (fls.271 y \u00a0ss-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la causa correspondi\u00f3 al Juzgado Cuarto Penal del Circuito de \u00a0El \u00a0Espinal, \u00a0que \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0el \u00a020 \u00a0de abril de 1993, mediante la cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Cardozo Su\u00e1rez a la pena principal de 12 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, y a las accesorias de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0patria potestad, por igual t\u00e9rmino, como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio simple. A la acusada Leyla Mar\u00eda \u00a0Lozano, \u00a0la \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales se le hab\u00eda formulado \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria (fls.121 y ss-3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Ibagu\u00e9, mediante el que ahora es objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3, \u00a0rebajando \u00a0la pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0a \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n e introduciendo algunas modificaciones a la \u00a0condena por perjuicios (fls.66 y ss.del cuaderno No.4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0demanda.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Al amparo \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0primera \u00a0y \u00a0tercera \u00a0de casaci\u00f3n, varios ataques presenta el \u00a0actor contra la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0viol\u00f3 indirectamente la ley sustancial, por errores de hecho en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas. Anuncia que examinar\u00e1, por separado, falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y falsos juicios de existencia, para, al final, hacerlos \u00a0coincidir \u00a0 en \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0en \u00a0donde \u00a0proclamar\u00e1 \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio pro reo. En esta l\u00ednea de ataque, presenta, en total, \u00a0cinco cargos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0primero:\u00a0 \u00a0Cuestiona \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0de los \u00a0fallos \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la presencia de Jes\u00fas Mar\u00eda Oviedo en la sede de la \u00a0Cruz Roja la noche del domingo y el lugar de su muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dice que \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0relativa \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima durmi\u00f3 o estuvo esa noche en el \u00a0interior \u00a0de \u00a0las \u00a0instalaciones de la Cruz Roja, no es m\u00e1s que una conjetura o \u00a0acaso \u00a0una creencia de las instancias. Jes\u00fas Mar\u00eda Oviedo s\u00ed estuvo esa noche \u00a0en \u00a0la \u00a0sede, \u00a0pero \u00a0se \u00a0alej\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a010 de la noche y nadie asegura que haya \u00a0regresado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Argumenta \u00a0que \u00a0no \u00a0es una prueba encontrar muestras de sangre en un centro m\u00e9dico, porque \u00a0adem\u00e1s \u00a0de su raz\u00f3n social, el proceso da cuenta de la presencia de heridos en \u00a0accidentes \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0acaecidos \u00a0ese 15 de diciembre y en d\u00edas anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Luego se \u00a0refiere \u00a0a la colchoneta hallada en el aljibe, para recordar que es de propiedad \u00a0de \u00a0la entidad y que su presencia junto al cad\u00e1ver nada prueba. Y, en cuanto al \u00a0reciente \u00a0descubrimiento \u00a0del \u00a0aljibe, referencia a su juicio incierta, dice que \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0de \u00a0que \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda haya regresado a dormir o \u00a0estuviera esa noche en la multicitada sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0actor \u00a0que \u00a0estos \u00a0mismos \u00a0hechos \u00a0indicadores sirvieron para inferir que la \u00a0muerte \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0Roja y que el homicida ten\u00eda que ser un \u00a0socorrista. \u00a0Tales conclusiones, no son atendibles, pues las muestras de sangre, \u00a0la \u00a0colchoneta \u00a0y \u00a0el \u00a0aljibe, no sirven para afirmar que Jes\u00fas Mar\u00eda regres\u00f3 \u00a0esa \u00a0noche, ni que muri\u00f3 en el interior de la sede. Es tan simple, dice, que no \u00a0amerita ning\u00fan agregado (fls.12 y 13 del cuaderno No.5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0segundo: \u00a0Se \u00a0incurre \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0al \u00a0analizar \u00a0la participaci\u00f3n de su representado en el \u00a0hecho. \u00a0No \u00a0puede \u00a0considerarse \u00a0como \u00a0hecho indicador de su responsabilidad, la \u00a0conjetura \u00a0de \u00a0que debi\u00f3 darse cuenta de lo acontecido esa noche, porque es una \u00a0elucubraci\u00f3n \u00a0de la instancia sin apoyo probatorio alguno. Primero, no est\u00e1 la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0que \u00a0Oviedo \u00a0estuvo y\/o muri\u00f3 en la Cruz Roja, ni est\u00e1 el elemento \u00a0con \u00a0que \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0causado \u00a0su \u00a0muerte. Segundo, si se aceptara lo anterior, \u00a0qui\u00e9n \u00a0asegura \u00a0que \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez estaba despierto y que percibi\u00f3 el ruido \u00a0supuestamente \u00a0causado? \u00a0Porqu\u00e9 se acepta que Leyla no escuch\u00f3 y no se hace lo \u00a0mismo con Cardozo Su\u00e1rez? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0entrelazar \u00a0el Tribunal este indicio, con el de oportunidad f\u00edsica, facilidad y \u00a0capacidad, \u00a0arma todo un galimat\u00edas que solo entiende quien lo escribi\u00f3. No es \u00a0posible \u00a0hablar \u00a0de \u00a0indicio de capacidad cuando no se tiene una prueba veraz de \u00a0que \u00a0Oviedo \u00a0estuvo \u00a0vivo \u00a0en \u00a0la sede esa noche, si es que muri\u00f3 esa noche. No \u00a0existe \u00a0ning\u00fan \u00a0testimonio, \u00a0ni \u00a0dato \u00a0que \u00a0permita una base s\u00f3lida para poder \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0Oviedo \u00a0regres\u00f3 \u00a0vivo a la Cruz Roja y sin este dato veraz no hay \u00a0hecho indicador que soporte nada (fls.14 y 15 ibidem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0tercero: \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0tener como \u00a0indicios \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0la circunstancia de haberse retirado el procesado \u00a0de \u00a0la sede a las 5 de la ma\u00f1ana, cuando deb\u00eda hacerlo una hora despu\u00e9s, y el \u00a0hallazgo en el lugar de una media de su propiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la hora de salida, el acusado explic\u00f3 que se hab\u00eda comprometido \u00a0a \u00a0acompa\u00f1ar a su mam\u00e1 a la plaza de mercado y que su reloj estaba defectuoso. \u00a0Esta \u00a0respuesta \u00a0tan \u00a0sencilla, \u00a0a\u00f1ade \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0es \u00a0refutada \u00a0por el \u00a0Tribunal \u00a0 con \u00a0 argumentos \u00a0 tales, \u00a0 como \u00a0que \u00a0otro \u00a0familiar \u00a0hab\u00eda \u00a0podido \u00a0acompa\u00f1arla \u00a0y \u00a0que \u00a0los lunes no son d\u00edas de mercado en El Espinal. Y agrega: \u00a0&#8220;alegar \u00a0que tal trabajo deb\u00eda hacerlo otro pariente y no JUAN CARLOS, es punto \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0no puede, ni se debe meter&#8230; o que los lunes no son d\u00edas de \u00a0mercado \u00a0en \u00a0El Espinal, sino que ello s\u00f3lo se puede hacer el domingo, es dicho \u00a0por \u00a0un \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0vive \u00a0en \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0y \u00a0que no sabe que en las ciudades \u00a0grandes \u00a0y \u00a0medias \u00a0-como \u00a0Espinal- \u00a0todos \u00a0los \u00a0d\u00edas se puede hacer mercado de \u00a0plaza&#8230;&#8221; (fls.15). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0la \u00fanica verdad es que Juan Carlos Cardozo sali\u00f3 de la sede a las \u00a0seis \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, no a las cinco, y que tal verdad no constituye indicio de \u00a0nada \u00a0diferente \u00a0a su mismo predicado: &#8220;que sali\u00f3 a las cinco y crey\u00f3 que eran \u00a0las \u00a0 seis \u00a0 a.m.&#8221;. \u00a0 A \u00a0 continuaci\u00f3n \u00a0 sostiene \u00a0que \u00a0sobre \u00a0las \u00a0actividades \u00a0desarrolladas \u00a0por \u00a0Cardozo \u00a0ese d\u00eda nada dir\u00e1, por &#8220;ser inventos del ad quem&#8221; \u00a0(fls.15). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0refiere \u00a0luego \u00a0al \u00a0hallazgo de las medias en la sede, para afirmar que elevar a \u00a0la \u00a0categor\u00eda \u00a0de \u00a0indicio \u00a0este \u00a0hecho, \u00a0es \u00a0asunto casi que rid\u00edculo. Ser\u00eda \u00a0indicio \u00a0de \u00a0la \u00a0presencia de Cardozo Su\u00e1rez en el lugar, si\u00a0 el procesado \u00a0no \u00a0aceptara \u00a0que durmi\u00f3 en la sede, pero \u00e9ste lo acepta. Es absurdo decir que \u00a0una \u00a0media \u00a0dejada \u00a0en el lugar donde durmi\u00f3 sea prueba de un delito. Esto solo \u00a0prueba que all\u00ed estuvo y esto no ha sido negado (fls.16). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0cuarto: \u00a0Como \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0califica \u00a0el censor la conclusi\u00f3n del Tribunal, ata\u00f1edera a que el \u00a0procesado \u00a0sab\u00eda, \u00a0por \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0que le hizo en la c\u00e1rcel a Fabio \u00a0Navarro \u00a0y \u00a0Edilberto Navarro Narv\u00e1ez, que el golpe que seg\u00f3 la vida de Oviedo \u00a0hab\u00eda sido asestado en la cabeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0si \u00a0todo \u00a0el mundo sab\u00eda cu\u00e1l hab\u00eda sido el golpe mortal, el que Cardozo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0lo \u00a0supiera no es indicio de responsabilidad, ni nada semejante (fls.16 \u00a0y 17 ibidem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0quinto: \u00a0Bajo \u00a0el \u00a0enunciado \u00a0de \u00a0&#8220;otro \u00a0punto de la \u00a0demanda&#8221;, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0denuncia \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0 consistente \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 no \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0donde \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Luis \u00a0Jos\u00e9 Ortiz \u00a0Clavijo, \u00a0Luis Ernesto Polan\u00eda y Fanny Leonarda Melo, manifestaron no reconocer \u00a0a \u00a0la \u00a0persona que estuvo en el taller el d\u00eda lunes pidiendo autorizaci\u00f3n para \u00a0buscar unos documentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 Asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0relacion\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0pero \u00a0que \u00a0nada \u00a0dijo de ella, y que \u00a0relacionarla \u00a0y \u00a0no \u00a0admitirla, es desconocer su existencia. Se debe, por tanto, \u00a0aceptar \u00a0y \u00a0tener \u00a0este \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0Cardozo Su\u00e1rez, pues \u00a0demuestra que no fue \u00e9l quien estuvo merodeando por la quebrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Reconoce \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo al testimonio del propietario del \u00a0taller, \u00a0pero \u00a0argumenta \u00a0que si la prueba que le daba respaldo a esta versi\u00f3n, \u00a0result\u00f3 \u00a0 fallida, \u00a0 es \u00a0 \u00e9sta, \u00a0no \u00a0aqu\u00e9lla, \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0tener \u00a0como \u00a0existente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Advierte \u00a0que \u00a0no \u00a0har\u00e1 \u00a0alusi\u00f3n \u00a0al \u00a0reconocimiento fotogr\u00e1fico, porque el Tribunal le \u00a0neg\u00f3 \u00a0todo valor tras considerar que se realiz\u00f3 sin el lleno de las exigencias \u00a0legales (fls.17 y 18). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Conclusi\u00f3n: \u00a0En \u00a0un \u00a0ac\u00e1pite \u00a0que el \u00a0censor \u00a0titula \u00a0&#8220;Segundo \u00a0Punto \u00a0Adicional de la Demanda&#8221;, afirma que al unir el \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0con los errores por falsos juicios de \u00a0identidad, \u00a0se \u00a0llega \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores ignoraron la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0duda razonable, debi\u00e9ndose, por mandato legal, proceder a la \u00a0absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0normas \u00a0 violadas \u00a0se\u00f1ala \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00ba, \u00a0247 \u00a0y \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, y 323 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0Tercera.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0subsidio, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0demanda \u00a0la \u00a0infirmaci\u00f3n \u00a0de las penas accesorias de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas y de suspensi\u00f3n de la patria \u00a0potestad, \u00a0impuestas \u00a0al procesado. La primera, por desbordar el l\u00edmite m\u00e1ximo \u00a0de \u00a010 \u00a0a\u00f1os se\u00f1alado por el art\u00edculo 44 del C\u00f3digo Penal, y la segunda, por \u00a0absoluta falta de motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a01.- \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de transcribir algunos apartes de la demanda en estudio, el Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado en lo Penal argumenta que los cargos expuestos bajo el t\u00edtulo \u00a0de \u00a0causal \u00a0primera, resultan inadmisibles en esta sede extraordinaria, como que \u00a0el \u00a0 casacionista, \u00a0 pretendiendo \u00a0 anteponer \u00a0 a \u00a0 toda \u00a0costa \u00a0sus \u00a0personales \u00a0deducciones, \u00a0deja \u00a0entrever que todo su inter\u00e9s radica en que se reconozca que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0sucedieron \u00a0contradictoriamente \u00a0a \u00a0como \u00a0los \u00a0declar\u00f3 probados el \u00a0sentenciador, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se encuentra amparado por la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0y que al escoger como v\u00eda de ataque el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0le \u00a0era imperativo no anteponer su criterio probatorio al del \u00a0Tribunal, \u00a0sino \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0yerros de identidad y de existencia anunciados, \u00a0teniendo \u00a0 en \u00a0cuenta, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0estudio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0no \u00a0es \u00a0permitido \u00a0aislar \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0confundi\u00e9ndolos con la inferencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Afirma \u00a0que, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0procura \u00a0controvertir el an\u00e1lisis de la prueba indiciaria, un \u00a0tal \u00a0prop\u00f3sito \u00a0debe \u00a0cumplirse \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0trate de censurar la prueba de los \u00a0hechos \u00a0indicadores que permiten efectuar la construcci\u00f3n l\u00f3gica, evento en el \u00a0cual \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0actor \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia de errores de hecho o de \u00a0derecho, \u00a0o \u00a0de \u00a0atacar \u00a0el indicio propiamente dicho, en cuyo caso solo resulta \u00a0viable \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad, en la medida que se \u00a0impone \u00a0comprobar \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador \u00a0al \u00a0momento \u00a0de realizar el \u00a0proceso l\u00f3gico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Dice que, \u00a0aqu\u00ed, \u00a0el \u00a0ataque \u00a0simult\u00e1neo \u00a0por \u00a0las distintas posibilidades de error es la \u00a0caracter\u00edstica, \u00a0 privando \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 necesaria \u00a0 claridad \u00a0 y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0la \u00a0demanda,\u00a0 \u00a0sin \u00a0lo \u00a0cual la Corte no puede proceder a su estudio, e insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0la cr\u00edtica aislada de algunos de los hechos \u00a0indicadores \u00a0e \u00a0inferencias \u00a0indiciarias, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0esta prueba impone su \u00a0examen en conjunto y que por ende su postura resulta equivocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De estas \u00a0consideraciones \u00a0deduce \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0planteados \u00a0como \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad, no est\u00e1n llamados a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En cuanto \u00a0al \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia, consistente en la falta de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, la \u00a0Delegada, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0algunos apartes de la sentencia impugnada, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0la hubiera ignorado, sino que la \u00a0demerit\u00f3 \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, atendiendo a circunstancias ajenas al \u00a0testigo, \u00a0como \u00a0las \u00a0amenazas \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0y \u00a0que \u00a0lo \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0su \u00a0retractaci\u00f3n, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0que \u00a0esta \u00a0diligencia se cumpli\u00f3 un mes despu\u00e9s de \u00a0haber tenido los testigos contacto con el sentenciado (fls.22). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por esta \u00a0raz\u00f3n, el reproche est\u00e1 llamado al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a02.- \u00a0Respecto \u00a0de \u00a0los cargos presentados al amparo de la causal tercera, la Delegada \u00a0comparte \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0de la demanda, en cuanto que la pena accesoria de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0patria \u00a0potestad debe invalidarse por falta de motivaci\u00f3n. \u00a0Asegura \u00a0que su imposici\u00f3n &#8220;atenta contra el principio de legalidad de la pena, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0est\u00e1 \u00a0dirigida \u00a0hacia \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n inexistente proyectada a una \u00a0eventualidad \u00a0de \u00a0imposible \u00a0predicci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0cuenta con elementos \u00a0probatorios que permitan deducir lo contrario&#8221; (fls.23). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, explica que \u00a0como \u00a0la sentencia de segunda instancia rebaj\u00f3 la pena privativa de la libertad \u00a0de \u00a012 \u00a0a 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y en la de primera las penas\u00a0 accesorias se \u00a0impusieron \u00a0por \u00a0un \u00a0tiempo \u00a0igual \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal, ha de entenderse que \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0qued\u00f3 \u00a0fijada \u00a0en \u00a010 a\u00f1os, monto que no supera el l\u00edmite se\u00f1alado \u00a0por el art\u00edculo 44 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SE \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La Sala \u00a0aprehender\u00e1 \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo orden propuesto por el \u00a0casacionista, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0empezando \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0pues \u00a0la nulidad \u00a0invocada \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la tercera, de llegar a prosperar, afectar\u00eda solamente \u00a0las \u00a0 penas \u00a0accesorias, \u00a0aspecto \u00a0cuyo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0supone \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0del procesado, puesta en duda por el censor en el primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0primera.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Ante todo \u00a0debe \u00a0decirse \u00a0que los distintos cargos planteados por el casacionista con apoyo \u00a0en \u00a0este \u00a0primer \u00a0motivo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, conforman, en estricto sentido t\u00e9cnico \u00a0jur\u00eddico, \u00a0uno solo, dentro del cual se denuncian varios errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba indiciaria. Por esta raz\u00f3n, se los estudiar\u00e1 como \u00a0partes integrantes de una misma censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Errores de \u00a0identidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primero: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Las \u00a0muestras de sangre, la colchoneta y el aljibe, no sirven para \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0Jes\u00fas Mar\u00eda Oviedo regres\u00f3 la noche del domingo a la sede de la \u00a0Cruz \u00a0Roja, \u00a0ni \u00a0que \u00a0muri\u00f3 \u00a0en \u00a0el interior de la misma. Tales conclusiones no \u00a0tienen \u00a0soporte \u00a0en hechos indicadores atendibles. No son m\u00e1s que conjeturas de \u00a0los falladores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Oportuno \u00a0es \u00a0precisar, \u00a0con \u00a0la Delegada, que cuando se procura controvertir el an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria en casaci\u00f3n, un tal prop\u00f3sito debe cumplirse seg\u00fan \u00a0se \u00a0trate \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores que permiten \u00a0efectuar \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n l\u00f3gica, o de atacar la inferencia indiciaria. Ha de \u00a0agregarse, \u00a0que \u00a0igual \u00a0precauci\u00f3n \u00a0debe \u00a0tenerse cuando se controvierte por el \u00a0actor \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0individual \u00a0o \u00a0articulada de su fuerza probatoria.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0primera \u00a0fase, \u00a0los \u00a0errores \u00a0judiciales \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0de hecho o de derecho, en \u00a0cualquiera \u00a0de sus modalidades, es decir, de existencia o identidad en el primer \u00a0caso, \u00a0y \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0segundo. Si la prueba del hecho \u00a0indicador, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0fue \u00a0incorporada \u00a0al \u00a0proceso \u00a0en \u00a0indebida forma, se \u00a0estar\u00e1 \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de derecho por falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0segunda \u00a0fase, el error siempre ser\u00e1 de identidad, y se presenta si el fallador \u00a0desv\u00eda \u00a0o \u00a0tergiversa \u00a0el \u00a0curso l\u00f3gico de la inferencia. Es la disconformidad \u00a0del \u00a0 hecho \u00a0 indicador \u00a0 con \u00a0 el \u00a0hecho \u00a0indicado, \u00a0atendidos \u00a0los \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos \u00a0y \u00a0las \u00a0reglas \u00a0generales de la experiencia. La alegaci\u00f3n de este \u00a0error \u00a0presupone \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del casacionista de la prueba del \u00a0hecho indicador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En la fase \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la fuerza probatoria de los indicios, los errores pueden \u00a0ser \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0estimaci\u00f3n deba hacerse de cara al \u00a0sistema \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional, o de la tarifa legal. En nuestro \u00a0sistema \u00a0penal, \u00a0por \u00a0estar \u00a0la prueba indiciaria sujeta en su valoraci\u00f3n a las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, solamente tienen cabida, en este campo, los errores \u00a0de \u00a0hecho. \u00a0La alegaci\u00f3n de este desacierto, presupone, por razones de l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se encuentra demostrado y que es \u00a0correcta la inferencia indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El primer \u00a0paso, \u00a0entonces, \u00a0cuando \u00a0de atacar la prueba indiciaria se trata, es determinar \u00a0el \u00a0origen \u00a0del \u00a0error, \u00a0teniendo \u00a0presente que si se objeta la prueba del hecho \u00a0indicador, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible, al mismo tiempo, atacar la inferencia l\u00f3gica, o su \u00a0fuerza \u00a0probatoria, \u00a0pues, \u00a0de \u00a0hacerse, \u00a0el cargo se torna contradictorio y por \u00a0tanto inexaminable en sede de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En esta \u00a0falencia \u00a0incurre \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0al \u00a0fundamentar \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0identidad que \u00a0enuncia, \u00a0pues \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0descalifica \u00a0la inferencia indiciaria, ataca la \u00a0prueba \u00a0demostrativa \u00a0del \u00a0hecho indicador y pone en tela de juicio la fuerza de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0del \u00a0sustrato f\u00e1ctico, al tildar de conjeturas las conclusiones de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de instancia y se\u00f1alar que los hechos indicadores en que se apoyan \u00a0tampoco son atendibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s de \u00a0esto, \u00a0sus \u00a0planteamientos \u00a0no \u00a0pasan \u00a0de ser simples cr\u00edticas generalizadas al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0de este tipo de prueba es hecho por los juzgadores, al punto que \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis antil\u00f3gicamente planteadas dentro del contexto \u00a0del \u00a0mismo \u00a0reparo, \u00a0el censor logra siquiera identificar el error supuestamente \u00a0cometido en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por eso, \u00a0no \u00a0deja \u00a0de \u00a0tener \u00a0raz\u00f3n \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0cuando \u00a0sostiene \u00a0que el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0hace \u00a0otra cosa que anteponer sus personales deducciones a las \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos, \u00a0pretendiendo \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0reconozca \u00a0que \u00a0los hechos\u00a0 \u00a0sucedieron \u00a0de \u00a0manera \u00a0distinta \u00a0a \u00a0como se les declar\u00f3 probados, sin entrar a \u00a0desvirtuarlos \u00a0y \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0estas \u00a0conclusiones se encuentran \u00a0amparadas por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La duda \u00a0que \u00a0el censor pretende introducir en torno a la real existencia y validez de la \u00a0prueba \u00a0circunstancial \u00a0relativa \u00a0al \u00a0conocimiento que el procesado ten\u00eda de la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0aljibe \u00a0y de la presencia de manchas de sangre recientes en las \u00a0instalaciones \u00a0del \u00a0Voluntariado, no tiene raz\u00f3n de ser. La prueba demostrativa \u00a0de \u00a0tales \u00a0hechos \u00a0es \u00a0categ\u00f3rica. Son verdades procesales indiscutidas, que la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0aljibe \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0fue \u00a0descubierta la semana anterior a la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda \u00a0por \u00a0los \u00a0propios \u00a0socorristas, \u00a0entre ellos Cardozo \u00a0Su\u00e1rez; \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0fue \u00a0visto cuando, sin ayuda, levantaba la tapa del aljibe \u00a0(fls.109-1 \u00a0y \u00a0178-2); \u00a0y, \u00a0que \u00a0en el corredor del Voluntariado y en la entrada \u00a0principal \u00a0de \u00a0sus \u00a0instalaciones, \u00a0se hallaron manchas de sangre fresca, que no \u00a0correspond\u00edan \u00a0a \u00a0pacientes \u00a0de la entidad, puesto que la noche del domingo, ni \u00a0los d\u00edas anteriores, atendieron en el lugar personas heridas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Otro \u00a0desacierto \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0actor, \u00a0y \u00a0que la Delegada de igual manera \u00a0destaca, \u00a0en postura que prohija la Corte, es limitarse a la cr\u00edtica aislada de \u00a0algunos \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0e inferencias l\u00f3gicas, olvid\u00e1ndose que el examen \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0debe hacerse de manera conjunta y concatenada, en la \u00a0misma forma como se la analiz\u00f3 en los fallos de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0T\u00edpico \u00a0error \u00a0de esta clase, es el que contiene la afirmaci\u00f3n del casacionista, cuando \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u00a0presencia de la colchoneta en el aljibe, nada prueba. Es obvio \u00a0que \u00a0si \u00a0este \u00a0hecho \u00a0se \u00a0mira aisladamente, nada en particular podr\u00eda llegar a \u00a0significar, \u00a0pero si al mismo tiempo se tiene en cuenta que la citada colchoneta \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0el \u00a0dormitorio \u00a0del \u00a0Voluntariado, \u00a0donde descansaba Cardozo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0la \u00a0noche \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos, \u00a0completamente \u00a0solo \u00a0seg\u00fan \u00a0su versi\u00f3n, \u00a0entonces \u00a0 empieza \u00a0 a \u00a0 tener \u00a0 sentido \u00a0 en \u00a0orden \u00a0a \u00a0deducir \u00a0el \u00a0hecho \u00a0por \u00a0establecer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Igual acontece en relaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0lugar \u00a0en \u00a0donde \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda \u00a0Oviedo \u00a0fue ultimado. Cierto es, que en el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0obra \u00a0prueba \u00a0directa \u00a0de que la v\u00edctima regresara a la sede de la \u00a0Cruz \u00a0Roja \u00a0la \u00a0noche del domingo. Pero si se concatenan las afirmaciones de sus \u00a0familiares, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que cuando se despidi\u00f3 lo hizo para dirigirse a \u00a0la \u00a0sede, \u00a0y \u00a0de \u00a0Leyla \u00a0Mar\u00eda \u00a0Lozano, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0su prop\u00f3sito, seg\u00fan \u00a0comentarios \u00a0del \u00a0propio procesado Cardozo Su\u00e1rez, era prestar turno esa noche, \u00a0con \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0huellas de sangre en distintos lugares del Voluntariado, \u00a0con \u00a0las \u00a0manchas \u00a0de \u00a0sangre \u00a0en \u00a0la \u00a0colchoneta \u00a0y \u00a0el \u00a0hallazgo \u00a0del cad\u00e1ver \u00a0semidesnudo \u00a0en \u00a0el \u00a0aljibe, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo hacen los juzgadores, la conclusi\u00f3n \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ser necesariamente que fue en este lugar donde se produjo su muerte. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0porque se sabe, debido a la ausencia de manchas en la sudadera, que la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0la \u00a0ten\u00eda \u00a0puesta cuando fue atacada, circunstancia de la cual el \u00a0Tribunal \u00a0deduce \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0encontrarse \u00a0en un sitio seguro e \u00edntimo, que no \u00a0pod\u00eda ser otro que la sede del Voluntariado.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y si se \u00a0vinculan, \u00a0de \u00a0igual manera, la hora de salida de la v\u00edctima de su casa, con la \u00a0hora \u00a0en \u00a0que \u00a0Leyla \u00a0Mar\u00eda \u00a0descubri\u00f3 \u00a0las huellas de sangre en la sede, y el \u00a0tiempo \u00a0probable de muerte seg\u00fan el dictamen m\u00e9dico legal, inequ\u00edvocamente se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a0domingo \u00a015 de \u00a0diciembre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aparte, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0la \u00a0incorrecta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de la censura, no se advierte error \u00a0alguno \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Segundo: No \u00a0puede \u00a0 considerarse \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado \u00a0la \u00a0conjetura \u00a0del Tribunal de que tuvo que darse cuenta de lo que sucedi\u00f3 la noche \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0diciembre, y no puede darse tal alcance porque es una elucubraci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 instancia \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 apoyo \u00a0 \u00a0 probatorio \u00a0 \u00a0 alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0adolecer \u00a0este \u00a0reparo de los mismos desaciertos del anterior, se le desechar\u00e1, \u00a0no \u00a0sin \u00a0hacer \u00a0dos \u00a0precisiones. \u00a0Primero: \u00a0Que cuando se predica del procesado \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0indicio \u00a0de oportunidad, se hace para deducirle autor\u00eda en el \u00a0hecho, no otra clase de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Segundo: \u00a0Que \u00a0dicho \u00a0indicio, \u00a0est\u00e1 \u00a0referido \u00a0a su presencia la noche y en el lugar del \u00a0crimen, \u00a0y \u00a0a \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0material con la v\u00edctima, aspectos que, como se \u00a0dej\u00f3 \u00a0ya \u00a0dicho, \u00a0encuentran amplio respaldo probatorio. Junto con esta prueba, \u00a0surgen \u00a0desde \u00a0luego \u00a0otras, \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0naturalmente \u00a0se \u00a0cuida de no \u00a0interrelacionar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tercero: El \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0tener como indicios de responsabilidad la hora en la \u00a0cual \u00a0el acusado se retir\u00f3 de la sede y el hallazgo en el lugar de una media de \u00a0su propiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De nuevo, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0el \u00a0error \u00a0de analizar parcialmente los supuestos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0inferencia \u00a0indiciaria, \u00a0ignorando \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0y \u00a0conclusiones de los fallos de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El indicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0derivado \u00a0de la hora en que el procesado abandon\u00f3 la sede, \u00a0no \u00a0se predica de ese simple hecho. Se apoya tambi\u00e9n en la circunstancia de que \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0nunca \u00a0abandonaba las instalaciones\u00a0 antes de las seis de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana; en la alteraci\u00f3n del estado de las cosas, al consignar en el libro \u00a0de \u00a0guardia, \u00a0como \u00a0hora de salida, una distinta de la verdadera; en el hecho de \u00a0haber \u00a0mentido \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0este particular aspecto; en su \u00a0absurda \u00a0y \u00a0torpe justificaci\u00f3n, al pretender hacer creer que sali\u00f3 de la sede \u00a0a \u00a0las cinco de la ma\u00f1ana creyendo que eran las seis; y, en la circunstancia de \u00a0haber \u00a0dejado \u00a0abandonadas \u00a0las llaves en la reja de la secci\u00f3n m\u00e9dica, en vez \u00a0de \u00a0entregarlas personalmente a Leyla Mar\u00eda, como era usual. Todo, para relevar \u00a0el \u00a0cambio de actitud del procesado y su empe\u00f1o en ocultar la verdadera hora de \u00a0salida \u00a0de \u00a0las \u00a0instalaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0Roja \u00a0el d\u00eda de los hechos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cierto es \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0rechazar \u00a0las explicaciones del procesado en este punto, \u00a0sostiene, \u00a0adicionalmente, \u00a0que \u00a0los \u00a0mercados \u00a0en \u00a0El \u00a0Espinal tienen lugar los \u00a0domingos, \u00a0no los lunes, circunstancia que, como lo sostiene el censor, no surge \u00a0del \u00a0proceso \u00a0sino \u00a0que \u00a0es apreciaci\u00f3n de la Sala, pero este eventual error de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba, no desarrollado por el impugnante, ninguna \u00a0trascendencia \u00a0puede \u00a0tener \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0abundantes argumentos que sirven de \u00a0soporte f\u00e1ctico a este indicio de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Respeto \u00a0del \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0las \u00a0medias \u00a0en \u00a0la \u00a0sede, baste decir que este suceso no fue \u00a0esgrimido \u00a0en los fallos de instancia para afirmar la presencia del procesado en \u00a0el \u00a0lugar, como err\u00f3neamente lo sostiene el impugnante, sino para evidenciar el \u00a0inusual \u00a0af\u00e1n \u00a0por \u00a0abandonar \u00a0sus \u00a0instalaciones, \u00a0y la natural extra\u00f1eza que \u00a0causaba \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0encontradas \u00a0en \u00a0un \u00a0sitio \u00a0distinto \u00a0del \u00a0dormitorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 De cara a \u00a0estas precisiones, se concluye que el error denunciado no existe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuarto: \u00a0Si \u00a0todo \u00a0el \u00a0mundo sab\u00eda cu\u00e1l hab\u00eda sido el golpe mortal, que Cardozo Su\u00e1rez lo \u00a0supiera, \u00a0 no \u00a0es \u00a0indicio \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0predicarse \u00a0en \u00a0su \u00a0contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0reparo, \u00a0carece \u00a0de \u00a0fundamento. \u00a0Es \u00a0verdad \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal se refiri\u00f3 a la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual involucr\u00f3 a Leyla Mar\u00eda Lozano y Jos\u00e9 \u00a0Gustavo \u00a0Valdez \u00a0Vargas \u00a0en \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, \u00a0pero \u00a0lo \u00a0hizo no para \u00a0deducirle \u00a0un nuevo indicio por tener conocimiento de la naturaleza y ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0golpe \u00a0que \u00a0determin\u00f3 \u00a0la muerte de Jes\u00fas Mar\u00eda Oviedo, lo cual, como el \u00a0actor \u00a0lo \u00a0afirma, \u00a0era \u00a0de \u00a0p\u00fablico \u00a0conocimiento, \u00a0sino \u00a0para reafirmar el de \u00a0actitudes \u00a0posteriores, \u00a0orientadas \u00a0a crear confusi\u00f3n procesal y a ocultar las \u00a0huellas del delito.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sobre este \u00a0particular aspecto, puntualiz\u00f3 el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Con el \u00a0comportamiento \u00a0anotado, el procesado est\u00e1 denotando que sabe muy bien cual fue \u00a0el \u00a0golpe \u00a0fatal \u00a0que acab\u00f3 con la vida de Jes\u00fas Mar\u00eda Oviedo, el dado por la \u00a0espalda \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza, \u00a0porque \u00a0as\u00ed \u00a0est\u00e1 \u00a0registrado \u00a0tanto en la necropsia \u00a0(fls.266 \u00a0 cud.No.1), \u00a0 como \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0defunci\u00f3n \u00a0(fl.270 \u00a0cd. \u00a0No.2); \u00a0y \u00a0busca \u00a0con \u00a0ello, como ya se advirtiera, crear el \u00a0caos \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 confusi\u00f3n \u00a0 procesal, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 en \u00a0cambio \u00a0de \u00a0favorecerlo \u00a0probatoriamente, lo perjudica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Cabe \u00a0ahora \u00a0y \u00a0para \u00a0ganar tiempo hacia al futuro, citar la afirmaci\u00f3n de Framarino, \u00a0en \u00a0el sentido de que las verdades no se contradicen, sino que se armonizan y se \u00a0complementan \u00a0entre \u00a0s\u00ed, \u00a0o \u00a0aquella \u00a0de que quien percibi\u00f3 la verdad y quiere \u00a0declararla, \u00a0no cambia su versi\u00f3n en las manifestaciones posteriores, ya que la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0siempre la misma: en cambio, cuando miente, es natural que var\u00ede su \u00a0dicho, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0mentira \u00a0se \u00a0deja guiar por la imaginaci\u00f3n, y \u00e9sta es \u00a0variable por naturaleza&#8221; (fls.96 y 97 cd.4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Errores de \u00a0existencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Haber \u00a0dejado \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de reconocimiento en fila de \u00a0personas. \u00a0Si bien a la prueba se la relacion\u00f3, no se la tuvo en cuenta, y ello \u00a0equivale a ignorar su existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para que \u00a0exista \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0preterici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0se requiere que el \u00a0fallador \u00a0desconozca \u00a0su \u00a0presencia material en el proceso. Es decir, que ignore \u00a0su \u00a0existencia \u00a0f\u00edsica. Si a la prueba no se la ignora, sino que se la rechaza, \u00a0porque \u00a0para \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no ofrece cr\u00e9dito, o porque considera, por ejemplo, \u00a0que \u00a0no \u00a0cumple las exigencias legales m\u00ednimas de incorporaci\u00f3n al proceso, el \u00a0error, de llegar a existir, ya no ser\u00e1 de esta naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En el caso \u00a0sub \u00a0judice, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0ignor\u00f3 la citada prueba, sino que la desestim\u00f3 \u00a0porque \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0principal testigo hab\u00eda sido amenazado, situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0descarta, \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0suyo, \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 error \u00a0denunciado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0reafirmar \u00a0lo dicho, resulta suficiente, transcribir los apartes de la sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, correspondientes al an\u00e1lisis que el Tribunal hace de la \u00a0referida prueba: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0a trav\u00e9s de \u00a0fotograf\u00edas \u00a0carece \u00a0de \u00a0valor \u00a0jur\u00eddico \u00a0sino \u00a0(sic) \u00a0cumple \u00a0las condiciones \u00a0impuestas \u00a0en el art\u00edculo 369 del C. de P. P.; esto es, que se lleve a cabo con \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0defensor \u00a0y \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico, y sobre un n\u00famero no \u00a0inferior \u00a0a \u00a0seis \u00a0retratos, cuesti\u00f3n que se realiza cuando la persona no est\u00e1 \u00a0capturada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Pero en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0de \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0 que \u00a0es \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0deriva \u00a0el \u00a0indicio, \u00a0como \u00a0enseguida \u00a0lo \u00a0veremos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;El \u00a0testigo \u00a0Luis \u00a0Jos\u00e9 Ortiz Clavijo (fls.111), cuenta con claridad que a las 8:30 \u00a0a.m., \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0diciembre de 1991, se present\u00f3 en su taller o cambiadero de \u00a0aceite, \u00a0un \u00a0muchacho \u00a0en \u00a0son \u00a0de un permiso para entrar a la quebrada a buscar \u00a0unos \u00a0papeles \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0botado \u00a0esa \u00a0noche, \u00a0a \u00a0quien indag\u00f3 por su nombre, \u00a0manifestando \u00a0que \u00a0se \u00a0llamaba Carlos y que viv\u00eda en los Balkanes&#8230;Despu\u00e9s de \u00a0anotar \u00a0sus \u00a0rasgos \u00a0f\u00edsicos, dice que el jueves siguiente lo reconoci\u00f3 en una \u00a0fotograf\u00eda \u00a0que \u00a0le \u00a0llev\u00f3 \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9. \u00a0Se refiri\u00f3, \u00a0entonces, \u00a0a \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Cardozo \u00a0Su\u00e1rez. \u00a0Finalmente, \u00a0pone \u00a0de presente el \u00a0deponente \u00a0 que \u00a0fue \u00a0amenazado \u00a0por \u00a0una \u00a0persona \u00a0que \u00a0se \u00a0movilizaba \u00a0en \u00a0una \u00a0motocicleta&#8230; \u00a0Despu\u00e9s, \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, el procesado de marras no fue \u00a0reconocido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 nombrado \u00a0 testigo \u00a0 Ortiz \u00a0 Clavijo \u00a0 (fls.315 \u00a0 primer \u00a0cuad.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0lo \u00a0irregular del reconocimiento realizado por la polic\u00eda judicial de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0fotograf\u00eda, \u00a0el \u00a0que \u00a0en nuestro sentir ning\u00fan valor \u00a0probatorio \u00a0tiene, \u00a0relevamos por tener una relaci\u00f3n evidente con el procesado, \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0era voluntario de la Cruz Roja, lo cual est\u00e1 debidamente demostrado \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0y que el joven que fuera en busca de los papeles a donde el \u00a0testigo \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Ortiz \u00a0Clavijo, \u00a0le \u00a0expres\u00f3 \u00a0que trabajaba en la Cruz Roja, le \u00a0cont\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n que se llamaba Carlos, el procesado tambi\u00e9n se llama Carlos, y \u00a0dijo \u00a0ese \u00a0joven \u00a0que \u00a0resid\u00eda \u00a0en \u00a0los \u00a0Balkanes, y ocurre que a la saz\u00f3n, el \u00a0procesado \u00a0viv\u00eda \u00a0en el barrio de El Espinal llamado Balkanes, cuesti\u00f3n que se \u00a0deduce \u00a0de \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0am\u00e9n \u00a0de que ese d\u00eda el procesado ten\u00eda el pelo \u00a0como \u00a0lo \u00a0rese\u00f1a \u00a0la \u00a0testigo en cita, y los rasgos f\u00edsicos dados por el mismo \u00a0declarante, \u00a0coinciden \u00a0con los del acusado. Por eso, \u00a0en \u00a0la \u00a0Sala existe la convicci\u00f3n de que Ortiz Clavijo entonces dijo la verdad, \u00a0y \u00a0que si despu\u00e9s cambi\u00f3 la versi\u00f3n, ello se debi\u00f3 a las amenazas de que fue \u00a0v\u00edctima, \u00a0tal como consta en el proceso&#8221; (fls.90, 91 \u00a0y 92-4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Frente a \u00a0este \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0afirmar, \u00a0sin \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0grave desacierto \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0aludida. Por el contrario, la \u00a0analiz\u00f3 \u00a0a \u00a0la luz de la sana cr\u00edtica, de la misma manera como lo hizo el Juez \u00a0de \u00a0primera instancia, para finalmente demeritarla, atendiendo, como lo anota la \u00a0Procuradur\u00eda, a circunstancias ajenas al testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Descartada \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los errores de hecho invocados por el casacionista, el cargo \u00a0planteado \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0se \u00a0queda sin \u00a0fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0tercera.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Superar la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, el l\u00edmite \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a010 a\u00f1os previsto por el art\u00edculo 44 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Aparte de \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de ataque escogida es equivocada, puesto que t\u00e9cnicamente debi\u00f3 \u00a0plantearse \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera, por violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0que el Tribunal, al rebajar la pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0de \u00a012 a 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n, tas\u00f3 impl\u00edcitamente, tambi\u00e9n en diez \u00a0a\u00f1os, \u00a0la \u00a0duraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0penas \u00a0accesorias, \u00a0descart\u00e1ndose, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0cualquier \u00a0 \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0los \u00a0 m\u00e1ximos \u00a0 fijados \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 precepto \u00a0citado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Basta \u00a0examinar \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, para \u00a0advertir \u00a0que \u00a0las \u00a0penas \u00a0accesorias \u00a0se \u00a0impusieron \u00a0por \u00a0un tiempo igual a la \u00a0principal \u00a0y \u00a0que, por ello, al rebajarse esta \u00faltima a diez a\u00f1os, tambi\u00e9n se \u00a0reduc\u00edan a este t\u00e9rmino las primeras.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0segundo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Absoluta \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0patria \u00a0potestad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Insistemente \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0la \u00a0pena accesoria de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de la patria potestad, por ser discrecional, debe ser fundamentada, \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0imposici\u00f3n \u00a0debe \u00a0guardar \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0hecho que se imputa. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0debe \u00a0tener \u00a0aptitud \u00a0de \u00a0concreci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0no \u00a0se puede \u00a0suspender lo que no existe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 En el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0hay \u00a0que decir, con la Delegada, que la referida pena se impuso \u00a0sin \u00a0ninguna \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0frente \u00a0a un caso que no la ameritaba y en relaci\u00f3n \u00a0con una persona que manifest\u00f3 en indagatoria no tener hijos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Por ello, \u00a0se \u00a0 casar\u00e1 \u00a0 parcialmente \u00a0 el \u00a0 fallo, \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fin \u00a0 de \u00a0 invalidar \u00a0 su \u00a0aplicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, LA CORTE SUPREMA, SALA DE CASACION PENAL, o\u00eddo el concepto del \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado, administrando justicia en nombre de la rep\u00fablica \u00a0y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E \u00a0L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CASAR \u00a0PARCIALMENTE \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0para \u00a0dejar sin \u00a0efecto \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la patria potestad impuesta al \u00a0procesado. \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0dem\u00e1s, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 recurrida \u00a0 conserva \u00a0 su \u00a0validez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Notif\u00edquese \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0LUIS ARNOLDO \u00a0ZARAZO \u00a0 \u00a0OVIEDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0firmo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JUAN \u00a0 \u00a0 MANUEL \u00a0 \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Patricia \u00a0 \u00a0 Salazar \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0SECRETARIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0CASACION \u00a0\u00a0 Cuando se procura controvertir el an\u00e1lisis de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0en casaci\u00f3n, un tal prop\u00f3sito debe cumplirse seg\u00fan se \u00a0trate \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la prueba de los hechos indicadores que permiten efectuar \u00a0la \u00a0 construcci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0de \u00a0atacar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0indiciaria. \u00a0Ha \u00a0de \u00a0agregarse, \u00a0que \u00a0igual \u00a0precauci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-519","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-4"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/519","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=519"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/519\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}