{"id":5187,"date":"2023-09-08T16:23:09","date_gmt":"2023-09-08T16:23:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1005626-06-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:09","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:09","slug":"1005626-06-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1005626-06-02\/","title":{"rendered":"10056(26-06-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 10056 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 67 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de junio de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0del 16 de junio de \u00a01994, \u00a0el \u00a0Juzgado D\u00e9cimo Penal del Circuito de Bucaramanga absolvi\u00f3 al se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ATANAEL \u00a0GUERRERO \u00a0GUERRERO, \u00a0a \u00a0quien la Fiscal\u00eda Seccional de la misma \u00a0ciudad \u00a0hab\u00eda \u00a0acusado \u00a0por \u00a0el delito de homicidio simple. En consecuencia, le \u00a0concedi\u00f3 libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Bucaramanga, \u00a0en \u00a0fallo \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01994, \u00a0revoc\u00f3 \u00edntegramente la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria, y en su lugar conden\u00f3 a JOS\u00c9 ATANAEL GUERRERO GUERRERO \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0del \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de \u00a0veintis\u00e9is \u00a0(26) a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, a indemnizar los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con la infracci\u00f3n; le neg\u00f3 el subrogado de la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional y expidi\u00f3 boleta de captura en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En esta oportunidad la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron resumidos de la siguiente manera por \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 \u00a0de \u00a0 Bucaramanga, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0la residencia de un pariente ubicada \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio La Cumbre, per\u00edmetro urbano de Floridablanca, se encontraba Luis \u00a0Hernando \u00a0Salcedo \u00a0Ram\u00edrez, recuper\u00e1ndose de unas lesiones que d\u00edas atr\u00e1s en \u00a0zona \u00a0rural \u00a0del \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0C\u00e1chira \u00a0(N. \u00a0de S.) le causaron JOS\u00c9 ATANAEL \u00a0GUERRERO y HECTOR CH\u00c1VEZ ORTEGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente \u00a0a \u00a0la \u00a0una de la tarde del \u00a0d\u00eda \u00a018 \u00a0de junio de 1993, cuando Salcedo Ram\u00edrez se dispon\u00eda a asistir a una \u00a0sesi\u00f3n \u00a0de fisioterapia, fue ultimado a escasos metros de su residencia por dos \u00a0individuos \u00a0 que \u00a0 vest\u00edan \u00a0 camisas \u00a0de \u00a0color \u00a0verde, \u00a0quienes \u00a0de \u00a0inmediato \u00a0emprendieron la fuga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa manera fueron capturados media hora \u00a0despu\u00e9s \u00a0por \u00a0agentes \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda los imputados, dado que las personas que \u00a0vieron \u00a0caer \u00a0al \u00a0hoy \u00a0occiso, \u00a0observaron \u00a0que \u00a0los homicidas tomaron esa ruta, \u00a0informaci\u00f3n que fue recibida por la Polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0captura \u00a0GUERRERO \u00a0GUERRERO \u00a0y \u00a0CH\u00c1VEZ \u00a0ORTEGA, portaban sendas armas de fuego, una de las cuales, \u00a0la de CH\u00c1VEZ ORTEGA, presentaba un fuerte olor a p\u00f3lvora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Detenidos \u00a0en \u00a0la \u00a0C\u00e1rcel \u00a0Modelo \u00a0de esta \u00a0ciudad, \u00a0 CH\u00c1VEZ \u00a0 ORTEGA \u00a0muri\u00f3 \u00a0por \u00a0intoxicaci\u00f3n, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0GUERRERO \u00a0GUERRERO, \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0un \u00a0atentando \u00a0explosivo que le caus\u00f3 lesiones de \u00a0consideraci\u00f3n.\u201d (Folio 4 cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Con fundamento en el acta de inspecci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0los informes de polic\u00eda, la Unidad Permanente de Fiscal\u00eda de \u00a0Bucaramanga \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, el 19 de junio de 1993, y vincul\u00f3 mediante \u00a0indagatoria \u00a0a JOS\u00c9 ATANAEL GUERRERO GUERRERO y HECTOR CH\u00c1VEZ ORTEGA (folio 24 \u00a0cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Recaudadas varias pruebas, especialmente \u00a0testimoniales, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Segunda Seccional adscrita a la Unidad Primera de \u00a0Vida \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el 25 de junio de \u00a01993, \u00a0afectando \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados con medida de aseguramiento, consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por el delito de homicidio simple, \u00a0tipificado \u00a0en el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal, Decreto 100 de 1980, como fue \u00a0modificado por la Ley 40 de 1993 (folio 55 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Por \u00a0auto \u00a0del \u00a07 \u00a0de \u00a0julio de 1993 se \u00a0admiti\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n en parte civil, presentada en nombre de \u00a0Carlina Salcedo Ram\u00edrez, hermana del occiso (folio 81 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0experticia \u00a0bal\u00edstica, a cargo del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0Bucaramanga, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que un \u00a0proyectil \u00a0recuperado \u00a0en la v\u00edctima fue disparado por el rev\u00f3lver marca Llama \u00a0Martial, \u00a0calibre \u00a038, n\u00famero IM9765A, que fue el incautado al procesado HECTOR \u00a0CH\u00c1VEZ \u00a0ORTEGA, \u00a0quien, como se dijo, falleci\u00f3 mientras se encontraba recluido \u00a0en la C\u00e1rcel Modelo de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Recaudada la prueba necesaria, el 23 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01993, \u00a0se \u00a0declar\u00f3 cerrada la fase instructiva (folio 123 cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Al calificar el m\u00e9rito del sumario, el \u00a020 \u00a0octubre \u00a0de \u00a01993, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0D\u00e9cima \u00a0Seccional \u00a0profiri\u00f3 resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0contra \u00a0JOS\u00c9 ATANAEL GUERRERO GUERRERO y H\u00c9CTOR CH\u00c1VEZ ORTEGA, en \u00a0calidad de autores de homicidio simple (folio 152 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Al resolver la impugnaci\u00f3n interpuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los procesados, la Unidad de Fiscal\u00edas Delegadas ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga, \u00a0el \u00a026 \u00a0de noviembre de 1993, confirm\u00f3 la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0para \u00a0GUERRERO \u00a0GUERRERO \u00a0y \u00a0precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n respecto de \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0CH\u00c1VEZ ORTEGA, por encontrarse acreditado el hecho de su muerte (folio \u00a0192 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Adelant\u00f3 \u00a0la \u00a0causa \u00a0el Juzgado Cuarto \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Bucaramanga, Despacho que practic\u00f3 pruebas, adelant\u00f3 la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y, \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01994, \u00a0absolvi\u00f3 a JOS\u00c9 ATANAEL \u00a0GUERRERO \u00a0GUERRERO del cargo por homicidio endilgado por la Fiscal\u00eda General de \u00a0la Naci\u00f3n (folio 354 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. Al desatar\u00a0 el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de \u00a0Bucaramanga, \u00a0en \u00a0fallo \u00a0del \u00a08 \u00a0de agosto 1994, revoc\u00f3 la decisi\u00f3n de primera \u00a0instancia, \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de \u00a0veintis\u00e9is \u00a0(26) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0adopt\u00f3 \u00a0las \u00a0otras \u00a0determinaciones \u00a0anotadas en precedencia (folio 3 cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0interpuso y sustent\u00f3 el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuyo \u00a0fondo \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0postula \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en el cuerpo \u00a0segundo \u00a0del \u00a0numeral 1\ufffd del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), por \u00a0ser \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0sustancial, por error de derecho \u00a0consistente \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0ese error llev\u00f3 al Tribunal a \u00a0aplicar \u00a0equivocadamente el art\u00edculo 323 (homicidio) del C\u00f3digo Penal (Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de 1993), y a dejar de aplicar los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00b0 \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de inocencia) y 445 (in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo) del Decreto 2700 de 1991, por lo cual \u00a0pretende \u00a0que la Corte case la sentencia de segundo grado y profiera un fallo de \u00a0sustituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Hace \u00a0 recaer \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Carolina \u00a0Salcedo Ram\u00edrez y Luz Marina \u00a0Salcedo \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0hermanas \u00a0del \u00a0occiso, a quienes el Ad-quem otorg\u00f3 \u201cplena \u00a0validez \u00a0probatoria\u201d, \u00a0pese a que son testigos de o\u00eddas, son contradictorias, \u00a0y no son concordantes, ni coherentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0Carolina \u00a0Salcedo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0autores \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0fueron \u00a0HECTOR \u00a0CH\u00c1VEZ \u00a0y \u00a0ATANAEL \u00a0GUERRERO, \u00a0porque \u00a0su hermano le coment\u00f3, \u00fanicamente a ella, que al momento de \u00a0ser \u00a0herido \u00a0en un brazo y una pierna se fue dando botes y en eta circunstancias \u00a0vio \u00a0y \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0sus \u00a0atacantes, \u00a0porque \u00a0ellos voltearon a mirar; y en la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0explic\u00f3 \u00a0de manera contundente que su hermano los \u00a0vio cuando le dispararon. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, Luz Marina Salcedo inform\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Luis \u00a0Hernando \u00a0les \u00a0cont\u00f3 a ambas lo ocurrido, y le dijo que \u00a0\u201csi \u00a0alg\u00fan \u00a0d\u00eda \u00a0le \u00a0pasaba \u00a0algo \u00a0fueron \u00a0ellos, \u00a0porque \u00e9l no ten\u00eda m\u00e1s \u00a0enemigos\u201d. \u00a0En su primera declaraci\u00f3n, con relaci\u00f3n al primer atentado, dice \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0los \u00a0vio \u00a0cuando \u00a0le dispararon y salieron corriendo; en cambio, en la \u00a0ampliaci\u00f3n, \u00a0 relata \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0los \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0el \u00a0piso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 defensor \u00a0protesta \u00a0porque \u00a0el \u00a0Juez \u00a0colegiado \u00a0asumi\u00f3 \u00a0aquellas \u00a0versiones \u00a0como si fueran una sola, \u201csin reparar \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0esencia \u00a0presentaban \u00a0fisuras \u00a0de \u00a0mendacidad y que a lo sumo en un \u00a0juicioso \u00a0an\u00e1lisis \u00a0podr\u00eda \u00a0hablarse \u00a0de \u00a0una \u00a0simple \u00a0sospecha o acaso de una \u00a0simple presunci\u00f3n de sospecha\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. De otra parte, el censor reprocha que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0haya \u00a0concatenado \u00a0tales \u00a0versiones con los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0oportunidad para delinquir, de fuga, de m\u00f3vil para el homicidio y \u00a0de \u00a0 mala \u00a0 justificaci\u00f3n, \u00a0 que \u00a0no \u00a0tienen \u00a0el \u00a0alcance \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0les \u00a0confiri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0endilg\u00f3 \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ATANAEL \u00a0GUERRERO \u00a0GUERRERO \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de coautor, aunque nadie declara haberlo visto cometiendo \u00a0el \u00a0atentado, \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0hecho \u00a0de \u00a0hacerle compa\u00f1\u00eda al autor de los \u00a0disparos, \u00a0es \u00a0decir a HECTOR CH\u00c1VEZ ORTEGA, cuya arma fue la que percuti\u00f3 los \u00a0proyectiles letales, como se verific\u00f3 probatoriamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0fue \u00a0deducida \u00a0por \u00a0el Tribunal, teniendo en cuenta que los procesados se presentaron \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0donde \u00a0Luis \u00a0Hernando \u00a0Salcedo Ram\u00edrez intentaba curarse de sus \u00a0anteriores \u00a0heridas, desconociendo el Juzgador que GUERRERO GUERRERO simplemente \u00a0estaba \u00a0acompa\u00f1ando \u00a0a \u00a0CH\u00c1VEZ ORTEGA a buscar una casa para arrendar, como se \u00a0lo hab\u00eda prometido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El indicio de m\u00f3vil podr\u00eda predicarse \u00a0de \u00a0HECTOR \u00a0CH\u00c1VEZ \u00a0ORTEGA, quien tendr\u00eda razones para hacerse justicia por su \u00a0propia \u00a0mano, porque a Luis Hernando Salcedo Ram\u00edrez (v\u00edctima) se le imputa la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0del \u00a0padre \u00a0y \u00a0de cinco hermanos de aquel. No \u00a0obstante, \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0extendi\u00f3 \u00a0dicho \u00a0indicio \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ATANAEL \u00a0GUERRERO \u00a0GUERRERO, \u00a0quien \u00a0ninguna \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0espiritual \u00a0ten\u00eda \u00a0al no tratarse de su \u00a0familia, al punto que \u00e9l no disparo el arma que portaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Con relaci\u00f3n a la mala justificaci\u00f3n, \u00a0basada \u00a0en \u00a0que \u00a0GUERRERO \u00a0GUERRERO \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria \u00a0dijo \u00a0no \u00a0conocer a la \u00a0v\u00edctima, \u00a0cuando \u00a0eran \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0vereda, \u00a0y no haberse enterado del hecho \u00a0criminoso; \u00a0y \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0la \u00a0fuga, \u00a0por abandonar el lugar de los hechos, \u00a0fueron \u00a0construidos \u00a0por \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0sin tener en cuenta que as\u00ed actu\u00f3 aquel \u00a0obedeciendo \u00a0a \u00a0su \u00a0instinto \u00a0primario de conservaci\u00f3n, nacido en el miedo a la \u00a0reacciones \u00a0violentas \u00a0que \u00a0pudiesen \u00a0ejercer \u00a0los \u00a0parientes \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0Salcedo, si llegaban a asociarlo con su homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Al otorgar el fallador de segundo grado \u00a0una \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0gravedad \u00a0a \u00a0los indicios de m\u00f3vil, mala justificaci\u00f3n, \u00a0oportunidad \u00a0y \u00a0fuga, \u00a0dio \u00a0por \u00a0demostrada la coautor\u00eda de GUERRERO GUERRERO y \u00a0concluy\u00f3 \u00a0en una supuesta divisi\u00f3n del trabajo delictivo, dando por sentada la \u00a0contribuci\u00f3n eficaz y necesaria en el resultado producido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Para finalizar, aduce que tales indicios \u00a0no \u00a0son \u00a0arm\u00f3nicos, \u00a0coherentes \u00a0ni claros, y por ello no pod\u00edan conducir a la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza \u00a0encontrada \u00a0por \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0Superior, pues \u00e9sta no \u00a0existe \u00a0 en \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0subsiste \u00a0la \u00a0duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Primero Delegado en lo Penal \u00a0identifica \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0graves \u00a0errores \u00a0de t\u00e9cnica y de argumentaci\u00f3n, que \u00a0tornan \u00a0imposible \u00a0su \u00a0prosperidad; \u00a0y por ello, solicita a la Corte no casar el \u00a0fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que la presentaci\u00f3n de la censura \u00a0es \u00a0 equ\u00edvoca, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0 para \u00a0pregonar \u00a0el \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n se requiere que \u00a0el \u00a0juez \u00a0aprecia \u00a0una \u00a0prueba existente en el proceso, pero le otorgue un valor \u00a0diferente \u00a0al legalmente asignado, situaci\u00f3n no factible el r\u00e9gimen colombiano \u00a0donde no existe tarifa probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0fundamenta \u00a0el \u00a0reproche \u00a0en \u00a0su personal convencimiento acerca del juicio valorativo que debi\u00f3 \u00a0otorgarse \u00a0a \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0pruebas mencionadas en el fallo, apart\u00e1ndose del \u00a0razonamiento \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0pero \u00a0sin demostrar el error de derecho pregonado, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0termina proponiendo una nueva apreciaci\u00f3n probatoria, m\u00e9todo no \u00a0aceptado en sede de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, para sacar avante su tesis, dice \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0se \u00a0limita a consignar sus conclusiones sobre la \u00a0real \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0amparado \u00a0en la manifestaci\u00f3n del procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 ATANAEL \u00a0 GUERRERO \u00a0GUERRERO \u00a0en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0con \u00a0disquisiciones \u00a0que carecen de la t\u00e9cnica propia de este extraordinario recurso \u00a0y \u00a0que apenas constituyen su personal valoraci\u00f3n, con un enfoque alternativo al \u00a0que \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador, olvidando que no siendo de recibo la tarifa legal, \u00a0su argumento no sirve de sustento a una causal de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que no es admisible la existencia de \u00a0un \u00a0error \u00a0de derecho por cuanto el juzgador no se apart\u00f3 de los par\u00e1metros de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica en grado tal que haya quebrantado su interpretaci\u00f3n l\u00f3gica u \u00a0optado \u00a0por \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0meramente \u00a0arbitraria o irracional; y que Los \u00a0testimonios \u00a0indirectos \u00a0de \u00a0las \u00a0declarantes \u00a0Carolina y Luz Marina Salcedo son \u00a0v\u00e1lidos \u00a0en la legislaci\u00f3n colombiana y quedan sometidos a la credibilidad que \u00a0les de el juzgador conforme a la sana cr\u00edtica testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0a \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n en el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0GUERRERO GUERRERO \u00fanicamente acompa\u00f1aba al autor de los disparos \u00a0que \u00a0segaron \u00a0la \u00a0vida \u00a0a \u00a0Luis \u00a0Hernando Salcedo, y que s\u00f3lo el arma de HECTOR \u00a0CHAVES \u00a0ORTEGA mostraba signos de reciente disparo, el Delegado responde que tal \u00a0postura \u00a0 comporta \u00a0solo \u00a0una \u00a0cr\u00edtica \u00a0valorativa \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0delictiva \u00a0deducida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0\u201ces \u00a0una \u00a0inferencia \u00a0admisible \u00a0en \u00a0la \u00a0mediada \u00a0en \u00a0que \u00a0la coautor\u00eda es de car\u00e1cter funcional del \u00a0grupo de dos que acude a matar como obra criminal conjunta.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La Sala de Casaci\u00f3n Penal ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0cuando \u00a0el tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria haya incurrido \u00a0en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error de derecho, camino seguido por el \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0ocurrir por dos v\u00edas distintas: falso juicio de legalidad \u00a0y falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0El juicio de legalidad se relaciona \u00a0con \u00a0el proceso de formaci\u00f3n de la prueba, con las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0producir \u00a0e \u00a0incorporar la prueba al proceso, con el principio de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia de los presupuestos y las \u00a0formalidades exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad \u00a0\u201cgira \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la validez jur\u00eddica de la prueba, o lo que es igual, de \u00a0su \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0(concepto \u00a0que \u00a0no \u00a0debe \u00a0ser \u00a0equiparado \u00a0con \u00a0el de \u00a0existencia \u00a0material), \u00a0y \u00a0suele \u00a0manifestarse \u00a0de \u00a0dos \u00a0maneras: \u00a0a) \u00a0cuando el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba, \u00a0le \u00a0otorga validez jur\u00eddica \u00a0porque \u00a0considera \u00a0que \u00a0cumple \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0de \u00a0producci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0llenarlas \u00a0(aspecto positivo); y, b) cuando se la niega, porque considera que no \u00a0las \u00a0 \u00a0 re\u00fane, \u00a0 \u00a0 cumpli\u00e9ndolas \u00a0 \u00a0 (aspecto \u00a0 \u00a0negativo).\u201d \u00a0 \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero de 2001, radicaci\u00f3n 15.042. M.P. \u00a0Dr. Fernando Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0El \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0una \u00a0actividad \u00a0de pensamiento a trav\u00e9s de la cual se reconoce el \u00a0valor \u00a0que \u00a0la ley asigna a determinadas pruebas, presupone la existencia de una \u00a0\u201ctarifa \u00a0legal\u201d \u00a0en la cual por voluntad de la ley a las pruebas corresponde \u00a0un \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0o \u00a0de persuasi\u00f3n \u00fanico, predeterminado y que no puede \u00a0ser alterado por el interprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0incurre \u00a0en error por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se niega a la prueba ese valor que la ley le atribuye, o se \u00a0le \u00a0hace \u00a0corresponder uno distinto al que la ley le otorga. En casaci\u00f3n penal, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0por \u00a0principio \u00a0general no es apropiado hablar de falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que en materia de apreciaci\u00f3n probatoria no existe una \u00a0tarifa legal, sino que rige el m\u00e9todo de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Independientemente de la inexistencia \u00a0de \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0del libelista se percibe sin mayor esfuerzo, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es \u00a0v\u00e1lido \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica del recurso extraordinario alegar \u00a0dentro \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo y en el \u00fanico cap\u00edtulo, que la prueba testimonial ha \u00a0sido \u00a0 apreciada \u00a0err\u00f3neamente \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0indicios \u00a0ofrec\u00edan \u00a0conclusiones \u00a0diversas \u00a0a \u00a0las \u00a0obtenidas por el Juez de segunda instancia, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0uno \u00a0y otro tema ameritan exposici\u00f3n en cap\u00edtulos separados, dada la \u00a0t\u00e9cnica que les es inherente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Descartada, por principio general, la \u00a0posibilidad \u00a0 de \u00a0alegar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, en tanto \u00a0no \u00a0existe \u00a0una \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0donde la ley le atribuya de antemano el valor de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0de \u00a0cada \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0as\u00ed \u00a0postulado \u00a0no \u00a0tiene \u00a0posibilidades de \u00e9xito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0procedimiento penal \u00a0colombiano \u00a0 se \u00a0 adopt\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0denominado \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, regulado \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal derogado \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0238, 257, 277, 282 y 287 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal vigente (Ley 600 de 2000), en virtud del cual el \u00a0juez \u00a0tiene cierto grado de libertad frente al conjunto de pruebas, para arribar \u00a0a \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los sucesos y de la responsabilidad \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Ahora bien, como el casacionista afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bucaramanga incurri\u00f3 en errores al apreciar los \u00a0testimonios \u00a0de Carlina Salcedo Ram\u00edrez y Luz Helena Salcedo Ram\u00edrez, hermanas \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0la discusi\u00f3n as\u00ed postulada podr\u00eda encuadrarse en alguna de \u00a0las \u00a0 especies \u00a0 de \u00a0 error \u00a0 de \u00a0hecho, \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0derecho como se dice en la demanda, y en particular, \u00a0como \u00a0 se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0las \u00a0tom\u00f3 \u00a0por \u00a0serias, \u00a0coherentes \u00a0y \u00a0concordantes, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad \u00a0eran \u00a0declaraciones \u00a0contradictorias \u00a0y \u00a0de \u00a0o\u00eddas, \u00a0 \u00a0pareciera \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 mueve \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 terreno \u00a0 del \u00a0 falso \u00a0raciocinio, pero tampoco explora \u00a0con la t\u00e9cnica del recurso esta v\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0si \u00a0el \u00a0libelista tend\u00eda a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0produjo una decisi\u00f3n desfasada y arbitraria, el camino a seguir en \u00a0b\u00fasqueda \u00a0 de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0era \u00a0el \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, que tiene su propia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0 especialmente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0exige \u00a0al \u00a0demandante \u00a0identificar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0principio de la l\u00f3gica, o cual m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0e indicar cu\u00e1l era el aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0o cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por \u00a0experiencia \u00a0 que \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 aplicarse \u00a0 en \u00a0 orden \u00a0 a \u00a0 esclarecer \u00a0el \u00a0asunto \u00a0debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0para \u00a0dar \u00a0cr\u00e9dito a las \u00a0versiones \u00a0 de \u00a0 Carolina \u00a0 y \u00a0 Luz \u00a0 Marina \u00a0 Salcedo \u00a0 Ram\u00edrez, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0 cierto \u00a0 que \u00a0 Doctrina \u00a0 y \u00a0Jurisprudencia \u00a0le \u00a0restan \u00a0valor al testimonio de o\u00eddas dado que este se puede \u00a0fundar, \u00a0la \u00a0mayor \u00a0parte de las veces, en conjeturas, suposiciones, comentarios \u00a0sin \u00a0base \u00a0probatoria \u00a0alguna. No cabe tal critica en el caso sub j\u00fadice cuando \u00a0los \u00a0testigos \u00a0no \u00a0solamente \u00a0son \u00a0claros \u00a0y \u00a0precisos en sus afirmaciones, sino \u00a0adem\u00e1s \u00a0 acordes \u00a0en \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0tiempo, \u00a0lugar \u00a0y \u00a0modo\u00a0 \u00a0e \u00a0igualmente \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0presentan \u00a0se \u00a0encuentra confirmado con \u00a0suficiente \u00a0 prueba \u00a0 indiciaria \u00a0 que \u00a0 relacionada \u00a0permite \u00a0otorgarles \u00a0plena \u00a0credibilidad, \u00a0toda vez que esa tarde cuando ellas acompa\u00f1aban a LUIS HERNANDO, \u00a0\u00e9ste \u00a0sinti\u00f3 temor al encontrarse a un primo de JOSE ATANAEL, de donde surgi\u00f3 \u00a0el \u00a0comentario \u00a0que \u00a0les \u00a0hizo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0incidente \u00a0que \u00a0hab\u00eda tenido con los \u00a0imputados, \u00a0consider\u00e1ndolos \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0sus \u00a0enemigos, \u00a0de \u00a0tal forma que \u00a0cualquier \u00a0atentado que sufriera deber\u00eda imput\u00e1rseles (sic) a ellos. A m\u00e1s de \u00a0lo \u00a0anterior cabe precisar la presencia armada de GUERRERO y CHAVEZ ORTEGA en el \u00a0barrio \u00a0donde \u00a0se encontraba recuperando de las lesiones y junto a ello el haber \u00a0emprendido la fuga una vez consumado el homicidio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, ninguna modalidad de \u00a0error \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a las declaraciones de las \u00a0hermanas \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0pues \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0destacar \u00a0algunos \u00a0aspectos que le \u00a0parecieron \u00a0contradictorios, \u00a0y \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0pas\u00f3 a descalificarlos en su m\u00e9rito \u00a0probatorio, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0del Juez de segundo grado, con un discurso libremente \u00a0confeccionado, cu\u00e1l si continuase alegando en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Es evidente que el Tribunal Superior de \u00a0Bucaramanga \u00a0arrib\u00f3 \u00a0a la convicci\u00f3n de certeza sobre la responsabilidad penal \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ATANAEL \u00a0GUERRERO GUERRERO, a t\u00edtulo de coautor, sopesando el acopio \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto, b\u00e1sicamente el aporte testimonial de las hermanas \u00a0del \u00a0interfecto, \u00a0enlazado \u00a0con \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0oportunidad \u00a0y \u00a0motivo \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0 presencia \u00a0 en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0huida, \u00a0y \u00a0suministrar \u00a0informaci\u00f3n que no corresponde a la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0menester \u00a0abordar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0esos \u00a0indicios, \u00a0pero \u00a0no para hacer al respecto una \u00a0cr\u00edtica \u00a0gen\u00e9rica, \u00a0buscando anteponer el personal criterio del defensor, sino \u00a0a \u00a0profundidad, \u00a0con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica del recurso, en orden a demostrar que el Juez \u00a0colegiado \u00a0cometi\u00f3 \u00a0determinada \u00a0especie \u00a0de error en alguno de los componentes \u00a0del \u00a0indicio \u00a0o \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos \u00a0l\u00f3gicos \u00a0de \u00a0inferencia, \u00a0vale decir, en la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho indicador, al deducir el hecho indicado, o al valorarlos \u00a0separada o conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, la controversia que el actor \u00a0intenta \u00a0contra \u00a0estos \u00a0medios probatorios, los indicios, nunca sobrepas\u00f3 de un \u00a0incompleto \u00a0 enunciado, \u00a0porque \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0se \u00a0agot\u00f3 \u00a0en \u00a0apoyar \u00a0el \u00a0dicho \u00a0exculpatorio \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, sin precaver que era obligatorio ocuparse en \u00a0desvirtuar \u00a0 las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvieron \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0demeritar \u00a0la \u00a0excusa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0explicado \u00a0repetidas \u00a0veces \u00a0la manera como debe encararse la prueba de indicios \u00a0para \u00a0su censura en casaci\u00f3n, en diversos pronunciamientos, autos y sentencias, \u00a0entre los cuales se estima oportuno recordar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn primer lugar, la t\u00e9cnica requerida \u00a0para \u00a0el \u00a0ataque dirigido contra la prueba indiciaria reclama que, coherente con \u00a0la \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la misma, la censura se oriente hacia cualquiera de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0de su construcci\u00f3n, es decir, a los elementos de convicci\u00f3n que \u00a0soportan \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n mental de inferencia del dato \u00a0indicado \u00a0o \u00a0a la estimaci\u00f3n individual o conjunta de su poder suasorio, por lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0menester \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0recurrente el se\u00f1alamiento de cu\u00e1l de estos \u00a0pasos \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0duele \u00a0del error, de qu\u00e9 especie es, pues eventualmente \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0de \u00a0diversa \u00a0naturaleza, y c\u00f3mo por su incidencia en el fallo se \u00a0obtuvo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que debe ser remplazada por otra que rinda homenaje a la \u00a0legalidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0esencia \u00a0constituye el tema central de la casaci\u00f3n.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a030 \u00a0de septiembre de 1999, M.P. Dr. \u00a0Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0trata, \u00a0los \u00a0errores pueden ser de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades. En cambio, en el proceso intelectual \u00a0camino \u00a0a \u00a0construir la deducci\u00f3n o la inferencia y en la asignaci\u00f3n del poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0indicio \u00fanicamente pueden tener lugar errores de hecho, en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0u \u00a0operaciones \u00a0que \u00a0requieran aplicaci\u00f3n de los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se presentan en el an\u00e1lisis de la prueba de los hechos indicadores, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con cada indicio, identificar las pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0e \u00a0indicar el error denunciado, si de existencia, \u00a0identidad, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0para \u00a0la \u00a0correcta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0el valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0recurrente acreditar el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual se cumple mostrando \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0existente entre las deducciones y declaraciones de la sentencia \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0corresponde hacer de acuerdo con la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0la ciencia.\u201d (Sentencia del 27 de noviembre de 1996, M. P. Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0cargo, realmente, no se atac\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0su \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica, \u00a0pues \u00a0no se hace referencia t\u00e9cnica al \u00a0proceso \u00a0de \u00a0atribuci\u00f3n de responsabilidad penal que a trav\u00e9s de indicios hizo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0y, en cambio, reproch\u00f3 aisladamente el \u00a0pensamiento \u00a0de \u00a0esa \u00a0Corporaci\u00f3n frente a cada uno de ellos, desde su personal \u00a0\u00f3ptica, \u00a0pero \u00a0sin demostrar ning\u00fan error de hecho o de derecho, para concluir \u00a0que \u00a0fueron \u00a0mal \u00a0sopesados \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00edan \u00a0conducir a la certeza sobre la \u00a0responsabilidad penal del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era imprescindible analizar por separado, \u00a0con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica casacional todos y cada uno de los hechos indicadores asumidos \u00a0como \u00a0probados \u00a0por el Juez de instancia y comprobar que la inferencia l\u00f3gica o \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0deriv\u00f3 \u00a0de \u00a0ellos estaban en franco desfase con la verdad \u00a0probada, \u00a0o \u00a0que \u00a0las \u00a0deducciones en sana cr\u00edtica pod\u00edan ofrecer conclusiones \u00a0equ\u00edvocas \u00a0o \u00a0discordantes, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0converger \u00a0hacia la responsabilidad \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. En ese orden de ideas, es evidente que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0desarrolla \u00a0en \u00a0rigor t\u00e9cnico el cargo por ninguna de las \u00a0especies \u00a0de error, de derecho ni de hecho, independientemente de que no hubiese \u00a0citado \u00a0el \u00a0nombre concreto asignado a cada uno de ellos por la jurisprudencia o \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se explaya en tratar de convencer a la Corte de que su \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0es \u00a0la \u00a0acertada, de donde se concluye que el \u00a0problema \u00a0subyace \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la fuerza de convicci\u00f3n o el poder de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0en su \u00a0conjunto, \u00a0pero \u00a0en este tema prevalece el criterio de la Corporaci\u00f3n, al punto \u00a0que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0viene \u00a0amparado \u00a0con \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0se admita en casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 \u201cfalso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d, por \u00a0regla \u00a0general, que ser\u00eda propio de un sistema probatorio tarifado, y que es el \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0como atinadamente lo percibi\u00f3 el Procurador \u00a0Delegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud del principio de limitaci\u00f3n que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0no puede \u00a0complementar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto, ni mejorar el planteamiento, ni \u00a0acomodarlo hasta tornarlo comprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0En \u00a0suma, \u00a0sin \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0especie \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0ni \u00a0de \u00a0hecho, el cargo se redujo a la \u00a0discordancia \u00a0con el criterio evaluador del Juez plural, y por ello no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la entrada en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se \u00a0abre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0aplicar las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de las \u00a0anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, como no se casar\u00e1 el fallo \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de Bucaramanga, la Sala no tiene competencia para decidir \u00a0al \u00a0respecto. \u00a0En \u00a0cambio, \u00a0al \u00a0quedar ejecutoriada la sentencia, la competencia \u00a0radica \u00a0en \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas \u00a0y Medidas de Seguridad, como lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a079 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de 2000), soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y que garantiza el \u00a0principio de la doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Por disposici\u00f3n del art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), la presente providencia, en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0sustituye \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0se suscribe y contra ella no \u00a0procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo motivo del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 10056 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 67 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de junio de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5187","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5187"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5187\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}